Categoría: Economia y Finanzas

  • ¿Sabía que el origen del dólar está en la pequeña ciudad checa de Jáchymov?

    La semana pasada se cumplieron 500 años desde la acuñación de las primeras monedas Joachimsthaler en Jáchymov, una pequeña ciudad minera en República Checa de 2700 habitantes cerca de la frontera alemana, y que ha jugado un papel importante en la historia del hombre moderno.

    La ciudad acaba de ser nombrada Patrimonio Mundial por la Unesco. Y probablemente muchos no saben que, la moneda que impulsa al mundo libre se originó en esta ciudad que aún se tambalea irónicamente por el colapso del comunismo, y donde actualmente el dólar no es aceptado.

    Ubicada en una zona rica en minerales en las montañas, la ciudad de Jáchymov fue fundada en 1516, el mismo año en que se abrieron sus minas de plata. Las monedas de plata se acuñaron por primera vez 2 años después. La propiedad comprada para establecer la casa de la moneda se encontraba junto a la casa de Jeroným Šlik, un noble local y hermano del fundador de la ciudad, el Conde Hieronymus Schlick, bautizó el área como Joachimsthal o “Valle de Joachim” en honor al santo patrón local de los mineros.

    Las monedas locales se llamaban en alemán «joachimsthaler silber groß Denar”. El nombre imprácticamente largo fue acortado gradualmente ; primero a “joachimsthaler”, luego a “thaler” y finalmente al “tolar” en checo. La familia Šlik floreció a partir de la minería y la acuñación, hasta que las minas de plata declinaron y la operación de la ceca cesó en 1671. Todo el mundo, en casa y en el extranjero, intentó imitar el estándar exitoso introducido por la dinastía Schlick en los siglos siguientes.

    En 1524 había 613 minas de plata y adits en la ciudad, con rendimientos que ascendían a 166.023 tolares. 6 años después, en 1530, ya había en la ciudad 1.000 minas de plata que empleaban a 8.000 mineros. En 1533, Joachimsthal era la segunda ciudad más grande de Bohemia después de Praga, con 18.200 habitantes. A mediados del siglo XVI, se calculó que unos 12 millones de táleros extraídos de estas montañas se habían extendido por Europa, mucho más que cualquier otra moneda del continente. Además, el tálero se fabricó con el mismo peso y diámetro que la moneda Guldengroschen de 29,2 g que se usaba en gran parte de Europa central, lo que facilitó que los reinos vecinos la aceptaran.

    Posteriormente, en 1566, el tálero era tan conocido en toda Europa que cuando el Sacro Imperio Romano Germánico trató de establecer un tamaño estándar y un contenido de plata para muchas de sus monedas locales del reino, eligió el tálero, llamando a todas las monedas aceptables de plata «Reichsthalers» o «táleros del imperio». A principios del siglo XVII, los minerales de plata se agotaron en la región y la atención se centró en el níquel, el cobalto, el bismuto y el arsénico.

    A medida que el tálero se extendió por el continente y más allá, los gobernantes locales cambiaron el nombre de las monedas en sus propios idiomas. Pero fue el leeuwendaler holandés, o daler para abreviar, el que dio su nombre a la moneda estadounidense. Primero fue traído a Nueva Amsterdam, colonia de los Nuevos Países Bajos en América del norte, por colonos holandeses y rápidamente se extendió por todo el país. En 1792, se convirtió en la moneda oficial de los Estados Unidos.

    Sin embargo, a día de hoy, Jachymov ha dado la espalda al dólar por completo. Los visitantes extranjeros solo pueden pagar sus gastos en moneda local (coronas), euros o rublos rusos. El billete verde nacido de estas minas de plata y convertido en el becerro de oro del planeta, no es nada habitual en esta ciudad, tanto pintoresca como histórica. Solo se menciona en su museo, que presenta a los visitantes el auge de la acuñación de monedas cuya producción había circulado en Europa y en el resto del mundo durante 400 años.

    Actualmente, según el FMI, el 62% de las reservas financieras del mundo están en dólares estadounidenses, más del doble de euros, yenes y renminbi juntos. 31 naciones la han adoptado como moneda oficial , más de 66 países le fijan el valor de sus monedas y es aceptada en lugares tan recónditos como Corea del Norte o Siberia. Y claro, la moneda que usamos en Panamá, que aún cuando por Constitución es de uso no forzoso, día a día al usarla,  la validamos permanentemente.

  • ¿Será que los ET son nuestros ancestros?

    Yo estoy más que convencido que los extraterrestres estuvieron entre nosotros; es más, aún andan entre nosotros, y el asunto es: ¿Quiénes son y dónde están? Al respecto, lo primero que debemos entender es que sólo son “extraterrestres” en un sentido figurativo; es decir, que son terrícolas que por diversas razones acceden a un estadio superior del intelecto; lo cual les permite ver y hacer cosas que para otros son… extraterrestres. Lo que se nos escapa ya lo han advertido antepasados, tal como Jesucristo cuando nos advirtió: …en verdad os digo, si tienen fe tan pequeña como una semilla de mostaza, podéis decir a una montaña, ‘muévete…’ y se moverá, nada les será imposible. En fin, nuestra capacidad para ver y entender el potencial humano es sumamente limitada; y, cuando vemos a un Aristóteles o Einstein y tal, no entendemos que son tan humanos como todos, salvo que se les ha abierto un portal que asoma a nuestra verdadera naturaleza.

    En realidad, lo que pretendo hoy es escribir sobre la pobreza ya que, a toda luz, resulta obvio que poquísimo dominamos el asunto. Mi hermano, Irving, le peguntó a un connotado economista: “¿Cuáles son las causas de la pobreza?” La respuesta del connotado fue tan precisa como precisas son las acrobacias de una hormiga bajo los efectos del insecticida. Nada raro, pues dudo que un solo político del patio lo entienda; o, si lo entienden, se hacen los despistados… veamos un poco.

    La pobreza es el estado natural del hombre. Nacemos desnudamente pobres y el reto está en superar esa condición. Entonces, en lo que debemos enfocarnos no es en la pobreza en sí, sino en la riqueza, o cómo podemos acceder a ella, mejor dicho, cómo podemos generarla. Y, me parece que el punto de partida es entendiendo qué es la riqueza; ya que sin entender el término es harto improbable que lleguemos al destino. El problema comienza cuando vamos al diccionario y vemos definiciones como la de la RAE: “Abundancia de bienes y cosas preciosas.” Tienen razón en cuanto a qué ese es el concepto típico; otra cosa, muy diferente es el auténtico concepto de la riqueza.

    El auténtico sentido del vocablo “riqueza” es aquello que es rico o sabroso. Puedes estar acostado como Rico McPato sobre una montaña de dinero y ser pobre; o, andar desnudo y ser feliz como lombriz. Bien conozco ejemplos de ambos casos. Lo cierto es que la riqueza es cosa espiritual. Así, el auténtico capitalismo está asociado a un caudal de bienes espirituales de moralidad o bienandar. Caudales que al ser bien invertidos pueden producir, entre otras, riqueza económica. Y no, ahorita no quiero entrar en aquello de que si el dinero envilece. No lo creo. El dinero sólo envilece a los que se dejan.

    En todo caso ¿cómo es que unos avanzan y otros no? De hecho, apenas entre el 2 y el 3% de las personas en el mundo son innovadores y productores de riqueza. Personas como Thomas Edison y Alexander Graham Bell no inventaron sino descubrieron el bombillo y el teléfono. Lo hicieron a través de sus empresas y del emprendimiento.

    En síntesis, a lo que voy es que es secreto de la verdadera riqueza yace en la sociedad; es decir, en el intercambio libre y voluntario entre los seres humanos. También podemos hablar de la “división del trabajo”, sin lo cual degeneraríamos todos. Pero como bien lo dice nuestra constitución (menos mal) “Con el fin supremo de fortalecer la Nación, garantizar la libertad…” Si tan sólo eso entendieran nuestros políticos y sus partidos…

  • En plena pandemia, el oro alcanza su nivel más alto desde 2011

    El aumento de los casos mundiales de coronavirus y los temores de una nueva ola han contribuido a la disminución de los principales índices bursátiles y valores globales, mientras que los refugios tradicionales como los metales preciosos han ganado confianza entre los inversores.

    Por este motivo, el precio del oro ha alcanzado un pico récord de $1,944 ayer 27 de julio en el comercio en Asia, antes de establecerse en $1,932, rompiendo la barrera de $1,921.17 por onza que alcanzó en septiembre de 2011 y siendo uno de los activos de mayor rendimiento desde que comenzó la pandemia.
    Este aumento ha sido progresivo desde el comienzo de la crisis sanitaria. A principios de año, el oro comenzó por encima de $1,500 por onza y superó el nivel de $1,600 a mediados de febrero. Con la llegada de la actual crisis de salud en Europa, el precio bajó de $1,500 a medida que los inversores recurrieron a la liquidez total. Aun así, la caída no fue larga, ya que los precios se recuperaron a fines de ese mes y en abril alcanzaron los $1,700, una cifra que se superó este mes de julio. En total, este metal precioso ha aumentado su valor en casi un 30% desde que comenzó el año.

    Los factores principales que han influido en este hecho ha sido la intensificación de las tensiones comerciales entre Estados Unidos y China, un dólar debilitado y la baja competencia de los rendimientos de los bonos del gobierno de EE.UU. A esta situación se agregan las restricciones de suministro debido a los bloqueos por la pandemia, así como el difícil acceso a este tipo de metal.

    Por otro lado, la política monetaria aplicada por los principales bancos centrales del mundo también ha jugado un papel fundamental en el aumento de su precio. Sin embargo, esta situación puede tener una trayectoria positiva a largo plazo y no ser solo «signos de una fuerza fugaz», según afirmó un grupo de expertos de la agencia EFE. Por lo tanto, se espera que el oro supere los 1.950 dólares por onza para fin de año, e incluso, en vista de que las tasas de interés continuarán cayendo aún más en 2021, el oro podría superar los 2.200 dólares por onza el próximo año.

    Los inversores están tomando varias rutas hacia el oro. Los operadores a corto plazo están utilizando CFD (contratos por diferencia) y apuestas financieras basadas en el precio del oro, pero también hay un creciente interés en los ETF de oro (fondos cotizados en bolsa), de los cuales ahora hay más disponibles que en la crisis de 2009. Los ETF de oro representan una forma conveniente para los inversores que no desea negociar ETF para acceder a la dinámica del precio del oro sin tener que ir al mercado de futuros. Muchos ETF de oro pueden negociarse como acciones y representan el precio de los activos reales de lingotes de oro en bóvedas seguras.

    El oro es visto como «un seguro contra las turbulencias en los mercados de divisas», dijo Carlo Alberto De Casa, analista jefe de la plataforma de comercio en línea ActivTrades. «Si bien todas las monedas se pueden imprimir, la naturaleza finita del oro y la plata los convierte en mejores reservas de valor en estos momentos de incertidumbre», afirmó.

  • CEPAL espera una contracción de un 9,1% del PIB en América Latina y el Caribe por Covid-19.

    La pandemia de coronavirus desencadenará más pobreza y desigualdades en América Latina y el Caribe, según advirtió la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL). Según el informe, la caída de la economía significará que, a fines de 2020, el PIB per cápita de América Latina y el Caribe reflejará una disminución de 10 años y estará en el nivel de 2010.

    La CEPAL presentó ayer 15 de julio en Santiago de Chile su quinto informe especial sobre la pandemia bajo el título ‘Enfrentando los efectos cada vez mayores de Covid-19 para una reactivación con igualdad: nuevos proyectos’, que refleja un empeoramiento de la situación mundial.

    El secretario general de la organización, António Guterres, recordó que América Latina se ha convertido en uno de los epicentros de COVID-19, con varios países que tienen algunas de las tasas más altas de contagio per cápita en todo el mundo.

    La crisis del coronavirus también ha llegado a la región en un momento particularmente difícil, ya que había venido de años de dificultades económicas, con un crecimiento débil, entre otras cosas, por un grave problema de desigualdad, manifestó.

    La ONU espera que el Producto Interno Bruto de América Latina y el Caribe se contraiga un 9,1% de media este año, en lo que será la “mayor recesión económica en 100 años”. El impacto negativo en la región estará asociado con la reducción del comercio, el comercio deficiente, el turismo y las remesas, especialmente de los Estados Unidos y Europa. Se espera que las exportaciones y las remesas disminuyan alrededor de un 20%.

    El pasado abril, el organismo había estimado una caída del PBI de 5,3%, pero este nuevo estudio señala que tanto el choque externo como el interno se intensificaron, por lo que la predicción por subregión es ahora -9.4% en América del Sur, -8.4% en América Central y México, y -7.9% para el Caribe, excluyendo Guyana, el único país que mostrará un fuerte crecimiento, con un sorprendente +56.4%. No corren la misma suerte Venezuela (-26%), Perú (-13%), Argentina (-10,5%), Brasil (-9,2%) y Ecuador (-9%), que están entre los países más afectados. Panamá espera una contracción de un 6.5% (-6.5 %).

     Fuente: CEPAL

    “América Latina y el Caribe está hoy en el epicentro de la pandemia», dijo la CEPAL. «Si bien algunos gobiernos han comenzado a facilitar las medidas de contención, otros han tenido que mantenerlas o incluso intensificarlas ante el aumento persistente de nuevos casos». Alicia Bárcena, secretaria ejecutiva de la CEPAL dijo advirtió que «también se espera un mayor aumento del desempleo, que a su vez causará un deterioro significativo en los niveles de pobreza y desigualdad”.

    Fuente: CEPAL

    La CEPAL estimó que 18 millones de personas más se quedarán sin trabajo en comparación con los niveles de 2019, debido al posible cierre de 2,7 millones de empresas, siendo las más afectadas las pequeñas empresas y micro empresas. La agencia espera que en total, 44,1 millones estén desempleados para fin de año, alcanzando una tasa de desocupación del 13,5%, una cifra superior a la registrada en medio de la crisis financiera de 2008-2009.

    Fuente: CEPAL

    Se proyecta además que 45 millones de personas caerán en la pobreza este año, para un total de 230 millones en la región, frente a los 185,5 millones en 2019 y representarán el 37,3% de la población de América Latina y el Caribe. Mientras tanto, hasta 28 millones más de personas quedarán en pobreza extrema, lo que elevará el total a 96 millones representando un 15,5% de la población total. Estos son ciudadanos que ni siquiera podrán cubrir sus necesidades alimentarias básicas, según Bárcena.

    La pobreza, también señaló, tiene un «rostro de mujer» y afecta desproporcionadamente a pueblos indígenas y afrodescendientes. También aumentará la vulnerabilidad de los migrantes y refugiados, advierte la ONU. Argentina, Brasil, Ecuador, México y Perú verán los mayores picos.

    “Para reconstruir mejor, es necesario transformar el modelo de desarrollo de América Latina y el Caribe”, defendió Guterres en un mensaje de video, que denunciaba que “los niveles de desigualdad ya se han vuelto insostenibles” en la región.

    Por lo tanto, la ONU llama al desarrollo de sistemas tributarios más justos, empleos decentes, un fortalecimiento de la sostenibilidad ambiental y un fortalecimiento de los mecanismos de protección social. También exige una mayor integración económica regional y la plena participación de las mujeres en la vida pública y económica.

    “Finalmente, para reconstruir una mejor gobernanza democrática, se debe fortalecer la protección de los derechos humanos y el estado de derecho. En un momento en que demasiados ciudadanos se sienten excluidos, la responsabilidad y la transparencia son esenciales», dijo Guterres.

  • Análisis de riesgo de la Industria manufacturera post Pandemia

    La pandemia de COVID-19 ha subrayado la dependencia del sector manufacturero en las líneas de producción y cadenas de suministro globales. Las decisiones de las ubicaciones de las instalaciones manufactureras  serán vitales para los fabricantes que buscan salvaguardar las líneas de producción mientras trazan un camino hacia la rentabilidad.

    El Índice Global de Riesgo de Manufactura 2020 de Cushman & Wakefield evalúa las ubicaciones más adecuadas para la fabricación global entre 48 países de Europa, América y Asia Pacífico, teniendo en cuenta el escenario Covid y Post Covid 19.

    Dentro del informe, los países han sido evaluados en cuatro áreas clave:

    Capacidad de recuperación: capacidad proyectada para reiniciar las operaciones de fabricación a medida que las medidas de confinamiento por el Covid 19 se relajan y el negocio comienza a volver a la normalidad.

    Condiciones: entorno empresarial, incluida la disponibilidad de talento y el acceso a los mercados

    Costos: costos de operación, incluyendo mano de obra, electricidad y bienes raíces.

    Riesgos: políticos, económicos y ambientales.

    Los criterios de movilidad de la industria global manufacturera responden a clasificaciones y ponderaciones.  La clasificación de la capacidad de recuperación otorga igual importancia a la capacidad de un país para reiniciar su sector manufacturero. Aquellos con condiciones económicas e infraestructura que apoyan una recuperación más rápida están en la parte superior de la clasificación, mientras que aquellos con más obstáculos para lograr una recuperación completa están en la parte inferior. En Latinoamérica, la manufactura de acuerdo a estos criterios, se ubica en los últimos cuartiles con México, Peru, Colombia, Argentina y Venezuela.

    Para Panamá, ¿qué importante es este Índice?  Importa porque muestra cómo se mueve la Industria y qué factores son claves para la instalación o retiro de manufacturas, especialmente luego de la Pandemia. Y en Panamá el Ejecutivo ha anunciado que una de las medidas para impulsar la economía pos Pandemia es a través de una Ley de Incentivos a la Industria manufacturera.

    Analicemos ahora lo que nos muestra el Índice Global, tomando en cuenta una fotografía que pre- Covid daba señales inequívocas de cómo se estaban cambiando los criterios de movilidad de la Industria.

    Dos palabras son claves en la manufactura: reshoring, que consiste en un concepto que hace referencia al proceso de devolver la producción de productos al país original de la compañía. Viene a ser el opuesto a la deslocalización u offshoring que implementa la producción en tierras extranjeras a la empresa para reducir el costo de la mano de obra y la fabricación. Por lógicas razones, a Panamá le interesa captar el reshoring, entonces la pregunta obligada es:  ¿se estará moviendo la industria en ese sentido o sólo nos estaremos ilusionando? Veamos.

    El Boston Consulting Group, en su encuesta global 2019 a compañías manufactureras, determinó que:

    1-            Más de la mitad de los ejecutivos encuestados informaron que estaban planeando o considerando actividades de reshoring en los próximos cinco años.

    2-            Notablemente, el 97% dijo que considerarían tener una fuente nacional para la producción de piezas si el precio y la calidad fueran competitivos con los proveedores extranjeros.

    3-            Además del creciente atractivo de los mercados estadounidenses, la imprevisibilidad de los aranceles y las regulaciones comerciales y los aumentos inesperados de los costos  en las diversas locaciones por el mundo, han colocado a las empresas que realizan estos negocios internacionales en una situación de alerta.

    4-            La encuesta confirmó que desde el 2017 al 2018, el número de empresas que operan en múltiples ubicaciones globales disminuyó en un 10%.

    Ahora bien, ya con esa foto pre-Pandemia, el Índice Global de Riesgo de Manufactura 2020 de Cushman & Wakefield lo complementa como una herramienta indispensable para poder analizar con fundamento qué tanto podemos esperar de un impulso económico al país mediante la Ley anunciada.

    ©2020 Cushman & Wakefield.

    Clasificación global, primeros quartiles

    China conserva la primera posición en la clasificación que no considera el impacto de la pandemia actual. La diversificación combinada con un avance en la cadena de valor para centrarse en las telecomunicaciones, la alta tecnología (el 40% de los robots producidos en todo el mundo se fabrican en China) y las computadoras han ayudado al sector manufacturero chino a mantenerse un tanto resistente a las guerras comerciales.

    Las regiones manufactureras clave en China incluyen Guangdong y Jiangsu, que se centran en componentes electrónicos y automotrices, mientras que Zhejiang y Liaoning se centran en productos químicos y recursos naturales.

    A pesar de estar también en el centro de las guerras comerciales actuales, Estados Unidos ha mantenido el segundo lugar en el ranking de referencia de este año. Al igual que China, EE. UU. ofrece un gran mercado de consumo, amplia oferta laboral, incentivos tanto a nivel federal como estatal, así como una red de infraestructura establecida (aunque menos moderna que China). Con la rápida adopción de la tecnología en los procesos de producción, los EE. UU. y su fuerza laboral de mayor costo podrían comenzar a estar mejor alineados para competir con China por los empleos de manufactura. El volumen de la actividad manufacturera en los EE. UU. está impulsado principalmente por las industrias de petróleo y gas, productos químicos y automotrices en Louisiana, Texas y Carolina del Sur, respectivamente.

    Este año, en el ranking de referencia, India subió al tercer lugar desde el cuarto lugar el año pasado. Ya establecida en productos farmacéuticos, químicos e ingeniería, que son el foco de las guerras comerciales entre Estados Unidos y China, India se beneficiará de cualquier reubicación de plantas desde China a otras partes de Asia. Sin embargo, las reformas a las leyes de tierras y laborales son críticas para el éxito de la India como un lugar de fabricación global.

    Si bien la India representa solo una pequeña parte de la fabricación mundial (1,68%), su industria farmacéutica abastece más de la mitad de la demanda mundial de vacunas y el 25% de los medicamentos en el Reino Unido, según un informe de julio de 2019 de la India Brand Equity Foundation.

    Las regiones clave en la India con una alta actividad manufacturera incluyen Andhra Pradesh con un enfoque en los negocios agrícolas y el papel y el embalaje, mientras que más recientemente regiones como Gujarat y Uttar Pradesh han experimentado una importante afluencia de inversiones en componentes electrónicos y tecnología de comunicación.

    La República Checa subió en el ranking de referencia al cuarto lugar. La fuerte inversión extranjera directa en el sector manufacturero checo ha permitido desarrollar una moderna red de infraestructura con fuertes vínculos con Alemania. Más específicamente, antes de la pandemia, los mercados laborales en Katowice (suroeste de Polonia), el norte de la República Checa y Eslovaquia habían sido muy ajustados con una tasa de desempleo casi nula, unos aumentos salariales significativos y una alta rotación de empleados. El shock económico causado por los bloqueos podría potencialmente aliviar las condiciones del mercado laboral que, hasta ahora, han presionado a muchos fabricantes para que consideren ubicaciones más al este. Además de una infraestructura bien desarrollada, la región de ECO es parte de la UE y tiene una de las densidades más altas de trabajadores manuales calificados en Europa.

    Qué elementos son los tomados en cuenta para el offshoring o reshoring en la Industria manufacturera.

    Como en cualquier otra industria, los elementos decisorios son tres: las condiciones de la misma, los costos laborales y el riesgo de la locación de la industria.

    ©2020 Cushman & Wakefield.

    Condiciones: salvaguardia de líneas de producción y cadenas de suministro

    Después de la Segunda Guerra Mundial, en respuesta a la expansión del  mercado consumidor europeo y la mano de obra barata en Asia, la globalización de la industria de la manufactura alimentó una larga ola de deslocalización. Mientras que a principios de la década de 1950, los EE. UU. representaron el 40% de la fabricación global de bienes, ese porcentaje se fue diluyendo más tarde con la entrada en competencia de Europa y los países asiáticos; y desde el final de los 70 y acelerando a través de la década de 1990 y en el 2000, China ha sido el destinatario de la mayor parte de la deslocalización de la producción de los países desarrollados.

    De 2000 a 2018, las exportaciones de China aumentaron casi cinco veces a US $ 1,2 billones con su cuota mundial de participación en aumento, del 3.9% a 28.4%.

    La pandemia de COVID-19 ha subrayado la vulnerabilidad del sector manufacturero arraigada en su dependencia de líneas de producción globales y cadenas de suministro.

    El golpe más fuerte, la industria automotriz mundial se enfrenta a una crisis sin precedentes. En Europa, la mayoría de las plantas de automóviles se cerraron temporalmente debido a la caída de la demanda, la escasez de oferta, las medidas gubernamentales y los casos de infecciones por coronavirus y cuarentenas entre sus empleados. Un número ahora está comenzando a reabrir, pero pasará un tiempo antes de que alcancen los niveles de producción pre-Covid-19.

    Una de las mayores preocupaciones y dudas es cómo balancear entre la localizaciones alejadas y las entregas a tiempo, impactadas por la irrupción del Covid 19.

    La respuesta más probable inmediata de los fabricantes será volver a tener más inventario. Hasta que se puedan reestructurar las cadenas de suministro y las líneas de producción, esta medida proporcionará más flexibilidad y menos vulnerabilidad a las interrupciones en caso de una segunda ola pandémica o períodos de bloqueo prolongados.

    Más allá del desafío actual pandémico, los nuevos acuerdos comerciales (por ejemplo, BREXIT, TLCAN) y las guerras comerciales, estaban aumentando los aranceles comerciales tanto para los productos terminados como para las materias primas, lo cual ya estaban eliminando algunas de las ventajas de los bajos costos de la deslocalización.

    Dado que la fabricación mundial se ve significativamente interrumpida por la pandemia actual, las condiciones están ahora maduras para que los fabricantes mundiales de piezas y productos terminados avancen con las discusiones y planes de relocalización previos al COVID-19 en curso. El reshoring acortaría las cadenas de suministro, reduciendo efectivamente los largos plazos de entrega, dando así a los fabricantes un mayor control sobre las cantidades de producción para permitir una mayor flexibilidad en respuesta a la demanda. Además, la automatización, la robótica y la impresión 3D hacen de la relocalización una solución viable en términos de costos, que ya era una preocupación pre-pandémica para los fabricantes en respuesta al aumento de los salarios en China y otros países asiáticos.

    La mayoría de los países quieren tener un sector manufacturero fuerte que genere puestos de trabajo de diversas maneras. En general, los empleos de manufactura directa no son más altos que el sector de los servicios, pero como las empresas manufactureras tienden a gastar más en investigación y desarrollo, existe el potencial de generar empleos de mayor valor en innovación y propiedad intelectual.

    Por muy factible que sea la solución, el reshoring a escala masiva no es realista por ahora; a mediano plazo, la solución parecería ser la localización del abastecimiento de componentes en forma de reshoring o, si no es factible, cerca de los países que están más cerca geográficamente.

    Escenario de Costos

    Las clasificaciones de escenarios de costos de este año reflejan el amplio impacto de la guerra comercial entre Estados Unidos y China en el posicionamiento regional. Mientras que China mantiene su posición de liderazgo, Vietnam e India saltaron a la segunda y tercera posición respectivamente. A medida que crecieron los salarios mínimos en China, más pedidos de productos intensivos en mano de obra como ropa, juguetes y zapatos se trasladaron a lugares menos costosos en India, Bangladesh, Myanmar y Vietnam.

    Sin embargo, a pesar de la iniciativa del gobierno para atraer fabricantes, Vietnam e India no han podido realizar inversiones a la escala de China para construir y modernizar sus redes de infraestructura. Una amplia oferta de mano de obra, un mercado de consumo interno grande y en expansión, un bajo valor monetario e incentivos gubernamentales que incluyen tierras económicas, infraestructura gratuita y generosos incentivos financieros ayudan a asegurar la posición superior de China en la clasificación de costos.

    Escenario de Riesgos

    En la parte superior de la clasificación de escenarios de riesgo, EE. UU. y Canadá están bien posicionados para impulsar una aceleración en la reubicación. Los recursos naturales, los amplios fondos laborales, los incentivos federales y estatales, los grandes mercados de consumo y la infraestructura hacen que estos países sean competitivos, especialmente en un entorno global menos predecible y menos seguro.

    Sin embargo, el enfoque interno y la postura anti-comercio de la actual administración de EE. UU. rebajaron a EE. UU. del primer lugar en la clasificación del año pasado al segundo lugar este año detrás de Canadá. La transparencia, las inversiones en redes de infraestructura y la ausencia de preocupaciones geopolíticas contribuyeron a posiciones de mayor clasificación para Singapur y Alemania, tercero y cuarto respectivamente.

    Aunque todavía no se tiene en cuenta en los datos de este año, el aumento de los aranceles a las exportaciones alemanas que representan el 47% del PIB causó una marcada desaceleración económica en 2019, antes de la pandemia actual. A pesar de su conflicto comercial con los EE. UU., China todavía ocupaba el puesto número 5 en el escenario de riesgo. Dado el posible cambio posterior a la pandemia en las estrategias de abastecimiento y cadena de suministro y los riesgos geopolíticos en evolución, su clasificación puede fluctuar en el futuro. Sin embargo, es demasiado pronto para predecir con precisión qué tan rápido pueden ocurrir estos desarrollos o la importancia que pueden tener en las clasificaciones futuras.

    Concluyendo, el reshoring como estrategia, en un escenario Post Covid 19, se plantea como una propuesta que puede fortalecer la economía de un país, creando nuevas posiciones de trabajo, reduciendo el desempleo y ayudando a equilibrar posibles déficits comerciales. Esta iniciativa ha sido la estrategia de los últimos años en Estados Unidos y entre las razones argumentadas a su favor se mencionan la mejora de la calidad y consistencia de la producción, mejora de la capacidad de responder a las demandas de los clientes y reducir costos totales.

    Entonces, mientras el mundo de la manufactura ya estaba desde hace varios años dando señales del reshoring, parecería que en Panamá se va en sentido contrario intentando promover el offshoring justo cuando todos los países competitivos del sector están viendo cómo retener las industrias, o mediante medidas proteccionistas amparadas con la pandemia, reingresan las mismas a su propio país. No deja de ser una idea interesante, ¿pero por qué no entonces redefinir el marco institucional para que cualquier industria, sector, emprendedor, local, extranjero, pequeño o grande decidan invertir en el sector que prefieran y mediante una ley común para todos?.

    Fuente: Cushman & Wakefield. 2020 Global Manufacturing Risk Index.

  • ¿Qué lugares del mundo están ofreciendo grandes incentivos para visitarlos? Una idea para Panamá.

    Como sabemos, la industria del turismo ha sido uno de los sectores más afectados por el lockdown ocasionado por la pandemia del Covid-19. Aunque la mayoría de los viajes no esenciales están actualmente prohibidos, muchas regiones del mundo se han o están preparando para reabrir a los visitantes este verano. En un intento por atraer a los turistas, algunos lugares ofrecen beneficios tales como estadías gratuitas en hoteles, descuentos en pasajes de avión o en espacios turísticos como museos y parques temáticos. A continuación, podemos ver la lista de ofertas confirmadas.

    México

    Según la Asociación de Hoteles de Cancún, se está lanzando una nueva campaña, #VenAlCaribeMexicanoX2  o #Come2MexicanCaribbean, para promover destinos en el Caribe mexicano, que van desde Cancún a Cozumel.

    Los beneficios incluyen dos noches gratis y dos días gratis de alquiler de autos por cada dos noches pagadas por los huéspedes, estadías gratis para hasta dos niños cuando dos adultos reserven, así como 20% de descuento en los parques temáticos participantes, campos de golf y spas.

    Otras ofertas podrían incluir la cobertura de su boleto de avión si viaja con una compañía específica.

    Perú

    Además de Machu Picchu, el principal atractivo turístico de Perú, los turistas tanto nacionales como extranjeros, podrán visitar gratis desde el 1 de julio hasta el 31 de diciembre otros 54 sitios de interés cultural y 22 áreas naturales protegidas, como las Líneas de Nasca, Caral, Kuélap o Chan Chan.

    El Ejecutivo peruano destinó unos 5,8 millones de dólares para adecuar las instalaciones turísticas para prevenir contagios del virus SARS-CoV-2.



    Sicilia

    La isla mediterránea del sur de Italia, ha anunciado que ofrecerá pagar la mitad de los costos de vuelo de los visitantes y un tercio de los gastos de hotel para atraer a los turistas después del coronavirus. Sicilia también proporcionará entradas gratuitas a muchos de sus museos y sitios arqueológicos de clase mundial en la región.

    Según los informes, Sicilia ha perdido $1,09 mil millones desde que cerró fronteras a principios de marzo. El plan propuesto costará unos 50 millones de euros.

    Bulgaria

    Bulgaria siempre fue el destino perfecto de vacaciones económicas, y ahora se ha vuelto aún más asequible. El Gobierno de Bulgaria ha anunciado que reducirá del 20 al 9% el IVA que se aplica en hoteles y restaurantes, entre otras medidas, como el acceso gratuito a algunas playas y el uso de tumbonas y sombrillas para impulsar el país como destino económico entre viajeros internacionales.

    Las instrucciones también prevén que los hoteles cuenten con habitaciones especiales para aislar a clientes, que tengan la sospechas de haberse contagiados de COVID-19, hasta la llegada del equipo sanitario que haga las pruebas y decrete posibles cuarentenas.

    Chipre

    En la isla mediterránea de Chipre, los líderes del gobierno se han comprometido a brindar atención sanitaria gratuita y cubrir todos los costos de cualquier viajero que resulte positivo por coronavirusmientras está de vacaciones en la isla. En una carta enviada a los gobiernos, las aerolíneas y los operadores turísticos, los funcionarios chipriotas dijeron que cubrirían «alojamiento, comida, bebida y medicamentos para pacientes y sus familias» mientras estaban en la isla.

    El turismo representa el 13% de la economía de Chipre, y con una de las tasas más bajas de coronavirus per cápita en Europa, los ministros de turismo reiniciaron ya los viajes aéreos internacionales a principios de junio.

    Grecia

    El primer ministro de Grecia anunció en mayo que los impuestos sobre el transporte, incluidos los vuelos al país, se reducirán, en un intento por atraer a estos viajeros de vuelta.

    Aproximadamente la mitad de los 20 millones de visitantes anuales de Croacia llegan en julio y agosto y el turismo es responsable de al menos una quinta parte de su producción económica.

    Japón

    Las autoridades han desarrollado un programa para subsidiar los gastos de viaje que inyectarían $12.5 mil millones en la economía japonesa a partir de julio para financiar una iniciativa turística, con ofertas que incluyen cubrir la mitad del costo de las tarifas de avión y otros esquemas en discusión, lo que podría implicarofrecer hasta $184 por día en subsidios y vales.

    Sin embargo, actualmente estas medidas solo se aplicarán al turismo nacional, pero puede ser que se extienda a los turistas internacionales en los próximos meses.

    En país nipón experimentó una caída del 99,9% en visitantes durante abril en comparación con el año pasado, según datos del gobierno.

    Tailandia

    Tailandia por su parte, también ofrecerá a los turistas nacionales durante los próximos cuatro meses visitas gratuitas a funcionarios de salud y subsidios para habitaciones de hotel, comidas y transporte, dijo una portavoz del gobierno, aprobando medidas por valor de 22.4 mil millones de baht ($ 722 millones) para ayudar a la industria del turismo.
    El turismo representa más del 10% de una economía que, según las estimaciones de la agencia estatal de planificación, se reducirá entre un 5% y un 6% este año en su peor desempeño desde la crisis financiera asiática de 1997-98.

    Uzbekistán

    Uzbekistán lanzó la campaña «Viaje Seguro Garantizado», que ofrece a los visitantes $ 3,000 si se infectan con el virus durante su visita. Para ser elegible para la compensación, debe haber reservado su viaje con un guía turístico local.

    Hasta ahora, el país ha anunciado que está abierto a visitantes de países de bajo riesgo, como China, Israel, Japón y Corea del Sur. Los viajeros del Reino Unido y Europa deben poner en cuarentena durante 14 días cuando llegan.

    Las Vegas

    En Las Vegas, una iniciativa privada del CEO y desarrollador de dos hoteles-casinos, Derek Stevens, fue el sorteo de 1,000 vuelos gratuitos a la capital de los juegos de azar a medida que la ciudad vuelve a abrir a principios de junio. Derek Stevens, escribió que la promoción tenía como objetivo ayudar a estimular el turismo y recordar a los viajeros la diversión que podían tener en la ciudad.

    «Cuando comenzamos a reabrir nuestras puertas a través de la ciudad, estamos orgullosos de ayudar a revitalizar los viajes a Las Vegas mientras apoyamos a las aerolíneas en Estados Unidos afectadas por la crisis COVID-19», dijo Stevens. “No podemos esperar para traer visitantes a la ciudad de manera segura y recordarles por qué nos hemos ganado el título de ‘Capital del entretenimiento del mundo’. Y aunque nos encantaría que los visitantes pasaran por el centro de Las Vegas, principalmente queremos que la gente regrese a Las Vegas para experimentar las atracciones y servicios que lo convierten en uno de los mejores lugares de la Tierra”.

    Una idea para Panamá

    ¿Por qué no sumarnos a esta iniciativa internacional de promoción y apoyo al turismo local? Como sabemos, el gobierno está otorgando incentivos para ayudar a contener la situación crítica de la economía, por lo que la propuesta que hacemos continúa en ese sentido. El Canal de Panamá es uno de los mayores atractivos turísticos y entonces, ¿por qué no ofrecer al mundo, que las entradas serán libres hasta el 31 de Diciembre de este año?. Es una promoción que no cuesta dinero en marketing, la voz se corre sola y atrae los principales titulares de medios del planeta, como habrán podido ver en los lugares anteriormente citados.

    También, y por qué no, ofrecer los espacios gratuitamente del Centro de Convenciones, para todos los eventos corporativos extranjeros que se realicen en este país hasta Marzo del año que viene? claro, habría condiciones para ello: que se reserven anticipadamente los hoteles, la logística del evento y demás actividades relacionadas; de esta forma, se genera flujo en los hoteles tan necesitados del mismo en estos momentos y comienza a estimularse la actividad, al fin de cuentas, esos espacios estarán vacíos sólo generando gastos por un buen tiempo.

    Aunado a ello, podrían efectuarse alianzas entre operadores aéreos y hoteles a fin de exceptuar pagos de impuestos a quienes sumen días de playa a la oferta. Y el estado deberá dejar de cobrar esos impuestos al sector privado, al fin y al cabo, son quienes van a producir y quien debe hacer el sacrificio es el sector público. Hasta podría ser una buena idea que luego pasada la crisis las cosas continuaran de la misma forma, aunque por ahora, sería mucho pedir y debemos concentrarnos en cómo promocionamos el turismo panameño en su hora más oscura.

  • Índice de flexibilidad laboral 2020: los responsables de las políticas deberán responder a las necesidades del mercado, sino el mercado lo hará por ellos

    Por tercer año consecutivo, el Instituto de Mercado Libre de Lituania y sus organizaciones asociadas presentan el Índice de Flexibilidad de Empleo 2020 que clasifica a un total de 41 países que son miembros de la Unión Europea (UE) o la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE). )

    El índice muestra que los EE. UU., Japón, Nueva Zelanda, el Reino Unido, Canadá e Irlanda ofrecen el mayor grado de libertad para negociar entre empleados y empleadores. Francia, Luxemburgo y México ocupan el puesto más bajo en términos de flexibilidad en el empleo de personas.

    El Índice de Flexibilidad en el Empleo 2020 también sugiere que los formuladores de políticas son reacios a responder a las necesidades cambiantes del mercado, ya que el análisis de los datos del Índice muestra poco o ningún cambio en las regulaciones nacionales durante el último año. Corresponde aclarar que este Índice fue realizado con data colectada obviamente antes de la Pandemia, la que viene a cambiar en forma drástica cualquier costumbre o indicador previo.

    Sin embargo, y a pesar de ello, este Índice muestra que los países líderes a nivel global, que disfrutan de mercados laborales relativamente flexibles,  se esfuerzan por continuar liberando cada vez más su mercado laboral y son los que cosechan los beneficios de la flexibilidad, mientras que aquellos por debajo del promedio parecen estancarse y no sólo en términos de liberalización del mercado laboral, sino en los resultados de productividad. Esta mayor o menor intervención estatal en el mercado laboral, se refleja también en la economía. La burocracia acompaña en general la tendencia ideológica errónea proteccionista, ya que a mayor intervención en el mercado, peores resultados demostrados.

    Ello es así dado que en virtud de los cambios tecnológicos y demográficos, el mercado laboral global se está volviendo más dinámico y diverso. Es evidente la creciente necesidad de más flexibilidad: la movilidad de los trabajadores está aumentando, al igual que la capacidad de elegir trabajos que coincidan con las habilidades e intereses de los trabajadores. Una mayor flexibilidad en las relaciones laborales permitiría a los actores del mercado adaptarse a esos cambios de manera más eficiente. Y si esto era una realidad antes de la Pandemia, se convierte en mandatorio ahora mismo.

    “Los encargados de la formulación de políticas en los países con clasificaciones más bajas, podrían considerar la posibilidad de revisar las regulaciones, con el fin de garantizar una mayor flexibilidad y atractivo para las inversiones locales y extranjeras”, dice Karolina Mickutė, investigadora líder del Index en el Instituto Lituano de Libre Mercado.

    El estudio sugiere que los cambios en los mercados laborales están igual ocurriendo más rápido de lo que las leyes pueden reflejar.

    “Las formas de empleo están cambiando y los trabajadores se están volviendo más móviles. Como observa la Comisión Europea, éstos crean la necesidad de una mayor flexibilidad de las regulaciones. Las leyes laborales no deben atascarse en tiempos de desaceleración económica. La flexibilidad se vuelve particularmente importante. Desafortunadamente, las regulaciones extremadamente rígidas se justifican en el terreno de la protección de los trabajadores, pero pueden tener el efecto contrario, de reducir la competitividad económica y las inversiones. Si queremos más empleos, salarios más altos, mejores condiciones de trabajo y más poder de negociación para los empleados, necesitamos inversiones y negocios”, señala Edita Maslauskaitė, Presidenta interina del Instituto de Libre Mercado de Lituania.

    El Índice de Flexibilidad de Empleo 2020 se produce en colaboración con grupos de expertos independientes en Bulgaria, la República Checa, Estonia, Polonia y Eslovaquia con base en la metodología y los datos del Banco Mundial de 2019. Los países se clasifican comparando las regulaciones de contratación y tiempo de trabajo, las reglas de la indemnización, regulaciones  y los costos de la misma.

    Analizando el Índice, podemos ver que los países citados siempre como modelos a seguir, son precisamente aquellos que más flexibles son a la hora de contratar, mantener y despedir empleados. En los primeros diez lugares de la tabla figuran Estados Unidos, Japón, Nueva Zelanda, Reino Unido, Canadá, Irlanda, Dinamarca, República Checa, Bulgaria y Suiza. Una curiosidad es que Noruega, ocupando el puesto 15, en años previos ostentaba puestos más bajos (21). Ello explica que el país ha venido realizando reformas sutiles, pero pro mercado, desregulando, para seguir captando inversiones que les generan puestos laborales. El mismo caso parece ser el de Lituania o Australia o Nueva Zelanda con el puesto 3 de flexibilidad laboral.

    Ahora bien, todos los medidos en este Índice son los países que son considerados desarrollados o más ricos. En esa tabla sólo figuran de América Latina, Chile, con una posición por debajo de la media (25 de 41) y México con muy baja performance (al igual que Francia), sobre el final de la tabla. Y si ellos están así, ahora podrán imaginar cómo estaría hipotéticamente Panamá en esa lista: muy malos resultados.

    El problema con Panamá es que los resultados que refleja en los rankings latinoamericanos (el segundo puesto luego de Bolivia), sobre productividad laboral, señala que la rigidez es especialmente sobre los denominados costos de cierre, por la razón que fuere y los denominados beneficios laborales, ambas situaciones combinadas, es decir, Panamá ha conquistado lo mejor de los mundos.  Esos sobrecostos prácticamente no existen en el mercado laboral de la OCDE más los US.

    Por ejemplo, el costo de cierre mexicano podría considerarse alto (en números promedio, 10 meses/indemnización por contratos de 10 años de antigüedad), Panamá más o menos igual.  Pero indemnización no es lo mismo que sobrecosto debido a la regulación de protección. La indemnización funciona contra el despido con o sin causa, el sobrecosto  regulatorio de protección es muchísimo mayor en el caso panameño (antigüedad, vacaciones, décimo tercer mes, preavisos, seguro educativo). Sin embargo, mientras México otorga 6 días por año trabajado de vacaciones (tomadas luego de concluirse el primer período) incrementándose 3 días por cada ciertos años de antigüedad, en Panamá se deben pagar 30 días de vacaciones apenas concluido el mes 11 de contrato (art.54).  En República Checa, una de las regulaciones más rígidas en despido, aunque no por ley, el tiempo de vacaciones es bastante parecido al panameño por ejemplo, aunque se otorgan por período vencido anual (un mes anual por cada 12 meses efectivamente trabajados); pero la indemnización por despido en Chequia es sólo de mes y medio salarial. Y no existen los llamados sobrecostos regulatorios como el panameño con décimo tercer mes, o situaciones como antigüedad y demás cláusulas de protección al trabajador.

    Lo que puede leerse como conquista de derechos, en realidad es una barrera muy alta en riesgos empresariales, que podían superarse con resignación en los tiempos que fueron creados por ley y bajo mercados protegidos. Pero hoy día, con la fuerte movilización laboral, trabajos remotos, tecnología aplicable y mercados altamente competitivos, esas conquistas le juegan en contra por ejemplo, a la secretaria que es reemplazada fácilmente por una operadora automática telefónica, al diseñador gráfico que debe competir con un mundo de diseñadores que se ofrecen en Upwork; a los obreros que deben competir con máquinas de impresión 3D concreteras; o como el mismo gobierno ha implementado, esas plataformas llamadas Rosa o similares, que demuestran a cabalidad que no se necesitan operadoras humanas para resolver un problema incluso complejo como un diagnóstico previo.

    Y tal como el mismo gobierno ha hecho, lo mismo hacen las inversiones, sean locales o extranjeras; eligen la eficiencia de jurisdicciones donde su exposición al riesgo sea menor. Porque si la empresa requiere reconvertirse, leyes flexibles le ayudarán rápidamente a ello; lo mismo si debe cerrar porque su lectura del mercado fue mala o porque una situación imprevisible, como el Covid 19, lo hacen cerrar, debe poder mantener aún sus recursos para volver a aventurarse en otro emprendimiento y así seguir generando empresas y plazas de empleo. Con el actual Código Laboral, esa situación es imposible hoy día y lo veremos muy pronto en las calles si no se hace nada para emparcharlo con la rapidez que se necesita ahora mismo y mientras tanto ir por una reforma integral.

    Concluyendo, el Índice presentado muestra que los países que generan más empleo (y formal), bienestar y calidad de vida para sus ciudadanos, son los que poseen condiciones laborales flexibles. Y que incluso aquellos que poseen buenos indicadores, se esfuerzan más para seguir siendo atractivos a la inversión. Con la Pandemia, si se quiere ser atractivo para la inversión, local o extranjera, compitiendo globalmente por esos escasos recursos, se deberán hacer obligadamente las reformas, y cuanto antes se hagan, mejor, antes de quedarnos sin inversiones y sin empleos.

  • Las falsas premisas

    Desde prácticamente el inicio de las medidas contra el Corona Virus, el latiguillo del gobierno ha sido “conservar los empleos”, al mismo tiempo que regulaba por Decreto, algo ciertamente ya permitido por Ley, sobre la cesantía temporal de los contratos laborales.

    Lo cierto es que mientras se cerraban las actividades comerciales consideradas “no esenciales” por el equipo a cargo de gobernar, las empresas en esa consideración, tuvieron que hacer frente a gastos corrientes difíciles de obviar y trazar planes para una reapertura diferente, en tiempos medianamente previstos.

    Pero la cuarentena se extendió y demasiado, de 40 días a unos 100 por ahora. Con ello, las consecuencias económico-financieras comenzaron a presionar a dueños y gerentes sobre qué hacer ante un escenario cada vez más incierto y riesgoso.

    Y la falsa premisa mientras tanto manteniéndose incólume ante el mismo entorno empresarial. ¿Qué quiero significar con esto? La premisa es falsa porque en primer lugar no se puede decidir en forma uniforme  y desde un organismo centralizado, sobre la complejidad y diversidad de una sociedad, (¿acaso para el chichero su actividad no es esencial para alimentar a sus hijos?); y segundo, la premisa sigue siendo falsa porque sin empresas no hay empleos posibles.

    Y no se ha hecho nada para preservar la premisa correcta, que es crear las condiciones para dejar  que el mercado fluya en un entorno libre y amigable. No se ha hecho nada para que explote y se libere la energía creativa de las personas y se adapten a un entorno altamente riesgoso. Y el castigo cae ahora sobre las empresas, porque se vence su plazo legal para los contratos laborales cesados y ante la incertidumbre, tendrán la horrible disyuntiva si asumir el pasivo laboral que les ha generado la situación o intentar mantener la empresa a flote bajo otros escenarios, esperando una recuperación. Es horrible, porque en las dos situaciones se pierde: si se decide reestructurar, y la negociación no funciona entre empresas y empleados, rige el marco legal actual y la empresa pierde, debe cerrar o irse a litigio. Los empleados tendrán por un tiempo liquidez para pagar sus deudas o consumir nuevamente, pero posiblemente no encontrarán otro trabajo por mucho tiempo, porque no habrá empresas que los generen. Esta situación donde unos ganan y otros pierden, es típica en mercados altamente intervenidos, no así en una sociedad libre donde todos ganan. Es típica en sociedades donde se crean enemigos en lugar de cooperadores. Y mientras el enemigo siga siendo el empresario, no hay sociedad próspera posible.

    Esperaba algún anuncio en la vía de migrar hacia mercados más desregulados; un anuncio de una reforma laboral, un anuncio de una reforma fiscal real y un anuncio de desburocratización del sector público, requisitos claves para atraer inversión genuina, sea local o internacional;  pero lo único que escuché fue un largo enunciado de préstamos y créditos, que incluso por los montos, no van a contribuir mucho más que para pagar deudas atrasadas de los beneficiarios.

    Esta otra falsa premisa, de “estimular el consumo”, choca contra la realidad de una sociedad que ya no tenía capacidad de ahorro al inicio de la Pandemia, y estaba muy endeudada, de acuerdo a los números a la vista proporcionados por la Superintendencia de Bancos de Panamá, de los saldos de préstamo al consumo.  Si una familia o una empresa no pueden afrontar un mes sin tener ingresos, implica que no estaban generando ahorros; por algo surgió en forma inmediata la solicitud de moratoria. Y sin ahorro, no hay consumo posible. Lo que el gobierno piensa y piensa mal, es que a estas empresas y personas los préstamos anunciados les van a ayudar. Todo lo contrario, les están arrojando un salvavidas de plomo. Sólo van a contribuir a la falsa sensación de seguridad temporal de que pueden continuar la actividad normal como previa a la Pandemia. Lo cual podrá ser cierto para ciertas actividades, pero no para todas. Nuevamente, la pretensión del conocimiento de cómo funciona la totalidad de la sociedad y sin temor a equivocarse, es lo que causa juegos de suma cero. Y así no funciona la economía. La sociedad no necesita ayudas estatales, necesita que, al igual que Diógenes, no les haga sombra.

    Uniendo ambas falsas premisas, un pésimo diagnóstico da como resultado un peor remedio, que sólo va a agravar la enfermedad que no es la del Covid 19. Aunque es tarde, aún hay tiempo para explorar otras ideas, aunque sea para obtener resultados diferentes. Sino, haciendo siempre lo mismo, nos llevará siempre a los mismos resultados: cada vez más con más deudas y sin empleos genuinos o ingresos para honrarlas.

  • Analizando la situación crediticia panameña pre y post Covid 19

    En la guerra declarada contra el COVID-19 hemos perdido territorio en las últimas semanas. Esto se pone de manifiesto principalmente por el notable aumento en el número de contagios diarios y por estar llegando al punto límite del Sistema Sanitario, en cuanto a la capacidad disponible de las unidades de cuidado intensivo, entre otras cuestiones relacionadas que no son noticias alentadoras.

    De esta batalla, mucho se habla. Pero mientras tanto, ¿qué está pasando con la otra batalla? La de la Pandemia Económica, que poco se escucha. El avance del enemigo viene en franco crecimiento y el contrataque, ¿dónde está?

    Veamos cómo se encuentra la situación crediticia del Sistema Bancario Nacional en el primer cuatrimestre del 2020, con casi dos meses de impacto del COVID-19, comparado con años anteriores.

    Según las estadísticas de la Superintendencia de Bancos de Panamá, el Saldo de Crédito Hipotecario ocupa actualmente el primer lugar con un 32.7% (17,96 Millones) del monto total de crédito, seguido en segundo puesto por el de Créditos al Sector Consumo Personal con un 22.7% (12,129 Millones) y en el tercero se encuentra el Crédito al Comercio Local con el 20.49% (11,340 Millones).

    De las ocho tipologías de crédito que componen el Saldo Total del Sector Privado, el 75.6% (poco más de las tres cuartas partes) se concentra en las tres áreas ya mencionadas lo que  me lleva a pensar que gastamos mucho, pero que invertimos poco en producción.

    En esta ocasión me voy a concentrar en el Saldo de Crédito para el Consumo Personal, que se encuentra distribuido actualmente en Créditos Personales, absorbiendo dos tercios del saldo total (66.8%); el tercio restante se divide entre Tarjetas de Crédito, con el 19.4% y financiamiento para automóviles con el 13.8%.

    El volumen de Préstamo Total, viene creciendo en forma prácticamente constante desde el año 2013, con un registro en abril de 43,391 millones, para llegar a los 55,771 millones en el 2020. Por lo que sufrió un incremento diferencial en ocho años de 21,380 millones, con una variación porcentual de 62.8%. (barra en gris del siguiente gráfico 1). Esto representa un crecimiento promedio anual del Préstamo Total de 7.8

    En el mismo periodo, el Saldo Total de Créditos para el Consumo tuvo un comportamiento similar, aunque mucho más acelerado.Veamos: En el 2013 el saldo fue de 6,498 millones, aumentando para el 2020 a 12,544 millones. Por lo que sufrió un incremento diferencial en ocho años de 6,046 millones, con una variación porcentual de 93.04%. (barra oscura del gráfico).

    Esto representa un crecimiento promedio anual del saldo de crédito para consumo de 11.6%, casi el doble más que el crecimiento promedio  del PBI Panameño y poco más (3.8%) del volumen de Préstamos totales.

    De aquí se puede decir que el panameño crece en base al  endeudamiento y no por su ahorro.  Este comportamiento es similar al adoptado por la administración del Estado, tal y como lo dejo entrever el Ministro de Economía hace una semana en su presentación ante los Diputados.

    Al comparar el Saldo de Crédito para Consumo con el volumen de Préstamo Total, la relación porcentual (números blancos del gráfico) en el 2013 fue de 18.9% pasando a 22.5% en el 2020, siendo el diferencial para el periodo de ocho años de 3.6%.

    Si bien los Saldos en valor absoluto vienen aumentando a un ritmo prácticamente constante desde el 2013, en el primer cuatrimestre del 2020 se denota una leve desaceleración.

    En los meses subsiguientes se puede esperarpor un lado, un estancamiento parcial en los Saldos de Créditos, debido a las acciones Covid impulsadas por el Estado (Poder Ejecutivo y Legislativo) que impactan directamente sobre las amortizaciones, provocando una dilación de los plazos de vida crediticios. Cabe destacar que los intereses siguen corriendo: o se pagan ahora o se acumularan al saldo deudor, dependiendo esto de las políticas que apliquen los bancos o la negociación que hagan con sus clientes.

    Por otro lado, el Total del Préstamo se verá afectado de la misma manera, debido a la disminución de la oferta crediticia de los bancos (¿no están extrañando las llamadas por teléfono, correos y mensajes?) y de la demanda de nuevos créditos en general por parte de los clientes, que se han visto afectados en sus ingresos por la paralización de la actividad económica, por ende, de su liquidez o capacidad financiera.

    Este último punto no solo afecta a la demanda, sino que también pudiera tener un impacto directo en el cumplimiento de los compromisos crediticios asumidos, debido a la disminución de la capacidad de pago de los clientes, reflejándose en el futuro en los resultados de la Calidad del Crédito.

    En tal sentido me voy a remitir a la visión de los Bancos que monitorean continuamente los Saldos Vencidos y Saldos Morosos, para reaccionar al riesgo por medio de Provisiones para Prestamos.

    En el gráfico se puede apreciar el crecimiento de la Cartera de Préstamos del Sistema Bancario (barras grises), que se han ido incrementando en forma continua desde el 2013 al 2019, sufriendo una caída del 2.25% en el presente año.

    Esto último es posiblemente una consecuencia atribuible a la guerra del COVID-19, reflejando la situación de oferta y demanda que comentaba en párrafos anteriores.

    En cuanto a la Provisión para Prestamos (barras azules) se ve una cierta tranquilidad entre el 2013 y 2017, con montos que oscilan entre 484 y 712 millones, manteniendo una relación porcentual con el monto de la Cartera cercana o por debajo del 1%. En el año 2018 se denota un importante incremente, sobrepasando los 1,000 millones con una relación porcentual con el monto de la Cartera de 1.40% (0.45% más que el año anterior) para continuar aumentando progresivamente (1.59% en el 2019, 0.19% más) hasta llegar al 2020 a un monto de 1,456 con una relación de 1.89% (0.30 más que el 2019).

    Esta reacción de los bancos es posiblemente una consecuencia directa del estado de riesgo latente de los Saldos Vencidos y Morosos, que los obliga a aumentar la provisión cuando aumenta el riesgo, con la finalidad de preservar la salud del Sistema Bancario Nacional.

    Aquí se pone de manifiesto que ya el año pasado el Sistema Bancario había identificado un aumento del riesgo y que en el primer cuatrimestre del presente año se está agravando.

    Como ya expresé, la capacidad de pago de los clientes se está viendo afectada por la situación del COVID-19, por lo que los riegos de pagos aumentan, así que es lógico esperar que la Provisión Bancaria también aumente.

    El aumento de la Provisión no solo perjudica a los bancos, ya que al tener que provisionar más les quita disponibilidad de dinero, sino que también perjudica a los clientes, debido a que frente a la reducción de disponibilidad para préstamos, el dinero se hace más escaso y por ende, caro en el tiempo, es decir que aumentan los intereses.

    Por otro lado, mientras se mantenga estable el pago de los intereses generados por los créditos, los bancos no se verán tan perjudicados, ya que las medidas impulsadas hasta el momento, prologan la vida de los créditos actuales. Hoy el problema surge, si la capacidad de pago de los clientes disminuye al punto de no poder hacer frente al pago de los intereses y en el futuro, cuando se supere la crisis del virus, de afrontar los compromisos completos de los saldos adeudados.

    Esperemos los resultados de los próximos meses de mayo y junio, en donde se reflejará la real situación económica del país en Pandemia, por lo que se podría augurar un agravamiento en la situación Crediticia de Panamá.

    Por el momento no queda otra que seguir adelante, poniendo los privados lo mejor que tenemos para sobrevivir; es difícil pero se debe tratar de pagar lo que la salud financiera le permita, no postergar ni dilatar hacia adelante si tiene capacidad de pago ahora mismo. Tener un presupuesto es clave, especialmente ahora. Para administrar su presupuesto, debe identificar sus ingresos probables  de aquí al próximo año y los gastos indispensables, por ello es  importante identificar sus necesidades versus sus deseos, tomando muy en cuenta que tradicionalmente los próximos meses siempre han sido los de mayor gasto en Panamá y este año no deberían serlo lastimosamente. Durante este período incierto, trate de evitar pedir prestado dinero adicional tanto como sea posible. Si debe pedir dinero prestado, asegúrese de comprender el costo de los diferentes productos de crédito antes de tomar una decisión, y pida prestado solo lo que necesita.

    Si la iliquidez o el efectivo disponible está siendo algo dificultoso de obtener, entonces es posible que deba considerar una estrategia más agresiva para salir de la deuda. Busque opciones para la consolidación de deudas o comuníquese con un asesor de crédito para analizar sus opciones con un profesional calificado.

    Asegúrese de comparar todas las opciones de préstamo y sus costos, tasas de interés y plazos de reembolso antes de elegir un producto de crédito. De lo contrario, contratar un nuevo crédito costoso ahora podría crearle más problemas financieros en el futuro.

    Una recesión económica como la estimada, va a conducir a un mayor desempleo, lo que significa menos seguridad laboral para todos. En este tipo de economía volátil, es mejor tomar medidas para reducir la mayor cantidad de deuda posible. Esto elimina las facturas de las que debe preocuparse y los pagos de deudas que están consumiendo ingresos.

    Los efectos económicos a largo plazo de COVID-19 pueden ser de largo alcance. Es posible que desencadene  otra recesión global. Con eso en mente, es importante apuntalar sus finanzas contra la inestabilidad económica a largo plazo.

    Si se encuentra en situación de quiebra, cierre o necesita saber cómo enfrentar o gestionar su empresa en la incertidumbre, no dude en consultarnos en Goethals Consulting. Este asesoramiento es online en tiempo real y por un máximo de 50 minutos por sesión. Para concretar su cita, escríbanos a info@goethalsconsulting.com o llamar a 6229-2530 o 6679-2750.

  • Los millennials pueden estar preparándose para matar Wall Street

    Los Millennials son una generación que ha sido moldeada por fuerzas recesivas. Con los niveles de empleo desde la pandemia de COVID-19 ahora volviendo a niveles de comienzos de siglo, los Millennials, que ya han pasado por una recesión posterior al 11S y otra después de la crisis financiera de 2008, ahora enfrentan otro episodio de lo que el Washington Post definió como «un crecimiento económico más lento desde que ingresó a la fuerza laboral que cualquier otra generación en la historia de EEUU». Esa dificultad incluye la incapacidad de recuperarse durante los períodos de expansión.

    La recesión que resultará de la pandemia del covid19 definirá la entrada al mercado laboral del grupo más joven de Millennials. Según el Washington Post: “El empleo milenial cayó un 16% en marzo y abril de este año, más rápido que en el caso de la Generación X (12%) o los baby boomers (13%) «.

    Las sombrías perspectivas de empleo y el lento crecimiento de los salarios habrán definido la vida laboral de toda una generación. Incluso antes de que COVID-19 golpeara la economía estadounidense, un estudio el año pasado encontró que: «Todos los hitos más importantes de la vida (matrimonio, hijos, propiedad de vivienda) han llegado de manera considerable más tarde para los millennials que para las 3 generaciones anteriores». La Reserva Federal de St. Louis descubrió que desde el comienzo de la Gran Recesión, los Millennials de más edad fueron la «única generación que se retrasó más entre 2010 y 2016».

    Con los efectos de COVID-19 a punto de volver a golpearlos, la generación menos preparada para otra recesión aplastante ya no tiene un patrimonio neto y la adopción de criptomonedas es la más alta entre la generación abandonada por el sistema. La generación Millennial podría ver la criptografía como una alternativa a una estructura económica volátil que les ha fallado repetidamente.

    No es una coincidencia, entonces, que el grupo demográfico con más probabilidades de ser los primeros en adoptar nuevas innovaciones sea también el que más necesita una ruta de escape a las libertades económicas que la criptografía puede otorgar.

    El 59% de los millennials tenía una visión positiva de Bitcoin como una innovación fintech. El grupo demográfico se adelantó al segundo grupo más entusiasta (de 35 a 44 años), casi dos veces más entusiasmados con la tecnología que las generaciones trabajadoras mayores y tres veces más positivo que los jubilados.

    Decimos que los millennials podrían estar preparándose para matar a Wall Street y las criptomonedas pueden ser la razón. ¿Por qué?

    Por un lado, los fuertes retornos de Bitcoin. Con los años, Bitcoin ha devuelto muchas más ganancias que las acciones. Incluso si alguien compró BTC en sus máximos históricos (con la excepción del último) y la persona HODL’ed (Hold On For Dear Life), esa persona estaría en verde.  Estos son rendimientos poderosos sobre todos y cada uno de los activos, acciones, bonos, derivados y monedas. De hecho, según CryptoManiaks, «una inversión de $50 en 2009 le habría generado $100 millones en el pico de Bitcoin en 2017».

    Ahora Bitcoin está cotizando alto nuevamente, y su red y adopción han aumentado. Hay servicios, aplicaciones y recursos de billeteras más fáciles de usar que sirven a Bitcoin. Los grandes inversores inteligentes y bien financiados están analizando seriamente la inversión en crypto.

    Bitcoin también se está convirtiendo en un elemento de cartera de jubilación. Los millennials aún están lejos de ésta, pero ya han vivido la crisis de la vivienda, causada por los banqueros y corredores que juegan rápido con acciones y otras clases de inversión «tradicionales» y «seguras». La mayoría de los millennials han visto inversiones «seguras», como casas rematadas judicialmente y acciones hundidas, así que quizás la volatilidad y el riesgo de bitcoin no son tan diferentes.

    El precio de Bitcoin comenzó en casi cero. Como una nueva clase de inversión, es natural que muestre fluctuación. Se llama «descubrimiento de precios», donde el mercado crece, madura y descubre el precio al que Bitcoin debería flotar naturalmente. Una vez que el mercado se extienda por todo el mundo y logre liquidez global, seguridad y orientación reguladora, evolucionará una industria de bitcoins más madura, con un precio más estable. Para cuando los Millennials alcancen los 68 años de edad, un mercado maduro de Bitcoin es una posibilidad clara.

    Además, 1 Bitcoin vale más de 1 onza de oro, y sigue aumentando. Este es un cambio significativo lejos de la lógica de inversión tradicional. La portabilidad, la seguridad y la naturaleza global de Bitcoin son cada vez más atractivas para aquellos Millennials que tienen una cantidad de dinero adicional para invertir.

    El comercio de criptomonedas a menudo puede ser una alternativa más fácil que el comercio de acciones. Además, el cifrado ofrece acceso las 24 horas a diferencia de un mercado de valores. Por lo tanto, los eventos que ocurren en la vida real tienen un impacto instantáneo en los precios.

    Los Millennials pueden estar matando a las industrias, pero eso es solo porque esas industrias no se han sabido adaptar. Esta generación están poniendo su fe y confianza en un mundo digital, y hasta ahora, les ha valido la pena inmensamente.