Categoría: Politica y Actualidad

  • Los gasbagger modernos

    Los gasbagger modernos. Hace más de dos años escribí uno de mis artículos más clave, ‘Privación institucionalizada de la responsabilidad moral individual’, en el que describía que en todo momento y en todas las sociedades hay cierto tipo de personas que ‘ejemplarmente’ siguen las leyes vigentes y la ideología actual en ese momento, perdiendo en el proceso la capacidad de autorreflexión interior y la moralidad. No piensan en si una determinada ley tiene o no sentido, no piensan en si una determinada norma perjudica o no a algunas personas (causando «daños colaterales») y, desde luego, no abordando si es o no realista su eficacia.

    Este es el tipo de guardias que, de acuerdo con la normativa estatal, cargaron a los judíos en vagones, los metieron en hornos, y más tarde, como guardias fronterizos, les dispararon legalmente a las personas que huían a países más libres, o, como los StBK, que delataron y destruyeron la vida de muchos inocentes como parte de la salvación de la república.

    Llamémoslos simplemente: gasbagger (gaseadores).

    Los gasbagger no se extinguieron. Los gaseadores sólo esperaban un sistema en el que se les volviera a escuchar. En el que volverían a ser importantes y visibles. Los conocerás simplemente porque al preguntarles «¿por qué?»,  van a responder «porque es la ley».

    A los gasbagger no les gusta la desviación, por eso les gusta darse importancia. Argumentan que «¡todos somos iguales!», confundiendo la palabra «derecho» con la palabra «ley».

    Los gasbagger son muy flexibles. Si haces algo que ayer era legal, pero hoy no lo es, serán los primeros en decirte que tenemos una nueva ley que hay que respetar.

    Los gaseadores son expertos en posracionalizar cualquier ley disparatada (sino, claro, no podrían defenderla públicamente). Están convencidos de que toda ley debe ser siempre en beneficio del pueblo.

    De hecho, a los gasbagger les encanta el interés público. Sus predecesores ya saben que  asesinar en su nombre es lo más fácil de realizar.

    La pandemia de COVID-19 ha hecho que se aprueben rápidamente varias leyes nuevas y drásticas en Eslovaquia y la República Checa. No sabemos si seguir el «camino chino» es lo correcto, porque hay muchos otros países desarrollados, como Corea del Sur o Suecia, que han seguido el camino del laissez-faire y han rechazado las restricciones draconianas en sus vidas. Sin embargo, no subestimaron el riesgo de contagio en sí, protegiendo cuidadosamente a los ciudadanos más expuestos y es evidente que han ido gestionando bien la situación.

    Sin embargo, los gaseadores ya saben que las leyes draconianas aprobadas al mismo tiempo son las correctas y deben aplicarse honestamente. De hecho, los gasificadores siempre encontrarán una razón por la que cualquier ley sin sentido tenga sentido y por la que deban luchar por ella.

    «Los eslovacos son estúpidos, por eso necesitamos leyes restrictivas» es el argumento más común que escucho de personas inteligentes en defensa de la introducción de las leyes restrictivas (por ejemplo, la legislación de espionaje que permite el acceso a la localización de la población sin una orden judicial, la prohibición de la venta de respiradores, etc.). Suelo recibir esto como respuesta automática cuando empiezo a describir la situación de Corea del Sur, Suecia o Suiza (y esto se aplica no sólo a la situación actual, sino a prácticamente cualquier cosa – por ejemplo, en Suiza se vota habitualmente en referéndum sobre la cuantía de los impuestos, pero los eslovacos son «pero demasiado estúpidos» y, por lo tanto, tienen esta opción directamente prohibida en la Constitución – véase el artículo 93).

    El problema es que si abordamos la «estupidez de los eslovacos» con leyes y medidas restrictivas, nunca serán más inteligentes y, sobre todo, más responsables. Nunca llegarán al nivel de Suiza, donde votan voluntariamente en un referéndum de vez en cuando para subir los impuestos (esto no quiere decir, por supuesto, que los impuestos más altos sean mejores que los más bajos).

    La reacción en forma de leyes restrictivas porque la población es «estúpida» tiene un efecto negativo muy grave. Y eso se llama «daños colaterales», lo que significa que un gran número de personas inocentes sufrirán o serán criminalizadas como resultado.

    Por ejemplo, ahora mismo, si empiezo a vender tarjetas SIM anónimas en Eslovaquia, porque considero de forma realista que aumenta la privacidad de los ciudadanos, que está en riesgo real sobre todo en tiempos de la nueva legislación de espionaje; o si quiero vender respiradores de alta calidad, porque considero de forma realista que está en riesgo la salud de un grupo de riesgo de la población, seré criminalizado (en el mejor de los casos, penalizado) enseguida.

    ¿Es esto correcto en tu opinión? Si respondes a esa pregunta con un «¡Pero si eso es lo que dice la ley ahora!», acabas de entrar en la categoría de «gasbagger».

    La policía gasbagger

    Dado que siguen las «leyes primarias» (y, por desgracia, a menudo no les importa cuáles son), los policías, los aduaneros o los soldados suelen estar sujetos a las opiniones de los gasificadores cuando cambia el sistema, el régimen o una crisis importante. Suelen ser los obedientes ejecutores de cualquier nueva ley en primera línea. Debido a su frecuente falta de autorreflexión interna y de moral que está por encima de la ley, no los respeto internamente (aunque exteriormente tenga que hacerlo, porque «me van a disparar»). Ya he abordado este fenómeno en mis artículos «Percepciones binarias de la ética» y «Las raíces de mi fobia a la policía».

    Los gaseadores de la policía, especialmente en estos tiempos difíciles, están «despertando» y reasumiendo hiperactividad. Los mismos gaseadores que hace apenas unos meses prohibían e impedían que como mujer musulmana te cubrieras la cara (ya sea con burka o hiyab) ahora son capaces de darte una patada por no cubrirla con una máscarilla.

    Entiendo que las mascarillas son muy importantes hoy en día (yo personalmente uso respiradores FFP3 ), pero agredir físicamente a quienes no los tienen es realmente mostrar una falta de civismo.

    «Pero no podríamos resolver la actual situación de crisis sin policías que cumplan la ley de forma ejemplar y criminalicen a todos los ciudadanos insumisos». Es lo que podría argumentar más de un ciudadano que trata de posracionalizar su comportamiento agresivo. Pero eso es precisamente lo que no sabemos. Sólo creemos que lo hacemos. Quizás el modelo surcoreano o sueco, más liberal, tenga más éxito.

    Pero hasta que lo hagamos, debemos tener siempre presente el enorme número de víctimas inocentes de las nuevas y drásticas leyes que hemos introducido y estamos introduciendo. Porque podría ser que nuestra crisis pandémica tuviera más «daños colaterales» que cualquier guerra de bombardeos.

    Y, sobre todo, ¡cuidado con los gasbagger modernos!

     

  • El crecimiento económico mundial será impulsado por China, según la ONU

    El crecimiento económico global será impulsado principalmente por China, señaló un informe de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD) este miércoles. La recuperación del comercio mundial de la crisis de COVID-19 alcanzó un récord en el primer trimestre de 2021, un 10 por ciento más respecto al año pasado, y se espera que siga manteniendo el ritmo sostenido.

    Las tendencias positivas de los últimos meses de 2020 se fortalecieron a principios de 2021, según Global Trade Update. El volumen del comercio mundial de bienes y servicios en los primeros tres meses aumentó aproximadamente un 4 por ciento intertrimestral, una cifra superior al nivel anterior a la pandemia, potenciando el crecimiento económico global.

    El repunte significativo continúa siendo impulsado por el sólido desempeño de las exportaciones de las economías del este de Asia, cuyo éxito temprano en el control de la pandemia les permitió recuperarse rápidamente y capitalizar la creciente demanda mundial de productos relacionados con COVID-19, según el informe.

    Las exportaciones de China, en particular, registraron un fuerte aumento no solo con respecto a los promedios de 2020, sino también en relación con los niveles prepandémicos.

    El país exportó más de 4,61 billones de yuanes ($ 706 mil millones) en bienes y servicios de enero a marzo, un 38,7 por ciento más que el año anterior, fueron los datos aportados por la Oficina Nacional de Estadísticas.

    Sin embargo, la recuperación económica desigual y desequilibrada se ha convertido en un problema, señaló el informe; especialmente entre los países en desarrollo y las economías en transición, Oriente Medio, Asia Meridional y África, el valor de las exportaciones se mantuvo por debajo de los promedios en el 1T 2021.

    De cara al futuro, el informe esperaba que el comercio mundial siguiera creciendo en 2021 y se mantuviera fuerte en la segunda mitad del año, especialmente en Asia oriental y los países desarrollados, y que se retrasará en muchos otros países. El informe proyecta un crecimiento del 16 por ciento en el comercio mundial en 2021, desde el punto más bajo de 2020: 19 por ciento para bienes y ocho por ciento para servicios.

    También esperaba que el valor del comercio mundial de bienes y servicios alcanzara $ 6,6 billones en el 2T 2021, equivalente a un aumento interanual de alrededor del 31 por ciento en relación con el punto más bajo de 2020 y de alrededor del tres por ciento en relación con el período anterior a niveles prepandémicos de 2019.

    el crecimiento económico

    Pero la perspectiva positiva depende en gran medida del levantamiento de las restricciones pandémicas, el mantenimiento de la tendencia positiva en los precios de las materias primas, relajamiento en las restricciones generales de las políticas comerciales proteccionistas y el sostenimiento de las condiciones macroeconómicas y fiscales favorables, según el informe.

    «Se espera que los paquetes de estímulo fiscal, particularmente en los países desarrollados, respalden fuertemente la recuperación del comercio mundial a lo largo de 2021», enfatizó el informe, «el valor del comercio mundial también debería aumentar debido a las tendencias positivas en los precios de las materias primas».

    Sin embargo,  la tendencia de los patrones comerciales a lo largo de 2021 sigue sin estar clara en medio de la actual crisis de COVID-19. Por ahora, el driver es China, donde se originó la crisis sanitaria; y mientras ellos empujan el comercio global sin restricciones, el resto del mundo aún sigue con mascarillas, el comercio restringido y las personas impedidas de trabajar. Claramente, ya hay ganadores y perdedores en esta situación.

  • ¿Ministerio de la cultura?

    ¿Por qué pongo en tela de duda al Ministerio de la Cultura? Podría ser porque soy necio. O… puede ser porque Papá Dios me regaló el don de ser crítico y de no aceptar las cosas porque vienen del… ¿Gobierno? ¿Centralismo? ¿De la politiquería? ¿De la ganadería policastrense? Creo que analizar todas las facetas de las cosas es vital. Estos en torno a la metichería cultural salen a partir de un escrito del extraordinario economista francés, Frédérick Bastiat, quien partió de nuestro planeta en diciembre de 1850. Algunos describen a Bastiat como “el economista y periodista más brillante que jamás haya existido”; de manera que, tal vez valga la pena ponerle algo de atención. Voy a sintetizar lo que dijo Bastiat al respecto del estado metido en las artes.

    Ciertamente que las artes juegan un papel fundamental y esencial en la salud de una sociedad y es importantísimo promoverlas; el asunto está en cómo. Dijo Bastiat que: “el arte engrandece, eleva y armoniza el alma de una nación; que la redirige de una excesiva absorción en las ocupaciones materiales; motiva en ella el amor por lo hermoso; y así, actúa favorablemente en su comportamiento, costumbres, morales, y hasta en su industria.

    El asunto está en dónde debe ubicarse la frontera entre el papel gobernante estatal (el Ministerio de Cultura) y la vida económica y social de su gente. Estoy seguro que el lector no querrá que los políticos, y menos los politicastros, entre hasta nuestros retretes a depositar allí sus tortas. Y si es por asegurar la paila al artista, ¿no aplica el mismo criterio a tantas otras actividades? Y tanto que hablan de igualdad.

    Pero en las siguientes reflexiones de Bastiat está el tuétano del asunto: “… el gobierno no debería inmiscuirse en el mantenimiento de las artes dado que dentro de la realidad económica no podría, por la vía de los impuestos, estimular las artes sin meterse con las realidades del lujo, y así interrumpir el curso natural de la civilización.” Y es que, típicamente algunos, por su situación económica, estarán en posición y capacidad de interactuar con las artes, más no así otros que por su condición, necesidades, gustos, trabajo y tal, poco o nada aportan al tema.

    Las necesidades de una población son muchas y muy variadas; y no es la función del estado atenderlas en particular, sino de atender el estado general en el cual estas cosas encuentren mayor expresión. Simplemente, política y are no conjugan. Creer que la cultura en general, o del arte en particular, nos vendrá de arriba es llevase a engaño.

    Estamos hablando de la destrucción de nuestras libertades e independencia. Que los políticos se ocupen de la seguridad… SI. Que se metan con Rembrandt… ¡NO! Igual con la educación, actividad que como todos debíamos saber, anda de mal en peor. Bastiat decía que la confianza debe estar en el pueblo y no en sus legisladores; y más aún si no saben legislar.

    La otra es que cada vez que el estado se mete en algo lo que termina es creando una nueva cueva de ladrones, lo cual queda patente con eso de las botellas.

    En resumen, si vamos a tirar el dinero de los impuestos a la letrina, al menos debíamos demostrar que en ello hay utilidad. Lo terrible llega cuando ya la mayoría cree que el gasto público es más importante que el privado. No hay que olvidar o desconocer que los trabajos en el gobierno se dan políticamente, creando ganadores y perdedores.

  • Casa Blanca: Menos del 3% de las pequeñas empresas podrían enfrentar aumentos de impuestos

    El plan de la Administración Biden enfrenta fuerte oposición de grandes grupos comerciales como la Cámara de Comercio de EE. UU. y la Business Round Table, una asociación de ejecutivos de empresas importantes que trabajan para promover la economía y ampliar las oportunidades para todos los estadounidenses por medio de políticas públicas razonables.

    WASHINGTON – Menos del 3% de los aproximadamente 30 millones de propietarios de pequeñas empresas en Estados Unidos podrían enfrentar aumentos de impuestos bajo el plan de empleo e infraestructura del presidente Joe Biden, según un nuevo análisis de la Casa Blanca, dado a conocer el viernes.

    La Casa Blanca ha estado buscando aprovechar el apoyo y la popularidad política de los propietarios de pequeñas empresas en su lucha por elevar la tasa del impuesto corporativo del 21% al 28% en las grandes corporaciones como Walmart Inc y Amazon.com Inc. La medida ha enfrentado una fuerte oposición de grandes grupos comerciales nacionales como la Cámara de Comercio de Estados Unidos y la Business Round Table (Mesa Redonda de Negocios).

    El aumento propuesto en la tasa de impuestos corporativos al 28% no afectaría a ninguna pequeña empresa que presente impuestos como una «entidad de traspaso», como una corporación de responsabilidad limitada, dijo un alto funcionario de la administración. Casi todas las pequeñas empresas entran en esa categoría, dijo el funcionario.

    El aumento propuesto en el tramo superior del impuesto sobre la renta en 2.6 puntos porcentuales para los asalariados solteros que ganan más de $ 452,700 al año y las parejas casadas por encima de los $ 509,300 al año, «afectaría a menos del 3 por ciento de los propietarios de negocios de traspaso», dijo el funcionario

    La mayoría de las pequeñas empresas son empresas de traspaso, como organizaciones de responsabilidad limitada y corporaciones-S que no pagan impuestos corporativos. En cambio, los propietarios declaran los ingresos comerciales y pagan el impuesto en sus declaraciones de impuestos personales.

    «Ha circulado una línea de ataque falsa de que el plan fiscal del residente representa algún tipo de aumento de impuestos significativo de gran alcance para los propietarios de pequeñas empresas y eso es simplemente falso», dijo el funcionario.

    El plan fiscal de Biden intenta «nivelar el campo de juego» entre las pequeñas empresas y las grandes corporaciones multinacionales, asegurando que las grandes corporaciones no puedan escapar o eliminar los impuestos que deben al deslocalizar empleos y ganancias en los Estados Unidos, y pagar una tasa impositiva más baja que las pequeñas. negocios, ha dicho la Casa Blanca.

    El plan enfrenta una dura oposición de los legisladores republicanos que han mostrado pocos signos de dejarse influir por el sentimiento de las pequeñas empresas.

  • El capitalismo se “resetea” solo

    El problema de un nuevo “contrato social” es que si quienes lo imponen se equivocan, nos perjudicamos todos

    La pandemia global del COVID-19 ha impactado en nuestras vidas de muchas formas: no hemos podido ver a nuestros familiares, ni visitarlos en algunos casos; no hemos podido despedir a seres queridos; hemos cambiado profundamente nuestra vida diaria; sufrimos el impacto psicológico del aislamiento y una rutina de encierro. Todas ellas han sido muy importantes, pero vamos a analizar aquí aquellos cambios que han impactado en nuestras instituciones, con especial relevancia para nuestra salud, nuestra actividad productiva y nuestra libertad.

    El inicio de la pandemia vino acompañado de un conjunto de restricciones a nuestra movilidad que fue aceptada de buen modo por una gran mayoría de la población global, preocupada por la expansión del virus. Los gobiernos reaccionaron a una demanda de acción y se lanzaron a tomar medidas, no siempre racionalizadas o estudiadas. Los políticos apelaron al miedo y a la urgencia, vieron su futuro en juego y que no importaba ser prudentes, y buscaron ordenar las vidas de los ciudadanos de una forma diferente a la que éstos pudieran haberlo hecho. Se tomaron todo tipo de decisiones y se emitieron directivas haciendo uso de poderes ejecutivos extraordinarios que fueron justificados por el peligro de la pandemia. No hubo mayor consideración sobre derechos o libertades, y buena parte de la población, asustada, tampoco se preocupó demasiado. No fue en todos lados igual, por supuesto, sabemos que hubo países con mayores restricciones y otros que confiaron en mayor medida en la responsabilidad social de las personas.

    El objetivo de estas medidas era doble: frenar el contagio del virus y demorar su impacto en el sistema de salud. Pero en muchos casos excedieron los problemas de salud pública y el oportunismo de algunos políticos aprovechó la circunstancia para concentrar más poder, poniendo en peligro las limitaciones constitucionales.

    Un grupo de investigadores de las universidades de Harvard y Stanford analizó encuestas con 480.000 respuestas en 15 países y encontró que la mayoría de los ciudadanos estaban predispuestos a sacrificar libertades civiles a cambio de mejores condiciones sanitarias durante la pandemia del COVID-19. No obstante, también encontraron que cuanto más tiempo esas medidas están vigentes, el apoyo decae y, por el contrario, la preocupación por el debilitamiento de las libertades crece.

    Los países latinoamericanos fueron muy estrictos cuando había pocos casos y redujeron las restricciones cuando los casos alcanzaban un pico. Esto muestra que la elevada “rigurosidad” o, violación de derechos individuales básicos, no brindó un mejor resultado sanitario y ni hablar del costo económico.

    Trabajo y producción en la pandemia

    Los cuatro países con medidas más estrictas en América Latina han sufrido drásticas caídas de su actividad económica durante 2020 según las estimaciones del FMI: Honduras (-6,6%), Argentina (-11,8%), Bolivia (-7,9%) y Venezuela (-25%). En buena medida se explican no solamente por las medidas tomadas en la pandemia sino por la frágil situación de sus economías antes de que ésta llegara.

    Tampoco es que los demás pueden mostrar resultados muy superiores, pero al menos infligieron en sus ciudadanos un costo menor por las restricciones a su libertad. Sí puede afirmarse lo contrario: los países con medidas más restrictivas causaron un mayor daño económico y una mayor pérdida de la libertad individual, sin obtener mejores resultados.

    Algunos sostienen que es necesario un “reseteo” del capitalismo, un nuevo contrato social, ante el descontento que genera la pandemia, pero no es tan evidente que lo sea hacia una reformulación “social” del capitalismo actual, que ya es una clara mezcla de mercados y serias intervenciones estatales en el gasto, los impuestos, las regulaciones o los programas sociales. También puede ser que ese descontento se dirija a quienes tomaron las riendas durante la pandemia, es decir, los gobiernos y los políticos que los conducen. Un verdadero test para la eficiencia del Estado será su desempeño en la distribución de vacunas contra el COVID. Esto recién ha comenzado y ese descontento se nota. Los gobiernos han tomado en sus manos el monopolio de la distribución de la vacuna y han descartado a las instituciones de mercado, que eficientemente distribuyen todo tipo de medicamentos y vacunas.

    Puede que ese descontento social explote y efectivamente tengamos un “nuevo contrato social”; pero también es posible que continúen ocurriendo cambios en base a instituciones que ya han probado en el pasado su capacidad para promover el progreso: el derecho de propiedad, los contratos, las sociedades comerciales.

    En el segundo trimestre de 2020, se crearon en los Estados Unidos 930.000 nuevas empresas o negocios, un leve aumento en comparación con las 910.000 creadas en el mismo período en 2019, pero en el tercer trimestre el número fue cercano a 1.400.000, un incremento del 49% y del 67% respecto al mismo trimestre del año anterior. Según el US Census Bureau en enero de 2021 solamente se crearon 492.133. Bajo la cuarentena, el porcentaje de ventas minoristas por e-commerce en Estados Unidos creció en ocho semanas lo que había crecido en cinco años. Según EMarketer el comercio electrónico habría alcanzado 84.950 millones de dólares en 2020. La penetración en América Latina pasó de 43,4% a 71,5%, y fue una de las regiones con mayor crecimiento, 36,7% anual.

    El “reinicio” del capitalismo parece ser más una preferencia de las elites. La gente se ha lanzado a desarrollar y utilizar las instituciones del mercado, aprovechando la tecnología también en áreas como la educación o la salud. Las empresas privadas de tecnología educativa (apps para idiomas, tutoriales virtuales, video conferencias y software para educación virtual) invirtieron 18.660 millones de dólares en 2019, cifra que llegaría a 350.000 millones en 2025, según datos difundidos por el mismo Foro Económico Mundial que promueve el reseteo.

    Millones de personas se adaptaron en poco tiempo al trabajo en sus casas. Muchos no querrán volver a trabajar en oficinas, al menos todo el tiempo y muchas empresas tampoco querrán gastar en oficinas lo que estaban gastando. Esto va a cambiar el transporte dentro de las ciudades, y hasta las ciudades mismas, pero no es parte de ningún “plan” o “reseteo” de nada, sino tan solo parte del normal proceso evolutivo que se produce en la sociedad y en los mercados para adaptarse a nuevas situaciones.

    La pregunta que será importante responder, entonces, no es “qué tipo de contrato deberíamos ahora tener”, sino qué tipo de instituciones permitirán una mejor evolución hacia ese mundo que se avizora por delante.El problema de un nuevo “contrato social” es que si quienes lo imponen se equivocan, nos perjudicamos todos; mientras que en los “órdenes espontáneos” habrá distintos experimentos y podremos ver cuáles funcionan. Los que fracasen no perjudican a todos sino solamente a aquellos que invirtieron en ellos.

    No es un tema de diseñar un nuevo contrato social, es fortalecer las instituciones que permiten evolucionar hacia nuevas formas de atender a las necesidades de la gente. Es la “mano invisible”, que para algunos no existe, pero que ya está reseteando al mundo.

  • La politiquería sembrando tempestades

    La politiquería chabacana y corrupta panameña ha sembrado y sigue sembrando la destrucción del país, lo cual queda en clara evidencia cuando vemos datos contundentes tal como el que en el 2013 los asalariados del sector privado representaban el 53% de todos los empleos en el país. Pero al 2020 el empleo del sector formal bajó a 33%, lo cual representa un 36% de reducción del empleo formal.

    Durante el 2021 la tendencia continúa con 2 de cada 3 empleos generados por el sector informal o gubernamental. Y no que el aumento del informal sea malo, todo lo contrario, sino que la economía necesita el aporte de todos sus sectores.  Y, a estas alturas, si el impacto no ha sido más grave y notorio se debe mayormente al aumento del empleo gubernamental que ha enmascarado la pérdida del formal. El problema con ello es que, pese a que los empleados públicos pagan impuesto, esos aportes salen de un bolsillo gubernamental para ingresar en el otro bolsillo gubernamental. Y, ni hablar que la mayor parte de trabajo gubernamental son improductivos y dañinos.

    A todo ello, a través del tiempo los politicastros y su politiquería lograron convencer “al pueblo” de que los ricos tenían la capacidad para que el gobierno los ordeñara, para luego partir y repartir lo ordeñado. El “problemita” es que pocos saben sacar cuentas. Simplemente, el dinero de los ricos, que nos son tantos, no alcanza y más bien termina empeorando todo con la destrucción del empleo y la economía.

    Más allá de todo lo señalado, está lo que se llama un ‘déficit estructural’; que es cuando sale más de lo que entra. Si en Panamá sumamos todos los llamados “subsidios” sería obvio que son la razón de que la deuda pública aumenta, sin hablar del pillaje. Y ello va imponiendo costos adicionales que eventualmente llevan a consecuencias nefastas, dado que ello es insostenible.

    Cuando un gobierno usa el producto de los impuestos para el parte y reparte, no está cumpliendo con su misión básica y esencial, que es velar por la seguridad y la libertad de su gente; libertad sin la cual un pueblo se vuelve parasitario y no resuelve por cuenta propia y termina sentándose a esperar los llamados “subsidios” que no son tal; ya que un verdadero subsidio no crea dependencia.

    Y más aún, el vicio de desgobierno consiste en aumentar la actividad gubernamental, no porque eso es lo que corresponde a la salud de una sociedad; sino porque con un gasto aumentado hay más de dónde meter la mano. Tristemente tío pueblo no entiende o no responde ante esta realidad y se vuelve cómplice de la politiquería, con lo cual se va potenciando el colapso de la sociedad.

  • Hackers paralizaron el suministro de combustible en los Estados unidos

    Hackers criminales comprometieron a Colonial Pipeline, el principal operador de oleoductos de los Estados Unidos. Pese a que su sistema estaba blindado y seguro según afirmaron, sufrió un ataque de ransomware que obligó a la compañía a cerrar una red de combustible crítica, que abastece a los estados populosos de la costa este americana.

    El ataque es uno de los esquemas de rescate digital más disruptivos reportados a la fecha y ha provocado llamadas de los legisladores estadounidenses para fortalecer las protecciones para la infraestructura energética crítica de EE. UU. contra ataques de piratería.

    Colonial dijo el domingo que sus principales líneas de combustible permanecen fuera de línea, pero algunas líneas más pequeñas entre terminales y puntos de entrega ya están operativas, sin embargo, aún no hay fecha cierta de reinicio completa dada la gravedad del ataque informático.

    Aún cuando muchos gerentes/socios/dueños de empresas consideran que un ataque de piratería informática no puede causarle mucho daño a sus negocios, y se arriesgan no sometiendo sus sistemas a pruebas de penetración, en esta etapa donde lo virtual se ha convertido en lo normal para una compañía, deberían considerar seguir leyendo.

    Los futuros de la gasolina de EE. UU. aumentaron más de un 3% a 2,217 dólares el galón, el más alto desde mayo de 2018, ya que se abrieron las operaciones de la semana y los participantes del mercado reaccionaron al cierre.

    Colonial transporta aproximadamente 2,5 millones de barriles por día de gasolina y otros combustibles desde las refinerías de la Costa del Golfo hasta los consumidores del Atlántico medio y sureste de los Estados Unidos. Su extensa red de oleoductos sirve a los principales aeropuertos de EE. UU., incluido el aeropuerto Hartsfield Jackson de Atlanta, el más transitado del mundo por tráfico de pasajeros.

    Un portavoz del Aeropuerto Internacional Charlotte Douglas dijo que el mismo estaba “monitoreando la situación de cerca”, y agregó que el complejo es abastecido por otro gasoducto importante, además de Colonial. Sin embargo, de prolongarse la situación, las cosas serían diferentes.

    Los expertos en combustibles minoristas, incluida la Asociación Estadounidense de Automóviles, dijeron que si la interrupción dura varios días podría tener un impacto significativo en los suministros regionales de combustible, particularmente en el sureste de Estados Unidos. Ya en cortes anteriores de Colonial, los precios minoristas en los estados del sureste han aumentado sustancialmente.

    La situación es tan comprometida que hasta el mismo gobierno ha tomado cartas en el asunto: la secretaria de Comercio, Gina Raimondo, dijo que la reparación del oleoducto era una prioridad para la administración de Biden y que Washington estaba trabajando para evitar interrupciones más graves en el suministro de combustible al ayudar a Colonial a reiniciar lo más rápido posible su red de oleoductos de más de 5,500 millas (8,850 km) desde Texas hasta New Jersey.

    Ciberdelincuentes sospechosos

    Si bien la investigación del gobierno americano se encuentra en las primeras etapas, un ex funcionario estadounidense y tres fuentes de la industria dijeron que se sospecha que los piratas informáticos son un grupo ciberdelincuente profesional llamado DarkSide.

    DarkSide es una de las muchas bandas de ransomware que han “profesionalizado” un sector delictivo que les ha causado decenas de miles de millones de dólares en pérdidas a algunos países de Occidente en los últimos años.

    Mientras, evitan objetivos en los estados postsoviéticos. De hecho, se afirma que estos hackers pertenecen a Europa del Este. Estos grupos obtienen acceso a redes privadas, cifran archivos mediante software y, a menudo, también roban datos. Exigen un pago para descifrar los archivos y cada vez más piden dinero adicional para no publicar contenido robado.

    En el ataque a Colonial, los piratas informáticos se llevaron más de 100 gigabytes de datos, según fuentes familiarizadas con el incidente. Para que pueda comparar tamaños, en Mosack Fonseca fueron 2,7 terabytes. Sin embargo, estos 100 gigas están causando un terremoto energético en estos momentos en la costa sureste americana.

    Mientras el FBI y otras agencias gubernamentales trabajaban con empresas privadas para responder al ataque, el sistema de computación en la nube que los hackers utilizaron para recopilar los datos robados se desconectó el sábado, sostuvo la misma fuente. Los datos de Colonial no parecían haber sido transferidos desde ese sistema a ningún otro lugar, lo que podría limitar la influencia de los hackers para extorsionar o avergonzar aún más a la empresa.

    Mientras se lucha contra el tiempo para restablecer el suministro, la  empresa se negó a confirmar si los piratas informáticos de DarkSide estuvieron involucrados en el ataque, cuándo ocurrió la violación o qué rescate exigieron. La falta de detalles suele indicar que la víctima está negociando o ya hizo un pago.

    Hace un tiempo también informábamos lo sucedido a un banco en Costa Rica, que previamente había sido advertido por hackers que su sistema estaba comprometido y los instaban a corregir. Al tiempo, volvieron a insistir pago mediante y al no obtener respuesta del banco, publicaron toda la data comprometida en Internet y se hicieron públicas cuentas y datos de usuarios.

    Subestimar el poder de los hackers o ignorar sus consejos cuando son de sombrero blanco o ethical hackers, puede conducir a las empresas u organizaciones a comprometer la data personal de terceros. Ellos son las víctimas inocentes de la extorsión, cuando hackers criminales se apoderan de los datos. La conducta del hacker es criminal, pero ignorar o subestimar los daños que pueden ocurrir a un negocio por parte de sus principales responsables, también lo es, al contribuir con su inoperancia o soberbia, a que los sistemas queden vulnerables y sean luego comprometidos.

    Biden informado sobre el hack

    El presidente Joe Biden fue informado sobre el ciberataque el sábado por la mañana, dijo la Casa Blanca, y agregó que el gobierno estaba trabajando para tratar de ayudar a la compañía a restablecer las operaciones y evitar interrupciones en el suministro.

    El senador estadounidense Bill Cassidy, un republicano de Luisiana que forma parte del Comité de Energía, dijo que los legisladores están preparados para trabajar más con empresas privadas de infraestructura crítica para protegerse de los ciberataques.

    ‘La implicación de esto, para nuestra seguridad nacional, no puede ser exagerada. Y les prometo, esto es algo en lo que republicanos y demócratas pueden trabajar juntos’, dijo en ‘Meet the Press’ de NBC.

    Como termina siempre la historia, empresarios que no lo son tanto, que no quieren o no saben cómo asumir el verdadero costo de sostener su negocio indemne, terminan acudiendo al gobierno a que los socorra ante un problema que se debió haber previsto y asignado los suficientes recursos. No es justo para la sociedad en su conjunto, que a través de impuestos, les subsidie el costo de la seguridad y el sostenimiento de sus negocios, por más esencial que lo sean.

  • Fintech en Latinoamérica alcanza inversión de US$8.000 millones aunque no llega a Panamá

    Fintech, aquella fusión entre Finanzas y Tecnología, continúa creciendo en la región, aunque Panamá, como aspirante a ser un hub digital, no despunta. Según el primer Informe LATAM Fintech 2020, lanzado por KoreFusion, firma de servicios de consultoría estratégica y de asesoría en fusiones y adquisiciones, tres sectores concentran más del 95% de la inversión fintech en América Latina: pagos lidera con el 50.5% de la financiación reportada, seguido por lending con 24.5% y bancos digitales con 21.6%.

    El documento identifica las categorías de fintech que son más capaces de atraer nuevas inversiones y ofrece un desglose completo de la madurez de los ecosistemas de fintech en México, Brasil, Argentina, Chile y Colombia.

    El informe es el resultado de un análisis de informes publicados, mapas y bases de datos de fintech, que culminó en la categorización más sólida de fintechs en la industria con 12 categorías y 45 subcategorías, además de un análisis detallado de la financiación publicada en la región.

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    Según el estudio, Brasil sigue teniendo el sector más grande de la región con 498 fintechs y US $ 6.200mn en inversiones reportadas, seguido de México con 249 y US $ 1.300mn, Colombia con 128 y US $ 285mn, Chile con 82 y US $ 11,8mn y Argentina con 118 fintechs y US $ 296mn.

    Aspectos destacados reportados:

    – El 20% de las fintech registradas en los mercados de los cinco países tienen en cuenta la actividad económica de los últimos 18 meses.

    –  El 58% de las fintechs analizadas por madurez están en modo de crecimiento, mientras que el 27% de las fintechs aún están en su infancia y desarrollo, ya que tienen menos de cinco años.

    – Brasil es el único país que tiene “unicornios” fintech: PagSeguro, Nubank, Stone y EBANX.

    “Está claro que los cambios generados en la industria desde 2008 no han sido suficientes y que el panorama actual cambiará para todos los actores, específicamente los bancos y las fintechs. La madurez de las fintechs emergentes y su capacidad para desarrollar alianzas y capturar la mayoría de las inversiones es clave para que logren sus objetivos”, señala Jan Smith, cofundador de KoreFusion.

    Cerca del 75% de la inversión de US $ 8.100mn que registraron en el estudio se destinó a las dos verticales, a pesar de que los pagos y los préstamos representan el 49% del número total de fintechs, dijo Smith.

    “Por un lado, es muy emocionante decir: ‘Mire cuánta inversión se está destinando a pagos y préstamos’, pero el sesgo hacia estos sectores en realidad disminuye las oportunidades para las otras nueve categorías”, dijo.

    “Estos dos sectores están sobrecalentados, sobresaturados, incluso a nivel de subcategoría, no solo en México sino en América Latina”, dijo Smith. «Y creo que esto es algo preocupante para la comunidad fintech y también para los inversores».

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    La financiación está desproporcionadamente concentrada en tres sectores.

    Los pagos conducen a la financiación y se atribuye un nivel abrumador de interés a:

    • El efectivo, que representa el 83% de los pagos minoristas.
    • La mayoría de los países tienen un oligopolio en compra y pago del comerciante procesamiento que protege los márgenes en detrimento de los comerciantes.
    • El comercio electrónico está creciendo al 27% por año pero las soluciones de pago en línea son carentes.

    El interés en préstamos se atribuye a:

    • El 60% de la región no cuenta con servicios bancarios.
    • Los archivos de crédito delgados inhiben el interés de titulares, dejando oportunidad para retadores.
    • Las altas tasas de interés dan lugar a retadores para trabajar.

    Los altos requisitos de financiación de los bancos digitales contribuyen al alto rango de la categoría, pero no reflejan un interés descomunal en el sector. Una pequeña cantidad de jugadores representa la mayor parte de la financiación.

    Además, KoreFusion publicó un anexo al Informe Fintech 2020 enfocado en la presencia de fintech extranjeras en el mercado latinoamericano y concluyó que, 117 fintechs extranjeras están operando en uno o más países de América Latina, lo que representa el 10% de las empresas del ecosistema. De las 117 fintech extranjeras, 57 han invertido US $ 677 millones para su expansión en la región. 9 de ellas, son unicornios respaldados por fondos y experiencia significativos en comparación con sus contrapartes regionales. La mayoría de estos jugadores proceden de Europa y Estados Unidos.

    Fintech como Servicio, es una de las categorías más competidas debido a las limitaciones en infraestructura y servicios locales, quienes demandan soluciones con más experiencia y conocimientos en mercados más desarrollados; permitiendo que este tipo de fintechs posean 29% del mercado (28 fintech extranjeras vs 69 fintech de LATAM).

    Por otro lado, Remesas y Cambios de Divisas tiene la mayor concentración de fintech extranjeras que además de operar en múltiples regiones, son líderes mundiales. Teniendo así 31% del mercado (11 fintechs extranjeras vs 25 fintech de LATAM).

    Mientras que los segmentos de Préstamos y Pagos, aunque cuentan con actores importantes, tienen una baja concentración del mercado, debido al alto nivel de adaptación requerido para cumplir con la regulación local y el comportamiento de los clientes. Teniendo tan sólo 6% y 8% del mercado, respectivamente.

    «La entrada de fintechs extranjeras en el ecosistema fintech de América Latina es un indicador positivo. Es probable que éstas eleven el listón y creen una presión competitiva para los titulares regionales y las fintech. También contribuirán al avance de la industria financiera latinoamericana y desarrollarán aún más algunas categorías de tecnología financiera que aún están rezagadas ”, señala Smith.

    Las fintech regionales continúan atrayendo inversión extranjera, lo que refleja el crecimiento constante de la industria. Las empresas internacionales están interesadas en convertirse en actores en América Latina, “aunque la reciente pandemia ha creado un clima económico difícil, el ecosistema fintech sigue creciendo y prosperando”, afirma Smith.

    México es el destino número uno en la región para fintechs extranjeras; Revolut, Openbank, Sivo y Binance ven al país como crítico para su expansión latinoamericana. Pero la presentación también puso el foco negativamente en México, y el ejecutivo dijo que la inversión dentro del ecosistema fintech local entró en la crisis del COVID-19  ya débil en proporción a su tamaño, con flujos de inversión inconsistentes.

    Al observar las tendencias del mercado, KoreFusion descubrió que el ecosistema mexicano ya no es receptivo a nuevos actores en las verticales de pagos y préstamos. Sin embargo, identificó a las fintechs en México que se enfocan en puntajes crediticios, identidad y fraude, así como a aquellas involucradas en remesas y transacciones de divisas, como de alto potencial, pero relativamente poco desarrollo o inversión.

    Como cierre, la consultora senior de KoreFusion, Marine Huang, advirtió que las operaciones de fintech más establecidas deben seguir evolucionando o, de lo contrario, corren el riesgo de quedar obsoletas por los rápidos cambios sociales y económicos derivados de esta pandemia. »

    La crisis también marcará un poderoso nivel para todos los jugadores, independientemente de su edad, incluidos los bancos», escribió Huang en el informe. «Los hábitos de pago, las soluciones comerciales y las capacidades de préstamo (por nombrar solo tres) se verán alteradas por COVID-19, y las fintechs más antiguas con modelos de negocio anclados en axiomas previos a la crisis pueden verse desactualizados o tardar en adaptarse».

  • Estados ofrecen resistencia al uso del reconocimiento facial por parte de la Policía

    El uso de la tecnología de reconocimiento facial para combatir el crimen puede sonar lógico y válido. Pero qué sucede cuando dicha tecnología se equivoca y señala a personas equivocadas, o cuando esa tecnología es usada para reprimir, y no para proteger a los ciudadanos. El debate ha empezado en Estados Unidos.

    Por Voz de América – Redacción

    El uso de la tecnología para el combate del crimen ha alcanzado el punto en que se usan aplicaciones de reconocimiento facial para identificar a sospechosos. Pero el riesgo de que se cometan errores por fallas de precisión y la preocupación por la omnipresencia de la vÍdeovigilancia están llevando a legisladores de varios estados a sonar las alarmas.

    Unos siete estados y unas dos docenas de ciudades han impuesto límites al reconocimiento facial por temor a violaciones de derechos civiles, prejuicios raciales o denuncias de invasión de la privacidad de las personas.

    El tema ha generado debates sobre los límites y prohibiciones al tema del reconocimiento facial. Ha habido unos 20 debates en distintas capitales estatales durante la actual sesión legislativa, iniciada en enero, según el Centro de Información de Privacidad Electrónica.

    Muchos legisladores han dicho que desean analizar el tema con detenimiento.

    “Creo que la gente está asustada, y con razón, por esta tecnología”, dijo a The Associated Press, Freddy Martínez, director de Lucy Parsons Labs, una organización sin fines de lucro basada en Chicago, que se dedica a la protección de la información digital de las personas. “Es uno de esos temas raros que ha recibido apoyo bipartidista, en el sentido de que nadie quiere ser rastreado donde quiera que vaya, especialmente cuando no tienes otra opción”.

    El tema captó la atención pública tras conocerse que las agencias del orden estadounidense habían usado tecnología de reconocimiento facial para procesar las imágenes de las protestas por la injusticia racial del año pasado y, en ocasiones, para realizar arrestos.

    Tras dicha revelación hubo quejas de identificaciones erradas, las cuales llevaron a Amazon, Microsoft e IBM a suspender sus ventas de software a los distintos departamentos de Policía. Muchos departamentos continuaron usando tecnología de empresas menos conocidas. Los casos más sonados de errores de identificación se dieron en Detroit y Nueva Jersey.

    Dichos casos resultaron en el involucramiento de la Unión Estadounidense de Libertades Civiles (ACLU, por sus siglas en inglés), la cual comenzó a citar estudios que indican que la tecnología de reconocimiento facial tiende a cometer más errores cuando se trata de personas de la raza negra.

    La ACLU presentó también en marzo una demanda contra la empresa Clearview AI, una firma que ofrece servicios de reconocimiento facial, afirmando que almacenó ilegalmente imágenes de 3.000 millones de personas que obtuvieron de sitios de internet, sin la autorización o conocimiento de las personas.

    El uso de las tecnologías de vigilancia y reconocimiento facial por parte del gobierno de China, combinado con el caso de Clearview AI, hizo pensar a algunos que lo que se vive en el gigante asiático podría reproducirse en Estados Unidos.

    Clearview alega que sólo guardó imágenes públicas. Pero el daño está hecho.

    Ciudades como Boston, Minneapolis San Francisco, Oakland y Portland, aprobaron prohibiciones al reconocimiento facial mencionando preocupaciones sobre el uso secreto de dichas imágenes por parte de la policía.

    Nueva York impuso por su parte una moratoria de dos años al uso del reconocimiento facial en las escuelas públicas luego que se presentó una demanda contra un distrito escolar que adoptó el reconocimiento facial como parte de sus medidas de seguridad.

    En febrero, los legisladores de Virginia aprobaron una de las prohibiciones más restrictivas de todas. Prohíbe a las agencias policiales locales y los departamentos de policía de las universidades, aunque no a la policía estatal, comprar o usar tecnología de reconocimiento facial a menos que la legislatura estatal lo autorice expresamente.

    Los grupos policiales por su parte están presionando para que se revisen las prohibiciones. Afirman que el uso de la tecnología no es como se ha presentado al público. Jonathan Thompson es el director ejecutivo de la Asociación Nacional de Alguaciles.

    «Es una política que genera miedo en su peor momento», dijo Thompson, a la agencia The Associated Press. «Nunca escuché de nadie sentado alrededor de un monitor de computadora buscando gente todo el día, todos los días. No funciona de esa manera. Las agencias tienen reglas. Gobiernan cómo y quién tiene acceso a estas bases de datos. Deben tener una razón legítima y racional para hacerlo».

    Una nueva ley de Massachusetts intenta lograr un equilibrio entre las preocupaciones civiles y policiales. Permite a la policía beneficiarse de la tecnología al tiempo que agrega protecciones que podrían evitar arrestos falsos.

    El debate apenas ha empezado.

  • La perversión del lenguaje como camino al autoritarismo

    La perversión del lenguaje como camino al autoritarismo es el recurso clásico;  es utilizar al mismo como arma, redefiniendo los conceptos y aplicando metáforas que modifican el contexto con que interpretamos la realidad. Para lograrlo, se utilizan un par de herramientas excusatorias, como el uso de la fuerza  y la persuasión.

    Para el primer objetivo, esto es, el uso de la fuerza, es necesario la figura de un enemigo, sea real o no, y que adecuadamente podría ser el actual Covid 19(84); para el segundo, se puede persuadir de manera subliminal, mediante el miedo o el engaño.

    Para persuadir es necesario un uso del lenguaje adecuado que suavice las verdaderas consecuencias de las medidas a tomar. Y la perversión del lenguaje es la mejor manera para persuadir. George Orwell conocía el poder del lenguaje antes de que la era de la televisión y de Internet lo revelara en forma exponencial.

    En su libro «1984», intenta advertirnos de las consecuencias de poner el lenguaje al servicio de un Estado totalitario. “La decimoprimera edición es la definitiva —dijo—. Le estamos dando al idioma su forma final, la forma que tendrá cuando nadie hable más que neolengua. Cuando terminemos nuestra labor, tendréis que empezar a aprenderlo de nuevo. Creerás, seguramente, que nuestro principal trabajo consiste en inventar nuevas palabras. Nada de eso. Lo que hacemos es destruir palabras, centenares de palabras cada día. Estamos podando el idioma para dejarlo en los huesos. De las palabras que contenga la onceava edición, ninguna quedará anticuada antes del año 2050”.lla perversión del lenguaje

    Modificar la antigua lengua era el objetivo para dominar el pensamiento de los miembros del partido. La idea que nos intenta transmitir Orwell es que si las personas no dominan el lenguaje, no podrán pensar correctamente, y que si no pueden pensar correctamente, entonces serán otros quienes pensarán por ellos. El objetivo de la neolengua orwelliana entonces, no es crear un medio de expresión sino establecer un canal ideológico. Así, explicó con qué facilidad el «doble pensamiento» y la «neolengua» nos pueden convencer de que “la guerra es paz, la libertad es la esclavitud, y la ignorancia es la fuerza”.

    También escribió en “Política y el idioma inglés”: “En nuestra época, el lenguaje y los escritos políticos son ante todo una defensa de lo indefendible” para ocultar lo que se propone su utilizador. Así, por ejemplo, “Se bombardean poblados indefensos desde el aire, y a eso lo llaman “pacificación”.” Recuerden que para mantener dominada a la opinión pública Joseph Goebbels usaba el termino «Solución Final» para hablar del exterminio judío.

    Actualmente, debido al Corona virus, el lenguaje oficial de la pandemia deviene en un lenguaje no preciso, infantilizado, no muy elaborado ni muy sofisticado, que potencia la angustia, el miedo y la sensación de aislamiento. Entonces, a la restricción de la libertad se las denomina “cuarentenas”, a las personas sanas, “asintomáticos” , a una autorización de uso de emergencia, «vacunas», al aislamiento forzado, «burbujas» y a las personas de espíritu crítico, aquellos que observamos y señalamos lo que vemos inconsistente, nos denominan “negacionistas”, los “malos”, por contraposición a ellos que son «los buenos, la ciencia y los que saben más» que nosotros lo que nos conviene para nuestra salud o nuestras vidas en general.

    Lo que escribo es para no caer en la trampa del lenguaje, especialmente en estos días. No tenemos un enemigo, no tenemos un «new normal». Tenemos un virus altamente contagioso que convive con nosotros. Y no debemos normalizar lo anormal. Debemos regresar a la normalidad, a nuestras vidas comunes, como debe ser mal que les pese a los fatales arrogantes. De otro modo, el camino al totalitarismo está servido.