Categoría: Marcos Regulatorios

  • Una solución rápida para la crisis del desempleo temporal en Panamá

    Existe una gran cantidad de trabajadores cuyos contratos han sido suspendidos por un tiempo determinado, en virtud de la orden de cierre de sus empleadores, como consecuencia de la emergencia nacional, producto del CORAVID 19 y reglamentado por el Decreto Ejecutivo Nro.500 del 19 de Marzo de 2020.

    Por otro lado, empresas exceptuadas del cierre obligatorio, muy en especial los supermercados y empresas de logística, están necesitadas de trabajadores adicionales para hacerle frente a la gran demanda de negocio y suplir a los trabajadores vulnerables que, muy posiblemente, se encuentren bajo alguna de las medidas permitidas para no trabajar.

    La solución diseñada que les presento, junto a la firma Morgan & Morgan, se basa en que las empresas necesitadas de personal, pueden contratar mediante acuerdos temporales, cuyo fin podría ser la conclusión de la emergencia nacional y orden de reabrir negocios, a trabajadores que se encuentran bajo el esquema de suspensión de contratos, sin percibir ingresos algunos.

    El Ministerio de Trabajo puede reglamentar esta opción que conlleva los siguientes beneficios:

    1. El trabajador suspendido sin salario, comenzará a recibir el pago por sus servicios, ya sea en efectivo o mediante sistema de vales alimenticios o cualquier otro permitido por la ley.
    2. La empresa con necesidad de contratar personal, se asegura de poder prestar el servicio eficientemente y con la seguridad de que al término de la emergencia, los contratos temporales se dan por terminados.
    3. Podría regularse el pago de beneficios económicos al finalizar cada contrato temporal.
    4. Recomiendo que los trabajadores temporales contratados sean incluidos en la planilla de la empresa contratante y declarados en el SIPE, para seguridad tanto del trabajador como de la empresa, sobre todo, en caso de un riesgo profesional.
    5. El Estado podría ahorrarse el apoyo solidario que está ofreciendo a las personas que quedan sin ingresos, ya que los trabajadores suspendidos pero contratados por un tercero estarían percibiendo ingresos.

    Operativamente, la solución presentada funcionaría de la siguiente forma: Una cadena de supermercados, que se encuentra en grave necesidad de personal temporal, se contacta con una o varias empresas que se encuentran cerradas en virtud de la orden emitida por la autoridad, con el finalidad de que ésta o éstas le faciliten nombre de trabajadores que tienen afinidad con la operación que se requiere, de manera que se les contrate temporalmente, conscientes ambos de que al final de la emergencia volverán a laborar con su  empleador suspendido, y como beneficio comenzarán a recibir salarios, lo que no están percibiendo en este momento.

    Lo importante de la reglamentación es que se estimule a las empresas a este proceso, asegurando la legalidad de la contratación temporal, sin que constituya un riesgo económico para la contratante, y la seguridad para el contratado.

    Cabe destacar que esta  Reglamentación estaría encuadrada dentro de lo previsto por el art 199 del Código Laboral de la Repúbica de Panamá.

  • «Salvemos el trabajo», ¿podríamos replicar en Panamá la iniciativa checa que está preservando el empleo en medio de la pandemia?

    Como ya hemos comentado, la Pandemia no sólo es un virus afectando la salud; afecta la economía entera, cuya manifestación más dolorosa es la pérdida de trabajos. El covid-19 hará desaparecer globalmente, solo entre abril y junio de este año, el 6,7% de las horas de empleos, lo que equivale a la pérdida de 195 millones de puestos a tiempo completo, informó la Organización Internacional del  Trabajo (OIT).  El documento prevé que la región de Latinoamérica y el Caribe pierda 14 millones de puestos de trabajo, mientras que Centroamérica verá destruidos 3 millones de empleos.

    «En términos de empleo en riesgo, en América Latina tenemos identificado que un 44% de los trabajadores lo hacen en sectores que consideramos que tienen un alto riesgo», afirma Roger Gomis, economista de la OIT y colaborador en la redacción del informe. Esta es una cifra sustancialmente más alta que la media global, situada en el 38% de la fuerza de trabajo global.

    Ante estas cifras aterradoras, las únicas medidas gubernamentales que se vislumbran por ahora son sólo paliativas, programas específicos para esos trabajadores cesantes,  realizando transferencias de efectivo para compensar los ingresos perdidos, o la provisión de bienes de primera necesidad.

    Pero ese dinero se acabará pronto, dado que se consumen de una vez,  no hay producción, o sea, un flujo que constantemente alimente el ahorro y consumo, motores de una economía sana. ¿Entonces qué?  Solo estamos separados del pánico por las estadísticas por los informes lentos de las autoridades y un Código laboral que no responde ni  a las necesidades actuales, ni a las que vendrán.  Tarde o temprano tendremos que mirar una nueva realidad ante los ojos.

    Pero esa propuesta la dejaremos para más adelante. Ahora les vamos a contar cómo lo están haciendo en República Checa, un país que no sólo es un éxito por cómo está aplanando su curva, sino porque es uno de los pocos que sólo ha disminuido un 5 % de su fuerza laboral.

    El interesante proyecto se denomina “Preservar el trabajo”  y su «contraseña» es » No pierdas a los trabajadores, sino compártelos». La iniciativa surgió del esfuerzo de unos emprendedores que se basaron en el hecho de que actualmente hay dos extremos: o las empresas tienen completamente caída su actividad por el volumen de negocios y no saben qué hacer con los empleados (hoteles, restaurantes por ejemplo) o  hay empresas que, probablemente, en forma temporal están muy necesitadas de empleados (cajeros, despachadores de mercancías, almacenadoras, etc.). El objetivo de la plataforma no sorprendería a nadie: reducir los costos de transacción y vincular mejor la oferta con la demanda.

    Esta genial idea, fue inmediatamente tomada por el Vicepresidente del Comité Económico y el Presidente del Subcomité de TIC, Telecomunicaciones y Economía Digital de la Cámara de Diputados del Parlamento de la República Checa, Martin Jiránek, del Partido Pirata.

    El objetivo es una economía compartida. El concepto: no despedir a los empleados, prestarlos a otro empresario; o mejor dicho, se la llama asignación temporal de un empleado: un acuerdo sobre el «préstamo» temporal de un empleado para trabajar con otro empleador. Un empleado en comisión de servicio sigue siendo un trabajador del empleador original, pero la empresa a la que está asignado le da el trabajo. En la práctica, un «préstamo de trabajadores» temporal funcionará para que, durante el tiempo de la asignación, el nuevo empleador le otorgue trabajos, organice, administre y controle su trabajo, así como a sus trabajadores principales. Lo importante es que se mantenga la relación laboral existente. El empleador original factura los costos salariales del empleador temporal y los sueldos de los trabajadores temporales. Esto le ahorra dinero, sin perder la inversión en sus trabajadores experimentados. Por supuesto, el empleado debe aceptar la asignación o su pase temporal al otro empleador. Las condiciones laborales y salariales de un empleado asignado temporalmente a otro empleador no deben ser peores que las de sus empleados existentes.

    La Cámara de Comercio Checa se unió a la iniciativa y pidió a las empresas que ofrezcan a sus empleados a otras empresas en lugar de despidos debido a medidas gubernamentales contra el coronavirus . Las empresas tienen una línea telefónica gratuita para la oferta y la demanda de trabajo y también pueden usar la aplicación en línea de los emprendedores, llamada WorkLinks.com. Los sindicatos y el gobierno apoyan en conjunto este proyecto surgido de la iniciativa privada y por ahora les está funcionando. Por ejemplo, el Grupo de Transporte Škoda está reclutando actualmente a través de este sistema y muchas empresas paradas les están proveyendo sus trabajadores, en una auténtica relación de ganar-ganar.

    Imaginemos ahora mismo la situación en Panamá: mientras la mayor parte de empresas relacionadas al turismo, malls, restaurantes, están cesando trabajadores, hay otras que temporalmente necesitan empleados, por ejemplo los deliveries, los supermercados online que necesitan procesar mayores pedidos ahora que la gente no puede salir. Si se pudiera “traspasar o prestar” algunos trabajadores de estas primeras compañías a que vayan a empacar, entregar, en fin, hacer logística mientras dure la crisis, o apoyar otras tareas contables o lo que se requiera, quizás habría menos desempleo temporal, mientras pensamos seriamente la necesaria reforma a futuro del Código laboral, si no queremos que realmente la crisis nos termine de hundir. Aprendamos de los que lo hacen bien. Aprendamos por ahora de los checos, que a su vez  aprendieron duramente lo que fue el comunismo, a donde juraron firmemente no regresar nunca más.

  • ¿Es malo aumentar precios durante una emergencia?

    A juzgar por las reacciones del personal gubernamental en las conferencias del Ministerio de Salud el día de ayer, que amenazaban con establecer controles de precios en la venta de productos bactericidas ante la amenaza del Corona, uno diría que sí, que aumentar precios es perverso. Pero, y los peros suelen ser interesantes, el blanco y negro puro no suelen ser típicos en la naturaleza sino las infinitas gamas de grises. En tal sentido ¿qué tal si les digo que el aumento de precios de los germicidas en tiempos de Corona tiene su lado positivo?

    Y es que las leyes que imponen irreflexivamente controles de precios durante eventos extremos tienen efectos imprevistos, e indeseables. Pero son muchas las autoridades que fácilmente se van por la ruta de lo políticamente correcto que luego resulta ser incorrecto. Las advertencias en torno a todo ello han sido dadas hace mucho tiempo, pero lastimosamente poco esmero ponemos en el estudio de la historia.

    En el caso de corona virus, lo primero que aflora son las pasiones emotivas y hasta una especie de deleite morboso ante el evento catastrófico. Yo le llamo el efecto carnaval. Sumidos en el frenesí del sensacionalismo y espanto, saltan muchos a criticar a los comerciantes que aumentan los precios de productos asediados; y a éstos les tildan de especuladores codiciosos, y hasta de crueles. Pero, lamentablemente lo típico es la reacción intestinal y no la del cerebro. Las normas económicas de libre mercado nos advierten, con sus buenas razones, que los precios en un mercado desembarazado de frágiles politicastros ofrecen información invaluable relativas a la demanda y la oferta.

    Lo que sí es cruel es que los primeros que lleguen a la tienda se lleven todo el jabón bactericida; cosa que es mucho más improbable si el precio de ese momento refleja la realidad de la demanda y la oferta. ¿Tienes idea de las complicaciones de satisfacer demandas desmedidas en momentos de crisis? Si en ese momento congelas los precios, los comerciantes no tendrán mayores incentivos para salir a reabastecer esos productos.

    Durante un huracán que deja árboles regados por calles y encima de casas ¿cómo hacen las empresas que cortan árboles para dar el servicio? Sí… tienen que salir intempestivamente a contratar más personal e invertir en más maquinaria y tal.

    La cruda realidad es que los dictámenes gubernamentales no pueden cambiar las leyes de la naturaleza, incluyendo las económicas. Una persona conocida se jactaba de haber comprado toda la existencia de productos germicidas en un súper. Consumismo frívolo o de pánico irracional.

    La única garantía de oferta de algún producto esencial depende del precio que permita la reposición en tiempos de crisis. En ese momento los precios elevados son muy éticos. Y en tal sentido exagero para ilustrar. Supongamos que el gobierno dicta una disminución de precios del jabón germicida. Simplemente los comercios no tendrán incentivo alguno por satisfacer la demanda. ¿Crees que vender cerveza durante un juego de futbol o beisbol cuesta igual que venderla en la cantina?

    Los precios controlados van a incentivar un mercado negro y muchas otras respuestas imprevistas por los burrócratas, como la escasez. Lástima me da ver a organismos empresariales respaldando semejantes medidas; ya que dan claras evidencias de no entender la economía. Eso sí es muy triste.

  • La relevancia del Responsable de la  Seguridad de la Información

    La relevancia del Responsable de la  Seguridad de la Información (CISO por sus siglas en inglés de Chief Information Security Officer).

    El Foro Económico Mundial en su Informe Global de Riesgos del 2018, identifica que dentro de los riesgos más preocupantes a nivel mundial por su probabilidad de ocurrencia e impacto, son los ciberataques y al robo o uso fraudulento de los DATOS. Siendo por ello, una de las grandes preocupaciones a nivel global tanto en el entorno público como privado. La dependencia de las redes y de los sistemas de información para el bienestar, la estabilidad y el crecimiento naciones es un hecho. Como también lo es la interdependencia de tecnologías e infraestructuras.

    Para las empresas, los nuevos paradigmas como son la Transformación Digital, el uso de soluciones basadas en la Nube o Cloud Computing, la incorporación de dispositivos IoT, el Big Data, suponen un cambio en la forma de entender cómo la tecnología facilita el negocio.

    Por otro lado, la tendencia Fast, Cheap & Easy en la gestión de Sistemas de Información para reducir el tiempo y los costos  de la provisión de nuevas soluciones y que se apoya en metodologías ágiles (Lean, DevOps, Agile) supone tanto un reto en la elaboración de los Análisis de Riesgos, como en el control del desarrollo y hace más importante la necesidad de tener en cuenta la Seguridad de la Información desde el diseño y durante todo el ciclo de vida de cualquier Producto o Servicio.

    Todos los actores están preparándose a este nuevo escenario. La Administración pública y la privada a nivel global están centrando sus esfuerzos en la definición de distintos marcos regulatorios: La Estrategia de Ciberseguridad, el Reglamento General de Protección de Datos Personales, la Seguridad de las Redes y los Sistemas de información, la normativa sobre protección de infraestructuras críticas y la normativa de seguridad privada. Todas ellas con un factor común, establecer un conjunto de criterios o medidas de seguridad a aplicar. No debería sorprendernos que Panamá inicie este camino también.

    Es por todo ello, por lo que el papel del Responsable de Seguridad de la Información (CISO por sus siglas en inglés de Chief Information Security Officer) cobra un papel trascendental en las organizaciones del siglo XXI. La seguridad por defecto, desde el diseño y la debida gestión de los riesgos de seguridad son elementos clave para garantizar la supervivencia de las organizaciones del futuro, y en general de la sociedad. Debe ser capaz de poder cohesionar la estrategia en materia de Seguridad de la Información de las organizaciones.

    No obstante, dependiendo de cada entidad estas funciones del CISO pueden ser asignadas a otros roles (o junto con otros roles) dentro de la estructura organizativa.

    Algunos de estos roles son: el del CRO (Chief Risk Officer), el COO (Chief Operating Officer), CIO (Chief Information Officer) DPO (Data Protection Officer), CDO (Chief Data Officer), CTSO (Chief Technology Security Officer) o CSO (Chief Security Officer). En todo caso, será cada entidad quien deba definir el modelo organizativo y de relación en materia de seguridad dentro de su organización prevaleciendo el principio de segregación de funciones. En función de la madurez de las entidades y su sensibilidad ante la seguridad de la información el rol del CISO se encontrará jerárquicamente enmarcado: en la alta dirección (formando parte de los comités de dirección), en la Dirección de IT – Tecnologías de la Información, en la Dirección de Riesgos o en Seguridad Corporativa.

    Esté donde esté, sin lugar a dudas el CISO es una figura clave dentro de las organizaciones debiendo definirse claramente sus atribuciones y su perfil. Desde Goethals Consulting lo asesoramos cómo hacerlo.

  • Asistente de Google traducirá nuestra voz en tiempo real a través del teléfono

    Las aplicaciones de traducción como Google Translate o Microsoft Translator son ya familiares para los más viajeros. Pero ahora Google está permitiendo tener también conversaciones de voz a través de diferentes idiomas sin necesidad de descargar una aplicación. La compañía ha actualizado Google Assistant para que sea compatible con la traducción de idiomas en tiempo real por primera vez para los sistemas operativos móviles iOS y Android.

    Se llama Modo de intérprete en el Asistente de Google, y no es nuevo en sí, la compañía lo mostró hace casi un año, en el CES 2019, pero la función hasta ahora estaba relegada a altavoces y pantallas inteligentes, como Google Home y Nest Hub Max. Con esta actualización, finalmente está llegando a los teléfonos inteligentes.

    Podrá decir cosas como «Hola, Google, ayúdame a hablar francés» o «Hola, Google, sé mi intérprete de francés», y el Asistente de Google mostrará texto en una pantalla inteligente que traduce sus palabras mientras habla. Luego, abrirá el micrófono para que la segunda persona pueda hablar en su idioma y las palabras se traducirán a través de la pantalla al mismo tiempo.

    El Asistente expresará sus traducciones en voz alta, pero también puede optar por usar el teclado y conversar con la otra persona a través de la pantalla de su teléfono, si lo desea. El sistema elegirá automáticamente el idioma que desea traducir según su ubicación, aunque también puede configurarlo manualmente. El Asistente también es lo suficientemente potente como para ofrecer respuestas inteligentes después de las traducciones, que son frases cortas que puede aprovechar que el software impulsado por IA cree que podrían ser seguimientos naturales. Si necesita traducir texto, Google Lens, que ya está integrado en el Asistente en teléfonos Android, actualmente puede hacerlo en tiempo real usando la cámara de su teléfono.

    Desafortunadamente, dado que la traducción se lleva a cabo actualmente en la nube, solo funcionará si está en línea. Esto difiere de la aplicación Google Translate, que le permite descargar un idioma para que pueda usar el servicio fuera de línea para traducir palabras y frases escritas.

    Por el momento, la función admite 44 idiomas. En cuanto a la recopilación de datos, Google dijo que el Modo de intérprete no es diferente del Asistente de Google; sus traducciones se envían a la empresa a través de la nube, pero Google afirmó que no comparte su información personal. Igualmente Ud. puede monitorear y eliminar sus datos de Asistente dirigiéndose al panel de actividades de Google.

    Con la traducción ahora incluida en el Asistente, aún se necesita menos trabajo para entablar una conversación en el extranjero, siempre que tenga conectividad a Internet. Eso significa potencialmente más, o al menos diferentes, tipos de experiencias cuando viaje, ya que facilita la comunicación con cualquier persona sin importar el idioma en el que se exprese.

  • La eterna lista negra

    Ya lo sabíamos. Y lo advertimos. Cada esfuerzo para salir de las listas de colores, grises o negras, es fútil, porque A) Son varias listas elaboradas por funcionarios de distintas instituciones con distintos criterios, lo cual significa que se puede estar en una lista y en otras no por la misma causa. B) Los ámbitos de la evasión fiscal son tan extensos como insaciables sean los estados. Por lo tanto, los estados seguirán extendiendo y creando espacios donde poder vigilar y castigar al ciudadano por no pagar los tributos correspondientes. Así que salir de una lista, no significa que no se vuelva a caer en la misma. C) Aparte de las preocupaciones legítimas de los elaboradores de listas, como el financiamiento de actividades terroristas, en el caso del GAFI, o de la evasión fiscal en el caso de la OCDE, hay una clara preocupación proteccionista encubierta, que hace que los estados estén dispuestos a incluir en sus listas de paraísos fiscales a quienes no tienen padrinos poderosos. Los paraísos fiscales onshore de los Estados Unidos o de la Unión Europea, por ejemplo, no suelen ser incluidos con la misma frecuencia que los paraísos fiscales offshore de la mancomunidad británica; y éstos a su vez, menos que los paraísos fiscales como Panamá que no son parte de la mancomunidad británica. Panamá se encuentra en particular desprotección frente a las presiones de las listas de colores. Y en parte es nuestra culpa.

    Panamá es un mercado cerrado a los abogados de otras jurisdicciones. Con el perdón del Colegio de Abogados, casi todas las firmas grandes de abogados internacionales de Panamá, tiene sucursales y representantes en otras jurisdicciones. En cambio es imposible para firmas de abogados británicas, europeas o norteamericanas para citar un ejemplo, dedicadas al negocio offshore, abrir firmas en Panamá y operar en Panamá. El proteccionismo laboral nos pasa ahora la factura. No tenemos la capacidad de lobby que tendríamos sin las hipotéticas ramas locales de firmas extranjeras de abogados offshore, vieran su negocio afectado en Panamá y empezaran a hacer lobby en Washington o Londres o Bruselas para detener nuestra inclusión en las listas. Ahora mismo es un problema que solo afecta a panameños, así que se jodan los panameños, eso es como se ve afuera de Panamá. Nuestro proteccionismo laboral ahora nos pasa factura.

    La cancillería de Panamá demora en asociarse con otros paraísos fiscales para una defensa común de sus intereses. Está claro que por más que Panamá se baje los pantalones y firme cuanta norma les pidan el GAFI y la OCDE como hacía el gobierno de Juan Carlos Varela, que llegó al servilismo no solo de firmar todo lo que le ponían enfrente, sino también de negarse a asociarse con otros paraísos fiscales para hacer un frente de defensa común. Un firme creyente de “aquellos que no se juntan, colgarán por separado”. La cancillería actual parece no estar interesada en cambiar la política. Así que seguiremos teniendo que aguantar las presiones solos, negociando solos y cediendo solos. El negociar con el GAFI, la OCDE y la Unión Europea, no impide asociarse con aliados internacionales para coordinar un frente común… ¿Entenderán esto en la plaza Bolívar?

    Los países centrales o desarrollados no confían en Panamá como jurisdicción. Podemos firmar lo que sea, pero Panamá tiene un serio problema de imagen institucional. Un país donde la Corte Suprema y los Tribunales fallan de una manera y luego de otra en casos similares, si es que fallan. Donde temas serios constitucionales simplemente no se fallan y punto. Donde la Corte manda borradores de fallos a la presidencia de la República antes de fallar. Donde la Corte falla, y el Ejecutivo pide aclarar (un fallo que debe ser final) para que los meses o años que dure la aclaración no rinda efectos legales el fallo. Esto es una desventaja muy seria. Los paraísos fiscales onshore de los Estados Unidos tienen al final el respaldo del sistema de justicia de los Estados Unidos. Los paraísos fiscales del Caribe, tienen el respaldo del sistema de justicia británico en última instancia. Acá el respaldo es del cuestionadísimo sistema legal panameño, y la administración pública panameña, que es una mezcla de voracidad en cuanto a personal y jurisdicción, e incapacidad en cuanto a actuaciones. El resultado es que podemos hacer como Varela y Chabela y firmar lo que nos pongan enfrente, los países de la OCDE y la Unión Europea seguirán dudando de la capacidad e intención de cumplir lo firmado y nos seguirán poniendo en listas negras. Y en un país donde el Presidente parece cogobernar con los diputados, que son las personas perceptiblemente más corruptas de este país, y muchos están seriamente involucrados en las actividades que el GAFI cuestiona, mucho menos se va a confiar en Panamá.

    Panamá no ha hecho ningún intento serio en buscar negocios alternativos. Está claro que el negocio offshore murió tal y cual se manejaba desde los 1970s. Pero ni Varela ni Nito Cortizo parecen estar interesados en modificar el marco legal de la economía panameña que no ha variado desde los 1970s. Desde Ernesto Perez Balladares no se han hecho reformas económicas profundas, salvo una tímida intención de Martín Torrijos a mediados de los 2000s. No se ha modificado el Código de Trabajo desde 1995. No se han eliminado las barreras de proteccionismo laboral o agrario. No se ha mejorado el sistema educativo. No se ha mejorado el sistema judicial. El resultado es claro. Salvo el sector servicios, Panamá sigue anclado en los 1970s.

    Una de las presiones grandes que viene, por ejemplo, es el que las Sedes de Empresas Multinacionales no sean meras oficinas de facturación, sino que produzcan algún tipo de contenido real. Esto significa cambios en la legislación laboral y de las profesiones que Panamá no está dispuesto a hacer, basta ver la reacción de los gremios a la Cámara de Comercio frente a la sugerencia de abrir las profesiones o la de los transportistas y hoteleros a las plataformas tecnológicas.

    El resultado es un país que va a estar en las eternas listas de colores, grises o negras. Y parecería que no hay intención de cambiar las cosas.

  • Los gremios y el mercado

    Ahora hay un revuelo porque los empresarios, en una rara demostración de valor o más bien de desesperación, dijeron lo que nadie se atreve a decir, que la herencia maldita de los militares, donde 27 profesiones sólo pueden ser ejercidas por panameños, perjudica el desarrollo a corto, mediano y largo plazo del país.

    Predeciblemente los gremios profesionales salieron a defender su “derecho”, o más bien privilegio, (porque un derecho para serlo debe ser universal), de que el estado use la coacción para evitar que tengan que competir con los extranjeros. Si dedicaran la mitad de la energía que dedican al proteccionismo laboral a mejorar la calidad y competitividad de la educación panameña, no estaríamos en este problema. Porque no es cierto que las empresas panameñas discriminen a los panameños; la empresa Goethals Consulting hizo un estudio, donde se descubrió que el problema era el origen del título, no el pasaporte de la persona que figura en el diploma. En otras palabras, un profesional panameño educado en una universidad o instituto técnico de prestigio era lo más valioso, luego venia un extranjero educado de la misma manera, y al final, el panameño educado localmente. Ante la mediocridad educativa instaurada de manera populista por los militares, los militares tuvieron que poner leyes para proteger a los panameños de la competencia. Este es el origen de este problema.

    Los gremios no son muy amigos del mercado; de hecho, su origen es medieval y precede al capitalismo liberal. Usan el derecho liberal a la libre asociación, para garantizarse idealmente estándares mínimos adecuados que mantengan el buen nombre de la profesión o darse apoyo mutuo. Lo que no está mal. Los médicos panameños por ejemplo, mantienen una cooperativa ejemplar. El problema es que este apoyo mutuo a veces va contra los estándares profesionales que deben defender. En Panamá es muy difícil que un médico declare contra otro. O que a un abogado maleante lo sancionen. Y ese proteccionismo mutuo los hace trabajar como cárteles, limitando la oferta de servicios y la competencia, de profesionales extranjeros o la cantidad de graduandos de las universidades, para mantener los precios de sus servicios altos. Todo eso a expensas de sus clientes , claro está.

    Pero aparte del proteccionismo laboral, hay otro método que usan los gremios profesionales para elevar el costo al público de sus servicios; y es la asimetría de información en los precios.

    Imagínate que quieras comprar algo. Bueno, cotizas en varios lugares y comparas precios, si es comida en un restaurante, miras la carta, y sabes cuánto cuestan las cosas y qué puedes pagarte.

    Los gremios evitan esta información para los clientes de dos maneras. Primero, fijan precios mínimos, que hacen valer contra la ética el cobrar más abajo del precio mínimo. Y segundo, impiden que los profesionales liberales publiquen cartas de servicios con precios fijos, lo cual hace más costoso, en tiempo y dinero, para el posible cliente averiguar cuánto le saldrían los honorarios por servicio, recurriendo a la consulta personal de boca en boca. Ésta situación sale mucho más cara que simplemente ver catálogos de precios. Es una asimetría de información en perjuicio del consumidor o cliente.

    En los Estados Unidos, el senador Ted Cruz se está cansado de este sistema. Correctamente dice que esta práctica, de médicos y aseguradoras, impide un verdadero libre mercado en el sistema de salud. Y está promoviendo un proyecto de ley que obliga a las empresas proveedoras de servicios de salud a hacer público sus precios por los servicios médicos que no sean de urgencia. De esa manera, los clientes y las aseguradoras, podrán saber a qué servicios médicos acudir. Y se crea competencia de precios en las mismas. Algo similar existe en Suecia, donde el estado lleva un catálogo de servicios médicos con sus precios. El sistema público de seguro de salud sueco, tiene una carta de precios como seguro público, y que está puesto a consideración de las aseguradoras privadas. De esta manera, los médicos, pacientes y aseguradoras tienen claro cuánto cuestan los servicios médicos y cuánto están dispuestos a pagar. La información sobre los costos de salud deja de ser asimétrica. Así, el paciente puede calcular qué servicios médicos que no sean de urgencia se puede costear y los aseguradores a qué hospitales, clínicas o médicos privados acudir. Es como ir a un restaurante y saber los precios de antemano versus que te sorprendan con la cuenta, como es común en la medicina privada.

    Según Ted Cruz, uno de los problemas de la medicina norteamericana es que no hay verdadera competencia de precios y por lo tanto no hay libre mercado. Y tiene algo de razón. Veamos en qué queda esta iniciativa, pero es claro que los gremios, al actuar como carteles o sea, para limitar la oferta y mantener precios, no ayudan a un mercado público eficiente.

  • CIOs Vs Hackers, la futura batalla por el Registro Único de Beneficiarios

    ¿Quién ganará esta batalla? ¿el que lucha día a día en la Protección o el que estará al acecho intentando  día a día tratando de Violar la seguridad para tener acceso al futuro Registro Único de Beneficiarios (RUB)?.

    ¿Cómo escribir un artículo que pueda alejar la pasión de la profesión, pero que cumpla con el objetivo de no sólo llamar la atención, sino también a la acción de todas aquellas empresas que deberán contribuir con su data a crear un  Registro Único de Beneficiarios finales, como prevee sacar la legislación panameña?

    Permítanme algo de Pasión:

    Soy panameño y fui el CIO de Mossack Fonseca & CO. Lo que hasta ahora se conoce de los Panamá Papers, es la historia que los medios han contado, NO necesariamente es la verdad; falta que Uds conozcan la otra cara de la moneda y  estoy seguro que a su debido tiempo será contada.

    Mossack Fonseca, estaba siguiendo las normas establecidas por las autoridades de Conocer a tu Cliente; por esta razón, en los últimos años, antes de su  extinción,  se creó el Departamento de Cumplimiento. Éste departamento, desde su creación, emprendió una carrera contra el tiempo, revisar cientos de miles de documentos confeccionados por muchos años anteriores a la norma. NO fue una tarea fácil y más cuando existía le presión de “Conoce  a tu Cliente Final”. NO solo fue el Departamento que más creció en recurso humano, sino también en recurso informático, porque tuvimos que ser más eficientes con esta labor y nuestra alternativa fue apoyarnos en la mejor tecnología disponible a ese entonces,  para poder cumplir con las regulaciones impuestas, en poco tiempo.

    Apoyarse en la tecnología y la seguridad de la información debe ser una tarea que se haga por lo menos en paralelo, no después. Nuestros sistemas de seguridad detuvieron cientos de ataques, pero hubo uno que no pudimos detener, el cual dio origen a los mal llamados Panamá Papers, pese a todos los recursos de seguridad que había adquirido la firma. Finalmente el  Hacker venció al CIO y con esto acabó no sólo con el sustento de más de 600 colaboradores, sino también con la reputación de todo un País. Conocer al cliente final no era responsabilidad de la Firma, sino hasta poco antes de su extinción.

    Como panameño me preocupa el hecho que nuestras autoridades han cedido a la presión de Organismos Internacionales  creando un Registro Único de Beneficiarios finales. Mi padre  me decía, la única manera de que se trepen sobre tus hombros es si tú te arrodillas  y cuando cedas la primera vez, lo seguirán haciendo siempre. Y no lo digo por el hecho de que se crea más burocracia a la existente para cumplir con necesidades externas a nuestras propias necesidades, sino por el serio peligro que representa, ahora sí, tener un sólo punto de acceso que se pueda hackear. Al menos ahora mismo, la data de millones de personas están esparcidas por diferentes alojamientos, lo cual no impide el hackeo, pero al menos lo dificulta.

    Conocer el tiempo y la ocasión que uno está viviendo es tener un paso adelante en el camino para alcanzar el éxito, porque es la única manera, más precisa,  de tener ventaja sobre tu competencia.

    Hay momentos que un país requiere ser dirigido por hombres y mujeres  inteligentes, pero hay momentos que un país requiere ser dirigido por hombres y mujeres valientes. Saber discernir ésto, es la clave del éxito de una Sociedad que elige a sus gobernantes. En mi opinión, ahora necesitamos hombres y mujeres no sólo inteligentes, sino valientes también.

    Si los Panama Papers trajeron como consecuencia la extinción de una Firma,  no me imagino el Impacto que puede traer la exposición global del Banco de Datos del Registro Único de los Beneficiarios ante un eventual ataque informático.

    Sabía que en algún momento escribiría sobre esto. Ese momento ha llegado. No pude evitar la filtración de más de 11 millones de documentos de la firma, pero sí puedo ahora ayudar, con mi experiencia,  a minimizar el riesgo de que esto le ocurra a cualquiera de ustedes y que estén un paso adelante.

     ¿Cuál debe ser la estrategia del CIO para hacerle frente a los continuos ataques de los hackers?

     La respuesta es sencilla. En algunas ocasiones el fuego se combate con fuego, en otras palabras, el CIO se debe apoyar con los expertos en ciberseguridad, los mismos ethical hackers, que son los únicos que conocen el lado oscuro de la red y saben perfectamente qué hacer; son los profesionales de la seguridad de la información que están un paso adelante en nuevas vulnerabilidades.  Con este aliado, el CIO puede equilibrar la balanza a su favor y anotarse la victoria de proteger la data que contribuirá al Registro Único del Beneficiario Final.

    El riesgo de tener un Registro Único de Beneficiarios, aumenta más el interés de los Hackers.

    Sólo hay dos caminos a seguir para reducir este riesgo:

    • Utilizar el método tradicional de llevar todo en Papel y no conectar nada a la Red. Con la gran desventaja que su empresa pueda desaparecer por la ineficiencia ante sus competidores. Esta alternativa aún no elimina el riesgo de tener un empleado insatisfecho que pueda exponer por cualquier motivo, data sensible de la organización.
    • Minimizar el riesgo al máximo, tanto interno como externo,  contratando los servicios de los expertos en Seguridad integral, que incluye desde los procesos, aunada a la seguridad física hasta la ciberseguridad.
    • Ambos caminos indican la necesidad de dispersar y no concentrar la información en un registro y que peor aún, es público o estatal.

    En Goethals Consulting podemos ayudar al CIO a estar un paso adelante, contamos con toda la experiencia vivida de cómo ocurrió una de las filtraciones de documentos confidenciales más grande de la historia y podemos compartirlas con ustedes.

  • El riesgo de tener un Registro Único de Beneficiarios

    Durante el absurdo intento de lavarle la cara al sistema de sociedades anónimas tras el fiasco de los Panamá Papers, se cometió el grave error de contratar a dos personajes internacionales, que son de la opinión de que el sistema de sociedades off-shore no debería existir, para dar recomendaciones sobre cómo reparar el sistema.

    Una de las recomendaciones que éstos sugirieron, y que también sugieren entidades como Transparencia Internacional, es la de crear un Registro Único de Beneficiarios finales. O sea, que se sepa quiénes están detrás de las acciones de una sociedad anónima, en casos delictivos y de evasión fiscal por lo menos, todavía no se habla de los casos civiles.

    El beneficiario final sería la persona que tiene el control verdadero de los derechos que le otorga la acción, como el recibir dividendos o tomar decisiones de gobierno corporativo en última instancia o de derechos de propietario sobre la sociedad anónima. Ya el velo corporativo, que no existía para casos penales, tampoco va existir para los casos de evasión fiscal, aunque por ahora se mantiene para los casos de demandas civiles entre particulares.

    Tras el registro de Agentes Residentes, el siguiente paso es el Registró Único de Beneficiarios Finales, en otro vano intento de salvar el sistema offshore panameño. Porque nada indica que las presiones del exterior vayan a cesar. A cada medida que Panamá toma, se le añaden nuevas a futuro.

    La razón, como la explica Carlos Barsallo, es clara. Panamá tiene un record de tomar medidas novedosas en la legislación, solo para ignorarlas o cumplirlas a medias en la práctica. Pero aparte de eso, hay quien dice que el sistema bancario offshore no debería existir y que no importa lo que haga Panamá, nunca la dejarán tranquila. Veremos quién tiene razón.

    Ahora bien, supongamos que Panamá sigue a Stiglitz, a Pieth y a Transparencia Internacional… Y crea un Registro Único de Beneficiarios finales, como ya se ha aprobado en la legislación aunque no se ha promulgado todavía. Esto trae otros riesgos importantes.

    Uno de los grandes problemas de los Panamá Papers, es que la empresa que fue hackeada, Mossack y Fonseca, por razones de eficiencia, tomó la medida de digitalizar todos sus archivos, desde el “conoce tu cliente”, a la correspondencia regular y sus sociedades. Y la firma creó una red global de corresponsales que compartían esos archivos. El hacking fue devastador. Quedaron desnudos ante el mundo. Un ataque similar a un Registro Único de Beneficiarios podría tener resultados similares, mejor dicho, peores aún.

    Ahora bien, hay un tema serio de seguridad versus eficiencia. La eficiencia mandaría a tener toda la información digitalizada y disponible a las autoridades automáticamente. La seguridad manda a que existan barreras físicas y no solo electrónicas al manejo de la información.

    Una posible solución es la solución de baja tecnología usada por personajes como el tristemente célebre Osama Bin Laden. El mismo, logró evadir los ataques informáticos de la CIA y la NSA mediante una solución muy sencilla. Sacó a sus computadoras de la red, de tal manera que la información fluía por medio de USB y disco duros externos de la su red a la red exterior.

    Un Registro de Beneficiarios podría funcionar así. Una intranet, sin contacto directo con el exterior, donde se guarda toda la información relevante y con todos los puertos USB, WiFi, Bluetooth o cualquier conexión que no implique cables de fibra óptica, deshabilitados. El lugar donde se guarden las joyas de la corono no debe tener contacto directo electrónico con el mundo exterior. No ventanas (los hackers han logrado penetrar computadoras usando drones por ejemplo, o mediante sensores de vibraciones de voz que impactan en las paredes), bloqueador de teléfonos celulares o jaulas Faraday. Control de acceso de las personas que entren al lugar, registrando el quién, cuándo, cómo y para qué alguien entra al sitio. Y un cuarto seguro, donde se ingresa la información del mundo exterior, de computadoras conectadas a la Web, USBs, o discos duros externos, a la intranet. Esto tomará tiempo pero si no se hace, el cómo, cuándo y dónde se dará un robo de información a lo Mossak y Fonseca es una serie de preguntas que serán respondidas a su debido tiempo.

    Si vamos a aceptar ineficiencias para tratar de salvar la venta de sociedades panameñas, hagámoslo bien.

  • Nubank, el neobanco más grande del mundo, acelera su expansión en Latinoamérica

    El emprendedor colombiano David Vélez ha marcado un hito en Brasil; junto a Edward Wible y Cristina Juqueira fundaron un banco digital en 2013, la misma época en que ideas similares habían empezado a surgir en Estados Unidos y en el Reino Unido.

    Nubank, o Nu, es hoy la Fintech más grande de Latinoamérica y una de las empresas más innovadoras del mundo según el ranking Fast Company 2019. Nubank es pionera en el segmento de servicios financieros, actuando como operadora de tarjetas de crédito y banco digital con operaciones en Brasil, con sede en São Paulo .

    La forma en que Nubank irrumpió en el mercado, fue a través de la creación de tarjetas de crédito de bajo costo y lo hizo deshaciéndose de las oficinas físicas de un banco tradicional. Y es que para la autoridad regulatoria, una agencia bancaria requiere que se rente o se compre un local y se contrate personal para que lo administre.

    En su página web, Nubank se declara estar «en contra de la burocracia, el papeleo, las agencias y las centrales de atención ineficientes». «Estamos a favor de escuchar y valorar su opinión y de merecer su confianza como cliente», promete.

    Hasta ahora su crecimiento se ha limitado a los millennials y los clientes tech, pero Nubank ha sido capaz de forzar a los cinco principales bancos de Brasil a invertir más en sus operaciones digitales.

    Y es que al no tener una sucursal física, Nubank tiene canales de atención directa a sus clientes a través de Internet: e-mail, Facebook, Twitter y la aplicación en los dispositivos móviles.

    La Fintech ya alcanzó los u$s 4.000 millones de valoración, y se consolida como una de las empresas privadas mejor valoradas de América latina y la más grande del planeta dentro de su tipo.

    La firma ya sumó 20 millones de clientes gracias a productos como NuConta (banco digital) y NuBank Mastercard, ambos sin comisiones. Además, tienen servicios de cuenta digital y están analizando agregar préstamos personales y ofrecer cuentas digitales para emprendedores. Nubank, sin oficinas, es capaz de ofrecer tasas de interés más bajas a los clientes, en un país donde algunos bancos cobran más de 400% por sobregiros o en tasas de interés en las tarjetas de crédito. Aún cuando desde el 6 de enero de este año, el regulador brasileño impuso a los bancos que no podrán cobrar tasas de interés superiores a 150% anual, ni a 8% mensual y que actualmente, la tasa anual promedia 306%, la tasa ofertada por el neobanco es sustancialmente más baja, de acuerdo a los datos obtenidos en la función de simulación. Sin embargo, su mayor diferencial es la posibilidad de usar la tarjeta de crédito controlada por completo a través de la app.

    En la actualidad, Nubank sigue creciendo gracias no sólo a la posibilidad que le brinda tener millones de clientes brasileños sino que además ha recaudado alrededor de 420 millones de dólares en siete rondas de inversión de capital por parte de fondos como Sequoia Capital, Kaszek Ventures y Tiger Global Management. Y recientemente de u$s 180 millones más por parte del gigante chino de Internet, Tencent.

    Los jóvenes emprendedores dicen que hay ventajas en un ambiente tan difícil para start-ups tecnológicas.»En la cotidianidad de los mercados emergentes, encuentras una frustración en cada esquina. Muchos de esos asuntos que nos resultan frustrantes, como el transporte, la banca, los celulares, pagar las cuentas, son oportunidades de negocios para las compañías tecnológicas», indican.

    Los anuncios indican que pronto llegarán a Argentina (ya están en México desde mediados del 2019), para lo cual el equipo encargado de liderarlo serían Jag Dugal, de Trinidad y Tobago, un ex Facebook que será el director general de desarrollo de productos. El segundo es el marroquí Youssef Lahrech que lideró el área de tarjetas y crédito en Capital One durante 20 años y como CFO el brasileño Marcelo Kopel que saltará de la banca tradicional representada por el Itaú a la Fintech, toda una definición de los tiempos que corren.