Categoría: Politica y Actualidad

  • ¿Es el aumento mínimo de salario en EE.UU una medida conveniente para todos?

    El debate sobre el impacto de un salario mínimo federal más alto vuelve a ser el centro de atención cuando el presidente Joe Biden presenta una medida para duplicar el salario base de los trabajadores federales, parte de su plan de ayuda COVID-19 de $ 1.9 billones para impulsar la debilitada economía estadounidense. Y, como era de esperar, no todas las empresas están unificadas en torno a la medida.

    En un discurso hace poco más de una semana, donde los demócratas volvieron a presentar en la Cámara y el Senado el martes para aumentar el salario mínimo federal a 15 dólares la hora para 2025, el nuevo líder de Estados Unidos dijo: «Si trabaja por menos de $ 15 la hora y trabaja 40 horas a la semana, está viviendo en la pobreza». El salario mínimo federal actual es de $ 7.25 la hora y no ha experimentado un aumento en más de 11 años.

    Amazon es una de las empresas que ha apoyado la Ley de Aumento del Salario. Jay Carney, vicepresidente senior de Asuntos Corporativos Globales de Amazon, afirmó que, el gigante del comercio electrónico “aplaude a los autores y copatrocinadores” del proyecto de ley y continuará abogando por su aprobación en el Congreso.

    Carney se desempeñó como director de comunicaciones de Joe Biden cuando era vicepresidente, antes de actuar como secretario de prensa del presidente Barack Obama entre 2011 y 2014. Carney dijo que al presidente Biden le «dejó en claro» su apoyo al aumento del salario mínimo.

    Amazon ya lo aumentó para sus propios empleados a $ 15 la hora en 2018. Carney señaló que el resultado fue un «impacto positivo en la moral y retención de los empleados», y las solicitudes para puestos por hora aumentaron más del doble inmediatamente después.

    «Mientras tomamos medidas para recuperarnos del devastador impacto económico de la pandemia de COVID-19, los trabajadores estadounidenses que necesitan un aumento, las pequeñas empresas que se beneficiarán de un mayor gasto y la recuperación económica más amplia del país simplemente no pueden esperar», escribió Carney en un blog de la empresa.

    Algunos minoristas, como Target y Costco, aumentaron el salario mínimo a $ 15 la hora, pero Walmart, el empleador más grande del país, no lo hizo. Walmart elevó su salario mínimo por hora de $ 9 a $ 11 en 2018.

    Pero más allá de la postura de algunos defensores sobre esta Ley en la que un aumento en el mínimo por hora, alegan, podría estimular el gasto de los consumidores, reducir los costos de rotación, contratación y capacitación para las empresas. Por otro lado, un aumento en el salario mínimo podría afectar dos áreas críticas del negocio: las ganancias y la productividad. Algunos afirman que un salario base más alto podría obligarlos a subir los precios para mantener los márgenes de ganancia, lo que puede alejar a los consumidores, provocar una disminución en los ingresos y, en última instancia, proporcionar a los empleadores menos dinero para contratar.

    Es más, la medida podría perjudicar de manera desproporcionada a las empresas más pequeñas e independientes: si bien las grandes corporaciones podrían echar mano de las arcas para mantener su red de decenas de miles de trabajadores, muchos propietarios de pequeñas empresas no podrán pagar el salario mínimo más alto. Para la mayoría de las empresas, el mayor gasto son los costos laborales, de los cuales la nómina suele ser el componente más importante, y puede representar hasta el 70% de los gastos generales totales.

    Y esto es parte de un conjunto de datos empíricos más amplio que confirma lo que demuestra la teoría económica: que los aumentos del salario mínimo eliminan puestos de trabajo. En cuanto a la propuesta de salario mínimo de $ 15, la Oficina de Presupuesto del Congreso, que no es partidista, estimó que eliminaría de 1.3 a 3.7 millones de empleos en todo el país. Esa estimación utiliza un escenario prepandémico, por lo que hay muchas razones para pensar que actualmente, el impacto sería aún peor. Más de 100.000 pequeñas empresas cerraron permanentemente en EE.UU el año pasado en medio de cierres pandémicos y disturbios, mientras que las encuestas muestran que el 60% de los propietarios de pequeñas empresas temen no llegar a junio de 2021.

    Además, algunos expertos han argumentado que, dado que un porcentaje significativo del trabajo minorista implica el pago de comisiones y otras herramientas de incentivo, un salario mínimo más alto podría reducir la productividad entre las empresas, por lo que afirman los salarios deberían ser una función de la productividad.

    La propuesta de Biden de un salario mínimo federal de $ 15 y su legislación complementaria presentada por los demócratas de la Cámara podrían complacer a los sindicatos y a la base demócrata. Pero realmente no hay duda de que arruinaría a las pequeñas empresas en el peor momento posible.

    La intervención del gobierno a menudo beneficia intereses bien establecidos y conectados. Los Amazon, Target y Walmart del mundo bien podrían soportar un enorme aumento en los costos laborales, pero innumerables miles de pequeñas empresas no sobrevivirían. En general, esto sería malo no solo para los empresarios afectados cuyas empresas quiebran, sino también para las comunidades que sustentan sus empresas y los trabajadores que emplean, no todos los cuales encontrarían otro trabajo. Mientras tanto, las grandes cadenas y los gigantes corporativos tendrían menos competencia, lo que eventualmente les permitiría subir los precios y consolidar aún más su participación de mercado.

  • ¿Qué es el pasaporte COVID-19 o certificado de inmunidad?

    ¿Qué es el pasaporte COVID-19 o certificado de inmunidad?

    Aunque varios países han propuesto contar con un certificado que permita a las personas inmunizadas viajar sin cuarentenas, la OMS aún no da luz verde a la idea.

    Por Karen Sánchez

    La pandemia ha traído consigo nuevos significados a conceptos como restricciones, aislamiento o vacuna. Ahora se debate uno que algunos países defienden, pues daría movilidad a millones de pasajeros en el mundo que ya han sido vacunados: el pasaporte de inmunidad.

    La Voz de América le explica cuáles son las ventajas, pero también los inconvenientes de esta iniciativa.

    ¿Qué es el pasaporte de inmunidad?

    En principio, el pasaporte de inmunidad» o «certificado sin riesgo» se planteó como un documento que permitiría a las personas viajar o regresar al trabajo, asumiendo que están protegidas contra la reinfección, porque certifica que alguien ya ha sido contagiado por el SARS-Cov-2. De esta manera, no tendrían que cumplir con algunas de las restricciones impuestas por la pandemia.

    Actualmente, con la aparición de la vacuna, algunos países del mundo proponen un pasaporte para certificar que la persona ya ha sido vacunada contra el COVID-19, con el fin de facilitar su movilidad.

    La Organización Mundial de la Salud (OMS) dijo el año pasado que estaba trabajando en un certificado de vacunación electrónico. Se trataría de una «tarjeta amarilla inteligente» o, lo que es lo mismo, una versión digital de los folletos de vacunas amarillas que se utilizan en muchos países.

    ¿Cuáles son las ventajas?

    Permitiría que los viajeros puedan moverse entre diferentes países, mejorando su calidad de vida, libre de contagios. Para los Estados que dependen del turismo, sería un aliciente que impulsaría sus economías. Las aerolíneas, por supuesto, serían uno de los sectores más beneficiados.

    ¿Cuáles son las desventajas?

    Aún no está claro si la persona que se vacuna deja de contagiar a los demás, pues hasta el momento, se afirma que la inmunización protege al paciente del desarrollo de la enfermedad, pero no de infectar a los otros.

    Dicen algunos que el certificado, además, podría generar discriminación, puesto que otorgaría derechos que otros estarían lejos de obtener, ya que es evidente que la escasez de vacunas, hasta el momento, no permite que todas las personas sean inmunizadas. O hay países donde la mayoría de la población será inmunizada antes que la de otras que no tenga las mismas opciones.

    Y no hay que olvidar a aquellos que, por razones clínicas o médicas, no podrán vacunarse. Es más, hay millones de personas que aún no creen en la vacuna y podrían verse rezagados con esta decisión.

    ¿Qué dice la OMS?

    El Comité de Emergencia  de la OMS rechazó, a mediados de enero, un pasaporte de vacunados de COVID-19 para poder viajar.

    «En estos momentos, pedimos que no se introduzcan requisitos de prueba de vacunación o inmunidad para los viajes internacionales como condición de entrada, ya que todavía existen importantes incógnitas en cuanto a la eficacia de la vacunación para reducir la transmisión y respecto a la limitada disponibilidad de vacunas.

    Estar vacunado no debería eximir a los viajeros internacionales de cumplir otras medidas de reducción del riesgo de los viajes», estableció el comité.

    ¿Qué países apoyan la iniciativa?

    Aunque ningún país cuenta con un documento oficial, varios han confirmado estar en proceso de implementar el pasaporte, como Dinamarca o Estonia.

    Dinamarca informó, a comienzo de este año, que trabaja en un «pasaporte de vacunas» digital para las personas que recibieron la vacunación, dando la posibilidad a los viajeros de trasladarse a países donde se exigen tales documentos durante la pandemia.

    «Se espera que haya requisitos de otros países para presentar la documentación de la vacuna al ingresar. Aquí se puede usar un pasaporte danés de la vacuna», dijo el Ministerio de Salud en un comunicado.

    Estonia señaló, en 2019, que estaba probando un «pasaporte de inmunidad digital» para dar seguimiento a los pacientes recuperados, con algo de inmunidad. No obstante, existían dudas sobre cuánto tiempo dura la protección.

    Rusia también ha propuesto la creación de pasaportes de vacunación o inmunidad «verdes» para entregar a los vacunados. Incluso, el presidente de Rusia, Vladimir Putin, solicitó al gobierno estudiar la posibilidad de que el documento sea válido internacionalmente.

    El primer ministro griego, Kyriakos Mitsotakis, envió una carta a mediados de este mes a sus colegas en Europa para solicitar el documento. «Aunque nosotros no vamos a hacer que la vacunación sea obligatoria ni un prerrequisito para viajar, las personas que se han vacunado deberían tener libertad para viajar».

    La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, calificó la iniciativa de «buena idea», pero señaló que es un tema que debe ser discutido. Por su parte, la ministra de Industria, Comercio y Turismo de España, Reyes Maroto, a medidos de enero, expresó su apoyo al certificado de vacunación a nivel europeo para reactivar el turismo.

    No obstante, la semana pasada, la Unión Europea rechazó por ahora un certificado de vacunación que permitiera viajar sin guardar cuarentena o sin tener que aportar una prueba negativa.

    En Latinoamérica, aunque no es un documento como el pasaporte de inmunidad, Chile diseñó un pasaporte sanitario COVID«Es un documento —reza el portal ChileAtiende, una red multicanal del  Gobierno chileno— que se entrega a todas las personas provenientes del extranjero y aquellas que circulan por el territorio nacional, e ingresan a alguna zona con Aduana Sanitaria por vía terrestre, aérea o marítima» y que les permitirá trasladarse por el país.

    ¿Qué dicen las aerolíneas?

    La Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA) apoya el hecho de que las personas puedan viajar, tras haber recibido la vacuna, sin necesidad de ponerse en cuarentena.

    «La semana pasada, el gobierno griego propuso que las personas vacunadas estén inmediatamente exentas de las restricciones de viaje, incluida la cuarentena. La IATA apoya las iniciativas de los gobiernos, incluidos Polonia, Letonia, Líbano y Seychelles, para implementar esta exención», señaló la asociación el miércoles, en un comunicado.

    Por ejemplo, British Airways dijo el viernes que probaría el uso de un pasaporte médico de viaje móvil, VeriFLY,  el cual usa American Airlines desde el 23 de noviembre.

    VeriFLY registra los documentos que necesita el viajero para movilizarse y los resultados de la prueba COVID-19, a través de una aplicación.

  • Reddit, la rebelión del mercado contra el “establishment”

    Lo que ha ocurrido con Reddit es muy interesante desde el punto de vista “ideológico” ya que desmiente la errada idea de que el mercado, naturalmente, está conformado por grandes capitales que manejan la economía cuando, por el contrario, son los millones de personas individuales los que deciden la evolución de los capitales, siempre que el Estado no imponga regulaciones que favorecen a los grandes, como cuando exige un cierto nivel de capitalización y otras condiciones -que muchos no pueden conseguir- para habilitar un banco.

    Por eso es que no me termina de convencer la palabra “capitalismo”, porque da la idea de que es un sistema donde las grandes corporaciones privadas, que serían egocéntricas, manejan la economía a espaldas de la gente -lo que suele ocurrir con el establishment, que para ello se asocia con los políticos, con el Estado- cuando el mercado natural es lo contrario: insisto, son los millones personas -“los consumidores”, desde cierto ángulo- que deciden sobre el rumbo de las empresas y economía.

    Katherine Greifeld escribe, en Bloomberg, que muchos quieren ver en lo ocurrido una rebelión “contra Wall Street”, al punto que lo consideran una “extrema revuelta populista online”. Es cierto que es una rebelión, pero no es “populista” desde que no es iniciada por un líder desde el Estado, sino todo lo contrario es una rebelión contra el establishment, precisamente, asociado con el Estado.

    Escribe José Luis de Haro, en El Economista de España, que en “la era de la democratización bursátil” en EE.UU., donde los inversores retail -minoristas- representan ya el 19,5% del volumen de negociación, no se lee al conservador Financial Timesni se escucha al gurú del establishment Warren Buffet, sino que se consulta en las madrigueras de Reddit.

    Prefieren escuchar a Jaime Rogozinski, Elon Musk, Vladimir Tenev o Dave Portnoy, fundador de Barstool Sports y autoproclamado “el presidente”, quien a grito de “las acciones siempre suben” alimenta las ansias de los más novicios por lograr una jugosa rentabilidad. Cosa que no deja de ser del todo cierta gracias a la desaforada emisión monetaria de la Fed, que supera los USD 3 B, y la cantidad similar distribuida por el Gobierno en estímulos fiscales, en menos de un año. Lo que, por cierto, explica el divorcio entre la economía real que cae y la subida -inflación- de las acciones.

    La pasada semana, la insurrección coordinada en Wallstreetbets, dentro de Reddit, por Keith Gill, más conocido como “Roaring Kitty”, en su hazaña por pontificar a GameStop, una simple cadena de tiendas de videojuegos con sede en Grapevine, Texas, representa una nueva, y quizás cruda, realidad para Wall Street: el mercado, al final, son los millones de personas que se mueven a su antojo, ahora potenciados por la tecnología. Total que las acciones de GameSpot (GME), que empezaron el año a USD 17,80, tuvieron un comportamiento impresionante la semana pasada y comenzaron ésta perdiendo más de 20%:

    En el camino, perdieron fortunas en el mercado de ventas en corto – “shorts”- al punto que, Citron Research, por caso, dijo que dejará de ofrecer análisis de shorts después de 20 años de brindar el servicio. Las pérdidas de las posiciones en corto en GameStop, según los cálculos de S3 Partners, superan los USD 19.750 M en lo que va de 2021. Además, en un día, los “revoltosos” de Reddit impulsaron el volumen de negociación en Wall Street por encima de los USD 23.000 M, según Bloomberg, el tercer día de mayor volumen de negocio en por lo menos 13 años.

    Como era de esperarse, el establishment puso el grito en el cielo y lo hizo saber a través de sus interlocutores habituales, esto es, los políticos y burócratas estatales que amenazaron con más regulaciones y, como siempre, con discursos demagógicos: “para proteger a los inversores minoristas” cuando, precisamente, se trata de una “rebelión” de los minoristas.

    Ahora, atención con la plata (XAG/USD). Después de lo de GameStop, los foreros de Reddit han puesto sus ojos en la plata. El miércoles por la noche empezaron a aparecer comentarios sobre iShares Silver Trust, el mayor ETF respaldado por el metal, calificándolo como base idónea para provocar “el mayor short-squeeze del mundo” (repentino aumento de los precios que ahogue las posiciones cortas existentes). Y alentaban a llevar la plata ajustada por la inflación a USD 1.000 la onza frente a los 25 en ese momento.

    “Piensen en las ganancias. Si no les importan las ganancias, piensen en los bancos como JP Morgan que estarán destruyendo por el camino”, azuzaba el autor a sus lectores bajo la consigna de que los bancos -que, en el sistema actual, son grandes representantes del establishment asociados con el Estado y organismos multi nacionales como el FMI- “que manipulan el precio de la plata manteniéndolo artificialmente bajo para enmascarar una escasez real de suministros”.

    First Majestic Silver, una minera canadiense, se disparó el jueves pasado más de 35% en Wall Street y comenzó esta semana subiendo más de 25%, mientras que el citado iShares Silver Trust ganó hasta un 7% y comenzó este lunes ganando casi 9%. Los expertos de Saxo Bank, ya apuntaban que una burbuja en el precio la plata puede terminar en una crisis energética por los problemas que se plantarían en el costo para el desarrollo de la producción de energía solar, y estiman que en 2021 se avecina una verdadera contracción del suministro de plata. O sea, más vale mirar este metal porque, más allá de lo de Reddit, lo cierto es que ya estaba para el alza.

    Como se ve en el gráfico, este la plata que comenzó esta semana subiendo casi 8% y ubicándose en sus máximos desde 2013, desde que la recomendamos el 27 de noviembre (“Ni el gol del 10 podría evitar la disparada del oro y el bitcoin”) sube más de 30% y tiene una curva claramente ascendente.

    En fin, hablando de escasez, los chips, los semiconductores, ahora mismo también son escasos lo que está lastrando la producción de la industria del automóvil y de otros bienes intensivos en tecnología. Si bien las empresas estadounidenses lideran el mundo en el desarrollo y venta de semiconductores, representando entre el 45% y el 50% de la facturación global, la fabricación se ha trasladado a Asia lo suficiente como para que la posición comercial de Taiwán y Corea represente el 83% de la producción mundial de chips para procesadores y el 70% de la producción de chips de memoria.

    Entre Taiwán, Corea del Sur y Singapur suman casi el 50% de todas las exportaciones mundiales de circuitos integrados (microchips), el semiconductor que se usa en teléfonos, componentes de coches, equipos de diagnóstico médico… Los circuitos integrados se han convertido en algo esencial para el mundo y parece que lo serán aún más a corto y medio plazo. Aunque el suministro se ha venido regularizando, la demanda es cada vez mayor y, como se ve en el siguiente gráfico, China gasta cada vez más en importarlos y cada vez menos en petróleo.

    Las importaciones de China de circuitos integrados y petróleo

    La escasez generada por el rápido auge de la demanda, está generando un aumento en los precios en un producto en el que, gracias al avance tecnológico, la constante fue siempre a la baja. El productor taiwanés TSMC,  cuyas acciones subieron 130% en un año, aumentará los precios en un 10-15%.

  • ¿Deberían las redes sociales perder su protección legal ante las demandas?

    La suspensión del presidente Donald Trump por parte de varias plataformas no cayó bien en Europa. Muchos líderes lo consideran una violación a la libertad de expresión. Debaten si el Estado debería regular a las redes sociales.

    Por Jamie Dettmer

    La decisión de los gigantes de las redes sociales de moderar más el contenido, junto con el veto al presidente Donald Trump y a algunos de sus simpatizantes que ya no pueden publicar, está intensificando un debate en Europa sobre cómo regular a plataformas como Facebook y Twitter.

    El candente debate se ha enfocado principalmente en si los gobiernos deberían intervenir para censurar o proteger la libertad de expresión, o si se debería proteger las opiniones para que no sea bloqueadas o eliminadas por los gigantes tecnológicos, sin importar cuan ofensiva sean las opiniones.

    Pero un creciente número de líderes europeos ven una tercera vía para reducir las noticias falsas, el discurso de odio, la desinformación y los ataques personales venenosos, al tratar a las redes sociales como proveedores y no como dueños de plataformas neutrales que conectan a los consumidores con creadores de contenido digital, sino como editores con derecho propio.

    Esto ayudaría a reducir los temores de censura estatal de la libertad de expresión, dicen.

    Enmendar las leyes para hacerlos legalmente responsables, así como los periódicos y otros medios de comunicación tradicionales son responsabilizados por el contenido que publican, haría a las compañías de redes sociales responsables ante demandas de difamación y calumnias.

    Al bloquear el contenido y prohibir a algunos usuarios, las compañías de redes sociales han fortalecido sin querer el argumento de que ellos son proveedores de contenido, así como ahora están tomando un rol mayor como editores de opinión.

    “Creo que hay un debate real sobre el estatus de las grandes compañías de internet y si deberían ser identificadas como simples plataformas o como editores, porque cuando empieza a editorializar, entonces estás en un mundo diferente”, dijo a un comité parlamentario el primer ministro británico, Boris Johnson, la semana pasada.

    Muchos líderes de la Unión Europea han criticado a las compañías de redes sociales por suprimir a Trump y sus seguidores de sus plataformas. Facebook ha bloqueado o borrado contenido que usan la frase “Paren el robo”, que se refiere a los falsos alegatos de fraude electoral. Twitter dice que ha suspendido más de 70.000 cuentas de creyentes de teorías conspirativas de QAnon, que creen que Trump libra una guerra secreta contra una élite de satánicos y pedófilos en el gobierno, el sector privado y los medios.

    La presidente alemana Angela Merkel expresó su preocupación sobre bloquear y borrar contenidos, diciendo que era excesivo.

    “El derecho a la libertad de opinión es de importancia fundamental”, dijo su portavoz, Steffen Seibert, a los periodistas.

    Algunos países dirigidos por gobiernos populistas, como Polonia, están considerando elaborar legislación que le prohibiría a Facebook, Twitter y otras empresas de redes sociales censurar opiniones, por temor que los censuren a ellos.

    Redes sociales y medios de comunicación

    Pero la presión política también está aumentando en otros países para que el Estado regule la libertad de expresión y que modere las plataformas de redes sociales.

    La idea de que las compañías de redes sociales deberían estar sujetas a regulaciones similares a las de prensa, radio o televisión no es nueva. Los dueños de periódicos se han enfurecido porque las plataformas de redes sociales son tratadas diferente bajo la ley en relación a los medios tradicionales.

    El año pasado, Facebook rechazó la idea de que las plataformas de redes sociales sean tratadas como medios tradicionales, argumentando en un reporte que deberían ser ubicadas en una categoría a medio camino entre los periódicos y la industria de las telecomunicaciones.

    La compañía estuvo de acuerdo en que nuevas reglas regulatorias son necesarias, pero argumentó que deberían enfocarse en el monitoreo y en mecanismos que las empresas pondrían a funcionar para bloquear publicaciones “dañinas”, en lugar de restricciones sobre las compañías que publican ciertos tipos de discursos o que sean responsabilizados por el contenido.

    El cabildeo de Johnson para que se trate a los gigantes de las redes sociales como medios tradicionales está teniendo eco en Estados Unidos, donde el Congreso aprobó la Ley de Decencia en las Comunicaciones, en 1996. Esta medida permitió a las empresas regularse a sí mismas y las protegió de ser responsabilizadas por la mayoría del contenido que se publica en sus plataformas.

    La Sección 230 de la ley dice: “Ningún proveedor o usuario de un servicio interactivo de computadora deberá ser tratado como un editor o difusor de cualquier información publicada por otro proveedor de contenido de información”.

    Irónicamente, la Sección 230 ha generado la desaprobación de tanto Trump como del presidente electo Joe Biden. Ambos han pedido que se anule dicho artículo, lo cual haría a las redes sociales legalmente responsable por lo que la gente publica, dejándolos vulnerables ante demandas por difamación y calumnias.

    La semana pasada, Biden le dijo al diario The New York Times, que el favorecía que el escudo que protege a las empresas de internet sea “revocado, inmediatamente”.

  • ¿En qué consiste el decreto ‘Buy American’ de Biden?

    El objetivo del decreto ‘Buy American’ es que «el futuro de Estados Unidos sea hecho en Estados Unidos por todos los trabajadores estadounidenses».

    Por Luis Felipe Rojas

    El presidente de Estados Unidos, Joe Biden, firmó el decreto ‘Buy American’, una iniciativa que busca impulsar la compra de productos estadounidenses, siempre que sea factible, y que con ello se cierren las brechas de las exenciones que han sido por años denunciadas por medianos y pequeños empresarios.

    El texto del decreto, firmado el lunes, indica que la administración Biden busca que «el futuro de Estados Unidos sea hecho en Estados Unidos por todos los trabajadores estadounidenses».

    “El gobierno de Estados Unidos debería, siempre que sea posible, adquirir bienes, productos, materiales y servicios de fuentes que ayudarán a las empresas estadounidenses a competir en industrias estratégicas y ayudarán a los trabajadores estadounidenses a prosperar”, refiere el memorando de la Casa Blanca.

    La iniciativa sigue a la política de ‘America First’, impulsada por el expresidente Donald Trump, que aplicó mayores aranceles a producciones extranjeras, sobre todo al hierro, aluminio y a manufacturas de origen chino, en una especie de vuelta de tuerca al proteccionismo de larga data en administraciones anteriores.

    Antecedente de la iniciativa

    ‘Buy American’ arrastra como legado la Ley Buy American (BBA, por sus siglas en inglés), aprobada en 1933 al final del mandato del presidente Herbert Hoover, y que buscaba paliar la crisis de la Gran Depresión.

    La ley favoreció la compra de productos nacionales por parte del gobierno federal, lo que también se conoce como contratación pública.

    Según un informe de COFACE, una consultora chilena con presencia en más de 70 países, para 2018 el total medidas proteccionistas en el mundo era 2.5 veces mayor que en 2010 y en muchos países desarrollados como EE.UU., Japón, Australia o Canadá “la proporción de las importaciones afectadas por las medidas proteccionistas es mayor que la de las importaciones que se benefician de medidas favorables”.

    ¿Qué busca ‘Buy American?

    El mandato publicado el lunes aspira a una política de adquisiciones “responsable y transparente”, para ello, señala el texto.

    Visto así, “cada agencia debe conferir la autoridad de emisión de exenciones al liderazgo de la agencia superior, cuando sea apropiado y de acuerdo con la ley aplicable”.

    El decreto está destinado a cerrar las lagunas en las disposiciones existentes en esta meta de comprar productos estadounidenses, que estructuran los 600.000 millones de dólares en bienes y servicios que el gobierno federal compra cada año. Incluso, esta semana fue creado un alto cargo que supervise el proceso en Casa Blanca.

    Las denominadas leyes ‘Made in America’ incluyen a otras que requieren preferencia nacional para el transporte marítimo, incluida la Ley de Marina Mercante de 1920 (Ley Pública 66-261), también conocida como Ley Jones.

    Momento en que el presidente Joe Biden, acompañado por la vicepresidenta Kamala Harris, firma la orden ejeccutiva ‘Buy American’ el 25 de enero de 2021.

    Es competencia de cada director de agencia considerar “suspender, revisar o rescindir” las acciones de la agencia que sean inconsistentes con la política ya establecida para la adquisición de productos nacionales.

    Momento en que el presidente Joe Biden, acompañado por la vicepresidenta Kamala Harris, firma la orden ejeccutiva ‘Buy American’ el 25 de enero de 2021.

    La Voz de América solicitó comentarios a Emilio Morales, Presidente y CEO de Havana Consulting Group, un equipo con sede en Miami, Florida y especializado en  planeación estratégica de mercado.

    Morales afirma que esta “es una medida que da continuidad a la política que comenzó el expresidente Donald Trump, que consiste en estimular la economía norteamericana desde adentro, generando empleo en nuestro país y haciendo regresar a nuestras empresas que por muchos años se radicaron en el exterior”.

    “Joe Biden quiere lograr una rápida recuperación de la economía norteamericana generando miles de empleos en un momento que el país tanto lo necesita, de paso envía un mensaje a China de que el camino y la línea trazada por el expresidente Trump es la ruta a seguir”, vaticinó Morales a la VOA.

    Una oficina de control

    Para llevar a efecto las fiscalización del programa, así como la aprobación de las exenciones, el presidente ha anunciado la creación de un alto puesto en el gobierno con la Oficina de Made in America (Director de ‘Made in America’), quien será designado por el Director de Oficina de Administración y Presupuesto (OMB, por sus siglas en inglés).

    Biden ha dado seis meses (180 días) para que cada agencia rinda un informe detallado ante el director de Made in America sobre cómo se cumplen las leyes en cuanto a este mandato, y por qué y cuáles son los bienes, productos, materiales y servicios que no están sujetos a la modificación actual.

    Para que una agencia gubernamental otorgue una exención que busque comprar productos o componentes en el exterior, ésta deberá proporcionar al director de Made in America “una descripción de su exención propuesta y una justificación detallada para el uso de bienes, productos, o materiales que no hayan sido extraídos, producidos o fabricados en Estados Unidos”, señala el texto de la orden ejecutiva.

    Las agencias tiene 45 días después de que sea nombrado el director de Made in America, y según corresponda posteriormente, el Director de OMB, para publicar una lista con la información de las exenciones señaladas y sus respectivas justificaciones.

    Asimismo el director de Made in America tiene 15 días para notificar al director de la agencia otorgante el rechazo y la argumentación que hace de la propuesta presentada.

    Estas propuestas y sus negativas a ser implementadas serán publicadas siempre “que lo permita la ley y de acuerdo con los intereses de confidencialidad de la seguridad nacional y la rama ejecutiva”.

  • ¿Cómo se ingeniaron los restaurantes en República Checa para abrir sus puertas? crearon un partido político

    La iniciativa ‘Chcípl PES’, que representa a autónomos y empresarios principalmente en el ámbito de la hostelería en República Checa, ha anunciado que está estableciendo un movimiento político para luchar contra las medidas restrictivas impuestas por el gobierno y reabrir el país.

    «La iniciativa Chcípl Pes nace como un desafío para los emprendedores de la gastronomía. Nuestro objetivo es mostrar lo absurdo de las medidas gubernamentales. No queríamos respetar la orden de cambiar el horario de cierre de 22:00 a 20:00. Y así nos dijimos «¡SUFICIENTE»! Hemos dejado abiertas nuestras empresas y desde el 9 de enero de 2020 hemos estado conectando empresas de todos los campos y estamos buscando formas comunes de solucionar esta difícil situación. No negamos los peligros asociados con COVID-19, pero señalamos otras amenazas asociadas con la acción del gobierno. La iniciativa está dirigida por D. Biksadský, J. Janeček y J. Olbert», señala su página web.

    Los partidarios de la iniciativa reabrirán desde el sábado sus establecimientos. Según Jakub Olbert, del restaurante Šeberák de Praga, que ya ha abierto varias veces a pesar de las medidas gubernamentales, el objetivo de la protesta ya no es ganar dinero, sino sobrevivir, y afirmó que los restaurantes abiertos no afectarán el crecimiento de casos: «La lista, que fue preparada y publicada por el Ministerio de Salud poco antes de Navidad, dice que menos personas se contagiaron en los restaurantes que en los departamentos de bomberos o la policía».

    Los representantes de este movimiento anunciaron ya en una conferencia de prensa el martes pasado que van a crear el movimiento político ‘Otevřeme Česko – Chcípl PES’. Los restaurantes, en una ingeniosa medida e interpretación de la ley,  van a convertirse en «células políticas» y por lo tanto, pueden estar abiertos porque las negociaciones políticas están exentas de las regulaciones gubernamentales para combatir las epidemias. El ministro del Interior, Jan Hamacek, rechazó esta interpretación de la ley.

    Sus fundadores acusaron al gobierno de abusar de sus poderes y desencadenar una epidemia de pobreza y desempleo mucho peor que la pandemia de Covid. “Las acciones del gobierno son ineficaces y están empobreciendo al país y quitando las esperanzas de la gente”, dicen los organizadores. “Queremos abrir tiendas, escuelas, restaurantes, simplemente el mundo ordinario”, concluyeron.

    Las fuerzas policiales checas estuvieron presentes en muchas de estas aperturas para garantizar un correcto orden y que los negocios no permanecieran abiertos después de las 9 pm, lo que violaría manifiestamente las regulaciones gubernamentales.

    El movimiento ‘Chcípl PES’ también tiene tarjetas de membresía que identifican a los simpatizantes para garantizar que cualquier persona que no apoye el movimiento y firme la petición no sea atendido en los establecimientos participantes. La iniciativa no planifica eventos masivos, como sí fue el encuentro del domingo 10 de enero, en la Plaza de la Ciudad Vieja de Praga, a la cual asistieron unas 2.500 personas, con el deseo de volver a una vida normal.

    ¿Que estamos haciendo?

    Estamos presionando a los organismos gubernamentales por el sentido común. Brindamos retroalimentación al gobierno sobre sus acciones. Señalamos medidas inútiles y, junto con expertos, proponemos soluciones a la situación. Brindamos asesoría legal . Apoyamos a las empresas en quiebra. Damos a las personas coraje y energía para los próximos pasos. Organizamos protestas públicas y apoyamos a los manifestantes. Estamos uniendo al público en general en una protesta a nivel nacional.

    Actualmente, a los restaurantes se les permite vender comida y bebidas solo para llevar. Como parte de las medidas para combatir la propagación del coronavirus, el gobierno cerró restaurantes la primavera pasada e hizo lo mismo a mediados de octubre. La prohibición ha estado en vigor desde entonces, excepto durante un breve período antes de Navidad. Aunque los restaurantes pueden vender comida y bebidas para retirar, según la firma de investigación Nielsen, la industria gastronómica de la República Checa está perdiendo 414 millones de coronas (casi 20 millones de dólarés) por cada día de cierre.

    El domingo se reportaron en todo el país 2.376 nuevos casos de COVID-19, el número más bajo de casos reportados diariamente desde el 13 de diciembre. El Ministerio de Salud ha declarado que considerará mover el país a un nivel más bajo en el índice de riesgo de PSA y aliviar algunas restricciones alrededor de escuelas y tiendas a mediados de febrero, pero no ha indicado si esto también incluiría restaurantes y bares.

    Mientras tanto, los objetivos que difunden los empresarios de bares y restaurantes en Praga, ya han expandido el movimiento a nivel nacional y concluyen con el siguiente manifiesto:

    No se trata solo de nuestro negocio, se trata de supervivencia.

    Hacemos un llamado a todos los emprendedores y a nuestros clientes: ¡no dejemos que la situación siga adelante! ¡Vamos a juntarnos! Comuniquémonos  y sumemos a nuestra iniciativa. Busquemos juntos una solución a la situación actual. ¿Cómo hacerlo?

    Coloque banderas nacionales en sus tiendas y en las ventanas de sus hogares.

    Mantenga sus tiendas iluminadas como señal de consentimiento

    ¡Abra sus negocios! Regístrate y te enviaremos instrucciones sobre cómo hacerlo.

  • Latinoamérica se destaca en el Índice de Espíritu Emprendedor , que no se frenó por la Pandemia

    La pandemia extendió rápidamente sus alas y, de la noche a la mañana, la mayoría de los países se vieron inmersos en el bloqueo, lo que afectó los puestos de trabajo y los medios de vida. El espíritu empresarial está plagado de riesgos, por lo que ¿habría pasado a un segundo plano durante la pandemia? La respuesta es no, de acuerdo a un índice de espíritu emprededor llevado a cabo por Ipsos, empresa líder mundial en investigación de mercado.

    El estudio fue realizado a finales del 2020 y contó con la participación de 20.504 personas mayores de edad en 28 países. Los resultados señalan que el espíritu emprendedor está en auge, sobre todo entre las mujeres y los adultos más jóvenes, donde un tercio de los adultos en todo el mundo muestra un nivel muy alto de espíritu emprendedor. Este índice patentado rastrea la prevalencia de 18 características empresariales clave a nivel mundial; entre otras, la pasión por las tareas, el nivel de riesgo calculado, la creatividad, las habilidades, la ambición, la innovación, el nivel de competitividad, la disciplina y el trabajo en equipo.

    La encuesta también muestra que el espíritu emprendedor varía mucho según el país. Colombia encabeza la lista con un registro de 61% en el marco global de países donde hay mayor inclinación hacia el emprendimiento joven, seguida de Sudáfrica (56%) y Perú (55%). Bélgica, Gran Bretaña, Francia, Países Bajos, Corea del Sur y Japón ocupan los lugares más bajos. India, Chile, Malasia, Argentina y Brasil fueron otros de los países que lograron entrar al top 10.

    «La pandemia y el encierro hicieron que muchos reconsideraran sus prioridades, con todo el tiempo disponible, incluso pensando en nuevas ideas comerciales; para algunos, hubiera sido tener más libertad de sus trabajos exigentes, para otros habría ha sido el único recurso con la pérdida de puestos de trabajo que alcanzó un nuevo récord durante la pandemia», dice Amit Adarkar, director ejecutivo de Ipsos en India.

    Podemos resumir los resultados de la encuesta en las siguientes tendencias:

    1. El espíritu emprendedor está creciendo en grupos no tradicionales; la pandemia ha estimulado la actividad empresarial
    • El espíritu emprendedor es más alto entre los grupos esperados: Millennials y Gen X, así como aquellos con niveles de educación e ingresos más altos.
    • El espíritu emprendedor ha aumentado más (desde noviembre de 2018) entre las mujeres, la Generación Z, la Generación Millennial y la Generación X, y entre aquellos con menores ingresos educativos.
    • Y 3 de cada 10 empresarios que han iniciado un negocio en el último año dicen que la pandemia los motivó a hacerlo.
    1. Las mujeres se ven en desventaja
    • La mayoría de los ciudadanos del mundo no cree que las mujeres reciban un trato justo cuando intentan iniciar un negocio. Una mayoría en solo 5 de los 28 países encuestados (China, Arabia Saudita, India, Malasia y Turquía) percibe que las mujeres son tratadas de manera justa, mientras que es una minoría en los 23 países restantes.
    1. Se considera que ni el gobierno ni el sector privado / empresarial están haciendo un buen trabajo al ayudar activamente a los empresarios a nivel mundial.
    • A nivel mundial, solo el 29% otorga calificaciones positivas a su gobierno que ayuda a los empresarios. Se considera que el gobierno está haciendo un mejor trabajo en India, Polonia, Malasia y México, y el más bajo en Bélgica, Italia, Perú, Hungría y Japón.
    • Una proporción similar, 32%, otorga a las empresas en general y a los bancos / instituciones financieras de su país específicamente, puntuaciones positivas por ayudar a los emprendedores.
    1. Las barreras para iniciar una empresa varían mucho según el país.

    Si bien la financiación es una barrera importante para iniciar un negocio en la mayoría de los países:

    • La falta de interés es la barrera principal en Canadá, Bélgica, Estados Unidos, Australia, Alemania, Suecia, Gran Bretaña y Holanda.
    • La economía es una barrera más alta en Chile, Corea del Sur, Malasia, Brasil, Argentina, Turquía, Francia, España, China, Italia, Polonia y Hungría.
    • El conocimiento es una barrera más alta en Arabia Saudita, Chile, India, Malasia, Rusia, China y Japón.
    1. El espíritu empresarial se ve desafiado por el espíritu empresarial social

    El espíritu empresarial se manifiesta principalmente en su forma tradicional: mediante la creación de empresas (empresarialismo empresarial). Sin embargo, también se está manifestando, a veces en conjunción con la creación de empresas pero no siempre, en el emprendimiento social (la creación de grupos de interés).

    De hecho, el emprendedurismo social (aquellos que dicen haber iniciado un grupo de interés) tiende a ser un fenómeno más reciente que el emprendedurismo empresarial.

    • Entre el 30% de los ciudadanos de todo el mundo que dicen haber iniciado un negocio en el pasado, el 29% dice que lo hizo en el último año.
    • Pero, entre el 13% que ha creado un grupo de interés en el pasado, el 43% dice que lo hizo en el último año.

    Esto refleja la realidad de quiénes son los empresarios actuales y probables como personas: es mucho más probable que participen o estén activos en la sociedad en general que los no empresarios.

    “Aquellos interesados ​​en apoyar y facilitar el espíritu empresarial deberán ampliar su alcance para incluir un interés creciente en el espíritu empresarial social”, señala Mike Colledge, presidente de Ipsos Public Affairs Canada. «La promoción exitosa del espíritu empresarial entre los ciudadanos también debe incluir el reconocimiento de la creciente importancia de las cuestiones sociopolíticas para los empresarios».

    Muchos expertos y economistas han señalado que el espíritu empresarial es fundamental para una recuperación sostenida a medida que la pandemia se prolonga. Específicamente, las pequeñas empresas han sido devastadas por la pandemia, particularmente por cierres continuos. Una economía renovada dependerá en gran parte de la actividad empresarial entre los ciudadanos.

  • Biden ordenó el recálculo del costo social del carbono. ¿Afectará su economía? Sin dudas

    En una misiva enviada a la nueva Administración Biden-Harris, 12 jóvenes activistas globales del cambio climatico y  seguidores de Greta Thunberg, les solicitaron: “Ser mejor que Trump no es suficiente. …nuestro presupuesto de carbono para evitar los peores efectos del calentamiento global se está agotando en aproximadamente siete años. … Los objetivos de emisiones cero para 2050 llegan demasiado tarde. Sean más valientes y aumenten el apoyo a las medidas climáticas aún más en los actuales paquetes de estímulo. Sólo una transición gradual hacia la energía renovable no será suficiente para alcanzar los objetivos del Acuerdo de París.».

    Y el 20 de enero, su primer día en el cargo, la administración Biden recreó un grupo de trabajo interinstitucional (IWG) y les ordenó que actualizaran el “costo social del carbono” dentro de los próximos 30 días. Muchos economistas creen que el costo, fijado tan bajo como $ 1 durante la administración Trump, aumentará hasta $ 125 en el próximo mes, y aún más alto en enero de 2022, cuando el IWG debe proporcionar un número final. La actualización podría conducir a regulaciones más estrictas sobre gases de efecto invernadero (GEIs). Y está muy atrasado, dice Tamma Carleton, economista de la Universidad de California (UC), Santa Bárbara. “Ha habido un gran cambio en la ciencia que no se ha reflejado en las políticas”.

    Durante los últimos 4 años, la administración Trump derogó casi 100 leyes medioambientales y flexibilizó la regulación de la industria de los combustibles fósiles; ello redujo el “costo social del carbono”, una medida que implicó tickets aéreos bajos, estándares de eficiencia de electrodomésticos flexibles, centrales eléctricas produciendo a costos competitivos, etc. Pero ahora el costo —el precio por tonelada de dióxido de carbono (CO2) emitido, metano y óxido nitroso— aumentará drásticamente.

    Calcular el costo social del carbono es complicado y se basa en complejas consideraciones que jamás podrán abarcar la acción humana. La mayoría de los economistas utilizan modelos de evaluación integrados (IAM), herramientas que popularizó por primera vez el economista William Nordhaus de la Universidad de Yale, quien en 2018 ganó un Premio Nobel por su trabajo. Los IAM proyectan la población, el crecimiento económico y las emisiones de gases de efecto invernadero a varios cientos de años en el futuro y utilizan un modelo climático simple para estimar el calentamiento en esos escenarios. Luego, calculan el daño económico que resulta de este calentamiento (inundaciones, muertes por calor y más) y el costo resultante en el producto interno bruto (PIB) de una nación. Este daño económico se traduce en un precio presente utilizando una tasa de descuento, que representa tanto el mayor poder adquisitivo esperado de las generaciones futuras (que baja el precio actual) como el valor que le damos a evitar daños a ellas (lo que lo eleva).

    Esa cifra está diseñada para reflejar el equivalente monetario de los daños causados por una tonelada de emisiones de carbono. Por esa razón, es fundamental para las decisiones sobre la rigurosidad de las próximas regulaciones del poder ejecutivo que regirán la economía de los combustibles de automóviles y camiones, los límites de emisiones para las centrales eléctricas, los requisitos de eficiencia energética para los electrodomésticos y mucho más.

    Si el costo social del carbono se fija alto, veremos regulaciones agresivas que reducirán significativamente el riesgo de cambio climático. Si el costo social del carbono se establece bajo, el riesgo no se reducirá tanto según esta visión reguladora de los científicos.

    En 2009, la Administración del presidente Barack Obama dijo que el costo social del carbono sería de alrededor de US$52 en 2020. En 2017, el presidente Donald Trump y sus representantes redujeron esa cifra a entre US$1 y US$6.

    La mayor parte de la diferencia se debió a diferentes respuestas a una misma pregunta: si tenemos en cuenta el daño causado por una tonelada de emisiones de carbono, ¿debemos considerar el daño a todo el mundo, o simplemente el daño solo a los Estados Unidos?

    El Gobierno de Obama eligió la medida global. La Administración Trump eligió la medida interna.

    Ahora bien, todos estos modelos utilizados para parametrizar y querer definir el comportamiento global desde un par de oficinas convenientemente climatizadas, llevan siempre a resultados equidistantes unos de otros dependiendo de qué factores utilizar; y es importante en este punto aclarar lo siguiente cuando desde la maquinaria mediática mundial se nos aterroriza con el cambio climático (antes calentamiento global) y logran así apoyo irrestricto a ojos cerrados (casi como ahora con el Corona virus): el carbono es un elemento; el dióxido de carbono es un compuesto. El carbono es un sólido; el dióxido de carbono es un gas. El carbono, como las cenizas en el aire, el polvo, etc, puede ser dañino para la salud; el dióxido de carbono es inocuo, salvo en concentraciones muy altas (por encima de las 10.000 partes por millón) y aun así solo después de un exposición larga y continua. Al contrario que el carbono, el dióxido de carbono es inodoro e incoloro y, excepto lo destacado, no solo no es tóxico, sino que es indispensable para la fotosíntesis (¿recuerdan el ciclo de vida de las plantas?) y por tanto para toda la vida. El “carbono”, entonces, hace que la gente piense en hollín, humo, cielos nublados, grises; el “dióxido de carbono”, no.

    Por eso los partidarios de lo verde, los Greta followers, los comunicadores e influencers del tema, convenientemente llaman a reducir “las emisiones de carbono” en lugar de “emisiones de dióxidos de carbono”. Y aunque parezca semántica la diferencia, en realidad, lo que subyace por debajo es una portentosa maquinaria global combinada de impuestos, protecciones, subsidios y regulaciones diseñadas desde la fatal arrogancia, que siempre define perdedores y ganadores.

    Por ejemplo, en los últimos modelos utilizados, se consideraba que para estimar el costo social del carbón, se debía analizar la “función de daño’”, pero era sesgada hacia lugares ricos y templados. Ahora, los economistas del Climate Impact Lab, un consorcio académico, están haciendo estas estimaciones sector por sector, país por país, basándose en conjuntos de datos masivos que capturan, por ejemplo, cómo los fenómenos meteorológicos extremos provocados por el efecto invernadero ya han reducido los rendimientos agrícolas o han impulsado aumentar la mortalidad. Se espera una serie de estos estudios para el próximo año, a tiempo para informar el número final de IWG.

    Aunque es probable que estos estudios de función de daños aumenten el costo social del carbono en general, Tamma Carleton, investigadora del citado Instituto, dice que las tendencias sector por sector no siempre son intuitivas. Por ejemplo, gran parte del costo del carbono de la era de Obama estaba relacionado con el aumento de la demanda de energía y el gasto en aire acondicionado. Pero según las nuevas estimaciones, es probable que el gasto energético total disminuya ligeramente, ya que la disminución de la demanda de calefacción supera la lenta adopción de los dispositivos de refrigeración en los países más pobres. La mortalidad relacionada con el calor es una historia diferente: las estimaciones anteriores de IWG lo hacían contribuyendo $ 2 al costo total del carbono. Pero nuevas estimaciones empíricas sugieren que las muertes por calentamiento superarán rápidamente la caída en las muertes por congelación, agregando aproximadamente $ 23 a la cifra de costos.

    Estas funciones de daño aún conllevan grandes incertidumbres, dice Ben Groom, economista de la Universidad de Exeter. Las capas de hielo podrían colapsar más rápido de lo previsto, las costas inundadas o podrían surgir nuevas tecnologías para ayudar a mitigar o adaptarse al cambio global, reduciendo su daño económico. “En general, no tenemos idea de cuáles serán los daños, en realidad”, dice Groom. “Con su dependencia del PIB, los modelos tampoco hacen un gran trabajo al capturar lo que hace feliz a la gente, incluido el valor de la naturaleza y la biodiversidad”, dice Frances Moore, de la Universidad de California Davis. El año pasado, Moore publicó un estudio que intentó dar cuenta de esos valores y multiplicó por cinco el costo del carbono.

    Han observado, ¿verdad?? ¿Podrían estandarizarse cada una de los millones de conductas, gustos y preferencias de los habitantes de este planeta como se pretende??

    Y ahora vayamos a lo realmente importante del asunto y cómo su/nuestra economía puede cambiar radicalmente a pesar de vivir en un país distinto, estar desconectado (en apariencia) del Acuerdo de París y cuestiones que jamás deberían interferir con nuestros proyectos de vida.

    Sobre el comercio internacional puede haber ligeras pérdidas de competitividad en los US, de acuerdo a países sólidamente posicionados frente al cambio brusco en tasas “verdes” aplicadas. Respecto al efecto sobre los precios relativos, la nueva política ambiental provoca 1) una disminución del precio del trabajo y del capital y 2) un aumento de los precios de la energía y los permisos de emisión. A medida que los permisos de emisión son más escasos aumenta el precio de los factores y productos intensivos, el precio del factor trabajo disminuye debido a que la política climática induce una menor acumulación de capital, y si la tasa de capitalización disminuye, los salarios tienden a disminuir.

    Los impactos sectoriales surgen de una combinación de efectos por el lado de la oferta, donde los sectores más intensivos en emisiones aumentan sus costos de producción y por el lado de la demanda, donde el precio más alto de los productos intensivos en emisiones hace disminuir su consumo.

    Los sectores más afectados serán el de extracción de carbón, de extracción de crudo y gas, el sector Industria del refinado de petróleo y el sector Gas natural, la minería , etc. El sector Eléctrico aún cuando la producción de electricidad es más flexible. Un grupo amplio de sectores como la Agricultura, Industria química, Industria metálica, Manufactura, Transporte aéreo, Transporte por carretera, verá afectada su actividad productiva.

    Posiblemente haya un cambio en uno de los pocos sectores que pudiera aumentar su actividad , que es el sector Transporte marítimo. Aunque es más intensivo en emisiones de gases de efecto invernadero, (GEIs) lo es menos que sus sustitutos más cercanos: el sector Transporte terrestre y el sector Transporte aéreo. Esto provoca que parte de la actividad de transporte de pasajeros y mercancías se canalice a través de dicho sector. Y si bien inicialmente esto sucederá en los Estados Unidos, y podría alegrarnos que en Panamá tuviéramos eventualmente más tránsito por el Canal, no dejemos de pensar que por la misma razón, se pudieren perder turistas. Siempre va a haber una distorsión en la economía. Por esa razón, nunca es buena la planificación centralizada. Nunca. Los ganadores y perdedores deben definirse en el mercado, no desde una regulación.

    Otra consecuencia, incluso inesperada, que podría afectarnos en el país, es que Janet Yellen, defensora de la acción climática desde hace mucho tiempo y partidaria de la fijación de precios del carbono, ha sido nombrada como secretaria del Tesoro. Junto con la reciente decisión de la Reserva Federal de unirse a la Red para un Sistema Financiero más Ecológico (NGFS por sus siglas en inglés), Yellen tendría un sólido mandato para incorporar el riesgo climático en las responsabilidades de supervisión básicas de los reguladores financieros.

    Aunado a lo anterior, las industrias y mayores emisores de carbono, ante el aumento considerable ya previsto, pudieran cruzar fronteras en busca de jurisdicciones no reguladas o con regulaciones más livianas, para evitar pagar la parte que les corresponde de los costos.

    Y ello dará pie a más generaciones de listas de países no cumplidores y burocracias para prevenirlos. Y ya debemos decir basta a las listas señaladoras de virtud.

    Qué conveniente, que mientras los sectores productivos deberán trabajar cada vez más para asumir más costos que más tarde o más temprano terminarán pagando los sectores más vulnerables, del otro lado, se mantiene una burocracia parasitaria estatal globalizada y eximida de todo impuesto, que seguirá viajando en primera clase en aviones comerciales, cuando no jets privados, alojándose en hoteles de primera clase y dando conferencias que seguirán impregnando el miedo a las masas, para así mantener férreo el privilegio del que gozan gracias a los tontos útiles, que en lugar de cuestionar, sólo aplauden y demandan “hacer algo», cuando la solución está en el mercado y no en los gobiernos, y más aún, en un gobierno que lidera a nivel global, nos guste o no.

    Increíblemente, les cargan a las futuras generaciones el pago de una pesada deuda tomada para todos estos proyectos verdes, pero no les importa, porque en el largo plazo estaremos muertos, como decía Keynes; pero en este caso, contradictoriamente, sí actúan queriendo proteger a las futuras generaciones, que posiblemente gracias a esto, vivan una vida más verde, eso sí, como en las cavernas, con más naturaleza y aguas claras, pero miserables. ¿Cómo se atreven?

  • Amazon le ofrece su logística a Biden para la vacunación. Las Big Tech mueven su dama

    En el mes de Noviembre, un artículo publicado en esta sección, nos alertaba de las posibles implicancias de las Big Tech en el nuevo ordenamiento político en los Estados Unidos.

    No ha pasado ni un día de la asunción del presidente Biden, que ya podemos observar algunos movimientos de las mismas, direccionadas a una función que típicamente se le ha encargado al gobierno, como es la salud y sobre todo, en una pandemia.

    Así, estas mismas megacorporaciones que pudieron silenciar a un presidente en ejercicio y a sus partidarios a principios de este mes, ahora se están acercando a la nueva Administración, que sabe muy bien lo que le podría suceder si adopta una postura antagónica contra las Big Tech. El ejemplo ha calado muy bien en las mentes de todo el planeta, razón de más para que la novel Administración americana comience a ser precavida.

    Si bien la administración de Biden en sí no tiene enemistad con Amazon, cuyo fundador Jeff Bezos es dueño del Washington Post, un importante medio que se inclinó activamente pro-Biden, al ala progresista del Partido Demócrata posiblemente le gustaría tener un trato más amigable, pero sumamente firme frente al poder de las Big Tech, de acuerdo a planteos regulatorios sostenidos en los últimos años. Al ofrecerse participar en el escenario global de la vacuna Covid-19, Amazon se está preparando estratégicamente contra tales esfuerzos.

    Dado que varios estados han ido informando que se están quedando sin vacunas, y decenas de miles de personas que lograron obtener citas para una primera dosis están siendo canceladas, el presidente Biden firmará 10 órdenes ejecutivas relacionadas con la pandemia este jueves, su segundo día en el cargo; pero la Administración dice que los esfuerzos para impulsar el despliegue de vacunas se han visto obstaculizados por la falta de cooperación de la administración Trump durante la transición. Dicen que no tienen un conocimiento completo de las acciones de la administración anterior sobre la distribución de vacunas. Biden también depende de que el Congreso proporcione 1,9 billones de dólares para alivio económico y respuesta al covid-19.

    El Centro para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC)  ha manifestado también que aproximadamente la mitad de los 31 millones de dosis distribuidas a los estados por el gobierno federal se han administrado hasta ahora; y solo alrededor de 2 millones de personas han recibido las dos dosis necesarias para una máxima protección contra el virus. Estados Unidos tiene un promedio de 201.000 nuevos casos y unas 3.000 muertes por día. El número de muertos en la nación desde el inicio de la pandemia ahora es de alrededor de 403.000.

    Ante tal situación, Amazon ofrece su colosal red de operaciones y tecnologías avanzadas para ayudar al presidente Joe Biden en su promesa de obtener 100 millones de vacunas covid-19 para los estadounidenses en sus primeros 100 días en el cargo.

    Amazon ya había intentado entrar en la ola generada por el Covid-19 en marzo, asociándose con la Fundación Bill y Melinda Gates para entregar kits de prueba a hogares en el área de Seattle. Sin embargo, ese programa fue cerrado por la Administración de Alimentos y Medicamentos dos meses después por razones no especificadas.

    Jeff Bezos, el segundo hombre más rico del mundo, vuelve a la carga ahora, dado que si puede ayudar a la administración de Biden con su problema logístico de vacunas, ambas partes se beneficiarían. Queda por ver siempre el beneficio ciudadano, si al final, con estas «ayudas»,  las mismas luego no son soportadas con creces por los ciudadanos de a pie. Dicen que cuando la limosna es grande, hasta el santo desconfía.

    «Estamos preparados para aprovechar nuestras operaciones, tecnología de la información y capacidades y experiencia de comunicaciones para ayudar en los esfuerzos de vacunación de su administración’, escribió el director ejecutivo de la división de Consumidores Mundiales de Amazon, Dave Clark, en una carta a Biden.»‘Nuestra escala nos permite tener un impacto significativo de inmediato en la lucha contra el covid-19, y estamos listos para ayudarlo en este esfuerzo».

    Amazon dijo que ya ha contratado a un proveedor de atención médica ocupacional externo con licencia para administrar las vacunas en el lugar de sus instalaciones para sus empleados cuando estén disponibles.

    Amazon tiene más de 800.000 empleados en los Estados Unidos, escribió Clark, la mayoría de los cuales son trabajadores esenciales que no pueden trabajar desde casa y se deben vacunar lo antes posible.

    Esta jugada maestra de la megacorporacion, donde Amazon sigue mostrándose cada día más gigante, podría implicar, al  margen de la creciente popularidad y efecto marketinero,  quizás como un escudo protector ante el novel gobierno, una inesperada ayuda, ya no a nivel logístico, sino un tanto más profunda, una extra capa de blindaje jurídico: en una distribución de una vacuna que posee un 95 por ciento de efectividad contra una enfermedad con una tasa de supervivencia del 99,7 por ciento, seguramente va a haber demandas. Y a pesar de que los laboratorios han sido protegidos contra todo reclamo, igual siempre es posible llegar al estado con demandas complejas. Ahora bien, si bien es cierto que cualquier ciudadano se atreve a demandar al estado, posiblemente haya pocos dispuestos a enfrentarse monetariamente a la maquinaria jurídica de un gigante como Amazon.

    Finalmente, ustedes me preguntarán: pero acaso no nos dices siempre que la salud debería manejarse mejor en forma privada y  ahora dices lo contrario? acaso no nos dices que la caridad es siempre privada y Amazon estaría dispuesto a ayudar justo cuando más se necesita en esta Pandemia? Pues bien, siempre me viene a mano la frase de Milton Friedman: «Hay que distinguir claramente entre ser promercado y ser proempresa».

  • Tendencias y perspectivas en ciberseguridad para 2021

    2020 ha hecho de la ciberseguridad una de las prioridades de la mayoría de las organizaciones. Los tiempos difíciles que trajo la pandemia de COVID demostraron que ninguna empresa es inmune a los ataques cibernéticos. Incluso las empresas más grandes y aparentemente seguras sufrieron vulnerabilidades y fallos de seguridad al intentar adoptar varias soluciones de comunicación y colaboración para mantenerse conectadas durante los primeros meses de trabajo remoto. Dicho esto, las empresas que buscan navegar por el nuevo panorama laboral deben considerar las siguientes tendencias y predicciones importantes de ciberseguridad.

    • Los costos de las infracciones cibernéticas superarán a la economía mundial

    La pandemia derrumbó significativamente la economía. Según los análisis actuales, el crecimiento de la economía mundial se reducirá a un crecimiento de un solo dígito, y los países minimizarán las actividades para minimizar la propagación de la segunda ola del virus. Por otro lado, el trabajo remoto y las prácticas laborales inseguras aumentarán a medida que más organizaciones adopten el trabajo remoto.

    Con tal desequilibrio, se espera que el costo de una violación cibernética alcance los dos dígitos en todas las industrias. Esto sucederá a menos que las organizaciones y agencias gubernamentales implementen medidas para mitigar estos riesgos, como emplear personal de ciberseguridad.

    • Los grupos de video reemplazarán las videollamadas a gran escala

    En esta línea, la pandemia hizo que las organizaciones y las empresas adoptaran el uso de videollamadas, algunas de las cuales convergieron hasta cientos de participantes. Aunque las videollamadas mejoraron la comunicación y las colaboraciones, la convergencia de muchos participantes no fue tan buena idea, ya que abrió posibles vulnerabilidades de infiltración. Los malos actores podrían acceder fácilmente a reuniones importantes e interrumpirlas.

    Dicho esto, las organizaciones deberían pasar de las videollamadas a gran escala a las salas separadas y los grupos de video para mejorar la productividad. Los empleados deben enfocarse en videollamadas privadas pero altamente enfocadas, centradas en mejorar la eficiencia en una organización, lograr objetivos específicos y mejores interacciones.

    • Aumento de las amenazas internas

    El aumento de las necesidades de personal y la dependencia de modelos de trabajo remoto presentan oportunidades para los ciberdelincuentes que buscan explotar a las empresas desde adentro. Como su nombre indica, las amenazas internas son violaciones de datos vinculadas que se originan en los empleados de una empresa. Si bien el 25% de las filtraciones de datos del año pasado estuvieron relacionadas con amenazas internas, los expertos en TI predicen que esta cifra puede aumentar al 33% en 2021.

    Según algunas empresas de software, se espera un crecimiento de los modelos de ciberataques «internos como servicio». Estos son infiltrados organizados que actúan como agentes encubiertos. Estas personas pasan por el proceso de entrevista y contratación de una organización, superando todos los obstáculos de recursos humanos y seguridad para convertirse en empleados de confianza.

    • Nueva arquitectura para una colaboración segura

    La mayoría de las organizaciones han avanzado hacia la adopción de modelos de trabajo remoto permanente. Por lo tanto, las empresas de tecnología deben desarrollar una arquitectura segura para adaptarse a este modelo de trabajo en rápido crecimiento.

    Si bien algunos proveedores de tecnología ya han incorporado el cifrado de extremo a extremo como reacción instintiva primaria durante los primeros días del trabajo remoto, otras empresas deberían integrar dicha arquitectura en todas las herramientas de comunicación y colaboración para promover la seguridad y la privacidad de los datos.

    • Las contraseñas estarán en segundo plano

    Las tecnologías avanzadas han minimizado el uso de contraseñas. Si bien esto no significa que las contraseñas estén desapareciendo, se están convirtiendo en una técnica de autenticación en segundo plano. Las contraseñas iniciales se han reemplazado con PIN, autenticación de dos factores, biometría y análisis de comportamiento.

    Aunque el uso de contraseñas continuará, se ocultarán a los usuarios con autenticación detrás de escena. Con esto, los empleados no tendrán que elegir contraseñas largas y complejas. En cambio, los administradores de contraseñas y los equipos de seguridad manejarán los inicios de sesión de los empleados de forma segura. La adopción de esta estrategia elimina una de las causas comunes de los ataques cibernéticos: la piratería de contraseñas.

    • La automatización aumentará los ataques de phishing

    Los ataques de phishing implican el uso de correos electrónicos maliciosos altamente dirigidos con información específica y precisa sobre un individuo o un rol específico en una empresa. Tradicionalmente, los ataques de phishing eran una gran inversión que consumía mucho tiempo para los ciberdelincuentes, ya que tenían que enviar los correos electrónicos manualmente.

    Los ciberdelincuentes han creado herramientas que automatizan el spear phishing. La integración de estas herramientas con los datos de los sitios web de la empresa y las plataformas de redes sociales permite a los piratas enviar cientos o miles de correos electrónicos de phishing con datos detallados personalizados para cada víctima, lo que aumenta significativamente las tasas de éxito. Afortunadamente, a diferencia de los correos electrónicos de phishing generados manualmente, las campañas automatizadas son menos sofisticadas y fáciles de detectar.

    Independientemente, las organizaciones deben esperar un aumento en las campañas de phishing en 2021. Desafortunadamente, los piratas informáticos saben que la incertidumbre y la ansiedad que conlleva el trabajo remoto facilitan la explotación de las víctimas. La mayoría de los ataques de phishing se centrarán principalmente en la pandemia, la economía global y la política.

    En conclusion, en este año los ciberdelincuentes encontrarán formas innovadoras de infiltrarse en redes individuales, domésticas y empresariales. Con las tendencias de ciberseguridad que surgen constantemente, las organizaciones deben adoptar medidas de seguridad de TI proactivas para mantener sus datos seguros. Los empleados también deben operar dentro de la protección de los firewalls de las organizaciones para evitar tales amenazas.