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  • Es Panamá un centro financiero competitivo global hoy día?

    Un centro financiero competitivo global depende de las valoraciones de los usuarios principalmente; pero también de calificadores externos que evalúan muchos factores medidos lo más objetivamente posibles. En otras palabras, para la elaboración de este Ranking que hoy nos ocupa, el Índice de Centros Financieros Globales (GCFI), la comparación más autorizada del mundo de la competitividad de los principales centros financieros del mundo, la metodología es una combinación de encuesta mas data dura.

    El GFCI se compila utilizando 151 factores instrumentales. Estas medidas cuantitativas son proporcionadas por terceros, incluidos el Banco Mundial, la Unidad de Inteligencia de The Economist, la OCDE y las Naciones Unidas.

    Los factores instrumentales se combinan con las evaluaciones del centro financiero proporcionadas por los encuestados en el cuestionario en línea del GFCI. El GFCI 31 hizo 66,121 evaluaciones de 11,038 encuestados alrededor del mundo.

    La trigésima segunda edición del Global Financial Centers Index (GFCI 32) se publicó este 22 de septiembre de 2022 y Panamá ocupa el puesto 111 de 119 centros globales evaluados. ¿Es esta una buena noticia acerca de la competitividad local? En general, y para ser justos, la mayoría de los centros de la región cayeron en la clasificación después de un desempeño más positivo en el índice anterior GFCI 31.

    Las Islas Cayman, Santiago de Chile y las Bermudas superaron a la Ciudad de México liderando la región. La Ciudad de México, Sao Paulo, Río de Janeiro, Bogotá y Bahamas descendieron más de diez lugares en el ranking respecto al año anterior. Claro, podría decirse que es una buena noticia que Panamá subió (o recuperó?) unos 4 puntos. Tomar en cuenta que este Index se publica dos veces por año, Marzo y Septiembre. La recuperación de los cuatro puntos se da entre estos dos semestres, que de todas formas no compensa, porque la caída anterior fue de 11 puntos, reflejado en el Index GFCI31 que colocaremos más adelante.

    Esas oscilaciones nos permiten ir a la inversa y analizar un poco: manteniéndose los mismos centros, ¿será que Panamá queda donde está porque los otros han caído en promedio durante períodos anuales? Para ver mejor esto, es necesario sólo compararse contra sí mismo, ver la evolución de Panamá vs Panamá en el tiempo, desde que este Ranking comenzó a internacionalizarse y ahí sí, comparar: ¿estamos mejor o peor que hace unos años? ¿Qué es lo que ha pasado en el medio, es decir, qué medidas se han tomado o dejado de tomar? ¿Son estos 4 puntos un aliciente que se va por mejor camino, reflejan mejor percepción (qualitativa) o sólo se están tomando medidas que son paliativas y no de calado para regresar donde se estaba? ¿Cuánto afecta este ranking la inclusión en listas negras, grises u otras listas? ¿Incide el deterioro institucional en esta calificación?.

    Veamos: para todos los efectos, Panamá aún no rankeaba en este Index en el año 2010, pero ya en el mismo, se consideraban Centros Financieros Globales a países de la región como México o Brasil (Rio de Janeiro). Una de las explicaciones las da el mismo GFC7: “Los centros extraterritoriales (off-shore) han sido objeto de un grado justo de escrutinio durante el proceso de la crisis financiera (2008). Muchos centros extraterritoriales están considerados “paraísos fiscales” y se ha aplicado una presión significativa a estos centros por muchos reguladores nacionales como así de organismos internacionales como la OCDE. Una demanda clave de los reguladores ha sido aumentar la transparencia de las normas fiscales acordadas internacionalmente. Las puntuaciones de los centros offshore han generalmente aumentado en GFC 7, pero no tanto como los de muchos otros centros globales, por lo que sus rankings han declinado, con la excepción de la Isla de Man”.

    En este Index del año 2010, los países de la región incluídos como Centros Globales Financieros competitivos, eran: Cayman (28), Hamilton, Bermudas (31), British Virgin Islands (37), San Pablo, Brasil (40), Rio de Janeiro, Brasil (54), México (57), Bahamas (59), Buenos Aires (63).

    Recién para el año 2011, Abu Dhabi, Calgary, Panamá, Chipre y Tel Aviv se habían agregado al cuestionario GFCI, “pero aún no han adquirido suficiente evaluaciones para ser calificadas en el índice principal” anticipaban los elaboradores del Index.

    Panamá debuta oficialmente en el Ranking en marzo del 2013 (recordar que son dos publicaciones anuales), en el puesto muy loable 67.

    centro financiero

    En el GFCI14, de Septiembre de 2014 Panamá lograba una mejor puntuación de 63 vs 67 anteriores.

    centro financiero

    Para el GFCI16 (Septiembre 2014), Panamá lograba una de sus mejores performances, llegando al puesto 49.

    En el Index GFCI18, de Septiembre de 2015, Panamá parecía que vislumbraba una buena posibilidad de consolidarse como centro financiero competitivo global en la región.

    Para el GFCI19, publicado en Marzo 2016, Panamá sufre una estrepitosa caída de 20 puntos, cayendo al puesto 72 respecto al inmediato Index anterior, lo cual en principio, no podría vincularse aún a los Panama Papers, debido a que su publicación es posterior, Abril del 2016. Sin embargo, podría ser una lectura que el mercado venía anticipándose (recuerden que parte de la data es cualitativa) y por otro lado, la data dura (regulación, proteccionismo, apertura comercial, hacer negocios, corrupción, etc) desde hacía muchos años iba desmejorando mucho.

    Nótese que un semestre posterior, Panamá logra recuperarse de la caída, esto es la medición del GFCI20, relativa a Septiembre de 2016.

    El Index GFCI22, de Septiembre de 2017, más de un año posterior a los Panama Papers, el centro Financiero panameño sigue cayendo. Para ser consistentes con la data, hemos tomado siempre como referencia el Index del mes de septiembre, excepto el año 2016, que publicamos los dos gráficos anuales dada la magnitud que significó el impacto de las publicaciones sobre la jurisdicción panameña.

    En el Index GFCI24, correspondiente a Septiembre 2018, continúa la caída de nuestro centro financiero.

    Index GFCI26, de septiembre 2019, aún cuando cae, logra estabilizarse, pero lejos de los puestos que había ocupado en los años iniciales del Ranking.

    En medio de la pandemia por el Covid 19, para Septiembre de 2020, el Index GFCI28, posiciona a Panamá en el puesto 91, que sigue marcando una tendencia negativa en su competitividad global como centro financiero.

    El Index GFCI30, que antecede al publicado en estos días, refleja, el mes de Septiembre de 2021, caídas muy pronunciadas en la región, posiblemente debido a las decisiones de los gobiernos tomadas durante la pandemia, pero que de todas formas sigue marcando la tendencia negativa para Panamá.

    Finalmente, el Index GFCI32, que corresponde a Septiembre de 2022, si bien muestran una mejora, no es sustancial y tampoco es para alegrarse. Ahora Panamá ocupa la posición 111. Aún cuando se hayan recuperado 4 puntos , lo cierto es que la medición anterior llegó a tocar fondo en el puesto 115 . Para alegrarse se debería comparar con sus mejores años en el puesto 48 o su promedio.

    centro financiero

    Ahora las posibles respuestas a las preguntas iniciales: claramente estamos peor, mucho peor; incluso estando marcados en las listas negras o grises o puestos en especial situación de no cooperantes, se estaba mejor, eran los buenos años del ranking. Estábamos antes en ellas y estamos ahora. Las listas y la buena reputación son importantes, pero es evidente que no lo son todo.

    Eso no significa que el país no deba hacer esfuerzos para no estar en esas listas, lo cual no incluye que para ello deba resignarse la capacidad de decidir por sí o sostener sus propias políticas públicas.

    Por ejemplo, British Virgin Islands, están consideradas no cooperantes al igual que Panamá, pero si bien han caído muchos puestos en el Index, se sitúan mucho más arriba en el ranking global. Por el contrario, Buenos Aires no está incluída como jurisdicción no cooperante o incluída en alguna lista de colores y ello no ha sido suficiente mérito como para que también haya caído al final de la tabla.

    El Grupo de Acción Financiera Internacional (GAFI) ha actualizado la lista de jurisdicciones de alto riesgo que presentan carencias graves en prevención del blanqueo de capitales y de la financiación del terrorismo (PBCyFT) y en esa lista, al igual que Panamá, también figuran las Islas Cayman, que como se puede apreciar más arriba, figura primero en la región como centro financiero competitivo global.

    Es decir, concentrar todos los esfuerzos en sólo salir de las listas y no mirar todo el resto, poco hará para que sigamos perdiendo la poca competitividad que ya tenemos como centro financiero global. Si aún podemos decir que lo somos.

    Se necesita mucho más que no pertenecer a una lista coloreada. Se necesita mejorar todo lo demás, que por si hace falta aclararlo, es la miseria institucional en el que unos pocos pillos han sumergido al país. Se necesita abrir el país a la competencia comercial y sobre todo, dejar que el talento florezca y que la tecnología haga el resto. Pero para ello, la desburocratización, la desregulación y la apertura a la competencia es clave. Y sobre ello y  todo lo demás, poco y nada se ha hecho.

    Toda la documentación y data pueden obtenerse aquí.

  • Panamá reglamenta el uso del cannabis medicinal.

    Ayer miércoles, el presidente de Panamá, Laurentino Cortizo Cohen, firmó el Decreto Ejecutivo que aprueba la Ley 242, que regula el uso medicinal y terapéutico del cannabis y sus derivados. Además, Cortizo firmó un segundo decreto que crea una dirección nacional para el seguimiento de las actividades administrativas y operativas requeridas para la implementación de dicha Ley.

    Panamá se ha convertido en el primer país de Centroamérica en aprobar el uso del cannabis para fines medicinales y terapéuticos después de cinco años de análisis y discusiones.

    El uso médico del cannabis está legalizado en Panamá desde octubre de 2021, cuando la Ley 242 fue sancionada por el presidente. Este marco regulatorio permite el uso y acceso controlado al cannabis medicinal con fines terapéuticos, médicos, veterinarios, científicos y de investigación. La ley también regula la evaluación, vigilancia y control en relación con la importación, exportación, cultivo, elaboración, almacenamiento, transporte y distribución de cannabis y sus derivados a través de una serie de licencias otorgadas por el Estado panameño, las cuales se realizarán en áreas designadas con acceso limitado y bajo un sistema de control con cámaras de vigilancia.

    En la ley se contempla que el uso del cannabis medicinal estará indicado para aliviar dolores de tipo crónico o por lesiones nerviosas; para controlar náuseas y vómitos, al igual que pacientes con alzheimer, esclerosis lateral amiotrófica, VIH/sida, cáncer, enfermedad de Crohn, epilepsia, convulsiones, glaucoma, esclerosis múltiple y espasmos musculares.

    Finalmente, sólo las empresas farmacéuticas o empresas especializadas en servicios terapéuticos podrán adquirirlo y comercializarlo. El decreto permite el uso de cannabis medicinal por parte de personas con prescripción médica, quienes serán controlados y supervisados ​​a través de un riguroso y confiable sistema de registro de pacientes.

    “Esta medida viene a ayudar a cientos de panameños que hasta ahora no han podido adquirir este medicamento en Panamá”, dijo Leandro Ávila, diputado oficial del Partido Revolucionario Democrático (PRD).

    Esta Dirección estará adscrita al Ministerio de Seguridad (MINSEG), monitoreará las actividades relacionadas con la industria a través de visitas de campo y velará por el cumplimiento de los lineamientos de la industria para los interesados ​​en producir cannabis medicinal en Panamá. Las autoridades de salud plantean que la demora en la reglamentación de Ley No. 242 obedece a que están siendo cautelosas para tener una implementación robusta.

    “El propósito de todo esto es que Panamá tenga el mejor modelo de gestión para la industria del cannabis medicinal. Nuestra intención es promover en el mediano y largo plazo el establecimiento de empresas locales y extranjeras que puedan abastecer el mercado interno utilizando materias primas producidas en Panamá», dijo Cortizo.

    Panamá tiene el potencial de convertirse en un hub farmacéutico y logístico para la industria del cannabis medicinal debido a sus condiciones climáticas, marcos regulatorios favorables a la inversión y ubicación estratégica, contando con una gran infraestructura portuaria y rutas comerciales sólidas.

    Hoy día 1 y mañana 2 de septiembre, el país es sede del LATAM CANNBIZ, la conferencia de cannabis más grande de América Latina, donde se abordarán las tendencias globales y regionales e información actualizada del marco normativo, tecnología, ciencias y mejores prácticas de agricultura y manufactura.

  • Las primeras casas flotantes eco-restauradoras del mundo se desarrollarán en la costa norte de Panamá.

    ¿Quién no sueña con una casa en el mar? A partir de ahora, la vida sobre el agua se verá más atractiva que nunca, gracias a Ocean Builders. La compañía con sede en Panamá acaba de presentar una nueva flota de casas ecológicas diseñadas para la vida en el océano.

    Estas casas flotantes darán la oportunidad de disfrutar de una vida de lujo en el océano. El proyecto tiene tres modelos, diseñados por el arquitecto holandés Koen Olthius. Mientras que el modelo insignia SeaPod está diseñado para la vida acuática, el GreenPod está diseñado para la tierra y el EcoPod es la opción ecológica.

    Descritas como las “primeras casas eco-restauradoras del mundo”, las unidades, cuyo precio oscila entre $295,000 y $1,5 millones, se encuentran actualmente en construcción en Linton Bay Marina, en la costa norte de Panamá. Sin embargo, el equipo de Ocean Builders espera poder distribuirlos internacionalmente una vez que estén seguros de que la tecnología se puede admitir en otros lugares.

    El Seapod fue conceptualizado como una solución a la falta de espacio en destinos de playa populares. El interior, que se distribuye en tres niveles y medio, consta de un dormitorio principal, una sala de estar, una cocina, un baño y un gran espacio de almacenamiento de 1,250 pies cuadrados. Las casas,  que podrán ser actualizadas, tienen 73 metros cuadrados y para crearlas se utilizarán tubos de acero a 3 metros sobre el agua. Espacioso pero compacto, el SeaPod tiene capacidad para un total de dos personas.

    Los interiores de la cápsula son modernos, minimalistas y te conectan con la naturaleza. Al agregar elementos que representan el océano, las paredes interiores imitan el flujo natural del agua. Pero la característica destacada es la existencia de smartpods: un software especial que permite a los residentes controlar todo, desde la iluminación y la temperatura hasta el calor de la ducha y la presión del agua. Las bombillas, los interruptores de luz y las tomas de corriente ocultos le permiten elegir entre blanco diurno (tono azul) y blanco nocturno (tono amarillo).

    Cada SeaPod también viene con un anillo inteligente portátil para el propietario. Con un simple movimiento de la mano, puede abrir puertas, encender música y más. Las enormes ventanas panorámicas dejarán sin aliento, contando con 575 pies cuadrados de ventanales y vistas de 360º al océano.

    El director ejecutivo de Ocean Builder, Grant Romundt, espera que el diseño de las cápsulas desafíe las percepciones de los hogares y los viajes. También espera que las cápsulas permitan a los residentes vivir en el agua sin tener que hacer sacrificios cuando se trata de los «lujos de la vida moderna».

    Según Romundt, habrá drones de entrega aérea personalizados para el reparto de artículos como alimentos y medicinas, así como «artículos más pequeños de todos los días». Para entregas más grandes, hay una embarcación autónoma separada, que también funcionará como una embarcación de reciclaje oceánica, recolectando basura y escombros para mantener limpia el área circundante.

    Los residentes y visitantes pueden ser transportados hacia y desde el SeaPod a través de botes auxiliares, motos acuáticas, taxis acuáticos locales y/o sus propios botes o embarcaciones.

    Con un enfoque en la sostenibilidad, las cápsulas se han diseñado «para beneficiar el medio ambiente circundante» y proporcionar «un hábitat natural para que la vida oceánica ocupe y prospere», explica Romundt.

    Romundt espera que el diseño desafíe las percepciones de los hogares y los viajes, además de permitir que los residentes vivan en el agua sin tener que hacer sacrificios cuando se trata de los «lujos de la vida moderna».

    “Es muy tranquilo y hermoso. La mayoría de las personas pasan todo el año soñando con sus vacaciones de dos semanas donde van a una isla tropical, pasan el rato, se relajan, se regeneran y se restauran. Entonces, ¿por qué no vivir así todo el año? Ahora es muy fácil poder trabajar de forma remota”.

    Los Seapods se encuentran entre una serie de nuevos conceptos de casas flotantes que se lanzarán en los próximos años. Aquellos que adquieran una de las primeras 100 cápsulas de Ocean Builders podrán mudarse a fines de 2023,siempre que todo salga según lo planeado. La producción está programada para comenzar en 1,000 cápsulas adicionales para 2024.

  • David McCullough, autor de Un camino entre dos mares, in memoriam.

    David McCullough, uno de los historiadores más populares e influyentes de su época y una figura inmensa para Panamá, falleció el domingo pasado en Hingham, Massachusetts.

    McCullough, cuyo padre y abuelo fundaron la McCullough Electric Company, nació en Pittsburgh en 1933. Amaba la historia desde niño, y recordaba animadas conversaciones durante la cena, retratos de Washington y Lincoln que parecían colgar en cada hogar y la excursión al sitio donde Washington peleó una de sus primeras batallas. Estudió literatura inglesa en la Universidad de Yale y conoció al dramaturgo Thornton Wilder, quien lo animó a escribir.

    “David McCullough era un tesoro nacional. Sus libros hicieron vívida la historia para millones de personas. A través de sus biografías, ilustró dramáticamente las partes más ennoblecedoras del carácter estadounidense”, dijo el director general de Simon & Schuster, Jonathan Karp, en un comunicado.

    McCullough era uno de los historiadores más importantes de su generación y, además de por sus libros, su carrera se destacó por ejercer como presentador de televisión especializado en narrar los grandes eventos y las vidas de personajes históricos estadounidenses. McCullough recibió el Premio Nacional del Libro por “The Path Between the Seas” (1977), sobre la construcción del Canal de Panamá; y por “Mornings on Horseback” (1981), una biografía sobre Theodore Roosevelt. También ganó premios Pulitzer por “Truman” en 1992, y por “John Adams” en 2002.

    Su fascinación por la arquitectura y la construcción inspiró sus primeras obras sobre el Puente de Brooklyn y el ya mencionado Canal de Panamá,  mientras que su admiración por los líderes que creía que eran buenos hombres como Truman y Adams, cuyas reputaciones ayudó a enaltecer, lo volcaron a toda una serie de libros populares sobre la revolución estadounidense, incluyendo su propio “1776”. Cuando ya tenía más de 70 años, demostró su afecto por París con la publicación de “The Greater Journey” de 2011 y por la aviación con un éxito editorial sobre los hermanos Wright publicado en 2015.

    «Para muchas personas, las figuras, los personajes principales o protagonistas del drama de nuestros años fundacionales se perciben casi como personajes en un concurso de disfraces con el cabello empolvado y sus camisas con volantes y calzones de raso y todo lo demás», dijo McCullough a NPR’s Talk en una discusión de 2006 sobre la Guerra Revolucionaria. «Pero no eran nada de eso. Y no eran dioses, no eran sobrehumanos. Eran seres muy humanos. Y cada uno de ellos tenía sus defectos, sus fallas y sus errores».

    La celebración de McCullough del pasado de la nación también generó duras críticas de que su afecto se volvía con facilidad idealización. Su libro de 2019 “The Pioneers” fue criticado por minimizar las atrocidades cometidas contra los indígenas estadounidenses cuando los colonos del siglo XIX se trasladaron al oeste. En sus primeras obras, se le acusó de evitar las verdades más duras sobre Truman, Adams y otros y de anteponer la narración al análisis.

    Al ser entrevistado ese mismo año por The Associated Press, McCullough respondió a las críticas de que era demasiado complaciente diciendo que “algunas personas no solo quieren que sus líderes tengan pies de barro, sino que sean todos de barro”.

    McCullough también tenía una preocupación: la educación. Le preocupaba que los estadounidenses supieran tan poco de historia y no apreciaran los sacrificios de la época de la revolución. Habló a menudo en universidades y ante el Congreso, y una vez le dijo a un comité del Senado que “la historia se está poniendo en un segundo plano o se está retirando del centro por completo en muchas o la mayoría de las escuelas, a favor de las matemáticas y la lectura”.

    En 2006, recibió la Medalla Presidencial de la Libertad, considerada como la concesión civil más alta en los Estados Unidos. Los políticos estadounidenses solían decir que habían leído sus libros, especialmente sus biografías de Truman y Adams. Jimmy Carter citó “The Path Between the Seas” como un factor para negociar los tratados de 1977 que devolvieron el control del Canal de Panamá a Panamá, y políticos tanto demócratas como republicanos, citaron su libro durante el debate sobre el destino del Canal.

    Precisamente, el mencionado libro, que todo panameño debería leer en las escuelas, es una historia muy bien narrada, organizada en tres secciones: Libro primero: La visión (1870–1894), Libro segundo: Barras y estrellas para siempre (1890–1904), y Libro tercero: Los constructores (1904–1914). El autor, según el momento, se concentra en los aspectos político, económico, de infraestructuras, sanitario o social. Destaca a los protagonistas principales: a los promotores franceses, especialmente a Ferdinand de Lesseps y luego a Philippe Bunau-Varilla; finalmente a la etapa americana con los ingenieros al mando del canal: John Stevens y George Goethals, y al médico William Gorgas.

    A De Lesseps lo describe como un hombre muy peligroso porque luego de haber impulsado y terminado el canal de Suez, gozó, “como él mismo dijo en cierta ocasión, del “privilegio de ser creído sin necesidad de probar lo que se afirma”. Y tanto el autoengaño como al prójimo, contribuyó a la ruina de miles de familias.

    Las medidas sanitarias que se tomaron para erradicar las enfermedades e infecciones que atentaban contra el proyecto, fueron un logro de gran magnitud aunque, señala el autor, fue un éxito tan incuestionable como relativo: dependía del sector de la mano de obra del que se hablase porque, ya en la época norteamericana del canal, “sin duda, a los trabajadores blancos y a sus familias les iba muy bien; en cambio, para la inmensa mayoría negra, el cuadro era alarmante”. «Durante los primeros diez meses de 1906, la tasa real de mortalidad entre los empleados blancos fue de 17 por 1.000. Pero entre los indios occidentales negros fue de 59 por 1.000. Los trabajadores negros, los que se pensaba que eran idóneos para soportar el pernicioso clima, morían en una cantidad tres veces mayor que los trabajadores blancos. Panamá ya no era una tumba para los trabajadores blancos, pero seguía siendo casi tan mortal como antes para los trabajadores negros. Y puesto que los negros triplicaban a los blancos, la disparidad en el número de muertes entre los trabajadores negros resultaba todavía más impresionante».

    En cuanto a la obra, las grandes esclusas son una proeza de la ingeniería: hubo que diseñar, sin modelos previos, todos los mecanismos que las abrían y cerraban herméticamente, y luego fabricarlas en Pittsburg, donde funcionaban cincuenta fábricas para todo lo que necesitaba el canal. «Las grúas, los cables de transporte, las quebrantadoras y las mezcladoras de cemento funcionaban con electricidad. La energía motora del canal, todo su sistema nervioso, era la electricidad, y un canal todo eléctrico era algo enteramente nuevo bajo el sol e imposible solo diez años antes. El funcionamiento de las esclusas dependería nada menos que de 1.500 motores eléctricos. » También entonces, la General Electric, una empresa joven, obtuvo su primer gran contrato y preparó un sistema de control, semejante al de los ferrocarriles pero mucho más complejo, que nunca se había usado antes y que, medio siglo después, seguía en funcionamiento. «La única meta de todos los participantes era producir algo mejor, más seguro y fiable que todo lo hecho anteriormente.».

    Pero, a pesar de todos los logros, a pesar de que se puede decir que la generosidad de los Estados Unidos en muchos sentidos fue extraordinaria, indica el autor, comenzó entonces el gran resentimiento de América Latina hacia ellos, por haber favorecido el golpe de estado de un grupo de panameños contra Colombia y por haber incumplido los acuerdos firmados. También, las decisiones que provocaron grandes desplazamientos de poblaciones indígenas, y luego el comportamiento de la mayoría de los norteamericanos en la zona del Canal «los estadounidenses eran gritones, arrogantes, maleducados y bebedores», junto con la condescendencia de muchos hacia los nativos, se convirtieron en fuentes de resentimiento permanente.

    Por último, una consideración especial, que incluso determinó que uno de los socios de nuestra empresa, Goethals Consulting, adoptara el mismo en señal de reconocimiento a la excelencia. El autor explica cómo, entre los hombres clave para la construcción del Canal de Panamá, uno fue George Goethals, ingeniero civil y oficial del ejército norteamericano al frente de las obras desde 1907 hasta su apertura en 1913, y luego gobernador hasta 1916. Al final, al hacer balance de su trabajo y hacer notar su tenacidad, habilidad y valor, McCullough dice:

    “Asimismo, el hecho de que una obra tan enorme y costosa se llevara a cabo sin sobornos, comisiones encubiertas, nóminas engordadas ni ninguna de las muchas formas de corrupción endémicas en tales empresas parecía casi inconcebible al comienzo y no deja de ser menos notable visto en retrospectiva. Pero el canal, entre otras muchas cosas, era un proyecto limpio. Ninguna de las miles de empresas diferentes que negociaron con la Comisión del Canal del Istmo obtuvo ganancias exorbitantes. No hubo ni el más leve indicio de escándalo desde el momento en que Goethals obtuvo el mando, ni hay pruebas de corrupción de ningún tipo en todos los años sucesivos”.

    Un legado que Panamá debería mantener y honrar.

    McCullough , sobre su forma de trabajar, comentaba: «Me esfuerzo por escribir un libro que podría calificar como literatura. No quiero que solo sea legible. No quiero que solo sea interesante. Quiero que sea algo que conmueva al lector». Según contó él mismo en un corto documental para HBO titulado Painting With Words, pensaba en «escribir la historia como si fuera una obra de arte».

    La historia sobre la construcción del Canal de Panamá conmueve, el autor logró su cometido. Descanse en Paz, Mr. Mc Cullough.

  • Gibraltar, de paraíso fiscal a paraíso de las criptomonedas, con la apuesta de su Bolsa de Valores.

    Apenas iniciado el año, en una jugada maestra, los 6,8 km² de Gibraltar, el enclave británico en el Mediterráneo, apuestan por convertirse en el epicentro de las criptomonedas.

    La jugada se ha venido cocinando silenciosamente desde hace unos meses, en un paso más para convertirse en los reyes de las cripto luego de haber superado el estigma de ser «un paraíso fiscal». Valereum, empresa tecnológica de intercambio de criptos, lanzó una oferta de compra del 80 % del accionariado de la Bolsa de Valores de Gibraltar (GSX). Desde esa acción realizada hace pocos meses, todo se ha ido desarrollando sin el visto bueno de la FCA –regulador financiero británico– que, pese a no tener jurisprudencia en esta materia en la región del sur de Europa, ya ha señalado “el peligro al que se expone la región”.

    Funcionando como un efecto mariposa, en el momento en el que Valereum tome posesión de su puesto –y nada parece indicar que los reguladores echen para atrás esta operación– se producirá un antes y un después en los mercados bursátiles.

    El movimiento es tan pionero como arriesgado. Hasta la fecha ninguna bolsa de valores regulada, en las que se intercambian acciones de empresas o bonos, entre otros activos, ha incluido a las criptomonedas entre los instrumentos de inversión que se pueden comprar y vender en ellas. Entre otras cosas porque las autoridades financieras de los distintos países, como el Banco de España o el de Inglaterra, todavía ven con mucho escepticismo el rápido desarrollo de los criptoactivos, están preocupadas por los riesgo que pueden conllevar y rechazarían cualquier proposición al respecto.

    El Gobierno del Peñón aún no se han pronunciado oficialmente acerca de este movimiento de Valereum ni sobre su intención de convertir la Bolsa de Valores de Gibraltar en un mercado regulado de criptomonedas. De hecho, la compra aún no se ha cerrado porque la Administración del territorio británico de ultramar sigue revisando la documentación necesaria para aprobar la transacción.

    A pesar de ese silencio acerca de esta operación en concreto, los representantes del Gobierno de Gibraltar se llevan mostrando muy a favor de todo lo que tenga que ver con las criptomonedas desde 2018.

    Albert Isola, ministro de Servicios Digitales, Financieros y Públicos de Gibraltar, ha declarado a The Guardian que, “si bien Gibraltar era un paraíso fiscal hace 20 años, el territorio ahora ha revisado sus políticas fiscales y de intercambio de información. La introducción de la regulación criptográfica está teniendo un efecto similar: erradicar a los malos actores y proporcionar seguridad a los inversores”.

    La población de Gibraltar es de 33.000 personas y el sector financiero, que representa aproximadamente un tercio de la economía de 2.400 millones de libras Gibraltar, está supervisado por un regulador con 82 empleados. Si todo va según lo planeado, el enclave podría convertirse en un centro global de criptomonedas y este paso dará más legitimidad al mercado, desbloqueando una inmensa marea de dinero institucional dispuesto a invertir en ellas como si fueran productos financieros normales. El riesgo es que EE. UU. saque su «garrote» regulatorio para evitar que el sistema financiero mundial acabe infectado por el «salvaje oeste» de las cripto, en palabras del presidente de la SEC, Gary Gensler.

    El Grupo de Acción Financiera (GAFI), que es el organismo de control mundial del lavado de dinero y el financiamiento del terrorismo, también podría mostrar una ira similar.

    Por el momento e independientemente del optimismo, la revisión de la GSX requeriría una reforma regulatoria integral y podría resultar una gran apuesta para el pequeño territorio. Solo quedará esperar si esta vez, volverá a repetirse la hazaña de David. Y recordar que los ganadores siempre son los que se atreven a desafiar a los Goliats de este mundo regulador. Interesante comienzo de año para las finanzas globales.

  • El gasto de planilla gubernamental necesita los aportes de tres canales para pagarse

    Es desconcertante ver que tantos critiquen el gasto gubernamental excedido y desviado, y la crítica no llega ni a primera base. Pero hoy, como ya parece ser todos los días, me encuentro que, de lo desconcertante hemos pasado a lo delirante, tanto en Panamá como allende. En particular me llamó la atención un artículo de James Bovard publicado por el Instituto Mises, en el cual el autor señala que a pesar de que la gran mayoría reconoce que el gasto desmedido es inmensamente perjudicial; ¡de pronto!, para el gobierno de Biden en USA, lo considera como el camino al progreso y la salvación. ¿De veras?

    Creer que derramando papelitos verdes podemos prosperar es clara señal de demencia o, de algo peor. En el caso de Biden, Bovard nos dice que este presidente declaro: “Tenemos que gastar estos dineros para asegurar el crecimiento económico, sin entrar en consideraciones de cuanto esto ayudara a la gente.” ¿Entendiste? Yo no. Allá lo llaman, “estímulo federal”; acá en nuestro patio una funcionaria de alto rango me dijo que era “welfare”, que traduce a bienestar social. Curioso que en tantos casos el bienestar lleva nombre y apellido.

    Uno de los problemas grandotes es lo difícil que es repartir tanto dinero o lo que sea a través de un aparato gubernamental que no es bueno ni para tapar baches en las calles. En Venezuela vimos el caso de buques llenos de comida, la cual se pudrió en los muelles porque Chávez no lograba repartirlo. Pero seguro que sus amiguitos sí lograron llenar alacenas.

    Tanto en USA como en nuestro patio, las autoridades jamás aceptarán que esos “estimulos” se deben al fracaso de los encierros que han destruido la economía y empobrecido a media humanidad; a punto que ya el COVID dejó de ser el problema principal. Ni hablar que en el proceso pisotearon las libertades ciudadanas y convencieron a medio país de que ellos, “las autoridades” eran la salvación; cuando en realidad son la perdición. En Panamá el sector informal, que antes andaba por el 40%, ahora anda por el 65% o más. Lo único bueno es que muchos están comenzando a copiarse de los asiáticos, que hace mucho estaban claritos en cuanto a eso de ser “empresarios”; o, mejor dicho, “emprendedores”. Y, a todo esto, ni entremos a ver lo de la educación; que, si antes andaba mal, ahora, simplemente, ¡no anda!

    Por otro lado, muchos se volvieron adictos a los “estímulos”; aunque nadie alertó acerca de lo que se estaba “estimulando”. Y, a todo ello, olvidado quedaron las advertencias de ilustres antepasados; tal como el economista Warren Nutter quien advirtió: “Mientras más se toma el gobierno, menos sobrevive la democracia.” Jefferson: “La dependencia es buena herramienta para los designios de ambiciones políticas. Plutarco, en los últimos días del Imperio Romano: “En esos tiempos los subsidios habían corrompido al pueblo, y la mayoría aprendió a comerciar con sus votos.” Montesquieu: “No se puede ser magnánimo sin una gran extorsión: para lo cual hace falta subvertir al estado. Hayek: “El concepto de que el estado debe ser guiado por la opinión de la mayoría tiene sentido solamente si esas opiniones fuesen independientes del gobierno.” En fin, todo cuanto anima al pueblo a ver a los políticos como salvadores, hace peligrar la libertad.

    A fin del día, el “regalierno” (gobierno regalón) nos llevará al desastre. La ley no sólo ha sido prostituida, sino que es tan extensa que ni los conocedores la conocen. El gasto gubernamental es cada vez más insostenible. La Prensa de hoy por Roberto González – 5/8/2021 nos informa que se contemplan $6,233 millones para la planilla estatal del 2022. Y ¡es sólo la planilla!, esa que se está pagando con préstamos. El Canal aportó $1800 al gobierno. Quiere decir que para el año 2022 necesitaremos un poco más de 3 «Canales de Panamá» para pagar solamente la planilla. No sé si el loco soy yo o si hay otros “locos” por allí.

  • Cannabis Freedom Alliance publica estudio sobre la regulación federal del cannabis en un entorno legalizado

    El viernes pasado, la Cannabis Freedom Alliance (CFA), una coalición de destacadas organizaciones nacionales de defensa y de negocios que buscan poner fin a la prohibición y la criminalización del cannabis en los Estados Unidos, publicó un «white paper» que proporciona una descripción general y recomendaciones para ayudar a guiar el esfuerzo hacia la legalización federal del cannabis.

    La membresía del Comité Directivo de la Cannabis Freedom Alliance incluye organizaciones de defensa americanas destacadas, como la Americans for Prosperity (AFP), Mission Green / The Weldon Project, la Reason Foundation, la Alianza Global para el Comercio de Cannabis (GACC) y la Law Enforcement Action Partnership (LEAP).

    El «white paper»,  disponible para descargar en el sitio web de la Cannabis Freedom Alliance, proporciona análisis y hace recomendaciones sobre una variedad de temas, desde la reforma de la justicia penal hasta la mecánica del comercio interestatal regulado por el gobierno federal, que ayudarán a garantizar el mercado de cannabis en sentido de un comercio libre, justo, abierto y equitativo. para todos los estadounidenses. En concreto, el objetivo es alcanzar los siguientes objetivos:

    • Establecer un marco regulatorio que promueva la seguridad pública al tiempo que permite que prosperen la innovación, la industria y la investigación.
    • Asegurar que las personas que anteriormente estaban involucradas en el mercado ilícito puedan tener garantizada efectivamente una segunda oportunidad y contribuir al mercado legal.
    • Crear barreras de entrada bajas y licencias ocupacionales y comerciales no restrictivas para que las grandes empresas y los nuevos empresarios puedan competir en igualdad de condiciones.
    • Imponer una carga fiscal total (federal, estatal y local combinada) que no incentiva la continuación de los mercados grises o negros y garantiza una base global competitiva para una industria estadounidense vibrante y novedosa.

    Hay muchas facetas a considerar junto con la posible legalización federal de la marihuana. Estas facetas son de naturaleza técnica, pero el Congreso no debe pasarlas por alto porque el fracaso en abordarlas correctamente podría tener efectos devastadores en el funcionamiento del nuevo mercado en desarrollo.

    La mayoría de los problemas que afectan la seguridad pública y el cumplimiento, – desde la disponibilidad de servicios financieros al tratamiento punitivo de las empresas de marihuana según el código fiscal federal- se resolverían eliminando la marihuana de la clasificación del Anexo I bajo el sector de Ley de Sustancias controladas.

    Sin embargo, el Congreso aún debe anticipar el enfoque regulatorio que adoptará con respecto a la marihuana comercial y qué agencia debe hacerse cargo. Esta agencia deberá facilitar el comercio entre los regímenes regulatorios estatales y trabajar con los reguladores estatales para minimizar las barreras técnicas al comercio entre los estados.

    Sin duda, muchos estados continuarán prohibiendo la marihuana dentro de sus límites y el Congreso debe respetar el derecho de los estados a tomar estas decisiones. Las reformas de la justicia penal contempladas junto con la legalización federal deben reconocer que la mayoría de las condenas relacionadas con la marihuana se hacen en los tribunales estatales y las agencias federales no deben discriminar a las personas basándose únicamente en condenas por marihuana que no violen la ley federal. La investigación sobre los efectos clínicos de la marihuana debe mejorarse y expandirse para que los consumidores estén adecuadamente informados de los posibles riesgos y beneficios del consumo de cannabis.

    El Congreso debería reconocer especialmente que los estados se han esforzado por establecer estructuras reguladoras efectivas que garanticen la seguridad de los productos de marihuana disponibles comercialmente y controlen su distribución. El Congreso no necesita usurpar esta autoridad, pero debería ceder ante los reguladores estatales la gobernanza de los mercados de marihuana dentro de sus propios estados, como se ha hecho con el vino y las bebidas espirituosas.

    La Décima Enmienda a la Constitución de los Estados Unidos reserva a los Estados los poderes no enumerados en ese documento y algunos estados o localidades buscarán continuar con la prohibición de la marihuana. Las autoridades federales tienen el poder de regular el comercio entre los estados y deben limitar su papel a facilitar estas transacciones solo para garantizar un mercado seguro, eficiente y funcional.

    A diferencia de los Estados Unidos, Panamá es un país de organización institucional unitaria, por lo que estas complejas regulaciones para tratar de armonizar el sistema federal con el estadual, no existen. Y aún así, en un entorno sin complejidades, ni siquiera se ha avanzado a tener una regulación que clarifique si el cannabis, especialmente el medicinal, debe estar o no bajo el régimen de sustancias controladas. Sólo esa acción, implicaría un enorme avance no sólo a nivel comercial, sino compasivo hacia aquellos pacientes que quieren elegir qué terapias asumir. Y por supuesto, un respeto profundo a la idea de la libertad, que es el motor de la vida y el progreso de la gente.

  • Criptoindustria crece en Alemania y El Salvador, mientras Panamá sigue rezagada

    En estas últimas semanas, tanto El Salvador como Alemania, países absolutamente contrapuestos entre sí, han dado impulso ya no sólo a las criptomonedas, sino a la criptoindustria, mediante regulaciones amigables a todo el ecosistema generado. Panamá, habiendo sido un centro bancario internacional, vanguardista en figuras financieras, de a poco ha ido perdiendo terreno en el campo financiero y hoy día, cada día de atraso, equivalen a años completos de competitividad que no se recuperan.

    El primer caso es el anunciado y efectivo golpe publicitario dado por el presidente de El Salvador en la Convención de Miami hace exactamente un mes. Desde ese momento, la marca país de El Salvador ha ido en constante aumento, debido no sólo a la cantidad de inversores y no sólo de la criptoindustria hablando sobre el país, sino sobre acciones concretas de empresas como la anunciada hace unos días, Chainbytes.

    El fabricante de cajeros automáticos (ATM) de bitcoin, ChainBytes, informó el miércoles pasado que trasladó a El Salvador su centro principal de producción. En 10 días, la empresa tendrá listo el primer prototipo elaborado completamente en tierra salvadoreña y, a partir de allí, sus esfuerzos se centrarán en alcanzar una productividad de 50 equipos diarios o 1.500 al mes. Actualmente son 175 empleados, pero se calcula que las contrataciones locales sólo irán en aumento debido a que la empresa poseía un centro de producción en China que tuvo que desmantelar recientemente debido a la represión contra las criptomonedas en ese país. Ahora, la compañía ha trasladado todo ese centro de producción a El Salvador. De nada sirvió que Panamá tuviera una ley de manufacturas (EMA) preparada a tal fin.

    El centro dará servicio a las «operaciones de la empresa en las regiones de LATAM, EE. UU. y Canadá con el supply chain global». La compañía ha estado prestando servicios a operadores de cajeros automáticos de bitcoin y empresas que buscan ingresar al negocio de cajeros automáticos de bitcoin desde el año 2012.

    Eric Grill, el director ejecutivo de Chainbytes, dijo: «Chainbytes brindará servicios a los salvadoreños que buscan operar cajeros automáticos de bitcoin en el país y colaborará con su gobierno, entidades legales y asociaciones para garantizar que el centro de fabricación tenga éxito y traiga prosperidad al país».

    Grill elogió recientemente a El Salvador por «mostrar liderazgo al mundo en la implementación de bitcoin como moneda legal». El CEO opinó: «Creemos que al hacerlo, el país se está posicionando para ser más un centro tecnológico», y agregó que su empresa «quiere ser parte de ayudar a que eso tenga éxito». Grill continuó: «Nuestra iniciativa brindará la capacitación y los trabajos calificados necesarios para todos los salvadoreños, lo que, a su vez, contribuirá a la economía y a la nación».

    Tracy Jefferson, directora de operaciones de la empresa, explicó que El Salvador «tiene zonas francas y parques de servicios que alentarán a más empresas a operar aquí». Además, señaló que “con los centros marítimos y aéreos en su lugar, tiene sentido que produzcamos máquinas aquí no solo para los salvadoreños sino para exportar a toda América del Norte y del Sur”. Palabras que podrían haber sido perfectamente aplicables a Panamá, con toda su infraestructura preparada y su envidiable posición logística. ¿Criptoindustria en Panamá? No por ahora.

    El segundo caso, en Alemania, se refiere a los 4000 fondos institucionales en Alemania que ahora pueden invertir el 20% de sus carteras en criptoactivos.

    La muy esperada Ley de colocación de Fondos (Fondsstandortgesetz) entró en vigor el 1 de julio en Alemania. El parlamento federal alemán, el Bundestag, había aprobado la legislación el 22 de abril.

    Según esta ley, los fondos especiales nacionales nuevos y existentes (Spezialfonds) pueden invertir hasta el 20% de sus carteras en activos criptográficos, como bitcoin.

    Hay aproximadamente 4.000 fondos especiales de este tipo cubiertos por esta legislación. Según un informe de BVI Investments, a finales de diciembre de 2020 se invirtieron 1,88 billones de euros (2,23 billones de dólares) en fondos especiales abiertos, excluidos los fondos inmobiliarios especiales.

    Si todos los fondos especiales asignaran el 20% completo en criptomonedas, equivaldría a más de 376 mil millones de euros ($ 446 mil millones).

    Tradicionalmente, los fondos especiales son fondos de inversión regulados y de composición abierta limitados a inversores institucionales, como instituciones financieras, compañías de seguros, corporaciones, fundaciones e iglesias.

    El interés en la criptoindustria está aumentando, según los expertos del mercado, que anticipan que estas nuevas regulaciones podrían desencadenar una inversión significativa en el mercado criptográfico.

    Sven Hildebrandt, jefe de la consultora de cadena de bloques de Hamburgo DLC Distributed Ledger Consulting, dijo al medio Decrypt que proyecta una entrada teórica del orden de 350.000 millones de euros (415.000 millones de dólares) en criptoactivos. Esa es una cantidad significativa, y «malditamente enorme», según Hildebrandt, considerando que la capitalización de mercado actual de Bitcoin es de $ 632 mil millones. Asimismo, considera que es un gran impulso para la posición de Alemania como un centro de inversión financiera, y los expertos creen que nutrirá a la industria de la criptografía en su conjunto al legitimar aún más esta clase de activos.

    Y añadió: «Aquí, la ley va en la dirección correcta y la acogemos expresamente».

    Sus cálculos se basan en estimaciones de que alrededor de 1,87 billones de euros (2,2 billones de dólares) están inmovilizados en aproximadamente 4.000 fondos especiales. «Esto no sucederá de la noche a la mañana, pero estamos hablando del vehículo de inversión más grande que tenemos en Alemania, literalmente, todo el dinero está ahí», dijo Hildebrandt.

    La ley alemana avanza en la dirección correcta. Una criptoindustria es posible. No existe un equivalente estadounidense de Spezialfonds, pero se han comparado con los Fondos Especiales de Inversión (SIF) en Luxemburgo y los Fondos de Inversión Calificados (QIF) en Irlanda. Estos tipos de vehículos de inversión son atractivos para las instituciones porque permiten flexibilidad y son mucho menos restrictivos en los requisitos de liquidez, diversificación, restricciones de endeudamiento y apalancamiento. Al mismo tiempo, el marco regulatorio sólido brinda seguridad a los inversores. ¿Por qué no hemos podido generar un instrumento así en todo este tiempo en Panamá?.

    La agencia alemana de defensa de las inversiones alternativas, Bundesverband Alternative Investments (BAI) ha elogiado la nueva legislación. Ahora pide «que se amplíe para incluir fondos públicos».

    Mientras tanto, en Panamá, ¿podemos decir lo mismo?. Quizás muchos lectores no lo saben, pero hace más de 10 años, cuando las criptomonedas comenzaban a asomarse, los reguladores en el estado de New York comenzaron a exigir licencias incumplibles y los pioneros de la criptoindustria vieron en Panamá un oasis para comenzar sus negocios. Los más importantes, muchos de ellos hoy mil veces millonarios, mayormente de Estados Unidos, estuvieron en el país, comenzaron sus negocios aquí, pero de a poco se fueron desilusionando por no poder conformar un ecosistema local y se fueron todos.

    En una segunda ola, de la cual he sido activa participante, provino de Europa central más precisamente. Quise compartirles a todos lo que era mi amado paraíso y lo que podía complementar un centro financiero moderno a la criptoindustria. Me habría gustado que Æternity hubiera elegido Panamá y no Uruguay para su expansión por latinoamérica. Mis amigos checos, eslovacos, austríacos, ucranianos que eran fanáticos de Panamá, de a poco mudan sus esperanzas y acciones concretas a Paraguay. Incluso este último al día siguiente de El Salvador anunciaba también un proyecto de ley amigable a la criptoindustria. Localmente, nos cansamos de dar charlas y explicar sobre la conveniencia de una desregulación o una regulación amigable a la criptoindustria y al sector financiero en general y no encontrar eco.

    Habrá una tercera ola?? Como expresara al inicio, horas y días que se pierden en vericuetos legislativos, tanto para desregular lo que hace falta, como para darle un respaldo legal a lo que ya existe en el viejo mundo de las inversiones, son años de competitividad perdida. Panamá ya posee un artículo constitucional que rechaza el «curso forzoso de moneda», por lo cual, a diferencia de El Salvador, no necesitaríamos una regulación para las criptomonedas. Ya existe desde 1904. Y atención, no se necesitan más «personas educadas» o «mejorar la educación» para que tengamos un centro financiero moderno que incluya a todos, como se repite. Se necesita más libertad, menos estado y más personas libres.  El Salvador, con la misma dolarización que poseemos aquí, se ha atrevido a desafiar a los reguladores globales y hasta ahora no le han quitado corresponsales ni amenazado con listas de dudosa reputación. Nosotros ¿qué hacemos mientras tanto? Nada. Luego, nos quejamos.

  • Vicente Fox, ex presidente mexicano y actor Palazuelo se afianzan en la industria del cannabis

    Vicente Fox, Roberto Palazuelos, y Marcus Dantus confirmaron la sociedad dentro de la empresa Paradise, dedicada a la venta de productos derivados del CBD, industria a la que el expresidente de México ya invierte desde hace unos años.

    El empresario y actor publicó en su cuenta de instagram lo siguiente:

    “Les comento que adquirí capital social de la empresa Paradise que se dedica al negocio de la Marihuana, soy formalmente socio del ex presidente @vicentefoxq y del empresario @marcusdantus estoy emocionado con esta nueva empresa en la que estoy seguro llegaremos lejos paradise!”.

    La reunión fue hecha pública por el ex mandatario hace unos días, cuando en su cuenta de Instagram publicó algunas fotografías al lado del actor en su rancho, pero hasta ese momento no había aclarado los motivos de su encuentro.

    Dicha reunión, ahora aclarada públicamente por el actor, se dio en la Hacienda San Cristóbal de Vicente Fox, ex presidente de México, en Guanajuato. Palazuelos entró a este negocio en el que Vicente Fox ya lleva un año. La empresa está en Nuevo León y tiene presencia en todos los centros turísticos de la República Mexicana.

    En qué se unieron Roberto Palazuelos y Vicente Fox

    El actor, conocido como el Diamante Negro y Vicente Fox son socios en Paradise, un concepto único de tienda de venta al detalle de todos los productos relacionados con la industria del cannabis. Venden pipas, concentrados, Bongs, Grinders, Hitters, incluso papeles o concentrados, así como aromatizantes, de acuerdo con la tienda en línea y con envío a toda la República mexicana.

    Paradise comenzó a operar la primera tienda a mediados del 2019. Tenía una tienda en Sayulita, Nayarit, luego en Tulum, Quintana Roo. Se proyectan tiendas en los destinos turísticos como Puerto Vallarta, Jalisco y Los Cabos, Baja California Sur.

    Fox firmó hace un año un convenio de tres años con Paradise que ya había trabajado junto con el Centro Fox en una gran estrategia para el desarrollo de tiendas especializadas.

    Por el momento, la sociedad Paradie se mantendrá en todo lo que concierne al producto medicinal, con un aproximado de 200 productos en diversas tiendas del país.

    El actor, conocido por sus inversiones en diferentes industrias, aseguró que parte de su trato con Fox es adquirir capital social, inyectar capital, además de crear franquicias por el país, sin olvidar que más adelante podrían entrarle “al rollo recreacional”, con el objetivo de sembrar y vender marihuana.

    “Con toda la cuestión medicinal, lo que está por descubrirse, es una industria que deja millones en el mundo ya, a mí siempre me gusta meterme en negocios innovadores, pues le pegué a esto”, dijo Palazuelos para Imagen Televisión sobre su interés en cerrar este trato.

    A qué se dedica la empresa Paradise?

    De acuerdo a su web oficial, Paradise es un concepto único de tienda de venta al detalle de todos los productos relacionados con la industria del cannabis.

    Su objetivo es convertirse en el retailer líder en México respecto a la comercialización, distribución e innovación de productos relacionados y derivados del cannabis.

    Con ello, buscarán proveer a los consumidores los productos legales derivados y relacionados de la industria del cannabis con beneficios en salud, diversión y bienestar, en tiendas especializadas autorizadas con la mejor calidad, selección y servicio.

    Así, el actor Roberto Palazuelos ingresó al negocio realmente del CBD o Cannabidol, principal componente del cannabis. Este aceite funciona en diversos ámbitos medicinales como suplemento alimenticio, tratamiento farmacológico, tratamiento de síntomas neurológicos, neuropsiquiátricos, y muchos usos más.

    Mientras un ex presidente de uno de los países más golpeados por el narcotráfico invierte ahora en la novel industria del cannabis, en Panamá, el proyecto de ley, por ahora mucho más restrictivo de acuerdo a la poca información disponible, sigue sin aparecer. Luego nos quejamos.

  • CBD, marihuana y cáñamo; cómo diferenciarlos y cuál es su status legal

    El cáñamo, la marihuana y el CBD (Cannabidiol) están relacionados, pero difieren de manera significativa. Esto es lo que necesita saber sobre su legalidad, efectos y posibles beneficios para la salud.

    Tanto el cáñamo como la marihuana pertenecen a la misma especie, Cannabis sativa, y las dos plantas se ven similares. La diferencia es su componente psicoactivo: tetrahidrocannabinol o THC. El cáñamo tiene 0.3% o menos de THC, lo que significa que los productos derivados del cáñamo no contienen suficiente THC para crear el «subidón» tradicionalmente asociado con la marihuana.

    El CBD por su parte, es un compuesto que se encuentra en el cannabis. Existen cientos de estos compuestos, que se denominan «cannabinoides», porque interactúan con receptores involucrados en una variedad de funciones como el apetito, la ansiedad, la depresión y la sensación de dolor. El THC también es un cannabinoide.

    La investigación clínica indica que el CBD es eficaz para tratar la epilepsia. La evidencia anecdótica sugiere que puede ayudar con el dolor e incluso la ansiedad, aunque todavía se está probando científicamente. La marihuana, que contiene CBD y más THC que el cáñamo, ha demostrado tener beneficios terapéuticos para las personas con epilepsia, náuseas, glaucoma y potencialmente incluso esclerosis múltiple y trastorno de dependencia de opioides.

    La Agencia de Control de Drogas de EE.UU. clasifica el cannabis como una sustancia de la Lista 1, lo que significa que maneja el cannabis como si no hubiera un uso médico aceptado y tuviera un alto potencial de abuso. Los científicos no saben exactamente cómo funciona el CBD, ni cómo interactúa con otros cannabinoides como el THC para darle a la marihuana sus efectos terapéuticos adicionales.

    El CBD viene en alimentos, tinturas y aceites, solo por nombrar algunos. Si bien los términos «tintura de CBD» y «aceite de CBD» a menudo se usan indistintamente, los dos son en realidad diferentes. Las tinturas se elaboran empapando el cannabis en alcohol, mientras que los aceites se obtienen suspendiendo el CBD en un aceite portador, como el aceite de oliva o de coco.

    El CBD «puro», también llamado «aislado de CBD», se llama así porque se han eliminado todos los demás cannabinoides. También los terpenos y flavonoides, que le dan a la marihuana su fuerte aroma y sabor terroso. El CBD de «amplio espectro» normalmente contiene al menos otros tres cannabinoides, así como algunos terpenos y flavonoides, pero aún no contiene THC. El CBD de «espectro completo», también llamado CBD de «flor entera», es similar al de amplio espectro, pero puede contener hasta un 0,3% de THC.

    En los estados donde la marihuana recreativa es legal, la lista de productos derivados del cannabis se amplía enormemente para incluir CBD con un contenido de THC mucho más alto que el 0.3%. No existe una dosis estandarizada de CBD.

    Otra gran diferencia entre el cáñamo, la marihuana y el CBD es cómo los trata la ley. Aunque 15 estados ya han legalizado la marihuana recreativa, sigue siendo ilegal a nivel federal en EE.UU. Técnicamente, aquellos en posesión de marihuana en un estado legal de marihuana aún pueden ser castigados por la ley federal, y está prohibido cruzar las fronteras estatales con cannabis.

    El cáñamo, por otro lado, se legalizó para cultivar y vender en los Estados Unidos en la Ley Agrícola de 2018. Uno podría pensar entonces, que el CBD derivado del cáñamo debería ser legal a nivel federal en todos los estados porque los niveles de THC no superan el 0.3%. Pero el CBD ocupa un área gris legal. Varios estados, como Nebraska e Idaho, todavía regulan esencialmente el aceite de CBD como una sustancia de la Lista 1 similar a la marihuana.

    Según estudios, las personas promedio en los EE. UU. no ve el cáñamo, el CBD, el THC o incluso la marihuana de la misma manera que las sustancias ilícitas como la metanfetamina y la cocaína, a pesar de que ambos están clasificados por la DEA como de menor potencial de abuso que la marihuana, por lo que la prohibición federal actual de la marihuana no se alinea con la opinión del público.

    Las ventas minoristas de marihuana recreativa en EE.UU. pueden alcanzar los $ 8.7 mil millones en 2021, frente a los $ 6.7 mil millones en 2016. A medida que crece el interés en otros cannabinoides, como el cannabigerol o CBG, que algunos promocionan como el nuevo CBD, también crece la necesidad de realizar más investigaciones médicas sobre el cannabis.