Categoría: Opinión

  • Se tiene que decir

    Uno  no quiere ser insensible, pero se tiene que decir algo y se va a decir. Por ahora los debates, si bien han demostrado que hay cierta voluntad en algunos candidatos a la presidencia a tomarse riesgos en decir algo nuevo como en el tema de la Caja del Seguro Social, no se ve el deseo de los candidatos, a semanas de las elecciones, de arriesgarse mucho.

    Uno de los puntos clásicos es el tema de la educación. A diferencia de la Caja de Seguro Social, donde evadir el tema y pasarle la papa caliente al siguiente gobierno es imposible en esta ocasión por el riesgo de quiebra de la misma. Ello hace que las entidades financieras internacionales estén muy pendientes de qué va a hacer el próximo gobierno y si no, no harán los préstamos que un gobierno sin ahorros necesita para gastar sin tocar la sagrada y clientelista planilla.

    En la educación y la justicia no se dijo mucho, o si se dijo, quedó en palabras y proyectos grandilocuentes, pero sin demasiado contenido concreto, quizás porque son temas que no van a bloquear préstamos internacionales si no hacemos el intento por resolverlo. En el peor de los casos, la desidia y cobardía de los gobiernos se paga en forma de competitividad disminuida, oportunidades perdidas, peor calidad de vida, marginación social, delincuencia. Así que no hay presión para arriesgarse tocando temas como qué hacer con los gremios magisteriales, becas, etc. Ya que se debatió tanto sobre la beca universal, se pudo hablar del voucher escolar. Si se va a hablar de Constituyente sería bueno tocar el tema de la Asamblea y el de la justicia también. Son temas donde las presiones, el sacrificio y las buenas o malas consecuencias son internas. O sea que si nadie plantea el debate, ni como candidato ni como periodista, el tema se va a quedar sin plantear.

    En educación nadie habla todavía de descentralizar, sino que se sigue en la quijotesca búsqueda del currículo perfecto. Nadie habla de cómo van a lidiar con la oposición de los gremios magisteriales al cambio, y peor aún, con la oposición interna de la burocracia del Meduca. Se habla de más presupuesto y más becas, de más calidad, pero no se explica por qué lo ya existente no funcionó, sino que se reitera a sí mismo. Entiendo, son las elecciones. Las promesas electorales son ideas que suelen cambiar, pero de allí a la demagogia barata solo hay un paso. Había que decirlo y se dijo.

     

  • Martinelli y su carrera a la Alcaldía

    Vamos a empezar aclarando dos cosas: Ricardo Martinelli no es mi candidato personal para la Alcaldía, y, al menos por ahora, votaré por José Luis Fábrega. También debo aclarar que tengo vínculos familiares con la familia Martinelli aunque está claro que nunca apoyé su Administración ni fui servidor público durante su gobierno, que me parece, en lo personal, una gran oportunidad perdida, porque con el caudal de votos que obtuvo y con sus millones, pudo haber cambiado las instituciones para bien. En su lugar, se dedicó a debilitarlas mientras lanzaba un ambicioso programa de obras públicas apalancado por deuda pública e impuestos a la clase media. A su vez, aumentando el poder y la militarización de las policías, corrompiendo lo que estaba corrupto aún más. Así que no estoy muy contento de que sea el candidato a la Alcaldía de Panamá, mucho menos acompañada por Chello Gálvez, una de las personas que ejemplifica el clientelismo mercenario de la Asamblea Nacional.

    Sin embargo estas explicaciones son necesarias, porque defiendo el derecho de Ricardo Martinelli Berrocal a competir por la Alcaldía de Panamá. Y lo hago no porque piense votar por él, y porque quiero que gane, de hecho no votaré por él, sino porque es un tema de garantías republicanas. Y créame, no me ha sido fácil llegar a esta conclusión. Que RMB pueda correr para la Alcaldía aún con la enorme probabilidad de que gane, es un mal menor a que no pueda correr. Por una sencilla razón, porque por lo que sé, todavía existen garantías en nuestra Constitución Nacional en su artículo 22, que establece que “toda persona acusada de haber cometido un delito tiene derecho a que se presuma su inocencia mientras no se pruebe su culpabilidad en juicio público que le haya asegurado todas las garantías para su defensa.”

    Que yo sepa, RMB no ha sido encontrado culpable en juicio público, y mientras no haya sido condenado en juicio público, sus derechos políticos están vigentes y tiene derecho a ejercerlos.

    Es un tema de hacer respetar la garantía republicana al debido proceso, no para Ricardo Martinelli, sino para todos. Que RMB pueda ser electo alcalde es un mal menor. Imagínese si en Panamá se inhabilitara a todas las personas que estén bajo investigación por delitos, No condenados por delitos, inhabilitados: un RMB, o un Maduro o un Putin podría usar el legalismo de iniciar investigaciones falsas contra sus rivales políticos para inhabilitarlos de correr en las elecciones. Serían elecciones ficticias que limitarían artificialmente la oferta electoral a los votantes. En un país donde el Ministerio Público y la Corte Suprema de Justicia se han caracterizado por estar sujetos a los intereses del poder Ejecutivo, sería demasiado fácil usar casos judiciales que no van a ningún lado, pero que el sistema judicial panameño se demora años en resolver, prohibir que las personas bajo investigación y en detención preventiva puedan competir en una campaña electoral, sería un instrumento ideal para que un dictador futuro haga elecciones vaciadas de contenido, solo con opositores elegidos por él.

    Finalmente si RMB sale finalmente electo, nadie puso una pistola en la cabeza a los electores que votaron por él. Y significa que las demás opciones no supieron atraer el voto presentando una oferta más atractiva. Al final, es mejor que la pelea la decidan los contrincantes en el ring y no el árbitro. Que gane quien no queremos es el mal menor. Al final, si las garantías siguen vigentes, siempre podremos hacerle oposición.

  • La Asamblea que se nos viene

    Mientras miramos las carreras de caballos entre Nito, Rómulo, Lombana, Blandón, Ana Matilde, Saúl y Marco, y discutimos la veracidad de las encuestas o los 100 y uno simulacros de votación, o mientras el Tribunal Electoral decide si un detenido preventivamente puede correr para alcalde, nadie se fija en por quién vamos a votar en la Asamblea. Bueno, sí nos fijamos: en la última maleantería de los seguidores de Yaribel Abrego, quien estuvo a punto de ser vicepresidenta en la nómina de su partido, o en el cinismo de Benicio y otros de los diputados del PRD que hacen que la gente que pensaba votar por Nito los vea y se le pase, o en la telenovela de la Levy, entre otros; pero no pasa mucho más de la indignación en las redes sociales. La campaña del “no a la Reelección” se mantiene, pero no sabemos cuánto va a calar en un electorado panameño que detesta el clientelismo de otro, pero adora el clientelismo de su propio diputado. Puede ser que tengamos una Asamblea renovada, o puede ser que tengamos la misma Asamblea con pocas caras nuevas. Y nada nos garantiza de los diputados nuevos que no quieran seguir los corruptos y clientelistas pasos de los diputados anteriores. Total, si el sistema es corrupto, las personas van a tender a corromperse.

    Yo ni siquiera sé por quién voy a votar para diputado. Dos meses de campaña son muy pocos para aprender a conocer a los candidatos a presidente, pese a su exposición nacional. Son muchos menos para aprender a conocer a los candidatos a diputado. Decir “no a la reelección” es fácil. Total, ya se sabe por quién NO se va a votar, pero ¿qué pasa cuando se está en la mesa de votación y se tiene que decidir por cuál se va a votar’. Y lo peor, por ahora casi todos las promesas de campaña son de diputados y diputadas prometiendo que van a pasar leyes donde se gasta el dinero de otros, o sea, de los contribuyentes. Pero todos parecen ignorar el elefante en la sala…… ¿Qué van a hacer estos renovados aspirantes a diputados con la Asamblea si son electos? Porque éste es el verdadero problema.

    Por ahora pocos o ninguno han dicho que de ser electos promoverán reformas constitucionales y legales para reformar la actual Asamblea de Diputados. Pocos o ninguno. Y si estas reformas no se hacen, la corrupción en la Asamblea seguirá, solo que con nuevas caras.

    Ideas como acortar el período de los diputados permitiendo las elecciones de medio término cada dos años y medio en una asamblea monocameral o en la cámara baja en una bicameral. Cosas como establecer una Asamblea Bicameral, con la cámara superior formada por diputados nacionales, que se elija un tercio cada 4 años, para que no coincida con ninguna elección presidencial. La prohibición de partidas circuitales, la eliminación de los suplentes, las restricciones a la cantidad de personas que los diputados puedan nombrar tanto en monto como en los salarios. La eliminación de los privilegios fiscales. Es una inmoralidad que quienes deciden sobre establecer impuestos y cómo gastarlos, puedan eximirse de tener que pagarlos. Que quienes establecen delitos y penas por ley, hacen más difícil que se les investigue por estos delitos.

    Por ahora solo tres candidatos a presidente hablan de constituyente. Por ahora casi todos los candidatos a presidente hablan de reformas a la constitución. Por ahora se habla mucho del cómo reformar la Constitución, pero se habla poco de lo que queremos reformar. Y lo más lamentable es que de ese “no a la reelección”, los nuevos aspirantes a diputados, los llamados a sanear el sistema, tampoco hablan del tema. Lástima.

     

  • Un tema de momentos

    Dicen que en la política el panameño apuesta a ganador, como en una carrera de caballos. Quizás porque las diferencias ideológicas entre los partidos políticos que no sean los comunistas mesiánicos y sectarios del FAD son tan pequeñas, que los partidos y los candidatos son prácticamente intercambiables, y la única diferencia es la capacidad del candidato de pagarte cosas gratis en campaña o en darte algún puesto público en el Estado si gana. En otras palabras es una apuesta económica real, no un voto por convicciones, donde no es fácil distinguir quién tiene convicciones o no, y se vota al menos malo o al que me resuelva.

    Lo bueno es que parece que en esta elección el menos malo pero bien clientelista de los partidos políticos principales va ganando. Esto permite a los pocos panameños que detestamos el clientelismo pero al mismo tiempo estamos cansados de votar en contra de la permanencia en el poder del partido que nos ha robado los últimos cinco años, o sea de votar a favor de la alternancia en el poder, poder votar libremente por el candidato de nuestra elección aunque no vaya a ganar. Porque sabemos que por ahora el gobierno actual tiene pocas oportunidades de permanecer el poder aunque literalmente vendan a sus madres por un puñado de votos. Así que por primera vez se puede votar pensando no en esta elección sino en el futuro.

    Sorprendentemente hay un fenómeno similar al de la elección de 1994, cuando la candidatura de Rubén Blades galvanizó a la juventud. En esa instancia, los partidos tradicionales ganaron. El PRD que tiene el piso electoral más grande ganó en esa ocasión y es favorito para ganar de nuevo.  Papa Egoró no quedó en una posición comparable a los candidatos de los partidos tradicionales, pero quedó cercano a éste. Entonces Rubén Blades cometió el error de irse del país. Y su momento político se perdió para siempre.

    En esta elección puede pasar lo mismo. Que un candidato independiente quede en un respetable cuarto lugar o inclusive más arriba. El resultado será que tendrá que tomar una decisión, puede darse por satisfecho y una este resultado para pedir un puesto en el próximo gobierno, o bien puede aprovechar este momento político para tratar de consolidar a los votantes que depositaron sus esperanzas en él y formar un movimiento político que eventualmente se convierta en un partido político. Para esto requiere la toma de decisiones inmediatas porque la vida política como la vida en general se compone de momentos que no vuelven. Y para esto se requiere de tener alguna ideología que le dé algo de identidad.

    En un país donde todos los candidatos de partidos principales, con excepción del FAD y casi todos los candidatos independientes hablan casi lo mismo, y los candidatos han demostrado un temor a las autoridades eclesiásticas firmando casi todos el pacto por la familia, un pacto hecho expresamente para discriminar a las minorías sexuales, solo el candidato que logre tener una marca que lo diferencie, podrá lograr que su partido subsista; o si es independiente, lograr convertir los votos que saque en un caudal de votos para la próxima elección.

    Muy pronto veremos quién es el que tiene el momento político.

  • Las elecciones y el problema del trabajo en Panamá

    Hace poco una de las personas más conservadoras de Panamá criticó las propuestas del candidato Ricardo Lombana de querer bajar el salario mínimo. Aparte de que el personaje es un mixtificador, y usa la falacia del hombre de paja, ya que Lombana nunca habló de bajar el salarió mínimo, sí es necesario tener un debate sobre el salario mínimo y el Código de Trabajo que no estamos teniendo. Ponerse a citar artículos sobre el debate laboral gringo, no elimina el tema tratado por el delegado de Lombana, de que durante los gobiernos de Ricardo Martinelli y Juan Carlos Varela, se aumentó varias veces el salario mínimo, muy por encima a la productividad marginal del trabajador. Hasta el punto de que en ciertos sectores el salario mínimo se acerca al salario promedio de los trabajadores calificados o profesionales de las empresas.

    En un país donde el sistema educativo no forma bien a la mano de obra, la única manera de calificar a los jóvenes es mediante la experiencia laboral. El salario mínimo artificialmente alto perjudica notablemente a los jóvenes sin experiencia. Sobre todo en el interior del país. Es difícil para un joven encontrar un primer empleo que no sea en el Estado. Y muchos jóvenes del interior no tienen otra opción de emigrar a la capital, o integrar las crecientes bandas de Ninis que empiezan a aparecer en David, Santiago y otras otrora pacíficas ciudades del interior. La ciudad de Panamá es el único lugar donde los salarios reales promedio suelen estar por encima del salario mínimo. En el interior cada vez la diferencia entre los salarios promedio y el salario mínimo es así, igual. Eso no facilita los empleos buenos en el interior, quedan pocos trabajos productivos que ofrezcan salarios promedios competitivos. Esto hace que la informalidad laboral crezca en el interior de la República. Un mixtificador podrá decir todo lo que quiera, pero la realidad está allí. A vivir en el agro de subsistencia, a trabajar en una empresa que paga salario mínimo, a trabajar en el Estado, o sea a vivir de los impuestos de otros.

    Costa Rica en cambio, cuenta con un Código de Trabajo más flexible, menos tierras estatales amarradas en las comarcas, o en zonas grises sin titular. El resultado de todo esto es que para crear empleos agroindustriales como con la empresa Del Monte, esos tres mil empleos significaron que la empresa tiene reglas propias en materia laboral y despidos. O sea que el gobierno tácitamente reconoce que para que una empresa pueda crear empleos rurales agroindustriales, es necesario eliminar o modificar las normas del Código de Trabajo. En un país donde no hay fueros ni privilegios según la Constitución, está claro que unos siguen siendo más iguales que otros. Que hay un país de enclaves que progresa y otro de leyes de aplicación general que se estanca. Si se quiere progresar, se tiene que tener el empuje de políticos para que pasen leyes especiales a cada uno. Al final, terminamos discriminando a los panameños con respecto a los extranjeros en la capacidad de crecer empresarialmente. Irónico ¿verdad?

    EL salario mínimo demasiado alto hace que los jóvenes y los indígenas no sean empleables para obtener experiencia laboral, sobre todo en las áreas rurales. El Código de Trabajo, sobre todo en las normas de despido y de huelga, hace muy riesgoso hacer empresas industriales. Y si queremos crear empleos de calidad, sobre todo en el interior, discutir sobre estos temas, es algo que tenemos que discutir. Por ahora hay un solo candidato que se ha atrevido a tocar el tema.

  • Brexit: qué pasará con el sector financiero y qué puede hacer Panamá

    Londres y Bruselas acaban de acordar una prórroga de tres meses con la que se pretende retrasar la fecha definitiva del Brexit. La salida de Reino Unido de la Unión Europea tendrá un impacto notable en la industria financiera del Viejo Continente. La City se convirtió en la capital bancaria e inversora de Europa gracias al big bang que experimentó en los años 80, pero buena parte de su ventaja competitiva se va a esfumar ante el divorcio entre las islas y el continente.

    Andrea Enria, encargado de la agencia de supervisión del Banco Central Europeo, ha reconocido que los planes de contingencia del sector financiero incluyen la transferencia de entre 1 y 1,5 billones de dólares a otras jurisdicciones. Dichos caudales volarían principalmente a otras capitales europeas como Frankfurt y Dublín. También se espera que aumente la actividad financiera en París, Milán o Madrid.

    El cálculo del BCE se mueve dentro de las estimaciones que también maneja la City e incluye activos financieros y efectivo de clientes que han depositado sus ahorros en las islas británicas, así como el traslado de la operativa de compra-venta de activos. En comparación con las cifras que se manejaban hace un trimestre, el monto de activos que va camino de salir a otros destinos ha crecido un 20%, de modo que la percepción de riesgo va en aumento, sobre todo a raíz de los continuos desacuerdos que se están produciendo en el Parlamento londinense.

    Con el Brexit no solo se producirá el traslado del capital financiero, sino que también se producirá una intensa salida de capital humano. Para ser precisos, se espera que 7.000 trabajadores del sector hagan las maletas y se trasladen a otras latitudes. A esta cifra hay que sumarle la salida de otros 3.000 financieros que ya se ha detectado en los últimos años. Hablamos, por tanto, de al menos 10.000 salidas.

    Como es evidente, esta pérdida de estos trabajadores acarrea una importante pérdida en términos de experiencia, visión estratégica, contactos, etc. El resultado es, por tanto, una clara pérdida de atractivo para la industria financiera de Londres. En adelante, hacer negocios o invertir en Europa implicará mirar a otras plazas, principalmente a Alemania e Irlanda, pero también a Francia, Italia o España.

    Citigroup ya opera a pleno rendimiento en Frankfurt, Bank of America ha invertido 400 millones de dólares en trasladar sus oficinas a París y Dublín, Barclays ha transferido 200.000 millones de dólares a su nueva división irlandesa, JP Morgan ya ha anunciado su intención de llevar trabajos de back office a Madrid… Se estima que el 40% de las 200 empresas más grandes de la City van a trasladar su actividad a otras latitudes europeas.

    La salida de estas entidades supone una merma notable para las arcas públicas, puesto que un trabajador medio de la City aporta anualmente 110.000 dólares a Hacienda, mediante impuestos directos e indirectos. El agujero en los presupuestos británicos rondaría los 1.000 millones de dólares solamente por las contribuciones individuales de estos trabajadores. A este monto habría que sumarle la caída de ingresos obtenidos por la operativa de las empresas financieras que han optado por recortar su actividad en Londres.

    Lo que está ocurriendo en las islas británicas pone de manifiesto distintas cuestiones que deben invitar a la reflexión a las autoridades de Panamá.

    – La seguridad jurídica es fundamental para establecer un centro financiero internacional de alto valor añadido. En cuanto Londres ha perdido la cobertura de Bruselas, las firmas del sector se han visto obligadas a reaccionar.

    – La entrada o salida de capital en Europa se va a diversificar. Lo mismo ocurrirá con su gestión. Por tanto, los centros financieros internacionales tienen que estar preparados para trabajar con un número creciente de socios preferentes, entre los que destacan Frankfurt y Dublín.

    – Las Islas del Canal ya han movido ficha para no quedarse fuera del mercado de capitales europeo. Firmando el protocolo AIFMD, estos pequeños centros financieros internacionales han conseguido cobertura regulatoria para seguir operando con la UE.

    – La caída de liquidez en los mercados de la City y la necesidad de recuperar el atractivo perdido invitarán a Londres a buscar alianzas estratégicas en otros mercados. Nueva York cubrirá el flanco norteamericano, Singapur y Hong Kong complementarán la vía asiática… y Panamá debería ser el complemento idóneo para el intercambio de capitales con América Latina.

    – Las relaciones comerciales son el complemento económico que acompaña los lazos financieros. Por tanto, un acuerdo que liberalice la compra-venta de bienes y servicios entre Reino Unido y Panamá puede generar un nuevo espacio de crecimiento una vez se produzca la materialización del Brexit.

  • DAI y el efecto viral del valor en USD

    Generalmente se considera que el dinero es algo que es universalmente intercambiable por bienes y servicios. A diferencia de los huevos, el arroz o el café, que solo los puedes tener para comprar algo más tarde. También se utiliza como unidad de cuenta. Por ejemplo, estoy acostumbrado a los precios en euros. Estoy escribiendo este artículo en Bogotá, Colombia, en una linda cafetería. Estoy pidiendo mi Flat White y una Cáscara Fizz; no tengo ni idea de cuánto cuesta. Miro el menú y dice «Soda de Cascara de Café – 6100». No sé lo que significa 6100, no sé si puedo conseguirlo en algún lugar más barato. Puedo comparar si es menos costoso que una bolsa de café, que son 22500. Por supuesto, tengo un teléfono inteligente y puedo pedirle que me diga el tipo de cambio o incluso que lo calcule. Pero no puedo hacer cálculos económicos en mi cabeza. No sé si puedo comprarlo más barato en ciudad de Panamá, o si vale más que una noche en un hotel.

    He aquí una observación interesante. Un dólar solía ser 26,73 gramos de 90% de plata a finales del siglo XIX. No era una representación de valor, la moneda física tenía un valor de fusión de 26.73 gramos de 90% de plata. No importaba quién lo acuñara, si tenía el mismo valor de plata, era un dólar. A mediados del siglo XIX, un dólar de oro llamado Liberty head consistía en 1.672 gramos ponderados y estaba compuesto en un 90% por oro. El valor actual de este dólar de oro sería de $62 USD. ¿Qué ha pasado?

    El gobierno de los EE.UU. rompió la paridad del dólar estadounidense con el oro. Pero mantuvo la idea de un dólar en la mente de la gente. El valor no bajó inmediatamente. La gente estaba acostumbrada a pensar en dólares estadounidenses. En 1935 un sándwich de Reuben costaba 0,35$. Un dólar era mucho dinero. Ahora lo dejas como propina para los camareros.

    Como el USD perdió su paridad con los metales preciosos, la gente seguía pensando en  términos de dólares estadounidenses. Los precios se iban inflando año tras año, por lo que se fueron ajustando lentamente, pero nunca tuvieron que hacer un cambio repentino, como el que yo experimenté, cuando mi país natal cambió de coronas eslovacas a euros en 2009. Ellos podían seguir con su proceso de pensamiento. Cuando alguien quería que pagaran $1000 por una noche en una habitación de hostal, sabían que algo andaba mal. Porque recordaban que solía ser diez veces menos la última vez que fueron.

    Todo el mundo sabe lo que debería costar su teléfono en su moneda nacional. Saben que 2 dólares por un Flat White está bien, pero ¿es el caso con 6.100 pesos colombianos? No lo sé, pero déjame calcular… 1.98 dólares. Probablemente bien.

    ¿Qué tiene que ver esto con los temas sobre los que estoy escribiendo? Al introducir las criptomonedas y crear la red, todavía tenemos el problema del cálculo económico. Mi Flat White sería 0.00052 Bitcoin hoy. Pero para mí, esto es lo mismo que cotizar el precio en pesos colombianos. No tengo ni idea de lo que significa. Afortunadamente, mi billetera en criptomonedas me permite enviar el valor en la moneda que yo elija. Nunca tengo que contar los ceros o multiplicar por la tasa de cambio, la billetera hace eso – de manera similar a la tarjeta de crédito con la que pago en la cafetería, no necesito pensar en el valor de los pesos colombianos y cómo cambiarlos, sucede automáticamente.

    Esto funciona si su cálculo económico es en el momento. ¿Pero qué pasa con las relaciones comerciales a largo plazo? ¿Qué pasa con la planificación financiera? Existe una idea similar de crear un «virus mental de valor» como cuando se rompió el ancla del USD con los metales preciosos. Existe una criptomoneda especial llamada «DAI». Es parte de un proyecto llamado MakerDAO. Una vista al futuro, cuando la forma en que trabajamos y nos organizamos cambia por completo. MakerDAO es una organización descentralizada. No tiene una oficina, no está directamente representada por una persona jurídica. Sólo existe en Internet. Tiene accionistas y usted puede convertirse en uno también, si compra su criptomoneda llamada MKR. Usted puede votar sobre las propuestas y participar en las cuotas que se recaudan en el sistema. Los autores de DAI son de todo el mundo. El proyecto es de código abierto y se puede copiar. No hay ningún jefe. Y lo que es más importante, no hay cuentas bancarias ni legislación, no hay entidad legal. Funciona de la misma manera que el correo electrónico. Los remitentes y receptores pueden estar en diferentes jurisdicciones y las leyes locales pueden aplicarse, pero no existe una legislación estatal que regule el correo electrónico para todos. Sólo se aplican las reglas del protocolo, reglas como «cuando te conectas al servidor de correo electrónico, primero dígame quién es y a quién le está enviando un correo electrónico. Luego envíeme los datos, pero asegúrese de no usar caracteres extraños. El sujeto puede tener sólo unos pocos caracteres de ancho. Si envía spam, rechazaré el correo electrónico».

    Parte de estas reglas son parte del protocolo en sí mismo, algunas partes dependen del servidor de correo electrónico, pero ningún político ha votado nunca sobre el aspecto que debe tener un correo electrónico. Es una regla emergente.

    ¿Qué tiene esto que ver con el USD y el DAI? Es una criptomoneda única en el hecho de que utiliza mecanismos de mercado para fijar el valor del DAI al USD. Esto significa que un DAI es aproximadamente un dólar estadounidense, independientemente del valor del dólar estadounidense. Este principio se llama stablecoin. Hay muchos stablecoins, como Tether, pero DAI es único porque está descentralizado. Tether funciona al tener (con suerte) reservas de 1:1 de un Tether (USDT) a USD. Estos USD se mantienen supuestamente en cuentas bancarias y pueden ser reclamados por algunos participantes de la infraestructura Tether. Si una entidad (como un banco, o banco central, policía financiera, etc.) decide que los Tethers se utilizan para el blanqueo de dinero, puede simplemente embargar o cerrar las cuentas bancarias de la organización que emite los Tethers y el valor desaparece.

    DAI es diferente, porque está respaldado por criptomoneda en algo llamado contrato inteligente. No es un lugar centralizado que pueda ser ocupado, ni es un operador que pueda apagarse. Por otro lado, mantiene su paridad con el dólar bastante bien. Si alguien te pide que le envíes 1000 USD, puedes enviarle 1000 DAI, ellos pueden reclamarlo en un año y el valor seguirá siendo de aproximadamente 1000 USD. Lo que esto significa que las personas que realizan cálculos económicos pueden cotizar el precio en DAI y no importa cuándo se liquide.

    Esto también significa que los panameños pueden enviar y recibir una representación de valor que utilizan diariamente en sus vidas como criptomoneda. Como es una economía en dólares, esto es muy singular y espero que los panameños y las empresas se beneficien de esta característica.

    El USD tiene un enorme efecto de red, cientos de millones de personas pueden hacer cálculos económicos usando el valor del USD y ahora pueden enviarlo como una criptomoneda – sin censura, sin retrasos y con tarifas bajas. También significa que los panameños sin cuentas bancarias (cerca de la mitad de la población adulta en Panamá) pueden saltarse la infraestructura bancaria e ir directamente a las criptomonedas.

    Ah, y puede crear la suya propia, con una tasa de interés del 1% anual. Bastante competitiva para los precios de los préstamos panameños, ¿verdad?

  • Saltó la Liebre

    Nuestra Canciller ahora opina que Panamá debe seguir los ejemplos de Colombia, Chile y Costa Rica que se han incorporado a la OCDE. Según la canciller, estar en la OCDE mejoraría nuestra institucionalidad, como sin duda ha mejorado la de México, miembro fundador de la OCDE.

    La OCDE aparentemente tiene estándares institucionales y mediciones muy robustos, y que esto le serviría a Panamá, que se está quedando atrás en institucionalidad, pero que a alguna gente no le va a gustar, dice la canciller.

    Y tiene razón, yo soy uno de aquellos a los que no les gusta esa idea. Y como buen lobo tengo mis motivos. La idea que la OCDE está dando prioridad en sus actuaciones internacionales a la “competencia fiscal perjudicial”, sobre temas como la educación, o la justicia y otros temas institucionales, deja en claro una cosa. La OCDE es más o menos lo mismo que la Unión Europea post Euro. Dicen las malas lenguas que la Unión Europea es un club alemán. O sea que el manejo de la política monetaria y fiscal de la Unión Europea tiene como objeto defender más que nada los intereses alemanes. El Euro evita que los estados usen la moneda propia con fines proteccionistas y hace barato comprar productos alemanes para quien tiene Euros. La política fiscal y regulatoria de la Unión Europea tiene como función principal defender el Estado del Bienestar Alemán asegurándose que no puedan surgir competidores de las industrias alemanas que sostienen el estado del bienestar con sus impuestos en otros países. La Unión Europea busca ahora estos start ups en el este o sur de Europa en la cuna.

    La OCDE actúa de manera similar, pero a nivel internacional. Mantiene la división del trabajo como está. Los países ricos acaparan las inversiones y los países pobres solo seguirán exportando materias primas. Cuando hablamos de competencia fiscal perjudicial, estamos hablando de evitar que los inversionistas de países desarrollados con impuestos altos no puedan escapar a países subdesarrollados con impuestos bajos. Al final, tras el discurso bonito y lindo de anticorrupción e institucionalidad, queda sólo esto. Sino pregúntenles a los mejicanos, fundadores de la OCDE, qué tan institucionales y libres de corrupción se encuentran. Pero que están cogidos por la burocracia, están.

    Otro argumento para que Panamá entre en la OCDE es que al final siempre nos aplican las regulaciones aunque no seamos miembros; por lo menos si estamos sentados a la mesa de la OCDE, podemos discutir las regulaciones antes que nos las apliquen, al estilo de la membresía del Reino Unido en la Unión Europea, según Yes Prime Minister. Que el Reino Unido se unió a la Unión Europea para luchar desde adentro contra ésta. Bueno, ya sabemos que al final no les funcionó y se han tenido que ir como sea de la misma. Panamá en la OCDE sería un disidente entre un mar de creyentes. Además, ser disidentes requeriría un gobierno de Panamá que tenga ideas claras sobre qué quiere hacer para el país y pueda disentir con las propuestas de los demás miembros de la OCDE de manera  firme y sustentada, algo que Panamá no ha hecho, por lo menos durante la actual Cancillería.

    Y no es la única manera de hacer sentir nuestra voz. Otro método es asociarse con los países no miembros de la OCDE a los cuales les han querido aplicar normas de la OCDE sin ser miembros. Y plantear una estrategia diplomática común que debe incluir usar los instrumentos de derecho internacional, sobre todo cuando buscan aplicarle a países miembros normas que los propios países miembros no se aplican a sí mismos en una jugada proteccionista. Eso es algo que el actual gobierno nunca quiso hacer. Bajarse los pantalones con la OCDE y, de ser posible, ser miembro putativo de la organización, parece que siempre fue la política no manifiesta del actual gobierno. Me alegro que al final lo digan.

    Y me alegro que ya no les quede tiempo para meternos en la OCDE.

  • Efectos de red y criptomonedas. Parte II.

    ¿Por qué no cambiamos de la infraestructura bancaria heredada a otro tipo de red? En el artículo anterior hemos explicado que los efectos de red se mantienen y son difíciles de superar. Todo el mundo usa Facebook y Whatsapp, todo el mundo utiliza el correo electrónico, así que ¿por qué ir a otro lado?

    No tenemos contactos y amigos en otras redes. Así que nos olvidamos de todos los inconvenientes y nos quedamos con una red ineficiente.

    Amigos viajeros

    Recientemente, hemos estado viajando con amigos en Europa. No todos vivimos en un mismo país. Había gente de Eslovaquia (que utiliza el euro), de República Checa (que utiliza coronas checas), Países Bajos (también el euro, pero con transferencias internacionales). O recientemente hemos estado viajando con amigos que viven en Asia por Corea del Sur. Y queríamos hacer transacciones económicas básicas. Alguien pagó los billetes de tren para todos y queríamos llegar a un acuerdo. Alguien pagó por la cena, por el hotel. Por supuesto que podríamos usar efectivo local, pero ¿qué pasaría si alguien se queda con un montón de dinero en efectivo que no puede usar? Pronto nos dimos cuenta de que con sólo instalar una billetera de criptomonedas y que al menos algunos de nosotros tuvieramos criptomonedas, todos podríamos ser parte de esta red de pagos. Sin escanear nuestros pasaportes y dando nuestra información privada. Podíamos pagarnos fácilmente, las transacciones eran casi instantáneas (al contrario de lo que ocurría incluso con la misma moneda, el euro, en el pago de Eslovaquia a los Países Bajos). Las transacciones eran tan baratas, que las liquidábamos de inmediato, no necesitábamos recordar ni mantener saldos. ¿Un dólar por un billete de autobús? Click, aquí tienes.

    Las criptomonedas tienen un efecto de red asombroso, porque las barreras son realmente bajas. La red peer to peer está descentralizada y no le importa si usted es de Panamá, Venezuela, Irán o India. Todo el mundo puede formar parte de esta red al instante. No nos importa lo que los líderes de nuestros países piensen de los líderes de otros países. No nos importa si cooperan en cuestiones fiscales. Podemos hacer comercio al instante y casi gratis.

    Criptomonedas en el comercio

    Entonces, si estas grandes criptomonedas como Bitcoin tienen barreras tan bajas, ¿por qué la gente todavía se preocupa por el viejo sistema financiero que es lento, caro y burocrático? Creo que es mayormente inercia. Pero, por supuesto, la red tiene pocas barreras de entrada, pero aun así, ésta sigue siendo demasiado pequeña. La ley del valor de la red se llama ley de Metcalfe y dice que el valor de la red es cuadráticamente proporcional al número de participantes. Así que n^2 es muy bajo con n bajo, pero cada nuevo usuario aporta mucho valor. Para un número bajo de participantes, los costos de unirse a la red (tratar con la volatilidad de las criptomonedas, implementarla en el sistema, asegurar las criptomonedas) son demasiado altos para el beneficio. Por otro lado, si un cliente potencial ya está en la red, si te unes, te vuelves más atractivo para él. Imagine que quiere comprar café Geisha de un proveedor panameño. Usted está en Europa, hay todas estas «sanciones de la lista negra» implementadas y sólo tiene que ponerse a pensar en la burocracia que sería incluso pagar por la factura. Pero entonces usted ve que un proveedor puede aceptar criptomonedas. Usted ya las utiliza, por lo que su búsqueda de proveedor finaliza: usted compra del que está libre de barreras, a pesar de que pueden ser un poco más caros.

    Vías de acceso

    Hay otra manera de unirse a la red:  se une indirectamente. Volvemos al ejemplo del correo electrónico. El envío de correo electrónico funciona para usted, es rápido, barato y está satisfecho. Usted quiere pedir leche de cabra orgánica especial de un pueblo rumano, pero el futuro de la comunicación no se distribuye uniformemente en todo el mundo y no tienen acceso a Internet. Puede imprimir la carta y entregar el papel físico a un servicio de mensajería que la pondrá en un avión, aterrizará en algún lugar de Alemania, la pondrá en un camión, se enviará a un centro logístico en Bucarest y luego la oficina de correos local la entregará en el pueblo. Costaría 30 dólares y tomaría una semana.

    O podría utilizar un servicio como Zelena posta que recibiría el correo electrónico, lo imprimiría ya en Europa (por qué llevar el papel al extranjero) y lo entregaría solo en la última milla. Usted sigue haciendo uso de su participación en la red, aunque la otra parte sigue utilizando una tecnología antigua.

    Hay muchas vías de enlace que pueden convertir criptografía a transferencia bancaria y viceversa. Necesitan cumplir con algunas regulaciones, pero no están recibiendo ninguna transferencia bancaria de ningún país de la lista negra. Se trata de una transferencia en criptomoneda y luego de una transferencia local dentro del país. Todavía no está totalmente libre de burocracia, aún no es tan rápida como la criptomoneda, pero aún se puede hacer que funcione. Un ejemplo de vías de enlace como Bitpay, BitcoinPay o CDPay. Hay incluso bancos que le permiten depositar criptomonedas y hacer transferencias bancarias. Usted todavía tendría que cumplir algunos requisitos de KYC, pero en la mayoría de los casos estaría haciendo una transferencia bancaria dentro del país en el que opera el banco o la vía de enlace. No hay países con bandera roja, ni bancos intermediarios. Esta es una de las formas de conectar dos redes sin que la nueva tenga que tener muchos usuarios.

  • ¿Entienden los periodistas qué es un debate?

    El formato de “debate” ya cansa. Digo, seamos honestos, no son debates, son paneles donde se le da a cada candidato un tiempo para criticar sus ideas. Y meter el clásico comercial “vota por mí” o “fulano no hizo nada cuando tuvo la oportunidad”. Punto, no es nada mas que esto. Por favor, no lo llamemos debate.

    Los periodistas que hacen las preguntas simplemente no están a la altura para hacer preguntas profundas. Y el formato no se presta para que los candidatos discutan las ideas o propuestas de los otros candidatos. Un debate debe ser una modo no solo de exponer ideas distintas entre dos o mas personas. Pero el formato varía. Por ejemplo en el caso de un debate tipo Karl Popper las personas podrían exponer sus argumentos sobre el tema sin interrupción, luego exponen sus contra argumentos a los que luego permiten que varios interlocutores distintos al moderador, hagan preguntas, y que los participantes puedan hacerse preguntas y contra argumentaciones al respecto. Este es el mejor tipo de debate sobre temas políticos.

    El moderador modera, y solo hace la primera pregunta para organizar los temas del debate, las demás preguntas las hacen otras personas y quienes debaten. Un buen debate no sólo nos permite conocer las ideas de quienes debaten, sino su personalidad, capacidades intelectuales, y madurez emocional.

    El debate actual ya ha demostrado ciertas cosas. La primera es que Maribel Gordón demuestra que los intelectuales de izquierda tienen todavía la capacidad de dominar el discurso político, porque la mayoría de sus opositores no tienen la capacidad intelectual ni valor moral para rebatirlo. Que Blandón efectivamente parece avergonzado de ser el candidato panameñista y Rómulo Roux el del Cambio Democrático. Que Nito juega a no perder más que a ganar y que la cautela parece ser el rasgo dominante de su personalidad. Que Ana Matilde, Lombana y Ameglio demuestran el problema de las candidaturas independientes para presidente, la ausencia de un staff con experiencia en atender los problemas del país fuera del argumento de “no somos los corruptos de siempre”. Que Saul Mendez seguirá con el mismo librito ideológico de siempre, o sea, ser Maduro volumen dos.

    Si hubieran seguido el consejo de hacer un Bingo, bueno el bingo se hubiera llenado. Digo, controlar las importaciones, cerrar AUPSA, revisar los Tratados de Libre Comercio (con el Donald de presidente de los USA, cómo no!), dar estatus constitucional al proteccionismo (adiós OMC), eliminar monopolios y oligopolios, sin dar pistas de cómo la ley proteccionista que ellos defienden, de hecho los fortalecería, igual que los controles de precios que algunos defienden. Ameglio prometió mas BDA y Banco Nacional.. o sea préstamos políticos.

    El tema es que ni los que preguntan, ni los que responden ven el gran elefante en el salón. El consumidor. Porque pareciera que elegimos políticos para que apoyen a los productores agropecuarios. No para que los consumidores panameños tengan comida sana y barata que no es lo mismo ni se escribe igual. Estas son las preguntas que ayer no se hicieron correctamente.

    Porque hay dos países donde se ha pasado, por las buenas o por las malas, a un modelo agrario exportador tras haber visto cómo el modelo anterior, de substitución de importaciones a modelos de exportación competitivo que añaden valor a la economía nacional. Por las malas fue el Chile del dictador Augusto Pinochet. Por las buenas fue la Nueva Zelanda en dos gobiernos distintos de partidos opuestos, usando el método de consensos y políticas de Estado.

    Sueño que algún día en el tema del agro, Panamá pueda ser Nueva Zelanda. Pero para eso necesitamos intelectuales y académicos, que a diferencia de Maribel Gordón, no tengan como benchmarking la Venezuela de Nicolás Maduro, o políticos que no tengan como norte la España de Felipe II. Personas que se atrevan a poner las ideas en el debate y políticos que se atrevan construir consensos para llevarlos a cabo. Y por favor, periodistas que se atrevan a hacer las preguntas correctas y fomentar el debate en serio. Todo esto ha faltado en los debates de esta semana.