Categoría: Opinión

  • Judíos marxistas, una contradicción en los términos

    Como es sabido Marx nació con el nombre de Harchel Levi, hijo del rabino Marx Mordechal ben Samuel Halevi quien abandonó su religión para poder usufructuar mejor de su estudio de abogado durante el régimen prusiano.

    En 1843 Marx escribió La cuestión judía donde subraya que “Nosotros reconocemos, pues, en el judaísmo un elemento antisocial presente de carácter general” y se pregunta y responde “¿Cuál es el culto secular practicado por el pueblo judío? La usura ¿Cuál es su dios secular? El dinero” y “La sociedad burguesa engendra constantemente al judio en su propia entraña”. También como es harto conocido en un plano más general Marx insistía en que “la religión es el opio de los pueblos”.

    Antes me he referido a esto que en parte comento a continuación pero en este contexto no puede eludirse. En el tercer capítulo del Manifiesto Comunista escrito en 1848 por Marx y Engels se consigna el aspecto central de su tesis “pueden sin duda los comunistas resumir toda su teoría en esta sola expresión: abolición de la propiedad privada”. Si no hay propiedad privada, no hay precios, ergo, no hay posibilidad de contabilidad, evaluación de proyectos o cálculo económico. Por tanto, no existen guías para asignar eficientemente los siempre escasos recursos y, consecuentemente, no es posible conocer en qué grado se consume capital. Y conviene enfatizar que los daños se producen en la medida en que se afecte la propiedad sin necesidad de abolirla.

    A este enjambre crucial imposible de resolver dentro del sistema, se agrega el historicismo inherente al marxismo, contradictorio por cierto puesto que si las cosas son inexorables no habría necesidad de ayudarlas con revoluciones de ninguna especie. También es contradictorio su materialismo dialéctico que sostiene que todas las ideas derivan de las estructuras puramente materiales en procesos hegelianos de tesis, antítesis y síntesis ya que, entonces, en rigor, no tiene sentido elaborar las ideas sustentadas por el marxismo.

    Esta dialéctica hegeliana aplicada a las relaciones de producción pretende dar sustento al proceso de lucha de clases. En este contexto Marx fundó su teoría del polilogismo, es decir, que la clase burguesa tiene una estructura lógica diferente de la de la clase proletaria, aunque nunca explicó en qué consistían las ilaciones lógicas distintas ni cómo se modificaban cuando un proletario se ganaba la lotería ni cuando un burgués es arruinado y en qué consiste la estructura lógica de un hijo de un proletario y una burguesa.

    Las contradicciones son aún mayores si se toman los tres pronósticos más sonados de Marx. En primer lugar que la revolución comunista se originaría en el núcleo de los países con mayor desarrollo capitalista y, en cambio, tuvo lugar en la Rusia zarista. En segundo término, que las revoluciones comunistas aparecerían en las familias obreras cuando todas surgieron en el seno de intelectuales-burgueses. Por último, pronosticó que la propiedad estaría cada vez más concentrada en pocas manos y solamente las sociedades por acciones produjeron una dispersión colosal de la propiedad tal como en un contexto más amplio hoy explican autores como Anthony de Jasay cuando critican a Thomas Piketty.

    En este muy apretado resumen periodístico, cabe mencionar que la visión errada de Marx respecto a la teoría del valor-trabajo dio lugar a la noción de la plusvalía. Aquella concepción sostenía que el trabajo genera valor sin percatarse que las cosas se las produce (se las trabaja) porque se les asigna valor y no tienen valor por el mero hecho de acumular esfuerzos (por más que se haya querido disimular el fiasco con aquella expresión hueca del “trabajo socialmente necesario”).

    En el primer libro que Marx y Engels escribieron juntos publicado en 1845, La sagrada familia. Crítica de la crítica crítica (esto no fue una errata, es el título) aluden a estudios realizados por Bruno Bauer y sus hermanos Edgar y Egbert. La obra contiene muchas aristas pero la que ahora subrayo es el materialismo de Marx (determinismo físico según la terminología popperiana) ya puesto en evidencia en su tesis doctoral sobre Demócrito.

    Lenin -el más sagaz de sus discípulos- nunca creyó que el llamado proletariado podía dirigir y mucho menos gobernar una revolución (ni en ninguna circunstancia). Por eso escribió lo que aparece en el quinto tomo de sus obras completas en el sentido que “no es el proletariado sino la intelligentsia burguesa: el socialismo contemporáneo ha nacido en las cabezas de miembros individuales de esta clase”. Por esto también es que Paul Johnson en su Historia del mundo moderno destaca que “Lenin nunca visitó una fábrica ni pisó una granja”.

    Curiosa es en verdad la noción de los marxistas sobre la división del trabajo: Marx y Engels consignan en La ideología alemana que “en una sociedad comunista, en la que nadie tenga una esfera exclusiva de actividad sino que cada uno pueda formarse en cualquier sector que desee, la sociedad regula la producción general y por tanto se hace posible hacer hoy una cosa y mañana otra, cazar por la mañana, pescar por la tarde, criar ganado al atardecer, criticar después de cenar, como apetezca, sin convertirme nunca en cazador, pescador, pastor o crítico”.

    A pesar de esta visión peculiar, la violencia está indisolublemente atada al marxismo. Por esto es que en el antedicho Manifiesto comunista declara que “no pueden alcanzar los objetivos más que destruyendo por la violencia el antiguo orden social”. Por esto es que Marx en Las luchas de clases en Francia en 1850 y al año siguiente en 18 de Brumario condena enfáticamente las propuestas de establecer socialismos voluntarios como islotes en el contexto de una sociedad abierta. Por eso es que Engles también condena a los que consideran a la violencia sistemática como algo inconveniente, tal como ocurrió, por ejemplo, en el caso de Eugen Dühring por lo que Engels escribió El Anti Dühring en donde subraya el “alto vuelo moral y espiritual” de la violencia.

    El antisemitismo o judeofobia se base en nociones falsas sobre la idea de “raza”. Spencer Wells, el biólogo molecular de Stanford y Oxford, ha escrito en The Journal of Man. A Genetic Odyssey que “el término raza no tiene ningún significado”. En verdad constituye un estereotipo. Tal como explica Wells en su libro más reciente, todos provenimos de África y los rasgos físicos se fueron formando a través de las generaciones son según las características geográficas y climatológicas en las que las personas han residido. Por eso, como he dicho en otra ocasión, no tiene sentido aludir a los negros norteamericanos como “afroamericanos”, puesto que eso no los distingue del resto de los mortales estadounidenses, para el caso el que éstas líneas escribe es afroargentino.

    La torpeza de referirse a la “comunidad de sangre” pasa por alto el hecho que los mismos cuatro grupos sanguíneos que existen en todos los seres humanos están distribuidos en todas las personas del planeta con los rasgos físicos más variados. Todos somos mestizos en el sentido que provenimos de las combinaciones más variadas y todos provenimos de las situaciones más primitivas y miserables (cuando no del mono).

    Thomas Sowell apunta que en los campos de exterminio nazis se rapaba y tatuaba a las víctimas para poder diferenciarlas de sus victimarios. Esto a pesar de todos los galimatías clasificatorios de Hitler y sus sicarios, quienes finalmente adoptaron el criterio marxista. Solo que el nazismo en lugar de seguir el polilogismo clasista fue el racista pero con la misma insensatez en cuanto a que nunca pudieron mostrar cuáles eran las diferencias entre la lógica de un “ario” respecto de las de un “semita”. Darwin y Dobzhansky -el padre de la genética moderna- sostienen que aparecen tantas clasificaciones de ese concepto ambiguo y contradictorio de “raza” como clasificadores hay. Por otra parte, en el caso de la judeofobia, a pesar de las incoherencias de la idea de raza se confunde esta misma noción con la religión puesto que de eso y no de otra cosa se trata. El sacerdote católico Edward Flannery exhibe en su obra publicada en dos tomos titulada Veintitrés siglos de antisemitismo los tremendos suplicios que altos representantes de la Iglesia Católica le han inferido a los judíos, entre otras muchas crueldades, como subraya el Padre Flannery, les prohibían trabajar en actividades corrientes con lo que los limitaban a ocuparse del préstamo en dinero, pero mientras los catalogaban de “usureros” utilizaban su dinero para construir catedrales. Debemos celebrar entusiastamente el espíritu ecuménico y los pedidos de perdón de Juan Pablo II en nombre de la Iglesia, entre los que figura, en primer término, el dirigido a los judíos por el maltrato físico y moral recibido durante largo tiempo.

    Paul Johnson en su Historia de los judíos señala que “Ciertamente, en Europa los judíos representaron un papel importante en la era del oscurantismo […] En muchos aspectos, los judíos fueron el único nexo real entre las ciudades de la antigüedad romana y las nacientes comunas urbanas de principios de la Edad Media”.

    Todos los logros de muchos judíos en las más diversas esferas han producido y siguen produciendo envidia y rencor entre sujetos acomplejados y taimados. Tal vez las primeras manifestaciones de antisemitismo o, mejor judeofobia, en las filas del cristianismo fueron los patéticos sermones de San Juan Crisóstomo en el siglo I publicados con el título de Adversus Judaeos donde dice que los judíos “son bestias salvajes” que son “el domicilio del demonio” y que “las sinagogas son depósitos del mal” para quienes “no hay indulgencia ni perdón” y luego el Concilio de Elvira en 306 prohibió a cristianos casarse con judíos y otras barrabasadas.

    A través del tiempo, también debe subrayarse el apoyo explícito de autoridades de la Iglesia a legislaciones que restringían los derechos de los judíos incluyendo el derecho de propiedad y en muchos casos bautismos forzados, confiscaciones, impuestos especiales, vestimentas que estigmatizaban y en los lugares permitidos a judíos a veces se colocaba una marca denigrante en la puerta. El Papa Eugenio III estableció que los judíos estaban obligados a perdonar las deudas a cristianos. Inocencio III autorizó las conversiones forzosas y el Concilio de Basilea permitió la discriminación en ghettos y otros horrores que con el tiempo se fueron consolidando y agudizando hasta los antedichos pedidos de perdones de Juan Pablo II que marcaron un punto de clara reversión y severa condena del antisemitismo y promulgaron un sincero y muy valioso y afectuoso ecumenismo en relación a las tres religiones monoteístas y el respeto a todas. De más está decir que aquella actitud denigrante no alcanza a toda la cristiandad, muy lejos de ello siempre hubieron personas sensatas y civilizadas que se indignaron e indignan con el inaceptable trato a los judíos, tanto sacerdotes como laicos.

    En todo caso además de los Mandamientos de no robar y no codiciar los bienes ajenos la tradición judía es un canto a la libertad y a los derechos de las personas, además de las severas advertencias sobre el monopolio de la fuerza que denominamos gobierno (en aquella época rey) especialmente en Samuel II: 8. En otros términos, el marxismo y toda otra forma de totalitarismo está en las antípodas con la tradición judaica, lo contrario puede revertirse si se sigue a Isaías 1:9 en cuanto a las imprescindibles faenas educativas para recomponer valores, siempre a cargo de un grupo minúsculo (en la versión inglesa equivalente a la lindísima expresión de remnant). Vinculado a esta idea de libertad en conexión con el pueblo judío es que la cortina musical de lo que fueron el programa televisivo que conducía en Buenos Aires y el programa radial en Colonia -respectivamente denominados Contracorriente y Pensando en voz alta- era “Va Pensiero” de Nabucco, producción del grandioso Verdi.

  • Las máscaras de los expertos

    La principal característica de una persona con humildad es su capacidad de reconocer sus limitaciones y sus errores. Ello no es nada nuevo, lo que sí es nuevo es que la humanidad ha llegado a un trascendental punto de encrucijada en el cual tendremos que dejar atrás todo aquello que no prospere en el futuro que nos viene encima. Y, el problema con tantos “expertos” es su proclividad a la insolencia de creerse más de lo que son y de vivir en desdeño del prójimo; lo cual es la inmensa y fatal arrogancia de tantos políticos.

    Es difícil entrar en la mente de tantos politicastros presidenciales, cuyo nivel de arrogancia les ha permitido no sólo el saqueo del erario sino la institución de perversas políticas. Pero… cómo no va a ser, cuando controlan los medios a base del dinero ajeno; controlan los centros de supuesta educación, esos que más bien son de adoctrinamiento y embrutecimiento, a tal punto que casi nadie en una población MEDUCA se los echa en cara y, más bien, lo piden y celebran al decir cosas como, “robó, pero le dio al pueblo”. Sí, les dio miseria.

    El otro enfoque que saco a relucir a cansancio es el que les llamemos “autoridad” a quienes no son tal cosa. “Autoridad” es el autor del buen libro y no los dictadores de corrupción. Y, más allá, vemos que estos ponzoñosos sujetos de la oscuridad se valen de los “expertos”; pero no del experto humilde sino del experto mercenario, ese que blanquea falsedades. El problema con esta clase de desviados es que pocos ciudadanos tienen la capacidad de cuestionarlos. Es como el caso del COVID, en dónde la encerrona, entre otras, produjo una gran pérdida de inmunidad a las variantes de la influenza que están afectando particularmente a niños menores de 6 años y a los viejitos mayores de 65.

    Frente a esta nueva realidad, causada por expertos mercenarios, ahora los centristas proponen volver a encerrar al ganado. Sin embargo, no aclaran que un problema covidoso sino uno causado por absurdas intervenciones en la vida ajena.

    Pero el mal de los expertos va mucho más allá de lo viral y se hace presente y doliente en la falsa ciencia económica; esa que ha producido alguno de las “autoridades” más dañinas del mundo. El problema es que una vez que montas a uno de estos expertos en un pedestal, todos se lanzan a dar pleitesía al ídolo con pies de barro; tal como ocurrió con Sam Bankman-Fried en el caso de las criptomonedas de FTX. Fueron muchos los que llegaron a idolatrar a este falso experto.

    A fin de cuentas, tanto en la economía como en la ciencia virulenta y más allá, debemos tener presente que son campos muy complejos, tal como el del cambio climático, que no obedecen los lineamientos de falsos y engreídos expertos. El verdadero experto es aquel que sabe tanto que bien sabe que poco sabe.

  • Historia contrafactual: un testimonio personal

    El máximo exponente de la historia contrafactual es sin duda Naill Ferguson, el célebre profesor en la Universidad de Oxford. Son múltiples sus obras pero tal vez la más difundida es una que compila varios trabajos de colegas. Se refieren respectivamente a indagar acerca de qué hubiera ocurrido si la Revolución Norteamericana no hubiera tenido lugar, qué hubiera sucedido si Gran Bretaña si hubiera mantenido al margen en agosto de 1914, qué hubiera pasado si en España no hubiera habido levantamiento militar en julio de 1936, qué si Alemania hubiera invadido Gran Bretaña en 1940, qué si Alemania nazi hubiera derrotado a la Unión Soviética, qué en Argentina si hubiera fracasado el 17 de octubre, qué si se hubiera evitado la Guerra Fría, qué si John F. Kennedy hubiera sobrevivido y qué si el comunismo no se hubiera derrumbado.

    Para algunos no inmersos en el mundo académico esto puede ser todo un ejercicio inútil pues finalmente no sucedió lo que se conjetura pero para intelectuales el valor de la gimnasia contrafactual es inmenso. Si comprendemos como explica Karl Popper que no hay tal cosa como leyes inexorables de la historia puesto que todo depende de lo que los humanos seamos capaces de hacer y si no hay tal cosa como materialismo filosófico como remata John Eccles y por ende la condición humana es inseparable del libre albedrío resulta muy correcto lo escrito por Paul Johnson en cuanto a que “Una de las lecciones de la historia que uno tiene que aprender, a pesar de ser muy desagradable, es que ninguna civilización puede tomarse por segura. Su permanencia nunca puede considerarse inamovible: siempre habrá una era oscura esperando a la vuelta de cada esquina”.

    Si descartamos este historicismo trasnochado debemos percatarnos que la historia no es un proceso lineal e irreversible, se trata de muchas posibilidades de internarnos en muy diversas avenidas por lo que es de gran provecho explorar distintas posibilidades de lo que pueda haber sucedido en el pasado al efecto de tomar los diferentes derroteros como lecciones para el futuro. Es de gran interés adentrarse en lo que podría haber tenido lugar de habernos encaminado por otros andariveles. Y no se trata simplemente de arriesgar otros caminos, se trata de fundamentarlos en posibilidades reales. No es una coartada de magia y aventuras imposibles sino de concretas posibilidades que deben fundamentarse debidamente.

    Es trabajar duramente en el subjuntivo condicional. El modo subjuntivo consiste en la unión de dos verbos con sentido, es el haber sido y el condicional sobre el que nos referimos en esta nota es el habría sido. Es lo que hubiera sucedido si se hubieran elegido otros caminos del todo plausibles. No es un pasatiempo sino un esfuerzo de comprensión muy agudo y provechoso que nos permite estar atentos a los sucesos que vienen.

    En esta oportunidad me detengo a considerar un asunto de una inmensa pequeñez y de nulo valor histórico para los estudiosos pero de gran utilidad para mí al efecto de examinarme e intentar mejorar y valorar los distintos recorridos al tiempo de estar prevenido de acontecimientos que pueden tomar por sorpresa si uno está confiado.

    Tal vez convenga excusarse frente al lector de hacer una especie de examen de conciencia pública personal pero puede eventualmente servir a otros. En primer lugar es del caso subrayar que a primera vista no tiene mérito alguno el proceder de acuerdo a lo que a uno le atrae ya que todos actuamos por nuestro interés personal. Sin embargo el mérito consiste en disuadirse de inclinaciones que no conducen a buen puerto y alentarse en los pasos hacia buenos desafíos.

    En segundo lugar, no hay tal cosa como la suerte (incluso el arrojar los dados es el resultado de la fricción con el paño, el envión inicial etc), no es casualidad sino causalidad, el asunto es medir y sopesar bien las consecuencias de los propios actos y agradecer causas que se engendran fuera de nuestro control pero que nos benefician.

    En tercer término, resulta de gran valor tomar al pie de la letra lo dicho por Viktor Frankl en cuanto a que “nunca dejes que lo que es alcance a lo que deber ser”, en otros términos siempre tener proyectos en carpeta y cuando se ejecuta uno debe anteponerse otro de inmediato. Es parte medular de la vida.

    Cuarto, no tomarse demasiado en serio y tener presente lo dicho por Kim Bassinger: “Si lo quieres hacer reír a Dios, cuéntale tus planes.” Y quinto es de gran utilidad intentar autodefinirse como persona, esto no apunta a contar lo que se hace, no contar el currículum sino nuevamente subrayamos el decir quién uno es, cuál es la característica central del propio sujeto (en este sentido adopto, copio e incorporo lo expresado por Inés Bretón: “Soy una persona esponja, intento absorber todo lo que puedo y dar todo de lo que soy capaz”).

    Ahora vamos muy sumariamente a mi historia contrafactual en un rubro medular. Completé dos doctorados pero nunca escuché desde la cátedra análisis con alguna seriedad y objetividad respecto a la tradición de pensamiento liberal. Todo era en dirección a señalar las supuestas ventajas del keynesianismo, el capitalismo, el marxismo, el social-cristianismo y el estatismo en general.

    Si no hubiera sido por la paciencia y perseverancia de mi padre que me mostró una y otra vez “otros lados de la biblioteca” hubiera abrazado aquellas recetas. Mi contrafáctico está basado en lo que he visto le ha sucedido a buena parte de mis condiscípulos: la mayoría quedó estancada en aquellas versiones y una minoría debió batirse con la realidad y a puro rigor de fracasos y tropiezos varios pudo sobrevivir y resistirse al avance asfixiante de los aparatos estatales basados en relatos inauditos.

    Todavía me detengo a preguntarle y repreguntarle en una faena detectivesca a algunos de mis buenos amigos ex marxistas y hoy liberales cuales eran sus lecturas favoritas en su primera época y en que radicaron los motivos por los cuales fueron realizando la mudanza intelectual. Me resulta una tarea muy instructiva.

    Podría decirse que me resulta difícil imaginarme como un socialista “militante” (esa palabreja que remite a verticalidad militar) pero con un análisis desapasionado no lo es si retomo lo recibido en las aulas universitarias. Este ejercicio sirve para andarse con pies de plomo, fortalecer argumentos y estarse muy atento a nuevos paradigmas que deben estudiarse con sumo cuidado.

    Como lo he apuntado en otras oportunidades, mi padre fue un autodidacta en cuanto a la recepción del ideario liberal. En 1942 organizó un seminario minúsculo en la Facultad de Ciencias Económicas de la UBA para estudiar el libro recién publicado en español por el Fondo de Cultura Económica titulado Prosperidad y depresión del entonces profesor en la Universidad de Harvard, Gottfried Haberler. En esa obra descubrió la Escuela Austríaca, primero a través de la teoría del ciclo y luego abarcando otros aspectos clave de esa tradición. Viajó a Estados Unidos donde conoció a Ludwig von Mises en ese momento en la Universidad de New York y a Friedrich Hayek en ese entonces en la Universidad de Chicago. Luego de una estancia posterior de toda nuestra familia durante poco más de dos años en Estados Unidos, a su regreso a Buenos Aires fundó el Centro de Estudios sobre la Libertad en 1957 donde tradujo y publicó libros sobre distintos aspectos de la sociedad abierta, organizó seminarios, invitó a profesores de distintas partes del mundo y becó a jóvenes al exterior para realizar maestrías y doctorados. En su carácter de presidente de la Academia Nacional de Ciencias Morales y Políticas y miembro de la Ciencias Económicas siempre alentó publicaciones de ensayos que apuntan a los mercados libres.

    Como queda dicho de no haber sido por mi progenitor estaría deambulando por los pasillos del poder alentando nuevos manotazos a las autonomías del prójimo, siempre con recursos detraídos del fruto del trabajo ajeno. Esta condición tan beneficiosa la debo cultivar y asimismo redoblar esfuerzos para mejorar conocimientos y pulir argumentos frente a personas que de buena fe adoptan medidas contraproducentes por no haber tenido la oportunidad de analizar otras campanas.

    No puedo finalizar este comentario en torno a mi propio recorrido contrafactual sin antes agradecer vivamente una vez más a mi mujer de 57 años de casados que con su comprensión, buen criterio e inmensa bondad me acompañó en esta tan jugosa aventura de lo que va de la vida. La historia podría haber sido otra pero la enorme felicidad de la que gozo ni remotamente hubiera tenido lugar. Esta es la cara del contrafáctico.

  • La tulivieja y el cambio climático

    Tanto la tulivieja como el cambio climático atraen a quienes gustan de las fábulas o, digamos, la ficción. Hoy día no parece pasar un solo día sin que en algún medio los periodistas no estén generando su chin-chin con algún cuento climático. Pero, mientras los lectores y audiencias de TV se sientan embobados comiendo los cuentos de Tulivieja, nos vamos distrayendo de la realidad y de las cosas que sí importan; tal como la conservación de los suelos.

    Mi madre construyó una casa de suelo cemento en las faldas del cerro Gaital, en el Valle de Antón y por años no tuvimos ningún problema en cuanto a que el terreno loma arriba era escarpado; hasta que otra persona lo compró para hacer una casa y derribó todos los árboles y removió todas las grandes rocas de su terreno, creando una gran extensión de nada con grama. Un día se desmandó tremenda lluvia y los torrentes de agua que bajaron del Gaital llenaron toda nuestra casa de tierra. A la larga fue bueno, ya que nos llenó el terreno de una excelente y fértil tierra superficial. La moraleja es que no debemos promover la aceleración de la escorrentía de las lluvias ya que no sólo se lleva el suelo superficial, sino que el agua ya no percola al suelo y se produce un efecto de desertificación.

    En países asiáticos los agricultores aprendieron a cultivar arroz en laderas; para lo cual creaban hileras de montículos que desaceleraban la escorrentía permitiendo la percolación del agua. De hecho, hasta los indígenas panameños antes de la llegada de los españoles usaban este sistema, junto con zanjas con peces; es decir, conocían la acuicultura, uno de los secretos de la fertilidad o ciclo de la caca y la descomposición.

    En Panamá hemos desnudado ¾ de la selva del país creando desiertos llenos de caca de vacas cuyo mayor pasatiempo es emitir metano por sus tubos de escapes intestinales; peos metánicos. Lo que se nos escapa es que el eslabón entre las actividades humanas, el carbón y el clima es el agua; ya que el suelo desnudo retiene menos agua y produce desertificación y disminución de la fertilidad y, con todo ello, más CO2 en la atmósfera. Ni hablar que la escorrentía se lleva todos los fertilizantes, pesticidas y otros contaminantes a los ríos y al mar.

    A todo ello, los llamados progres, zurdos empedernidos, luego de la caída del Muro de Berlín, vieron en todo ello la oportunidad de oro para convertir el cambio climático en su dogma de fe; el cuento de la tulivieja, para reclutar a millones de incautos distraídos. Dicho en términos simples: los combustibles fósiles son esenciales, ya que nos permitirán efectuar la migración hacia otras fuentes de energía limpia y económica; poniendo énfasis en “económica”.

    Tristemente, tantos mal llamados “ambientalistas” distraen de los verdaderos mecanismos de mayordomía planetaria. El secreto del agro está en el suelo, ese que apodamos “tierra”; el material del cual vinimos y al cual regresamos al fin del camino.

  • Un pequeño gran libro para nuestros días

    Se trata de una obra de Loris Zanatta que lleva el sugestivo título de El populismo jesuita. Perón, Fidel, Chávez, Bergoglio.

    Atravesamos momentos cruciales en nuestros tiempos en los que cada vez con más fuerza necesitamos apuntalar los valores de la sociedad libre a efectos de contar con el indispensable respeto recíproco. Afortunadamente irrumpen instituciones y personas que con gran mérito se dedican a estudiar y difundir aquellos valores, lo cual no resulta suficiente en vista de lo que viene ocurriendo en distintos andariveles de la vida social en diferentes partes del llamado mundo libre.

    Entre las contribuciones de peso se ha publicado un librito –son 130 páginas– de un espesor didáctico y una argumentación de notable solidez. Se trata de una obra de Loris Zanatta que lleva el sugestivo título de El populismo jesuita. Perón, Fidel, Chávez, Bergoglio. La similitud, convergencia y el consecuente parentesco de las ideas de fondo de estos cuatro personajes son llamativos. El autor les dedica pinceladas sumamente ilustrativas, lo cual me había adelantado de viva voz en nuestro encuentro durante su última visita a Buenos Aires, pero en esta nota periodística quiero centrar la atención en torno al actual papa, que Zanatta remite –como uno de sus posibles orígenes intelectuales– al padre Hernán Benítez.

    Este sacerdote fue el asesor de Eva Perón, la acompañó en su gira por Europa en 1947 y le consiguió la entrevista con Pío XII, pero más importante que eso es del caso destacar que asesoró al GOU y redactó varios de sus documentos que hicieron posible el golpe militar peronista de 1943. Asimismo, fue profesor en el Seminario de Villa Devoto, consultor de la Juventud Peronista y, sobre todo, al decir de Loris Zanatta, “empollaba el movimiento comunista-cristiano” y “en su escritorio emplazó la figura del Che Guevara”, lo cual hace de “Bergoglio el heredero de Hernán Benítez”, a lo que debe agregarse que el mentor de Francisco fue monseñor Enrique Angelelli, quien celebraba misa bajo la insignia de los Montoneros.

    Cuando al actual pontífice le preguntaron en Roma, en el diario La Reppublica, qué diría a los que sostienen que es comunista, replicó: “Son los comunistas los que piensan como los cristianos”. En este contexto es que el papa Francisco se ha pronunciado tantas veces contra el mercado libre y el capitalismo, relativizando la institución de la propiedad privada e insistiendo en el uso común de los bienes, lo cual inexorablemente conduce a lo que en ciencia política se conoce como “la tragedia de los comunes”, es decir, lo que es de todos no es de nadie, por lo que el uso de los siempre escasos recursos opera a contracorriente de las necesidades de la gente. Este cuadro de situación siempre constituye un ataque a la inversión y por ende conduce al empobrecimiento de todos, pero muy especialmente al de los más vulnerables.

    Hacer la apología de la pobreza material conduciría a la negación de la caridad, puesto que mejora la situación económica de los receptores y, por otra parte, si los pobres estuvieran salvados la Iglesia debería dedicarse solamente a los ricos. Es que en la tradición del cristianismo aparecen dos vertientes contrapuestas: la de Santiago el Mayor, que sugería poner todos los bienes en común, y la que prevaleció, a saber, la de Pablo de Tarso, que combatió y refutó esa línea de pensamiento. Con este pontificado se retrotrae a lo que San Pablo mostraba como la ruina de la propia Iglesia y en general de la comunidad; claro que muchos de los partidarios de repartir lo ajeno no aluden a las riquezas del Vaticano y mucho menos al potente banco de ese lugar. Como bien apunta Zanatta, “los populismos jesuitas no son la religión católica, la Iglesia Católica, la Compañía de Jesús”, lo cual no quita que tantos sacerdotes se hayan recostado en socialismos que derivan en la llamada teología de la liberación, que, como señala uno de sus mayores artífices –el padre Gustavo Gutiérrez–, está consustanciada con el marxismo… con quien el Papa concelebró en San Pedro no bien asumió.

    Sin duda, a pesar del ruinoso experimento jesuita con el comunismo en Paraguay y de las trifulcas que hicieron que el papa Clemente XIV suspendiera la orden (restablecida por Pío VII), y de que Juan Pablo II mantuvo una seria y célebre disputa con el principal de los jesuitas, los hay extraordinarios, como el padre James Sadowsky, que además de sus grandes méritos religiosos fue un eficaz difusor del liberalismo como cimiento moral de la cooperación social civilizada, y desde la cátedra combatió con fuerza todas las andanadas estatistas, en concordancia, por ejemplo, con el sacerdote polaco doctor Michal Poradowski, quien advirtió reiteradamente en sus libros sobre la penetración comunista en la Iglesia Católica.

    Debe comprenderse que el espíritu liberal tan denostado por el tercermundismo y sus socios se traduce en la consideración por la dignidad del ser humano que garantiza sus derechos, que son anteriores y superiores a la constitución del aparato de la fuerza que conocemos como gobierno.

    El liberalismo estima que cada uno debe poder encaminarse en lo que considere conveniente siempre y cuando no se lesionen derechos de terceros, mientras que en lo personal añado que la religión infunde alimento espiritual para mejorar como seres humanos. Son dos planos distintos pero en ese sentido complementarios, para los que mantenemos la religiosidad como el punto de partida del universo, puesto que si no aceptamos la primera causa no existiríamos, ya que la regresión al infinito haría que nunca haya comenzado el inicio de nuestras vidas y todo lo que nos rodea. Por eso es que cuando le preguntaron a Carl Jung si creía en Dios respondió: “No creo en Dios, sé que Dios existe”. Desde luego, esto no es incompatible con lo anunciado originalmente por el sacerdote belga físico y matemático Georges Lamaitre sobre el Big Bang como la explosión que produjo lo contingente mas no lo necesario, que es el primer motor. Este es el motivo por el cual Einstein consignó: “Mi idea de Dios se forma de la profunda emoción que proviene de la convicción respecto de la presencia del poder de una razón superior.”

    Pero volviendo a Loris Zanatta, son de gran peso sus aseveraciones sobre el activismo de caudillos y sacerdotes que alaban al nacionalismo y en general al colectivismo, que niega el valor del individuo en una marcha suicida al agrandamiento de los aparatos estatales que “concentran poder y centralizan decisiones”. No en vano Bergoglio muestra reiterados gestos de simpatía hacia dictadores. Lo dicho se sucede vía entrometimientos inaceptables de gobiernos en las vidas y haciendas de la gente, con gastos astronómicos, endeudamientos colosales, impuestos asfixiantes, manipulaciones monetarias que estafan a la población y regulaciones que no dan respiro a la creatividad y al emprendimiento. En esta línea argumental es pertinente mostrar una y otra vez que en una sociedad libre, el empresario, para mejorar su patrimonio, debe ofrecer bienes y servicios que les resulten atractivos a las demandas, de lo contrario incurren en quebrantos.

    Resume Zanatta su magnífica tesis al rechazar las denominadas “leyes de la historia” –desechadas por pensadores de la talla de Karl Popper– al escribir que los populismos “eliminan los peldaños de la movilidad social”, “enjaulando al individuo en el pueblo” o sea “una sofocante caja identitaria donde sacrifica el espíritu de iniciativa, la originalidad y el talento a la solidaridad de la tribu”.

  • Caminos de emprendimiento

    Hablar de emprendimiento es hablar del punto de partida, es hablar de un camino; particularmente, del camino de una actividad que busca lograr beneficios a través de la satisfacción que brinda en bienandar en un mercado. No son tantas las personas a quienes les resulta atractivo pasar de asalariado a emprendedor cuyo salario o ingreso depende de su capacidad creativa y organizativa; es decir, a ser buen empresario. Tristemente, en nuestro medio como en muchos otros, el concepto de “empresario” ha sido vilipendiado por una clase política corrupta, apunto que ser empresario es mal visto.

    De no ser por todos los emprendedores a través de la historia los humanos todavía andaríamos colgándonos por el rabo de las ramas de los árboles. Lo tristísimo hoy día es ver a tantos hablar de igualdad, equidad, solidaridad y tal, sin recapacitar que esas cosas no prosperan en una sociedad de poco emprendimiento. Los países más prósperos son aquellos con mayor cantidad de buenos empresarios; y he allí el meollo del asunto, que el malandar ha sido tal que, hasta las cosas buenas, como el emprendimiento, lo hemos torcido.

    Constituciones exitosas han buscado enfocar los derechos de procurar la vida, la libertad, propiedad y la felicidad. Por su lado, la felicidad está ligada a un crecimiento personal, en muchos sentidos. Y, también en la definición y uso de los vocablos: empresario, emprendedor, emprendimiento, vemos la Babel, cada quien asignándoles definiciones erradas. El emprendedor (empresario) es quien encuentra aquello que busca el prójimo. ¿Y dónde más lo va a buscar sino es en el mercado?; es decir, en la plaza en dónde a través de la división del trabajo se intercambian los bienes y servicios que satisfacen necesidades.

    Las empresas y emprendedores van ligadas al entusiasmo de quienes las fundan; entusiasmo que no necesariamente pasa a los herederos, razón por la cual tantas empresas fracasan luego de unas generaciones. Es por ello que resulta esencial crear una atmósfera que fomente el emprendimiento. ¿Cree usted que, en las escuelas, mal llamadas “públicas”, los funcionarios estatales fomentan amor por el emprendimiento?

    Triste y lastimosamente, en ciertos países las oligarquías de turno se han aprovechado de la ignorancia de sus pueblos y han vilipendiado al empresario y al empresarialismo. De hecho, hoy día en los EE.UU., frecuentemente se escucha al presidente Biden culpando a empresas y empresarios de todos de todos los males que han originado en sus políticas neoliberales; esas que osan llamar “progresivas”. Hablo de la inflación; esa que devalúa el poder adquisitivo de la moneda papel causando lo que la población percibe como una elevación de los precios. Luego, el mandatario culpa a los empresarios de todos los males; mientras que el pueblo, ese que ha sido muy bien aleccionado, dócilmente sigue su camino de ignominia.

    El otro mensaje importante es el de perder el miedo al fracaso; ya que no existe mejor escuela que la del fracaso. Es raro el buen empresario que no ha quebrado negocios anteriores. Es como ser clavadista o saltar en camas elásticas, montar bicicleta y tal, uno aprende con los golpes. Lo cierto es que no hay camino al sano desarrollo que no sea caminando los senderos del emprendimiento; pero no ese emprendimiento que igual que el llamado “pueblo” ha caído en las fauces de las oligarquías políticas.

  • Los algoritmos guían la selección de personal en las empresas y eso puede ser un problema

    Ante una tarea compleja, tendemos a fiarnos más de los algoritmos que de nosotros mismos.

    “No soy un producto de mis circunstancias. Soy un producto de mis decisiones”.

    Los siete hábitos de las personas altamente efectivas (Stephen Covey).

    Desde que abrimos los ojos para despertarnos hasta que se acaba el día estamos constantemente tomando decisiones. Muchas son inconscientes. No las pensamos, simplemente actuamos.

    Nuestro cerebro no está dispuesto a gastar energía en cosas tan simples como una primera impresión de una persona o contexto. Por lo general, no pensamos o reflexionamos sobre estas decisiones que tomamos de manera rápida.

    La realidad es que estas decisiones impulsivas pueden tener consecuencias negativas, como la discriminación en una entrevista de trabajo.

    En psicología decimos que juzgar rápidamente a una persona por su apariencia es como juzgar un libro por su tapa. Es fácil hacerlo, pero puede ser fácil fallar. En los procesos de selección de personal puede estar sucediendo lo mismo, aunque sea un algoritmo el que tome las decisiones.

    Tenemos que saber que no tomamos todas las decisiones de manera independiente. La gran mayoría están apoyadas en la tecnología. Esto es así por la economía de esfuerzo. Muchas veces para decisiones complejas hay que manejar un gran volumen de datos, y esto nos genera un gasto de energía importante. La confianza hacia estas tecnologías suele ser ciega: todo lo tecnológico nos da cierta sensación de veracidad.

    Pero, ¿cómo es posible que un algoritmo esté sesgado?

    El sesgo es una inclinación hacia una persona, cosa o grupo que produce un desequilibrio que perjudica a la otra parte. Estamos sesgados cuando no somos neutros ante una persona, grupo, situación, etc. Eso produce un error.

    Estos errores, que se pueden dar en las interpretaciones de diferentes contextos, individuos o información, se pueden ver reflejados tanto en la toma de decisiones humanas como en la inteligencia artificial (IA). Al ser los humanos los que diseñan esta tecnología, es posible que estén reproduciendo datos sesgados o manipulados.

    Introducción de la IA en los puestos de trabajo

    El razonamiento más común para la introducción de nuevas tecnologías en nuestros trabajos suele ser la objetividad y la eficiencia. Se podría decir que, a nivel social, todo lo tecnológico nos da más seguridad. Ante una tarea compleja, tendemos a fiarnos más de los algoritmos que de nosotros mismos.

    Así, el aumento de la utilización de la IA está siendo exponencial. Por ejemplo, en el área de los recursos humanos estas nuevas tecnologías se están aplicando en el reclutamiento y selección del personal, la evaluación del desempeño y desarrollo del personal. Estos recursos están ayudando a la automatización de diferentes tareas que se puede interpretar como eficiencia organizacional.

    En el mercado actual tenemos herramientas digitales que nos ayudan a escoger al mejor candidato utilizando una búsqueda semántica automatizada basada en la información escrita por el candidato en su currículum. Pero también teniendo en cuenta el número de palabras técnicas que utiliza en la entrevista o en la conversación que puede llegar a mantener con un chatbot.

    Ejemplos de la actuación de los sesgos en la IA

    Existen plataformas de búsquedas de empleo que hacen uso de la IA para poder ofrecer un resultado objetivo a la hora de escoger al candidato idóneo para un puesto de trabajo específico.

    La realidad es que la selección final que hacen estos algoritmos hacia los candidatos seleccionados está sesgada. Se ha visto que los algoritmos pueden generar discriminación étnica y de género para ofrecer, en el 85 % de los casos, puestos de trabajo de cajera de supermercado a mujeres, o puestos de taxista al 75 % de perfiles afroamericanos.

    A su vez, los algoritmos pueden tener en cuenta las tendencias de búsqueda del reclutador y sus interacciones con perfiles específicos. Y, así, recomendar perfiles de empleados con características similares. En estos casos no es una sorpresa encontrarnos con perfiles muy similares a las características personales del reclutador. Por ejemplo, haber estudiado en la misma universidad, ser de la misma etnia, tener un estilo de vida similar, mismo aspecto físico y lugar de residencia.

    La explicación se debe a que la IA aprende a tomar decisiones basándose en la reproducción de datos que se pueden apoyar en el aprendizaje de las decisiones humanas. Estas últimas puede que estén sesgadas y, en consecuencia, reflejar disparidades históricas o sociales. A su vez, eliminar algunas variables sensibles como el género, la etnia o la orientación sexual puede llevar a la reproducción de resultados sesgados.

    No hay que tener fe ciega en la IA

    Se están dando muchos avances en la inteligencia artificial. A raíz de la pandemia, los procesos de e-recruitment (reclutamiento por medios digitales) han experimentado cierto crecimiento apoyado en estas tecnologías.

    Se han creado algoritmos que interpretan semánticamente el contenido escrito (carta de recomendación o currículum) o verbal (entrevista por plataformas digitales). Como resultado se ofrece un diagnóstico del candidato (perfil de personalidad, inteligencia) que es determinante para la toma de decisiones en el proceso de selección.

    Sin embargo, hay que tener en cuenta que, como sucede en casi toda la tecnología, la parte vulnerable es la persona. Es decir, el algoritmo no falla, pero puede fallar la persona que lo programa. Esto se puede producir por un error humano, por falta de conocimiento psicológico, por influencias externas y por intereses de empresas.

    La tecnología nos está ayudando en el campo de los recursos humanos, al igual que en otros como salud, marketing, automoción, sector jurídico y asegurador y banca. Su implementación ha crecido en los últimos años e irá a más.

    ¿Significa esto que no debemos dejarnos guiar por la inteligencia artificial? Podemos apoyarnos en ella, pero siempre con reservas. Debemos entender que un algoritmo no es un genio mágico y sabelotodo, sino que detrás tiene, como sucedía en El mago de Oz, a una persona imperfecta.The Conversation

    Elene Igoa Iraola, Investigadora Predoctoral, Universidad de Deusto y Fernando Díez Ruiz, Profesor doctor Facultad de Educación y Deporte, Universidad de Deusto

    Este artículo fue publicado originalmente en The Conversation. Lea el original.

  • Cambio climático o lunático

    Hoy que leo en las noticias el gabinete aprueba la creación de un viceministerio del Cambio Climático, mi tristeza por mi patria dio un salto cuántico. ¿Hasta dónde vamos a llevar la farsa del cambio climático?; que no pasaría de ser otra estrategia ideal para ordeñar la vaquita estatal.

    ¡Por supuesto que hay cambio climático! La bufonada es que siempre lo hubo y lo habrá. El cambio está en todo. No hay nada que no cambie. El mismo universo está en cambio perpetuo. Ahora, cuando escucho a una “autoridad” hablar de la necesidad de un “marco regulatorio”, me pregunto: ¿¡De veras!?, ¿que piensan regular el clima planetario?. Siento un inmenso deseo de regresar a las cuevas.

    Luego hablan de la “reducción de gases de efecto invernadero…” y mi espanto crece. ¡Van a regular los peos! Mil dólares de multa para quien suelte uno en la calle. Y me disculpan por mi forma de decir las cosas, pero todo esto rompe el ridiculómetro. Si me dijesen que van a ponerle más atención a la deforestación, a la contaminación de ríos y tal, es otra cosa.

    Luego hablan de “proteger el planeta”. Eso sí me anima, si es que están hablando de combatir la ñamería y el desbocamiento de gobiernos que se meten en todo lo que no deben, mientras descuidan lo que sí deben. En Panamá, por ejemplo, no pueden siquiera tapar los cráteres en las calles o lidiar con las tuberías del “vital líquido”, pero… ¡eso sí!, vamos a lidiar con el clima planetario. ¡Esto es un circo!; pero uno de mala calidad.

    Y al final del artículo que leo en la prensa, la joya de “conseguir financiamiento climático con tasas más bajas…” Ya tienen al país endeudado hasta la coronilla y quieren endeudarlo hasta la curumba del Barú.

    Oración al Señor: Dios mío ayúdanos a evadir las políticas públicas que limitan nuestras posibilidades y hacen más difícil la vida, particularmente para los que menos tienen. Ilumina a quienes hablan de la apocalíptica crisis climática y líbranos de caer en las manos de politicastros que buscan nuevas formas de asaltar el erario de todos; a tal punto de que están dispuestos a endeudar a la nación para cambiar el clima que siempre ha cambiado y seguirá cambiando. Y, Señor, ayúdanos a entender, de una vez y por todas, que el mayor peligro para la humanidad nos llega por la vía de los gobiernos excedidos en tamaño y alcance que se van metiendo hasta en nuestras letrinas.

    En resumen, tal vez en un futuro no tan distante la humanidad, si nos dejamos del relajo, pueda llegar a hacer cosas extraordinarias. Pero, ahorita no tenemos la capacidad de regular el clima y de meter en horma a países que no se van a dejar meter en horma y seguirán echándose peos y más peos, sonoros, gaseosos, y nauseabundos. Que hay muchas cosas en que invertir que ayudarían mucho más a todos.

  • Qué hacemos los padres con Halloween?

    La mayoría de las preguntas que nos hacen acerca de Halloween apuntan más o menos a la misma idea: «¿Deberían los padres permitir que sus hijos participen en actividades de Halloween o no?» Es una pregunta legítima que refleja las amplias y variadas creencias de aquellos que formamos parte de la comunidad de fe cristiana. En un extremo del espectro están aquellos que se oponen firmemente a Halloween, mientras que los del otro extremo no plantean objeciones de ningún tipo. Pero es oportuno observar que quizás muchos cristianos probablemente vivan en algún punto intermedio en este tema.

    En las distintas iglesias de diferentes países, las prácticas también reflejan estilos y métodos en conflicto. Algunos simplemente cambian el nombre de sus festividades reemplazando la palabra «Halloween» con «Cosecha». Otras iglesias usan Halloween como un medio para llegar a la comunidad al abrir sus puertas y proporcionar un lugar seguro para que los niños tomen dulces, mientras que otros simplemente aprovechan la oportunidad de adaptar el tema Halloween para realizar esfuerzos evangelísticos. A la luz de todos estos estilos y métodos diferentes, ¿qué debe hacer un padre cristiano?

    No hay duda de que los orígenes de Halloween se remontan a creencias y rituales paganos. Los grupos satánicos también han atribuido significado a Halloween, celebrándolo como una fiesta especial. Una búsqueda rápida en Google sobre los orígenes y los significados de Halloween proporcionará mucha información de fondo. Una cosa parece clara: los cristianos no deben participar en el «lado oscuro» de Halloween, de ninguna manera aprobar lo satánico o centrarse en el paganismo, el mal, la muerte, etc.

    Sin embargo, la realidad de la participación de Halloween para la mayoría de las personas, religiosas y sobre todo no religiosas, es la de ejercer un poco de fantasía, vestirse con disfraces y divertirse con el típico «dulce o truco » en el vecindario. Para muchos, de esto se trata Halloween, sin ninguna conexión con prácticas ocultas o paganas. Para estas personas, es difícil decir que hay algo malo en lo que hacen. Decir que cualquiera que participe en Halloween es pagano o satanista sería tan exagerado como decir que cualquiera que dé regalos en Navidad es un seguidor de Cristo.

    Conocemos la fuente y el patrimonio de la Navidad. También sabemos que para muchas personas, la Navidad es una fiesta no muy religiosa. La gente le da a Navidad su propio significado, independientemente de sus orígenes. Nunca afirmaríamos que todos los que celebran la Navidad son seguidores de Cristo o que honran a Dios. Halloween, creo yo, es similar. La gente le da a Halloween su propio significado, independientemente de sus orígenes. En consecuencia, cuando las personas eligen participar en Halloween, no es necesario deducir que por lo tanto estén aliados con el enemigo, o que promuevan o alienten prácticas y creencias ocultas y paganas.

    Fijar reglas estrictas rápidamente y sin pensar demasiado con respecto a lo que los cristianos deben o no deben hacer sobre Halloween puede sonar fácil, pero en cambio, Dios nos ha dado el gran regalo de la libertad en nuestras elecciones. El apóstol Pablo brindó un gran consejo sobre la respuesta humana normal hacia la tendencia de fijar categorías rígidas cuando escribió: «Has muerto con Cristo y él te ha liberado de los poderes malignos del mundo». Entonces, ¿por qué sigues las reglas del mundo, tales como «No manipules, no comas, no toques»? Dichas reglas son meras enseñanzas humanas sobre las cosas que desaparecen tan pronto como las usamos. Estas reglas pueden parecer sabias porque requieren una fuerte devoción, humildad y severa disciplina corporal. Pero no tienen ningún efecto cuando se trata de conquistar los malos pensamientos y deseos de una persona. ”–Colosenses 2: 20-23 (NTV)

    Así que finamente, cualquiera que sea la convicción que tengas sobre la participación de tu familia en Halloween, ¡vívela para la gloria de Dios! En estos asuntos, sigue tus propias convicciones, y haz un esfuerzo en comprender que los cristianos pueden diferir en sus creencias y miradas sobre este tema. Y si te topas con esos compañeros creyentes que tienen una postura sobre Halloween distinta a la tuya, dales libertad para vivir sus propias convicciones. El apóstol Pablo lo dijo de esta manera: «¿Quién eres tú para condenar a los siervos de Dios? Son responsables ante el Señor, así que déjelos decir si están en lo correcto o no. El poder del Señor los ayudará a hacer lo que deberían. ”–Romanos 14: 4 (NTV)

    Jim Liebelt

    Escritor con más de 35 años de experiencia especializada en pastoral juvenil y familiar. Publicado originalmente en e625.com

    Puede leer el original aquí.

  • Xi Jinping de China obtiene tercer mandato, llena el comité gobernante con ‘secuaces’ leales

    El nuevo liderazgo hace que una invasión militar del democrático Taiwán parezca más probable, dicen los analistas. El líder del Partido Comunista de China, Xi Jinping, comenzó un tercer mandato de cinco años en el cargo el domingo, llenando el todopoderoso Comité Permanente del Politburó con sus aliados políticos cercanos, en una consolidación del poder personal que no se había visto en Beijing desde el culto a la personalidad que rodeaba a Mao Zedong. 

    La primera sesión plenaria del XX Comité Central del partido reeligió a Xi para el cargo de secretario general, rompiendo con décadas de precedentes políticos al otorgarle un tercer mandato después de que sus predecesores se limitaran a dos.

    El ex jefe del partido de Shanghái, Li Qiang, sucedió al reformador económico saliente Li Keqiang como el segundo al mando de Xi y, por lo tanto, el candidato más probable a primer ministro, mientras que los incondicionales de Xi, Zhao Leji y Wang Huning, permanecen en el Comité Permanente del Politburó de siete miembros.

    A ellos se unieron el recién ascendido exjefe del partido de Beijing, Cai Qi, el exdirector de la oficina general del partido, Ding Xuexiang, y el exjefe del partido de Guangdong, Li Xi, todos los cuales fueron ex miembros del Politburó.

    Xi también reveló un politburó exclusivamente masculino por primera vez desde 1997, luego del retiro del ex viceprimer ministro Sun Chunlan. Ninguna mujer se ha sentado nunca en el Comité Permanente del Politburó.

    Todos, excepto Li Xi, han trabajado anteriormente con Xi mientras ascendía en las filas del partido, ya sea en Zhejiang o Shanghái, y fueron ascendidos después de ese punto, lo que indica que fue su favor lo que impulsó sus carreras.

    El congreso del partido también enmendó la constitución del Partido Comunista para consagrar a Xi y su marca personal de ideología política como un líder «central», dando a Xi rienda suelta para llevar a China en cualquier dirección que elija, dijeron analistas a Radio Free Asia (RFA).

    Sin sucesor obvio

    El ex líder de la protesta estudiantil de 1989, Wang Dan, dijo que no hay nadie con suficiente capital político propio para servir como un sucesor obvio de Xi.

    «Es obvio, mirando la alineación, que Xi también querrá un cuarto mandato», dijo Wang a Radio Free Asia. «Él no ha hecho arreglo alguno para un sucesor».

    «Ni siquiera habrá un cuarto mandato: va a hacer esto hasta que muera», dijo.

    El propio Xi fue claramente identificado como sucesor del presidente Hu Jintao, bajo el cual se desempeñó como vicepresidente durante cinco años antes de tomar las riendas del partido en el 18º congreso en 2012. El tercer mandato de Xi Jinping como presidente probablemente se confirmará en la Asamblea Popular Nacional, Sesión anual del Congreso en marzo de 2023.

    El comentarista político chino Chen Daoyin dijo que Li Qiang forma la piedra angular del poder de Xi en la nueva alineación de liderazgo.

    «Se podría decir que Xi Jinping tiene absoluta confianza en él y que Li Qiang es absolutamente leal a Xi Jinping», dijo Chen a RFA. “Esta lealtad absoluta se manifiesta en su implementación absoluta de la línea política de Xi”.

    «Li Qiang ha sido ampliamente criticado internacionalmente por el daño que causó con el cierre de Shanghái, pero su implementación inquebrantable de la política de cero COVID de Xi refleja su lealtad», dijo.

    Protestas en el país y en el extranjero

    La transición sin problemas de Xi a un tercer mandato sin precedentes se ha caracterizado por una rara protesta pública, incluso contra su política de cero COVID, tanto en el país como en el extranjero.

    En la víspera del congreso, un manifestante solitario apodado el “Hombre del puente” desplegó una pancarta con consignas contra Xi en un paso elevado de una autopista antes de que la policía se lo llevara rápidamente. Las autoridades chinas cerraron rápidamente las cuentas de las redes sociales que circulaban imágenes de la pancarta, pero las fotos y los videos del incidente llamaron la atención de los chinos que viven en el extranjero.

    En Londres, más de 1.000 manifestantes desafiaron las lluvias torrenciales para marchar el domingo hacia la embajada china, con el lema «¡No es mi presidente!». y mostrando pancartas con Xi coronado como emperador, para protestar por la golpiza de su compañero activista Bob Chan por parte del personal consular chino en Manchester el 16 de octubre.

    Un manifestante llevaba un cartel en la espalda y la cabeza que decía «Al PCCh: no me tire del pelo», en protesta por la participación en el tumulto del cónsul general chino Zheng Xiyuan, quien dijo que pensaba que era su deber tirar del pelo de Chan. ya que había «insultado a mi líder» con un cartel de dibujos animados de Xi Jinping.

    Un manifestante que solo dio el apellido Auyeung, que llevaba una máscara satírica de demonio con el rostro de Xi Jinping, dijo que estaba allí enojado por el ataque del 16 de octubre. Dijo que las protestas, así como la remoción sumaria de un reacio Hu Jintao de la tribuna en el 20° congreso del partido del PCCh en Beijing el sábado, habían mostrado al mundo que Xi aún enfrenta una “enorme oposición”.

    Protestas similares tuvieron lugar en varias otras ciudades británicas el domingo.

    «Totalitarismo digital»

    Pero los analistas dijeron que la nueva alineación significa que es muy probable que Xi continúe con el estilo de gobierno altamente autoritario que ya desarrolló durante sus últimos 10 años al frente.

    «Esto es totalitarismo digital con características chinas», dijo Chen Daoyin. «Tendrá poderes de ejecución mucho mayores que durante la era de Mao… [y puede] lograr un estado de control y seguridad total y absoluto».

    «Es poco probable que cambie la política exterior [más agresiva de China] del ‘guerrero lobo’», dijo. Feng Chongyi, profesor asociado de la Universidad de Tecnología de Sídney, estuvo de acuerdo.

    «Cai Qi, Li Qiang, Ding Xuexiang y Wang Huning son básicamente sus taquígrafos», dijo Feng. «No tienen capacidad ni experiencia cuando se trata de dirigir el país.

    “Su principal punto de venta es que ejecutan las órdenes de Xi a toda costa”, dijo Feng, citando los desalojos masivos de las comunidades de trabajadores migrantes en Beijing por parte de Cai Qi, y el “estropeo de la ciudad económicamente más desarrollada de China” por parte de Li Qiang.

    Feng dijo que el actual comité permanente del Politburó carece de alguien con el conocimiento técnico para administrar la economía. «Esto demuestra que [Xi] ya no se preocupa por esas cosas», dijo.

    Feng dijo que se espera que Xi rompa con las últimas cuatro décadas de reforma económica y apertura iniciadas por el difunto líder supremo Deng Xiaoping en 1979.

    «Fueron [los ex primeros ministros] Zhu Rongji y Wen Jiabao quienes realmente entendieron la economía, quienes dirigieron el crecimiento económico y permitieron que Xi Jinping hiciera realidad su sueño de poder», dijo. «Pero ahora quiere volver a la ‘prosperidad común’ de la era de Mao, robando a los ricos para ayudar a los pobres: no creando riqueza sino destruyéndola». «Ahora existe un riesgo mucho mayor de colapso económico», dijo Feng.

    Hu Jintao escoltado fuera

    Feng dijo que la destitución perentoria del expresidente Hu Jintao del estrado en el 20º congreso del partido el sábado probablemente estuvo relacionada con su descubrimiento de que su único aliado, Hu Chunhua, no estaría en el comité permanente del Politburó.

    Hu Jintao, que parecía confundido, fue levantado físicamente de su asiento por un guardia de seguridad y escoltado con firmeza fuera del estrado, mientras intentaba entablar una conversación con Xi.

    «Hu Jintao insistió en asistir a la sesión de clausura del 20º Congreso Nacional del Partido, a pesar de que se ha estado tomando un tiempo para recuperarse recientemente», dijo la agencia estatal de noticias Xinhua en un tuit sobre el incidente.

    «Como no se encontraba bien durante la sesión, su personal, por su salud, lo acompañó a una habitación al lado del lugar de reunión para que descansara. Ahora está mucho mejor», dijo.

    Wang Dan dijo que la «retirada total de los tecnócratas económicos» del nuevo equipo de liderazgo fue sorprendente.

    «Esto significa que se acerca la Revolución Cultural», dijo Wang en referencia a más de una década de agitación política bajo Mao Zedong desde fines de la década de 1960 hasta la caída de la Banda de los Cuatro en 1976.

    «El desarrollo económico ya no será el foco principal”, dijo. «No hay un solo miembro del comité permanente del Politburó que haya tenido una cartera económica a largo plazo». «En cambio, el enfoque será la lucha, porque todos estos son constructores de partidos», dijo Wang. «El nombramiento de Li Qiang envía un mensaje muy fuerte… que [a Xi] no le importa el historial de alguien, solo su lealtad».

    “Incluso Mao Zedong [solo] tenía una parte de sus funcionarios que le eran verdaderamente leales; los de Xi son sus secuaces”, dijo.

    El erudito independiente Wen Zhigang dijo que la «lucha política» ahora reemplazará a la prosperidad económica como la línea principal del partido, ya que el concepto ha sido escrito en los estatutos del PCCh recientemente enmendados.

    «[El PCCh] ha reemplazado la filosofía de la construcción económica de las últimas cuatro décadas con la filosofía de la lucha [política]», dijo Wen a RFA. «Esta será la nueva línea del partido y el nuevo programa, razón por la cual Li Keqiang y todos los demás herederos de la línea de desarrollo económico de Deng Xiaoping han sido purgados».

    Wen dijo que las purgas políticas probablemente se intensificarán dentro de las filas del partido, junto con crecientes ataques al sector privado. La política exterior de China será menos fácil de predecir e implicará un enfrentamiento con el poder y la influencia de Estados Unidos en el Estrecho de Taiwán y la región del Pacífico Occidental.

    “Taiwán no puede evitar la guerra”

    El nuevo mandato de Xi comienza en medio de la creciente preocupación de que cumplirá su amenaza de anexar la isla democrática de Taiwán por la fuerza militar, y más temprano que tarde.

    «Desde la perspectiva del nuevo equipo de Xi, resolver el problema de Taiwán será la tarea central y la tarea más importante de los próximos 5 a 10 años», dijo Wang.

    «Taiwán no puede evitar la guerra… lo más importante es prepararse para ella».

    Taiwán nunca ha estado gobernada por el Partido Comunista, ni ha formado parte de la República Popular China, y sus 23 millones de habitantes no desean renunciar a su soberanía ni a su estilo de vida democrático, según encuestas de opinión recientes.

    El escritor británico Hao Wang dijo que es poco probable que Xi quiera hablar con el gobierno taiwanés, ya que Beijing ha descartado negociar con Taipei en igualdad de condiciones.

    “Xi Jinping no quiere hablar con Taiwán; solo quiere secuaces que hagan cumplir su voluntad y su quinta columna [de infiltrados del Partido] allí para cumplir con sus directivas”. Wang le dijo a RFA. «Se trata de la ejecución unidireccional de la voluntad del emperador».

    Wang dijo que Taiwán no parece lo suficientemente preocupado a pesar de las percepciones globales de que el país está en peligro. «Es hora de dejar de imaginar y pasar a la acción inmediata», dijo.

    El Partido Comunista también renovó el puesto de Xi como presidente de la Comisión Militar Central y nombró a sus nuevos vicepresidentes como Zhang Youxia y He Weidong, un veterano del 31º Ejército del Ejército Popular de Liberación en la provincia suroriental de Fujian, al otro lado del Estrecho de Taiwán desde Taiwán.

    «He Weidong y Zhang Youxia… ambos son del ejército, por lo que no se ha logrado un equilibrio entre las diferentes ramas del ejército», dijo Wang. «Estos son [nombramientos] puramente políticos».

    «He Weidong es un comandante militar que ha estado a cargo del frente de Fujian durante mucho tiempo y ha llevado a cabo operaciones contra Taiwán», dijo. «Zhang Youxia… alguien con experiencia en combate en Vietnam, ha sido traído junto a él,

    Por Chen Zifei y Gu Ting para RFA Mandarín y cantonés. Traducido y editado por Luisetta Mudie.