Categoría: Opinión

  • El CORONAVIRUS (Covid-19) ya tiene su versión digital (igual de dañino)

    Los cibercriminales no se detendrán ante nada para explotar cada oportunidad de aprovecharse de los usuarios de Internet. Incluso la propagación desastrosa de SARS-COV-II (el virus), que causa COVID-19 (la enfermedad), se está convirtiendo en una oportunidad para que ellos también propaguen malware o inicien ataques cibernéticos.

    La Seguridad Cibernética lanzó recientemente un informe de análisis de amenazas que detalla un nuevo ataque que aprovecha el creciente deseo de los usuarios de Internet de obtener información sobre el nuevo coronavirus que está causando estragos en todo el mundo.

    El ataque de malware apunta específicamente a aquellos que buscan presentaciones cartográficas de la propagación de COVID-19 en Internet, y los engaña para que descarguen y ejecuten una aplicación maliciosa que, en su front-end, muestra un mapa cargado desde un archivo legítimo fuente en línea, pero en el fondo compromete la computadora.

    Abro un paréntesis en este punto para recordarte la definición de algunos conceptos, los cuáles me ayudará a ilustrar mejor en dónde estamos y las decisiones que debemos tomar:

    Una CRISIS se puede convertir en una OPORTUNIDAD o en un DESASTRE, todo dependerá del ángulo de visión que tengas.

    CRISIS: Es una coyuntura de cambios en cualquier aspecto de una realidad organizada pero inestable, sujeta a evolución.

    OPORTUNIDAD: Las oportunidades, son los instantes o plazos que resultan propicios para realizar una acción. Las oportunidades no se pierden, otros las aprovechan.

    DESASTRE: Un desastre es un hecho natural o provocado por el ser humano que afecta negativamente a la vida, al sustento o a la industria y desemboca con frecuencia en cambios permanentes en las sociedades humanas.

    Es una realidad que el instinto más primitivo del ser humano es luchar para sobrevivir y dependiendo de las circunstancias, este instinto puede llegar a ser tan bajo como el instinto animal.

    El Covid-19 pasó de ser Epidemia  a ser una Pandemia, lo que ha disparado de forma colectiva el TEMOR de los ciudadanos.

    TEMOR: Es una pasión del ánimo que lleva a un sujeto a tratar de escapar de aquello que considera arriesgado, peligroso o dañoso para su persona. El temor, por lo tanto, es una presunción, una sospecha o el recelo de un daño futuro.

    El temor se puede convertir en nuestro aliado o en nuestro enemigo, todo dependerá de la capacidad que se tenga para enfrentarlo.

    Una de las grandes habilidades de los CIBERDELINCUENTES es que aprovechan las OPORTUNIDADES que surgen de los momentos de CRISIS y utilizan el TEMOR de los individuos como la golosina para que caigan ingenuos en su trampa.

    Como hemos dicho en varios artículos, el eslabón más frágil en la cadena de la protección de los DATOS es el individuo.

    Ya los CIBERDELINCUENTES han convertido esta CRISIS en una gran OPORTUNIDAD para ellos.

    La última amenaza, diseñada para robar información de víctimas involuntarias, fue descubierta por primera vez por MalwareHunterTeam la semana pasada y ahora ha sido analizada por Shai Alfasi, investigadora de seguridad cibernética en Reason Labs.

    Coronavirus-hacking

    Se trata de un malware identificado como AZORult, un software malicioso que roba información, descubierto en 2016. El malware AZORult recopila información almacenada en navegadores web, particularmente cookies, historiales de navegación, ID de usuario, contraseñas e incluso claves de criptomonedas. Con estos datos extraídos de los navegadores, los ciberdelincuentes pueden robar números de tarjetas de crédito, credenciales de inicio de sesión y otra información confidencial.

    Alfasi proporciona detalles técnicos sobre el estudio del malware, que está incrustado en el archivo, generalmente denominado Corona-virus-Map.com.exe. Es un pequeño archivo Win32 EXE con un tamaño de carga útil de solo alrededor de 3,26 MB.

    Al hacer doble clic en el archivo, se abre una ventana que muestra diversa información sobre la propagación de COVID-19. La pieza central es un «mapa de infecciones» similar al que alberga la Universidad Johns Hopkins, una fuente legítima en línea para visualizar y rastrear los casos de coronavirus informados en tiempo real.

    El número de casos confirmados en diferentes países se presenta en el lado izquierdo, mientras que las estadísticas sobre muertes y recuperaciones están a la derecha. La ventana parece ser interactiva, con pestañas para otra información relacionada y enlaces a fuentes. Presenta una GUI convincente que no muchos sospecharían que es dañina. La información presentada es información real de COVID-19 agrupada del sitio web de Johns Hopkins.

    Cabe señalar que el mapa original de coronavirus alojado en línea por la Universidad Johns Hopkins o ArcGIS no está infectado  y es seguro visitarlo.

    El software malicioso utiliza algunas capas de empaque junto con una técnica de subproceso múltiple infundida para que sea difícil de detectar y analizar para los investigadores. Además, emplea un programador de tareas para que pueda seguir funcionando.

    La clave para eliminar y detener el malware oportunista «mapa de coronavirus» es tener el sistema de protección contra malware adecuado. Será difícil detectarlo y mucho menos eliminar la infección sin la herramienta de software adecuada.

    Puede que no sea suficiente ser cauteloso al descargar y ejecutar archivos de Internet, ya que muchos tienden a mostrarse demasiado ansiosos por acceder a la información sobre el nuevo coronavirus en la actualidad, por lo que recomendamos, si desean ver el Mapa de las Infecciones, ir directamente al sitio de la Universidad Johns Hopkins, donde hacen referencia al mapa, aquí les comparto el link: https://www.arcgis.com/apps/opsdashboard/index.html#/bda7594740fd40299423467b48e9ecf6

    ¿Qué sacaremos nosotros de esta CRISIS?

    Me gustaría saber sus opiniones, de repente desde sus perspectivas me ayudan a tener una visión más amplia de la realidad, por lo que les agradezco me dejen sus comentarios, mientras les comparto lo que yo saqué de esta CRISIS y me refiero a la crisis de la gran proliferación de los ciberdelincuentes:

    • Compartir mi experiencia vivida, ya que fui víctima de los ciberdelincuentes y si puedo con mi experiencia ayudar a que ustedes no  sean una víctima más, para mí será un gran logro.
    • Reinventarme, pude descubrir en mi transformación que todos tenemos la capacidad de empezar de nuevo, a veces lo tenemos que hacer desde cero, otras veces lo hacemos desde la cima de las experiencias acumuladas en el pasado lo que nos da mayor credibilidad e idoneidad del tema a tratar.
    • Convertir el fracaso en una EXPERIENCIA y seguir adelante.

    Muchas gracias por leer mi artículo, sean extremadamente cautelosos a la hora de abrir «mapas de coronavirus» en el mundo, actualicen su antivirus, sean celosos de su seguridad y como siempre, espero ansiosamente sus comentarios.

  • El Coronavirus ya está aquí. ¿Y ahora qué hacemos?

    Nada fortalece el poder del estado después de las guerras que una epidemia. Una epidemia usualmente implica restricciones al derecho de libertad de movimiento, al derecho de reunión, al derecho a la intimidad, ya que tu historial medio y con quien te reúnes se torna un tema de políticas públicas, y hasta de seguridad nacional. El Estado, cuya misión básica es dar seguridad a todos los ciudadanos, ahora tiene todas las excusas para acrecentar su poder. También hay restricciones al derecho de propiedad. Por ejemplo es común que los países pongan controles de precios para acabar con la especulación, y lo único que logran es fomentar las compras de pánico y las compras especulativas de acaparadores para su reventa a mayor precio. Hay que estar muy atentos a estos peligros. Por ahora el gobierno parece tomar las cosas con su calma característica. Lo que no sabemos es que si es por sangre fría o incapacidad oculta.

    Porque el corona virus trae dos problemas grandes. El primero, es el médico, que no pienso tocar acá porque no soy médico, el segundo es el impacto económico sobre Panamá del coronavirus.

    Panamá tiene una economía de servicios con varios pilares. Y el coronavirus puede hacer entrar en crisis a todos.

    El colapso del offshore y la construcción. El pilar planteado por la plataforma financiera de Panamá se encuentra bajo asedio de la OCDE y el GAFI, con sus estándares internacionales, algunos realmente planteados para combatir el financiamiento de actividades ilícitas y la evasión fiscal, pero también con claros propósitos proteccionistas de evitar que la gente vote con los pies hacia jurisdicciones más cómodas y evitar la competencia fiscal perjudicial. El sector construcción también ha tomado duro, y hay ahora mismo hay un exceso de inventario, con apartamentos y locales comerciales vacíos. Los obreros de la construcción se han reducido a la mitad. Y por lo tanto, las cuotas sindicales que financiaban al SUNTRACS, FENADESO y al FAD.

    Ahora el coronavirus va a atacar otros dos pilares de la economía panameña que ya venían estando golpeados.

    El Canal de Panamá. La ACP no ha dicho nada, pero ahora a las restricciones de calado por la falta de agua se va a sumar el colapso del comercio desde China y Corea del Sur y la caída de los precios del petróleo. La actividad comercial en los puertos de la costa oeste de los Estados Unidos que comercian principalmente con Asia, ha caído un 25% y los puertos de la costa este, que usan el Canal de Panamá para comerciar con Asia, esperan una caída del 15% el primer cuatrimestre de este año, principalmente gracias a la caída del comercio con China. Comercio que pasa por el Canal de Panamá. Y que sumado a las restricciones de dragado por la sequía, va a hacer que el tránsito por el Canal de Panamá disminuya, y por consiguiente los ingresos en forma de peajes y los aportes del Canal al presupuesto de Panamá, que desde Martinelli usa estos ingresos para sufragar gastos fijos y no inversiones. Sume a esto que la crisis deflacionaria del Coronavirus ha provocado una caída brutal en las importaciones de materias primas a China, entre ellas el petróleo, que ha caído a un mínimo, lo que hace la ruta por Suez más competitiva que la Panameña con sus restricciones de calado y tiempos de espera. El Canal de Panamá, los puertos y la industria logística van a tomar duro. Y con esto los ingresos del Estado Panameño.

    El Sector Turismo. Los hoteles ya habían despedido a más de 30 mil personas antes del coronavirus, ahora va a ser devastador. Las aerolíneas han tenido que cancelar vuelos, dejar pasajeros en tierra, la industria cinematográfica ha tenido que atrasar estrenos como Mulan y la última de James Bond. La Liga de Fútbol Italiana está cancelada. Los restaurantes operan con horarios restringidos. En Francia todas las aglomeraciones de más de mil personas han sido canceladas. Si las aerolíneas, hoteles, restaurantes y cines tenían problemas antes del coronavirus, ahora el efecto puede ser devastador.

    ¿Qué hacer? Emmanuel Rahn tiene una frase famosa, “no dejar que ninguna crisis se desperdicie”.  Las crisis también son épocas de oportunidades. Y las oportunidades son varias.

    El problema con poner todos los huevos en una sola canasta. Los empresarios norteamericanos se estaban dando cuenta con la guerra comercial entre los Estados Unidos y China, antes del coronavirus, que no había sido sabio poner todos sus huevos manufactureros en la misma canasta China. Ahora con más razón, teniendo en cuenta el riesgo de los gustos gastronómicos y hábitos higiénicos de los Chinos, la posible aparición de cisnes negros en forma de pandemias en China, van a asustar más a los inversionistas que van a buscar un “desacoplamiento” de la economía China y la norteamericana diversificando su producción en otros países. Un economista norteamericano nos dijo la semana pasada que México y Centroamérica deberían poder aprovechar la coyuntura para atraer inversiones manufactureras. Panamá, que ha puesto todos sus huevos en un sector servicios que ahora va a tomar duro con la crisis, debería prepararse para aprovechar esta oportunidad. Pero para ello debemos hacer modificaciones en la legislación vigente, sobre todo en el Código de Trabajo.

    El aumento de desempleo y el colapso de la industria de la construcción van a hacer que el poder de los sindicatos sea mucho menor para oponerse a las reformas, y si persiste la situación de Coronavirus, no van a poder hacer grandes y violentas manifestaciones contra las mismas. Es una oportunidad que no debería desperdiciarse.

    El problema del sistema de salud público panameño. La atención médica primaria, que es la que evita que la gente no se enferme en primer lugar y la atención médica terciaria, para los cuidados catastróficos que la atención medica privada es incapaz de asumir, como lo demuestra la conducta de las aseguradoras, pueden ser mejores. Está claro que la salubridad pública tiene un rol que cumplir y puede ser mejor. Es una discusión que hay que tener. Fuera de la histeria de que “quieren privatizar la CSS” cuando en efecto se trata de unificar el sistema estatal de salud. Se trata acá de crear un sistema estatal de seguros primarios que funcione, un seguro de salud estatal que cubra las carencias de los seguros privados y un sistema de salud estatal terciario para los eventos catastróficos, como lo puede ser la infestación del coronavirus.

    Son todas oportunidades que se presentan en una crisis. Pero por ahora parece que el gobierno sólo puede atender un problema a la vez, y éste es contener el coronavirus. En lugar de mirar los efectos que la crisis va a tener sobre nuestra economía y ver qué oportunidades saldrán al final de la crisis.

  • El camino hacia la transformación digital de las empresas

    Ha llegado la Era Digital y para entrar en ella, todos las empresas requieren de una Transformación Digital, de lo contrario se convertirán en fósiles.

    Puede que todos los caminos conduzcan a Roma, pero no todos los caminos aseguran que las empresas entren a la Era Digital de forma exitosa.

    Toda nueva era trae consigo grandes cambios, y siempre habrá Pros y Contras; la parte medular y que jamás cambiará es precisamente esto, el cambio, por lo que es mandatorio que las empresas que desean sobrevivir a este nuevo entorno de negocio  evalúen rápidamente cuáles  son los Pros y los Contras.

    Parte de la clave del éxito radica en la rápida reacción al cambio o a cualquier tipo de desastre, pero una acción planificada y basada en estrategias nos ayuda a tener una Visión (2020)  más clara de las decisiones  que hay que tomar con el único objetivo que el negocio sea rentable y evolucione con el tiempo.

    La innovación se ha  convertido en requisito para entrar a la Era Digital.

    ¿Pero cuál será el camino correcto?

    Responder esta pregunta me hacer recordar de mi infancia. Nací en Cativá, un pequeño corregimiento de la Provincia de Colón; en mi adolescencia cuando nos tocaba ir de cacería a las montañas en los años 80, cuando era permitida la caza, recuerdo que uno de los requisitos para encabezar la fila era tener experiencia en el camino que se iba a recorrer. Lo interesante venía cuando el camino nunca antes había sido transitado por ninguno de los miembros del grupo. Cuando ocurría esto, aumentaba nuestra adrenalina por la exploración de algo desconocido, pero depositábamos nuestra confianza en aquel que más experiencia tenía y el resto  lo seguíamos. Por lo general a mí me tocaba ir en la cola por ser el más pequeño del grupo.

    Recorrer un camino desconocido es un riesgo, porque se incrementan las probabilidades de extraviarse, pero aumentan las probabilidades de ser los pioneros y conquistar nuevas cosas.

    Elegir el camino correcto para entrar con éxito en la Era Digital dependerá no sólo de la experiencia que tenga el líder que conduzca el Proyecto de la Transformación Digital, sino también de la habilidad que tenga este líder para gestionar el cambio.

    Compartiré con ustedes cuatro fases muy importantes que tienen que tomar en cuenta para la Transformación Digital de sus empresas:

    Fase 1

    El Diagnóstico: Como todo buen médico, lo primero que se debe hacer es un Análisis de la Situación Actual que le permitirá a la Alta Dirección establecer las prioridades estratégicas  para que sean de bajo costo, pero de muy alto valor.

    Fase 2

    Formulación Estratégica: Con el diagnóstico claro, podemos establecer el plan de acción de forma innovadora en cinco áreas:

    • Análisis de Riesgo y Vulnerabilidad.
    • Plan para mitigar los Riesgos.
    • Análisis del Cliente, Sector y Estrategia
    • Actualización de los Procesos y las Políticas.
    • Planificación de la Gestión del Cambio.

    Fase 3

    Iniciativas Digitales: Planes detallados y realizables, que definen la Dirección, los Objetivos y los Medios o Recursos para llevarlos a cabo.

     Fase 4

    Gestión del Cambio: Aquí es donde  se lleva a cabo la implementación y ejecución  de las iniciativas digitales, teniendo siempre como objetivo cumplir dentro del cronograma establecido y dentro del presupuesto. El factor humano y la comunicación son fundamentales en esta fase.

    Queramos o no somos parte de esta transformación y sólo nos quedan tres caminos posibles; yo lo veo de esta forma:

    • Disfrutar el proceso de transformación de la mano de los expertos.
    • Sufrir el proceso de transformación de la mano de inexpertos.
    • O simplemente no hacer nada y convertirnos en los nuevos FÓSILES.

    Importante recordar que no hay transformación digital sin estrategia digital. En Goethals podemos ayudarlo a redefinir su estrategia para ingresar de lleno al mundo digital.

  • ¿Cómo afectará el Coronavirus al Canal de Panamá?

    Es cuestión de tiempo para que el coronavirus aparezca en Panamá, y ya en los Aeropuertos se toman medidas de seguridad. Esperemos que también los hospitales, escuelas y asilos estén preparados para la crisis.

    Por alguna razón, uno de los temas por donde pasa desapercibido es en el Canal de Panamá. Recordemos que China es el segundo mayor cliente del Canal de Panamá, y que si bien los buques pasan por éste usualmente rápido, no podemos evitar que los pilotos y pasacables tengan que abordar estos barcos. No sabemos qué medidas tomarán las Autoridades Sanitarias (MINSA), la Autoridad Marítima y la Autoridad del Canal de Panamá en caso de que un buque en tránsito tenga personas a bordo con el coronavirus y qué pasará con los pilotos y pasacables panameños. Lo cierto es que el Coronavirus tendrá un efecto sobre el Canal de Panamá, aunque solo sea disminuyendo el número de buques que pasen por él debido a la restricción global del comercio y el turismo, por lo menos de manera temporal.

    El coronavirus ataca a todos los seres humanos, aunque su letalidad aumenta con la edad, la obesidad o las alergias. Por ser de transmisión aérea, es muy difícil evitar no ser contagiado, es como una gripe en ese aspecto. Medidas similares, como cubrirse la boca al estornudar, lavarse las manos regularmente, no llevarse las manos sin lavar a los ojos, boca o nariz, mantenerse en casa si se está enfermo, y cubrirse la boca y nariz si se sale a la calle enfermo, limitan su contagio.

    El período de incubación dura entre los 2 y los 14 días, y el virus puede contagiarse durante este período, aunque sea menos probable. Una persona que ha sido expuesta al coronavirus y no desarrolla síntomas en 14 días no tiene la enfermedad.

    Lo que nos lleva a nuestra preocupación inicial. ¿Qué efectos tendría el Covide 19 sobre el Canal de Panamá? y lo dividiremos en dos preguntas. Primero, el efecto sobre los tripulantes de los barcos, pilotos y pasacables, y dos, el efecto sobre el tránsito en sí por el canal de Panamá (y por ende, a la economía).

    Asumiendo que el período de incubación de coronavirus es de un máximo de 14 días, un buque relativamente rápido que navegue a 20 nudos en velocidad de crucero, se demoraría 18 días en llegar de un puerto del Sur de China hasta el Canal de Panamá. En ese tiempo cualquier persona con Coronavirus ya lo debería haber desarrollado, y la persona debería estar aislada en un camarote o lugar específico. La Autoridad del Canal de Panamá está dispuesta a tomar medidas para evitar el contagio de pilotos y pasacables, y aislar a los marineros expuestos en su buque. La ACP anunció un protocolo, para enfrentar el posible paso de buques expuestos al Coronavirus a inicios de Febrero. Pero estas serían medidas menores. Nuestra segunda preocupación es el principal problema del Coronavirus: el enorme golpe que le ha dado a la producción de bienes y servicios en China, y como China es el taller del mundo, ha trastocado las cadenas de producción a nivel global;  la oferta de bienes manufacturados está cayendo y con esto el comercio internacional. ¿Podrá esta situación afectar al Canal?

    Se calcula que 51,000 firmas en todo el mundo usan productos suplidos de manera directa de la región de Wuhan, y 5 millones de empresas tienen suplidores en segundo grado y tercer grado que usan productos de esa región. Estamos hablando de que estas empresas ahora no van a poder conseguir sus productos, que los necesitan para poder producir otros productos. Todas las cadenas de producción están bajo presión y con interrupciones.

    Microsoft y Apple por ejemplo, han anunciado pérdidas debido a la interrupción de la cadena de suplidores. Las bolsas mundiales están en caída. A largo plazo muchas empresas se van a tener que preguntar si vale la pena tener la producción tan lejos de casa. Donald Trump, que es proteccionista, hace esa pregunta.

    ¿Qué efectos tendrá esto a corto y mediano plazo en el comercio marítimo internacional?

    Por ahora es temprano decirlo, parece que en China la epidemia está llegando a su pico. Pero en el resto del mundo todavía no se sabe qué tan mala será. Pero ya empezamos a tener indicadores. El Baltic Dry index, indicador de carga de buques a granel indica una caída de un tercio de los precios de carga a granel de los buques más grandes tipo Capesize, que son los que llevan granos y minerales a China. El bajón más grande en 20 años. El BIMCO reporta pocos pedidos de carbón, petróleo y hierro. Los armadores griegos reportan una caída del 20% en los embarques de petróleo hacia China. Al Jazeerra reporta una caída del 80% en el costo de los precios de flete del petróleo hacia China.

    Ese bajón en la importación de materias primas de China eventualmente significará que habrá una baja en la cantidad de productos que salgan de China. También están las demoras por cuarentenas. Fed Ex reporta que sus pedidos se demoran en promedio de dos a tres días más en salir de China debido a las medidas de cuarentena. Luego está la caída en las cadenas de producción causadas por la epidemia en sí. China es hogar de 7 de los diez puertos de contenedores más grandes del mundo. Hyundai ya ha tenido que suspender su producción en Korea del Sur, otro lugar donde el coronavirus esta difundiéndose rápido. La causa es que los trabajadores no están llegando a los puertos y tampoco los camioneros y ferroviarios que llevan la mercancía de la fábrica al puerto; esto crea más atrasos en los embarques, añadido a las medidas de cuarentena. Los barcos tienen que salir vacíos de China, y la práctica de intercambiar tripulaciones en China se suspendió. O sea, no se produce, y las mercancías que se producen no llegan a sus clientes ni pasan por el Canal.

    El efecto por ahora es más fuerte en los embarques de materias primas que China importa, y se ha sentido en febrero; en marzo veremos el efecto en los productos manufacturados que China exporta. La ONU calcula una caída del 2 % anual de las exportaciones Chinas en enero y febrero. Esto está causando pérdidas en China, Taiwán, los Estados Unidos, Japón y Corea del Sur por 50 mil millones dólares al romperse las cadenas de producción. China es la quinta parte del comercio mundial, una caída del 2 % de las exportaciones anuales en un mes es significativa. El canal de Panamá es ruta del 6% del comercio mundial, y las exportaciones de China a la Costa Este de los Estados Unidos pasan por allí. Los Puertos de la costa este de los USA se están preparando; la caída de contenedores fue del 5.9 % en Enero, y se esperan caídas más fuertes entre Febrero y Abril del orden del 11% en Virginia; en Charlestón North Carolina, pronostican caídas más fuertes, del 15%. En la costa oeste, que no usa el Canal de Panamá, las caídas han sido más duras, 25% en Febrero y pronostican un bajón promedio de 15% el primer cuatrimestre del 2020.

    El 36% del tránsito del Canal de Panamá está relacionado con China, de la costa este de los USA a China, del Caribe u Centroamérica a China, y del Norte de Sudamérica China. Si las predicciones de los puertos norteamericanos se cumplen, tendremos un bajón del 11 al 15% el primer cuatrimestre de este año. Esto significa menos ingresos para la ACP y menos ingresos para el gobierno nacional que no ha contenido el gasto. Y tampoco el Canal ha disminuido sus gastos, más bien han ido en aumento.

    En todo caso el impacto sobre el canal de Panamá se va a sentir en Marzo y Abril en adelante. Al que hay que añadir las restricciones de calado por la falta de agua que han escondido en parte la crisis China. Pronto veremos qué tan grave o malo será. Y qué efecto tendrá sobre las recaudaciones del Canal de Panamá y la economía del Estado Panameño.

  • Resolvamos la educación cerrando el NODUCA

    Suena drástico el título del escrito, ¿no?. Pero, ¿acaso no es mucho más drástico o pérfido el fracaso del NODUCA? Dicho lo anterior, de inmediato surgen interrogantes, tal como el inmenso jaleo de cerrar el NODUCA. ¡Por supuesto!, si es que nos propusiésemos a hacerlo a raja tabla, lo cual no es la idea. La idea sería dar a las familias el sagrado derecho a elegir y que ellas decidan a qué escuelas y currículos se arriman. Si la mayoría escoge enviarlos a escuelas privadas, ¿cuál sería el problema? ¿Acaso debemos oponernos a las preferencias de cada quién?

    El tema de fondo gira en torno a si la educación debe o puede ser gratuita y obligatoria. El otro tema que va de la mano con ello es el problema económico que se les presenta a los pobres; el cual no debe ser problema, ya que la educación privada sería mucho más económica que el desastre del NODUCA. Nos han lavado el cerebro con la creencia de que, si no metemos a nuestros hijos en las mazmorras del NODUCA, no hay solución, lo cual es completamente falso. Es como el zorro que dice a las gallinas que el mejor gallinero es la guarida del zorro.

    Y el asunto va mucho más allá, ya que día a día vamos encontrando nuevas formas de educar, que no implican encerrar a los jóvenes en prisiones con educadores que son funcionarios públicos. Improbable que un funcionario gubernamental enseñe comercio, economía y empresarialismo.

    Pero, el tema de fondo va por otro lado, y tiene que ver con el balance de poder que debe existir entre el pueblo y el gobierno; es decir, que el gobierno jamás debía quedar por encima del pueblo. A través de la mayor parte de la historia humana el poder sobre los hijos estuvo en la familia, en la iglesia, organizaciones fraternales, caritativas, la educación privada, el deporte, la música y tal. Hoy día que los gobiernos se quieren tomar los centros de cultura y tal, deberíamos estar horrorizados, ya que el estado no sirve para nada de eso.

    ¿Acaso es sano que el aparato gubernamental se tome la educación, salud, agua, los días de fiestas, y quien sabe qué más? ¿No es ello totalitarismo y camino de servidumbre? Pegamos el grito al cielo cuando una empresa se toma buena parte del mercado, pero no cuando es el estado que lo hace. ¿Qué sentido tiene eso? ¿Por qué cree usted que cada día son más los que buscan que el estado los mantenga?

    ¿Sabes lo que es el ‘cálculo económico’?. Es la pretensión de ceder al estado nuestra planificación económica. Algo así como lo que hicieron los países comunistas, lo cual les llevó y lleva al colapso económico. A quien corresponde la economía es a los particulares y no al estado. Hasta nuestra mala constitución lo dice, aunque luego se contradice.

    Cuando quien se equivoca en lo económico es el estado, todos salimos lastimados, lo cual no es así cuando es la comunidad la que maneja sus propias finanzas; en cual caso algunos se equivocarán, pero no todos.

    Por su parte, las escuelas o negocios privados educativos deben operar en términos de una satisfacción del cliente; no sólo en cuanto al costo sino también al producto. Pero ese no es el caso con el NODUCA, que les importa poco si malgastan sin educar. Las decisiones del NODUCA son políticas y no económicas, lo cual no les duele a los funcionarios y a las autoridades, cuyos intereses suelen andar por otros caminos.

    Si las actividades del pueblo no son voluntarias y privadas, ¿entonces qué son? Son coercitivas y politiqueras. En tal sistema no hay preferencias del consumidor sino del politiquero y quedamos ante un monopolio central en dónde el bravo de la película es el funcionario que rinde pleitesía ante los gamonales del sindicalismo magisterial.

  • Parásitos y el capitalismo confuciano

    Parásitos es la mejor película del 2019 según el Oscar, y la mejor película que ví en el 2020. Es o parece de izquierda, pero no; la veo como una inteligente sátira del capitalismo tardío y los conflictos de clases.

    Así la ve también su director, el cretivo Bong Joon Ho, quien no es un admirador del capitalismo y ha dedicado su filmografía a destacar los conflictos de clases en la sociedad de Corea del Sur. El Norte para él existe, aunque de manera muy subliminal. Es el miedo al norte en que hace que la casa/mansión gótica moderna donde trascurre la historia de Parásitos, tenga un bunker, y la antigua criada despedida, imita en tono burlón a las comentadoras de la televisión Norcoreana. Corea del Norte es el cuco que puede destruir a la idílica mansión del capitalismo surcoreano, pero es vieja y enferma como la criada que lo representa, y alimenta a quienes están encerrados en un sótano por decisión propia (la izquierda surcoreana), pero no puede sacarlos de allí.

    Bong Joon Ho es crítico del capitalismo surcoreano, pero está plenamente consciente de la incapacidad de la izquierda radical de plantear alternativas creíbles al capitalismo. Como dijo el crítico literario marxista norteamericano, Frederic James, “es más fácil imaginarse el fin del mundo que el fin del capitalismo”. Por eso sus películas que tratan más del tema como Snowpiercer, Okja o Parásitos, tienen un ambiente claustrofóbico, de humor negro o moralmente ambiguo. En Parásitos por ejemplo, los ricos son ingenuos, naif, y su pecado verdadero, es vivir aislados totalmente de los que no tienen, mientras que los pobres, son mentirosos, manipuladores, y potencialmente violentos. Muy lejos del elogio del pobre y la demonización maniquea del rico que son comunes en las películas sobre la lucha de clases.

    Esto ha incomodado a muchos izquierdistas, entre ellos un periodista español que trabajó para La Prensa, el cual se queja del “mal rollo que le dejó Parásitos”, como también muchos izquierdistas occidentales destacan que en Parásitos, tanto la familia rica como la familia pobre, son familias nucleares, racialmente homogéneas, dirigidas por machos heterosexuales. Se olvidan que los conflictos entre hombres y mujeres, con los inmigrantes, minorías raciales, y minorías afectivas sexuales tan importantes para la izquierda occidental, todavía no han llegado al Asia. Bong Joon Ho no tiene por qué inventarse conflictos que no existen en Asia por ahora.

    Ahora bien. Muchas de las características del capitalismo coreano, así como del comunismo coreano, vienen de la cultura confuciana de ese país. Si Corea del Norte mezcla estalinismo y confucianismo para lograr una extraña distopía, Corea del Sur, Singapur, Taiwan y cada vez más la República Popular de China, con su “socialismo con características Chinas” han logrado un “capitalismo con características confucianas” que explican ciertas cosas que Parásitos critica.

    Un capitalismo de mandarines. El Confucianismo era rígidamente meritocrático; China tenía una burocracia de mandarines, donde existían rigurosos exámenes para poder entrar a ella. Y los mandarines podían ser hijos de mercaderes, campesinos ricos, pero no eran una nobleza hereditaria como la europea. El capitalismo confuciano es así. Si vas a la escuela correcta, puedes ir a la universidad correcta, puedes luego entrar a trabajar a las empresas correctas y codearte con la gente correcta. Eso crea un sistema de estudios brutales, donde las familias de etnia china o coreana invierten en tratar de meter a sus hijos en las escuelas correctas, y pagan tutores después de clases. Los suicidios estudiantiles no son extraños. La presión y la competencia académicas son enormes. El maestro que garantiza buenos resultados es supervalorado en las sociedades confucianas y recibe honorarios por eso. Por algo los países confucianos marcan tan alto en las pruebas PISA. Pero la presión es enorme, porque fallar en los exámenes puede determinar una vida de marginación. Muchos estudiantes se suicidan por ello. Los hijos de las familias pobres tienen este problema; inteligentes y autodidactas, no pueden acceder a esta meritocracia confuciana porque no pudieron pasar por los canales correctos. Así que la única manera de acceder a la mansión es inventándose unos méritos. El Hijo se inventa créditos falsos, la hija un pasado falso en los Estados Unidos.

    Un capitalismo dirigido. El modelo de capitalismo confuciano, tiende a ser autoritario. Muchos comparan el modelo asiático con el de la España de Franco o el Chile de Pinochet. Un desarrollo capitalista rápido, mediante un dirigismo estatal que favorece ciertas empresas estratégicas a cambio de otras. Y ciertas regiones a cambio de otras. Que crea ganadores y perdedores desde el Estado. El mismo boom artístico surcoreano actual es el producto de políticas públicas establecidas hace 25 años. La diferencia entre España y Chile es que en el fondo son países de cultura occidental donde este capitalismo autoritario tuvo siempre una fuerte resistencia y causa enormes resentimientos y una izquierda militante, mientras que el Asia, aunque los resentimientos están allí como lo demuestra Parásitos, éstos no son articulados en forma de una resistencia al sistema. En España y Chile, los pobres guiados por la izquierda quieren destruir el sistema, aunque sea desmembrando España como nación o quemando el metro y saqueando supermercados y colapsando el modelo como en Chile. En el mundo confuciano, los pobres lo que quieren es ver cómo entran a la meritocracia de la cual fueron excluídos, aunque sea haciendo trampa como en Parásitos.

    Una crisis de bienes raíces mundial. Protestas, protestas. Mientras se estrenaba Parásitos, en el 2019 hay protestas en Barcelona, en Ecuador, en Buenos Aires, en Venezuela, en Hong Kong. Éstas tienen distintas causas, y distintas formas, pero llaman la atención dos protestas en países del Primer Mundo: en Barcelona y Hong Kong. En una, la causa aparente es el nacionalismo, en la otra, la dictadura de monopartido China, donde el partido comunista chino se ha convertido en una nueva burocracia confuciana. El problema de España, que estalló en el 2008, y el problema que tiene China y Corea del Sur que no ha estallado pero que estallará pronto, son políticas monetarias expansivas, con tasas de interés anormalmente bajas, que hicieron que sobrara dinero en la economía, penalizando el ahorro y estimulando el gasto. Y ese dinero que sobraba tenía que irse a algún lado, y se fue a los bienes raíces, que se podían comprar con hipotecas baratas. El resultado fue la gentrificación de los centros urbanos a nivel mundial, todo el mundo quería vivir allí; la especulación inmobiliaria, porque todo el mundo que podía sacar hipotecas, compró segundas o terceras viviendas, con la intención de especular. Los precios de las viviendas se dispararon y mucha gente ya no puede costearse una vivienda decente en un centro urbano con sus ingresos. Los pobres de Parásitos viven en un semisótano, en un Seúl que está a punto de ver como estalla una burbuja inmobiliaria.

    La incapacidad de la izquierda anticapitalista de articular alternativas. Los pobres de Parásitos no quieren destruir el mundo de los ricos, quieren entrar a él aunque sea con trampas. El riesgo es quedar atrapados en el sótano, como el deudor original o el padre pobre que en una explosión de ira mata al padre rico. No hay alternativas creíbles al mundo de la mansión. El hijo pobre sueña con ser rico para poder comprar la mansión. Fuera de defender el viejo reformismo socialdemócrata a lo Stiglitz, o de proponer un nuevo reformismo socialdemócrata a lo Piketty, no hay nada que tenga credibilidad. No hay alternativas a la democracia liberal burguesa, a su mezcla de democracia representativa, libremercado económico, y asistencialismo social prusiano/socialdemócrata. Hegel y luego Fukuyama dijeron que ése era el Fin de la Historia, y parece que por ahora es así. Como dijo Margaret Thatcher, “no hay alternativa”. Los que quieren destruir la mansión terminan atrapados en el sótano, o en las facultades de sociología y humanidades en el mundo verdadero.

    Esta última razón explica por qué la claustrofobia y el humor negro y pesimista del director. En Snowpiercer, los que no tienen se rebelan contra los que tienen y terminan causando una masacre, descarrillando el tren y terminando los supervivientes a merced del clima gélido y los osos polares. En Parásitos, el padre pobre termina encerrado en un sótano. No hay salida, o si la hay, puede ser peor.

  • ¿Derecho humano o demagogia politiquera?

    Definitivamente que para lograr mejor entendimiento de las cosas hace falta visitarlas constantemente. Lo curioso es que cuando ya creemos que entendemos algún tema, la realidad del mundo nos pone en jaque al demostrarnos que no, que aún nos falta mucho por aprender. Tal es el caso de los derechos humanos, que día a día vemos a tantos que pretenden que la manta se estire más para arropar como “derecho” cosas que no lo son.

    A los demagogos del mundo les resulta fácil y “provechoso” declarar con fervor religioso que la atención de salud es un derecho humano, dado que lo contrario suena inhumano, y, en cierto sentido tienen razón; “suena inhumano”. Es como el agua, en dónde todos tenemos derecho al acceso, pero no a que te lo lleven potabilizado a casa de manera gratuita. Pero… gratuita no es.

    Entonces ¿qué hemos de entender por “derecho humano”. En el caso de los cuidados de salud deberíamos comenzar por definirlos y veremos que de inmediato el asunto se complica y ya no es sólo asunto de definir lo que es derecho humano sino… ¿qué entendemos por “cuidado de salud”?

    En realidad, el problema es como el cuento de los tres amigos que en medio de un viaje llegan a una posada y piden cuarto. El posadero les alquila el cuarto por $30 y les dice que vayan que les manda las maletas con el botones. Ya con los huéspedes camino al cuarto, el posadero cambia de parecer respecto al precio, pues quiere que los clientes vuelvan en un futuro, y decide descontarles $5 de los $30. El hospedero da al botones los $5 para que los reparta a los huéspedes. Camino a llevar las maletas y los $5, el botones, no ve cómo repartir 5 entre 3, decide quedarse con $2 y dar a cada huésped $1. Ahora lo interesante. Si los 3 pagaron $30 y a cada uno les devolvieron $1, quiere decir que cada uno pagó $9. 9×3=27… más los dos que se tomó el botones suman 29. ¿Dónde quedó el $1 que falta para los $30?

    Saque usted cuentas, pero la moraleja que nos queda es que siempre nos encontramos con quienes enredan hasta lo que parece imposible de enredar. El asunto está en cómo planteamos las cosas y en el planteamiento sembramos la falsedad.

    Los problemas de los cuidados de salud se atascan en el lodazal de lo irreal cuando el estado y sus gobiernos se quedan sin plata para pagar el engaño. La pretensión, por ejemplo, ¿de darle cuidado de salud a quienes viven en zonas remotas, sin caer en aquello de la escogencia de ganadores y perdedores? Si estás más cerquita tienes más derecho humano; y así la cosa va perdiendo sentido.

    Los auténticos derechos humanos son naturales y tienen tres componentes: el derecho a existir, a vivir libre, y el derecho a la propiedad; tres cosas que no te las da nadie, sino que nadie tiene derecho a quitarlas. Cosa muy diferente es el agua o derecho de salud, que supone que otro está obligado a proveer.

    Más allá, sí podemos presuponer que, en la medida de lo posible, tecnológica y económicamente, el conjunto social debe procurar los medios y políticas para promover mayor atención de salud asequible. Sin embargo, ¿qué decir de nuestra supuesta CSS, que no es más que una empresa privada intervenida y prostituida por los politicastros? esa que cada día se acerca más al colapso final.

    Todo ello es una inmoralidad de confiscación, parte y reparte. De engaño de politicastros demagogos que se aprovechan de la mentalidad de semovientes que van conformando una dictadura de las mayorías. Es decir que… es derecho porque si lo niegas te aplastamos acusándote de inhumano; sin importar que sea irreal.

  • La eterna lista negra

    Ya lo sabíamos. Y lo advertimos. Cada esfuerzo para salir de las listas de colores, grises o negras, es fútil, porque A) Son varias listas elaboradas por funcionarios de distintas instituciones con distintos criterios, lo cual significa que se puede estar en una lista y en otras no por la misma causa. B) Los ámbitos de la evasión fiscal son tan extensos como insaciables sean los estados. Por lo tanto, los estados seguirán extendiendo y creando espacios donde poder vigilar y castigar al ciudadano por no pagar los tributos correspondientes. Así que salir de una lista, no significa que no se vuelva a caer en la misma. C) Aparte de las preocupaciones legítimas de los elaboradores de listas, como el financiamiento de actividades terroristas, en el caso del GAFI, o de la evasión fiscal en el caso de la OCDE, hay una clara preocupación proteccionista encubierta, que hace que los estados estén dispuestos a incluir en sus listas de paraísos fiscales a quienes no tienen padrinos poderosos. Los paraísos fiscales onshore de los Estados Unidos o de la Unión Europea, por ejemplo, no suelen ser incluidos con la misma frecuencia que los paraísos fiscales offshore de la mancomunidad británica; y éstos a su vez, menos que los paraísos fiscales como Panamá que no son parte de la mancomunidad británica. Panamá se encuentra en particular desprotección frente a las presiones de las listas de colores. Y en parte es nuestra culpa.

    Panamá es un mercado cerrado a los abogados de otras jurisdicciones. Con el perdón del Colegio de Abogados, casi todas las firmas grandes de abogados internacionales de Panamá, tiene sucursales y representantes en otras jurisdicciones. En cambio es imposible para firmas de abogados británicas, europeas o norteamericanas para citar un ejemplo, dedicadas al negocio offshore, abrir firmas en Panamá y operar en Panamá. El proteccionismo laboral nos pasa ahora la factura. No tenemos la capacidad de lobby que tendríamos sin las hipotéticas ramas locales de firmas extranjeras de abogados offshore, vieran su negocio afectado en Panamá y empezaran a hacer lobby en Washington o Londres o Bruselas para detener nuestra inclusión en las listas. Ahora mismo es un problema que solo afecta a panameños, así que se jodan los panameños, eso es como se ve afuera de Panamá. Nuestro proteccionismo laboral ahora nos pasa factura.

    La cancillería de Panamá demora en asociarse con otros paraísos fiscales para una defensa común de sus intereses. Está claro que por más que Panamá se baje los pantalones y firme cuanta norma les pidan el GAFI y la OCDE como hacía el gobierno de Juan Carlos Varela, que llegó al servilismo no solo de firmar todo lo que le ponían enfrente, sino también de negarse a asociarse con otros paraísos fiscales para hacer un frente de defensa común. Un firme creyente de “aquellos que no se juntan, colgarán por separado”. La cancillería actual parece no estar interesada en cambiar la política. Así que seguiremos teniendo que aguantar las presiones solos, negociando solos y cediendo solos. El negociar con el GAFI, la OCDE y la Unión Europea, no impide asociarse con aliados internacionales para coordinar un frente común… ¿Entenderán esto en la plaza Bolívar?

    Los países centrales o desarrollados no confían en Panamá como jurisdicción. Podemos firmar lo que sea, pero Panamá tiene un serio problema de imagen institucional. Un país donde la Corte Suprema y los Tribunales fallan de una manera y luego de otra en casos similares, si es que fallan. Donde temas serios constitucionales simplemente no se fallan y punto. Donde la Corte manda borradores de fallos a la presidencia de la República antes de fallar. Donde la Corte falla, y el Ejecutivo pide aclarar (un fallo que debe ser final) para que los meses o años que dure la aclaración no rinda efectos legales el fallo. Esto es una desventaja muy seria. Los paraísos fiscales onshore de los Estados Unidos tienen al final el respaldo del sistema de justicia de los Estados Unidos. Los paraísos fiscales del Caribe, tienen el respaldo del sistema de justicia británico en última instancia. Acá el respaldo es del cuestionadísimo sistema legal panameño, y la administración pública panameña, que es una mezcla de voracidad en cuanto a personal y jurisdicción, e incapacidad en cuanto a actuaciones. El resultado es que podemos hacer como Varela y Chabela y firmar lo que nos pongan enfrente, los países de la OCDE y la Unión Europea seguirán dudando de la capacidad e intención de cumplir lo firmado y nos seguirán poniendo en listas negras. Y en un país donde el Presidente parece cogobernar con los diputados, que son las personas perceptiblemente más corruptas de este país, y muchos están seriamente involucrados en las actividades que el GAFI cuestiona, mucho menos se va a confiar en Panamá.

    Panamá no ha hecho ningún intento serio en buscar negocios alternativos. Está claro que el negocio offshore murió tal y cual se manejaba desde los 1970s. Pero ni Varela ni Nito Cortizo parecen estar interesados en modificar el marco legal de la economía panameña que no ha variado desde los 1970s. Desde Ernesto Perez Balladares no se han hecho reformas económicas profundas, salvo una tímida intención de Martín Torrijos a mediados de los 2000s. No se ha modificado el Código de Trabajo desde 1995. No se han eliminado las barreras de proteccionismo laboral o agrario. No se ha mejorado el sistema educativo. No se ha mejorado el sistema judicial. El resultado es claro. Salvo el sector servicios, Panamá sigue anclado en los 1970s.

    Una de las presiones grandes que viene, por ejemplo, es el que las Sedes de Empresas Multinacionales no sean meras oficinas de facturación, sino que produzcan algún tipo de contenido real. Esto significa cambios en la legislación laboral y de las profesiones que Panamá no está dispuesto a hacer, basta ver la reacción de los gremios a la Cámara de Comercio frente a la sugerencia de abrir las profesiones o la de los transportistas y hoteleros a las plataformas tecnológicas.

    El resultado es un país que va a estar en las eternas listas de colores, grises o negras. Y parecería que no hay intención de cambiar las cosas.

  • Virus a la carta

    Alumbremos un poco la Red Oscura:

    En uno de mis artículos anteriores hable sobre la Red Oscura, y  mencioné que hasta el momento se han descubierto seis niveles de profundidad. Hoy les daré un resumen de lo que pueden encontrar en cada nivel:

    Nivel 1:

    En este nivel, se encuentran los sitios web más comunes de la red y que son visitadas frecuentemente, sitios como Facebook, Twitter, Google, Instagram, YouTube, etc.  Si podemos materializar este concepto, diría que es lo que se puede ver a simple vista, como la punta de un iceberg, donde el peligro es casi nulo.

    Nivel 2:

    En este nivel se encuentran páginas para descargar de material pirata, pornografía, canales como 4Chan y Video Stream. Podemos decir que en este nivel ya nos estamos mojando los pies hasta el cuello.

    Nivel 3:

    Aquí los usuarios comienzan a rozar con lo ilegal en muchos casos. Usando programas como Ares, Utorrent, en este nivel ya se encuentran dentro de la Deep Web.

    Nivel 4:

    Es un nivel peligroso; si el usuario es detectado puede recibir años de cárcel por el solo hecho de estar en estos sitios con Pornografía Infantil por ejemplo. Para poder navegar a partir de este nivel y no ser detectados es necesario el uso de TOR (The Onion Router).

    Nivel 5:

    Se caracteriza por dos cosas: El nivel de maldad e ilegalidad; se trafican cuerpos muertos y órganos de niños, se encuentran hackers a sueldo, ventas de objetos robados y drogas.

    Nivel 6:

    Es el nivel más clasificado, se cree que aquí están las redes de espionajes gubernamentales. Se desconoce realmente su contenido, pues son niveles de difícil acceso incluso para hackers experimentados, de hecho se calcula que para poder acceder al último nivel es necesario una máquina cuántica, saber programar y hacking cuántico.

    Entendiendo un poco los diferentes niveles de la red, ahora quiero introducirlos a un nuevo y muy lucrativo modelo de negocio, lo he llamado “Virus a la Carta”, mejor conocido como Ransomware as a Services (RaaS).

    Para explicar este nuevo modelo de negocio tengo que referirme  a Satanás Ransomware:

    El ransomware Satan apareció por primera vez en enero de 2017. En ese momento, un investigador de seguridad publicó un nuevo tipo de ransomware en RaaS que se distribuyó a través de Twitter. Este ransomware permite que cualquiera pueda crear su propia versión personalizada del ransomware Satan en sus sitios web al registrarse para obtener una cuenta.

    La variedad de ransomware Satan es una variante RaaS conocida que encripta los archivos de la víctima con la extensión «.stn».

    En el lado de la víctima, no hay una diferencia significativa entre cómo el ransomware tradicional y el ransomware RaaS infecta el medio ambiente. La diferencia radica en el lado del atacante.

    Ransomware tradicional: Un atacante paga a un desarrollador de malware una tarifa única por el virus ransomware. El atacante recibe el 100% del rescate que proviene de los ataques que lanza. Sin embargo, el atacante es el único responsable no solo de llevar a cabo los ataques e infectar a la víctima, sino también de cobrar el pago y actualizar su virus a medida que se desarrollan las defensas.

    Ransomware as a Service: Un atacante crea una cuenta con un distribuidor RaaS y se le otorga acceso gratuito e ilimitado al ransomware. El atacante sigue siendo responsable de lanzar el ataque infeccioso. Sin embargo, con RaaS, el distribuidor se encarga de cobrar el rescate (deduciendo un% de cada pago de rescate antes de enviarlo a la cuenta del atacante). Hemos visto que los porcentajes oscilan entre el 15% y el 30% del rescate. El distribuidor es generalmente responsable de la actualización de las variantes del ransomware a medida que se desarrollan las defensas.

    Por un lado, RaaS proporciona a los atacantes un portal fácil de usar a través del cual pueden personalizar sus ataques y controlar fácilmente el progreso de sus pagos de rescate. RaaS puede ser utilizado por prácticamente cualquier persona que sepa dónde encontrarlo, y no requiere que el atacante sea experto en programación. Además, si la variante de ransomware en particular no funciona, existe un incentivo para que el distribuidor repare rápidamente cualquier falla, para asegura que la variante de malware funcione eficazmente.

    El Nivel 4 de la Red Oscura:

    Regresemos a este nivel para ir concluyendo este artículo. TOR es el navegador que se utiliza a partir del nivel 4 y es la herramienta por excelencia que utilizan y aman los cibercriminales, y la pregunta es ¿Por qué?

    Porque TOR, permite navegar de manera anónima por toda la red, protege la identidad, número de IP e incluso el País. Ahora sumemos estos dos elementos: RaaS + TOR  ¿Cuál será el resultado?

    La respuesta es Un Nuevo y muy lucrativo Modelo de Negocio. En nuestro próximo artículo seguiremos alumbrando la Red Oscura y como hacerle frente a este nuevo e ilegal modelo de negocio.

  • Los gremios y el mercado

    Ahora hay un revuelo porque los empresarios, en una rara demostración de valor o más bien de desesperación, dijeron lo que nadie se atreve a decir, que la herencia maldita de los militares, donde 27 profesiones sólo pueden ser ejercidas por panameños, perjudica el desarrollo a corto, mediano y largo plazo del país.

    Predeciblemente los gremios profesionales salieron a defender su “derecho”, o más bien privilegio, (porque un derecho para serlo debe ser universal), de que el estado use la coacción para evitar que tengan que competir con los extranjeros. Si dedicaran la mitad de la energía que dedican al proteccionismo laboral a mejorar la calidad y competitividad de la educación panameña, no estaríamos en este problema. Porque no es cierto que las empresas panameñas discriminen a los panameños; la empresa Goethals Consulting hizo un estudio, donde se descubrió que el problema era el origen del título, no el pasaporte de la persona que figura en el diploma. En otras palabras, un profesional panameño educado en una universidad o instituto técnico de prestigio era lo más valioso, luego venia un extranjero educado de la misma manera, y al final, el panameño educado localmente. Ante la mediocridad educativa instaurada de manera populista por los militares, los militares tuvieron que poner leyes para proteger a los panameños de la competencia. Este es el origen de este problema.

    Los gremios no son muy amigos del mercado; de hecho, su origen es medieval y precede al capitalismo liberal. Usan el derecho liberal a la libre asociación, para garantizarse idealmente estándares mínimos adecuados que mantengan el buen nombre de la profesión o darse apoyo mutuo. Lo que no está mal. Los médicos panameños por ejemplo, mantienen una cooperativa ejemplar. El problema es que este apoyo mutuo a veces va contra los estándares profesionales que deben defender. En Panamá es muy difícil que un médico declare contra otro. O que a un abogado maleante lo sancionen. Y ese proteccionismo mutuo los hace trabajar como cárteles, limitando la oferta de servicios y la competencia, de profesionales extranjeros o la cantidad de graduandos de las universidades, para mantener los precios de sus servicios altos. Todo eso a expensas de sus clientes , claro está.

    Pero aparte del proteccionismo laboral, hay otro método que usan los gremios profesionales para elevar el costo al público de sus servicios; y es la asimetría de información en los precios.

    Imagínate que quieras comprar algo. Bueno, cotizas en varios lugares y comparas precios, si es comida en un restaurante, miras la carta, y sabes cuánto cuestan las cosas y qué puedes pagarte.

    Los gremios evitan esta información para los clientes de dos maneras. Primero, fijan precios mínimos, que hacen valer contra la ética el cobrar más abajo del precio mínimo. Y segundo, impiden que los profesionales liberales publiquen cartas de servicios con precios fijos, lo cual hace más costoso, en tiempo y dinero, para el posible cliente averiguar cuánto le saldrían los honorarios por servicio, recurriendo a la consulta personal de boca en boca. Ésta situación sale mucho más cara que simplemente ver catálogos de precios. Es una asimetría de información en perjuicio del consumidor o cliente.

    En los Estados Unidos, el senador Ted Cruz se está cansado de este sistema. Correctamente dice que esta práctica, de médicos y aseguradoras, impide un verdadero libre mercado en el sistema de salud. Y está promoviendo un proyecto de ley que obliga a las empresas proveedoras de servicios de salud a hacer público sus precios por los servicios médicos que no sean de urgencia. De esa manera, los clientes y las aseguradoras, podrán saber a qué servicios médicos acudir. Y se crea competencia de precios en las mismas. Algo similar existe en Suecia, donde el estado lleva un catálogo de servicios médicos con sus precios. El sistema público de seguro de salud sueco, tiene una carta de precios como seguro público, y que está puesto a consideración de las aseguradoras privadas. De esta manera, los médicos, pacientes y aseguradoras tienen claro cuánto cuestan los servicios médicos y cuánto están dispuestos a pagar. La información sobre los costos de salud deja de ser asimétrica. Así, el paciente puede calcular qué servicios médicos que no sean de urgencia se puede costear y los aseguradores a qué hospitales, clínicas o médicos privados acudir. Es como ir a un restaurante y saber los precios de antemano versus que te sorprendan con la cuenta, como es común en la medicina privada.

    Según Ted Cruz, uno de los problemas de la medicina norteamericana es que no hay verdadera competencia de precios y por lo tanto no hay libre mercado. Y tiene algo de razón. Veamos en qué queda esta iniciativa, pero es claro que los gremios, al actuar como carteles o sea, para limitar la oferta y mantener precios, no ayudan a un mercado público eficiente.