Categoría: Politica y Actualidad

  • El manantial de los monopolios

    La tendencia monopólica es una de las realidades más controvertidas en las sociedades, aunque pocos reflexionen en ello. En Panamá, hemos visto como desde la misma ley se han ido creando monopolios en las actividades económicas tal como el reservarlas para los nacionales. Desafortunadamente, poco o nunca se debate el tema en los medios en cuanto a si tales normas monopólicas favorecen o no a la comunidad; y la respuesta va emergiendo tan pronto como vemos que semejantes leyes no emanan desde las operaciones de la economía del mercado sino de la acción deliberada por parte de la politiquería gubernamental que busca satisfacer intereses de grupos y partidistas.

    Muchos acusan que los monopolios son inherentes al capitalismo, lo cual es trompeteo socialistoide. El rol del buen gobierno es mantener la paz evitando las acciones aviesas, la trampa; y, si no cumple con tal función básica, no tiene sentido que se dedique más nada.

    La constitución panameña al dar el primer paso en su preámbulo, declara: “Con el fin supremo de fortalecer la Nación, garantizar la libertad…” El inmenso reto del propósito de fortalecer la nación garantizando la libertad, es que los humanos somos ingeniosos a la hora de tomar atajos aviesos para lograr aquello que creemos nos favorece, aunque a menudo no es así y resulta puro espejismo.

    Si creemos que la libertad es el primer paso, debemos tener alguna idea de lo que es la libertad. ¿Acaso los monopolios son compatibles con la libertad? Acaso nuestras leyes laborales respetan la libertad. ¿Cuándo se dictan salarios mínimos estamos respetando la libertad y favoreciendo un sano desarrollo económico?

    ¿Acaso nuestra legislación laboral promueve la inversión extranjera? COPA, que la mayor parte de su negocio es externo, no podría existir sin personal extranjero; lo mismo que las grandes inversión industrial, inmobiliaria, turística y tal, que mayormente son de afuera. En fin, Panamá debe enfocar sus políticas y leyes más allá de lo interno, lo cual no es contrario a la clase trabajadora nacional sino benéfico.

    Para el marxismo o sus derivados, está la premisa de que la libertad económica favorecerá a algunos y no otros y producirá monopolios abusivos. Lo que no ven es que muchas leyes anti monopolio pueden ser contrarias a la libertad laboral; la cual poco se toma en cuenta.

    Otro gran problema de leyes que supuestamente protegen a los trabajadores y evitan monopolios, es que terminan siendo muy vagas o ambiguas, creando confusión; y la confusión es lo que más ahuyenta a los inversionistas, tanto nacionales como extranjeros.

    Y entonces están los sindicatos los cuales terminan siendo los monopolios más perjudiciales a la población en general y a los sindicalizados en particular. Ni hablar que a los pocos favorecidos con privilegios políticos alejados del mandato constitucional de libertad. Y en ello aparece la violencia que típicamente se les perdona cuando cierran calles y tal. O la obligación de pagar cuotas sindicales aunque no pertenezcan al sindicato. A fin de cuentas, ninguna clase de monopolio sindical es posible sin la ayuda de una politiquería viciosa e interesada.

    Debemos distinguir entre el sindicalismo compulsivo y el no compulsivo, dado que el segundo, que no goza de privilegios, es buen actor en la economía. En resumen, la función gubernamental es mantener la paz y jamás debe prestarse como agencia de repartir canonjías y ventajas. Y, el otro abuso que es endémico en Panamá lo tenemos en las empresas que no son ni gobierno ni privadas, sino todo lo contrario, tal como lo diría Tres Patines; las cuales poco invierten en modernizar porque le restan ingresos al socio central.

  • El Peligro del Poder Ilimitado según Bertrand de Jouvenel

    Bertrand de Jouvenel, en su obra «Sobre el Poder», ofrece una profunda reflexión sobre la naturaleza del poder político y sus implicaciones. En el capítulo sexto, Jouvenel examina el peligro inherente del poder ilimitado, argumentando que su expansión no conduce a la estabilidad sino a una serie de conflictos y tensiones que pueden socavar la propia estructura gubernamental.

    El Gobierno y la Ampliación de sus Competencias

    Una de las ideas centrales de Jouvenel es que «El gobierno no es más estable cuando sus competencias son más amplias. Al contrario, choca contra más intereses, y la propia presión que sobre ellos ejerce incita a éstos a desquitarse en otros intereses». Esta cita encapsula la visión de Jouvenel sobre cómo el incremento del poder gubernamental, en lugar de consolidar su autoridad, genera una mayor resistencia y conflicto.

    Cuando el gobierno amplía su control sobre diversos aspectos de la vida social y económica, inevitablemente entra en conflicto con intereses establecidos. Estos intereses pueden ser individuales o colectivos, económicos o culturales, pero todos tienen en común el deseo de proteger su autonomía frente a la interferencia estatal. La expansión del poder gubernamental, por lo tanto, no solo incrementa el número de fricciones, sino que también intensifica la oposición a sus políticas.

    La Presión y la Resistencia

    Jouvenel observa que la presión ejercida por un gobierno con competencias amplias provoca una reacción de resistencia entre aquellos cuyos intereses se ven afectados. Esta resistencia no siempre se manifiesta de manera directa, sino que puede llevar a los afectados a buscar compensación o desquite en otros ámbitos, creando así un ciclo de tensión y confrontación.

    Por ejemplo, una política gubernamental que afecte negativamente a un sector económico puede llevar a sus actores a presionar en otros sectores donde tienen influencia, generando así un efecto dominó de conflictos de interés. Este tipo de dinámica pone de manifiesto que el poder ilimitado no solo es incapaz de armonizar los intereses en conflicto, sino que en realidad exacerba las tensiones existentes.

    La Ilusión de la Estabilidad

    La ampliación del poder gubernamental puede dar la apariencia de estabilidad y control, pero esta es una ilusión. La realidad, según Jouvenel, es que un poder ilimitado crea un entorno de constante fricción y desafío. Los individuos y grupos que sienten sus intereses amenazados por la intromisión gubernamental buscarán formas de resistir y contrarrestar esta presión, ya sea a través de medios legales, políticos o incluso clandestinos.

    Esta resistencia puede debilitar la capacidad del gobierno para gobernar efectivamente, ya que sus esfuerzos por controlar y regular cada vez más aspectos de la sociedad son continuamente socavados por la oposición. En lugar de lograr una estabilidad duradera, el poder ilimitado se encuentra atrapado en una lucha perpetua con los intereses que busca dominar.

    Conclusión

    En el capítulo sexto de «Sobre el Poder», Bertrand de Jouvenel nos advierte sobre los peligros del poder ilimitado. Su análisis revela que la expansión del poder gubernamental no solo no asegura la estabilidad, sino que en realidad engendra una serie de conflictos y resistencias que pueden debilitar el propio gobierno. Al chocar contra una multiplicidad de intereses, el poder ilimitado se enfrenta a una resistencia que socava su autoridad y efectividad.

    La reflexión de Jouvenel es una llamada a la moderación en el ejercicio del poder y a la importancia de reconocer y respetar los intereses diversos dentro de una sociedad. En lugar de buscar controlar todos los aspectos de la vida social y económica, un gobierno debe aprender a equilibrar su autoridad con la autonomía de los individuos y grupos, promoviendo así una estabilidad genuina basada en el respeto mutuo y la colaboración.

  • La Crítica de Hayek al Gobierno Ilimitado y la Planificación Centralizada

    Friedrich Hayek, uno de los economistas y filósofos políticos más influyentes del siglo XX, es conocido por sus firmes críticas al poder gubernamental ilimitado y la planificación centralizada. Sus ideas, profundamente arraigadas en el liberalismo clásico, abogan por la limitación del poder estatal para proteger la libertad individual y la eficiencia económica. Esta visión se articula claramente en su afirmación de que «El principal mal es el gobierno ilimitado… nadie es apto para ejercer un poder ilimitado».

    El Problema del Poder Ilimitado

    Hayek sostenía que el poder ilimitado en manos del gobierno es inherentemente peligroso. Argumentaba que ninguna persona o grupo de personas es lo suficientemente sabio, justo o informado para manejar tal poder sin cometer abusos o errores. La concentración de poder tiende a corromper y lleva a la toma de decisiones arbitrarias, lo que puede resultar en la violación de los derechos individuales y la erosión de la libertad personal.

    Este argumento se basa en la desconfianza de Hayek hacia la capacidad humana para ejercer un juicio infalible y justo cuando se le otorga un control absoluto. La historia ha demostrado que los gobiernos con poderes ilimitados a menudo caen en el autoritarismo, la represión y la corrupción. Para Hayek, la solución a este problema es limitar estrictamente el alcance del poder gubernamental, asegurando que esté siempre sujeto a controles y equilibrios que protejan la libertad individual.

    El Conocimiento y la Planificación Centralizada

    Una de las contribuciones más significativas de Hayek al pensamiento económico es su teoría sobre la dispersión del conocimiento. Hayek argumentaba que el conocimiento relevante para la toma de decisiones económicas y sociales está disperso entre millones de individuos. Este conocimiento incluye información sobre recursos, necesidades, preferencias y circunstancias locales que no puede ser completamente conocido o comprendido por una autoridad central.

    La planificación centralizada, según Hayek, es inherentemente ineficaz porque intenta imponer decisiones desde una autoridad central que carece de acceso a toda esta información dispersa. Los planificadores centrales, al no poder incorporar todo el conocimiento local y específico, tienden a cometer errores y a tomar decisiones subóptimas. Esto contrasta con un sistema de mercado libre, donde los individuos toman decisiones descentralizadas basadas en su propio conocimiento y circunstancias particulares, lo que conduce a una mayor eficiencia y adaptación a las necesidades reales de la sociedad.

     Gobierno Limitado y Sociedad Libre

    Para Hayek, la combinación de un gobierno limitado y una economía de mercado es esencial para una sociedad libre y próspera. Limitar el poder del gobierno no solo protege contra los abusos de poder, sino que también permite que el conocimiento disperso se utilice de manera efectiva a través del proceso de mercado. En este sistema, los precios actúan como señales que coordinan las decisiones de millones de individuos, reflejando la información dispersa y ajustándose dinámicamente a las cambiantes circunstancias.

    La visión de Hayek subraya la importancia de la libertad individual y la descentralización en la creación de una sociedad que respete la dignidad humana y promueva el bienestar general. Al abogar por un gobierno limitado, Hayek no rechazaba la necesidad de un estado, sino que insistía en que su papel debía ser claramente definido y restringido para evitar la concentración de poder y preservar la libertad.

    Las ideas de Hayek sobre el gobierno ilimitado y la planificación centralizada destacan los peligros de concentrar el poder y la importancia de aprovechar el conocimiento disperso a través de un sistema de mercado libre. Estas ideas continúan siendo relevantes en el debate contemporáneo sobre el papel del estado y la organización económica de la sociedad.

  • Buscando educación en los matorrales de la corrupción

    A través de la historia la educación nunca fue vista como una actividad gubernamental; tristemente, son pocos los que entienden qué y para qué son los gobiernos y, mucho menos ¿qué es educar? En términos simples, gobernar no es hacer las cosas por la gente sino ver que la población haga las cosas sin que sean violadas las normas de convivencia humana.

    Pero, hasta el velar por la no violencia y, en general, por la trampa, no requiere necesariamente la involucración directa estatal a través de sus gobiernos; ejemplo que lo vemos en la gran cantidad de personas que contratan servicios de seguridad privada. Ante ello, algunos dirán: ¿y qué de los pobres, que no pueden pagar por una seguridad privada? Y… ¿cómo les va con la seguridad centralizada que se paga más cara que la privada?; igual que la educación estatal que es más cara y no educa. Y es en esto que debemos enfocarnos, en cómo logramos que sea el pueblo quien pesque y no los corruptos políticos.

    Acabo de leer un artículo de Karl Streitel en dónde pregunta si, ¿cuándo vuestros hijos asisten a los claustros que llaman “públicos” sienten que la escuela es algo que se hace para ellos y no a ellos? O, ¿cuántas veces han llegado tus hijos de la escuela fascinados con la experiencia? O, ¿si tus hijos se sienten respetados por la escuela? Difícil pensar que hay respeto cuando no logran educarse.

    O está la falaz idea que un timbre de clases marca el momento en el que los chicos están dispuestos al aprendizaje. ¿De verás que no hay mejores formas de educar mediante la emoción?; esa que es el motor indispensable para el aprendizaje. Todos los animales, incluyendo al animal humano, aprenden jugando y no cuando suena el timbre.

    O, que el gobierno y sus políticos torcidos nos tienen que obligar en salarios mínimos, en descuentos a viejitos, a usar máscaras o meternos inyecciones venenosas y tantísimo más. Lo único que estamos logrando con todo ese corrupto sistema que osan llamar gubernamental educativo es crear parásitos de los pillos políticos. ¿De veras que no vemos por qué los problemas de la juventud van en aumento? ¿Cómo no va a ser, cuando ni siquiera se promueve y respeta a la familia?

    Otra perversión educativa es el sistema de notas, que si A o C o de 1 a 5 o lo que sea. Hoy día se sable que los exámenes y las notas no son para calificar a los niños sino para que los que se suponen son educadores sepan por dónde van sus estudiantes y puedan ayudarlos. Los sistemas modernos de educación AI sólo usan las notas para saber qué deben repasar los niños. Y… ¡por supuesto! que no todos sacarán A. Marcar a un niño con D es estúpido y no es educar. Pregúntenme a mí que fue de los últimos en toda mi escuela primaria y más de la mitad de secundaria. A todo ello se le conoce como “agresión emocional”.

    Y, a fin de cuentas, tenemos gobiernos con su MEDUCA o, mejor dicho NODUCA, que mienten a los padres; en tantas maneras que ni puedo entrar aquí en ello; a más del ejemplo que en los EE.UU. hoy día muchas escuelas les esconden a los padres que sus hijos han decidido cambiarse de sexo y les están administrando hormonas y tal.

    En resumen, lo que más importa es el respeto, y es lo que menos imparten los gobiernos y el NODUCA.

  • El Poder de las Ideas: Divulgadores vs. Políticos

    El poder de las ideas: ¿moldean más la historia los políticos con leyes o los pensadores con visiones y valores?

    En el vasto panorama de la influencia política y social, surge una pregunta fundamental: ¿dónde reside el verdadero poder para moldear el curso de la historia? ¿Es en la arena política, donde los líderes toman decisiones y promulgan leyes, o en el mundo de las ideas, donde los pensadores y los difusores articulan visiones y valores que pueden cambiar la forma en que se gobierna y se vive?

    La historia nos ofrece un fascinante ejemplo de este debate en la figura de Anthony Fisher, un joven piloto de la Real Fuerza Aérea, cuya vida cambió después de leer una versión condensada del libro de Friedrich Hayek en la revista «Selecciones del Reader’s Digest» en abril de 1945. El impacto de las ideas de Hayek lo llevó a buscar al profesor en el London School of Economics, un bastión de pensamiento socialista fabiano.

    En su encuentro con Hayek, Fisher buscaba orientación sobre cómo influir en las políticas públicas y, quizás, seguir una carrera política. Sin embargo, la respuesta de Hayek fue reveladora: las grandes batallas de las ideas, afirmó, son llevadas adelante por los intelectuales, no necesariamente por los políticos.

    Esta distinción entre el papel del difusor de ideas, el académico y el político resalta una verdad fundamental sobre el poder transformador de las ideas. Mientras que los políticos pueden promulgar leyes y tomar decisiones que afectan directamente la vida de las personas, son los difusores de ideas quienes moldean el terreno sobre el cual se basan esas decisiones.

    En el caso de Hayek, sus obras influyeron en la forma en que se entendía la economía y el papel del gobierno en la sociedad. Sus críticas al intervencionismo estatal y su defensa de la libertad individual resonaron en las mentes de muchos, incluido Fisher, quien se vio inspirado a buscar formas de difundir esas ideas más ampliamente.

    Es en el mundo de las ideas donde se gestan las grandes transformaciones sociales y políticas. Los intelectuales, los escritores, los académicos y los difusores de ideas tienen el poder de cambiar la forma en que la sociedad piensa y actúa. A través de libros, ensayos, discursos y medios de comunicación, pueden sembrar las semillas de la libertad y la justicia, dando forma a la conciencia colectiva de una nación.

    Sin embargo, esto no resta importancia al papel de los políticos. Ellos son los encargados de traducir esas ideas en políticas concretas y acciones gubernamentales. Son quienes tienen el poder de implementar cambios tangibles en la sociedad. Pero su efectividad y su legitimidad dependen en gran medida del respaldo y la fuerza de las ideas que subyacen a sus decisiones.

    En última instancia, tanto los difusores de ideas como los políticos tienen un papel vital que desempeñar en la lucha por la libertad y la justicia. Cada uno aporta sus propias habilidades y perspectivas únicas. Los difusores de ideas pueden inspirar y educar, mientras que los políticos pueden legislar y liderar. Pero su éxito depende en última instancia de su capacidad para trabajar juntos en aras del bienestar de la sociedad más elevado.

    Así pues, la verdadera fuerza del cambio reside en la sinergia entre las ideas y la acción política. Cuando los difusores de ideas y los políticos se unen en la defensa de principios como la libertad, la justicia y la igualdad ante la ley, pueden desencadenar transformaciones profundas y duraderas en la sociedad. En este sentido, el poder de las ideas y el poder político son dos caras de la misma moneda, cada una indispensable para la realización de un mundo más justo y libre.

  • Prohibición de Florida sobre el Uso de Redes Sociales para Menores: ¿Una Restricción a la Libertad Individual?

    Florida se encuentra en el centro de un intenso debate sobre la regulación del uso de redes sociales por parte de los menores. La legislación propuesta, conocida como la Ley de Protección de Menores en Internet, busca prohibir que los menores de 16 años tengan cuentas en plataformas como Instagram o TikTok. Sin embargo, esta medida ha generado controversia y plantea interrogantes sobre los derechos individuales y el papel de los padres en la educación de sus hijos.

    La justificación detrás de esta ley se basa en preocupaciones sobre la seguridad y el bienestar de los jóvenes en línea. Se argumenta que los usuarios jóvenes, en particular, están expuestos a comportamientos negativos en las redes sociales, como el acoso cibernético y el contenido inapropiado. Sin embargo, la pregunta que surge es si la prohibición del acceso a las redes sociales es la mejor manera de abordar estos problemas.

    Desde una perspectiva de derechos individuales, la prohibición de Florida plantea serias preocupaciones. Si bien es comprensible que los padres deseen proteger a sus hijos de los peligros en línea, ¿es apropiado que el estado intervenga y restrinja el acceso de los menores a las redes sociales? ¿Dónde está el equilibrio entre la protección de los niños y el respeto a su autonomía y libertad individual?

    Friedrich Hayek, destacado defensor de la libertad individual, argumentaría en contra de esta prohibición estatal. Hayek sostenía que la libertad individual es fundamental para el florecimiento humano y que el control estatal excesivo puede llevar a la tiranía y la opresión. En su obra «Camino de Servidumbre», Hayek advierte sobre los peligros de permitir que el gobierno dicte cómo deben vivir las personas, incluso en nombre de su seguridad.

    Además, la prohibición de Florida plantea cuestiones sobre el papel de los padres en la educación y crianza de sus hijos. ¿No deberían ser los padres los responsables de guiar y supervisar el uso de las redes sociales por parte de sus hijos, en lugar de depender del gobierno para imponer restricciones? Esta medida podría erosionar el papel de los padres en la toma de decisiones sobre la educación y el desarrollo de sus hijos.

    El término «fatales arrogantes», acuñado por Hayek, resuena en este debate. ¿Son los legisladores que promueven esta prohibición culpables de arrogancia al creer que saben lo que es mejor para todos los niños de Florida? ¿O deberían confiar en los padres para tomar decisiones informadas sobre el uso de las redes sociales por parte de sus hijos?

    En última instancia, la prohibición de Florida sobre redes sociales plantea preguntas más amplias sobre el equilibrio entre la protección de los menores y el respeto a sus derechos individuales y la autonomía de los padres. Si bien la seguridad en línea es importante, debemos tener cuidado de no comprometer los valores fundamentales de libertad y responsabilidad individual en el proceso. En lugar de imponer prohibiciones estatales, debemos fomentar la educación y el empoderamiento de los padres y los jóvenes para que puedan tomar decisiones informadas y responsables sobre su uso de las redes sociales.

  • Fatales arrogantes

    Una de las críticas más contundentes de Hayek hacia aquellos que defienden la planificación centralizada es su descripción de ellos como «fatales arrogantes».

    Friedrich Hayek, destacado economista y filósofo austriaco, es reconocido por sus contribuciones a la teoría del liberalismo clásico y su incisiva crítica a la planificación centralizada. En su obra cumbre «Camino de Servidumbre», Hayek resume mucha de su obra sobre el punto y argumenta vehementemente en contra de la planificación centralizada, destacando la importancia del respeto a la libertad individual y advirtiendo sobre los peligros de la presunción de conocimiento absoluto.

    La crítica fundamental de Hayek a la planificación centralizada se basa en su comprensión de la naturaleza dispersa del conocimiento humano. Argumenta que el conocimiento necesario para tomar decisiones económicas y sociales efectivas está disperso entre millones de individuos y es imposible de reunir y procesar de manera centralizada. Esta dispersión del conocimiento implica que ningún individuo o grupo de individuos puede poseer todo el conocimiento necesario para planificar y controlar eficazmente una economía o una sociedad.

    Para Hayek, la planificación centralizada conduce inevitablemente a la pérdida de libertad individual y a la aparición de una sociedad totalitaria. Al concentrar el poder en manos de unos pocos planificadores, se elimina la capacidad de las personas para tomar decisiones autónomas sobre sus propias vidas. Esto no solo socava la libertad individual, sino que también resulta en la supresión de la creatividad, la innovación y la diversidad que son fundamentales para el progreso humano.

    Una de las críticas más contundentes de Hayek hacia aquellos que defienden la planificación centralizada es su descripción de ellos como «fatales arrogantes». Con esta expresión, Hayek señala la presunción de aquellos que creen que pueden conocer y controlar todos los aspectos de la sociedad. Estos «fatales arrogantes» están convencidos de que poseen el conocimiento y la sabiduría necesarios para dirigir eficazmente la vida de los demás, ignorando la limitación inherente del conocimiento humano.

    La arrogancia de los planificadores centralizados, según Hayek, conduce a resultados desastrosos. Al creer que pueden anticipar y gestionar todas las eventualidades, estos planificadores a menudo generan más problemas de los que resuelven. Sus políticas suelen ser ineficaces e incluso perjudiciales, ya que ignoran las complejas interacciones y feedbacks que caracterizan a los sistemas sociales y económicos.

    Friedrich Hayek abogó fervientemente por el respeto a la libertad individual y advirtió sobre los peligros de la planificación centralizada. Su crítica se centró en la dispersión del conocimiento humano y la imposibilidad de conocer y controlar todos los aspectos de la sociedad. Al llamar «fatales arrogantes» a aquellos que creen en su propia omnisciencia, Hayek nos insta a ser humildes ante la complejidad del mundo y a reconocer la importancia de la libertad y el respeto mutuo en la construcción de sociedades prósperas y libres.

  • Elecciones en Cataluña: Cambios y Expectativas

    Las elecciones en Cataluña del día de ayer han dejado al descubierto un panorama político lleno de matices y posibles escenarios futuros. Quizás lo más llamativo ha sido el evidente debilitamiento del independentismo, una tendencia que, aunque tímida, sugiere un cambio significativo en la dinámica política de la región.

    Para entender la relevancia de este resultado, es crucial considerar el contexto histórico de la relación entre Cataluña y el reino de España. A lo largo de los años, el movimiento independentista ha ganado fuerza, alimentado por tensiones políticas, culturales y económicas. Sin embargo, las elecciones recientes han mostrado un giro inesperado, señalando un posible distanciamiento del impulso separatista.

    El presidente del gobierno español, Sánchez, se encuentra en una posición estratégica en este escenario. Su habilidad para navegar esta nueva realidad política podría determinar el rumbo de la región en los próximos años. Sin embargo, su enfoque pragmático y su búsqueda constante de mantenerse en el poder podrían llevarlo a tomar decisiones inesperadas, incluso a expensas de aliados políticos tradicionales.

    Es evidente que el independentismo ha sufrido un revés significativo en estas elecciones. Este cambio, aunque potencialmente histórico, deja espacio para múltiples escenarios futuros. Desde un gobierno en minoría liderado por Illa, el candidato socialista del oficialismo,  hasta posibles coaliciones inestables, el futuro político de Cataluña parece incierto y sujeto a negociaciones y alianzas cambiantes.

    Por otro lado, figuras destacadas como Puigdemont (líder separatista fugado de la justicia española por los hechos del 2017) emergen como actores clave en este nuevo escenario político. Su capacidad para influir en la dirección futura de Cataluña es innegable, aunque su relación con Sánchez y su gobierno plantea interrogantes sobre sus verdaderas intenciones y prioridades políticas.

    En medio de estas incertidumbres, una cosa es clara: el no-independentismo ha emergido como el vencedor de estas elecciones. Partidos como el PP han experimentado un resurgimiento notable, consolidándose como fuerzas políticas relevantes en la región y posicionándose para influir en futuras decisiones políticas. En una elección excelente, han levantado desde 3 que tenía a 15 los escaños conseguidos ayer.

    Sin embargo, el escrutinio no puede pasar por alto el escándalo que rodeó estas elecciones, desde la polémica intervención de Illa en el día electoral hasta las acusaciones de falta de respeto a la convivencia democrática. Estos incidentes subrayan la necesidad de un compromiso renovado con los principios democráticos fundamentales.

    En resumen, las elecciones en Cataluña han desencadenado una serie de cambios y expectativas que podrían tener un impacto duradero en el futuro político de la región. Mientras se desarrollan las negociaciones y se exploran nuevas alianzas, queda claro que la única certeza es la incertidumbre y la necesidad de un liderazgo político capaz de guiar a Cataluña hacia un futuro más estable y próspero.

  • Origen del estancamiento económico y la decadencia política

    Habernos acostumbrado al tamaño del mastodonte gubernamental y a lo profundo de su incursión en la vida de la población denota la malignidad de la patología que vive nuestra sociedad. Con sólo considerar el grado de confiscación fiscal existente en correlación con los resultados obtenidos debería ser obvio el problema. Pero así somos los humanos, realidad vertida en la historia bíblica de parte de la población judía que optó por no abandonar la esclavitud en Egipto al considerar las penurias que encontrarían en el desierto. Y en Panamá ciertamente encontraremos penurias muy pronto cuando ya no podamos seguir pagando los supuestos subsidios que muy poco o nada subsidian y son origen del estancamiento económico (y la decadencia política).

    No creo podemos encontrar mejor ejemplo del grado de violación de nuestros derechos fundamentales que los vividos y por vivir en la encerrona del COVID; como si no fuésemos más que una gran masa semoviente. Jamás olvidaré que una vez al entrar en Albrook Mall con un profesor visitante extranjero, un policía en la entrada me increpó que tenía la máscara muy baja, cuando a unos metros de distancia había mesas de comensales de un restaurante sin máscaras; y eso sólo un minúsculo detalle de la locura desatada.

    O, tal vez como cierta Big Tech clausuró nuestra revista electrónica por contenido inapropiado, referido a cosas como las que digo en este escrito. Sin embargo vieron bien las vacunas que poco o nada servían y que hoy admiten tienen efectos secundarios nada buenos. Pero del inmenso daño económico y social que pocos advierten aún está por delante, a raíz de la disrupción del mercado y los derechos humanos.

    Poco conocido y entendido el introito de la Constitución de Panamá que literalmente establece: “Con el fin supremo de fortalecer la Nación, garantizar la libertad…” ¿Cuál libertad? ¿Acaso nuestros gobiernos se dedican a fortalecer la libertad, cuando hacen retenes delictivos, controles de precio, y violan toda clase de derechos?

    ¿Y cómo defender derechos cuando a través del tiempo hemos ido trastocando el sentido de las palabras?; tal como cuando un agente de tránsito viola tu derecho de transitar libremente para ver si dejaste vencer tu licencia, la placa o tal. Es decir, cometen un delito para ver si has cometido una falta.

    Lo que pocos entienden es que nuestros derechos son como la respiración, que si dejas de hacerlo, feneces. Presenciamos casos de esta índole por todas partes y no los advertimos. O está el caso de los llamados “subsidios” que nadie sabe su cantidad y costo. Y lo peor es llamar “subsidio” a lo que no subsidia sino todo lo contrario. Y si buscas el antónimo de subsidio te vas a divertir o frustrar.

    ¿Y qué de los “derechos” espurios que surgen día a día, que más que derechos son cartas a Santa? Llamar “derecho” a lo curvo no tiene sentido; máxime cuando esos falsos derechos terminan siendo la causa de la pobreza, tanto económica como la pobreza de conocimiento. Los verdaderos derechos son cosas que ya posees, tal como la vida, el pensamiento, la palabra, casa, celular, etc.; cosas que nadie tiene la razón o derecho de quitarte, tal como la vida, la palabra, el transitar y las cosas que son de tu propiedad.

    Bien lo señala Fin Andreen citando la primera oración de la Declaración de los Derechos Humanos: “La ignorancia, el olvido o el desprecio por los derechos humanos son las únicas causas del infortunio público y de la corrupción gubernamental.” Pero… cuando hemos delegado al corrupto colectivo político la educación de nuestros hijos; lo necio es pensar que no lo usarán para facilitar el pillaje.

  • Carta abierta al nuevo presidente y su Administración.

    ¡Felicidades por tu victoria en las elecciones! Ahora que has asumido el liderazgo de nuestro país, ya eres nuestro nuevo presidente, te encuentras frente a una tarea crucial: llevar a cabo reformas estructurales para impulsar el crecimiento económico, reducir la deuda y crear empleo genuino. En el contexto panameño, estas medidas son aún más importantes dada nuestra posición estratégica como país de tránsito para el comercio mundial, gracias al Canal de Panamá.

    1. Estabilidad económica y el Canal de Panamá: Panamá ha sido históricamente un centro logístico clave debido a la presencia del Canal, que conecta los océanos Atlántico y Pacífico y facilita el comercio internacional. Para mantener la estabilidad económica, es crucial optimizar la gestión del Canal, garantizando su eficiencia operativa y su competitividad frente a otras rutas marítimas.

    a) Priorizar la estabilidad económica: Implementa medidas inmediatas para controlar el déficit fiscal y estabilizar nuestra economía. Esto podría incluir recortes de gastos no esenciales y la optimización del tamaño del estado. Urge una gran discusión sobre el tamaño adecuado para cumplir las funciones que se le adjudiquen.

    b) Promover políticas pro-mercado: Adopta políticas que fomenten la competencia, la innovación y la eficiencia en todos los sectores de la economía. Esto exige la eliminación de barreras regulatorias y la promoción de la libre empresa.

    c) Invertir en infraestructura: Trabaja en nuevas formas inteligentes de colaboración con el sector privado para proyectos de infraestructura que mejoren nuestra competitividad.

    d) Apoyar a las pequeñas y medianas empresas (PYMEs): Reconoce el papel vital que desempeñan las PYMEs en la generación de empleo y el crecimiento económico. Implementa políticas desregulatorias que faciliten su creación, puesta en marcha y promuevan su desarrollo.

    e) Establecer un clima de negocios favorable: Trabaja para mejorar el clima de negocios, garantizando la transparencia, la seguridad jurídica y el respeto a los derechos de propiedad. Esto ayudará a atraer inversiones y a estimular el emprendimiento. Debemos recuperar y mejorar los puestos que ostentábamos en el Doing Business, que eran atractivos para captar inversión.

    2. Reforma fiscal pro-mercado y liberal: Reconociendo la importancia de un sistema tributario que fomente el crecimiento económico y la inversión, aboga por una reforma fiscal pro-mercado y liberal. Esto implica la simplificación del código tributario, la reducción de las tasas impositivas y la eliminación de exenciones y privilegios fiscales que distorsionan la competencia y benefician a unos pocos en detrimento del resto.

    Una menor carga impositiva no solo estimulará la inversión y la creación de empleo, sino que también promoverá la competitividad de nuestras empresas en el mercado global. Además, aliviará la carga fiscal sobre los ciudadanos, permitiéndoles disponer de más recursos para invertir, consumir y generar riqueza.

    Además, es fundamental promover la transparencia y la eficiencia en la gestión de los ingresos fiscales, asegurando que los recursos recaudados se utilicen de manera responsable y en beneficio del desarrollo económico y social del país. Esto implica una mayor supervisión y rendición de cuentas en el uso de los fondos públicos, así como la implementación de medidas para prevenir el despilfarro y la corrupción en el gobierno.

    3. Atracción de inversiones para el desarrollo infraestructural: El desarrollo de infraestructura es vital para el crecimiento económico sostenible. El Canal de Panamá ha sido un motor de desarrollo para el país, pero también se requieren inversiones adicionales en carreteras, puertos, aeropuertos y telecomunicaciones para mejorar la conectividad interna y fortalecer nuestra posición como centro logístico regional.

    4. Diversificación económica y oportunidades de empleo: Si bien el Canal de Panamá es una fuente importante de ingresos y empleo, no podemos depender exclusivamente de esta industria. Es fundamental diversificar nuestra economía, fomentando a través de la desregulación y apertura a la competencia, sectores como el turismo, la tecnología, la agricultura y la manufactura o los que el mercado decida. Esto no solo reducirá nuestra vulnerabilidad a los shocks externos, sino que también creará empleo en áreas no relacionadas con el transporte marítimo. A partir del cierre de la actividad minera, estas tareas se hacen cruciales. Una reforma laboral es necesaria, pero deberás marcar las prioridades entre aquellos cambios que pueden ejecutarse más rápidamente que otros.

    5. Fomentar la adopción de tecnologías financieras innovadoras: Reconoce el potencial de Bitcoin y otras criptomonedas como herramientas para mejorar la eficiencia y la inclusión financiera. Considera la implementación de políticas que fomenten su adopción y regulación responsable.

    a) Modernizar el sistema bancario: Trabaja para modernizar nuestro sistema bancario, promoviendo la competencia y la innovación. Esto podría incluir la simplificación de los procedimientos de apertura de cuentas y la promoción de servicios bancarios accesibles para todos los ciudadanos.

    b) Promover la simplificación del mercado financiero: Identifica y elimina barreras innecesarias que dificultan la participación en el mercado financiero. Esto podría incluir la simplificación de regulaciones y procedimientos administrativos, facilitando así el acceso de las empresas y los individuos a servicios financieros.

    6. Negociaciones estratégicas sobre la deuda: Dada nuestra importancia geopolítica y económica, Panamá está en una posición favorable para negociar términos favorables en la reestructuración de la deuda. Esto nos permitirá reducir la carga financiera y liberar recursos para inversiones prioritarias en infraestructura, educación y salud. A partir de la rebajas calificatorias, es crucial atender este punto.

    7. Fortalecimiento institucional y calidad de la justicia: La confianza en nuestras instituciones y en la calidad de nuestra justicia es fundamental para el desarrollo económico y social de Panamá. Trabaja en la consolidación de un sistema judicial independiente, transparente y eficiente que garantice el Estado de derecho y proteja los derechos de todos los ciudadanos, independientemente de su origen o estatus socioeconómico. Esto no solo fortalecerá nuestra democracia, sino que también generará un ambiente propicio para la inversión y el crecimiento económico a largo plazo.

    8. Promoción de una democracia participativa y transparente: La participación ciudadana es esencial para una democracia vibrante y funcional. Fomenta la participación activa de la sociedad civil en los procesos de toma de decisiones y promueve la transparencia y la rendición de cuentas en todas las instancias del gobierno. A futuro, garantiza elecciones libres y justas, con un sistema electoral confiable y procesos de votación accesibles para todos los ciudadanos. Además, fortalece los mecanismos de control y fiscalización para prevenir la corrupción y garantizar la integridad en la gestión pública.

    Las reformas estructurales son esenciales para el futuro de Panamá. Al aprovechar nuestra posición estratégica, diversificar nuestra economía y promover la modernización financiera, sumado al fortalecimiento institucional, tributario y la calidad de la justicia, se cimentarán los pilares fundamentales para el desarrollo sostenible de Panamá. Al garantizar la independencia judicial, promover la participación ciudadana y combatir la corrupción, podemos construir desde ahora y entre todos un país más justo, equitativo y próspero para todos los panameños.

    Recuerda que tienes el respaldo del pueblo y la confianza de aquellos que te eligieron. ¡Adelante y mucho éxito en esta importante tarea!