Categoría: Marcos Regulatorios

  • Los Tranques y el Desorden vial no son accidentales sino autoridad corrupta

    Escribo sobre el tema vial desde la perspectiva de haber presidido por cinco años la Comisión Intergremial de Tránsito y Transporte de la Asociación Panameña de Ejecutivos. También con el antecedente de haber escrito ensayos intitulados “Qué Funciona para Cambiar el Comportamiento Vial” y otro intitulado “Retenes y Cateos”; y, vale decir, que no es un tema que abordo sin experiencia en ello. Y también vale acotar que por muchos años fui director de seguridad aérea y que la seguridad aérea y terrestre tienen mucho en común. El asunto es que hoy día, ya pasados mis 80 años, que ya no manejo sino me sacan a las vías, voy en disgusto al ver tanto desorden; desorden que, a todas luces, es producto de una inmensa irresponsabilidad de una entidad que muy mal llamamos “autoridad de tránsito” pues de autoridad no tiene nada, y paso a ampliar.

    La mayoría de los conductores de automotores no son locos o desquiciados, pero… entre esa mayoría existe una fracción que ciertamente podemos llamarles o locos o irresponsables que no creo respetan ni a su madre. Es lo mismo que ocurre en la población en general, en dónde la mayoría procura respetar las normas de convivencia sana y cuerda; pero… está esa minoría que ni siquiera responde ante las multas y es necesario cancelarles las licencias; y si insisten en conducir sin licencia y causan accidentes graves, llegar al confinamiento. El problema o reto en administrar un sistema de educación vial requiere de una legítima y verdadera autoridad; que es lo que no tenemos.

    Fíjense en la imagen que les presento, la cual estuvo en el Corredor Norte (CN) por años. desorden vialUn límite de 25 kph en plena vía y, más adelante, en la rampa de salida un límite de 30 kph. Por años a diario pasaban por allí los agentes de tránsito y, que siga el desorden. Por supuesto que nadie obedecía o peor, en esa época (2011) le preguntaba a vecinos acerca del aviso y nadie lo había visto. Según parece era invisible. Lo que sí ilustra es que era magnífico instrumento de una desordenada educación vial.

    Pero vayamos más allá en el Corredor Norte, que cuando abrió tenían un auto que se paseaba con un letrero que decía: “Paño izquierdo sólo para rebasar”. Ese era el inicio de un programa de educación vial en mano en autopistas, el cual quedó truncado y no pasó a sus siguientes fases, que debieron ser; fase 2, amonestaciones. Fase 3, las citaciones y multas. Fase 4, suspensiones de la licencia. Y, fase 5, al infractor consuetudinario o irremediable, según el caso, la cancelación de la licencia. Todo ello está en el reglamento, no de tránsito sino de adorno.

    Hoy, cuando me llevan desde Las Cumbres al centro o Costa del Este no veo un agente. Y si lo veo, típicamente es cometiendo el delito de retenes coimeros. ¿Creen ustedes que las autoridades superiores, el director de la ATTT, en ministro y más arriba, no están al tanto de esta barbaridad? Del hecho de que muchos agentes de la ATTT no pasan de ser asaltantes de camino, que nada hacen por la seguridad vial.

    Hace años estuvo en Panamá Mart Laar, dos veces primer ministro de Estonia, invitado por nuestra empresa. Un día, en mi auto y en el desorden, le pregunté: “¿Tienes este problema en Estonia?” Me contestó: “Teníamos, despedimos 1/3 de los agentes, entrenamos y equipamos al resto y hoy el ordenamiento vial es impecable”. Estonia, que tenía un IPC menor que el de Panamá en la época con Rusia, hoy día nos dejó en la polvareda de su desarrollo y ordenamiento.

  • Oracle, TikTok y la encrucijada del algoritmo: ¿solución real o maquillaje regulatorio?

    Este mes, tras años de disputas y presiones legales sobre TikTok y su matriz china ByteDance, surge una posible solución que pretende resolver las preocupaciones de seguridad nacional de Estados Unidos sin llegar al extremo de un impedimento total de uso: un acuerdo en el que Oracle ejercerá un rol central en el control del algoritmo de recomendación («recommendation engine»), aunque no necesariamente adquiriendo el control total sobre él.

    Lo que se propone

    Básicamente, el plan contempla la creación de una entidad estadounidense que tenga la mayoría de participación en las operaciones de TikTok en EE.UU., con inversores como Oracle, Silver Lake y Andreessen Horowitz liderando ese consorcio. ByteDance mantendría una participación minoritaria. Además, se prevé que Oracle proporcione servicios de seguridad, gestione los datos de los usuarios estadounidenses y supervise el algoritmo para garantizar que no haya puertas traseras (backdoors) o influencias indebidas desde China.

    También se menciona que se licenciaría el algoritmo, o se recrearía una versión del mismo bajo supervisión estadounidense, con un nuevo directorio mayoritariamente norteamericano.

    Tensiones legales y críticas

    Aunque parece un avance pragmático, hay varios retos y críticas que ponen en duda si esto realmente garantiza seguridad o si simplemente sirve para salvar las apariencias:

    1. Control real vs. control nominal
      Aunque Oracle y otros inversores estadounidenses tendrían roles de supervisión, críticos advierten que mantener a ByteDance con alguna participación y preservar la licencia del algoritmo pueden significar que el «corazón» de TikTok permanezca bajo influencia china. Eso podría entrar en conflicto con leyes estadounidenses que exigen que aplicaciones con potencial de control extranjero no tengan ningún mecanismo que permita tal influencia.

    2. Cumplimiento legislativo
      El Congreso estadounidense aprobó leyes que exigen que ByteDance divida su participación o transfiera completamente ciertas funciones críticas, especialmente la operación del algoritmo de recomendación, para evitar riesgos de propaganda, espionaje o manipulación de información. Cualquier acuerdo debe respetar esas leyes, o enfrentará desafío judicial.

    3. Auditoría, auditoría y más auditoría
      Una parte esencial del acuerdo será asegurarse de que el código fuente del algoritmo pueda ser auditado, que Oracle tenga visibilidad y capacidad para supervisar actualizaciones, y que no existan backdoors ocultas que permitan acceso no autorizado.

    4. Riesgo de complacencia política o interpreta­tiva
      Algunos legisladores advierten que el gobierno podría interpretar de forma laxa los términos del acuerdo, permitiendo licencias o concesiones que en la práctica mantengan control extranjero encubierto. También está la presión de lograr un arreglo rápido para evitar el ban de TikTok mientras se obtienen ventajas políticas.

    Impactos potenciales

    • Usuarios y privacidad: Si bien se promete mayor protección de datos, el control algorítmico significa que se tiene que asegurar que los datos de usuarios no sean accesibles por partes no autorizadas. Las jurisdicciones tienen estándares distintos, y el riesgo está en que, aunque los servidores estén en EE.UU., quien codifica o mantiene el algoritmo (o lo licencia) pueda tener influencia externa.

    • Innovación tecnológica: Podría forzar a ByteDance a separar funciones, lo que podría generar versiones distintas del algoritmo para EE.UU. vs resto del mundo, con costos técnicos, de mantenimiento y coherencia de servicio.

    • Precedente regulatorio: Este caso podría establecer una norma de cómo los gobiernos abordan riesgos de seguridad nacional relacionados con algoritmos, propiedad intelectual, licencias y derechos de autor, así como la soberanía tecnológica.

    Puntos críticos

    El acuerdo con Oracle puede verse como un compromiso posiblemente necesario para evitar un baneo, pero no necesariamente una solución limpia. La clave será que los documentos legales sean claros, que los términos aseguren vigilancia continua, transparencia, auditorías independientes, y que los intereses de seguridad nacional prevalezcan sobre presiones políticas. Si todo eso falla, podríamos terminar con un esquema de control externo disfrazado, que no resuelva los problemas reales que motivaron la regulación.

    En definitiva: este posible trato podría ser un paso hacia un mejor equilibrio entre seguridad, soberanía tecnológica y protección de derechos, pero solo si se implementa de forma robusta, clara y responsable. Lo que podría marcar la diferencia no es solo lo que se acuerde, sino cómo se vigile que se cumpla.

  • Chat Control en la UE: implicaciones legales y técnicas para la privacidad en la era de Web3

    En este mes, el debate sobre el Reglamento para Prevenir y Combatir el Abuso Sexual Infantil (conocido como Chat Control) ha entrado en una fase decisiva dentro de la Unión Europea. El proyecto normativo plantea un dilema clásico: ¿cómo garantizar seguridad infantil sin desmantelar el cifrado y derechos fundamentales de privacidad? El resultado de este debate marcará la arquitectura regulatoria de las comunicaciones digitales en Europa y, potencialmente, a nivel global.

    1. Marco legal europeo

    El Chat Control debe interpretarse a la luz de:

    • Carta de Derechos Fundamentales de la UE: artículos 7 (respeto de la vida privada y familiar) y 8 (protección de datos personales).
    • Reglamento General de Protección de Datos (GDPR): establece principios de proporcionalidad, minimización de datos y finalidad. Un escaneo masivo previo al cifrado difícilmente cumpliría con la exigencia de “minimización” ni con la noción de consentimiento libre e informado.
    • Jurisprudencia del Tribunal de Justicia de la UE: fallos como Digital Rights Ireland y La Quadrature du Net han declarado ilegales medidas de vigilancia generalizada sin criterios de necesidad y proporcionalidad estrictas.

    Desde esta óptica, varios juristas sostienen que el client-side scanning propuesto constituye una forma de intervención generalizada, incompatible con la doctrina del TJUE.

    2. Implicaciones técnicas

    • Client-side scanning (CSS): obliga a introducir software en el dispositivo del usuario capaz de escanear imágenes, videos y mensajes antes del cifrado de extremo a extremo. Esto introduce una vulnerabilidad sistémica: cualquier “puerta” creada para detectar CSAM puede ser reutilizada para otros fines (espionaje político, censura).
    • Falsos positivos: estudios de 2024–2025 estiman que los algoritmos de detección de CSAM, especialmente los entrenados para identificar contenido “nuevo”, presentan tasas de error que podrían sobrecargar a las autoridades con reportes irrelevantes y, al mismo tiempo, criminalizar erróneamente a usuarios inocentes.
    • Impacto en servicios cifrados: plataformas como Signal y WhatsApp han advertido que implementar CSS equivale a romper el end-to-end encryption en su núcleo, lo que dañaría la confianza global en sus servicios.

    3. Gobernanza y soberanía tecnológica

    Si se aprueba, el reglamento afectará no solo a empresas europeas sino a proveedores globales que operen en territorio de la UE. Esto plantea dudas sobre:

    • Soberanía digital: ¿deben empresas no europeas aceptar introducir software de escaneo en todos sus clientes europeos?
    • Extrateritorialidad: ¿puede la UE exigir a proveedores de terceros países adoptar estándares que debiliten su cifrado universal?
    • Competitividad: desarrolladores europeos de mensajería segura podrían enfrentar desventajas frente a proyectos descentralizados, más difíciles de regular.

    4. Web3 como respuesta estructural

    El auge de protocolos descentralizados y sistemas basados en blockchain ofrece una vía de “privacidad por diseño”:

    • Cifrado end-to-end nativo, con llaves bajo custodia exclusiva del usuario.
    • Resiliencia regulatoria: al no depender de servidores centralizados, resulta más difícil imponer escaneos obligatorios.
    • Riesgos asociados: la descentralización no elimina abusos; plantea nuevos retos de gobernanza, trazabilidad y responsabilidad legal.

    5. Escenarios previstos

    • Político: Alemania es el actor clave. Si respalda la propuesta, se alcanzaría la mayoría calificada en el Consejo. Sin su apoyo, el reglamento podría estancarse.
    • Judicial: incluso si se aprueba, se anticipan demandas de inconstitucionalidad ante el TJUE.
    • Tecnológico: podría acelerar la fuga de usuarios hacia soluciones Web3 o apps descentralizadas con foco en privacidad.

    El Chat Control, tal como está planteado, tensiona la relación entre seguridad y privacidad en el corazón del derecho europeo. Desde la perspectiva jurídica, enfrenta serios obstáculos de compatibilidad con la Carta de Derechos Fundamentales y con el GDPR. Desde lo técnico, socava el principio mismo del cifrado. Y desde lo político, podría ser el catalizador que acelere la migración hacia una Web3 más centrada en el control individual de los datos.

    Entonces, la pregunta no es solo si la UE aprobará el reglamento, sino si sus ciudadanos —y las empresas tecnológicas— lo aceptarán como legítimo. La respuesta podría redibujar la frontera entre vigilancia estatal y privacidad digital en la próxima década.

  • Banco de Inglaterra y los stablecoins: ¿límite prudente o barrera para la innovación?

    El crecimiento explosivo de los stablecoins —criptomonedas vinculadas a monedas fiat o activos reales para reducir volatilidad— ha encendido las alarmas de los reguladores globales. En el Reino Unido, el Banco de Inglaterra (BoE) ha propuesto imponer límites a la propiedad de stablecoins sistémicos: entre £10,000 y £20,000 por individuo, y aproximadamente £10 millones para empresas.

    ¿Por qué estos límites?

    El Banco de Inglaterra justifica la medida ante preocupaciones de estabilidad financiera: si muchas personas o compañías transfieren depósitos bancarios hacia stablecoins, podría debilitarse la capacidad de los bancos para otorgar crédito, mantener liquidez y sostener la confianza en el sistema financiero formal. También menciona el riesgo de flujos masivos de salida de recursos, sobre todo si un stablecoin crece rápido hasta volverse un sistema de pagos ampliamente usado.

    El BoE ha señalado que estos topes son potencialmente “transicionales”, diseñados para mitigar riesgos mientras se desarrollan marcos regulatorios más robustos.

    Reacciones desde el sector cripto

    La oposición ha sido fuerte:

    • Practicidad vs. imposibilidad operativa: Simon Jennings (UK Cryptoasset Business Council) afirma que imponer estos límites será extremadamente difícil de vigilar y aplicar, considerando la naturaleza descentralizada, el uso de múltiples billeteras, exchanges y jurisdicciones internacionales.

    • Desventaja competitiva: Tom Duff Gordon de Coinbase destaca que ningún otro país importante ha adoptado un régimen de limitación de propiedad de stablecoins. Las reglas podrían perjudicar a ahorristas, al «City» londinense como centro financiero global, y a la libra esterlina.

    • Inconsistencia regulatoria: miembros de la industria como Riccardo Tordera-Ricchi señalan que no hay límites equivalentes para el efectivo ni para las cuentas bancarias tradicionales, lo cual parece generar arbitrariedad en el tratamiento legal.

    Datos del mercado y comparativas internacionales

    • El mercado global de stablecoins anda cerca de US$280-300 mil millones.

    • Tether (USDT) y Circle (USDC) dominan ese mercado, juntos controlando alrededor del 80 % del total.

    • En Europa, la regulación MiCA (Markets in Crypto-Assets) ya está en vigor para ciertos aspectos, enfocándose en reservas, gobernanza, transparencia, requisitos para emisores de stablecoins, etc., pero sin imponer límites de propiedad individual como los que propone el BoE.

    • En Reino Unido, la FCA (Financial Conduct Authority) viene preparando reglas que regulen a los emisores de stablecoins calificados (“qualifying stablecoins”) como instrumentos parecidos al dinero, más que como productos de inversión, y contempla obligaciones de redención con valor par al fiat, así como estándares de respaldo, gobernanza y custodia.

    Los riesgos del enfoque restrictivo

    Implementar los límites podría provocar varios efectos secundarios no deseados:

    1. Expulsión (“flight”) de empresas: compañías podrían trasladar operaciones a jurisdicciones con marcos regulatorios más flexibles, disminuyendo inversión, innovación y puestos de trabajo en Reino Unido.

    2. Reducción en adopción de pagos digitales eficientes: stablecoins tienen potencial para agilizar pagos transfronterizos, reducir costos, y ofrecer alternativas al sistema bancario tradicional; límites rígidos podrían retardar esos beneficios.

    3. Desigualdad regulatoria: tratar diferente al usuario de stablecoins frente al que usa efectivo o depósito bancario podría percibirse como injusto, y generar litigios o conflictos regulatorios.

    4. Obstáculos técnicos y de supervisión: la imposibilidad práctica de saber cuántos stablecoins posee alguien si se utilizan múltiples plataformas, wallets anónimos o fuera de la jurisdicción. Establecer sistemas de identificación digital robustos tiene costos elevados.

    Hacia dónde va esto

    El BoE tiene programada una consulta pública que permitirá recibir feedback sobre las propuestas. Dependiendo de las respuestas de la industria, y de la presión política y económica, los límites podrían revisarse, ajustarse o incluso descartarse si se demuestra que los riesgos reglamentarios y económicos superan los beneficios.

    El reto para el Reino Unido será equilibrar:

    • la protección financiera y la estabilidad, frente a

    • la necesidad de innovación, competitividad internacional, eficiencia de pagos, y adopción tecnológica.

    Cómo este debate se resuelva definirá si Reino Unido sigue siendo líder en finanzas digitales o si comienza a perder terreno ante EE. UU., la UE y otras regiones que ya tienen marcos regulatorios más avanzados o con mayor claridad.

  • El Cateo Ilegal

    “Cateo” viene del latín “captare”, de coger o buscar; tal como ocurre con la búsqueda de vetas auríferas en minas y tal. También el uso ha llevado el término a referirse la búsqueda de evidencias relacionadas con delitos. Pero, lo que no es legal es la detención y cateo en ausencia de delitos o razonable sospecha de ello. Sin embargo, no es nada rara esa actuación policial en Panamá y la pregunta sería ¿por qué lo hacen? La respuesta la encontraremos en una historia de gobernanza desmedida y corrupta que nuestra gente ha apadrinado a través de los siglos.

    Una organización policial que permite a sus agentes cometer semejantes delitos sin ningún resquemor dice mucho acerca de la corrupción endémica que traemos en el DNA en este hermoso istmo. Es así, ya que las autoridades no pueden desconocer semejante práctica; la cual se da con peatones y conductores de autos. Y las excusas que dan son ¡baladí!; termino de origen árabe que significa “tierra”, o digo yo… “mugre”.

    Alegan algunos que la detención, con demanda de identificación y cateo se justifica como herramienta para pescar delincuentes. ¡Qué lindo!, considerando que en tales actos el delincuente es el agente de policía. Esa no es la manera de pillar delincuentes; y al respecto doy un ejemplo: Si los agentes de tránsito se dedicaran a patrullar y pescar a los infractores crónicos, verían que entre ellos están los malandrines. Triste que a menudo los malandrines son los de la ATTT.

    Vayamos al fondo jurídico… tal como el caso de Jennings versus Smith, en que se demandó por pedido ilegal de identificación a un pastor negro. El pastor regaba el jardín de su vecino que se había ido y le pidió el favor. Una vecina vio al pastor y llamó a la policía, que llegó e interrogó al pastor; quien explicó el caso, pero igual le pidieron identificación y el pastor se negó. Imagínense, que para salir a regar el jardín del vecino tienes que llevar cédula o tal. En fin, el caso fue hasta la Corte Suprema de Alabama, la cual falló en contra de pedir identificación cuando no media falta ni delito de por medio.

    Entonces, regresemos a Panamá en dónde a mi hermano en dos ocasiones que fue detenido sin mediar causa se negó a presentar su licencia. En el primer caso fue un agente motorizado que insistió y mi hermano le declaró arresto al agente; el cual salió en corriendo, se montó en su moto y se dio a la fuga. En el segundo caso lo detuvieron en un retén, de esos que se hacen fuera de norma: “Su licencia.” “¿Por qué?” “¡Su licencia!” Mi hermano cerró la ventana. Lugo vino un sargento y luego un teniente; este último le preguntó: “¿Qué ocurre señor?” “Que me piden la licencia y cuando pregunto por qué no me dan razón.” El teniente: “Señor, ¡váyase, váyase!” ¿No les dice esto algo mis estimados lectores?

    El meollo o tuétano del asunto es que en una población en donde no se respeta a los ciudadanos o extranjeros el bienandar anda trastabillando, ese que nace con el respeto a la libertad, es que es lo primero que aparece en el Preámbulo de nuestra malísima constitución; la cual, al menos, en eso no anda mal al decir:

    “Con el fin supremo de fortalecer la Nación y garantizar la libertad…”

    Es simple, cuando el mal ejemplo lo apadrinan las autoridades que permiten o hasta andan en contubernio con sus agentes, es análogo a los padres de familia que no enseñan el bienandar as sus hijos.

  • Google Play exige licencia bancaria para wallets: ¿seguridad o cerrojo al mercado libre?

    En agosto de 2025, Google Play anunció una nueva política que podría transformar profundamente el ecosistema de las aplicaciones de criptomonedas. A partir del 29 de octubre, solo los desarrolladores con licencia bancaria o equivalentes podrán listar apps wallets en su tienda en más de 15 jurisdicciones clave, incluyendo Estados Unidos, la Unión Europea, Reino Unido, Canadá y Japón.

    En EE. UU., los desarrolladores deberán registrarse como Money Services Business (MSB) ante FinCEN y obtener licencias estatales de transmisor de dinero, o bien actuar como bancos autorizados. En la UE, deben contar con autorización como Crypto-Asset Service Provider (CASP) bajo el marco MiCA. Lo preocupante para muchos es que no se hacen distinciones claras entre wallets custodiales —que guardan los activos del usuario— y no custodiales —donde el usuario retiene el control total de sus fondos.

    Desde una perspectiva libertaria, esta medida despierta alarmas por varias razones:

    1. Reducción de la competencia y centralización forzada: al requerir licencias costosas, se favorece a grandes empresas ya establecidas, mientras que pequeños desarrolladores, proyectos de código abierto y wallets orientadas a la privacidad quedan marginados. Así, se obstaculiza el florecimiento de alternativas descentralizadas.
    2. Regulación encubierta a través de plataformas privadas: esta no es una regulación estatal, sino una imposición indirecta de un actor privado con enorme control sobre la distribución móvil. Google asegura querer “proporcionar un entorno seguro y conforme”, pero la realidad es que está actuando como regulador de facto, sin pasar por debate legislativo ni rendición de cuentas clara.
    3. Sobre-regulación: el hecho de que FinCEN en 2019 reconociera que las wallets no custodiales no son transmisoras de dinero —por tanto, no requieren registro como MSB— choca frontalmente con el nuevo enfoque de Google, que obliga igual cumplimiento a todas las wallets.

    Wallets concretas afectadas

    • MannaBitcoin (Manna Wallet): Se trata de una wallet no custodial de Bitcoin. Su fundador, Adam Simecka, denunció que Google la deslistó sin previo aviso, eliminó reseñas de cinco estrellas y la hizo desaparecer de los resultados de búsqueda. Aunque no requiere custodia, sufrió los efectos colaterales de la política ambigua.

    • Samourai Wallet: Reconocida wallet no custodial centrada en privacidad, ya fue removida previamente por supuestas investigaciones federales (aunque FinCEN indicó que no necesitaba registro MSB). La nueva política amenaza su disponibilidad estable.

    • Wallets históricos de 2018: Google silenciosamente removió varias wallets conocidas, como Bitcoin Wallet (de Bitcoin.com), CoPay (de BitPay) y BitPay mismo. Este episodio no estaba relacionado con licencias, sino probablemente con confusiones tras prohibiciones a apps de minería.

    • Falsas apps maliciosas: Aunque no derivadas de la política, merece mencionarse que existen wallets fraudulentas que imitan servicios legítimos y han sido removidas tras estafas. Por ejemplo, una app falsa de WalletConnect drenó más de US$70 000 antes de ser retirada, y otras imitaron marcas como Daedalus.

    En respuesta a las críticas, Google aclaró en X que las wallets no custodiales no estarían en el alcance de la política, y que el Centro de Ayuda será actualizado para reflejar esa distinción. Pero dicha aclaración llega después de que el cambio generó incertidumbre, llevando a varias apps a autodeslistarse por temor a incumplimientos imposibles de asumir. Y aunque se reconozca la distinción, nada garantiza que no se mantenga la barrera de entrada para nuevos actores.

    Desde un punto de vista libertario, que defiende el libre mercado, la innovación abierta y los derechos individuales, esta medida representa un retroceso:

    • Atenta contra la libertad de creación: imponer requisitos de licencias que normalmente no se exigen para desarrolladores de software (sin que manejen dinero de terceros) crea una brecha inédita en el mundo del desarrollo móvil.
    • Amenaza la privacidad financiera: muchas wallets no custodiales son invaluablemente útiles para quienes buscan soberanía sobre sus finanzas. Exigir registros KYC/AML convierte aplicaciones que solo muestran el saldo del usuario en instrumentos más intrusivos.
    • Refuerza los monopolios tecnológicos: si solo las grandes, corporaciones con recursos legales y financieros pueden cumplir, se consolida un oligopolio de apps reguladas y homologadas, a expensas de la pluralidad del ecosistema.

    En definitiva, aunque la intención de proteger a los usuarios puede parecer legítima, el camino elegido echa por tierra principios esenciales de libertad económica y privacidad. La puerta al mercado se convierte en un portón blindado, impedimento para quienes buscan innovar sin ceder su independencia.

     

  • Jack Ma y Brandon Park : conservación desde el mercado

    Un santuario que redefine el futuro de la conservación

    Contra las creencias generalizadas que señalan a los empresarios como destructores o poco apegados al medio ambiente, algunos lo quieren proteger. En esta ocasión, el mundo se conmueve al conocer que un multimillonario chino, Jack Ma, crea un santuario silvestre, sólo enfocado en la conservación y demostrando que las grandes fortunas también pueden usarse para preservar la naturaleza.

    En junio de 2015, Jack Ma, cofundador y expresidente ejecutivo de Alibaba, adquirió una vasta propiedad de 28 100 acres (aproximadamente 114 km²) en los Adirondacks (Nueva York) por unos 23 millones de dólares. El terreno, denominado Brandon Park, incluye más de 9 millas del río St. Regis, múltiples lagos, arroyos, bosques, estanques para trucha y una cabaña tradicional.

    Esta propiedad formaba parte del legado del magnate William A. Rockefeller Jr., y luego perteneció a la familia Du Pont; fue puesta a la venta entre 2012 y 2014, con un precio inicial de 28 millones que finalmente bajó a unos 22,5 millones .

    Jack Ma realizó la compra a través de una entidad legal denominada New Brandon LLC y planea gestionar el terreno mediante una fundación sin fines de lucro, con el objetivo principal de conservar el entorno natural,  proteger la biodiversidad y evitar la destrucción por industrias madereras y mineras y también lo utilizará como retiro ocasional.

    Este paso representa su primera inversión en conservación fuera de China, coherente con su historial filantrópico en el país, donde ha impulsado iniciativas como la Sichuan Nature Conservation Foundation, la Laohegou Nature Reserve y una fundación con endowment de 3 000 millones de dólares.

    Soluciones de mercado en conservación

    Desde la óptica libertaria, el caso de Brandon Park ilustra cómo la propiedad privada y el compromiso voluntario son poderosos para la conservación de la naturaleza. Al adquirir el terreno, Jack Ma evita que se someta a actividades extractivas como la tala o minería, preservando el ecosistema sin necesidad de intervención estatal directa.

    Además, su enfoque ejemplifica cómo los incentivos del propietario alineados con el valor intrínseco del ecosistema posibilitan una gestión responsable y duradera que no dependa de imposiciones reglamentarias, sino de valores compartidos y conciencia personal.

    La tragedia de los comunes y el rol del mercado

    La teoría de la tragedia de los comunes alerta sobre cómo los recursos no privatizados, como bosques o ríos, generalmente son degradados por la sobreexplotación colectiva. En este caso, Brandon Park, bajo propiedad privada, está a salvo del deterioro que provoca la gestión común sin coordinación eficaz.

    Desde esta perspectiva, el mercado y la propiedad privada no solo permiten, sino que son necesarios para conservar bienes naturales que, de otra forma, podrían ser sobreexplotados.

    Parques concesionados como modelo mixto

    Un paralelismo útil aparece en el Parque Kruger de Sudáfrica, donde el Estado ha otorgado concesiones de caza controlada a empresas privadas. Aunque suene contraintuitivo, este modelo ha permitido proteger especies clave, como los rinocerontes, gracias a las inversiones y gestión eficiente de los concesionarios.

    Propiedad privada para la conservación

    La compra de Brandon Park por Jack Ma no solo es un ejemplo notable de filantropía medioambiental, sino también una muestra de la efectividad del orden espontáneo del mercado para la conservación ecológica. La propiedad privada, sustentada en incentivos alineados, puede superar con creces modelos centralizados y estatales en términos de eficiencia y adaptabilidad.

    En un mundo donde el Estado monopoliza con frecuencia la protección del medio ambiente, casos como este invitan a reflexionar sobre alternativas basadas en la libertad económica, el respeto por la propiedad privada y la colaboración voluntaria.

  • Veredicto parcial a Roman Storm: un signo preocupante para la privacidad y la libertad del código

    Ayer, un jurado federal en Manhattan emitió un veredicto parcial en el caso del co‑fundador de Tornado Cash, Roman Storm, encontrándose impedido de llegar a consenso sobre los cargos más graves de lavado de dinero y evasión de sanciones. Sin embargo, fue hallado culpable únicamente de haber operado un servicio de transmisión de dinero no autorizado, lo que puede acarrear hasta cinco años de prisión.

    ¿Qué ocurrió?

    El juicio giraba en torno a acusaciones de que Tornado Cash facilitó el lavado de más de mil millones de dólares, incluyendo fondos vinculados al grupo Lazarus de Corea del Norte. Los fiscales alegan que Storm sabía del uso ilícito del protocolo y se lucró de ello. En respuesta, la defensa sostuvo que él solo escribió un software descentralizado; que no controla cómo se usa y que no intentó apoyar actividades criminales.

    La “victoria parcial” sobre la privacidad

    Previo a la deliberación, la jueza Katherine Polk Failla permitió que la defensa incluyera argumentos sobre motivaciones de privacidad, aunque prohibió apelaciones al término legal “derecho a la privacidad”. Esto ha sido interpretado como un reconocimiento limitado de que el software puede desarrollarse por convicción, no por ánimo criminal, pero sin otorgar un amparo constitucional completo.

    Implicaciones para el movimiento cypherpunk y el software libre

    Desde comunidades cypherpunk y defensoras del software libre, este fallo genera gran preocupación: ¿puede un desarrollador ser penalizado por el uso que hagan otros de su código? Si la respuesta es sí, muchas herramientas legítimas podrían volverse criminalizables.

    La comisionada de la SEC, Hester Peirce, ha advertido que los desarrolladores de código abierto no deben responder legalmente por cómo lo usan los usuarios. Apelando a precedentes de la criptografía (como el caso de PGP en los años 90), subraya que si se persigue a creadores neutrales, la innovación tecnológica se vería seriamente amenazada.

    El sentir de la comunidad

    Activistas y defensores ven este juicio como un precedente peligroso. Aunque el jurado no condenó por los cargos más graves, la culpabilidad por operar un servicio sin licencia ya representa una señal inquietante para quienes desarrollan herramientas de privacidad descentralizadas. Los desarrolladores de Tornado Cash recaudaron millones en apoyo legal dentro del gremio criptográfico, lo que simboliza un fuerte respaldo comunitario.

    Además, el juicio interroga directamente si programar anonimicidad o privacidad puede ser criminalizado dependiendo del uso que le den terceros.

    ¿Una noticia alentadora?

    No lo es. Aunque Roman Storm evitó condenas por los cargos más devastadores, la sentencia parcial y la presión legal ejercida por las autoridadeds constituyen un aviso para desarrolladores y defensores de tecnologías descentralizadas.

    El mensaje se percibe claro: cualquier herramienta que dificulte el rastreo financiero puede convertirse en objeto de persecución, incluso si su creador no promovió usos ilegales. Esto genera un clima de inseguridad jurídica para software libre, DeFi y proyectos orientados a proteger la privacidad.

    La sentencia parcial de Roman Storm pone el foco sobre un tema central para la cultura cypherpunk: la responsabilidad penal por escribir código. Aunque esta vez los cargos más severos quedaron sin cerrar, el hecho de que una persona sea declarada culpable por mantener en funcionamiento un protocolo descentralizado ya marca un duro precedente. A ojos de activistas por la libertad como nosotros, la privacidad y los desarrolladores de software libre, no son noticias alentadoras.

  • ¿Qué es el Estatismo?

    La palabra “estado” viene del latín “status”, de estar o situación, sitio. Cuando alguien te pregunta: ¿cómo estás?, la respuesta típica es, “muy bien”; aunque yo suelo contestar: “parado o sentado”. Entonces; ¿cómo es que esta palabra adquirió un significado político? ¡Ah, sí!, “político se refiere a la “polis”, que es la ciudad, como metrópolis. El vocablo, “política” se refiere a la organización y administración de la ciudad y hoy día, a todo el país. Mi entronque con el término “estado” y “estatismo” viene de la distorsión que le hemos dado al vocablo “estado”, llevándolo a significar “gobierno”, lo cual no es. Ok, Bennett, ¿y qué rayos es el estado y el estatismo?

    El término “estado” se refiera a la población que se organiza políticamente para lograr una conducción ordenada y libre en su territorio.

    El gobierno es la organización o entidad a la cual el estado le asigna la función de cumplir los mandatos vertidos en constitución; es el árbitro del partido. Ya les cuento que es el estatismo.

    Definiciones de John A. Bennett N.

    Gobierno”, como tantas palabras, tiene muchas acepciones, entre las cuales la RAE nos ofrece: “La conducción arbitraria del timón del barco”. ¿El gobierno en Panamá se conduce arbitrariamente? Sí, ya que la constitución es tan mala que es imposible de cumplir con ella y abre el camino a la discrecionalidad. Además, quien maneja el timón de un barco, auto y tal, definitivamente debe usar su arbitrio para evitar los baches y los locos al volante. Pero una cosa es evitar un bache y otra el destino que le fue ordenado en constitución.

    A ver si aterrizo… Yo creo que el estado es la organización del pueblo que busca la mejor forma de sociedad o asociación pacífica y fértil. Y es que me he visto forzado a definirlo así ya que lo que sale en los diccionarios, incluyendo la AI, es un guacho, que en Panamá significa “arroz asopado”.

    Entonces, si aún están conmigo, vamos más allá; sin perder de vista que le seguimos la pista a lo que es el “estatismo”. Lastimosamente el asunto no está nada claro y típicamente anda chueco. Aunque el término “estatismo” tiene su origen en el Siglo 17, el mismo ha sufrido mutaciones y en el Siglo 20 se refiere al: sistema político en el cual el poder estatal, por diversas razones o motivos, se desboca violando las órdenes constitucionales que, en el caso de la constitución panameña su preámbulo comienza diciendo: “Con el fin supremo de fortalecer la Nación, garantizar la libertad…”

    ¿Crees que los controles de precio en salarios mínimos, descuentos a jubilados y toda la cantidad de actividades del mercado en que se involucran los gobiernos garantizan la libertad y nos fortalecen? El estatismo es la veneración del poder político y, vayan a ver sus propósitos. En una época el poder lo compartían la iglesia y los gobiernos del estado; con lo cual le daba poder divino a sus diabluras. Entonces y ahora, la intención de la politiquería está en liquidar la distinción entre el estado, la sociedad y el gobierno, haciendo ver que son lo mismo; y ello conduce a que una buena parte de la sociedad llame a los gobernantes a solucionar sus necesidades, lo cual es triste ya que para eso no son ni sirven ser los gobiernos.

    ¡Qué difícil! le resulta al pueblo ver y entender que los intereses de las instituciones gubernamentales no coinciden con las necesidades del pueblo debido a la distorsión de lo que es el gobierno. Así, la libertad se ha convertido en magnanimidad del gobernante y el vocablo “democracia” la llave del engaño y la servidumbre. 

  • Carissa Véliz, filósofa: “Muchos adolescentes ni siquiera alcanzan a imaginar cómo es vivir con privacidad”

    Asegura Carissa Véliz (Reino Unido) que aprende lo indecible en las conversaciones con sus estudiantes de la Universidad de Oxford, con los que habla del valor de lo analógico, de las relaciones personales, de qué hace que una vida sea buena. Está convencida de que solo protegiendo la privacidad podemos mantener a salvo la democracia. Y le preocupa que muchos jóvenes, acostumbrados a crecer sin ella, no se den cuenta de las implicaciones que su ausencia puede tener para su futuro.

    En alguna ocasión ha comentado que la privacidad es un instinto animal que compartimos con todas las especies y, sin embargo, últimamente vivimos como si pudiéramos prescindir de ella. ¿Son conscientes las generaciones más jóvenes de su importancia?

    Es difícil responder porque “los jóvenes” no son un grupo homogéneo: hay diferencias importantes en función de dónde nacen, dónde viven, incluso depende de si son hombres o son mujeres. Últimamente me ha sorprendido bastante que mis estudiantes son más conscientes de la importancia de la privacidad y están menos enganchados a la tecnología que muchos adultos. Aunque quizás mis estudiantes no sean lo suficientemente representativos de la población.

    En general, me preocupa el hecho de que haya muchos chavales que no han crecido con privacidad, que ni siquiera alcanzan a imaginar lo que es vivir con privacidad y, sobre todo, que no se dan cuenta de las implicaciones que su ausencia tiene para su futuro.

    La privacidad no es solo una cuestión de si permitimos o no que nos vean o sepan de nosotros. Cuando empresas y gobiernos tienen acceso a información acerca de quiénes somos, qué hacemos, si gozamos de buena o de mala salud, cuáles son nuestras tendencias políticas o religiosas o de quién nos enamoramos, eso tiene implicaciones.

    Así es. Sobre todo porque cuando has vivido siempre en una democracia es difícil imaginar que es frágil, que es vulnerable, que puede tener un fin si no la cuidamos.

    La pérdida de la privacidad puede coartar tu libertad, la libertad de poder decir lo que piensas, la libertad de juntarte con quien elijas, la libertad de poder protestar de manera pacífica. Cuando todo eso desaparece, uno empieza a tener miedo de lo que ha dicho, o de lo que puede decir, y acaba autocensurándose.

    Ocurre ya que en Inglaterra y Estados Unidos se invade la privacidad de quienes tratan de alquilar un piso: los propietarios contratan compañías de datos para obtener información sobre el posible inquilino. Y si le rechazan, si le niegan el acceso a una vivienda, no tienen que justificar por qué, no necesitan dar un motivo.

    Se vulneran, entonces, varios de los derechos que recoge el artículo 12 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, que proclama garantizar la protección de la vida privada, la familia, el domicilio, la reputación…

    Claro. Y lo más preocupante es que los problemas no surgen en el momento en el que se recolectan los datos, sino que suelen aparecer mucho más tarde. Es más, ni siquiera cuando surgen es fácil hacer una conexión directa entre el momento en el que un dato deja de pertenecerte y el momento en que sufrimos discriminación o exclusión por ese dato perdido.

    Los derechos son derechos justamente porque son un bien a proteger, imprescindible. Y, si la sociedad vive con una perspectiva demasiado individualista, nos arriesgamos a perder derechos y libertades.

    A veces son los propios padres quienes empiezan a compartir los datos de los chavales antes de que ellos puedan decidir, sin darse cuenta de que, en el futuro, puede tener consecuencias negativas para sus hijos.

    Sin duda. Y eso me hace pensar que todos tenemos que estar mejor informados, algo nada fácil porque muchas compañías y muchos gobiernos no tienen interés en que se conozca cómo tratan los datos.

    Pero no debemos caer en el error de poner toda la responsabilidad sobre los hombros de los individuos, que estamos sobrepasados con el actual nivel de burocracia y de trabajo, y con la cantidad de exigencias que supone nuestro día a día. Lo ideal sería que pudiéramos disponer de mejores productos, poder tener todos acceso a correos electrónicos privados y móviles que respeten la privacidad.

    La necesidad de probar cosas nuevas y la atracción por el riesgo es inherente a la adolescencia. Pero ¿qué pasa con los riesgos digitales? ¿Se asumen con la misma consciencia que, por ejemplo, un salto en paracaídas?

    Indudablemente, no. Uno de los problemas con la vida digital es que es muy nueva. No tenemos experiencia suficiente para tener reacciones viscerales de miedo al riesgo al que nos exponemos. En parte por la novedad, en parte porque es muy abstracto, y en parte porque está diseñado para ser opaco.

    Cuando escribo un mensaje que parece privado en una plataforma como X, pero en realidad está a la vista de todos, hay una incongruencia entre lo que realmente estoy haciendo y la sensación que experimento.

    Por otra parte, somos seres biológicos y, si nos lanzamos desde un avión, la sensación física de riesgo es muy tangible. Pero, si alguien te empuja a la dark web o vende tus datos a un data broker particularmente irresponsable, no hay ninguna sensación física que te alerte.

    ¿Explicar a los más jóvenes esos riesgos invisibles puede ayudarles a poner límites?

    Considero que sí. He conocido a muchos estudiantes que evitan compartir ciertas cosas porque se preocupan por el día de mañana, por si en el futuro, cuando vayan a pedir trabajo, tienen problemas porque alguien ve aquella foto en la que habían bebido más de la cuenta, o lee aquel comentario desafortunado.

    Yo, sobre todo, animaría a los jóvenes a que participen en la construcción de su propio mundo. Es su mundo, el mundo que van a habitar, y tienen derecho a construirlo. Me gustaría ver jóvenes que programen, dedicados a crear aplicaciones mejores de las que hay, que no quieran trabajar para Google sino crear su propia compañía, con otra ética diferente y sin sesgos racistas o sexistas.

    ¿Digitalizar implica vigilar?

    No necesariamente. Según hemos diseñado lo digital, ahora mismo ambas cosas están indisolublemente unidas. Por eso hay que reinventar lo digital.

    Tal y como lo plantea, el debate no es tecnología sí o tecnología no, sino tecnología cómo y, sobre todo, con qué ética.

    En efecto, la clave es quién tiene el poder sobre la tecnología, quién la controla y hasta qué punto nos da autonomía. Un adolescente que tiene 18 años vive en un mundo en el que siempre ha existido Google, pero lo cierto es que, si lo vemos en perspectiva, Google ha existido un microsegundo en la historia de la humanidad. Las nuevas generaciones deben darse cuenta de que todo es temporal, y de que tienen la oportunidad de cambiar lo que no les gusta.

    Muchas redes sociales y apps nos ofrecen constantemente contenidos a medida, y eso nos encierra en una especie de pecera, una burbuja donde solo se muestran contenidos que coinciden con nuestra forma de pensar, mientras el resto de la realidad se diluye. Así, parece más fácil que triunfen los discursos de odio y la desinformación.

    Sí, así es. Pero la tecnología no tiene por qué colocarnos necesariamente en estos guetos de información, de ahí mi insistencia en que los propios jóvenes inventen algo diferente, algo menos personalizado. Porque todo lo personalizado nos aísla de los otros.

    Insisto en que estamos en un momento en que es necesario involucrarse en la sociedad que tenemos, hacernos responsables de ella, forjarla, cultivarla, cuidarla.

    Y eso, entiendo, va más allá de crear nueva tecnología.

    Sí. Y, aunque podemos caer en el error de pensar que en este momento, con el auge de la inteligencia artificial, lo más importante para construir el futuro son las ciencias experimentales, la realidad es que es el momento de las humanidades. Porque sin humanidades, sin un entendimiento de cómo gobernar la tecnología, podemos terminar peor que si no desarrollamos esa tecnología.

    Hace un rato leí en un artículo del Financial Times que las empresas se quejan de que sus empleados no son capaces de pensar por sí mismos. Y las disciplinas que nos enseñan a pensar son, precisamente, las humanidades.

    No sé si conoce el debate que ha habido en España hace poco, con la última reforma de la Ley de Educación, sobre si mantener o no como obligatoria la asignatura de Filosofía, si es lo bastante útil.

    Que podamos tan siquiera insinuar que la Filosofía no es útil deja en evidencia que estamos manejando un concepto de utilidad increíblemente superficial, cortoplacista, centrado solo en producir y obtener resultados que podamos cuantificar, traducir a números. Cuando lo cierto es que todos nosotros tenemos una idea bastante intuitiva de que las cosas que más importan en la vida no se pueden medir.

    ¿Qué mensaje le mandaría a los jóvenes?

    Mandaría dos. El primero, que es el momento perfecto para leer. Leer todo lo que puedas leer. Leer historia, leer filosofía, leer política, leer antropología, aprender de las generaciones pasadas, de cómo superaron los momentos más difíciles de sus vidas. Y leer en papel, porque el acto de leer es un acto de desafío a todo lo que está pasando. Es decir: no, no voy a estar en tu ordenador, ni voy a estar en tus redes sociales, voy a leer a los grandes pensadores de la historia.

    El segundo: que la vida no es digital, sino analógica… La vida es la vida de las cosas, de la cafetería de la esquina, la vida de tus amigos, de las conversaciones en persona, de la naturaleza, de salir a correr. Y mientras menos dependamos de lo digital, más robusta y satisfactoria será esa vida. Lo digital es un fantasma de lo analógico, es un second best, lo que usamos cuando no tenemos la opción de hacer algo analógico. Hablamos por Zoom cuando no podemos vernos en persona.


    Esta entrevista se publicó originalmente en la Revista Telos de la Fundación Telefónica, y forma parte de un número monográfico dedicado a la Generación Alfabeta.The Conversation

    Elena Sanz, Directora, The Conversation

    Este artículo fue publicado originalmente en The Conversation. Lea el original.