Categoría: Politica y Actualidad

  • ¿Peligra su trabajo con la inteligencia artificial?

    Ante el acceso generalizado a la Inteligencia Artificial, hay preocupación sobre su impacto en el plano laboral. Algunos expertos creen que habrá cambios en casi todas las profesiones, y otros opinan que la tecnología ayudará a las personas a realizar sus tareas y creará nuevo trabajo.

    Google anunció el miércoles herramientas operadas con inteligencia artificial que se encuentran en proceso de prueba y pronto estarán disponibles para el público general.

    Las herramientas asistirán en escribir y organizar correos electrónicos, tomar notas durante una reunión, crear documentos con textos completos y presentaciones a través de aplicaciones que ya se utilizan popularmente, como Gmail, Google Doc o Slides. Las herramientas tienen como objetivo darle un “colaborador” a los humanos en tiempo real, dijo durante el anuncio Thomas Kurian, director de Google Cloud.

    Recientemente, Microsoft lanzó su nuevo motor de búsqueda con IA, que integra al ChatGPT, de la compañía OpenIA, que tiene la capacidad de generar largos y coherentes textos, códigos, explicar y razonar y proveer casi cualquier información.

    En los últimos 200 años, desde la Revolución Industrial, las nuevas invenciones han revolucionado los mercados laborales. Pero con la llegada de la IA, los expertos auguran que habrá cambios en casi todas las áreas profesionales.

    “A diferencia de estas otras innovaciones, la IA interactúa directamente con los humanos y la cognición humana: puede acceder a nuestras mentes. ChatGPT es solo el comienzo», dijo a la Voz de América Ashlesha Nesarikar, fundadora y directora de Plano Intelligence, una empresa de IA con sede en Texas. «Los trastornos causados por la IA superarán con creces nuestras experiencias”.

    Los artistas, por ejemplo, podrían ver su arte utilizado en obras derivadas. Los escritores creativos podrían ver copiados sus estilos. Los audios o videos podrían modificarse para cumplir nuevos propósitos, y equipos enteros creativos pueden ser reemplazados por una AI autónoma, explicó Nesarikar.

    Otros trabajos administrativos en contabilidad, derecho, finanzas, atención médica o educación, entre otros, podrían verse afectados gravemente a menos que impliquen una interacción directa con los clientes a nivel personal, indicó Nesarikar.

    Pero pese a los riesgos para profesiones tradicionales, Maura Grossman, profesora de Ciencias de la Computación de la Universidad de Waterloo, en Canadá, augura que se ganarán nuevos puestos de trabajo.

    “Ya podemos ver empresas que anuncian nuevos puestos para científicos informáticos y de datos familiarizados con ChatGPT, y para ‘ingenieros rápidos’ que pueden desarrollar consultas para generar resultados útiles”, dijo a la VOA.

    Selmer Bringsjord, director del Departamento de Ciencias Cognitivas del Instituto Politécnico Rensselaer de Nueva York, dijo que “en general, cualquier cosa que se pueda predecir con bastante precisión a partir de datos masivos sobre actividades pasadas debería ser posible de conquistar para la IA, lo que significa que cualquier trabajo humano que se base en datos anteriores está en riesgo».

    «Realmente, la creatividad es un gran factor decisivo”, dijo.

    Bringsjord apuntó que, tradicionalmente, los economistas usan modelos que implican que a medida que aumenta la automatización, la productividad humana también aumenta, y si esa automatización reemplaza a un humano, ese humano puede pasar a otro trabajo en otro sector del mercado.

    Sin embargo, “lo que los economistas hasta este punto nunca tomaron en cuenta explícitamente en sus modelos es la posibilidad de una inteligencia artificial que literalmente iguale o supere a la inteligencia humana en algunos dominios».

    «Esto ahora está empezando a suceder. Hay trabajos que ChatGPT puede hacer en todos los ámbitos, y mejor que cualquier humano”, indicó.

    ¿Cómo ser competitivos frente a la IA?

    La rapidez con que las herramientas de IA pueden realizar tareas es uno de los aspectos con los que los humanos tendrán dificultad compitiendo, por lo que es necesario adquirir nuevas habilidades, apuntaron los expertos.

    Grossman, por su parte, aseguró que “debido a que la IA no es completamente autónoma y puede cometer errores, todavía existe la necesidad de que un humano esté al tanto para verificar su trabajo».

    «Por el momento, las herramientas de IA aumentarán el trabajo de los humanos, en lugar de reemplazarlos por completo, permitiéndoles hacer más”, dijo.

    Esto trae consigo una nueva realidad. En el pasado, los estudiantes completaban su educación y capacitación e ingresaban a la fuerza laboral. Ahora “es posible que nos estemos moviendo hacia un mundo donde los trabajadores regresan periódicamente a la escuela a lo largo de sus vidas para volver a capacitarse a medida que avanza la tecnología”, agregó Grossman.

    Una estrategia sería vincularse a trabajos que hacen y mejoran la IA y los robots, dijo Bringsjord.

    Otros trabajos competitivos son aquellos que valoran la capacidad para resolver problemas únicos que requieran una gran precisión. Por ejemplo, personas especializadas en reparaciones graves en áreas como plomería o carpintería.

    Estos, aunque son servicios difíciles de ejercer por la AI, son mal remunerados, dijo David Autor, profesor de economía en el Instituto de Tecnología de Massachusetts, el miércoles durante un evento del Instituto Brookings, un centro de investigación en Washington DC.

    “Tenemos muchas personas altamente estudiadas que realizan tareas profesionales, técnicas y gerenciales, ya sea investigación, medicina, derecho, o tareas creativas. Y luego tenemos muchas personas que están haciendo servicios en persona que son difíciles de automatizar pero también difíciles de hacer más productivos, y como consecuencia están bastante mal pagados y usan habilidades relativamente genéricas”, indicó.

    “Mucha gente podría ser un buen mesero o guardia de seguridad o limpiador con un poco de entrenamiento, y eso significa que esos no tenderán a pagar bien. Así que el desafío también es grande, ¿cuál es el nuevo terreno que se abrirá?”, agregó.

    Nesarikar, por su parte, apuntó que “la demanda de trabajo relacionado con la capacitación, las pruebas, el mantenimiento y el aprovisionamiento de aplicaciones de IA aumentará, aunque estos trabajos pueden requerir una educación técnica de nivel de maestría o experiencia equivalente”.

    Lo cierto es que no hay forma de detener la proliferación de la IA, según los expertos, así que los trabajadores deben evitar luchar contra los desarrollos y en cambio adoptarlos.

    «Es difícil proclamar cualquier trabajo como ‘a salvo’ de la automatización. Dicho esto, sigue siendo valioso desarrollar habilidades blandas, como la empatía, las habilidades de negociación y el sentido del humor, que serán difíciles de reemplazar con IA”, concluyó.

  • Coinbase evalúa abrir un exchange fuera de EEUU

    Coinbase, el popular intercambio de criptomonedas con sede en Estados Unidos, está analizando la posibilidad de establecer una plataforma fuera del país para atender a clientes globales, según un informe de Bloomberg. La empresa está discutiendo con algunos clientes institucionales la posibilidad de establecer potencialmente una plataforma extraterritorial que ofrezca una gama amplia de productos de criptomonedas, incluidos ciertos derivados.

    Aunque aún no se conocen muchos detalles sobre los presuntos planes, se sabe que al lanzar una plataforma comercial en el extranjero, Coinbase podría proteger sus apuestas contra un entorno regulatorio hostil en los EE. UU. y dar a los clientes internacionales acceso a productos más nuevos que pueden ser mal vistos por las autoridades en su mercado local, como préstamos y comercio en mercados de finanzas descentralizadas.

    Si se lleva a cabo, la nueva plataforma de Coinbase competiría con Binance, que ya tiene un intercambio para atender a clientes de todo el mundo separado de Binance.US, su plataforma para clientes estadounidenses. La estrategia de expansión internacional de Coinbase se centrará en jurisdicciones regulatorias de alto nivel.

    La decisión de Coinbase de explorar la posibilidad de establecer una plataforma extraterritorial se produce en un momento en que los reguladores estadounidenses están intensificando las medidas de escrutinio en la industria de criptomonedas. La acción regulatoria contra el sector se ha intensificado después del colapso del exchange FTX en noviembre. Este año, los reguladores ya han tomado acciones de cumplimiento contra Kraken y la emisora de stablecoins, Paxos. Además, el cierre de tres bancos amigables con las criptomonedas también ha sonado las alarmas.

    Coinbase no es la única empresa que estaría buscando salir de EE. UU. en medio de la presión regulatoria. La operadora de TrueUSD informó recientemente que ha trasladado sus activos de reservas fuera del país después de que la caída de su socio bancario, Signature Bank, dejara un vacío para diversas empresas del sector.

    A pesar de la presión regulatoria en EE. UU., Coinbase sigue enfocado en expandirse internacionalmente. Emilie Choi, directora de operaciones de Coinbase, dijo recientemente que la expansión internacional seguirá siendo una parte fundamental de cómo opera la empresa. Coinbase está alentado por los desarrollos regulatorios en la Unión Europea y el Reino Unido, y continuará invirtiendo en ambas jurisdicciones.

    Coinbase se ha negado a comentar sobre los presuntos planes, pero ha destacado su estrategia de expansión empresarial. Según un portavoz de Coinbase citado por The Block, «como se compartió en nuestro blog, estamos acelerando nuestra estrategia internacional ‘Go Broad, Go Deep’ en seis continentes para servir mejor a nuestra base de usuarios global».

    La expansión internacional se centrará en jurisdicciones regulatorias de alto nivel. Aunque aún no se ha decidido dónde se establecerá el nuevo negocio, Coinbase es uno de los principales exchanges de monedas digitales del mundo, con licencia en varias jurisdicciones y presencia en más de 100 países. Sin embargo, actualmente, los pedidos de clientes de todo el mundo se envían a la misma plataforma de EE. UU.

    ¡¡Qué oportunidad tendría Panamá si hubiera seguido el camino que en su momento atrajo a los principales exponentes de la industria de bitcoin, cuando New York imponía sus regulaciones nefastas!!. Pero no. Ello no sucederá lamentablemente.

     

  • Capitalismo y altruismo

    Cuando Carl Marx acuñó el término “capitalismo”, para referirse a la ideología empresarial o de emprendimiento, lo hizo con ánimo de torcer el concepto ante los ojos de los adictos a la envidia, con lo cual buscaba, entre otras, vender la idea de que el capitalismo no se compaginaba con el altruismo. Su mordaz propósito tuvo éxito en su mórbido propósito de promover la Babel a fin de adelantar la agenda comunista; es decir, el centralismo o totalitarismo. ¡Lástima!, pues el significado de “capitalismo” viene de “cápita” o cabeza, referido a quien usa la cabeza en sus esfuerzos económicos de vida.

    Pero, en vez de hablar de “capitalismo” podríamos hablar de “caputalismo”, siendo que “caput” es voz del latín para cabeza. Y, usando la testa, Ayn Rand aclara que el capitalismo no es un medio amoral o inmoral en el logro del bien común; sino, más bien, que es todo lo contrario. A diferencia, el comunismo o colectivismo que definitivamente son inmorales, dado que niega al ser humano su libertad natural y usufructo de aquello que es propio no sólo de cada quien sino de la misma naturaleza de universo.

    La frase clave o de ideología torcida la vemos en la pretensión de asociar al “bien común” con el colectivismo que contradice al capitalismo o empresarialismo. En el trasfondo lo que vemos es la manipulación de las masas a fin de arrearlas a los corrales del estatismo o la utópica visión de la propiedad comunal. Lástima que aquello que es de todos, no es de nadie y, nadie lo atiende.

    El mayor capital humano está en las personas y, en particular, nuestra cabeza en dónde reside el conocimiento de nuestra existencia y su propósito que está presente en todas las cosas que nos rodean. Si buscar a Dios, mira a tu alrededor. En el colectivismo de supuesto bien común, las personas son vistas como elementos de poco significado ante el colectivo. Hoy, que en muchos sitios, tal como en los EE.UU. también se tuerce el sentido del racismo, al mismo tiempo se abanica el centralismo que es sendero al servilismo y primo del racismo. En fin, es la tendencia del tribalismo que opaca y hasta aplasta las personas que forman la tribu.

    Al fonde de la ideología colectiva nos topamos con el axioma de que la riqueza es apenas material y no moral. La realidad es que la riqueza es bienestar o de aquello que es rico, como la salud, los medios económicos, inteligencia, bondad, moralidad y todo lo que conduce al bienandar que es bienestar. El colectivismo es tribalismo a diferencia del empresarialismo que es, en muchos sentidos, virtuoso. Poco conoceremos a la persona humana estudiando a la sociedad sin estudiar a la persona.

    El altruismo o filantropía; que se refiere “al otro” u otra persona, es la conducta humana que brinda atención desinteresada al prójimo; cuyo antónimo es el egoísmo. El colectivista acusa al capitalista de ser egoísta, pero ¿será cierto que el capitalista no quiere y no ayuda al prójimo? Decir esto es un contrasentido o es decir que la persona humana, en lo particular, es egoísta, pero en lo colectivo es altruista. ¡¿De veras?!

    También se acusa al capitalismo se ser fuente de monopolios, pero la realidad va por otra trocha. Cuando el mercado es verdaderamente libre, los monopolios son harto improbables; a diferencia de los monopolios radicados en la ley; tal como el monopolio del fracasado MEDUCA y otras aventuras gubernamentales metiches. Tal es el IDAAN, y antes el IRHE, el ferrocarril, puertos; ni hablar, la CSS. Monopolios hay en leyes que sólo permiten al nacional ejercer una profesión, o que el transporte lo maneja mayormente el gobierno. Vale destacar el caso del MEDUCA que NODUCA, y aún sigue noducando impunemente.

    La realidad es que la mejor forma de servir al prójimo es por intermedio del mercado desembarazado de vagabunderías políticas y sindicales; que siguen sus propios intereses y no los de la comunidad. El empresario que no sirve o satisface a su clientela quiebra. Algunos ven la libertad como libertinaje, lo cual es craso error. Los humanos somos libres para el bienandar y no el malandar.

    En fin, al menos en algunas cosas nuestra constitución atina, tal como en su introito cuando dice: “Con el fin supremo de fortalecer la Nación, garantizar la libertad… exaltar la dignidad humana…” En resumen, el capitalismo es un sistema que se nutre de la no agresión y la libertad personal.

  • El FMI es una verdadera vergüenza

    Una vez más el Fondo Monetario Internacional (FMI) otorga facilidades al gobierno argentino que se caracteriza por endeudarse para luego instalarse en su condición de incumplidor serial. Siempre un explosivo para el próximo gobierno y así sucesivamente en una calesita macabra que se va cayendo a pedazos pero en todos los casos el derrumbe lo sufre la gente de a pie que sistemáticamente ve encogidas sus perspectivas.

    En un país en el que se vienen repitiendo medidas empobrecedoras con una monotonía exasperante no hay más remedio que reiterar las alarmas y sugerir medidas que reviertan los graves problemas que suscita el estatismo que venimos sufriendo desde hace largas décadas a contramano de valores alberdianos que hicieron de nuestro país la admiración del mundo hasta que irrumpió el siempre devastador estatismo.

    Nuestros gobiernos mendigan préstamos para financiar un aparato estatal elefantiásico que carcome todo vestigio de productividad en el contexto de cargas tributarias insoportables, déficit crónicos, inflaciones astronómicas, regulaciones asfixiantes, economía cerrada y mercado laboral anti-trabajo, y henos aquí que en una segunda ronda alardean con que no hay que “pagar con el hambre del pueblo” (que los mismos gobernantes provocan) sin percatarse que los acreedores no pretenden cobrase con hambrunas sino con dólares.

    Henry Hazlitt el economista estrella de Newsweek durante décadas y el célebre autor de La economía en una lección y del detallado y voluminoso análisis de la teoría keynesiana titulada Los errores de la nueva economía, escribió una columna el 11 de noviembre de 1963 que parece preparada para las instancias que corren. Se titulaba “Deshagan el FMI” donde explica que esa institución se estableció en reemplazo de la disciplina monetaria que establecía el patrón oro clásico al efecto, en su lugar, de dar rienda suelta a los procesos inflacionarios. Una vez establecidos los Acuerdos de Génova y Bruselas de los años 20 que permitieron abrir los grifos de la inflación a través de las bancas centrales, se instaló este “banco central de bancos centrales” que luego se transformó en prestamista de gobiernos fallidos. Hazlitt recuerda que “los padres de la entidad fueron Harry Dexter White por los Estados Unidos y Lord Keynes por Inglaterra. White sirvió como director ejecutivo del FMI quien en 1945 fue denunciado por el FBI como espía ruso lo cual fue ratificado por la Justicia en Estados Unidos […] Y Keynes -el mayor apóstol de la inflación de todos los tiempos- en el Parlamento británico el 23 de mayo de 1944 aseguró:”Si tengo alguna autoridad para decir en que es y que no es la esencia del patrón oro, diría que este plan es su exacto opuesto es decir el derrumbe de la moneda independiente del poder político”.

    En esta línea argumental es pertinente recordar que en su prólogo a la edición alemana de la Teoría general de la ocupación, el interés y el dinero, en 1936, en plena época nazi, Keynes escribió que “la teoría de la producción global que es la meta del presente libro, puede aplicarse mucho más fácilmente a las condiciones de un Estado totalitario que a la producción y distribución de un determinado volumen de bienes obtenido en condiciones de libre concurrencia”.

    En este contexto Hazlitt concluye que “la solución real consiste en desmantelar el Fondo Monetario Internacional […] ya que es una gigantesca máquina de inflación mundial” y más adelante subraya que “es realmente asombroso que este sistema fabricado en Breton Woods en 1944 es no solo tolerado sino considerado sacrosanto”.

    Por su parte el cuatro veces candidato a la presidencia en Estados Unidos y ex congresista Ron Paul en el Ron Paul Institute, el 24 de marzo de 2015, en una columna titulada “Eliminen, no reformen al FMI” reitera que esa institución es coactivamente financiada por los contribuyentes de distintos países para dar sustento a gobiernos corruptos y quebrados como consecuencia de aplicar medidas estatistas, y cuando están por renunciar o reconocer sus fracasos reciben carradas de dólares a tasas de interés menores a las de mercado y con repetidos períodos de refinanciación y perdones de diversa envergadura. A título de ejemplo muestra la financiación que recibía del FMI Saddam Hussein y al último apoyo escandaloso a Grecia.

    Al decir de economistas de la talla de Peter Bauer, Doug Bandow, Robert Barro, Karl Brunner, Ronald Vauvel y Raymond Mickesell esta institución sirve para financiar a gobernantes ineptos empujados por la realidad de sus desaciertos, en lugar de permitir que se reviertan sus fracasadas políticas estatistas reciben cuantiosos recursos del Fondo. Sostienen estos profesionales que ese ha sido el caso repetidamente en Argentina, México, Bolivia, República Dominicana, Haití, Indonesia, Irak, Pakistán, Tanzania, la ex Camboya, Filipinas, Ghana, Nigeria, Sri Lanka, Zambia, Uganda, Turquía, El Salvador, Egipto y Etiopía.

    En su visita a Buenos Aires, Yuri Yarim Agaev, enviado por Vladimir Bukouvsky -uno de los más destacados disidentes de la ex Unión Soviética junto con Alexander Solzhenistin- informó que luego del derrumbe del Muro de la Vergüenza liberales rusos estuvieron a punto de acceder al gobierno “si no fuera por la apresurada irrupción del FMI que dotó de millones de dólares a miembros de la nomenclatura de donde finalmente surgió el actual gobierno”.

    Fue muy difundido el caso del general Mobutu Sese Seko que usurpó el poder en Zaire que fue el mayor receptor de ayuda por parte del FMI en relación a su población. El poder de Mobutu fue absoluto condenando a la gente a los suplicios más horripilantes en un contexto de saqueo permanente que permitió que ese sátrapa acumulara una fortuna de ocho mil millones de dólares de esa época.

    A lo consignado debe agregarse el jugoso ensayo de Anna Schwartz (la coautora con el premio Nobel en Economía Milton Friedman de la muy difundida historia monetaria estadounidense) titulado “Es tiempo de terminar con el FMI y el Departamento de Estabilización del Tesoro” y el libro de la doctora en economía por la Universidad de Oxford Dambisa Moyo titulado Cuando la ayuda es el problema, en donde se detallan innumerables casos patéticos de países que reciben cuantiosos recursos en medio de corrupciones alarmantes y dislates económicos fomentados por la ayuda que proviene coercitivamente de bolsillos ajenos.

    En el contexto de la deuda pública externa, es de interés recordar que cuando Thomas Jefferson siendo embajador en París recibió la flamante Constitución norteamericana escribió que “si hubiera podido agregar una cláusula adicional la concretaría en la prohibición al gobierno de contraer deuda” que como lo expresó otro premio Nobel de Economía, James M. Buchanan, “significa comprometer coactivamente patrimonios de futuras generaciones que ni siquiera han participado en el proceso electoral para elegir al gobierno que contrajo la deuda.”

    Entonces el Fondo Monetario Internacional alimenta a burócratas que son remunerados con honorarios colosales a costa de los contribuyentes para en definitiva incentivar el despilfarro y, por ende, el empobrecimiento de todos pero muy especialmente de los más vulnerables cuyos salarios se ven reducidos por el creciente estatismo.

    En este escenario, los gobiernos que se encuentren en serias dificultades por sus mayúsculos desaciertos tendrán dos opciones: rectificar sus errores abriendo el mercado y fortaleciendo marcos institucionales civilizados o, de lo contrario, continuar con los desatinos pero financiados por Corea del Norte, Cuba o similares…si es que allí encontraran dólares, pero no de parte de Washington y sus aliados. Entonces, el fondo del Fondo estriba en terminar cuanto antes con esta entidad que tanto daño ha causado y lo sigue haciendo.

    Recomiendo a los lectores interesados en este tema que consulten los muchos textos recopilados en el Ludwig von Mises Institute donde múltiples autores coinciden en base a muy diversas documentaciones que el FMI debe liquidarse a la brevedad para bien del mundo libre. En ese escenario, como queda dicho, las pesadas burocracias desaparecerían y la banca privada dirigirá sus recursos donde predominen marcos institucionales serios y, por ende, una economía exenta de estatismo crónico y de corrupciones alarmantes.

    En Britannica se lee que “El impacto de los préstamos del FMI ha sido ampliamente debatido. Oponentes al FMI argumentan que sus préstamos incentivan a que los estados miembros apliquen muy malas políticas económicas domésticas, sabiendo que si lo necesitan el FMI los sacarán del apuro. Esta red de contención, sostienen los críticos, demoran las necesarias reformas y crean dependencias de largo plazo. Los oponentes también apuntan que los rescates del FMI se extienden a la banca que ha realizado préstamos a insolventes, por ende los alientan a que aprueben inversiones aun más riesgosas.”

    Se podrá preguntar y repreguntar cómo es posible que el FMI insista en prestar una y otra vez a gobiernos espantosamente irresponsables pero debe advertirse que a diferencia de los que prestan asumiendo riesgos con recursos propios, los burócratas de esta entidad internacional lo hacen coactivamente con el fruto del trabajo ajeno y -vuelvo a remarcar- percibiendo ellos salarios monumentales. No es para hacer algo ad hominem sino al solo efecto ilustrativo pero es preciso subrayar que a esta altura necesitamos una política cristalina y no Kristalina.

  • La crisis bancaria no es por culpa de las criptomonedas

    Tres bancos han sido cerrados o liquidados en los últimos días: Silvergate Bank, Silicon Valley Bank (SVB) y Signature Bank. Lo curioso y que tienen en común es que todos ellos habían prestado servicios a clientes de criptomonedas. Por esta razón, se ha tendido a culpar a las criptomonedas por el colapso de estos bancos, lo cual es falso.

    El caso de Silvergate Bank es particularmente interesante, ya que se liquidó voluntariamente y planea «reembolsar completamente todos los depósitos». En particular, Silvergate bancarizó a varias casas de cambio de criptomonedas y operó una red de liquidación instantánea las 24 horas del día, los 7 días de la semana, entre sus clientes. Si bien la quiebra de FTX afectó a Silvergate, la situación la empeoró una carta crítica  enviada por la senadora estadounidense Elizabeth Warren (D-Mass.) a los ejecutivos del banco a fines del año pasado; ambos hechos debilitaron en parte la percepción pública del banco. La administración de Biden también expresó sus preocupaciones en el mismo sentido.

    Así, Silvergate fue llevado a la bancarrota por una clásica corrida bancaria que fue alentada al menos parcialmente por el gobierno de Estados Unidos, y no por culpa de las criptomonedas (aunque la senadora Warren sostiene lo contrario). Especialmente si se considera que, al final, la liquidación de Silvergate fue voluntaria y su plan incluye una «restitución total de todos los depósitos».

    El caso de SVB es más preocupante, ya que fue tomado por la Corporación Federal de Seguros de Depósitos (FDIC) después de una carrera bancaria clásica impulsada por la mala gestión del riesgo ( colocar los depósitos de los clientes en los valores financieros equivocados , como los bonos del Tesoro a largo plazo o el tipo incorrecto de valores respaldados por hipotecas) y el miedo incitado por los capitalistas de riesgo que poseen grandes intereses financieros en muchas de las empresas bancarizadas por SVB.

    Reuters informó durante el fin de semana que la agencia de calificación crediticia Moody’s estaba preparando una rebaja de la calificación crediticia de SVB, lo que potencialmente llevó a SVB a manejar el riesgo de esta manera. Ante la noticia de la rebaja, SVB supuestamente buscó el consejo de Goldman Sachs. El banco vendió $20 mil millones de bonos en un fin de semana, generando una pérdida aproximada de 2500 billones, y luego intentó cubrir ese agujero mediante la emisión de capital de acciones, lo que fracasó y llevó a su desaparición.

    Cualquier parecido con la crisis del 2008, » es pura coincidencia» dirían en una película.

    Por último, Signature Bank fue cerrado por los reguladores estatales después de que los clientes retiraran más de $10 mil millones en depósitos. Si bien se le consideraba otro banco amigable con las criptomonedas, su exposición a este sector puede haber sido sobrestimada.

    En cualquier caso, culpar a las criptomonedas por estos colapsos es erróneo. En lugar de ello, estos fallos son el resultado de una mala gestión del riesgo y una carrera bancaria de las clásicas de la cual no está exenta ningún banco. Esta acción de presentarse todos juntos al banco y retirar por ventanilla hace colapsar a cualquier banco. Y generalmente los culpables pasan como los salvadores, que son los bancos centrales y gobiernos interviniendo en el mercado, primero generando corridas y luego tratando de apaciguarlas mediante salvatajes que terminan pagando quienes son ajenos al tema.

    Por eso, no es justo ni preciso culpar a las criptomonedas por ello. Justamente por ello nació Bitcoin.

  • La tormenta perfecta de nuestro transporte público

    En otros lares, lo mismo que en Panamá, muy pocos se percatan del desastre económico que se nos viene a causa de pervertidas administraciones públicas que nos dejaron la herencia los perniciosos efectos de falaces y depravadas políticas que nos vendieron durante el Covid-19. Pero, más allá del COVID y de los saqueos al erario uno de los mayores daños causados a la población nos llegó con un sistema de transporte que no resolvió pero sí costó y sigue costando lo incosteable. Lo más triste es ver a los panameños alabando al METRO y a un “metrobus” que no es metrobus. Ambos sistemas nos están acercando al Armagedón del desastre económico y social.

    ¿Cuántos panameños están al tanto de la situación financiera del METRO y del mal llamado “metrobus”? Y… antes de seguir aclaremos qué es y no es un “metrobus”. En inglés al metrobus se le llama BRT, apócope por “bus rapid transit”; o, transporte rápido por bus; que no es el caso nuestro en dónde lo que nos dejaron fue un mausoleo a ciertos delirios de grandeza.

    A su vez un verdadero BRT, debido a su velocidad y otros factores, tendría mucho más capacidad y fiabilidad que un diablo rojo, coaster y tal. Uno de los elementos claves de un BRT son las vías dedicadas que permiten un tránsito rápido, seguro y mucho más económico; lástima que esa economía no la ven los usuarios.

    Un verdadero BRT se diseña con otros elementos que le hacen ser BRT; tal como tener prioridad en las intersecciones semaforizadas. En resumen, el BRT es un METRO de superficie; vale decir, que tiene todos los elementos de un METRO, que es rápido debido a sus vías dedicadas. Lo otro son los costos de construcción que en el caso de nuestro METRO estuvieron por los $120 millones el kilómetro; mientras que un metrobus anda por los $20 millones el kilómetro. Pero las gratificaciones de $20 millones no se comparan con las de $120 el kilómetro de construcción. En resumen, nos metieron el cuento del maravilloso proyecto de transporte y nos lo tragamos como se traga la carnada el pez, con un gran anzuelo dentro.

    Lo grave está en delegar los zorros el control del gallinero. Hay ciudades en dónde el METRO es gratuito ya que lo pagan los negocios ubicados en las terminales del mismo. ¿Saben ustedes qué negocios están ubicados en o cercanos a las estaciones del METRO en Panamá?; lo cual nos retrotrae a lo de zorros en el gallinero.

    Al político corrupto no le interesa economizar; ¿para qué, si el billete lo ponen otros? Triste que los que no usan el mal sistema terminan subsidiando a quienes sí lo usan. En el caso de sitios como Curitiba y Bogotá, que son ciudades mucho más grandes que la nuestra, solucionaron con un buen BRT.

    Si buscábamos que muchos dejaran sus autos en casa ¿por qué no diseñaron un sistema de transporte que propiciara eso? Simplemente era sólo cuento; tal como la estación de San Isidro. En los EE.UU., por ejemplo, el gobierno subsidia el 75% del costo de construcción y el 58% del gasto de operación; y todo ello dirigido a un mal sistema que no resuelve. Por algo los diablos rojos siguen bailando en las calles y, menos mal.

    El problema no es sólo panameño, tal como lo demuestra un estudio realizado por la New York University Marron Institute of Urvan Management, que estudiaron el asunto a nivel mundial. Como ejemplo, citan el caso de la extensión del metro de la Segunda Avenida en NY en dónde la ciudad se gastó $4.5 millardos, de los cuales: $3.8 millardos se fueron en el diseño, ingeniería y construcción; otros $655 millones fueron para consultores e inspectores (amiguitos); y sólo $378 millones haciendo los túneles.

    Tristemente, el día de inauguración vemos a todos los zorros del gallinero bailando salsa en medio de las lluvias de “agua bendita” que le lanzan ciertos prelados que soslayan las plumas de gallinas que los zorros llevan en sus hocicos.

  • Pésima aplicación de la suma cero

    En última instancia los mayores errores en economía obedecen a una aplicación muy desacertada de lo que en teoría de los juegos se denomina “la suma cero”, esto va desde la parla habitual en muchos medios a representantes de la Iglesia, hasta el keynesianismo y el estatismo en general.

    El argumento central que alimenta el resentimiento y la envidia es la noción de lo que se conoce con lo que Ludwig von Mises bautizó con el nombre de “el dogma Montaigne”, es decir, que la pobreza de los pobres se debe a la riqueza de los ricos. En el siglo XVI, Michel Montaigne -a pesar de buenas contribuciones en otras materias- concluyó en su ensayo número veintidós que “no se saca provecho para uno sin perjuicio para otro” en el contexto de todas las transacciones.

    Éste es el punto de partida de una equivocación garrafal que ha teñido buna parte del discurso que pretende explicar aspectos clave de la economía. Al contrario, en toda transacción libre y voluntaria en el mercado, ambas partes ganan siempre. Para recurrir a la terminología de la teoría de los juegos, en esta situación hay suma positiva. En cambio, cuando tiene lugar la violencia, sea gubernamental directa o indirecta a través de que acepta la intimidación sindical o al otorgarle mercados cautivos a empresarios prebendarios, hay suma cero, es decir, en estos casos inexorablemente lo que gana uno lo pierde otro del mismo modo que ocurre cuando se asalta un banco. Curiosamente los patrocinadores de la suma cero en transacciones libres y voluntarias imponen esa modalidad en lo que defienden, es decir, el estatismo en sus diversas variantes.

    Es muy frecuente que se piense que la pobreza relativa de unos se debe a la riqueza de otros, que si unos tienen “demasiado” no queda para otros. Esto es un completo disparate. La riqueza no es algo estático. Los recursos naturales de hace siglos eran iguales o mayores aun que los actuales y, sin embargo, en la actualidad la gente en general vive mejor respecto de la época de Montaigne en la que la condición natural era las hambrunas, las pestes y la miseria (incluso los reyes morían por una infección de muelas). Esta mejora se debe a marcos institucionales que respetan derechos de propiedad, lo que al destapar la olla de la energía creadora hace que se multiplique y extienda la riqueza y que el obrero de un país civilizado pueda vivir mejor con posibilidades tales como calefacción, automóvil, agua potable y medios de comunicación y, por cierto, más tiempo que un príncipe de la antigüedad.

    En física se ha visto desde la formulación precaria de Lucrecio pasando por Newton, Lavoisier y Einstein que nada se pierde y todo se transforma. La cuantía de la masa de materia, incluyendo la energía es la misma en el universo pero lo relevante para el aumento de la riqueza no es el incremento de lo material sino su valor. Puede ser que artefactos tales como un teléfono antiguo contengan más materia que un celular pero el servicio de este último y su precio son sustancialmente distintos.

    La creación de riqueza es creación de valor en el contexto de un proceso dinámico. En la medida en que el empresario ofrece en el mercado bienes y servicios que la gente acepta, incrementará su patrimonio y en la medida en que no acierte lo disminuirá. Dejando de lado la lotería, solo hay dos maneras de enriquecerse: sirviendo a los demás o robando a los demás. El primer método es el de la sociedad abierta y los mercados libres, el segundo es el de los regímenes socialistas e intervencionistas en los que el favor oficial establece los patrimonios de los allegados y amigos y condena a la miseria al resto.

    No es reclamando que se lesione el derecho de quienes crearon riqueza lícitamente la forma de prosperar, sino contribuyendo a crear el propio patrimonio sirviendo a otros. Hoy, salvo raras excepciones, resulta en verdad tristes los espectáculos que ofrecen candidatos a ocupar la escena política en todas partes del llamado mundo libre: compiten en una carrera desenfrenada de promesas para ver quién saquearía más los bolsillos de los que tienen recursos para entregárselos graciosamente a los que tienen menos patrimonios.

    Resulta triste a la luz de los postulados de los Padres Fundadores quienes consideraban fundamental el derecho de propiedad, de responsabilidad individual y de desconfianza al poder gubernamental. James Madison, el padre de la Constitución estadounidense, escribió en 1792 que “El gobierno ha sido instituido para proteger la propiedad de todo tipo […] Éste es el fin del gobierno, solo un gobierno es justo cuando imparcialmente asegura a todo hombre lo que es suyo”. También en nuestro medio el padre de nuestra Constitución fundadora, Juan Bautista Alberdi, se preguntaba y respondía: “¿Qué exige la riqueza de parte de la ley para producirse y crearse? Lo que Diógenes exigía a Alejandro: que no le haga sombra.”

    ¡Qué lejos estamos de los principios de libertad cuando observamos que de un tiempo a esta parte gobernantes y futuros gobernantes incluso en Estados Unidos, el otrora baluarte del mundo libre, se han dejado seducir por el bochornoso síndrome de la suma cero! Pensemos lo que queda para países con tradiciones menos civilizadas. Es imperioso retornar a las bases sólidas de la sociedad libre a través de una educación más esmerada y cuidadosa respecto de valores fundamentales.

    Por su parte una de las pocas sentencias acertadas de John Maynard Keynes con razón estampó que “Las ideas de los economistas y de los filósofos políticos, tanto cuando están en lo cierto como cuando no lo están, son más poderosas de lo que se supone corrientemente. Verdaderamente, el mundo se gobierna con poco más. Los hombres prácticos, que se creen completamente libres de toda influencia intelectual, son generalmente esclavos de algún economista difunto”.

    El párrafo no puede ser más ajustado a la realidad. Sin embargo Keynes ha tenido y sigue manteniendo la influencia más nefasta de cuantos intelectuales han existido hasta el momento. Mucho más que Marx, quien debido a sus inclinaciones violentas y a su radicalismo frontal ha ahuyentado a más de uno. Keynes, en cambio, patrocinaba la liquidación de la sociedad abierta con recetas que, las más de las veces, resultaban de una mayor sutileza y difíciles de detectar para el incauto debido a su lenguaje alambicado y tortuoso.

    Es del caso repasar los pensamientos de Keynes en este contexto de la suma cero que navega en sus escritos. Los ejes centrales de su obra más difundida (Teoría general de la ocupación, el interés y el dinero) consisten en la alabanza del gasto estatal, el déficit fiscal y el recurrir a políticas monetarias inflacionistas para “reactivar la economía” y asegurar el “pleno empleo” ya que nos dice en ese libro que “La prudencia financiera está expuesta a disminuir la demanda global y, por tanto, a perjudicar el bienestar”.

    Tal vez los trabajos de mayor lucidez sobre Keynes estén consignados en el noveno volumen de las obras completas del premio Nobel en Economía F.A. Hayek (The University of Chicago Press, 1995) y en el meduloso estudio de H.Hazlitt traducido al castellano como Los errores de la nueva ciencia económica (Madrid, Aguilar, 1961). Numerosas universidades incluyen en sus programas las propuestas keynesianas y no como conocimiento histórico de otras corrientes de pensamiento, sino como recomendaciones de la cátedra. Personalmente, en mis dos carreras universitarias y en mis dos doctorados tuve que estudiar una y otra vez las reflexiones keynesianas en el mencionado contexto. Todos los estatistas de nuestro tiempo han adoptado aquellas políticas, unas veces de modo explícito y otras sin conocer su origen. Incluso en Estados Unidos irrumpió el keynesianismo más crudo durante las presidencias de Roosevelt: eso era su “New Deal” que provocó un severo agravamiento de la crisis del treinta, generada por las anticipadas fórmulas de Keynes aplicadas ya en los Acuerdos de Génova y Bruselas donde se abandonó la disciplina monetaria.

    Las terminologías y los neologismos más atrabiliarios son de su factura. No quiero cansar al lector con las incoherencias y los galimatías de Keynes, pero veamos sólo un caso, el que bautizó como “el multiplicador”. Sostiene que si el ingreso fuera de 100, el consumo de 80 y el ahorro 20, habrá un efecto multiplicador que aparece como resultado de dividir 100 por 20, lo cual da 5. Y préstese atención porque aquí viene la magia de la acción estatal: afirma que si el Estado gasta 4 eso se convertirá en 20, puesto que 5 por 4 es 20 (sic). Ni el keynesiano más entusiasta ha explicado jamás como multiplica ese “multiplicador”.

    En definitiva, y aquí es una de las instancias en que se filtra de contrabando la suma cero, Keynes apunta a “la eutanasia del rentista y, por consiguiente, la eutanasia del poder de opresión acumulativo de los capitalistas para explotar el valor de escasez del capital”. Resulta sumamente claro y específico lo que escribió como prólogo a la edición alemana de la obra mencionada, en 1936, en plena época nazi: “La teoría de la producción global, que es la meta del presente libro, puede aplicarse mucho más fácilmente a las condiciones de un Estado totalitario que la producción y distribución de un determinado volumen de bienes obtenido en condiciones de libre concurrencia y un grado considerable de laissez-faire”.

    En resumen, la incoherencia de la suma cero en la cooperación social en libertad está presente en todas las exposiciones estatistas que empobrecen moral y materialmente por más que como queda dicho estén en boca de no pocos sacerdotes muy escasos de conocimientos elementales en ciencias sociales de muy diversa jerarquía eclesiástica y de expositores cacofónicos dignos de una torpeza de dimensiones colosales que alardean de proteger a los más vulnerables con lo que los extienden por doquier.

  • Déficit gubernamental

    Como ya es endémico en mis escritos: un “déficit” es una deficiencia en cantidad o calidad o la inhabilidad o incapacidad de la capacidad funcional o, una desventaja; particularmente en nuestra aptitud de llevar a cabo negocios u operaciones públicas.

    Pero, en esta ocasión me aviento en el pantano de los déficits gubernamentales, por varios motivos: por un lado, porque pocos le prestamos bola, a pesar de ser tema de vital importancia para todos; o, porque apuntan bastante bien hacia lo peor de los gobiernos perdidos en corrupción. Tal vez es más fácil verlo cuando el déficit se da en la casa, la familia y no alcanza para poner la paila. Ya veremos cuando no alcanza para la ruma de subsidios; esos que poco o nada subsidian y sí predisponen al colapso.

    El inmenso problema y peligro de los déficits gubernamentales es variado y enredado, a tal punto que muy pocos lo entienden y mucho menos nos interesamos por estudiar el asunto a más de decir cosas como: “el gobierno jamás quiebra”. Tal vez debemos examinar la definición de “quiebra”. Una simple definición de quiebra o bancarrota es la “insolvencia”; es decir, la incapacidad de pagar las deudas. ¡Jmmm!, ¿por qué estoy pensando en la CSS?

    Uno de los vicios, poco vistos en los déficits gubernamentales es que el gobierno que no puede pagar sus compromisos recurre a la emisión de bonos; es decir, a pedir prestado, endeudarse y a pagar intereses. Y… ¿quiénes compran esos bonos? Entre otros, los inversionistas que en vez de ahorrar e invertir en proyectos productivos se complacen en sacar ganancias de la pervertida administración gubernamental; con lo cual los déficits se hinchan y conducen a una contracción en el crecimiento económico.

    La deuda pública en Panamá, que hace 4 años andaba por un 37% del PIB hoy ya casi alcanza al 60% y, la gran pregunta: ¿ese aumento en el gasto deficitario nos ha traído ventajas o desventajas? Y, ni hablar lo que podría suceder si nos golpea una catástrofe nacional: un tsunami (Panamá es altamente susceptible a ello); también están el Barú, la Yeguada, Tisingal o tal, que podrían “emberracarse”; o que se produce un terremoto debajo del Canal y tal. Precisamente por estos motivos es que conviene un superávit y no un déficit. Claro ¡eso que le va importar a los zorros del momento!

    A todo ello, muy pocos ciudadanos se ponen a cavilar en las consecuencias que se dan en una economía en la cual el déficit central se desboca. En el caso de Panamá, que no emitimos papel moneda (¡gracias a Dios!) la inflación nos llega del norte. Sin embargo y como ya señalé, sí hay aspectos económicos negativos, directamente asociados a los déficits, que nos impactan. Uno de ellos es la merma en el ahorro y la inversión; lo cual produce serios impactos económicos a tío pueblo.

    En fin, y como bien lo señala Richard Rahan del Institute of Global Economic Growth: “No desesperéis. Cuando el gobierno fracasa, los emprendedores privados entrarán a llenar el vacío. La inflación y tal habrán destruido el valor de la deuda pública, permitiendo el surgimiento de un nuevo gobierno sin trapos colgando, tal como hemos podido observar en los antiguos países comunistas.” Y sí, pero mientras todo eso ocurre la gente sufrirá.

    Entonces, a ver cómo le cae todo eso a un pueblo al cual le inculcaron el odio a los “privado” e idealiza el centralismo, primo del comunismo. Es decir, no eligen al comunista pero sí a su cuate el centralista y de pezuña, precarista de lo ajeno. Bien pinta el gasto deficitario al ama oscura del politicastro.

  • Banco de Rusia emitió una garantía bancaria en Yuan chino utilizando tecnología blockchain

    La emisión de garantías bancarias es una práctica común en la industria financiera. Una garantía bancaria es una promesa formal de un banco de cumplir con las obligaciones financieras de su cliente en caso de que el cliente no pueda cumplir con esas obligaciones. Las garantías bancarias son comúnmente utilizadas en transacciones internacionales para asegurar que las partes involucradas cumplan con sus obligaciones.

    La emisión de garantías bancarias tradicionalmente ha sido un proceso manual y tedioso. Sin embargo, la tecnología Blockchain ha permitido automatizar y digitalizar el proceso, lo que reduce el tiempo y los costos involucrados en la emisión de garantías bancarias. Pero ahora a ello se le suma un componente político: evita el bloqueo o sanciones de países terceros ya que se difumina la intermediación financiera. El uso de yuan chino en la transacción comercial indica una mayor cooperación financiera entre Rusia y China, una de las consecuencias de la guerra producida por la invasión de Rusia a Ucrania.

    En una demostración del potencial de la tecnología blockchain en la banca, el Banco de Crédito de Rusia (MKB) ha emitido una garantía bancaria en yuan chino utilizando esta tecnología. La transacción se realizó a través de Masterchain, una plataforma de cadena de bloques nacional creada por el Banco Central de Rusia para transferir activos digitales entre los participantes. El tamaño de la garantía digital fue superior a los 100 millones de yuanes chinos (cerca de USD $144 mil).

    La tecnología blockchain es conocida por su capacidad para mejorar la transparencia, la seguridad y la eficiencia en una variedad de industrias, incluyendo la banca. En este caso, la emisión de una garantía bancaria en yuan chino utilizando blockchain proporciona una mayor seguridad y transparencia en el proceso.

    La garantía bancaria emitida por el banco de Rusia se convierte en un contrato inteligente en la blockchain, lo que significa que todas las partes involucradas tienen acceso a él y pueden verificar su autenticidad. Además, la tecnología blockchain garantiza que la garantía bancaria sea irrevocable y no pueda ser modificada.

    En un comunicado de prensa, el MKB,  explicó que la garantía está denominada en la moneda a la que están vinculados los contratos del importador. En caso de un pago en virtud de él, el proveedor recibirá rublos rusos a un tipo de cambio acordado por las partes.

    La garantía bancaria fue acordada por las tres partes interesadas: el principal, el banco garante y el beneficiario. La ventaja promocionada de usar un documento digital, que aparentemente no se puede falsificar ni perder, es que el beneficiario no necesita esperar la versión en papel o solicitar una confirmación al banco sobre la autenticidad de la garantía.

    ‘Esta es la primera garantía bancaria digital en el mercado, que se emitió en yuanes, a través del sistema Masterchain. La mayoría de los contratos de comercio exterior se atienden en moneda china, y la demanda de pagos en yuanes solo está creciendo’, comentó Natalya Bahova, directora del Departamento de Finanzas Internacionales y Estructuradas de MKB.

    Rusia más cerca que nunca del Yuan

    El yuan se convierte en una alternativa económica cada vez más popular en Rusia, en detrimento del dólar. En medio de las sanciones y la volatilidad del rublo, tanto el gobierno como las empresas y los consumidores minoristas han recurrido cada vez más al yuan, también conocido como renminbi.

    Un informe del Wall Street Journal destaca esta tendencia creciente de adopción de la moneda china. Según el informe, el yuan ha asumido un papel cada vez más importante en el fondo de riqueza soberano de la nación y las exportaciones rusas en yuanes han aumentado un 14%. Además, las empresas locales emiten cada vez más bonos en esta moneda.

    Una de las razones de este aumento en la adopción del yuan es que solicitar préstamos en yuanes es más barato que en rublos. También se destaca que los hogares rusos están recurriendo cada vez más al yuan como alternativa de ahorro, con casi USD $6.000 millones en yuanes depositados en bancos rusos para fines de 2022.

    En un esfuerzo por apartarse del dólar y otras divisas occidentales, los reguladores rusos están explorando el uso de monedas digitales para el pago de acuerdos transfronterizos y están discutiendo esta posibilidad con países aliados como Cuba e Irán. Además, el Banco Central de Rusia está avanzando en los planes de lanzamiento de un rublo digital o CBDC, que comenzará a probarse con los bancos locales en abril de este año.

  • Decálogo fiscal para cualquier país civilizado

    Luego de mencionar los diez puntos que a continuación se exponen, consigno los aspectos que estimo clave al efecto de proceder a una necesaria reforma fiscal que se ejemplifica con reducciones en el gasto público para permitir que se engrosen los bolsillos de la gente.

    Primero, la idea central por la que se cobran impuestos es la de financiar el gasto gubernamental que demanda la estricta y limitada función de proteger los derechos de las personas que habitan el suelo bajo esa jurisdicción estatal, por tanto los tributos no solo deben resultar lo más bajos posibles sino que no deben gravarse objetos imponibles fuera de esa jurisdicción, abandonando entonces el llamado principio de nacionalidad en materia tributaria debido a que el gobierno local no se ocupa de garantizar derechos de quienes están fuera de sus fronteras.

    Segundo, en un sistema republicano los ingresos fruto de los respectivos gravámenes no pueden ser menores a los egresos debido a la política de endeudamiento y financiamiento monetario. En este contexto la deuda pública externa debe estar prohibida ya que está reñida con la democracia pues compromete patrimonios de futuras generaciones que no han participado en el proceso electoral que eligió al gobernante que contrajo la deuda. En esta línea argumental, no es permisible establecer un correlato con lo que ocurre en los ámbitos privados donde tiene sentido la decisión voluntaria y libre de establecer plazos para contraer deudas y reembolsos. En este sentido, debe destacarse que constituye una contradicción en los términos la expresión “inversión pública”, puesto que la inversión es por su naturaleza un acto subjetivo que estima mayor valor en el futuro que en el presente por lo que el sujeto en cuestión se abstiene de consumir para ahorrar cuyo destino es la inversión. Por ende, en el presupuesto nacional los rubros de gastos deben dividirse en corrientes y en activos fijos pero nunca “inversión” que en ningún caso cabe cuando se recurre a la coerción. En esta misma línea argumental, la financiación vía procesos inflacionarios queda descartada puesto que una sociedad libre requiere la eliminación de la banca central y el curso forzoso.

    Tercero, los ratios como la participación de los aparatos estatales en la renta nacional o los tributos sobre el producto nacional bruto no deben apuntar a que crecimientos en la riqueza justifican incrementos en el gasto o en la recaudación. La presión fiscal debe consignarse en valores absolutos y cuando excede lo necesario resulta saludable la rebelión fiscal, tal como ocurrió en el origen de la revolución estadounidense como marca y límite a lo que el gobierno pude succionar de la población. Este enfoque de simplificación y unificación fiscal complementado con los puntos que siguen liberan a los llamados “expertos fiscales” para que se dediquen a actividades útiles.

    Cuarto, la curva Laffer muestra que a mediada que las tasas fiscales se incrementan aumenta la recaudación hasta que en un punto -debido al debilitamiento y fractura de la estructura productiva- la recaudación disminuye a medida que la presión impositiva se eleva. Esto hace aparecer como que hay un punto óptimo fiscal de máxima presión tributaria que permite una máxima recaudación, pero a lo que originalmente apuntaba Arthur Laffer con su curva (ya insinuada por Adam Smith en 1776) es el establecimiento de un punto de mínima presión fiscal necesario para cumplir con la antedicha misión gubernamental en una sociedad abierta.

    Quinto, no hay tal cosa como impuestos al consumo puesto que todos los gravámenes son al patrimonio: cuando se dice que se aplica un tributo al consumo es que se grava una empresa que vende productos clasificados como de consumo pero esa empresa se hace cargo del impuesto con su patrimonio, por tanto todos los impuestos afectan las tasas de inversión y, como consecuencia, reducen salarios e ingresos en términos reales ya que esa es la única causa que permite elevarlos al incrementarse el ritmo de capitalización.

    Sexto, todos los impuestos deberían eliminarse con excepción del impuesto al valor agregado con la máxima base imponible al efecto de aprovechar el sistema de impuestos a cargo e impuestos a favor que permite ese gravamen con lo que se ahorran controles en un contexto donde no deben operar exenciones fiscales que siempre significan que otros deben hacerse cargo de la diferencia con lo que se dejan de lado no solo las dobles imposiciones sino que no se aplican impuestos directos -los que gravan la manifestación directa de la capacidad contributiva- que obligan a preguntas e inquisiciones insolentes sobre el origen y destino de los recursos por parte de los agentes de recaudación.

    Séptimo, el referido impuesto se traducirá en alícuota proporcional ya que todos los progresivos implican regresividad puesto que los contribuyentes de jure contraen sus inversiones con lo que, como queda dicho, reducen salarios e ingresos en términos reales. Este es el motivo por el que las constituciones liberales prohibieron los gravámenes progresivos y también los directos. Además, la progresividad altera las posiciones patrimoniales relativas, es decir, contradice las posiciones patrimoniales que había establecido la gente con sus compras y abstenciones de comprar en el supermercado y afines con lo que hay derroche de capital lo cual agudiza la antes referida baja en los salarios e ingresos de la población. También la progresividad bloquea la indispensable movilidad social en el asenso y descenso en la pirámide patrimonial.

    Octavo, en materia fiscal es indispensable contar con un sistema federal para no solo descentralizar el poder sino para establecer competencia entre las provincias y municipios puesto que en este esquema los gobernadores e intendentes administran sus recaudaciones locales al efecto de que los pobladores no se muden a otra jurisdicción y para atraer inversiones, lo cual tiende a la prudencia en materia del gasto, y la coparticipación al gobierno central debiera ser exclusivamente para atender a la justicia federal, las relaciones exteriores y la defensa.

    Noveno, la denominada redistribución de ingresos llevada a cabo por los aparatos estatales no es función gubernamental puesto que la distribución queda en manos de la gente que pone de relieve con sus preferencias y necesidades en los procesos de mercado lo cual hace que los comerciantes que atienden esas necesidades y preferencias obtienen ganancias y los que yerran en ese objetivo incurren en quebrantos, lo cual excluye toda posibilidad de empresarios prebendarios que se alían con el poder de turno para obtener privilegios que en toda ocasión atentan contra el bienestar de sus semejantes.

    Y décimo, la eliminación de todas las cargas arancelarias y no arancelarias que siempre obligan a desembolsar mayor erogación por unidad de producto con lo que el nivel de vida de los locales empeora, en lugar de liberar recursos humanos y materiales para atender otras necesidades. Esto significa no limitar el comercio libre a zonas de integración regional sino la integración al mundo en un contexto donde se acepte que el monopolio legal constituye una seria amenaza para la población y el dumping destructivo es el realizado compulsivamente con los recursos de terceros, por ejemplo, a través de las “empresas estatales” deficitarias.

    Como anunciamos al comienzo, aquí refiero sumariamente algunos ejemplos de reducción en la dimensión del aparato estatal a los que he dedicado mayores espacios en otras oportunidades, en este caso para poder aplicar el decálogo que antecede.

    En primer lugar, la importancia vital de abrir el proceso educativo a la competencia sin la existencia de ministerios de educación o de cultura que se arroguen la facultad de dictaminar sobre estructuras curriculares y exento de instituciones estatales que inexorablemente perjudican a los más pobres que se hacen cargo de los costos debido a la contracción de inversiones por parte de los contribuyentes de jure.

    Es imperioso eliminar todas las embajadas puesto que a diferencia de lo que tenía lugar en la época de las carretas, las comunicaciones y teleconferencias de la actualidad hacen que resulten del todo superfluas las lujosas mansiones, los pasaportes diplomáticos y los nutridos séquitos del caso.

    Debe contarse con mercados laborales libres sin las concepciones fascistas de representaciones coactivas y “agentes de retención” que echan mano al fruto del trabajo ajeno al efecto de liberar recursos humanos y materiales al introducirse innovaciones tecnológicas que incentivan a los empresarios a sacar partida de nuevos arbitrajes para lo cual requieren capacitaciones en los nuevos destinos.

    No tiene sentido mantener a las mal llamadas “empresas estatales” puesto que en toda circunstancia implica asignar los siempre escasos recursos en áreas que no son prioritarias para la gente y si se constituyen en las que demanda la población resulta superflua la intervención con el consiguiente ahorro en gastos administrativos en un contexto donde no cabe la impostura de jugar al empresario que siempre es arriesgando fondos propios, todo lo cual naturalmente empeora si la “empresa” en cuestión arroja déficit.

    En el Poder Ejecutivo habría que eliminar todos los ministerios y convertirlos en secretarias de relaciones exteriores, defensa, interior y una vinculada a las finanzas públicas, todas trabajando en la casa de gobierno al efecto de poder vender los inmuebles que hasta el momento albergaban esas y otras muchas reparticiones que habría que borrar del organigrama.

    En el ámbito del Poder Legislativo se debería reducir drásticamente la representación en diputados y contar con un senador por jurisdicción provincial, y en ambas cámaras que todos trabajen tiempo parcial con severas limitaciones temporales para legislar lo cual significa restringirse al estudio y promulgación del presupuesto y a la estricta protección a los derechos de las personas.

    Es urgente reformar el mal llamado “sistema de seguridad social” -en verdad sistema de inseguridad antisocial- que para cualquiera que haya explorado algo de análisis actuarial se percata de que el sistema de reparto obligatorio estafa a los pensionados que han aportado durante su vida activa para recibir montos inaceptables. Hay quienes sostienen la insensatez de que si los aparatos estatales no obligan a prever para la vejez el titular no lo hará, sin tener en cuenta los ejemplos de inmigrantes paupérrimos que llegaban a costas desconocidas y ahorraban de sus trabajos para adquirir departamentitos y terrenitos que luego fueron esquilmados por demagogos que instauraron el referido sistema vergonzoso. Por otra parte, si fuera cierta la irresponsabilidad mencionada, habría que destacar una estructura policial para asegurarse que el pensionado no dilapide su ingreso. El fruto del trabajo ajeno es sagrado y cada uno debería darle el destino que considere mejor.

    En la jurisdicción de la Justicia debería fortalecerse el sistema de árbitros privados sin ninguna limitación para generar procesos abiertos y competitivos en el descubrimiento del derecho y no como resultado del diseño y la ingeniería social. En cuanto a las cárceles, deberían privatizarse, en cuyo contexto el delincuente trabaja para resarcir a la víctima y para financiar su alojamiento y no dejar desamparada a las víctimas y además imponer cargas fiscales a toda la sociedad para mantener criminales.

    En lugar de criticar las formas arbitrarias de distribución de la pauta publicitaria por parte de un organismo oficial, habría que cerrarlo y tercerizar lo que el Gobierno considere pertinente anunciar o hacerlo a través de conferencias de prensa.

    Asimismo, las oficinas estatales de construcción de estadísticas habría que sustituirlas por entidades privadas en un contexto de auditorias cruzadas y competitivas para asegurarse la calidad de las mismas según sean los requerimientos de la población.

    Como tantas veces he escrito, es necesario reafirmar que el voto es un derecho y no una obligación en el contexto de la eliminación de las llamadas listas sábanas y equivalentes para sustituir por procedimientos compatibles con el sistema republicano para que resulte claro que el proceso electoral es el aspecto formal de la democracia y su aspecto sustancial es la protección de los derechos individuales.

    Por último en este resumen telegráfico, junto con la arriba mencionada prohibición de contraer deuda pública, es imperioso subrayar la también referida necesidad de liquidar la banca central ya que cualquiera de los tres caminos que elija para operar, sea expandiendo la base monetaria, contrayéndola o dejándola inamovible, en cualquiera de las tres variantes estará necesariamente distorsionando los precios, que son los únicos indicadores para asignar recursos eficientemente con lo que la población se empobrece. Como queda consignado, es indispensable que la gente pueda elegir los activos monetarios que sean de su preferencia sin la imposición del curso forzoso. En la medida en que se vayan adoptando estas políticas pueden irse introduciendo reformas fiscales compatibles con un sistema genuinamente republicano sin interferencias de un Leviatán desbocado que aniquila las libertades individuales tan ponderadas por todos los grandes maestros de la ciencia jurídica y la economía.