Categoría: Opinión

  • La Asamblea nos distrae de los otros grandes problemas.

    Vemos cómo el hastío de los panameños con la clase política se ha enfocado en la Asamblea, y no es para menos. Es algo que todos sabíamos por décadas desde la época de los militares.

    Los nombramientos de amiguetes y familiares de los supuestamente honorables diputados, los nombramientos de personas a cambio de un porcentaje del salario para el diputado son la comidilla diaria de los medios. El hecho de que en Panamá el deporte “amateur” dependa de hecho de los buenos oficios de los diputados, y que éstos se apropian de una buena parte del dinero destinado al deporte. Otras cosas que no han estallado son cómo se asignan los supuestamente gratuitos cupos de transporte público a las piqueras por intermedio de los diputados. No en vano varios diputados provienen del transporte público.

    Y seguro que habrá muchos negociados más, algunos contra la administración pública, otros abiertamente mafiosos. Por eso la justificada rabia de los ciudadanos decentes contra la Asamblea.

    Pero esto nos distrae de otras cosas. Cosas como el silencio de la Contraloría General de la Nación hasta ahora, o del Ministerio Público. ¿Por qué ahora es que se destapa lo que era evidente hace tiempo? ¿Por qué ahora cuando esto era sabido desde siempre? Está claro que la coalición entre el Panameñismo y el PRD se rompió y la unidad interna del PRD no es muy buena, una facción está recibiendo una factura política. Tocará a los ciudadanos hastiados decidir si esta factura se cobra o el clientelismo de la Asamblea continúa por otro período más.

    Otros de los temas que pasan agachados son el silencio de los candidatos o precandidatos ante los temas económicos y la seguridad. “ES LA ECONOMÍA ESTÚPIDO” fue el consejo de James Carville a Bill Clinton, cuando todo el mundo pensaba que George Bush padre se iba a reelegir tras ganar la Guerra del Golfo. Resultó que concentrarse en la economía llevó a Bill Clinton a la victoria abrumadora.

    Acá parece que todos los presidenciables tienen miedo a hablar de la economía o de la seguridad. O se mantienen en silencio total, esperando seguramente que un comité de publicidad les haga su plataforma económica lo que significa en la práctica que cada plataforma va a ser igual de insulsa que la del otro candidato. En un país donde su plataforma histórica de servicios está bajo demolición sistemática, que tiene un sistema económico y monetario dependiente de la inversión externa ante la falta de ahorro interno y la afortunada imposibilidad de emitir moneda propia, el país está enviando a los mercados las señales de que no es un lugar bueno para invertir y que las debilidades estructurales que nuestro sistema de servicios tapaba, como la mala educación, la ausencia de un sistema judicial que proteja los derechos de propiedad o resuelva disputas, la corrupción generalizada clientelista de nuestra clase política, nuestra legislación laboral, todo esto queda al desnudo.

    Y si no se hace algo podemos llegar a una auténtica recesión.  Los candidatos por ahora o han elegido callar o se salen con un palo loco de la constituyente, esperando que de una constituyente salgan las ideas económicas que ellos tienen el deber de aportar como candidatos a la Presidencia.

    Luego está el tema de la seguridad. Los delitos dicen disminuir pero la gravedad de los mismos o el hecho de que no se restringen a sectores específicos de la sociedad preocupan. En todos estos casos nuestros candidatos han elegido o el silencio o el seguir dejando a la delincuencia como un tema exclusivo de los Comisionados donde el resto de la sociedad es un convidado de piedra.

    La Asamblea da asco, es cierto, pero esto no debe dejar de distraernos de lo que pasa en el Palacio de las Garzas o en la mente de las personas que aspiran a vivir allí el próximo año.

  • Los resultados de las elecciones de EE.UU. frustran las esperanzas de Beijing, pero Trump y Xi aún pueden llegar a un acuerdo

    Un economista predice que el acuerdo comercial entre EE.UU. y China se firmará en 2019

    Los resultados de las elecciones de mitad de período de 2018 en Estados Unidos no ayudaron a los objetivos geopolíticos del régimen comunista chino, el cual desplegó su brazo propagandístico en el extranjero para influir en los votantes de regiones clave de Estados Unidos.

    Beijing podría verse obligado a hacer concesiones cuando el mandatario chino Xi Jinping se reúna con el presidente estadounidense Donald Trump en una cumbre programada para finales de este mes, debido a la creciente tensión como resultado de la presión económica interna y la guerra comercial entre China y Estados Unidos.

    Al 8 de noviembre, los republicanos controlaban 51 bancas en el Senado frente a los 44 del Partido Demócrata, mientras que los demócratas obtuvieron la mayoría en la Cámara de Representantes, con 225 escaños frente a los 197 del Partido Republicano.

    En la mañana del 7 de noviembre, el día después de las elecciones, Trump escribió en un tuit: “Recibí tantas Felicitaciones de parte de muchos por nuestra Gran Victoria de anoche, incluyendo de naciones extranjeras (amigas) que me estaban esperando, y anhelando acuerdos comerciales. Ahora todos podemos volver al trabajo, ¡y hacer las cosas!”.

    Muchos republicanos que mantuvieron o ganaron sus posiciones son partidarios de la política de Trump de endurecer las relaciones con China. El objetivo de la administración Trump de obtener concesiones chinas en las relaciones comerciales está ganando poco a poco el apoyo bipartidista de varios líderes demócratas que se pronuncian a favor del aumento de los aranceles de Washington sobre el acero y el aluminio chino, a pesar de su oposición al presidente en otros asuntos.

    El vicepresidente Mike Pence pronuncia un discurso en el Instituto Hudson sobre la política de la administración Trump hacia China, en Washington el 4 de octubre de 2018. (JIM WATSON/AFP/Getty Images)

    Sherrod Brown, senador demócrata de Ohio que le ganó al republicano Jim Renacci, informó que “apoyé los aranceles al acero desde el principio, porque el engaño de China le costó el empleo a demasiados trabajadores siderúrgicos de Ohio”.

    Ohio es un estado industrial, y la manufactura contribuye a una parte significativa de la economía local.

    En Iowa donde el medio China Daily, controlado por el Partido Comunista Chino, publicó un inserto en el Des Moines Register criticando las políticas comerciales de Trump porque eran perjudiciales para los agricultores de la región, el gobernador republicano Kim Reynolds prevaleció contra el aspirante demócrata Fred Hubbell. Los republicanos consolidaron sus mayorías tanto en la Cámara de Representantes como en el Senado para ese Estado.

    La demócrata Abby Finkenauer, que derrotó al republicano Rod Blum por un escaño en la Cámara de Representantes, afirmó durante la campaña que su hermana y su cuñado eran agricultores de maíz y soja. Según ella, fueron impactados por la guerra comercial entre Estados Unidos y China después de que China impusiera aranceles del 25 por ciento a los productos agrícolas de Estados Unidos.

    Finkenauer se pronunció en contra de la política comercial de Trump, diciendo que “los aranceles deben ser justos”.

    En julio, el medio CGTN (China Global Television Network), dirigido por el régimen chino, publicó una animación en inglés, “Monólogo de una soja”, en la que afirmaba que Trump era el responsable de que China trasladara sus compras de soja a Brasil y Argentina. La animación alentaba a los espectadores estadounidenses a elegir a “la persona adecuada” en las elecciones de mitad período.

    El vicepresidente de Estados Unidos, Mike Pence, citando a funcionarios de inteligencia, declaró en un discurso pronunciado en octubre que “China apunta a los gobiernos y funcionarios estatales y locales de Estados Unidos para explotar cualquier división entre los niveles federal y local en materia política. Está utilizando temas polémicos, como los aranceles comerciales para promover la influencia política de Beijing”.

    Sin embargo, los resultados generales de las elecciones de medio período no sugieren que el PCCh haya tenido éxito.

    La líder de la minoría en la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi (D-CA), da una conferencia de prensa después de las elecciones de mitad de período de 2018 en el Capitolio, en Washington, el 7 de noviembre. (Zach Gibson/Getty Images)

    Forbes publicó el 5 de noviembre un análisis de Kenneth Rapoza, periodista de negocios, con el título “Querido gobierno chino, los demócratas no te salvarán”.

    En el artículo, Rapoza dijo que tanto los republicanos como los demócratas apoyan los aranceles justos sobre los productos chinos.

    Mencionó a la líder de la minoría en la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, quien probablemente se convertirá en presidente de la Cámara después de llevar a los demócratas a la mayoría. En un comunicado de prensa, Pelosi sostuvo:

    “El informe de la investigación del Representante Comercial de los Estados Unidos sobre el robo de propiedad intelectual de China es un buen primer paso, pero se necesita mucho más para hacer frente a todo el espectro del mal comportamiento de China. Las barreras regulatorias de Beijing, los requisitos de localización, los abusos laborales, la política anticompetitiva ‘Made in China 2025’ y muchas otras prácticas comerciales desleales requieren una respuesta completa e integral. Los aranceles anunciados hoy deben ser utilizados como un punto de apoyo para negociar un comercio más justo y abierto para los productos estadounidenses en China”.

    Larry Kudlow, el asesor económico de la Casa Blanca, dijo en julio que: “Xi parece pensar que si espera las elecciones de noviembre, Trump se debilitará y, por lo tanto, aflojará la mordida. Es una apuesta muy mala”.

    Con republicanos y demócratas prominentes más o menos alineados con la política de China, Trump estará llegando a su reunión con Xi en la cumbre del G20 con una confianza bipartidista.

    Allan von Mehren, analista jefe del Danske Bank y economista especializado en China, alegó que cree que hay un 60 por ciento de posibilidades de ver una reunión positiva de Trump-Xi en la que ambos líderes alcanzarían “un marco claro para la negociación con una lista de demandas y un plan para trabajar en ellas una por una”.

    Von Mehren predice que Beijing y Washington firmarán un acuerdo comercial en 2019.

     

    Por Nicole Hao.

  • Las lecciones de las Mid Terms.

    ¿Sabían que una de las razones por las cuales las fiestas patrias en Panamá se llevan a cabo en Noviembre es porque las elecciones de medio período de los Estados Unidos se llevan a cabo el primer martes de noviembre y Teodoro Roosevelt quería que la opinión pública norteamericana se encontrara distraída mientras él hacía su movida estratégica en Panamá, apoyando política y militarmente a este departamento en su separación de Colombia, un país que mantenía relaciones cordiales con los Estados Unidos?. Este es el poder de las elecciones de medio período; los Estados Unidos miran hacia adentro durante las mid terms, en ellas se actúa en una especie de referendo sobre la actuación del Presidente, dentro del sistema de pesos y contrapesos que diseñaron los Padres Fundadores de ese país en su Constitución, en una arquitectura que se ha mantenido por 200 años.

    Las lecciones que podemos sacar de las actuales elecciones de medio término es los Estados Unidos son las siguientes:

    1. Es la economía, estúpido. Trump optó por irse por el tema migratorio y temas sociales divisivos; éstos galvanizaron su base social rural, blanca y conservadora, pero los demócratas logran avances importantes en las áreas urbanas socialmente más diversas y en los suburbios usualmente controlados por los Republicanos. Trump pudo haber usado la economía como una manera de lograr que los votantes latinos y negros se apartaran del partido demócrata, pero al irse por los temas sociales, estos siguieron más fieles que nunca al partido demócrata. Inclusive amenazando bastiones republicanos como Texas, o Miami. En Panamá por ejemplo ningún candidato por ahora habla de temas económicos, y esto es preocupante. Las lecciones de Carville a Bill Clinton de que la gente vota por su bolsillo siguen estado vigentes. Hay que recalcárselos. Todo lo demás es muy bonito, pero es la economía, estúpido. Trump no usó su mejor arma.
    2. Un sistema presidencialista que funcione debe ser bicameral y tener elecciones escalonadas. Este ha sido el principal problema histórico del presidencialismo latinoamericano, que siempre ha sido una mala copia del norteamericano. En los Estados Unidos el Senado representa los intereses nacionales, y supervisa el nombramiento de los magistrados de la Corte Suprema de Justicia y otros altos cargos. Es quien enjuicia al Presidente. Los Senadores son dos por cada estado, independiente de su población, lo cual asegura que los Estados pequeños estén representados en igualdad que los Estados grandes. Esto evita lo que pasa en Latinoamérica donde los políticos suelen gobernar para las áreas urbanas grandes y se termina concentrando todo el poder en las capitales. Los Senadores son elegidos escalonadamente, en cada elección solo se puede elegir a un tercio del Senado nada más. Esto evita que la marea electoral que lleva un presidente a la Casa Blanca llene el Senado con senadores partidarios suyos o que el efecto de castigo logre una barrida de la oposición. Esto le da continuidad de Estado al Senado. Que como hemos dicho, representa los intereses nacionales a largo plazo. En cambio la Casa de Representantes, o sea la cámara baja del poder legislativo de los Estados Unidos, se somete de manera integral a elecciones cada dos años, una concurrente con la elección presidencial y la otra a mitad del periodo presidencial. Los representantes son elegidos de manera proporcional entre la población, de manera que los estados más poblados tienen más representantes. Un principio norteamericano es que no hay impuestos sin representación. La Cámara de Representantes tiene, entre otras misiones, la de establecer y aprobar el presupuesto, la de vigilar su ejecución y el desempeño de los funcionarios del gobierno.  Usualmente cuando un presidente es de un partido, en las primeras elecciones de medio término, el partido contrario recupera la Cámara de Representantes, dominada por el partido del presidente durante la elección presidencial. Lo hemos visto en diversas ocasiones. A Ronald Reagan en 1982. Le pasó a Bill Clinton en 1994, a George Bush hijo en el 2006 y a Barack Obama en el 2010. En todos estos casos, perder la Cámara de Representantes, lejos de ser una tragedia, significó que el presidente tuvo que moderar sus políticas y empezar a negociar con la oposición, siendo menos partidista y más estadista. Ronald Reagan, Clinton y Obama de hecho se reeligieron tras perder la Cámara de Representantes. En todos estos casos, el gasto público se moderó después que la oposición ganó la Cámara. El presidente ya no tendría una carta blanca para gobernar.
    3. La gobernabilidad no es cuestión de controlar el Legislativo, sino el saber negociar y el proponer políticas de estado que sean populares entre los votantes y que tengan el apoyo de todos los partidos. Acá en Panamá básicamente gobernabilidad es sinónimo de que el Presidente tiene que controlar la Asamblea de Diputados, usualmente a cualquier costo, incluyendo actos abiertamente corruptos para asegurar la Gobernabilidad. Es más, en la Constitución Panameña se habla de que los Órganos del Estado tienen que trabajar en armónica colaboración…. mientras que en los Estados Unidos los órganos del estado deben actuar como balances y contrapesos. Ser presidente no implica tener del legislativo una carta blanca para hacer lo que se le dé la gana. Por eso las elecciones de mid terms son importantes. Porque son una manera de los votantes de limitar a un presidente en ejercicio si ven que tiende a abusar del poder. Acá no existen. El presidente llega con una Asamblea favorable, gobierna sin contrapesos y ambos, Presidente y Asamblea, se desgastan mutuamente. En Panamá sería bueno implantar las elecciones de medio término para evitar esto, y un sistema bicameral, con senadores nacionales en la cámara alta.
    4. La arquitectura constitucional importa. Acá tenemos una idea muy Rousseauniana de la Asamblea Constituyente. “Vamos a reunir al pueblo, que es la Voluntad General, de la manera más representativa posible, para que dicten una constitución, que refleje sus aspiraciones (o sea que hagan una carta política al Niño Dios) y como la voz del pueblo es la voz de Dios, y Dios nunca se equivoca, lo que salga de esa Asamblea Constituyente será bueno, bello y verdadero”. Implícita en este pensamiento está la falacia totalitaria de que Pueblo=Estado=Dios. Por algo las constituciones latinoamericanas no funcionan. Y por algo hacemos Asambleas Constituyentes a cada rato; somos los campeones mundiales en número de constituciones escritas, para crear Repúblicas de Papel, con constituciones tan coyunturales y representativas de un momento político particular, que quedan obsoletas en una generación. Acá se ha puesto de moda, por ejemplo, que ciertos candidatos incluyen a la Constituyente como parte de su plan de gobierno, pero nunca dicen qué rayos quieren poner en una futura Constitución. Dejan ello de manera vaga a “los constituyentes”, como representantes de una infalible voluntad general. Esto es sumamente irresponsable. En los Estados Unidos y en las democracias funcionales, el diseño del Estado ha sido objeto no de un consulta ciudadana, sino de una sesuda meditación legal y política basada en la experiencia histórica. Son estos los que recomiendan la arquitectura que debe tener un estado funcional. Y que debe ser plasmada en la Constitución. Por algo la constitución norteamericana tiene más de 200 años, mientras que en Latinoamérica cada nuevo presidente aspira a tener una constituyente propia.

    Creemos que las mid terms en los Estados Unidos nos dejan lecciones importantes que tenemos que asimilar en un debate sobre reformas constitucionales o en una constitución nueva para Panamá.

  • La única bonanza de penalizar la evasión fiscal es para las grandes firmas de contadores.

    Pues sí, ahora los encargados de la contabilidad de las empresas también son responsables por el cumplimento de la evasión fiscal, de empleados y profesionales auditores, pasan a ser cómplices; lo mismo los abogados, de profesionales asesores se convierten en cómplices. ¿Y los gerentes de empresas? ¿Se desvelarán pensando si sus contables están haciendo bien su trabajo?

    Esto va a traer una complicación interna para el personal de las empresas y a lo externo, van a crearse problemas de asignaciones de responsabilidades internas, y el costo de los profesionales externos va a aumentar al aumentar la responsabilidad legal de sus actos que ahora pueden ser delictivos dependiendo de un tipo penal que va a ser calificado por la DGI.

    Obviamente que muchos contadores se van a retirar del negocio de las grandes empresas, y el negocio probablemente quede en manos de las mismas empresas de contabilidad que asesoran a la OCDE y que ya están empezando a ofrecer servicios legales en violación a la ley 9 de 1984 sobre los abogados.

    Al pasar de sanciones administrativas a penales, el tema de la evasión fiscal cambia totalmente de cariz. Y los costos para las empresas cuyas actividades estén dentro del monto punible en temas de contabilidad y manejo fiscal van a aumentar, porque ahora la responsabilidad es mayor. Y se necesitarán más controles dobles, más empleados para asegurarse que no se cometen delitos. Y ese costo se llama incremento del costo de productividad. Y como siempre sucede, ese costo lo pagará el consumidor final.

    En épocas de necesitar mayor agilidad para la competitividad, se genera más burocracia haciendo menos competitivas a las empresas y por supuesto, más caros los productos y servicios panameños.

    Como el tipo penal hace que técnicamente un centavo más o un centavo menos haga toda la diferencia, ahora la puntillosidad en las declaraciones de rentas va a ser mayor. Y de hecho es probable que personas naturales o jurídicas decidan no ganar la cantidad de dinero suficiente para no arriesgarse acercarse al nivel donde la evasión fiscal tenga consecuencias penales. Esto significa que tomarán la decisión consciente de ser menos productivos, una consecuencia frecuente de la fiscalidad progresiva.

    Recordemos una cosa, a largo plazo es bastante dudoso que esa figura se quede en esa suma. Al final la tendencia va a ser a bajar la figura gradualmente, de la misma manera que el gobierno tampoco ha podido a la larga cumplir con los límites de la Ley de Responsabilidad Fiscal y gradualmente ha subido el límite de la misma para emitir más deuda.

    Cuando estamos ante un gobierno fiscalmente irresponsable, lo mejor es saber decir que «no» en lugar de seguir alimentando al monstruo. Porque podrá emitir toda la deuda que quiera, o penalizar toda la evasión fiscal que quiera, pero cuando se es irresponsable y falto de ideas, todo el dinero del mundo nunca será suficiente. Y nunca será suficiente para nuestros políticos.

  • Nueva estrategia de China para la dominación tecnológica: China Standards 2035

    En la disputa comercial con China, Estados Unidos ha desafiado repetidamente al régimen chino por su desarrollo de tecnologías avanzadas patrocinadas por el Estado, acusando a Beijing de socavar la competencia leal al mismo tiempo que justifica el robo de tecnología extranjera para servir a los intereses nacionales de convertirse en una fuerza matriz en la manufactura de alta tecnología.

    El plan industrial “Hecho en China 2025“, que propone orientar a China hacia la autosuficiencia en diez sectores de tecnología para el año 2025, fue citado repetidamente como evidencia de la agresiva ambición de Beijing.

    A fines de junio, China decidió atenuar la retórica nacionalista a medida que se acercaban los aranceles punitivos del presidente Donald Trump sobre los productos chinos.

    Una directiva interna de las autoridades centrales de China, filtrada a los medios de comunicación taiwaneses, instruyó a la prensa china a no mencionar Made in China 2025, “de lo contrario, se impondrá el castigo”. Varios periodistas de medios de comunicación estatales también confirmaron la existencia de tales instrucciones a Reuters.

    Después de la difusión de Made in China 2025, Beijing ahora está cambiando a una nueva estrategia ambiciosa, China Standards 2035.

    La estrategia

    En enero de este año, la agencia de noticias estatal Xinhua mencionó por primera vez esta estrategia en un breve artículo, que pasó inadvertido en gran parte, de una conferencia nacional sobre los estándares de la industria de Tecnología de la Información (TI).

    Para dominar tecnologías de vanguardia como la Inteligencia Artificial (IA), computación en la nube, Internet de las Cosas (IoT) y big data, China está apuntando a acelerar los esfuerzos para desarrollar estándares técnicos y, finalmente, exportarlos al mercado internacional, señala el informe.

    Si bien aún no se han establecido los estándares técnicos mundiales para estas tecnologías, “esta es la oportunidad de oro para que las industrias y los estándares de nuestro país alcancen el objetivo de ‘adelantar cambiando de carril’”, citó el artículo a un funcionario del comité técnico nacional de China, la Administración de la Normalización.

    Esa metáfora se usa comúnmente en los medios de comunicación estatales Chinos para describir cómo encontrar atajos para superar a otros países y convertirse en líder.

    Muchas de estas industrias tecnológicas, como la Internet de las Cosas (IoT) –dispositivos inteligentes que pueden conectarse a Internet– tienen una serie de organismos de estándares internacionales que supervisan la propiedad intelectual, los estándares de producción y seguridad, y más.

    Para ejercer una mayor representación –y por lo tanto, influencia– sobre los organismos internacionales de normalización, China ya aumentó estratégicamente su participación de mercado en estos campos tecnológicos.

    Al hacer que las normas técnicas Chinas se conviertan en portadoras de normas internacionales, el país ya no tendrá que depender de tecnología extranjera.

    Un visitante prueba un dispositivo IoT en el Congreso Mundial de Soluciones de Internet de las Cosas 2015 en Barcelona el 16 de septiembre de 2015. (JOSEP LAGO / AFP / Getty Images)

    Además, permitiría a las empresas chinas obtener ventajas económicas, ya que una vez que las empresas en otros países se vean presionadas en otros países para cumplir con el estándar global desarrollado por los chinos, pueden “vender sus productos de forma más amplia o ganar regalías de la licencia de sus patentes de conformidad con las normas a fabricantes que desarrollan dispositivos bajo ese estándar y otras compañías relacionadas”, según un informe del Congreso de Estados Unidos, publicado recientemente, que trata sobre el predominio de China en la industria de IoT. El informe advierte sobre los riesgos de que las vulnerabilidades de seguridad fueran explotadas por entidades chinas.

    La autosuficiencia y la necesidad de desarrollar tecnologías nacionales ha sido especialmente un tema de conversación para el mandatario chino Xi Jinping en los últimos tiempos, dados los problemas recientes relacionados con la disputa comercial con Estados Unidos. Cuando la administración de EE. UU. prohibió al gigante chino de telecomunicaciones ZTE comprar piezas y software a proveedores estadounidenses a principios de este año, esta prohibición paralizó el negocio de ZTE. La firma importaba principalmente chips semiconductores de Estados Unidos.

    China Standards 2035 es el esfuerzo de Beijing para coordinar y acelerar los planes de autosuficiencia. Otro informe de los medios de comunicación estatales sobre la conferencia de enero, señaló que la Administración de Normalización seleccionará 10.000 firmas en 100 ciudades para “elevar los estándares Chinos y permitirles alcanzar la coherencia con los estándares internacionales avanzados”.

    El papel de Taiwán y 5G

    Para lograr sus objetivos de China Standards 2035, China estuvo atrayendo a muchos fabricantes taiwaneses por contrato para asociarse con empresas chinas en Inteligencia Artificial (IA), Inteligencia de las Cosas (IoT) y otras industrias tecnológicas, de acuerdo con un informe del 23 de octubre de la revista CommonWealth, una publicación taiwanesa.

    Un funcionario del centro de investigación y desarrollo de Advantech, un fabricante con sede en Taiwán, dijo a CommonWealth que muchas de las propuestas y solicitudes para IoT y fabricaciones inteligentes “provienen de China, ya que EE. UU. no tienen este tipo de demanda”.

    La revista también nombró a TSMC, Largan Precision y Compeq Manufacturing entre la lista de socios del gigante chino de telecomunicaciones Huawei, que anunció en octubre que había desarrollado dos nuevos chips para aplicaciones de inteligencia artificial, como los primeros ejemplos del mundo. En la cumbre donde se dieron a conocer los chips, Huawei dejó en claro sus intenciones de dominar la próxima generación de estándares técnicos para los chips de IA.

    No es una coincidencia que Huawei haya desarrollado la tecnología 5G, la próxima generación de redes inalámbricas, de manera intensiva, y se establezca como un líder mundial en el campo.

    Después de todo, la Inteligencia Artificial, los dispositivos inteligentes, la computación en la nube y otros campos dependen de la infraestructura 5G para ofrecer una conectividad más rápida y confiable.

    China ha adoptado un “enfoque de todo el país que ha creado un ecosistema completo para tecnologías 5G fabricadas en el país y ha promovido su inclusión en estándares técnicos internacionales. Con diez veces el número de sitios 5G por persona que en los Estados Unidos, China parece liderar el despliegue temprano de 5G”, dijo el informe del Congreso de los Estados Unidos.

    Por Annie Wu – La Gran Época

  • La Presidencia como agencia de eventos. Lecciones para la JMJ. 

    Hay una falacia económica que se conoce como “lo que se ve y lo que no se ve”. En el siglo XIX Frederic Bastiat la expuso como el resultado de que la gente muchas veces se enfoca en los beneficios visibles de un evento o una política pero no ve los costos ocultos del mismo. Por ello, una de las cosas de las cuales los políticos abusan es de decir que “logré X o Y evento para mi país”.

    La gente no se acuerda de la orgía de corrupción que el gobierno de Lula trajo para Brasil al llevar a cabo una Copa del Mundo y una Olimpíada en dos años. En los Estados Unidos es peor, en un sistema de ligas deportivas cartelizado, los alcaldes y gobernadores se atreven a decir que trajeron X o Y franquicia de su liga deportiva a su estado sin ningún reparo, claro que usando el dinero de los contribuyentes.

    En otras palabras estos mega eventos, sean deportivos (lo que usualmente son) o sean religiosos (algo ya poco usual) suelen terminar en mega pérdidas reales para los países que los hacen a largo plazo.

    Son ejemplos modernos del Pane et Cicus romano. Más que cualquier otra cosa.

    Muchas veces los políticos usan eventos como las Olimpiadas o la Copa del Mundo de Fútbol o en los Estados Unidos construir estadios con fondos públicos para equipos privados con la misma excusa, “vamos a mejorar el turismo”. Bueno, el problema de estos eventos organizados con fondos públicos es que éstos tienen que salir de algún lugar. Porque los estados trabajan con fondos limitados. El dinero que se usa en prestar una cosa ya no se puede usar en otra. Lo mismo pasa con el tiempo.

    El dinero que se usa para organizar el evento se obtiene de los impuestos y es menos dinero que se destina a otras actividades estatales como campañas de vacunación masivas, fumigaciones contra los mosquitos, mejorar las calles, agilizar los procesos judiciales, mejorar el patrullaje y la seguridad, mejorar las escuelas públicas.  El tiempo también se pierde; este tiempo perdido en las empresas no turísticas durante el evento y la baja de la productividad en las empresas no turísticas durante los días que las personas no puedan movilizarse fácilmente a sus lugares de trabajo entre otros problemas, es una pérdida que no se recupera.

    En otras palabras, el estado al apoyar un evento específico crea ganadores artificialmente en la industria del turismo a costa de crear perdedores en otros lugares. Hay estudios tras estudios económicos en muchos países que demuestran que las bonanzas de estos eventos temporales, deportivos o en el caso de la JMJ, religiosos, no contribuyen en la recaudación fiscal y son menores en ingresos a los recursos gastados por el estado en los mismos. Y las ganancias en el sector turismo se balancean con las pérdidas en otros sectores.

    El comité organizador de la JMJ reporta que espera recaudar 41 millones en concepto de impuestos o tasas, relacionadas con la JMJ; la pregunta sería, ¿cuánto significa ésto versus cuánto dinero de los impuestos de todos ha recibido la Iglesia Católica durante los últimos 4 años y cuánto dinero se ha gastado el gobierno directamente en su parte de la organización del evento? Por ejemplo los gastos de hospedar a los mandatarios extranjeros y sus comitivas. ¿Cuánto costará cada mochila del peregrino? ¿Y lo gastos hospitalarios a cuánto ascenderán? Está claro que el gran ganador sería el sector turístico, que se encuentra deprimido y tendría un respiro a costas del evento. Pero la experiencia demuestra que estas ventajas se balancean con las cosas que se tenían que hacer en otros sectores durante estos últimos años pero que no se hicieron.

    Moraleja, cuando un político se ufana de haber conseguido X o Y evento para un país, o traer X o Y liga deportiva a una ciudad es porque éste no es económicamente rentable; si lo fueran, la Iglesia o la empresa privada lo hubieran organizado por sí mismos sin necesidad de fondos públicos. Estamos seguros por ejemplo que si la JMJ se hubiera organizado en los Estados Unidos o Francia, salvo en el tema de la seguridad, que es función del Estado, no sale un centavo de los impuestos para el evento… por algo no se hizo allá. Si gobernar bien un país es organizar eventos, bueno Grecia y el Brasil de Lula y Odebretch serían ejemplos de buenos gobiernos.

     

  • La nueva trampa fiscal: los umbrales para sustentar la evasión fiscal.

    El gobierno, tras las presiones externas, sobre todo las del Fondo Monetario Internacional y la Unión Europea, busca penalizar la evasión fiscal. Como el clamor de penalizar la evasión fiscal no sale de la sociedad panameña sino de presiones externas, el gobierno ha tenido que hacer una maroma política para hacer la ley más potable. Penalizar la evasión fiscal por encima de los 300 mil dólares. O sea para los evasores que ganen más de un millón de dólares al año.

    Algo similar se hizo con el contrabando, penalizándolo hasta cierto nivel, pero por debajo de este nivel la evasión fiscal y el contrabando siguen siendo faltas administrativas. En el 2015 el contrabando fue penalizado, siempre y cuando la cuantía del contrabando sea mayor de los 500 mil dólares. Ahora se busca penalizar la figura de la evasión fiscal por umbrales similares. Nótese que en ambos casos se debe más a presiones externas ya que el gobierno no ha hecho todo lo que pudo para mejorar la recaudación tributaria sin tener que penalizar la evasión. Las presiones externas se deben a que si la evasión es delito en Panamá, los fiscales extranjeros podrán pedir a sus colegas panameños que se investigue penalmente a los que usan a Panamá para evadir impuestos en sus países.

    Esto plantea al gobierno varios problemas: el primer problema es que como el proyecto no tiene apoyo local, sino que se debe por presiones extranjeras, tiene un costo político cuando nos aproximamos a un año electoral. Obviamente si los diputados buscan réditos políticos, no va a ser penalizando la evasión fiscal. El gobierno por lo tanto, por ahora busca presentarlo como un tema de que es solo para las personas que ganan más de un millón de dólares. Pero esto presenta varias aristas. Una de ellas es que las personas que ganan más de un millón de dólares pueden pagar abogados y contadores para crear estructuras que les permitan eludir impuestos, o sea, tomar medidas legales que no son delito para pagar la menor cantidad de impuestos posibles. Así que dudamos de la efectividad para castigar a los evasores que menciona el proyecto.

    El segundo problema es de arquitectura jurídica y va a llevar a aplicar tarde o temprano la norma que penaliza la evasión fiscal a todo el mundo.

    Estamos hablando de las figuras de error de prohibición y de error de tipo.

    En la teoría finalista del delito, el error de prohibición recae sobre el carácter y la entidad del injusto del actor. En el caso de la evasión fiscal, el injusto recae sobre la capacidad una empresa de hacer lo que debe hacer, maximizar utilidades, así que lo más razonable para cualquier empresario serio es que busque maneras de bajar los impuestos, dentro de la legalidad, al mínimo legalmente requerido.

    El problema es que la Dirección General de Ingresos puede tener otra opinión sobre las actividades realizadas para pagar impuestos, y esta opinión puede ser malintencionada, como ya lo demostró un ex director de la DGI y como lo ha demostrado el IRS norteamericano. Las autoridades fiscales pueden y son de hecho usadas para perseguir a enemigos políticos. Lo cual nos lleva a una situación donde el imputado puede que honestamente crea que no ha hecho nada malo, pero las autoridades fiscales creen que sí, y éstas son las que de hecho califican el tipo penal. El que se verifique o no un tipo penal depende ahora de las autoridades administrativas. Aquí tenemos un problema de error de prohibición. Y un delito sin víctimas claras. Porque se trata de una persona que toma medidas para salvaguardar su propio patrimonio, pero que es obligada a desprenderse del mismo bajo presión de una autoridad política, y que es penalizado por no querer hacerlo. Obviamente este desprendimiento forzado es en nombre del bien común y la cosa pública, porque si no lo fuera así, sería llamado robo.

    Pero contamos con un precedente funesto, y es que la tendencia a hacer al estado más pesado, y más brutal sobre la vida cotidiana de las personas ya llegó a Panamá. Uno de los grandes triunfos de la Ilustración en el Siglo XVIII fue la eliminación de la cárcel por deudas; ahora se hace cada vez más legalista que las deudas con el estado se paguen con cárcel.

    Lo que nos lleva al error de tipo y su solución no es buena. Cabe preguntarnos por qué la evasión fiscal se convierte en delito más arriba de los 300 mil o el contrabando más arriba de los 500 mil. Un candidato de un partido de izquierdas, de esos que Nietzsche llamó, las “tarántulas de la igualdad” o los “buscadores de justicia/vengativos encubiertos” se podrá preguntar, ¿por qué 300 mil es delito y 299, 999.99 es falta administrativa? ¿Qué diferencia hace un centavo sobre si un hecho es un delito o una falta? La solución clara va a ser extender el tipo penal a todas las conductas similares, independientemente de la cuantía. Cuando ya se tiene un pie adentro, mejor se mete todo el cuerpo.

    Total, cuando se tipifica el robo no se especifica la cuantía. Así que una vez penalizada la evasión fiscal, el umbral mágico de los 300 mil dólares se va a ir erosionando gradualmente hasta hacerse universal.

    Al final, hasta no declarar una entrada de 100 dólares va a estar penalizado. Y todos viviremos con un contador y un abogado tributario en el fast dial del teléfono.

    Una vez tipificada deficientemente la evasión penal, la solución de estos errores de tipicidad es expandir el tipo penal y hacerlo universal eliminando la cuantía. Después de todo, hablamos de un tipo penal y no de un proceso civil. Este va a ser el resultado final.

    Por esto, el endulzarnos con que la norma no se nos va a aplicar a todos los mortales, es sólo una medida temporal política, ya que el tipo penal estaría en el Código y solo quedaría el solucionar el tema de la cuantía… Y lo más probable es que sea para bajarla. Sólo es cuestión de tiempo.

    Esto es lo que está en juego al final.

  • La Competitividad y el Registro Público panameño.

    Las sociedades panameñas están de capa caída, el número de sociedades panameñas viene decreciendo desde hace ya varios años de picos de casi 36 mil sociedades inscritas en el 2014 se ha caído a menos de mil por mes, cuando antes se inscribían hasta 6 mil al mes . Las firmas de abogados están despidiendo personal. Y se dedican a vender sociedades en otras jurisdicciones, incluyendo los Estados Unidos.

    Ante todo esto el gobierno está en una disyuntiva, por un lado ha hecho todo lo que la OCDE y el GAFI le han pedido, por el otro, las sociedades panameñas caen y siguen cayendo y los negocios se van a otras jurisdicciones. También se ven los depósitos bancarios.

    El gobierno está en una etapa de plena negación. Por ejemplo, el director del registro público habla de que Panamá adoptó normas internacionales para hacer el sistema panameño más competitivo, y depurarse. Bueno, el tema con la competitividad es que las normas para depurar el sistema sean aplicables a todos por igual. Si un país adopta ciertas normas pero los demás no, están en desventaja a la hora de luchar por clientes que sin duda se irán a los países con normas más ventajosas.

    La competitividad no se logra cumpliendo con normas burocráticas de la OCDE; se logra ofreciendo la plaza más atractiva a los clientes. Y acá es donde está el problema. Ciertas normas han sido redactadas de manera tan burocrática que solo parecen beneficiar a las empresas de contabilidad internacional asociadas con la OCDE.

    La manera como se ha manejado el tema de los agentes residentes y las responsabilidades de los mismos de rendir cuentas han hecho que tener una sociedad panameña sea demasiado caro, aún para hacer negocios locales en Panamá. Es mejor cerrarlas o dejarlas inactivas que abrir sociedades nuevas.

    La actuación del gobierno durante los Panama Papers tampoco ayuda; en lugar de decir lo injusto que era que se escogiera el nombre Panama Papers pese a que la mayoría de las sociedades involucradas no eran de nuestra jurisdicción, se tornó en una cuestión vergonzante de la cual mejor no hablar. Vamos, antes las filtraciones del HCBC o de la Unión de Bancos Suizos eran las filtraciones de estas empresas; después de los Panama Papers, las filtraciones eran los “Paradise Papers”, no los Bermuda Papers ni los Singapore Papers. En cambio, los papeles de Mossack y Fonseca eran los Panama Papers pese a que la mayoría de las sociedades involucradas lo eran en British Virgin Island (BVI). Uno de los argumentos de peso que se debió usar fue éste, pero nunca se usó; en su lugar, nuestros funcionarios parecían venados en las luces de un auto, dando excusas a cada momento y firmando lo que les pusieran enfrente.

    Hasta se nombró una comisión formada por personas vinculadas a Soros y la OCDE para dar “recomendaciones” que terminó en otro escándalo cuando estas recomendaciones excedían con creces lo que solicitaba la OCDE. Y esto ha seguido, el daño a la reputación de Panamá como plaza continúa, pese a las medidas que tomamos para ser más “competitivos” o sea, no para atraer clientes, sino para no figurar en las listas negras de la OCDE o de la Unión Europea. El problema es que a cada medida que cumplimos para salir de una lista, suelen añadir otra nueva constantemente para ponernos en una nueva lista. Porque en el fondo lo que busca la OCDE no es eliminar ni el lavado de dinero, ni la financiación del terrorismo, ni las armas de destrucción masiva, ni la evasión fiscal, sino la mera idea de la competencia fiscal en sí, o sea que los países atraigan inversiones y dineros de todo el mundo ofreciendo un régimen fiscal atractivo.

    En tanto el gobierno no defienda el derecho soberano a hacer esto, a competir, y no entienda que para atraer inversiones se tiene que tener un régimen atractivo, no vamos a ser competitivos. Porque si ser competitivos significa nada más salir de las listas negras de la OCDE y hacer las sociedades panameñas más caras en tiempo y dinero, pues apaga y vámonos.

    Lo que se ha venido haciendo post Panama Papers es venir tratando de evitar salir de las listas negras y grises, adoptando más requisitos que las hacen más caras, lentas de constituir y por lo tanto poco atractivas a nuestras sociedades, sin ninguna garantía de que no nos sigan imponiendo otros requisitos, y de que la imagen de la plaza Panamá mejore, y con ello la imagen de las sociedades panameñas. En pocas palabras, nuestras sociedades son ahora más caras, pero nuestra imagen internacional no mejora.

    Lo cual nos lleva a otro tema; uno de los pocos atractivos que tenía Panamá como plaza era la opacidad de nuestras sociedades, ahora ese atractivo ha desaparecido. Y no hemos tratado de construir otros atractivos distintos. No tenemos un sistema judicial rápido y confiable que haga atractivo tener sociedades en Panamá en caso de pleitos, así que mejor se las hace en una jurisdicción británica o norteamericana, tampoco tenemos las ventajas migratorias de Austria y ciertas islas del Caribe.

    Las licitaciones en Panamá tienen una larga sombra de corrupción que favorece a las empresas de países donde pagar coimas en el extranjero es legal, como China y Brasil, y hace poco atractivo a las empresas alemanas y norteamericanas licitar. La visita de Pompeo a Panamá tuvo que ver bastante con eso. Añada a esto los intentos de imponer controles de capitales por razones xenofóbicas como los impuestos a las remesas o demagógicas como el 7% a las transferencias bancarias, y el mensaje que se manda al público es que no tengan cuentas en bancos panameños, y no se invierta en Panamá.

    En otras palabras, mientras no busquemos atractivos para la plaza, por más que cumplamos las normas de la OCDE, vamos a ver como nuestras sociedades siguen desapareciendo y los activos líquidos de los bancos se van a Miami y Puerto Rico. Si no tomamos medidas para defender la imagen y la soberanía del país, no controlamos la corrupción y mejoramos la justicia y tomamos medidas populistas y demagógicas para terminar de matar al herido, no esperemos milagros.

    El Director del Registro Público debe tener en claro que hacer las cosas más caras y burocráticas para evitar los chantajes de la OCDE y la EU, no es hacer al país más competitivo, de la misma manera que tomar medidas en Venezuela para evitar que te secuestren, es ser más competitivo. En ambos casos es un aumento del costo de hacer negocios y nada más.

  • El problema de los conservadores con la libertad.

    Ludwig Von Mises dijo famosamente que la socialdemocracia quería llevar a cabo objetivos liberales, por medios conservadores. ¿Qué quería decir con eso? Bueno, que la socialdemocracia y el liberalismo son ambos hijos de la Ilustración, y como tales comparten los mismos objetivos finales, la búsqueda de la felicidad individual, la libertad, la igualdad ante la ley y la fraternidad tolerante de las diferencias entre los humanos. Pero los socialdemócratas son más impacientes que los liberales; ellos consideran que el mercado, de ideas o de bienes y servicios, no es suficiente, no es perfecto, no logra el cambio tan rápido así que el estado tiene que ayudarlo. Así que vuelven a usar métodos propios de los conservadores, o sea, usar al Estado para crear ganadores y perdedores, solo que esta vez es para una buena causa.

    En España, la bienaventurada alcaldesa Carmena, ha tenido la idea de implantar clases, con la idea tontamente nociva que ha salido de los activistas LGBTI, con los juegos de rol para fomentar empatía.

    En estos juegos de rol, se les pide a personas que simulen ser el otro para sentir que es ponerse en el lugar de otros. Esto sería interesante si fueran niños simulando ser inmigrantes o minorías étnicas, pero cuando se pone a niños a simular ser minorías sexuales, o sea personas cuyo estatus como minoría se debe a que tienen orientaciones sexuales o identidades de género distintas. Esto significa que niños pequeños tienen que asumir conductas sexualizadas. Para acabar de dañarla, los colectivos LGBTI dicen que el objetivo de estas prácticas no es solo es de fomentar la tolerancia, sino de normalizar la homosexualidad. Obviamente los padres, o por lo menos una sección de ellos, han puesto el grito al cielo, y se le ha dado leña al fuego de la paranoia de que la educación de la “ideología de género” que es algo vagamente definido, es una conspiración de la ONU para volver a los hijos gays.

    Creo que si algo se debe fomentar en las escuelas es la tolerancia hacia el distinto, pero se puede hacer de manera genérica, sin tener que poner a niños preadolescentes a discutir sobre orientaciones e identidades sexuales, luego se quejan de que haya reacciones populistas adversas.

    Ahora bien, los conservadores tienen otro problema, difícilmente se pueden quejar de que los progres quieran usar a las escuelas públicas de madrassas de sus ideologías cuando ellos por cientos de años hicieron lo mismo. Porque los conservadores por siglos usaron las escuelas públicas para adoctrinar en la religión de su preferencia, de hecho todavía lo hacen en España y Panamá, así que es difícil quejarse de que los progres ahora quieran hacer lo mismo sin verse como hipócritas, porque en ambos casos se trata de usar fondos públicos para imponer sus preferencias y prejuicios a otros.

    Cuando el debate es entre conservadores y progres en torno a la educación, en realidad es un debate en torno a quien tiene más fuerza en un momento dado para usar al Estado para imponer sus prejuicios y preferencias.

    Ante esto los libertarios deben reclamar la libertad educativa y de conciencia, la escuela debe ser ideológicamente neutral, se debe enseñar la tolerancia y a pensar. Y no han nada más útil para esto que defender la libertad educativa, la libertad de conciencia y sistema descentralizados por vouchers.

    Porque al final se trata de defender la libertad, no de imponer las propias preferencias.

    Es aquí donde el conservador cae en la trampa del socialista, ya que ambos creen que el Estado debe usarse para imponer preferencias personales, y peor, para decidir ganadores y perdedores.

    Todo se convierte en una pelea de quien tiene el poder de imponer a quién. Si se desprecia a la libertad de otros, no se queje cuando desprecien a la suya.

     

  • El Muro de Berlín fiscal.

    Bueno, lo que hemos venido diciendo y el gobierno no aprende, lamentablemente se cumple. Cuando se cumple un requisito con la OCDE o la Unión Europea, no hay que preocuparse, siempre se va a exigir otro nuevo. Cuando no es el intercambio automático de información, el fin de las acciones al portador, o BEPS, van a venir siempre con otro reclamo. Creo que a estas alturas no se trata solo de evitar el lavado de dinero o la financiación del terrorismo o las armas de destrucción masiva, o de evitar la evasión fiscal, sino que ahora se trata de evitar de manera pura y dura toda forma de competencia fiscal.

    La nueva iniciativa de la OCDE amenaza con castigar a las residencias fiscales, o peor, a las nacionalidades tipo pasaporte dorado para aquellas personas que deseen escapar de los infiernos fiscales. Los países de la OCDE quieren ser como el infernal Hotel California, se puede hacer el checkout cuando se quiera, pero no se puede ir de allí. En otras palabras, si no se quiere vivir en un infierno fiscal, la OCDE no quiere que se tenga el derecho de emigrar a otro país y aún más, nacionalizarse allá.

    Aparte de tratar a sus propios ciudadanos como activos, de una manera muy similar a Cuba o Colombia, que aunque se nacionalice de otro país, cuando un cubano va a Cuba o un colombiano viaja a Colombia, se le trata y se le exige como si todavía fuera un nacional del país del cual emigró, la OCDE está creando de hecho, una especie de Muro de Berlín fiscal. Diciéndole a los que quieran escapar del infierno, “no puedes irte”.

    La OCDE ahora arremete contra los países que hacen fácil a los inversionistas adquirir la nacionalidad en esos lugares; pero no sólo eso, arremete a los países que dan la residencia fiscal a los inversionistas. Eso sí, mientras no se sea miembro de la OCDE como los Estados Unidos, con su visa E 2, donde se invierte cierta cantidad de dinero, y bueno, se tiene visa de residente permanente fiscal. O Austria con su pasaporte Dorado donde le otorgan la ciudadanía a los inversionistas con pocos millones de inversión. Algo que en Panamá es bastante difícil ya que el proceso de tener residencia permanente y el de ser ciudadano son muy distintos.

    Pero eso no le importa a la OCDE, pronto estaremos en otra de sus listas, porque ahora en nombre de luchar contra la evasión fiscal, lo cual siempre ha sido una forma de proteccionismo, la OCDE muestra intenciones de decirle a los estados quiénes pueden ser sus residentes o sus ciudadanos.

    El informe de la OCDE, que no llega a ser lista negra pero es seguro que para allá va, deliberadamente confunde los esquemas de residencias fiscales pagadas con los esquemas de residencia migratoria por inversiones, que como hemos visto son prácticas que países como los Estados Unidos, Irlanda o Austria, practican. Pero nosotros somos los malos. Y esto es lo que pasa con una Cancillería que no existe.

    Pareciera que no existe ningún interés en defender el derecho de Panamá a decidir quiénes son sus inmigrantes y sus ciudadanos. Y el derecho de Panamá a atraer inversiones en el mercado global.

    Porque en el fondo la OCDE no solo busca evitar la evasión fiscal; busca realmente establecer un proteccionismo fiscal para evitar que la gente no lleve sus dineros de manera legal a otros países, impidiendo inclusive que la gente vote con los pies y emigre económica y físicamente a lugares donde la voracidad del Estado tenga límites. Un Muro de Berlín fiscal. Esta es una medida para que las economías menos competitivas de la OCDE no vean cómo sus activos, perdón, sus ciudadanos, emigren a economías más competitivas. Claro que por ahora nos incluyen a nosotros y no a los Estados Unidos con su visa E2, porque hasta los burócratas de la OCDE saben que no es buena idea provocar a Donald Trump. Por ahora se meten con nosotros, porque saben que nosotros no tenemos un gobierno con voluntad de defendernos.