Categoría: Opinión

  • De planes de trabajo, eslóganes y compromisos

    Hay un problema en los planes de trabajo. Por un lado está bueno para saber qué es lo aceptable e inaceptable en un candidato. Por ejemplo, el que lee el plan de trabajo del FAD sabe que éstos están muy cómodos con los controles de precios y salarios para todos y con los exprópiese, o sea, la imitación de Maduro. Y quienes han leído el plan de gobierno de Nito Cortizo saben que es un sensible plan centrista, tal vez demasiado predecible, reflejo de una candidatura que ha sido descrita por The Economist como bland and sensible (“sensata pero aburrida”).

    Blandón, como buen panameñista, presenta un buen plan de gastos, perdón, de gobierno, aunque no dice cómo lo va a financiar. Rómulo Roux tiene un programa de computadora europeo que permite identificar carencias y deseos por región electoral y segmento de población. Y presenta propuestas más o menos populistas de acuerdo con sus necesidades. “Es la economía estúpido” dijo James Carville. Y Rómulo Roux, aunque de una manera vaga y populista, es el único candidato que parece seguir esta máxima buscando la nostalgia de la bonanza de gasto y deuda del gobierno de Ricardo Martinelli con su eslogan “lo bueno vuelve”.

    Nito Cortizo, con “el buen gobierno”, apela a la experiencia del PRD para contrarrestar la mala imagen de sus diputados, pero no se centra en cómo el buen gobierno va a mejorar la situación económica de la gente; más bien garantiza que por lo menos no se va a seguir empeorando como ahora. Blandón, con su “cambio profundo” refleja la disyuntiva del Partido Panameñista, que sabe que han tenido un pésimo gobierno, así que prometen cambio, algo duro de creer cuando se es el candidato oficialista, y mucho más si va a ser profundo.

    Los independientes tienen un problema que los partidistas no; los candidatos de los partidos oficialistas pueden armar equipos de trabajo de la maquinaria de sus partidos para organizar sus campañas y armar planes de trabajo, que son como una especie de “camello”. Un camello es un caballo hecho por una comisión dice el refrán. Pero por lo menos sabemos mediante los planes de trabajo qué es lo que desearían los candidatos al llegar a gobernar y qué consideran inaceptable (o sea que no dicen).  Aunque todos sabemos que estos planes de trabajo, sobre todo mientras más largos sean nunca se cumplen. Son más bien trámites.

    Ricardo Lombana con su “otro camino” apela a los que están hastiados de la clase política actual, sobre todo la clase media educada. Y el que sea deliberadamente vago con sus planes de gobierno puede ser una estrategia. Busca como Boris Yeltsin y Donald Trump debilitar un sistema existente, más que suplantarlo por otro sistema. De esa manera permite que personas disímiles puedan proyectarse en su candidatura con comodidad, porque éstos quieren otro camino, aunque no saben cuál sea.

    Ana Matilde Gómez con su “un Panamá diferente” busca la misma clientela electoral que Lombana, con un plan de trabajo más detallado, producto de su mayor experiencia, pero a su vez más contraproducente porque permite que la gente disienta en más puntos concretos. Con Marco Ameglio el eslogan “la revolución independiente” falló un poco. Porque si bien resalta la rebeldía independiente al sistema de partidos, también es cierto que el candidato tiene una larga trayectoria partidista y no dice cuál es objetivo de esta revolución.

    Las políticas sobre eslóganes de campaña y sobre planes de trabajo tienen mucho que ver con el mercado electoral y estrategias de marketing de los candidatos. No es algo casual como se quiere ver.

    Ahora se inicia la veda, la otra semana veremos cuál fue el más acertado. Si una confirmación del sistema actual, aunque bajo amenaza de tener que hacer reformas con Nito Cortizo; una deriva populista de derecha con Rómulo Roux, o la victoria de un independiente que busca la ruptura del sistema como Ricardo Lombana. Y por supuesto, no podemos descontar la maquinaria del Panameñismo todavía, que puede lograr un tercer lugar con sus peores resultados desde el 2004.

    En un par de días lo sabremos.

     

  • España de nuevo invertebrada. Una oportunidad para Panamá

    Pasaron las elecciones y la coalición tácita de socialdemócratas del Partido Socialista Español, de los postcomunistas de Podemos y los partidos independentistas catalanes que dió el voto de censura a Rajoy, se mantiene. La derecha española sigue dividida entre cortejar al centro con Ciudadanos, o irse a los extremos de Vox. Esto ha hecho que la derecha española tradicional del Partido Popular colapse, hundida por un mar de corrupción y la falta de una ideología clara. Lo único que une a la derecha española ahora mismo es la cuestión catalana. O más bien, su negativa a reformar la constitución para que una región autónoma pueda hacer referendos unilaterales para declarar su independencia, ya que la derecha española sostiene que un divorcio es cosa de dos y un referéndum pro autonomía tiene que hacerse en todo el país y ganarse en todo el país. Es como si para separar a Panamá de Colombia hubiera que hacer y ganar un referéndum en Panamá y Colombia a la vez. O si para que Estonia se separe de la URSS hubiera de hacer un referéndum en toda la Unión Soviética. En otras palabras, un requisito imposible. ¿Se imagina a John Adams tratando de convencer al parlamento británico que apruebe la declaración de independencia de los Estados Unidos? La autodeterminación de los pueblos no funciona así, funciona cuando hay suficientes personas que piensan de una manera específica y deciden que son una nación que se merece un estado aparte y otras naciones los reconocen así.

    Una de las cosas que la derecha española no parece entender, ni los moderados de Ciudadanos, ni los radicales de Vox, es que el separatismo español puede tomar medidas radicales e incluso violentas como las de ETA por una sencilla razón: no tienen la piel en juego, saben que en el fondo no exponen a las sociedades a las que claman representar, las consecuencias reales de sus políticas separatistas. Como el tener a partidos burgueses moderados como el Partido Nacionalista Vasco o los herederos de Convergencia i Unió em Cataluña compartiendo país con izquierdas marxistas radicales, y quedando fuera de la Unión Europea, la OTAN y las estructuras atlánticas, porque dudamos que España y Francia estén muy felices con el divorcio. Una derecha española que se equivoca en el tema catalán y peor aún, una derecha española que se equivoca en su mejor carta de presentación, el tema económico.

    Porque los super keynesianos del PSOE y los neo marxistas de Podemos prometen una serie de exabruptos económicos que probablemente sometan a una España que apenas se recupera de la recesión económica, en el caos y el estancamiento perpetuo. Ante esto, las propuestas económicas de Ciudadanos, del Partido Popular y sorprendentemente de Vox, son las más sensatas. Pero como la sensatez no está de moda, partidos como Vox apuestan a combatir las estupideces económicas de la izquierda española con las estupideces sociales de un partido orgulloso de buscar cualquier causa políticamente incorrecta y clericalista, como su oposición radical a los derechos de las mujeres, gays,  el querer combatir las incoherencias fiscales del régimen de autonomía Español con un centralismo trasnochado. “Es la economía, estúpido”, dijo el gran James Carville; no se trata de probar quién es más estúpido.  El resultado es la victoria minoritaria del PSOE de Pedro Sánchez, que recuerda bastante a Zapatero en su estilo e ideas, la alternativa de o unirse a Ciudadanos en una coalición centrista, o irse con Podemos en una demencial coalición de izquierdas duras.

    Los empresarios españoles parecen querer una Coalición PSOE más Ciudadanos, pero ojo, Ciudadanos no lo desea, por un lado está el tema de las reformas a la Constitución para tocar el tema del separatismo catalán vía referéndum y por otro lado, está que Ciudadanos apuesta por el hundimiento del PSOE o una coalición PSOE-Podemos más los independentistas, para atrapar el centro político. El problema es que si ocurre algo malo durante el gobierno del PSOE, la maniobra está demasiado clara y es posible que la opinión pública le eche la culpa a Ciudadanos también.

    El PP se sigue hundiendo, y Vox, que tiene propuestas interesantes en lo económico, seguirá aislado en un extremo del espectro político mientras deje que sus propuestas antiinmigrantes, machistas, homofóbicas y centralistas ahoguen lo bueno que tengan que decir en el área económica.

    ¿Cómo nos influye esto a los panameños? Por un lado el PSOE es fiel creyente en el gravar para gastar y en las políticas fiscales de la OCDE, así que España en algún momento se podría sumar a las presiones contra Panamá, en lugar de ser moderada como durante los gobiernos del PP. Por otro lado las subidas de impuestos que una posible coalición PSOE-Podemos puede tratar, y la debilidad de los derechos de propiedad en España frente a las okupaciones e invasiones de viviendas, podría servir para que el gobierno Panameño entrante, atraiga inversiones españolas a Panamá, sobre todo de los emprendedores que huyen de un posible infierno fiscal español. Hay que estar pendientes.

  • Se tiene que decir

    Uno  no quiere ser insensible, pero se tiene que decir algo y se va a decir. Por ahora los debates, si bien han demostrado que hay cierta voluntad en algunos candidatos a la presidencia a tomarse riesgos en decir algo nuevo como en el tema de la Caja del Seguro Social, no se ve el deseo de los candidatos, a semanas de las elecciones, de arriesgarse mucho.

    Uno de los puntos clásicos es el tema de la educación. A diferencia de la Caja de Seguro Social, donde evadir el tema y pasarle la papa caliente al siguiente gobierno es imposible en esta ocasión por el riesgo de quiebra de la misma. Ello hace que las entidades financieras internacionales estén muy pendientes de qué va a hacer el próximo gobierno y si no, no harán los préstamos que un gobierno sin ahorros necesita para gastar sin tocar la sagrada y clientelista planilla.

    En la educación y la justicia no se dijo mucho, o si se dijo, quedó en palabras y proyectos grandilocuentes, pero sin demasiado contenido concreto, quizás porque son temas que no van a bloquear préstamos internacionales si no hacemos el intento por resolverlo. En el peor de los casos, la desidia y cobardía de los gobiernos se paga en forma de competitividad disminuida, oportunidades perdidas, peor calidad de vida, marginación social, delincuencia. Así que no hay presión para arriesgarse tocando temas como qué hacer con los gremios magisteriales, becas, etc. Ya que se debatió tanto sobre la beca universal, se pudo hablar del voucher escolar. Si se va a hablar de Constituyente sería bueno tocar el tema de la Asamblea y el de la justicia también. Son temas donde las presiones, el sacrificio y las buenas o malas consecuencias son internas. O sea que si nadie plantea el debate, ni como candidato ni como periodista, el tema se va a quedar sin plantear.

    En educación nadie habla todavía de descentralizar, sino que se sigue en la quijotesca búsqueda del currículo perfecto. Nadie habla de cómo van a lidiar con la oposición de los gremios magisteriales al cambio, y peor aún, con la oposición interna de la burocracia del Meduca. Se habla de más presupuesto y más becas, de más calidad, pero no se explica por qué lo ya existente no funcionó, sino que se reitera a sí mismo. Entiendo, son las elecciones. Las promesas electorales son ideas que suelen cambiar, pero de allí a la demagogia barata solo hay un paso. Había que decirlo y se dijo.

     

  • Martinelli y su carrera a la Alcaldía

    Vamos a empezar aclarando dos cosas: Ricardo Martinelli no es mi candidato personal para la Alcaldía, y, al menos por ahora, votaré por José Luis Fábrega. También debo aclarar que tengo vínculos familiares con la familia Martinelli aunque está claro que nunca apoyé su Administración ni fui servidor público durante su gobierno, que me parece, en lo personal, una gran oportunidad perdida, porque con el caudal de votos que obtuvo y con sus millones, pudo haber cambiado las instituciones para bien. En su lugar, se dedicó a debilitarlas mientras lanzaba un ambicioso programa de obras públicas apalancado por deuda pública e impuestos a la clase media. A su vez, aumentando el poder y la militarización de las policías, corrompiendo lo que estaba corrupto aún más. Así que no estoy muy contento de que sea el candidato a la Alcaldía de Panamá, mucho menos acompañada por Chello Gálvez, una de las personas que ejemplifica el clientelismo mercenario de la Asamblea Nacional.

    Sin embargo estas explicaciones son necesarias, porque defiendo el derecho de Ricardo Martinelli Berrocal a competir por la Alcaldía de Panamá. Y lo hago no porque piense votar por él, y porque quiero que gane, de hecho no votaré por él, sino porque es un tema de garantías republicanas. Y créame, no me ha sido fácil llegar a esta conclusión. Que RMB pueda correr para la Alcaldía aún con la enorme probabilidad de que gane, es un mal menor a que no pueda correr. Por una sencilla razón, porque por lo que sé, todavía existen garantías en nuestra Constitución Nacional en su artículo 22, que establece que “toda persona acusada de haber cometido un delito tiene derecho a que se presuma su inocencia mientras no se pruebe su culpabilidad en juicio público que le haya asegurado todas las garantías para su defensa.”

    Que yo sepa, RMB no ha sido encontrado culpable en juicio público, y mientras no haya sido condenado en juicio público, sus derechos políticos están vigentes y tiene derecho a ejercerlos.

    Es un tema de hacer respetar la garantía republicana al debido proceso, no para Ricardo Martinelli, sino para todos. Que RMB pueda ser electo alcalde es un mal menor. Imagínese si en Panamá se inhabilitara a todas las personas que estén bajo investigación por delitos, No condenados por delitos, inhabilitados: un RMB, o un Maduro o un Putin podría usar el legalismo de iniciar investigaciones falsas contra sus rivales políticos para inhabilitarlos de correr en las elecciones. Serían elecciones ficticias que limitarían artificialmente la oferta electoral a los votantes. En un país donde el Ministerio Público y la Corte Suprema de Justicia se han caracterizado por estar sujetos a los intereses del poder Ejecutivo, sería demasiado fácil usar casos judiciales que no van a ningún lado, pero que el sistema judicial panameño se demora años en resolver, prohibir que las personas bajo investigación y en detención preventiva puedan competir en una campaña electoral, sería un instrumento ideal para que un dictador futuro haga elecciones vaciadas de contenido, solo con opositores elegidos por él.

    Finalmente si RMB sale finalmente electo, nadie puso una pistola en la cabeza a los electores que votaron por él. Y significa que las demás opciones no supieron atraer el voto presentando una oferta más atractiva. Al final, es mejor que la pelea la decidan los contrincantes en el ring y no el árbitro. Que gane quien no queremos es el mal menor. Al final, si las garantías siguen vigentes, siempre podremos hacerle oposición.

  • La Asamblea que se nos viene

    Mientras miramos las carreras de caballos entre Nito, Rómulo, Lombana, Blandón, Ana Matilde, Saúl y Marco, y discutimos la veracidad de las encuestas o los 100 y uno simulacros de votación, o mientras el Tribunal Electoral decide si un detenido preventivamente puede correr para alcalde, nadie se fija en por quién vamos a votar en la Asamblea. Bueno, sí nos fijamos: en la última maleantería de los seguidores de Yaribel Abrego, quien estuvo a punto de ser vicepresidenta en la nómina de su partido, o en el cinismo de Benicio y otros de los diputados del PRD que hacen que la gente que pensaba votar por Nito los vea y se le pase, o en la telenovela de la Levy, entre otros; pero no pasa mucho más de la indignación en las redes sociales. La campaña del “no a la Reelección” se mantiene, pero no sabemos cuánto va a calar en un electorado panameño que detesta el clientelismo de otro, pero adora el clientelismo de su propio diputado. Puede ser que tengamos una Asamblea renovada, o puede ser que tengamos la misma Asamblea con pocas caras nuevas. Y nada nos garantiza de los diputados nuevos que no quieran seguir los corruptos y clientelistas pasos de los diputados anteriores. Total, si el sistema es corrupto, las personas van a tender a corromperse.

    Yo ni siquiera sé por quién voy a votar para diputado. Dos meses de campaña son muy pocos para aprender a conocer a los candidatos a presidente, pese a su exposición nacional. Son muchos menos para aprender a conocer a los candidatos a diputado. Decir “no a la reelección” es fácil. Total, ya se sabe por quién NO se va a votar, pero ¿qué pasa cuando se está en la mesa de votación y se tiene que decidir por cuál se va a votar’. Y lo peor, por ahora casi todos las promesas de campaña son de diputados y diputadas prometiendo que van a pasar leyes donde se gasta el dinero de otros, o sea, de los contribuyentes. Pero todos parecen ignorar el elefante en la sala…… ¿Qué van a hacer estos renovados aspirantes a diputados con la Asamblea si son electos? Porque éste es el verdadero problema.

    Por ahora pocos o ninguno han dicho que de ser electos promoverán reformas constitucionales y legales para reformar la actual Asamblea de Diputados. Pocos o ninguno. Y si estas reformas no se hacen, la corrupción en la Asamblea seguirá, solo que con nuevas caras.

    Ideas como acortar el período de los diputados permitiendo las elecciones de medio término cada dos años y medio en una asamblea monocameral o en la cámara baja en una bicameral. Cosas como establecer una Asamblea Bicameral, con la cámara superior formada por diputados nacionales, que se elija un tercio cada 4 años, para que no coincida con ninguna elección presidencial. La prohibición de partidas circuitales, la eliminación de los suplentes, las restricciones a la cantidad de personas que los diputados puedan nombrar tanto en monto como en los salarios. La eliminación de los privilegios fiscales. Es una inmoralidad que quienes deciden sobre establecer impuestos y cómo gastarlos, puedan eximirse de tener que pagarlos. Que quienes establecen delitos y penas por ley, hacen más difícil que se les investigue por estos delitos.

    Por ahora solo tres candidatos a presidente hablan de constituyente. Por ahora casi todos los candidatos a presidente hablan de reformas a la constitución. Por ahora se habla mucho del cómo reformar la Constitución, pero se habla poco de lo que queremos reformar. Y lo más lamentable es que de ese “no a la reelección”, los nuevos aspirantes a diputados, los llamados a sanear el sistema, tampoco hablan del tema. Lástima.

     

  • Un tema de momentos

    Dicen que en la política el panameño apuesta a ganador, como en una carrera de caballos. Quizás porque las diferencias ideológicas entre los partidos políticos que no sean los comunistas mesiánicos y sectarios del FAD son tan pequeñas, que los partidos y los candidatos son prácticamente intercambiables, y la única diferencia es la capacidad del candidato de pagarte cosas gratis en campaña o en darte algún puesto público en el Estado si gana. En otras palabras es una apuesta económica real, no un voto por convicciones, donde no es fácil distinguir quién tiene convicciones o no, y se vota al menos malo o al que me resuelva.

    Lo bueno es que parece que en esta elección el menos malo pero bien clientelista de los partidos políticos principales va ganando. Esto permite a los pocos panameños que detestamos el clientelismo pero al mismo tiempo estamos cansados de votar en contra de la permanencia en el poder del partido que nos ha robado los últimos cinco años, o sea de votar a favor de la alternancia en el poder, poder votar libremente por el candidato de nuestra elección aunque no vaya a ganar. Porque sabemos que por ahora el gobierno actual tiene pocas oportunidades de permanecer el poder aunque literalmente vendan a sus madres por un puñado de votos. Así que por primera vez se puede votar pensando no en esta elección sino en el futuro.

    Sorprendentemente hay un fenómeno similar al de la elección de 1994, cuando la candidatura de Rubén Blades galvanizó a la juventud. En esa instancia, los partidos tradicionales ganaron. El PRD que tiene el piso electoral más grande ganó en esa ocasión y es favorito para ganar de nuevo.  Papa Egoró no quedó en una posición comparable a los candidatos de los partidos tradicionales, pero quedó cercano a éste. Entonces Rubén Blades cometió el error de irse del país. Y su momento político se perdió para siempre.

    En esta elección puede pasar lo mismo. Que un candidato independiente quede en un respetable cuarto lugar o inclusive más arriba. El resultado será que tendrá que tomar una decisión, puede darse por satisfecho y una este resultado para pedir un puesto en el próximo gobierno, o bien puede aprovechar este momento político para tratar de consolidar a los votantes que depositaron sus esperanzas en él y formar un movimiento político que eventualmente se convierta en un partido político. Para esto requiere la toma de decisiones inmediatas porque la vida política como la vida en general se compone de momentos que no vuelven. Y para esto se requiere de tener alguna ideología que le dé algo de identidad.

    En un país donde todos los candidatos de partidos principales, con excepción del FAD y casi todos los candidatos independientes hablan casi lo mismo, y los candidatos han demostrado un temor a las autoridades eclesiásticas firmando casi todos el pacto por la familia, un pacto hecho expresamente para discriminar a las minorías sexuales, solo el candidato que logre tener una marca que lo diferencie, podrá lograr que su partido subsista; o si es independiente, lograr convertir los votos que saque en un caudal de votos para la próxima elección.

    Muy pronto veremos quién es el que tiene el momento político.

  • Las elecciones y el problema del trabajo en Panamá

    Hace poco una de las personas más conservadoras de Panamá criticó las propuestas del candidato Ricardo Lombana de querer bajar el salario mínimo. Aparte de que el personaje es un mixtificador, y usa la falacia del hombre de paja, ya que Lombana nunca habló de bajar el salarió mínimo, sí es necesario tener un debate sobre el salario mínimo y el Código de Trabajo que no estamos teniendo. Ponerse a citar artículos sobre el debate laboral gringo, no elimina el tema tratado por el delegado de Lombana, de que durante los gobiernos de Ricardo Martinelli y Juan Carlos Varela, se aumentó varias veces el salario mínimo, muy por encima a la productividad marginal del trabajador. Hasta el punto de que en ciertos sectores el salario mínimo se acerca al salario promedio de los trabajadores calificados o profesionales de las empresas.

    En un país donde el sistema educativo no forma bien a la mano de obra, la única manera de calificar a los jóvenes es mediante la experiencia laboral. El salario mínimo artificialmente alto perjudica notablemente a los jóvenes sin experiencia. Sobre todo en el interior del país. Es difícil para un joven encontrar un primer empleo que no sea en el Estado. Y muchos jóvenes del interior no tienen otra opción de emigrar a la capital, o integrar las crecientes bandas de Ninis que empiezan a aparecer en David, Santiago y otras otrora pacíficas ciudades del interior. La ciudad de Panamá es el único lugar donde los salarios reales promedio suelen estar por encima del salario mínimo. En el interior cada vez la diferencia entre los salarios promedio y el salario mínimo es así, igual. Eso no facilita los empleos buenos en el interior, quedan pocos trabajos productivos que ofrezcan salarios promedios competitivos. Esto hace que la informalidad laboral crezca en el interior de la República. Un mixtificador podrá decir todo lo que quiera, pero la realidad está allí. A vivir en el agro de subsistencia, a trabajar en una empresa que paga salario mínimo, a trabajar en el Estado, o sea a vivir de los impuestos de otros.

    Costa Rica en cambio, cuenta con un Código de Trabajo más flexible, menos tierras estatales amarradas en las comarcas, o en zonas grises sin titular. El resultado de todo esto es que para crear empleos agroindustriales como con la empresa Del Monte, esos tres mil empleos significaron que la empresa tiene reglas propias en materia laboral y despidos. O sea que el gobierno tácitamente reconoce que para que una empresa pueda crear empleos rurales agroindustriales, es necesario eliminar o modificar las normas del Código de Trabajo. En un país donde no hay fueros ni privilegios según la Constitución, está claro que unos siguen siendo más iguales que otros. Que hay un país de enclaves que progresa y otro de leyes de aplicación general que se estanca. Si se quiere progresar, se tiene que tener el empuje de políticos para que pasen leyes especiales a cada uno. Al final, terminamos discriminando a los panameños con respecto a los extranjeros en la capacidad de crecer empresarialmente. Irónico ¿verdad?

    EL salario mínimo demasiado alto hace que los jóvenes y los indígenas no sean empleables para obtener experiencia laboral, sobre todo en las áreas rurales. El Código de Trabajo, sobre todo en las normas de despido y de huelga, hace muy riesgoso hacer empresas industriales. Y si queremos crear empleos de calidad, sobre todo en el interior, discutir sobre estos temas, es algo que tenemos que discutir. Por ahora hay un solo candidato que se ha atrevido a tocar el tema.

  • Brexit: qué pasará con el sector financiero y qué puede hacer Panamá

    Londres y Bruselas acaban de acordar una prórroga de tres meses con la que se pretende retrasar la fecha definitiva del Brexit. La salida de Reino Unido de la Unión Europea tendrá un impacto notable en la industria financiera del Viejo Continente. La City se convirtió en la capital bancaria e inversora de Europa gracias al big bang que experimentó en los años 80, pero buena parte de su ventaja competitiva se va a esfumar ante el divorcio entre las islas y el continente.

    Andrea Enria, encargado de la agencia de supervisión del Banco Central Europeo, ha reconocido que los planes de contingencia del sector financiero incluyen la transferencia de entre 1 y 1,5 billones de dólares a otras jurisdicciones. Dichos caudales volarían principalmente a otras capitales europeas como Frankfurt y Dublín. También se espera que aumente la actividad financiera en París, Milán o Madrid.

    El cálculo del BCE se mueve dentro de las estimaciones que también maneja la City e incluye activos financieros y efectivo de clientes que han depositado sus ahorros en las islas británicas, así como el traslado de la operativa de compra-venta de activos. En comparación con las cifras que se manejaban hace un trimestre, el monto de activos que va camino de salir a otros destinos ha crecido un 20%, de modo que la percepción de riesgo va en aumento, sobre todo a raíz de los continuos desacuerdos que se están produciendo en el Parlamento londinense.

    Con el Brexit no solo se producirá el traslado del capital financiero, sino que también se producirá una intensa salida de capital humano. Para ser precisos, se espera que 7.000 trabajadores del sector hagan las maletas y se trasladen a otras latitudes. A esta cifra hay que sumarle la salida de otros 3.000 financieros que ya se ha detectado en los últimos años. Hablamos, por tanto, de al menos 10.000 salidas.

    Como es evidente, esta pérdida de estos trabajadores acarrea una importante pérdida en términos de experiencia, visión estratégica, contactos, etc. El resultado es, por tanto, una clara pérdida de atractivo para la industria financiera de Londres. En adelante, hacer negocios o invertir en Europa implicará mirar a otras plazas, principalmente a Alemania e Irlanda, pero también a Francia, Italia o España.

    Citigroup ya opera a pleno rendimiento en Frankfurt, Bank of America ha invertido 400 millones de dólares en trasladar sus oficinas a París y Dublín, Barclays ha transferido 200.000 millones de dólares a su nueva división irlandesa, JP Morgan ya ha anunciado su intención de llevar trabajos de back office a Madrid… Se estima que el 40% de las 200 empresas más grandes de la City van a trasladar su actividad a otras latitudes europeas.

    La salida de estas entidades supone una merma notable para las arcas públicas, puesto que un trabajador medio de la City aporta anualmente 110.000 dólares a Hacienda, mediante impuestos directos e indirectos. El agujero en los presupuestos británicos rondaría los 1.000 millones de dólares solamente por las contribuciones individuales de estos trabajadores. A este monto habría que sumarle la caída de ingresos obtenidos por la operativa de las empresas financieras que han optado por recortar su actividad en Londres.

    Lo que está ocurriendo en las islas británicas pone de manifiesto distintas cuestiones que deben invitar a la reflexión a las autoridades de Panamá.

    – La seguridad jurídica es fundamental para establecer un centro financiero internacional de alto valor añadido. En cuanto Londres ha perdido la cobertura de Bruselas, las firmas del sector se han visto obligadas a reaccionar.

    – La entrada o salida de capital en Europa se va a diversificar. Lo mismo ocurrirá con su gestión. Por tanto, los centros financieros internacionales tienen que estar preparados para trabajar con un número creciente de socios preferentes, entre los que destacan Frankfurt y Dublín.

    – Las Islas del Canal ya han movido ficha para no quedarse fuera del mercado de capitales europeo. Firmando el protocolo AIFMD, estos pequeños centros financieros internacionales han conseguido cobertura regulatoria para seguir operando con la UE.

    – La caída de liquidez en los mercados de la City y la necesidad de recuperar el atractivo perdido invitarán a Londres a buscar alianzas estratégicas en otros mercados. Nueva York cubrirá el flanco norteamericano, Singapur y Hong Kong complementarán la vía asiática… y Panamá debería ser el complemento idóneo para el intercambio de capitales con América Latina.

    – Las relaciones comerciales son el complemento económico que acompaña los lazos financieros. Por tanto, un acuerdo que liberalice la compra-venta de bienes y servicios entre Reino Unido y Panamá puede generar un nuevo espacio de crecimiento una vez se produzca la materialización del Brexit.

  • DAI y el efecto viral del valor en USD

    Generalmente se considera que el dinero es algo que es universalmente intercambiable por bienes y servicios. A diferencia de los huevos, el arroz o el café, que solo los puedes tener para comprar algo más tarde. También se utiliza como unidad de cuenta. Por ejemplo, estoy acostumbrado a los precios en euros. Estoy escribiendo este artículo en Bogotá, Colombia, en una linda cafetería. Estoy pidiendo mi Flat White y una Cáscara Fizz; no tengo ni idea de cuánto cuesta. Miro el menú y dice «Soda de Cascara de Café – 6100». No sé lo que significa 6100, no sé si puedo conseguirlo en algún lugar más barato. Puedo comparar si es menos costoso que una bolsa de café, que son 22500. Por supuesto, tengo un teléfono inteligente y puedo pedirle que me diga el tipo de cambio o incluso que lo calcule. Pero no puedo hacer cálculos económicos en mi cabeza. No sé si puedo comprarlo más barato en ciudad de Panamá, o si vale más que una noche en un hotel.

    He aquí una observación interesante. Un dólar solía ser 26,73 gramos de 90% de plata a finales del siglo XIX. No era una representación de valor, la moneda física tenía un valor de fusión de 26.73 gramos de 90% de plata. No importaba quién lo acuñara, si tenía el mismo valor de plata, era un dólar. A mediados del siglo XIX, un dólar de oro llamado Liberty head consistía en 1.672 gramos ponderados y estaba compuesto en un 90% por oro. El valor actual de este dólar de oro sería de $62 USD. ¿Qué ha pasado?

    El gobierno de los EE.UU. rompió la paridad del dólar estadounidense con el oro. Pero mantuvo la idea de un dólar en la mente de la gente. El valor no bajó inmediatamente. La gente estaba acostumbrada a pensar en dólares estadounidenses. En 1935 un sándwich de Reuben costaba 0,35$. Un dólar era mucho dinero. Ahora lo dejas como propina para los camareros.

    Como el USD perdió su paridad con los metales preciosos, la gente seguía pensando en  términos de dólares estadounidenses. Los precios se iban inflando año tras año, por lo que se fueron ajustando lentamente, pero nunca tuvieron que hacer un cambio repentino, como el que yo experimenté, cuando mi país natal cambió de coronas eslovacas a euros en 2009. Ellos podían seguir con su proceso de pensamiento. Cuando alguien quería que pagaran $1000 por una noche en una habitación de hostal, sabían que algo andaba mal. Porque recordaban que solía ser diez veces menos la última vez que fueron.

    Todo el mundo sabe lo que debería costar su teléfono en su moneda nacional. Saben que 2 dólares por un Flat White está bien, pero ¿es el caso con 6.100 pesos colombianos? No lo sé, pero déjame calcular… 1.98 dólares. Probablemente bien.

    ¿Qué tiene que ver esto con los temas sobre los que estoy escribiendo? Al introducir las criptomonedas y crear la red, todavía tenemos el problema del cálculo económico. Mi Flat White sería 0.00052 Bitcoin hoy. Pero para mí, esto es lo mismo que cotizar el precio en pesos colombianos. No tengo ni idea de lo que significa. Afortunadamente, mi billetera en criptomonedas me permite enviar el valor en la moneda que yo elija. Nunca tengo que contar los ceros o multiplicar por la tasa de cambio, la billetera hace eso – de manera similar a la tarjeta de crédito con la que pago en la cafetería, no necesito pensar en el valor de los pesos colombianos y cómo cambiarlos, sucede automáticamente.

    Esto funciona si su cálculo económico es en el momento. ¿Pero qué pasa con las relaciones comerciales a largo plazo? ¿Qué pasa con la planificación financiera? Existe una idea similar de crear un «virus mental de valor» como cuando se rompió el ancla del USD con los metales preciosos. Existe una criptomoneda especial llamada «DAI». Es parte de un proyecto llamado MakerDAO. Una vista al futuro, cuando la forma en que trabajamos y nos organizamos cambia por completo. MakerDAO es una organización descentralizada. No tiene una oficina, no está directamente representada por una persona jurídica. Sólo existe en Internet. Tiene accionistas y usted puede convertirse en uno también, si compra su criptomoneda llamada MKR. Usted puede votar sobre las propuestas y participar en las cuotas que se recaudan en el sistema. Los autores de DAI son de todo el mundo. El proyecto es de código abierto y se puede copiar. No hay ningún jefe. Y lo que es más importante, no hay cuentas bancarias ni legislación, no hay entidad legal. Funciona de la misma manera que el correo electrónico. Los remitentes y receptores pueden estar en diferentes jurisdicciones y las leyes locales pueden aplicarse, pero no existe una legislación estatal que regule el correo electrónico para todos. Sólo se aplican las reglas del protocolo, reglas como «cuando te conectas al servidor de correo electrónico, primero dígame quién es y a quién le está enviando un correo electrónico. Luego envíeme los datos, pero asegúrese de no usar caracteres extraños. El sujeto puede tener sólo unos pocos caracteres de ancho. Si envía spam, rechazaré el correo electrónico».

    Parte de estas reglas son parte del protocolo en sí mismo, algunas partes dependen del servidor de correo electrónico, pero ningún político ha votado nunca sobre el aspecto que debe tener un correo electrónico. Es una regla emergente.

    ¿Qué tiene esto que ver con el USD y el DAI? Es una criptomoneda única en el hecho de que utiliza mecanismos de mercado para fijar el valor del DAI al USD. Esto significa que un DAI es aproximadamente un dólar estadounidense, independientemente del valor del dólar estadounidense. Este principio se llama stablecoin. Hay muchos stablecoins, como Tether, pero DAI es único porque está descentralizado. Tether funciona al tener (con suerte) reservas de 1:1 de un Tether (USDT) a USD. Estos USD se mantienen supuestamente en cuentas bancarias y pueden ser reclamados por algunos participantes de la infraestructura Tether. Si una entidad (como un banco, o banco central, policía financiera, etc.) decide que los Tethers se utilizan para el blanqueo de dinero, puede simplemente embargar o cerrar las cuentas bancarias de la organización que emite los Tethers y el valor desaparece.

    DAI es diferente, porque está respaldado por criptomoneda en algo llamado contrato inteligente. No es un lugar centralizado que pueda ser ocupado, ni es un operador que pueda apagarse. Por otro lado, mantiene su paridad con el dólar bastante bien. Si alguien te pide que le envíes 1000 USD, puedes enviarle 1000 DAI, ellos pueden reclamarlo en un año y el valor seguirá siendo de aproximadamente 1000 USD. Lo que esto significa que las personas que realizan cálculos económicos pueden cotizar el precio en DAI y no importa cuándo se liquide.

    Esto también significa que los panameños pueden enviar y recibir una representación de valor que utilizan diariamente en sus vidas como criptomoneda. Como es una economía en dólares, esto es muy singular y espero que los panameños y las empresas se beneficien de esta característica.

    El USD tiene un enorme efecto de red, cientos de millones de personas pueden hacer cálculos económicos usando el valor del USD y ahora pueden enviarlo como una criptomoneda – sin censura, sin retrasos y con tarifas bajas. También significa que los panameños sin cuentas bancarias (cerca de la mitad de la población adulta en Panamá) pueden saltarse la infraestructura bancaria e ir directamente a las criptomonedas.

    Ah, y puede crear la suya propia, con una tasa de interés del 1% anual. Bastante competitiva para los precios de los préstamos panameños, ¿verdad?

  • Saltó la Liebre

    Nuestra Canciller ahora opina que Panamá debe seguir los ejemplos de Colombia, Chile y Costa Rica que se han incorporado a la OCDE. Según la canciller, estar en la OCDE mejoraría nuestra institucionalidad, como sin duda ha mejorado la de México, miembro fundador de la OCDE.

    La OCDE aparentemente tiene estándares institucionales y mediciones muy robustos, y que esto le serviría a Panamá, que se está quedando atrás en institucionalidad, pero que a alguna gente no le va a gustar, dice la canciller.

    Y tiene razón, yo soy uno de aquellos a los que no les gusta esa idea. Y como buen lobo tengo mis motivos. La idea que la OCDE está dando prioridad en sus actuaciones internacionales a la “competencia fiscal perjudicial”, sobre temas como la educación, o la justicia y otros temas institucionales, deja en claro una cosa. La OCDE es más o menos lo mismo que la Unión Europea post Euro. Dicen las malas lenguas que la Unión Europea es un club alemán. O sea que el manejo de la política monetaria y fiscal de la Unión Europea tiene como objeto defender más que nada los intereses alemanes. El Euro evita que los estados usen la moneda propia con fines proteccionistas y hace barato comprar productos alemanes para quien tiene Euros. La política fiscal y regulatoria de la Unión Europea tiene como función principal defender el Estado del Bienestar Alemán asegurándose que no puedan surgir competidores de las industrias alemanas que sostienen el estado del bienestar con sus impuestos en otros países. La Unión Europea busca ahora estos start ups en el este o sur de Europa en la cuna.

    La OCDE actúa de manera similar, pero a nivel internacional. Mantiene la división del trabajo como está. Los países ricos acaparan las inversiones y los países pobres solo seguirán exportando materias primas. Cuando hablamos de competencia fiscal perjudicial, estamos hablando de evitar que los inversionistas de países desarrollados con impuestos altos no puedan escapar a países subdesarrollados con impuestos bajos. Al final, tras el discurso bonito y lindo de anticorrupción e institucionalidad, queda sólo esto. Sino pregúntenles a los mejicanos, fundadores de la OCDE, qué tan institucionales y libres de corrupción se encuentran. Pero que están cogidos por la burocracia, están.

    Otro argumento para que Panamá entre en la OCDE es que al final siempre nos aplican las regulaciones aunque no seamos miembros; por lo menos si estamos sentados a la mesa de la OCDE, podemos discutir las regulaciones antes que nos las apliquen, al estilo de la membresía del Reino Unido en la Unión Europea, según Yes Prime Minister. Que el Reino Unido se unió a la Unión Europea para luchar desde adentro contra ésta. Bueno, ya sabemos que al final no les funcionó y se han tenido que ir como sea de la misma. Panamá en la OCDE sería un disidente entre un mar de creyentes. Además, ser disidentes requeriría un gobierno de Panamá que tenga ideas claras sobre qué quiere hacer para el país y pueda disentir con las propuestas de los demás miembros de la OCDE de manera  firme y sustentada, algo que Panamá no ha hecho, por lo menos durante la actual Cancillería.

    Y no es la única manera de hacer sentir nuestra voz. Otro método es asociarse con los países no miembros de la OCDE a los cuales les han querido aplicar normas de la OCDE sin ser miembros. Y plantear una estrategia diplomática común que debe incluir usar los instrumentos de derecho internacional, sobre todo cuando buscan aplicarle a países miembros normas que los propios países miembros no se aplican a sí mismos en una jugada proteccionista. Eso es algo que el actual gobierno nunca quiso hacer. Bajarse los pantalones con la OCDE y, de ser posible, ser miembro putativo de la organización, parece que siempre fue la política no manifiesta del actual gobierno. Me alegro que al final lo digan.

    Y me alegro que ya no les quede tiempo para meternos en la OCDE.