Categoría: Politica y Actualidad

  • Creadores y depredadores

    Todos somos propietarios de nuestras vidas y de la vasija que la contiene, es decir, nuestro cuerpo; con lo cual surge la gran pregunta de si nuestro cuerpo es cosa contenida dentro de la vasija conocida como “cuerpo humano”. Pero dejemos eso allí ya que a dónde los quiero llevar hoy es a la definición o entendimiento de la diferencia del humano creador del bien y el depredador de miseria. Comencemos preguntándonos ¿cómo se mide la sana creatividad humana? Podría ser a través de una obra de arte, una sinfonía o, tal vez, su capacidad de producir riqueza y bienestar no sólo personal sino social. Las vacas, por ejemplo, se pasan la vida pastando y abonando la tierra con heno digerido; lo cual, de cierta manera es creativo, ya que enriquece el suelo y da vida a las plantas y árboles, cosa que hace inconscientemente.

    Por su parte, los humanos, para mantener el cuerpo que sustenta la vida también se apropian de las cosas del mundo, tal como la vaca se apropia de los pastos. Pero allí termina la analogía, ya que los humanos vamos mucho más allá y no sólo nos apropiamos de vegetales, animales, insectos y otras fuentes nutrientes, sino que sembramos, cosechamos y también fabricamos herramientas y una inmensa o infinita gama de elementos que no sólo enriquecen la vida personal sino también la comunal. Y por “enriquecimiento” me refiero no sólo a la creación de cosas materiales sino inmateriales, tal como la música y, quizá hasta la risa y el amor.

    Y, al hablar de enriquecimiento, muchos, inmediatamente habrán pensado en el dinero. Pero, el dinero sólo es una de tantas representaciones de aquello que es “rico” o “sabroso”; tal como es rica la comida, la música, el arte cosas del mundo que hacemos nuestras. El dinero sólo es una forma que inventamos los humanos para ahorrar riquezas, ya sean físicas o abstractas. Como no podemos ahorrar lo pescado, vendemos lo que producimos de más, creando ahorro.

    Pero, el humano, como ser social que es, a través de la división del trabajo logra no sólo satisfacer sus propias necesidades, sino que va creando condiciones propicias para intercambios enriquecedores; llamémosle “mercado”. A todo ello, no perdamos de vista el que algunos se dedican a vilipendiar los términos: riqueza, mercado, enriquecimiento y otros en un afán ideológico contrario a la libertad comercial y en favor de un sistema centralizado que, supuestamente, subsana las deficiencias del mercado; argumentando que el mercado favorece a unos y perjudica a otros menos creativos.

    Y aunque sea cierto que unos son más capaces o productivos que otros. El problema es que el sistema centralizado que proponen es muchísimo más imperfecto que el mercado y destructivo de la libertad creativa. En tal sentido, acusan a unos de acaparar inmensas fortunas. Pero ¿acaso es mala la capacidad de ser más creativo y productivo? Quienes así piensan no entienden que los llamados “ricos” apenas usan una minúscula porción de su caudal para satisfacer sus necesidades personales; mientras que mucho más del 90% favorece a la sociedad en maneras que poco llegamos a ver o hasta comprender.

    No existe ni gobierno ni gobernante que pueda superar la capacidad productiva de todas esas personas o ciudadanos que son capaces de producir mucho más que cualquier gobierno. Más aún, los gobiernos no son medio de producción, sino que están para proteger los medios productivos. En este sentido es vital identificar y separar al creativo productivo del creativo depredador. El mundo está repleto de depredadores y la función de gobierno no es la de ser uno más de ellos.

    Son tantas las formas en que se da la depredación y una de las principales es a través de la prostitución del dinero papel; ese que ansían controlar los malos gobernantes para poder reproducirlo a su antojo en imprentas gubernamentales. Esto lo señaló el jesuita Juan de Mariana (1536 – 1624) en su obra, “De monetae mutatione”; o degradación de la moneda, perversidad que persiste hasta este día. Mariana fue denunciado por hacer alusiones a los ministros que modificaron el peso del oro moneda para financiar los gastos estatales que a menudo eran ímprobos.

    Semejante vileza no sólo produce una dislocación de los recursos productivos, tanto humanos como materiales, sino que conduce a males inflacionarios y malas inversiones. Y más aún, resulta en un promotor del sistema fiscal confiscatorio en oposición a la auténtica economía de dejar hacer. Cuando quien infla se hace llamar “autoridad”, se pone en movimiento una decadencia moral generalizada y clientelista.

    Luego de todo ello, se evapora la creación productiva y floree la depredación, dando lugar a ideologías de falso socialismo que presumen correcciones de arriba hacia abajo, negando hasta la misma propiedad de nuestros cuerpos que en adelante pasan a ser propiedad del estado.

  • México avanza para legalizar el consumo de cannabis y reducir su guerra contra las drogas

    Los legisladores mexicanos están cerca de aprobar una legalización que se espera catapulte el comercio de cannabis del país a un mercado de marihuana legal de 1000 millones de dólares.  Este hecho sucedió el pasado mes en el Congreso de México, con la aprobación de una ley integral de cannabis, que entre otras cosas, autoriza el consumo de cannabis para adultos, con 316 votos a favor y 127 en contra, mostrando un amplio margen hacia su aprobación.

    La prohibición del cannabis comenzó a desvanecerse en 2018, con el fallo de la Corte Suprema que la consideró inconstitucional y, reforzado en diciembre de 2018 con la elección de Andrés Manuel López Obrador, un partidario de la legislación sobre cannabis medicinal de su país. En 2019, el senador Julio Menchaca Salazar, del gobernante partido MORENA, presentó un proyecto de ley para legalizar el cannabis, y en marzo de 2020, tres comisiones del Senado en México, actuando juntas, aprobaron una legislación para legalizar todas las formas de cannabis.

    México , percibido como un enlace entre las sociedades angloamericana y latinoamericana, por la creciente influencia de México en EE.UU. y la influencia histórica de EE.UU. en la sociedad y el gobierno mexicanos, ya estrechamente relacionada con el cannabis, donde el año pasado México celebró el centenario de su prohibición, una prohibición que, en parte, se originó por una política influenciada por cosmovisiones racistas y conservadoras, que condujo a una guerra contra drogas que han tenido y tiene graves consecuencias en el país y mantiene inflado el sistema penitenciario de México.

    Según un estudio de 2016 del Senado mexicano, los cárteles en el país obtuvieron hasta 2 billones de dólares de las ventas de cannabis en los EE. UU., entre el 15% y el 26% de sus ingresos totales. Sin embargo, a medida que más estados de EE. UU. legalizan el cannabis, más recientemente, Nueva York, la importancia de la droga para los cárteles ha disminuido drásticamente.

    Este proyecto de Ley permitiría a los adultos, mayores de 18 años, fumar cannabis y elevar el umbral de posesión personal no punible de 5 a 28 gramos, comprados en tiendas autorizadas, y a los ciudadanos, con un permiso, cultivar hasta seis plantas por adulto u ocho por hogar, mientras que los agricultores podrán tener grandes cultivos, con priorización de los grupos indígenas y pequeños agricultores en un objetivo de equidad social. Sin embargo, los productores deben obtener un permiso del Consejo Nacional de Adicciones.

    Se espera que la ley regrese ahora al Senado, donde se confía que MORENA, el partido gobernante, tenga mayoría, se apruebe y luego se envíe al presidente de México, AMLO, para su aprobación final.

    «La prohibición no reduce las adicciones ni el crimen organizado; es lo contrario, se fortalece», dijo la senadora Patricia Mercado del Partido Movimiento Ciudadano.

    La ley no está libre de críticas, por su falta de umbral de THC (el principal compuesto psicoactivo del cannabis). Esta nueva Ley regularía el negocio desde el cultivo hasta la comercialización, no solo para fumar, sino también para otros productos de cannabis, como bebidas y dulces, permitiendo la «integración vertical» para que las empresas puedan recibir licencias para participar en todas las etapas del negocio, lo que podría dar como resultado que las grandes empresas tengan un poder de mercado significativo.

    Este todavía es un avance tímido en términos de despenalización de las drogas, pero seguramente un gran paso hacia la transformación del país, una vez más, en el mayor consumidor adulto de cannabis a nivel mundial, y abre la puerta a futuras discusiones que pueden promover la paz, el progreso y la equidad en la sociedad del país.

  • Nueva York un paso más cerca de legalizar el cannabis recreativo

    Los legisladores estatales finalizaron un acuerdo el jueves pasado para legalizar la marihuana recreativa en Nueva York, allanando el camino para una industria potencial de $ 4.2 mil millones que podría crear decenas de miles de empleos y convertirse en uno de los mercados más grandes del país.

    Al menos otros 14 estados ya permiten a los residentes comprar marihuana para uso recreativo, pero los esfuerzos anteriores de Nueva York para aprobar la marihuana habían fracasado en los últimos años. Los demócratas que ahora ejercen una mayoría a prueba de veto en la legislatura estatal han hecho de su aprobación una prioridad este año, y la administración del gobernador demócrata Andrew Cuomo ha estimado que la legalización podría eventualmente traer al estado alrededor de $ 350 millones anuales.

    El acuerdo se elaboró ​​con un enfoque intenso en hacer las paces en las comunidades afectadas por décadas de guerra contra las drogas. Millones de dólares en ingresos fiscales de las ventas de cannabis se reinvertirían en las comunidades minoritarias cada año, y el 50% de las licencias para cultivar y vender marihuana se reservaría para lo que se conoce como negocios de capital, que incluye a personas de comunidades afectadas de manera desproporcionada y pequeños agricultores. Tendrían acceso a préstamos, subvenciones y programas de incubadoras.

    La legislación entraría en vigor de inmediato si se aprueba, aunque las ventas no comenzarían tan temprano ya que Nueva York establece reglas y una junta de cannabis propuesta. El acuerdo permitiría la venta de marihuana recreativa a adultos mayores de 21 años y establecería un proceso de licencia para la entrega de productos de cannabis a los clientes.  A fines de 2022, los adultos en el estado podrían comprar cannabis en tiendas minoristas y también podrían probarlo en salas de degustación, similares a los lugares de cata de vinos. Los neoyorquinos individuales podrían cultivar hasta tres plantas maduras y tres inmaduras para consumo personal, y los gobiernos locales podrían optar por no participar en las ventas minoristas.

    “Mi objetivo al llevar a cabo esta legislación siempre ha sido poner fin a la aplicación racialmente dispar de la prohibición de la marihuana que ha afectado tanto a las comunidades de color en todo nuestro estado, y utilizar la ganancia económica inesperada de la legalización para ayudar a sanar y reparar esas mismas comunidades” , dijo la senadora Liz Krueger, patrocinadora del proyecto de ley y presidenta del comité de finanzas del Senado.

    Según la legislación propuesta, se crearía una Oficina de Gestión del Cannabis, que comprende una junta de 5 miembros encargada de regular y supervisar la industria naciente, incluido el establecimiento de protocolos de licencia para cultivadores, dispensarios y sitios de consumo.

    Todo el cannabis de uso adulto se someterá a pruebas de laboratorio antes de venderse a los consumidores. La oficina también establecería un impuesto sobre las ventas del 9%, un impuesto local del 4% y un impuesto adicional basado en el contenido de THC,  el ingrediente activo de la marihuana, que va desde 0,5 centavos por miligramo de flor hasta 3 centavos por miligramo de comestibles.

    Nueva York eliminaría las sanciones por posesión de menos de tres onzas de cannabis y eliminaría automáticamente los registros de personas con condenas anteriores por delitos relacionados con la marihuana que ya no serían penalizados. Eso es un paso más allá de la ley de 2019 que eliminó muchas condenas anteriores por posesión de marihuana y redujo la pena por posesión de pequeñas cantidades.

    Se estima que el mercado de cannabis recreativo de Nueva York tendrá un valor de $ 4.6 mil millones para 2023 y $ 5.8 mil millones para 2027, según un análisis reciente de la firma asesora MPG Consulting.

  • El salario mínimo legal golpea a los que menos tienen

    Como vengo neciamente repitiendo, el salario mínimo (SM) no sólo es fiel representación del intervencionismo gubernamental castrante sino un instrumento del estado profundo en su permanente afán de imponer la servidumbre a la población. Servidumbre que golpea más a los que menos capacidad de aguante tienen; entre los cuales están los desempleados, los del sector informal, y los pequeños y medianos empresarios y las poblaciones nativas ancestrales a las cuales se les dificulta la evolución cultural.

    En 1931 en los EE.UU. se sancionó la ley Davis-Bacon con el propósito de evitar que trabajadores negros del sur, no sindicalizados, le quitaran puestos de trabajo a los sindicalizados del norte. Los defensores del SM entendían muy bien algo que hoy día se nos escapa a la gran mayoría; y es que, a quienes se les aumentan los salarios por la vía de la ley y no del mercado, no necesariamente saldrán beneficiados a más largo plazo, ya que serán reemplazados por trabajadores más calificados que rindan al salario más alto. Por algo hoy día están siendo reemplazados por robots.

    Tampoco entienden que montar pequeñas empresas es inmenso reto; cosa que se les resbala a burrócratas gubernamentales que jamás han sido emprendedores. Y no perdamos de vista que esos pequeños emprendedores son el motor de una economía; es decir, que la economía depende de esas pequeñas y medianas empresas.

    En los EE.UU., los genios del nuevo desgobierno de supuestos “demócratas”, o liberales  que no creen en la libertad, o progresistas que son retrógradas, quieren imponer un salario mínimo de $15 la hora, cuando el mínimo federal anda por los $7.25; incremento casi del 100%. Ni se les pasa por mente que todo empleado que no rinde $15 la hora será sujeto de despido, particularmente en empresas pequeñas y medianas que están luchando por sobrevivir. Tampoco ven que los aumentos en los salarios se traducen en aumentos en los costos operativos que, a su vez, se traducen en aumentos de los precios o la quiebra de las empresas. O… puede que sí entiendan estas cosas y que por razones diabólicas quieren destruir el país para reconstruirlo a la Venezuela.

    En Panamá, siempre me ha dejado perplejo cómo las asociaciones del sector empresarial se sientan en una mesa llamada “tripartita” derrochando verborreas estériles que siempre terminan en desacuerdos de manera que la determinación final del SM queda en manos de gobernantes que deciden sobre bases de clientelismo político y no sobre bases de un auténtico interés social. Y hasta se me paran los pelos de punta al usar la frase “interés social”, dado que la misma es comúnmente mal usada como comodín diabólico.

    Debería ser más que obvio que con un aumento de precios se dará una disminución en la demanda; la cual, a su vez, repercutirá en una disminución en la producción. Esto se lo explicó a Obama el profesor George Reisman en el 2014, pero la razón económica no puede contra la corrupta razón politiquera. La única manera de lograr sanos aumentos en los salarios es logrando un aumento en la salud del mercado; lo cual no se logra con dementes mandatos centrales. En fin, ¿de qué sirve llegar a casa con más dinero si todos los precios suben? ¡Ha!, es que entonces el gobierno debe instaurar un “control de precios”; tal como lo establece y faculta el Artículo 284 de nuestra perversa constitución panameña.

    Resumiendo: Mientras más intervención socialistoide sufre una comunidad, más se dificulta el emprendimiento, a punto que ya no es posible determinar las causas del éxito o del fracaso y toda la actividad económica queda sumida en tinieblas politiqueras.

  • Crece la alarma ante la venta de certificados de vacunación falsos en la darknet

    El creciente interés en el desarrollo y uso de soluciones y certificados de pasaportes de vacunas Covid-19, diseñados para ayudar a los países bloqueados a reabrir sus economías, está atrayendo la atención de los ciberdelincuentes, y la documentación de Covid-19 falsificada ahora se vende abiertamente en los mercados clandestinos de la web, según un estudio de Check Point Research (CPR) de enero de este año.

    Los investigadores afirman que se vieron más de 1.200 anuncios de vacunas, con versiones falsificadas de las inyecciones Oxford-AstraZeneca y Chinese Sinopharm vendidas por $ 500 y de Johnson & Johnson y Sputnik por $ 600. Otros piratas informáticos estaban cobrando hasta $ 1,000 por dosis. Por su parte, los certificados de vacuna falsificados y los documentos de prueba negativos de Covid-19 están demostrando ser casi igual de lucrativos.

    CPR encontró certificados de vacunación gubernamentales falsos que pretendían ser documentos oficiales de los Centros para el Control de Enfermedades (CDC), donde el proveedor solo aceptaría pagos en Bitcoin como un medio para evitar el rastreo u otros que lo ofrecían en $ 150, mientras que las personas que desean eludir las regulaciones de viaje pueden comprar un resultado de prueba Covid-19 «negativo» en menos de media hora por tan solo $ 25.

    “La red oscura está en auge con la actividad relacionada con las vacunas Covid. Este no fue el caso cuando comenzamos a estudiar este tema en enero. En aquel entonces, solo vimos unos pocos cientos de anuncios de vacunas Moderna o Pfizer ”, dijo Oded Vanunu, jefe de investigación de vulnerabilidad de productos de CPR. Check Point dice que los anuncios de documentación de vacunación falsa han aumentado un 300% desde enero.

    Muchos de los sitios web relacionados con las vacunas pretenden representar a empresas farmacéuticas, como Pfizer y BioNTech, y supuestamente son un lugar donde las personas pueden registrarse para vacunarse. Un ejemplo descubierto pidió al usuario que iniciara sesión con sus credenciales de Office 365 para agregar su nombre a la lista de espera, entregando efectivamente las claves de la red corporativa del usuario a los ciberdelincuentes.

    «Los ciberdelincuentes buscan capitalizar el interés del público tanto para recibir la vacuna como para evitarla. Es imperativo que las personas comprendan que intentar obtener una vacuna, una tarjeta de vacunación o COVID-19 negativo por medios no oficiales es extremadamente riesgoso».

    En otro caso, se vio a un vendedor ejecutando incluso una oferta de «tres por dos» con resultados negativos de la prueba Covid-19, mientras que otros han automatizado sus servicios, requiriendo que el comprador simplemente ingrese sus datos en un formulario web.

    “Las personas que no han sido vacunadas y tratan de usar resultados falsos de pruebas de Covid o certificados de vacunas están dañando la lucha contra la enfermedad, y los piratas informáticos están más interesados ​​en su dinero, información e identidad para la explotación”, dijo.

    Los investigadores dicen que esperan que la actividad en torno a los documentos falsificados y las vacunas falsificadas aumente en los próximos meses, y advierten a las personas que no publiquen sus tarjetas de vacunas o los resultados negativos de la prueba COVID-19 en línea, ya que se están abriendo camino en la ‘red oscura’.

    En un intento por mantenerse a la vanguardia de la ley, los atacantes también crean constantemente nuevos sitios web para phishing relacionados con Covid. En el momento de la detección, casi el 25% de los sitios web de phishing tienen menos de un mes y la mayoría menos de un año.

    El rápido giro hacia las estafas relacionadas con las vacunas refleja el incremento de la actividad delictiva cibernética en torno al brote inicial de Covid-19 en la primavera de 2020, lo que demuestra una vez más cómo los actores malintencionados aprovecharán cualquier oportunidad para ganar dinero rápido. Consecuencias no deliberadas o previstas por los reguladores gubernamentales que pretenden controlar todos los aspectos de la acción humana. Y una vez más, fracasan y dan origen a mercados negros. Como siempre, una vez más.

  • Congresistas de EE.UU. interrogan a jefes de gigantes tecnológicos, piden reformas

    Los políticos acusaron a Facebook, Twitter y Google de alimentar ideologías extremistas.

    Por Voz de América – Redacción

    WASHINGTON DC – Legisladores del la Cámara de Representantes estadounidense interrogaron el jueves a los directores de las principales compañías tecnológicas (Facebook, Google y Twitter) del país, y les acusaron de no hacer lo suficiente para evitar la desinformación, por lo que insistieron en regular las prácticas de las empresas de internet.

    “Su modelo de negocios se ha convertido en el problema y se acabó la era de la autorregulación, es hora de legislar para hacerlos responsables”, sentenció el congresista Mike Pallone en una audiencia en la que los directores ejecutivos de estas tres compañías participaron de manera virtual.

    Es la primera vez que Mark Zuckberger (Facebook), Jack Dorsey (Twitter) y Sundar Pichai (Google) testifican frente al Congreso desde el asalto al Capitolio por parte de seguidores del expresidente Donald Trump. Los legisladores culparon a los empresarios de alimentar las ideologías extremistas que llevaron a los disturbios y de agravar la división en el país.

    «Su modelo de negocios se ha convertido en el problema y se acabó la era de la autorregulación». Mike Pallone, congresista de EE. UU.

    “El ataque y el movimiento que lo motivó comenzó y fue alimentado por sus plataformas”, señaló el congresista Michael Doyle.

    Ante la pregunta de si ellos consideraban que las redes sociales tuvieron o no responsabilidad de los ataques, solo el CEO de Twitter respondió que sí. El director de Alphabet, la compañía matriz de Google, sostuvo que se trataba de una pregunta compleja pero que la compañía tenía cierto tipo de responsabilidad.

    Por su parte, Zuckerberg evadió la respuesta y culpó directamente al exmandatario republicano y a los insurrectos que se tomaron el edificio del Congreso. “Creo que el expresidente debe responsabilizarse por sus palabras”, dijo el jefe de Facebook.

    Los legisladores del Congreso de EE.UU. han intentado por varios años imponer legislación que regule a las compañías tecnológicas, a quienes acusan de promover desinformación, ideologías extremistas y, en el caso de Facebook, de mantener un monopolio sobre el mercado.

    Con respecto a la libertad de expresión y el contenido que se publica en redes sociales, el debate en el Capitolio se centra en la sección 230 de la ley de Decencia en la Comunicación, que evita que las compañías tecnológicas sean responsables legalmente de los contenidos de los usuarios. Los congresistas están presionando por reformar esa ley.

    El CEO de Facebook presentó en la audiencia una propuesta para modificar la legislación, en la que las compañías podrían tener inmunidad legal respecto a lo que los usuarios publiquen sólo si se adhieren a políticas que permitan eliminar material dañino. Tanto Dorsey como Pichai vieron con buenos ojos la propuesta, agregando que debe ser pulida.

  • Restricciones a los medios en pandemia han limitado el acceso a la información

    Por Maria Elena Little Endara

    Las medidas de emergencia introducidas durante la pandemia de coronavirus dieron como resultado un aumento en los arrestos por ‘noticias falsas’, a los periodistas se les negó el acceso a reuniones informativas o funcionarios de salud y se bloquearon sitios web de noticias, alegan expertos en derechos de los medios.

    Un año después de que la Organización Mundial de la Salud declarara una pandemia mundial, los periodistas de varios países todavía sienten el impacto de las leyes y regulaciones mientras los gobiernos buscan controlar la narrativa o silenciar los informes críticos.

    Los grupos de derechos de los medios sostienen que las restricciones han negado a los ciudadanos el acceso a noticias e información.

    ‘La pandemia presenta una grave amenaza para la libertad de prensa, en un momento en que la difusión de información real y fáctica es vital para la vida de las personas’, dijo a la VOA Amy Slipowitz, directora de investigación del informe anual ‘Freedom in the World’ de Freedom House. ‘Los periodistas han sido objeto de arrestos, violencia e intimidación, y los gobiernos han ejercido control sobre el contenido’.

    En su informe de 2020, “Democracy under Lockdown”, Freedom House descubrió que 91 de 192 países impusieron algún tipo de restricción a los medios como parte de su respuesta oficial a la pandemia.

    Se introdujeron leyes y medidas para tratar de proteger y promover la seguridad, pero en varios países las regulaciones se utilizaron para restringir o acosar a los medios de comunicación.

    El Instituto de Prensa Internacional (IPI) con sede en Viena descubrió que las medidas de emergencia a menudo incluían disposiciones destinadas a combatir las ‘noticias falsas’ que se utilizaban para encarcelar o limitar la libertad de expresión.

    “Algunos gobiernos, especialmente los autoritarios, aparentemente creen que la crisis de salud requiere limitar la libertad de prensa y la libertad de expresión. La verdad es lo contrario: la crisis de salud ha hecho que la libertad de prensa sea más importante que nunca ”, dijo a la VOA Scott Griffen, subdirector del IPI.

    “El tremendo impacto y los cambios que hemos visto en tantas partes de nuestra sociedad hacen que sea esencial que se permita al periodismo desempeñar su función de guardián”, dijo Griffen.

    Todavía se están introduciendo nuevas regulaciones un año después de la pandemia. Malasia a principios de este mes utilizó poderes ampliados en virtud de las leyes de emergencia para imponer penas más duras por lo que el gobierno considera noticias falsas, incluidas penas de cárcel de hasta tres años.

    Esas leyes ‘pretenden combatir la desinformación pero, en muchos casos, en realidad tratan de reprimir el discurso crítico’, dijo Griffen.

    La pandemia ha dado a los regímenes autoritarios licencia para tomar medidas enérgicas contra la disidencia y los críticos, dijo el Comité para la Protección de los Periodistas (CPJ) con sede en Nueva York.

    «Los países con antecedentes deficientes en materia de libertad de prensa como China, Egipto y Turquía están ciertamente a la vanguardia cuando se trata de países que han hecho todo lo posible por acabar con el periodismo», dijo a la VOA Courtney Radsch, directora de defensa del CPJ.

    Las autoridades tomaron represalias contra los reporteros solo por hacer su trabajo y crearon condiciones que hicieron que la cobertura fuera «casi imposible», dijo Radsch, y agregó: «[Estos países] lideran el mundo en el encarcelamiento de periodistas, utilizan las leyes de salud pública o de emergencia como armas y ponen a periodistas encarcelados en riesgo mortal «.

    En su censo de 2020 de periodistas encarcelados a nivel mundial, el grupo de libertad de prensa registró un récord de 274 tras las rejas, incluidos varios arrestados por su cobertura de la pandemia. Al menos dos murieron por COVID-19, encontró el CPJ.

    El CPJ se encuentra entre los medios de comunicación y los grupos de derechos humanos que han pedido a los gobiernos que liberen a periodistas y presos políticos de los encierros o custodias carcelarias, debido a los mayores riesgos para la salud del COVID-19.

    «Nos gustaría ver a todos los periodistas liberados de prisión, donde el coronavirus podría equivaler a una sentencia de muerte», dijo Radsch, y agregó que el CPJ también aboga por «la revocación de la legislación opresiva y la puesta en marcha de salvaguardias para los periodistas que están en la primera línea de la pandemia «.

    Datos de la Pandemia

    Durante el año pasado, el IPI rastreó más de 600 violaciones a la libertad de prensa relacionadas con COVID 19, incluidos arrestos por acusaciones de noticias falsas, bloqueo de sitios web y periodistas restringidos de asistir a conferencias de prensa o hablar con funcionarios de salud.

    «Las acciones del gobierno chino para tomar medidas enérgicas contra los periodistas ciudadanos que estuvieron entre los primeros en informar sobre el virus y advertir sobre su impacto no pueden olvidarse», dijo Griffen. «[Pero] varios otros países se han destacado en términos de su respuesta de mano dura al escrutinio periodístico».

    India, con 84 casos de periodistas llevados para interrogarlos o acusados ​​por la cobertura relacionada con COVID, encabezó el rastreador de libertad de prensa del IPI, pero Griffen dijo que Rusia también amplió las leyes de «noticias falsas» para apuntar a los informes críticos y Zimbabwe se destacó con uno de los peores índices en África, con varios arrestos, incluido el periodista de investigación Hopewell Chin’ono.

    El acceso limitado a la información y el bloqueo de sitios web fueron los mayores problemas en América Latina, donde Venezuela fue el país más restrictivo, y el IPI documentó 66 violaciones.

    Slipowitz, de Freedom House, dijo que las políticas restrictivas dirigidas a los medios de comunicación «se sintieron más agudamente en las democracias en lucha y en los estados altamente represivos».

    FILE - A pro-democracy activist holds placards with the picture of Chinese citizen journalist Zhang Zhan outside the Chinese central government's liaison office, in Hong Kong, Dec. 28, 2020

    Los casos que se destacaron para ella incluyeron a China en diciembre que sentenció a la periodista ciudadana Zhang Zhan a cuatro años de prisión por sus reportajes desde Wuhan, y Egipto expulsando a una reportera del medio británico The Guardian, debido a la cobertura crítica de la respuesta del gobierno a la pandemia.

    Los grupos de derechos humanos esperan señales de que las leyes represivas introducidas como parte de las medidas de emergencia serán revocadas.

    “El IPI dijo desde el principio que cualquier restricción o interferencia con los derechos de los periodistas debía ser proporcionada, necesaria y limitada en el tiempo”, dijo Griffen. «Nos preocupa que se mantengan las nuevas formas de injerencia en la libertad de expresión introducidas durante la pandemia».

  • Singapur, Helsinki y Zúrich triunfan en el índice global de ciudades inteligentes, mientras que Latinoamérica queda rezagada

    El Instituto para el Desarrollo de la Gestión, en colaboración con la Universidad de Tecnología y Diseño de Singapur (SUTD), ha publicado el Índice de ciudades inteligentes 2020, con hallazgos clave sobre cómo la tecnología está jugando un papel en la era COVID-19 de una manera que probablemente le hará permanecer.

    Singapur, Helsinki y Zúrich han encabezado el índice de ciudades inteligentes 2020, en un año en el que muchas ciudades europeas cayeron en la clasificación. Otros en la lista de los 10 principales incluyen Auckland (4), Oslo (5), Copenhague (6), Ginebra (7), Taipei City (8), Ámsterdam (9) y Nueva York en el 10º lugar.

    Las clasificaciones de este año también destacan cómo los países están desarrollando fuertes “segundas ciudades” más allá de su capital. En la clasificación de 2020, en España, Bilbao obtiene mejores resultados que Madrid, y en UK, Birmingham este año saltó 12 posiciones mientras que Londres mejoró solo cinco.

    El Índice 2020 clasificó 109 ciudades, 7 más que en la edición inaugural del año pasado, utilizando datos económicos y tecnológicos, junto con las percepciones de los ciudadanos sobre lo “inteligentes” que eran sus ciudades en cinco áreas clave: salud y seguridad, movilidad, actividades, oportunidades y gobernanza. La puntuación final de cada ciudad se calculó utilizando las percepciones de los dos últimos años de la encuesta.

    El índice monitorea el desarrollo real de las ciudades inteligentes en todas partes del mundo, y luego extrae lecciones estratégicas de lo que funciona y lo que no, ofreciendo información de uso potencial a una amplia gama de espectadores, desde analistas hasta oficiales del gobierno. «El Índice de ciudades inteligentes de este año sugiere que las ciudades que han podido combinar tecnologías, liderazgo y una cultura sólida de ‘vivir y actuar juntos’ deberían poder resistir mejor los efectos más dañinos de la crisis».

    «Por supuesto, es demasiado pronto para extraer las lecciones finales de COVID», dijo Bruno Lanvin, presidente de IMD SCO. “Sin embargo, está claro que estamos en una coyuntura crítica, donde la crisis de salud aún nos acompaña mucho, mientras que la crisis económica y social que conllevará apenas ha comenzado”.

    Los comentarios de Lanvin se refieren a una correlación entre las ciudades más inteligentes y las que manejan mejor la pandemia. Las ciudades muestran enfoques tecnológicos cada vez diferentes y la gestión de la pandemia se está convirtiendo cada vez más en una cuestión de política local. Las ciudades inteligentes tienen alguna defensa contra las pandemias. “Aquellos con mejor tecnología manejan mejor la pandemia”, dijo el profesor Arturo Bris, Director del Centro de Competitividad Mundial de IMD. Subrayó que si bien las ciudades inteligentes no son la solución, la tecnología ciertamente ayuda.

    En ese contexto, pese a que Latinoamérica es la región con mayor concentración poblacional urbana (80% de sus habitantes viven en ciudades), también es una de las más rezagadas en lo que a ciudad inteligente se refiere. La ciudad que más ha avanzado en este ámbito es Medellín en el puesto 72, seguida de Buenos Aires (88), Mexico City (90), Santiago de Chile (91), y Bogotá (92). Solo las 2 ciudades colombianas han mejorado sus puesto en el ranking en comparación con el año anterior.

    Los autores explicaron cómo si se agrega WIFI gratuito a una ciudad como Medellín (subió 19 lugares en el ranking este año), la percepción de los ciudadanos sobre un cambio en su calidad de vida a través de la tecnología será considerable. Sin embargo, en una ciudad ya muy desarrollada como Zúrich, medallista de plata, hay poco que mejorar, por lo que hay mucho que hacer para cambiar las percepciones.

    Sin duda, uno de los principales obstáculos en la región latinoamericana es el atraso tecnológico en los servicios públicos, uno de los sectores que hace una mayor contribución a la creación de ciudades inteligentes.

    Aunque ciertamente ha habido avances relevantes en materia de infraestructura que han permitido ampliar la cobertura en la región, muchos de los proveedores de servicios públicos se han quedado estancados en el pasado, con tecnologías obsoletas que nos les permiten mejorar su servicio al cliente ni evolucionar para adaptarse a las nuevas dinámicas, repercutiendo en la eficiencia de los servicios que prestan, y generando un efecto adverso para la sostenibilidad de los centros urbanos y la calidad de vida de sus habitantes.

    De ahí la necesidad imperiosa de digitalizar la operación de los proveedores de servicios públicos como energía eléctrica y agua potable, con una renovación de los procesos del ciclo comercial para soportar nuevos modelos de negocio, la transformación en organizaciones centradas en el cliente y la incorporación de tecnologías como los dispositivos de medición inteligente.

    Las ciudades que lideran este índice han logrado combinar tecnología y liderazgo para afrontar los retos de esta crisis sanitaria global. El contexto actual plantea una oportunidad única para el sector de servicios públicos en nuestra región para convertirse en un eje en la transición hacia ciudades inteligentes implementando tecnología orientada a responder a los retos presentes y contribuir a la sostenibilidad económica, social y ambiental.

    Lastimosamente, Panamá, no logra ingresar a este índice, por lo que el reto hacia adelante es hacer eficientes a los procesos del sector público para luego aplicarles la tecnología adecuada. Sólo con esta metodología, posiblemente en un futuro cercano podamos aspirar a ingresar al conjunto global de ciudades inteligentes, las más apetecibles para invertir y trabajar.

  • Cuando la convicción moral manda

    A menudo leo cosas que no encuentro mejor forma de expresarlas y en esta ocasión cito una de ellas: “Para ser un economista con integridad significa el tener que decir cosas que la gente no quiere escuchar y especialmente el decir cosas que el gobierno no quiere que se digan.” Llewellyn H. Rockwell Jr.

    Llewellyn H. Rockewell Jr., es el fundador del Instituto Mises, dedicado a la defensa y promoción del sagrado derecho de albedrío engendrado en la misma Creación. En especial, el Instituto celebra la vida y obra de Ludwig Heinrich Edler von Mises (1881-1973) En esencia, el legado que nos dejó Mises fue el sostener que la única política económica viable para la humanidad era la de dejar hacer; mientras que los gobiernos se limitasen al cuido de la vida y la propiedad, dentro de sus territorios.

    Y digo o escribo sobre estas cosas ya que si algo he aprendido con los años es que se aprende ejercitando tanto el cuerpo como la mente. Y la mejor forma de ejercitar es con la repetición; esa que permite ir descubriendo nuevas maneras y formas de ver la realidad y la verdad. Es por ello que comparto con mis amistades en la «Cara del Libro», de manera insistente, una revisión de los principios de libertad sin los cuales la humanidad sería retrógrada; como en buena medida lo está siendo en manos de quienes desdeñan la libertad de sus prójimos.

    En estos días un amigo economista me comenta sobre el malandar económico, que en realidad es social, en el que deambulamos como ciegos en pantano, con lo cual algunos nos preguntamos: “¿Cómo diablos fue que nos metimos en semejante situación?” Y Rockwell nos lo aclara recordando las advertencias de Frédéric Bastiat, que hasta Omar Torrijos las reiteró a su manera, y que el partido de turno parece despreciar. Hablo de andar no sólo con luces cortas sino también con las largas. Los economistas de gobierno que no pueden ver aquello que subyace al intervencionismo estatal, ese que estamos viviendo en Panamá, harían bien en ganarse la vida limpiando parabrisas de autos en las calles y no haciendo ver que gobiernan.

    La economía no es asunto de numeritos sino de acción humana. Es decir, que se trata sobre lo que hace la gente, por qué lo hacen y cómo lo hacen; cosa que hasta la maligna constitución que sufrimos lo dicen en su Artículo 282, antes de contradecirse arrastradamente a la dictadura que sufrimos: “El ejercicio de las actividades económicas corresponde primordialmente a los particulares; pero el estado las orientará, dirigirá, reglamentará, reemplazará o creará…” Oda a Mario Moreno, alias Cantinflas. O sea, la economía es asunto de los particulares, pero «yo estado», hago lo que me viene en ganas con ella. Y… ¿aún no entendemos por que andamos a ciegas en el pantano de la corruptela institucional?

    Un ejemplo alegórico es el de los tsunamis, que cuando la marea se retrae súbitamente, muchos se van a la playa a retozar y recoger caracoles que se quedaron varados. ¿Cómo es que no ven lo raro de una marea que se vacía súbitamente? Es la marejada destructiva que la recoge antes de embestir.

    ¿Y qué mejor ejemplo de la acción estatal descarriada que aquella que leía en Facebook ocurrió en El Valle de Antón? Que, luego de casi un año de retraída la actividad económica el fin de semana se desata una oleada de turismo interno que reboza los restaurantes y tiendas. ¿Y cómo reacciona es sistema centralizado de luces cortas o putrefactas? Manda una oleada de burrócratas auditores: sanidad, trabajo, seguridad social, y tal, con el propósito de que no los ignoren; pues no hay peor que ser ignorado. Es cierto, para quienes andan con luces cortas. Pero como nos dijo el 2 veces primer ministro de Estonia Mart Laar cuando nos visitó en Panamá: “El mejor gobierno es como el sistema de aguas negras: Sabes que está allí, pero no lo tenemos que ver ni oler.”

  • Las embajadas del diablo: los Estados

    El Instituto de Investigación para la Paz Internacional de Estocolmo (SIPRI) acaba de publicar su informe sobre el comercio mundial de armas. Por primera vez desde 2005, en los últimos cinco años (2016-2020) se compró menos armamento que en el lustro precedente (-0.5 %), por algo más de 95.000 millones de dólares al año. La caída de las exportaciones rusas y chinas contrasta con el aumento de las ventas de EE.UU., Francia y Alemania.

    EE.UU. elevó sus ventas un 15 % y se consolida como el principal exportador global con el 37 % del total, Rusia 20 %, Francia 8 %, Alemania casi lo mismo que China un 5.5 % y Gran Bretaña 3 % lo mismo que España. Arabia Saudí, gobernada por una violenta tiranía oscurantista, se afianzó como el primer importador global, al elevar sus adquisiciones un 61 %. En tanto que Qatar multiplicó casi por cinco sus compras de material militar.

    Por caso, los roces de Turquía con Grecia y Egipto por los hidrocarburos en el Mediterráneo han provocado que Atenas y El Cairo refuercen su capacidad naval. El régimen egipcio, tercer receptor mundial, compró un 136 % más de armamento que en los cinco años anteriores. Y, por cierto, hay muchas dudas sobre la transparencia en el manejo de los fondos, por no decir que resulta obvia la corrupción que suele acompañar al tráfico de armas.

    Los mayores importadores son Arabia Saudí con el 11 % del total global, India 10 %, Egipto 6 % y Australia 5 % al igual que China. Por otro lado, el Gobierno británico decidió ampliar su arsenal de armas nucleares por primera vez desde la caída de la URSS y elevará el arsenal de ojivas de 180 a 260, un aumento de casi 45 %, citando a Rusia, y en menor medida a China, como las principales amenazas.

    En fin, si algo queda claro de este informe es que los compradores de armas son los Estados, los “ilegales” -por fuera del Estado- ni siquiera son tomados en las estadísticas ya que son completamente marginales. Otra cosa que queda muy clara es que las razones “defensivas” son, precisamente, a partir de las imposiciones estatales. Por caso, “la defensa” de las fronteras y límites impuestos por los políticos, ya que los ciudadanos comunes no tienen problema en cruzar las líneas divisorias, diseñadas por los burócratas, para comerciar o simplemente visitar amigos y lugares.

    Por supuesto que la excusa de los Estados “pacíficos” es que quieren las armas para “disuadir” cualquier ataque. Mas allá de que la defensa es algo arbitrario, ya que todos los atacantes dicen defenderse de algo, si las armas fueran disuasivas no existiría el terrorismo, que tiene una capacidad militar muy inferior, ni a la guerra de Vietnam la hubieran ganado los guerrilleros.

    La verdad inconfesable de todo esto es que los Estados son el monopolio de la violencia, son la violencia, con la que imponen desde sus fronteras, y pasando por la necesaria exigencia coactiva de tributos sin la cual no podrían existir, hasta “leyes” de todo tipo que, precisamente, son imposiciones coactivas en contraposición con las leyes de la naturaleza como la de la gravedad o la necesidad de un hombre y una mujer para la procreación.

    Corolario: sería utópico pensar que los Estados desaparezcan, pero si queremos menos armas y más producción para la vida, si queremos paz, debemos trabajar para que se vayan achicando, para que recurran cada vez menos a la violencia y a sus imposiciones coactivas.