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  • La carrera de vacunación Covid-19. Quiénes van adelante

    Como resultado de los primeros esfuerzos  que se hicieron para asegurar candidatos a vacunarse, un rápido progreso de aprobación por parte de las autoridades y una infraestructura eficaz para la administración de las mismas, algunos gobiernos ya han avanzando en sus planificaciones para la vacunación masiva contra el Covid-19. El sitio web ‘Our World in Data‘ ha estado al tanto de los hitos y sus hallazgos muestran que Israel está liderando la carrera para alcanzar el umbral del 60-70 por ciento necesario para suprimir la propagación del Covid-19 entre la población en general.

    Hasta el 4 de enero, Israel administraba 14,14 dosis por cada 100 de sus ciudadanos, unos 1,25 millones en total. Esa es la tasa más alta de vacunación Covid-19 hasta ahora, considerablemente más que las 3,57 dosis por cada 100 habitantes de Bahrein, que ocupa el segundo lugar, y las 1,39 dosis por cada 100 ciudadanos del Reino Unido al 3 de enero. Sin embargo, las cosas podrían cambiar rápidamente en este último, dado que ha comenzado a administrar la vacuna menos costosa y flexible de la Universidad de Oxford / Astra Zeneca. En los Estados Unidos, la tasa de vacunación es de 1,28 inyecciones por cada 100 personas al 2 de enero.


    Sin embargo, Israel es el que marca el ritmo en este momento y el país comenzó a vacunar el 19 de diciembre, administrando alrededor de 150.000 por ciento desde entonces. Israel obtuvo una ventaja sobre otros países después de negociar desde el principio el suministro de la vacuna Pfizer / BioNTech. El lanzamiento ha demostrado ser un éxito debido al excelente sistema de salud del país y al entusiasmo de la población por la vacuna. El director general del Ministerio de Salud, Hezi Levy, dijo que la respuesta ha sido tan positiva que la velocidad de la campaña de vacunación tendrá que reducirse para conservar las existencias. El primer ministro Benjamin Netanyahu dijo que la velocidad y el éxito del programa pueden permitir que Israel salga de la pandemia ya en febrero.

    La velocidad a la que se desarrollaron las primeras vacunas COVID-19 fue extraordinaria.  La vacuna contra el sarampión se encontró con relativa rapidez: pasaron solo 10 años desde el descubrimiento del patógeno hasta el desarrollo de la primera vacuna. Pero para la fiebre tifoidea tomó más de un siglo, y para algunas enfermedades de las que conocemos los patógenos durante más de un siglo (como la malaria), todavía no hemos encontrado una vacuna eficaz.

    El desarrollo de una vacuna contra COVID-19 ha sido mucho más rápido que el desarrollo de cualquier otra vacuna. En menos de un año ya se han anunciado varias vacunas exitosas y se han aprobado para su uso en muchísimos países. La esperanza es que aún más fabricantes desarrollen vacunas contra el  COVID-19. Esto será importante porque eventualmente una gran parte de la población mundial necesitará o requerirá recibir una vacuna contra el COVID-19.

    El seguimiento de las tasas de vacunación contra COVID-19 es crucial para comprender la escala de protección contra el virus y cómo se distribuye en la población mundial. Una base de datos global y agregada sobre las tasas de vacunación contra COVID-19 es esencial para monitorear el progreso, pero lamentablemente aún no está disponible. Por lo tanto, las fuentes de datos se obtienen a partir de la información suministrada por los mismos gobiernos e instituciones involucradas en el suministro  e implementación de la misma, que son citadas en Our World in Data. De lo que estamos seguros, es que en Panamá, no se ha comenzado y posiblemente en 90 días se registren los primeros envíos.

  • Conozca la nueva genética del consumidor centroamericano

    Conozca la nueva genética del consumidor centroamericano

    La pandemia cambió el mundo tal y como lo conocíamos. Nuestros hábitos de consumo, los criterios en la decisión de compra, nuestro día a día en el hogar, todo mutó y nos presenta ahora un panorama diferente en la nueva genética del consumidor centroamericano.

    Esta es parte de la información que contiene el estudio realizado por UNIMER, en toda la región centroamericana, denominado Consumidor Mutante, el cual incluye a seis países (Guatemala, El Salvador, Honduras, Nicaragua, Costa Rica y Panamá), tres mediciones on line y casi 10.800 centroamericanos consultados durante el mes de octubre. La distribución de esta muestra es:

    Este mega estudio responde a la necesidad de contar con información confiable de nuestra región para tomar decisiones acertadas en medio de tanta incertidumbre generada por la crisis sanitaria y una oportunidad estratégica para que las empresas entiendan y acompañen la transformación del consumidor generando una ventaja competitiva.

     Un consumidor entendido integralmente

    Uno de los datos más fuertes que nos arroja el estudio es que un 79% de los centroamericanos redujo sus ingresos a causa de la pandemia, esto en diferentes escalas de afectación: severa, moderada y sin afectación.

    Porcentaje de centroamericanos que redujeron su ingreso a consecuencia de la pandemia:

    Además, de acuerdo con el estudio, un 38% de los consultados no tenía ahorros al iniciar la pandemia y un 67% de los que tenían algo ahorrado ya agotaron todo lo que tenían en reserva, pues los mismos eran suficientes para unos 30 días. Además, en un 48% de los hogares, solo una persona está aportando ingresos.

    Porcentaje de centroamericanos sin ahorros al iniciar la pandemia:

    La construcción de Consumidor Mutante tomó en cuenta así, a un equipo interdisciplinario de UNIMER, para ofrecer un instrumento robusto y completo que camina por áreas temáticas como bienestar y educación, familia y finanzas, consumo y canales de compra, perspectivas del consumo a futuro, turismo nacional e internacional y uso de tecnología.

    El consumidor como lo conocíamos ya no existe

    En el contexto actual el estudio indica que el 95% de los centroamericanos busca marcas más económicas para suplir sus necesidades y que ha sacrificado el consumo de varias categorías, disminuyendo su volumen o sustituyéndolo por productos más económicos. Sin embargo, el impacto económico dio lugar a muchos otros fenómenos y cambios con diferencias importantes entre los países de la región.

    La rutina cambió y con ello la relación con las marcas y categorías

    Un 37% de los jefes del hogar hacen teletrabajo y un 17% compró muebles para poder trabajar mejor. El día a día en los hogares también mutó: Pasamos a convertir la casa en oficina, centro de estudios y hogar, todo a la misma vez, con impacto en las rutinas y también en la inversión de mejores equipos, mobiliario y servicio de internet.

    El consumo de plataformas o productos relacionados con diversión como YouTube o Netflix también reflejó un incremento como parte del cambio en la dinámica de la actividad familiar, así como el incremento de compras en línea, uso de apps u otras alternativas para comprar diferentes productos. Actualmente, el 51% de los centroamericanos paga sus servicios en línea.

    En Navidad la gente comprará regalos, pero en menor cantidad con el fin de cuidar el presupuesto, un 56% comprará menos obsequios y un 57% afirma que visitará centros comerciales solamente si es necesario, lo cual representa una oportunidad para los comercios para atraer tráfico.

    Porcentaje de centroamericanos que comprará menos regalos:

    Con el análisis de Beatriz Zumbado de Inteligencia de Negocios, Claudia Chúa, Economista y Estrategia de negocios y Guido Romeo, Psicólogo e investigador, se hará un abordaje integral con los datos principales del mega estudio para comprender al nuevo consumidor y afinar las estrategias para lo que resta del 2020 y el año próximo. Este lanzamiento se hará oficialmente el jueves 3 de diciembre a las 9 a. m. hora de Centroamérica / 10 am hora de Panamá, de manera virtual

    Puedes registrarte en el enlace: https://unimer.clickmeeting.com/consumidor-mutante/register

  • Según el TAX Justice Network, el abuso fiscal global lo hacen los países ricos de la economía global y no los países que aparecen en la lista negra de paraísos fiscales

    Un nuevo informe de Tax Justice Network (TJN) afirma que, a nivel mundial, los países están perdiendo $ 427 mil millones cada año debido al abuso de impuestos corporativos internacionales y la evasión de impuestos privados.

    TJN descubrió que las corporaciones multinacionales evitan $ 245 mil millones mientras que el 1% más rico del mundo, que ha aumentado su riqueza durante la pandemia de COVID-19, evita $ 182 mil millones.

    En este contexto de pandemia, cuando se requieren grandes esfuerzos financieros, los países de todo el mundo ven en promedio el equivalente al 9,2% de su presupuesto de salud perdido por el abuso fiscal. El daño es aún mayor para las economías de ingresos bajos, que pierden hasta el 52% de su presupuesto de salud en la evasión fiscal, frente a solo el 8,4% para los países de ingresos altos.

    “Los evasores de impuestos privados pagaron menos impuestos de los que debían al almacenar un total de más de $ 10 billones en activos financieros en el extranjero”, dijo Tax Justice Network en un comunicado de prensa.

    La TJN afirmó haber podido calcular el alcance de la evasión de impuestos corporativos gracias a que habían sido autoinformados por multinacionales y publicados por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), pero solo después de que el thinktank con sede en París asegurara que no se pudo identificar ninguna empresa individual.

    El informe afirma que las 5 jurisdicciones con más responsabilidad en las pérdidas fiscales de los países fueron: Islas Caimán, un territorio británico de ultramar, responsable del 16,5% o más de 70.000 millones de dólares de pérdidas fiscales globales; Reino Unido (10%, 42.000 millones de dólares); los Países Bajos (8,5%, 36.000 millones de dólares); Luxemburgo (6,5%, 27.000 millones de dólares) y EE. UU. (5,5%, 23.000 millones de dólares).

    «Un sistema fiscal global que pierde más de $ 427 mil millones al año no es un sistema roto, es un sistema programado para fallar», dijo Alex Cobham, director ejecutivo de Tax Justice Network, en la publicación del informe. “Bajo la presión de gigantes corporativos y poderes de paraísos fiscales como los Países Bajos y la red del Reino Unido, nuestros gobiernos han programado el sistema fiscal global para priorizar los deseos de las corporaciones e individuos más ricos sobre las necesidades de todos los demás”.

    Fuente: TJN

    Mientras que los países de ingresos más altos perdieron más impuestos (382.7 mil millones de dólares) que los países de ingresos más bajos (45 mil millones de dólares), las pérdidas fiscales de los países de ingresos más bajos son proporcionalmente mayores en comparación con los ingresos fiscales que normalmente recaudan. Los países de ingresos más bajos pierden el equivalente al 5.8% de sus ingresos fiscales recaudados, mientras que los países de ingresos más altos pierden el 2.5%.

    Las pérdidas fiscales de América Latina y África equivalen al 20,4% y el 52,5% de los presupuestos de salud pública de esas regiones, respectivamente, según el informe.

    Fuente: TJN

    En la región latinoamericana podemos observar en primer lugar a Chile, con un 75.56% de impuestos corporativos perdidos a nivel mundial, seguido de Venezuela con un 16.03%, Bolivia con un 15.64% y Panamá en cuarto lugar con un 13.3%.

    Tax Justice Network dijo que su informe “proporciona la evidencia más sólida hasta la fecha de que los mayores facilitadores del abuso fiscal global son los países ricos en el corazón de la economía global y sus dependencias, no los países que aparecen en la lista negra de paraísos fiscales altamente politizados de la UE o las pequeñas islas bordeadas de palmeras de la creencia popular ”.

    La organización dijo que la «telaraña del Reino Unido» de los Territorios de Ultramar y las Dependencias de la Corona era responsable del 37,4% de todas las pérdidas fiscales sufridas por países de todo el mundo, o más de 160.000 millones de dólares.

    También pidió a los jefes de estado del G20 antes de la cumbre del fin de semana pasado que exijan la publicación de informes país por país de las multinacionales individuales, para que los abusadores de impuestos corporativos y las jurisdicciones que los facilitan puedan ser identificados y responsabilizados.

  • Del capitalismo al socialismo

    Según parece, el único camino hacia el éxito y la derrota de la pobreza, tanto económica como espiritual, es el camino del sufrimiento que nos cierra las fáciles y falsas opciones de vida. Lo señalado me trae a mente una variante de un refrán muy conocido: “Puedes vivir engañado parte del tiempo, pero no podrás vivir el engaño todo el tiempo.” Y, en este caso me refiero a quienes creen que pueden vivir a costillas de otros; particularmente mediante una intervención estatal/gubernamental que procure para ti aquellas cosas que no sabes procurar por cuenta propia.

    El caso de Chile y los chilenos es particularmente aleccionador y lo será muy pronto. Un país Latinoamericano que logró mejorar sustancialmente su economía sin recurrir a las obtusas magias del socialismo desbocado. En síntesis, y como bien lo señala Victor Espinosa, PhD en economía en la universidad Rey Juan Carlos en España, en su último artículo publicado en el instituto Mises (“Chile Won’t Become a Developed Country If It Doesn’t Change Course”).

    Espinosa abunda diciendo que el éxito de Chile en los últimos cuarenta años fue debido al respeto por la propiedad, tanto personal como empresarial. Y ni hablemos de Argentina, que pasó de ser una de las mejores economías del mundo a ser una muy triste, gracias a la adopción de políticas de guacho socialista/fascista.

    ¿Cómo pretenden tener y mejorar una pujante actividad empresarial en un sitio en dónde se va perdiendo la seguridad del respeto a la propiedad? ¿Invertirías los ahorros de una vida cuando, de pronto, te lo pueden tirar todo por el suelo aduciendo que es para lograr una quimera igualdad?

    Y al fin del escrito vemos interesantes comentarios, tal como uno que si señala: “Y los EE.UU. también dejarán de ser desarrollados sino cambia de rumbo y se deshace del capitalismo de compinche junto con su nueva versión del socialismo que osan llamar progresivo.”

    Otro señala algo como: Bueno, el capitalismo de compinches más bien es fascismo a la Mussolini. A lo cual añado y pregunto: “Si no tenemos libertad, ¿qué tenemos? El problema de contestar la pregunta es que pocos saben definir o entender lo que es la libertad; esa que muchos confunden con libertinaje y otros con lo que en nuestro Panamá pasa por democracia o capitalismo. ¡Que ingenuidad! Y es que muy pocos se afanan o molestan con la búsqueda de la verdad, pues la noticia fantasiosa es más entretenida.

    También vale pasar otro comentario que señala: Un gobierno no produce bienes ni servicios que sean consumidos por elección propia. Como igual son pocos los que entienden que la demanda depende de la oferta; es decir, que si quieres que alguien coopere contigo sólo tienes dos caminos: 1) Le quitas lo que tiene a palos. 2) Tú produces algo que el otro desea y entran en libre intercambio y no en eso de ‘control de precios’ y lo que dice nuestra constitución que el estado se encargará de dirigir y controlar la producción.

    ¿Acaso no vemos y entendemos que cuando lo que se premia es el juega vivo y no la honestidad y la calidad, las cosas irán de mal en peor? Y como dice otro: “Si algunos países europeos lograron ciertos niveles de prosperidad no fue debido a la social democracia sino a que gracias a su nivel de capitalismo pudieron sufragar su ñame socialismo; el problemita es que se les acaba el relajo.

  • Panamá entre los últimos puestos del ranking de la OCDE sobre gobierno digital

    Las clasificaciones se publicaron en la reunión anual de E-Leaders de la OCDE que se celebró virtualmente el pasado miércoles 14 de octubre. Corea del Sur ocupó el primer lugar entre las 33 naciones encuestadas para el “Índice de gobierno digital (DGI): 2019”, el primer informe publicado por la OCDE que mide el nivel de digitalización, eficiencia y transparencia de los sectores públicos de 29 países miembros y cuatro países no miembros, que incluye Uruguay, Brasil, Panamá y Argentina.

    Corea del Sur encabezó la lista de Resultados Generales de la DGI 2019, con una puntuación compuesta de 0,742 en una escala de 1,0 puntos, seguida de Gran Bretaña con 0,736, Colombia con 0,729, Dinamarca con 0,652 y Japón con 0,645.

    El ranking se elaboró a partir del análisis de las categorías de: diseño digital, datos abiertos, gobierno como plataforma, sistema abierto por defecto, participación del usuario y proactividad.

    Todos estos países se destacan principalmente por sus altos puntajes en el gobierno como dimensión de plataforma, combinados con resultados sobresalientes en las dimensiones impulsadas por el usuario, diseño digital y sistema abierto por defecto. Por el contrario, Suecia, Islandia, Argentina y Panamá muestran resultados generales limitados en todas las dimensiones.

    Corea del Sur obtuvo una puntuación especialmente buena por sus esfuerzos sostenidos para integrar la tecnología digital en los sistemas gubernamentales existentes, su prestación digital de servicios a los ciudadanos y la apertura de sus datos, procesos y servicios al público. Reino Unido ha obtenido altas calificaciones por su trabajo relacionado con diseño digital, estar basado en usuarios y datos, y también por su gobierno como plataforma. Colombia se destacó en participación del usuario y proactividad, ubicándose en el primer y segundo lugar respectivamente.

    De los demás países de América Latina, Uruguay ocupa el 9º puesto, Brasil el 16, Chile el 24, y Panamá en el puesto 30 de un total de 33.

    En un comunicado de prensa, el ministro del Interior de Corea del Sur, Chin Young, dijo que los «esfuerzos innovadores del gobierno para promover activamente la transformación digital en el sector público han sido reconocidos internacionalmente. El gobierno digital está directamente conectado con la vida cotidiana de la gente», dijo Moon, y señaló como ejemplo la velocidad y efectividad del gobierno de Corea del Sur en el desembolso de fondos de apoyo de emergencia a los ciudadanos durante la pandemia de COVID-19.

    Moon también destacó el New Deal coreano de su administración, un ambicioso paquete de reformas económicas, ambientales y sociales de $139 mil millones que incluye un New Deal digital como pieza central. Este Digital New Deal se centrará en la competitividad de Corea del Sur en tecnologías como 5G, big data, inteligencia artificial y trabajo y aprendizaje remotos. El plan exige una fuerte integración gubernamental, incluidas las plataformas de big data del sector público y de la salud y los sistemas de infraestructura inteligente.

    Según el informe de la OCDE: Los principales países del índice han realizado «esfuerzos consistentes e integrales para implementar reformas gubernamentales digitales coherentes» . «Sus excelentes resultados se derivan de acuerdos institucionales a largo plazo y estrategias sostenibles».

    El estudio destacó también la importancia del gobierno digital en tiempos de crisis como la pandemia COVID-19. «Los gobiernos digitales bien establecidos pueden ayudar a que el gobierno sea más resistente y receptivo, cualidades que se vuelven sumamente importantes en tiempos de emergencia, como ha demostrado la pandemia de COVID-19», dijo el informe.

    La organización afirma que sus hallazgos indican el progreso prometedor pero modesto realizado hacia gobiernos digitales fuertes. Se dice que sus clasificaciones alientan a los gobiernos a intensificar sus esfuerzos para utilizar estratégicamente las tecnologías digitales y también los datos para los servicios públicos impulsados ​​por los usuarios.

    «El sólido desempeño» de países de alto rango, incluida Corea del Sur, «muestra hasta qué punto las políticas gubernamentales digitales están integradas en el núcleo de políticas más amplias con esfuerzos de reforma globales consolidados en varias administraciones», y que «han trabajado para construir fundamentos y estrategias a largo plazo como base para la transformación digital ”, dijo la OCDE en el informe.

  • Índice de Atractivo Global de Inversiones 2020 (GAI): malos resultados para Panamá.

    En la 46a edición del Foro «El escenario de hoy y mañana para las estrategias competitivas», se presentaron los resultados de la quinta edición del proyecto de investigación Índice de atractivo global 2020 (GAI), de The European House – Ambrosetti.

    El GAI mapea 144 economías del mundo y busca medir y comparar cuánto potencial tienen en términos de inversión y desarrollo productivo, desde una perspectiva más amplia que el mero atractivo económico. “El atractivo de un país es, de hecho, un concepto que depende de una pluralidad de factores económicos, pero también sociales, culturales, de innovación, eficiencia, apertura y diálogo con países extranjeros y el talento de cada uno”, afirma el informe. Además, puntúa a medida que cambia la velocidad de cada país con respecto a los demás, no solo con respecto a ellos mismos. En este sentido, el GAI es un índice relativo, ya que somete a cada economía a la comparación con «la mejor» (en 2020 Alemania nuevamente).

    El Informe 2020 también presenta una mirada hacia el futuro, tratando de captar los posibles efectos de la pandemia Covid-19 en el rediseño del mapa de atractivo, pero el principal elemento de incertidumbre sigue siendo la capacidad de recuperación en el mediano y largo plazo.

    ¿Quién pierde y quién gana en GAI 2020?

    Según el informe, el Índice de Atracción Global destaca por su estabilidad. Solo 15 países (10,4% del total) tienen una variación de más de 10 lugares, entre los que se encuentra Panamá, que ha pasado del puesto 59º en 2019, al 70º en 2020, al igual que Argentina, Trinidad y Tobago, Argelia, República Dominicana, Macedonia, Costa Rica, Cabo Verde, Ghana, Mauritania, Mozambique, Libia, Tanzania, Myanmar y Tayikistán. Todos estos países están clasificados por debajo del puesto 65.

    Para la Unión Europea (UE) hay un proceso de atractivo decreciente, de hecho, en los últimos 5 años el 75% de los países europeos ha ido bajando o estabilizándose en el ranking y en los últimos 10 años, el porcentaje europeo de IED sobre el total global disminuyó de un 43,7% a un 30,7%.

    Sin embargo, como años anteriores, Alemania destaca en el ranking  GAI y ha logrado consolidar su posición como número 1, tanto en términos de ranking como de puntuación. EE.UU., que fue el líder hasta 2017, se trasladó a un 2º puesto, pero muy cerca del 1º, con 99,61 puntos. El último en el pódium es Singapur, algo más alejado con una puntuación de 90,51.

    En el grupo de «Alta atracción» sólo clasifican 6 economías más: Japón (90,06), Reino Unido (89,17), Hong Kong (87,89), China (82,13), Canadá (80,75) y Corea del Sur (80,06). El top 10 del ranking lo completa Holanda, que con 79,86 puntos (más de 20 por debajo de Alemania), y que pertenecería a la categoría inferior de “Buena Atracción”.


    En cuanto a América Latina, que se encuentra muy lejos de estas posiciones, sólo 3 de los 19 países evaluados se encuentran entre los 50 más atractivos del mundo: destaca Brasil, con el puesto 41, con 44,74 puntos; México, puesto 43, con 43,46 puntos; y Chile, que tiene el 46, con una puntuación de 39,80, más de 60 puntos alejado de Alemania. Estos 3 países están dentro de la categoría de “Atracción Media”.

    Dentro del grupo “baja atracción” entre las posiciones 50 y 100 (lo que significa que pocas empresas están interesadas en invertir su dinero en ellos), se encuentran : Uruguay (66º, 27,56 puntos), Panamá (70º, 26,87), República Dominicana (74º, 26,46), Perú (82º, 24,87), Ecuador (84º, 24,42), Costa Rica (88º, 23,17), Colombia (91º, 22,51), Argentina (92º, 22,15) y Paraguay (95º, 20,32).

    Los peor ‘rankeados’ y que también se encuentran en las últimas posiciones a nivel mundial son: Guatemala (104º, 16,87 puntos), Bolivia (116º, 12,36), Honduras (120º, 11,13), El Salvador (122º, 10,88), Nicaragua (130º, 9,34), Venezuela (137º , 5,74) y Haití (141º, 4,35).

    Cabe destacar además, que solo hay tres economías menos atractivas que Haití: Guinea Ecuatorial (3,22), Burundi (2,05) y Sierra Leona (0,14). Y además de esos cuatro, solo hay otros tres en peores condiciones que Venezuela: Gambia (5,61), Malawi (5,29) y Yemen (4,41), países históricamente pobres e inestables y que han atravesado conflictos políticos y armados desde su independencia.

    Después de estos resultados, el informe concluye que, será clave considerar el crecimiento de las desigualdades sociales, el aumento del desempleo y los impactos en las finanzas públicas y sobre salarios. También será importante enfocarse en elementos como la contracción del comercio internacional y el reequilibrio de las Cadenas Globales de Valor (lo que podría conducir a un replanteamiento de las cadenas de suministro y la expansión de nodos logísticos a nivel regional.).

    Finalmente, con respecto a los impactos de la pandemia en el Índice, es posible adelantar algunas consideraciones preliminares, útiles para el establecimiento de políticas económicas: Covid-19 afectará negativamente a todos los Indicadores Clave de Desempeño (KPI) del GAI vinculados al movimiento de bienes y personas , los KPI vinculados al ámbito económico (PIB, PNB per cápita, …) se contraerán, pero algunos indicadores también pueden estar sujetos a variaciones positivas: el lockdown, por ejemplo, ha incentivado el uso de herramientas digitales y contribuido para reducir las emisiones y el consumo de materias primas. Sin embargo, se trata de variaciones destinadas a permanecer contenidas en el corto plazo, si no se activan reformas transformadoras y de largo plazo.

    Por último, un resultado muy malo para Panamá, cuando más necesaria es la necesidad de atraer inversión: en un año ha caído 11 puntos, ha pasado del puesto 59º en 2019, al 70º en 2020. Eso significa que rankeaba muy cerca de la atracción media. Con esta pérdida de puntaje, deja de ser una jurisdicción interesante o apetecible para la inversión.  Se necesitan urgentes reformas para regresar al camino de ser atractivos para el inversor, única forma posible de generar crecimiento y empleos genuinos en la sociedad.

  • Registro de Buques de Panamá se mantiene en la Lista Blanca del Paris MoU

    El Registro Panameño de buques se mantuvo en la Lista Blanca del Paris MoU, según indicó la Autoridad Marítima de Panamá en un comunicado días pasados.

    Con esto, la bandera panameña permanece por décimo año en el listado del Memorando de Entendimiento de Paris, de acuerdo al reporte anual de 2019 publicado a inicios de este mes.

    La lista blanca, gris y negra (WGB), presenta el espectro completo, desde banderas de calidad, hasta banderas con un rendimiento más bajo en función de los resultados de la inspección.

    Esto se basa en el número total de inspecciones y detenciones durante un período continuo de 3 años, a banderas con al menos 30 inspecciones durante ese ciclo.

    Los buques de la flota panameña son objeto de inspecciones por el Estado Rector de Puerto, y las autoridades en los puertos del extranjero, esto con la finalidad de verificar y comprobar que los buques cumplen con los estándares internacionales establecidos por la industria.

    Panamá como Estado de Bandera, es responsable de velar porque las naves que ondean su pabellón, cumplan con las normas marítimas internacionales ratificadas por el país.

    A principios de este año, del Reporte Anual 2019 del Tokio MOU, también confirmó que Panamá mantiene su sitial en la lista blanca de este memorando de entendimiento.

    El Registro Panameño de buques, mantiene su compromiso con el cumplimiento de las normas internacionales, mediante el monitoreo y seguimiento de los distintos memorandos de entendimiento.

    Al cierre del primer semestre de 2020, la flota panameña cuenta con un porcentaje de cumplimiento del 97%, en relación al Paris y Tokio MOU; durante este periodo se realizaron aproximadamente 5,287 inspecciones a naves panameñas, 62% menos en comparación con el mismo ciclo de 2019; además, cuenta con una disminución del 46% en comparación al año pasado, en cuanto a cantidad de detenciones.

    “Con respecto al ‘USCG PSC Annual Report 2019’ de la Guardia Costera de los Estados Unidos de América, Panamá, con 1450 inspecciones y reduciendo el número de detenciones, se mantiene por debajo del índice de detención anual regional por segundo año consecutivo, con un porcentaje de detención de 1,.10%, dándole a nuestro Registro, el mejor promedio dentro del Top 3 de los registros más grandes del mundo; cabe resaltar que, el índice de detención promedio es de 1.08% en los últimos 3 años, siendo este el mejor desempeño reportado en comparación con periodos anteriores, para Panamá”, indicó la Autoridad Marítima de Panamá.

    “Uno de los factores que ha influido en cuanto a la disminución de naves detenidas, es el esfuerzo del personal de la Dirección General de Marina Mercante de la Autoridad Marítima de Panamá (AMP), a cargo del Registro, que ha trabajado con empeño, realizando acciones favorables y manteniéndose en activa colaboración con las partes involucradas, brindando la asistencia y orientación requerida para mantener el cumplimiento de nuestra flota, aunado a esto, se han publicado distintas circulares como: la actualización a los procedimientos para el control del Estado Rector de Puerto, el establecimiento de requisitos para reducir las detenciones en naves de bandera panameña, el envió de listas de verificación previas al arribo a puertos de los Estados Unidos de América, y se han publicado guías para el proceso de apelación contras las deficiencias o detenciones del Estado Rector de Puerto; también la falta de personal para realizar las inspecciones en los distintos puertos, ante posible riesgo de contagio por el Covid – 19”, subrayó la AMP.

    Fuente: Portal Portuario de Chile.

  • Las falsas premisas

    Desde prácticamente el inicio de las medidas contra el Corona Virus, el latiguillo del gobierno ha sido “conservar los empleos”, al mismo tiempo que regulaba por Decreto, algo ciertamente ya permitido por Ley, sobre la cesantía temporal de los contratos laborales.

    Lo cierto es que mientras se cerraban las actividades comerciales consideradas “no esenciales” por el equipo a cargo de gobernar, las empresas en esa consideración, tuvieron que hacer frente a gastos corrientes difíciles de obviar y trazar planes para una reapertura diferente, en tiempos medianamente previstos.

    Pero la cuarentena se extendió y demasiado, de 40 días a unos 100 por ahora. Con ello, las consecuencias económico-financieras comenzaron a presionar a dueños y gerentes sobre qué hacer ante un escenario cada vez más incierto y riesgoso.

    Y la falsa premisa mientras tanto manteniéndose incólume ante el mismo entorno empresarial. ¿Qué quiero significar con esto? La premisa es falsa porque en primer lugar no se puede decidir en forma uniforme  y desde un organismo centralizado, sobre la complejidad y diversidad de una sociedad, (¿acaso para el chichero su actividad no es esencial para alimentar a sus hijos?); y segundo, la premisa sigue siendo falsa porque sin empresas no hay empleos posibles.

    Y no se ha hecho nada para preservar la premisa correcta, que es crear las condiciones para dejar  que el mercado fluya en un entorno libre y amigable. No se ha hecho nada para que explote y se libere la energía creativa de las personas y se adapten a un entorno altamente riesgoso. Y el castigo cae ahora sobre las empresas, porque se vence su plazo legal para los contratos laborales cesados y ante la incertidumbre, tendrán la horrible disyuntiva si asumir el pasivo laboral que les ha generado la situación o intentar mantener la empresa a flote bajo otros escenarios, esperando una recuperación. Es horrible, porque en las dos situaciones se pierde: si se decide reestructurar, y la negociación no funciona entre empresas y empleados, rige el marco legal actual y la empresa pierde, debe cerrar o irse a litigio. Los empleados tendrán por un tiempo liquidez para pagar sus deudas o consumir nuevamente, pero posiblemente no encontrarán otro trabajo por mucho tiempo, porque no habrá empresas que los generen. Esta situación donde unos ganan y otros pierden, es típica en mercados altamente intervenidos, no así en una sociedad libre donde todos ganan. Es típica en sociedades donde se crean enemigos en lugar de cooperadores. Y mientras el enemigo siga siendo el empresario, no hay sociedad próspera posible.

    Esperaba algún anuncio en la vía de migrar hacia mercados más desregulados; un anuncio de una reforma laboral, un anuncio de una reforma fiscal real y un anuncio de desburocratización del sector público, requisitos claves para atraer inversión genuina, sea local o internacional;  pero lo único que escuché fue un largo enunciado de préstamos y créditos, que incluso por los montos, no van a contribuir mucho más que para pagar deudas atrasadas de los beneficiarios.

    Esta otra falsa premisa, de “estimular el consumo”, choca contra la realidad de una sociedad que ya no tenía capacidad de ahorro al inicio de la Pandemia, y estaba muy endeudada, de acuerdo a los números a la vista proporcionados por la Superintendencia de Bancos de Panamá, de los saldos de préstamo al consumo.  Si una familia o una empresa no pueden afrontar un mes sin tener ingresos, implica que no estaban generando ahorros; por algo surgió en forma inmediata la solicitud de moratoria. Y sin ahorro, no hay consumo posible. Lo que el gobierno piensa y piensa mal, es que a estas empresas y personas los préstamos anunciados les van a ayudar. Todo lo contrario, les están arrojando un salvavidas de plomo. Sólo van a contribuir a la falsa sensación de seguridad temporal de que pueden continuar la actividad normal como previa a la Pandemia. Lo cual podrá ser cierto para ciertas actividades, pero no para todas. Nuevamente, la pretensión del conocimiento de cómo funciona la totalidad de la sociedad y sin temor a equivocarse, es lo que causa juegos de suma cero. Y así no funciona la economía. La sociedad no necesita ayudas estatales, necesita que, al igual que Diógenes, no les haga sombra.

    Uniendo ambas falsas premisas, un pésimo diagnóstico da como resultado un peor remedio, que sólo va a agravar la enfermedad que no es la del Covid 19. Aunque es tarde, aún hay tiempo para explorar otras ideas, aunque sea para obtener resultados diferentes. Sino, haciendo siempre lo mismo, nos llevará siempre a los mismos resultados: cada vez más con más deudas y sin empleos genuinos o ingresos para honrarlas.

  • Panamá empeora su Índice de Paz Global (IPG) publicado por Institute for Economics and Peace.

    La décimo cuarta edición del informe anual del Índice de Paz Global (IPG), la medida líder mundial que elabora el Institute for Economics & Peace (IEP) desde 2007, revela que en 2020 el nivel promedio de paz global se deterioró por novena vez en doce años. En general, 81 países mejoraron la paz en el informe 2020, mientras que 80 se deterioraron (Panamá uno de ellos).

    Para analizar esta realidad a lo largo y ancho del globo, los responsables del estudio recurren a 23 indicadores cualitativos y cuantitativos, como el nivel de criminalidad violenta, las cifras de cuerpos de seguridad o la posibilidad de actos terroristas, abarcando el 99,7% de la población mundial.

    Europa sigue siendo la región más pacífica del mundo. Grecia y Bélgica tuvieron la mayor mejora en la paz.  Islandia sigue siendo el más pacífico, una posición que ha ocupado desde 2008. Se une en la parte superior del índice Nueva Zelanda, Austria, Portugal y Dinamarca.

    Afganistán sigue siendo el país menos pacífico, posición que ocupa desde hace dos años, seguido de Siria, Irak y Sudán del Sur.

    Los 10 países más seguros (o pacíficos) del mundo, según el estudio, son:

    1 – Islandia

    2 – Nueva Zelanda

    3 – Portugal

    4 – Austria

    5 – Dinamarca

    6 – Canadá

    7 – Singapur

    8 – República Checa

    9 – Japón

    10 – Suiza

    Los disturbios civiles se han duplicado globalmente desde 2011: 96 países registraron una manifestación violenta en 2019. Los ciudadanos protestan contra una variedad de problemas, desde las dificultades económicas y la brutalidad policial hasta la inestabilidad política.

    Sin embargo, y aunque la paz se ha deteriorado en la última década, la militarización está mejorando en general, y 100 países han disminuido sus gastos militares desde 2008. El impacto económico de la violencia en 2019 mejoró debido a la disminución de la intensidad del conflicto interno, sin embargo, la violencia le costó a la economía global $14.5 billones o 10.6% del PIB mundial. Las muertes por terrorismo caen por cuarto año consecutivo, un 75% menos.

    En cuanto al impacto económico de la pandemia, el índice concluye que afectará negativamente la estabilidad política, las relaciones internacionales, los conflictos, los derechos civiles y la violencia, deshaciendo muchos años de desarrollo socioeconómico.

    A medida que aumenta la volatilidad económica, las naciones esperan dividirse en aquellas que se estabilizan o deterioran en paz y prosperidad, aquellas que dependen de la ayuda o con altas deudas particularmente susceptibles de sufrir una recesión. Italia, Grecia, Letonia y Polonia están entre los países con menos probabilidades de resistir bien a COVID-19 debido a los desafíos económicos y el bajo desempeño en ‘resiliencia social’, mientras que Noruega, Australia y Nueva Zelanda están en mejores condiciones para manejar el futuro.

    También se señala que es probable que la recesión económica conduzca a una disminución del apoyo a las operaciones de mantenimiento de la paz de la ONU, lo que dificultará la construcción de la paz, aunque también podría provocar una caída en las guerras por el poder.

    Resumen regional:

    Sudamérica experimentó la mayor caída de todas las regiones, seguida de América Central y el Caribe, y fue la única región que registró deterioros en los tres dominios de IPG: Seguridad y protección, Militarización y Conflicto en curso.

    El índice 2020 atribuye esta caída a las medidas de militarización y seguridad, mientras que la caída de América Central y el Caribe fue causada por un aumento en el conflicto en curso.

    A pesar de un año de disturbios políticos y sociales, Costa Rica sigue siendo el país más pacífico de la región. Su tasa de homicidios aumentó de 11.9 homicidios por cada 100,000 personas a 12.3 en el último año.

    Panamá ocupa el cuarto mejor puesto del índice de la región latinoamericana, y el segundo mejor en Centro américa y el Caribe, con el puesto 56 a nivel global, estando dentro del grupo de alta paz y baja exposición al riesgo, aunque también es el país con el sexto mayor retroceso de la región respecto al año pasado. Ha empeorado su posición, ya que en 2019 estaba en el puesto 47. Ha obtenido 1,875 puntos, con lo que empeora su puntuación respecto al informe de 2019, en el que obtuvo 1,804 puntos (-71 puntos). Asimismo, el índice detalla que Panamá experimentó disturbios políticos y sociales en el último año, que se refleja en un deterioro en la política del país y en el puntaje de inestabilidad y su intensidad de puntaje de conflicto, también afectado por el proceso de reforma de la constitución en los primeros meses de gobierno de Laurentino Cortizo. Las diferencias de posición sobre las reformas constitucionales presentarán un riesgo latente para la estabilidad a medida que el gobierno avance con el proceso de reforma, indica el informe.

    Panamá – Índice de Paz Global
    Fecha Índice de Paz Global Ranking Paz Global
    2020 1,875 56º
    2019 1,804 47º
    2018 1,826 50º
    2017 1,835 49º
    2016 1,837 49º
    2015 1,903 64º
    2014 1,877 57º
    2013 1,893 56º
    2012 1,894 59º
    2011 1,816 49º
    2010 1,929 68º
    2009 1,862 66º
    2008 1,679 43º

     

    Mientras que Honduras es uno de los cinco países con más mejoría del mundo, impulsado por «mejoras particularmente notables», en terror político y muertes por conflictos internos, Nicaragua, Venezuela y Chile se encuentran entre los cinco más deteriorados.

    El tercer mayor retroceso en la región lo protagoniza un país que, años atrás, nadie hubiera esperado. Se trata de Chile, que pasó de ser el país más pacífico de América Latina, 28º a nivel mundial, a caer hasta el puesto 45. Esto se debe a las mayores protestas desde el retorno de la democracia, que estallaron a mediados de octubre del año pasado y se extendieron durante meses en reclamo de una mayor igualdad.

    Nicaragua vio la mayor disminución de la paz en Centroamérica, debido a las muertes por conflictos internos, la probabilidad de crímenes violentos y un empeoramiento del terror político.

    Venezuela es el país menos pacífico de América del Sur y uno de los 15 menos pacíficos del mundo. Su clasificación se deterioró un 7,5% en el último año a medida que continuaron los disturbios políticos y civiles.

    El índice mostró que la relación entre la paz positiva y los fundamentos económicos sólidos indica que los países menos pacíficos tienen más probabilidades de sufrir debilidad macroeconómica y experimentan ciclos de auge y caída más frecuentes que conducen a una mayor volatilidad y menores tasas de crecimiento económico. Además, la relación señala que los países con niveles más altos de Paz Positiva tienen una mejor estabilidad de precios, lo que reduce la incertidumbre y la ineficiencia en el mercado, lo que a su vez facilita una mayor inversión empresarial. En promedio, el crecimiento económico es casi tres veces mayor en los países de Paz Positiva muy altos en comparación con los menos pacíficos.

  • La realidad pandémica que no se vé.

    Nuevamente regreso a meditar acerca de las observaciones y advertencias de Frédéric Bastiat cuando habló sobre «lo que se ve y lo que no se ve». Obviamente que el pánico ante el novedoso “bicho” (virus) provocó una reacción de espanto; algo así como cuando sientes que algo te camina sobre el pie descalzo y al mirar ves que es un escorpión. En ese momento no meditas: Que si es venenoso o que no está allí para picarte sino porque tu pie estaba en su ruta y tal. Reacción sensata… si quieres minimizar la posibilidad de que sea venenoso y que te pique, deja que siga su rumbo. Pero no, reaccionas con espanto, tiras una patada y el bicho sale volando y cae sobre tu esposa, que se cae y se rompe la cabeza, o lo que sea.

    De forma análoga, pocos se han detenido a vislumbrar los efectos del cierre denominado cuarentena total a corto, mediano y largo plazo; y, si lo hiciesen, tal vez verían que la patada (cierre total) fue lo peor que pudimos hacer. Hemos causado una brutal interrupción de la cadena de suministros que nos está llevando a una recesión con consecuencias aún no vislumbradas. Y todo ello en medio de graves situaciones económicas y endémicas que vienen de arrastre, tal como lo de la CSS, el NODUCA, planilla gubernamental desmedida y, en síntesis, un sistema más diseñado para la destrucción de riqueza que para su creación. Y, también, lo que no se ve es cuan frágil es nuestro sistema económico y el estándar de vida al cual se ha apegado parte de la población.

    Se habla de un desempleo que puede ascender al 20%, lo cual significa que en muchos sitios del país sea mucho más alto que eso. En la mañana escuchaba noticias acerca de la siempre fatal Mesa Tripartita y me pregunto qué engendro saldrá de allí. Ojalá en esta ocasión mi pesimismo esté completamente errado. Pero, lo que necesitamos es soltar las riendas al corcel productivo y me cuesta ver no sólo que el sector laboral lo entienda o quiera entender, sino que lo mismo aplique al empresarial y gubernamental.

    Se habrá puesto el lector a imaginar la cantidad de empresas que estaban mal y, simplemente, no lograrán volver a levantarse. Y todas las que estaban tablas y ahora irán a pérdida y probablemente a quiebra. Ya hasta el sempiterno obtuso gobierno despierta a la realidad de no poder soportar la brutal planilla y ayer sale que no cubrirán a 10,000 vacantes disponibles. Parece que no eran tan imprescindibles.  Y, aunque por un lado los felicito, por otro siento congoja por las penurias que nos condujeron a colocar a todos esos panameños en semejante dilema. Mi esperanza es que muchos logren juntarse al sistema productivo y no pensar acceder en otro momento al destructivo estatal.

    El otro “no se ve” es cuán largo será el descalabro económico. No olvidemos de que una verdadera recuperación no sólo debe superar al COVID sino al virus de la corrupción endémica gubernamental; esa que, a su vez, ha propiciado una corrupción empresarial.

    A todo esto, ahorita para capear el virulento temporal y sus efectos económicos, el gobierno está endeudando hasta los que aún no han pensado en nacer. ¿Realmente estamos seguros de que manejamos bien el asunto del escorpión sobre el pie? Y, a todo ello con un sistema político y gubernamental amañado a un ayer caduco y empobrecedor. Sí, yo sé que habrán buenas intenciones, pero lo que se requiere va muchos más allá de intenciones. Se requieren cambios brutalmente impopulares, tales como los que se atrevió a hacer el presidente Pérez. Ya veremos…