Categoría: Acción Humana

  • La Singularidad Suave: ¿y si el futuro no es una distopía?

    Durante décadas, la idea de una “singularidad tecnológica” ha despertado tanto fascinación como temor. El concepto, en pocas palabras, describe un momento en el que la inteligencia artificial (IA) supere la capacidad intelectual humana, provocando cambios tan profundos que la vida como la conocemos será irreconocible. ¿Será ese momento un salto al paraíso o un abismo sin retorno? Sam Altman, CEO de OpenAI, plantea una posibilidad más esperanzadora y matizada en su ensayo The Gentle Singularity (“La singularidad suave”). En lugar de un quiebre caótico y hostil, imagina un futuro en el que la IA acelera el progreso humano sin despojarnos de lo que nos hace humanos.

    El cambio ya está en marcha

    Altman no habla del futuro lejano: habla del presente. La transformación impulsada por la IA ya comenzó, y aunque aún estamos en etapas tempranas, las repercusiones son visibles. Desde herramientas de productividad hasta sistemas de recomendación, la IA se infiltra en todos los aspectos de nuestra vida. Pero lo más importante es que todavía tenemos la oportunidad de guiar este proceso.

    La singularidad suave no es una utopía sin conflictos, sino un cambio de paradigma que puede resultar beneficioso si lo conducimos con cuidado. Esto implica reconocer que la inteligencia artificial no es un ente independiente, sino una creación humana que refleja nuestras decisiones, valores y prioridades.

    La IA como multiplicador humano

    Uno de los argumentos centrales de Altman es que la IA puede actuar como un “multiplicador de inteligencia humana”. Así como el microscopio amplió nuestra visión del mundo microscópico o Internet expandió el acceso al conocimiento, la IA tiene el potencial de aumentar nuestra creatividad, productividad y capacidad de resolver problemas complejos.

    La clave, según Altman, está en asegurarse de que el beneficio sea compartido. Para evitar que la IA se convierta en una herramienta de concentración de poder —ya sea en manos de gobiernos o corporaciones—, se necesita una gobernanza justa y transparente, acompañada de instituciones nuevas o adaptadas al desafío.

    Riesgos reales, decisiones urgentes

    Altman no ignora los riesgos. Advierte sobre la posibilidad de que la IA sea mal utilizada para el control social, la desinformación, la vigilancia masiva o la manipulación económica. También reconoce el impacto que tendrá sobre el trabajo humano y la estructura social.

    Pero lo más peligroso, afirma, no es la tecnología en sí, sino nuestra inacción o dirección equivocada. Si no tomamos decisiones deliberadas hoy —sobre transparencia, distribución de beneficios, derechos digitales y regulación responsable— podríamos terminar con un sistema que reemplace a los humanos en lugar de empoderarlos.

    Una oportunidad histórica

    “La singularidad suave” es más que una expresión elegante: es un llamado a la responsabilidad. Altman nos invita a imaginar una sociedad en la que la abundancia generada por la IA no sea privilegio de unos pocos, sino una base para el florecimiento humano generalizado.

    El desafío no es técnico, sino ético y político. Implica decidir qué queremos preservar de nuestra humanidad y cómo queremos evolucionar como especie. En este escenario, la IA no es el protagonista, sino el instrumento. Los verdaderos agentes del cambio somos nosotros.

    La singularidad no tiene por qué ser una explosión descontrolada ni una pesadilla distópica. Puede ser suave, humana y colaborativa. Pero solo si decidimos activamente construirla así.

    ¿Estamos preparados para liderar ese camino?

  • ‘La interpretación de los sueños’: el libro que cambió cómo nos conocemos

    En 1900, mientras el siglo XX despertaba, Sigmund Freud publicó una obra que cambiaría la forma en que la humanidad se sueña a sí misma: La interpretación de los sueños (Die Traumdeutung). Con este libro, inició una revolución en el campo de la psicología: la posibilidad de que los sueños tengan sentido y de que el inconsciente dirija gran parte de nuestra vida.

    Más de un siglo después, las ideas de Freud sirven de base a gran parte del pensamiento contemporáneo, no sólo en el ámbito de la psicología, sino en la forma en que la humanidad se entiende a sí misma.

    Un deseo reprimido

    Durante siglos, los sueños fueron vistos como meras fantasías sin sentido o como presagios. La revolución freudiana consistió en afirmar que los sueños tienen un significado, y que descifrarlo nos permite asomarnos al inconsciente, ese territorio oculto donde se guardan nuestros deseos, miedos y conflictos más profundos.

    Freud escribió: “El sueño es la realización (disfrazada) de un deseo reprimido”“. Esta idea, simple en apariencia, sacudió los cimientos de la psicología y la filosofía occidentales.

    Acceder al inconsciente

    La interpretación de los sueños no sólo introdujo el concepto de inconsciente como categoría científica, sino que también ofreció una metodología para acceder a él: el análisis de símbolos, la asociación libre, y el reconocimiento de que nuestros impulsos más íntimos se expresan a menudo de forma indirecta.

    Este enfoque abrió caminos no sólo en el campo de la clínica psicoanalítica, sino también en la literatura, el arte, el cine y la crítica cultural.

    Desafío a la racionalidad

    El valor del libro no radica únicamente en su teoría, sino también en su coraje intelectual. Freud, médico de formación, se atrevió a desafiar los dogmas científicos de su tiempo, proponiendo que no somos seres plenamente racionales y conscientes, sino que estamos gobernados, en gran medida, por fuerzas invisibles. Hoy puede parecer obvio, pero en la Viena de finales del siglo XIX era una idea casi subversiva.

    La interpretación de los sueños marca el punto de partida del psicoanálisis como disciplina y establece el método de exploración del inconsciente a través del contenido onírico.

    Riqueza literaria

    Además, es un texto que sorprende por su riqueza literaria. Freud no solo explica conceptos: narra, argumenta, se confiesa. Mezcla observaciones clínicas con sus propios sueños, incluyendo el famoso «sueño de la inyección de Irma”, inaugurando así un estilo de escritura que combina la precisión científica con la introspección humanista.

    Su influencia fue inmediata en algunos círculos y resistida en muchos otros. Como suele ocurrir con los grandes innovadores, Freud fue ridiculizado, combatido y, finalmente, aceptado. Años después, sus ideas no sólo impregnaban la psicología, sino también la literatura de Kafka, el arte de Dalí o la arquitectura conceptual de las ciencias humanas.

    Hoy, La interpretación de los sueños sigue siendo un libro que interroga, provoca y estimula. En un tiempo donde la velocidad y la superficialidad dominan, Freud nos recuerda que comprendernos requiere detenernos, escuchar nuestros propios relatos oníricos y aceptar que somos más complejos –y más fascinantes– de lo que parece.

    Freud y la neurociencia moderna

    A pesar de las críticas que ha recibido desde algunos sectores científicos, especialmente por la falta de verificación empírica de muchas de sus tesis, Freud no ha sido del todo desacreditado por la neurociencia moderna. Si bien es cierto que hoy se reconoce que los sueños no son exclusivamente realizaciones de deseos reprimidos, estudios recientes han confirmado que durante el sueño REM –fase donde los sueños son más vívidos– se activan áreas del cerebro relacionadas con la emoción, la memoria y el procesamiento simbólico.

    Investigadores como Mark Solms, pionero en el campo de la neuropsicoanálisis, han defendido que ciertas intuiciones freudianas –como la existencia de conflictos inconscientes o la función emocional del soñar– tienen correlatos en la neurobiología. Así, aunque muchas teorías han evolucionado o sido reformuladas, la idea de que el sueño revela aspectos profundos de la mente humana sigue vigente, ahora en diálogo con la ciencia del cerebro.

    Nuestro yo oculto

    La trascendencia de La interpretación de los sueños no reside únicamente en su ambición de descifrar el significado de los sueños, sino en algo mucho más profundo: fue el primer gran texto que se atrevió a postular, con argumentos clínicos y teóricos, la existencia de una dimensión psíquica no racional, invisible y poderosa.

    Freud no sólo interpretó sueños, sino que abrió una puerta a lo que hasta entonces se ignoraba: que dentro de nosotros actúan fuerzas inconscientes que influyen en nuestra conducta, nuestras decisiones y hasta en nuestras enfermedades.

    El mérito del libro fue convertir esa hipótesis en un corpus articulado, capaz de poner sobre la mesa la complejidad del alma humana más allá de la razón, invitando a prestar atención a lo que no decimos, a lo que reprimimos y a lo que se escapa de nuestra voluntad.

    Más de un siglo después, Freud nos recuerda que cada sueño es un recuerdo inacabado de lo que somos… y también una promesa de lo que podríamos llegar a ser.The Conversation

    Fernando Díez Ruiz, Professor, Faculty of Education and Sport, Universidad de Deusto

    Este artículo fue publicado originalmente en The Conversation. Lea el original.

  • Internet y el peligro de regular con buenas intenciones

    A menudo, los peores recortes a las libertades no vienen vestidos de autoritarismo, sino de buenas intenciones. La defensa de los niños, la lucha contra la pornografía, la batalla contra el odio o la protección de la “moral pública” suelen ser causas nobles. El problema comienza cuando, en su nombre, se restringe el acceso a información, se vigila a los ciudadanos y se erosiona la esencia abierta y libre de Internet. Un ejemplo claro y preocupante: los proyectos de ley que exigen identificación oficial para acceder a contenido sexual.

    En el artículo “Internet necesita sexo” (publicado en The Conversation y replicado en Almendrón), se expone cómo esta tendencia, impulsada en países como Reino Unido y Estados Unidos, busca obligar a los usuarios a verificar su edad mediante métodos intrusivos como documentos de identidad o tarjetas bancarias. Aunque el argumento es proteger a los menores, el resultado es construir un sistema de vigilancia generalizada que pone en riesgo la privacidad de todos.

    El anonimato no es el enemigo

    Internet ha sido un refugio para quienes buscan información sobre su sexualidad, salud, identidad de género o experiencias que no pueden compartir en su entorno inmediato. El anonimato no es un defecto del sistema: es su protección. Obligar a los usuarios a identificarse para ver contenido legal, aunque sea sexualmente explícito, abre la puerta a listas negras, estigmatización, chantaje o censura política encubierta.

    Como advierte la Electronic Frontier Foundation (EFF), cuando el Estado o las plataformas recopilan datos sensibles sin garantías sólidas, lo que está en juego no es sólo el contenido: es la libertad misma. Hoy es la pornografía; mañana puede ser cualquier forma de disidencia.

    Regulaciones desproporcionadas

    Regular el acceso de menores a contenidos es legítimo. Pero hacerlo con herramientas que afectan a toda la ciudadanía es desproporcionado y contraproducente. Exigir una verificación de edad obligatoria y centralizada puede:

    • Crear bases de datos sobre hábitos sexuales y preferencias personales.
    • Incentivar el uso de VPNs o redes inseguras para evadir el control.
    • Desincentivar la creación de sitios independientes por miedo a sanciones.

    Y lo más grave: abre la puerta al precedente de que para ejercer un derecho —como el acceso a información— uno debe registrarse ante una autoridad.

    El verdadero problema no es el contenido, sino la vigilancia

    En lugar de construir un internet más seguro, estas medidas lo vuelven más hostil, burocrático y desigual. Como plantea la EFF, el foco debe estar en educar, empoderar a los usuarios, y garantizar mecanismos de control parental voluntarios, no en imponer filtros estatales ni exigir cédulas digitales para navegar.

    Porque cuando se normaliza la idea de que el Estado puede decirnos qué ver, cuándo y cómo —y con qué credencial en la mano—, ya no estamos hablando de protección, sino de control.

    Responsabilidad individual

    La censura moderna rara vez se presenta como tal. Llega disfrazada de buenas intenciones, de protección paternalista, de cruzadas morales. Pero Internet no necesita más paredes, necesita más luz. Y en lugar de sacrificar el anonimato para “cuidarnos”, deberíamos defenderlo como lo que es: una trinchera de libertad. Y la libertad, como se sabe, implica responsabilidad individual.

  • Ahorros y producción

    Se conocen como “bienes de capital” (BC) los activos que utilizan las empresas para elaborar sus productos y servicios; los cuales pueden incluir edificios, maquinaria, herramientas y equipos necesarios para producir y vender; pero, para tener BC tienes que lograr ahorros, cosa que la gran mayoría no ve ni entiende y, más bien creen que los empresarios exitosos usan todas sus ganancias para vivir bien; lo cual es disparate. Los billonarios usan menos del 1% de sus ganancias para vivir; el resto va dirigido a la producción y de allí es que derrama la economía que le llega a la comunidad.

    También hay que tener en cuenta que entre los recursos de producción están los empleados o trabajadores, y ello también requiere que el productor tenga ahorros y reservas para pagar los salarios y demás costos asociados. No más enfoquemos el trabajo y las inversiones que debe hacer una ganadero o agricultor para producir y generar buenos ingresos; algo que muy pocos logran.

    Visto lo anterior, enfoquemos la relación entre el gobierno y la economía, comparado con el emprendimiento y la economía. ¡Ah sí!, la palabra economía se refiere a la buena administración de los recursos disponibles; o, como me gusta decirlo: “cómo poner la paila con lo poco que te entra”. Y, para entender la relación entre el gobierno (gobernanza) y la economía del país debemos ver de que la función gubernamental es reguladora y no productora; lo cual no es fácil de advertir en un sitio como Panamá en el cual los gobiernos han usurpado el rol empresarial; pero no para producir sino para robar y en ello inculcaron el “no a la privatización”.

    Lo otro es que quien no produce no ahorra y, como los gobiernos no producen, tampoco ahorran; pero lo que sí hacen es dedicarse a despilfarrar los dineros impuestos que roban a los productores. Y peor aún, le llaman “inversiones”. O sea, que el Metro, que pierde millones, es una inversión. Sigan creyendo semejante boberías.

    Y sí, los economistas gubernamentales sacan toda clase de informes con datos que muestran lo berracos que son las disque “inversiones” de los gobiernos; pero, lo que no vemos es que los gobiernos son buenísimos despilfarrando los dineros que otros lograron produciendo con ahorros. Y tampoco entendemos que mientras más empresarios productivos hay, más derrama hacia sus empleados; y, esos, a su vez, son quienes sostienen a buena parte de la actividad económica o mercado. Lástima que hay tantos por allí que creen y cacarean que si le sacas más a los ricos para repartir a los pobres, sin que el pobre sea productivo, se mejorará la economía.

    Lo que sí serviría en la economía es que los gobiernos cumpliesen con su verdadera función de evitar la criminalidad; cosa que no hacen nada bien. Miremos no más la ATTT con sus retenes de asalto. ¿El desorden en nuestras calles lo dice todo? Me tocó presidir la Comisión de Tránsito y Transporte Intergremial de la APEDE por 5 años y que escribí un ensayo sobre el tema que han sido vistos en muchos países.

    En cortito, mientras más gasta el gobierno, más desvía de la producción al despilfarro y a la pobreza. Y hay que ver y entender que los intercambios entre ciudadanos son voluntarios; mientras que lo que sacan los gobiernos a la gente “impuesto”. Inclusive la noducación del MEDUCA es impuesta. Y, si lo que hace el gobierno es tan bueno, la gente correría a darle dinero. ¿Y cuando quien estafa son las empresas gubernamentales, como el NODUCA, ¿a dónde vas a quejarte?.

  • Comprar una propiedad con criptomonedas (sin venderlas)

    En el ecosistema cripto, cada vez más personas buscan formas inteligentes de usar sus activos sin venderlos. Una de las opciones más innovadoras y eficientes es comprar una propiedad usando criptomonedas como garantía, sin convertirlas en efectivo ni desprenderse de ellas.

    Sí, se puede. Y no solo es legal, sino que es una estrategia cada vez más común entre quienes buscan transformar sus ganancias digitales en patrimonio real y tangible.

    ¿Cómo funciona?

    Este mecanismo se basa en los préstamos colateralizados con criptomonedas. En lugar de vender tus activos (y pagar impuestos, comisiones y perder exposición al crecimiento futuro), los dejás en garantía en una plataforma que te otorga un préstamo en dólares o stablecoins.

    El proceso suele ser así:

    1. Depositás tus criptomonedas como colateral en una plataforma segura (centralizada como Nexo o Ledn, o descentralizada como Aave).
    2. Recibís un préstamo en dólares o USDC, equivalente a entre el 30 % y el 60 % del valor de tus criptos.
    3. Usás esos fondos para comprar un inmueble, como cualquier comprador tradicional.
    4. Pagás el préstamo más los intereses. Al finalizar, recuperás tus criptoactivos intactos.

     

    Ejemplo práctico: de Bitcoin a ladrillos

    Imaginemos el caso de Ana, una inversora que compró Bitcoin en 2020. Hoy su cartera vale USD 100,000 y quiere comprar un departamento de USD 60,000 en Uruguay.

    Pero no quiere vender sus BTC. ¿Por qué?

    • Cree que el valor seguirá aumentando.
    • No quiere pagar impuestos por ganancias de capital.
    • Prefiere seguir dentro del ecosistema cripto.

    Entonces:

    • Ana deja sus BTC como garantía en Ledn, que le presta USD 50,000 en una cuenta bancaria o en USDC.
    • Con un ahorro adicional, completa la compra del inmueble.
    • A lo largo del año, paga su préstamo con un interés del 12.4 % APR.
    • Una vez saldado, recupera sus BTC, que pueden valer incluso más que antes.

    Así, transforma su inversión digital en ladrillos sin vender ni pagar impuestos por la venta.

    Plataformas más conocidas (pero hay muchas más)

    • 🔹 Nexo: préstamos en fiat o stablecoins desde 2.9 % APR, LTV hasta 50 %, con devolución flexible.
    • 🔹 Ledn: ofrece préstamos respaldados por BTC desde montos pequeños, con desembolso rápido y sin revisión crediticia.

    Ambas plataformas trabajan con altos estándares de seguridad y custodios como BitGo. Es clave revisar auditorías y condiciones antes de operar.

    Ventajas

    • Mantenés tu exposición al crecimiento del precio cripto.
    • Evitás vender y tributar por ganancias de capital.
    • Convertís un activo volátil en patrimonio estable sin renunciar al primero.
    • Es más rápido y flexible que un crédito hipotecario tradicional.

    Riesgos a considerar

    • Si el valor de tus cripto cae demasiado, la plataforma puede liquidar tu garantía automáticamente para cubrir el préstamo.
    • Nunca conviene pedir el máximo préstamo posible. Dejá margen de seguridad.
    • Algunas plataformas no operan en todos los países, y existen diferencias regulatorias y fiscales. Asesorarse siempre es clave.

    Lo que se viene

    Comprar una propiedad usando tus criptomonedas sin venderlas ya no es ciencia ficción. Es una estrategia real, legal y cada vez más común, que permite pasar del mundo digital al real sin abandonar tus convicciones financieras.

    Como toda herramienta poderosa, exige conocimiento, gestión del riesgo y sentido común. Pero bien aplicada, puede ser la forma más inteligente de hacer que tu inversión en cripto construya cimientos sólidos.

  • Residuos radioactivos y hospitalarios: Innovaciones que están cambiando el juego

    Cuando pensamos en residuos peligrosos, lo primero que imaginamos son materiales radiactivos de centrales nucleares. Pero hay otro actor silencioso: los hospitales. Allí también se generan desechos altamente peligrosos —desde restos radiactivos usados en radioterapia hasta materiales infecciosos y farmacéuticos— que requieren tratamientos específicos para evitar riesgos a la salud y el medio ambiente.

    ¿Qué tipos de residuos estamos tratando?

    Los residuos radiactivos pueden venir de reactores, investigación científica o el sector médico. Se clasifican por su nivel de actividad: alta, media o baja. Por ejemplo, el yodo-131 usado en tratamientos médicos sigue siendo radiactivo varios días después de ser desechado.

    En hospitales también se manejan residuos biológicos infecciosos, objetos punzantes, fármacos citotóxicos o sustancias químicas tóxicas. Muchos de estos no son radiactivos, pero pueden ser igual de peligrosos si no se gestionan bien.

    ¿Cómo se tratan tradicionalmente?

    Las formas más comunes de tratamiento incluyen la incineración, la compactación, el encapsulamiento en cemento o la vitrificación (convertirlos en vidrio). Para residuos infecciosos, se usan autoclaves, microondas y desinfección química. Pero estas técnicas suelen ser costosas, poco eficientes energéticamente y generan residuos secundarios peligrosos.

    Las innovaciones que están cambiando el panorama

    1. Transmutación nuclear

      • Tecnología emergente (“nuclear transmutation”) avalada en Suiza.

      • Reduce en un 80 % los residuos de larga vida útil, transformándolos en isótopos de menor riesgo, con radiactividad finita (<500 años).

    2. Bioremediación de radionúclidos

      • Uso de bacterias, plantas y hongos (incluidos organismos modificados genéticamente como Deinococcus radiodurans) para inmovilizar o precipitar uranio, plutonio, cesio, entre otros

    3. Vitrificación avanzada y cerámicas sintéticas (Synroc)

      • Encapsulado del HLW en vidrio o cerámica cristalina (Synroc, Synroc‑GCM) con alta capacidad de carga radioactiva y estabilidad geológica

    4. Geomelting y vitrificación in situ

      • Técnica de fundición por plasma que convierte residuos (incluidos relaves nucleares) y suelos contaminados en material vidrioso estable.

    5. Digitalización y trazabilidad con IoT/Digital Twin

      • Sistemas como RAWINGS con AR e IoT permiten monitorizar condiciones de contenedores radiactivos en tiempo real, minimizando errores y accidentes.

    6. Imágenes Compton con visión artificial

      • Cámaras portátiles que permiten caracterización en tiempo real de residuos radiactivos, optimizando su clasificación y ubicación en depósitos.

    7. Tecnologías onsite hospitalarias innovadoras

      • Micro Auto Gasification Systems (MAGS): gasificación compacta que transforma residuos hospitalarios en bio‑char y energía térmica, evitando incineración.

      • Sistemas como Sterilwave de Bertin: tratamiento con microondas y trituración in situ reduce hasta un 85 % del volumen, elimina riesgos biológicos y permite considerar el residuo como basura municipal segura .

    Perspectiva de futuro

    • Las innovaciones están orientadas a reducir volumen radiactivo, acortar el tiempo de riesgo, y cerrar el ciclo localmente (tratamiento en sitio).

    • La transmutación nuclear y la bioremediación ofrecen soluciones transformadoras, aunque aún requieren escala y pruebas a gran escala.

    • Tecnologías digitales (IoT, AR) y de imagen avanzada mejoran la seguridad y eficiencia del actual sistema de gestión.

    ¿Hacia dónde vamos?

    La tendencia es clara: tratar los residuos peligrosos en el mismo lugar donde se generan, reducir su volumen y riesgo, y usar tecnología avanzada para trazabilidad y seguridad. Aunque algunas soluciones aún no están disponibles a gran escala, su desarrollo promete un futuro donde estos residuos puedan ser gestionados con menor impacto ambiental y sanitario.

  • Ni el MEDUCA ni la U de Panamá pueden enseñar a ser empresario

    No se requiere una licenciatura para ser para ser exitoso en los negocios. Y, absurdo creer que los funcionarios públicos del MEDCA sabrán cómo desarrollar el espíritu empresarial en sus estudiantes. Lo que sí lograrán infundir en ellos es el desorden que hoy día han estado promoviendo en los cierres de calles. Debemos ver y entender que no puedes entrenar a una persona a ser empresario; y menos en el país del “no a la privatización”, en el cual el gobierno lo tenemos metido hasta en nuestros retretes. En fin, el emprendimiento es una actividad social de distribución del trabajo productivo entre la comunidad; lo cual no se logra cuando dicho intercambio es secuestrado por los gobiernos. La interacción social se da primariamente en la familia, el barrio y tal; pero la función gubernamental primaria es la de dar la seguridad necesaria para que pueda prosperar la actividad social; lo cual se pierde cuando los gobiernos dejan su rol de árbitros para volverse perversos actores en el mercado.

    La realidad a menudo deambula por curiosos laberintos. Imagínense que personajes como Steve Jobs, Bill Gates, Elon Musk, Richard Branson, Jeff Bezos y empresarios exitosos en Panamá tienen en común y quedarán muy sorprendidos. Nos cuenta Douglas French del Mises Wire, que Branson sufría de dislexia y fue malísimo en la escuela, tal como lo fui yo, que como Branson, no me gradué de la Universidad; aunque no se me ocurre compararme con él. Steve Jobs desertó la universidad, lo mismo que Bill Gates. Y el caso de Bezos que se graduó de ingeniero eléctrico. U Oprah Winfrey quien ganó tres Emmy antes de graduarse.

    En mi caso, tuve la oportunidad de involucrarme en una gran cantidad de actividades no sólo empresariales y gubernamentales, aviación, educación, actividades marinas, en el arte de la pintura, la poesía, la composición de canciones, cocina, la escritura, y muchas otras más. Suelo contar que luego de pintar no tan mal con carboncillo, un día me encontré con un libro de como pintar a carboncillo y lo leí todo, pero… curiosamente, ya en la práctica y por cuenta propia había aprendido prácticamente todo lo que el libro enseñaba; lo cual me trae a mente el caso del empresario Booker T. Washington, un negro nacido esclavo que, entre muchas otras, aprendió a leer y escribir solito.

    Lo otro que me ha quedado luego de tantos caminos trillados es que mis actividades no siguen caminos trillados por otros sino que aprendí por mi cuenta, a mi ritmo y entusiasmo. Es como lo que me ocurrió al ir a registrar mis canciones y una funcionaria me preguntó cuál era el género de mis canciones; le dije: “Ni idea”, déjeme consultar con mi hijo, que es compositor graduado de la U de Carolina del Norte. Cuando le pregunté, estaba con otro profesor de música y se pusieron a discutir el genero de mi música, y hasta el día de hoy no concuerdan. Le dije a la funcionaria… “típico” y ¿vaya usted a ver que es típico. Típico mío, será.

    En fin, el buen empresario actúa frente a frente a lo desconocido; tal como mi padre, Irving Bennett, que montó en Novey la primera ferretería en Panamá y probablemente en toda Latinoamérica que sacó toda la mercancía de los depósitos y la expuso a la clientela. Lo curioso es que cuando lo propuso a los socios, estos, junto a muchos amigos le advertían: “Irving, no puedes hacer eso, te van a robar todo.” No fue así y el primer año Novey cuadruplicó sus ventas. ¿Crees que en el MEDUCA enseñan eso? 

  • Hong Kong: de faro de libertad a altavoz único de Beijing

    La reciente disolución de la League of Social Democrats —el último partido pro‑democracia que aún celebraba protestas callejeras— marca un hito sombrío en la historia de Hong Kong. Bajo la coacción del régimen, este partido decidió disolverse ante la imposibilidad de operar bajo una vigilancia omnipresente y un peligro legal constante.

    Este desmantelamiento no ocurre en el vacío: es la culminación de un proceso sistemático de absorción política y cultural por parte de China. Desde que entró en vigor la Ley de Seguridad Nacional en 2020, Beijing ha actuado para eliminar cualquier forma de oposición institucional .

    Una gradual clausura de derechos políticos

    Según Freedom House, Hong Kong pasó de un estatus de “parcialmente libre” (scoring ~40/100) a una realidad de silencio y miedo (freedomhouse.org). Antes un laboratorio de libertades —con pluralismo político, prensa vibrante, y espacio para la crítica— ahora es una ciudad con una sola voz: la del partido único. Lo que otrora era autonomía garantizada por el principio “un país, dos sistemas”, se ha reducido a una mascarada jurídica detrás de uniformidad autoritaria.

    Las reformas electorales de 2021 y la promulgación del artículo 23 han reforzado este proceso, imponiendo filtros de lealtad que excluyen toda disidencia . Así, el sistema que antes permitía cierto disenso hoy está deliberadamente construido para excluirlo.

    La disolución de organizaciones y la persecución sistemática

    La más reciente disolución de la League of Social Democrats se suma a un largo registro: el Civic Party desapareció en 2023, la Democratic Party inició su proceso de disolución en abril de 2025 , y decenas de ONG, medios y sindicatos fueron clausurados o intimidados .

    Combinado con arrestos masivos —más de 300 bajo la NSL, 85% de ellos por expresiones legítimas según Amnesty International— surge un ambiente de autocensura y miedo, donde cualquier voz crítica es considerada «subversiva».

     ¿Qué se pierde cuando desaparece la disidencia?

    1. Pluralidad de ideas: sin oposición formal, la deliberación pública se empobrece gravemente.
    2. Controles democráticos: sin partidos adversarios, no hay rendición de cuentas real.
    3. Espacio civil: con medios, sindicatos y sociedades civiles destruidos, el sistema se queda sin contrapesos.
    4. Seguridad jurídica fracturada: la discrecionalidad reemplaza la previsibilidad.

    Hong Kong se convierte así en un modelo de cómo una entidad que alguna vez fue libre puede ser absorbida casi sin disparar un tiro, solo a través del silencio, la ley y la presión institucional.

     Comparativas globales

    La dinámica que hoy vive Hong Kong ya se observa en otros lugares. En Hungría, la izquierda recurrió a controles en medios; en Rusia, a leyes restrictivas; en Turquía, a detenciones por opinión. Lo común es el mismo mecanismo: legalidad formal para justificar autoritarismo real.

    Pero lo que hace a Hong Kong único es su transformación en apenas cinco años —de un polo de libertad a una región “cerrada” — según el CIVICUS Monitor.

    Reflexiones clave para democracias en riesgo

    • La legalidad no es legitimidad: lo que está permitido por ley puede seguir siendo profundamente injusto y opresivo.
    • Un solo partido, cero libertad: cuando solo una voz es escuchada, la democracia muere.
    • Silencio visible: la autocensura suele ser el peor síntoma de un régimen represivo.
    • El control sofisticado es más eficiente: el poder actual opera sin tanques, con corrupción legal y presión silenciosa.

    Rumbo irreversible

    Lo que antes fue Hong Kong, modelo de competencia política y prensa abierta, hoy es una ciudad muerta políticamente, absorbida por Beijing poco a poco, sin bombas, sin invasiones, pero con leyes, presión económica y jurídica.

    La disolución de la League of Social Democrats solo es la confirmación de un rumbo irreversible.

    Para quienes valoramos la libertad, queda una pregunta urgente: ¿Estamos atentos al silenciamiento de nuestra propia sociedad, sutil o legal a través de códigos, filtros o leyes? Porque lo que comienza en otro lado puede replicarse acá, si no actuamos con convicción.

  • El control de precios: una advertencia histórica y actual

    En 1971, C. Jackson Grayson lideró la Comisión de Precios durante el congelamiento decretado por Nixon y relató sus experiencias y fracasos sobre el control de precios, en Confessions of a Price Controller. Allí advirtió que:

    • Tratar de regular millones de precios con una burocracia humana es una misión imposible.
    • Las normas fueron arbitrarias y contradictorias, generando caos administrativo.
    • El control distorsiona los mercados, suprime inversión e innovación, y dirige la economía hacia la burocracia, no hacia el bienestar ciudadano.

    Hoy su advertencia resuena con fuerza ante el control de precios que como oleada,  resurgen en países desarrollados: desde Estados Unidos hasta Europa y Centroamérica.

    Tendencias globales en 2025

    1. Estados Unidos: medicamentos bajo control

    Durante la administración Biden y confirmada bajo Trump en 2025, se adoptaron medidas para fijar precios de medicamentos esenciales (insulina, monoclonales). Aunque buscan bajar costos, críticos advierten que:

    • Podrían disminuir la innovación farmacéutica,
    • Recaerían en fuertes disputas legales,
    • Funcionan como un control encubierto de precios con riesgos de efectos adversos

    Grayson habría advertido lo obvio: menos ingresos, menos I+D, menos avances médicos.

    2. Europa: energía y alimentos bajo corte regulatorio

    El debate sobre inflación ha llevado a Europa a considerar nuevamente controles de precios:

    • Hungría limitó márgenes en alimentos básicos al 10%, medida replicada por Croacia, Bulgaria, Grecia y Eslovaquia, como reacción a protestas sociales por alza de precios .
    • La UE estudia volver a imponer tope al gas, bajo la presión de industrias afectadas por aumentos desde la guerra en Ucrania.
    • En el Reino Unido y Polonia, persisten congelamientos en electricidad y gas, traducidos en costos para las arcas públicas y mercados distorsionados.

    Aunque justificadas como medidas sociales, estas intervenciones causan:

    • Escasez y reducen oferta,
    • Desincentivan inversión en energía,
    • Y crean una carga fiscal que recae en los contribuyentes.

    3. EE.UU. municipales: control de alquileres y más

    En Nueva York, la propuesta progresista conocida como “Zohranomics” plantea congelar alquileres en un millón de viviendas, abrir supermercados estatales e incluso transporte público gratuito.

    • Economistas alertan sobre riesgos de desinversión, fuga de capitales y escasez de viviendas.

    Grayson lo anticipó: los controles pueden asistir algunos sectores, pero tienden a generar efectos negativos en el mediano plazo.

     Lecciones de Grayson aplicadas hoy

    1. Complejidad implacable: los mercados se mueven demasiado rápido para controlar cada precio.
    2. Confusión normativa: reglas arbitrarias llevan a burocracias ineficaces.
    3. Carga administrativa: formularios fallidos, protocolos mal diseñados, burocracia inflada.
    4. Efectos perversos: menos oferta, menor innovación y mercado manipulado.
    5. Deslizamiento ético: el control se convierte en excusa para el dominio estatal.

    Grayson ya vio estas dinámicas en 1971; ahora volvemos a repetirlas.

     Conclusión de orden liberal y práctica

    El control de precios resurge como medida temporal ante inflación o crisis. Pero si algo enseñó Grayson es que tales controles:

    • No solucionan el problema básico —como la falta de ingresos reales o distorsiones estructurales—,
    • Pueden convertirse en trampas institucionales difíciles de desmontar,
    • Y socavan la autonomía del individuo y del mercado.

    La alternativa correcta no es legislar más precios, sino:

    • Fomentar competencia,
    • Facilitar transparencia,
    • Estimular producción real e inversión,
    • Reforzar esquemas de protección social desvinculados de controles.

    El pasado nos advierte: sin corrección de fondo, sin diversidad económica y sin límite ético, las intervenciones vuelven maneras prolijas del abuso. La verdadera recuperación requiere menos controles y más libertad.

  • Control de Precios y Salarios: efectos económicos

    Extractos y traducción del libro “Forty Centuries of Wage and Price Controls . How not to figth inflation” Cuarente Centurias de Control de Precios y Salarios. -Cómo no controlar la inflación- V., así como apreciaciones propias. Esta obra pude ser adquirida en Amazon.com, ya sea en su versión impresa como electrónica de Kindle.

    A través de la historia se ha visto que el intervencionismo a través de los controles de precios y salarios –CP y S- pocas veces han podido ser mantenidos a través del tiempo debido a que existen amplias evidencias que estos controles causan graves y permanentes trastornos a la economía, así como penurias a los ciudadanos.

    Testimonio de ello lo presenta Jackson Grayson, Jr., que fue Presidente de la Comisión de Control de Precios bajo la Segunda Fase de las Políticas de Estabilización Económica del gobierno de Nixon. Sus apuntes los intituló: Confesiones de un Controlador de Precios –New York –Jones, Irwin, 1974-.

    Las intervenciones jamás han podido subsanar cualquier imperfección del mercado sino agravarlas

    1. Los controles causan una distorsión del sistema del mercado ya que los precios, bajo una economía no intervenida buscan su propio equilibrio y las intervenciones jamás han podido subsanar cualquier imperfección del mercado sino agravarlas. Las razones de ello no dejan de ser técnicas y aunque no son difíciles de entender, sí requieren tomarse el tiempo de estudiar el tema, cosa que pocos quieren hacer, pues escogen enfocarlo más desde una perspectiva visceral que intelectual económica. He aquí una pequeña discusión del asunto:
      1. En el mercado lo típico es la escasez de los productos y servicios y los mecanismos de equilibrio entre la oferta y la demanda son vastos, al punto que ningún gobierno y sus funcionarios podrían preverlos y controlarlos; razón por la cual siempre terminan causando distorsiones y agravando los problemas inherentes del sistema. Me refiero a los problemas de escasez y de las iniquidades propias de una porción de la población humana. Bajo condiciones normales, una escases producirá un aumento de los precios, y estos aumentos, a su vez, provocará que más inversionistas vean una oportunidad de oferta e inviertan, lo cual volverá a disminuir los precios hasta lograr una equilibrio. Desdichadamente, cuando los gobiernos interfieren, dictando precios inferiores al mercado, no se producirán las inversiones necesarias y la oferta ira en mengua, hasta que el sistema llegue a ser insostenible.

        El problema con la manipulación de los precios es que no llegan a producirse las señales de escasez

      2. El problema con la manipulación de los precios es que no llegan a producirse las señales de escasez, porque no son aparentes. Es el caso de los taxi en Panamá que pocos saben que el “no voy” es el resultado del control de precios y salarios. Los taxistas simplemente eligen no llevar a sus clientes a un destino que les resulte en pérdidas económicas. Igual es la situación de los llamados “transportistas piratas,” que no son más que un mercado negro producido por los propios controles estatales que disminuyen la oferta de servicios a los usuarios consumidores. El transporte es algo vital y cuando este falta, por cualquier razón, las personas no sólo buscarán el medio de movilizarse, sino que es un derecho inalienable.
      3. Los controles penalizan a quienes, por motivos variados, desean acceder a precios inferiores a los inflacionarios, ya no son tantos que entienden que no todos los precios son inflacionarios; lo cual es el caso si los aumentos en los salarios no terminan por producir un aumento en el endeudamiento gubernamental o en la oferta monetaria –en el caso de los países con bancas centralizadas-.
      4. Las grandes empresas que tienen buenos mecanismos de economía de escala, cuando no están intervenidas con controles artificiales y politiqueros, pueden elegir pagar mejor a sus trabajadores como estrategia de mantener una posición de liderazgo en el mercado. Estos aumentos no sería inflacionarios ya que salen de las ganancias de las empresas. Igual también pueden repercutir positivamente en los negocios de las empresas. Pero en el caso de sistemas intervenidos con control de precios y salarios, todo esto queda en un limbo, ya que las señales del mercado quedan afectadas y no se puede distinguir entre salarios inflacionarios y los no inflacionarios.
    1. Los controles de precio pueden ser utilizados con fines políticos muy alejados de lo económico Tenemos el caso de los precios de los alimentos, en dónde algunos demagogos proponen argumentos que resultan atractivos porque apelan a los sentimientos y que a primera vista parecen completamente “justos;” pero desafortunadamente lo justo no siempre es aparente a primera vista. Si, por ejemplo, decimos que los precios de los alimentos deben ser controlados porque el alimento es un derecho humano. Si esto fuese cierto, ¿entonces por qué no poner controles sobre las empresas que causan contaminación, o no emplean suficientes minorías y tal? ¿Dónde ponemos límites? Todo esto no es más que la manipulación de la economía y del mercado por el Estado; o más bien, por sus políticos con las astucia de apelar a nuestros sentidos de justicia. Pero lo justo no es asunto de sentimiento sino de entendimiento.

    2. Los controles engendran actitudes cómodas. Grayson nos llama la atención a que los CP y S, se convierten en cobijas de seguridad o chupetes apaciguadores en contra de las tribulaciones competitivas del mercado, que tantos aborrecen y prefieren que sus políticos les brinden amparo. En el mercado se tienen que tomar decisiones, y se corre el riesgo de bancarrota, los precios varían, y las empresas deben ser flexibles y ajustarse a las realidades de un mercado que cada día es más fluido y dinámico en el sentido tecnológico y mucho más. Frente a todo ello, muchos, y en particular los gremios sindicales, les ofrecen as su membresía aceite de culebras, como ilusión de una estabilidad que no existe en el mundo real. Todo ello va debilitando al mercado que de esta manera se pretende “proteger;” cuando en realidad lo que se termina haciendo es todo lo contrario y se pierde competitividad. Y las empresas tampoco se escapan de estos efectos ya que bajo un sistema de CP y S estas no tienen que abordar muchas decisiones salariales y tal, lo cual no es sano.

      Bajo sistemas controlados desde el Estado, los líderes empresariales y sindicales comienzan a preocuparse más por los mecanismos regulatorios que en la dinámica del mercado

    3. El cuerpo regulatorio se torna más importante que el mercado. Bajo sistemas controlados desde el Estado, los líderes empresariales y sindicales comienzan a preocuparse más por los mecanismos regulatorios que en la dinámica del mercado. En Inglaterra, por ejemplo, tras muchos años de CP y S, los líderes sindicales han pasado a ser otra rama más de los gobiernos de turno y son consultados por los funcionarios antes de que cualquier política pueda ser aplicada.
    4. Los controles distraen de las verdaderas causas de la inflación y de las barreras al desarrollo económico, particularmente del sector formal. En países con bancas centralizadas, los CP y S distraen la atención de los factores inflacionarios fundamentales y de las políticas fiscales y monetarias. En Panamá, sin banca central, ello distrae de los efectos impositivos sobre la economía, las políticas de importación y exportación, la productividad, restricciones competitivas y mucho más. La mayoría está convencida de que los CP y S y salarios constituyen una cura para la situación económica de los asalariados, por efectos de la inflación, y no meramente lo que en realidad es; vale decir, sus síntomas.

    OTROS EFECTOS ECONÓMICOS

    Existen otros aspectos o efectos económicos de los CP y S que igual debemos considerar:

    Primero, y tal como señala Roger Blough, quien escribe en el Monthly Labor Review –Revista Mensual Laboral-, Los controles pueden y de hecho producen flaco favor, ya que enmascaran las necesidades de reformas estructurales de la economía. Y no es tan solo que los controles distraen de los problemas de fondo de la inflación y otros, sino que los gobiernos los utilizan como excusa de inacción; ya que los controles parecen atenuar los efectos inflacionarios, impositivos y estructurales en general sin tener que entrar a considerar frenos a la demanda agregada o a los aumentos en las tasas de desempleo, tal como lo advierte Phillip Cagan. ¡Con razón que son tan populares con los politicastros!

    Los controles económicos por parte del Estado van trasladando las decisiones económicas de sus actores primordiales, tal como señala el Artículo 282 de nuestra Constitución, los particulares, para desviar hacia los politiqueros

    Segundo, es que los controles económicos por parte del Estado van trasladando las decisiones económicas de sus actores primordiales, tal como señala el Artículo 282 de nuestra Constitución, los particulares, para desviar hacia los politiqueros, incluyendo los sindicatos y muchas cúpulas empresariales que se tornan adictas a contubernios con los poderes de turno. Como ya señalé, no sólo que desvía la atención desde los actores esenciales a los demenciales, sino lo hace a costillas de los verdaderos motores de la economía. As su vez, esto aumenta desproporcionalmente el poder de negociación de los sindicatos, por más que no representen sino una minoría de todos los trabajadores; y los tornan arrogantes y más dispuestos a usar medidas de fuerza. Todo esto hace ver a los sindicatos como los héroes de la película y creadores de estabilidad, cuando es todo lo contrario, pues son enemigos de la economía del país. Los principales estudios económicos, tales como los de la Fundación Heritage y otros organismos internacionales sin fines de lucro, muestran con claridad que los países con mayor libertad económica son más prósperos; sin embargo, las políticas centralistas de control de precios y salarios disminuyen la libertad económica.

    Existen muchos efectos de los controles de precios que son poco conocidos y aparentes y a manera de ejemplo, uno de ellos, aunque no sea de mayor importancia, es el de los precios de lista de muchas empresas. Estas empresas tienden a curarse en espanto al colocar precios de lista altos para darse márgenes de ajuste cuando los gobiernos y sus aliados sindicales, e inclusive empresariales, deciden aumentar el SM. Esto es aparente cuando uno se fija en los precios que postean los fabricantes por Internet; y, sin embargo, buscando se encuentra uno que puede adquirir esos mismos productos a mitad de precio. ¿Será esto algo bueno?

    Existen otros efectos que ejercen los controles de precios, los cuales afectan la producción. Debemos notar que los controles siempre surgen durante períodos inflacionarios –sobreoferta monetaria- que disminuye el poder adquisitivo de los ciudadanos. A raíz de esos aumentos del costo de vida, los empresarios, comerciantes e industriales, intentarán pasarle sus costos aumentados a los consumidores, lo cual no siempre es posible debido a limitaciones en la elasticidad de los precios. A menudo lo que resultará es una reducción en los márgenes de utilidad de las empresas y comerciantes en general. De pronto veremos que muchas empresas que antes eran viables van perdiendo su atractivo como inversión y eventualmente ello produce una disminución artificial en la oferta, lo cual, a su vez, aumentará los precios. En fin, estas malas prácticas de intervención económica terminan colocando a toda la gente con los pelos de punta y creando intranquilidad.

    Al final del día nos daremos cuenta que existen muchas otras afectaciones que no podemos cubrir en un ensayo como este, so pena de hacerlo excesivamente largo y complejo.

    CONTROLES Y EMPLEO

    Los controles de precios y salarios sí tienen buena capacidad de aumentar el empleo, pero no en el sector descentralizado sino del Estado, y el listado de nuevas entidades estatales que fueron creadas en los países europeos y en los EE.UU. luego de implantadas las leyes de control de precios y salarios dan testimonio de ello. ¡Lástima que estos empleos no sea productivos!, sino todo lo contrario, ya que requieren el aumento de los impuestos y con ello se desvían recursos capitales del sector productivo a despilfarrador.

    Los efectos de los CP y S en el sector privado son completamente opuestos ya que aumentan el desempleo, particularmente entre la población de los más jóvenes y de personas con impedimentos, incluyendo culturales.

    Los efectos del control de precios y salarios en el sector privado son completamente opuestos ya que aumentan el desempleo, particularmente entre la población de los más jóvenes y de personas con impedimentos, incluyendo culturales. Lo malo es que esta clase de estudios son complejos y pocos los entienden y ello crea más confusión que aclaración. Pero economistas renombrados, tales como el británico Sam Britann, advierte que “los topes de los precios que aprietan las utilidades empresariales en contraste con los salarios, desde la perspectiva del empleador constituyen un aumento de sus costos de producción y ello limitará su capacidad de emplear más personal.” Es o debería ser obvio que con la mengua en utilidades, los primeros que serán despedidos son los que están en la parte inferior de la cadena de empleo; precisamente los que se pretenden beneficiar. Estas cosas llegaron a ser entendidas en países como Inglaterra y en su momento fueron la razón de cambios importantes en los las políticas de relajamiento impositivo en 1974 para salvar a las empresas que estaban a punto de quebrar.

    Por otro lado y una vez que se hacen aparentes los efectos deletéreos del control de precios y salarios, y se procede a suspender esas prácticas, todo ello producirá cambios que a su vez producirán otra serie de medidas de incertidumbre y ajustes que afectarán la economía, ya que las empresas siempre tenderán a equivocarse a su favor y en su contra; hasta que eventualmente se vuela al punto de equilibrio propio de un mercado desembarazado. Pero aun así quedará latente por mucho tiempo la desconfianza de los empresarios que pensarán que en cualquier momento y a causa de una nueva situación inflacionaria, volverá el intervencionismo castrante.

    RESUMEN Y CONCLUSIONES

    L a experiencia humana en el tema del control de precios y salarios viene desde los albores de nuestra civilización, y ello lo podemos ver en obras literarias tales como “Forty Centuries of Wage and Price Controls de los autores, Robert L. Schuettinger y Eamonn F. Butler,” que nos retrotrae a través de cuarenta centurias de controles de precios y salarios. En el fondo de todo esto está el tema de lo que algunos llaman y claman ser el precio justo; y que lastimosamente nadie ha podido definir. Bueno, algunos sí lo definimos como el precio acordado de manera voluntaria entre las partes contratantes sin intromisión de agentes externos. Pero lo cierto es que estos controles siempre han terminado sin lograr sus objetivos, mientras típicamente han producido grandísimos daños a la economía y a la humanidad. Por ejemplo, en Egipto los controles de precios de los granos desembocaron en la apropiación de la propiedad de las tierras agrícolas por el Estado. Prácticamente no se escapa ningún país de haber impuesto medidas de control de precios en diferentes períodos de su historia y siempre terminaron siendo un inmenso fracaso. Pero uno de los casos más dramáticos se dio durante el mandato del Emperador Diocleciano de Roma. Miles de ciudadanos fueron asesinados por el gobierno antes de que estas brutales leyes fueran revertidas.

    Precio justo: el acordado de manera voluntaria entre las partes contratantes sin intromisión de agentes externos

    Los casos en la historia moderna no son menos, como tampoco menos dramáticos en muchos sentidos. Está el ejemplo ocurrido durante la guerra de independencia de los EE.UU. en Valley Forge, cuando George Washington incensado porque los comerciantes le aumentaban los precios de los alimentos de su ejército, estableció controles de precios y a raíz de ello sus tropas casi perecen de inanición. Y es que a los empresarios les salía muy riesgoso llevar los alimentos hasta un frente de batalla que se alejaba y hacía cada vez más peligroso. Y para concluir, quizás el caso más interesante por antiguo fue el de Babilonia hace cuatro mil años con el Código de Hammurabi que puede ser buscado por el lector en el Internet; en particular los artículos 257 al 277, que establecían estrictos controles de precios y condiciones para favorecer a los empleados y que igual que todos los casos en la historia, terminó en un gran desastre.