Categoría: Politica y Actualidad

  • La politiquería sembrando tempestades

    La politiquería chabacana y corrupta panameña ha sembrado y sigue sembrando la destrucción del país, lo cual queda en clara evidencia cuando vemos datos contundentes tal como el que en el 2013 los asalariados del sector privado representaban el 53% de todos los empleos en el país. Pero al 2020 el empleo del sector formal bajó a 33%, lo cual representa un 36% de reducción del empleo formal.

    Durante el 2021 la tendencia continúa con 2 de cada 3 empleos generados por el sector informal o gubernamental. Y no que el aumento del informal sea malo, todo lo contrario, sino que la economía necesita el aporte de todos sus sectores.  Y, a estas alturas, si el impacto no ha sido más grave y notorio se debe mayormente al aumento del empleo gubernamental que ha enmascarado la pérdida del formal. El problema con ello es que, pese a que los empleados públicos pagan impuesto, esos aportes salen de un bolsillo gubernamental para ingresar en el otro bolsillo gubernamental. Y, ni hablar que la mayor parte de trabajo gubernamental son improductivos y dañinos.

    A todo ello, a través del tiempo los politicastros y su politiquería lograron convencer “al pueblo” de que los ricos tenían la capacidad para que el gobierno los ordeñara, para luego partir y repartir lo ordeñado. El “problemita” es que pocos saben sacar cuentas. Simplemente, el dinero de los ricos, que nos son tantos, no alcanza y más bien termina empeorando todo con la destrucción del empleo y la economía.

    Más allá de todo lo señalado, está lo que se llama un ‘déficit estructural’; que es cuando sale más de lo que entra. Si en Panamá sumamos todos los llamados “subsidios” sería obvio que son la razón de que la deuda pública aumenta, sin hablar del pillaje. Y ello va imponiendo costos adicionales que eventualmente llevan a consecuencias nefastas, dado que ello es insostenible.

    Cuando un gobierno usa el producto de los impuestos para el parte y reparte, no está cumpliendo con su misión básica y esencial, que es velar por la seguridad y la libertad de su gente; libertad sin la cual un pueblo se vuelve parasitario y no resuelve por cuenta propia y termina sentándose a esperar los llamados “subsidios” que no son tal; ya que un verdadero subsidio no crea dependencia.

    Y más aún, el vicio de desgobierno consiste en aumentar la actividad gubernamental, no porque eso es lo que corresponde a la salud de una sociedad; sino porque con un gasto aumentado hay más de dónde meter la mano. Tristemente tío pueblo no entiende o no responde ante esta realidad y se vuelve cómplice de la politiquería, con lo cual se va potenciando el colapso de la sociedad.

  • Hackers paralizaron el suministro de combustible en los Estados unidos

    Hackers criminales comprometieron a Colonial Pipeline, el principal operador de oleoductos de los Estados Unidos. Pese a que su sistema estaba blindado y seguro según afirmaron, sufrió un ataque de ransomware que obligó a la compañía a cerrar una red de combustible crítica, que abastece a los estados populosos de la costa este americana.

    El ataque es uno de los esquemas de rescate digital más disruptivos reportados a la fecha y ha provocado llamadas de los legisladores estadounidenses para fortalecer las protecciones para la infraestructura energética crítica de EE. UU. contra ataques de piratería.

    Colonial dijo el domingo que sus principales líneas de combustible permanecen fuera de línea, pero algunas líneas más pequeñas entre terminales y puntos de entrega ya están operativas, sin embargo, aún no hay fecha cierta de reinicio completa dada la gravedad del ataque informático.

    Aún cuando muchos gerentes/socios/dueños de empresas consideran que un ataque de piratería informática no puede causarle mucho daño a sus negocios, y se arriesgan no sometiendo sus sistemas a pruebas de penetración, en esta etapa donde lo virtual se ha convertido en lo normal para una compañía, deberían considerar seguir leyendo.

    Los futuros de la gasolina de EE. UU. aumentaron más de un 3% a 2,217 dólares el galón, el más alto desde mayo de 2018, ya que se abrieron las operaciones de la semana y los participantes del mercado reaccionaron al cierre.

    Colonial transporta aproximadamente 2,5 millones de barriles por día de gasolina y otros combustibles desde las refinerías de la Costa del Golfo hasta los consumidores del Atlántico medio y sureste de los Estados Unidos. Su extensa red de oleoductos sirve a los principales aeropuertos de EE. UU., incluido el aeropuerto Hartsfield Jackson de Atlanta, el más transitado del mundo por tráfico de pasajeros.

    Un portavoz del Aeropuerto Internacional Charlotte Douglas dijo que el mismo estaba “monitoreando la situación de cerca”, y agregó que el complejo es abastecido por otro gasoducto importante, además de Colonial. Sin embargo, de prolongarse la situación, las cosas serían diferentes.

    Los expertos en combustibles minoristas, incluida la Asociación Estadounidense de Automóviles, dijeron que si la interrupción dura varios días podría tener un impacto significativo en los suministros regionales de combustible, particularmente en el sureste de Estados Unidos. Ya en cortes anteriores de Colonial, los precios minoristas en los estados del sureste han aumentado sustancialmente.

    La situación es tan comprometida que hasta el mismo gobierno ha tomado cartas en el asunto: la secretaria de Comercio, Gina Raimondo, dijo que la reparación del oleoducto era una prioridad para la administración de Biden y que Washington estaba trabajando para evitar interrupciones más graves en el suministro de combustible al ayudar a Colonial a reiniciar lo más rápido posible su red de oleoductos de más de 5,500 millas (8,850 km) desde Texas hasta New Jersey.

    Ciberdelincuentes sospechosos

    Si bien la investigación del gobierno americano se encuentra en las primeras etapas, un ex funcionario estadounidense y tres fuentes de la industria dijeron que se sospecha que los piratas informáticos son un grupo ciberdelincuente profesional llamado DarkSide.

    DarkSide es una de las muchas bandas de ransomware que han “profesionalizado” un sector delictivo que les ha causado decenas de miles de millones de dólares en pérdidas a algunos países de Occidente en los últimos años.

    Mientras, evitan objetivos en los estados postsoviéticos. De hecho, se afirma que estos hackers pertenecen a Europa del Este. Estos grupos obtienen acceso a redes privadas, cifran archivos mediante software y, a menudo, también roban datos. Exigen un pago para descifrar los archivos y cada vez más piden dinero adicional para no publicar contenido robado.

    En el ataque a Colonial, los piratas informáticos se llevaron más de 100 gigabytes de datos, según fuentes familiarizadas con el incidente. Para que pueda comparar tamaños, en Mosack Fonseca fueron 2,7 terabytes. Sin embargo, estos 100 gigas están causando un terremoto energético en estos momentos en la costa sureste americana.

    Mientras el FBI y otras agencias gubernamentales trabajaban con empresas privadas para responder al ataque, el sistema de computación en la nube que los hackers utilizaron para recopilar los datos robados se desconectó el sábado, sostuvo la misma fuente. Los datos de Colonial no parecían haber sido transferidos desde ese sistema a ningún otro lugar, lo que podría limitar la influencia de los hackers para extorsionar o avergonzar aún más a la empresa.

    Mientras se lucha contra el tiempo para restablecer el suministro, la  empresa se negó a confirmar si los piratas informáticos de DarkSide estuvieron involucrados en el ataque, cuándo ocurrió la violación o qué rescate exigieron. La falta de detalles suele indicar que la víctima está negociando o ya hizo un pago.

    Hace un tiempo también informábamos lo sucedido a un banco en Costa Rica, que previamente había sido advertido por hackers que su sistema estaba comprometido y los instaban a corregir. Al tiempo, volvieron a insistir pago mediante y al no obtener respuesta del banco, publicaron toda la data comprometida en Internet y se hicieron públicas cuentas y datos de usuarios.

    Subestimar el poder de los hackers o ignorar sus consejos cuando son de sombrero blanco o ethical hackers, puede conducir a las empresas u organizaciones a comprometer la data personal de terceros. Ellos son las víctimas inocentes de la extorsión, cuando hackers criminales se apoderan de los datos. La conducta del hacker es criminal, pero ignorar o subestimar los daños que pueden ocurrir a un negocio por parte de sus principales responsables, también lo es, al contribuir con su inoperancia o soberbia, a que los sistemas queden vulnerables y sean luego comprometidos.

    Biden informado sobre el hack

    El presidente Joe Biden fue informado sobre el ciberataque el sábado por la mañana, dijo la Casa Blanca, y agregó que el gobierno estaba trabajando para tratar de ayudar a la compañía a restablecer las operaciones y evitar interrupciones en el suministro.

    El senador estadounidense Bill Cassidy, un republicano de Luisiana que forma parte del Comité de Energía, dijo que los legisladores están preparados para trabajar más con empresas privadas de infraestructura crítica para protegerse de los ciberataques.

    ‘La implicación de esto, para nuestra seguridad nacional, no puede ser exagerada. Y les prometo, esto es algo en lo que republicanos y demócratas pueden trabajar juntos’, dijo en ‘Meet the Press’ de NBC.

    Como termina siempre la historia, empresarios que no lo son tanto, que no quieren o no saben cómo asumir el verdadero costo de sostener su negocio indemne, terminan acudiendo al gobierno a que los socorra ante un problema que se debió haber previsto y asignado los suficientes recursos. No es justo para la sociedad en su conjunto, que a través de impuestos, les subsidie el costo de la seguridad y el sostenimiento de sus negocios, por más esencial que lo sean.

  • Fintech en Latinoamérica alcanza inversión de US$8.000 millones aunque no llega a Panamá

    Fintech, aquella fusión entre Finanzas y Tecnología, continúa creciendo en la región, aunque Panamá, como aspirante a ser un hub digital, no despunta. Según el primer Informe LATAM Fintech 2020, lanzado por KoreFusion, firma de servicios de consultoría estratégica y de asesoría en fusiones y adquisiciones, tres sectores concentran más del 95% de la inversión fintech en América Latina: pagos lidera con el 50.5% de la financiación reportada, seguido por lending con 24.5% y bancos digitales con 21.6%.

    El documento identifica las categorías de fintech que son más capaces de atraer nuevas inversiones y ofrece un desglose completo de la madurez de los ecosistemas de fintech en México, Brasil, Argentina, Chile y Colombia.

    El informe es el resultado de un análisis de informes publicados, mapas y bases de datos de fintech, que culminó en la categorización más sólida de fintechs en la industria con 12 categorías y 45 subcategorías, además de un análisis detallado de la financiación publicada en la región.

    fintech

    Según el estudio, Brasil sigue teniendo el sector más grande de la región con 498 fintechs y US $ 6.200mn en inversiones reportadas, seguido de México con 249 y US $ 1.300mn, Colombia con 128 y US $ 285mn, Chile con 82 y US $ 11,8mn y Argentina con 118 fintechs y US $ 296mn.

    Aspectos destacados reportados:

    – El 20% de las fintech registradas en los mercados de los cinco países tienen en cuenta la actividad económica de los últimos 18 meses.

    –  El 58% de las fintechs analizadas por madurez están en modo de crecimiento, mientras que el 27% de las fintechs aún están en su infancia y desarrollo, ya que tienen menos de cinco años.

    – Brasil es el único país que tiene “unicornios” fintech: PagSeguro, Nubank, Stone y EBANX.

    “Está claro que los cambios generados en la industria desde 2008 no han sido suficientes y que el panorama actual cambiará para todos los actores, específicamente los bancos y las fintechs. La madurez de las fintechs emergentes y su capacidad para desarrollar alianzas y capturar la mayoría de las inversiones es clave para que logren sus objetivos”, señala Jan Smith, cofundador de KoreFusion.

    Cerca del 75% de la inversión de US $ 8.100mn que registraron en el estudio se destinó a las dos verticales, a pesar de que los pagos y los préstamos representan el 49% del número total de fintechs, dijo Smith.

    “Por un lado, es muy emocionante decir: ‘Mire cuánta inversión se está destinando a pagos y préstamos’, pero el sesgo hacia estos sectores en realidad disminuye las oportunidades para las otras nueve categorías”, dijo.

    “Estos dos sectores están sobrecalentados, sobresaturados, incluso a nivel de subcategoría, no solo en México sino en América Latina”, dijo Smith. «Y creo que esto es algo preocupante para la comunidad fintech y también para los inversores».

    fintech

    La financiación está desproporcionadamente concentrada en tres sectores.

    Los pagos conducen a la financiación y se atribuye un nivel abrumador de interés a:

    • El efectivo, que representa el 83% de los pagos minoristas.
    • La mayoría de los países tienen un oligopolio en compra y pago del comerciante procesamiento que protege los márgenes en detrimento de los comerciantes.
    • El comercio electrónico está creciendo al 27% por año pero las soluciones de pago en línea son carentes.

    El interés en préstamos se atribuye a:

    • El 60% de la región no cuenta con servicios bancarios.
    • Los archivos de crédito delgados inhiben el interés de titulares, dejando oportunidad para retadores.
    • Las altas tasas de interés dan lugar a retadores para trabajar.

    Los altos requisitos de financiación de los bancos digitales contribuyen al alto rango de la categoría, pero no reflejan un interés descomunal en el sector. Una pequeña cantidad de jugadores representa la mayor parte de la financiación.

    Además, KoreFusion publicó un anexo al Informe Fintech 2020 enfocado en la presencia de fintech extranjeras en el mercado latinoamericano y concluyó que, 117 fintechs extranjeras están operando en uno o más países de América Latina, lo que representa el 10% de las empresas del ecosistema. De las 117 fintech extranjeras, 57 han invertido US $ 677 millones para su expansión en la región. 9 de ellas, son unicornios respaldados por fondos y experiencia significativos en comparación con sus contrapartes regionales. La mayoría de estos jugadores proceden de Europa y Estados Unidos.

    Fintech como Servicio, es una de las categorías más competidas debido a las limitaciones en infraestructura y servicios locales, quienes demandan soluciones con más experiencia y conocimientos en mercados más desarrollados; permitiendo que este tipo de fintechs posean 29% del mercado (28 fintech extranjeras vs 69 fintech de LATAM).

    Por otro lado, Remesas y Cambios de Divisas tiene la mayor concentración de fintech extranjeras que además de operar en múltiples regiones, son líderes mundiales. Teniendo así 31% del mercado (11 fintechs extranjeras vs 25 fintech de LATAM).

    Mientras que los segmentos de Préstamos y Pagos, aunque cuentan con actores importantes, tienen una baja concentración del mercado, debido al alto nivel de adaptación requerido para cumplir con la regulación local y el comportamiento de los clientes. Teniendo tan sólo 6% y 8% del mercado, respectivamente.

    «La entrada de fintechs extranjeras en el ecosistema fintech de América Latina es un indicador positivo. Es probable que éstas eleven el listón y creen una presión competitiva para los titulares regionales y las fintech. También contribuirán al avance de la industria financiera latinoamericana y desarrollarán aún más algunas categorías de tecnología financiera que aún están rezagadas ”, señala Smith.

    Las fintech regionales continúan atrayendo inversión extranjera, lo que refleja el crecimiento constante de la industria. Las empresas internacionales están interesadas en convertirse en actores en América Latina, “aunque la reciente pandemia ha creado un clima económico difícil, el ecosistema fintech sigue creciendo y prosperando”, afirma Smith.

    México es el destino número uno en la región para fintechs extranjeras; Revolut, Openbank, Sivo y Binance ven al país como crítico para su expansión latinoamericana. Pero la presentación también puso el foco negativamente en México, y el ejecutivo dijo que la inversión dentro del ecosistema fintech local entró en la crisis del COVID-19  ya débil en proporción a su tamaño, con flujos de inversión inconsistentes.

    Al observar las tendencias del mercado, KoreFusion descubrió que el ecosistema mexicano ya no es receptivo a nuevos actores en las verticales de pagos y préstamos. Sin embargo, identificó a las fintechs en México que se enfocan en puntajes crediticios, identidad y fraude, así como a aquellas involucradas en remesas y transacciones de divisas, como de alto potencial, pero relativamente poco desarrollo o inversión.

    Como cierre, la consultora senior de KoreFusion, Marine Huang, advirtió que las operaciones de fintech más establecidas deben seguir evolucionando o, de lo contrario, corren el riesgo de quedar obsoletas por los rápidos cambios sociales y económicos derivados de esta pandemia. »

    La crisis también marcará un poderoso nivel para todos los jugadores, independientemente de su edad, incluidos los bancos», escribió Huang en el informe. «Los hábitos de pago, las soluciones comerciales y las capacidades de préstamo (por nombrar solo tres) se verán alteradas por COVID-19, y las fintechs más antiguas con modelos de negocio anclados en axiomas previos a la crisis pueden verse desactualizados o tardar en adaptarse».

  • Estados ofrecen resistencia al uso del reconocimiento facial por parte de la Policía

    El uso de la tecnología de reconocimiento facial para combatir el crimen puede sonar lógico y válido. Pero qué sucede cuando dicha tecnología se equivoca y señala a personas equivocadas, o cuando esa tecnología es usada para reprimir, y no para proteger a los ciudadanos. El debate ha empezado en Estados Unidos.

    Por Voz de América – Redacción

    El uso de la tecnología para el combate del crimen ha alcanzado el punto en que se usan aplicaciones de reconocimiento facial para identificar a sospechosos. Pero el riesgo de que se cometan errores por fallas de precisión y la preocupación por la omnipresencia de la vÍdeovigilancia están llevando a legisladores de varios estados a sonar las alarmas.

    Unos siete estados y unas dos docenas de ciudades han impuesto límites al reconocimiento facial por temor a violaciones de derechos civiles, prejuicios raciales o denuncias de invasión de la privacidad de las personas.

    El tema ha generado debates sobre los límites y prohibiciones al tema del reconocimiento facial. Ha habido unos 20 debates en distintas capitales estatales durante la actual sesión legislativa, iniciada en enero, según el Centro de Información de Privacidad Electrónica.

    Muchos legisladores han dicho que desean analizar el tema con detenimiento.

    “Creo que la gente está asustada, y con razón, por esta tecnología”, dijo a The Associated Press, Freddy Martínez, director de Lucy Parsons Labs, una organización sin fines de lucro basada en Chicago, que se dedica a la protección de la información digital de las personas. “Es uno de esos temas raros que ha recibido apoyo bipartidista, en el sentido de que nadie quiere ser rastreado donde quiera que vaya, especialmente cuando no tienes otra opción”.

    El tema captó la atención pública tras conocerse que las agencias del orden estadounidense habían usado tecnología de reconocimiento facial para procesar las imágenes de las protestas por la injusticia racial del año pasado y, en ocasiones, para realizar arrestos.

    Tras dicha revelación hubo quejas de identificaciones erradas, las cuales llevaron a Amazon, Microsoft e IBM a suspender sus ventas de software a los distintos departamentos de Policía. Muchos departamentos continuaron usando tecnología de empresas menos conocidas. Los casos más sonados de errores de identificación se dieron en Detroit y Nueva Jersey.

    Dichos casos resultaron en el involucramiento de la Unión Estadounidense de Libertades Civiles (ACLU, por sus siglas en inglés), la cual comenzó a citar estudios que indican que la tecnología de reconocimiento facial tiende a cometer más errores cuando se trata de personas de la raza negra.

    La ACLU presentó también en marzo una demanda contra la empresa Clearview AI, una firma que ofrece servicios de reconocimiento facial, afirmando que almacenó ilegalmente imágenes de 3.000 millones de personas que obtuvieron de sitios de internet, sin la autorización o conocimiento de las personas.

    El uso de las tecnologías de vigilancia y reconocimiento facial por parte del gobierno de China, combinado con el caso de Clearview AI, hizo pensar a algunos que lo que se vive en el gigante asiático podría reproducirse en Estados Unidos.

    Clearview alega que sólo guardó imágenes públicas. Pero el daño está hecho.

    Ciudades como Boston, Minneapolis San Francisco, Oakland y Portland, aprobaron prohibiciones al reconocimiento facial mencionando preocupaciones sobre el uso secreto de dichas imágenes por parte de la policía.

    Nueva York impuso por su parte una moratoria de dos años al uso del reconocimiento facial en las escuelas públicas luego que se presentó una demanda contra un distrito escolar que adoptó el reconocimiento facial como parte de sus medidas de seguridad.

    En febrero, los legisladores de Virginia aprobaron una de las prohibiciones más restrictivas de todas. Prohíbe a las agencias policiales locales y los departamentos de policía de las universidades, aunque no a la policía estatal, comprar o usar tecnología de reconocimiento facial a menos que la legislatura estatal lo autorice expresamente.

    Los grupos policiales por su parte están presionando para que se revisen las prohibiciones. Afirman que el uso de la tecnología no es como se ha presentado al público. Jonathan Thompson es el director ejecutivo de la Asociación Nacional de Alguaciles.

    «Es una política que genera miedo en su peor momento», dijo Thompson, a la agencia The Associated Press. «Nunca escuché de nadie sentado alrededor de un monitor de computadora buscando gente todo el día, todos los días. No funciona de esa manera. Las agencias tienen reglas. Gobiernan cómo y quién tiene acceso a estas bases de datos. Deben tener una razón legítima y racional para hacerlo».

    Una nueva ley de Massachusetts intenta lograr un equilibrio entre las preocupaciones civiles y policiales. Permite a la policía beneficiarse de la tecnología al tiempo que agrega protecciones que podrían evitar arrestos falsos.

    El debate apenas ha empezado.

  • La perversión del lenguaje como camino al autoritarismo

    La perversión del lenguaje como camino al autoritarismo es el recurso clásico;  es utilizar al mismo como arma, redefiniendo los conceptos y aplicando metáforas que modifican el contexto con que interpretamos la realidad. Para lograrlo, se utilizan un par de herramientas excusatorias, como el uso de la fuerza  y la persuasión.

    Para el primer objetivo, esto es, el uso de la fuerza, es necesario la figura de un enemigo, sea real o no, y que adecuadamente podría ser el actual Covid 19(84); para el segundo, se puede persuadir de manera subliminal, mediante el miedo o el engaño.

    Para persuadir es necesario un uso del lenguaje adecuado que suavice las verdaderas consecuencias de las medidas a tomar. Y la perversión del lenguaje es la mejor manera para persuadir. George Orwell conocía el poder del lenguaje antes de que la era de la televisión y de Internet lo revelara en forma exponencial.

    En su libro «1984», intenta advertirnos de las consecuencias de poner el lenguaje al servicio de un Estado totalitario. “La decimoprimera edición es la definitiva —dijo—. Le estamos dando al idioma su forma final, la forma que tendrá cuando nadie hable más que neolengua. Cuando terminemos nuestra labor, tendréis que empezar a aprenderlo de nuevo. Creerás, seguramente, que nuestro principal trabajo consiste en inventar nuevas palabras. Nada de eso. Lo que hacemos es destruir palabras, centenares de palabras cada día. Estamos podando el idioma para dejarlo en los huesos. De las palabras que contenga la onceava edición, ninguna quedará anticuada antes del año 2050”.lla perversión del lenguaje

    Modificar la antigua lengua era el objetivo para dominar el pensamiento de los miembros del partido. La idea que nos intenta transmitir Orwell es que si las personas no dominan el lenguaje, no podrán pensar correctamente, y que si no pueden pensar correctamente, entonces serán otros quienes pensarán por ellos. El objetivo de la neolengua orwelliana entonces, no es crear un medio de expresión sino establecer un canal ideológico. Así, explicó con qué facilidad el «doble pensamiento» y la «neolengua» nos pueden convencer de que “la guerra es paz, la libertad es la esclavitud, y la ignorancia es la fuerza”.

    También escribió en “Política y el idioma inglés”: “En nuestra época, el lenguaje y los escritos políticos son ante todo una defensa de lo indefendible” para ocultar lo que se propone su utilizador. Así, por ejemplo, “Se bombardean poblados indefensos desde el aire, y a eso lo llaman “pacificación”.” Recuerden que para mantener dominada a la opinión pública Joseph Goebbels usaba el termino «Solución Final» para hablar del exterminio judío.

    Actualmente, debido al Corona virus, el lenguaje oficial de la pandemia deviene en un lenguaje no preciso, infantilizado, no muy elaborado ni muy sofisticado, que potencia la angustia, el miedo y la sensación de aislamiento. Entonces, a la restricción de la libertad se las denomina “cuarentenas”, a las personas sanas, “asintomáticos” , a una autorización de uso de emergencia, «vacunas», al aislamiento forzado, «burbujas» y a las personas de espíritu crítico, aquellos que observamos y señalamos lo que vemos inconsistente, nos denominan “negacionistas”, los “malos”, por contraposición a ellos que son «los buenos, la ciencia y los que saben más» que nosotros lo que nos conviene para nuestra salud o nuestras vidas en general.

    Lo que escribo es para no caer en la trampa del lenguaje, especialmente en estos días. No tenemos un enemigo, no tenemos un «new normal». Tenemos un virus altamente contagioso que convive con nosotros. Y no debemos normalizar lo anormal. Debemos regresar a la normalidad, a nuestras vidas comunes, como debe ser mal que les pese a los fatales arrogantes. De otro modo, el camino al totalitarismo está servido.

  • La ley prostituida y puesta al servicio de los inescrupulosos

    La Ley, ¿puede prostituirse cuando se reúnen los legisladores?

    Creas o no en Dios, sería insensato no admitir que la vida es un regalo divino, físico, intelectual y moral que, como sus mayordomos, estamos llamados a preservar y perfeccionar; para lo cual hemos sido dotados con facultades maravillosas en medio de una colección infinita de riquezas a lo largo del universo. Pero, de todos esos regalos los más extraordinarios son la vida, la libertad y el derecho de ser propietarios de aquello que cada quien crea; todo lo cual es previo a cualquier legislación humana. No hace falta una ley para que alguien nos conceda esos derechos, como tampoco hace falta una ley que nos diga que el asesinato es ilegal, pues es mucho más que eso, es inhumanamente inmoral; sin embargo, matar en defensa de nuestra vida o la de otros no es inmoral.

    En el sentido de lo señalado en el párrafo precedente, y como bien lo señaló en su momento Frédéric Bastiat: “¿Qué, entonces, es la ley? Es la organización colectiva de los derechos personales a la legítima defensa.” En el sentido expuesto está el gobierno, justo y duradero que garantice las mayores oportunidades para el bienandar y el bienestar. Pero ¿qué ocurre cuando, como señaló Bastiat en el título que cito en este escrito, la ley es pervertida y puesta al servicio de los inescrupulosos?

    ¿Cómo es que quienes son ungidos del poder para hacer el bien lo convierten en una siniestra herramienta del mal? La misma ley que toma la fuerza colectiva de la ciudadanía y la tuerce a punto que deviene el saqueo o la explotación de los justos. Se viola la propiedad, la libertad y hasta la misma vida, a tal punto que el pillaje se convierte en un derecho (partidas circuitales); mientras que el legítimo derecho a la defensa es convertido en crimen.la ley

    La gran degeneración cultural y social que nos está enfermando mucho más que una virulenta pandemia es el deseo desordenado de quienes quieren vivir a costillas del prójimo; y esta no es una acusación temeraria, sino una realidad que se repite una y otra vez a lo largo de la historia humana y que hoy entre nosotros vuelve a asomar su horrorosa faz, ausente de vergüenza. Estamos evidenciando la brutal rapiña de lo público y de lo privado; y, cuando eso se convierte en lo común, la sociedad está camino al desastre.

    Entonces, y como nuevamente señala Bastiat, ¿cuándo se detiene el pillaje? Se detiene cuando llega a ser más doloroso y peligroso que la labranza del justo. El problema es que eso no va a ocurrir hasta que la población lo reconozca y se hastíe de semejante inmundicia empobrecedora.

    El hecho de que en Panamá todos sepamos que la corrupción está grabada en la misma constitución. Y peor, que se diga sin pena que, luego de una constituyente podríamos terminar con algo mucho peor. Los ejemplos sobran, tal como esa institución que osamos llamar Autoridad del Tránsito y Transporte, cuya actividad está viciada en corrupción. O muchos ejemplos más conocidos.  En fin, la ley no puede ser respetada sino hasta que la misma sea respetable; y nuestras leyes y, en gran medida sus legisladores, no son respetables ni cumplibles.

    Y, finalmente, cuando quienes dicen las cosas que estoy diciendo son señalados como teóricos subversivos, que vivimos en utopía, que buscamos la destrucción de la sociedad, bien podemos advertir que se acercan malos tiempos. En mi caso, como ya he señalado en diversas ocasiones, se ha intentado, desde instituciones del estado, evitar que hable en instituciones de la educación superior; pero no hay reparos para que allí hablen quienes promulgan caminos a Venezuela y tal. ¡Mejor vayamos despertando!

  • Una economía en UCI en dos tiempos

    Una economía en UCI en dos tiempos: este artículo toma una radiografía de algunos resultados económicos que comienzan y terminan con un denominador común: el mismo Ministro de Economía en Panamá.

    El mismo nos dejó un legado financiero sano (2009) y recibió una herencia financiera enferma (2019) luego de transcurridos sólo 10 años. ¿Podrá repetir la hazaña? Parecería que el camino tomado no deja mucho entusiasmo por ahora.

    economía en UCI

    El PIB desde el año 2003 hasta el 2019 se mantuvo en crecimiento sostenido. Con ciertas altas y bajas, alcanzó un promedio de 10.51% anual, ubicándose como uno de los más altos de América y del mundo, a pesar de haber sufrido los efectos de la crisis económica mundial del 2008 y el ataque exterior indiscriminado de los Panama Papers.

    economía en UCI

    Sin embargo, estas oscilaciones en el crecimiento, se iban a manifestar crudamente a partir del primer trimestre del año 2020, cuando comienza la pandemia del COVID 19, que desata una feroz “guerra” para controlar, minimizar y tratar de neutralizar los efectos devastadores en la salud, que bajo una falsa dicotomía entre salud o economía, dejó a un lado esta última, con los resultados que veremos a continuación.

    En la “batalla sanitaria” que nos encontramos desde hace más de un año se logró, hasta ahora, pudiera decirse que por ahora, se ha logrado controlar al virus;  con un costo altísimo, no solo sopesado en vidas, sino  también a nivel social y económico, reflejado en las cuentas estatales como privadas, tal y como ocurre en cualquier guerra bélica.

    Tan solo viendo estos gráficos se puede apreciar que la “Guerra COVID 19” desencadenó otras nuevas batallas; la “Batalla Económica” y la “Batalla Social”, ya declaradas, pero que aún no son asumidas conscientemente como tal. La que me ocupa hoy, la batalla económica, ya se venía librando silenciosamente, pero se expuso con toda su crudeza en este escenario post Covid en la economía que comienza a despuntarse.

    El siguiente gráfico reseña desde el año 2003 a la fecha, estos cambios que se iban gestando, en especial, respecto al uso de  la herramienta del endeudamiento estatal . Dicho endeudamiento,  ahora se esgrime como la única posibilidad frente a los daños en la economía que se produjeron debido a las medidas de contención del virus tomadas por el gobierno,  que básicamente generaron un corte del flujo de caja real de la economía.

    A partir de aquí cabe analizar los resultados de cada periodo de gobierno, con la finalidad de observar el impacto de las políticas públicas ejecutadas en la utilización del endeudamiento como motor del crecimiento en una economía.

    En el período presidencial de Martín Torrijos (2004/2009), el actual Ministro de Economía recibe como herencia una deuda de $10,026 millones en el año 2004, en una gestión compartida con el periodo de M. Moscoso, teniendo un crecimiento de 15.08%  respecto al 2003.

    En esta gestión se logra estabilizar la deuda, congelándola alrededor de los $10,500 millones, pasando de un valor diferencial de $1,314 millones a -33 millones en el 2008, representando un aumento promedio anual de tan solo 1.84%. Es decir, congelar y rebajar deuda, no implicó sacrificar el crecimiento del país,  ya que el PIB aumentó a un promedio anual de 12.63%, pasando de $15,013 millones en el 2004 a $27,117 en el 2009.

    Esto significó una disminución sostenida de la Relación Deuda Vs. PIB, siendo de 0.668 en el año 2004 a 0.415 en el 2009, con un diferencial de 0.253. Dicho de otra manera, por cada dólar de crecimiento del PIB, logra ahorrar $0,25 dólares.

    Estos resultados ponen de manifiesto que las políticas publicas ejecutadas fueron de carácter austero aplicando una filosofía de crecimiento en base al ahorro.

    Este legado económico influyó positivamente para que Panamá alcanzara en el 2010 el Grado de Inversión BBB-, otorgada por Fitch Ratings y ratificada por Standard & Poors y Moody’s, asumiéndose que las Calificadoras de Riesgo establecieron una relación límite de 0.40.

    En el periodo R. Martinelli (2009/2014) la deuda pasó de $10,972 millones a $18,231 millones, aumentando $7,259 millones, a un promedio anual de 10.74% sufriendo una fuerte aceleración (en valor porcentual), con respecto al período anterior (8.9% mayor).

    Así mismo el PIB aumentó a un promedio anual de 13.04%, sufriendo una leve aceleración (en valor porcentual), con respecto al período anterior (0,41% mayor).

    En cuanto a la Relación Deuda Vs. PIB pasó de 0.415 en el año 2009 a 0.365 en el 2014, continuando con una disminución sostenida hasta llegar a 0.344 en el año 2013 marcando el punto de inflexión de mínima logrado en el periodo total analizado.

    Estos resultados contribuyeron a la sostenibilidad y afianzamiento del Grado de Inversión, aunque refleja un cambio filosófico en las políticas públicas ejecutadas, poniendo en evidencia que se pasó de un crecimiento de la economía en base al ahorro a un crecimiento en base al endeudamiento.

    En el periodo J. C. Varela (2014/2019) la deuda pasó de $18,231 millones a $31,018 millones, aumentando $12,787 millones, a un promedio anual de 11.32%, sufriendo una leve aceleración (en valor porcentual), con respecto al periodo anterior (0.6% mayor).

    Así mismo el PIB aumentó a un promedio anual de 6.02%, marcando una acentuada desaceleración (en valor porcentual), con respecto al periodo anterior (7.02% menor).

    En cuanto a la Relación Deuda Vs. PIB paso de 0.365 en el año 2014 a 0.464 en el 2019, continuando con un aumento sostenido iniciado en año 2014.

    Estos resultados muestran una continuidad en las políticas públicas ejecutadas, basadas en la filosofía de «crecimiento» en base al endeudamiento, con resultados deficientes y exacerbados dado que, por un lado, la deuda continuó en aumento, pero el crecimiento (PIB) sufrió una disminución porcentual progresiva y, por otro lado, pone en riesgo la Calificación de Grado de Inversión, dado que la tendencia en continuo aumento de la relación Deuda Vs. PIB sobrepasó el límite sostenido por las calificadoras (0,40) en el 2019 para la economía panameña.

    En el año 2019 se inicia el periodo de Laurentino Cortizo, en donde el Ministro de Economía recibe una herencia de $31,018 millones de deuda (2.8 veces más de lo que dejó 10 años antes), un PIB de $66,801 (2.4 veces de lo que dejó en el 2009) y una relación Deuda Vs. PIB creciente (habiéndola dejado con tendencia decreciente). A esta herencia con indicadores que presentan tendencias desfavorables, a los nueve meses de gestión se le suma la paralización económica como consecuencia de la “Guerra COVID 19” provocando el inicio de una “Batalla Económica” que apenas está comenzando.

    La “Batalla Sanitaria” dejó como consecuencia en el 2020 una abrupta caída del PIB de 20.75% en tan solo 9 meses, equivalente a $13,863 millones (valor mayor al PIB total del 2003). El año cierra con un valor absoluto de $52,938 millones, cifra similar al resultado del primer trimestre del 2015, o sea que retrocedió 5 años, situación que se mantendría proporcional en el 2021, si se diera la proyección de crecimiento pronosticada por el Banco Mundial de 9.0%.

    En cuanto a la deuda, el 2020 cerró en $36,960 millones, acusando un aumento porcentual de 19.15%, equivalente a una variación diferencial de $5,941 millones con respecto año anterior (sin pandemia). Esta situación también se mantendría en el 2021 al aumentar la deuda en $6,000 millones (según lo expresado por el Ministro de Economía en estos días), para llegar a los $42,961 millones.

    Además, en el 2020 la relación Deuda Vs. PIB creció abruptamente escalando de 0.464 (en el 2019) a 0.698, representando un diferencial de 0.234 y sobrepasando en 0,268 el límite sostenido por las calificadoras (0,40), pudiendo llegar a 0,745 en el 2021 de darse los pronósticos ya mencionados, sobrepasando el límite del Grado de Inversión por 0.345.

    De acuerdo a los indicadores del PIB y la Deuda, la situación no cambiaría sustancialmente para el año 2021, aunque sí se agravaría- aún más- y llegaría a niveles insostenibles para mantener el Grado de Inversión actual.

    Por otra parte, los Ingresos Corrientes percibidos por el Gobierno Central se mantuvieron en crecimiento sostenido desde el 2003 hasta el 2013 (durante 10 años). En el año 2014 (gestión compartida entre el Gobierno de R. Martinelli y J. C. Varela) se produjo una disminución significativa  de los ingresos de 7.86%, equivalentes a $591 millones, para cerrar el año en $6,927 millones.

    Desde este punto, retoma en alza, tardando 2 años (2016) para equiparar en valor absoluto el máximo logrado en el 2013 que fue de $7,517, para alcanza otro pico máximo de recaudación en el 2018 con $9,011 millones.

    En el año 2019 (sin pandemia) en una gestión compartida entre J. C. Varela y N. Cortizo, los Ingresos disminuyen significativamente un 8.34% (casi medio punto más que la caída del 2014) seguido de una nueva abrupta caída de 19.77% en el 2020, año de la pandemia (un 11.91% más que la caída del 2014) equivalente a $1,633 millones (cifra casi similar al total de ingresos percibidos en el 2003), para lograr cerrar el año con un valor de $6,626 millones.

    Los Ingresos Corrientes en el 2020 se retrotraen en valor absoluto a la cifra alcanzada a mediados del año 2014 (o sea 6 años de retroceso).

    Si se compara la experiencia del 2014, en donde se perdieron 2 años, para recuperarse de una caída de 7.86%, en el caso de repetirse la historia, recuperar la caída del 2019/20 de 28.11%, llevaría por lo menos 7 años, o sea que en el 2027 se equipararía (a valor constante) con la cifra pico del año 2018 (en esta estimación no se contempla la inflación).

    Según lo estimado por el Ministro de Economía, los Ingresos Corrientes en el 2021 podrían aumentar a $7,489 millones logrando una recuperación de 13.02%, con lo que se equipararía a lo percibido en el 2016, achicando la brecha en un año (o sea 5 años). De acuerdo a ello, se debería suponer que los Gastos corrientes también se tendrían que retrotraer al año 2016 para estar en una situación similar, pero como se verá a continuación los gastos solo se retrotraerían al valor de 2019 (esto no se ve nada bien).

    En cuanto a los Gastos Corrientes efectuados por el Gobierno Central desde el 2003 hasta el 2019 se mantuvieron con una tendencia al alza, con ciertas altas y bajas, alcanzando un crecimiento promedio de 9.25% anual.

    Para el periodo 2014 al 2019 el Gasto aumentó en promedio un 9.84%, pasando de $5,737 millones a $9,091 millones, representando un diferencial de $3,354 millones.

    Y respecto al año 2020 los Gastos disminuyeron significativamente un 12.09%, equivalente a $1,099 millones con respecto al año anterior, para cerrar en $7,992 millones, cifra similar a los Gastos Corrientes efectuados a inicios del 2018.

    Según lo estimado por el Ministro de Economía, los Gastos Corrientes en el 2021 podrían aumentar a $8,833 millones lo que implica una cifra cercana al pico del 2019 (año pre pandemia).

    Al considerar la relación de Gastos Corrientes Vs. Ingresos Corrientes durante 8 años (periodo 2010 al 2018 se mantuvo por debajo del punto de equilibrio (por cada dólar ingresado se gastó menos de 1 dólar).

    En el 2019 (año sin pandemia) la relación pasó a ser de 1,10, (por cada dólar ingresado se gastó $1,10), sobrepasando el punto de equilibrio en un 10,0% y aumentando un 20.02% respecto al año anterior. Es decir, que se pasó del superávit al déficit.

    En el 2020 (año de pandemia), la relación continúa en aumento (9,58% más) pasando a ser de 1,21 (por cada dólar ingresado se gastó $1,21), sobrepasando aún más el punto de equilibrio en un 21% (por cada dólar ingresado se gastó $1,21), quedando a un nivel superior del pico alcanzado en el 2009.

    Según los Ingresos Corrientes y Gastos Corrientes previstos por el ministro para el 2021, la relación daría como resultado 1.18, por lo que indicaría que la situación no cambiaría sustancialmente. Cabe aclarar que este diferencial (Ingresos Corrientes menos Gastos Corrientes) se refiere al flujo de caja generado en Operaciones. Por lo tanto, sólo a ese renglón puedo estimar el déficit o superávit correspondiente.

    Sector privado, su endeudamiento.

    En cuanto al Sector Privado, la deuda reflejada por los saldos de créditos locales del Sistema Bancario, reflejan un continuo crecimiento desde el año 2003 al 2019 a un promedio anual de 10.45%, disminuyendo levemente en el 2020 en 1.66%, reflejando las consecuencias de las restricciones impuestas en la “Batalla Sanitaria”.

    El año 2020 cerró con un saldo de $54,292 millones, superando en $1,354 millones al alicaído PIB y en $17,332 millones a la Deuda del Sector Público. Si la Deuda Pública asusta, la Deuda Privada con los Bancos asusta mucho más, eso sin contar los otros tipos de deudas que mantienen los privados.

    Al comparar los saldos del 2010 y los del 2020, de los cuatro principales sectores que aglutinan alrededor del 86% del saldo total, se observa a nivel general que este porcentaje no varió sustancialmente en los últimos 10 años. A nivel especifico, la composición del saldo destinado al Comercio sufrió una caída de 7.1%, pasando de 26.6% en el 2010 a 19.5% en el 2020, mientras que el Hipotecario subió un 5.7% pasando del 27.5 al 33.2%, al igual que el Consumo Personal lo hizo en un 1.6% pasando de 21.2% al 22.8% y la Construcción que pasó de 10.2% al 10.7% incrementándose 0.5%. El resto de los sectores en conjunto disminuyó su saldo en 0.7% pasando de 14.6% al 13.9%.

    Si se asocian los sectores con cierto grado de dependencia, la Construcción creció casi el doble que las Hipotecas, mientras que el Consumo Personal casi se quintuplicó frente al Comercio. Y  creció 2,4  veces en los últimos 10 años, o sea, un diferencial de $7,162 millones más respecto a los iniciales $ 5,207 millones en el 2010. El problema con este gasto (consumo personal) es que el mismo, mayormente, no tiene un activo que lo respalde, es un gasto de una sola vez sin generación de activo alguno.  En otras palabras, en el caso de endeudarse para la compra de una propiedad (hipotecario), siempre existirá esa propiedad o inversión. Un gasto efectuado con tarjeta de crédito, normalmente, es de un solo uso y se extingue al momento sin generar activo alguno.

    Una alerta muy importante que surge a raíz de este análisis, es que generalmente, el crédito personal está respaldado por el trabajo (la ficha de la CSS que se solicita por ejemplo); al haberse al menos duplicado la tasa de desocupación según diversas estimaciones, quiere decir que posiblemente la mitad de los saldos de los créditos al consumo, personales, tengan dificultades para ser honrados, a menos que hubiera suficiente capacidad de ahorro que no estarían demostrando los números a priori.

    Posiblemente, tomando en cuenta esta situación, se explique que el sector bancario, que siempre toma recaudos para mantener mas o menos estable la salud del sistema mediante la provisión de fondos para préstamos (incobrables por ejemplo), haya ido en constante aumento en los últimos años. La provisión  es un buen indicador para observar el nivel de confianza e incertidumbre en el fiel cumplimiento de las obligaciones crediticias asumidas.

    Desde el 2003 al 2015 las provisiones fluctuaron entre un valor mínimo de $404 millones a un máximo de $642 millones, marcando una franja de oscilación de $238 millones. En el 2016 comienzan a subir desde $662 millones a $2,033 millones marcando un diferencial de $1,371 millones.

    Esto refleja que durante 12 años el Sistema Bancario se mantuvo medianamente estable hasta el 2015.  En el año 2016 y 2017 comienza a mostrar cierto grado de endurecimiento puesto de manifiesto al provisionar $282 millones más que en el 2015. Endurecimiento que se acentúa en el 2018 y 2019 al provisionar $623 millones más que en el 2017 (más del doble que los dos años anteriores) para llegar al 2020 provisionando $638 millones (en un solo año superó la cantidad de los dos años anteriores juntos).

    Para terminar, aplicando términos sanitarios, tan de moda en estos tiempos: esta radiografía da algunos indicios, entre otro tantos, del estado de gravedad en que se encuentra la economía y, por ende, la amenaza que recaerá en la situación social al sufrir las consecuencias. Esta situación amerita una urgente internación directa en la unidad de cuidados intensivos (UCI). El resultado dependerá si se afronta la enfermedad con el diagnóstico correcto y del tipo de tratamiento que se le dé. Lo que queda claro, que ni el sector privado ni mucho menos el sector público, tienen comodidad ni capacidad para seguir endeudándose. Ese no es el camino, tal como quedó demostrado en el primer tiempo, cuando la base del crecimiento fue el ahorro y no la deuda.

  • Día del beso, que se perdió con el sentido común

    “Por una mirada, un mundo; por una sonrisa, un cielo; por un beso… ¡Yo no sé qué te diera por un beso!”, Gustavo Adolfo Bécquer.

    La cultura occidental hace agua por todos lados y es que el racionalismo la inundó desprestigiando a la metafísica, ciencia que cultivaron los griegos como Aristóteles, y a la teología que, como método científico, es independiente de religiones particulares.

    Sintetizando, la metafísica dice que existe un orden en el cosmos para el desarrollo de la vida que la pequeñez del hombre no puede alterar, y la teología asegura que Dios ha creado al universo para el bien, “a su imagen y semejanza”, y esta omnipotencia no puede ser, ni remotamente, desafiada por el cerebro humano. Así, los “religiosos” que no sigan a la teología deben revisar sus creencias porque resultan esotéricas, fetichistas.

    Por ello es que el racionalismo -pseudo religión y pseudo ciencia, decía el destacado epistemólogo Paul Feyerabend- que pretende controlar al cosmos con la “razón” humana, necesita desprestigiar a la metafísica y a la teología. Y ha montado a los Estados modernos que se creen capaces de cuidar y hasta diseñar la vida humana (la “nueva normalidad”).

    De estas ciencias surge que no pueden existir amenazas naturales contra el desarrollo y crecimiento de la vida, o sea, es irreal la posibilidad de la existencia de una “pandemia” que ponga en jaque a la humanidad y quienes esto creen, además, desoyen al sentido común (sensus communis), como lo describe Tomás de Aquino, que unifica los datos del episodio perceptivo, y le da al sujeto la certeza del hecho que está viendo, oyendo, etcétera.

    Por el contrario, la fantasía o imaginación según Tomás es un instrumento cognitivo que cree reales hechos solo pensados por la mente humana. Como señala Feyerabend, suele ser mucho más acertado el sentido común de las personas cuyos propios intereses están en juego, que las decisiones -las fantasías- de lejanos “expertos” racionalistas subidos en una torre de marfil ridículos al punto de decir que trabajar y socializar no es saludable.

    Son estos “expertos” quienes inventaron esta falsa pandemia que los números desmienten, ya que los muertos totales en el mundo a casi año y medio de comenzada son apenas el 0,04% de la población global. Y ahora, pretenden asustar con la cantidad de contagios, claro que se aseguran de no revelar que lo normal es que, en una temporada de gripe, se contagie alrededor del 70% de la población, es decir, más de 5 mil millones de personas en todo el mundo y la mayoría ni se entera.

    Como cada día aumentan los testeos, se detectan más casos y los gobiernos utilizan el “aumento de casos” para asustar, y la gente en pánico agrava su situación y concurre a hospitales ante síntomas mínimos.

    Y, además de las gravísimas consecuencias de los confinamientos, nos quieren dejar sin el beso cuyo día internacional se festejó el 13 de abril y que es una manifestación universal de afecto y alegría que ya aparecía en el Antiguo Testamento.

    Algunos científicos creen que besar es un comportamiento instintivo con raíces en la biología. Junto con la oxitocina y la dopamina que provocan afecto y euforia, besar libera serotonina, otra sustancia que incrementa el bienestar y la felicidad, y moviliza 146 músculos e intercambia 80 millones de bacterias nuevas, lo que no debe asustar, es natural.

  • Las economías más pequeñas ven grandes oportunidades en el pacto comercial digital

    Chile, Nueva Zelanda y Singapur lanzaron el Acuerdo de Asociación de Economía Digital este año. Ahora Canadá está tratando de unirse, y es probable que otros le sigan.

    Por Jay Heisler

    En un mundo repleto de organizaciones económicas y comerciales internacionales, la mayoría de ellas mejor conocidas por siglas como OMC, OCDE, APEC, ITO, TPP y MERCOSUR, ¿quién necesita una más?

    Aparentemente Canadá, que está ansiosamente buscando unirse a Chile, Nueva Zelanda y Singapur en una nueva agrupación conocida como Acuerdo de Asociación de Economía Digital, o DEPA.

    Los tres signatarios de la DEPA aún están considerando la oferta de Canadá para unirse a la alianza, que entró en vigencia hace apenas tres meses, aunque Chile aún debe ratificar su participación. Otros países interesados ​​en unirse son Japón, Corea del Sur y Gran Bretaña.

    El atractivo de DEPA, según los analistas, radica en su enfoque limitado en temas digitales y en el hecho de que no existe un gran poder económico entre sus miembros para dominar las discusiones y ahogar a los países más pequeños.

    «Los tres signatarios de DEPA son todos grandes países comerciales pero economías relativamente pequeñas», dijo a la VOA el profesor de la Universidad de Toronto, David Wolfe.

    “El desafío para ellos, y para Canadá, es que la era multilateral está efectivamente muerta”, creando un espacio para agrupaciones como DEPA donde los países más pequeños pueden disfrutar de una mayor influencia en el trato con otras naciones.

    Los funcionarios de DEPA dicen que la asociación está diseñada para enfocarse en temas específicos, incluida la Inteligencia Artificial (IA), las identidades digitales y la inclusión digital. La inclusión digital incluye, por ejemplo, el compromiso de Nueva Zelanda con su población maorí.

    “El DEPA es un acuerdo plurilateral abierto e independiente al que pueden unirse otros miembros de la Organización Mundial del Comercio”, dice un comunicado en el sitio web del gobierno canadiense. “Está construido como un acuerdo vivo, que permite actualizaciones y modernizaciones continuas según sea necesario”.

    Wolfe dijo que Canadá probablemente se sienta atraído por DEPA porque es un acuerdo en transición con mucho espacio para crecer. «Mi sospecha es que ven la oportunidad de entrar relativamente temprano en la planta baja, poner sobre la mesa nuestros intereses comerciales y de negociación», dijo.

    «Creo que la agenda de Nueva Zelanda, y estoy seguro de que Canadá comparte esto, es negociar esto entre un pequeño número de economías relativamente pequeñas, obtener un marco que sirva bien a nuestros intereses y luego afirmarlo en acuerdos bilaterales y multilaterales, incluida la OMC».

    Wolfe agrega que los tres países signatarios iniciales son “todos relativamente iguales en el poder. Ninguno de estos tres países va a dominar las relaciones”.

    Los expertos dicen que para Nueva Zelanda, el acuerdo brinda una oportunidad para expandir tanto su influencia como sus oportunidades económicas.

    «Los funcionarios aquí no hablan mucho sobre el poder blando», dijo el experto en defensa con sede en Nueva Zelanda, Stephen Hoadley, en una entrevista. “Simplemente lo hacen de manera inconsciente y consciente, porque esa es la naturaleza del espíritu liberal de Nueva Zelanda. Nueva Zelanda es un ejemplo de poder blando. Casi no tiene poder».

    Mientras tanto, dijo Hoadley, Nueva Zelanda está interesada en «lograr que los productos neozelandeses accedan a mercados protegidos por gobiernos a veces proteccionistas».

    «Esta ha sido la política básica de Nueva Zelanda desde que Gran Bretaña se unió a la UE hace medio siglo», agregó, y señaló que la DEPA llega en un momento en que el país está negociando un nuevo acuerdo comercial con Gran Bretaña y la UE.

    Hoadley dijo que Singapur y Chile eran socios naturales de DEPA, ya que «estos tres socios han sido durante mucho tiempo líderes en la liberalización comercial».

    DEPA «establece un ejemplo de cooperación entre las economías democráticas de libre mercado de Asia y el Pacífico en contraste con la de China», agregó.

    Para Singapur, el atractivo de DEPA tiene mucho que ver con las tendencias actuales en la región del Indo-Pacífico.

    «Existe un enorme potencial digital en Asia», dice Steven Okun, senior asesor de McLarty Associates con sede en Singapur. Pero existe el riesgo de que el potencial no se aproveche por completo debido a «la preocupante tendencia al aumento del proteccionismo digital».

    “Por ejemplo, Indonesia continúa inhibiendo el comercio digital al mantener regulaciones relacionadas con los datos que cambian rápidamente y, a menudo, son opacas. Si bien el gobierno ha reducido algunas restricciones, incluido el permitir que los bancos comerciales y las compañías de seguros transfieran y almacenen algunos datos en el extranjero, la legislación reciente ha sido en gran medida proteccionista «.

    Vietnam también continúa «impidiendo el comercio internacional de servicios digitales», dijo Okun, quien se desempeñó como asesor general adjunto en el Departamento de Transporte de Estados Unidos durante la administración Clinton. Actualmente es gobernador de la Cámara de Comercio Estadounidense en Singapur.

  • Mascarillas de uso diario, ¿están libres de efectos secundarios indeseables y peligros potenciales?

    Un estudio reciente, del 20 de Abril 2021, publicado por la revista académica suiza MDPI, en su capítulo  International Journal of Environmental Research and Public Health, cuya dirección académica es llevada a cabo por Paul B. Tchounwou, encontró que el uso prolongado de mascarillas conlleva efectos adversos para la población en general.

    Dicho estudio fue conducido por los investigadores privados Kai Kisielinski, Paul Giboni, Stefan Funken desde Alemania, junto al Institute of Molecular and Cellular Anatomy (MOCA), al Institute of Pathology, al Institute of Neuroscience and Medicine, al Institute of Neurosurgical Pathophysiology, University Medical Centre of the Johannes Gutenberg University of Mainz Langenbeckstr y al Department of Psychology, FOM University of Applied Sciences, todos ellos también de Alemania.

    A continuación, se citan casi textualmente, los principales hallazgos del estudio, cuya completa investigación, puede encontrarse citada al final de este artículo.

    Muchos países introdujeron el requisito de usar máscaras en espacios públicos para contener el SARS-CoV-2, lo que lo convirtió en un lugar común en 2020. Hasta ahora, no ha habido una investigación exhaustiva sobre los efectos adversos para la salud que pueden causar las máscaras. El objetivo de la investigación era encontrar, probar, evaluar y compilar efectos secundarios relacionados científicamente probados del uso de máscaras. Para una evaluación cuantitativa, se referenciaron 44 estudios, en su mayoría experimentales, y para una evaluación sustantiva, se encontraron 65 publicaciones. La literatura reveló efectos adversos relevantes de las mascarillas en numerosas disciplinas. En este trabajo los investigadores se refieren al deterioro psicológico y físico así como a los múltiples síntomas descritos por su presentación consistente, recurrente y uniforme desde diferentes disciplinas como el Síndrome de Agotamiento Inducido por Máscara (MIES). La evaluación objetivada evidenció cambios en la fisiología respiratoria de los usuarios de máscara con una correlación significativa de caída de O2 y fatiga (p 0.05), una co-ocurrencia agrupada de insuficiencia respiratoria y caída de O2 (67%), máscara N95 y aumento de CO2 (82%), Mascarilla N95 y gota de O2 (72%), mascarilla N95 y dolor de cabeza (60%), insuficiencia respiratoria y aumento de temperatura (88%), pero también aumento de temperatura y humedad (100%) debajo de las máscaras. El uso prolongado de mascarillas por parte de la población en general podría tener efectos y consecuencias relevantes en muchos campos médicos.

    Al comienzo de la propagación del nuevo patógeno SARS-CoV-2, fue necesario tomar decisiones de gran alcance incluso sin datos científicos explícitos disponibles. La suposición inicial fue que las medidas de emergencia pandémica se establecieron para reducir la amenaza aguda del sistema de salud pública de manera efectiva y rápida.

    En abril de 2020, la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomendó el uso de mascarillas solo para personas sintomáticas, enfermas y trabajadores de la salud y no recomendó su uso generalizado.

    En junio de 2020, cambiaron esta recomendación para respaldar el uso generalizado de máscaras en, por ejemplo, lugares concurridos. La OMS no recomendó el uso general o acrítico de máscaras para la población general y amplió su lista de riesgos y peligros en solo dos meses. Si bien la directriz de abril de 2020 destacó los peligros de la autocontaminación, las posibles dificultades respiratorias y la falsa sensación de seguridad, la directriz de junio de 2020 encontró efectos adversos potenciales adicionales como dolor de cabeza, desarrollo de lesiones cutáneas faciales, dermatitis irritante, acné o mayor riesgo de contaminación en espacios públicos debido a la eliminación inadecuada de las mascarillas.

    Sin embargo, bajo la presión de un número absoluto cada vez mayor de pruebas positivas de SARS-CoV-2, muchos prescriptores extendieron el uso de la mascarilla según determinados momentos y situaciones, siempre justificado por el deseo de limitar la propagación del virus. Los medios de comunicación, numerosas instituciones y la mayor parte de la población apoyaron este enfoque.

    Entre la profesión médica y los científicos, los usuarios y observadores de dispositivos médicos, ha habido simultáneamente llamamientos para un enfoque más matizado. Si bien ha habido una polémica discusión científica en todo el mundo sobre los beneficios y riesgos de las máscaras en los espacios públicos, al mismo tiempo se convirtieron en la nueva aparición social en la vida cotidiana en muchos países.

    Aunque parece haber un consenso (entre los responsables de la toma de decisiones que han introducido las mascarillas obligatorias), de que se justifican las exenciones médicas, en última instancia es responsabilidad de los médicos individuales sopesar cuándo recomendar la exención de las máscaras obligatorias. Los médicos tienen un conflicto de intereses con respecto a este asunto. Por un lado, los médicos tienen un papel de liderazgo en el apoyo a las autoridades en la lucha contra una pandemia. Por otro lado, los médicos deben, de acuerdo con el ethos médico, proteger los intereses, el bienestar y los derechos de sus pacientes con la atención necesaria y de acuerdo con el estado reconocido de los conocimientos médicos.

    Un análisis cuidadoso de riesgo-beneficio es cada vez más relevante para los pacientes y sus médicos con respecto a los posibles efectos a largo plazo de las mascarillas. La falta de conocimiento de la legitimidad jurídica, por un lado, y de los hechos científicos médicos, por otro, es motivo de incertidumbre entre los colegas clínicamente activos.

    El enfoque del estudio está centrado en los efectos negativos en consonancia con Villalonga-Olives y Kawachi. La búsqueda bibliográfica se centró en los efectos negativos adversos de las máscaras, en particular para señalar los riesgos, especialmente para ciertos grupos de pacientes.

    Scoping review flow diagram according to the PRISMA scheme

     

    No solo se encontró evidencia en la literatura revisada de mascarillas de posibles efectos a largo plazo, sino también evidencia de un aumento en los efectos directos a corto plazo con un mayor tiempo de uso de la mascarilla en términos de efectos acumulativos para: retención de dióxido de carbono, somnolencia, dolor de cabeza, Sensación de agotamiento, irritación de la piel (enrojecimiento, picazón) y contaminación microbiológica (colonización de gérmenes).

    La revisión de la literatura efectuada muestra que tanto las personas sanas como las enfermas pueden experimentar el síndrome de agotamiento inducido por máscaras (MIES), con cambios y síntomas típicos que a menudo se observan en combinación, como un aumento en el volumen del espacio muerto respiratorio, aumento de la resistencia respiratoria, aumento del dióxido de carbono en sangre, disminución de la saturación de oxígeno en sangre, aumento de la frecuencia cardíaca, aumento de presión arterial, disminución de la capacidad cardiopulmonar, aumento de la frecuencia respiratoria, disnea y dificultad para respirar , dolor de cabeza, mareos , sensación de calor y humedad, disminución de la capacidad de concentración , disminución de la capacidad de pensar , somnolencia, disminución de la empatía percepción, barrera cutánea deteriorada función con picazón ,acné, lesiones e irritación cutáneas, fatiga y agotamiento percibidos en general.

    En general, la frecuencia exacta de la constelación de síntomas descritos MIES en la población que usa máscaras sigue sin estar clara y no se puede estimar debido a datos insuficientes.

    Teóricamente, los efectos inducidos por la máscara de la caída de oxígeno en los gases en sangre y el aumento de dióxido de carbono se extienden al nivel celular con la inducción del factor de transcripción HIF (factor inducido por hipoxia) y un aumento de los efectos inflamatorios y promotores del cáncer y pueden, por tanto, también influyen, negativamente en los cuadros clínicos preexistentes.

    Unfavorable mask effects as components of Mask-Induced Exhaustion Syndrome (MIES). The chemical, physical and biological effects, as well as the organ system consequences mentioned, are all documented with statistically significant results in the scientific literature found

     

    Para los científicos, la perspectiva del uso continuo de máscaras en la vida cotidiana sugiere áreas para futuras investigaciones. En “nuestra opinión”, señalan los investigadores, “es deseable realizar más investigaciones en los campos ginecológico (fetal y embrionario) y pediátrico, ya que los niños son un grupo vulnerable que enfrentaría las consecuencias más prolongadas y, por lo tanto, más profundas de un uso de mascarillas potencialmente riesgoso. La investigación básica a nivel celular sobre la activación inducida por máscara del factor de transcripción HIF con potencial promoción de inmunosupresión y carcinogenicidad también parece ser útil en esta circunstancia. Nuestra revisión del alcance muestra la necesidad de una revisión sistemática”.

    Los cambios descritos relacionados con la mascarilla en la fisiología respiratoria pueden tener un efecto adverso sobre los gases en sangre del usuario subclínicamente y en algunos casos también clínicamente manifestarse y, por lo tanto, tener un efecto negativo sobre la base de toda la vida aeróbica, la respiración externa e interna con influencia en una amplia variedad de sistemas orgánicos y procesos metabólicos con consecuencias físicas, psicológicas y sociales para el ser humano individual.

    En cualquier caso, el MIES potencialmente desencadenado por máscaras contrasta con la definición de salud de la OMS: “la salud es un estado de completo bienestar físico, mental y social y no meramente la ausencia de enfermedad o dolencia”.

    Todos los hechos científicos encontrados en el trabajo de investigación amplían la base de conocimientos para una visión diferenciada del debate de las máscaras. Esta ganancia puede ser relevante para los tomadores de decisiones que tienen que lidiar con el tema del uso obligatorio de mascarillas durante la pandemia bajo constante revisión de proporcionalidad, así como para los médicos que pueden asesorar a sus pacientes de manera más apropiada sobre esta base. Para determinadas enfermedades, teniendo en cuenta la bibliografía encontrada en este estudio, también es necesario que el médico tratante sopese los beneficios y los riesgos con respecto a la obligación de una mascarilla. Con una consideración general estrictamente científica, una recomendación para la exención de la mascarilla puede justificarse en el marco de una evaluación médica.

    Además de proteger la salud de sus pacientes, los médicos también deben basar sus acciones en el principio rector de la Declaración de Ginebra de 1948, revisada en 2017. De acuerdo con esto, todo médico promete anteponer la salud y la dignidad de su paciente y, incluso bajo amenaza, no utilizar sus conocimientos médicos para violar los derechos humanos y las libertades civiles. En el marco de estos hallazgos, por lo tanto, los investigadores propagan una acción explícita, médicamente juiciosa y legalmente compatible en consideración de la realidad científica fáctica contra una afirmación predominantemente basada en supuestos de una efectividad general de las máscaras, siempre teniendo en cuenta los posibles efectos individuales no deseados para el paciente y el usuario de la mascarilla en cuestión, totalmente de acuerdo con los principios de la medicina basada en la evidencia y las directrices éticas de un médico.

    La investigación completa y sus resultados pueden bajarse aquí.