Categoría: Opinión

  • Redistribución de la riqueza?

    Me llamó la atención un comentario de Ana Matilde Gómez que fue replicado en Facebook y comentado, pero desde un enfoque limitado. “¿Hacia dónde se está yendo toda la riqueza que genera el país, qué es lo que está pasando en Panamá que nuestro modelo económico no ha podido hacer una redistribución de riqueza?” El comentario se presta a interpretación y merece mayor profundidad si es que hemos de nadar en él. ¿Qué significa eso de “redistribución de riqueza”? O ¿a qué ‘modelo’ económico se refiere? En todo caso, por regla, la riqueza no se redistribuye; se crea, particularmente cuando se trata de riqueza espiritual. Pero, intentemos enfocar el asunto por otros lados.

    Comencemos por ‘riqueza’. ¿De qué riqueza estamos hablando? Algunos dirán que se trata de abundancia de bienes materiales, tal como propiedades inmuebles, dinero, joyas, prendas y tal.

    También se suele medir la riqueza de capitales. La etimología del término “capital” proviene del latín “capitalis” o cabeza, que es donde reside la inteligencia; cosa que es muy difícil de redistribuir, tal como lo demuestra el MEDUCA.

    Pero el término “capital” o capitales tiene mayores sentidos, tal como vemos en el cristianismo cuando se habla de ‘los pecados capitales’; que son vicios que dan lugar a la comisión de otros vicios. Son pecados capitales la soberbia, pereza, lujuria, avaricia, gula, ira, y la envidia. Entonces, bien podemos asegurar que quien no peca en lo capital posee una gran riqueza; aquella que conduce a la felicidad.

    Pero, cuando Ana Matilde habla de “nuestro modelo económico”, el asunto se pone interesante y también se presta a la interpretación. La palabra “modelo” o arquetipo, se refiere a un ideal que sirve para ser reproducido reiteradamente. Por ejemplo, cuando un fabricante de aviones saca un modelo nuevo, se le otorga un certificado de tipo, de manera que todos los aviones que luego se produzcan tendrán una certificación de vuelo en virtud de ser iguales al modelo. Por tanto, dudo que lo que tenemos en Panamá sea un ‘modelo’; a menos que sea tétrico.

    Se supone que nuestro “modelo económico” nace en nuestra Constitución; la cual está lejos de ser modelo; comenzando por su Título X el cual creo fue redactado para un film de Cantinflas. Y de ser modelo, lo es socialista tirando a comunista.

    Pero, buscando lo positivo el comentario de Ana Matilde, con aquello de “redistribuir la riqueza” (repartirla); creo que no lo dijo en el sentido de como lo hacen sus colegas diputados con las partidas circuitales, contratos y tal. La única forma de redistribuir riqueza material, ya que las otras no se pueden redistribuir, es a través de un “modelo” de “libre mercado”; en donde la riqueza se crea y se permuta en forma voluntaria, en donde ambas partes salen beneficiadas.

    Más allá, y como bien citó el abogado Raúl Eduardo Molina a Ayn Rand: “Quien reclama el “derecho” a “redistribuir” la riqueza producida por otros, está reclamando el “derecho” a tratar a los seres humanos como esclavos”.

    La única forma en que el estado, sus gobiernos y autoridades pueden contribuir con una mejor “repartición” de riqueza es si se apegan al mandato de tutelar la vida, libertad y propiedad. Si ni eso pueden hacer nuestros democráticos políticos ¿para que el resto de la pollera? Si queremos mejor distribución de riqueza, pongamos mucha más atención a la justicia y dejemos el relajo de la corrupción.

  • La Iglesia y los abusos sexuales

    La reciente noticia respecto a las revelaciones de un obispo argentino concerniente a sus abusos sexuales, a mi juicio constituyen una prueba más de mi pensamiento que creo la historia lo comprueba. Ese problema de hoy está igualmente demostrado por el monto de miles de millones de dólares que la Iglesia ha tenido que pagar en Estados Unidos por los abusos sexuales de los curas. Situación que se ha repetido en Chile y…

    Hace tiempo comprendí lo que creo que es un hecho indiscutible. La homosexualidad es un hecho biológico. De otra forma no podría comprender que un hombre prefiere violar a un chico que tener una relación sexual con una mujer. Desde mi sentimiento vital yo considero que la relación sexual con una mujer es el mayor placer que un hombre tiene en la vida. Ignorarla no creo sea consecuencia de un sacrificio religioso sino un sentimiento vital. Consciente de esa realidad soy a la vez partidario de reconocer el derecho a legalizar al matrimonio homosexual. Como bien reconociera David Hume, es imposible racionalmente dejar de sentir lo que se siente. Mi preocupación al respecto se refiere a los efectos que ello puede tener sobre la cultura y los sentimientos de los hijos que de alguna manera generen.

    Debo aclarar que me estoy refiriendo a la homosexualidad masculina y no a la de las mujeres, pues ese tema me es desconocido. Hace tiempo escribí: “A las mujeres hay que amarlas, no entenderlas. Entenderlas es un proyecto imposible”. Desde mi punto de vista una mujer con relaciones homosexuales no deja de ser mujer. Por el contrario, un hombre, decididamente ha dejado de serlo.

    No obstante que comprendo lo que considero la razón de ser de la homosexualidad masculina, ello no quiere decir que ignore que la pedofilia no constituya un delito. Por el contrario ello implica la violación del derecho de los menores. Por tanto considero que los que realicen este acto no solo deben compensar económicamente, sino que deben ser detenidos y apresados.

    Por todo lo dicho anteriormente a su vez considero que la Iglesia católica desde el Concilio de Letrán de 1215 confirmado por el Concilio de Trento de 1545 fue la primera asociación de homosexuales del mundo. En esos Concilios se decidió el celibato de los curas. La religión a mi juicio no es la razón de ser de la supuesta abstención sexual. En virtud de esa realidad las religiones protestantes mantienen lo que considero la coherencia de amar a Dios en el cielo y a las mujeres en la tierra.

    Otro factor a tener en cuenta es el mandamiento “No Fornicar”. ¿Cuál es el significado moral de ese mandato? Puedo adelantar que si no fuese por el placer de las relaciones sexuales la humanidad no existiría. La única razón de acostarse con una mujer no surge solo del propósito de tener un hijo. El hijo puede ser la consecuencia no la causa. Pero recuerdo que hace algunos años aprendí empíricamente que la relación sexual con su esposa que no fuese con el propósito de tener un hijo era pecado, y me atrevería a considerar que era considerado fornicar.

    Siguiendo con la ética de los mandamientos tenemos: “No desear la mujer de tu prójimo”. Otro mandato imposible de cumplir, pues el deseó es imposible de evitar como antes dije en nombre de Hume. El pecado podría resumirse al hecho de tener relación sexual con la mujer de tu prójimo. O sea estaríamos incumpliendo el no fornicar.
    En esa misma situación considero que está: “No desear los bienes ajenos”: Ojala fuese posible de que se cumpla pues en ese deseo se manifiesta la demagogia vigente vía el socialismo en nombre de la falacia de la búsqueda de la igualdad económica y su resultado la desigualdad política.

    Igualmente la situación presente en términos políticos y la Iglesia es la aparente posición del Papa que fue a visitar a Fidel Castro ignorando los crímenes del régimen cubano y la falta de libertad pendiente.

    Pero en fin el problema pendiente del momento sigue siendo la persistencia de la pedofilia de los curas. No santifiquemos la violación sexual en nombre de Dios. Si Dios existe tiene claro la razón de ser de la existencia de Adán y Eva como el reducto de la creación humana. Y recordemos que Eva surgió de la costilla de Adán, pero ello no cambia el hecho indiscutible de la naturaleza humana.

  • China es la llave para Venezuela

    Con el perdón de mis amigos chavistas, Hugo Chávez y Nicolás Maduro van a pasar a la historia como dos de los gobernantes más irresponsables en toda la historia latinoamericana, tras haber malgastado el boom económico más importante de la historia de Venezuela, han dejado un país en hiperinflación, súper endeudado, al borde de una guerra civil y que pronto va a ver cómo sus recursos naturales más preciados, como el petróleo y el oro, quedan en manos de potencias extranjeras.

    Porque ese boom, lejos de usarlo para modernizar la economía venezolana, lo usaron para sufragar gastos sociales de manera clientelista e insostenible. En lugar de modernizar la sobreprotegida y mercantilista industria venezolana, se dedicaron a ahogarla con controles de precios y salarios y regulaciones, así que es poco lo que pueden recaudar en impuestos del sector privado. Hugo Chávez puso todos sus huevos en el sector estatal financiado por el petróleo. Y se gastó todos sus ingresos en gastos sociales, no se ahorró, no se reinvirtió ni siquiera en la empresa petrolera estatal venezolana, PDVSA, lo que hace el petróleo venezolano cada vez más difícil de extraer y refinar.

    Hugo Chávez es el resultado final del primer gobierno de Carlos Andrés Pérez y el madurismo es el corolario del Chavismo. Venezuela es un país que imaginó su riqueza. Y ahora esa riqueza extractiva imaginaria puede quedar en manos extranjeras. Lo cual irónicamente puede ser una bendición para Venezuela a largo plazo. Porque haber tenido una economía extractiva basada en petróleo, y en menor medida en otros minerales le hizo mucho daño a la democracia venezolana. Simplemente dieron al estado, a los políticos y a sus socios en la empresa privada, un peso desproporcionado en la economía venezolana en perjuicio del contribuyente ordinario. Permiten a los gobiernos llevar a cabo políticas antieconómicas en perjuicio del desarrollo del resto de la economía y permiten imaginarse que siguen siendo ricos sólo porque los precios de la commodities están altos.

    Aún durante los booms económicos venezolanos, todos los gobiernos de Venezuela, los adecos, los copeyanos, los chavistas, mantuvieron gastos económicos deficitarios, o sea que nunca lograron que el estado venezolano gastara lo que recibía en ingresos y siempre mantuvieron déficits que tapaban con deuda externa e imprimiendo dinero. El gran pecado del chavismo fue básicamente exagerar esta tendencia durante el boom económico y mantenerla luego que el boom terminó, lo que ha provocado dos cosas. La primera es una hiperinflación, producto de tratar de cubrir déficits fiscales a punta de imprimir dinero y la segunda, un aumento de la deuda externa con bancos de inversión de alto riesgo como Goldman Sachs que ha comprado bonos venezolanos y con países como China y Rusia cuyos bancos estatales hacen préstamos políticos que saben que el deudor irresponsable es muy probable que no pueda pagarles la deuda en el futuro, pero que no importa realmente, porque en realidad lo que les interesa es ejecutar la garantía o esclavizar al deudor.

    Goldman Sachs por ejemplo, sabe que es dudoso que pueda cobrar todos los préstamos de alto riesgo que le ha hecho a Venezuela, país que los ha usado más que todo para pagar gastos corrientes y no para hacer inversiones, pero eso realmente no es lo que les importa. Goldman Sachs calcula que con las elevadas tasas de interés de los bonos venezolanos que son de alto riesgo puede tener ganancias en unos tres años aunque la deuda no se pague, y por supuesto puede irse contra las refinerías que cuenta PDVSA en los Estados Unidos y el Caribe como garantía. Los rusos que vendieron cuantiosas armas a crédito como semiobsoletos tanques T 72B1 y modernos cazas Sujoi 30, obuses 2S19, misiles S 300 y vehículos blindados de transporte de tropas. Además se gestionó la fabricación bajo licencia del AK 103 en Venezuela. O sea que se usó la deuda rusa para comprar equipo militar a Rusia, con garantía en el oro venezolano, tanto las reservas del Banco Central como las posibles explotaciones mineras futuras. Una deuda que Rusia no piensa condonar.

    Con China básicamente se ha contraído una deuda todavía más grande que muchos calculan en 50 mil millones de dólares. Los chinos básicamente están sufragando el costo de mantener el gobierno venezolano funcionando. Crucialmente permiten que los militares y funcionarios de seguridad del estado reciban su cheque y sus alimentos a tiempo. Pero todo el que ha lidiado con chinos sabe dos cosas, la primera es que a los chinos no les gusta dar fiado. Así que van a pedir alguna garantía. La segunda es que los chinos suelen usar la servidumbre personal como pago de deudas. Es una de las maneras como las mafias chinas financian el tráfico de personas. Te hacen el favor de financiarte, pero a cambio de eso vas a tener que trabajar para ellos para pagar la deuda. Y más o menos eso es lo que van a hacer los chinos con Venezuela. Van por el petróleo. Esa es la garantía de sus préstamos. Para crecer la economía china necesita recursos, y el petróleo es el más importante por ahora. China quiere petróleo de todos lados porque a diferencia de Rusia y los Estados Unidos no tienen petróleo propio así que lo van a conseguir como puedan. Y Venezuela de una manera u otra ha comprometido la producción futura de petróleo con China así como los yacimientos sin explotar.

    Es poco lo que la oposición venezolana puede hacer. Fuera de Venezuela la gente ve el conflicto venezolano como una pelea entre la izquierda y la derecha cuando en realidad es una pelea entre socialdemócratas keynesianos versus el populismo marxista del chavismo. Ninguno de los dos grupos cuestiona los fundamentos extractivos de la economía venezolana. Solo cuestionan su distribución y los métodos. Por ejemplo, los políticos opositores al chavismo se oponen en su mayoría a la dolarización y a la eliminación del Banco Central de Venezuela (BCV) pese a que éste nunca controló la inflación ni antes ni después de Chávez. Pero el pueblo venezolano está dolarizando de facto porque no le queda otra. Y el hecho de que el oro del BCV y otras reservas terminen en manos de Rusia y demás acreedores, hace que el BCV sea muy débil en el futuro. Lo mismo pasará con el modelo extractivo financiando una política de substitución de importaciones. Con el petróleo comprometido con China y con la oposición necesitando el apoyo de China, que es la única que tiene el poder suave de echar a Maduro y sus secuaces del poder, es probable que la oposición venezolana o el chavismo, terminen aceptando el control de facto de China sobre el petróleo venezolano. Así que Venezuela debe dejar hacer que su economía dependa solo del petróleo por fin. Sólo los chinos tienen la habilidad para decidir si el gobierno de Maduro puede o no pagar su planilla. Los chinos son los que tienen que decidir si Maduro se va o se queda. Sin el apoyo de los Chinos, Maduro cae.

    Está claro que el petróleo es la clave del juego en Venezuela para China. Y a diferencia de Putin, que no tiene poder suave en Venezuela, y está demasiado lejos para ejercer el poder militar, o de Trump que tiene el poder militar y poder suave pero está limitado políticamente para ejercerlo, los Chinos no tienen poder militar, están demasiado lejos, pero tienen poder suave para hacer que Maduro se vaya o por lo menos, para decidir si queda un rato más.

    ¿Y eso cómo afecta a Panamá? Pues de una manera muy sencilla, ese petróleo venezolano que los chinos ambicionan tiene que pasar por el Canal de Panamá. La pregunta es si los chinos quieren jugar a respetar la democracia y el dominio norteamericano de facto en la región o bien quieren desafiar militarmente a los Estados Unidos y tener gobiernos títeres manejados por deudas como el de Maduro. Es algo que los panameños tenemos que empezar a pensar mientras nuestra Cancillería duerme y establece relaciones diplomáticas con un país que se rehúsa a firmar el Tratado de Neutralidad del Canal, les ofrece una embajada a orillas del Canal cuya neutralidad no han garantizado y parecen muy deseosos de caer en la trampa de la deuda china con un proyecto de tren que económicamente no es sustentable, que va a tener que ser subsidiado eternamente y que lo más probable que a cambio del préstamo, Panamá vaya a tener que comprar un tren chino, que será construido por empresas chinas con empleados chinos y que Panamá va a pagar capital más intereses a China por eso. Ojo con los nuevos Phillipe Buneau Varilla, que a diferencia del coronel francés, éstos son panameños.

  • Otra víctima de la trampa de la deuda: Kenia puede perder un puerto clave por un préstamo de China

    El gobierno de Kenia puede perder no solo algunos activos clave, sino que también puede perder todos sus derechos soberanos si no paga un préstamo que debe al Banco de Exportaciones e Importaciones de China (Exim, por sus siglas en inglés). En las últimas semanas aparecieron detalles que muestran que los activos de Kenia servirían como garantía y serían confiscados por Beijing en caso de no pagar el préstamo.

    Una carta filtrada de la Oficina del Auditor General advirtió que China se haría cargo del Puerto de Mombasa y de la Autoridad Portuaria de Kenia en general en caso de que Kenia no pagara un préstamo del Exim Bank para construir el ferrocarril de ‘ancho de vía estándar’(SGR, por sus siglas en inglés).

    El Puerto de Mombasa. Los artículos de los medios de comunicación indican que China amenaza con tomar el control si Kenia no paga su préstamo para construir el ferrocarril de ‘ancho de vía estándar’, el 15 de enero. 2019. (Dominic Kirui/Especial para La Gran Época)

    El 28 de diciembre de 2018, el presidente de Kenia, Uhuru Kenyatta mientras hablaba con los periodistas por la televisión en directo en Mombasa, defendió su decisión de pedir un préstamo a China y negó categóricamente cualquier posibilidad que los activos de Kenia fueran confiscados por el gigante asiático.

    “Incluso escucharon decir al propio gobierno chino que eso es una tontería, que no existe. Les digo que no existe”, dijo Kenyatta.

    El presidente prometió poner una copia del contrato a disposición de los periodistas al día siguiente, pero hasta ahora eso no sucedió.

    Sin embargo, el 13 de enero, el periódico independiente más grande de Kenia, La Nación, publicó fragmentos del contrato de marzo de 2014 suscrito por los gobiernos de China y Kenia. Los fragmentos muestran que el acuerdo incluye una cláusula que se mantuvo en secreto: el contrato se regiría por la ley de China y cualquier arbitraje que pudiera surgir sería escuchado y/o resuelto en Beijing.

    El ferrocarril de ‘ancho de vía estándar’ con destino a Nairobi, sale con carga del puerto de Mombasa, el 15 de enero de 2019. (Dominic Kirui/Especial para La Gran Época)

    Según La Nación, también es preocupante la siguiente cláusula relativa a la soberanía de Kenia, “Ni el prestatario (Kenia) ni ninguno de sus activos tiene derecho a inmunidad por motivos de soberanía”.

    El ferrocarril de ‘ancho de vía estándar’ es el primer gran proyecto de desarrollo de Kenia desde su independencia, y para financiar la primera etapa desde Mombasa hasta Nairobi, el gobierno pidió un préstamo al Exim Bank por valor de 3100 millones de dólares. La construcción de la segunda etapa de Nairobi a Naivasha está casi terminada y costó unos 1400 millones de dólares. La tercera y última etapa, que va de Naivasha a Kisumu, costará 3400 millones de dólares. La segunda y tercera etapa también se financió con préstamos del Exim Bank.

    Un político keniano que criticó a los que negociaron el acuerdo con los chinos, exigió que sean procesados. El ex miembro del Parlamento Jakoyo Midiwo dice que los representantes que firmaron el contrato pusieron en peligro la soberanía de Kenia y dejaron a los contribuyentes con la carga de pagar el préstamo.

    Vista aérea del tramo del ferrocarril de ‘ancho de vía estándar’ en el puerto de Mombasa, el 15 de enero de 2019. (Dominic Kirui/Especial para La Gran Época)

    “¿Por qué no hay cargos penales contra las personas que negociaron con los chinos y nunca presentaron ese documento negociado ante el Parlamento, según requiere la Constitución? Si fue alguien del Tesoro Nacional o de la Fiscalía General, hizo algo criminal. No se puede ir a negociar en nombre de los kenianos una deuda que se dice que es el mayor proyecto de capital jamás emprendido en África”, dijo Midiwo en un programa matutino de la televisión local.

    Agregó: “Cuando estaban haciendo esta construcción, no se permitió la entrada a ningún ingeniero keniano. Todos los que trabajaron en la colocación de los rieles provenían de China. Tenemos problemas con los que solo emplean chinos en la SGR”.

    La trampa de la deuda

    En el pasado se plantearon preocupaciones por la trampa de la deuda que Beijing quiere tender a las naciones africanas, tentándolas con acuerdos apetitosos para proyectos de desarrollo en todo el continente africano.

    En Zambia, el gobierno firmó un contrato para un préstamo de desarrollo con China y, más tarde, los chinos se hicieron cargo de la Sociedad Nacional de Radio y Televisión y ahora poseen el 60 por ciento de las acciones. Esto significa que Beijing puede tomar decisiones importantes sobre el funcionamiento de los operadores de radiodifusión.

    Una grúa recoge un contenedor de un tren y lo carga en un medio de transporte en el puerto de Mombasa, el 15 de enero de 2019. (Dominic Kirui/Especial para La Gran Época)

    También en Zambia, informes recientes indican que China amenaza con tomar el Aeropuerto Internacional Kenneth Kaunda si el gobierno no paga un préstamo a tiempo.

    En Ghana, la Asociación de Radiodifusores Independientes de Ghana (ARIG) se resiste a lo que dicen es un intento de la empresa china de radiodifusión StarTimes de ponerlos fuera del negocio y controlar el espacio nacional de radio y televisión. StarTimes realizó un acuerdo con el gobierno de Ghana de llevar la televisión por satélite a alrededor de 300 pueblos rurales en todo el país africano.

    “La agenda de StarTimes no solo tiene como objetivo el beneficio o el adoctrinamiento de la cultura china (nombres, idioma, comida, etc.) y a los programas, sino un mandato más amplio para asumir el control del espacio de transmisión en países africanos estratégicos, incluyendo Ghana, que es crucial para el objetivo de China”, dijo ARIG en septiembre de 2018 en un comunicado de prensa.

    En diciembre de 2017, Sri Lanka se vio obligada a renunciar al control de su puerto de Hambantota, que lo había construido con dinero prestado de China porque tenía dificultades para pagar el préstamo. Sri Lanka tuvo que entregar el puerto y otras 6000 hectáreas de tierra a China en un contrato de arrendamiento de 99 años para saldar la deuda.

    De vuelta en Kenia, Kenyatta prometió volver a pedir prestado a China, ya que cree que es la única forma segura de desarrollarse.

    “El problema con la deuda es si se la utiliza para consumir. Estoy seguro que la deuda de Kenia, que en general es muy sólida, es para el desarrollo de infraestructura que beneficiará no sólo a nuestra generación, sino también a las generaciones futuras”, afirmó.

    Por Dominic Kirui, especial para La Gran Época.

  • Los problemas de la cárcel por deudas

    El primer problema de esta tipificación es que surge no de una necesidad local de la sociedad panameña, sino de presiones internacionales. Si no pagar los impuestos al Estado es delito, ya Panamá no se va a poder negar a las solicitudes de gobierno extranjeros de investigar a posibles evasores fiscales en Panamá alegando que no es delito acá. Y también podrá extraditar a los evasores fiscales (según leyes extranjeras) que se refugien en nuestro territorio. Pero no es un clamor de la sociedad local; y sus más vocales defensores son los banqueros que temen perder sus corresponsalías bancarias y los contadores que ven su negocio aumentar y convertirse en un negocio de alto riesgo, con lo cual pueden cobrar más dinero en honorarios Pero el ciudadano de a pié no parece muy entusiasmado.

    Por una sencilla razón. Lo que diferencia la evasión fiscal (que es una ofensa administrativa todavía)  de la defraudación fiscal (que es un delito penal), es simplemente el monto. Las acciones del evasor son las mismas, sólo que el monto de impuestos que debe al estado no lo es. El resultado es que una vez ingresado el tipo penal en el Código Penal, solo es cuestión de tiempo de que políticos del futuro, seguramente bajo presiones internacionales del futuro, o del político al que no le gusten los twitteros, vayan bajando gradualmente los montos para que las acciones del acusado pasen de ser faltas administrativas a delitos penados con cárcel.

    Hoy el monto propuesto por ley es de 300,000, que solo afectan a millonarios, pero mañana pueden ser montos menores que afecten a ciudadanos de a pie. Como en el famoso poema de Martin Niedemoeller, “Cuando los nazis vinieron a llevarse a los comunistas, guardé silencio, ya que no era comunista. Cuando encarcelaron a los socialdemócratas, guardé silencio, ya que no era socialdemócrata. Cuando vinieron a buscar a los sindicalistas,
    no protesté, ya que no era sindicalista. Cuando vinieron a llevarse a los judíos, no protesté, ya que no era judío.  Cuando vinieron a buscarme, no había nadie más que pudiera protestar.”.

    Primero vendrán por los más fáciles, luego por los demás, justo aquellos que pensaron que eso no era con ellos.

    El delito de evasión fiscal, aparte de la naturaleza política arbitraria del monto necesario para definir el tipo penal, tiene otros problemas. Como por ejemplo que el Estado actúa como juez y como parte, más aún en un país sin verdadera independencia judicial y estado de derecho, donde los poderes del Estado no actúan como contrapesos y balances sino en “armónica colaboración” como dice la Constitución de los militares y la jurisprudencia de la Corte Suprema de Justicia ha recalcado una y otra vez. En este tipo penal, un funcionario, los auditores de la DGI lo más probable, va a decidir si la evasión llega al monto mágico, para decidir si se eleva a la esfera penal. Ya vimos cómo la DGI fue usada por el gobierno anterior como un elemento para perseguir a sus opositores y nada nos garantiza de que estos tiempos no volverán, con el agravante que ahora se puede decidir terminar con el opositor en la cárcel.

    Tratar penalmente la evasión fiscal bajo el título de defraudación fiscal es volver a la idea de la cárcel por deudas, al menos si el deudor es el Estado.

    Y peor aún. Por lo menos la cárcel por deudas con deudores privados no se prestaba para la persecución política, la penalización de la evasión fiscal sí se presta. Así entramos en períodos peligrosos donde “los estándares internacionales del buen ciudadano global” importan más que el mantenimiento de las libertades democráticas.

     

  • Una nueva cárcel por deudas.

    George Orwell, en Rebelión en la Granja dijo “todos somos iguales, pero unos somos más iguales que otros”. Y esto parece aplicarse a los Estados, donde pareciera que las garantías y estándares morales que se exigen a los ciudadanos no son las mismas que se exigen a los funcionarios y políticos; de hecho en Panamá pareciera que son más suaves para los políticos que para los ciudadanos de a pie.

    Si un gamberro virtual usa fotos de una bloguera rusa para difamar a la procuradora, el Ministerio Público actúa con una celeridad nunca vista cuando es un ciudadano común el que tiene una amenaza que pone en peligro su vida. O cuando se exigen un montón de trámites para poder legalmente acusar a políticos de delitos concretos, que no se exigen a un ciudadano de a pie. Uno de estos temas es la penalización de delitos donde el ciudadano debe dinero a la administración pública, concretamente el tema de la evasión fiscal.

    Anteriormente, antes de la Ilustración, era común que muchas personas dieran con sus huesos en la cárcel por temas de deudas, y por lo tanto, una de las cosas que se propuso la Ilustración fue el eliminar la cárcel por deudas. Pero una cosa era deberle a Juan de los Palotes y la otra deberle al Rey.

    De todas maneras, en el siglo XIX la tendencia fue a eliminar los impuestos sobre las personas, y convertirlo en algo meramente administrativo. Total para hacer muchos trámites como vender cosas, o importar cosas al país tenían tarde o temprano que pagar el impuesto. Pero con la popularidad del impuesto sobre la renta, la cosa empezó a cambiar. Ahora el ciudadano empieza a convertirse en un delator de sí mismo. Tiene que presentarse ante el Rey y sin decir mentiras declarar cuánto gana. La obligación de no declarar contra sí mismo queda tácitamente abrogada, sus palabras ahora van a ser juzgadas contra los hechos que los funcionarios detecten. Ahora deberle al Rey no solo se convierte en una falta administrativa sino en delito. Las deudas fiscales implican cárcel de nuevo, siempre y cuando el acreedor sea el Estado. Porque todos somos iguales, pero unos somos más iguales que otros y el Estado es el dedo ordenador de Dios en la tierra, aparentemente.

    Panamá, país pensado por un liberal con raíces profundas en el liberalismo del siglo XIX y XVIII, el liberalismo de la Ilustración, sabía tácitamente esto, y se resistió a penalizar la evasión fiscal. Era para el panameño un corolario del principio liberal de que no habrá cárcel por deudas. De hecho, el Art. 21 de la Constitución Nacional reza en su frase final: No hay prisión, detención o arresto por deudas u obligaciones puramente civiles. Sin embargo, por presiones externas de los “estándares internacionales” Panamá está dispuesta a ceder más aún y alejarse por primera vez de estos principios liberales para permitir que deberle dinero al Rey, perdón, al ESTADO, sea penalizable con la privación de la libertad. Un precepto Constitucional está a punto de ser violentado.

    Y esta penalización de la evasión fiscal va a traer consecuencias en un país donde la actuación del Ministerio Público y el Sistema Judicial han sido poco neutrales respecto al poder político que controla al ejecutivo.

    Pronto veremos los resultados, que no serán buenos, y los veremos comenzando por aquellos que hoy piden reformar la Constitución cuando ni siquiera pueden respetar la vigente, si es que aprueban la Ley mientras el pueblo está rezando.

  • Angela Merkel se va, ¿cuál es su legado?

    Angela Merkel se va. La primera mujer Canciller de Alemania. La primera persona nacida en Alemania Oriental, criada bajo los comunistas que llega a ser líder de una Alemania unificada. La que ha gobernado Alemania desde el 2005, o sea que tiene ya casi 19 años en el poder. Pero el desgaste es inevitable y a diferencia de las monarquías, el relevo pacífico en el puesto es el principal aporte de las democracias modernas. El año pasado anunció que renunciaba a la presidencia de su partido, tras resultados desfavorables en las elecciones regionales, y puede que este año o el próximo anuncie su renuncia a la cancillería alemana. La carrera por la sucesión está abierta.

    Lo cual deja varias interrogantes. Angela Merkel, aparte del desgaste natural del poder no supo adaptarse a una cambiante situación global. De la amistad con Obama, ha pasado a ser blanco de las hostilidades de Putin y de Trump. De ser la matrona de la Unión Europea que ha convertido Alemania en el motor económico de Europa, se ha convertido en la bestia negra de todos los grupos de izquierda que quieren gastar más imprimiendo mas Euros, sobre todo en el sur de Europa, y de la derecha que está harta de la selva de regulaciones e impuestos de la Unión Europea, gobernada por el eje Franco Alemán. Sus políticas progresistas para la conservadores demócrata-cristianos alemanes, como imponer por primera vez leyes de salario mínimo, o prometer cerrar los reactores nuclearas para el 2020, han puesto a Alemania a depender aún más del petróleo ruso pese a la retórica anti Putin, o sus políticas migratorias que han invitado al país a una ola de refugiados haciendo que aumente la xenofobia.

    Angela Merkel, tuvo una gestión económica acertada en general. Se benefició enormemente de la gestión monetaria del Banco Central Europeo que favoreció a los intereses alemanes, permitiendo que las exportaciones alemanes fueran baratas para otros europeos, y permitiendo que los alemanes ahorraran y celebraran contratos a largo plazo, gracias a la estabilidad monetaria y la inflación nunca mayor del 2% anual y muchas veces menor que ésta. También se benefició enormemente de las reformas laborales de su predecesor Gerard Schroeder aunque al costo de introducir el salario mínimo en la legislación alemana por primera vez.

    Alemania logró empleo máximo durante el gobierno de Angela Merkel, la economía Alemana supo recuperarse rápido durante las crisis del 2008 y del 2010. Alemania también se convirtió en uno de los grandes exportadores del mundo. Su superávit es mayor que el chino.

    Pero tanto la reforma laboral como las políticas monetarias del Banco Central no fueron un resultado de las políticas de Angela Merkel. Ella supo manejar lo que tenía.

    Sin embargo los fracasos de Angela Merkel no se verán hasta dentro de un largo tiempo. Angela Merkel controló el gasto público, pero a costa de cortar los gastos en infraestructura y defensa y no hizo nada para reducir el gasto social.  El resultado es que pese a la política de línea dura de Merkel contra Putin, pocos de los otrora temibles tanques, submarinos y aviones de las fuerzas armadas alemanas, están operativos, y a los soldados les faltan equipos básicos, lo cual enfurece a los norteamericanos con Trump a la cabeza, quienes piensan que los alemanes han optado por recostarse bajo el paraguas del Pentágono y el contribuyente norteamericano mientras proponen una política de línea dura frente a Rusia. Lo mismo pasa con el cierre de los reactores nucleares. Ahora que Alemania pretende oponerse a las pretensiones de Putin es cuando Alemania va a ser más dependiente que nunca del gas ruso.

    Durante las crisis de la deuda griega, Merkel, al prometer un rescate a medias que nunca debió prometer, hizo que Alemania, y no los políticos gringos, aparecieran como los malos de la crisis. Algo similar ocurrió durante la crisis de la primavera árabe. Algo similar pasó con la crisis de los refugiados. Los estallidos de la primavera árabe en Siria y Libia terminaron no en nacientes democracias sino en guerras civiles dominadas por facciones de fundamentalistas financiados por los Árabes Saudíes y con ayuda de los Estados Unidos. Sin embargo Alemania aceptó recibir a millones de refugiados, que es algo incompatible con un estado social grande. Y peor, muchos de estos son culturalmente incompatibles con la sociedad alemana, lo cual ha hecho que los partidos xenofóbicos en Alemania aumenten sus votantes. Peor aún, insistió en usar la Unión Europea para convertir este problema alemán en un problema europeo, lo cual llevó al Brexit y al surgimiento de partidos nacionalistas en Europa Oriental e Italia.

    Y éste va a ser el legado más polémico de Merkel, una crisis de refugiados inasimilables, un estado social alemán demasiado grande, que se ha unido a Francia en su cacería de brujas contra los paraísos fiscales y es incapaz de ser tomado en serio por Trump y por Putin.

    Por ahora la economía está bien, esta es la gran ventaja, pero este legado no es de Merkel sino del Banco Central Europeo.

  • No, la JMJ no atraerá inversión extranjera a Panamá: los datos que lo demuestran

    La celebración de la Jornada Mundial de la Juventud en Panamá es una buena noticia para los católicos del istmo. Sería absurdo negar la trascendencia religiosa, cultural, mediática y social de un acontecimiento así. No obstante, es un error que el gobierno panameño pretenda asociar la visita del Papa Francisco con un supuesto boom inversor que poco o nada tiene que ver con este tipo de reunión.

    Echemos un vistazo a los datos. En el año 2008, Australia acogió la Jornada Mundial de la Juventud. Sin embargo, como refleja el siguiente gráfico, la entrada de inversión extranjera directa no se comportó de modo distinto tras la celebración de la reunión católica.

    España celebró la edición 2011 de la JMJ, con idéntico resultado. Tal y como pone de manifiesto el siguiente gráfico, el volumen de inversión extranjera no muestra cambio alguno tras la celebración del evento.

    Un par de años después, en 2013, la JMJ llegó a Brasil. Una vez más, la curva de inversión extranjera se mantuvo indiferente, sin cambios entre la situación previa y el escenario posterior a la visita del entonces Pontífice, Benedicto XVI.

     

    Polonia es el último país que ha organizado una Jornada Mundial de la Juventud. Según el informe de Inversión Mundial que elabora la ONU, el flujo de inversión extranjera directa hacia el país del Este de Europa se redujo en 2017, año siguiente a la celebración del evento. Durante dicho ejercicio, la inversión foránea cayó de 14.000 a 6.500 millones.

    Parece evidente, por tanto, que la relevancia de la JMJ se circunscribe al plano religioso, cultural, mediática o social, pero no se extiende al terreno económico. De hecho, no hay que olvidar que estos eventos implican ciertos costes para el sector productivo: cierre temporal de oficinas, vacaciones forzosas de trabajadores ocupados en zonas cortadas por motivos de seguridad, aumento del gasto público, etc.

    Pero, entonces, ¿qué puede hacer Panamá para aumentar su competitividad en el ámbito de la inversión internacional? Y, mejor aún, ¿qué recetas pueden ayudar a mejorar la captación de capital foráneo y crear, al mismo tiempo, un entorno más atractivo para quienes ya operan dentro del istmo? Quizá la mejor respuesta a esta pregunta es la que nos ofrece el Foro Económico Mundial en su Índice de Competitividad.

    De acuerdo con la encuesta de ejecutivos incluida en dicha publicación, el 18% de los empresarios menciona la ineficiencia burocrática de las Administraciones Públicas como el primer factor que les impide hacer negocios e invertir con facilidad en Panamá. Un 15% cita la corrupción, un 14% lamenta la falta de conexión entre educación y mercado de trabajo y un 10% se queja de regulaciones laborales excesivamente restrictivas.

  • El problema de los independientes

    Panamá permite por segunda vez consecutiva, la figura del independiente en las elecciones; y esta vez, como en la serie de Ocean Eleven, que a cada entrega le aumentan un número, son tres los independientes.

    Vamos que ha sido dramático, con los días de los muertos vivientes que aportan sus firmas, con menores de edad emancipados que también firman, con foto finish, con acusaciones por primera vez a un Tribunal Electoral de fraude y de parcialización. Pero bueno, al final quedarán tres candidatos independientes a la Presidencia de la República.

    Y es aquí donde está el problema, que la frustración de la gente con los partidos políticos se está decantando no por crear partidos políticos nuevos y reformar los ya existentes, sino por eliminarlos del todo buscando candidatos independientes a puestos de elección popular.

    No nos oponemos a los candidatos independientes para puestos menores, pero para la presidencia hay un problema. Un presidente debe gobernar con un equipo de trabajo. Un partido político actúa de hecho como una marca de mercadeo. Los votantes de un partido saben más o menos qué esperar de él. Saben cómo han sido sus gobiernos, saben qué cuadros son ladrones y que cuadros son serios y responsables. De un candidato independiente no se sabe nada. Son un concurso de personalidades, y un gran salto al vacío amparado por la fe. Esto no está mal para puestos de elecciones menores, o para puestos en el Órgano Legislativo, pero trae problemas en el Ejecutivo porque al final se trata de gobernar. En otras instancias, por el contrario, se trata de las actuaciones individuales del político, así que la figura del independiente trabaja bien.

    Por ahora los independientes actúan como una válvula de escape para los que están descontentos con el sistema de partidos tengan alguna opción; sin embargo, hasta cierto punto los independientes refuerzan el sistema de partidos. Porque los descontentos no van a votar en bloque por un independiente sino por varios, mientras que los militantes y simpatizantes de un partido van a salir a votar en bloque por su partido. En la próxima elección quizás Marco Ameglio robe votos a los simpatizantes del panameñismo, pero dudamos que Ana Matilde Gomez y Ricardo Lombana, le roben muchos votos al PRD o al CD.

    Esto le permite en un país sin segunda vuelta (y no la propiciamos) al partido que saque la mayor minoría, ganar, como en el pasado han ganado Juan Carlos Varela o Ernesto Pérez Balladares.

    Y el problema de los partidos es que éstos no se dan por aludidos. Saben que la opinión pública los rechaza y en lugar de cambiar y adaptarse a los tiempos, buscan satisfacer solamente los intereses de su voto duro. Solo así podemos entender la campaña de Weber para tratar de que lo nombren magistrado. Y saben esto porque los votantes independientes, que son mayoría, no tienen un catalizador común y votan de manera dividida.

    La única solución sería que por lo menos dos candidatos independientes creen una plataforma común y empujen un mecanismo para lograr satisfacer las dos grandes fuertes del hastío político de los panameños, el sistema de partido y la corrupción pública y manifiesta de la Asamblea de Diputados y la Corte Suprema de Justicia.

    Para esto, éstos deben apelar a los votantes a que voten para forzar la Asamblea a reformarse o someterla a la opción nuclear de una Constituyente Originaria.

  • Bolsonaro: “La Bolsa Sona”

    “Barcelona es bona si la bolsa sona, si la bolsa no sona, Barcelona no es bona”

    La aparición de Bolsonaro ha traído de nuevo a la palestra una discusión ética y política respecto a la izquierda y la derecha. Al respecto voy a insistir en que es un tema trascendente y a mi juicio Bolsonaro lo pone de manifiesto. En primer término dícese que Bolsonaro es de extrema derecha, y una vez más me pregunto que significa es calificación o descalificación.

    Todo parecería indicar que Bolsonaro pretende reinstaurar en Brazil el sistema político económico que cambió la historia del mundo, y trajo por primera vez en la historia la libertad y la creación de riqueza. Por tanto pareciera a partir de sus declaraciones que pretende liberar al Brazil del sistema de izquierda imperante que destruyó la economía y que también planteo la problemática de la libertad. Y no olvidemos eliminar la corrupción.

    En razón de esa actitud que considero una virtud, también se ha opuesto a la dictadura de Maduro en Venezuela y tampoco ha ignorado la prevaleciente en Cuba por casi sesenta años. Este último hecho parece ser ignorado en el resto del llamado mundo Occidental. Fue así que Obama firmó un acuerdo con Raúl Castro y los europeos continúan invirtiendo en las playas de Cuba.

    Es un hecho notorio que aparezca en América Latina una personalidad que como Bolsonaro pretende reconocer públicamente el fracaso económico del socialismo y su lamentable éxito político. Insisto pues en que la demagogia está presente en el mundo occidental vía el socialismo y la evidente confusión prevaleciente entre los derechos individuales y los derechos humanos. Hecho al que me he referido en anteriores oportunidades. Pero otra vez voy a insistir en la presente falacia de la igualdad como principio en que se basa la reducción de la pobreza, cuando la historia ha demostrado lo contrario.

    Cuando los derechos son del pueblo, nadie tiene derecho, y es la razón de ser de la instauración del poder absoluto. Y permítanme citar de nuevo a Alexander Hamilton que escribió: “Una peligrosa ambición subyace bajo la especiosa máscara del celo por los derechos del pueblo”. Pero Marx está presente en Occidente vía Eduard Bernstein que en discusión con Lenin dijo: “Al socialismo se puede llegar democráticamente y sin revolución”. Creo que lamentablemente tuvo razón, y a los hechos me remito.

    Al respecto escribió Fareed Zakaria en su artículo en Foreign Affairs: “Populism on the March”. Allí en primer lugar reconoció que Occidente está en problema y seguidamente escribió definiendo al populismo: “¿Qué es populismo? El significa cosas diferentes para diferentes grupos, pero todas las versiones comparten un recelo de una hostilidad hacia las élites, corrientes políticas e instituciones establecidas. Históricamente el populismo ha tenido variantes de izquierda y de derecha y las dos están hoy floreciendo”.

    Al respecto vale recordar hoy las palabras de León XIII en su encíclica Rerum Novarum en 1891: “En la sociedad civil no pueden ser todos iguales, los altos y los bajos; afánanse en verdad por ello los socialistas; pero vano es ese afán y contra la naturaleza misma de las cosas. Porque ha puesto en los hombres la naturaleza misma grandísimas y muchísimas desigualdades. No son iguales los talentos de todos, ni igual su ingenio, ni la salud ni las fuerzas. Y a la necesaria desigualdad de estas cosas sigue espontáneamente la desigualdad en la fortuna. La cual es por cierto conveniente a la utilidad, así de los particulares como de la comunidad”. Creo que había aceptado la mano invisible de Adam Smith. No puedo menos que reconocer la sabiduría de estas palabras y que hoy lamentablemente son ignoradas por el Papa Francisco.

    Volviendo a Bolsonaro ahora surge en The Economist otra confusión al respecto, por llamarlo un peligroso populista con algunas buenas ideas. No me cabe la menor duda que esa observación entraña otra confusión en el ámbito de las calificaciones en la filosofía política. El populismo lo describió Aristóteles como la democracia destructora de la república en función de la demagogia. Y advirtió: “Tengan cuidado que los pobres siempre van a ser más que los ricos”.

    Por otra parte como dije en el artículo citado de Foreign Affairs se reconoció la existencia del populismo de izquierda, socialismo y de derecha nacionalismo. La imperancia del primero trasmitida en el aumento del gasto público determinó la caída en la tasa de crecimiento de la Unión Europea. A partir de la crisis del 2008 el único país europeo que creció fue Alemania un 7% en el período. Hoy parece que tampoco crece. Por otra parte el populismo de derecha representado por Maurice Le Pen en Francia constituye una amenaza a la permanencia de la Unión Europea.

    Aparentemente Bolsonaro en defensa aparente de los principios que cambiaron al mundo parece popular. El es favorable a la reducción del gasto público y el déficit fiscal, a eliminar la corrupción, a la liberación del comercio y adoptar acuerdos bilaterales además del Mercosur, y por supuesto el respeto por la propiedad privada. A esa política propuesta se le ha denominado extrema derecha y The Economist populismo.

    Creo que lo importante es destacar las propuestas políticas y económicas que pretenden recuperar la economía breasileña, que se encuentra defenestrada por los gobiernos de izquierda prevalecientes en los últimos 20 años, con Lula da Silva a la cabeza, hoy preso por corrupción política.

    Bien venido Bolsonaro quien ya según la reciente información ha logrado que “sone la Bolsa de Brazil”. Nada mejor puede esperarse políticamente que la política correcta sea popular y haga posible rescatar los principios reconocidos en el Rule of Law, bajo las ideas de Locke, Hume y Adam Smith desarrollados por lo Founding Fathers en Estados Unidos. Esa es la inversa de la popularidad en que se basan los gobiernos de izquierda fundados en la demagogia del populismo de izquierda y de derecha.

    Perdón de nuevo por la multiplicidad de citas. Me parece importante hacerlo pues las ideas de la libertad que yo defiendo afortunadamente no son mías. Si hubiesen sido mías estaríamos viviendo en la Edad Media. Y esta aclaración no la hago por modestia. Yo no tengo ese defecto.