Categoría: Opinión

  • No proteger los datos personales será violación a las leyes panameñas a partir de marzo 2021

    Panamá entra en la lista de los países que han entendido la importancia de proteger los datos personales.

    Por esta razón en la Gaceta Oficial del viernes 29 de marzo de 2019 fue publicada la Ley 81 de Protección de Datos Personales del 26 de marzo de 2019 que será efectiva a partir de dos años.

    Esta ley, como lo menciona su artículo 1,  tiene por objeto establecer los principios, derechos, obligaciones y procedimientos que regulan la protección de datos personales, considerando su interrelación como la vida privada y demás derechos y libertades fundamentales de los ciudadanos, por parte de las naturales o jurídicas, de derecho público o privado, lucrativos o no, que traten datos personales en los términos previstos en esta ley.

    En mis escritos anteriores he tratado de llamar la atención de las empresas de la importancia de tomar en serio la protección de los DATOS, ya que en el mundo digital los DATOS son la vida de las empresas, así como la sangre le da vida a nuestro cuerpo y por eso tenemos que protegerla y cuidarla.

    Proteger bien sus datos está directamente relacionado a la Ciberseguridad, también conocida como Seguridad de la Tecnología de la Información.

    La ciberseguridad  se ha convertido en una profesión y comprende software (bases de datos, metadatos, archivos), hardware, redes de computadoras y todo lo que la organización valore y signifique un riesgo si esta información confidencial llega a manos de otras personas, convirtiéndose, por ejemplo, en información privilegiada.

    La Ley 81, le ha trasladado esta responsabilidad de protección de los datos a las Empresas, así como lo expresa en su artículo 2.5:

    Principio de seguridad de los datos: los responsables del tratamiento de los datos personales deberán adoptar las medidas de índole técnica y organizativa necesarias para garantizar la seguridad de los datos bajo su custodia, principalmente cuando se trate de datos considerados sensibles,  e informar al titular, lo más pronto posible, cuando los datos hayan sido sustraídos sin autorización o haya indicios suficientes de que su seguridad haya sido vulnerada.

    En un mundo que cada vez se hace más complejo, sabemos que la única manera de hacerle frente a la complejidad es por medio de la especialización. Esto lo hemos aprendido del cuerpo humano, donde un médico general no es suficiente para entender y resolver la complejidad del cuerpo.

    Por esta razón sabemos que los especialistas en seguridad de la información son los únicos que nos pueden ayudar a reducir el riesgo de la pérdida de nuestros datos, ya que ellos como especialistas están siempre actualizados en cómo proteger, cerrar y disminuir las vulnerabilidades ante un posible ataque informático.

    Cada empresa es experta en su nicho de negocio y por lo general en la MISION/VISION de cada una es ser líder en lo que hacen,  por eso les recomendamos que permitan a los especialistas en Ciberseguirdad encargarse de la protección de sus datos, mientras ellos se encargan de ser los líderes en lo que hacen.

    En cuanto al Principio de confidencialidad, la ley dice: Todas las  personas que intervengan en el tratamiento de datos personales  están obligados a guardar secretos o confidencialidad respecto de estos, incluso cuando hayan finalizado su relación con el titular o responsable del tratamiento de los datos, impidiendo el tratamiento o uso no autorizado.

     Sanciones

    El organismo competente para el cumplimiento de las obligaciones de esta Ley es la Autoridad Nacional de Transparencia y Acceso a la Información (ANTAI) salvo en el caso de sujetos regulados por leyes especiales que deberán ir a la autoridad reguladora competente, en primera instancia.

    Este organismo está facultado para imponer sanciones, las cuales podrán oscilar entre los $1,000.00 y los $10,000.00 dependiendo de la gravedad y recurrencia. Así mismo, podrá imponerse igualmente advertencia escrita, citación ante la ANTAI, clausura del registro de la base de datos o suspensión e inhabilitación de la actividad de almacenamiento y/o tratamiento de datos personales.

    El responsable del tratamiento de los datos personales deberá indemnizar el daño patrimonial y/o moral que causara por el tratamiento indebido de estos. Imagine ahora cómo le exigirá el debido cuidado y certificaciones su compañía aseguradora al momento de evaluar este nuevo riesgo.

    Con esta ley, se establece claramente la  obligación de fijar Procedimientos, Protocolos y Procesos para la gestión y transferencia de datos que incluyan los métodos de seguridad necesarios. En Goethals Consulting le podemos asesorar para que esta ley no lo tome por sorpresa.

  • Pandemia, lo que se ve y lo que no se ve

    La Pandemia del Coronavirus ha desatado una cadena de elogios a las virtudes de las dictaduras. ¿Hubiera podido una sociedad más abierta que la China, tomar las medidas extremas que ha tomado China, como cerrar ciudades enteras, poner en cuarentena a miles de personas y construir un hospital el 10 días? ¿Es el pluralismo y la libertad un problema en tiempos de crisis? . Total, la totalitaria Unión Soviética, tras sufrir pérdidas enormes, en personas, material y tener que mover sus fábricas al este, pudo detener a la maquinaria de guerra nazi, y luego perseguirla durante dos años hasta el mismo Berlín. Esto fue usado por muchas personas durante varias décadas como un argumento en favor del comunismo, como si el ganar guerras a Hitler a un enorme costo, fuera la única función de una sociedad exitosa. Lo mismo pasa con China, se ha vendido la especie de que el crecimiento de China demuestra las bendiciones de una economía mixta, cuando en realidad, su verdadero crecimiento, viene del capitalismo salvaje chino, sin regulaciones ambientales, laborales o de propiedad intelectual comparado con el occidental. Lo mismo pasa ahora con el Coronavirus. El carácter de dictadura de partido único de China es elogiado por su capacidad de tomar medidas extremas para enfrentarse al virus. Pero ¿realmente todo lo que hace China es bueno?

    Para empezar, las democracias liberales capitalistas han demostrado que han logrado controlar las pandemias gradualmente. Cada vez éstas son menos letales. Basta comparar los datos de la influenza en los últimos 100 años. Cada epidemia es menos letal. ¿Pero son las medidas de mano dura buenas?

    Luego vienen las cosas contraintuitivas. Lo que se ve y lo que no se ve.

    Lo que se ve, dice:

    1. Restringe movimientos como cerrar ciudades, prohibir viajes, y la entrada y salida de personas a las áreas contaminadas.
    2. Controla el precio de las mascarillas para que la gente no abuse de las mismas mediante la especulación.
    3. Las dictaduras pueden controlar mejor la histeria, prohibiendo las fake news o noticias falsas.

    Lo que no se ve, en cambio dice:

    1. La gente sana que vive en las áreas sujetas a epidemias queda atrapada con las personas contaminadas. Las personas que se consideran sanas, sujetas a una cuarentena, pueden tratar de tomar medidas extremas para tratar de escapar de la zona de cuarentena clandestinamente, y al hacerlo, evaden los controles sanitarios. Tienen el incentivo de no reportar que huyeron de la zona hasta que estén con síntomas visibles.
    2. Al controlar el precio de las mascarillas, se asegura que la demanda supere a la oferta, lo que lleva a que algunas personas compren en exceso para revenderlas más tarde; también desincentiva a los comerciantes a vender más mascarillas, porque la venta está muy buena y lucrativa, y a los fabricantes, importadores y distribuidores a producir más mascarillas para su venta. Luego dirán que es una canallada vender una caja de mascarillas de 3.50 a 300 dólares. Bueno, muy sencillo, en una emergencia, la gente seguramente va a sacrificar otras cosas para comprar esas mascarillas más caras. No es que vayan a salir a cenar o al cine en una pandemia. Además el Estado, en una situación de Pandemia, debería como su misión básica de salubridad poder distribuir mascarillas. Subsidiando la oferta de hecho. Así que los que compran lo hacen para cubrir los huecos de la ayuda estatal, o para garantizar excedentes a futuro; sí, están especulado, pero eso es lo que es la especulación al final, tomar decisiones económicamente beneficiosas en torno a posibles acontecimientos futuros. Al subir el precio, acorde a la demanda, se garantizan los inventarios de mascarillas a futuro más que si se permite que la demanda vaya por encima de la oferta. Seguirán habiendo mascarillas, caras, pero las habrá.
    3. Las dictaduras tienden a tener un factor de encubrimiento ya que tienen que presentar una fachada de normalidad y de competencia a sus superiores, a la población y al mundo, donde los funcionarios de menor jerarquía tienden a ocultar a los superiores y a la población los desastres mucho tiempo más, creando tiempos de reacción más lentos. Los desastres soviéticos como Chernobyl o las epidemias de Antrax cerca de los laboratorios militares lo evidencian. La ventaja de una sociedad abierta es que la población se entera rápido de lo que pasa, y puede tomar medidas como no salir de casa, o evitar las multitudes desde el principio. El incentivo de los funcionarios es dar información veraz desde el principio, no de ocultarla. Y si bien las noticias falsas estarán allí, también estarán las noticias verdaderas. Es mejor eso, que tener funcionarios cubriéndose las espaldas; y dejar que población viva de rumores porque no confía en lo que le dicen los medios estatales.

    Por todas esas cosas, cuarentenas ligeras, no estrictas, que no limiten la libertad de movimientos, libre mercado y libre información, son mucho mejor que medidas de mano dura dictatoriales para combatir pandemias.

  • ¿Sabe cuál es el día para proteger sus datos?

    Hoy y siempre…

    Pero se ha escogido cada 28 de enero para celebrar el Día Internacional de la Protección de Datos Personales, una iniciativa adoptada por el Consejo de Europa y la Comisión Europea.

    Para despertar en ustedes mayor interés  en que terminen de leer este artículo, traigo a reflexión la siguiente frase que ha sido muy famosa y también muy utilizada por casi todos los seres humanos, incluyéndolos a todos ustedes: …”uno no sabe lo que tiene,  hasta cuando lo pierde”…

    ¿Por qué se escogió un día del año para celebrar lo antes mencionado ?

    Precisamente por eso, para llamar a la reflexión de la importancia de proteger el bien más apreciado en este Era Digital, los DATOS.

    La pérdida de DATOS como la pérdida de VIDAS es una realidad que forma parte del mundo en el que vivimos, tanto la vida como los datos debemos de cuidarlos todos los días.

    No soy médico, pero puedo hablar de la vida porque poseo una, y aunque ignore ciertas enfermedades que ponen en peligro mi vida, no por eso dejo de ser responsable.

    Fui CIO de una gran Empresa cuyos datos fueron expuestos y sufrimos el cierre de la misma. Luego les contaré cómo ocurrió.

    Comparto con ustedes los siguientes datos para que lo consideren:

    El 50% de las empresas que pierden su información a causa de desastres, robos, error humano, virus, fallas de hardware, etc. desaparece inmediatamente, mientras el 93% lo hace en un año después.

    Así como la sangre es sinónimo de VIDA para el ser humano, así mismo lo son los DATOS para las empresas y la seguridad y reputación para los individuos.

    Recientemente vimos como los datos personales del Ex-presidente Varela, fueron expuestos en las redes sociales conocidos como los famosos Varela-leaks que llegaron en su momento a ser tendencia. Con esto les digo que si a un presidente en ejercicio le ocurre ésto, ¿qué nos espera a nosotros?!.

    La única y pequeña diferencia entre aquellos individuos y empresas que no han sido hackeados o expuestos sus datos de aquellos que sí, es que los interesados (o los enviados a hackear) no se han fijado aún en ellos.

    Existe un mundo que no conocemos, lo ignoramos completamente, pero NO porque lo ignoramos ese mundo deja de existir. Me refiero al mundo o lado oscuro de la red, conocida como la Dark Net. En este lado oscuro es donde operan todos los que están al acecho de nuestros DATOS.

    ¿Qué es la DarkNet?

    Se conoce como Internet profunda o Internet invisible (en inglés: Deep Web, Invisible Web, Deep Web, Dark Web o Hidden Web) a todo el contenido de Internet que no forma parte del Internet superficial, es decir, de las páginas indexadas por las redes de los motores de búsqueda de la red.

    Por su propia naturaleza, el tamaño de la Deep Web es difícil de calcular. Pero los mejores investigadores universitarios dicen que la web que conocemos -Facebook, Wikipedia, las noticias- representa menos del 1% de toda la World Wide Web.

    Cuando navegas por la web en realidad sólo estás flotando en la superficie. Si te sumerges encontrarás decenas de billones de páginas -un número inconmensurable- que la mayoría de la gente nunca ha visto. Y que incluye de todo, desde estadísticas hasta tráfico (ilegal) de órganos humanos.

    Hasta el momento se considera que existen 6 niveles de profundidad en la Internet (podemos hablar de cada uno más adelante) y lo que se comercializa como oro en polvo son los DATOS.

    Nuestra ignorancia de este lado oscuro no nos exime de responsabilidades.

    Por esta razón nuestro País promulgó la ley de protección de datos personales en la Gaceta Oficial del viernes 29 de marzo de 2019 la cuál será efectiva dentro de dos años. Sobre este tema, más adelante,  escribiré un artículo, resaltando los puntos más relevante a seguir

    Más allá de las estadísticas que reflejan cómo las empresas se ven afectadas debido a la pérdida de datos, si hablamos de factores como tiempo, costo, o la reputación de la empresa, la pérdida afecta a las organizaciones en diversas formas. Sin embargo, frente a la pérdida de información, contar con un plan de recuperación de datos es la mayor solución a este tipo de situaciones.

    Compartimos oportunamente este artículo el día de hoy, no solo para llamarlos a la reflexión, sino también para extenderles la mano para colaborar en proteger su bien más apreciado.

    Para que vea nuestro compromiso con la protección de sus datos, en Goethals Consulting les ofrecemos todos los servicios necesarios para protegerlos. Pueden comenzar por hacer un pequeño test básico  de penetración para ver qué tan segura está su información, sobre todo, aquellas organizaciones que se caracterizan por un gran volumen de manejo de data sensible.

  • Salud y la CSS. Confundiendo las cosas.

    Uno de los más grandes problemas de la Caja del Seguro Social es que se confunden los términos y muchas veces se hacen confusiones de misiones y funciones, y no se toman en cuenta las alternativas para tener un verdadero sistema de seguridad social y al mismo tiempo un verdadero sistema de saludo público. Un gran problema de la Caja del Seguro Social es que administra dos programas muy distintos. El programa de Invalidez, Vejez y Muerte por un lado, y por el otro maneja un sistema de salud pública estatal pero que no es para todos, sino para los asegurados y sus beneficiarios.

    Los problemas del sistema de invalidez, vejez y muerte son harto conocidos. La informalidad y la falta de mecanismos idóneos para integrar a los trabajadores independientes, la morosidad empresarial, que suele terminar en gestiones de cobro fallidas, en cuentas donde funcionarios cobran debajo de la mesa por no cobrar, en tasas punitivas tan altas que hacen difícil a los deudores llegar a arreglos de pagos con la Caja del Seguro Social aunque quisieran. Y aunque todo esto se arreglara, sigue existiendo un déficit actuarial que no se puede cubrir sin aumentar la edad de jubilación y sin cortar beneficios a largo plazo.

    Hablemos del segundo problema, el sistema de salud. El principal problema, que presenta problemas hasta de constitucionalidad, es que el Estado Panameño maneja dos sistemas de salud distintos. El Ministerio de Salud, y la Caja del Seguro Social. Esto crea una duplicidad de funciones. Y la idea de que el Estado por un lado tiene que velar por la salubridad de todos los panameños y por el otro, administra una Entidad de Salud Pública especial solo para asegurados y beneficiarios.

    Varios galenos se dieron cuenta en su momento de esta incongruencia. Uno fue José Renán Esquivel en los años 1970s. Bajo el lema “salud igual para todos” creó el Sistema Integrado de Salud. El problema es que al hacerlo hizo una mezcla del Seguro Social, financiado por lo asegurados con el Ministerio de Salud, pagado por impuestos directos. Al final las cuotas de los asegurados se convirtieron en otro impuesto directo más. Y esto aumentó la sangría de la Caja del Seguro Social.

    En los 2000, durante el gobierno de Martin Torrijos se discutió la idea de crear un sistema nuevo de Salud Pública, que eliminara la duplicidad entre los sistemas estatales. La idea, traída del sistema español, cubano, británico y canadiense, era la de un sistema de salud totalmente público, con subsidio por el lado de la oferta. O sea, vas y te atiendes, y muchos servicios clave son gratuitos y los más opcionales tienen un copago simbólico. El problema de este sistema es que requiere un cuantioso financiamiento por parte del Estado. Y cuando el Estado entra en inevitables periodos de austeridad, el sistema colapsa. Además tiende a estimular el sobre uso de los recursos médicos.

    Al final, Martín Torrijos decidió no hacer nada, pero la duda de que si en Panamá se puede hacer algo mejor, quedó allí.

    Y sí, podemos hacer algo mejor… Para empezar, veamos el Seguro de Salud. El Seguro de Salud no necesariamente implica que el asegurador tenga que prestar el mismo el servicio médico, como hace la Caja del Seguro Social, las EPS colombianas o algunas clínicas privadas. Un seguro de salud es simplemente un seguro de salud, igual a uno privado pero administrado por el Estado. En otras palabras, el asegurado debería ser capaz de poderse atender con cualquier clínica afiliada, y el seguro les paga.

    Y me preguntarán, bueno y si es así, por qué no le dices a la gente que tengan un seguro privado y punto. La respuesta la encontramos en los Estados Unidos. Los seguros privados tienden a aumentar la prima con la edad; mientras más vieja y enferma es la persona, más elevada, y más difícil es pagarla. Los seguros privados tienden a no asegurar condiciones preexistentes. Así que las personas pierden coberturas si tienen que cambiar de proveedores.

    Los seguros privados no dan mucha atención a los cuidados médicos preventivos, que son los que ayudan a cortar los gastos futuros, y no pueden costearse daños catastróficos. Por todas estas razones, los seguros privados, pese a su conveniencia, no pueden garantizar una cobertura total de la salubridad pública a la población. Y la población cubierta obtiene un sistema caro y desigual. Es necesaria la existencia de un sistema estatal de salud pública por estas razones. El problema es cómo manejarlo. Para eso tenemos que dividir el problema en varias partes, a saber:

    1- El sistema primario. El sistema primario tiene un carácter preventivo. Su misión se combina con otras dos misiones del estado relacionadas: la salubridad de los espacios públicos y la seguridad pública. Esto no es una función lucrativa para los gremios médicos por ejemplo. Andar evitando que la gente se enferme y prevenir accidentes es un tema que tiene que asumir el Estado. El sistema de salud cubano, por ejemplo, está lejos de ser la maravilla que muchos piensan que es. Pero su gran logro, y un logro que a la larga sale bastante económico, ha sido evitar que la gente se enferme en primer lugar. Un sistema primario, de vacunaciones, ayudas alimentarias, campañas de prevención de enfermedades y accidentes, campañas de control de la natalidad, controles médicos anuales, puede prevenir muchas enfermedades a largo plazo. Al final sale mucho más económico que pagar para curarlas. Por eso muchos sistemas de salud modelos, el cubano, los escandinavos, en realidad tienen un pilar de prevención muy fuerte que hace que los demás pilares del sistema de salud salgan más baratos al final. Pero está claro que esta etapa corresponde principalmente al Estado, aunque sin excluir las opciones de acudir a médicos privados. Total, si estás pagando un servicio con tus impuestos, pero eliges pagarlo de nuevo, es problema del ciudadano al elegir. Pero el sistema es principalmente estatal, con epidemiólogos, médicos generales y familiares, pediatras, geriatras, nutricionistas, ginecólogos.

    2- El sistema secundario de salud: Este es donde encontramos las consultas a especialistas, los tratamientos más especializados, las cirugías obligatorias (las electivas, como muchas cirugías plásticas, deben ser objeto de la medicina privada totalmente), los medicamentos más allá de las vacunas.
    Es aquí donde el seguro médico, tanto estatal como el privado que las personas decidan contratar entran en juego. La Caja del Seguro Social, podría ceder sus servicios médicos al MinSA creándose un Sistema Nacional de Salud, y los asegurados, con su carnet del seguro podrían atenderse en ese sistema sin copagos o con copagos pequeños, o en clínicas privadas que se hayan afiliado al sistema, con el pago de sus copagos. Tal y cual lo haría un seguro privado. Las personas que no tienen ningún seguro privado, o estatal, pueden atenderse en el sistema nacional de salud, tras el pago de un copago, tal y cual lo vienen haciendo en el Hospital Santo Tomás. En otras palabras el rol del estado sería el de subsidiar la demanda, actuando como asegurador de los gastos médicos. En otras palabras un verdadero seguro médico universal, tal y cual existe en Japón o Suecia.

    3- El sistema terciario de salud, que se encarga de las enfermedades crónicas terminales, las incapacidades permanentes que impiden trabajar, los cánceres, accidentes y otras enfermedades que ponen en peligro la vida de las personas y son demasiado caras de tratar. Existe una buena razón por la cual estos gastos tienden a ser asumidos por el estado; simplemente son demasiado caros para las aseguradoras privadas. Los copagos suelen ser tan altos que inclusive personas de ingresos altos arriesgan la quiebra económica para poder sobrevivir. Esta es una de las razones por la cuales la gente tiende a terminar demandando algún tipo de asistencia estatal. Además, en caso de guerras o graves catástrofes públicas, el Estado, como último garante de la seguridad, debe disponer de medios que le permitan atender a la población en estas circunstancias, y un sistema estatal para situaciones catastróficas es ese medio. Todos los países serios lo tienen.

    Por lo tanto, la creación de un sistema nacional de salud pública, bajo la supervisión del Ministerio de Salud que integre los servicios médicos de la Caja del Seguro Social y del MinSA, la creación de un Seguro Médico Estatal, como un programa de la CSS, todo esto sin excluir la existencia de la medicina privada deben ser parte de la discusión panameña en el tema de la salud. Y este es el momento de retomar el debate dejado de lado en el 2006.

  • La tragedia de las comarcas

    La comarca Ngöbe Buglé fue diseñada siguiendo el modelo de la comarca Guna Yala, pero con una enorme diferencia: los Gnobes no son Gunas, su cultura y forma de organización social son distintas. El Congreso General Guna trabaja como un cuasi estado. El problema de Guna Yala es que no son una región autónoma dentro de Panamá, pero tienen todo para serlo. Por lo menos los Gunas tienen una organización política clara, mientras que los Gnobes no pasan del caciquismo.

    Entonces la comarca Ngöbe Buglé pasa a tener todos los problemas de la comarca Guna, como la falta de una delimitación clara a nivel constitucional y de legislación, de dónde comienzan las leyes panameñas y dónde las de la comarca, y el limitar los derechos de propiedad a lo interno de la comarca para evitar colonos. A esto, la comarca Gnobe añade el problema que la organización política no es clara y no pasa de un caciquismo literal. El resultado es que la comarca Ngöbe Buglé es una demostración a nivel humano de la tragedia de los comunes. Lo que es de todos, no es de nadie, y lo que es de nadie los políticos lo asignan. No tienen propiedad privada con titularidad de manera individual dentro de la comarca, porque está prohibida, viviendo los indígenas en una especie de “comunismo primitivo”, o más bien, sin adornos ni alegorías, en un “latifundio de estado”. Donde la comarca es una región autónoma del Estado con propiedad colectiva estatal, que es usufructuada de manera consuetudinaria por los indígenas, pero a la hora de la verdad, cuando se necesite una explotación minera como Cerro Colorado, o hidroeléctrica, los políticos del gobierno central lo asignan a terceros fuera de la comarca, sin importar mucho la opinión de los indígenas; los cuales solo reciben promesas de escuelas o agua potable, y sí muchos perdigones si salen a protestar a la Panamericana en San Félix.

    Las comarcas deprimen mucho los indicadores socioeconómicos de Panamá; en PIB per cápita, en pobreza extrema, en distribución del ingreso, en salubridad, escolaridad, en educación. Y la comarca Ngöbe Buglé es la más problemática de todas. La idea de una comarca como una especie de reservorio biológico humano, de una reserva zoológica humana, de un museo viviente, donde nos limpiamos la conciencia por el trato dado a los indígenas por 500 años diciendo, “métanse en ese hueco y no salgan de allí jamás”, son un fracaso. Los Gunas tienen otros problemas distintos, pero por lo menos cuentan con una organización política clara; los Emberá Wounan son pocos pero por estar cerca de la zona canalera, pueden beneficiarse del turismo y explotarlo. El tema es que el grupo más numeroso es el más pobre y el menos organizado, con caciques que parecen más interesados en explotar personalmente su capacidad de conseguir votos para los partidos grandes, que ayudar a su comunidad. Y esa miseria se vio reflejada en el asesinato ritual de 7 personas en el Terrón. Donde la ignorancia, el fanatismo, la ausencia de Estado en su expresión más básica, el monopolio de la violencia, se combinaron para crear una tragedia. Tragedia que se va a seguir repitiendo en el futuro de alguna manera u otra en cuanto no cambie la situación de la comarca.

    Dicho esto, las comarcas tienen algo positivo, que es el evitar la deforestación que es endémica de las áreas fuera de la comarca, donde la cultura de potreros amenaza tanto la selva tropical como la cuenca de las hidroeléctricas y del propio canal de Panamá. Así que la solución es buscar un balance entre preservar la cultura indígena de cada etnia, pero integrarlas al mundo globalizado. Porque aunque no sea políticamente correcto decirlo, lo cierto es que el éxito económico tiene raíces culturales. Una cultura de agricultores pre feudales o de cazadores recolectores, no puede tener los mismos valores de una cultura basada en comercio, la ciencia y la técnica. En algunas cosas los indígenas tendrán que aprender a adaptarse.  Como en su momento lo hicieron los indígenas Seminoles de la Florida. Que convirtieron su reserva en una especie de corporación cooperativa a lo interno, pero en una empresa multinacional a lo externo, y hoy son más ricos que muchos norteamericanos blancos.

    Para lograr eso, tendrían que hacerse en Panamá varias cosas. Todas ellas implican romper con el modelo unitario de Estado heredados de la constitución colombiana de 1886.

    Primero, crear una figura jurídica que permita a las comarcas funcionar como cooperativas a lo interno, con derechos de propiedad definidos para los habitantes de la comarca dentro de esa cooperativa o régimen de propiedad horizontal. La figura de las corporaciones de desarrollo indígena que existen en otros países, debe traerse a Panamá.

    Segundo, dar a las comarcas la última palabra como propietarias del subsuelo de las explotaciones mineras dentro de las mismas, y que las regalías de estas explotaciones vayan principalmente a las comarcas. Lo mismo se debe hacer con las explotaciones hidrográficas.

    Tercero, educación. La educación debe ser bilingüe o trilingüe. Por un lado debemos reconocer que los idiomas indígenas son idiomas, no dialectos, aunque frecuentemente la traducción de la Biblia a estos idiomas por los evangélicos, contribuye a fijar un dialecto tradicional como dialecto estándar. Ese dialecto estándar debe ser la base del sistema educativo, eso sí, combinado con el español y de ser posible con el inglés, para asegurar la inserción del indígena en el mundo, sin perder su identidad, pero dispuesto a interactuar con la cultura nacional y la universal. Y con fuerza en las ciencias. Si realmente el indígena vive más apegado a la naturaleza, debería ser muy apto para las ciencias naturales.

    Pero está claro que dejar las cosas como están no ayuda a nadie, no ayuda a los indígenas, y no ayuda a Panamá.

  • Los trabajos se crean en las empresas no en el gobierno

    En La Prensa del 14 de enero de 2020 sale a relucir una vez más esa tendencia de ver a la sociedad como un hato de ganado que debe ser harreado por los iluminados burócratas estatales. El titular que me movió a escribir al respecto lee: “Nuevas plazas de empleo para jóvenes, un desafío en la estrategia del Gobierno.” Según parece, son muchos a quienes les cuesta entender que la función propia del gobierno no está en hacer sino en ver que se haga sin trampas. Es así ya que cuando el gobierno se toma la tarea de hacer, deja de ser juez para convertirse en parte; pero una parte chambona, y peor, que no rinde cuentas ante nadie.

    La influencia gubernamental para ayudar en la creación de plazas de trabajo o de desempleo va de la mano con el fiel cumplimiento del buen mandato constitucional que le sea delegado por la comunidad. Y digo “que le sea delegado”, ya que mucho hemos prostituido la ley a partir de la misma constitución. Y el buen mandato, según dice nuestra constitución tiene el “…fin supremo de fortalecer la Nación y garantizar la libertad…” Lástima que luego se va diluyendo y extraviando en incoherencias. Y mucho peor, que en la práctica eluden constantemente ese mandato fundamental.

    No se puede “fortalecer la nación” confiscando fondos al sector productivo para crecer el sector centralizado bajo la baladí presunción de que el gobierno podrá hacer aquello que no logran hacer los ciudadanos; que en el caso que nos ocupa es la creación de plazas de trabajo.

    Lastimosamente, desde los dictados keynesianos se alega que con más intervención estatal se pueden mejorar economías flacas. Es menester separar la función gubernamental de seguridad, de velador por la libertad y la justicia y la función de constructor de infraestructuras civiles . Hacer más carreteras y contratar a más policías no aumenta el empleo productivo; ese que sólo viene a través de las empresas ciudadanas, que pueden beneficiarse de esa infraestructura, pero el asunto como todo, es definir cuál es beneficiosa y cuál se hace para otros beneficios no tan santos.

    Si a estas alturas todavía no vemos el error de creer que vamos a prosperar lanzando toneladas de dinero del sector contribuyente en obras gubernamentales, ello significa que no lo haremos. Particularmente hoy que sufrimos la resaca o goma de la parranda, endeudamiento, coimas y corrupción. Y es que en la medida en que le restas dinero al ciudadano contribuyente, mengua la inversión productiva, con lo cual terminamos desacelerando la actividad comercial. Los impuestos tienen su lugar y función, pero comedidamente. ¿O será que usted es uno de los que creen que el gobierno puede dar mejor uso al dinero suyo?

    La resta económica al sector corporativo, sector que apenas representa una pequeña parte de los ingresos estatales, producirá una disminución en la actividad económica y en las plazas de trabajo. Lo mismo que volcarse a pedir prestado para financiar obras que a menudo se desvían en corrupción.

    Por otro lado, cuando el gobierno gasta dinero cacareando sus obras y alegando que estas producen trabajos, los ciudadanos se van con el cuento y pierden vista de la verdadera naturaleza de una economía de mercado. Estudios en los EE.UU. han demostrado que el producto de supuestos estímulos y subsidios terminan deteriorando la economía. ¿Y qué mayor prueba del poder del dinero en manos ciudadanos que el aumento de la economía estadounidense con la baja de los impuestos del gobierno actual?

    Obvio que una nación necesita gobierno y funcionarios públicos; el asunto está en buen culantro, pero no tanto. La proposición keynesiana de que los gobiernos pueden cebar la bomba de la economía a punta de dinero de los contribuyentes no tiene sentido. Preguntemos a Laffit Pincay acerca del secreto de ganar las carreras de caballo… ¡afloja las riendas al caballo!

  • ¿Qué es la propiedad privada?

    Hay pocas expresiones comúnmente usadas que sean tan mal entendidas como la frase “propiedad privada” (PP); y, a riesgo de simple y cansón lloveré sobre mojado. Y es que la importancia de entender lo que es y lo que implica la PP es primordial; es decir, aquello que viene delante de todo, lo principal, originario, primitivo y esencial, sin lo cual la misma Creación pierde rumbo y sentido. “Privado” es aquello personal de cada individuo, tal como su mismo cuerpo, pensamiento y derecho de transitar, sin el cual no podría mantener la vida. Dicho de otra manera: Es privado porque no puedes privar a la persona de ello… de su misma vida.

    El término “mercado” se refiere a la acción humana que no debe ser dirigida por el estado. La gente está dispuesta a ofrecer, comprar y vender bienes y servicios de su pertenencia; cada quien según sus particulares condiciones y a riesgo de no ser aceptado por un comprador. Si no entendemos y respetamos los derechos de propiedad, el mercado deja de ser un encuentro libre y voluntario entre las partes, que en adelante se verán obligados a interactuar en función del criterio de burócratas gubernamentales.

    También hay propiedad en los atributos de las personas, tal como la inteligencia, talento, voz, belleza y tal, los cuales no quedan sujetas al dominio público estatal. Los problemas comienzan cuando comenzamos a hablar de una “propiedad colectiva” a la vez que vamos negando los derechos a la propiedad del individuo. Semejante distorsión de la naturaleza humana nos coloca en un ambiente irreal o sintético en el cual las personas ya no piensan y calculan por cuenta propia sino en atención a mandatos coercitivos centrales.

    Los socialistas y comunistas sostienen que los medios de producción son propios de la comunidad y no de cada quien, como también puede ser de un grupo de personas. Algunos dicen que Marx y otros comunistas no niegan derechos de propiedad de cosas como la casa, la ropa, el auto y tal; sino a los medios de producción. Y no de toda producción sino de aquella que esclaviza al trabajador. El problema con semejante enfoque está en la dificultad para definir los medios de producción, tales como la inteligencia, la capacidad creativa, dedicación, don de mando o de organizar el trabajo de otros y tal.

    Pero la misma naturaleza va mucho más allá en estos temas, tal como bien lo señalara en su momento San Pablo Magno explicando que se trata de una realidad antropológica fundamental. Que la producción provechosa no es la del simple trabajo sino la de un trabajo dirigido con finalidad y astucia provechosa para todos. Y el problema es que son pocos los que tienen la capacidad creativa y organizativa.

    Recuerdo estar sentado con trabajadores que sostenían que nuestra empresa no pertenecía sino a todos nuestros empleados. Algo así como: Al darte empleo te estoy concediendo parte de la empresa que yo financié. Pero… ¿que ocurriría si los propietarios abandonan la empresa y la dejan en manos de quienes alegan ser sus dueños? ¿O será que mantendrán a los dueños como esclavos?

    Todo lo anterior nos lleva al estudio de la catalactica o cataxia que es la ciencia de los intercambios comerciales. De cómo el libre mercado logra las relaciones de intercambio y los precios. Es el análisis de los precios tal como son y no como algunos politicastros demagogos quieren que sean, porque ello se traduce en votos.

    Hoy día que va en aumento la tendencia de abolir la institución de la propiedad privada a través de limitaciones impuestas en ley, tal como las de control de precios y salarios mínimos, sorprenden los resultados de pobres economías. No debía ser difícil de entender los fenómenos que se producen al restar control a los propietarios de las empresas y dárselo a demagogos.

    En síntesis, en una economía o sociedad de libre mercado, los propietarios del capital, grandes y chicos, pueden disfrutar del producto de su ingenio y esfuerzo riesgoso en la medida en que ello se traduce en la satisfacción del consumidor. En fin, la propiedad sólo se convierte en valioso activo cuando es empleada en beneficio del consumidor y no en beneficio de burócratas o sindicalistas interesados.

  • PÉRDIDA DE INFORMACIÓN, PÓLIZA DE SEGURO, AJUSTADOR, LA LETRA CHICA DE LAS ASEGURADORAS y las preguntas que se deben responder.

    Hay dos sensaciones después de sufrir una pérdida de información.

    • Impotencia ante la pérdida.
    • La esperanza de recuperación.

    Antes de continuar con este tema y saber si es de interés para Ud., quiero hacerle la siguiente pregunta:

    • ¿Qué tan importante es la información (data) para su Empresa en la escala del 1 al 10?

    Si su respuesta es menos de 7, este artículo no es para Ud. y lo invito a leer otro tema de nuestra revista.

    Si su respuesta es 7 o más, le recomiendo leer con detenimiento lo que sigue a continuación. Empezaremos por definir el concepto de SEGURIDAD DE LA INFORMACIÓN:

    En la seguridad de la información es importante señalar que su manejo está basado en la tecnología y debemos de saber que puede ser confidencial; la información está centralizada y puede tener un alto valor, quizás el activo más importante de su empresa. Puede ser divulgada, mal utilizada, ser robada, borrada o saboteada. Esto afecta su disponibilidad y la pone en riesgo. La información es poder, y según las posibilidades estratégicas que ofrece tener acceso a cierta información, ésta se clasifica como:

    Crítica: Es indispensable para la operación de la empresa.

    Valiosa: Es un activo de la empresa y muy valioso.

    Sensible: Debe de ser conocida por las personas autorizadas.

    Existen dos palabras muy importantes que son riesgo y seguridad:

    Riesgo: Es la materialización de vulnerabilidades identificadas, asociadas con su probabilidad de ocurrencia, amenazas expuestas, así como el impacto negativo que ocasione a las operaciones del negocio.

    Seguridad: Es una forma de protección contra los riesgos.

    La seguridad de la información comprende diversos aspectos, entre ellos, la disponibilidad, comunicación, identificación de problemas, análisis de riesgos, la integridad, confidencialidad y recuperación de los riesgos.

    Precisamente la reducción o eliminación de riesgos asociados a una cierta información es el objeto de la seguridad de la información y la seguridad informática. Más concretamente, la seguridad de la información tiene como objeto la protección de los sistemas, el acceso, uso, divulgación, interrupción o destrucción no autorizada de información.

    En caso de que la información confidencial de una empresa, sus clientes, sus decisiones, su estado financiero o nueva línea de productos o fórmulas de producción, entre otros, caigan en manos de un competidor o se vuelva pública de forma no autorizada, podría ser causa de la pérdida de credibilidad de los clientes, pérdida de negocios, demandas legales o incluso la quiebra de la misma.

    Ante la impotencia por la pérdida de la información sólo se podrá salir de este estado si se cuenta con una Póliza de Seguro con esta cobertura, de lo contrario, JAMÁS  se podrá salir de este estado de impotencia.

    La esperanza de recuperación dependerá de los siguientes factores:

    • Póliza Vigente con la cobertura apropiada.
    • Cómo responder las preguntas del AJUSTADOR.

    ¿Sabe si su póliza cubre la pérdida de la información en todos sus aspectos?

    ¿Sabe cuáles son las áreas de interés donde se enfocarán las preguntas del ajustador para determinar el porcentaje de la cobertura que le corresponde?

    Áreas
    Equipos de Seguridad de Redes
    Autenticación al directorio Activo
    Revisión y validación de políticas
    Informes periódicos de equipos de seguridad
    Manejo de Información
    Información sensitiva estática
    Información digital en movimiento
    Conectividad de Usuarios
    Redes Wifi
    Estaciones de Trabajo
    Dispositivos móviles
    Departamento de IT
    Credenciales, Roles  y Privilegios
    Servicios Externos
    SLA

    La pérdida de información y  la reputación (y/o quiebra) de su Empresa están directamente relacionadas y sólo es cuestión de tiempo a que alguien pueda violar su seguridad si no implementa las políticas y protocolos necesarios.

    Si no sabe cómo cumplir o responder estas preguntas, en Goethals Consulting lo podemos ayudar para que se asegure el 100% de su cobertura en caso tal el infortunio toque sus puertas.

  • ¿Realmente las sanciones económicas ayudan a tumbar dictaduras?

    El mes pasado se cumplieron 30 años de la invasión que derrocó a Manuel Antonio Noriega en Panamá y dejó una herida abierta, como conmemorar los muertos de la invasión. Las cientos de víctimas inocentes cuyo único delito fue estar en el lugar equivocado en el peor momento y los que murieron peleando por una Patria definida por los que reprimieron a un Pueblo, luego de robarse dos elecciones.

    Los que vivimos esa época, recordamos cómo la invasión fue el final de una película en cámara lenta… donde desde 1987, Noriega y el PRD tomaban las peores decisiones cada vez que tenían la oportunidad, y los gringos hacían lo mismo por su lado, hasta meterse en el callejón sin salida donde la única opción era la militar. Porque antes hubo muchas opciones, pero el camino se fue cerrando en un baile letal de dos partes. Y uno de los cierres fue la toma de sanciones económicas por parte de los Estados Unidos.

    Porque el Panamá que salía periódicamente a las calles en 1987, en 1988 estuvo curiosamente silencioso, aún durante el olvidado intento de golpe del 16 de Marzo de 1988. Las calles estuvieron desiertas… Las sanciones económicas impuestas en la segunda mitad de 1987, hicieron que la economía decayera tanto que muchos jóvenes al final, emigraron; que la gente pensara menos en protestar y más en ver como conservaban su trabajo y pagaban la renta. Las sanciones desactivaron a la calle. Los negocios privados se enfriaron así que la gente pasó a depender más aún de los cheques del gobierno.  Bueno, las sanciones no provocaron en 1941 que Japón abandonara China, sino que atacara a los Estados Unidos. Las sanciones comerciales no derribaron al gobierno comunista de Cuba. Las sanciones comerciales en Venezuela han más bien desactivado la calle, no han acelerado la caída de Maduro, que ahora puede usar la comida para ganar obediencias. Las sanciones comerciales han radicalizado y escalado más a Irán.


    Un periodista gringo entrevista a una joven universitaria en Irán. Está sorprendido por el amigable tratamiento que le da la gente de Irán. La joven le dice al periodista “las peleas las arman los gobiernos, no la gente”. Esto es cierto. Y en países donde hay algún nivel de economía privada, no dependiente del Estado, nada perjudica más a una dictadura de que la economía no dependa de ellos, que florezca, porque eso le da independencia a los ciudadanos frente al poder. Nada ayuda más a una dictadura que hacer que la gente dependa del estado para vivir y pensar. Por eso las sanciones que limitan al turismo ayudan a las dictaduras, porque fortalecen el dominio de las narrativas de las dictaduras. Cuando hay contacto persona a persona, es más improbable que el monopolio del estado sobre lo que pasa afuera de sus fronteras se mantenga. Lo mismo pasa con el comercio. Hayek lo dijo en su momento, “donde no pasan las mercancías, terminan pasando las balas”. El comercio mata dos pájaros de un tiro, permite que la gente viva de sus propios medios y permite que la gente tenga contacto con otras personas.

    Por lo tanto, las sanciones hechas de manera general, ayudan a las dictaduras. Últimamente se está dando una modalidad más limitada, las sanciones focalizadas en los líderes, y empresas estatales. Lo hemos visto en el caso de Rusia, Venezuela, Cuba e Irán. El problema es que aún así, en las dictaduras la mayoría de las empresas son estatales, el peso del estado en la economía suele tener consecuencias políticas. Una de las razones por las cuales los países petroleros suelen ser dictaduras.

    Así que las sanciones estatales terminan afectado a toda la economía.

    Por lo tanto, la herramienta de sanciones económicas, suelen apuntalar a los dictadores, no a  derribarlos. Además les permiten usar el nacionalismo como arma. Y eso lo vimos muy bien en 1988 en Panamá.

  • El salario mínimo viola derechos de propiedad

    Tanto los comunistas como los socialistas no creen en los derechos de propiedad, comenzando por el derecho de cada persona a su propio cuerpo y vida, así como las vidas de sus hijos. Cuando los politicastros toman control del salario de tus empleados, pierdes control de tu negocio y ningún burrócrata saldrá a pagarte una ganancia mínima.

    La inmensa mayoría de las empresas son pequeñas y nadie te garantiza contra la quiebra. Sin embargo, de ellas dependen la mayoría de los trabajos. ¿Verdaderamente crees que un burrócrata sabrá cuánto debes pagar a tus colaboradores? La economía de un país no es asunto de tripas sino de corazón; y, en especial, del corazón de que pone en riesgo todos sus ahorros para montar un negocio. Las dificultades y riesgo de montar empresas es tal que de cada 10 empresas que abren, a los diez años sólo subsiste una; y muchas de esas quiebras se deben a obstáculos burrocráticos.

    Y, por “obstáculos”, no sólo hablo de controles de precio sino de leyes perversas e incumplibles; muchas de las cuales emanan no a través del proceso legislativo formal sino por intermedio del cuarto poder del estado constituido por todos esos funcionarios que se pasan todo el día ingeniándose para ver cómo le hacen la vida imposible a quienes montan empresas. Unos porque quieren justificar sus puestos y otros porque quieren facilitar coimas.

    Más tristes son las mismas asociaciones empresariales que caen en el rejuego demagógico. Muchos del sector empresarial se sientan en una mesa tripartita (empresa/laboral/gobierno), aduciendo que es con el fin de llegar a un acuerdo laboral de salario mínimo. La cruda realidad es que lo más probable es que están allí para figurar; ya que jamás llegan a un acuerdo y el gobierno de turno se lleva el supuesto triunfo.

    La Prensa, citando a la ministra de trabajo, Doris Zapata, dice que: “…busca impactar en la reactivación de la economía.” Y no dudo que así será. Lo que queda por ver es la clase de impacto. La economía no es algo que se puede manejar por control remoto.

    Si los votantes creen que un aumento del Salario Mínimo ayuda a los trabajadores, entonces los politicastros tendrán un incentivo para agregar demagogia al caldo. El verdadero Salario Mínimo es cero; es decir, será lo que recibirán los que no logren trabajo. Si aumentas el precio de un producto o servicio, bajará el consumo. O, como ocurre hoy día más y más, que los emprendedores comenzarán a contratar robots.

    Pero el Salario Mínimo por dictamen estatal no sólo afecta lo que pagan los empleadores sino quienes lograrán empleo o quienes lo pierden. Probable es que el trabajador habilidoso salga favorecido y no así el joven sin experiencia.

    Y como se ha dicho tantas veces: Si un aumento de 0.20 es tan bueno, por qué no uno de $20.00? Absurdo creer que el Salario Mínimo es como los letreros de velocidad en las calles; que pueden ser dictados al capricho de burrócratas.

    A fin de cuentas, el tema de fondo es si queremos socialismo o empresarialismo. El socialismo es totalitarismo y el empresario creen en la libre empresa. Simplemente, no podemos legislar eso que llaman “salario de vida”, que es lo que necesita la gente para poner la paila en casa, igual que no podemos dictar cuanta yuca sembrará el agricultor para alimentar a su familia. La economía no queda sujeta a las leyes de los gobiernos sino de acción de los particulares; como bien lo señala nuestra constitución.

    Y, como dice el título de este escrito, el Salario Mínimo viola lo que ni el Creador optó por violar; vale decir, dar al ser humano la libertad para hacer el bien o a equivocarse; ya que sin ello ni siquiera somos humanos.