Categoría: Politica y Actualidad

  • El peligro inmenso de los empresarios prebendarios

    En una sociedad abierta, el empresario es un benefactor de la comunidad: lleva a cabo sus operaciones con el fin de mejorar su propio patrimonio, pero para lograr ese propósito está obligado a servir a su prójimo.

    Adam Smith en su obra cumbre de 1776 se refiere a las propuestas de comerciantes contrarios a la competencia y aliados al poder de turno de este modo: “Es preciso siempre escuchar con los mayores recelos cualquier proyecto de ley o de ordenanza nuevas que proponga esta clase de personas […] cuyo interés no coincide jamás con el del público, de una clase de personas que tiene generalmente interés en engañar e incluso en oprimir al público y que por ello han engañado y oprimido, efectivamente, en muchas ocasiones”.

    Los problemas apuntados se redoblan para la comunidad cuando cámaras empresarias adhieren a las prebendas.,…

    …Es que el empresario se caracteriza por desarrollar un sentido de oportunidad para detectar cuando los costos están subvaluados en términos de los precios finales y, por ende, sacar partida del arbitraje correspondiente. En un mercado libre cuando el comerciante da en la tecla con los gustos y preferencias de su prójimo obtiene ganancias y cuando yerra incurre en quebrantos. Pero el empresario como tal no está preparado en temas de filosofía política ni en los fundamentos de la economía por lo que si el monopolio de la fuerza que denominamos gobierno le ofrece prebendas, en general las aceptará pues aparentemente resulta más cómodo y menos oneroso que esforzarse por competir en el mercado, aunque como veremos más abajo sus empresas quedan colonizadas por el poder político. Claro que además estos procedimientos tienen su contrapartida en el derroche de capital que implican cuando la gente se ve obligada a comprar más caro, de peor calidad o las dos cosas al mismo tiempo. Y, a su turno, el consecuente despilfarro inexorablemente conduce a la reducción de salarios e ingresos en términos reales puesto que estos dependen exclusivamente de las tasas de capitalización. Esto desde luego que no va para todos los empresarios, los hay que no solo comprenden los efectos negativos para la comunidad de las políticas de la prebenda sino que mantienen un sentido de la dignidad y de independencia.

    Pero existe el riesgo de la tentación autoritaria y estatista, por lo que la actividad empresaria en una sociedad libre debe limitarse a operar en el mercado lejos de las redes políticas. Es común que los susodichos empresarios prebendarios argumenten que, por ejemplo, no debe abrirse la competencia internacional eliminando aranceles puesto que necesitan tiempo para ajustar sus actividades a la experiencia del exterior, sin percatarse de que no hay derecho a endosar sus costos sobre las espaldas de los consumidores. Si necesitan ese tiempo deben absorber los costos que demandan los primeros períodos con la idea de más que compensarse en las etapas subsiguientes y si mantienen que no tienen los recursos para afrontar semejante situación deben vender la idea a otros para lograr el objetivo. Y si nadie les compra la idea es porque el proyecto está mal evaluado, o estando bien presentado el negocio en cuestión si otros empresarios no aceptan el ofrecimiento, es debido a que hay otros reglones que son aun más atractivos y como todo no puede llevarse a cabo al unísono puesto que los recursos son limitados, el proyecto de marras debe esperar a una mejor ocasión.

    A veces el discurso se pone grandilocuente al referirse al comercio internacional, pero el concepto es exactamente el mismo si un vecino descubre un procedimiento más eficiente de producir un bien o prestar un servicio. Nadie en su sano juicio a esta altura del partido propondrá aduanas interiores para “protegerse” de la eficiencia. Los ríos, las montañas y los mares no modifican los nexos causales de las leyes económicas. Como hemos destacado antes, desde la perspectiva liberal la única razón por la que el globo terráqueo está dividido en naciones es para defenderse del riesgo fenomenal de la concentración de poder en un gobierno universal, pero tomarse en serio las fronteras constituye una sandez mayúscula. Las culturas alambradas son una muestra de regresión a la edad de piedra.

    El empresario en una sociedad abierta es un benefactor de la comunidad, no porque haga las cosas por filantropía. Lleva a cabo sus operaciones con el fin de mejorar su propio patrimonio; pero para lograr ese propósito en un mercado libre está obligado a servir a su prójimo. En este sentido, hay autores que han sostenido que debieran sustituirse en las plazas públicas los monumentos de militares y políticos y colocar monumentos a empresarios puesto que los primeros muchas veces ponen palos en la rueda, mientras que los segundos son los que resuelven los problemas de los transportes, comunicaciones, alimentación, vestimenta, fármacos y todo cuanto se nos ocurra. Pero reiteramos que esto ocurre cuando el empresario opera en el terreno que le es propio sin politizarse y mucho menos combinarse en aquella cópula hedionda con el gobierno del momento, para explotar miserablemente a la gente en cuyo contexto actúan como aplaudidores oficiales, es decir, agentes rastreros y serviles del aparato estatal.

    El premio Nobel en economía George Stigler señala en Placeres y dolores del capitalismo que “han sido ellos, los empresarios, quienes han convencido a los gobiernos que iniciaran controles sobre las instituciones financieras, los sistemas de transportes, las comunicaciones, las industrias extractivas, etc.” y a continuación subraya que es ingenuo pensar que solo ellos serán los beneficiarios y no otros sectores pero “el Estado no es una concubina, sino una ramera”. Robert Nozick coincide en esta conclusión en su obra más divulgada: “Gran parte de la regulación gubernamental de la industria está originada y está dirigida a la protección contra la competencia que promueven las empresas establecidas”. Y Richard McKenzie en su libro que lleva el sugestivo título de Usando el poder gubernamental: los empresarios contra la libre empresa afirma que “cuando no hay límites en la acción gubernamental, los empresarios compiten por el uso del poder gubernamental». También el prominente empresario estadounidense Charles Koch declara: “¿Qué está pasando aquí? ¿Los dirigentes empresarios se han vuelto locos? ¿Por qué están autoaniquilándose debido a la voluntaria y sistemática entrega de ellos mismos y sus empresas a reglamentaciones gubernamentales? La contestación desde el luego es simple. No, los empresarios ejecutivos no comparten el deseo del suicidio colectivo. Ellos piensan que obtienen ventajas especiales para sus empresas, pero se están engañando. En realidad están vendiendo su futuro”.

    Exactamente esta es la explicación: los empresarios prebendarios están rematando sus empresas, su familia y su futuro al entregar el sistema a las fauces del Leviatán. Como ha escrito el antes mencionado profesor McKenzie, “los empresarios necesitan la libre empresa porque es un sistema que los protege contra ellos mismos”, además de beneficiar a toda la comunidad, muy especialmente a los que menos tienen.

    Dejando de lado las donaciones, solo hay dos formas de enriquecerse: sirviendo al prójimo o expoliándolo. En la sociedad libre, los arreglos contractuales voluntarios hacen posible obtener ventajas recíprocas, mientras que el robo al fruto del trabajo ajeno es característica medular del estatismo donde los gobiernos abandonan su misión de proteger las autonomías individuales y los consecuentes derechos de las personas que son anteriores y superiores a la existencia de los aparatos estatales. En la antigüedad, los reyes y emperadores otorgaban permisos y licencias para todas las actividades de sus súbitos, mientras que los mercados libres abolieron esos privilegios y barreras, una situación que los empresarios prebendarios apuntan a revertir al efecto de volver a las edades de las cavernas.

    Resulta en verdad paradójico que muchos de los burócratas modernos la emprenden contra los genuinos empresarios mientras cobijan a los prebendarios, esto es, atacan a los benefactores de la humanidad y defienden a los explotadores. Esto es así en gran medida porque buena parte de los políticos nunca han tenido nada que ver con el trabajo honesto en una empresa y no tienen la más pálida idea de que significa. Esta es una razón adicional para adoptar sugerencias en cuanto a que, por ejemplo, los miembros del Poder Legislativo trabajen en ese campo tiempo parcial y de manera muy limitada para no solo poner coto al absurdo y contraproducente ímpetu legislativo sino para que los legisladores se ganen el sustento en el mercado y no vivan solamente a costa de los que trabajan en faenas legítimas y todavía se burlan de sus ocupaciones que consideran subalternas a sus designios imperiales.

  • Índice de Atractivo Global de Inversiones 2020 (GAI): malos resultados para Panamá.

    En la 46a edición del Foro «El escenario de hoy y mañana para las estrategias competitivas», se presentaron los resultados de la quinta edición del proyecto de investigación Índice de atractivo global 2020 (GAI), de The European House – Ambrosetti.

    El GAI mapea 144 economías del mundo y busca medir y comparar cuánto potencial tienen en términos de inversión y desarrollo productivo, desde una perspectiva más amplia que el mero atractivo económico. “El atractivo de un país es, de hecho, un concepto que depende de una pluralidad de factores económicos, pero también sociales, culturales, de innovación, eficiencia, apertura y diálogo con países extranjeros y el talento de cada uno”, afirma el informe. Además, puntúa a medida que cambia la velocidad de cada país con respecto a los demás, no solo con respecto a ellos mismos. En este sentido, el GAI es un índice relativo, ya que somete a cada economía a la comparación con «la mejor» (en 2020 Alemania nuevamente).

    El Informe 2020 también presenta una mirada hacia el futuro, tratando de captar los posibles efectos de la pandemia Covid-19 en el rediseño del mapa de atractivo, pero el principal elemento de incertidumbre sigue siendo la capacidad de recuperación en el mediano y largo plazo.

    ¿Quién pierde y quién gana en GAI 2020?

    Según el informe, el Índice de Atracción Global destaca por su estabilidad. Solo 15 países (10,4% del total) tienen una variación de más de 10 lugares, entre los que se encuentra Panamá, que ha pasado del puesto 59º en 2019, al 70º en 2020, al igual que Argentina, Trinidad y Tobago, Argelia, República Dominicana, Macedonia, Costa Rica, Cabo Verde, Ghana, Mauritania, Mozambique, Libia, Tanzania, Myanmar y Tayikistán. Todos estos países están clasificados por debajo del puesto 65.

    Para la Unión Europea (UE) hay un proceso de atractivo decreciente, de hecho, en los últimos 5 años el 75% de los países europeos ha ido bajando o estabilizándose en el ranking y en los últimos 10 años, el porcentaje europeo de IED sobre el total global disminuyó de un 43,7% a un 30,7%.

    Sin embargo, como años anteriores, Alemania destaca en el ranking  GAI y ha logrado consolidar su posición como número 1, tanto en términos de ranking como de puntuación. EE.UU., que fue el líder hasta 2017, se trasladó a un 2º puesto, pero muy cerca del 1º, con 99,61 puntos. El último en el pódium es Singapur, algo más alejado con una puntuación de 90,51.

    En el grupo de «Alta atracción» sólo clasifican 6 economías más: Japón (90,06), Reino Unido (89,17), Hong Kong (87,89), China (82,13), Canadá (80,75) y Corea del Sur (80,06). El top 10 del ranking lo completa Holanda, que con 79,86 puntos (más de 20 por debajo de Alemania), y que pertenecería a la categoría inferior de “Buena Atracción”.


    En cuanto a América Latina, que se encuentra muy lejos de estas posiciones, sólo 3 de los 19 países evaluados se encuentran entre los 50 más atractivos del mundo: destaca Brasil, con el puesto 41, con 44,74 puntos; México, puesto 43, con 43,46 puntos; y Chile, que tiene el 46, con una puntuación de 39,80, más de 60 puntos alejado de Alemania. Estos 3 países están dentro de la categoría de “Atracción Media”.

    Dentro del grupo “baja atracción” entre las posiciones 50 y 100 (lo que significa que pocas empresas están interesadas en invertir su dinero en ellos), se encuentran : Uruguay (66º, 27,56 puntos), Panamá (70º, 26,87), República Dominicana (74º, 26,46), Perú (82º, 24,87), Ecuador (84º, 24,42), Costa Rica (88º, 23,17), Colombia (91º, 22,51), Argentina (92º, 22,15) y Paraguay (95º, 20,32).

    Los peor ‘rankeados’ y que también se encuentran en las últimas posiciones a nivel mundial son: Guatemala (104º, 16,87 puntos), Bolivia (116º, 12,36), Honduras (120º, 11,13), El Salvador (122º, 10,88), Nicaragua (130º, 9,34), Venezuela (137º , 5,74) y Haití (141º, 4,35).

    Cabe destacar además, que solo hay tres economías menos atractivas que Haití: Guinea Ecuatorial (3,22), Burundi (2,05) y Sierra Leona (0,14). Y además de esos cuatro, solo hay otros tres en peores condiciones que Venezuela: Gambia (5,61), Malawi (5,29) y Yemen (4,41), países históricamente pobres e inestables y que han atravesado conflictos políticos y armados desde su independencia.

    Después de estos resultados, el informe concluye que, será clave considerar el crecimiento de las desigualdades sociales, el aumento del desempleo y los impactos en las finanzas públicas y sobre salarios. También será importante enfocarse en elementos como la contracción del comercio internacional y el reequilibrio de las Cadenas Globales de Valor (lo que podría conducir a un replanteamiento de las cadenas de suministro y la expansión de nodos logísticos a nivel regional.).

    Finalmente, con respecto a los impactos de la pandemia en el Índice, es posible adelantar algunas consideraciones preliminares, útiles para el establecimiento de políticas económicas: Covid-19 afectará negativamente a todos los Indicadores Clave de Desempeño (KPI) del GAI vinculados al movimiento de bienes y personas , los KPI vinculados al ámbito económico (PIB, PNB per cápita, …) se contraerán, pero algunos indicadores también pueden estar sujetos a variaciones positivas: el lockdown, por ejemplo, ha incentivado el uso de herramientas digitales y contribuido para reducir las emisiones y el consumo de materias primas. Sin embargo, se trata de variaciones destinadas a permanecer contenidas en el corto plazo, si no se activan reformas transformadoras y de largo plazo.

    Por último, un resultado muy malo para Panamá, cuando más necesaria es la necesidad de atraer inversión: en un año ha caído 11 puntos, ha pasado del puesto 59º en 2019, al 70º en 2020. Eso significa que rankeaba muy cerca de la atracción media. Con esta pérdida de puntaje, deja de ser una jurisdicción interesante o apetecible para la inversión.  Se necesitan urgentes reformas para regresar al camino de ser atractivos para el inversor, única forma posible de generar crecimiento y empleos genuinos en la sociedad.

  • De COVID, economía y vulnerables

    Vale la pena destacar y comentar el mensaje de la presidente de la Asociación Panameña de Ejecutivos de Empresas -APEDE 20 de agosto- sobre la urgente necesidad de liberar la paralización económica, Elisa Suárez de Gómez; quien pide y destaca que “luego de mucha insistencia, que se haya iniciado el proceso de reapertura de la economía y la flexibilidad de la movilidad de los ciudadanos». Sin embargo, a la presidente de la APEDE le parece que al proceso de reapertura le falta celeridad; considerando que van cinco meses de estancamiento, a lo cual yo agrego, “y acumulación del peligroso daño socioeconómico”.

    Elisa Suárez inclusive habla de “garantizar la estabilidad social”; llamado que debe llevarnos a la reflexión. Como dijo un comentarista estadounidense en estos días: “Tendemos a olvidar lo frágil que es la paz social.” ¿Acaso la historia no lo advierte con regularidad?

    Más allá, Suárez habla de “la necesidad de reducir los niveles de burocracia…” esa que yo suelo llamar “burrocracia”. Si tan sólo los panameños supiésemos el daño que causa a todos esa complicación y lentitud excesiva en la realización de las gestiones gubernamentales, particularmente en las que depende la administración de un estado. Peor aún, es que gran parte de la ciudadanía celebra la burrocracia y desdeña el emprendimiento y la ejecución.

    Suárez también se refiere a la “digitalización” que está caracterizando ese “nuevo normal” en que estamos entrando. Pero va más allá y señala con gran tino al decir: “Lo que no podemos es digitalizar lo que no sirve.” Detrás de esta advertencia hay mucho que no se dice y que deberíamos entender. Y es que el malandar del estado profundo y su cuarto poder ha caminado tanto por oscuros pasillos que ya no puede encontrar la salida. Son tantos los que creen que un nuevo presidente puede sacarnos adelante y cambiar la corrupción. ¡Es ingenuo! Si la ciudadanía no toma conciencia y exige la reducción del estado exagerado, no queda otra salida más que las muy tristes del colapso.

    Sin embargo, y la vida está llena de “sin embargos”, debo discrepar con un comentario que hizo Suárez al sentenciar que “…todo el apoyo a los más vulnerables empieza por la generación de ingresos fiscales…”; lo cual debo rechazar enérgicamente, dado que, precisamente, la vulnerabilidad de los vulnerables ha sido creada por el gobierno exagerado, desviado y corruptor. A diferencia de la actividad productiva liderada por inversionistas y ejecutivos por todo el país, lo único que puede hacer el estado para coadyuvar y abrir escapes a la vulnerabilidad, es circunscribir su actividad a lo que es propio de la gobernanza; y lo que vemos en Panamá está años luz de ello. Es el estado que ha creado la vulnerabilidad y dar más fondos fiscales sería contribuir a semejante crimen.

    Felicito a la presidente de la APEDE por sus enfoques iniciales y también cuando termina haciendo llamado a la libertad de empresa. El problema es que esa libertad de empresa resulta ser igual y opuesta al tamaño e intervencionismo estatal.

  • ¡Ojo!, con pedir protección al zorro del gallinero

    La semana pasada publiqué un escrito acerca de como el intervencionismo central conlleva serias consecuencias económicas y sociales; y, como me ocurre muy a menudo, un amigo de Facebook comentó su preocupación en cuanto a que en la ausencia intervencionista gubernamental, tío pueblo quedaría a “la merced del mal empresario”. Como suele ser, el amigo no está falto de un pedazo de la razón; es decir, que existen problemas con los precios que se elevan. Pero lo que pocos ven, son las verdaderas causas de la elevación de precios, que son muchas y sólo les dejo con algunas.

    Comencemos por señalar que a través de la historia los precios de los productos, incluyendo los alimentos, han ido en disminución. Hace unos 100 años la gente vivía en un estado de desnutrición, particularmente en los países poco desarrollados. Pero hoy, cualquiera que transita por las calles de nuestro Panamá verá cantidad de gente que de flaca no tiene nada. Es más, la obesidad se torna en problema social de salud. En síntesis, hoy los alimentos resultan unas 8 veces más económicos que hace 100 años. Y las razones deberían ser obvias, pues los métodos de hoy permiten una producción mucho mayor a menor esfuerzo y costo. En todo caso, sí existen problemas, pero debemos conocerlos.

    La pregunta a responder es: ¿Tío pueblo está a merced de los malos empresarios o…?; y en el “o” es está el tuétano. El asunto es enredado, pero si damos un paseo por la cadena de producción y suministros, encontraremos cosas muy curiosas a la que pocos ponen atención. De salida, al uso del nombrecito “empresario”. Empresario somos todos los que emprendemos la aventura de ganarnos el pan. El agricultor que siembra, sus jornaleros, el transportista y quienes le ayudan a cargar, y toda la gran lista de intermediación, hasta llegar a los sitios de venta. Estas cosas no las ve tío pueblo, al que sólo le importa el precio y culpar al empresario, sin discriminar en su enojo.

    Pero, pregunto: ¿Acaso todo el costo de mantener al brontosaurio gubernamental no entra en los precios de la comida? ¿O es que no te lo habías imaginado? ¿Sabes cuántas botellas pululan los pasillos de la burrocracia central? Más allá de los costos burrocráticos, que entran en escena, están los costos que deben capear los empresarios para cumplir con la lluvia de normas gubernamentales, muchas de las cuales no tienen ni pie ni cabeza. Y ni hablar de la corruptela institucionalizada.

    Ahora, vayamos al final de este cuento, al momento en que pides ayuda al Chapulín gobierno. ¿Crees que nuestra clase política está allí para resguardarte contra los malos empresarios? ¿O, no te has dado cuenta que están más bien para hacer mancuerna con ellos? Me queda clarísimo el recuerdo de mi abuelo George F. Novey, quien rehusaba hacer negocios con el estado porque  «quien con chuecos se asocia, chueco es y chueco queda».

    Años más tarde sus ejemplos saldrían a flote cuando me tocó ir a un ministerio a poner una queda contra un sub director que nos extorsionaba en la Novey. ¡Uy!, qué mal, me dijo el ministro, y al torcido lo cambiaron de puesto. ¡Por favor!, vayamos dejando la inocencia, la envidia y el odio irracional a un lado y, aprendamos para qué está el gobierno, qué servicios le son indelegables prestarnos y a elegir a gente honesta en consecuencia; porque, por lo que he visto a mis 77 años, son demasiados los que se identifican con los deshonestos que abusan del abultado sistema.

  • El intervencionismo central conlleva serias consecuencias

    Al grueso de la población poco les mueve las realidades económicas; sin embargo, ¡vaya ello si no le afectan! Es tan cómodo dejar que el rey se encargue de esos fastidios: “¡Economía!, ¿qué es eso? Para eso tenemos gobierno, y yo sigo con lo mío.” Luego, cuando lo económico se hace presente en nuestras vidas, las cosas cambian, aunque sigamos ignorando su razón y origen. Toda esa irresponsable delegación que venimos haciendo al gobierno, en cosas que realmente no son propias de una sana gobernanza, son fatales.

    Podemos decir que hay “intervención o intervencionismo económico central” cuando los gobiernos se inmiscuyen en la economía de los ciudadanos más allá de su constitucional función de velar por la vida, libertad y propiedad. Simplemente, el gobierno no debe inmiscuirse en la economía; lo cual nos lleva a reiterar la definición de economía. Son muchas las definiciones, pero las auténticas guardan la esencia del asunto, algo así como: “Es el arte de poner la paila con lo que nos entra.” En términos menos vulgares: “Es la administración frugal o ahorrativa del gasto o consumo del dinero y otros capitales.” Es la planificación prudente de la casa o familia. Entonces ¿dónde entran los politicastros en todo ello?

    La misma naturaleza humana responde a la necesidad de satisfacer deseos que son infinitos con recursos que son finitos. Pero ¡ojo!, que sólo son finitos en la medida de nuestra falta de visión de un mundo y universo infinito. Dicho eso, no hay caso que estamos limitados por nuestras propias limitaciones humanas, ya que el pastel es infinito y sólo hace falta ir descubriéndolo y ampliándolo; siempre y cuando los politicastros no se inmiscuyan.

    Los humanos tenemos dos vías de acceso a las cosas que deseamos: 1) Es fabricándolas nosotros mismos, o… 2) Mediante el intercambio o mercado; al cual debo añadir, mercado no intervenido, y menos por bribones de palacio. No obstante, la ruta de entrada de los interventores centrales va por la ruta de “te estamos cuidando” contra el robo, fraude y tal. Sí, eso es potable, hasta que quien roba y comete fraude es quien te cuida. ¡Uy!, ‘ ¿ y cómo nos protegemos contra eso? Pues, limitando el tamaño y función de los cuidadores. ¿Recuerdan también aquello de la “división de poderes”?

    Tristemente, una vez que hemos permitido o ayudado con la entrada de los bribones centrales en nuestras economías, el asunto se torna harto difícil de arreglar. Las tretas parecen ser infinitas: tal como aquello de una “economía mixta”. No sé por qué, pero me suena a “ménage a trois”. ¿Seremos tan ingenuos de pensar y creer que los gobiernos se meten en nuestras alcobas para colaborar con la coyunda reproductiva? Tristemente, sí somos ingenuos. Y ni hablar cundo nos dicen que están para “estimular” el asunto.

    Debemos ser más que ingenuos o descuidados para creer que la intervención de los politicastros van a ayudarnos económicamente, y ni hablar en la alcoba. ¡Ya, basta! No es más que el zorro justificando su presencia en el gallinero. Y entonces entra el estado completamente obeso y metiche… y se me acaban las palabras y el buen humor.

    Lo cierto, mis estimados lectores, consecuencias hay, y cada día están más próximas. Y aprovecho para reiterar lo que nos advirtió esa gringa nacida en Rusia, Ayn Rand, lo cual me lo recordó un amigo economista: “Cuando adviertas que para producir necesitas obtener autorización de quienes no producen nada: cuando compruebes que el dinero fluye hacia quienes no trafican con bienes sino con favores; cuando percibas que muchos se hacen ricos por el soborno y por influencias más que por su trabajo, y que las leyes no te protegen contra ellos sino, por el contrario, son ellos los que están protegidos contra ti; cuando descubras que la corrupción es recompensada y la honradez se convierte en un autosacrificio, entonces podrás afirmar, sin temor a equivocarte, que tu sociedad está condenada.”

  • El Servicio Postal de los Estados Unidos (USPS) ha propuesto patentar sistema para las elecciones presidenciales de EE.UU. en blockchain.

    El Covid-19 ha creado complicaciones para el proceso electoral estándar de forma física, lo que ha provocado un debate político sobre la votación por correo para las próximas elecciones en EE.UU. el próximo noviembre. La agencia gubernamental independiente ha implementado medidas drásticas de reducción de costos que probablemente ralentizarán el servicio de correo en los próximos meses. Según los informes, Trump está bloqueando la financiación del USPS como parte de un nuevo paquete de ayuda para el coronavirus, citando preocupaciones similares con respecto a la votación por correo.

    Esta patente, que se presentó en febrero y se publicó este jueves pasado, sigue la conclusión del presidente Donald Trump de que la votación por correo se convertiría en «papeletas fraudulentas por todas partes”, posiblemente nombradas «por personas muertas», según sus palabras.

    La solicitud, publicada por la Oficina de Patentes y Marcas de Estados Unidos (USPTO) prevé combinar la «confiabilidad y seguridad» de USPS con blockchain «para evitar la manipulación» de las boletas electrónicas. La seguridad de un sistema de votación se puede aumentar utilizando la confiabilidad y seguridad del Servicio Postal de los Estados Unidos o una entidad similar, y esto se puede incorporar a un sistema informático seguro usando una cadena de bloques o un libro mayor distribuido para garantizar la seguridad del voto y evitar la manipulación o modificación de los resultados de la votación electrónica.

    La solicitud de patente pública de 47 páginas, incluye 31 páginas de diagramas que muestran los diferentes componentes del sistema de votación propuesto, incluida cada etapa del proceso electrónico.

    Al decir en la presentación que los votantes quieren un medio «conveniente» para acceder a las urnas, USPS ofrece varios métodos diferentes para lograr este objetivo. Entre las diversas propuestas se incluyen: enviar por correo códigos QR vinculados a token; distribuir contraseñas en papel escaneables a un sistema de votación digital; almacenar la identificación del votante en la cadena de bloques; almacenar firmas de voto electrónico en la cadena de bloques; y almacenar los propios votos en blockchain.

    En una implementación sugerida, el votante recibiría una boleta de papel en la que se imprimiría un código individualizado legible por computadora. Luego, el usuario podría escanear el código con un dispositivo móvil, verificar su identificación y luego emitir el voto digitalmente. Este sistema separaría la identificación del votante del voto real para mantener el anonimato, con los votos almacenados en la cadena de bloques.

    Los sistemas de votación impulsados ​​por blockchain han ganado mucha más atención desde que golpeó la pandemia, pero es probable que todavía haya un largo camino por recorrer antes de que cualquier sistema sea lo suficientemente seguro como para usarse en una escala más amplia. Más allá de los obstáculos técnicos y las dudas de un marco basado en blockchain, algunos expertos también opinan que tal movimiento sería un shock para el sistema para los votantes. «La sociedad no está preparada para el big bang», dijo el director ejecutivo de domino.vote , Ray Chow-Toun. «La gente no está realmente preparada para obtener este nivel de transparencia y de democracia en el gobierno».

  • La trazabilidad del Covid y el origen del método en la Gran Plaga de 1665 en Londres

    Las epidemias están en todas nuestras mentes en este momento. Probablemente, muchos de nosotros podríamos necesitar un descanso del incesante flujo de estadísticas, porcentajes y predicciones relacionadas con Covid-19. Aún así, pensamos que una mirada a algunas estadísticas de una era en la que la medicina moderna aún no había nacido podría proporcionar una pequeña perspectiva. Fue una necesidad de perspectiva histórica lo que, de hecho, empujó a Ellen Cotes a publicar la Dreadful Visitation de Londres, que recopilaba todas las “listas de mortalidad” impresas en Londres durante la Gran Plaga de 1665 (en la que 100.000 personas, o una cuarta parte de los población de la ciudad, pereció). Lamentando la desaparición de los documentos o estas listas de la anterior ‘Gran Plaga’ de cuarenta años antes, ‘la revisión de ellos ha sido muy deseada en estos tiempos’, Cotes “resolvió comunicar a la Nación, estas estadísticas posteriores” para que “la posteridad no se las pierda ”.

    Pero, ¿qué eran estas “listas de mortalidad” y cómo surgieron? Ya en 1592, los funcionarios de la parroquia de Londres habían instituido un sistema para realizar un seguimiento de las muertes en la ciudad, tratando de frenar la propagación de la plaga rastreándola y poniendo en cuarentena a las víctimas y a quienes vivían con ellas. Dado que entonces no estaba legalmente obligado a reportar las muertes a una autoridad central, los funcionarios contrataron “buscadores de muertos”, cuya función era localizar los cadáveres, examinarlos y determinar la causa de la muerte. Estos “buscadores” no estaban capacitados en ningún tipo de medicina. Por lo general, eran mujeres pobres, analfabetas y mayores cuyo contacto con los infectados las aislaba socialmente y, a menudo, acababa prematuramente con sus vidas. También fueron, en uno de los ejemplos más espantosos de trabajo temporal ofrecidos por la historia, pagados por el cuerpo.

    Las causas de muerte informadas por los buscadores fueron registradas por sepultureros y empleados en listas semanales de mortalidad: hojas vendidas como folletos por un centavo, destinadas a que los ciudadanos supieran dónde se había propagado la enfermedad.

    La lista de mortalidad que se muestra arriba proviene de una semana en septiembre de 1665, cuando la epidemia estaba en su apogeo. Como se puede ver hacia la esquina inferior derecha, se proclamó que un total de 7,165 personas en 126 parroquias habían muerto de ‘plaga’, un número que la mayoría de los historiadores cree que es bajo, considerando cuántas personas (cuáqueros, anabautistas, judíos, y los muy pobres, entre otros) no fueron tomados en cuenta por los anglicanos registradores.

    Además del alarmante número de muertes por la plaga, los londinenses, por supuesto, continuaron muriendo por otros medios y causas, tanto familiares como extrañas.

    Muchas enfermedades familiares se esconden detrás del enigmático nombre. “Rising of the Lights”, aunque suene como un sueño, fue un término del siglo XVII para cualquier muerte asociada con problemas respiratorios (“luces” es una palabra para pulmones). ‘Ruidos en las tripas’ y ‘Detener el estómago’ se utilizaron de manera similar para las muertes acompañadas de molestias gastrointestinales. Lo más probable es que la «fiebre manchada» fuera tifus o meningitis.

    Muchas etiquetas, como ‘de repente’, ‘asustado’ y ‘dolor’, hablan de la naturaleza a menudo aproximada de asignar una causa (no realizada por profesionales médicos sino más bien por los ‘buscadores’). ‘Planeta’ se refiere a cualquier enfermedad que se cree que fue causada por la influencia / posición negativa de uno de los planetas en ese momento (una fuente astrológica similar se encuentra detrás del nombre Influenza, literalmente influencia).

    Otras causas de muerte endémicas de la Inglaterra del siglo XVII prácticamente ensucian las listas. La tuberculosis, tanto en forma de ‘consumo’ como de ‘Kingsevil’ (una inflamación tuberculosa de los ganglios linfáticos que se creía curable con el toque de la realeza), mataba a cientos de personas cada mes. “Surfeit”, que significa indulgencia excesiva en la comida o la bebida, a veces puede ser intercambiable con “Gowt” (gota) o “Dropsie” (edema). Y el costo de la maternidad tanto para la madre como para el bebé también es dolorosamente evidente en el proyecto de listas, con sus entradas para ‘Childbed’, ‘Infants’, ‘Mortinato’, ‘Abortive’, ‘Teeth’ (bebés que murieron durante la dentición) y “Chrisomes” (una palabra especial para los niños que murieron antes de que pudieran hablar).

    Probablemente las entradas que más nos impacten, porque nos ponen a contar una historia en nuestras mentes, son aquellas que se leen como subtítulos en un libro de Edward Gorey: ‘Muerto por una caída de Belfrey en Alhallowes el Grande’, ‘Quemado en su cama por una vela en St. Giles Cripplegate ”, o“ Ahogado en una tina de lavado en una cervecería en St. Giles in the Fields ”.

    Tres años antes de que la Gran Plaga asolara Londres y Cotes publicara su libro, el fundador de la ciencia estadística, John Graunt, publicó sus Natural and Political Observations Mentioned in a Following Index, and Made upon the Bills of Mortality (1662). En este trabajo pionero analiza las estadísticas que ofrecen las listas de décadas anteriores, precisamente el tipo de trabajo útil que Cotes quiso (y logró) facilitar con su compilación.

    Aquí se puede leer una descripción general útil, de 1908, de la historia de las Listas de Mortalidad, y otra de 1843, aquí. Y a partir de una respuesta más poética a tales proyectos de ley, véase Stanzas on Mortality de William Cowper, una colección de sus poemas que se adjuntó a las Listas de Mortalidad de la parroquia de Northampton desde 1787 a 1793.

    Increíblemente 500 años después, con un poco más de tecnología, la trazabilidad y conteo, se sigue manteniendo con sus formas casi inalterables y sirviendo para el mismo propósito: detener la propagación de la plaga o el virus.

  • El intervencionismo estatal castrante

    F.A. Hayek refiriéndose a la planificación central, sostuvo:  “A más planificación estatal, más difícil se le hace al ciudadano su planificación personal.” El tema de fondo es uno de principios, comenzando por nuestro inalienable derecho de ser libre para actuar en el marco de la moralidad y en busca de un bienandar que conduzca a un bienestar. Y lo que poco nos detenemos a meditar y comprender es la esencialidad de ser libres en la conducción de nuestras vidas, dado que de ello depende nuestro bienestar. Y la necesidad de esta libertad que nos fue legada en la misma Creación, surge a partir de las variantes que intervienen en nuestras vidas y debemos navegar de forma particular en la búsqueda de nuestros deseos y felicidad. Variantes que una planificación centralizada jamás podría suplantar. A modo de ejemplo: Un burócrata estatal podría decirnos que si nos lanzan una piedra, la esquivemos, pero jamás podrían predecir en el momento hacia dónde. En otras palabras, ser libre implica dejar al libre arbitrio sobre cómo reaccionar ante aquello que no podemos prever en tiempo real.

    En el contexto del complejo pandémico en que nos encontramos, no sólo nuestra sobrevivencia sino la misma civilización descansa en la posibilidad de las tragedias. Cada día que salimos a llevar a los hijos a la escuela los ponemos en riesgo de lesión o muerte, pero ello es esencial. Sin embargo, vemos a un SINAPROC que llega hasta prohibir bañarse en la playa cuando hay marejadas, que es, precisamente, el momento ideal para el surfista.

    Más allá debemos advertir que accidentes, tal como el pandémico que sufrimos, bien pueden tener un componente fortuito provechoso, tal como provechosas son las grandes olas para el surfista. Es decir, que se trata de una realidad que será enfrentada por una inmensa variedad de personas con diversidad de conocimientos y actitudes que les calificarán para enfrentar la particular situación; y el estado no debe jamás coartar aquello. Esas son las realidades de la ocasión y de las probabilidades. Y aunque por norma los accidentes no son provechosos, debemos prepararnos para encontrar en ellos el provecho. Esa es la realidad de nuestra existencia; y es lo que separa a los sobrevivientes de los que perecen. Frente a semejantes adversidades, lo único que podemos hacer es cargar a nuestro favor las probabilidades.

    Todo ello guarda un paralelo con aquello de quienes buscan detener el cambio climático; lo cual no sólo es absurdo sino imposible, dado que la constante universal es la del cambio. La probabilidad de un impacto de asteroide que cambie por completo nuestra existencia es real; y el reto está en prepararnos para ello.

    A todo esto, el uso y acuso de «la ignorancia del pueblo», como razón de una planificación central que llegue a reemplazar y controlar nuestro albedrío, es bochornoso. Y es bochorno que se presta para la peor de las catástrofes; es decir, la extinción de aquel don que nos provee de la gracia de la adaptación y la supervivencia. Aún más, y como bien lo señala Hayek: “Encontraremos que las instituciones de la libertad son adaptaciones al hecho fundamental de nuestra ignorancia, adaptada para lidiar con lo fortuito y sus posibilidades, no sus certidumbres.” El CORONA virus es lo que es; pero lo que no es certidumbre es cómo actuamos frente a ello.

    Y sigue Hayek advirtiéndonos: “El hombre aprende mediante la desilusión de nuestras expectativas. Y no debemos aumentar lo impredecible de los eventos mediante la tontería de nuestras instituciones. Y, por encima de todo, nuestro objetivo debe apuntar al aumento de las oportunidades de aquellos humanos desconocidos que puedan aprender acerca de las cosas que ignoramos, y que puedan ponerlas a uso y provecho de sus acciones.”

    Es, precisamente, por intermedio los esfuerzos ajustados de muchos, que podemos aprovechar el conocimiento de todos y no el de pocos. Es, precisamente, mediante el uso disperso del conocimiento es que surgen los grandes logros. La libertad es renunciar del control directo del burócrata gubernamental; ese cuya auténtica labor no es de liderar, como bien dice Irene Gimenez, sino de facilitar el que todos seamos líderes de nuestros destinos.

  • Informe BID-OEA: Muchos países de Latinoamérica aún carecen de planes de protección de infraestructura contra ciberataques

    El estudio «Ciberseguridad: riesgos, avances y el camino a seguir en América Latina y el Caribe» que fue publicado el mes pasado, es la segunda edición de un informe que evalúa el estado de la preparación en ciberseguridad en la región publicado por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) junto con la Organización de los Estados Americanos (OEA).

    Según los hallazgos, desde el último estudio realizado en 2016, más de la mitad de los países de la región han mejorado su ciberseguridad al desarrollar e implementar estrategias nacionales y, en algunos casos, marcos legales para responder mejor a las amenazas cibernéticas en evolución, incluida una mayor protección de datos personales de los ciudadanos.

    Sin embargo, el informe encontró que, a pesar del progreso, más de las tres cuartas partes de los países observados carecen actualmente de los planes de protección de infraestructura crítica necesarios para responder a los ciberataques.

    “El mensaje de este informe es claro: América Latina y el Caribe deben hacer más para mejorar su situación de ciberseguridad ahora”, dijo Ana María Rodríguez, Vicepresidenta de Sectores del BID. “Los hallazgos son cruciales para guiar los esfuerzos del gobierno en la región, especialmente porque la crisis de COVID-19 acelera nuestra dependencia de las plataformas digitales en nuestra vida profesional y personal”.

    El informe también encontró que el impacto económico de los incidentes cibernéticos en América Latina y el Caribe superó los $90 mil millones solo en 2019, y que la mayoría de los países necesitan capacidades más sistemáticas y eficientes para monitorear y responder a incidentes de ciberseguridad, así como organismos centrales encargados de coordinar las actividades de ciberseguridad.

    Además, el informe destacó la necesidad de una «cooperación más activa» entre todos los países y organismos para aumentar la preparación en materia de ciberseguridad y abordar amenazas como el delito cibernético, los ataques cibernéticos a redes críticas y las operaciones cibernéticas con motivaciones políticas.

    Los temas relacionados con la ciberseguridad en América Latina también fueron discutidos por destacados expertos en el evento Cybertech Live LATAM este martes 11 de agosto.

    «Todo lo que hemos visto, todas las trayectorias que hemos visto en la transformación digital en la empresa y en la forma en que vivimos nuestras vidas se han acelerado dramáticamente», dijo Nadav Zafrir, CEO y cofundador del grupo de riesgo Team8. «El hecho de que casi el 90% de nuestra fuerza laboral casi de la noche a la mañana haya comenzado a trabajar de forma remota desde sus hogares tiene un gran impacto en la aceleración de la transformación digital».

    «Específicamente, esto crea una nueva convergencia en nuestras vidas», dijo. La casi dicotomía en la forma en que las personas solían vivir su vida personal y profesional está colapsando, y esto está creando un entorno totalmente nuevo en términos de ciberseguridad. Por ejemplo, las personas dependen mucho más de sus redes domésticas, según el CEO. «La capacidad de hacer un corte muy claro entre lo que está sucediendo en nuestra vida personal y lo que está sucediendo en nuestra vida corporativa es casi imposible de hacer en este entorno», señaló Zafrir.


    Al igual que otros expositores, habló del incremento de los casos de robos de identidad, fraudes y phishing. “Vemos un aumento de los ataques porque crecieron las oportunidades, y las motivaciones”. También habló de la mayor amenaza: la del atacante interno, que se da cuando alguien dentro de la compañía genera los ciberataques.

    Por su parte, Verónica Zabala, gerente del BID para Panamá, Centroamérica, Haití y República Dominicana subrayó que: “Entre enero y abril de este año los ciberataques al sector financiero crecieron más del 200% a nivel mundial”. Zabala puntualizó que con el Covid-19 se expandió la digitalización y, por lo tanto, la superficie de ataque. Por eso, aclaró que la ciberseguridad es un tema crítico y una oportunidad de desarrollo, porque falta mucho por hacer. Por último, afirmó que todavía hay 11 países en Latinoamérica que no tienen leyes que regulen los delitos informáticos, que apenas 7 tienen un plan de infraestructura crítica y que casi un tercio de los países no ofrecen capacitación en este ámbito.

    También destacó esta situación como una oportunidad para generar valor. En este sentido afirmó que Israel alcanzó $6,5 mil millones por exportación de servicios de ciberseguridad en lo que va de año, y Corea $90 millones, y concluyó que el crecimiento del sector a nivel global, alcanzará los $150 billones.

    Jony Fischbein, CISO de la empresa de ciberseguridad israelí Checkpoint, recordó por su parte el ataque informático a Twitter que implicó el compromiso de cuentas de alto perfil en la red y dijo que no basta con tener departamentos de seguridad informática sólidos dentro de las empresas sino que es importante que éstos se comuniquen con el resto de la compañía para educarlos en materia de ciberseguridad. “Podemos ser buenos como técnicos, pero si no tenemos una buena conexión con otros equipos que no son expertos en ciberseguridad no vamos a poder ganar la batalla”, concluyó.

    Toda precaución en materia de seguridad es vital para la supervivencia tanto de la organización como de la persona misma; sin embargo, uno considera que quizás eso no le suceda, total, la información suya quizás no le interese a nadie. Quizás, pero puede ser que muchas otras empresas u personas ligadas a alguno de sus dispositivos, sí sean importantes para los delincuentes y Usted y sus datos, la vía para llegar a ellos.

    Si desea conocer más sobre hacking ético, solicitar un test de vulnerabilidades o de penetración, no dude en consultarnos. Este asesoramiento es gratuito, online y en tiempo real, por un máximo de 50 minutos por sesión. Las sesiones son en idioma inglés.

    Para concretar su cita, escríbanos a info@goethalsconsulting.com o llamar al 6679-2750 / 6676-9280.

  • Traspaso y préstamos de empleados entre grandes compañías para hacer frente a la crisis

    Una de las novedades en el escenario económico convulsionado por la pandemia son los acuerdos para el traslado temporal de empleados entre grandes empresas. Para algunos, incluso, la práctica llegó para quedarse. En Argentina por ejemplo, es Mercado Libre la empresa que está tomando la delantera.

    Al inicio de la pandemia, hubo “préstamos” ocasionales de trabajadores de la cadena de pymes dedicados a la producción de respiradores, dada la urgencia de enfrentar un salto exponencial en la demanda debido al Covid-19.

    Por el contrario, y debido a la baja demanda de servicios gastronómicos y con sus salones cerrados al público, Arcos Dorados, propietaria de la franquicia de McDonald’s en  Argentina, y Alsea, operadora de Burger King y Starbucks, firmaron acuerdos con MercadoLibre y la Cámara de la Industria Argentina del Software (Cessi) para que la compañía y empresas de tecnología socias de la entidad, absorban a 350 empleados de las cadenas de fast-food, en principio, de forma temporal.

    El 9 de junio, Mercado Libre ya formalizó una alianza con la cadena de restauración ‘Le Pain Quotidien’ (LPQ) para sumar temporalmente a su plantilla 100 de sus 300 empleados. Se trata de meseros, cajeros y cocineros que van a ocupar, en un plan gradual, diferentes funciones en los equipos de Atención al Cliente y Envíos, principalmente en el Centro de Almacenamiento de Mercado Libre en Buenos Aires. Además, las partes ya iniciaron conversaciones para replicar la alianza en otros países latinoamericanos.

    El acuerdo, que surgió de la relación que mantienen ambas empresas, implica según los firmantes un triple beneficio. Facilita que la empresa de tecnología adquiera más de 100 empleados capacitados rápidamente, en un año en el que buscan cubrir 5.000 puestos de trabajo en toda Latinoamérica. A LPQ le permite reducir temporalmente tu plantilla para afrontar la crisis hasta que se reanude la actividad gastronómica. Y los trabajadores aseguran la recaudación del 100% de sus salarios mejorando su empleabilidad futura y su capacidad de adaptación.

    “Finalmente, dejan el Programa de Asistencia de Emergencia para el Trabajo y la Producción (ATP), reduciendo el aporte del Estado a la emergencia, a diferencia de otros acuerdos similares”, destacaron como un beneficio extra de Mercado Libre.

    Desde la compañía de compraventa online, precisaron que formalmente se trata de un acuerdo entre las partes en la que el empleado pide licencia sin sueldo en su empresa de origen y Mercado Libre lo toma como empleado temporal, le paga todo lo que dispone la ley, se traslada al sindicato que le corresponde a la actividad y se mantiene la obra social de origen.

    En cualquier caso, aclararon que esta es una acción innovadora y que vale la pena explorar. La cuestión es concretar qué beneficios puede tener para las pymes tecnológicas con características muy distintas a una empresa de la escala de Mercado Libre. “Trabajar en McDonald’s da una cierta metodología de trabajo que es interesante para cualquier organización, pero una pyme tiene que analizarla con atención para ver cómo se puede aplicar”, explicaron.

    Las alianzas de cooperación laboral entre empresas de distintas industrias en tiempos de pandemia son cada vez más frecuentes. El beneficio es mutuo: las que registran un aumento de las ventas y requieren más mano de obra para dar respuesta a la demanda creciente de sus productos y servicios en este contexto aprovechan la fuerza de trabajo ociosa de otras cuyas operaciones se vieron resentidas y necesitan reducir temporalmente su nómina para hacerle frente a sus finanzas golpeadas por la crisis y ahorrar costos.

    «Aportamos una solución a una industria que tiene parada parte de su fuerza laboral: nosotros tenemos espacio para ocupar estas posiciones. Además, reforzamos el equipo para que miles de pequeñas empresas y emprendedores continúen con su actividad y millones de compradores reciban lo que necesitan en sus hogares», sostuvo Sebastián Fernández Silva, Chief People Officer de MercadoLibre.