Categoría: Politica y Actualidad

  • El pasaporte japonés es el más poderoso del mundo, aún en pandemia. ¿Cómo se ubica el de Panamá?

    Con el término ‘poder de pasaporte’ y adquiriendo actualmente un significado muy diferente frente a la pandemia, se ha publicado el último Henley Passport Index, la clasificación original de todos los pasaportes del mundo según la cantidad de destinos a los que sus titulares pueden acceder sin una visa previa. Este índice utiliza datos de la Asociación de transporte aéreo internacional (IATA) para sus mediciones, que cubren 199 pasaportes y 227 destinos de viaje.

    Sin tener en cuenta las restricciones temporales, Japón ocupa la primera posición en el índice, pudiendo acceder los titulares de este pasaporte a 191 destinos en todo el mundo sin visado. Este es el tercer año consecutivo en que Japón ocupa el primer lugar, ya sea solo o junto con Singapur.

    Singapur ocupa el segundo lugar, con acceso a 190 destinos, y Corea del Sur ocupa la tercera posición junto con Alemania, y ambos tienen una puntuación de 189 sin visa / visa a la llegada. Los diez primeros puestos son completados por otros seis países europeos.

    Este ascenso de los países de la región Asia-Pacífico (APAC) es un fenómeno relativamente nuevo. Durante los 16 años de historia del índice, los primeros lugares los ocupaban tradicionalmente los países de la Unión Europea (UE), el Reino Unido o los EE. UU., pero el equilibrio de poder está cambiando, y los expertos sugieren que la posición de fortaleza de la región APAC continuará, ya que incluye a algunos de los primeros países en comenzar el proceso de recuperación de la pandemia. Mientras tanto, aunque China sigue viendo un fuerte aumento en el número de turistas emisores, el país se ha deslizado desde 2019 del puesto 117 al 122 después de eliminar a tres países de su lista de sin visado / visado ​​a la llegada.

    Por otra parte y debido a las limitaciones de viaje relacionadas con la pandemia, los viajeros tanto del Reino Unido como de los EE. UU. enfrentan actualmente restricciones importantes en más de 105 países, y los titulares de pasaportes de EE. UU. pueden viajar a menos de 75 destinos, mientras que los titulares de pasaportes del Reino Unido tienen acceso a menos de 70. En los últimos siete años, el pasaporte estadounidense ha caído del puesto número uno al séptimo lugar, posición que comparte actualmente con el Reino Unido.

    Los 10 pasaportes más poderosos según Henley Passport Index:

    Japón (191)
    Singapur, (190)
    Alemania, Corea del Sur (189)
    Finlandia, Italia, España, Luxemburgo (188)
    Austria, Dinamarca (187)
    Francia, Irlanda, Países Bajos, Portugal, Suecia (186)
    Nueva Zelanda, Bélgica, Noruega , Suiza, Reino Unido, Estados Unidos (185)
    Australia, República Checa, Grecia, Malta (184)
    Canadá (183)
    Hungría (182)

    Los pasaportes menos poderosos:

    Bangladesh, Irán (41)
    Kosovo, Líbano, Sudán (40)
    Corea del Norte (39)
    Libia, Nepal (38)
    Territorio Palestino (37)
    Somalia, Yemen (33)
    Pakistán (32)
    Siria (29)
    Irak (28)
    Afganistán (26)

    Hubo relativamente pocos acuerdos de visa de alto perfil entre países durante 2020 por las razones que ya conocemos, con la notable excepción de los Emiratos Árabes Unidos, que ha continuado su ascenso sostenido en el índice. El país firmó varios acuerdos de exención de visa mutuamente recíprocos el año pasado, incluido un acuerdo histórico negociado por Estados Unidos que establece lazos formales con Israel y otorga a los ciudadanos de cada país acceso sin visa al otro. Los Emiratos Árabes Unidos ahora tienen una puntuación de 173 sin visa / visa a la llegada y ocupa el puesto 40 en la tabla. Otros ascensos notables incluyen Omán (pasando del lugar 113 al 111) y Arabia Saudita, que ha subido cuatro posiciones al puesto 115 en comparación con el índice anterior, después de agregar cuatro nuevos países a los que se puede acceder sin una visa previa.

    En cuanto a la región latinoamericana, Chile ocupa la 1º posición, en el número 14, seguido de Argentina y Brasil. Panamá este año logró ganar un escalón y sobrepasar a Paraguay; el pasaporte panameño brinda entrada a 142 países sin visa y en el ranking global se ubica en el puesto 35. El pasaporte venezolano ocupa el número 10 de Latinoamérica (38 a nivel global), por encima de países como Guatemala, Perú y Colombia. Los pasaportes latinoamericanos al final de la lista son Haití, Cuba y República Dominicana y Bolivia.

    El presidente de Henley & Partners, Christian H. Kaelin, dijo que Covid obviamente ha sido un factor importante durante el último año. «Hace apenas un año, todos los indicios eran que las tasas de movilidad global continuarían aumentando, que la libertad de viaje aumentaría y que los titulares de pasaportes poderosos disfrutarían de más acceso que nunca», dijo Kaelin.

    «El bloqueo global anuló estas brillantes proyecciones y, a medida que las restricciones comienzan a desaparecer, los resultados del último índice son un recordatorio de lo que realmente significa el poder del pasaporte en un mundo trastornado por la pandemia», concluyó Kaelin.

    Pero los expertos también sugieren que en términos de movilidad global futura, no podemos esperar un retorno a los patrones prepandémicos. El exitoso Dr. Parag Khanna, auto de «El futuro es asiático» afirmó que el sistema no volverá a ser lo que era, y que la nacionalidad por sí sola ya no será suficiente para garantizar un tránsito seguro. «Incluso para pasaportes todavía poderosos como Japón, Singapur, Corea del Sur y miembros de la UE, se requerirán protocolos adicionales para volver a lograr una movilidad relativamente sin fricciones».

  • Qué se discute detrás de las medidas tomadas por las redes sociales??

    Voy a intentar hacer algunos puntos aquí sobre la discusión generada a partir del cierre de cuenta de Twitter a Trump.

    A mediados de los 90s, casi al final, Internet comenzaba a masificarse; el auge de las páginas web, los foros, los incipients chat rooms y demás, llevaron a que los que participaban de la industria comenzaran a discutir si era posible una neutralidad de la red de redes, para preservar los derechos básicos de los participantes.

    Un joven idealista abogado californiano fue uno de los precursores  y contribuyentes a la redacción de la Communications Decency Act, la famosa 230, que puso en vigencia Bill Clinton en 1996. Lo recuerdo perfecto porque fue la imagen que tomé en su momento para mi ponencia (Es posible una regulación en Internet?) en ECOMDER, el primer congreso sobre Derecho y Tecnología en la red, hosteado por la Universidad de Buenos Aires, pionera en su momento sobre estos asuntos.

    La 230, fue estatuída para mantener la neutralidad en la red, esto es, eximir a quienes en esos momentos eran emprendedores en la red, a mantenerse exentos de responsabilidad por los contenidos que los usuarios compartían, subían, hosteaban, como quieran llamarlo. Al estar protegidos legalmente, la explosión de la red fue imparable.

    Gracias a ello, el mundo es otro hoy día, no tengo dudas. Siempre fui defensora de la 230 y pretendo que así se mantengan las cosas.

    Sin embargo, un poco de historia sobre la prístina 230, nos da cuenta que se fue manchando de a poco, quizás algunos de ustedes recuerden las subastas de artículos nazis en Ebay y el conflicto en su momento que generó, algún que otro pedófilo, o ataques terroristas que fueron de a poco siendo justificativos para alguna enmienda a la 230. Por ejemplo, la pedofilia ya está excluída de esta eximición de responsabilidad legal que les cabe a estas plataformas.

    Pero lo que ha estado siempre protegido, incluso cuando hubo algunas causales que ponen a uno a pensar (utilización de las redes para comunicar actos terroristas, violentísimos actos de persecuciones civiles, llamados atentatorios contra gobiernos legítimos instaurados, etc), fue la libertad de expresión. Siempre, porque si se ponían a los dueños de las plataformas (se habrán dado cuanta ahora quienes dicen «mi muro» es una irrealidad?) a ser responsables de lo que cada loco anda por ahi proclamando, se terminaba con la neutralidad en la red e incluso los costos de ejercer esos vetos (fact checking hoy día) implicaban que se hiciera imposible el acceso a todos «gratuitamente». La cuestión es que esto último es lo que hace la diferencia en la discusión en estos días.

    Cuando Facebook o Twitter vetan opiniones, cierran cuentas o demás acciones respecto a un posteo de un usuario, hacen editorial y dejan de ser neutrales. ¿ por qué editorializan se preguntarán? la respuesta es simple, con esas acciones de permitir/vetar se produce la opinión. Y la opinión no es neutral.

    Sin embargo,  aún existe el otro argumento, el que subraya: «son empresas privadas, pueden hacer lo que quieran, cuando uno accede firma términos y condiciones».

    Pues bien, la idea del contrato de adhesión, porque esto es lo que uno hace cuando pone «I agree» al colocar sus datos en cualquiera de estas plataformas, significa que uno acepta lo que venga, no hay posibilidades de discusión para modificar alguna cláusula o discutir algunos artículos. Se pone el gancho y voilá, estamos adentro. Si cuento con los dedos de la mano quienes han leído eso, me sobran dedos. No importa, el asunto es que siempre, siempre, al final, cualquier contrato debe tener para ambas partes un sentido de justicia, donde ambos ganan. Es pasar de una situación menos satisfactoria a una mejor. Acción humana.

    Ahora bien, entendiendo lo anterior, la empresa brinda acceso «gratuito» y el user brinda primeramente sus datos y luego contenido, luego contactos, y así van creciendo estas redes. Lo «gratuito» no es tal, dado que lo más valioso es la persona que entrega contenido; en fin, para no dar tanta vuelta, el «producto» termina siendo uno. Cuando uno da «like» o cuando uno cuenta algo en esa plataforma social (que reitero, no es propiedad de uno el famoso muro, es de los dueños de esa red), se genera una ganancia para los accionistas de esa compañía. Eso podría ser en definitiva el intercambio final, datos por servicio, aún cuando los términos y condiciones digan lo que digan.

    Cuando la compañía decide cancelar unilateralmente ese servicio, se alteran los términos de ese contrato, se produce un desequilibrio y en cualquier instancia de la vía civil o comercial, uno podría demandar tal situación. Y aquí nos encontramos que será inútil, porque esa compañía podrá ser demandada, pero finalmente la demanda será desestimada por la 230 famosa. Aquí cabe aclarar que mientras la 230 permanece incólume frente al free speech, los «términos y condiciones» impuestos por cada plataforma cambian a cada rato sin que el «user » pueda hacer algo. Me dirán, «puede salirse», es cierto. Pero no es tan fácil salirse sin costos para el user, pérdidas de contactos, incluso memorias de negocios, dado que hoy muchos negocios se hacen por allí, etc, etc. Y si ese costo pudiese ser demandado, reitero, no habría problemas.

    Entonces, no es tan cierto que este asunto es sobre una empresa privada y se pide regulación para la misma. Al contrario, lo que se pide es que se siga cumpliendo con la 230, que es un reflejo de la autoregulación que las mismas empresas pioneras se dieron (no éstas nuevas, que surgieron gracias o al amparo de esa 230). Si eso no se hace, lo que sí entonces va a suceder es que se regule, más tarde o más temprano, y nos vayamos a una red de redes controlada y mientras la controlen los «buenos», no pasa nada, pero parafraseando a Popper, debemos tener instituciones para que cuando gobiernen los malos, no nos hagan daño, o hagan el menos posible.

    Por último, lo maravilloso del mercado, es que habrá muchas soluciones que encuentren una respuesta más adecuada a los usuarios. También otra enseñanza es que nunca, nunca, hay almuerzo gratis. Si el pago somos nosotros, quizás es hora de reflexionar y buscar soluciones descentralizadas. Así comenzó Bitcoin, así habrá muchas más soluciones de pago, de comunicaciones o de intercambios más equilibrados.

    Unos consejos no solicitados, pero ahi van: utilicen soluciones que tengan mejores protecciones para su privacidad. Tor, Brave, incluso Firefox son mejores que Google. Signal en lugar de whatsapp, protonmail en lugar de gmail. Alojen sus webs en servidores por fuera de AWS, (ya incluso por una cuestión ética en esta última), hay millones de proveedores de hosting en el mercado. Y si van a salirse de Facebook, les aconsejo que vayan a el sector de settings, luego ingresen a Your FB information, y de ahi, acceden a Download your info y se bajan a su disco toda su información guardada ahi desde el día que se afiliaron. Facebook igual ya tiene una copia suya de toda su vida, pero al menos usted la recuperará para una futura migración a otro lado. Aquí les dejo unas capturas de pantalla sobre cómo se hace. Espero les sea útil.

    No se trata hoy de Trump, se trata de libertad lo que estamos discutiendo. La defensa es para que a futuro, no seamos nosotros mismos víctimas de una cancelación.

  • La crisis de los sistemas autoritarios homogéneos y el futuro de las tribus modernas

     «Vivimos con la tecnología de la Era Espacial bajo el gobierno de la Edad del Bronce». Paul Rosenberg

    La tecnología omnipresente ha cambiado tanto a nuestra sociedad, que aún no somos lo suficientemente conscientes una gran mayoría de nosotros. También la educación estatal ha perdido su monopolio como proveedor de información. Es aún peor, en comparación con los otros canales de información, este es uno de los más aburridos.

    Tantos puntos de vista y opiniones diferentes de tantos medios conducen al caos de información. Revelar una «verdad» que antes brindaba la educación estatal y el oligopolio de unos pocos medios, es difícil ahora. Todos pueden convertirse en proveedores de información y utilizar sus blogs para transmitir sus puntos de vista a cualquier persona del mundo. Este hecho conduce a la sociedad de la información más individualista. También significa que tenemos que enfrentarnos al mayor número de conspiraciones.

    Así que vivimos en la compleja sociedad de la información con las opiniones más diversas de miles de millones de personas. Comunistas, socialistas, demócratas, monárquicos, los que no les importan y los que quieren ser libres.

    A pesar de esta heterogeneidad sustancial de opinión, todavía nos atenemos a sistemas políticos muy homogéneos como el parlamento o la democracia directa, varias formas de monarquía o incluso regímenes dictatoriales más homogéneos aplicados a millones de personas diferentes.

    Votamos y decidimos sobre el futuro de nuestros vecinos que apenas conocemos. A menudo, excepto el mismo idioma y el mismo pasaporte / identificación nacional del país, no tenemos nada en común con estas personas y, a pesar de su proximidad física, vivimos en mundos completamente diferentes.
    Por otro lado, compartimos más intereses o valores con otras personas que viven a miles de kilómetros de nosotros. En comunidades virtuales que históricamente por primera vez están reemplazando a las tradicionales. A nivel político, todavía son ignorados, y estamos atrapados en la comunidad ‘nacional’ de personas al azar con las mismas etiquetas nacionales que creen que pueden decidir sobre el futuro de los demás dentro de su comunidad.

    Nuestra sociedad se ha vuelto demasiado compleja para que cualquier sistema político homogéneo se aplique a gran escala. Hacer cumplir la homogeneidad siempre ha tenido un impacto adverso en las minorías. Y no nos referimos solo a las mujeres, las comunidades LGBT, las razas discriminadas, los fumadores de marihuana … También estamos hablando de una nueva generación de personas de Internet de mentalidad libre que consideran obsoleto el sistema estatal autoritario actual y pueden imaginar una descentralización mucho más libre. Un sistema basado en la cooperación y las decisiones voluntarias. Saben que gracias a su lugar de nacimiento, Internet y sus servicios, esto es posible.

    Lo que podemos observar ahora es una crisis de sistemas políticos homogéneos que se aplican a una sociedad compleja de individuos. Vivimos en tiempos en los que los sistemas homogéneos son demasiado frágiles para sobrevivir sin violencia. Hacer cumplir con violencia en una sociedad totalmente informada en la que estamos cayendo es extremadamente costoso. En una sociedad de igual a igual bien informada, los grandes sistemas homogéneos se están volviendo ineficientes y obsoletos, lo que provoca muchos conflictos.

    No funciona ahora y no funcionará en el futuro.

    La solución radica en una sociedad completamente descentralizada de tribus físicas modernas (ciudades privadas / comunidades naturales más pequeñas) o virtuales (como Bitnation) con sus zonas autónomas, sistemas legales y un conjunto de reglas.
    Las tribus modernas como el grupo humano más natural con todos sus beneficios como una mejor cooperación, máxima lealtad que conduce a la resolución de conflictos dentro de la tribu o disminución de los costos de transacción. Ha llegado el momento de aceptar a las tribus modernas como la única extensión natural de nuestra individualidad.

  • El turismo internacional cayó a niveles de 1990 a consecuencia de la pandemia

    Los últimos datos de la agencia de Naciones Unidas para el Turismo (OMT) muestran que los destinos en todo el mundo vieron como el número de turistas caía en 900 millones entre enero y octubre en comparación con el mismo período de 2019. Esto representa una caída del 72% en las llegadas internacionales durante los primeros diez meses del año, en lo que ha sido catalogado como el peor año en la historia del turismo.

    Sobre la base de la evidencia actual, la OMT predice que las llegadas internacionales disminuirán entre un 70% y un 75% durante todo 2020, lo que devolverá el turismo mundial a los niveles de hace 30 años. Esto equivale a 1000 millones de llegadas menos y una pérdida de 1,1 billones de dólares en ingresos del turismo internacional, lo que a su vez genera una pérdida económica de 2 billones de dólares en el PIB mundial.

    Antes del brote de coronavirus, el sector turístico mundial había experimentado un crecimiento casi ininterrumpido, desde 1980, el número de llegadas internacionales se disparó de 277 millones a casi 1.500 millones en 2019. Incluso las dos crisis más grandes de las últimas décadas, la epidemia de SARS de 2003 (con 2 millones menos de llegadas internacionales de turistas) y la crisis financiera mundial de 2009 (con 37 millones menos y con una pérdida diez veces menor que en la crisis actual), no representaron un golpe tan fuerte para el sector turismo como la pandemia de COVID-19.

    La OMT también analizó las variaciones regionales; Asia y el Pacífico, la primera región en sufrir el golpe de la pandemia y la que tiene el mayor nivel de restricciones a los viajes hasta la fecha, registró una disminución del 82% en llegadas durante los primeros diez meses de 2020, seguida de Oriente Medio (73%), África y Europa (69%) y América (68%).

    Los datos revelaron casos de recuperación de corta duración en los meses de verano, con Europa registrando disminuciones más pequeñas del 71% y 67% en julio y agosto, seguida del 72% y 76% en septiembre y octubre.

    El continente americano también han experimentado alguna mejora, registrando continuamente menores disminuciones desde junio debido a la reapertura de destinos, incluidos los pequeños estados insulares del Caribe.

    Por el contrario, Asia Pacífico ha seguido experimentando descensos de casi el 100% en septiembre y octubre, lo que está vinculado al cierre de fronteras en China y otros destinos importantes de la región.

    Los datos sobre el gasto del turismo internacional siguen reflejando una demanda muy débil de viajes al exterior. Sin embargo, algunos grandes mercados como Estados Unidos, Alemania y Francia han mostrado algunos signos de recuperación en los últimos meses. Además, la demanda de turismo nacional sigue creciendo en algunos mercados como China y Rusia.

    Zurab Pololikashvili, Secretario General de la OMT, comentó: “Desde el comienzo de esta crisis, la OMT ha proporcionado a gobiernos y empresas datos fiables que muestran el impacto sin precedentes de la pandemia de COVID-19 en el turismo mundial. A pesar de que la noticia de una vacuna aumenta la confianza de los viajeros, aún queda un largo camino hacia la recuperación. Por lo tanto, debemos redoblar nuestros esfuerzos para abrir fronteras de manera segura y, al mismo tiempo, apoyar los empleos y las empresas del turismo. Cada vez es más evidente que el turismo es uno de los sectores más afectados por esta crisis sin precedentes”.

    “Es esencial un enfoque coordinado para aliviar y eliminar las restricciones de viaje siempre que sea seguro hacerlo. Esto no solo abrirá los destinos al turismo nuevamente, sino que reglas claras y consistentes entre países contribuirán en gran medida a recuperar la confianza en los viajes internacionales y aumentar la confianza del consumidor».

    Igualmente, a principios del mes pasado, la OMT publicó un informe que revela que el 70% de los destinos de todo el mundo han aliviado las restricciones de viaje en respuesta a la pandemia de Covid-19.  Según la última investigación, la proporción de destinos cerrados ha caído del 82% a finales de abril de 2020 al 18% a principios de noviembre (expresado en porcentaje de llegadas internacionales).

    Con base en los escenarios para 2021-2024, el organismo predice un repunte en el turismo internacional para la segunda mitad de 2021. No obstante, reconoce que puede que se necesiten entre 2,5 y 4 años para volver a los niveles de 2019.

  • La carrera de vacunación Covid-19. Quiénes van adelante

    Como resultado de los primeros esfuerzos  que se hicieron para asegurar candidatos a vacunarse, un rápido progreso de aprobación por parte de las autoridades y una infraestructura eficaz para la administración de las mismas, algunos gobiernos ya han avanzando en sus planificaciones para la vacunación masiva contra el Covid-19. El sitio web ‘Our World in Data‘ ha estado al tanto de los hitos y sus hallazgos muestran que Israel está liderando la carrera para alcanzar el umbral del 60-70 por ciento necesario para suprimir la propagación del Covid-19 entre la población en general.

    Hasta el 4 de enero, Israel administraba 14,14 dosis por cada 100 de sus ciudadanos, unos 1,25 millones en total. Esa es la tasa más alta de vacunación Covid-19 hasta ahora, considerablemente más que las 3,57 dosis por cada 100 habitantes de Bahrein, que ocupa el segundo lugar, y las 1,39 dosis por cada 100 ciudadanos del Reino Unido al 3 de enero. Sin embargo, las cosas podrían cambiar rápidamente en este último, dado que ha comenzado a administrar la vacuna menos costosa y flexible de la Universidad de Oxford / Astra Zeneca. En los Estados Unidos, la tasa de vacunación es de 1,28 inyecciones por cada 100 personas al 2 de enero.


    Sin embargo, Israel es el que marca el ritmo en este momento y el país comenzó a vacunar el 19 de diciembre, administrando alrededor de 150.000 por ciento desde entonces. Israel obtuvo una ventaja sobre otros países después de negociar desde el principio el suministro de la vacuna Pfizer / BioNTech. El lanzamiento ha demostrado ser un éxito debido al excelente sistema de salud del país y al entusiasmo de la población por la vacuna. El director general del Ministerio de Salud, Hezi Levy, dijo que la respuesta ha sido tan positiva que la velocidad de la campaña de vacunación tendrá que reducirse para conservar las existencias. El primer ministro Benjamin Netanyahu dijo que la velocidad y el éxito del programa pueden permitir que Israel salga de la pandemia ya en febrero.

    La velocidad a la que se desarrollaron las primeras vacunas COVID-19 fue extraordinaria.  La vacuna contra el sarampión se encontró con relativa rapidez: pasaron solo 10 años desde el descubrimiento del patógeno hasta el desarrollo de la primera vacuna. Pero para la fiebre tifoidea tomó más de un siglo, y para algunas enfermedades de las que conocemos los patógenos durante más de un siglo (como la malaria), todavía no hemos encontrado una vacuna eficaz.

    El desarrollo de una vacuna contra COVID-19 ha sido mucho más rápido que el desarrollo de cualquier otra vacuna. En menos de un año ya se han anunciado varias vacunas exitosas y se han aprobado para su uso en muchísimos países. La esperanza es que aún más fabricantes desarrollen vacunas contra el  COVID-19. Esto será importante porque eventualmente una gran parte de la población mundial necesitará o requerirá recibir una vacuna contra el COVID-19.

    El seguimiento de las tasas de vacunación contra COVID-19 es crucial para comprender la escala de protección contra el virus y cómo se distribuye en la población mundial. Una base de datos global y agregada sobre las tasas de vacunación contra COVID-19 es esencial para monitorear el progreso, pero lamentablemente aún no está disponible. Por lo tanto, las fuentes de datos se obtienen a partir de la información suministrada por los mismos gobiernos e instituciones involucradas en el suministro  e implementación de la misma, que son citadas en Our World in Data. De lo que estamos seguros, es que en Panamá, no se ha comenzado y posiblemente en 90 días se registren los primeros envíos.

  • Carpe Diem, Memento mori.

    A todos nos da miedo hablar sobre la muerte. Sin embargo, éste que se termina hoy, ha sido el año que hemos sentido que estábamos más cerca de la misma, a pesar de que nuestro cerebro está diseñado para hacernos sobrevivir. Y el miedo nos petrificó, nos paralizó ante la amenaza de un virus que desde los gobiernos y los medios de comunicación nos hicieron creer que era mucho más mortal que cualquier otra enfermedad conocida hasta el presente.

    Ese miedo nos llevó a aceptar que los encierros nos iban a proteger de la muerte y encerrados nos olvidamos de dos conceptos que nos legaron los poetas y estoicos desde la antigüedad: carpe diem y memento mori.

    Como seres humanos tendemos a creer, que siempre tendremos tiempo para todo, que siempre habrá un mañana para “empezar” o “continuar”. Sobre todo, en estas épocas de hacer promesas, de comenzar el próximo año con resoluciones. Gracias a estos paradigmas vamos por la vida postergando todo e inconscientemente no pensamos en nuestra mortalidad y asumimos que tenemos todo el tiempo del mundo. Incluso este año que hemos pasado encerrados la mayor parte, lo hemos aceptado como una pausa temporal que podemos volver a retomar como si ese tiempo no hubiera pasado, no hubiera existido.

    Entonces, frases como: “mañana lo hago”, “el 4 de enero empiezo”, “cuando se pasen los contagios”, “cuando aparezca la vacuna” y demás excusas por el estilo, se suceden y de repente, se nos han pasado los días y el año sin haber hecho nada. Lo cierto es que hemos tenido suerte. Pero esa suerte de estar vivo puede acabarse dentro de unas horas o quizás mañana y no necesariamente a causa de un virus cuya tasa de mortalidad aún está en discusión. ¿Si mañana fuera el día de nuestra muerte, habrá valido la pena todo lo que vivimos? ¿Habremos hecho todo lo que nos hacía felices? Seguramente, si se mira atrás en este año, la respuesta no sea la que debería dejarnos satisfechos.

    Cuando hablamos de la filosofía estoica memento mori, hablamos de la aceptación de que no somos seres inmortales y que la muerte nos acecha. Memento mori proviene del latín que significa: “Recuerda que morirás”. Cada vez que un general ingresaba victorioso por las calles romanas, un sirviente iba por detrás recitándole la frase para recordarle la fragilidad de su existencia y, por lo tanto, que evitase la banalidad que le generaban los aplausos y cantares de la gente a su paso. Se usa para llamar a la modestia a una persona, recordándole que todos somos humanos y que a todos nos llega el momento de morir, indicando también que la vida es, al fin y al cabo, muy corta.

    Muchas personas este año han tenido la muerte en la cabeza, no aceptando de que morirán en algún momento y que ello no nos viene predeterminado cuándo y cómo; y esto los condujo al miedo irracional. Dicho miedo conduce al estrés y una vez estresados nos desmotivamos para vivir a plenitud.

    Si empezamos a aceptar el memento mori, el miedo irracional tiende a desaparecer; no desaparecen las preocupaciones y los mecanismos de supervivencia, pero sí la parálisis causada por ese miedo; una vez que el miedo a la muerte desaparece, desaparecen el estrés y el desgano; poco a poco empezamos a sentirnos más vivos y menos asustados acerca de la muerte.

    Una vez que nos damos cuenta de lo fugaz que son la vida y el tiempo, que cada día debe aprovecharse al máximo, es cuando aplicamos el otro concepto, el “Carpe Diem”. El carpe diem es casi indisoluble del memento mori, que vendría a resultar en algo así como: “vive cada momento de tu vida como si fuese el último”. Cada día tendremos la oportunidad de vivir como deseamos sin desaprovecharlo. Una posibilidad ínfima de mortalidad no puede ni debe paralizarnos. Dejemos de postergar citas, trabajos o proyectos que tenemos en mente realizar y empecemos a tomar acción sobre ellos. Al recordar que podemos morir, comenzamos a hacer ahora, a trabajar, a planificar, a comenzar proyectos y también a disfrutar de ese proceso.

    Esta es la filosofía que nos dice que debemos aprovechar el tiempo escaso que poseemos para hacer y vivir cada día con propósito, con pasión, y con generación de valor para cada uno y por ende para la humanidad; que el vivir cada día haya valido la pena.

    El tiempo vuela, aprovechemos la ocasión y el momento. La vida se pasa en un abrir y cerrar de ojos, el tiempo es fugaz y la muerte está día a día acechándonos. No podemos dejar de vivir hoy para vivir en un futuro que no sabemos si tenemos. Memento morí, recordar que somos mortales.

    Carpe Diem, una oportunidad para hacer lo que siempre hemos querido, para conseguir lo que siempre hemos deseado o para cumplir todas nuestras metas y sueños que siempre hemos postergado. Una oportunidad para aprovechar cada ocasión, cada momento y vivirlos al máximo. Una oportunidad para dejar de malgastar la vida en tonterías y banalidades o asuntos que no nos aportan nada positivo.

    Tenemos que entender que el tiempo es escaso, que no lo tenemos comprado y que no debemos postergar nada por miedo, porque el que se tenga vida ahora mismo es un acto de suerte que mañana quizás no se tenga. Hay que vivir ahora y siempre recordar: carpe diem, memento mori. Porque Horacio también nos dijo: el que vive con miedo, nunca será libre.

    Por todos esos momentos, muy feliz año 2021.

  • Entre el empresario y el consumidor

    Son tantos quienes creen y dicen que las empresas y, en particular, las más grandes, sacan ventaja a su presidiaria clientela!. Semejante desacierto debería producir inmensa pena. Indudable que existen pecadores de más si, a fin de cuentas, apenas somos frágiles humanos; pero… ese no es el tema de fondo. No es el pecado el que debe marcar nuestra comprensión sino el entendimiento y el rechazo de malos caminos.

    Entonces, y teniendo lo señalado en mente: es muy cierto que en esta vida hay quienes ven mejor, entienden mejor y, ante todo, están dotados de una caldera interna que les impulsa a la acción productiva. Esta realidad, por un lado, es una bendición puesto que constituye el motor del progreso; pero… por otro lado, también es el manantial de la envidia y de odios, pues son muchos los que sienten que fueron abandonados por la misma Creación. Ello fue plasmado en el Segundo Capítulo del Génesis hace más de 3,000 años, en la narrativa en la cual la envidia de Caín al ver que el Señor favoreció más la oferta de Abel fue tal que asesinó a su propio hermano; lo cual condujo a su destierro de la presencia del Señor.

    La historia de Caín y Abel puede ser enfocada de diversas maneras, pero hoy quiero enfocarla desde la perspectiva del empresario productivo y aquellos competidores y consumidores que, al sentirse disminuidos en comparación, entran en cólera; cólera que, en vez de moverles a ser más competitivos, les mueve a hacerle daño al productivo. Y, a tal efecto, me enfoco, no en el empresario malsano, sino en esa mayoría sana que siente orgullo de su creativa labor, y busca la satisfacción de su cliente, a sabiendas que ello le conviene tanto a él como productor, como al cliente como consumidor.

    Son tantos los que vilipendian al empresario exitoso porque este se vuelve rico, a pesar de que el mismo sirve a muchos y en muchos sentidos. Y, a fin de cuentas, ¿qué importa que el empresario productivo se vuelva millardario si el consumidor y la misma sociedad se torna billonaria. Quien vende la computadora se gana, digamos, $500, pero… ¿cuánto ganan quienes la compran? ¿Acaso eso no cuenta? Al final del día, el progreso humano depende del más creativo y productivo; y eso debemos celebrarlo y cuidarlo como se cuida a la gallinita de los huevos de oro. El asesinato de Abel no sólo afectó a Caín sino a toda su familia y más allá.

    Lo señalado nos debería conducir a ver que los problemas sociales no los debemos achacar al empresario en general, sino a las malas políticas públicas; esas, que por un lado promueven y premian a malos empresarios y disminuyen a los buenos. Es más que triste ver como la envida nos ciega, al punto de que atacamos lo que es bueno, y votamos y apoyamos al politicastro que tanto daño causa.

    Llevando todo lo anterior a la práctica, el empresariado, el chinito del barrio, el salón de belleza, lavandería, súper y toda la cadena productiva y distributiva es la que debemos enfocar; y no cegarnos de odio contra quienes han sabido, honestamente, lograr una riqueza económica. Como tampoco debemos perder de vista de que la riqueza económica no es sinónimo de la riqueza espiritual y de la felicidad; pues sobran los millonarios infelices.

    Las sociedades más felices y prósperas son aquellas que navegan por encima de las envidias y los odios. Y, cuando vemos que estas perversidades campean entre nosotros, debemos caer en cuenta de que nos estamos causando graves daños. Celebremos al buen empresario, lo mismo que al buen consumidor.

  • ¿Se acerca una pandemia cibernética?

    2020 será recordado como un año singularmente disruptivo, pero no solo por la crisis de salud mundial, sino porque el mundo online se transformó digitalmente, con un cambio exponencial que se aceleró en el hogar y el trabajo a través del ciberespacio.

    La magnitud de este conjunto general de tendencias de Internet en línea ha revelado muchos beneficios positivos. Pero los impactos negativos en la seguridad cibernética de estos cambios en línea han llevado a muchos expertos a resumir los eventos combinados de este año como una creciente «pandemia cibernética».

    En esta perspectiva de fin de año, los cambios globales en las personas, los procesos y la tecnología al pasar a las transacciones digitales desde casa han sido una especie de “Caballo de Troya” para los ciberdelincuentes, lo que ha resultado en una gran cantidad de ataques de ransomware, violaciones de datos y incluso ataques muy sofisticados patrocinados por el estado-nación.

    El más grande de todos ellos ha salido a la luz a finales de este año, cuando la empresa de ciberseguridad FireEye reveló este mes que se convirtió en un objetivo de los piratas informáticos que accedían a las herramientas que la empresa utiliza para probar la seguridad de sus clientes.

    Si bien aún se está determinando la escala y el tamaño del ataque, se ha descubierto que no se trata de un ciberataque ordinario que afecte a una sola organización. Según un informe de The Wall Street Journal, presuntos piratas informáticos rusos instalaron un malware en el software Orion vendido por la empresa de gestión de TI SolarWinds y accedieron a datos confidenciales pertenecientes a varias agencias gubernamentales de EE. UU., al menos seis departamentos del gobierno de EE. UU., incluidos los de energía, comercio, tesorería y estado, han sido violados. Las redes de la Administración Nacional de Seguridad Nuclear también fueron atacadas, al igual que, al menos un hospital y una universidad.

    Se informó también que, decenas de empresas de seguridad y otras de tecnología, así como organizaciones no gubernamentales se vieron afectadas, según informó Microsoft el jueves pasado. Si bien los más afectados por el ataque se encontraban en Estados Unidos, la compañía afirmó que había identificado víctimas en Canadá, México, Bélgica, España, el Reino Unido, Israel y los Emiratos Árabes Unidos. Al menos 24 grandes empresas, incluidos gigantes tecnológicos como Intel, Cisco, VMware y Nvidia, instalaron el software con código malicioso, según el informe.

    «Este ataque es diferente de las decenas de miles de incidentes a los que hemos respondido a lo largo de los años», dijo el director ejecutivo de FireEye, Kevin Mandia, en un comunicado. El presidente de Microsoft, Brad Smith, dijo que este último ataque cibernético es efectivamente un ataque a los EE. UU. y su gobierno y otras instituciones críticas, incluidas las empresas de seguridad.

    El hackeo de criptomonedas de Twitter a mediados de año fue otro incidente importante que reveló cuán vulnerable era el ciberespacio. La plataforma de redes sociales reveló que se trató de un «ataque de ingeniería social coordinado» de personas que atacaron con éxito a algunos de los empleados de la compañía con acceso a sistemas y herramientas internos. En este ataque, se piratearon simultáneamente las cuentas de las principales figuras públicas, como Joe Biden, Barack Obama, Elon Musk, Bill Gates, Jeff Bezos, Apple y Uber para difundir una estafa de criptomonedas.

    Otro ejemplo específico proviene de la Organización Mundial de la Salud (OMS), que informó un aumento de cinco veces en los ciberataques a fines de abril de 2020. «Desde el inicio de la pandemia de COVID-19, la OMS ha visto un aumento dramático en la cantidad de ataques cibernéticos dirigidos a su personal y estafas por correo electrónico dirigidas al público en general. Esta semana, se filtraron en línea unas 450 direcciones de correo electrónico y contraseñas activas de la OMS, junto con miles de otras personas que trabajan en la respuesta al nuevo coronavirus”.

    Incluso la investigación y distribución de la vacuna Covid-19 atrajo la atención de los ciberdelincuentes. Microsoft reveló en noviembre que detectó ciberataques de actores estatales contra siete empresas destacadas directamente involucradas en la investigación de vacunas y tratamientos para Covid-19. Los objetivos incluyen compañías farmacéuticas e investigadores de vacunas líderes en Canadá, Francia, India, Corea del Sur, los EE. UU. e India, y provienen de Strontium, un actor originario de Rusia, y dos originarios de Corea del Norte llamados Zinc y Cerium.

    Por si fuera poco, recientemente la empresa de ciberseguridad Check Point, alertó de un nuevo malware que se reproduce a través de un mecanismo que tiene la aplicación de mensajería instantánea WhatsApp, y que roba a las víctimas su cuenta, aprovechando la confianza que tienen en sus contactos. Cuando una persona cambia de teléfono y quiere transferir su cuenta de WhatsApp, la empresa de tecnología envía una autenticación por SMS al número de teléfono anterior para que pueda ingresar. El proceso le permite modificar la aplicación de mensajería instantánea de un número a otro. Sin embargo, también abre la puerta para que el ciberdelincuente acceda a la cuenta de la víctima.

    “Lo primero que hay que saber sobre este ciberataque es que el principal activo del ciberdelincuente es aprovechar la confianza de la víctima. Es por ello que la forma de llevar a cabo este ataque se basa en que, anteriormente, este ciberdelincuente ha logrado atacar a uno de los contactos de la víctima en cuestión de robarle todos los números de teléfono que tenía”, dice el director técnico de Check Point para España y Portugal, Eusebio Nieva.

    Dicho esto, es de esta forma que los ciberdelincuentes utilizan el número de teléfono para escribir a WhatsApp y solicitar el código SMS para su autenticación. Posteriormente, pretendiendo ser un contacto conocido, se comunican con la víctima solicitando el código, argumentando que se han equivocado al enviarlo. Cabe señalar que la recuperación de la cuenta no es fácil. “La única forma sería hablando con WhatsApp para informarles del robo de la cuenta y que cancelen automáticamente dicha cuenta con ese número de teléfono”, dice el especialista.

    En el nuevo año que llega, no hay indicios de que estos ataques vayan a ralentizarse de ninguna manera, lo que solo resalta la importancia de fortalecer el ciberespacio con mayor seguridad con nuevas herramientas y políticas.

  • Es urgente reiterar la importancia de la libertad de prensa

    La libertad de expresión no solo es una manifestación básica de respeto sino que el contraste de distintas ideas resulta vital para adquirir conocimientos

    La condición humana remite al libre albedrío que constituye el cimiento de la tradición liberal, solo así tienen sentido las ideas autogeneradas, la posibilidad de revisar nuestros juicios, las proposiciones verdaderas y falsas, la moral, la responsabilidad individual y la mismísima libertad. El pensamiento resulta imprescindible para evaluar los medios pertinentes al efecto de lograr fines apetecidos y la expresión del pensamiento constituye no solo una manifestación de la libertad sino que es el aspecto medular que permite alimentar el conocimiento, puesto que como ha señalado Karl Popper este tiene la característica de la provisionalidad abierta a refutaciones. Las críticas y las autocríticas son esenciales para el progreso de la insustituible aventura del pensamiento que es una consecuencia de la racionalidad.

    En algunos ocasiones cuando se estima que alguien está equivocado o no sigue las reglas de la lógica se le endilga la etiqueta de “irracional”, lo cual no es así: todo lo que hace el ser humano es racional a diferencia de los actos reflejos de la biología, cuando la medicina antigua propiciaba ciertas recetas hoy consideradas erradas no es que aquellos médicos eran irracionales, es que no contaban con el conocimiento que hoy disponemos y así sucesivamente.

    Se ha dicho, por otra parte, que la verdad debe estar sustentada en verificaciones empíricas a lo que Morris Cohen ha replicado que esa proposición no es verificable y el antes mencionado Popper ha explicado que nada en la ciencia es verificable, es solo de momento corroborable. La verdad se sustenta en la correspondencia entre el juicio y el objeto juzgado, el relativismo epistemológico, cultural, ético y hermenéutico echan por tierra con toda posibilidad de investigación, además de convertir en relativas las mismas aseveraciones del relativismo.

    Como ha sostenido Einstein, “todos somos ignorantes, solo que en temas distintos” y en el campo específico de cada cual también hay una dosis grande de ignorancia que se intenta contrarrestar en un difícil peregrinaje en el mar de ignorancia en busca de algo de tierra fértil en que sostenernos sin llegar nunca a un puerto definitivo puesto que la navegación es permanente. Por eso me resulta tan atractivo el lema de la Royal Society de Londres: nullius in verba, es decir, no hay palabras finales.

    El debate de ideas resulta imprescindible para ensanchar el conocimiento, de allí que la libertad de expresión no solo es una manifestación básica de respeto sino que el contraste de distintas ideas resulta vital para adquirir conocimientos. En esto estriba el progreso intelectual del que deriva todo progreso humano.

    Antes he escrito sobre la libertad de prensa -que es la manifestación de la antedicha liberad de pensamiento- pero dado el clima amenazador que se vive en distintas latitudes, se hace necesario reiterar lo dicho. Después del derecho a la vida le sigue en importancia el derecho de propiedad una de cuyas manifestaciones centrales es precisamente la facultad de expresar las propias perspectivas y contrastarlas con otras opiniones, para lo cual se requiere un ámbito de puertas y ventanas abiertas al efecto de permitir la mayor dosis de oxígeno, sin limitaciones de ninguna naturaleza. Este es el sentido por el que los Padres Fundadores en Estados Unidos otorgaron tanta importancia a la libertad de prensa y es el motivo por el que se insertó con prioridad en la mención de los derechos de las personas en su carta constitucional, la cual, dicho sea al pasar, fue tomada como punto de referencia en la sanción de la argentina. Jefferson escribió en 1787 que “si tuviera que decidir entre un gobierno sin periódicos o periódicos sin gobierno, no dudaría en elegir lo último”.

    Este es el sentido por el que mi distinguido amigo, el eminente constitucionalista Gregorio Badeni, sostuvo en su Tratado de libertad de prensa la trascendencia de este valor fundamental para la existencia de la sociedad libre y, asimismo, el correlato con la indispensable preservación de las fuentes de información.

    Esta libertad es respetada y cuidada como política de elemental higiene cívica en el contexto de una sociedad abierta, no solo por lo anteriormente expresado sino porque demanda información de todo cuanto ocurre en el seno de los gobiernos para así velar por el cumplimiento de sus funciones específicas y minimizar los riesgos de extralimitación y abuso de poder.

    Resulta especialmente necesaria la indagación por parte del periodismo cuando los aparatos de la fuerza que denominamos gobierno pretenden ocultar información bajo los mantos de la “seguridad nacional” y los “secretos de Estado” alegando “traición a la patria” y esperpentos como el “desacato” o las intenciones “destituyentes”. Debido a su trascendencia y repercusión pública internacional, constituyen ejemplos de acalorados debates sobre estos asuntos los referidos a los llamados “Papeles del Pentágono” (tema tan bien tratado por Hannah Arendt) y el célebre “Caso Watergate” que terminó derribando un gobierno.

    Por supuesto que nos estamos refiriendo a la plena libertad sin censura previa, lo cual no es óbice para que se asuman con todo el rigor necesario las correspondientes responsabilidades ante la Justicia por lo expresado en caso de haber lesionado derechos de terceros. Esta plena libertad incluye el debate de ideas con quienes implícita o explícitamente proponen modificar el sistema, de lo contrario se provocaría un peligroso efecto boomerang (la noción opuesta llevaría a la siguiente pregunta, por cierto inquietante ¿en qué momento se debería prohibir la difusión de las ideas comunistas de Platón, en el aula, en la plaza pública o cuando se incluye parcial o totalmente en una plataforma partidaria?). Las únicas defensas de la sociedad abierta radican en la educación y las normas que surgen del consiguiente aprendizaje y discusión de valores y principios.

    Hasta aquí lo básico del tema, pero es pertinente explorar otros andariveles que ayudan a disponer de elementos de juicio más acabados y permiten exhibir un cuadro de situación algo más completo. En primer lugar, la existencia de ese adefesio que se conoce como “agencia oficial de noticias”. No resulta infrecuente que periodistas bien intencionados y mejor inspirados se quejen amargamente porque sus medios no reciben el mismo trato que los que adhieren al gobierno de turno o a los que la juegan de periodistas y son directamente megáfonos del poder del momento. Pero en verdad, el problema es aceptar esa repartición estatal en lugar de optar por su disolución, y cuando los gobiernos deban anunciar algo simplemente tercericen la respectiva publicidad. La constitución de una agencia estatal de noticias es una manifestación autoritaria a la que lamentablemente no pocos se han acostumbrado.

    Es también conveniente para proteger la muy preciada libertad a la que nos venimos refiriendo, que en este campo se de por concluida la figura atrabiliaria de la concesión del espectro electromagnético y asignarlo en propiedad para abrir las posibilidades de subsiguientes ventas, puesto que son susceptibles de identificarse del mismo modo que ocurre con un terreno. De más está decir que la concesión implica que el que la otorga es el dueño y, por tanto, tiene el derecho de no renovarla a su vencimiento y otras complicaciones y amenazas a la libre expresión de las ideas que aparecen cuando se acepta que las estructuras gubernamentales se arroguen la titularidad, por lo que en mayor o menor medida siempre pende la espada de Damocles.

    De la libertad de expresión se sigue la de asociación y de petición que deben minimizar las tensiones que eventualmente generen batifondos extremos y altos decibeles que afectan los derechos del vecino, lo cual en un sistema abierto se resuelve a través de fallos en competencia como mecanismo de descubrimiento del derecho y no como ingeniería legislativa y diseño arrogante.

    Fenómeno parecido sucede con la pornografía y equivalentes en la vía pública que, en esta instancia del proceso de evolución cultural, hacen que no haya otro modo de resolver las disputas como no sea a través de mayorías circunstanciales. Lo que ocurre en dominios privados no es de incumbencia de los gobiernos, lo cual incluye la televisión que con los menores es responsabilidad de los padres y eventualmente de las tecnologías empleadas para bloquear programas. En la era moderna, carece de sentido tal cosa como “el horario de protección al menor” impuesto por la autoridad, ya que para hacerlo efectivo habría que bombardear satélites desde donde se trasmiten imágenes en horarios muy dispares a través del globo. Las familias no pueden ni deben delegar sus funciones en aparatos estatales como si fueran padres putativos, cosa que no excluye que las emisioras privadas de cualquier parte del mundo anuncien las limitaciones y codificadoras que estimen oportunas para seleccionar audiencias.

    Otra cuestión también controversial se refiere a la financiación de las campañas políticas. En esta materia, se ha dicho y repetido que deben limitarse las entregas de fondos a candidatos y partidos puesto que esos recursos pueden apuntar a que se les “devuelva favores” por parte de los vencedores en la contienda electoral. Esto así está mal planteado, las limitaciones a esas cópulas hediondas entre ladrones de guante blanco mal llamados empresarios y el poder, deben eliminarse vía marcos institucionales civilizados que no faculten a los gobiernos a encarar actividades más allá de la protección a los derechos y el establecimiento de justicia. La referida limitación es una restricción solapada a la libertad de prensa, del mismo modo que lo sería si se restringiera la publicidad de bienes y servicios en diversos medios orales y escritos.

    Afortunadamente han pasado los tiempos del Index Expurgatoris en el que papas pretendían restringir lecturas de libros y donde irrumpen en la escena comisarios que limitan o prohíben la importación de libros, dan manotazos a la producción y distribución de papel, interfieren en la cibernética o, al decir del decimonónico Richard Cobden, establecen exorbitantes “impuestos al conocimiento”. La formidable invención de la imprenta por Pi Sheng en China y más adelante la contribución extraordinaria de Gutemberg y ahora Internet, los medios digitales y las redes sociales no han sido del todo aprovechadas sino que a través de los tiempos se han interpuesto cortapisas de diverso tenor y magnitud pero en estos momentos han florecido (si esa fuera la palabra adecuada) megalómanos que arremeten con fuerza contra el periodismo independiente.

    Esto ocurre debido a la presunción del conocimiento de gobernantes que sin vestigio alguno de modestia y a diferencia de lo sugerido por Einstein, se autoproclaman sabedores de todo cuanto ocurre en el planeta, y se explayan en vehementes consejos a obligados y obsecuentes escuchas en imparables verborragias.

    Dados los temas controvertidos aquí brevemente expuestos -y que no pretenden agotar los vinculados a la libertad de prensa- considero que viene muy al caso reproducir una cita de la obra clásica de John Bury titulada Historia de la libertad de pensamiento: “El mundo mental del hombre corriente se compone de creencias aceptadas sin crítica y a las cuales se aferra firmemente […] Una nueva idea contradictoria respecto a las creencias que sustenta, significa la necesidad de ajustar su mente […] Las opiniones nuevas son consideradas tan peligrosas como molestas, y cualquiera que hace preguntas inconvenientes sobre el por qué y el para qué de principios aceptados, es considerado un elemento pernicioso”.

    El cuarto poder tiene prelación para la preservación de la libertad respecto a los otros tres, la sociedad libre se derrumba sin este valor. También he escrito antes para rendir homenaje al periodismo independiente (un pleonasmo pero por las situaciones que atravesamos vale el énfasis) pero en esta ocasión insisto en este muy sentido tributo pues dan batalla con un coraje y una perseverancia por lo que en gran medida le debemos la supervivencia, en contraste con sujetos disfrazados de periodistas pero vendidos al espíritu cavernario del autoritarismo siempre empobrecedor moral y materialmente.

  • El desentendido bien común

    Algo que caracteriza a los relativistas, esos que dicen ser progresivos, cuando en realidad son regresivos, es el apoderarse de lo que ellos llaman el “bien común” que, en realidad es fiel reflejo de su tergiversación del mundo; vale decir, que aquello que alegan ser bien común es más bien mal común; y paso a explayarme. Recién, el papa Francisco elogió a los gobiernos que decretaron claustros domiciliarios, aduciendo que con ello ponían en primera plana el “bienestar de su gente”. Me cuesta muchísimo creer que valiéndose de una pseudociencia para destruir economías y vidas se atiende el bienestar; pues, como bien señalara en su momento Frédéric Bastiat: Las leyes paren no sólo efectos inmediatos sino una multiplicidad de efectos posteriores; y ya veremos si esos claustros pseudocientíficos resultan en bienestar. ¿No fue Omar Torrijos quien habló de las luces cortas y las largas?; las primeras las tiene la mayoría, más no así las segundas.

    Bastiat también abordó la relación entre la libertad y la fraternidad: “Me resulta imposible separar la palabra fraternidad de la palabra “voluntaria”; pues no entiendo cómo se puede hacer valer la fraternidad sin destruir la libertad. Y más aún, sin pisotear la justicia.

    Cuando el político, desde su cómodo despacho, se ve enfrentado a las disparidades sociales y económicas, si es que no es politicastro, sentirá el deseo de corregir esa “injusticia”; pero, para ello debe antes preguntarse cómo fue que llegamos a tal situación. Debía ser obvio que la clase política no puede separarse de culpas y, desdichadamente, son demasiados los que eligen remedios por la vía del autoritarismo, la planificación y otras herramientas legales y politiqueras; con lo cual terminan perpetuando lo que pretenden corregir. ¿No sería mucho más conducente adoptar un sistema de real justicia que sea compatible con la responsabilidad de cada quien, sin la cual no hay camino de superación verdad?

    Por más fuerza que pueda tener una ley, esta jamás podrá dar leche como si fuese ubre de vaca lechera. Quitando a unos por la vía coercitiva no ayuda a otros a ser productivos. Y ser productivo es el verdadero camino progresivo. Como suelo decir, los impuestos, en su justa medida, son buenos. Pero cuando el impuesto se usa para comprar votos, ello conduce a lo que se conoce como una dictadura de mayorías. Y esa clase de mayoría, la que no paga impuestos, tenderá a ser parasitaria; lo cual no guarda relación con un bien común.

    Y vuelvo a citar en paráfrasis a Bastiat: La vida es nuestro el regalo creativo que incluye a todas las virtudes – la vida física, intelectual y moral. Pero el don de la vida va de la mano con la responsabilidad de desarrollarla y perfeccionarla. Para tal fin, también fuimos dotados de maravillosas facultades, que en medio de ilimitados recursos naturales debemos aprovechar sanamente. Si ello no podemos cumplir nuestro destino.

    Nuestra vida y sus facultades requieren el don de la persona, de la libertad, de aquello que es propio de cada quien, pues sin ello dejamos de ser humanos. Artificiosos politicastros intentarán desviarnos del buen camino, pero los regalos del Creador siempre serán superiores; y después de las tempestades, el cielo amanecerá en claridad. Es así ya que no existe ley terrenal que supera a la ley de la misma Creación.

    La vida, la libertad y la propiedad no existen en virtud de leyes nacidas en turbulentos laberintos legislativos. Al contrario, fueron la vida, la libertad y la propiedad las que dieron lugar a las leyes del hombre. Y cuando los hombres nos apartamos de la ley universal, no hay cabida para un “bien común”.