Categoría: Politica y Actualidad

  • La propiedad privada es la clave de la civilización

    Nada más importante que el respeto a la institución de la propiedad privada que invariablemente se traduce en el respeto recíproco que es el alma del liberalismo y la consecuente prosperidad moral y material.

    Abro este análisis con citas de una obra magnífica del célebre historiador de la Universidad de Harvard Niall Ferguson titulada Civilization. The West and the Rest en donde comienza por aclarar que “Civilización es una palabra de origen francés originalmente utilizada por el economista Turgot en 1752 y primero publicada por Mirabeau”, luego escribe que “el debate actual entre los patrocinadores del mercado libre y los que suscriben la intervención estatal […], entre los que siguen a Adam Smith y los que comparten los postulados de John Maynard Keynes y Karl Marx”. Enfatiza que la civilización remite a instituciones que protegen derechos: “El punto crítico de la diferencia entre Occidente y el resto es institucional […] Occidente es mucho más que un lugar geográfico. Es un conjunto de normas”.

    Nos dice que “América latina ha estado atrás de Estados Unidos. ¿Por qué ocurre esto? Se podrá pensar que es porque la tierra en el Norte es más fértil o porque tiene más oro y petróleo, o por su clima mejor o debido a que los ríos están mejor localizados o como consecuencia de la cercanía de Europa. Pero nada de esto tiene que ver con el éxito estadounidense […] Se trata de una idea que hizo toda la diferencia entre unos y otros que es el modo en que se gobiernan. Algunos incurren en el error de identificar esa idea con la democracia e imaginando que cualquier país la puede adoptar simplemente con llamar a elecciones. En realidad la democracia es el resultado de un edificio que tiene por sustento el Estado de Derecho para preservar la santidad de las libertades individuales y la santidad de los derechos de propiedad privada segurados por un gobierno representativo y constitucional”. En esta línea argumental, sostiene que “no hay término que se use más livianamente que civilización” en cuyo contexto refiere a John Locke quien consigna que “el fin medular que permite la comunidad ordenada es la preservación de la propiedad” y concluye Ferguson que “en la raíz todo se subsume en la propiedad”.

    La propiedad privada resulta indispensable e insustituible para asignar los siempre escasos factores de producción a los fines más apetecidos por la gente. Como las cosas no crecen en los árboles y no hay de todo para todos todo el tiempo se torna inexorable el establecimiento de prioridades. Y el único modo de encauzarlas es a través del sistema de precios que son precisamente expresiones de intercambios de derechos de propiedad en el contexto de ese sistema de señales que marcan que es más urgente y que secundario. Las ganancias y las pérdidas muestran el acierto o el desacierto de la utilización de los escasos bienes disponibles. El empresario que da en la tecla con las necesidades de su prójimo obtiene ganancias y el que yerra incurre en quebrantos. De este modo se le da el mejor uso a los recursos disponibles siempre según en criterio de la gente que con sus votos en el plebiscito diario en el supermercado y afines va dirigiendo el proceso. El comerciante que no atiende debidamente a sus clientes tiene sus días contados en el ramo.

    Lo dicho debe distinguirse nítidamente del barón feudal, cazadores de privilegios o ladrones de guante blanco que explotan a sus semejantes a través de privilegios y mercados cautivos de diversa índole obtenidos en una cópula hedionda con el poder político de turno. Cuando hablamos de sociedad libre nos referimos a empresarios en competencia abiertos a procesos innovadores de cualquier procedencia. Y al referirnos a la competencia no nos estamos pronunciando por la cantidad de oferentes ya que puede no haber ninguno en cierto reglón, uno o varios lo relevante en que el mercado esté abierto para que cualquiera que estime puede hacer algo mejor que proceda en consecuencia y si no cuenta con el capital suficiente puede vender su idea a socios locales o extranjeros que si nadie se la compra significa que la idea es antieconómica o que aun no le ha llegado el turno de ejecutarse siempre según las preferencias de los miembros de la sociedad en cuestión.

    Como es sabido Marx y Engles en el Manifiesto Comunista de 1848 escriben que toda su propuesta puede centrarse en la abolición de la propiedad privada. Ahora bien como se ha señalado, si no hay propiedad no hay precios que como dijimos es su correlato indefectible por lo que en esa situación no hay posibilidad de evaluar proyectos ni contabilidad ni cálculo económico alguno. Tal como he ilustrado antes, si no hay propiedad no se sabe si conviene construir caminos con oro o con asfalto y si alguien considera que con el metal aurífero es un derroche es porque recordó los precios relativos antes de abolir la propiedad. Además de los inmensos costos de vidas humanas y de miseria generalizada, esto que comentamos fue la causa del derrumbe del Muro de la Vergüenza.

    Sin llegar al extremo de eliminar de cuajo la propiedad privada, en la medida en que se la ataque por medio de controles de precios, empresas estatales, reformas agrarias, peso impositivo más allá de lo indispensable para garantizar derechos, inflación, deuda estatal, legislaciones laborales contra el trabajo, cerrazón del comercio internacional junto con manipulaciones en el tipo de cambio y demás intervenciones estatales, en esa media se desdibujan los precios y consecuentemente se desperdician y despilfarran recursos lo cual necesariamente repercute negativamente en ingresos y salarios en términos reales de todos pero muy especialmente de los más vulnerables que son los principales afectados por niveles inferiores de inversiones.

    La institución fundamentalísima de la propiedad privada es inseparable del derecho a la vida y a la misma libertad puesto que significa usar y disponer de lo propio, sea su cuerpo o lo adquirido legítimamente. Y téngase en cuenta que carece de sentido hacer referencia al “abuso del derecho” ya que un mismo acto no puede ser conforme y contrario al derecho. Todo derecho tiene como contrapartida una obligación. Si alguien gana mil en el mercado, todos tiene la obligación de respetar ese ingreso pero si la persona que obtiene mil pretende dos mil aunque no reciba en el mercado pero el gobierno otorga este último monto quiere decir que otro u otros serán despojados del fruto de su trabajo para entregar sea suma dineraria lo cual convierte el acto en un pseudoderecho, una situación de la que están plagadas muchas economías modernas regenteadas por demagogos.

    En este sentido las Constituciones son para establecer límites al poder de los gobiernos en resguardo de las libertades individuales, sin embargo en gran medida en la actualidad esos documentos fundacionales aparecen como cheques en blanco a favor de déspotas que reemplazan gobiernos civilizados en el sentido mencionado por Niall Ferguson, más aun el positivismo legal ha hecho tantos estragos que quedan desdibujados los mojones y puntos de referencia extramuros de la legislación vigente fruto de mayorías circunstanciales que aplastan libertades en el contexto de lo que el decimonónico Frederic Bastiat denominó con justeza “robo legal”.

    Adam Smith en La teoría de los sentimientos morales, en La riqueza de las naciones y en Lecciones de jurisprudencia de diferentes maneras enfatiza en esa triada inseparable -la moral, la economía y el derecho- la trascendencia de la propiedad privada que permite que cada uno persiguiendo su interés personal en mejorar su situación se ve obligado a ofrecer bienes y servicios que sus congéneres requieren lo cual crea un proceso notable de cooperación social y división de trabajo. Esto puede ejemplificarse con solo mirar lo que tiene lugar en cualquier comercio donde luego de realizada la transacción ambas partes se agradecen recíprocamente.

    En este plano es pertinente remarcar que la mencionada cooperación social y división del trabajo quedan amputadas cuando los aparatos estatales imponen la guillotina horizontal con el tan cacareado igualitarismo pues en una sociedad de seres iguales no hay interés ni beneficio en interactuar, incluso la propia conversación se tornaría en un tedio espantoso ya que sería lo mismo que la parla con el espejo. En esa situación a todos nos gustaría ser médicos y no habría panaderos, a todos los hombres nos gustaría la misma mujer y así sucesivamente, circunstancia que convierte la vida social en insoportable. Las diferentes vocaciones, inclinaciones, preferencias, fuerzas físicas, talentos etc. hacen de las relaciones interpersonales un atractivo permanente.

    También desde Adam Smith se ha demostrado los males del mercantilismo y sus imitadores que provocan la autarquía y los aranceles, tarifas y cupos en las relaciones internacionales. Se puso en evidencia que esas vallas demandan mayor gasto por unidad de producto que significa menor cantidad de productos para el país receptor cosa que es otra forma de aludir a una reducción en el nivel de vida de sus habitantes. Asimismo se refutó que es más provechoso para un país exportar que importar puesto que el objeto del comercio internacional es importar lo más que se pueda, igual que con nosotros individualmente nuestro objeto final es comprar, no tenemos más remedio que vender servicios profesionales o bienes para poder adquirir lo que deseamos. Lo ideal para cada uno de nosotros sería comprar sin límite pero no podemos, no tenemos más remedio que vender (trabajar) para poder comprar. Idéntico fenómeno tiene lugar en el plano internacional, el costo de la importación es la exportación una situación que en el mercado libre de cambios hace que el balance de pagos siempre resulte equilibrado. Si un país fuera inepto para todo no hay de que preocuparse en esta materia puesto que el que no vende o no recibe capitales no puede adquirir nada en el exterior. Pero si por ventura esos ineptos pueden fabricar y vender algo que es apreciado por otros en el extranjeros no se cometa el crimen de encajarle aranceles a lo único que puede importar. La sandez de “vivir con lo nuestro” ha hecho estragos en diversos lares.

    La propiedad privada está íntimamente vinculada al cuarto poder, es decir, a la imprescindible libertad de expresión como aprendizaje recíproco y para contribuir con el derecho transformado el ley para encajar estrictos límites al poder en un proceso democrático en el que tiene prioridad el respeto a las libertades individuales.

    El premio Nobel en economía Friedrich Hayek concluye que la propiedad privada “es la única solución que descubrieron los hombres para el problema de reconciliar la libertad individual con la ausencia de conflicto. El derecho, la libertad y la propiedad constituyen una trinidad inseparable […] y ciertamente todo lo que denominamos civilización ha crecido sobre la base del orden espontáneo de las acciones que son posibles debido a la protección del dominio de los individuos” (Law, Legislation and Liberty, tomo I, pags. 107/8). Lo mismo enfatizaron antes autores clásicos de envergadura en la filosofía, el derecho, la historia y la economía, luego ampliados por destacados contemporáneos en idénticas ramas del conocimiento.

    Es importante consignar que el llamado “ambientalismo” pretende proteger la propiedad del planeta liquidando la propiedad privada vía las figuras de “derechos difusos” y “subjetividad plural” con lo que se encajan en lo que en ciencia política se denomina la tragedia de los comunes, es decir, lo que es de todos no es de nadie. En este sentido, es de mucho interés consultar en YouTube exposiciones que muestran las falsedades en que se basa ese movimiento sobre las que, entre otros, se refiere el premio Nobel en física Ivar Giaever, el fundador y primer CEO de Weather Channel, John Coleman y el ex presidente de Greenpeace de Canadá Patrick Moore. También son muy ilustrativos en esa línea argumental los libros de T. R. Anderson y D. R. Leal Ambientalismo de mercado libre, de D. L. Ray y L. Guzzo Trasching the Plantet, el doceavo capítulo de M. N. Rothbard Para una nueva libertad, de J. Simon y H. Kahan The Resourceful Earth, de M. Shellenberger Apocalypse Never y de catorce autores compilados por R. Bailey bajo el título de The State of the Planet. En este tema, además del generalmente mal estudiado calentamiento global y la lluvia ácida, se destaca la extinción de la riqueza marina por no asignar derechos de propiedad en el mar y se explica como la extinción de animales como el elefante se resolvió con la asignación de derechos de propiedad de la manada, del mismo modo que antiguamente se resolvió el encaminarse a la extinción del ganado vacuno en nuestro continente con la revolución tecnológica de la época: la marca y el alambrado.

    Entonces nada más importante que el respeto a la institución de la propiedad privada que invariablemente se traduce en el respeto recíproco que es el alma del liberalismo y la consecuente prosperidad moral y material. En este plano es muy pertinente recordar lo escrito por Juan Bautista Alberdi en cuanto a que “arrebatad la propiedad, es decir, el derecho exclusivo que cada hombre tiene de usar y disponer ampliamente de su trabajo, de su capital y de sus tierras para producir lo conveniente a sus necesidades y con ello no haceis más que arrebatar a la producción sus instrumentos, es decir, paralizarla en sus funciones fecundas, hacer imposible la riqueza” (Obras Completas, tomo IV, pag. 165). En lo que se refiere también a nuestro país, es sumamente pertinente que tengamos a la vista que Domingo Faustino Sarmiento apuntó en 1850 que “Las palabras ignorante y argentino tienen las mismas letras. Luchemos para que no se conviertan en sinónimos” (Nuevo Prólogo a Método de lectura gradual).

  • Estado profundo

    El término «estado-profundo» es difícil de entender sin tener una comprensión clara del concepto de «estado» en primer lugar. La definición de «estado» es problemática debido a la falta de definiciones precisas en los diccionarios. Además, muchas obras que abordan el concepto de «estado-profundo» no definen claramente el término «estado». Esto nos lleva a la dificultad de hablar correctamente del «estado» y mucho menos de uno «profundo» sin estudiar previamente el significado y la etimología de la palabra o concepto de «estado».

    Si examinamos la etimología del término «estado», nos encontramos con que proviene del latín «status», del verbo «stare», que significa «estar» o «estar parado». También podemos considerar el estado de las cosas o del ánimo, lo cual podría llevar a utilizar el término «estado» para referirse al «estado de la situación pública», como el estado de la república, es decir, cómo va la situación del pueblo. Sin embargo, la falta de definiciones claras en los diccionarios dificulta aún más la comprensión del término.

    Uno de los conceptos erróneos más comunes al utilizar el término «estado» es considerarlo sinónimo de gobierno. Sin embargo, según Murray N. Rothbard, el estado no es el gobierno, sino una organización en la sociedad que busca mantener el monopolio del uso de la fuerza y la violencia en un territorio. El estado se diferencia del gobierno, que es la base política y civil suprema con autoridad y poder político. Rothbard señala que muchos creen que «todos somos el gobierno» y justifican todo lo que hace el gobierno. Aquí radica la confusión entre «estado» y «gobierno».

    El «estado-profundo» se refiere a un tipo de gobierno compuesto por redes de poder secretas o no autorizadas que operan de forma independiente al liderazgo político estatal. Funcionan en pro de sus propias agendas y fines. También se le conoce como «gobierno sombra» o «estado dentro del estado». La existencia del estado-profundo plantea la preocupación de que el gobierno pierda el control sobre su propio aparato de gobierno y se convierta en un ente que se aprovecha de la población en lugar de servirla.

    En resumen, el estado-profundo se refiere a un gobierno que opera independientemente del liderazgo político estatal y persigue sus propias agendas. Es importante entender la diferencia entre «estado» y «gobierno» para comprender plenamente el concepto de estado-profundo. El estado es una organización en la sociedad que busca mantener el monopolio del uso de la fuerza, mientras que el gobierno es la autoridad política suprema. El estado-profundo plantea desafíos y preocupaciones en relación con el control y la transparencia del gobierno.

    Nota: artículo resumen de un ensayo extenso sobre el tema

  • Vigilancia extrema: Cámaras de IA en China detectan pancartas y alertan a la policía

    Una empresa china de videovigilancia ampliamente utilizada y sancionada por gobiernos occidentales incorpora una tecnología de inteligencia artificial (IA) que alerta automáticamente a las autoridades si se detecta a una persona desplegando una pancarta.

    La IA en las cámaras fabricadas por Dahua Technology parece tener como objetivo explícito sofocar las protestas, según IPVM , una empresa de investigación de vigilancia con sede en EE. UU. que fue la primera en informar sobre la existencia de la tecnología.

    Dahua eliminó las referencias al sistema, llamado «Jinn», después de que IPVM le pidiera un comentario a la empresa, pero una versión archivada de su sitio web analiza su uso con fines de «seguridad social» y «gobernanza social», términos utilizados con frecuencia por las autoridades chinas para justificar la vigilancia y las detenciones.

    El sistema de detección es solo un ejemplo del crecimiento de la IA y las tecnologías de seguimiento del gobierno en China que han proliferado en los últimos años en medio de la pandemia de COVID-19.

    Una serie de adquisiciones masivas de tecnología por parte de las fuerzas policiales en toda China ha aumentado considerablemente la capacidad de las autoridades para reprimir las libertades sociales, controlar a los ciudadanos y, según los críticos, abusar de los grupos a los que se dirige el gobierno.

    ‘ Se generará una alarma’

    Según la página web archivada de Dahua , el sistema de inteligencia artificial se lanzó en 2021 y estuvo disponible a partir de mayo de 2023. Su debut parece haber coincidido con una ola de inversión policial en sistemas de información geográfica en toda China en 2020.

    No se sabe qué jurisdicciones policiales usan esta Dahua AI en particular, pero la compañía es un importante proveedor de tecnología policial, dijo Charles Rollet de IPVM.

    “Con la pancarta de alarma, se está atendiendo al mercado empresarial chino: las grandes autoridades, generalmente policiales”, dijo. «Está destinado a la policía o alguna forma de autoridad de la ciudad… no hay razón para rastrearlos [pancartas] automáticamente a menos que quieras rastrear protestas, básicamente».

    Quizás la protesta más reconocible en China en los últimos años, la protesta del Libro Blanco contra los estrictos bloqueos de COVID, fue iniciada por un hombre que desplegó una pancarta en un puente el año pasado , una indicación de la posible relevancia de la tecnología para la policía aunque no se sabe si la policía usó el seguimiento de pancartas en ese caso en particular.

    Dahua, que está sancionado por los gobiernos de EE. UU., Reino Unido y Australia , proporciona una serie de tecnologías de IA de vigilancia policial predictiva que pueden vigilar a los civiles utilizando datos biométricos. Anteriormente, los documentos internos de la empresa mostraban que proporciona inteligencia artificial de reconocimiento facial para rastrear a los uigures, lo que condujo a las sanciones occidentales. Dahua negó la discriminación racial.

    También se publicó en el sitio web de Dahua una demostración de la IA que despliega pancartas filmada en 2020 antes de ser eliminada. “Si se detecta una persona que sostiene una pancarta dentro del campo de la cámara y dura un cierto período de tiempo, se generará una alarma para la policía”, explicó la demostración. Dahua no respondió a una solicitud de comentarios de RFA.

    Auge de la tecnología policial

    La tecnología de despliegue de pancartas es una continuación del “desarrollo de la IA y cómo esa tecnología está realmente disponible” para la policía china, dijo Rollet.

    Se sabe que China recopila una gran cantidad de datos sobre sus residentes, y las tecnologías de inteligencia artificial en rápida expansión brindan a las autoridades una nueva forma de recopilar información.

    Una solicitud de propuestas para un proyecto de seguimiento de IA de la policía de Shanghái también descubierta por IPVM el mes pasado expone algunas de las ambiciones que albergan las autoridades para utilizar la gran cantidad de datos que han recopilado.

    “ El trabajo policial tradicional debe transformarse en una operación en línea simplificada digital, inteligente y conveniente”, dijo. “La gestión eficaz del modelo para que desempeñe su mayor papel se ha convertido en un problema urgente en el desarrollo de la tecnología de seguridad pública”.

    El proyecto tiene como objetivo crear alertas automáticas para informar a la policía de los movimientos de poblaciones particulares en el distrito de Songjiang de Shanghái, un populoso suburbio con una gran población de académicos y estudiantes universitarios.

    Las «poblaciones objetivo» que el proyecto busca rastrear automáticamente incluyen a los uigures; extranjeros con estatus de residencia irregular; profesores y miembros del personal de universidades clave; periodistas extranjeros estacionados en China; extranjeros que han visitado Xinjiang u otras áreas similares; personas con vacunas COVID; presuntos delincuentes, trabajadores sexuales y traficantes de drogas; y familias con consumo anormal de electricidad.

    Según un aviso en su sitio web que luego se eliminó, la policía de Songjiang adjudicó el proyecto a una empresa de seguridad tecnológica, Shanghai Juyi Technology Development Company, que parece especializarse en trabajos por contrato con el gobierno. La Compañía de Desarrollo de Tecnología de Shanghai Juyi no respondió a una solicitud de comentarios.

    Al igual que con Dahua, la policía de Songjiang eliminó el aviso después de que IPVM lo publicara en mayo, y RFA no pudo comunicarse con el gerente del proyecto que figura en el documento.

    Los límites de Gran Hermano

    Las 26 categorías de «poblaciones objetivo» en el proyecto de Shanghái son lo que las autoridades chinas consideran «personal de enfoque», según Maya Wang de Human Rights Watch.

    “Las personas que son peticionarios, las personas que tienen antecedentes penales, las personas que tienen discapacidades psicosociales, etc., estos grupos de personas están siendo monitoreados por la policía”, tanto físicamente como a través de tecnologías, dijo Wang a RFA.

    Pero la forma en que se usa la IA para rastrear a las personas muestra tanto la sofisticación como la ingenuidad en la forma en que las autoridades chinas piensan sobre la vigilancia, dijo Geoffrey Cain, autor de » The Perfect Police State», un libro sobre la vigilancia china.

    Los parámetros que utilizan (seguimiento del despliegue de una pancarta o saltos de banderas en el uso de electricidad doméstica (en el proyecto de la policía de Shanghái)) tienden a funcionar al revés de comportamientos que podrían estar vagamente conectados con actividades censuradas que están tratando de reprimir preventivamente. encendido, como protestas o minería de criptomonedas.

    “Me recuerda cuando todo este estado de vigilancia realmente comenzó alrededor de 2016 y 2017”, dijo Cain. “Iban tras personas que de repente comienzan a fumar o beber o personas que de repente, ya sabes, compran los artículos que se usan para hacer una tienda de campaña.

    “Y no es porque haya una razón específica, pero las razones que darían es que ese tipo de comportamientos son sospechosos. Es casi como si hubieran elegido arbitrariamente algo que sería inusual”, dijo. “Es como si las autoridades retrocedieran, anteponiendo la causa al hecho”.

    Discriminación y peligro

    Pero hay un impacto real para los grupos objetivo.

    La vigilancia masiva de los uigures en particular ha sido un factor clave para permitir su persecución, dijo Wang de HRW.

    “Dondequiera que vayan en China, los uigures son esencialmente señalados por una vigilancia policial discriminatoria y selectiva”, dijo. “Y eso significa que a menudo sufren, a menudo no pueden encontrar un lugar donde quedarse, un hotel. Por lo general, cuando toman el tren, están sujetos a investigación e interrogatorio, etc.

    Según un análisis de mayo de las adquisiciones de sistemas de geolocalización de la policía china por parte de China Digital Times, una empresa de medios especializada, una ola de inversión policial en estos sistemas de seguimiento se vio por primera vez en 2017 y luego nuevamente en 2020, aumentando durante la pandemia de COVID-19.

    “Algunos contratos coincidieron con otras compras gubernamentales de sistemas de vigilancia diseñados específicamente para atacar a los uigures”, señaló el informe. “También hay concentraciones notables de adquisiciones en regiones con importantes poblaciones uigures u otras minorías”.

    En términos más generales, la preocupación es que “estos sistemas [de vigilancia de IA] están empoderando a las autoridades para violar los derechos humanos de diferentes maneras, según cómo se utilicen”, dijo Wang.

    “Y cuando son tan baratos y ampliamente disponibles y en el contexto de la Iniciativa de Road and Belt, dado el financiamiento chino del gobierno chino, se están extendiendo con un impacto perjudicial en los derechos a nivel mundial”, dijo.

    Rollet estuvo de acuerdo. “Pude ver que esto despegaba en otros países”, dijo. “Creo que el mayor riesgo es que sienta un precedente y da ideas a otros países sobre lo que deberían hacer, ¿te das cuenta?”.

    Editado por Boer Deng

  • (Des)información y democracia

    La debilidad creciente de los sistemas democráticos es una percepción social cada vez más compartida, pero también una tendencia más analizada y confirmada por las ciencias sociales. En los últimos 15 años, la mayoría de democracias han ido viendo cómo se debilitaban sus mecanismos de autodefensa hasta perder parte del valor de lo que significa vivir en democracia. Mientras, de forma paralela, aumentaba la preocupación social e institucional por la desinformación y su importancia a la hora de desestabilizar sistemas democráticos más o menos consolidados.

    Las percepciones –pero también sus limitaciones– se explican mejor con datos. En el Democracy Index de The Economist publicado en 2007, el número de democracias plenas era de 28. En la última edición de 2022 eran 24 países.

    Tabla sobre la evolución del número de democracias en el mundo entre 2006 y 2022.
    TELOS / Democracy Index / The Economist

    Pero no solo se han reducido el número de países que cuentan con estándares de mayor calidad democrática, también lo ha hecho el porcentaje de la población mundial. Si en 2007 el porcentaje de la población mundial que vivía en un régimen democrático pleno era el 13 %, en la actualidad es del 8 %. Si en el informe de 2007 había 55 países considerados regímenes autoritarios, en la actualidad la cifra alcanza los 59 países.

    Hay varias explicaciones a este fenómeno. Entre ellas, destacan la consolidación de redes de colaboración entre países autocráticos, el aumento de las tecnologías de la vigilancia para monitorizar voces críticas, la importancia de la calidad democrática de los países vecinos, el papel de las redes sociales para amplificar movimientos populistas, pero también sociedades más polarizadas, la creciente desconfianza ciudadana en los medios de comunicación, la falta de transparencia de los gobiernos o las distintas estrategias de lawfare para debilitar los sistemas democráticos en diferentes países.

    Tabla resumen de los factores que explican el debilitamiento de los países democráticos.
    Magallón Rosa (2023), Author provided

    Por su parte, los resultados de Varieties of Democracy señalan que las democracias liberales alcanzaron su punto máximo en 2012. Los datos de The Global State of Democracy Report del año 2022 destacaban que, entre 2016 y 2021 el número de países que se dirigían hacia el autoritarismo era más del doble del número de países que habían avanzado hacia la democracia.

    Durante ese período, 27 países experimentaron una rebaja en su clasificación, mientras que solo 13 mejoraron .

    Como podemos observar, y bajo el discontinuo espejismo tecnológico de progreso, éxito y sociabilidad, los distintos informes nos señalan que los sistemas democráticos han perdido parcialmente la capacidad para creer en ellos mismos.

    (Des)información y polarización, un fenómeno global que se adapta a lo local

    En la última década hemos hablado mucho del papel de las redes sociales, de la pérdida de confianza en los medios de comunicación, de una tecnología que nos iba a permitir aumentar el número de países democráticos de nuestro entorno, de las posibilidades para luchar contra la desigualdad de la globalización, etc.

    Sin embargo, la realidad es que hay –al menos– una generación que está determinada por la crisis de 2008, la pandemia y ahora las consecuencias de la guerra en Ucrania y el consiguiente aumento de las desigualdades sociales y generacionales. Este nuevo escenario ha planteado cambios en la manera de consumir información –desde la saturación hasta la fatiga informativa–, pero también en lo que significa hoy en día estar informados.

    Más información no ha traído un mundo donde nos sintamos mejor informados, pero tampoco un mundo más democrático. En el escenario actual, la desinformación se ha convertido en una disfunción más o menos normalizada e integrada en el sistema.

    El clima de desinformación (in)voluntaria ha hecho que antes de hablar de cómo informarnos bien, tengamos que crear y pensar las herramientas necesarias para no sentirnos desinformados. ¿Puede llegar a ser la sobreinformación una nueva forma de censura y control social?

    Si algo hemos aprendido desde el referéndum del Brexit o las elecciones en EE. UU. de 2016 es que la desinformación funciona mejor en escenarios de incertidumbre y desconfianza creciente en el sistema.

    Si algo aprendimos de los años precedentes a la pandemia es que la desinformación no solo afecta a la política, sino también a la ciencia, la inmigración, los derechos sociales y, sobre todo, está vinculada a los ciclos de actualidad.

    Si algo nos deja la resaca de estos acontecimientos es que hay narrativas globales que se adaptan a contextos locales.

    La alfabetización mediática, digital y algorítmica en la lucha contra la desinformación

    Hay muchas medidas y respuestas identificadas que se pueden tomar para mitigar y resolver determinados vectores de desinformación, pero todas necesitan pasar de los discursos a los hechos en lo que hace referencia a la alfabetización mediática, digital y algorítmica.

    Si tomamos una cifra moderada del tiempo de uso y consumo de redes sociales por parte de las generaciones más jóvenes –unas cuatro horas diarias– tendríamos un total de 1 460 horas anuales de consumo de redes sociales. Pensemos que se estima que un estudiante de secundaria pasa entre 1 000 y 1 050 horas anuales en clase.

    Es evidente que –si nuestros jóvenes pasan más tiempo en las redes que en las aulas– necesitamos integrar la formación sobre las posibilidades, riesgos, oportunidades, limitaciones, etc. de esas redes sociales en el currículo escolar. Y, como ocurrió con la alfabetización mediática, cualquier implementación de esta evidencia llega tarde.

    Por lo tanto, retrasar su integración no hace sino ampliar los problemas que genera la normalización de sus disfunciones.

    En este diálogo generacional, más que de competencias o conocimiento hay una brecha pasional y temporal, pero también de poder. Esas nuevas formas de contar y vivir en sociedad también nos enseñaron que detrás de un relato de innovación hay una lucha soterrada por el mantenimiento del poder y por la sustitución de sus correspondientes oligopolios.

    La alfabetización digital y algorítmica ha de explicar también ese tipo de relatos, así como su influencia en la esfera pública digital. La desinformación no sólo está vinculada a la información falsa o errónea sino también a la falta de información contextualizada para entender escenarios de complejidad creciente.

    Por el contrario, en comunicación siempre está la duda de la decisión correcta a la hora de distinguir entre “la comunicación del riesgo” y el “riesgo de la comunicación”. En una democracia, la respuesta más correcta –por encima del resultado– es aquella que busca generar más transparencia y confianza de la ciudadanía hacia nuestro sistema democrático.

    Información, tecnología y democracia: retos y deberes

    ¿Cómo vincular las ideas de progreso, tecnología y democracia? ¿Qué papel tiene la información en esta relación?

    Es evidente que la aparición continuada de nuevas tecnologías ha acabado desafiando nuestra percepción social sobre sus propias posibilidades. Entre otras razones por la saturación, sus propias limitaciones o, simplemente, por las brechas generacionales que estas inicialmente crean dependiendo de su acceso, pero también de su uso e interpretación.

    En este escenario creciente y global de polarización son las batallas culturales vinculadas a los ciclos de actualidad las que determinan las narrativas preferentes de los debates públicos y políticos y en ellos muchos medios de comunicación no han sabido repensar su función para dejar de ser altavoces (a)críticos de los partidos políticos y establecer un marco de discusión orientado más hacia el medio y el largo plazo sobre qué diseño de políticas púbicas se están planteando.

    En la actualidad, el periodismo no está más en conflicto que en otro tiempo con la búsqueda de la objetividad, la honestidad y la profundidad sino con la fragmentación, la falta de explicaciones a la complejidad creciente de nuestras sociedades y la omisión de posibles soluciones.

    Si algo hemos aprendido de la última década es que la relación entre información y democracia no sólo está basada en la cantidad de información que circula, sino en las preguntas que hacemos antes y después de que esa información circule.


    Una versión de este artículo fue publicada originalmente en la revista Telos de Fundación Telefónica.The Conversation


    Raúl Magallón Rosa, Profesor del Departamento de Comunicación, Universidad Carlos III

    Este artículo fue publicado originalmente en The Conversation. Lea el original.

  • La Reserva Federal evalúa aumentar tasas de interés ante inflación creciente

    La Reserva Federal de Estados Unidos (FED) ha decidido mantener las tasas de interés sin cambios en su reunión de junio, lo que significa un respiro para consumidores e inversores. Sin embargo, esta pausa no durará para siempre, ya que se espera que la Reserva Federal realice dos aumentos adicionales en 2023. Esto marca un cambio significativo en comparación con las expectativas anteriores de los funcionarios de la Reserva Federal, quienes no esperaban tasas tan altas desde 2001.

    Varios factores están impulsando esta agresividad de la Reserva Federal. La inflación persistente, el mercado laboral en auge y una economía resistente están influyendo en sus decisiones. Los precios han aumentado un 4% en mayo en comparación con el año anterior, y los precios centrales, que excluyen los alimentos y la energía, están subiendo un 5,3%. Además, la contratación de empleados no muestra signos de detenerse, con los empleadores sumando más del doble de empleos que antes de la pandemia en 2019. Los consumidores siguen gastando e impulsando «el crecimiento económico».

    Sin embargo, existe incertidumbre sobre si la FED cumplirá con los dos aumentos estimados. Las proyecciones son solo una indicación del futuro y el pronóstico económico actual es más complicado de lo habitual. El presidente de la Reserva Federal, Jerome Powell, enfatizó que estas proyecciones no son una garantía y que no se ha tomado ninguna decisión.

    Los inversores no esperan que la Reserva Federal aumente las tasas tanto como se prevé. Después de otro aumento en julio, se espera que la FED mantenga las tasas estables hasta finales de año, según el índice FedWatch de CME Group. Incluso algunos economistas no están convencidos de que la Reserva Federal aumentará las tasas dos veces más. Algunos predicen solo un aumento adicional, mientras que otros no esperan ningún aumento más este año.

    La inflación es un factor clave en estas proyecciones divergentes. Los funcionarios de la FED han revisado al alza sus expectativas de inflación. La estimación mediana para la inflación central en 2023 es del 3,9%, en comparación con el 3,6% proyectado en marzo. También se espera que el desempleo no alcance niveles tan altos como se preveía anteriormente, con una estimación del 4,1% en lugar del 4,5% pronosticado hace tres meses.

    El temor en los mercados es que combatir la inflación pueda llevar a una recesión. Durante la década de 1970 y principios de la década de 1980, la alta inflación se vio acompañada de una recesión, lo que ha llevado a la creencia de que una desaceleración económica es la única forma de controlar la inflación. Además, la Reserva Federal no ha tenido éxito en el pasado al elevar las tasas de interés adecuadamente. Las últimas tres subidas de tasas han resultado en dos recesiones y una desaceleración económica.

    La decisión de cuántos aumentos más realizará la Reserva Federal también depende de cómo el estrés en los bancos regionales podría frenar la economía.

    El reciente colapso de algunos bancos regionales ha generado preocupaciones sobre el impacto de posibles subidas de tasas en la economía. Aunque las condiciones financieras se han endurecido, las consecuencias completas de las subidas de tasas pueden tardar en materializarse. La FED está evaluando cuidadosamente el efecto de los fallos bancarios y su duración antes de decidir sobre futuras subidas de tasas.

    En resumen, la FED está considerando aumentar las tasas de interés en respuesta a la creciente inflación y al «fortalecimiento de la economía» explican ellos. La economía austríaca explicaría esto de otra forma: que básicamente el nivel de emisión monetaria supera la producción de bienes y servicios ofertados en el mercado y eso causa una distorsión de los precios relativos. Lo que «se ve» es el fortalecimiento de la economía»; lo que «no se ve» es que ese gasto imparable está causado no por ahorros genuinos, sino por billetes tirados al mercado creados a partir de la máquina de emisión monetaria. Aunque se esperan dos aumentos más en 2023, existen divergencias en las proyecciones y la incertidumbre es alta. Los inversores no esperan que la Reserva Federal cumpla completamente con estas expectativas, y la posibilidad de una recesión y el estrés en los bancos regionales también influyen en las decisiones de la Reserva Federal. Se espera que la Reserva Federal evalúe cuidadosamente la situación antes de tomar medidas adicionales. Si las toma y se cumplen los aumentos, en Panamá debería esperarse un aumento en las tasas bancarias, podría esperar un ligero aumento en su hipoteca o préstamo del carro; por lo que mejor evite endeudarse y pague a tiempo su deuda si la tiene.

  • El desafío de la democracia liberal y el endeudamiento público en Panamá

    La democracia liberal en Panamá se enfrenta a desafíos significativos, especialmente en lo que respecta al endeudamiento público. Desde la transición democrática posterior a la invasión, el país ha experimentado un crecimiento económico notable, pero también ha acumulado una deuda considerable. En este artículo, analizaremos la interrelación entre la democracia liberal, el peligro populista y el endeudamiento público en Panamá, examinando datos desde la democracia post invasión hasta la situación actual en el contexto de la post-pandemia.

    El auge del populismo y su impacto en el endeudamiento público en Panamá

    En los últimos años, se ha observado un aumento del populismo en Panamá, con líderes políticos que han prometido soluciones rápidas y sencillas a los desafíos del país. Estas políticas populistas, aunque atractivas para muchos,  han llevado a un aumento en el endeudamiento público. Enfrentar estas políticas irresponsables y garantizar una gestión financiera responsable se vuelve fundamental para la estabilidad económica y el futuro del país.

    El endeudamiento público en Panamá: de la democracia post invasión al estado actual post pandemia

    Desde la transición democrática en 1990, Panamá ha experimentado un crecimiento económico constante, pero también un incremento en el endeudamiento público. Antes de la pandemia, el país ya enfrentaba una deuda significativa, con un porcentaje de deuda sobre el PIB que se encontraba en niveles preocupantes. Sin embargo, la crisis sanitaria y sus consecuencias económicas han generado un aumento adicional en el endeudamiento, exacerbando los desafíos financieros a los que se enfrenta el país.

    El desafío de la sostenibilidad de la deuda

    El endeudamiento público descontrolado puede tener consecuencias negativas para la economía panameña. Un alto nivel de deuda dificulta la inversión en infraestructura y programas esenciales a cargo del gobierno como seguridad, justicia, educación o salud, limitando el desarrollo económico y la calidad de vida de los ciudadanos. Además, la dependencia excesiva de los mercados financieros internacionales puede aumentar la vulnerabilidad del país a las crisis económicas externas. Es crucial abordar el endeudamiento de manera responsable y buscar soluciones sostenibles para garantizar la estabilidad y el crecimiento a largo plazo.

    Preservando la democracia liberal y abordando el endeudamiento público en Panamá

    Para preservar la democracia liberal y abordar el endeudamiento público, es esencial fortalecer las instituciones democráticas, fomentar la transparencia y la rendición de cuentas, y promover una gestión fiscal responsable. Panamá debe buscar políticas que impulsen el crecimiento económico sostenible y diversificado, reduzcan la dependencia de la deuda y fomenten la inversión en sectores clave decididos por la propia ciudadanía. La participación ciudadana informada y el compromiso político son fundamentales para abordar estos desafíos y construir un futuro próspero para el país. Pero de ello no se desprende que para financiar el despilfarro se persiga a los ciudadanos con herramientas oficiales de recaudación impositiva y lograr el «equilibrio fiscal». Si la ciudadanía no logra abordar el pago de los impuestos es porque no puede porque sus ingresos han mermado o son demasiado altos para su rentabilidad empresarial. La clave está en que sus candidatos políticos no continúen irresponsablemente gastando a cuenta de futuros pagadores de la fiesta. Y en la ciudadanía en saber elegir.

    Conclusión:

    Panamá enfrenta el desafío de sostener la democracia liberal, evitar el populismo y disminuir el endeudamiento público. La gestión responsable de la deuda y la promoción de políticas económicas austeras y responsables son cruciales para garantizar un desarrollo económico equitativo y duradero. Al fortalecer las instituciones democráticas y fomentar una cultura de responsabilidad fiscal, Panamá puede superar estos desafíos y sentar las bases para un futuro próspero y estable. La participación ciudadana activa y el liderazgo político comprometido son clave para lograrlo. Y decirle al político en busca de votos, que la ciudadanía sabe que no hay tal cosa como un almuerzo gratis.

  • Constitución Nacional y la economía. Parte 1

    El Título X de la Constitución política de Panamá, que aborda el tema de la Economía Nacional merece cuidadosa atención, por diversos motivos. Porque el tema económico es central al bienestar ciudadano y debemos atender los principios que deben servir de guía para el mejor desempeño económico de quienes son los actores esenciales en todo ello. Igual debemos alejar dicha actividad de los vaivenes e intereses de desnaturalizadas políticas que reprimen la auto determinación de las personas, elemento sin el cual no prospera lo económico ni lo social. Esto cobra mayor importancia no sólo por el desatino de la constitución de 1972, nacida durante la época del totalitarismo militar; que, obviamente, fue alterada para proveer más controles a los intereses dictatoriales. Luego, en la “propuesta constitucional 2012” persisten execrables vicios. Me refiero a la pretensión de salvaguardar “funciones económicas sociales” que no sólo no quedan definidas, sino que son indefinibles en el contexto de la acción humana que es central al desenvolvimiento económico de las personas y de la unión familiar. En particular, el Título X abre la puerta de par en par a la discrecionalidad de las autoridades, lo cual la misma Constitución prohíbe en el Artículo 18, que le precede. Veamos y analicemos este artículo y otras normas:

    ARTICULO 282. El ejercicio de las actividades económicas corresponde primordialmente a los particulares; pero el Estado las orientará, dirigirá, reglamentará, remplazará o creará, según las necesidades sociales y dentro de las normas del presente Título, con el fin de acrecentar la riqueza nacional y de asegurar sus beneficios para el mayor número posible de los habitantes del país.

    El Estado planificará el desarrollo económico y social, mediante organismos o departamentos especializados cuya organización y funcionamiento determinará la Ley.

    Artículo 282 del Título X, “el ejercicio de las actividades económicas corresponde primordialmente[1] a los particulares…” acciones económicas que debemos suponer interactúan en un mercado de intercambios voluntarios, libre de toda coacción. Con esta introducción al tema económico, antes del punto y coma, los constitucionalistas dan un paso firme y seguro al reconocer lo obvio y natural, porque nadie puede economizar por otra persona, igual que tampoco pueden respirar por ella. Pero, luego de un punto y coma, los amanuenses del poder militar dan rienda suelta a sus verdaderas intenciones de control, al decir: “pero el Estado las orientará, dirigirá, reglamentará, remplazará o creará, según las necesidades sociales…”, dando en una misma oración la prioridad económica a la persona para luego negarla. En materia legislativa es imperativo ser sumamente cauto al momento de poner peros y establecer excepciones que tienden a negar el principio primordial que ya se ha establecido, en virtud de circunstancias que difícilmente pueden ser determinadas por lo cual da lugar a dudas y la creación de suspicacias o peor, de contradicciones que promueven la discrecionalidad de las autoridades y de sus agentes.

    Es obvio que los constitucionalistas del 72 no creían en la libertad de la persona, término que originalmente nace para referirse a Jesucristo como la tercera Divinidad. Y si entendemos que fuimos creados en la imagen y semejanza de nuestro Creador, debemos entender que lo que lo caracteriza y heredamos es el albedrío o juicio propio. Entonces, cuando los constitucionalistas dictaminan que “el estado podrá ‘crear…”, no podemos más que preguntarnos: “¿Crear qué cosa? Ello no deja más lugar que lo pretendido es el ejercicio de las actividades económicas, que ya con anterioridad declaran corresponder primordialmente a los particulares; y, por tanto, no a esa entidad elusiva que llamamos “estado”. No sólo se trata de una imposibilidad sino que algo absurdo. ¿Cómo va el Estado a crear, orientar, dirigir, reglamentar o remplazar lo que hace cada persona? Y más allá de lo imposible, saca a relucir la tendencia totalitaria del constitucionalista. De aquí en adelante es inevitable cuestionar la validez de todo el resto del Capítulo X, lo cual quedará claro cuando revisamos los artículos posteriores; que se supone complementan y amplían el precepto inicial y primordial.

    Pero antes de seguir examinando los artículos posteriores, detengámonos a explorar con mayor esmero el principio del albedrío.[2] ¿Qué es el hombre sin albedrío? Si el ser humano fue creado con albedrío a la imagen y semejanza de su creador, siendo aquello que determina su misma humanidad, cualquier ley que no lo reconozca y pretenda negar esta facultad, automáticamente pierde sentido y queda invalidada. Invalidada porque es incumplible; análogo a legislar la prohibición de respirar o alimentarse. Y cuando decimos que el albedrío es elemento connatural e inviolable de la persona humana, no faltarán los que piensen y argumenten que ello abre el camino al “libertinaje;” lo cual no es cierto, porque la libertad para actuar, en la misma Constitución, está constreñida a la actuación lícita.

    Más allá de estar constreñida a lo licito, el albedrío sólo tiene sentido cuando está circunscrito a un bienandar, que en última instancia coincide y depende del bien del otro. Ese actuar está establecido en las costumbres de los pueblos y depende de la ley natural que es previa a los códigos legales. La ley no se inventa, se descubre. Por ello, debemos ser cautos en cuanto a lo que es y no es “lícito,” debido a que la misma ley es vulnerable a ser falaz y convertida en instrumento contrario a la naturaleza del ser humano. Entonces, ¿qué ocurre cuando la ley es viciada, al punto que se torna difícil o imposible de acatar?

    Así, en el contexto de lo que se discute, ¿cómo podría el ciudadano ejerce con albedrío su economía[3] personal y familiar, si antes debe esperar que el estado le “oriente, dirija, reglamente, remplace, o cree según necesidades sociales” que no quedan definidas? Y no sólo el hecho de que no queda claro, sino que arrebata libertad y con ello criterio, para ser remplazado por el criterio de otras entidades, que sabemos son eminentemente políticas; más que nada en el sentido peyorativo del vocablo. Abundan las fuentes autorizadas que hacen énfasis en la necesidad de no alienar al ser humano de su albedrío; tal como la ya citada en cuanto a que el ser humano por naturaleza es libre, moldeado a imagen y semejanza de su creador, que si algo lo caracteriza es la libertad. Esto está reconocido en la Carta universal de los derechos humanos y en incontables constituciones y en otras fuentes. Paso a enunciar algunas.

    Encíclica papal “Año Centésimo,” en dónde el Papa Juan Pablo II delineó los principios de la solidaridad y de subsidiaridad[4] y demostrando un entendimiento de las reacciones que puede darse en la esfera social cuando los límites del estado no quedan bien definidos y mantenidos. Aunque esta encíclica fue escrita hace más de dos décadas, bien puede ser aplicada al mundo del momento: Mediante la intervención directa estatal en el mercado se despoja a la sociedad de su responsabilidad, y el estado de asistencialismo central deviene en la pérdida de las energías humanas y en un desmedido aumento de las agencias públicas, que son dominadas más por maneras burocráticas de pensar que por una auténtica solidaridad y deseo de servir al cliente ciudadano; todo lo cual es acompañado por un enorme aumento del gasto. De hecho, las necesidades de los más desposeídos son mejor servidas por quienes están más cercanos a ellos y que por eso los entienden mejor; sin mediar intereses electoreros y peores. Hablamos de los vecinos y de la comunidad inmediata y más cercana. A menudo las necesidades humanas van mucho más allá de lo material y requieren de una respuesta más profunda y humana que no puede venir por intermedio del aparato político.

    [1] PRIMORDIAL: “muy importante o necesario, fundamental” – rae –; también, “primitivo, primero o esencial,” y más aún: eje, elemental. Primordial

    También deriva en “primar,” que es aquello que “sobresale, prevalece o domina.” Una vez que el legislador establece el carácter primordial de la actividad en la persona no tiene sentido más adelante anular el principio con vaguedades. Algunos interpretan que “primordial” significa que existe una segunda instancia que abre el camino a la intervención centralizada. Sin embargo, primordial se refiere solamente a la persona.

    [2] ALBEDRÍO: Albedrío deviene del latín arbitrium, generando así una dualidad expresiva en albedrío y arbitrio. Arbitrium en latín significa la capacidad de juicio, discernimiento y opinión. Es la libertad de opinar o actuar según nuestro juicio. Desafortunadamente el uso ha ido desfigurando el significado y sentido del término; al cual se le ha añadido la innecesaria redundancia de “libre” albedrío. Y más trágico aún es que la RAE destaque en primera acepción que se trata la “voluntad no gobernada por la razón, sino por el apetito, antojo o capricho.” Decepciona esta definición de la RAE. ¿Qué sería el hombre sin arbitrio o albedrío? ¿Acaso el actuar a juicio propio es desorden? El ser humano es libre para actuar, sí; pero constreñido a la actuación lícita o de bien. La misma Constitución dice que somos libres para todo lo que no está prohibido.

    [3] Economía: o economizar es ver como logramos satisfacer necesidades ilimitadas con recursos limitados. Como lograr que la quincena alcance.

    [4] solidaridad: sólo se puede ser solidario a título personal y con aquello que es propio; por ello los gobiernos no pueden ser solidarios. Subsidiaridad: principio que advierte que una estructura social de orden superior no debe interferir en la vida interna de un grupo de orden inferior, privándola de sus competencias, sino que más bien debe sostenerla en caso de necesidad.

  • ¿Podemos delegar al Estado la educación de nuestros hijos?

    La pregunta fundamental que nos debemos plantear en la materia política siempre será: ¿para qué queremos al Estado?; es decir, ¿cuáles son sus funciones? Otra forma de ver el tema sería: ¿Para que sirve o son buenos los gobiernos del estado y para que no.

    Casi todos podemos hallar suelo común en que al Estado corresponde la función de seguridad y en particular la de defender la nación en caso de invasión. Pero, aquí ya debemos hacer un alto y diferenciar en el tema de la “seguridad” ciudadana, pues jamás podríamos delegar toda nuestra seguridad personal, lo cual ni siquiera debía requerir explicación; ya que el estado carece de la facultad de la omnipresencia y; más aún, ni debíamos querer delegar semejante función a los gobiernos, aunque, tristemente, muchos así parecen desearlo. La seguridad comienza en lo personal, en la casa, en el barrio y así hasta llegar al estado. Visto desde otro enfoque, todos somos policías y delegamos esa función en la medida de lo posible y conveniente.

    Dicho lo anterior, podemos extender los conceptos vertidos a la educación y entender que al Estado corresponden algunas funciones sociales pero no todas y no del todo, y se hace vital trazar la frontera entre el Estado, la persona y familia. Con ánimo didáctico mordaz, igualmente señalo que el Estado no puede comer o beber agua por nosotros, y vale la pena señalar esto porque como van las cosas pareciera que algunos hasta la ida al retrete desean delegar. Todo esto nos lleva a la pregunta fundamental formulada en el título de este ensayo; es decir, ¿hasta dónde podemos delegar al estado la educación de nuestros hijos? El problema comienza en artículo 56 de nuestra Constitución cuando dice: “…el Estado… garantiza a los padres de familia el derecho de participar en el proceso educativo de sus hijos.” Magnánima la Constitución que permite a los padres “participar”; y he aquí que asoma el problema.

    Lo malo es que no queremos ver lo que está frente a nuestras narices, tal como vemos con el desorden vial en Panamá, y emana o responde a un grupo de legisladores en la Comisión de Transporte de la Asamblea que ven y usan a la ATTT como su feudo personal. En tal situación, muy lejos quedan los propósitos de seguridad y efectividad del transporte. ¿Acaso no vemos la ilegalidad tantos retenes de tránsito? Tal vez la mayoría no lo ve, y he allí la fuente de anarquía. ¿Acaso no vemos que muchos de los agentes de tránsito no salen a ordenar sino a asaltar a mano armada? ¿No vemos que retienen ilegalmente con la finalidad de mejorar sus ingresos personales y hasta partir y repartir hacia arriba?

    Algo análogo ocurre con el sistema que llamamos “educativo” el cual no educa, porque responde a los bastardos intereses de grupos enquistados en al Apparatchik estatal; cuyas prioridades no compaginan con sus funciones y responsabilidades, y luego, para lograr permanencia, derraman ventajas en gremios sindicales y tal; al tiempo que cacarean de igualdad y equidad.

  • Canal de Panamá en crisis por la sequía, amenaza la economía mundial

    El Canal de Panamá, una de las infraestructuras más importantes del siglo pasado, se enfrenta a una crisis sin precedentes. Conectando dos océanos y siendo la ruta más corta entre ellos, ha sido vital para el transporte de mercancías por barco durante décadas. Sin embargo, la sequía prolongada está agotando sus recursos hídricos y afectando el comercio. En este artículo, exploraremos la situación actual del Canal de Panamá, las restricciones impuestas y las posibles consecuencias para la economía global.

    El Canal de Panamá y su relevancia económica

    El Canal de Panamá ha tenido un impacto significativo en la economía mundial. Con casi el 6% del comercio global pasando por sus aguas, más de 12,000 barcos cruzan el canal anualmente, transportando carga a más de 160 países. Esta vía ha sido fundamental para agilizar el transporte marítimo y reducir costos logísticos, permitiendo el flujo eficiente de mercancías en todo el mundo.

    La peor sequía en la historia del canal

    Lamentablemente, el Canal de Panamá se enfrenta actualmente a una sequía extrema que amenaza su funcionamiento. Desde 2019, la región ha experimentado una disminución del 20% en las precipitaciones, convirtiéndose en uno de los períodos más secos desde la década de 1950. A pesar de los esfuerzos de las autoridades para ahorrar agua reduciendo el tráfico de barcos y restringiendo el calado máximo, la situación no ha mejorado. Las precipitaciones durante los primeros meses de este año fueron menos del 50% de lo normal, según Everstream Analytics.

    Impacto en el transporte y restricciones impuestas

    La disminución de los niveles de agua ha llevado a la implementación de restricciones en el canal. Los buques más grandes ahora deben reducir su calado, lo que significa transportar menos carga o reducir el peso de los cargamentos. Según un artículo de Bloomberg, a partir del 24 de mayo, se permiten calados de hasta 13,56 metros para los buques Neo-Panamax, como los portacontenedores y transportadores de gas licuado de petróleo. Esto podría resultar en una disminución del 40% en la carga de algunos barcos, lo que representa un desafío significativo para la industria del transporte marítimo.

    Tarifas adicionales y posibles alternativas

    Las restricciones en el canal no solo generan demoras, sino también costos adicionales. Se requerirán más barcos para transportar la misma cantidad de mercancía, y en algunos casos, será necesario dividir la carga más pesada en contenedores separados. Según estimaciones de analistas, estas medidas podrían aumentar los costos en alrededor de $1,500 por contenedor para importadores y minoristas que utilizan esta ruta.

    Ante estas circunstancias, los armadores podrían optar por buscar alternativas, como el canal de Suez, que se ha vuelto más competitivo en términos de costos. Otros también están observando el deshielo del Ártico debido al calentamiento global, que podría abrir una ruta competitiva por el norte. Además, algunos podrían considerar el uso de puertos en el sur de California, lo que implicaría cargar los contenedores en camiones o trenes con destino a los centros de población del medio oeste y la costa este. Incluso el proyecto de canal en Nicaragua ha surgido como una opción viable en el futuro.

    Causas de la escasez de agua y posibles consecuencias

    La falta de lluvias ha puesto en peligro el sistema de esclusas del Canal de Panamá. El lago Gatún, que proporciona el agua necesaria para su funcionamiento, está experimentando niveles históricamente bajos. Además, el paso de los barcos consume una enorme cantidad de agua dulce, aproximadamente 190 millones de litros por cada tránsito. Con más de 12,000 barcos cruzando el canal cada año, esta situación es alarmante.

    La temperatura en la región ha aumentado en los últimos años, lo que ha provocado un aumento del 10% en los niveles de evaporación tanto del lago Gatún como del lago Alhajuela, según los expertos. Si la sequía persiste, el futuro del canal está en riesgo, ya que podría dejar de ser un paso seguro para las embarcaciones o incluso ¿cerrar permanentemente?.

    Conclusiones

    El Canal de Panamá, una maravilla de la ingeniería moderna, se enfrenta a una crisis sin precedentes debido a la prolongada sequía. Las restricciones impuestas a los buques y las tarifas adicionales están afectando al transporte marítimo y generando costos más altos para importadores y minoristas. Además, existe la preocupación de que los armadores busquen rutas alternativas o utilicen otros canales como el de Suez.

    Es fundamental que se tomen medidas para abordar esta crisis hídrica y preservar la vitalidad del Canal de Panamá. La gestión sostenible del agua y la exploración de soluciones a largo plazo son cruciales. Asimismo, se deben considerar opciones como la inversión en infraestructuras de almacenamiento y sistemas de captación de agua para garantizar la viabilidad y la importancia económica de esta vía de navegación crucial en el futuro.

    Fuente:
    Everstream Analytics. «Canal de Panamá se seca a medida que la falta de lluvias golpea la economía mundial». [En línea]. Consultado el 4 de junio de 2023]. https://www.inboundlogistics.com/articles/panama-canal-drought-shipping-and-the-supply-chain/

    https://www.xataka.com/empresas-y-economia/canal-panama-se-esta-quedando-agua-sequia-esta-encareciendo-comercio-maritimo

     

     

  • La quinta columna de la Teología de la Liberación

    Como es de público conocimiento, la expresión quinta columnista tiene su origen en el campo militar primero utilizado durante la Guerra Civil española para aludir a cuatro columnas que avanzaban en una dirección mientras que había una quinta con infiltrados que operaba con los objetivos opuestos. Esta terminología también se empleó durante la Segunda Guerra Mundial para hacer referencia a franceses que en su propio territorio estaban camuflados de patriotas pero ayudaban a los nazis para el atropello de derechos, del mismo modo ocurrió en Holanda y Noruega con el apoyo a la invasión del totalitarismo alemán. Todos generalmente con apariencia de suscribirse a un bando pero adherían a las fuerzas contrarias.

    Antes de eso Quinto Fabio Máximo utilizó la estrategia de infiltrarse en las filas enemigas de Aníbal en las Guerras Púnicas, lo cual fue imitado por la Sociedad Fabiana en Inglaterra con el mismo propósito de adentrarse en las mentes con su socialismo tal como había sugerido Antonio Gramsci y que fue aplicado por personajes como Eudocio Ravienes cuando trabajaba para el Kremlin para penetrar la Iglesia española y la chilena.

    En otras ocasiones me he referido a lo que va a continuación pero debido a la persistencia de lo que estimamos es un peligro, vuelvo sobre el asunto. Es lo que sucede en una medida en la Iglesia católica de la actualidad: el disfraz de los valores tradicionales pero en la práctica se actúa en sentido contrario. En este sentido es de mucho interés la obra del sacerdote polaco que en otra oportunidad he citado: Miquel Poradowski -doctor en teología, doctor en derecho y doctor en sociología- en uno de sus libros titulado El marxismo en la Iglesia consigna que “No todos se dan cuenta hasta dónde llega hoy la nefasta influencia del marxismo en la Iglesia. Muchos, cuando escuchan algún sacerdote que predica en el templo, ingenuamente piensan que se trata de algún malentendido. Desgraciadamente no es así. Hay que tomar conciencia de estos hechos porque si vamos a seguir cerrando los ojos a esta realidad, pensando ingenuamente que hoy día, como era ayer, todos los sacerdotes reciben la misma formación tradicional y que se les enseña la misma auténtica doctrina de Cristo, tarde o temprano vamos a encontrarnos en una Iglesia ya marxistizada, es decir, en una anti-Iglesia”.

    En una oportunidad conversando sobre estos temas, mi amigo RP y abogado Manuel Montes señaló que en momentos de declive de valores muchos eran influidos por ese clima a lo cual no están exentos los sacerdotes, especialmente en los seminarios de iniciación si se los expone a visiones opuestas a los Mandamientos de no robar y no codiciar los bienes ajenos.

    En este contexto no puedo eludir tres citas que siguen que han sido muy difundidas pero en este caso se hace necesario reiterar. En la Encíclica Rerum Novarum se lee el siguiente pasaje: “Quede, pues, sentado que cuando se busca el modo de aliviar a los pueblos, lo que principalmente, y como fundamento de todo se ha de tener es esto: que se ha de guardar intacta la propiedad privada. Sea, pues, el primer principio y como base de todo que no hay más remedio que acomodarse a la condición humana; que en la sociedad civil no pueden todos ser iguales, los altos y los bajos. Afánense en verdad, los socialistas; pero vano es este afán, y contra la naturaleza misma de las cosas. Porque ha puesto en los hombres la naturaleza misma, grandísimas y muchísimas desigualdades. No son iguales los talentos de todos, ni igual el ingenio, ni la salud ni la fuerza; y a la necesaria desigualdad de estas cosas le sigue espontáneamente la desigualdad en la fortuna, lo cual es por cierto conveniente a la utilidad, así de los particulares como de la comunidad; porque necesitan para su gobierno la vida común de facultades diversas y oficios diversos; y lo que a ejercitar otros oficios diversos principalmente mueve a los hombres, es la diversidad de la fortuna de cada uno”.

    Pio XI ha señalado en Quadragesimo Anno que “Socialismo religioso y socialismo cristiano son términos contradictorios; nadie puede al mismo tiempo ser buen católico y socialista verdadero” y Juan Pablo II ha aclarado bien el significado del capitalismo especialmente en la sección 42 de Centesimus Annus. En otras oportunidades me he referido en detalle a documentos emitidos por el actual Papa y a sus declaraciones en Cuba, Paraguay, Perú, Brasil y Chile pero en esta ocasión me circunscribo a dos manifestaciones. En entrevista de Eugenio Scalfari –director de La Reppublica– al Papa Francisco, publicada el 11 de noviembre de 2016 en el mencionado diario el periodista le preguntó qué opinaba que en muchas ocasiones se le acuse de comunista o marxista por lo que respondió: “Mi respuesta siempre ha sido que en todo caso son los comunistas los que piensan como los cristianos”.

    En su mensaje a la OIT -reproducido en YouTube desde el Vaticano- el Papa Francisco afirmó que “Siempre junto al derecho de propiedad privada está el más importante anterior principio de la subordinación de toda propiedad privada al destino universal de los bienes de la tierra y por tanto el derecho de todos a su uso. Al hablar de propiedad privada olvidamos que es un derecho secundario que depende de ese derecho primario que es el destino universal de los bienes.” A nadie se le escapa que con este peculiar silogismo la propiedad privada queda sin efecto e irrumpe lo que en ciencia política se conoce como la tragedia de los comunes, es decir, lo que es de todos no es de nadie, lo cual perjudica muy especialmente a los más vulnerables debido a la extensión de la pobreza que significa el derroche de los siempre escasos recursos.

    En este cuadro de situación es de interés tener presente lo estipulado por la Comisión Teológica Internacional de la Santa Sede que consignó el 30 de junio de 1977 en su Declaración sobre la promoción humana y la salvación cristiana que “El teólogo no está habilitado para resolver con sus propias luces los debates fundamentales en materia social […] Las teorías sociológicas se reducen de hecho a simples conjeturas y no es raro que contengan elementos ideológicos, explícitos o implícitos, fundados sobre presupuestos filosóficos discutibles o sobre una errónea concepción antropológica. Tal es el caso, por ejemplo, de una notable parte de los análisis inspirados por el marxismo y leninismo […] Si se recurre a análisis de este género, ellos no adquieren suplemento alguno de certeza por el hecho de que una teología los inserte en la trama de sus enunciados”.

    Es que la libertad y el consiguiente respeto recíproco resultan esenciales para el bienestar moral y material de todos, muy especialmente de los más vulnerables. Los más necesitados para mejorar en sus condiciones de vida necesitan que se incrementen las inversiones producto de ahorro anterior puesto que constituye la única causa de incrementos en salarios e ingresos en términos reales. Este proceso ocurre cuando se protegen derechos y quienes producen para progresar deben llevar a cabo sus producciones para atender los requerimientos del prójimo. Quienes aciertan obtienen ganancias y quienes yerran incurren en quebrantos. En esto consiste el mercado libre que demanda protección a la propiedad privada puesto que es lo que permite no solo lo dicho sino la trasmisión de precios que son irremplazables indicadores de la mejor utilización de los siempre escasos recursos. Lo contrario induce al derroche y por ende al empobrecimiento. Esta es la diferencia entre países que progresan porque cuentan con marcos institucionales civilizados y los que se estancan o retroceden debido a estatismos que condenan a la miseria.

    El trabajo más conocido del Padre Gustavo Gutiérrez es Teología de la Liberación, libro publicado en 1971 inmediatamente después de la reunión fundacional de la novel “teología de la liberación” ocurrida en Chimbote (Perú), en 1968, que influyó notablemente en las reuniones de Obispos y sacerdotes en Medellín primero y Puebla después. El libro de referencia cuenta con doce ediciones en castellano, obra traducida al inglés, francés, italiano, alemán, portugués, holandés, vietnamita, coreano, japonés y polaco. Una de los primeros actos del actual Papa cuando asumió fue concelebrar en San Pedro con el Padre Gutiérrez.

    El eje central del libro consiste en señalar que la teología tradicional (“lírica” dice el autor) no se ha comprometido con las políticas concretas de este mundo y que las mismas son capitalistas, lo cual estima significan la explotación a los relativamente más pobres. Respecto a esto último, no menciona el hecho que hoy día no existen prácticamente vestigios de capitalismo puesto que los entrometimientos del Leviatán con las vidas y haciendas ajenas es permanente y creciente a través de alianzas con mal llamados empresarios (que son en verdad ladrones de guantes blancos) que viven del privilegio con el apoyo de instituciones internacionales nefastas como el FMI, a través de gastos estatales elefantiásicos, deudas públicas descomunales que comprometen el patrimonio de futuras generaciones que ni siquiera han participado en la elección del gobernante que contrajo la deuda, a través de impuestos insoportables y de regulaciones absurdas y asfixiantes que, entre otras muchas cosas, generan un desempleo colosal.

    Todos provenimos de la caverna, cuando no del mono, la forma de progresar es contar con marcos institucionales que resguarden el respeto recíproco, lo cual significa el derecho a la vida, a la libertad y a la propiedad. Como hemos apuntado, esta última institución resulta indispensable puesto que los bienes son escasos en relación a las necesidades, por lo que la asignación y reasignación se lleva a cabo vía las compras y abstenciones de comprar que premian a quienes han dado en la tecla con las preferencias del prójimo y los que no aciertan acumulan pérdidas. Así es como los factores de producción se van adaptando a los requerimientos de la gente. Si se opta por los bienes en común sucede “la tragedia de los comunes” (lo que es de todos no es de nadie y los incentivos se pervierten) y no hay manera de conocer cuales son las cambiantes prioridades de la gente para asignar recursos.

    Vamos ahora resumidamente a lo que aconseja el Padre Gutiérrez en su afamado libro. En este sentido, escribe que “Marx irá construyendo un conocimiento científico de la realidad histórica. Analizando la sociedad capitalista en la que se dan en concreto la explotación de unos seres humanos por otros, de una clase social por otra y señalando las vías de salida hacía una etapa histórica en la que la persona humana pueda vivir como tal […] Iniciativa que debe asegurar el paso del modo de producción capitalista al modo de producción socialista […] creadas las condiciones de una producción socializada de la riqueza, suprimida la apropiación privada de la plusvalía, establecido el socialismo, las personas puedan comenzar a vivir libre y humanamente”, para lo cual recomienda “una revolución social” y “una radicalización política” y que “la revolución cubana ha cumplido un papel acelerador” e insiste en los beneficios del “foquismo guerrillero” y “nuevas formas de lucha armada” y que “ello supone y facilita, por otra parte, un diálogo doctrinal con el marxismo” ya que “un sector importante del clero latinoamericano pide” que no hay que “confundir violencia injusta de los opresores que sostienen este ´nefasto sistema´ con la justa violencia de los oprimidos que se ven obligados a ella para lograr su liberación”.

    Al fin y al cabo la liberación del pueblo judío de Egipto y que Jesús haya nacido y muerto en manos del poder político no se trataba para nada de salir de una esclavitud para ir a otra y el conflicto con el poder político no es para imponer un sistema totalitario sino de respeto a los derechos inalienables de cada cual que son superiores y anteriores al gobierno.

    En otro momento hemos citado algunos pasajes bíblicos al efecto de subrayar la importancia de la pobreza de espíritu. Ahora lo hacemos nuevamente como la antesala del fin de esta nota periodística: en Deuteronomio (viii-18) “acuérdate que Javeh tu Dios, es quien te da fuerza para que te proveas de riqueza”. En 1 Timoteo (v-8) “si alguno no provee para los que son suyos, y especialmente para los que son miembros de su casa, ha repudiado la fe y es peor que una persona sin fe”. En Mateo (v-3) “bienaventurados los pobres de espíritu porque de ellos es el reino de los cielos” fustigando al que anteponga lo material al amor a Dios (amor a la Perfección), en otras palabras al que “no es rico a los ojos de Dios” (Lucas xii-21), lo cual aclara la Enciclopedia de la Biblia (con la dirección técnica de R. P. Sebastián Bartina y R. P. Alejandro Díaz Macho bajo la supervisión del Arzobispo de Barcelona): “fuerzan a interpretar las bienaventuranzas de los pobres de espíritu, en sentido moral de renuncia y desprendimiento” y que » la clara fórmula de Mateo -bienaventurados los pobres de espíritu- da a entender que ricos o pobres, lo que han de hacer es despojarse interiormente de toda riqueza” (tomo vi, págs. 240/241). En Proverbios (11-18) “quien confía en su riqueza, ese caerá”. En Salmos (62-11) “a las riquezas, cuando aumenten, no apeguéis el corazón”. Este es también el sentido de la parábola del joven rico (Marcos x, 24-25) ya que “nadie puede servir a dos señores” (Mateo vi-24).