En el corazón de Hyde Park, Londres, existe un rincón que es mucho más que un simple espacio público. Speaker’s Corner es un verdadero símbolo de la libertad de expresión, un territorio sagrado donde la palabra se convierte en el arma más poderosa de la democracia.
Desde mediados del siglo XIX, este lugar ha sido testigo de momentos históricos que marcaron la defensa del derecho a opinar libremente. Aquí, cualquier ciudadano se puede subir a un pequeño podio o una escalera y expresar sus ideas sin temor a represalias, sin importar lo controversial que pueda parecer su discurso.
Oradores Legendarios
Por este rincón han pasado voces que transformaron el pensamiento social y político. Karl Marx utilizó Speaker’s Corner para desarrollar ideas que luego influencerían movimientos revolucionarios mundiales. Vladimir Lenin, antes de liderar la Revolución Rusa, practicaba sus discursos en este espacio. Líderes del movimiento sufragista británico, como Sylvia Pankhurst, también encontraron aquí su tribuna para defender los derechos de las mujeres.
Los domingos, especialmente, el lugar se convierte en un hervidero de ideas. Oradores improvisados debaten sobre política, religión, filosofía, con un público que escucha, cuestiona e interrumpe. La tolerancia es la única regla: puedes no estar de acuerdo, pero jamás silenciar. Tradicionalmente, había leyes que prohibían hacer declaraciones sediciosas o difamatorias contra la Corona. Sin embargo, en la práctica moderna, estas restricciones se han flexibilizado considerablemente. Hoy en día, el espacio mantiene su espíritu de libertad de expresión, pero aún existen límites legales generales que aplican en todo el Reino Unido, como: No se puede incitar al odio; No se pueden hacer llamados a la violencia; No se puede difamar gravemente.
La Paradoja Contemporánea
Sin embargo, la realidad actual presenta una ironía demoledora. Mientras el verdadero espíritu de Speaker’s Corner radica en la capacidad de escuchar voces diferentes, incómodas, disruptivas, fomentando la crítica y discusión pública ciudadana, los políticos que deberían ser los primeros defensores de esta libertad parecen ser sus mayores enemigos. Donald Trump, Javier Milei, Pedro Sánchez – por mencionar algunos – han protagonizado ataques sistemáticos contra periodistas y medios que no siguen su narrativa.
La democracia no se construye eliminando voces críticas, sino permitiendo que todas encuentren su espacio.
Un Territorio Sagrado
Lo fascinante de Speaker’s Corner es su carácter universal. No discrimina por origen, clase social, ideología. Aquí, un jubilado puede debatir con un estudiante, un predicador religioso puede compartir espacio con un activista político. La única condición es el respeto por el derecho del otro a expresarse.
En tiempos de polarización global, donde los gobernantes parecen más interesados en controlar el relato que en escuchar, este pequeño rincón de Londres se convierte en un recordatorio necesario: la libertad de expresión no es un privilegio, es un derecho fundamental.
El mundo necesita más «Speaker’s Corners»: espacios donde la palabra sea libre, donde el diálogo sea más importante que tener la razón, donde la diversidad de pensamiento sea celebrada y no temida.
Información para el Viajero
Si visitas Londres, Speaker’s Corner es una parada imperdible para los amantes de la historia y la libertad de expresión. Ubicado en el lado noreste de Hyde Park, es más fácil de acceder por las estaciones de metro de Marble Arch o Lancaster Gate. Los domingos por la mañana es cuando encontrarás más actividad, con oradores improvisados que dan vida al espacio.
Consejo práctico: llega temprano, lleva una chaqueta ligera (el clima de Londres puede ser impredecible), y mantén una mente abierta. No solo observarás un espacio histórico, sino que experimentarás una tradición única de debate público que resume la esencia de la libertad democrática.
La democracia no se declama, se practica. Y en ese ejercicio, cada voz cuenta.
La Unión Europea ha dado un paso significativo con su nueva Estrategia de Preparación para Situaciones de Crisis, una iniciativa que refleja la compleja realidad geopolítica actual. Más allá del alarmismo, el documento representa un ejercicio de responsabilidad colectiva frente a un panorama internacional marcado por crecientes tensiones. Pero atención también: los políticos suelen acudir a estos escenarios para justificar un gasto público que parece no tener techo. Analizaremos el lanzamiento de hoy del «kit de supervivencia».
El Kit de Supervivencia: Más Allá del Miedo
La recomendación de mantener un kit de supervivencia para 72 horas no es un llamado al pánico, sino una medida pragmática inspirada en el modelo sueco. Los elementos sugeridos – agua, alimentos en conserva, medicamentos, documentos de identidad, una radio de onda larga – representan una aproximación racional a la preparación ciudadana.
La comisaria Hadja Lahbib ha enfatizado aspectos prácticos que van más allá de lo puramente militar: un cargador de teléfono, batería externa, dinero en efectivo. Su comentario sobre tener «lo necesario para cocinar unos espaguetis a la puttanesca» añade un toque de humanidad a una estrategia que podría parecer intimidante.
Contexto Geopolítico: Un Análisis Crítico
El trasfondo de esta estrategia es innegablemente la tensión con Rusia, aunque oficialmente se presenta como una preparación multifacética. La referencia a Ucrania es particularmente reveladora. El país ha desarrollado soluciones innovadoras como aplicaciones que identifican amenazas aéreas, demostrando resiliencia ante la adversidad.
Desde una perspectiva liberal, es crucial mantener un equilibrio entre preparación y prevención de la histeria colectiva. La estrategia europea reconoce amenazas complejas: agresiones armadas, ataques híbridos, interferencias cibernéticas, sin convertirse en un manifiesto belicista.
El Desafío de la Inversión Pública
El verdadero test será la asignación de recursos. La preparación no puede convertirse en una excusa para un gasto público y especialmente militar desmedido. Cada euro destinado a defensa debe ser escrutado con rigor, manteniendo un compromiso inquebrantable con la prudencia en las finanzas públicas. ¿Están estos recursos realmente justificados? ¿O representan una oportunidad para que los aparatos estatales expandan su influencia bajo el pretexto de la seguridad nacional?
La inversión en defensa no debe convertirse en un cheque en blanco. Cada partida presupuestaria debe ser escrutada con rigor y transparencia ante la ciudadanía. La comunicación oficial es tajante: existe una «posibilidad realista» de que la resiliencia europea sea puesta a prueba. Sin embargo, esto no debe interpretarse como una rendición ante el militarismo, sino como un llamado a la preparación inteligente.
Diplomacia y Resiliencia
Un enfoque verdaderamente liberal debe seguir priorizando el diálogo internacional. El rearme no puede ser la primera línea de respuesta, sino el último recurso. Las inversiones en diálogo internacional, en comprensión mutua y en mecanismos de resolución pacífica de conflictos son tan cruciales como cualquier preparación militar. La preparación no es sinónimo de confrontación, sino de responsabilidad ciudadana. Las herramientas más poderosas son la información, la coordinación y la capacidad de adaptación ciudadana.
Previsión sin Paranoia
La estrategia europea representa un equilibrio delicado. No se trata de alimentar el miedo, sino de empoderar a la ciudadanía.La preparación es necesaria, pero no debe confundirse con la militarización. Cada ciudadano tiene el derecho y la responsabilidad de mantenerse informado, ser crítico y exigir transparencia en las decisiones que comprometen recursos públicos y potencialmente, vidas humanas. La historia nos ha enseñado que la imprevisión puede ser tan peligrosa como el militarismo exacerbado. La preparación de la población civil ante posibles escenarios de conflicto no debe interpretarse como un llamado al pánico, sino como un ejercicio de responsabilidad colectiva. Por ahora, el kit de emergencia representa una medida sensata de precaución, no un presagio de guerra inminente.
El rearme no debe ser un fin en sí mismo, sino una herramienta de última instancia en un contexto de diálogo y cooperación internacional. La verdadera seguridad no se construye con tanques y misiles, sino con instituciones sólidas, educación, comprensión mutua y un compromiso firme con la resolución pacífica de conflictos.
En su artículo «El populismo mata, el liberalismo salva», Guy Sorman realiza un análisis contundente y despierta la polémica, sobre todo porque proviene de un liberal, sobre las implicaciones del populismo en la crisis sanitaria global provocada por la pandemia del COVID-19, y contrapone este fenómeno con los principios del liberalismo. El autor no solo reflexiona sobre los efectos inmediatos de las teorías conspirativas en la gestión de la pandemia, sino que también alerta sobre las consecuencias mortales que pueden derivarse de la adopción de ideologías populistas que niegan la ciencia y la razón.
El artículo comienza contextualizando el impacto del COVID-19 en la humanidad. Sorman subraya que, aunque el virus provocó millones de muertes y dejó secuelas psicológicas y de salud duraderas, la ciencia, específicamente a través de las medidas de contención y la vacunación, permitió que las consecuencias no fueran tan catastróficas como las de la «gripe española» de 1918. Para el autor, la respuesta a la pandemia fue clara y efectiva: la ciencia, aunque imperfecta, salvó vidas.
Sin embargo, Sorman destaca que, desde el comienzo de la crisis sanitaria, emergió un fuerte movimiento populista que se oponía a las medidas de contención y a las vacunas. Este movimiento no solo estaba alimentado por la ignorancia y el odio al sistema capitalista, sino también por una profunda desconfianza en las instituciones democráticas y científicas. Para los populistas, las medidas de contención eran una maniobra política para restringir la libertad, mientras que las vacunas eran percibidas como parte de una conspiración orquestada por los intereses capitalistas. A través de las redes sociales, estas teorías conspirativas encontraron una amplia audiencia, alimentada por el aislamiento social y la falta de acceso a fuentes confiables de información.
Lo más crítico que señala Sorman es que, a pesar de que la evidencia científica ha demostrado que las medidas adoptadas fueron correctas, los populistas y teóricos de la conspiración nunca han mostrado remordimiento por haber incitado al rechazo de las soluciones sanitarias. Al contrario, algunos de estos personajes han alcanzado posiciones de poder, como es el caso de Robert Kennedy Jr., quien fue nombrado Secretario de Salud en Estados Unidos por Donald Trump. Kennedy, conocido por promover teorías pseudocientíficas sobre la vacunación, continúa fomentando su agenda, ignorando las consecuencias fatales de su desinformación.
Este es el núcleo de la crítica de Sorman: el populismo, según él, no solo empobrece a las personas que lo siguen intelectualmente, sino que también pone en riesgo sus vidas. Al rechazar la ciencia y la razón, el populismo alimenta un ciclo de ignorancia que, en muchos casos, se traduce en mayor mortalidad. Sorman se opone a esta ideología señalando que, a diferencia del populismo, el liberalismo tiene una postura más pragmática y realista frente a los desafíos. El liberalismo no se basa en utopías ni en conspiraciones, sino que se nutre de la experiencia y de los logros prácticos de las naciones que lo adoptan. Para Sorman, la verdadera diferencia entre los populistas y los liberales es la capacidad de los segundos para reconocer y corregir sus errores, un atributo que falta en aquellos que defienden las teorías conspirativas.
El autor también resalta que, si bien los liberales no son infalibles y los sistemas democráticos y capitalistas pueden sufrir crisis y generar caos, la gran diferencia es que los liberales están dispuestos a aprender de sus errores y a rectificar. En contraste, los populistas no solo se niegan a aceptar sus fallos, sino que, al enfrentarse a las consecuencias de sus acciones, suelen cometer aún más errores.
Un aspecto clave del artículo es la reflexión sobre la psicología humana. Sorman sugiere que, aunque los liberales suelen tener razón, les falta la pasión que caracteriza a los populistas. Los populistas, por su parte, son apasionados y logran conectar emocionalmente con las personas, pero carecen de la razón que guíe sus acciones. Esta falta de balance entre pasión y razón es lo que, para Sorman, dificulta la convivencia y la construcción de una sociedad estable y racional. Por eso, concluye con una pregunta provocadora: ¿preferirías morir de COVID o del próximo virus que surja? Si prefieres escapar de futuras pandemias, el autor te invita a optar por el liberalismo.
Sorman concluye con una crítica al populismo, que para él no solo es un obstáculo para el progreso, sino una amenaza directa a la salud pública y al bienestar colectivo. La ideología populista, al negar la ciencia y promover teorías conspirativas, perpetúa un ciclo de muerte y sufrimiento, mientras que el liberalismo, aunque imperfecto, ofrece las herramientas necesarias para enfrentar los retos del futuro.
Este artículo de Guy Sorman sirve como un llamado a la reflexión sobre el papel de la ideología en tiempos de crisis. En un momento en que las fake news y las teorías conspirativas tienen un impacto significativo en las decisiones políticas y sociales, el texto resalta la importancia de la ciencia, la razón y la autocrítica, cualidades esenciales del liberalismo, frente a la seducción del populismo, que alimenta el miedo y la ignorancia. La polémica está servida, bienvenido el debate.
Fuente original: Guy Sorman, «El populismo mata, el liberalismo salva,» ABC, 24 de marzo de 2025.
Si nos preguntan qué diferencia al ser humano del animal, creemos que casi todos responderíamos lo mismo: la racionalidad. Sin embargo, esa racionalidad no se emplea en muchas decisiones que tomamos, pues en multitud de ocasiones nos guiamos por emociones o sentimientos. Podríamos decir que el ser humano vive una pugna constante entre el yo que piensa y el yo que siente. Y esto lo trasladamos al caso de las decisiones políticas, donde a menudo intervienen muchos aspectos nada racionales a la hora de dar nuestro apoyo a un político o a otro. Los expertos en comunicación política saben que la imagen que proyectan los políticos resulta determinante para que los ciudadanos depositen su confianza en ellos. Y en esa imagen, el estilo de comunicación posee un peso fundamental.
Comunicación verbal, no verbal y paraverbal
La capacidad de comunicar del ser humano trasciende el uso de las palabras. Sin necesidad de hablar, estamos comunicando a través de la expresión facial, los gestos, los movimientos e incluso nuestra indumentaria y nuestro peinado revelan mucha información de nosotros mismos. Es más, comunicamos hasta cuando no queremos comunicar, porque el hecho de que una persona no conteste a un mensaje ya nos está transmitiendo información.
La comunicación tiene tres componentes: los no verbales (gestos, postura, expresión, facial, vestimenta y hasta el espacio en que está), los paraverbales (todo lo que se transmite a través de la voz: volumen, entonación, velocidad, vocalización o pausas) y los verbales (las palabras que pronunciamos).
Gestos, actitudes e imagen
Los manuales de oratoria han prestado mucha atención a las palabras (lo que se conoce como comunicación verbal), si bien en las últimas décadas somos más conscientes de que las cualidades paraverbales y no verbales son determinantes en la transmisión de un mensaje oral.
La comunicación paraverbal posee una importancia enorme en la imagen que proyecta el hablante, ya que influye poderosamente para que entendamos a la perfección las palabras emitidas y nos anima a seguir escuchando o a empatizar con el otro.
Por ejemplo, un hablante que pronuncie con una vocalización muy deficiente o con un volumen muy bajo enseguida pierde la atención de su oyente, o incluso el uso constante de muletillas o retardatarios innecesarios influye de manera negativa en la imagen que emite.
Con respecto a la comunicación no verbal, es la que tiene que ver con los gestos, los movimientos, la expresión de la cara, la mirada y la vestimenta. También en el proceso de comunicación adquiere gran protagonismo el espacio, con elementos como la decoración, la temperatura o el ruido.
Cómo transmiten la información los políticos
En la esfera política se escenifican las estrategias propias de la oratoria. Una utilizada muy frecuentemente es la creación de binomios (lo propio es bueno y lo perteneciente a la oposición malo) y se sirven de recursos intensificadores o atenuantes (también denominados enmascaradores o mitigadores). Entre los primeros, podemos destacar:
Repeticiones léxicas. Ejemplo: “Siempre hemos obrado desde el respeto, porque mostramos respeto a la nación, igual que respetamos a los ciudadanos y, por supuesto, siempre hemos respetado a esta institución”.
Series enumerativas, que consiste en estructuras sintácticas paralelas que embellecen el lenguaje. Ejemplo: “Confío profundamente en nuestra capacidad de resolución de problemas, confío profundamente en el equipo del que formo parte y confío profundamente en que al final todos los ciudadanos conocerán la verdad”.
Interrogaciones retóricas, destinadas a hacer reflexionar al oyente sin que este responda a tal pregunta; en dicha intervención se deja muy claro el posicionamiento del hablante al formularla y no se incluye ningún elemento de duda. Ejemplo: “¿Por qué su partido propone un modelo nuevo de relaciones laborales?”
Ironía, que consiste en una forma muy descortés de desprestigiar al adversario sin utilizar, en muchas ocasiones, ni un discurso comprometido ni palabras malsonantes. Determinados políticos la utilizan como una seña de identidad. Ejemplo: “¡Qué bien vivimos desde que ustedes están al frente del Gobierno!”
Concesión como mecanismo de refuerzo argumentativo. Ejemplo: “Es normal que usted desconfíe ante esta propuesta, pero nosotros no vamos a utilizar una doble vara de medir como han hecho ustedes”.
Contraste, que refuerza las diferencias. Ejemplo: “Cuando ustedes gobernaban todo eran problemas, con nosotros todo son soluciones; con ustedes había déficit económico, con nosotros hay superávit”.
Eufemismos. En la última etapa de Gobierno de Rodríguez Zapatero, su partido político no hablaba de “crisis” sino de “ajuste”, “escenario de crecimiento debilitado”, “desaceleración”, “coyuntura económica adversa” o “debilidad de crecimiento económico”.
Lenguaje vago, como son las expresiones de cantidades no precisas (“demasiado”, “mucho” o “poco”), adjetivos con significado no preciso (“importante” o “interesante”), adverbios de duda (“probablemente”, “quizá(s)” o “tal vez”) o sustantivos genéricos (“cosa”, “asunto” o “tema”).
Lenguaje redundante, donde hay muchas palabras y poco contenido. La redundancia se cifra a través de repeticiones léxicas, de incluir palabras de más que no aportan apenas significado y también puede poseer carácter semántico (“patria común” o “logros alcanzados”).
Estas estrategias lingüísticas pueden resultar obvias para el lector avezado y, sin embargo, siguen teniendo un efecto en nuestra percepción de los discursos que las usan. Nuestro yo que piensa intenta aislarlas, pero nuestro yo que siente sigue siendo susceptible a ellas.
El Ejército norcoreano (Popular de Corea del Norte) enfrenta una crisis interna que revela el deterioro de sus condiciones de vida. Un reciente informe de Radio Free Asia (RFA) expuso que los soldados del ejército norcoreano han comenzado a buscar colillas de cigarrillos en las calles para poder fumar, ya que sus raciones de tabaco han sido reducidas y en muchos casos son acaparadas por los oficiales de alto rango. Esta práctica ha sido considerada una «falta de disciplina» por las autoridades militares, quienes han anunciado sanciones severas para quienes sean sorprendidos en esta actividad.
Según la investigación de RFA, esta problemática fue abordada el pasado 14 de marzo en una videoconferencia de la Oficina General de Política del Ejército. En esta reunión, se discutió sobre «la laxitud en la disciplina de los comandantes y soldados», abordando temas como el aumento de deserciones, robos y, ahora, la recolección de colillas de cigarrillos. Como resultado, se estableció que cualquier soldado sorprendido recogiendo colillas en la calle será castigado con «trabajo revolucionario» durante al menos tres meses, lo que implica la asignación a las tareas más duras dentro del ejército.
Raciones de Cigarrillos: De la Promesa al Despojo
El ejército norcoreano tiene estipulado proveer a cada soldado con 15 paquetes de cigarrillos al mes. Sin embargo, según fuentes militares citadas por RFA, los comandantes se apropian de una parte significativa de estas raciones, dejando a los soldados con pocas o ninguna unidad para su consumo. Esta situación ha forzado a los soldados a recurrir a la recolección de colillas en las calles, una imagen que pone en jaque la propaganda estatal sobre la fortaleza y la autosuficiencia del ejército norcoreano.
El problema no solo afecta a la infantería general, sino también a unidades de élite como la guardia fronteriza, que históricamente ha estado mejor abastecida. En el pasado, estos soldados recibían 15 paquetes de cigarrillos de la marca Baekseung al mes. No obstante, desde el otoño pasado, la cantidad fue reducida a 10 paquetes, y tras la apropiación de los comandantes, los soldados solo reciben 7 paquetes en promedio.
El Impacto en Soldados Hombres y Mujeres
El informe de RFA también destaca una particularidad: no solo los soldados varones buscan colillas de cigarrillos, sino que también se ha visto a mujeres soldados recogiendo los filtros de los cigarrillos. Mientras que los hombres buscan restos de tabaco para fumar, las mujeres utilizan los filtros para obtener algodón, un recurso que luego es utilizado en la confección de ropa o mantas ceremoniales para bodas, una tradición en Corea del Norte. Muchas de estas mujeres intercambian el tabaco recolectado con sus compañeros por los filtros, y luego venden el algodón obtenido para comprar alimentos, evidenciando una crisis de abastecimiento mucho más profunda.
Una Crisis que Supera las Amenazas
El hecho de que los soldados recurran a la recolección de colillas y que incluso vendan estos restos para comprar comida deja en evidencia un problema mayor: el deterioro de la logística de abastecimiento militar y las precarias condiciones en las que viven los soldados del régimen de Kim Jong-un. Más allá de las amenazas de trabajo forzado como castigo, la realidad sugiere que las necesidades básicas de los soldados no están siendo cubiertas. La situación refleja un ejército donde la jerarquía no solo controla la disciplina, sino también los bienes esenciales para la supervivencia.
El gobierno de Corea del Norte se ha esforzado en proyectar una imagen de poder militar inquebrantable, pero hechos como estos revelan fisuras en la estructura que sostiene a uno de los ejércitos más grandes del mundo en número de efectivos. Con soldados que dependen de colillas de cigarrillos para sobrevivir, la retórica de fortaleza del régimen queda más expuesta que nunca.
Ser un buen padre no es algo fácil de definir. De hecho, nuestra imagen de “buen padre” no sólo está condicionada por la especie a la que pertenecemos sino que, incluso dentro de los Homo sapiens, las circunstancias culturales han hecho que un padre ideal en el siglo XXI no tenga absolutamente nada que ver con esa misma consideración para un hombre de la Persia imperial.
Esta diversidad sociocultural se multiplica exponencialmente si la comparamos con la diversidad biológica del mundo animal. Tenemos todas las opciones imaginables (y también las inimaginables) en las conductas desplegadas por los padres (los progenitores masculinos) hacia sus hijos.
No obstante, y desde un punto de vista estrictamente biológico, sí que sería posible encontrar una definición perfecta del buen padre si recurrimos a argumentos evolutivos. Desde esta perspectiva, sería aquel que procura la supervivencia de su descendencia, al menos hasta que ésta adquiere la madurez sexual. Así, todo comportamiento parental que aumente las posibilidades de reproducción de los hijos sería considerado un carácter adaptativo, aumentaría la eficacia biológica de la especie y, consecuentemente, sería favorecido por la selección natural.
Los cuidados parentales, por lo tanto, son ventajosos. Sin embargo, y por extraño que parezca, también son extraordinariamente escasos. ¿Por qué?
Padres que ni están ni se les espera
La primera razón estaría relacionada con nuestra costumbre de discernir si la criatura neonatal se parece más a mamá o a papá.
De entrada, en la mayoría de las especies (que poseen fases larvarias), la discusión sería irrelevante, porque “la criaturita” no se parece, ni remotamente, a ningún progenitor. Su aspecto es radical y asombrosamente diferente. Tanto es así que, cuando el conocimiento biológico era más limitado, diferentes fases vitales de muchas especies frecuentemente han sido consideradas no sólo especies diferentes, sino grupos (filos) radicalmente distintos. De hecho, estas divergencias entre padres e hijos no sólo son anatómicas y fisiológicas, sino también ecológicas. Eso significa que los descendientes, en sus primeras fases vitales, no comparten hábitats con sus padres y viven en “universos” diferentes.
Pongamos un ejemplo conocido por todos: los mosquitos. Sus larvas son “gusanitos” que viven, comen, respiran y se desarrollan en el agua, mientras sus padres viven en “otra galaxia”: el medio aéreo. En estas circunstancias, la interacción es prácticamente nula, la convivencia no existe y los cuidados parentales no son factibles.
Larvas de mosquito Culex en el agua.
Por contraposición, podríamos pensar que, cuando no existen larvas, los padres se interesarán por el destino de sus criaturas presuponiendo que cuidamos “lo que se nos parece”. Pues descartemos nuestra bonita y tierna hipótesis: en la mayoría de las especies, los padres se desentienden de su progenie una vez que han eclosionado los huevos.
¿De qué depende que los padres cuiden a sus hijos?
Son varios los factores que parecen estar implicados, y para entenderlos hay que tener en cuenta, primeramente, una obviedad: para cuidar a la descendencia hay que estar vivo. Desde esta perspectiva, no “podrían” ser buenos padres todos aquellos a los que el esfuerzo reproductor les supone la muerte. Aunque quisieran, los salmones no podrían cuidar de sus hijos porque, tras remontar el río donde nacieron, mueren al desovar.
Otro elemento a considerar sería el número de descendientes generados en un proceso reproductor. Es evidente que es complicado prepararles el desayuno a los 20 000 hijos que acabas de tener de una tacada (cuando, además, se confunden con los 20 000 de cada uno de tus vecinos, como podría ocurrir en muchísimas especies marinas con fecundación externa). Así eliminamos la posibilidad de cuidados parentales en todas las especies que apuestan más por la cantidad a la hora de conseguir la supervivencia de alguno de sus descendientes que por la calidad de los cuidados que se les otorguen a un número reducido de crías.
Un tercer factor imprescindible para cuidar los hijos es la posibilidad de tener un lugar seguro donde los pequeños puedan sobrevivir mientras los padres buscan alimento. La existencia de este “nido-hogar” es una característica que comparten mamíferos y aves con insectos sociales como las abejas o las hormigas.
También influye la dureza del entorno físico en el que se desarrolla la prole, tornándose imprescindibles los cuidados parentales para lograr su supervivencia. Así, las hembras del arácnido telifónido Mastigoproctus giganteus transportan a las pequeñas preninfas en una cámara incubadora abdominal, garantizándoles la humedad imprescindible para sobrevivir en ambientes de extrema aridez.
Aún más curioso es cómo influye, en el caso de algunas especies depredadoras, su propia naturaleza. Un ejemplo muy llamativo es el de muchos grandes escualos, que presentan las llamadas nursery grounds. Estas zonas son, básicamente, “guarderías” submarinas donde las feroces “madres tiburonas” orbitan nadando alrededor de sus crías y evitando el ataque de los propios machos de su especie
Todas las especies de mamíferos y buena parte de las aves nacen con un alto nivel de indefensión y necesitan cuidados. Cavan-Images/Shutterstock
Pero quizás lo que condiciona más la existencia de los cuidados parentales es el nivel de altricidad de los hijos, es decir, su grado de indefensión por no tener capacidad de alimentarse y subsistir por sí mismos. Aquí incluimos a todas las especies de mamíferos (que dependen durante su primera fase de vida de la lactancia materna) pero también a la mayoría de las aves que necesitan cuidados después del nacimiento antes de poder desenvolverse autónomamente.
Si aunamos todos los requisitos, los cuidados se han desarrollado principalmente en especies que no mueren al reproducirse, que tienen desarrollo directo (sin larvas), que tienen pocos descendientes por evento reproductor, que no contemplan a sus propias crías como posibles alimentos y, lo que es más importante, cuyas crías necesitan de sus padres para su propia supervivencia. En ese reducidísimo grupo de especies estarían, fundamentalmente, insectos sociales, aves modernas y mamíferos eutremas.
En los pocos peces óseos que se ocupan de las crías, lo hacen frecuentemente los machos. En el conocido ejemplo de los hipocampos, es el caballito de mar “papá” el que transporta a la prole hasta que los juveniles pueden nadar libremente. Aquí la hembra se limita a poner los huevos fecundados en la bolsa ventral de su pareja, que es el que luce “preñado”. Los machos cíclidos, por su parte, segregan una especie de leche-moco a través de la piel de la que se alimentan las crías, aunque esta tarea la comparten con las madres.
No obstante, el caso más conocido de padres involucrados en el cuidado de la prole es el de las aves, donde masivamente el cuidado es biparental. Este comportamiento es consecuencia del desarrollo homeotermo de sus embriones, esto es, los huevos hay que empollarlos para que estén calentitos. Si se enfrían, el desarrollo embrionario aborta. En esta absorbente y continua actividad la selección natural ha permitido el relevo y favorecido la monogamia social. En el 95 % de las aves, las parejas se mantienen durante la temporada de cría y ambos padres empollan los huevos.
El vínculo madre-hijo de los mamíferos
En el caso de los mamíferos, los cuidados “parentales” son clara y masivamente “maternales”. Los mamíferos tenemos la suerte de que nuestros embriones no son depredados, pisoteados, llevados por la corriente o mil circunstancias más que afectan a las especies ovíparas. Por el contrario, ubicamos nuestro desarrollo embrionario y fetal dentro de un calentito, seguro y mullido útero materno. Este vínculo madre-hijo se continúa durante la lactancia (que también corre a cargo de las hembras).
Todo ello supone un aumento enorme de la tasa de supervivencia de las crías. En el caso de los primates (y especialmente en el de los humanos), además, las potencialidades de la especie se multiplican con las posibilidades de dedicar mucho tiempo a “enseñar”, desarrollándose una herencia doble (la genética y la cultural) que no tiene parangón en el mundo vivo.
Este hecho merece una interesante reflexión: la gran ventaja que para los mamíferos que ha supuesto la viviparidad, la pagan casi exclusivamente las hembras (en nuestro caso, las mujeres).
El “buen padre humano”, ya que no puede serlo biológicamente, tiene la fascinante posibilidad de hacerlo culturalmente y compensar esta injusta balanza a base de amor, tiempo y enseñanza a sus hijos. Afortunadamente, cada vez son más los que descubren este impagable privilegio.
En este mundo “moderno” del 2025 sobran las personas que ven a un fraile de 1274 como una persona con poca cultura y conocimiento… ¡craso error! Tomás de Aquino fue un extraordinario teólogo, filósofo y jurista católico a quien se le atribuye el origen del escolasticismo; movimiento que hoy persiste en la Escuela de Salamanca en España y en la Universidad de Salamanca . Y no paremos allí, ya que en materia de metafísica sus obras hoy día representan una de las fuentes más citadas del siglo XIII . Estoy convencido de que en muchos sentidos los humanos hemos sufrido ciertas regresiones en materia cultural, económica y lo que es “justo”.
La profundidad de pensamiento de Aquino es sorprendente, lo cual se desprende que aún hoy día hay tantos que encuentran verdades que hemos extraviado en el transcurrir del tiempo; nos cuenta Federico Silva, un académico interdisciplinario en la ley y la ingeniería informática. Pero, en particular, Silva nos retrotrae a la teoría subjetiva del valor; una realidad que, según parece, muchos que se arropan con el título de “economistas” no dominan la materia o peor, evaden el tema porque no conjuga con su trabajar gubernamental.
También nos advierte Silva que en la época de Tomás de Aquino la economía aún no era una disciplina científica sino que era vista como una ‘teoría de justicia’. Las pesquisas de Aquino en estos campos las siguieron otros clérigos católicos, tal como Anselmo de Canterbury, padre de la escolástica y otros más, En resumen, estaban abordando lo que es correcto o el bienandar en materia económica y no el malandar que hoy parece ser la norma en la gobernanza alrededor del mundo.
Carl Menger, quien fue jurista y no matemático, destacó el papel de la ética en la acción humana económica; algo que no fue respetado en la constitución de Panamá; cuando esta dice que “la economía corresponde primordialmente a los particulares…” y luego de un punto y coma agrega un “pero” y dice que el “Estado”, es decir, los gobiernos o gobernantes, pueden hacer lo que les venga en ganas con la economía ciudadana, tal como nombrar cerros de botellas y dictar leyes que violan nuestras libertades.
Más allá, algo que se nos extravió es el que la ley no hace el derecho o lo correcto, sino que lo debe descubrir o; tal vez deba decir “destapar”. Triste que con gran frecuencia en nuestro medio la ley lo que hacer es tapar o cubrir el derecho, aquello que no es curvo o torcido. Y en ello, Silva vuelve y destaca que lo correcto o derecho es sinónimo de “justo” o aquello que cabe “justito” o apretadito.
Por ejemplo, las intervenciones legales en materia de controles de precio; sean estos en salarios, productos, descuentos y tal, violan el principio fundamental de la satisfacción de una de las dos partes en cualquier transacción, y otras cosas más. Dar descuentos a jubilados porque unos legisladores quieren ganar simpatía y votos no es justicia. Se alcanza la justicia cuando ambas partes llega a un acuerdo y satisfacción.
La cantidad de intercambios comerciales en Panamá, por dar ejemplo, jamás podrán ser previstos en justicia ni en sentido económico por leyes politiqueras. Si en un restaurante el 80% de los que entran un día son jubilados, el restaurante pierde; los diputados jamás aceptarán su culpa y menos si el negocio entra en quiebra. No es el gobierno quien determina precios sino el mercado.
Bien dijo Aquino que sin acuerdo y satisfacción jamás habrá justicia. Triste que aún no lo veamos.
Desde el final de la Segunda Guerra Mundial, Estados Unidos ha utilizado diversos organismos de comunicación para contrarrestar la propaganda de regímenes totalitarios y promover valores democráticos en el mundo. Radio Free Europe/Radio Liberty (RFE/RL), Radio Free Asia (RFA) y Voice of America (VOA) fueron creados con ese objetivo, funcionando como herramientas clave en la lucha de la Guerra Fría contra la Unión Soviética y otros regímenes opresivos. Se las conoce como radios de la libertad. Sin embargo, una reciente orden ejecutiva de la administración Trump ha cortado el financiamiento estatal a estos medios, poniendo fin a su operación tal como la conocemos.
La decisión genera preguntas fundamentales sobre el papel de estos medios en la actualidad: ¿Siguen siendo necesarios en un mundo donde las redes sociales permiten un flujo de información sin precedentes? O, por el contrario, ¿su desaparición beneficiará a los regímenes autoritarios que siguen intentando controlar la narrativa informativa en sus países?
Un Breve Recorrido Histórico
Radio Free Europe nació en 1950 con el respaldo de la CIA, como una herramienta de diseminación de información en países de Europa del Este bajo dominio soviético. Su objetivo era claro: proveer noticias veraces y combatir la censura impuesta por el Kremlin. A finales de los años 70, se fusionó con Radio Liberty, que transmitía información a la propia Unión Soviética.
Por su parte, Voice of America (VOA) había sido creado en 1942 como una respuesta propagandística contra la Alemania nazi, pero se consolidó como una fuente de noticias internacional financiada por el gobierno de EE.UU. En los años 90, con la caída del bloque soviético, su rol evolucionó hacia una diplomacia pública con transmisiones en diversos idiomas.
Radio Free Asia (RFA) surgió en 1996 con la misión de ofrecer información independiente a los ciudadanos de China, Vietnam, Corea del Norte y otros países con regímenes de censura.
En conjunto, estas radios han sido consideradas una de las herramientas más efectivas en la lucha por la libertad de expresión y la diseminación de información en sociedades cerradas. De hecho, esta plataforma GCCViews es usuaria de estas tres redes, como han podido comprobar a lo largo de estos años.
El Contexto Actual: ¿Siguen Siendo Necesarias?
El principal argumento a favor del cierre es que vivimos en una era dominada por las redes sociales, donde plataformas como X (antes Twitter), Facebook o Telegram han permitido a ciudadanos de países autoritarios compartir información de manera descentralizada y fuera del control estatal. En ese sentido, los medios gubernamentales de EE.UU. parecen redundantes.
Sin embargo, esta postura ignora dos cuestiones clave. En primer lugar, los regímenes autocráticos han aprendido a manipular y censurar las redes sociales de forma eficiente. China ha desarrollado el Gran Cortafuegos para bloquear plataformas extranjeras y promover su propia versión de la información. Rusia ha convertido Telegram en un campo de batalla de propaganda. En este escenario, los medios independientes financiados por Estados Unidos siguen siendo una fuente confiable para audiencias atrapadas en entornos de censura.
En segundo lugar, hay una paradoja inquietante en el hecho de que la principal red social donde la disidencia y la libertad de expresión se han refugiado, X, esté bajo el control de Elon Musk, quien a su vez dirige el Departamento de Eficiencia Gubernamental (DOGE), la entidad encargada de ejecutar los recortes a estos medios. Esto plantea una cuestión fundamental: ¿puede una sola persona, con intereses políticos y empresariales propios, garantizar la imparcialidad de una red que ha reemplazado a las radios de la libertad financiadas por el Estado?
Las Consecuencias del Cierre
Organizaciones defensoras de la libertad de prensa han condenado la medida, advirtiendo que el cierre de estos medios deja un vacío que será llenado por la propaganda de regímenes autoritarios. En países como Irán, China o Rusia, donde las opciones de información objetiva son limitadas, la desaparición de RFE/RL, RFA y VOA representa una pérdida significativa para los ciudadanos que buscan alternativas a los medios estatales.
Por otro lado, quienes defienden el recorte argumentan que en una era de restricciones presupuestarias, el gobierno estadounidense no debería gastar miles de millones en medios que pueden ser reemplazados por iniciativas privadas y redes descentralizadas. Sin embargo, esta visión también minimiza el impacto de la influencia digital de China y Rusia, que han invertido millones en desinformación a través de plataformas como TikTok y RT.
¿Un Paso Adelante o un Retroceso?
El cierre de estos medios plantea un dilema profundo. Por un lado, podría interpretarse como un ajuste necesario en una era donde la información fluye a través de nuevas plataformas digitales. Por otro, deja en evidencia una preocupante paradoja: mientras se argumenta que la información ya no necesita tutela estatal, la plataforma que ahora lidera la batalla informativa, X, está controlada por el mismo hombre que está desmantelando los medios públicos.
En este juego de ajedrez global, la pregunta clave es: ¿será suficiente la información descentralizada para contrarrestar a los regímenes totalitarios, o estamos cediendo terreno en la lucha por la verdad? El tiempo dará la respuesta, pero lo cierto es que los autócratas de Pekín, Moscú y Teherán están celebrando. Y eso, por sí solo, debería encender alarmas.
Los aeropuertos son puertas de entrada a diferentes culturas, destinos y experiencias. Desde los más lujosos hasta los más rudimentarios, cada uno tiene características que los hacen únicos. Aquí te contamos algunos datos sorprendentes sobre ellos.
Países sin aeropuertos
Aunque parece increíble, hay países sin aeropuertos. El caso más notable es Mónaco, que, debido a su pequeño territorio, no cuenta con un aeropuerto propio, aunque tiene un helipuerto que lo conecta con Niza. Liechtenstein también carece de aeropuerto y depende de Suiza y Austria para el tráfico aéreo. Además, San Marino y la Ciudad del Vaticano tampoco tienen aeropuertos debido a su reducida extensión territorial.
Los aeropuertos más grandes en infraestructura
Si hablamos de tamaño, el Aeropuerto Internacional Rey Fahd, en Arabia Saudita, ostenta el título del aeropuerto más grande del mundo por superficie, con más de 780 km², aunque gran parte de ese terreno no está desarrollado. Sin embargo, en términos de terminales y tráfico, el Aeropuerto Internacional de Pekín-Daxing es el más grande bajo un solo techo.
Los mejores aeropuertos en conexiones
El Aeropuerto Internacional de Changi, en Singapur, es considerado uno de los mejores en conexiones y servicios. Cuenta con un cine gratuito, un jardín de mariposas y una piscina en la azotea. Otro aeropuerto con excelentes conexiones es el Aeropuerto Internacional de Estambul, que se ha convertido en un hub clave entre Europa, Asia y África.
Los aeropuertos con mayor tráfico aéreo
El Aeropuerto Internacional Hartsfield-Jackson de Atlanta, EE.UU., es el aeropuerto con mayor tráfico de pasajeros, con más de 93 millones de personas al año. Otros aeropuertos de gran tráfico incluyen el Aeropuerto Internacional de Dubái, que domina en vuelos internacionales, y el Aeropuerto Internacional de Los Ángeles (LAX), con un impresionante volumen de pasajeros y carga.
Los aeropuertos más lujosos
Algunos aeropuertos son verdaderas joyas de la arquitectura y el confort. El Aeropuerto Internacional de Hamad, en Catar, destaca por su diseño futurista, sus hoteles de lujo y su exclusiva colección de arte. Changi, en Singapur, también es famoso por su exclusividad, con spas, jardines temáticos y tiendas de alta gama.
Los aeropuertos más rudimentarios
En el otro extremo, hay aeropuertos que apenas cuentan con lo básico. El Aeropuerto de Lukla, en Nepal, es un pequeño aeródromo en las montañas del Himalaya utilizado por montañistas en camino al Everest. Otro caso curioso es el Aeropuerto de Barra, en Escocia, donde los aviones aterrizan directamente en la playa.
Los aeropuertos más peligrosos
Algunos aeropuertos ponen a prueba incluso a los pilotos más experimentados. El Aeropuerto de Paro, en Bután, está rodeado de montañas y solo unos pocos pilotos están certificados para aterrizar allí. El Aeropuerto de Courchevel, en los Alpes franceses, tiene una pista corta y con pendiente, lo que lo convierte en un desafío extremo.
Desde lo más moderno y lujoso hasta lo más precario y peligroso, los aeropuertos del mundo reflejan la diversidad y creatividad de la aviación. Cada uno cuenta su propia historia y es una pieza clave en la conectividad global. El antropólogo Marc Augé acuñó el término «no lugares» para referirse a esos espacios de tránsito, donde las personas pasan sin generar un sentido de identidad o pertenencia. Sin embargo, aunque estos sitios pueden parecer impersonales, también son testigos de momentos cargados de emoción y significado para quienes los atraviesan.
La próxima vez que pases por un aeropuerto, ¿te detendrás a pensar en la historia y las curiosidades que esconde? Porque más allá de ser simples estaciones de tránsito o «no lugares», son escenarios de despedidas, reencuentros y comienzos de grandes aventuras.
En un avance médico sin precedentes, un paciente australiano se ha convertido en la primera persona en el mundo en ser dada de alta del hospital con un corazón artificial total implantado. Este logro representa un hito significativo en la lucha contra la insuficiencia cardíaca terminal y ofrece esperanza a miles de pacientes que esperan un trasplante de corazón.
El procedimiento se llevó a cabo el 22 de noviembre de 2024 en el Hospital St Vincent’s de Sídney. El paciente, un hombre de unos 40 años que padecía insuficiencia cardíaca grave, recibió el dispositivo BiVACOR como puente mientras esperaba un corazón de donante. Tras pasar varias semanas en cuidados intensivos, fue dado de alta y posteriormente, en marzo de 2025, recibió un trasplante de corazón de donante.
El dispositivo BiVACOR es un corazón artificial total de titanio con una sola pieza móvil que utiliza tecnología de levitación magnética para replicar el flujo sanguíneo natural. Diseñado para reemplazar ambos ventrículos de un corazón que falla, este dispositivo ofrece una solución innovadora para pacientes con insuficiencia cardíaca biventricular terminal.
El inventor de esta tecnología, el Dr. Daniel Timms, expresó su orgullo por este logro y destacó la dedicación del equipo médico y la valentía del paciente y su familia. El Dr. Paul Jansz, cirujano líder en el procedimiento, subrayó la importancia de este avance en la medicina australiana y su potencial para revolucionar el tratamiento de la insuficiencia cardíaca a nivel mundial.
Este éxito es parte de un programa liderado por la Universidad de Monash que involucra a múltiples universidades australianas y colaboradores clínicos. El proyecto cuenta con el apoyo de una subvención de 50 millones de dólares del Fondo para el Futuro de la Investigación Médica del gobierno australiano, con el objetivo de acelerar el desarrollo de soluciones avanzadas para la insuficiencia cardíaca en los próximos tres años.
La insuficiencia cardíaca sigue siendo una de las principales causas de mortalidad en todo el mundo. Según datos de la Fundación Británica del Corazón, en el Reino Unido hay aproximadamente 7,6 millones de personas con enfermedades cardíacas, y casi 160.000 muertes cada año se atribuyen a estas afecciones. Este tipo de innovaciones tecnológicas son cruciales para abordar la creciente carga de enfermedades cardiovasculares y ofrecer alternativas viables a los pacientes que no pueden esperar un trasplante de corazón.
El corazón artificial total BiVACOR ha sido objeto de estudios clínicos en Estados Unidos. En julio de 2024, el Instituto del Corazón de Texas implantó con éxito este dispositivo en un paciente con insuficiencia cardíaca terminal, marcando el primer implante en seres humanos de esta tecnología. Este ensayo clínico tiene como objetivo evaluar la seguridad y el rendimiento del dispositivo como una solución de puente al trasplante para pacientes con insuficiencia cardíaca grave.
El éxito de la implantación del corazón artificial BiVACOR en Australia y Estados Unidos representa un avance significativo en la medicina cardiovascular. Estos desarrollos ofrecen una nueva esperanza para los pacientes que sufren de insuficiencia cardíaca terminal y podrían transformar el enfoque del tratamiento de esta enfermedad en el futuro.
La implantación exitosa del corazón artificial total BiVACOR en un paciente australiano y su posterior alta hospitalaria marcan un hito histórico en la medicina. Este avance no solo demuestra el potencial de las nuevas tecnologías en el tratamiento de la insuficiencia cardíaca, sino que también subraya la importancia de la colaboración internacional y la inversión en investigación médica para abordar los desafíos de la salud global.