Etiqueta: Internet

  • Linux: cuando la generosidad de un programador cambió el mundo

    En agosto de 1991, un mensaje pasó casi desapercibido en un foro de informática. Su autor, un joven estudiante finlandés de 21 años, escribió: “Estoy haciendo un sistema operativo gratuito (solo un hobby, no será grande ni profesional como GNU) para clones 386(486) AT”. Se llamaba Linus Torvalds, y su modestia resultó histórica: ese “hobby” terminaría convirtiéndose en Linux, el corazón silencioso del mundo digital moderno.

    La historia de Linux nace, como tantas innovaciones, de la frustración. Torvalds usaba MINIX, un sistema operativo educativo diseñado por Andrew Tanenbaum. MINIX funcionaba, pero era limitado: estaba hecho para enseñar, no para aprovechar el potencial real de las nuevas computadoras personales. Linus quería algo más potente, flexible y útil. Así, desde su pequeño departamento en Helsinki, comenzó a escribir su propio kernel: el núcleo que gestiona los recursos de un equipo y permite que el software dialogue con el hardware.

    En septiembre de 1991 publicó la versión 0.01: apenas 10.239 líneas de código, suficientes para arrancar una máquina, ejecutar un intérprete de comandos y realizar operaciones básicas. Lo verdaderamente revolucionario no fue su tamaño, sino su licencia. Linus lo liberó gratuitamente en Internet e invitó a otros programadores a examinarlo, modificarlo y mejorarlo. En una época en la que el software era sinónimo de control corporativo —código cerrado, licencias caras y acceso restringido—, el gesto de Torvalds fue casi contracultural.

    Ese acto de generosidad encendió una chispa. Poco a poco, desarrolladores de todo el mundo comenzaron a colaborar: corregían errores, añadían funciones, adaptaban el kernel a nuevas arquitecturas. En 1992, Linus adoptó la licencia GPL creada por la Free Software Foundation, que garantizaba que cualquier mejora realizada por cualquier persona o empresa debía mantenerse libre. Ese detalle legal impulsó una de las mayores colaboraciones tecnológicas de la historia.

    Para mediados de los años 90, Linux dejó de ser “un hobby” y se convirtió en un sistema operativo robusto, estable y capaz de competir con gigantes. Las empresas pronto lo adoptaron: era gratuito, seguro y perfecto para servidores. Con la explosión de Internet, Linux se volvió el motor del mundo digital. Y más tarde, con la llegada de Android en 2008, pasó a vivir en los bolsillos de miles de millones de personas.

    Hoy, Linux domina territorios invisibles pero fundamentales:

    • Más del 96% de los grandes servidores web.
    • Los 500 supercomputadores más veloces del planeta.
    • La infraestructura de nubes como AWS, Google Cloud y Azure.
    • Sistemas críticos de telecomunicaciones, banca, aviación y ciencia.
    • La exploración espacial: desde rovers en Marte hasta la Estación Espacial Internacional.

    El kernel supera los 27 millones de líneas de código, con aportes de más de 19.000 desarrolladores y 1.400 empresas. Es, en esencia, el mayor proyecto colaborativo en la historia de la humanidad.

    Pero la verdadera revolución de Linux no fue tecnológica, sino cultural. Demostró que la apertura puede superar al secreto, que la colaboración puede competir con la propiedad exclusiva, y que un programador que regala su trabajo puede terminar creando la base del mundo digital.

    Linus Torvalds no solo escribió código brillante. Demostró que la generosidad también es una arquitectura viable, capaz de sostener internet, la ciencia, la industria y miles de millones de dispositivos.

    Linux no solo cambió la informática: cambió lo que creemos posible cuando la libertad y la colaboración se ponen al servicio del mundo.

  • Los memes y el patrimonio popular en internet

    En nuestro imaginario existe una idea más o menos clara de lo que es un meme. Lo asociamos al tipo de imágenes estáticas que, acompañadas por texto, circulan por foros y redes sociales con una intención humorística. Fue en esa forma cuando se popularizó el término, coincidiendo con el clímax de la vida online 2.0: pasamos de una interacción unidireccional con los entornos digitales a una expansión de las posibilidades comunicativas en internet. Esta es su era de asentamiento, que fundamenta las bases narrativas y comunicativas de las que vendrán.

    Memes: objetos y procesos culturales

    En su sentido originario, el meme es una unidad o conjunto de elementos culturales que da lugar a los comportamientos, gestos y costumbres. Es decir, puede ser un objeto independiente, pero también una suma que construya, de forma orgánica, interacciones socioculturales. Por ejemplo, un sticker o clip divertido de mascotas sería un meme-objeto, pero que exista todo un afán colectivo por reproducir y compartir diariamente este tipo de contenidos sería un meme-procesual.

    El meme de Julio Iglesias señalando a cámara, acompañado del texto “Y lo sabes”, es un meme-objeto, mientras que el envío masivo por WhatsApp de imágenes alteradas de Julio Iglesias describiendo que llega el mes de julio sería un meme-procesual. El emoticono con pulgar hacia arriba, indicando “ok”, “me gusta” o “de acuerdo”, es un meme-objeto que forma parte de una interacción, pero su significado es un meme-procesual, pues ese sentido es aceptado por las generaciones boomers y millennials, pero las generaciones Z y alpha emplean otros iconos para expresar lo mismo.

    En su devenir digital, el meme ha ido adaptándose a todos los espacios disponibles, aumentando su sentido del humor hasta el absurdo y sus nociones básicas hacia artefactos más complejos, donde la ironía queda en un segundo plano y predomina lo autorreferencial y local. Desplazando, así, su intención original de socializar experiencias universales para, ahora, interpelar a comunidades más pequeñas que articulan sus propias jergas desde lo memético viral.

    Por ello, entendido como unidad o como engranaje de sentidos, el meme digital funciona como dispositivo clave de la comunicación digital, y es fundamental también para comprender el mundo actual que habitamos: un mundo-imagen, hipervisual e hiperconectado. Se cuela y configura las relaciones sociales, tecnológicas, culturales, icónicas y subjetivas que se activan en los espacios online de conexión continua.

    Memes y folclore digital

    En este punto, se pueden destacar algunas características principales de los memes contemporáneos. Los memes de internet son dispositivos culturales creativos y comunicativos, dinámicos y maleables, que interpretan la realidad y, al mismo tiempo, se versionan entre ellos. Su esencia, pues, se localiza en un movimiento constante, impregnando con su dinamismo cada proceso online. Si se detiene o se rechaza por parte de la comunidad, ese meme dejará de funcionar.

    Son, además, artefactos intangibles, inmediatos y efímeros, pues solo “suceden” mientras se están reproduciendo. Se propagan por un mecanismo similar al boca a boca, y cuando ya están instalados en las prácticas comunicativas, se convierten en un recurso fluido y natural para la cotidianidad. Con ello, son capaces de determinar los modelos para la conversación, no solo digital, sino también de las interacciones offline. De esta manera, van combinando actos digitales, físicos, analógicos, tecnológicos, culturales y políticos en las rutinas de las comunidades.

    Por ello, estos memes son parte de un patrimonio digital que ha ido creciendo según han avanzado las posibilidades tecnológicas, técnicas y artísticas entre personas y dispositivos. Existe, de este modo, un folclore digital que representa el conjunto de nuevas tradiciones, actitudes y códigos culturales que se desarrollan a través de las vidas conectadas en red.

    Junto con lo anterior, el meme digital se caracteriza por su plasticidad y flexibilidad a la hora de cambiar: para adaptarse, un meme debe permitir ser recontextualizado, expandido, reinterpretado. Todo esto multiplica sus opciones para ser reconvertido en otros formatos por los usuarios, de manera orgánica y colaborativa, conscientemente o no.

    Sobre todo cuando es un acto intencionado, se ponen en juego diferentes capacidades creativas que tienen que ver con las narrativas digitales, los procesos mediáticos y las interacciones lúdicas. Expresiones visuales como el collage, el pastiche o el fotomontaje (y ahora, las imágenes generadas con IA) son fórmulas que se basan en la creatividad distribuida y el remix. La creatividad distribuida se refiere a la creación colectiva o colaborativa, la cocreación, pero también a la creación desde la acumulación o fragmentación por la intervención de distintos usuarios. Es decir, modificar elementos de un meme al añadir, quitar o desplazar alguno de sus componentes para incorporar capas de significado o nuevas lecturas. Estas reconfiguraciones fomentan habilidades para la transformación y la reconstrucción de sentidos: implica experimentar con el remix de las imágenes y otras formas de expresión de los nuevos medios.

    Estas prácticas de remix y versionado en red se articulan desde diferentes opciones de autoría, que se alejan de la tradicional concepción y uso de la propiedad intelectual y el reconocimiento. Lo genuino y único no existe en internet tal como lo entendíamos en épocas anteriores: ahora, el bagaje previo de un material no es solo intelectual, sino que sigue existiendo visualmente o, por lo menos, en su huella digital. La mayoría de materiales son, pues, de autoría compartida o fluida, en la que acciones como el reciclaje de elementos (copiando, pegando, ensamblando, replicando) son ya habilidades asimiladas por la sociedad actual.

    El acceso y disponibilidad de herramientas creativas prometía un escenario de mayor democratización en el internet global, aunque es cierto que se ha demostrado una cultura condicionada en nuestros días. Sin embargo, sí existe cierta fusión entre alta y baja cultura cuando pueden convivir en situaciones de igualdad.

    Así, las instituciones y circuitos oficiales de la cultura comparten espacios mediáticos con prácticas de arte electrónico (netart), fenómenos como los NFTs, expresiones de activismo digital, cultura visual trash (imágenes pobres, deterioradas o molestas según los cánones comunes) y aplicaciones de creación audiovisual (apps de plantillas o filtros de imagen preconfigurados, de IA o de diseño gráfico, por ejemplo).

    Conflictos de hoy, propuestas de futuro

    En primer lugar, cabe señalar la consolidación del meme digital hoy desde el audiovisual. De esta manera, va abandonando sus formas clásicas estáticas para manifestarse en distintos formatos de vídeo, gracias al auge y predominio de plataformas como YouTube, TikTok y sitios de streaming. Y, por ser materiales más complejos, el meme contemporáneo tiende a ser un meme-procesual, siempre a favor de la máxima viralización, abandonando también poco a poco la conexión emocional con los memes-objeto. Hay por ello una brecha entre generaciones al visualizar, interpretar y socializar estos materiales (puede verse en vídeos de creadores más jóvenes cuando revisan y señalan que los “memes antiguos” dan cringe, vergüenza ajena).

    En épocas previas, el sentido de una red hiperconectada como internet se entendía desde la democratización y colaboración social. Sin embargo, algunas de las tendencias y contenidos del presente nos alertan que esto ha cambiado: la posibilidad (y el deseo) de monetizar cualquier contenido online prioriza escenarios individualistas y de jerarquización, también en las redes sociales de comunicación. Pretender convertir todo en un producto rentable o publicitario deviene en que los memes estén al servicio del algoritmo.

    De esta manera, fórmulas que antes se entendían como populares han sido manipuladas por las corporaciones y la tecno-élite: lo vemos en hilos de comentarios llenos de bots, en la repetición de anuncios en bucle, en el embarramiento de la experiencia del usuario en redes o en el uso de bulos e imágenes IA con fines de espectacularización ideológica. Por ello, los componentes del patrimonio digital se van convirtiendo en objetos y procesos más homogéneos y previsibles.

    En contraposición, tanto los memes como otros recursos para la comunicación digital nos pueden servir en la ideación y construcción de nuevas tendencias comunitarias online. Como tareas para ello, debemos experimentar modos de acompañamiento y cuestionamiento de las imágenes autogeneradas, de nuestra dependencia de ciertos espacios corporativos y de los usos de nuestros datos. Un ejemplo de este tipo sería el Fediverso, que se propone como un conjunto de redes sociales descentralizadas e interconectadas, externas a la dirección de las grandes empresas tecnológicas actuales. Este tipo de iniciativas se presentan como espacios de reconquista para volver a conectar con valores populares en un internet para todas las personas.


    La versión original de este artículo ha sido publicada en la revista Telos, de Fundación Telefónica.The Conversation


    Nuria Rey Somoza, Docente investigadora en la Facultad de Artes y Humanidades URJC, Universidad Rey Juan Carlos

    Este artículo fue publicado originalmente en The Conversation. Lea el original.

  • Internet y el peligro de regular con buenas intenciones

    A menudo, los peores recortes a las libertades no vienen vestidos de autoritarismo, sino de buenas intenciones. La defensa de los niños, la lucha contra la pornografía, la batalla contra el odio o la protección de la “moral pública” suelen ser causas nobles. El problema comienza cuando, en su nombre, se restringe el acceso a información, se vigila a los ciudadanos y se erosiona la esencia abierta y libre de Internet. Un ejemplo claro y preocupante: los proyectos de ley que exigen identificación oficial para acceder a contenido sexual.

    En el artículo “Internet necesita sexo” (publicado en The Conversation y replicado en Almendrón), se expone cómo esta tendencia, impulsada en países como Reino Unido y Estados Unidos, busca obligar a los usuarios a verificar su edad mediante métodos intrusivos como documentos de identidad o tarjetas bancarias. Aunque el argumento es proteger a los menores, el resultado es construir un sistema de vigilancia generalizada que pone en riesgo la privacidad de todos.

    El anonimato no es el enemigo

    Internet ha sido un refugio para quienes buscan información sobre su sexualidad, salud, identidad de género o experiencias que no pueden compartir en su entorno inmediato. El anonimato no es un defecto del sistema: es su protección. Obligar a los usuarios a identificarse para ver contenido legal, aunque sea sexualmente explícito, abre la puerta a listas negras, estigmatización, chantaje o censura política encubierta.

    Como advierte la Electronic Frontier Foundation (EFF), cuando el Estado o las plataformas recopilan datos sensibles sin garantías sólidas, lo que está en juego no es sólo el contenido: es la libertad misma. Hoy es la pornografía; mañana puede ser cualquier forma de disidencia.

    Regulaciones desproporcionadas

    Regular el acceso de menores a contenidos es legítimo. Pero hacerlo con herramientas que afectan a toda la ciudadanía es desproporcionado y contraproducente. Exigir una verificación de edad obligatoria y centralizada puede:

    • Crear bases de datos sobre hábitos sexuales y preferencias personales.
    • Incentivar el uso de VPNs o redes inseguras para evadir el control.
    • Desincentivar la creación de sitios independientes por miedo a sanciones.

    Y lo más grave: abre la puerta al precedente de que para ejercer un derecho —como el acceso a información— uno debe registrarse ante una autoridad.

    El verdadero problema no es el contenido, sino la vigilancia

    En lugar de construir un internet más seguro, estas medidas lo vuelven más hostil, burocrático y desigual. Como plantea la EFF, el foco debe estar en educar, empoderar a los usuarios, y garantizar mecanismos de control parental voluntarios, no en imponer filtros estatales ni exigir cédulas digitales para navegar.

    Porque cuando se normaliza la idea de que el Estado puede decirnos qué ver, cuándo y cómo —y con qué credencial en la mano—, ya no estamos hablando de protección, sino de control.

    Responsabilidad individual

    La censura moderna rara vez se presenta como tal. Llega disfrazada de buenas intenciones, de protección paternalista, de cruzadas morales. Pero Internet no necesita más paredes, necesita más luz. Y en lugar de sacrificar el anonimato para “cuidarnos”, deberíamos defenderlo como lo que es: una trinchera de libertad. Y la libertad, como se sabe, implica responsabilidad individual.

  • ¿Qué es el WiFi 7 y cómo puede mejorar nuestra navegación en Internet?

    El desarrollo de la tecnología inalámbrica ha sido crucial para la evolución de las comunicaciones modernas. Ahora, con la llegada de WiFi 7, nos encontramos ante un nuevo estándar que promete revolucionar la forma en que nos conectamos a Internet, ofreciendo mayores velocidades, menor latencia y una experiencia más estable incluso con múltiples dispositivos conectados simultáneamente. Este avance será particularmente importante para quienes disfrutan de videojuegos en línea y el streaming de contenido en alta resolución, donde la velocidad y estabilidad de la conexión son claves.

    Qué es WiFi 7

    WiFi 7, la séptima generación de redes inalámbricas, es una evolución significativa de sus predecesores WiFi 6 y WiFi 6E. Presentado oficialmente en enero de 2024 en el CES de Las Vegas, WiFi 7 está diseñado para enfrentar la creciente demanda de datos que generan las actividades diarias, como el streaming en alta definición, los videojuegos en la nube y las aplicaciones de realidad aumentada y virtual.

    Este nuevo estándar ofrece una velocidad máxima de hasta 46 Gbps, muy por encima de los 9.6 Gbps de WiFi 6, lo que lo convierte en una opción ideal para los usuarios más exigentes. Además, su capacidad de gestionar múltiples conexiones simultáneas sin perder rendimiento será clave en entornos donde hay muchos dispositivos conectados al mismo tiempo, como hogares y oficinas modernas.

    Cómo funciona WiFi 7

    WiFi 7 incorpora varias tecnologías nuevas para optimizar el rendimiento de las conexiones inalámbricas. Una de las más destacadas es el Funcionamiento Multienlace (MLO), que permite que los dispositivos se conecten a varias bandas de frecuencia simultáneamente (2.4 GHz, 5 GHz y 6 GHz), aprovechando al máximo los recursos de la red y mejorando tanto la velocidad como la estabilidad de la conexión.

    Otra mejora importante es la modulación 4096-QAM, que permite transmitir más datos en menos tiempo, aumentando en un 20% la velocidad de transmisión en comparación con WiFi 6. Además, WiFi 7 duplica el ancho de banda de los canales, alcanzando los 320 MHz, lo que le permite transmitir una mayor cantidad de datos en menos tiempo. Esto es especialmente útil para aplicaciones que requieren alto rendimiento, como la transmisión de video en 4K y 8K o los juegos en tiempo real.

    Cómo mejora la navegación con WiFi 7

    Las mejoras que trae WiFi 7 no solo se reflejan en una mayor velocidad, sino también en una experiencia de navegación más fluida y eficiente. Gracias al Funcionamiento Multienlace, este estándar puede gestionar varios dispositivos conectados a la red sin afectar la calidad de la conexión, reduciendo los problemas de latencia e interferencia.

    En los hogares modernos, donde hay una gran cantidad de dispositivos conectados simultáneamente, como smartphones, laptops, televisores inteligentes y dispositivos de Internet de las Cosas (IoT), WiFi 7 será fundamental para evitar sobrecargas y mantener una conexión estable.

    Otra ventaja clave es que WiFi 7 podría acercar el rendimiento inalámbrico al de las conexiones físicas, como Ethernet, permitiendo disfrutar de una navegación inalámbrica casi tan rápida y estable como una conexión por cable, pero sin las limitaciones de movilidad. Esto es crucial en ámbitos como los videojuegos en la nube, donde una baja latencia es esencial para una experiencia sin interrupciones, y también para el uso de tecnologías emergentes como la realidad aumentada y la realidad virtual.

    Dispositivos compatibles con WiFi 7

    A pesar de sus beneficios, para aprovechar todo el potencial de esta novedad, es necesario contar con dispositivos compatibles. Aunque el estándar fue lanzado en 2024, la adopción masiva por parte de fabricantes aún tomará algunos años. Los primeros productos compatibles incluyen routers de marcas como MediaTek, TP-Link y Amazon, pero se espera que próximamente lleguen al mercado smartphones, laptops y televisores inteligentes con soporte para WiFi 7.

    Un aspecto positivo es que WiFi 7 es retrocompatible, lo que significa que los dispositivos con WiFi 6 o WiFi 5 podrán conectarse a redes WiFi 7, aunque no podrán aprovechar todas sus ventajas, como las velocidades máximas o las mejoras en la latencia.

    WiFi 7 representa un salto significativo en la evolución de las redes inalámbricas, ofreciendo velocidades más rápidas, menor latencia y mayor estabilidad, lo que lo convierte en una solución ideal para la era digital, donde la conectividad es clave para el trabajo, el entretenimiento y la comunicación. Con su capacidad para gestionar múltiples dispositivos y ofrecer una experiencia comparable a las conexiones por cable, este nuevo estándar promete ser un elemento clave para los hogares y oficinas del futuro.

  • Bezos, estratega de largo plazo: 30 años de crecimiento y cambio

    El origen de Amazon se remonta al 5 de julio de 1994, hace ya 30 años. Inicialmente, su nombre fue Cadabra y luego Relentless. Fue en 1995 cuando adoptó su actual denominación. En algo tan simple como cambiar su nombre varias veces durante el primer año, la empresa ya estaba mostrando algunos de los rasgos esenciales que le han conducido al éxito: el afán de superación, la innovación constante, la reinvención y el talento y visión de futuro de su fundador, Jeff Bezos.

    Desde que Bezos llama Amazon a su empresa, ya tenía claro que su plataforma de comercio electrónico contaría con todo lo que cualquiera pudiera imaginar y que todo se encontraría de forma rápida y sencilla. Todo un reto, ya superado por Amazon.

    Su estrategia de crecimiento le ha llevado a ser un jugador de referencia en negocios que eran inimaginables hace tan solo unos años.

    Un negocio librero

    En sus inicios, la empresa tuvo que tomar decisiones que marcarían su futuro. La más importante: ¿qué productos vender online y en que países? Así, Bezos comenzó vendiendo libros.

    Fue todo un acierto decidir vender de manera novedosa un producto tradicional que, además, era ideal para testar su modelo de negocio en un entorno incierto pero con extraordinarias perspectivas de crecimiento. Los libros tenían un precio bajo, una demanda creciente, una amplia oferta –en constante aumento– y eran fáciles de transportar.

    La clave, en aquel momento y contexto, era ganarse la confianza del cliente, reducir los costes al máximo y ofrecer un servicio rápido.

    Un círculo virtuoso

    Amazon supo percatarse de los beneficios que generaban los “efectos de red”: cuantas más personas compraban en su plataforma, más interesante resultaba ésta para los clientes actuales y futuros, pues un mayor número de vendedores estarían interesados en tener sus productos en ella.

    En consecuencia, cuanta más variedad de productos hubiera, más clientes acudirían a Amazon para realizar sus compras y más interesante sería para otros vendedores ofrecer sus productos en la plataforma. Se formó así un círculo virtuoso en constante retroalimentación.

    El negocio inicial de venta de libros no solo fue clave para mostrar las bondades del modelo de negocio de Amazon: también fue un aprendizaje para ampliar la gama de productos y, posteriormente, entrar en sectores radicalmente diferentes.

    La financiación

    En su etapa inicial, Bezos puso énfasis en la financiación de la empresa, un aspecto que muchas descuidan pero que es clave para el éxito. Así, pudo contar con la financiación adecuada para el espectacular crecimiento esperado en el largo plazo. Optó por vender acciones como vía de financiación, y el 15 de mayo de 1997 comenzó a cotizar en el NASDAQ. El diseño de su estructura para atraer capital y unos objetivos a largo plazo fueron un acierto.

    El beneficio llegó a finales de 2001 y era muy pequeño (apenas un 0,5 % de sus ingresos) pero, a diferencia de las empresas tecnológicas que surgían en aquellos años, tenía beneficios sólidos y crecientes. El pinchazo de la burbuja tecnológica llevó a Amazon a ser una referencia en el comercio electrónico.

    Otro aspecto financiero clave para el éxito de Amazon ha sido pagar siempre en efectivo en lugar de pagar en acciones las adquisiciones que realiza para posicionarse como un jugador clave en nuevos negocios. Bezos siempre se ha mostrado totalmente convencido del potencial de crecimiento del precio de las acciones de Amazon y, al pagar las compras de empresas de esa forma, evita compartir con los propietarios de las empresas adquiridas el enorme potencial de incremento del precio de las acciones de Amazon.

    Lo tecnológico

    Con los espectaculares avances tecnológicos, Amazon se percató que debía cambiar su modelo de negocio. Los datos pasarían a ser el principal recurso de las empresas y debía focalizarse en aquellas actividades que le permitieran obtener la máxima cantidad de datos de calidad, y ayudar a las empresas en este campo.

    Amazon Web Services (AWS), su negocio de servicios en la nube a empresas y de donde procede la mayor parte de sus beneficios, es el resultado de esta estrategia. No en vano, AWS tuvo un beneficio de explotación de 24 600 millones de dólares en 2023, el 67 % de los 36 900 millones de dólares que tuvo de beneficios totales.

    Crecimiento sostenido

    El resultado de todo esto es una espectacular subida del precio de las acciones en los mercados bursátiles. Las acciones de Amazon debutaron en estos mercados a siete centavos de dólar y ahora cotizan en el entorno de los 200 dólares, un incremento de más del 280 000 % en 27 años.

    Así, con sus nuevos negocios se enfoca en obtener, gestionar y almacenar los datos que permiten a las empresas tomar las decisiones adecuadas y aprender continuamente.

    ¿Cuál será el precio que alcanzarán las acciones de Amazon a finales de este año? ¿Cuál será el próximo gran movimiento estratégico de la compañía de Bezos? Seguro que no hay que esperar 30 años para descubrirlo y será algo que, con toda seguridad, nos sorprenderá.The Conversation

    Miguel Angel López Gómez, Profesor colaborador del departamento de Gestión de Empresas , Universidad Pontificia Comillas

    Este artículo fue publicado originalmente en The Conversation. Lea el original.

  • Los estudiantes saben buscar en internet, pero ¿saben encontrar lo que necesitan?

    En la era de Internet discernir entre la calidad y lo mediocre e, incluso, identificar noticias falsas. se convierte en un verdadero reto-

    “Todos los hombres tienen naturalmente el deseo de saber”.

    Metafísica de Aristóteles, libro primero, capítulo I.

    Vivimos en la era de la información. Pero esta abundancia de información es un arma de doble filo: viene acompañada de grandes niveles de desinformación y sobreinformación. Discernir entre lo bueno y lo malo cada vez se hace más complicado. En ocasiones, es una actividad semejante a encontrar una aguja en un pajar.

    No siempre es fácil discernir si la información disponible en la web es veraz y fiable. Para los estudiantes de primaria y secundaria es una cuestión especialmente difícil y, en ocasiones, hasta los estudios previos al doctorado no se sabe bien de dónde extraer información relevante y fiable.

    Los tiempos de las enciclopedias físicas

    Hace unos años el proceso era muy diferente. Cuentan algunos colegas cómo iban a fotocopiar artículos, revistas, libros, a los que sólo tenían acceso en la biblioteca de la universidad en la que realizaban sus estudios. En la actualidad, tenemos todo en nuestros dispositivos electrónicos, a golpe de clic. Solo necesitamos teclear en nuestro navegador Google o Wikipedia y encontramos un mar de datos e información.

    En la era de internet se torna complicado discernir entre la calidad y lo mediocre e, incluso, identificar noticias falsas. Esto se convierte en un verdadero reto para los estudiantes a los que se encarga investigar determinado tema para un trabajo o exposición en clase.

    No basta con saber usar Google

    Buscar información en internet conlleva más esfuerzo del que parece: no solo es una cuestión de saber usar un motor de búsqueda. La información está disponible en la red, en los libros, diarios, revistas, blogs, podcasts, redes sociales, periódicos digitales, grandes pensadores, charlas TED, personas de nuestro entorno, asociaciones, empresas… Millones de datos y conocimiento por todos lados y de todos los tipos.

    Es con la experiencia, con las horas y horas de búsqueda y lectura de la información extraída, cuando vamos adquiriendo esta habilidad de distinguir entre lo bueno y lo malo; de eliminar la paja y quedarnos con la aguja. Ahí reside nuestra obligación como docentes: transmitir este conocimiento a los alumnos.

    Los trucos básicos

    Existen ciertas estrategias metodológicas que permiten la búsqueda de información, su evaluación y selección, como por ejemplo:

    1. Preguntarnos qué información concreta es la que necesitamos y para qué.
    2. Uso de palabras clave. Esta palabra clave hace que se ejecute el motor de búsqueda, rastreando la información que hay en la red según los parámetros específicos del buscador utilizado, dando resultados distintos dependiendo de qué palabras usemos.Para su elección, podemos seguir una serie de consejos como el uso del asterisco * para reemplazar un conjunto indeterminado de caracteres. Por ejemplo, renovable* incluirá la búsqueda no solo de la palabra renovable, sino también renovables, u otras palabras cuya raíz sea renovable.También se puede usar el asterisco como adjetivo en la búsqueda. Por ejemplo: “Tecnologías renovables más * de los últimos años”. Buscará las tecnologías renovables más demandadas, más usadas, etc. El uso exclusivo de minúsculas y sin acentos también es recomendable.
    3. Comparar la información proporcionada con otros buscadores.
    4. Analizar las citas y las referencias de la información encontrada es una buena práctica y muy aconsejable si detectamos insuficiencias o excesiva información con respecto a nuestras necesidades. También es posible ampliar o reducir el rango de búsqueda mediante el uso de distintas palabras clave y uso del * como indicaba en el punto 2.
    5. Verificar la calidad de las fuentes bibliográficas se torna imprescindible.

    Búsqueda en la etapa universitaria

    Si nos centramos en el alumnado universitario pregraduado, este ha de estar familiarizado en la búsqueda de información fiable con fines académicos. Pero, aunque el 93,2 % de la población de 16-74 años ha usado internet en los tres últimos meses, en las aulas es habitual observar cómo los alumnos no suelen saber encontrar la información pertinente.

    La información académica también se encuentra en todas partes. Ya no solo disponemos de los servicios de la biblioteca universitaria en su catálogo digital, sino que tenemos a nuestra disposición grandes repositorios bibliográficos como Scopus, Web of Science y Google Académico, entre otros.

    Sin embargo, existen técnicas que nos ayudan a manejar grandes cantidades de datos provenientes de fuentes fiables para nuestras investigaciones.

    Una aplicación posible

    Cuando manejamos una gran cantidad de datos, la aplicación de un análisis bibliométrico se hace necesaria. El análisis bibliométrico es una ciencia que utiliza métodos estadísticos y matemáticos para analizar la literatura científica en profundidad.

    Pero, ¿cómo realizar un análisis bibliométrico? Propongo para ello el uso de un software llamado VOSviewer por parte de docentes e investigadores para realizar sus revisiones.

    VOSviewer permite la realización, visualización y exploración de mapas de coocurrencia, una interconexión colectiva de términos basada en su presencia conjunta dentro de una unidad de texto.

    Con esta herramienta se crea un mapa basado en una red sobre publicaciones científicas, aunque también es posible crear esa red sobre revistas científicas, investigaciones, países o palabras clave.

    Para ello, se extrae información de Scopus, como la mayor base de datos de referencias bibliográficas sobre el tema a investigar, exportamos la documentación y la introducimos en el VOSviewer para realizar el mapa de coocurrencia.


    Mapa de coocurrencia de palabras clave en el campo de estudio de las energías renovables mediante modelización econométrica.
    Author provided

    En la figura se representa un caso real, un mapa que analiza 1 329 palabras clave en artículos científicos que estudian el desarrollo de las energías renovables a través de un análisis econométrico. Se identifican 5 grupos (clústeres) por colores vinculados a las tres grandes preguntas del marco estratégico de la Unión Europea, facilitando la toma de decisiones.

    Enseñar desde la infancia

    Para encontrar la información deseada en internet en la etapa universitaria es clave el uso de bases de datos especializadas y apoyarse en el análisis bibliométrico para realizar estudios más exhaustivos y rigurosos.

    Pero la enseñanza del proceso de búsqueda de información en internet es fundamental y ha de realizarse en todos los niveles de estudio. Se trata de un eslabón básico para construir una sociedad informada y capaz de cuestionarse, razonar y pensar sobre cualquier ámbito.The Conversation

    Consoli Quintana Rojo, Doctora en Economía y Empresa. Profesora e investigadora del área de Economía Aplicada de la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales de Ciudad Real, Universidad de Castilla-La Mancha

    Este artículo fue publicado originalmente en The Conversation. Lea el original.

  • Informe ‘Digital 2022’ revela que el 63% de la población mundial ya está en línea.

    ‘We Are Social’, la agencia especializada en redes sociales más grande del mundo y ‘Hootsuite’, líder mundial en gestión de redes sociales, han lanzado ‘Digital 2022′, su último informe anual sobre redes sociales y tendencias digitales.

    El estudio muestra que el crecimiento de los usuarios de las redes sociales continúa con una tendencia al alza. Ahora hay 4,620 millones de usuarios de redes sociales en todo el mundo, lo que representa un crecimiento interanual de más del 10% (424 millones de nuevos usuarios) desde el año pasado. El número de usuarios de las redes sociales ahora equivale a más del 58% de la población total del mundo.

    Asimismo, ‘Digital 2022’ señala que la adopción y el uso de internet alcanzaron nuevos máximos el año pasado. En enero de 2022, había 4,950 millones de usuarios de internet en todo el mundo, alrededor del 62,5 % de la población mundial. Este es un aumento del 4% año tras año: 192 millones de personas. Mientras tanto, el tiempo promedio diario dedicado al uso de Internet fue de casi 7 horas en todos los dispositivos a nivel mundial, un aumento del 1% (4 minutos) año tras año.

    Las redes sociales ocuparon la mayor parte del tiempo de los medios conectados en 2021 y las personas dicen que pasan más tiempo en los canales sociales cada día que el año anterior, 2 horas y 27 minutos. Facebook sigue siendo la plataforma social más utilizada del mundo, sin embargo, YouTube está cerrando la brecha rápidamente, con un crecimiento de su audiencia dos veces más rápido que el de Facebook: YouTube tiene 2,560 millones de usuarios activos, lo que equivale al 88% del último total publicado de Facebook. El tercero más utilizado es Whatsapp, seguido de Instagram, cuya audiencia aumentó más de un 6% (85 millones de usuarios) tan solo en los últimos 90 días. El crecimiento de TikTok también se está acelerando rápidamente: un 7,3% (60 millones de usuarios) durante el mismo período.

    Algunos de los datos más impactantes del ‘Digital 2022’ son:

    1. Contrariamente a los estereotipos, los usuarios de Internet del mundo no son reacios a pagar por contenido digital. Más de 7 de cada 10 usuarios de Internet en edad laboral (71,5%) dicen que pagan por algún tipo de contenido digital cada mes. Los usuarios de Internet del mundo gastaron casi USD $ 300 mil millones en contenido digital en 2021, con más de la mitad gastados en videojuegos.

    2. La efectividad de la publicidad en las redes sociales quedó demostrada por una creciente variedad de datos durante los últimos 12 meses. Más de 1 de cada 4 usuarios de Internet de 16 a 64 años (27,6%) descubre nuevas marcas, productos y servicios a través de anuncios en las redes sociales.

    3. El comercio electrónico continúa su tendencia al alza, impulsado en parte por el reciente y rápido aumento del comercio social. Casi 6 de cada 10 usuarios de Internet en edad laboral (58,4%) ahora compran algo en línea todas las semanas. Mientras tanto, las nuevas adiciones al informe de este año muestran que el comercio social se acelera a un ritmo cada vez mayor. Los anuncios en Facebook Marketplace ahora llegan a más de 560 millones de usuarios cada mes, lo que equivale a más de una cuarta parte del alcance total de anuncios de la plataforma. Por ejemplo, mientras que los anunciantes ahora pueden llegar a más de 187 millones de usuarios con anuncios en la pestaña Tienda de Instagram cada mes.

    4. La cantidad de personas que poseen criptomonedas ha aumentado en más de un tercio (37,8%) desde el año pasado. Más de 1 de cada 10 usuarios de Internet en edad laboral ahora posee algún tipo de divisa digital.

    5. El mundo de los videojuegos, en especial los criptojuegos, creció rápidamente en el último año, así como la motivación y el comportamiento de los jugadores también evolucionaron significativamente a medida que las interacciones y las conversaciones en línea adquirieron mayor importancia. El tiempo diario dedicado al uso de una consola de juegos aumentó a 1 hora y 12 minutos. Mientras tanto, más de 8 de cada 10 usuarios de internet de entre 16 y 64 años declaran jugar videojuegos en cualquier dispositivo en todo el mundo.

    «Estamos viendo cambios rápidos en la cultura, la economía y la sociedad en general. Los enormes cambios en el comportamiento observados en los últimos 12 meses ahora son permanentes y se acelerarán aún más rápido”, ha dicho Nathan McDonald, cofundador y director ejecutivo del grupo ‘We Are Social’. «Más personas que nunca pasan tiempo en línea: más allá de las conexiones sociales, la información y el entretenimiento, el crecimiento del comercio social, los juegos y el gasto en criptomonedas y bienes digitales es evidencia de un cambio cultural real. Nunca ha sido más importante para los especialistas en marketing tener una profunda comprensión de las comunidades, culturas y subculturas en línea.»

    «En un momento en que las regulaciones de distancia social y los cierres de negocios no esenciales afectan a las empresas en todas partes, el comercio social es a menudo una de las únicas formas en que las marcas se mantienen abiertas y conectadas con los consumidores”, Maggie Lower, CMO de ‘Hootsuite’. “Si las marcas y las organizaciones quieren seguir siendo relevantes, deberán digitalizarse e implementar una estrategia de comercio social.”

  • Censura de Internet 2021: el mapa global de restricciones, que incluye a Panamá

    Casi el 60 por ciento de la población mundial (4.66 mil millones de personas) usa Internet. Es nuestra fuente de información instantánea, entretenimiento, noticias e interacciones sociales. Pero, ¿en qué lugar del mundo pueden los ciudadanos disfrutar de un acceso a Internet igual y abierto, si es que hay algún lugar? Cómo está la censura de Internet post pandemia?

    En este estudio exploratorio, nuestros investigadores han realizado una comparación país por país para ver qué países imponen las restricciones de Internet más severas y dónde los ciudadanos pueden disfrutar de la mayor libertad en línea. Esto incluye restricciones o prohibiciones de torrents, pornografía, redes sociales y VPN, y restricciones o censura severa de los medios políticos. Este año, también hemos agregado la restricción de aplicaciones de mensajería / VoIP.

    Aunque los culpables habituales ocupan los primeros lugares, algunos países aparentemente libres ocupan un lugar sorprendentemente alto. Con las restricciones vigentes y las leyes pendientes, nuestra libertad en línea corre más riesgo que nunca.

    Calificamos a cada país según seis criterios. Cada uno de estos vale dos puntos aparte de las aplicaciones de mensajería / VoIP que vale uno (esto se debe a que muchos países prohíben o restringen ciertas aplicaciones, pero permiten las administradas por el gobierno / proveedores de telecomunicaciones dentro del país). El país recibe un punto si el contenido (torrents, pornografía, medios de comunicación, redes sociales, VPN, aplicaciones de mensajería / VoIP) está restringido pero accesible, y dos puntos si está completamente prohibido. Cuanto mayor sea la puntuación, más censura.

    Los peores países para la censura de Internet

    Corea del Norte y China (11/11) – Ningún mapa de censura en línea estaría completo sin estos dos en la parte superior de la lista. No hay nada que ninguno de ellos censure fuertemente gracias a su dominio de hierro en todo Internet. Los usuarios no pueden usar las redes sociales occidentales, ver pornografía o usar torrents o VPN ∗. Y todos los medios políticos publicados en el país están fuertemente censurados e influenciados por el gobierno. Ambos también cierran las aplicaciones de mensajería desde el extranjero, lo que obliga a los residentes a usar las que se han creado (y probablemente están controladas) dentro del país, p. Ej. WeChat en China. WeChat no solo no tiene ningún tipo de cifrado de extremo a extremo, la aplicación también tiene puertas traseras que permiten que terceros accedan a los mensajes.

    Irán (10/11): Irán bloquea las VPN (solo se permiten las aprobadas por el gobierno, lo que las vuelve casi inútiles) pero no prohíbe por completo los torrents. La pornografía también está prohibida y las redes sociales están sometidas a restricciones cada vez mayores. Twitter, Facebook y YouTube están bloqueados con presiones cada vez mayores para bloquear otros sitios populares de redes sociales. Muchas aplicaciones de mensajería también están prohibidas y las autoridades impulsan aplicaciones y servicios nacionales como alternativa. Los medios políticos están fuertemente censurados.

    Bielorrusia, Qatar, Siria, Tailandia, Turkmenistán y los Emiratos Árabes Unidos (8/11): Turkmenistán, Bielorrusia y los Emiratos Árabes Unidos figuran en nuestro desglose de ‘peores países’ en 2020. Pero este año se unen a ellos Qatar, Siria y Tailandia Todos estos países prohíben la pornografía, han censurado fuertemente los medios políticos, restringen las redes sociales (también se han visto prohibiciones en Turkmenistán) y restringen el uso de VPN. Tailandia experimentó el mayor aumento en la censura, incluida la introducción de una prohibición de la pornografía en línea que provocó la eliminación de 190 sitios web para adultos. Esto incluyó a Pornhub (que figuraba como uno de los 20 sitios web más visitados del país en 2019).

    * Aunque las VPN están técnicamente bloqueadas, algunas todavía funcionan en China. Lo mismo ocurre con los sitios web de pornografía en muchos de los países antes mencionados. Muchos sitios web de pornografía crearán sitios ‘espejo’ para dar acceso a personas en países restringidos, pero estos a menudo se bloquearán una vez que las autoridades se den cuenta de ellos.

    Los países que han aumentado la censura en 2021

    Si comparamos las puntuaciones de cada país de nuestro estudio de 2020 con nuestro estudio de 2021, hay tres países que parecen haber aumentado su censura. Uno, como ya hemos visto, es Tailandia. El segundo, Guinea, vio un aumento de las suspensiones de las restricciones políticas a los medios o amenazas de suspensión en varios sitios web durante las elecciones de octubre de 2020, así como las restricciones de las redes sociales durante este tiempo (y también antes de la votación en marzo).

    Sin embargo, el tercero es quizás el más sorprendente. Grecia recibió solo un punto en nuestro primer estudio por su restricción de torrents (que ocurre en todos los países estudiados). Pero en nuestra revisión de 2021, obtiene un puntaje de 3. Esto se debe al aumento de las acciones contra los torrents y las restricciones en los medios políticos. Reporteros sin Fronteras sugirió que hubo una disminución en la libertad de prensa durante 2020. Los medios de comunicación que criticaron al gobierno fueron omitidos o se les dieron cifras desproporcionadamente pequeñas de las devoluciones de impuestos. Se ordenó a los canales de televisión pública que no transmitieran un video que mostraba al primer ministro ignorando las reglas de bloqueo en febrero de 2021. La cobertura de la crisis de refugiados fue muy restringida. Y se informó que la policía obstruyó a los periodistas en un acto conmemorativo. Un reconocido periodista criminalista griego, Giorgos Karaivaz, también fue asesinado en abril de 2021.

    Censura de Internet

    Censura de Internet en América del Norte y Central

    • Canadá, México y Estados Unidos han prohibido o cerrado los sitios de torrents.
    • Cuba es el único país que restringe la pornografía en línea, censura fuertemente sus medios políticos y restringe las VPN.
    • Otros seis países (El Salvador, Guatemala, Honduras, México, Nicaragua y Panamá) tienen algunas restricciones en sus medios políticos.
    • Estados Unidos vio una mejora en esta área este año, ya que las restricciones a los medios políticos se han suavizado desde las últimas elecciones presidenciales.
    • Cuba y Honduras tienen restricciones en las plataformas de redes sociales.
    • Las aplicaciones de mensajería y VoIP tienen restricciones en Belice, Cuba y México. Cuba restringió el acceso a las redes sociales y WhatsApp luego de las protestas contra el gobierno. En México, algunos ISP bloquean los servicios de VoIP, mientras que los proveedores de telecomunicaciones de Belice ofrecen sus propios servicios de VoIP y prohíben otros.

    En el caso específico de Panamá, mantiene un score de 2, como resultado de obtener positivo en la restricción de torrents y también restricciones a medios políticos.

    ¿Se convertirá la censura de Internet en la ‘norma’?

    Si bien no es una gran sorpresa ver a países como China, Rusia y Corea del Norte encabezando la lista, el creciente número de restricciones en muchos otros países es muy preocupante.

    Desde los continuos intentos de Australia de bloquear la pornografía hasta la creciente hostilidad de los medios políticos en muchos países, nuestra libertad en línea es algo que ya no podemos dar por sentado.

    Afortunadamente, las VPN todavía ofrecen una forma para que muchos de nosotros naveguemos por la red de forma privada (y legal). Pero a medida que la censura se vuelve cada vez más común, más y más países podrían unirse a la lista restringida, poniendo en riesgo la privacidad digital de los ciudadanos.

    Elaborado sobre artículo original de PAUL BISCHOFF, TECH WRITER, PRIVACY ADVOCATE AND VPN EXPERT. 

    Información proporcionada por Freedom House

  • Bassel Khartabil, pionero y mártir por una Internet libre, cumpliría 40 años esta semana

    “La cárcel no son los muros, no es el verdugo y los guardias. Es el miedo oculto en nuestro corazón lo que nos hace prisioneros”. Bassel Khartabil

    «Estoy vivo. Estoy agradecido de estar vivo. Yo sonrío. Quiero compartir esta felicidad. Con cualquiera. Yo puedo apoyarme en el lado izquierdo de la política y tú puedes apoyarte en el lado derecho. No se ve en tu cara cuando te encuentro en la calle. Nos sonreímos el uno al otro. Intercambiamos un saludo. Empezamos a hablar. Durante el curso de la conversación, me insinúas tu inclinación política. Arrugo la frente. Mantienes tus palabras. Lo siento: el radical en mí se apoderó de lo humano por un momento. Me gustaría continuar la conversación, ¿por qué no? Pero no encuentro mis palabras. Un segundo de silencio y ya estamos desincronizados. Tengo una duda. Algo en mi pasado me impide conectarme contigo. Algo en tu pasado te impide conectarte conmigo. Nos separamos el uno del otro. Ambos sufrimos una pizca de tristeza.

    Estoy vivo. Estoy agradecido de estar vivo. Yo sonrío. Quiero compartir esta felicidad. Con cualquiera. Puedo apoyarme en el lado izquierdo del espectro político y tu puedes apoyarte en el lado derecho. No se ve en tu cara cuando te encuentro en la calle. Nos sonreímos el uno al otro. Intercambiamos un saludo. Empezamos a hablar. Durante el curso de la conversación, me insinúas tu inclinación política. Arrugo la frente. Mantienes tus palabras. ‘Oh’, me encojo de hombros, ‘nuestros caminos pueden divergir sobre este tema, pero estoy agradecido de que podamos compartir este momento juntos y aprender desde una perspectiva diferente’. Un segundo de silencio y sonríes. ‘Caminemos juntos’, propones. Yo te devuelvo la sonrisa. Algo en mi pasado se desencadenó, lo sentí en mi corazón. Algo en tu pasado te permitió dejar atrás la diferencia. Al soltarnos, disfrutamos de nuestra libertad interna. Una mirada, una sonrisa, un reconocimiento: más allá de las 148 categorías impuestas por la sociedad, nos permitimos no discriminar por prejuicios. ¿Dónde está el asunto que lo hace posible? Quiero llamar a este asunto: libertad.»

    Este capítulo citado, Internal Freedom,  creado por Hellekin, un nómada global, activista del software libre, miembro de la Fundación Dyne.org y mantenedor del consenso GNU, es parte de un libro escrito en Pourrières, Francia, en cinco días, del 2 al 6 de noviembre de 2015. Solo dos semanas antes, se había impulsado la necesidad de llamar la atención global sobre la difícil situación de Bassel Khartabil, un desarrollador de software de código abierto sirio que tenía paradero desconocido desde su detención en 2012. El 11 de noviembre de 2015, surgieron rumores de que Khartabil había sido condenado a muerte en secreto. En agosto de 2017, su esposa hizo público que Khartabil había sido ejecutado por el gobierno sirio poco después de su desaparición en 2015.

    Khartabil nació y se crió en Damasco, en Siria, donde se especializó en el desarrollo de software de código abierto. Fue director de tecnología y cofundador de la empresa de investigación colaborativa Aiki Lab y fue CTO de Al-Aous, una institución editorial y de investigación dedicada a las ciencias y artes arqueológicas en Siria. Se  desempeñó como líder del proyecto y afiliado público de Creative Commons Siria,  y contribuyó con Mozilla Firefox, Wikipedia, Openclipart, entre otros proyectos de código abierto. A él se le atribuye la apertura de Internet en Siria y la ampliación enorme del acceso y el conocimiento en línea al pueblo sirio, cuyo papel fue clave para que los activistas sirios pudieran sortear la censura en internet impuesta por el régimen de Damasco. Mohammed Najem, activista libanés, colaborador de Global Voices y cofundador de Social Media Exchange,  con quien forjó una profunda amistad fue terminante al respecto: «Bassel era una amenaza para el régimen porque hablaba un idioma que ellos no entendían».

    Su último trabajo incluyó una reconstrucción virtual en 3D abierta de la antigua ciudad de Palmyra en Siria (destruída por ISIS), la visualización en tiempo real y desarrollo con Fabricatorz para el marco de programación web Aiki Framework. Este proyecto fue desarrollado y exhibido más tarde en su honor.

    El libro citado, escrito mayormente por personas que escriben, codifican y participan en proyectos relativos al free software o free culture, lo denominaron “El costo de la libertad”, dedicado a Bassel Khartabil como a tantos otros desaparecidos repentinamente, quienes pagaron un precio muy alto, su vida, sólo por haber ejercido sus derechos como personas libres. La semana pasada, el 22 de Mayo, Bassel habría cumplido tan sólo 40 años.

  • La tecnología cúantica, la nueva revolución de Internet

    A pesar de otros hechos notorios que acontecieron en 2020, ese año fue también el año de la Internet cuántica, gracias a un par de experimentos que sugieren que esta tecnología de red futurista podría ser posible en el mediano plazo.

    El ámbito cibernético es «dominante en la ofensiva»: piratear las redes es más fácil, más rápido y más barato que protegerlas o parchearlas. La mayoría de las redes están destinadas a permitir el intercambio de información, lo que dificulta y puede resultar contraproducente evitar el acceso. El costo de los ataques a la red se duplica año tras año, y podría alcanzar los $ 6 billones en 2021, según Cybersecurity Ventures, aunque la inversión anual en ciberseguridad global se ha duplicado de $ 80 mil millones a $ 160 mil millones desde 2016. Estas inversiones están generando rendimientos cada vez menores y los hackers están ganando la batalla.

    Con Internet estándar, los paquetes de datos se envían a través de redes y se vuelven a ensamblar en el otro extremo. Para mayor protección, esos paquetes ahora están encriptados en gran medida. La computación actual procesa información solo en dos estados: cero o uno (encendido o apagado). En cambio, la tecnología cuántica trabaja también con la superposición de ambos. Los bits se llaman qubits.

    ¿Por qué la tecnología cuántica? Internet cuántica aprovecha las conexiones inherentes entre qubits. Ese vínculo entre las partículas se conoce como entrelazamiento, y cualquier cambio que hagas en una partícula entrelazada le ocurre a la otra. En lugar de enviar paquetes de datos, Internet cuántica envía una partícula de luz entrelazada por una línea de fibra óptica, reteniendo la partícula que está vinculada a ella. Ahora tienen una conexión para enviar datos. Si interfieres con eso, es inmediatamente obvio, ya que cualquier intento de medir un estado cuántico lo cambia automáticamente, es una regla de la física, lo que hace que sea imposible interceptar la transmisión.

    Los qubit, como comentábamos, pueden actuar como binarios pero en lugar de uno o un cero, un qubit puede ser ambos o ninguno, lo que hace posible codificar aún más datos. Si se introduce uno de esos qubits en la partícula que retuvo, los datos aparecerán en el que envió por el cable de fibra óptica.

    La internet cuántica no es una idea nueva, ya la Agencia de Proyectos de Investigación Avanzada de Defensa (DARPA) del ejército de los EE. UU. estableció la primera red de distribución de claves cuánticas ya en 2003. Asimismo, los experimentos de teletransportación cuántica se remontan a 1997 en la Universidad de Viena.

    En febrero de este año, científicos de la Universidad de Ciencia y Tecnología de China publicaron un artículo que detallaba un enlace cuántico de 1.200 km con el satélite Micius, el más largo hasta ahora. Unos meses más tarde, en septiembre, investigadores de la Universidad de Bristol revelaron una forma de escalar esta tecnología naciente más allá de una sola conexión.

    “Cuando comencé a hacer que la computación cuántica funcionara entre dos personas era un gran problema”, dice Siddarth Joshi, investigador de la Facultad de Ingeniería de la Universidad de Bristol. “Ahora lo estamos haciendo funcionar entre redes cada vez más grandes. Y los satélites, cuando comencé, eran un sueño. Ahora hay un satélite en órbita y estamos construyendo otros satélites «.

    “La gran ventaja de la comunicación cuántica es que es mucho más segura que cualquier otra cosa”, dice Joshi. El cifrado que usamos para proteger nuestras comunicaciones ahora es difícil de descifrar, pero no imposible, y se volverá simple cuando lleguen las computadoras cuánticas . «Si alguien tiene una computadora lo suficientemente potente, puede resolver el problema y ser capaz de descifrarlo muy fácilmente», dice.

    Después de todo, cualquier persona con una PC rápida hoy en día podría descifrar las comunicaciones de hace 30 años, si tuviera acceso a ellas. “Si quiere mantener la seguridad de los datos a largo plazo, quiere algo como la comunicación cuántica, donde no se base en un problema que sea difícil de resolver, sino en un problema que sea imposible de resolver, se base en las leyes de la física para asegurarse de que un proceso sea unidireccional, como grabar un mensaje en una hoja de papel».

    Los esfuerzos para construir una Internet cuántica súper rápida y segura están progresando constantemente, y los científicos ahora han descubierto cómo podría funcionar una parte importante de esa red: un interruptor integral que administra cómo pasan los datos entre los usuarios.

    El interruptor recién construido aborda una de las barreras clave para construir una Internet cuántica: la forma en que la información se distorsiona y se pierde a medida que viaja. Esa información se transfiere como fotones disparados a través de redes de fibra óptica, pero a veces se ‘pierden’ en el camino.

    Al ajustar la cantidad de datos que recibe cada usuario a través de un sistema que selecciona y redirige las longitudes de onda de la luz que transportan diferentes canales de datos, el interruptor programable puede hacer frente a un número cada vez mayor de usuarios sin causar una pérdida adicional de fotones.

    Sin embargo, hay un límite para esta tecnología: más allá de 50 a 100 personas en la red y no funcionará. Esta vez, Joshi lo compara con una red Wi-Fi doméstica, que normalmente solo puede conectar 32 dispositivos. “La forma de evitarlo es que hay que averiguar cómo conectar un enrutador a otro y comenzar a construir redes cada vez más grandes”, dice. «Ese es exactamente nuestro próximo paso».

    La Internet cuántica no reemplazará a la Internet existente, pero será una función adicional. Joshi cree que comenzará a ser adoptado para casos de uso específicos por parte del gobierno y las instituciones financieras para mantener seguras las conexiones troncales. Ese trabajo ya ha comenzado, pero podría llevar una década.

    Sin embargo, los investigadores detrás de estos proyectos creen que la Internet cuántica será para todos, y debería serlo. “Yo diría que la privacidad y la seguridad son derechos fundamentales”, dice Joshi. «Algún día esto será universal, todo el mundo quiere esto».