Categoría: Opinión

  • El camino hacia la transformación digital de las empresas

    Ha llegado la Era Digital y para entrar en ella, todos las empresas requieren de una Transformación Digital, de lo contrario se convertirán en fósiles.

    Puede que todos los caminos conduzcan a Roma, pero no todos los caminos aseguran que las empresas entren a la Era Digital de forma exitosa.

    Toda nueva era trae consigo grandes cambios, y siempre habrá Pros y Contras; la parte medular y que jamás cambiará es precisamente esto, el cambio, por lo que es mandatorio que las empresas que desean sobrevivir a este nuevo entorno de negocio  evalúen rápidamente cuáles  son los Pros y los Contras.

    Parte de la clave del éxito radica en la rápida reacción al cambio o a cualquier tipo de desastre, pero una acción planificada y basada en estrategias nos ayuda a tener una Visión (2020)  más clara de las decisiones  que hay que tomar con el único objetivo que el negocio sea rentable y evolucione con el tiempo.

    La innovación se ha  convertido en requisito para entrar a la Era Digital.

    ¿Pero cuál será el camino correcto?

    Responder esta pregunta me hacer recordar de mi infancia. Nací en Cativá, un pequeño corregimiento de la Provincia de Colón; en mi adolescencia cuando nos tocaba ir de cacería a las montañas en los años 80, cuando era permitida la caza, recuerdo que uno de los requisitos para encabezar la fila era tener experiencia en el camino que se iba a recorrer. Lo interesante venía cuando el camino nunca antes había sido transitado por ninguno de los miembros del grupo. Cuando ocurría esto, aumentaba nuestra adrenalina por la exploración de algo desconocido, pero depositábamos nuestra confianza en aquel que más experiencia tenía y el resto  lo seguíamos. Por lo general a mí me tocaba ir en la cola por ser el más pequeño del grupo.

    Recorrer un camino desconocido es un riesgo, porque se incrementan las probabilidades de extraviarse, pero aumentan las probabilidades de ser los pioneros y conquistar nuevas cosas.

    Elegir el camino correcto para entrar con éxito en la Era Digital dependerá no sólo de la experiencia que tenga el líder que conduzca el Proyecto de la Transformación Digital, sino también de la habilidad que tenga este líder para gestionar el cambio.

    Compartiré con ustedes cuatro fases muy importantes que tienen que tomar en cuenta para la Transformación Digital de sus empresas:

    Fase 1

    El Diagnóstico: Como todo buen médico, lo primero que se debe hacer es un Análisis de la Situación Actual que le permitirá a la Alta Dirección establecer las prioridades estratégicas  para que sean de bajo costo, pero de muy alto valor.

    Fase 2

    Formulación Estratégica: Con el diagnóstico claro, podemos establecer el plan de acción de forma innovadora en cinco áreas:

    • Análisis de Riesgo y Vulnerabilidad.
    • Plan para mitigar los Riesgos.
    • Análisis del Cliente, Sector y Estrategia
    • Actualización de los Procesos y las Políticas.
    • Planificación de la Gestión del Cambio.

    Fase 3

    Iniciativas Digitales: Planes detallados y realizables, que definen la Dirección, los Objetivos y los Medios o Recursos para llevarlos a cabo.

     Fase 4

    Gestión del Cambio: Aquí es donde  se lleva a cabo la implementación y ejecución  de las iniciativas digitales, teniendo siempre como objetivo cumplir dentro del cronograma establecido y dentro del presupuesto. El factor humano y la comunicación son fundamentales en esta fase.

    Queramos o no somos parte de esta transformación y sólo nos quedan tres caminos posibles; yo lo veo de esta forma:

    • Disfrutar el proceso de transformación de la mano de los expertos.
    • Sufrir el proceso de transformación de la mano de inexpertos.
    • O simplemente no hacer nada y convertirnos en los nuevos FÓSILES.

    Importante recordar que no hay transformación digital sin estrategia digital. En Goethals podemos ayudarlo a redefinir su estrategia para ingresar de lleno al mundo digital.

  • ¿Cómo afectará el Coronavirus al Canal de Panamá?

    Es cuestión de tiempo para que el coronavirus aparezca en Panamá, y ya en los Aeropuertos se toman medidas de seguridad. Esperemos que también los hospitales, escuelas y asilos estén preparados para la crisis.

    Por alguna razón, uno de los temas por donde pasa desapercibido es en el Canal de Panamá. Recordemos que China es el segundo mayor cliente del Canal de Panamá, y que si bien los buques pasan por éste usualmente rápido, no podemos evitar que los pilotos y pasacables tengan que abordar estos barcos. No sabemos qué medidas tomarán las Autoridades Sanitarias (MINSA), la Autoridad Marítima y la Autoridad del Canal de Panamá en caso de que un buque en tránsito tenga personas a bordo con el coronavirus y qué pasará con los pilotos y pasacables panameños. Lo cierto es que el Coronavirus tendrá un efecto sobre el Canal de Panamá, aunque solo sea disminuyendo el número de buques que pasen por él debido a la restricción global del comercio y el turismo, por lo menos de manera temporal.

    El coronavirus ataca a todos los seres humanos, aunque su letalidad aumenta con la edad, la obesidad o las alergias. Por ser de transmisión aérea, es muy difícil evitar no ser contagiado, es como una gripe en ese aspecto. Medidas similares, como cubrirse la boca al estornudar, lavarse las manos regularmente, no llevarse las manos sin lavar a los ojos, boca o nariz, mantenerse en casa si se está enfermo, y cubrirse la boca y nariz si se sale a la calle enfermo, limitan su contagio.

    El período de incubación dura entre los 2 y los 14 días, y el virus puede contagiarse durante este período, aunque sea menos probable. Una persona que ha sido expuesta al coronavirus y no desarrolla síntomas en 14 días no tiene la enfermedad.

    Lo que nos lleva a nuestra preocupación inicial. ¿Qué efectos tendría el Covide 19 sobre el Canal de Panamá? y lo dividiremos en dos preguntas. Primero, el efecto sobre los tripulantes de los barcos, pilotos y pasacables, y dos, el efecto sobre el tránsito en sí por el canal de Panamá (y por ende, a la economía).

    Asumiendo que el período de incubación de coronavirus es de un máximo de 14 días, un buque relativamente rápido que navegue a 20 nudos en velocidad de crucero, se demoraría 18 días en llegar de un puerto del Sur de China hasta el Canal de Panamá. En ese tiempo cualquier persona con Coronavirus ya lo debería haber desarrollado, y la persona debería estar aislada en un camarote o lugar específico. La Autoridad del Canal de Panamá está dispuesta a tomar medidas para evitar el contagio de pilotos y pasacables, y aislar a los marineros expuestos en su buque. La ACP anunció un protocolo, para enfrentar el posible paso de buques expuestos al Coronavirus a inicios de Febrero. Pero estas serían medidas menores. Nuestra segunda preocupación es el principal problema del Coronavirus: el enorme golpe que le ha dado a la producción de bienes y servicios en China, y como China es el taller del mundo, ha trastocado las cadenas de producción a nivel global;  la oferta de bienes manufacturados está cayendo y con esto el comercio internacional. ¿Podrá esta situación afectar al Canal?

    Se calcula que 51,000 firmas en todo el mundo usan productos suplidos de manera directa de la región de Wuhan, y 5 millones de empresas tienen suplidores en segundo grado y tercer grado que usan productos de esa región. Estamos hablando de que estas empresas ahora no van a poder conseguir sus productos, que los necesitan para poder producir otros productos. Todas las cadenas de producción están bajo presión y con interrupciones.

    Microsoft y Apple por ejemplo, han anunciado pérdidas debido a la interrupción de la cadena de suplidores. Las bolsas mundiales están en caída. A largo plazo muchas empresas se van a tener que preguntar si vale la pena tener la producción tan lejos de casa. Donald Trump, que es proteccionista, hace esa pregunta.

    ¿Qué efectos tendrá esto a corto y mediano plazo en el comercio marítimo internacional?

    Por ahora es temprano decirlo, parece que en China la epidemia está llegando a su pico. Pero en el resto del mundo todavía no se sabe qué tan mala será. Pero ya empezamos a tener indicadores. El Baltic Dry index, indicador de carga de buques a granel indica una caída de un tercio de los precios de carga a granel de los buques más grandes tipo Capesize, que son los que llevan granos y minerales a China. El bajón más grande en 20 años. El BIMCO reporta pocos pedidos de carbón, petróleo y hierro. Los armadores griegos reportan una caída del 20% en los embarques de petróleo hacia China. Al Jazeerra reporta una caída del 80% en el costo de los precios de flete del petróleo hacia China.

    Ese bajón en la importación de materias primas de China eventualmente significará que habrá una baja en la cantidad de productos que salgan de China. También están las demoras por cuarentenas. Fed Ex reporta que sus pedidos se demoran en promedio de dos a tres días más en salir de China debido a las medidas de cuarentena. Luego está la caída en las cadenas de producción causadas por la epidemia en sí. China es hogar de 7 de los diez puertos de contenedores más grandes del mundo. Hyundai ya ha tenido que suspender su producción en Korea del Sur, otro lugar donde el coronavirus esta difundiéndose rápido. La causa es que los trabajadores no están llegando a los puertos y tampoco los camioneros y ferroviarios que llevan la mercancía de la fábrica al puerto; esto crea más atrasos en los embarques, añadido a las medidas de cuarentena. Los barcos tienen que salir vacíos de China, y la práctica de intercambiar tripulaciones en China se suspendió. O sea, no se produce, y las mercancías que se producen no llegan a sus clientes ni pasan por el Canal.

    El efecto por ahora es más fuerte en los embarques de materias primas que China importa, y se ha sentido en febrero; en marzo veremos el efecto en los productos manufacturados que China exporta. La ONU calcula una caída del 2 % anual de las exportaciones Chinas en enero y febrero. Esto está causando pérdidas en China, Taiwán, los Estados Unidos, Japón y Corea del Sur por 50 mil millones dólares al romperse las cadenas de producción. China es la quinta parte del comercio mundial, una caída del 2 % de las exportaciones anuales en un mes es significativa. El canal de Panamá es ruta del 6% del comercio mundial, y las exportaciones de China a la Costa Este de los Estados Unidos pasan por allí. Los Puertos de la costa este de los USA se están preparando; la caída de contenedores fue del 5.9 % en Enero, y se esperan caídas más fuertes entre Febrero y Abril del orden del 11% en Virginia; en Charlestón North Carolina, pronostican caídas más fuertes, del 15%. En la costa oeste, que no usa el Canal de Panamá, las caídas han sido más duras, 25% en Febrero y pronostican un bajón promedio de 15% el primer cuatrimestre del 2020.

    El 36% del tránsito del Canal de Panamá está relacionado con China, de la costa este de los USA a China, del Caribe u Centroamérica a China, y del Norte de Sudamérica China. Si las predicciones de los puertos norteamericanos se cumplen, tendremos un bajón del 11 al 15% el primer cuatrimestre de este año. Esto significa menos ingresos para la ACP y menos ingresos para el gobierno nacional que no ha contenido el gasto. Y tampoco el Canal ha disminuido sus gastos, más bien han ido en aumento.

    En todo caso el impacto sobre el canal de Panamá se va a sentir en Marzo y Abril en adelante. Al que hay que añadir las restricciones de calado por la falta de agua que han escondido en parte la crisis China. Pronto veremos qué tan grave o malo será. Y qué efecto tendrá sobre las recaudaciones del Canal de Panamá y la economía del Estado Panameño.

  • Resolvamos la educación cerrando el NODUCA

    Suena drástico el título del escrito, ¿no?. Pero, ¿acaso no es mucho más drástico o pérfido el fracaso del NODUCA? Dicho lo anterior, de inmediato surgen interrogantes, tal como el inmenso jaleo de cerrar el NODUCA. ¡Por supuesto!, si es que nos propusiésemos a hacerlo a raja tabla, lo cual no es la idea. La idea sería dar a las familias el sagrado derecho a elegir y que ellas decidan a qué escuelas y currículos se arriman. Si la mayoría escoge enviarlos a escuelas privadas, ¿cuál sería el problema? ¿Acaso debemos oponernos a las preferencias de cada quién?

    El tema de fondo gira en torno a si la educación debe o puede ser gratuita y obligatoria. El otro tema que va de la mano con ello es el problema económico que se les presenta a los pobres; el cual no debe ser problema, ya que la educación privada sería mucho más económica que el desastre del NODUCA. Nos han lavado el cerebro con la creencia de que, si no metemos a nuestros hijos en las mazmorras del NODUCA, no hay solución, lo cual es completamente falso. Es como el zorro que dice a las gallinas que el mejor gallinero es la guarida del zorro.

    Y el asunto va mucho más allá, ya que día a día vamos encontrando nuevas formas de educar, que no implican encerrar a los jóvenes en prisiones con educadores que son funcionarios públicos. Improbable que un funcionario gubernamental enseñe comercio, economía y empresarialismo.

    Pero, el tema de fondo va por otro lado, y tiene que ver con el balance de poder que debe existir entre el pueblo y el gobierno; es decir, que el gobierno jamás debía quedar por encima del pueblo. A través de la mayor parte de la historia humana el poder sobre los hijos estuvo en la familia, en la iglesia, organizaciones fraternales, caritativas, la educación privada, el deporte, la música y tal. Hoy día que los gobiernos se quieren tomar los centros de cultura y tal, deberíamos estar horrorizados, ya que el estado no sirve para nada de eso.

    ¿Acaso es sano que el aparato gubernamental se tome la educación, salud, agua, los días de fiestas, y quien sabe qué más? ¿No es ello totalitarismo y camino de servidumbre? Pegamos el grito al cielo cuando una empresa se toma buena parte del mercado, pero no cuando es el estado que lo hace. ¿Qué sentido tiene eso? ¿Por qué cree usted que cada día son más los que buscan que el estado los mantenga?

    ¿Sabes lo que es el ‘cálculo económico’?. Es la pretensión de ceder al estado nuestra planificación económica. Algo así como lo que hicieron los países comunistas, lo cual les llevó y lleva al colapso económico. A quien corresponde la economía es a los particulares y no al estado. Hasta nuestra mala constitución lo dice, aunque luego se contradice.

    Cuando quien se equivoca en lo económico es el estado, todos salimos lastimados, lo cual no es así cuando es la comunidad la que maneja sus propias finanzas; en cual caso algunos se equivocarán, pero no todos.

    Por su parte, las escuelas o negocios privados educativos deben operar en términos de una satisfacción del cliente; no sólo en cuanto al costo sino también al producto. Pero ese no es el caso con el NODUCA, que les importa poco si malgastan sin educar. Las decisiones del NODUCA son políticas y no económicas, lo cual no les duele a los funcionarios y a las autoridades, cuyos intereses suelen andar por otros caminos.

    Si las actividades del pueblo no son voluntarias y privadas, ¿entonces qué son? Son coercitivas y politiqueras. En tal sistema no hay preferencias del consumidor sino del politiquero y quedamos ante un monopolio central en dónde el bravo de la película es el funcionario que rinde pleitesía ante los gamonales del sindicalismo magisterial.

  • Parásitos y el capitalismo confuciano

    Parásitos es la mejor película del 2019 según el Oscar, y la mejor película que ví en el 2020. Es o parece de izquierda, pero no; la veo como una inteligente sátira del capitalismo tardío y los conflictos de clases.

    Así la ve también su director, el cretivo Bong Joon Ho, quien no es un admirador del capitalismo y ha dedicado su filmografía a destacar los conflictos de clases en la sociedad de Corea del Sur. El Norte para él existe, aunque de manera muy subliminal. Es el miedo al norte en que hace que la casa/mansión gótica moderna donde trascurre la historia de Parásitos, tenga un bunker, y la antigua criada despedida, imita en tono burlón a las comentadoras de la televisión Norcoreana. Corea del Norte es el cuco que puede destruir a la idílica mansión del capitalismo surcoreano, pero es vieja y enferma como la criada que lo representa, y alimenta a quienes están encerrados en un sótano por decisión propia (la izquierda surcoreana), pero no puede sacarlos de allí.

    Bong Joon Ho es crítico del capitalismo surcoreano, pero está plenamente consciente de la incapacidad de la izquierda radical de plantear alternativas creíbles al capitalismo. Como dijo el crítico literario marxista norteamericano, Frederic James, “es más fácil imaginarse el fin del mundo que el fin del capitalismo”. Por eso sus películas que tratan más del tema como Snowpiercer, Okja o Parásitos, tienen un ambiente claustrofóbico, de humor negro o moralmente ambiguo. En Parásitos por ejemplo, los ricos son ingenuos, naif, y su pecado verdadero, es vivir aislados totalmente de los que no tienen, mientras que los pobres, son mentirosos, manipuladores, y potencialmente violentos. Muy lejos del elogio del pobre y la demonización maniquea del rico que son comunes en las películas sobre la lucha de clases.

    Esto ha incomodado a muchos izquierdistas, entre ellos un periodista español que trabajó para La Prensa, el cual se queja del “mal rollo que le dejó Parásitos”, como también muchos izquierdistas occidentales destacan que en Parásitos, tanto la familia rica como la familia pobre, son familias nucleares, racialmente homogéneas, dirigidas por machos heterosexuales. Se olvidan que los conflictos entre hombres y mujeres, con los inmigrantes, minorías raciales, y minorías afectivas sexuales tan importantes para la izquierda occidental, todavía no han llegado al Asia. Bong Joon Ho no tiene por qué inventarse conflictos que no existen en Asia por ahora.

    Ahora bien. Muchas de las características del capitalismo coreano, así como del comunismo coreano, vienen de la cultura confuciana de ese país. Si Corea del Norte mezcla estalinismo y confucianismo para lograr una extraña distopía, Corea del Sur, Singapur, Taiwan y cada vez más la República Popular de China, con su “socialismo con características Chinas” han logrado un “capitalismo con características confucianas” que explican ciertas cosas que Parásitos critica.

    Un capitalismo de mandarines. El Confucianismo era rígidamente meritocrático; China tenía una burocracia de mandarines, donde existían rigurosos exámenes para poder entrar a ella. Y los mandarines podían ser hijos de mercaderes, campesinos ricos, pero no eran una nobleza hereditaria como la europea. El capitalismo confuciano es así. Si vas a la escuela correcta, puedes ir a la universidad correcta, puedes luego entrar a trabajar a las empresas correctas y codearte con la gente correcta. Eso crea un sistema de estudios brutales, donde las familias de etnia china o coreana invierten en tratar de meter a sus hijos en las escuelas correctas, y pagan tutores después de clases. Los suicidios estudiantiles no son extraños. La presión y la competencia académicas son enormes. El maestro que garantiza buenos resultados es supervalorado en las sociedades confucianas y recibe honorarios por eso. Por algo los países confucianos marcan tan alto en las pruebas PISA. Pero la presión es enorme, porque fallar en los exámenes puede determinar una vida de marginación. Muchos estudiantes se suicidan por ello. Los hijos de las familias pobres tienen este problema; inteligentes y autodidactas, no pueden acceder a esta meritocracia confuciana porque no pudieron pasar por los canales correctos. Así que la única manera de acceder a la mansión es inventándose unos méritos. El Hijo se inventa créditos falsos, la hija un pasado falso en los Estados Unidos.

    Un capitalismo dirigido. El modelo de capitalismo confuciano, tiende a ser autoritario. Muchos comparan el modelo asiático con el de la España de Franco o el Chile de Pinochet. Un desarrollo capitalista rápido, mediante un dirigismo estatal que favorece ciertas empresas estratégicas a cambio de otras. Y ciertas regiones a cambio de otras. Que crea ganadores y perdedores desde el Estado. El mismo boom artístico surcoreano actual es el producto de políticas públicas establecidas hace 25 años. La diferencia entre España y Chile es que en el fondo son países de cultura occidental donde este capitalismo autoritario tuvo siempre una fuerte resistencia y causa enormes resentimientos y una izquierda militante, mientras que el Asia, aunque los resentimientos están allí como lo demuestra Parásitos, éstos no son articulados en forma de una resistencia al sistema. En España y Chile, los pobres guiados por la izquierda quieren destruir el sistema, aunque sea desmembrando España como nación o quemando el metro y saqueando supermercados y colapsando el modelo como en Chile. En el mundo confuciano, los pobres lo que quieren es ver cómo entran a la meritocracia de la cual fueron excluídos, aunque sea haciendo trampa como en Parásitos.

    Una crisis de bienes raíces mundial. Protestas, protestas. Mientras se estrenaba Parásitos, en el 2019 hay protestas en Barcelona, en Ecuador, en Buenos Aires, en Venezuela, en Hong Kong. Éstas tienen distintas causas, y distintas formas, pero llaman la atención dos protestas en países del Primer Mundo: en Barcelona y Hong Kong. En una, la causa aparente es el nacionalismo, en la otra, la dictadura de monopartido China, donde el partido comunista chino se ha convertido en una nueva burocracia confuciana. El problema de España, que estalló en el 2008, y el problema que tiene China y Corea del Sur que no ha estallado pero que estallará pronto, son políticas monetarias expansivas, con tasas de interés anormalmente bajas, que hicieron que sobrara dinero en la economía, penalizando el ahorro y estimulando el gasto. Y ese dinero que sobraba tenía que irse a algún lado, y se fue a los bienes raíces, que se podían comprar con hipotecas baratas. El resultado fue la gentrificación de los centros urbanos a nivel mundial, todo el mundo quería vivir allí; la especulación inmobiliaria, porque todo el mundo que podía sacar hipotecas, compró segundas o terceras viviendas, con la intención de especular. Los precios de las viviendas se dispararon y mucha gente ya no puede costearse una vivienda decente en un centro urbano con sus ingresos. Los pobres de Parásitos viven en un semisótano, en un Seúl que está a punto de ver como estalla una burbuja inmobiliaria.

    La incapacidad de la izquierda anticapitalista de articular alternativas. Los pobres de Parásitos no quieren destruir el mundo de los ricos, quieren entrar a él aunque sea con trampas. El riesgo es quedar atrapados en el sótano, como el deudor original o el padre pobre que en una explosión de ira mata al padre rico. No hay alternativas creíbles al mundo de la mansión. El hijo pobre sueña con ser rico para poder comprar la mansión. Fuera de defender el viejo reformismo socialdemócrata a lo Stiglitz, o de proponer un nuevo reformismo socialdemócrata a lo Piketty, no hay nada que tenga credibilidad. No hay alternativas a la democracia liberal burguesa, a su mezcla de democracia representativa, libremercado económico, y asistencialismo social prusiano/socialdemócrata. Hegel y luego Fukuyama dijeron que ése era el Fin de la Historia, y parece que por ahora es así. Como dijo Margaret Thatcher, “no hay alternativa”. Los que quieren destruir la mansión terminan atrapados en el sótano, o en las facultades de sociología y humanidades en el mundo verdadero.

    Esta última razón explica por qué la claustrofobia y el humor negro y pesimista del director. En Snowpiercer, los que no tienen se rebelan contra los que tienen y terminan causando una masacre, descarrillando el tren y terminando los supervivientes a merced del clima gélido y los osos polares. En Parásitos, el padre pobre termina encerrado en un sótano. No hay salida, o si la hay, puede ser peor.

  • ¿Derecho humano o demagogia politiquera?

    Definitivamente que para lograr mejor entendimiento de las cosas hace falta visitarlas constantemente. Lo curioso es que cuando ya creemos que entendemos algún tema, la realidad del mundo nos pone en jaque al demostrarnos que no, que aún nos falta mucho por aprender. Tal es el caso de los derechos humanos, que día a día vemos a tantos que pretenden que la manta se estire más para arropar como “derecho” cosas que no lo son.

    A los demagogos del mundo les resulta fácil y “provechoso” declarar con fervor religioso que la atención de salud es un derecho humano, dado que lo contrario suena inhumano, y, en cierto sentido tienen razón; “suena inhumano”. Es como el agua, en dónde todos tenemos derecho al acceso, pero no a que te lo lleven potabilizado a casa de manera gratuita. Pero… gratuita no es.

    Entonces ¿qué hemos de entender por “derecho humano”. En el caso de los cuidados de salud deberíamos comenzar por definirlos y veremos que de inmediato el asunto se complica y ya no es sólo asunto de definir lo que es derecho humano sino… ¿qué entendemos por “cuidado de salud”?

    En realidad, el problema es como el cuento de los tres amigos que en medio de un viaje llegan a una posada y piden cuarto. El posadero les alquila el cuarto por $30 y les dice que vayan que les manda las maletas con el botones. Ya con los huéspedes camino al cuarto, el posadero cambia de parecer respecto al precio, pues quiere que los clientes vuelvan en un futuro, y decide descontarles $5 de los $30. El hospedero da al botones los $5 para que los reparta a los huéspedes. Camino a llevar las maletas y los $5, el botones, no ve cómo repartir 5 entre 3, decide quedarse con $2 y dar a cada huésped $1. Ahora lo interesante. Si los 3 pagaron $30 y a cada uno les devolvieron $1, quiere decir que cada uno pagó $9. 9×3=27… más los dos que se tomó el botones suman 29. ¿Dónde quedó el $1 que falta para los $30?

    Saque usted cuentas, pero la moraleja que nos queda es que siempre nos encontramos con quienes enredan hasta lo que parece imposible de enredar. El asunto está en cómo planteamos las cosas y en el planteamiento sembramos la falsedad.

    Los problemas de los cuidados de salud se atascan en el lodazal de lo irreal cuando el estado y sus gobiernos se quedan sin plata para pagar el engaño. La pretensión, por ejemplo, ¿de darle cuidado de salud a quienes viven en zonas remotas, sin caer en aquello de la escogencia de ganadores y perdedores? Si estás más cerquita tienes más derecho humano; y así la cosa va perdiendo sentido.

    Los auténticos derechos humanos son naturales y tienen tres componentes: el derecho a existir, a vivir libre, y el derecho a la propiedad; tres cosas que no te las da nadie, sino que nadie tiene derecho a quitarlas. Cosa muy diferente es el agua o derecho de salud, que supone que otro está obligado a proveer.

    Más allá, sí podemos presuponer que, en la medida de lo posible, tecnológica y económicamente, el conjunto social debe procurar los medios y políticas para promover mayor atención de salud asequible. Sin embargo, ¿qué decir de nuestra supuesta CSS, que no es más que una empresa privada intervenida y prostituida por los politicastros? esa que cada día se acerca más al colapso final.

    Todo ello es una inmoralidad de confiscación, parte y reparte. De engaño de politicastros demagogos que se aprovechan de la mentalidad de semovientes que van conformando una dictadura de las mayorías. Es decir que… es derecho porque si lo niegas te aplastamos acusándote de inhumano; sin importar que sea irreal.

  • La eterna lista negra

    Ya lo sabíamos. Y lo advertimos. Cada esfuerzo para salir de las listas de colores, grises o negras, es fútil, porque A) Son varias listas elaboradas por funcionarios de distintas instituciones con distintos criterios, lo cual significa que se puede estar en una lista y en otras no por la misma causa. B) Los ámbitos de la evasión fiscal son tan extensos como insaciables sean los estados. Por lo tanto, los estados seguirán extendiendo y creando espacios donde poder vigilar y castigar al ciudadano por no pagar los tributos correspondientes. Así que salir de una lista, no significa que no se vuelva a caer en la misma. C) Aparte de las preocupaciones legítimas de los elaboradores de listas, como el financiamiento de actividades terroristas, en el caso del GAFI, o de la evasión fiscal en el caso de la OCDE, hay una clara preocupación proteccionista encubierta, que hace que los estados estén dispuestos a incluir en sus listas de paraísos fiscales a quienes no tienen padrinos poderosos. Los paraísos fiscales onshore de los Estados Unidos o de la Unión Europea, por ejemplo, no suelen ser incluidos con la misma frecuencia que los paraísos fiscales offshore de la mancomunidad británica; y éstos a su vez, menos que los paraísos fiscales como Panamá que no son parte de la mancomunidad británica. Panamá se encuentra en particular desprotección frente a las presiones de las listas de colores. Y en parte es nuestra culpa.

    Panamá es un mercado cerrado a los abogados de otras jurisdicciones. Con el perdón del Colegio de Abogados, casi todas las firmas grandes de abogados internacionales de Panamá, tiene sucursales y representantes en otras jurisdicciones. En cambio es imposible para firmas de abogados británicas, europeas o norteamericanas para citar un ejemplo, dedicadas al negocio offshore, abrir firmas en Panamá y operar en Panamá. El proteccionismo laboral nos pasa ahora la factura. No tenemos la capacidad de lobby que tendríamos sin las hipotéticas ramas locales de firmas extranjeras de abogados offshore, vieran su negocio afectado en Panamá y empezaran a hacer lobby en Washington o Londres o Bruselas para detener nuestra inclusión en las listas. Ahora mismo es un problema que solo afecta a panameños, así que se jodan los panameños, eso es como se ve afuera de Panamá. Nuestro proteccionismo laboral ahora nos pasa factura.

    La cancillería de Panamá demora en asociarse con otros paraísos fiscales para una defensa común de sus intereses. Está claro que por más que Panamá se baje los pantalones y firme cuanta norma les pidan el GAFI y la OCDE como hacía el gobierno de Juan Carlos Varela, que llegó al servilismo no solo de firmar todo lo que le ponían enfrente, sino también de negarse a asociarse con otros paraísos fiscales para hacer un frente de defensa común. Un firme creyente de “aquellos que no se juntan, colgarán por separado”. La cancillería actual parece no estar interesada en cambiar la política. Así que seguiremos teniendo que aguantar las presiones solos, negociando solos y cediendo solos. El negociar con el GAFI, la OCDE y la Unión Europea, no impide asociarse con aliados internacionales para coordinar un frente común… ¿Entenderán esto en la plaza Bolívar?

    Los países centrales o desarrollados no confían en Panamá como jurisdicción. Podemos firmar lo que sea, pero Panamá tiene un serio problema de imagen institucional. Un país donde la Corte Suprema y los Tribunales fallan de una manera y luego de otra en casos similares, si es que fallan. Donde temas serios constitucionales simplemente no se fallan y punto. Donde la Corte manda borradores de fallos a la presidencia de la República antes de fallar. Donde la Corte falla, y el Ejecutivo pide aclarar (un fallo que debe ser final) para que los meses o años que dure la aclaración no rinda efectos legales el fallo. Esto es una desventaja muy seria. Los paraísos fiscales onshore de los Estados Unidos tienen al final el respaldo del sistema de justicia de los Estados Unidos. Los paraísos fiscales del Caribe, tienen el respaldo del sistema de justicia británico en última instancia. Acá el respaldo es del cuestionadísimo sistema legal panameño, y la administración pública panameña, que es una mezcla de voracidad en cuanto a personal y jurisdicción, e incapacidad en cuanto a actuaciones. El resultado es que podemos hacer como Varela y Chabela y firmar lo que nos pongan enfrente, los países de la OCDE y la Unión Europea seguirán dudando de la capacidad e intención de cumplir lo firmado y nos seguirán poniendo en listas negras. Y en un país donde el Presidente parece cogobernar con los diputados, que son las personas perceptiblemente más corruptas de este país, y muchos están seriamente involucrados en las actividades que el GAFI cuestiona, mucho menos se va a confiar en Panamá.

    Panamá no ha hecho ningún intento serio en buscar negocios alternativos. Está claro que el negocio offshore murió tal y cual se manejaba desde los 1970s. Pero ni Varela ni Nito Cortizo parecen estar interesados en modificar el marco legal de la economía panameña que no ha variado desde los 1970s. Desde Ernesto Perez Balladares no se han hecho reformas económicas profundas, salvo una tímida intención de Martín Torrijos a mediados de los 2000s. No se ha modificado el Código de Trabajo desde 1995. No se han eliminado las barreras de proteccionismo laboral o agrario. No se ha mejorado el sistema educativo. No se ha mejorado el sistema judicial. El resultado es claro. Salvo el sector servicios, Panamá sigue anclado en los 1970s.

    Una de las presiones grandes que viene, por ejemplo, es el que las Sedes de Empresas Multinacionales no sean meras oficinas de facturación, sino que produzcan algún tipo de contenido real. Esto significa cambios en la legislación laboral y de las profesiones que Panamá no está dispuesto a hacer, basta ver la reacción de los gremios a la Cámara de Comercio frente a la sugerencia de abrir las profesiones o la de los transportistas y hoteleros a las plataformas tecnológicas.

    El resultado es un país que va a estar en las eternas listas de colores, grises o negras. Y parecería que no hay intención de cambiar las cosas.

  • Virus a la carta

    Alumbremos un poco la Red Oscura:

    En uno de mis artículos anteriores hable sobre la Red Oscura, y  mencioné que hasta el momento se han descubierto seis niveles de profundidad. Hoy les daré un resumen de lo que pueden encontrar en cada nivel:

    Nivel 1:

    En este nivel, se encuentran los sitios web más comunes de la red y que son visitadas frecuentemente, sitios como Facebook, Twitter, Google, Instagram, YouTube, etc.  Si podemos materializar este concepto, diría que es lo que se puede ver a simple vista, como la punta de un iceberg, donde el peligro es casi nulo.

    Nivel 2:

    En este nivel se encuentran páginas para descargar de material pirata, pornografía, canales como 4Chan y Video Stream. Podemos decir que en este nivel ya nos estamos mojando los pies hasta el cuello.

    Nivel 3:

    Aquí los usuarios comienzan a rozar con lo ilegal en muchos casos. Usando programas como Ares, Utorrent, en este nivel ya se encuentran dentro de la Deep Web.

    Nivel 4:

    Es un nivel peligroso; si el usuario es detectado puede recibir años de cárcel por el solo hecho de estar en estos sitios con Pornografía Infantil por ejemplo. Para poder navegar a partir de este nivel y no ser detectados es necesario el uso de TOR (The Onion Router).

    Nivel 5:

    Se caracteriza por dos cosas: El nivel de maldad e ilegalidad; se trafican cuerpos muertos y órganos de niños, se encuentran hackers a sueldo, ventas de objetos robados y drogas.

    Nivel 6:

    Es el nivel más clasificado, se cree que aquí están las redes de espionajes gubernamentales. Se desconoce realmente su contenido, pues son niveles de difícil acceso incluso para hackers experimentados, de hecho se calcula que para poder acceder al último nivel es necesario una máquina cuántica, saber programar y hacking cuántico.

    Entendiendo un poco los diferentes niveles de la red, ahora quiero introducirlos a un nuevo y muy lucrativo modelo de negocio, lo he llamado “Virus a la Carta”, mejor conocido como Ransomware as a Services (RaaS).

    Para explicar este nuevo modelo de negocio tengo que referirme  a Satanás Ransomware:

    El ransomware Satan apareció por primera vez en enero de 2017. En ese momento, un investigador de seguridad publicó un nuevo tipo de ransomware en RaaS que se distribuyó a través de Twitter. Este ransomware permite que cualquiera pueda crear su propia versión personalizada del ransomware Satan en sus sitios web al registrarse para obtener una cuenta.

    La variedad de ransomware Satan es una variante RaaS conocida que encripta los archivos de la víctima con la extensión «.stn».

    En el lado de la víctima, no hay una diferencia significativa entre cómo el ransomware tradicional y el ransomware RaaS infecta el medio ambiente. La diferencia radica en el lado del atacante.

    Ransomware tradicional: Un atacante paga a un desarrollador de malware una tarifa única por el virus ransomware. El atacante recibe el 100% del rescate que proviene de los ataques que lanza. Sin embargo, el atacante es el único responsable no solo de llevar a cabo los ataques e infectar a la víctima, sino también de cobrar el pago y actualizar su virus a medida que se desarrollan las defensas.

    Ransomware as a Service: Un atacante crea una cuenta con un distribuidor RaaS y se le otorga acceso gratuito e ilimitado al ransomware. El atacante sigue siendo responsable de lanzar el ataque infeccioso. Sin embargo, con RaaS, el distribuidor se encarga de cobrar el rescate (deduciendo un% de cada pago de rescate antes de enviarlo a la cuenta del atacante). Hemos visto que los porcentajes oscilan entre el 15% y el 30% del rescate. El distribuidor es generalmente responsable de la actualización de las variantes del ransomware a medida que se desarrollan las defensas.

    Por un lado, RaaS proporciona a los atacantes un portal fácil de usar a través del cual pueden personalizar sus ataques y controlar fácilmente el progreso de sus pagos de rescate. RaaS puede ser utilizado por prácticamente cualquier persona que sepa dónde encontrarlo, y no requiere que el atacante sea experto en programación. Además, si la variante de ransomware en particular no funciona, existe un incentivo para que el distribuidor repare rápidamente cualquier falla, para asegura que la variante de malware funcione eficazmente.

    El Nivel 4 de la Red Oscura:

    Regresemos a este nivel para ir concluyendo este artículo. TOR es el navegador que se utiliza a partir del nivel 4 y es la herramienta por excelencia que utilizan y aman los cibercriminales, y la pregunta es ¿Por qué?

    Porque TOR, permite navegar de manera anónima por toda la red, protege la identidad, número de IP e incluso el País. Ahora sumemos estos dos elementos: RaaS + TOR  ¿Cuál será el resultado?

    La respuesta es Un Nuevo y muy lucrativo Modelo de Negocio. En nuestro próximo artículo seguiremos alumbrando la Red Oscura y como hacerle frente a este nuevo e ilegal modelo de negocio.

  • Los gremios y el mercado

    Ahora hay un revuelo porque los empresarios, en una rara demostración de valor o más bien de desesperación, dijeron lo que nadie se atreve a decir, que la herencia maldita de los militares, donde 27 profesiones sólo pueden ser ejercidas por panameños, perjudica el desarrollo a corto, mediano y largo plazo del país.

    Predeciblemente los gremios profesionales salieron a defender su “derecho”, o más bien privilegio, (porque un derecho para serlo debe ser universal), de que el estado use la coacción para evitar que tengan que competir con los extranjeros. Si dedicaran la mitad de la energía que dedican al proteccionismo laboral a mejorar la calidad y competitividad de la educación panameña, no estaríamos en este problema. Porque no es cierto que las empresas panameñas discriminen a los panameños; la empresa Goethals Consulting hizo un estudio, donde se descubrió que el problema era el origen del título, no el pasaporte de la persona que figura en el diploma. En otras palabras, un profesional panameño educado en una universidad o instituto técnico de prestigio era lo más valioso, luego venia un extranjero educado de la misma manera, y al final, el panameño educado localmente. Ante la mediocridad educativa instaurada de manera populista por los militares, los militares tuvieron que poner leyes para proteger a los panameños de la competencia. Este es el origen de este problema.

    Los gremios no son muy amigos del mercado; de hecho, su origen es medieval y precede al capitalismo liberal. Usan el derecho liberal a la libre asociación, para garantizarse idealmente estándares mínimos adecuados que mantengan el buen nombre de la profesión o darse apoyo mutuo. Lo que no está mal. Los médicos panameños por ejemplo, mantienen una cooperativa ejemplar. El problema es que este apoyo mutuo a veces va contra los estándares profesionales que deben defender. En Panamá es muy difícil que un médico declare contra otro. O que a un abogado maleante lo sancionen. Y ese proteccionismo mutuo los hace trabajar como cárteles, limitando la oferta de servicios y la competencia, de profesionales extranjeros o la cantidad de graduandos de las universidades, para mantener los precios de sus servicios altos. Todo eso a expensas de sus clientes , claro está.

    Pero aparte del proteccionismo laboral, hay otro método que usan los gremios profesionales para elevar el costo al público de sus servicios; y es la asimetría de información en los precios.

    Imagínate que quieras comprar algo. Bueno, cotizas en varios lugares y comparas precios, si es comida en un restaurante, miras la carta, y sabes cuánto cuestan las cosas y qué puedes pagarte.

    Los gremios evitan esta información para los clientes de dos maneras. Primero, fijan precios mínimos, que hacen valer contra la ética el cobrar más abajo del precio mínimo. Y segundo, impiden que los profesionales liberales publiquen cartas de servicios con precios fijos, lo cual hace más costoso, en tiempo y dinero, para el posible cliente averiguar cuánto le saldrían los honorarios por servicio, recurriendo a la consulta personal de boca en boca. Ésta situación sale mucho más cara que simplemente ver catálogos de precios. Es una asimetría de información en perjuicio del consumidor o cliente.

    En los Estados Unidos, el senador Ted Cruz se está cansado de este sistema. Correctamente dice que esta práctica, de médicos y aseguradoras, impide un verdadero libre mercado en el sistema de salud. Y está promoviendo un proyecto de ley que obliga a las empresas proveedoras de servicios de salud a hacer público sus precios por los servicios médicos que no sean de urgencia. De esa manera, los clientes y las aseguradoras, podrán saber a qué servicios médicos acudir. Y se crea competencia de precios en las mismas. Algo similar existe en Suecia, donde el estado lleva un catálogo de servicios médicos con sus precios. El sistema público de seguro de salud sueco, tiene una carta de precios como seguro público, y que está puesto a consideración de las aseguradoras privadas. De esta manera, los médicos, pacientes y aseguradoras tienen claro cuánto cuestan los servicios médicos y cuánto están dispuestos a pagar. La información sobre los costos de salud deja de ser asimétrica. Así, el paciente puede calcular qué servicios médicos que no sean de urgencia se puede costear y los aseguradores a qué hospitales, clínicas o médicos privados acudir. Es como ir a un restaurante y saber los precios de antemano versus que te sorprendan con la cuenta, como es común en la medicina privada.

    Según Ted Cruz, uno de los problemas de la medicina norteamericana es que no hay verdadera competencia de precios y por lo tanto no hay libre mercado. Y tiene algo de razón. Veamos en qué queda esta iniciativa, pero es claro que los gremios, al actuar como carteles o sea, para limitar la oferta y mantener precios, no ayudan a un mercado público eficiente.

  • CIOs Vs Hackers, la futura batalla por el Registro Único de Beneficiarios

    ¿Quién ganará esta batalla? ¿el que lucha día a día en la Protección o el que estará al acecho intentando  día a día tratando de Violar la seguridad para tener acceso al futuro Registro Único de Beneficiarios (RUB)?.

    ¿Cómo escribir un artículo que pueda alejar la pasión de la profesión, pero que cumpla con el objetivo de no sólo llamar la atención, sino también a la acción de todas aquellas empresas que deberán contribuir con su data a crear un  Registro Único de Beneficiarios finales, como prevee sacar la legislación panameña?

    Permítanme algo de Pasión:

    Soy panameño y fui el CIO de Mossack Fonseca & CO. Lo que hasta ahora se conoce de los Panamá Papers, es la historia que los medios han contado, NO necesariamente es la verdad; falta que Uds conozcan la otra cara de la moneda y  estoy seguro que a su debido tiempo será contada.

    Mossack Fonseca, estaba siguiendo las normas establecidas por las autoridades de Conocer a tu Cliente; por esta razón, en los últimos años, antes de su  extinción,  se creó el Departamento de Cumplimiento. Éste departamento, desde su creación, emprendió una carrera contra el tiempo, revisar cientos de miles de documentos confeccionados por muchos años anteriores a la norma. NO fue una tarea fácil y más cuando existía le presión de “Conoce  a tu Cliente Final”. NO solo fue el Departamento que más creció en recurso humano, sino también en recurso informático, porque tuvimos que ser más eficientes con esta labor y nuestra alternativa fue apoyarnos en la mejor tecnología disponible a ese entonces,  para poder cumplir con las regulaciones impuestas, en poco tiempo.

    Apoyarse en la tecnología y la seguridad de la información debe ser una tarea que se haga por lo menos en paralelo, no después. Nuestros sistemas de seguridad detuvieron cientos de ataques, pero hubo uno que no pudimos detener, el cual dio origen a los mal llamados Panamá Papers, pese a todos los recursos de seguridad que había adquirido la firma. Finalmente el  Hacker venció al CIO y con esto acabó no sólo con el sustento de más de 600 colaboradores, sino también con la reputación de todo un País. Conocer al cliente final no era responsabilidad de la Firma, sino hasta poco antes de su extinción.

    Como panameño me preocupa el hecho que nuestras autoridades han cedido a la presión de Organismos Internacionales  creando un Registro Único de Beneficiarios finales. Mi padre  me decía, la única manera de que se trepen sobre tus hombros es si tú te arrodillas  y cuando cedas la primera vez, lo seguirán haciendo siempre. Y no lo digo por el hecho de que se crea más burocracia a la existente para cumplir con necesidades externas a nuestras propias necesidades, sino por el serio peligro que representa, ahora sí, tener un sólo punto de acceso que se pueda hackear. Al menos ahora mismo, la data de millones de personas están esparcidas por diferentes alojamientos, lo cual no impide el hackeo, pero al menos lo dificulta.

    Conocer el tiempo y la ocasión que uno está viviendo es tener un paso adelante en el camino para alcanzar el éxito, porque es la única manera, más precisa,  de tener ventaja sobre tu competencia.

    Hay momentos que un país requiere ser dirigido por hombres y mujeres  inteligentes, pero hay momentos que un país requiere ser dirigido por hombres y mujeres valientes. Saber discernir ésto, es la clave del éxito de una Sociedad que elige a sus gobernantes. En mi opinión, ahora necesitamos hombres y mujeres no sólo inteligentes, sino valientes también.

    Si los Panama Papers trajeron como consecuencia la extinción de una Firma,  no me imagino el Impacto que puede traer la exposición global del Banco de Datos del Registro Único de los Beneficiarios ante un eventual ataque informático.

    Sabía que en algún momento escribiría sobre esto. Ese momento ha llegado. No pude evitar la filtración de más de 11 millones de documentos de la firma, pero sí puedo ahora ayudar, con mi experiencia,  a minimizar el riesgo de que esto le ocurra a cualquiera de ustedes y que estén un paso adelante.

     ¿Cuál debe ser la estrategia del CIO para hacerle frente a los continuos ataques de los hackers?

     La respuesta es sencilla. En algunas ocasiones el fuego se combate con fuego, en otras palabras, el CIO se debe apoyar con los expertos en ciberseguridad, los mismos ethical hackers, que son los únicos que conocen el lado oscuro de la red y saben perfectamente qué hacer; son los profesionales de la seguridad de la información que están un paso adelante en nuevas vulnerabilidades.  Con este aliado, el CIO puede equilibrar la balanza a su favor y anotarse la victoria de proteger la data que contribuirá al Registro Único del Beneficiario Final.

    El riesgo de tener un Registro Único de Beneficiarios, aumenta más el interés de los Hackers.

    Sólo hay dos caminos a seguir para reducir este riesgo:

    • Utilizar el método tradicional de llevar todo en Papel y no conectar nada a la Red. Con la gran desventaja que su empresa pueda desaparecer por la ineficiencia ante sus competidores. Esta alternativa aún no elimina el riesgo de tener un empleado insatisfecho que pueda exponer por cualquier motivo, data sensible de la organización.
    • Minimizar el riesgo al máximo, tanto interno como externo,  contratando los servicios de los expertos en Seguridad integral, que incluye desde los procesos, aunada a la seguridad física hasta la ciberseguridad.
    • Ambos caminos indican la necesidad de dispersar y no concentrar la información en un registro y que peor aún, es público o estatal.

    En Goethals Consulting podemos ayudar al CIO a estar un paso adelante, contamos con toda la experiencia vivida de cómo ocurrió una de las filtraciones de documentos confidenciales más grande de la historia y podemos compartirlas con ustedes.

  • En búsqueda de una mejor educación para nuestros hijos

    Hoy me encontré con un artículo en FEE (fundación para la educación económica), escrito por Kerry McDonald, educadora, autora de libros como “Unschooled: Raising Curious, Well-Educated Children Outside the Conventional Classroom.” Kerry es académica adjunta al Instituto Cato quien contribuye regularmente a la revista Forbes; como también es economista con licenciatura en política de educación en Harvard. El artículo de Kerry se intitula “Miss Virginia Shows the Dilemma Many Lower Income Families Face on Schooling” (El dilema educativo que enfrentan muchas familias de bajos ingresos). Se trata de una cinta cinematográfica (Miss Virginia) de genial actuación que cuenta la historia de Virginia Walden Ford, madre residente en Washington D.C. que buscaba una mejor educación para su hijo, dado que no toleraba la mediocridad y el status quo. Una película que bien vale la pena, no sólo verla sino compenetrarse con la realidad que presenta.

    Tal como cuenta Kerry McDonald, la madre afrodescendiente, Virginia Walden, ayudó en la creación de los programas de vales que les permitieron a muchos jóvenes escapar de escuelas gubernamentales inseguras y de muy baja calidad, en búsqueda de una opción descentralizada; o, como dirían con tono despectivo tantos en Panamá, “una educación privada”, o quizá deba decir “privilegiada”. Muchos ven lo “privado” como algo que a ellos les deja por fuera. lo cual es una idea lamentable; ya que lo privado es aquello que es íntimamente de cada quien, tal como tu vida, tu libertad y el producto de estas dos primeras, tal como tu ropa, tu casa y tal.

    El aspecto central de la obra cinematográfica, gira en torno a los obstáculos burocráticos, esos que yo apodo “burrocráticos” para diferenciar, ya que la burocracia de por sí no es cosa mala, sino mal usada. Frente a ello las familias pobres quedan atrapadas en estériles politiquerías. Es el caso de Virginia Walden, quien tuvo que sacar a su hijo de una fracasada escuela gubernamental para enrolarlo en una privada. Semejante reto, aunque la enfrentó a buscar más trabajo, inclusive limpiando servicios y tal, le trae una nueva esperanza. Sin embargo, todo su arduo trabajo no le alcanzó para pagar la escuela privada y se vio forzada a volver a matricular a su hijo en una escuela gubernamental del distrito, en dónde ve desvanecer el potencial de su hijo.

    Pero, un día Walden se entera de que la escuela gubernamental gasta el doble en una educación deficiente que lo que ella pagaba en la escuela privada; y ello le lleva a rechazar el cuento de que el problema de las escuelas gubernamentales es uno de falta de presupuesto. Frente a ello, Walden busca la solución en los programas de vales (Voucher), donde se encuentra con una formidable barrera burrocrática; y, aunque los programas de vales suponían no distinguir entre ingresos, color o barrio, ve que no es el caso.

    Cuenta Walden: “Uno de los primeros aspectos que salió a relucir con los programas de vales, es que las escuelas privadas ofrecían un entorno mucho más seguro que aquel de las escuelas gubernamentales…”. Se trata de escuelas cacareadas como ‘públicas’, lo cual es engaño, ya que las privadas también están abiertas al público; el problema es que los gobiernos y sus políticos despilfarran los fondos públicos en búsqueda no de una mejor educación, sino en búsqueda de votos.

    Hoy día no sólo existen nuevas formas de educar, sino también a costos reducidos; sin embargo, las costumbres nos han atascado en una fatal obsolescencia. En Panamá por ejemplo, se logró lavar el cerebro de la población que hoy aborrece todo lo privado. Curioso que, si les brindaran la oportunidad de mandar a sus hijos a una escuela privada raro sería que la rechazaran. Igual ocurre con la CSS y el IDAAN. Y, mientras tanto, estamos condenando a nuestros hijos a un futuro de pobreza y cosas peores; cuando frente a nuestro alcance tenemos soluciones a una fracción del costo.