Categoría: Politica y Actualidad

  • El látigo del miedo, la herramienta probada de control

    A través del tiempo el látigo ha sido instrumento de control y sumisión. Hoy, que ya hemos superado el uso desinhibido de esa brutal herramienta, los que buscan arrear han echado mano a otras herramientas de control más sutiles, pero igualmente o hasta más efectivas; me refiero a «el látigo del miedo» o del espanto. El miedo es una característica animal de sobrevivencia. Sin miedo nuestras probabilidades de sobrevivir disminuyen notablemente. Pero, los miedos pueden ser tanto reales como imaginarios y, exagerados, se pueden tornar peligrosos. El terrorismo es uno de los métodos más eficaces que infunde miedo para facilitar el control y la sumisión.

    Son muy variadas las formas de infundir espanto y sumisión, unos más velados que otros; tal como leyes que garantizan inmunidad contra despidos. Si yo soy gobierno y te garantizo ingresos e inmunizo contra el despido, igual te puedo retirar el ingreso y hacer que te despidan; y así los politicastros ejercen control sobre sindicatos y sindigarcas, como también entran en coyunda con una clientela de comerciantes e industriales.

    Por otro lado, quienes buscan controlar al prójimo, no sólo se valen del miedo sino de la ignorancia que promueven a través de sistemas educativos centralizados, que más que educar lo que hacen es adoctrinar. No hay mejor forma de controlar que la promesa de dádivas en una mano, con el rejo de miedo en la otra.

    Hoy, que a los politicastros del mundo se les presentó la herramienta terrorífica del COVID, se han afanado en ponerla a buen uso. Sin embargo, con el aumento de las comunicaciones, muchos ya advierten la tramoya y ello hace peligrar la dominación del estado profundo; y con ello arrecian sus artimañas de control.

    En la historia los gobiernos nacen de la conquista violenta; pero con el tiempo la gente clama liberación, tal como sucedió con la independencia de los EE.UU. de Inglaterra, y la creación del pacto constitucional de mayor libertad en la historia humana.

    Sin embargo, la herramienta del miedo tiene límites. Es algo así como el chico en la escuela que lo molestan y atormentan hasta que le colman y entonces viene la ¡sorpresa!.  Desafortunadamente, pasa el tiempo y bajamos la guardia, dando oportunidad a los inescrupulosos de ingeniar nuevas formas de control. En los años setenta fue el enfriamiento global, luego el calentamiento y hoy el acuerdo verde. Así, pervertidos gobernantes ingenian nuevas formas de infundir miedo y controlar; manteniendo a sus rebaños semovientes dóciles al aumento de impuestos, al uso de máscaras más allá de lo sensato, a los encierros y prohibición de reunión en iglesias, pero no en casinos,  gubernamentales y tal.

    En artículo reciente en GCC Views se nos informa sobre el Neuralink de Elon Musk, chip que pretenden implantar en el cerebro humano para el 2022. La innovación tecnológica es algo maravilloso. Tristemente están los inescrupulosos que ven en ello el nuevo látigo.

    En el Panamá de 300,000 funcionarios públicos al mando de ministros, directores, comisionados y tal, se pasan todo el día ingeniando nuevas trabas o formas de justificar su intromisión en nuestras vidas.  Dilapidan ingentes recursos económicos que serían mucho más útiles en manos de quienes saben producirlos y, de hecho, los producen, creando oportunidades para salir de la pobreza.

    No hay que temer al libre mercado sino a los ejércitos de parásitos que están en o fuera de los gobiernos, dañando al buen funcionario. Los de adentro llegan con cada nueva elección. Por fuera del gobierno está toda su clientela sumisa y leal, que vende su alma al mejor postor al son de “no a la privatización”.

  • Por qué el mercado negro del cannabis de Canadá sigue prosperando a pesar de su legalidad

    Tras la legalización exitosa del cannabis para uso médico en 1999, Canadá implementó una legislación en 2018 que permite el uso recreativo de la planta y sus derivados. Pero cuando el consumo de cannabis recreativo se volvió legal, Health Canada tardó un tiempo en procesar las licencias de los nuevos dispensarios legales sin cita previa; y hubo un período de tiempo en el que muchos de los dispensarios ilegales, muchos de los cuales proporcionaban productos a los pacientes con fines médicos y para uso recreativo, fueron cerrados pero sus contrapartes legales aún no habían sido aprobados.

    Los cambios regulatorios ahora han reducido las restricciones sobre los tipos de productos que los productores médicos autorizados pueden vender, pero algunos productos que los pacientes encontraron útiles todavía no están disponibles. Además, algunos pacientes estaban acostumbrados a tomar productos que no estaban disponibles en la vía médica legal, por ejemplo comestibles (galletas, caramelos, etc.) o supositorios.

    Los canadienses compraron más de $ 2.6 mil millones en productos legales de cannabis recreativo en 2020, más del doble de la cantidad comprada el año anterior, según las cifras de ventas minoristas canadienses de fin de año de Statistics Canada.

    StatsCan mostró que el mercado recreativo de Canadá se situó en 2.620 millones de dólares el año pasado, un 120% más que en 2019. El año terminó con aproximadamente 1.400 tiendas de cannabis con licencia operando en Canadá, frente a las 760 tiendas a fines de 2019. Los productores estadounidenses vendieron por valor de 18.300 millones de dólares productos de cannabis el año pasado, un aumento del 71% con respecto a 2019, según Leafly.

    Las ganancias en las ventas se producen en medio de un año turbulento en el sector del cannabis de Canadá en el que COVID-19 pesó mucho en los minoristas, con un control policial centrado en tiendas minoristas sin licencia y un estricto monopolio provincial para pedidos y entregas legales en línea. Siguieron abriéndose nuevas tiendas en todo el país, con los nuevos formatos de productos bajo el lema «Cannabis 2.0», como comestibles y extractos, que ayudaron a atraer nuevos consumidores al mercado.

    Un mosaico de leyes provinciales también ha dificultado la entrega de productos a los consumidores. Si bien es fácil comprar cannabis en algunos lugares, en otros las tiendas físicas no abundan y están distantes entre sí. Solo había cinco tiendas minoristas abiertas en Toronto en 2019, y todas estaban concentradas en el centro de la ciudad, lo que significaba que muchas personas tenían que conducir millas si querían comprar marihuana legal. El cannabis legal también es mucho más caro. Lo mismo pasó en Ontario, la provincia más poblada de Canadá, la burocracia y un límite en el número de puntos de venta de cannabis han hecho que el despliegue sea lento. Ademas, las recientes redadas policiales en el sur de Ontario han resultado en la incautación de miles de plantas por encima de los permisos federales. En declaraciones públicas, la policía dice que las organizaciones criminales están desviando el exceso de producción al mercado negro.

    Ontario continuó liderando el país con $ 727.5 millones en ventas el año pasado, seguido de Alberta con $ 573 millones de productos de cannabis vendidos, mostraron los datos de StatsCan. La mayoría de los observadores del mercado esperan que las ventas minoristas de cannabis de Canadá alcancen entre $ 5 mil millones y $ 8 mil millones al finalizar el año.

    En un intento de tomar medidas enérgicas contra el mercado ilícito, Health Canada ha publicado recientemente un plan para endurecer las restricciones sobre el cultivo de cannabis medicinal. El regulador citó una discrepancia percibida en la cantidad de cannabis medicinal cultivado, junto con las infracciones de licencias y los sitios utilizados para la «producción ilegal a gran escala».

    Aunque las ventas legales de cannabis superaron a las transacciones ilegales a fines de 2020, el enfoque del gobierno federal también sigue siendo regular la industria heredada. Ha acusado a algunos cultivadores médicos de abastecer al mercado gris, cuyo valor se estima en 2.900 millones de dólares anuales, y ahora quiere un poder extendido para eliminar sus licencias. En un documento de orientación para delinear las propuestas, el gobierno señaló un aumento constante en la cantidad de cannabis medicinal cultivado, mientras que la cantidad obtenida de los productores con licencia se mantuvo igual.

    Muchos denuncian que un minoría de productores médicos están explotando el sistema y que esas personas requieren investigación, en lugar de reformas industriales generalizadas. Llamar la atención sobre incidentes aislados y denunciar delitos con armas podría hacer que el público acepte las propuestas sin tener una visión completa del panorama. Existe el temor de que estas medidas se utilicen ampliamente para reducir sustancialmente la cantidad de cannabis medicinal disponible y su accesibilidad. Con la salud de cientos de miles en juego, la capacidad de obtener cannabis medicinal de una variedad de fuentes de manera conveniente es esencial para fortalecer la cadena de suministro y mitigar las deficiencias. Esto incluye el suministro de materias primas de alta calidad, como semillas y esquejes, que inspiran a los pacientes a cultivar en casa y reducen su dependencia de proveedores externos.

    Luego de las cifras analizadas, se puede concluir que la legalización sin desregulación o mejor dicho,  con excesiva burocracia, tampoco funciona. Como ha quedado demostrado, la excesiva regulación hace que la demanda no pueda ser satisfecha por la oferta, que se vuelca al mercado negro para proveerla, pero allí es cuando la legalización puede dar una imagen equivocada que favorece mercados negros, precios altos y evasión de impuestos. No es así, sino al contrario, porque la excesiva regulación favorece a unos pocos, se produce un embudo, un creciente oligopolio donde pocas empresas se reparten el mercado, se genera colusión de precios y al final, el consumidor se redirige al mercado negro para poder obtener el producto y a precios adecuados. El peligro de ello es que pueden utilizarse productos de baja calidad, peligrosos para la salud y hasta el mismo estado se perjudica al quedarse sin poder cobrar sus impuestos.

    Se necesita no solo legalización en Panamá, sino una amplia desregulación, dejar al mercado libre y abierto en competencia para que ella misma produzca las mejores ofertas, tanto en precio como en calidad. Sino, el problema actual de Canada se replicará de la misma forma, excepto que las instituciones locales, por ahora, no son las canadienses.

    Artículo redactado en colaboración por Ainara Gomez e Irene Giménez

  • Gobiernos y «regaliernos»

    Antes que nada, definamos términos: “Gobierno” es una institución a la cual un pueblo le encomienda la autoridad de ejercer ciertas normas de conducta social. Sugiero que no busquen la definición en diccionarios ya que estos, más que nada, nos presentan el uso que hoy damos a las palabras y no, necesariamente, su auténtico sentido. Por ejemplo, hoy día son muchos los gobiernos que se apartan de las normas constitucionales de su población, gobernando de forma discrecional y, hasta discriminatoria. De allí, que me he tomado la libertad de acuñar el nuevo vocablo “regalierno”; neologismo por “gobierno regalón” o del confisca, parte y reparte, para quedarse con la mejor parte.

    Veamos que la invención “regalierno” no es tan alocada ya que en el diccionario de la RAE encontrarán el término “regalero”, en desuso que se refiere al: “Empleado que en los sitios reales tenía el cuidado de llevar las frutas o flores al rey y demás personas a quienes acostumbraba regalárselas.” Tal vez podría igual llamarse “agentes de coima o coimeros”.

    En nuestro patio, la política la hemos convertido en instrumento de vileza y no de corrección. Recuerdo un diputado que luego de ser electo dijo: “Bueno, ahora tengo que recuperar los $300,000 que invertí para ser electo”; pero no habló nada del lucro que pretendía lograr. Ello me trae a mente el Anillo del Poder de Tolkien, el cual no es un simple cuento de ficción, pues encierra profundas verdades de nuestra existencia. Es la brutal fascinación que ejerce el Anillo que abre los portales a la venta de toda clase de favores. Y por sus propias palabras los podemos conocer. Hemos escuchado a uno y otro presidente panameño que sin pena alguna declaran que “si unos reciben es porque otros ofrecen”; cosa que los pintan de cuerpo y alma. Es como el pedófilo que dice: “Es que la menor se me ofreció”. ¡por supuesto! que ofertas sobrarán; lo triste es hacerse policía para recibir y aceptar regalías. Semejante actuar fomenta el aumento de las ofertas.

    Si le das la oportunidad a un enamorado del Anillo del Poder, le pasará igualito que a  Sméagol en la oda del Tolkien, quien se convierte en el desfigurado Gollum. A su vez, vemos a ministros que se asemejan a los Nazgûl – literalmente “espectro del Anillo”. Y la sombra de Mordor no sólo oscurece la tierra en Panamá sino en tantos otros países; hasta en los EE.UU., cuna de la libertad. El término regalierno no me vino así no más, sino que lo plagié del nuevo vocablo del inglés “giverment” que está en boga en los EE.UU. entre liberales clásicos.

    La genial Ayn Rand (1905-1982), novelita ruso-americana, filósofa, dramaturga y guionista, desarrolló el sistema conocido como el “objetivismo”, formuló la pregunta: ¿Por qué los humanos requieren una institución de gobierno? Su filosófica respuesta fue: Dado que la mente humana constituye su herramienta básica para sobrevivir, la forma de lograr conocimiento para guiar sus acciones es la libertad para pensar y para actuar en conformidad con su raciocinio y juicio. Pero el hombre no vive sino en sociedad, de la cual deriva enormes beneficios en intercambios de pensamientos y de bienes y servicios; todo lo que es conducente a la sobrevivencia, siempre que se den las condiciones propicias para ello.

    A través de generaciones el ser humano ha ido derramando conocimientos que enriquecen a la sociedad. Y el otro elemento fundamental, no sólo del relevo de conocimiento sino del aumento del potencial de desarrollo, nos ha llegado a través de la división del trabajo. Desafortunadamente, todos esos mecanismos de desarrollo y progreso se van perdiendo en la medida en que se pierde la libertad y la seguridad; y para ello es que se han constituido los gobiernos, para coadyuvar en aquello que es propio de cada quien.

    De lo expuesto bien podemos inferir que la función esencial de un gobierno es la protección de la propiedad, comenzando por la de nuestros cuerpos, seguido por nuestras facultades de pensamiento, palabra, tránsito y apropiación sin violación. De allí también podemos inferir de que la única legislación que corresponde a un gobierno es en el ámbito descrito. El gobierno no debe dictar sino estar al servicio de los ciudadanos en fiel acatamiento a la sana ley.

  • CBD, marihuana y cáñamo; cómo diferenciarlos y cuál es su status legal

    El cáñamo, la marihuana y el CBD (Cannabidiol) están relacionados, pero difieren de manera significativa. Esto es lo que necesita saber sobre su legalidad, efectos y posibles beneficios para la salud.

    Tanto el cáñamo como la marihuana pertenecen a la misma especie, Cannabis sativa, y las dos plantas se ven similares. La diferencia es su componente psicoactivo: tetrahidrocannabinol o THC. El cáñamo tiene 0.3% o menos de THC, lo que significa que los productos derivados del cáñamo no contienen suficiente THC para crear el «subidón» tradicionalmente asociado con la marihuana.

    El CBD por su parte, es un compuesto que se encuentra en el cannabis. Existen cientos de estos compuestos, que se denominan «cannabinoides», porque interactúan con receptores involucrados en una variedad de funciones como el apetito, la ansiedad, la depresión y la sensación de dolor. El THC también es un cannabinoide.

    La investigación clínica indica que el CBD es eficaz para tratar la epilepsia. La evidencia anecdótica sugiere que puede ayudar con el dolor e incluso la ansiedad, aunque todavía se está probando científicamente. La marihuana, que contiene CBD y más THC que el cáñamo, ha demostrado tener beneficios terapéuticos para las personas con epilepsia, náuseas, glaucoma y potencialmente incluso esclerosis múltiple y trastorno de dependencia de opioides.

    La Agencia de Control de Drogas de EE.UU. clasifica el cannabis como una sustancia de la Lista 1, lo que significa que maneja el cannabis como si no hubiera un uso médico aceptado y tuviera un alto potencial de abuso. Los científicos no saben exactamente cómo funciona el CBD, ni cómo interactúa con otros cannabinoides como el THC para darle a la marihuana sus efectos terapéuticos adicionales.

    El CBD viene en alimentos, tinturas y aceites, solo por nombrar algunos. Si bien los términos «tintura de CBD» y «aceite de CBD» a menudo se usan indistintamente, los dos son en realidad diferentes. Las tinturas se elaboran empapando el cannabis en alcohol, mientras que los aceites se obtienen suspendiendo el CBD en un aceite portador, como el aceite de oliva o de coco.

    El CBD «puro», también llamado «aislado de CBD», se llama así porque se han eliminado todos los demás cannabinoides. También los terpenos y flavonoides, que le dan a la marihuana su fuerte aroma y sabor terroso. El CBD de «amplio espectro» normalmente contiene al menos otros tres cannabinoides, así como algunos terpenos y flavonoides, pero aún no contiene THC. El CBD de «espectro completo», también llamado CBD de «flor entera», es similar al de amplio espectro, pero puede contener hasta un 0,3% de THC.

    En los estados donde la marihuana recreativa es legal, la lista de productos derivados del cannabis se amplía enormemente para incluir CBD con un contenido de THC mucho más alto que el 0.3%. No existe una dosis estandarizada de CBD.

    Otra gran diferencia entre el cáñamo, la marihuana y el CBD es cómo los trata la ley. Aunque 15 estados ya han legalizado la marihuana recreativa, sigue siendo ilegal a nivel federal en EE.UU. Técnicamente, aquellos en posesión de marihuana en un estado legal de marihuana aún pueden ser castigados por la ley federal, y está prohibido cruzar las fronteras estatales con cannabis.

    El cáñamo, por otro lado, se legalizó para cultivar y vender en los Estados Unidos en la Ley Agrícola de 2018. Uno podría pensar entonces, que el CBD derivado del cáñamo debería ser legal a nivel federal en todos los estados porque los niveles de THC no superan el 0.3%. Pero el CBD ocupa un área gris legal. Varios estados, como Nebraska e Idaho, todavía regulan esencialmente el aceite de CBD como una sustancia de la Lista 1 similar a la marihuana.

    Según estudios, las personas promedio en los EE. UU. no ve el cáñamo, el CBD, el THC o incluso la marihuana de la misma manera que las sustancias ilícitas como la metanfetamina y la cocaína, a pesar de que ambos están clasificados por la DEA como de menor potencial de abuso que la marihuana, por lo que la prohibición federal actual de la marihuana no se alinea con la opinión del público.

    Las ventas minoristas de marihuana recreativa en EE.UU. pueden alcanzar los $ 8.7 mil millones en 2021, frente a los $ 6.7 mil millones en 2016. A medida que crece el interés en otros cannabinoides, como el cannabigerol o CBG, que algunos promocionan como el nuevo CBD, también crece la necesidad de realizar más investigaciones médicas sobre el cannabis.

  • Al covid se lo vence sin pánico ni violencia, con la naturaleza

    Cuenta el ex senador Ron Paul -de centro derecha, por ubicarlo en algún lugar- que el presidente de Ucrania firmó casi una declaración de guerra y, respaldado por Washington, dijo que la política de Ucrania es recuperar Crimea de Rusia.

    El secretario de Defensa de EE.UU., ex director del fabricante de misiles Raytheon, prometió “apoyo inquebrantable a la soberanía de Ucrania”.  Washington está enviando armas y ya van más de 300 toneladas. Moscú ha respondido reubicando tropas en su frontera con Ucrania.

    Por cierto, bastaría con un plebiscito entre los ciudadanos para que decidieran qué gobierno quieren tener, si es que quieren uno. Tiene razón Ron Paul al afirmar que “Estamos viendo la política exterior hecha por Raytheon y los otros contratistas militares… los irresponsables “expertos” en política exterior… están a punto de llevarnos a la guerra”.

    Eso son los Estados, estas son las “autoridades”, y los “expertos”: traficantes de armas, literalmente, que marcan fronteras y por ellas crean guerras donde mueren millones (60 millones solo en la Segunda Guerra Mundial).

    Y estas son las “autoridades sanitarias” que aseguran que vivimos una “pandemia” que lleva muertos a menos de 3 millones de personas -suponiendo que la cifra no esté inflada- en año y medio en todo el mundo, el 0,04% de la población global, la misma cantidad que los fallecidos en accidentes viales y domésticos. Por cierto, en una temporada de gripe normal se contagian alrededor del 60%, es decir, unas 4000 millones de personas globalmente.

    Como dice el juez, y destacado jurista, Ricardo Manuel Rojas, “la única epidemia que existe es la del miedo infundido por el gobierno y sus aliados periodistas”, los “miedos” de comunicación, como dice un amigo, que replican, sin un análisis sensato, lo que dicen los “organismos oficiales” como si éstos no fueran ineficientes sino corruptos.

    El presidente mexicano se resiste a vacunarse, justificándose en la opinión del médico que lo atendió cuando dio positivo en coronavirus. Y se niega a llevar cubrebocas. Después de todo, el presidente argentino se inyecto las dos dosis de la vacuna Sputnik -que no está aprobada por la Unión Europea- y, sin embargo, se contagió de covid. Entretanto, se ha encontrado un vínculo entre la vacuna de AstraZeneca y las trombosis, dijo el jefe de estrategia de vacunas de la Agencia Europea del Medicamento.

    Pero lo importante, en todo caso, no es si el covid es grave o no, sino que las “autoridades” acepten, y las personas y sobre todo los medios comprendan, que la violencia y el pánico -que dispara a la violencia- no solo son inútiles, sino que destruyen a la naturaleza, a la vida.

    Son las personas en libertad -sin la coacción del monopolio estatal de la violencia- las que deben cuidarse a sí mismas. Porque la violencia es inmoral, desde que va contra la vida, contra la naturaleza, como ya lo decía Aristóteles, así siempre destruye. Así, los confinamientos y otras restricciones al desarrollo de la vida han provocado muchas más víctimas que el covid.

    Ya el año pasado -ahora ha empeorado-, sin contar el enorme daño sicológico y los suicidios, según Oxfam solo el desempleo, las interrupciones en el suministro de alimentos y la disminución de las ayudas a causa de los confinamientos podrían causar 12.000 muertos por hambre al día en el mundo.

  • Creadores y depredadores

    Todos somos propietarios de nuestras vidas y de la vasija que la contiene, es decir, nuestro cuerpo; con lo cual surge la gran pregunta de si nuestro cuerpo es cosa contenida dentro de la vasija conocida como “cuerpo humano”. Pero dejemos eso allí ya que a dónde los quiero llevar hoy es a la definición o entendimiento de la diferencia del humano creador del bien y el depredador de miseria. Comencemos preguntándonos ¿cómo se mide la sana creatividad humana? Podría ser a través de una obra de arte, una sinfonía o, tal vez, su capacidad de producir riqueza y bienestar no sólo personal sino social. Las vacas, por ejemplo, se pasan la vida pastando y abonando la tierra con heno digerido; lo cual, de cierta manera es creativo, ya que enriquece el suelo y da vida a las plantas y árboles, cosa que hace inconscientemente.

    Por su parte, los humanos, para mantener el cuerpo que sustenta la vida también se apropian de las cosas del mundo, tal como la vaca se apropia de los pastos. Pero allí termina la analogía, ya que los humanos vamos mucho más allá y no sólo nos apropiamos de vegetales, animales, insectos y otras fuentes nutrientes, sino que sembramos, cosechamos y también fabricamos herramientas y una inmensa o infinita gama de elementos que no sólo enriquecen la vida personal sino también la comunal. Y por “enriquecimiento” me refiero no sólo a la creación de cosas materiales sino inmateriales, tal como la música y, quizá hasta la risa y el amor.

    Y, al hablar de enriquecimiento, muchos, inmediatamente habrán pensado en el dinero. Pero, el dinero sólo es una de tantas representaciones de aquello que es “rico” o “sabroso”; tal como es rica la comida, la música, el arte cosas del mundo que hacemos nuestras. El dinero sólo es una forma que inventamos los humanos para ahorrar riquezas, ya sean físicas o abstractas. Como no podemos ahorrar lo pescado, vendemos lo que producimos de más, creando ahorro.

    Pero, el humano, como ser social que es, a través de la división del trabajo logra no sólo satisfacer sus propias necesidades, sino que va creando condiciones propicias para intercambios enriquecedores; llamémosle “mercado”. A todo ello, no perdamos de vista el que algunos se dedican a vilipendiar los términos: riqueza, mercado, enriquecimiento y otros en un afán ideológico contrario a la libertad comercial y en favor de un sistema centralizado que, supuestamente, subsana las deficiencias del mercado; argumentando que el mercado favorece a unos y perjudica a otros menos creativos.

    Y aunque sea cierto que unos son más capaces o productivos que otros. El problema es que el sistema centralizado que proponen es muchísimo más imperfecto que el mercado y destructivo de la libertad creativa. En tal sentido, acusan a unos de acaparar inmensas fortunas. Pero ¿acaso es mala la capacidad de ser más creativo y productivo? Quienes así piensan no entienden que los llamados “ricos” apenas usan una minúscula porción de su caudal para satisfacer sus necesidades personales; mientras que mucho más del 90% favorece a la sociedad en maneras que poco llegamos a ver o hasta comprender.

    No existe ni gobierno ni gobernante que pueda superar la capacidad productiva de todas esas personas o ciudadanos que son capaces de producir mucho más que cualquier gobierno. Más aún, los gobiernos no son medio de producción, sino que están para proteger los medios productivos. En este sentido es vital identificar y separar al creativo productivo del creativo depredador. El mundo está repleto de depredadores y la función de gobierno no es la de ser uno más de ellos.

    Son tantas las formas en que se da la depredación y una de las principales es a través de la prostitución del dinero papel; ese que ansían controlar los malos gobernantes para poder reproducirlo a su antojo en imprentas gubernamentales. Esto lo señaló el jesuita Juan de Mariana (1536 – 1624) en su obra, “De monetae mutatione”; o degradación de la moneda, perversidad que persiste hasta este día. Mariana fue denunciado por hacer alusiones a los ministros que modificaron el peso del oro moneda para financiar los gastos estatales que a menudo eran ímprobos.

    Semejante vileza no sólo produce una dislocación de los recursos productivos, tanto humanos como materiales, sino que conduce a males inflacionarios y malas inversiones. Y más aún, resulta en un promotor del sistema fiscal confiscatorio en oposición a la auténtica economía de dejar hacer. Cuando quien infla se hace llamar “autoridad”, se pone en movimiento una decadencia moral generalizada y clientelista.

    Luego de todo ello, se evapora la creación productiva y floree la depredación, dando lugar a ideologías de falso socialismo que presumen correcciones de arriba hacia abajo, negando hasta la misma propiedad de nuestros cuerpos que en adelante pasan a ser propiedad del estado.

  • México avanza para legalizar el consumo de cannabis y reducir su guerra contra las drogas

    Los legisladores mexicanos están cerca de aprobar una legalización que se espera catapulte el comercio de cannabis del país a un mercado de marihuana legal de 1000 millones de dólares.  Este hecho sucedió el pasado mes en el Congreso de México, con la aprobación de una ley integral de cannabis, que entre otras cosas, autoriza el consumo de cannabis para adultos, con 316 votos a favor y 127 en contra, mostrando un amplio margen hacia su aprobación.

    La prohibición del cannabis comenzó a desvanecerse en 2018, con el fallo de la Corte Suprema que la consideró inconstitucional y, reforzado en diciembre de 2018 con la elección de Andrés Manuel López Obrador, un partidario de la legislación sobre cannabis medicinal de su país. En 2019, el senador Julio Menchaca Salazar, del gobernante partido MORENA, presentó un proyecto de ley para legalizar el cannabis, y en marzo de 2020, tres comisiones del Senado en México, actuando juntas, aprobaron una legislación para legalizar todas las formas de cannabis.

    México , percibido como un enlace entre las sociedades angloamericana y latinoamericana, por la creciente influencia de México en EE.UU. y la influencia histórica de EE.UU. en la sociedad y el gobierno mexicanos, ya estrechamente relacionada con el cannabis, donde el año pasado México celebró el centenario de su prohibición, una prohibición que, en parte, se originó por una política influenciada por cosmovisiones racistas y conservadoras, que condujo a una guerra contra drogas que han tenido y tiene graves consecuencias en el país y mantiene inflado el sistema penitenciario de México.

    Según un estudio de 2016 del Senado mexicano, los cárteles en el país obtuvieron hasta 2 billones de dólares de las ventas de cannabis en los EE. UU., entre el 15% y el 26% de sus ingresos totales. Sin embargo, a medida que más estados de EE. UU. legalizan el cannabis, más recientemente, Nueva York, la importancia de la droga para los cárteles ha disminuido drásticamente.

    Este proyecto de Ley permitiría a los adultos, mayores de 18 años, fumar cannabis y elevar el umbral de posesión personal no punible de 5 a 28 gramos, comprados en tiendas autorizadas, y a los ciudadanos, con un permiso, cultivar hasta seis plantas por adulto u ocho por hogar, mientras que los agricultores podrán tener grandes cultivos, con priorización de los grupos indígenas y pequeños agricultores en un objetivo de equidad social. Sin embargo, los productores deben obtener un permiso del Consejo Nacional de Adicciones.

    Se espera que la ley regrese ahora al Senado, donde se confía que MORENA, el partido gobernante, tenga mayoría, se apruebe y luego se envíe al presidente de México, AMLO, para su aprobación final.

    «La prohibición no reduce las adicciones ni el crimen organizado; es lo contrario, se fortalece», dijo la senadora Patricia Mercado del Partido Movimiento Ciudadano.

    La ley no está libre de críticas, por su falta de umbral de THC (el principal compuesto psicoactivo del cannabis). Esta nueva Ley regularía el negocio desde el cultivo hasta la comercialización, no solo para fumar, sino también para otros productos de cannabis, como bebidas y dulces, permitiendo la «integración vertical» para que las empresas puedan recibir licencias para participar en todas las etapas del negocio, lo que podría dar como resultado que las grandes empresas tengan un poder de mercado significativo.

    Este todavía es un avance tímido en términos de despenalización de las drogas, pero seguramente un gran paso hacia la transformación del país, una vez más, en el mayor consumidor adulto de cannabis a nivel mundial, y abre la puerta a futuras discusiones que pueden promover la paz, el progreso y la equidad en la sociedad del país.

  • Nueva York un paso más cerca de legalizar el cannabis recreativo

    Los legisladores estatales finalizaron un acuerdo el jueves pasado para legalizar la marihuana recreativa en Nueva York, allanando el camino para una industria potencial de $ 4.2 mil millones que podría crear decenas de miles de empleos y convertirse en uno de los mercados más grandes del país.

    Al menos otros 14 estados ya permiten a los residentes comprar marihuana para uso recreativo, pero los esfuerzos anteriores de Nueva York para aprobar la marihuana habían fracasado en los últimos años. Los demócratas que ahora ejercen una mayoría a prueba de veto en la legislatura estatal han hecho de su aprobación una prioridad este año, y la administración del gobernador demócrata Andrew Cuomo ha estimado que la legalización podría eventualmente traer al estado alrededor de $ 350 millones anuales.

    El acuerdo se elaboró ​​con un enfoque intenso en hacer las paces en las comunidades afectadas por décadas de guerra contra las drogas. Millones de dólares en ingresos fiscales de las ventas de cannabis se reinvertirían en las comunidades minoritarias cada año, y el 50% de las licencias para cultivar y vender marihuana se reservaría para lo que se conoce como negocios de capital, que incluye a personas de comunidades afectadas de manera desproporcionada y pequeños agricultores. Tendrían acceso a préstamos, subvenciones y programas de incubadoras.

    La legislación entraría en vigor de inmediato si se aprueba, aunque las ventas no comenzarían tan temprano ya que Nueva York establece reglas y una junta de cannabis propuesta. El acuerdo permitiría la venta de marihuana recreativa a adultos mayores de 21 años y establecería un proceso de licencia para la entrega de productos de cannabis a los clientes.  A fines de 2022, los adultos en el estado podrían comprar cannabis en tiendas minoristas y también podrían probarlo en salas de degustación, similares a los lugares de cata de vinos. Los neoyorquinos individuales podrían cultivar hasta tres plantas maduras y tres inmaduras para consumo personal, y los gobiernos locales podrían optar por no participar en las ventas minoristas.

    “Mi objetivo al llevar a cabo esta legislación siempre ha sido poner fin a la aplicación racialmente dispar de la prohibición de la marihuana que ha afectado tanto a las comunidades de color en todo nuestro estado, y utilizar la ganancia económica inesperada de la legalización para ayudar a sanar y reparar esas mismas comunidades” , dijo la senadora Liz Krueger, patrocinadora del proyecto de ley y presidenta del comité de finanzas del Senado.

    Según la legislación propuesta, se crearía una Oficina de Gestión del Cannabis, que comprende una junta de 5 miembros encargada de regular y supervisar la industria naciente, incluido el establecimiento de protocolos de licencia para cultivadores, dispensarios y sitios de consumo.

    Todo el cannabis de uso adulto se someterá a pruebas de laboratorio antes de venderse a los consumidores. La oficina también establecería un impuesto sobre las ventas del 9%, un impuesto local del 4% y un impuesto adicional basado en el contenido de THC,  el ingrediente activo de la marihuana, que va desde 0,5 centavos por miligramo de flor hasta 3 centavos por miligramo de comestibles.

    Nueva York eliminaría las sanciones por posesión de menos de tres onzas de cannabis y eliminaría automáticamente los registros de personas con condenas anteriores por delitos relacionados con la marihuana que ya no serían penalizados. Eso es un paso más allá de la ley de 2019 que eliminó muchas condenas anteriores por posesión de marihuana y redujo la pena por posesión de pequeñas cantidades.

    Se estima que el mercado de cannabis recreativo de Nueva York tendrá un valor de $ 4.6 mil millones para 2023 y $ 5.8 mil millones para 2027, según un análisis reciente de la firma asesora MPG Consulting.

  • El salario mínimo legal golpea a los que menos tienen

    Como vengo neciamente repitiendo, el salario mínimo (SM) no sólo es fiel representación del intervencionismo gubernamental castrante sino un instrumento del estado profundo en su permanente afán de imponer la servidumbre a la población. Servidumbre que golpea más a los que menos capacidad de aguante tienen; entre los cuales están los desempleados, los del sector informal, y los pequeños y medianos empresarios y las poblaciones nativas ancestrales a las cuales se les dificulta la evolución cultural.

    En 1931 en los EE.UU. se sancionó la ley Davis-Bacon con el propósito de evitar que trabajadores negros del sur, no sindicalizados, le quitaran puestos de trabajo a los sindicalizados del norte. Los defensores del SM entendían muy bien algo que hoy día se nos escapa a la gran mayoría; y es que, a quienes se les aumentan los salarios por la vía de la ley y no del mercado, no necesariamente saldrán beneficiados a más largo plazo, ya que serán reemplazados por trabajadores más calificados que rindan al salario más alto. Por algo hoy día están siendo reemplazados por robots.

    Tampoco entienden que montar pequeñas empresas es inmenso reto; cosa que se les resbala a burrócratas gubernamentales que jamás han sido emprendedores. Y no perdamos de vista que esos pequeños emprendedores son el motor de una economía; es decir, que la economía depende de esas pequeñas y medianas empresas.

    En los EE.UU., los genios del nuevo desgobierno de supuestos “demócratas”, o liberales  que no creen en la libertad, o progresistas que son retrógradas, quieren imponer un salario mínimo de $15 la hora, cuando el mínimo federal anda por los $7.25; incremento casi del 100%. Ni se les pasa por mente que todo empleado que no rinde $15 la hora será sujeto de despido, particularmente en empresas pequeñas y medianas que están luchando por sobrevivir. Tampoco ven que los aumentos en los salarios se traducen en aumentos en los costos operativos que, a su vez, se traducen en aumentos de los precios o la quiebra de las empresas. O… puede que sí entiendan estas cosas y que por razones diabólicas quieren destruir el país para reconstruirlo a la Venezuela.

    En Panamá, siempre me ha dejado perplejo cómo las asociaciones del sector empresarial se sientan en una mesa llamada “tripartita” derrochando verborreas estériles que siempre terminan en desacuerdos de manera que la determinación final del SM queda en manos de gobernantes que deciden sobre bases de clientelismo político y no sobre bases de un auténtico interés social. Y hasta se me paran los pelos de punta al usar la frase “interés social”, dado que la misma es comúnmente mal usada como comodín diabólico.

    Debería ser más que obvio que con un aumento de precios se dará una disminución en la demanda; la cual, a su vez, repercutirá en una disminución en la producción. Esto se lo explicó a Obama el profesor George Reisman en el 2014, pero la razón económica no puede contra la corrupta razón politiquera. La única manera de lograr sanos aumentos en los salarios es logrando un aumento en la salud del mercado; lo cual no se logra con dementes mandatos centrales. En fin, ¿de qué sirve llegar a casa con más dinero si todos los precios suben? ¡Ha!, es que entonces el gobierno debe instaurar un “control de precios”; tal como lo establece y faculta el Artículo 284 de nuestra perversa constitución panameña.

    Resumiendo: Mientras más intervención socialistoide sufre una comunidad, más se dificulta el emprendimiento, a punto que ya no es posible determinar las causas del éxito o del fracaso y toda la actividad económica queda sumida en tinieblas politiqueras.

  • Crece la alarma ante la venta de certificados de vacunación falsos en la darknet

    El creciente interés en el desarrollo y uso de soluciones y certificados de pasaportes de vacunas Covid-19, diseñados para ayudar a los países bloqueados a reabrir sus economías, está atrayendo la atención de los ciberdelincuentes, y la documentación de Covid-19 falsificada ahora se vende abiertamente en los mercados clandestinos de la web, según un estudio de Check Point Research (CPR) de enero de este año.

    Los investigadores afirman que se vieron más de 1.200 anuncios de vacunas, con versiones falsificadas de las inyecciones Oxford-AstraZeneca y Chinese Sinopharm vendidas por $ 500 y de Johnson & Johnson y Sputnik por $ 600. Otros piratas informáticos estaban cobrando hasta $ 1,000 por dosis. Por su parte, los certificados de vacuna falsificados y los documentos de prueba negativos de Covid-19 están demostrando ser casi igual de lucrativos.

    CPR encontró certificados de vacunación gubernamentales falsos que pretendían ser documentos oficiales de los Centros para el Control de Enfermedades (CDC), donde el proveedor solo aceptaría pagos en Bitcoin como un medio para evitar el rastreo u otros que lo ofrecían en $ 150, mientras que las personas que desean eludir las regulaciones de viaje pueden comprar un resultado de prueba Covid-19 «negativo» en menos de media hora por tan solo $ 25.

    “La red oscura está en auge con la actividad relacionada con las vacunas Covid. Este no fue el caso cuando comenzamos a estudiar este tema en enero. En aquel entonces, solo vimos unos pocos cientos de anuncios de vacunas Moderna o Pfizer ”, dijo Oded Vanunu, jefe de investigación de vulnerabilidad de productos de CPR. Check Point dice que los anuncios de documentación de vacunación falsa han aumentado un 300% desde enero.

    Muchos de los sitios web relacionados con las vacunas pretenden representar a empresas farmacéuticas, como Pfizer y BioNTech, y supuestamente son un lugar donde las personas pueden registrarse para vacunarse. Un ejemplo descubierto pidió al usuario que iniciara sesión con sus credenciales de Office 365 para agregar su nombre a la lista de espera, entregando efectivamente las claves de la red corporativa del usuario a los ciberdelincuentes.

    «Los ciberdelincuentes buscan capitalizar el interés del público tanto para recibir la vacuna como para evitarla. Es imperativo que las personas comprendan que intentar obtener una vacuna, una tarjeta de vacunación o COVID-19 negativo por medios no oficiales es extremadamente riesgoso».

    En otro caso, se vio a un vendedor ejecutando incluso una oferta de «tres por dos» con resultados negativos de la prueba Covid-19, mientras que otros han automatizado sus servicios, requiriendo que el comprador simplemente ingrese sus datos en un formulario web.

    “Las personas que no han sido vacunadas y tratan de usar resultados falsos de pruebas de Covid o certificados de vacunas están dañando la lucha contra la enfermedad, y los piratas informáticos están más interesados ​​en su dinero, información e identidad para la explotación”, dijo.

    Los investigadores dicen que esperan que la actividad en torno a los documentos falsificados y las vacunas falsificadas aumente en los próximos meses, y advierten a las personas que no publiquen sus tarjetas de vacunas o los resultados negativos de la prueba COVID-19 en línea, ya que se están abriendo camino en la ‘red oscura’.

    En un intento por mantenerse a la vanguardia de la ley, los atacantes también crean constantemente nuevos sitios web para phishing relacionados con Covid. En el momento de la detección, casi el 25% de los sitios web de phishing tienen menos de un mes y la mayoría menos de un año.

    El rápido giro hacia las estafas relacionadas con las vacunas refleja el incremento de la actividad delictiva cibernética en torno al brote inicial de Covid-19 en la primavera de 2020, lo que demuestra una vez más cómo los actores malintencionados aprovecharán cualquier oportunidad para ganar dinero rápido. Consecuencias no deliberadas o previstas por los reguladores gubernamentales que pretenden controlar todos los aspectos de la acción humana. Y una vez más, fracasan y dan origen a mercados negros. Como siempre, una vez más.