Categoría: Politica y Actualidad

  • Más sobre la probabilidad de lo improbable

    Todos los grandes acontecimientos de la historia no fueron previstos por los “expertos” y los “futurólogos”. En cada esquina de las calles del futuro nos deparan las más diversas sorpresas

    Hace tiempo apareció el libro titulado El cisne negro cuyo autor, Nassim Nicholas Taleb, nació en Líbano y se doctoró en la Universidad de París-Dauphine. Es del caso volver sobre el asunto debido a la manía de simplemente extrapolar el pasado y encajarlo al futuro.

    De tanto en tanto aparecen libros cuyos autores revelan gran creatividad, que significan verdaderos desafíos para el pensamiento. Son obras que se apartan de los moldes convencionales, se deslizan por avenidas poco exploradas y, por ende, nada tienen que ver con estereotipos y lugares comunes tanto en el fondo como en la forma en que son presentadas las respuestas a los más variados enigmas intelectuales.

    El eje central de la obra de marras gira en torno al problema de la inducción tratado por autores como David Hume y Karl Popper, es decir, la mala costumbre de extrapolar los casos conocidos del pasado al futuro como si la vida fuera algo inexorablemente lineal. Lo que se estima como poco probable -ilustrado en este libro con la figura del cisne negro– improbabilidad que al fin y al cabo ocurre con frecuencia.

    Ilustra la idea con un ejemplo adaptado de Bertrand Russell: los pavos que son generosamente alimentados día tras día. Se acostumbran a esa rutina la que dan por sentada, entran en confianza con la mano que les da de comer hasta que llega el Día de Acción de Gracias en el que los pavos son engullidos y cambia abruptamente la tendencia.

    Taleb nos muestra cómo en cada esquina de las calles del futuro nos deparan las más diversas sorpresas. Nos muestra cómo en realidad todos los grandes acontecimientos de la historia no fueron previstos por los “expertos” y los “futurólogos” (salvo algunos escritores de ciencia ficción). Nos invita a que nos detengamos a mirar “lo que se ve y lo que no se ve” siguiendo la clásica fórmula del decimonónico Frédéric Bastiat. Por ejemplo, nos aconseja liberarnos de la tendencia a encandilarnos con algunas de las cosas que realizan los gobiernos sin considerar lo que se hubiera realizado si no hubiera sido por la intromisión gubernamental que succiona recursos que los titulares les hubieran dado otro destino.

    Uno de los apartados del libro se titula “Seguimos ignorando a Hayek” para aludir a las contribuciones de aquel premio Nobel en economía y destacar que el conocimiento está disperso y que la coordinación social no surge del decreto del aparato estatal sino de millones de arreglos contractuales libres y voluntarios que conforman la organización social espontánea y que las ciencias de la acción humana no pueden recurrir a la misma metodología de las ciencias naturales donde no hay propósito deliberado sino que hay reacción mecánica a determinados estímulos.

    La obra constituye un canto a la humildad y una embestida contra quienes asumen que saben más de lo que conocen (e incluso de lo que es posible conocer), un alegato contra la soberbia gubernamental que pretende manejar vidas y haciendas ajenas en lugar de dejar en paz a la gente y abstenerse de proceder como si fueran los dueños de los países que gobiernan. En un campo más amplio, la obra está dirigida a todos los que la posan de sabios y que alardean de conocimientos preclaros del futuro cuando en verdad no pueden pronosticar a ciencia cierta qué harán ellos mismos al día siguiente puesto que al modificarse las circunstancias naturalmente cambian sus propias conjeturas.

    Pone en evidencia los problemas graves que se suscitan al subestimar la ignorancia y pontificar sobre aquello que no está al alcance de los mortales. Es que como escribe Taleb “la historia no gatea: da saltos” y lo improbable -fruto de contrafácticos y escenarios alternativos- no suele tomarse en cuenta, lo cual produce reiterados y extendidos “cementerios” ocultos tras ostentosos “y aparatosos modelitos matemáticos y campanas de Gauss” que resultan ser fraudes conscientes o inconscientes de diversa magnitud, al tiempo que no permite el desembarazarse del cemento mental que oprime e inflexibiliza la estructura cortical. Precisamente, el autor marca que Henri Poincaré ha dedicado mucho tiempo a refutar las predicciones basadas en la linealidad construidas sobre la base de lo habitual a pesar de que “los sucesos casi siempre son estrafalarios”.

    Explica también el rol de la suerte, incluso en los grandes descubrimientos de la medicina como el de Alexander Fleming en el caso de la penicilina, aunque, como ha apuntado Pasteur, la suerte favorece a los que trabajan con ahínco y están alertas. Después de todo, como también nos recuerda el autor, “lo empírico” proviene de Sextus Empiricus que inauguró, en Roma, doscientos años antes de Cristo una escuela en medicina que no aceptaba teorías y para el tratamiento se basaba únicamente en la experiencia, lo cual, claro está, no abría cauces para lo nuevo.

    Los intereses creados de los pronosticadores dificultan posiciones modestas y razonables y son a veces como aquel agente fúnebre que decía: “Yo no le deseo mal a nadie pero tampoco me quiero quedar sin trabajo”. Este tipo de conclusiones aplicadas a los planificadores de sociedades terminan haciendo que la gente coma igual que lo hacen los caballos de ajedrez (salteado). Estos resultados se repiten machaconamente y, sin embargo, debido a la demagogia, aceptar las advertencias se torna tan difícil como venderle hielo a un esquimal.

    En definitiva, nos explica Taleb que el aprendizaje y los consiguientes andamiajes teóricos se llevan a cabo a través de la prueba y el error y que deben establecerse sistemas que abran las máximas posibilidades para que este proceso tenga lugar. Podemos coincidir o no con todo lo que nos propone el autor, como que después de un tiempo no es infrecuente que también discrepamos con ciertos párrafos que nosotros mismos hemos escrito, pero, en todo caso, el prestar atención al “impacto de lo altamente improbable” resulta de gran fertilidad…al fin y al cabo, tal como concluye Taleb, cada uno de nosotros somos “cisnes negros” debido a la imposibilidad de pronosticar que hayamos aparecido en este mundo con las características únicas e irrepetibles respecto a todos los nacidos en la historia de la humanidad.

    Es comprensible el esfuerzo de tomar en cuenta el pasado al efecto de no repetir errores. Nos manejamos con lo que conocemos pero de ahí hay un salto lógico imperdonable si solo extrapolamos y no damos lugar a la creatividad, a la imaginación y a lo nuevo y distinto. Por eso es que hemos insistido tanto en la necesidad de abandonar las telarañas mentales de los conservadores en el peor sentido de la expresión que rechazan de plano todo lo novedoso que se sale de los paradigmas archiconocidos.

    Así es que en otros planos en nuestro mundo se rechaza la idea de abolir la banca central, el absurdo de reparticiones gubernamentales de cultura y educación como si fuera natural imponer estructuras curriculares, se mantiene a rajatabla la idea de contar con fastuosas embajadas en plena era de las teleconferencias, se insiste en el concepto autoritario de las agencias oficiales de noticias, se machaca con la noción de estadísticas realizadas por los aparatos estatales en lugar de abrir a la competencia con auditorías cruzadas al efecto de contar con la mejor calidad posible, se piensa que es saludable contar con Ministerios de Economía sin percatarse que como su nombre lo indica es para regentear la economía que es precisamente lo que conduce a la hecatombe, se reitera la supuesta necesidad de aplicar coactivamente un expropiatorio sistema jubilatorio que no hace más que asaltar a las personas de mayor edad, se establecen mal llamadas empresas estatales que inexorablemente implican la mal asignación de lo siempre escasos recursos, hay empecinamiento en administrar desde el poder político el fruto del trabajo ajeno con injustas regulaciones del mercado laboral, se persiste en el error de evitar la asignación de derechos de propiedad al espectro electromagnético y así obviar el peligro de la figura de la concesión en manos estatales y así sucesivamente. Acabo de publicar mi libro titulado Vacas sagradas en la mira donde me explayo en estos y otros asuntos equivalentes.

    Milton y Rose Friedman publicaron un jugoso ensayo que tradujimos al castellano cuando era Rector de ESEADE para la revista académica Libertas titulado “Las corrientes en los asuntos de los hombres” donde los autores sostienen que para conjeturar algunos de los sucesos del futuro no basta con mirar en la superficie del agua de lo que viene ocurriendo sino que debe zambullirse en las profundidades de los acontecimientos para detectar corrientes subterráneas en el devenir intelectual en donde, como decimos, la característica central estriba en la apertura mental para, precisamente, abrir cauce a la antes referida creatividad e ingenio que permite sospechar cisnes negros para no estar embretados en la rutina que es el enemigo más potente de la invención y el descubrimiento. En esta línea argumental es que Albert Einstein -al que en el colegio le dijeron que tenía un muy bajo coeficiente intelectual- ha dicho que “la mente es como un paracaídas, solo funciona si se abre”, Jorge Luis Borges no fue al colegio hasta los nueve años pues su padre sospechaba de la intromisión estatal en la materia y el antes aludido Luis Pasteur no era médico y era rechazado por profesionales de la Academia de Ciencias de París.

    Como escribe Luis Alberto Machado en La revolución de la inteligencia “el trabajo de creación siempre será un trabajo en soledad. Y todo innovador tiene que resignarse a la idea de caminar buena parte de su jornada en soledad con la sola compañía de sus pensamientos. El innovador en cualquier campo tiene que saber que con frecuencia será objeto de incomprensión y de burla”. Es como ha consignado John Stuart Mill “todas las buenas ideas pasan por tres etapas: la ridiculización, la discusión y la adopción.”

    Stefan Zweig escribe en la primera línea de Los creadores que “de todos los misterios del mundo, ninguno es más profundo que el de la creación.” Y para que este proceso tenga lugar es indispensable el clima de libertad de expresión al efecto de aprender de otros y poder transmitir las conjeturas propias en un contexto de corroboraciones provisorias sujetas a la refutación como bien subraya una y otra vez Popper.

    Es por lo dicho que Taleb concluye en su obra que “dejemos que los gobiernos predigan (ello hace que los funcionarios se sientan mejor consigo mismos y justifica su existencia) pero no nos creamos nada de lo que dicen […] De hecho, si el libre mercado ha tenido éxito es precisamente porque permite el proceso de ensayo y error que yo llamo ajustes estocásticos por parte de los operadores individuales en competencia”. Es el único modo de percibir y desarrollar lo que es hasta el momento desconocido y rechazado por mediocres.

  • La Constituyente: algunas reflexiones

    La Constituyente y su debate, si originaria o paralela, si conveniente o no su reforma en estos momentos, nos hizo recordar algunas sentencias muy valiosas que consideramos deben ser un punto de partida para reflexionar sobre la discusión pública de estos momentos.

    Juan Bautista Alberdi, conocido como el padre del constitucionalismo latinoamericano, en el capítulo XXXIV de su célebre obra, Las Bases y puntos de partida para la organización política de la República Argentina, nos  advierte sobre los peligros potenciales de los protagonistas: «La mejor política, la más fácil, la más eficaz para conservar la Constitución, es la política de la honradez y de la buena fe; la política clara y simple de los hombres de bien (…). Pero entiéndase que la política de la honradez requerida por la sana política no es la honradez apasionada y rencorosa (…). La sinceridad de los actos no es todo lo que se puede apetecer en política; se requiere además la justicia, en que reside la verdadera probidad.

    Para muchos, no todos, proponentes de la Constituyente,  los integrantes reformadores, saldrían de las bases mismas de los partidos políticos. ¿Sería esa una buena idea?

    «Cuando la Constitución es oscura o indecisa, se debe pedir su comentario a la libertad y al progreso (…).

    «… Para que los pueblos la amen [a la Constitución], es menester que la vean rodeada de prestigio y de esplendor…»

    Asimismo, nos da luces sobre el deber ser, del carácter perpetuo o duradero de una Carta Magna: «El principal medio de afianzar el respeto de la Constitución es evitar en todo lo posible sus reformas. Éstas pueden ser necesarias a veces, pero constituyen siempre una crisis pública, más o menos grave. (…) Deben evitarse todo lo posible, o retardarse lo más. La verdadera sanción de las leyes reside en su duración. Remediemos sus defectos, no por la abrogación, sino por la interpretación.

    «[…] Conservar la Constitución es el secreto de tener Constitución. ¿Tiene defectos, es incompleta? No reemplacéis por otra nueva. La novedad de la ley es una falta que no se compensa por ninguna perfección; porque la novedad excluye el respeto y la costumbre y una ley sin estas bases es un pedazo de papel, un trozo literario.

    «La interpretación, el comentario, la jurisprudencia, es el gran medio de remediar los defectos de las leyes. (…) La ley es un Dios mudo: habla siempre por la boca del magistrado. Éste la hace ser sabia o inocua. De palabras se compone la ley, y de las palabras se ha dicho que no hay ninguna mala, sino mal tomada».

    «… Cread la jurisprudencia, que es el suplemento de la legislación, siempre incompleta, y dejad en reposo las leyes, que de otro modo jamás echarán raíz.

    «Para no tener que retocar o innovar la Constitución, reducidla a las cosas fundamentales, a los hechos más esenciales del orden político. No comprendáis en ella disposiciones por su naturaleza transitorias, como las relativas a elecciones.

    «… Gobernar poco, intervenir lo menos, dejar hacer lo más, no hacer sentir la autoridad, es el mejor medio para hacerla estimable».

    Entonces, tanto legislación como interpretación de la ley, son las características claves para el sostenimiento de la Ley Fundamental, así , la función que la legislación debería tener, en relación con la estabilidad del sistema, sería integradora. Es decir, que la legislación debería interpretar la Constitución y así reglamentar las carencias normativas, no restringiendo los derechos y garantías por ella dictada, sino manteniendo la amplitud que ella otorga.

    De allí la importancia de la interpretación constitucional consiste en «desentrañar el sentido de la descripción efectuada por el autor de la norma».

    Concluyendo, si la legislación va contra el espíritu de la Carta Magna, con jueces interpretando, bastaría para lograr su respeto y desechar todo aquellos que el legislador actuara en contrario. Sin la necesidad de una Constituyente paralela u originaria que posiblemente mejorarían en mucho estos procesos ¿estos mecanismos ya no están establecidos en la actual Constitución?

    Con ello, se lograría ir sobre el aparato administrativo del estado, que es el que deformado y por sobre la Ley, avanza sobre los derechos fundamentales. Y esta diferencia es vital entender, porque ahora mismo, no se está demandando el cese de tal cuestión, sino algo más de una Constitución y para ello, recordar siempre que: “Las sociedades que esperan su felicidad de la mano de los gobiernos esperan una cosa contraria a la naturaleza” y que ”Todo pueblo que come de la limosna del suelo solamente será un pueblo de mendigos toda su vida”.

  • OCDE: economía de América Latina se recuperará más lenta tras la pandemia

    OCDE: economía de América Latina se recuperará más lenta tras la pandemia

    La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) dice que la recuperacion global tras la pandemia marcha a un «auge impresionante», pero persisten «muchos factores adversos» para las economías emergentes.

    La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) hizo este lunes un pronóstico optimista sobre la recuperación de la economía global tras la pandemia del coronavirus, pero advirtió que muchos países, entre ellos los de América Latina, tardarán más para regresar a los niveles anteriores.

    Aunque el informe prevé un crecimiento del producto global de casi un 6% este año, dice que son demasiados los países que no alcanzarán regreso a la normalidad para finales de 2022.

    Según la OCDE, “es un auge impresionante tras la contracción del 3½ por ciento de  2020”, pero persisten “muchos factores adversos”.

    “Resulta sumamente inquietante que no estén llegando suficientes vacunas a los países emergentes y de bajos ingresos. Esto expone a estas economías a una grave amenaza, porque tienen menos capacidad para apoyar la actividad económica que las economías  avanzadas”.

    De los países latinoamericanos que forman parte de la OCDE, el más avanzado es Chile, que podría recuperar su nivel anterior a la pandemia a mediados de este año, mientras que Brasil y Colombia se proyectan para el segundo semestre de 2022.

    Más atrás aparecen Costa Rica y México para mediados de 2023, y finalmente Argentina con un pronóstico que se extiende hasta más allá de 2025.

    Impulsada por un plan de estímulos multimillonario, la economía de Estados Unidos se prevé que crecerá este año 6,9%, de un pronóstico anterior del 6,5%, pero solo se expandirá 3,6% en 2022, de 4,0% previsto en marzo pasado.

    En general, la OCDE dice que “16 meses después del inicio de la pandemia, muchos países controlan mejor los nuevos brotes del virus. Los gobiernos han administrado cerca de 2.000 millones de dosis de vacunas, y la capacidad mundial de ensayo, producción y administración de vacunas ha mejorado rápidamente”.

    “En términos más generales, mientras la gran mayoría de la población mundial no esté vacunada, todos nosotros seguiremos siendo vulnerables a la aparición de nuevas variantes.”, advirtió la OCDE. “La imposición de nuevos confinamientos y la intermitencia de las actividades económicas podrían socavar gravemente la confianza.

    Mientras tanto, “la economía mundial navega actualmente hacia la recuperación, con múltiples fricciones. El riesgo de que no se alcance o no se generalice un crecimiento pospandémico suficiente es elevado.

    “Esto dependerá en buena medida de la adopción de marcos de política flexibles y sostenibles, así como de la calidad de la cooperación internacional” concluyó el informe.

  • Mathias Cormann, nuevo secretario general de la OCDE: ¿vientos de cambio?

    El exministro australiano de Economía, Mathias Cormann, en una candidatura no exenta de polémicas, asume la dirección de la OCDE este martes. Cormann es un ferviente defensor del libre comercio, que generó gran controversia por su posición sobre el cambio climático, considerada escéptica y negacionista según algunas opiniones.

    De hecho, más de veinte ONGs emitieron una carta abierta en la que lo criticaban por afirmar que los objetivos de emisiones netas cero de CO2 para el 2050 son extremistas; por oponerse a sistemas para tasar emisiones en Australia o por decirles a jóvenes manifestantes contra el cambio climático «que volvieran al colegio«.

    Mathias Cormann, el funcionario que más tiempo estuvo en el cargo de ministro de Economía de su país, se convierte a sus 50 años en el sucesor del mexicano Ángel Gurría al frente de ese organismo internacional con sede en París.

    Nacido en septiembre de 1970 en Bélgica, se licenció en derecho en ese país y habla con fluidez francés, inglés, alemán y flamenco. Emigró a Australia a mediados de la década de 1990, donde entró en política. Como Vicepresidente del Partido Liberal de centroderecha, acabó tomando las riendas del Ministerio de Economía desde 2013 hasta 2020.

    El australiano es la primera persona de la región Asia-Pacífico que logra el principal cargo de esa organización y lo hace en medio de una de las peores recesiones globales jamás registradas.

    Pero su nombramiento preocupa a los grupos ecologistas que denuncian sus posiciones escépticas sobre el clima y sus estrechos vínculos con la industria minera australiana.

    El exministro también hizo campaña contra el plan de precios del carbono destinado a reducir las emisiones de la industria australiana, que fue derogado en 2014.

    Su candidatura para el puesto de secretario general de la OCDE causó sorpresa, aunque al final consiguió desbancar tanto a la sueca Cecilia Malmström, excomisaria europea de Comercio, como a otros ocho aspirantes. Para ello adoptó un discurso más ecológico, para seducir a una OCDE deseosa de dar prioridad a las cuestiones climáticas junto al desarrollo económico.

    En un giro suavizado en su posición, aseguró que el cambio climático era uno de los principales retos de la OCDE, junto con la educación y la «reducción de las diferencias en política fiscal».  Su mayor reto inmediato será llevar a cabo una amplia reforma de la fiscalidad de las multinacionales, que el G20 ha encomendado a la OCDE.

    Las discusiones, que llevan años en marcha, se han reavivado en las últimas semanas por la posición de la administración Biden a favor de una tasa de imposición mínima del 15% sobre los beneficios de las empresas a escala mundial.

    Pese a haber pasado más de una década en el Parlamento de Australia, donde ocupó la cartera de Finanzas durante siete años, Cormann no es muy conocido en su país, sin embargo, goza de una notable influencia en el Partido Liberal en el poder y fue clave en la victoria del actual primer ministro, Scott Morrison.

    Durante la campaña, Mathias Cormann generó cierta controversia en Australia cuando se supo que estaba usando un avión de la fuerza aérea para viajar a Europa y defender su candidatura, sin embargo, el gobierno australiano afirmó que el uso de ese tipo de avión era necesario porque si Cormann hubiera utilizado aviones comerciales, se hubiera expuesto al covid-19.

    La OCDE trabaja para impulsar el crecimiento económico y el comercio internacional y sus 37 países miembros representan el 60% de la producción económica mundial.

  • Se lanza campaña en Colombia para aumentar el acceso a consultas de cannabis medicinal

    Khiron y la Liga Colombiana Contra el Cáncer de Colombia, han lanzado la campaña «Cannabis: Medicina para tu vida» que tiene como objetivo aumentar el acceso seguro a las consultas con cannabis medicinal.

    Desde que en enero de 2019 la Organización Mundial de la Salud (OMS)  emitiera recomendaciones a favor de reconocer el uso de la marihuana con fines medicinales, el cannabis dejó de pertenecer a la lista de drogas más peligrosas debido a sus propiedades terapéuticas.

    De acuerdo a ello, la Comisión de Estupefacientes de Naciones Unidas (CND, por sus siglas en inglés) decidió retirar el cannabis y la resina de cannabis de la Lista IV de la Convención de 1961 (la categoría de las drogas más peligrosas, integrada por opiáceos altamente adictivos como la heroína), pero aún mantenerla en la Lista I.

    De esta forma, aunque se aprueba el uso terapéutico del cannabis, la marihuana no deja de ser considerada como una droga al permanecer en esa Lista I, que abarca a «sustancias que son muy adictivas o de probable uso indebido, y precursores que se pueden convertir en estupefacientes que son igualmente adictivos y también de probable uso indebido». Para estar claros, el opio, la cocaína, la hoja de coca u oxicodona siguen siendo peligrosas y prohibidas. Lo mismo sucede con mantener la inclusión del derivado de cannabis tetrahidrocannabinol (THC), el principal constituyente psicoactivo del cannabis, en la Lista I.

    La recomendación de la OMS, fue fundamentada por las investigaciones que han demostrado el beneficio de los principios activos del cannabis en el tratamiento de enfermedades como el párkinson, la esclerosis, la epilepsia, el dolor crónico y el cáncer.

    Sobre ello, ya hay más de 50 países  que han iniciado distintos programas de cannabis medicinal y algunos como Colombia, incluso van más allá como la actividad que propone Khiron Life Sciences Corp. , líder de cannabis medicinal integrado verticalmente con operaciones en América Latina y Europa,  que anuncia hoy en alianza con la Liga Colombiana Contra El Cáncer, el lanzamiento de la campaña «Cannabis: Medicina para tu vida» en buena parte del territorio colombiano. A la Liga Colombiana Contra El Cáncer se le sumaron 21 clínicas en el país; los pacientes de dolor crónico, cuidado paliativo y oncología (para tratar síntomas asociados a la quimioterapia) podrán acceder a la primera jornada de acceso a consultas médicas gratuitas para cannabis medicinal.

    Álvaro Torres, CEO y Director comenta sobre la jornada: «Estamos muy emocionados de asociarnos con algunas de las principales instituciones médicas especializadas del país para aumentar la conciencia y brindar acceso seguro a los pacientes que buscan diferentes tipos de tratamientos. A medida que más proveedores de atención médica externos completan nuestro programa de educación sobre cannabis medicinal, la participación de los médicos y la disposición para recetar continúan mejorando, brindando un mayor acceso a los más de dos millones de pacientes que sufren de dolor crónico en Colombia. A su debido tiempo, esperamos ampliar el alcance de estas campañas para incluir patologías adicionales y más países en toda la región «.

    La campaña se realizará en 11 ciudades colombianas en alianza con 21 clínicas participantes, que estarán donando más de 3,000 consultas médicas durante el mes de junio. Las consultas se brindarán tanto en modalidad presencial como en teleconsulta. Los pacientes pueden programar su consulta llamando al +57 333 0333191 o a través del sitio web de la campaña.

    Como proveedor líder de cannabis medicinal en Colombia, Khiron ha vendido más de 18.000 preparaciones magistrales hasta la fecha, logrando un crecimiento de más del 120% en las prescripciones de cannabis medicinal entre el T1 / 21 y el T4 / 20 con márgenes brutos de más del 80%.

    Y mientras en Colombia se hacen campañas públicas para el uso del cannabis medicinal a favor de los pacientes que más lo necesitan, aquí en Panamá, aún la ansiada regulación duerme el sueño de los justos, con todos los beneficios probadamente positivos que traería para la población en general, no sólo a quienes necesitan cuidados paliativos. Parecería que la compasión también está en lockdown político.

  • Los gasbagger modernos

    Los gasbagger modernos. Hace más de dos años escribí uno de mis artículos más clave, ‘Privación institucionalizada de la responsabilidad moral individual’, en el que describía que en todo momento y en todas las sociedades hay cierto tipo de personas que ‘ejemplarmente’ siguen las leyes vigentes y la ideología actual en ese momento, perdiendo en el proceso la capacidad de autorreflexión interior y la moralidad. No piensan en si una determinada ley tiene o no sentido, no piensan en si una determinada norma perjudica o no a algunas personas (causando «daños colaterales») y, desde luego, no abordando si es o no realista su eficacia.

    Este es el tipo de guardias que, de acuerdo con la normativa estatal, cargaron a los judíos en vagones, los metieron en hornos, y más tarde, como guardias fronterizos, les dispararon legalmente a las personas que huían a países más libres, o, como los StBK, que delataron y destruyeron la vida de muchos inocentes como parte de la salvación de la república.

    Llamémoslos simplemente: gasbagger (gaseadores).

    Los gasbagger no se extinguieron. Los gaseadores sólo esperaban un sistema en el que se les volviera a escuchar. En el que volverían a ser importantes y visibles. Los conocerás simplemente porque al preguntarles «¿por qué?»,  van a responder «porque es la ley».

    A los gasbagger no les gusta la desviación, por eso les gusta darse importancia. Argumentan que «¡todos somos iguales!», confundiendo la palabra «derecho» con la palabra «ley».

    Los gasbagger son muy flexibles. Si haces algo que ayer era legal, pero hoy no lo es, serán los primeros en decirte que tenemos una nueva ley que hay que respetar.

    Los gaseadores son expertos en posracionalizar cualquier ley disparatada (sino, claro, no podrían defenderla públicamente). Están convencidos de que toda ley debe ser siempre en beneficio del pueblo.

    De hecho, a los gasbagger les encanta el interés público. Sus predecesores ya saben que  asesinar en su nombre es lo más fácil de realizar.

    La pandemia de COVID-19 ha hecho que se aprueben rápidamente varias leyes nuevas y drásticas en Eslovaquia y la República Checa. No sabemos si seguir el «camino chino» es lo correcto, porque hay muchos otros países desarrollados, como Corea del Sur o Suecia, que han seguido el camino del laissez-faire y han rechazado las restricciones draconianas en sus vidas. Sin embargo, no subestimaron el riesgo de contagio en sí, protegiendo cuidadosamente a los ciudadanos más expuestos y es evidente que han ido gestionando bien la situación.

    Sin embargo, los gaseadores ya saben que las leyes draconianas aprobadas al mismo tiempo son las correctas y deben aplicarse honestamente. De hecho, los gasificadores siempre encontrarán una razón por la que cualquier ley sin sentido tenga sentido y por la que deban luchar por ella.

    «Los eslovacos son estúpidos, por eso necesitamos leyes restrictivas» es el argumento más común que escucho de personas inteligentes en defensa de la introducción de las leyes restrictivas (por ejemplo, la legislación de espionaje que permite el acceso a la localización de la población sin una orden judicial, la prohibición de la venta de respiradores, etc.). Suelo recibir esto como respuesta automática cuando empiezo a describir la situación de Corea del Sur, Suecia o Suiza (y esto se aplica no sólo a la situación actual, sino a prácticamente cualquier cosa – por ejemplo, en Suiza se vota habitualmente en referéndum sobre la cuantía de los impuestos, pero los eslovacos son «pero demasiado estúpidos» y, por lo tanto, tienen esta opción directamente prohibida en la Constitución – véase el artículo 93).

    El problema es que si abordamos la «estupidez de los eslovacos» con leyes y medidas restrictivas, nunca serán más inteligentes y, sobre todo, más responsables. Nunca llegarán al nivel de Suiza, donde votan voluntariamente en un referéndum de vez en cuando para subir los impuestos (esto no quiere decir, por supuesto, que los impuestos más altos sean mejores que los más bajos).

    La reacción en forma de leyes restrictivas porque la población es «estúpida» tiene un efecto negativo muy grave. Y eso se llama «daños colaterales», lo que significa que un gran número de personas inocentes sufrirán o serán criminalizadas como resultado.

    Por ejemplo, ahora mismo, si empiezo a vender tarjetas SIM anónimas en Eslovaquia, porque considero de forma realista que aumenta la privacidad de los ciudadanos, que está en riesgo real sobre todo en tiempos de la nueva legislación de espionaje; o si quiero vender respiradores de alta calidad, porque considero de forma realista que está en riesgo la salud de un grupo de riesgo de la población, seré criminalizado (en el mejor de los casos, penalizado) enseguida.

    ¿Es esto correcto en tu opinión? Si respondes a esa pregunta con un «¡Pero si eso es lo que dice la ley ahora!», acabas de entrar en la categoría de «gasbagger».

    La policía gasbagger

    Dado que siguen las «leyes primarias» (y, por desgracia, a menudo no les importa cuáles son), los policías, los aduaneros o los soldados suelen estar sujetos a las opiniones de los gasificadores cuando cambia el sistema, el régimen o una crisis importante. Suelen ser los obedientes ejecutores de cualquier nueva ley en primera línea. Debido a su frecuente falta de autorreflexión interna y de moral que está por encima de la ley, no los respeto internamente (aunque exteriormente tenga que hacerlo, porque «me van a disparar»). Ya he abordado este fenómeno en mis artículos «Percepciones binarias de la ética» y «Las raíces de mi fobia a la policía».

    Los gaseadores de la policía, especialmente en estos tiempos difíciles, están «despertando» y reasumiendo hiperactividad. Los mismos gaseadores que hace apenas unos meses prohibían e impedían que como mujer musulmana te cubrieras la cara (ya sea con burka o hiyab) ahora son capaces de darte una patada por no cubrirla con una máscarilla.

    Entiendo que las mascarillas son muy importantes hoy en día (yo personalmente uso respiradores FFP3 ), pero agredir físicamente a quienes no los tienen es realmente mostrar una falta de civismo.

    «Pero no podríamos resolver la actual situación de crisis sin policías que cumplan la ley de forma ejemplar y criminalicen a todos los ciudadanos insumisos». Es lo que podría argumentar más de un ciudadano que trata de posracionalizar su comportamiento agresivo. Pero eso es precisamente lo que no sabemos. Sólo creemos que lo hacemos. Quizás el modelo surcoreano o sueco, más liberal, tenga más éxito.

    Pero hasta que lo hagamos, debemos tener siempre presente el enorme número de víctimas inocentes de las nuevas y drásticas leyes que hemos introducido y estamos introduciendo. Porque podría ser que nuestra crisis pandémica tuviera más «daños colaterales» que cualquier guerra de bombardeos.

    Y, sobre todo, ¡cuidado con los gasbagger modernos!

     

  • El crecimiento económico mundial será impulsado por China, según la ONU

    El crecimiento económico global será impulsado principalmente por China, señaló un informe de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD) este miércoles. La recuperación del comercio mundial de la crisis de COVID-19 alcanzó un récord en el primer trimestre de 2021, un 10 por ciento más respecto al año pasado, y se espera que siga manteniendo el ritmo sostenido.

    Las tendencias positivas de los últimos meses de 2020 se fortalecieron a principios de 2021, según Global Trade Update. El volumen del comercio mundial de bienes y servicios en los primeros tres meses aumentó aproximadamente un 4 por ciento intertrimestral, una cifra superior al nivel anterior a la pandemia, potenciando el crecimiento económico global.

    El repunte significativo continúa siendo impulsado por el sólido desempeño de las exportaciones de las economías del este de Asia, cuyo éxito temprano en el control de la pandemia les permitió recuperarse rápidamente y capitalizar la creciente demanda mundial de productos relacionados con COVID-19, según el informe.

    Las exportaciones de China, en particular, registraron un fuerte aumento no solo con respecto a los promedios de 2020, sino también en relación con los niveles prepandémicos.

    El país exportó más de 4,61 billones de yuanes ($ 706 mil millones) en bienes y servicios de enero a marzo, un 38,7 por ciento más que el año anterior, fueron los datos aportados por la Oficina Nacional de Estadísticas.

    Sin embargo, la recuperación económica desigual y desequilibrada se ha convertido en un problema, señaló el informe; especialmente entre los países en desarrollo y las economías en transición, Oriente Medio, Asia Meridional y África, el valor de las exportaciones se mantuvo por debajo de los promedios en el 1T 2021.

    De cara al futuro, el informe esperaba que el comercio mundial siguiera creciendo en 2021 y se mantuviera fuerte en la segunda mitad del año, especialmente en Asia oriental y los países desarrollados, y que se retrasará en muchos otros países. El informe proyecta un crecimiento del 16 por ciento en el comercio mundial en 2021, desde el punto más bajo de 2020: 19 por ciento para bienes y ocho por ciento para servicios.

    También esperaba que el valor del comercio mundial de bienes y servicios alcanzara $ 6,6 billones en el 2T 2021, equivalente a un aumento interanual de alrededor del 31 por ciento en relación con el punto más bajo de 2020 y de alrededor del tres por ciento en relación con el período anterior a niveles prepandémicos de 2019.

    el crecimiento económico

    Pero la perspectiva positiva depende en gran medida del levantamiento de las restricciones pandémicas, el mantenimiento de la tendencia positiva en los precios de las materias primas, relajamiento en las restricciones generales de las políticas comerciales proteccionistas y el sostenimiento de las condiciones macroeconómicas y fiscales favorables, según el informe.

    «Se espera que los paquetes de estímulo fiscal, particularmente en los países desarrollados, respalden fuertemente la recuperación del comercio mundial a lo largo de 2021», enfatizó el informe, «el valor del comercio mundial también debería aumentar debido a las tendencias positivas en los precios de las materias primas».

    Sin embargo,  la tendencia de los patrones comerciales a lo largo de 2021 sigue sin estar clara en medio de la actual crisis de COVID-19. Por ahora, el driver es China, donde se originó la crisis sanitaria; y mientras ellos empujan el comercio global sin restricciones, el resto del mundo aún sigue con mascarillas, el comercio restringido y las personas impedidas de trabajar. Claramente, ya hay ganadores y perdedores en esta situación.

  • ¿Ministerio de la cultura?

    ¿Por qué pongo en tela de duda al Ministerio de la Cultura? Podría ser porque soy necio. O… puede ser porque Papá Dios me regaló el don de ser crítico y de no aceptar las cosas porque vienen del… ¿Gobierno? ¿Centralismo? ¿De la politiquería? ¿De la ganadería policastrense? Creo que analizar todas las facetas de las cosas es vital. Estos en torno a la metichería cultural salen a partir de un escrito del extraordinario economista francés, Frédérick Bastiat, quien partió de nuestro planeta en diciembre de 1850. Algunos describen a Bastiat como “el economista y periodista más brillante que jamás haya existido”; de manera que, tal vez valga la pena ponerle algo de atención. Voy a sintetizar lo que dijo Bastiat al respecto del estado metido en las artes.

    Ciertamente que las artes juegan un papel fundamental y esencial en la salud de una sociedad y es importantísimo promoverlas; el asunto está en cómo. Dijo Bastiat que: “el arte engrandece, eleva y armoniza el alma de una nación; que la redirige de una excesiva absorción en las ocupaciones materiales; motiva en ella el amor por lo hermoso; y así, actúa favorablemente en su comportamiento, costumbres, morales, y hasta en su industria.

    El asunto está en dónde debe ubicarse la frontera entre el papel gobernante estatal (el Ministerio de Cultura) y la vida económica y social de su gente. Estoy seguro que el lector no querrá que los políticos, y menos los politicastros, entre hasta nuestros retretes a depositar allí sus tortas. Y si es por asegurar la paila al artista, ¿no aplica el mismo criterio a tantas otras actividades? Y tanto que hablan de igualdad.

    Pero en las siguientes reflexiones de Bastiat está el tuétano del asunto: “… el gobierno no debería inmiscuirse en el mantenimiento de las artes dado que dentro de la realidad económica no podría, por la vía de los impuestos, estimular las artes sin meterse con las realidades del lujo, y así interrumpir el curso natural de la civilización.” Y es que, típicamente algunos, por su situación económica, estarán en posición y capacidad de interactuar con las artes, más no así otros que por su condición, necesidades, gustos, trabajo y tal, poco o nada aportan al tema.

    Las necesidades de una población son muchas y muy variadas; y no es la función del estado atenderlas en particular, sino de atender el estado general en el cual estas cosas encuentren mayor expresión. Simplemente, política y are no conjugan. Creer que la cultura en general, o del arte en particular, nos vendrá de arriba es llevase a engaño.

    Estamos hablando de la destrucción de nuestras libertades e independencia. Que los políticos se ocupen de la seguridad… SI. Que se metan con Rembrandt… ¡NO! Igual con la educación, actividad que como todos debíamos saber, anda de mal en peor. Bastiat decía que la confianza debe estar en el pueblo y no en sus legisladores; y más aún si no saben legislar.

    La otra es que cada vez que el estado se mete en algo lo que termina es creando una nueva cueva de ladrones, lo cual queda patente con eso de las botellas.

    En resumen, si vamos a tirar el dinero de los impuestos a la letrina, al menos debíamos demostrar que en ello hay utilidad. Lo terrible llega cuando ya la mayoría cree que el gasto público es más importante que el privado. No hay que olvidar o desconocer que los trabajos en el gobierno se dan políticamente, creando ganadores y perdedores.

  • Casa Blanca: Menos del 3% de las pequeñas empresas podrían enfrentar aumentos de impuestos

    El plan de la Administración Biden enfrenta fuerte oposición de grandes grupos comerciales como la Cámara de Comercio de EE. UU. y la Business Round Table, una asociación de ejecutivos de empresas importantes que trabajan para promover la economía y ampliar las oportunidades para todos los estadounidenses por medio de políticas públicas razonables.

    WASHINGTON – Menos del 3% de los aproximadamente 30 millones de propietarios de pequeñas empresas en Estados Unidos podrían enfrentar aumentos de impuestos bajo el plan de empleo e infraestructura del presidente Joe Biden, según un nuevo análisis de la Casa Blanca, dado a conocer el viernes.

    La Casa Blanca ha estado buscando aprovechar el apoyo y la popularidad política de los propietarios de pequeñas empresas en su lucha por elevar la tasa del impuesto corporativo del 21% al 28% en las grandes corporaciones como Walmart Inc y Amazon.com Inc. La medida ha enfrentado una fuerte oposición de grandes grupos comerciales nacionales como la Cámara de Comercio de Estados Unidos y la Business Round Table (Mesa Redonda de Negocios).

    El aumento propuesto en la tasa de impuestos corporativos al 28% no afectaría a ninguna pequeña empresa que presente impuestos como una «entidad de traspaso», como una corporación de responsabilidad limitada, dijo un alto funcionario de la administración. Casi todas las pequeñas empresas entran en esa categoría, dijo el funcionario.

    El aumento propuesto en el tramo superior del impuesto sobre la renta en 2.6 puntos porcentuales para los asalariados solteros que ganan más de $ 452,700 al año y las parejas casadas por encima de los $ 509,300 al año, «afectaría a menos del 3 por ciento de los propietarios de negocios de traspaso», dijo el funcionario

    La mayoría de las pequeñas empresas son empresas de traspaso, como organizaciones de responsabilidad limitada y corporaciones-S que no pagan impuestos corporativos. En cambio, los propietarios declaran los ingresos comerciales y pagan el impuesto en sus declaraciones de impuestos personales.

    «Ha circulado una línea de ataque falsa de que el plan fiscal del residente representa algún tipo de aumento de impuestos significativo de gran alcance para los propietarios de pequeñas empresas y eso es simplemente falso», dijo el funcionario.

    El plan fiscal de Biden intenta «nivelar el campo de juego» entre las pequeñas empresas y las grandes corporaciones multinacionales, asegurando que las grandes corporaciones no puedan escapar o eliminar los impuestos que deben al deslocalizar empleos y ganancias en los Estados Unidos, y pagar una tasa impositiva más baja que las pequeñas. negocios, ha dicho la Casa Blanca.

    El plan enfrenta una dura oposición de los legisladores republicanos que han mostrado pocos signos de dejarse influir por el sentimiento de las pequeñas empresas.

  • El capitalismo se “resetea” solo

    El problema de un nuevo “contrato social” es que si quienes lo imponen se equivocan, nos perjudicamos todos

    La pandemia global del COVID-19 ha impactado en nuestras vidas de muchas formas: no hemos podido ver a nuestros familiares, ni visitarlos en algunos casos; no hemos podido despedir a seres queridos; hemos cambiado profundamente nuestra vida diaria; sufrimos el impacto psicológico del aislamiento y una rutina de encierro. Todas ellas han sido muy importantes, pero vamos a analizar aquí aquellos cambios que han impactado en nuestras instituciones, con especial relevancia para nuestra salud, nuestra actividad productiva y nuestra libertad.

    El inicio de la pandemia vino acompañado de un conjunto de restricciones a nuestra movilidad que fue aceptada de buen modo por una gran mayoría de la población global, preocupada por la expansión del virus. Los gobiernos reaccionaron a una demanda de acción y se lanzaron a tomar medidas, no siempre racionalizadas o estudiadas. Los políticos apelaron al miedo y a la urgencia, vieron su futuro en juego y que no importaba ser prudentes, y buscaron ordenar las vidas de los ciudadanos de una forma diferente a la que éstos pudieran haberlo hecho. Se tomaron todo tipo de decisiones y se emitieron directivas haciendo uso de poderes ejecutivos extraordinarios que fueron justificados por el peligro de la pandemia. No hubo mayor consideración sobre derechos o libertades, y buena parte de la población, asustada, tampoco se preocupó demasiado. No fue en todos lados igual, por supuesto, sabemos que hubo países con mayores restricciones y otros que confiaron en mayor medida en la responsabilidad social de las personas.

    El objetivo de estas medidas era doble: frenar el contagio del virus y demorar su impacto en el sistema de salud. Pero en muchos casos excedieron los problemas de salud pública y el oportunismo de algunos políticos aprovechó la circunstancia para concentrar más poder, poniendo en peligro las limitaciones constitucionales.

    Un grupo de investigadores de las universidades de Harvard y Stanford analizó encuestas con 480.000 respuestas en 15 países y encontró que la mayoría de los ciudadanos estaban predispuestos a sacrificar libertades civiles a cambio de mejores condiciones sanitarias durante la pandemia del COVID-19. No obstante, también encontraron que cuanto más tiempo esas medidas están vigentes, el apoyo decae y, por el contrario, la preocupación por el debilitamiento de las libertades crece.

    Los países latinoamericanos fueron muy estrictos cuando había pocos casos y redujeron las restricciones cuando los casos alcanzaban un pico. Esto muestra que la elevada “rigurosidad” o, violación de derechos individuales básicos, no brindó un mejor resultado sanitario y ni hablar del costo económico.

    Trabajo y producción en la pandemia

    Los cuatro países con medidas más estrictas en América Latina han sufrido drásticas caídas de su actividad económica durante 2020 según las estimaciones del FMI: Honduras (-6,6%), Argentina (-11,8%), Bolivia (-7,9%) y Venezuela (-25%). En buena medida se explican no solamente por las medidas tomadas en la pandemia sino por la frágil situación de sus economías antes de que ésta llegara.

    Tampoco es que los demás pueden mostrar resultados muy superiores, pero al menos infligieron en sus ciudadanos un costo menor por las restricciones a su libertad. Sí puede afirmarse lo contrario: los países con medidas más restrictivas causaron un mayor daño económico y una mayor pérdida de la libertad individual, sin obtener mejores resultados.

    Algunos sostienen que es necesario un “reseteo” del capitalismo, un nuevo contrato social, ante el descontento que genera la pandemia, pero no es tan evidente que lo sea hacia una reformulación “social” del capitalismo actual, que ya es una clara mezcla de mercados y serias intervenciones estatales en el gasto, los impuestos, las regulaciones o los programas sociales. También puede ser que ese descontento se dirija a quienes tomaron las riendas durante la pandemia, es decir, los gobiernos y los políticos que los conducen. Un verdadero test para la eficiencia del Estado será su desempeño en la distribución de vacunas contra el COVID. Esto recién ha comenzado y ese descontento se nota. Los gobiernos han tomado en sus manos el monopolio de la distribución de la vacuna y han descartado a las instituciones de mercado, que eficientemente distribuyen todo tipo de medicamentos y vacunas.

    Puede que ese descontento social explote y efectivamente tengamos un “nuevo contrato social”; pero también es posible que continúen ocurriendo cambios en base a instituciones que ya han probado en el pasado su capacidad para promover el progreso: el derecho de propiedad, los contratos, las sociedades comerciales.

    En el segundo trimestre de 2020, se crearon en los Estados Unidos 930.000 nuevas empresas o negocios, un leve aumento en comparación con las 910.000 creadas en el mismo período en 2019, pero en el tercer trimestre el número fue cercano a 1.400.000, un incremento del 49% y del 67% respecto al mismo trimestre del año anterior. Según el US Census Bureau en enero de 2021 solamente se crearon 492.133. Bajo la cuarentena, el porcentaje de ventas minoristas por e-commerce en Estados Unidos creció en ocho semanas lo que había crecido en cinco años. Según EMarketer el comercio electrónico habría alcanzado 84.950 millones de dólares en 2020. La penetración en América Latina pasó de 43,4% a 71,5%, y fue una de las regiones con mayor crecimiento, 36,7% anual.

    El “reinicio” del capitalismo parece ser más una preferencia de las elites. La gente se ha lanzado a desarrollar y utilizar las instituciones del mercado, aprovechando la tecnología también en áreas como la educación o la salud. Las empresas privadas de tecnología educativa (apps para idiomas, tutoriales virtuales, video conferencias y software para educación virtual) invirtieron 18.660 millones de dólares en 2019, cifra que llegaría a 350.000 millones en 2025, según datos difundidos por el mismo Foro Económico Mundial que promueve el reseteo.

    Millones de personas se adaptaron en poco tiempo al trabajo en sus casas. Muchos no querrán volver a trabajar en oficinas, al menos todo el tiempo y muchas empresas tampoco querrán gastar en oficinas lo que estaban gastando. Esto va a cambiar el transporte dentro de las ciudades, y hasta las ciudades mismas, pero no es parte de ningún “plan” o “reseteo” de nada, sino tan solo parte del normal proceso evolutivo que se produce en la sociedad y en los mercados para adaptarse a nuevas situaciones.

    La pregunta que será importante responder, entonces, no es “qué tipo de contrato deberíamos ahora tener”, sino qué tipo de instituciones permitirán una mejor evolución hacia ese mundo que se avizora por delante.El problema de un nuevo “contrato social” es que si quienes lo imponen se equivocan, nos perjudicamos todos; mientras que en los “órdenes espontáneos” habrá distintos experimentos y podremos ver cuáles funcionan. Los que fracasen no perjudican a todos sino solamente a aquellos que invirtieron en ellos.

    No es un tema de diseñar un nuevo contrato social, es fortalecer las instituciones que permiten evolucionar hacia nuevas formas de atender a las necesidades de la gente. Es la “mano invisible”, que para algunos no existe, pero que ya está reseteando al mundo.