Categoría: Politica y Actualidad

  • La crisis del coronavirus: creación de grandes oportunidades

    Sabemos que la pandemia de coronavirus es una seria preocupación mundial y el esfuerzo para detener su propagación ha tenido impactos de gran alcance tanto en la economía mundial como en las comunidades locales.

    Pero no todo son malas noticias, sabemos que cuando hay una crisis, también surgen oportunidades. Mientras unos sectores se estancan, otros prosperan. Una crisis normalmente elimina las condiciones de frontera y produce aceleradores de innovación. Este es el caso de las compañías de tecnología más grandes, las cuales se están manteniendo estables, incluso están aumentando sus ingresos.

    La pandemia, ha profundizado la dependencia de las compañías, de los servicios de empresas destacadas de la industria tecnológica, al tiempo que acelera las tendencias que ya los estaban beneficiando. Las empresas ya están volcando sus propios centros de datos en las plataformas de almacenamiento en la nube más potentes como las que ofrece Amazon, Microsoft y Google, y es probable que ese cambio se acelere, ya que millones de empleados se ven obligados a trabajar desde casa, lo que ejerce una gran presión sobre las infraestructuras tecnológicas corporativas.

    Microsoft también ha promovido agresivamente una nueva herramienta de colaboración y mensajería empresarial: Microsoft Teams. La semana pasada, Microsoft anunció que Teams había crecido un 37% en una semana, con más 44 millones de nuevos usuarios diarios, y un total de 900 millones de reuniones y minutos de llamadas en los equipos todos los días.

    Amazon por su parte, está contratando a 100,000 trabajadores de almacén extra para satisfacer la creciente demanda de pedidos en línea. Hasta ahora, Amazon había tenido un gran desafío para hacer que los clientes confiaran en ellos para la compra de comestibles. Pero ahora esto está cambiando, los compradores, reacios a ir a la tienda, recurren al gigante del comercio electrónico para obtener una variedad más amplia de productos y medicamentos de venta libre.

    Otras aplicaciones de entrega de productos como Instacart, Walmart Grocery y Shipt, también están presentando números récord de descargas diarias. Instacart planea contratar a 300,000 trabajadores en los próximos 3 meses, más del doble de los que tiene actualmente.

    El tráfico de Facebook también ha explotado, ya que muchas personas recurren a él en busca de noticias en tiempos de crisis y para distraerse. Las llamadas de voz a través del servicio de mensajería WhatsApp de Facebook se han duplicado en volumen. La aplicación Messenger de Facebook ha tenido un crecimiento similar, y otras herramientas de comunicación como Zoom ahora son esenciales.

    Las descargas de la aplicación Netflix, plataforma de televisión online, han aumentado un 66% en Italia y un 35% en España en esta crisis. En los Estados Unidos, un 9%. Netflix y servicios de streaming similares, han reducido las ventas de taquilla para películas en los últimos años. Ahora, a medida que las salas de cine cierran, Netflix y YouTube están ganando una nueva audiencia.

    Incluso Apple, con cientos de tiendas cerradas en todo el mundo, parece que saldrá airosa de la crisis. Muchas de sus fábricas están casi de vuelta a la normalidad. La gente gasta más tiempo y dinero en sus servicios digitales. La semana pasada, Apple incluso lanzó una línea de nuevos dispositivos. En las últimas 2 semanas en EE.UU., los ingresos de Apple y Android App Store han aumentado entre un 14 y un 20%.

    Por tanto, vemos que, cuando la economía finalmente mejore, las grandes compañías tecnológicas podrían emerger mucho más fuertes, siendo beneficiadas de los cambios en los hábitos de consumo, y a pesar de más de 1 año de críticas por parte de legisladores, reguladores y competidores en EE.UU. antes de que la pandemia azotara, es probable que las compañías más grandes terminen este año con grandes números.

    Pero ¿y qué hay de las chicas, de las emergentes, de los que no son tecnológicos como el chichero o del restaurant? Pues bien, ellos son parte de la cadena, el chichero venderá su refresco al acalorado programador o el pequeño emprendedor tecnológico podrá brindar sus servicios a las grandes y el restaurant será quien brinde el almuerzo a estos dos mientras sellan su acuerdo comercial.

  • Siempre es mejor actuar en libertad (cuando salgamos de la cuarentena)

    En medio de la pandemia, la tentación gubernamental es la de conculcar libertades a fin de superar la crisis pandémica. Lástima que a eso hemos llegado; que cuando, más que nunca, necesitamos el aporte de todos los ciudadanos, no quede otra que meterlos presos a todos, ya que no saben respetar ni el distanciamiento social requerido.

    Muchos creen que libertad y libertinaje son sinónimos. Libertinaje o libertino se refiere a aquellos que no entienden de límites. En tanto que sólo somos libres para obrar el bien, y no el mal. Visto así, ¿crees que sólo la autoridad central es capaz de obrar en bien y no el resto o buena parte de la ciudadanía? El gran reto de una buena autoridad es saber gobernar sin vulnerar libertades. O, en todo caso, lo menos posible.

    Exagerando, una manera efectiva de evitar accidentes de tránsito es prohibiendo todo el tránsito. ¡Uy! ¿No habrá otra y mejor forma de lograrlo? A juzgar por la actuación de nuestra ATTT uno diría que no. Llegamos a ello mediante la endémica práctica del desgobierno que venimos padeciendo. Ahora, cuando necesitamos el aporte de una ciudadanía, que actúen conmensuradamente, tal como el mantener un distanciamiento social, nos encontramos con que la gente no lo hace, no lo entiende o no le importa. Ahora estamos presos en nuestro camino de servidumbre.

    Un jurista comentó que nuestra constitución es letra muerta. Que no importa lo que diga, las autoridades hacen lo que les viene en ganas. Más aún, gran parte de la constitución es incumplible… ¡no la puedes llevar a la práctica!

    En semejante escenario, con buena medida de anomia, no queda otra que el autoritarismo. El problema es que ello disminuye y va dejando por fuera al ciudadano, lo cual es una ¡barbaridad! Ahora, si las acciones de la autoridad fracasan, ¿quién es responsable?

    En Corea del Norte dictan hasta como vestirse y como peinarse. En Panamá casi todos hemos quedado presos en casa, con lo cual se supone el problema desaparecerá. El tema es que la autoridad central jamás tendrá a mano todas las variables de información de lo que acontece en el país, y menos en el mundo.

    ¿Sabes por qué los alemanes prefirieron no invadir a Suiza durante la II Guerra M? Por que allí todos los ciudadanos estaban armados hasta los dientes y el costo de tomarse ese país era impensable. Pero en Panamá hemos “desarmado” a la población, dejándola sin recursos ante las pandemias. En contraposición, sí tenemos un ejemplo bastante bueno, el de los Vecinos Vigilantes, el cual, mal que bien, funciona.

    Los panameños haríamos bien en movernos hacia una sociedad descentralizada y libre, en dónde los politicastros del mundo no tendrían manera de someternos en servidumbre. Para ello existen tres correcciones de rumbo, apenas salgamos de la cuarentena,  que nos permitirían llegar a buen destino. 1) Reducir los impuestos a no más del 10%, o menos. 2) Eliminar todos los impedimentos de libertad impuestos en la ley laboral, y 3) “Desburrocratizar el gobierno, tanto en lo que no le corresponde como en tamaño. Esa estrategia de salida es la correcta, apostando por la libertad.

  • Contra la Pandemia Económica, emprender en tiempos de crisis

    Como en toda batalla, hay vencedores y vencidos, y en la que nos encontramos hoy en día contra el COVID-19 seguro que saldremos victoriosos.

    Pero también existen efectos colaterales negativos, que en este caso están generando serias amenazas fundamentadas en las medidas que están implementando los gobiernos y la sociedad en general, que afectan a nivel económico a los países y por ende para sus habitantes y empresas, conllevando a diferentes niveles de crisis según el estado de debilidad en que nos encontremos.

    Para contrarrestar estos efectos negativos, los gobiernos y la sociedad deberán promover e implementar medidas que generen oportunidades dirigidas a los emprendedores (empresas e individuos) para que puedan plantear e implementar estrategias, tácticas y acciones fundadas en sus fortalezas para sobrellevar y salir de un potencial estado de crisis pos COVID-19.

    Visto desde el punto de vista de un FODA (herramienta esencial para la planificación) las Oportunidades  y las Amenazas forman parte de los Factores Externos en donde las compañías e individuos no tienen injerencia, más que aceptarlos y ver cómo pueden reaccionar, considerando sus Fortalezas y Debilidades que forman parte de los Factores Internos que son propios y particulares de cada uno de ellos y que dependen directamente de sus decisiones.

    Dicho esto, voy a plantear un cuadro de situación hipotético con algunos de factores reales que ya se están evidenciando (en azul) y otros ideales (en rojo) que deberían adoptarse para facilitar la solución de la crisis pos COVID-19.

    Planteamiento FODA

    Hasta hoy, este cuadro reafirma, con los factores que se vienen manifestando (en azul), el modelo negativo de punto de equilibrio, que presenté en mi artículo anterior (Camino a una Pandemia Económica).

    Pero no hay mal que dure cien años, ni cuerpo que lo aguante.

    Si se dieran los factores ideales (en rojo) y fuéramos lo suficientemente audaces y honestos para jugar conjugando las Fortalezas, Oportunidades, Debilidades y Amenazas, podríamos transformar fácilmente ese modelo negativo en uno positivo.

    Modelo de Punto de Equilibrio

    Todo esto se trata de, utilizando las enseñanzas de Sun Tzu, mitigar las amenazas, minimizando las debilidades, aprovechando las oportunidades para maximizar las fortalezas, tomando decisiones combinadas de ataque y/o repliegue acertadas, para salir victoriosos de la eventual batalla contra la “Pandemia Económica”.

    El dato esperanzador es que las mayores empresas globales nacieron en plenas crisis. A finales del siglo XIX el mundo estaba cambiando aceleradamente y en 1890, en absoluta incertidumbre, nació General Electric, la General Motors en 1908 o IBM en 1911, y sobrevivieron a dos enormes crisis mundiales: la primera guerra mundial y la gran depresión de 1929.

    La posguerra dio paso a un tenso período de entreguerras, en cuyo marco nacieron Hewlett-Packard en 1939, y McDonald’s. Tras la Segunda Guerra Mundial el mundo se partió en dos bloques, generando la mayor crisis global denominada guerra fría, e igual nació  en 1953 Burger King; en 1962, entre la crisis de los misiles y una carrera espacial sin precedentes,  nació Walmart. Luego llegó la guerra de los seis días, que disparó los precios del petróleo en 1967, o a la década de los 70, con la primera crisis del petróleo, o a la de los 80, con la segunda crisis del petróleo. Y nacieron Starbucks en 1970, Microsoft en 1975, Apple en 1976, la CNN en 1980,  la MTV en 1981, Adobe en 1982.

    Ni las guerras del Golfo ni una creciente escasez de capital en todo el mundo impidieron el nacimiento en 1995 de gigantes hoy día como Yahoo!, Amazon, MSN o eBay. En 1997, con la crisis financiera asiática golpeando al mundo, nació Google. Con el ataque terrorista a las Torres Gemelas  el mundo parecía derrumbarse también. Pero ni la crisis posterior ni el miedo tecnológico infundado por el “efecto 2000” evitaron que en 2001 naciera Wikipedia,  Sony-Ericsson o el iPod.

    Tampoco la guerra de Irak, ni la gripe aviar (algo similar al Coronavirus actual) o los ataques terroristas en Reino Unido y España, impidieron que en el  2003 nacieran LinkedIn y WordPress, un año después Facebook y, en 2005, YouTube. Twitter en 2006, el  iPhoney Zynga, ambos en 2007, a pesar de muchas advertencias de académicos sobre la crisis en ciernes que se avecinaba (incluso Nassim Taleb prendía las alertas con su Cisne Negro). Luego llegaron, con la crisis financiera en auge, Spotify o Grupon en el 2008. En 2009, Forsquare y en 2010, el iPad.

    Va a ser duro el camino a recorrer, pero la historia nos demuestra que innumerables compañías como las citadas, surgieron de las cenizas en tiempos de crisis, pero atención, así también hay innumerables ejemplos de compañías que han desaparecido en tiempos de bonanzas (el caso más reciente de Forever 21). Todo depende de crear un entorno próspero y de nuestras propias decisiones.

    Para ello es indispensable poner en práctica el sentido común (que a veces es el menos común de los sentidos) estudiando y aprendiendo de las experiencias pasadas y reconociendo la realidad del presente para poder proyectarse hacia el futuro.

  • Ganadores y perdedores

    Estamos en el pico de la crisis. Aún no es momento de balances. Sin embargo, a juzgar por las acciones que se están tomando, ya podemos tener una previsualización de cómo será el cuadro. Porque el Coronavirus va a traer ganadores y perdedores.

    Ganan

    • Los Keynesianos, a corto plazo, porque ahora los bancos centrales, de países que ya estaban endeudados y con la carga fiscal al tope, van a emitir moneda. A largo plazo, esto va a traer inflación. Pero ahora hay que subsidiar, rescatar, pagar, comprar y mantener a toda costa la situación, así que el gasto público se disparará.
    • Los Reguladores, que ahora van a pasar por encima de las normas y van a expandir su poder.
    • Los Proteccionistas, que ahora van a cuestionar qué fármacos y equipos médicos vitales sean fabricados en China, que es curiosamente el país donde se originan las epidemias serias, poniendo en riesgo la cadena de suministros en un momento clave.
    • Los Xenofóbicos. Ahora cerrar fronteras y restringir el movimiento de personas parece buena idea.
    • La economía digital. ¿Seguro que Estonia estará lockdown? Perfecto, es normal para ellos! Ahora los pagos digitales, las compras a domicilio, el teletrabajo, las teleconferencias, las aulas virtuales, están demostrado su valor. Panamá por 10 años arrastró los pies en el tema y ahora vemos su importancia.

    Perdedores

    • China, por más heroico que haya sido su combate a la epidemia, la gente no se va a olvidar fácilmente sus laxas regulaciones ambientales y su falta de transparencia que hicieron las crisis peores.
    • El populismo como técnica de gobierno. Tanto a la derecha como a la izquierda, Trump, Bolsonaro, Nicolás Maduro, Lopez Obrador, Daniel Ortega, Nicolás Maduro, Pedro Sanchez con Pablo Iglesias, el movimiento de las 5 estrellas de Italia, Nicolas Maduro, todos los populistas menos Bukele de El Salvador, se han caracterizado por haber desechado las advertencias de que la crisis venía dura, y que era mejor prepararse para lo que venía. Algunos de hecho hicieron lo contrario organizado actos multitudinarios y masivos. Ahora los tecnócratas aburridos son los que están quedando mejor.
    • El liberalismo en general. Los estados han tenido que restringir libertades, intervenir economías, cerrar fronteras, expandir el gasto. Es 1930 de nuevo.
    • Los derechos de los animales. No solo mascotas abandonadas a su suerte, sino, peor, ahora la pregunta es, ¿“pruebas de laboratorio en animales”?, pues todas las que quieran!
    •  Las aerolíneas, el turismo y los hoteles. El virus viaja, y para que no viaje estas actividades han sido suprimidas mundialmente.
    • La economía mundial, es depresión lo que estamos viviendo. Peor que una guerra.
  • Ahora la protección de los DATOS es responsabilidad de todos

    En el mundo DIGITAL existe un solo objetivo de los cibercriminales, y es apropiarse de sus datos. Y la razón es muy sencilla, porque una vez que se apoderan de sus datos, pueden hacer lo siguiente:

    • Manipular y/o Sobornar.
    • Destruir su Reputación.
    • Destruir su Empresa.

    Escribiendo este artículo me vienen a la mente los siguientes refranes:

    • “Ojo que no ve, Corazón que no siente”
    • “Uno no sabe lo que tiene hasta que lo pierde”
    • “No se teme lo que no se ve”

    Abramos los ojos un poco para ver nuestra realidad:

    El más reciente informe publicado en la plataforma Fortinet Threat Intelligence Insider Latin America, herramienta que recopila y analiza miles de incidentes de ciberseguridad a nivel global, arrojó el siguiente informe:

    América Latina y el Caribe registraron 85 mil millones de intentos de ciberataques en el 2019. Mientras  que Panamá tuvo más de 3.9 mil millones de intentos de ciberataques durante ese mismo período.

    Lo anterior se traduce en alrededor de 11 millones de intentos por día, la mayoría de los cuales siguen la tendencia de Latinoamérica y están especialmente diseñados para entrar en redes bancarias, obtener información financiera y robar dinero.

    Ustedes que leen este artículo, ¿cuáles son las probabilidades de que esto les ocurra?, como vemos en las estadísticas, cada vez más se aumentan estas probabilidades y al parecer nuestra región se ha hecho muy atractiva para estos cibercriminales.

    Entre las amenazas más detectadas durante el 2019, se encuentran dos ataques dirigidos específicamente al sector bancario: DoublePulsar y Emotet. DoublePulsar es un ataque tipo “backdoor” que ha sido utilizado por el ransomware WannaCry y en intrusiones a bancos de la región en 2018.

    Decir que «esto a mí no me pasará», es lo mismo que decir, «no voy a comprar un seguro de auto porque jamás sufriré un accidente», verdad que todos ustedes cuentan con un seguro contra accidentes de auto, ¿cierto?

    Aunque la mayoría de las empresas considera innecesario invertir en una consultoría con los expertos en ciberseguridad,  ésta puede ser la clave para resguardar la información sensitiva ante los ataques de los cibercriminales que cada vez son más sofisticados y casi imperceptibles.

    En el último año, nueve de cada 10 bancos en la región sufrieron ataques cibernéticos, según datos de la Organización de los Estados Americanos (OEA), lo que deja en evidencia que transitamos por una línea muy delgada que nos separa de la lista de ser víctimas de los cibercriminales.

    Para concluir, les pregunto, ¿qué podemos aprender de la crisis del CORONAVIRUS (Covid-19)?, estamos seguros que en algún momento llegará el pico máximo y por esta razón  nuestras autoridades con los recursos que tienen, y nosotros mismos nos estamos resguardando en cuarentena. El tema, entonces,  no es si va a explotar, el tema es cuándo y qué tan preparados estemos para atenderlo. Lo mismo sucede con un ataque, sobre todo ahora con un riesgo más agregado, que es el teletrabajo y el factor humano, que casi siempre es el más desatendido.

    Una de las principales enseñanzas que nos dejan las crisis es que siempre vamos a afrontar una. Lo ideal es que nos encuentre lo mejor preparados y acercarnos a empresas especializadas que cuenten con la experiencia para orientar y pensar cómo lo haría un atacante, con la finalidad de tratar de adelantarse a sus siguientes pasos para que el impacto sea el menor posible.

    Me ha tocado lidiar con uno de los mayores hackeos de la historia; no estoy indemne, pero sí muchísimo mejor preparado que quien no haya estado en semejante situación de crisis. Y hoy me rodeo de los más importantes hackers éticos, con los cuales trabajamos para organizar y poner a salvo su más importante activo, la data, que desde el próximo año, será responsabilidad de los principales ejecutivos de cualquier organización.

    Si desea conocer más sobre hacking ético, no dude en consultarnos. Este asesoramiento es gratuito, online y en tiempo real, por un máximo de 50 minutos por sesión. Las sesiones son en idioma inglés.

    Para concretar su cita, escríbanos a info@goethalsconsulting.com o llamar al 302-2862 / 6679-2750 / 6676-9280.

  • Estrategia de Salida

    La pandemia nos ha agarrado desprevenidos y ahora no nos queda otra que emprender el camino hacia la cuarentena absoluta. Por 15 días, prorrogables. O sea, sin plan B si el plan A, la cuarentena, no funciona. Porque la cuarentena tiene sus problemas, por ejemplo en Italia, parece que esta semana, la infección debe llegar a su pico, pero luego viene la recaída si no se suspenden todas las medidas.

    China pudo imponer una cuarentena estricta por dos meses porque fue sólo una región de China. El resto de China tomo medidas más leves y subsidió a la economía de Wuhan y Hubei. Eso no va a pasar con Panamá, nadie nos va a subsidiar. Por lo tanto, una vez frenemos la velocidad de expansión de la pandemia, toca encontrar alguna estrategia de salida, aún sin haber terminado los contagios y sin haber terminado la epidemia, o sea, poner a andar la economía con la epidemia aún sin haber sido extinguida. Una estrategia de salida.

    No somos un país confuciano, con gente inteligente, dispuesta a cumplir su misión. Una población homogénea trabajando con un equipo, el juega vivo, el que poco me importa, ahora nos pasarán la factura. Sin embargo hay maneras de mantener la economía andando en medio de una pandemia, y es el camino tomado por los vecinos de China, Corea del Sur, Taiwán, Singapur, Hong Kong, Japón. Sí, no somos asiáticos confucianos, pero tenemos que aprender o morir, sea de COVID 19 o de hambre, a ser un poco como ellos.

    Una estrategia de salida debe pasar por fomentar el trabajo en casa, y las ventas a domicilio, disminuir el tamaño del estado, mandando para su casa a los empleados públicos no esenciales aún con sueldos suspendidos. El Estado está en modo de guerra y solo los funcionarios esenciales para luchar contra la epidemia, los de seguridad, salubridad, quizás los maestros, pero no es posible que se hable de sacrificios y que la gente se quede en sus casas sin sueldo de sus empresas privadas o sin sus ganancias del día a día de sus negocios informales, mientras los empleados públicos se gastan los impuestos que ya no van a ingresar, trabajando medio día con salarios completos. ¡Con qué moral pueden los diputados exigir que los bancos, o sea los ahorristas, absorban las pérdidas de los pagos a préstamos que no van a recibir, si los propios diputados no están dispuesto a bajarse su salario!. Ni eliminar sin sueldo a las decenas de asesores.

    Panamá tiene un estado sobredimensionado y caro que ahora es un lujo; es el momento de entrar en economía de guerra y enfocar el gasto en sus funciones esenciales: seguridad, salubridad, relaciones exteriores. En lo que nos saque de la pandemia. Cortar subsidios, que ahora son un lujo, y ver qué se hace con la Asamblea Nacional, un Órgano más caro que por ahora es un estorbo, con diputados que de hecho están más para crear corridas bancarias y conatos de saqueos, que otra cosa.

    Los puntos claves para una estrategia de salida es hacer que la empresa privada vuelva a funcionar cuanto antes.

    Para eso se necesita, aparte de una ayuda fiscal, que la gente pueda salir a trabajar.

    Por lo tanto, mientras dure la cuarentena debemos apuntar a ser como Corea del Sur.

    1. Abrir empresas privadas.
    2. Testeo masivo de la población. Sin excepciones, tenemos que saber quién puede ir a trabajar y quién no.
    3. Política de información clara, tipo SMS masivos para saber quién esta contagiado, a quién quieren interrogar los investigadores del MINSA; quién no y qué medidas ha tomado el gobierno, no poniendo toques de queda por sorpresa. La información es vital.
    4. Vigilancia electrónica de los infectados, instalar cámaras termales con inteligencia artificial en el metro, paradas de buses, aeropuertos y puertos. Brazaletes con GPS a los infectados, vigilancia de sus teléfonos móviles, cuentas bancarias, y tarjetas de crédito y débito. Uso de drones en casos extremos.
    5. Mascarillas, mascarillas, mascarillas. Por ahora dejen las N 95 para los médicos y personal de salud o seguridad, eventualmente para todo el mundo. La gente tiene que salir a trabajar, pero tiene que dejar sus fluidos respiratorios apartados. El distanciamiento social funciona así, pero permite que las oficinas puedan funcionar. No se puede hacer distanciamiento social en el metro o en autobús, o en un taxi. En Asia los asiáticos prefirieron mascarillas para todo el mundo, y que la gente salga a trabajar, los europeos prefirieron no recomendar el uso de mascarillas, por razones más culturales que científicas, y bueno ahora tienen a todo el mundo en casa. Encerrados sin trabajar ni producir.

    ¿Quién tiene razón? ¿Quiénes van a salir mejor librados de esta crisis? Panamá debe ir pensando en un plan B. En una estrategia de salida.

  • Exigiendo cuentas

    Cuando pase todo, muchos gobiernos tendrán que rendirles cuentas a sus ciudadanos. De la manera como afrontaron la crisis, de la manera como están estructurados los sistemas de salud, de la necesitad de ver a la salubridad como una función esencial del estado, igual que la defensa nacional, pues las dos mayores amenazas para un estado moderno son la guerra y las pandemias.

    Dos grandes perdedores se perfilan, la Unión Europea y la Globalización y su mayor beneficiario, China. Y posiblemente podemos sumar a Donald Trump.

    Los italianos están hartos, aunque los alemanes dicen que no, los italianos sienten que la Unión Europea no ofreció nada más que palabras de aliento, pero nada de médicos, nada de equipos como respiradores, mascarillas, sábanas de hospital. Todos los países de Europa están velando por sus propias existencias, la solidaridad con sus socios de la Unión Europea ya no existe. Y por lo tanto, es muy probable que en Italia, tras el fin de la crisis, exista una seria discusión sobre el Italexit. Ahora ven más problemas que beneficios de estar en Europa, esto solo dependerá de lo que haga la Unión Europea durante la recuperación económica.

    Si la crisis del 2008 desnudó al Euro, una moneda común para un montón de economías dispares, ahora el COVID 19 demuestra que Bruselas es muy buena para mandar en tiempos de paz pero en tiempos de crisis es un cero a la izquierda. Y tras la crisis habrá reclamos y rendiciones de cuentas.

    Trump y los Estados Unidos tendrán otros problemas. Los Estados Unidos tienen un buen sistema médico secundario u hospitalario privado. Pero un pobre sistema estatal. Y el sistema secundario depende exclusivamente de seguros privados que no cubren a toda la población y de copagos elevados.

    Por mucho tiempo se han opuesto a un seguro médico universal estatal con cobertura para todos. Lo más cerca que tienen es el Obamacare. El sistema público o Medicaid es relativamente débil. Los gremios médicos nunca han dejado usar el libre mercado, limitando la disponibilidad de médicos per cápita, y un casi inexistente sistema primario preventivo que se refleja en la crisis de obesidad y en el mal manejo de los enfermos mentales violentos. Ahora los polvos se convertirán en lodos.

    Como no tienen un buen sistema primario, no tienen una estructura de tamizado de la población para saber quién está infectado. Ni de seguimiento de los que están enfermos. No pueden ser Corea del Sur si nunca se prepararon para eso.  No les va a ir bien. Y el debate en noviembre va a girar en torno a la salud pública, porque el desastre económico ya se da por sentado. ¿Qué sistema quieren, Obamacare para todos como Francia y Alemania, o Medicare para todos como Italia y España?

    Creo que la cantidad de fatalidades del COVID 19 parecen indicar lo primero.

    China, tiene ahora todo su aparato de propaganda tratando de lavar su imagen, tras aparentemente haber derrotado al virus en Wuhan y ahora van por Hubei. Y como la epidemia está cada vez más controlada, ahora China puede mandar ayuda en forma de mascarillas, equipos médicos y know how a otros países. Pero no van a poder lavar el hecho de que su falta de transparencia, su control de la información y sus peculiares hábitos gastronómicos e higiénicos, han hecho a China el foco periódico de enfermedades respiratorias severas.

    Los expertos de los países se preguntan si es buena idea haber dejado en nombre del libre comercio y el principio de especialización, dejar que las manufacturas de equipos médicos, y medicamentos del mundo estén en China, porque se demostró que durante una pandemia, probablemente originada en China, estas manufacturas se van a detener, y China probablemente usará estos medicamentos para resolver su problema primero. Por ejemplo, sé de un importador de mascarillas médicas a Panamá, que sus suplidores Chinos intentaron comprarle sus pedidos de vuelta, y que no podrían hacer nuevos pedidos de mascarillas. Ahora los países se van a concentrar en la “Seguridad Medica” o sea en políticas industriales proteccionistas para asegurar sus existencias de medicamentos esenciales durante una crisis, así como las de equipos médicos. La gente se pregunta ahora si poner todos los huevos manufactureros en China, un país que no cumple con los estándares higiénicos, laborales, ambientales, y de transparencia que tienen otros países, fue una buena idea. Y van a exigirles cuentas a China.

  • El cuatrimestre en el que el mundo se detuvo

    El mundo está paralizado y las discusiones arrecian sobre las medidas tomadas; pero en el fondo, hay dos conceptos en disputa y  es momento para explicar las diferencias entre un evento conocido como de riesgo sistémico y otro conocido como «black swan». Comencemos.

    Una enfermedad globalizada

    Tras pasar lo peor en Enero y Febrero, China y Corea del Sur han logrado entrar en la fase descendente de la curva. China, donde se originó el COVID 19, optó por una estrategia de distanciamiento social radical, mientas que Corea del Sur, en cambio, optó por una estrategia más moderada, siendo un país a donde el virus se importó y llegó a superar en casos conocidos a China, gracias a un distanciamiento social moderado y un tamizado agresivo de pruebas.

    El epicentro de la enfermedad ahora parece ser el sur de Europa, aunque Italia al tomar de manera tardía medidas de aislamiento social radical, parece están empezando a lograr estar en el tope de la curva, con igual cantidad de casos nuevos en varios días, y pronto veremos si entra en la fase descendente. España, ahora, parece ser el país más enfermo de Europa, con 36% más de casos en la misma etapa de la epidemia que los que tuvo Italia en su momento.

    Fronteras cerradas, puertos, aeropuertos y fábricas cerradas, la globalización liberal parece haberse parado en seco. Ahora todos somos keynesianos, el estado aumenta su rol en la economía, interviniendo contratos de financiamiento y servicios públicos, distribuyendo alimentos, interviniendo la sanidades privadas, ordenando confinamientos, haciendo compras millonarias, subsidiado vacunas e investigación médica.

    Hay quienes hablan del fin de la globalización neoliberal, hasta que cuando pase lo peor se den cuenta que están demasiado endeudados, que no van tener industrias andando para cargar sobre ellas más impuestos, y que imprimir moneda va a ser un problema serio que va a causar inflación y con esto una seria caída de los salarios reales. Tras el gasto público forzado por este Cisne Negro llamado COVID 19 va a venir un serio debate sobre la austeridad, los sistemas públicos de salud, la sanidad privada y sus méritos; pero también va a venir el tener que tomar medidas para poner las industrias a andar y lograr una recuperación económica seria. Y no serán fáciles. Así que las noticas de la muerte de la “globalización neoliberal” son un poco exageradas; después de la guerra, la pandemia de gripe española y el hambre de 1918, vinieron los años locos de los 1920s. Tras la Peste Negra vino el fin del orden feudal, y el nacimiento del capitalismo, precisamente en el Norte de Italia, más asolado por la crisis, igual que hoy. Tras una crisis así, la gente quiere bailar en las calles como la mamá de Jojo Rabbit, no construir el paraíso. Las noticias de la muerte del liberalismo son prematuras.

    Lo cierto es que se ha demostrado que la humanidad ahora por primera vez, es una población global. Que una epidemia letal como la Peste Negra, que asoló China, Irán, Siria y luego toda Europa, ya no va a quedar localizada en Eurasia siguiendo rutas comerciales terrestres y marítimas en barcos de vela. La peste negra sigue con nosotros, tras el brote durante el impero Romano. Que la gran epidemia de viruela, que mató al 90% de la población de pueblos originarios del Nuevo Mundo, no va a quedar confinada al nuevo mundo.

    En 1918 la gripe porcina saltó de especies, de un cerdo a un granjero de Kansas, que había sido reclutado para pelear en la Primera Guerra Mundial, quien enfermó a sus compañeros de barracas; el virus viajó en el barco hacia Europa y desembarcó en Francia, donde creó una epidemia, cruzó las trincheras (si un virus de gripe puede cruzar la tierra de nadie, puede cruzar cualquier frontera por más cerrada que esté; cerrar fronteras sin tomar otras medidas solo gana tiempo), e infectó a Alemania. Como la censura estatal de guerra ocultaba a los enemigos la existencia de un virus, sólo los diarios españoles se dieron cuenta de la epidemia de gripe que mató a millones de españoles, y enfermó hasta el propio Rey quien sobrevivió. De allí su nombre de Gripe Española. El virus viajó en barco a todo el mundo, y regresó habiendo mutado de manera más virulenta a los Estados Unidos. La gripe española fue la primera gran pandemia mundial que mató gente en todos los continentes. Y no será la última.

    Un mundo globalizado requiere de respuestas globalizadas. Para que una epidemia se detenga tienen que pasar varias cosas, no solo evitar que tú te contagies. Se tiene que evitar que el vecino se contagie. Lo mismo pasa con los países; de nada sirve que el virus ya haya pasado por un país, sea que enfermó a todos los que tenía que matar o que con políticas de sanidad pública frenaran la epidemia, para que país vecino sea un foco de contagio a futuro. Así que no nos extrañe que veamos que los estados acuerden con la Organización Mundial de la Salud protocolos conjuntos para afrontar esta epidemia a futuro. En eso el orden global va a salir fortalecido, con el perdón de nativistas y nacionalistas. Los virus no respetan fronteras, religiones, nacionalidades e ideologías. Igual que el hombre liberal de Justo Arosemena, su hábitat es el mundo, y para ellos no existe la palabra extranjero.

    Contrario a lo que se piensa, el capitalismo no gusta ni de las guerras ni de las pandemias. Ambas son hostiles al libre comercio. Los únicos comerciantes que se benefician de las guerras son los fabricantes de armas y los que manejan industrias extractivas como la petrolera que buscan ventajas territoriales.

    ¿Una simple gripe? Riesgos sistémicos versus cisnes negros.

    En una escena de la película de Christopher Nolan, El Caballero de la Noche, el Guasón habla con un desfigurado Harvey Dent, en su cama del hospital. El Guasón le dice a Dent: “Saben que he notado, nadie entra en pánico cuando las cosas van de acuerdo con el plan, aunque el plan sea horripilante. Si mañana le digo a los medios que unos pandilleros fueron abaleados, o un camión lleno de soldado fue volado en pedazos, nadie entra en pánico, porque esto era parte del plan; en cambio sí le digo a la gene que un pequeño alcalde va a morir, todo el mundo pierde la cabeza, porque no era parte del plan.”

    Esa es la diferencia entre un riesgo sistémico, que ha sido conocido, estudiado por el sistema e integrado en el diseño de los sistemas de salud pública, o en los cálculos actuariales de las aseguradoras, o en el sistema inmunológico de nuestros cuerpos, en los tratamientos de los médicos, o los productos de las farmacéuticas. Un riesgo que ya conocemos, lo hemos normalizado y sabemos vivir con él, porque es parte ahora del plan, a un riesgo desconocido, que no sabemos a dónde nos puede llevar, y contra el cual no nos preparamos. Si calculas que x cantidad de personas va a morir al año de gripe, es parte del plan. Pero si ese número se dispara, la gente entra en pánico y ningún político que no sea un suicida político va a decir, “es un simple refriado, dejemos que la biología haga su trabajo, que la enfermedad mate a quien tenga que matar y luego se extinga porque los sobrevivientes tienen inmunidad colectiva” sin suicidarse políticamente. Sino miren como reculó Boris Johnson.

    Nassin Taleb, dice que un Cisne Negro es el impacto inesperado de lo altamente improbable. Los virus de la gripe y el resfriado mutan constantemente al adaptarse a su huésped, por lo tanto tienden a hacerse más benignos con el tiempo. A un virus no le conviene matar a su huésped rápido, porque entonces carece de cédulas en las cuales parasitar su ADN/ARN y no va a tener tiempo de contagiar a otro huésped. Un virus que mate a una persona rápido se extinguiría porque no tiene tiempo de saltar de huésped. Por eso las cepas más virulentas de gripe y resfriado tienden a extinguirse y las más débiles a florecer y es seguro que eso pasará a largo plazo con el COVID 19. Pero la evolución es al azar y nada impide que un virus mute para hacerse más letal. El caso de la gripe española está claro, en los campamentos militares norteamericanos era letal, pero en Europa se volvió más letal, y barrió el mundo hasta que la cepa más letal creo inmunidad colectiva y se quedó sin huéspedes que matar. Ningún político o médico responsable se la va a jugar con la pequeña posibilidad de que el virus mute hacia una variante más letal, un auténtico cisne negro. De nuevo su carrera pende de un hilo.

    ¿Pero es un simple resfriado?

    Para empezar, los resfriados u gripes estacionales no son una sola enfermedad sino muchas causadas por coronavirus, rinovirus, adenovirus y otros. No es correcto comparar la fatalidad de una sola enfermedad con varias bajo el título de gripe o resfriado. Si fuéramos consecuentes, entonces tendríamos que sumar las muertes de COVID 19 a la de otros resfriados y gripes y veríamos como se disparan este año.

    Muchas personas comparan la mortalidad del Coronavirus con la de la gripe estacional y se preguntan por qué no dejar que este se maneje de manera igual. Citan en ejemplo del H1N1 o gripe porcina del 2009. Tas detectarse un brote en los hospitales de la Ciudad de México, Felipe Calderón tomó medidas sumamente duras; el presidente Barak Obama, recién estrenado, declaró estado de emergencia aunque todavía no había muerto nadie en los Estados Unidos, pero al final no tomaron medidas radicales para parar la economía, solo sanitarias. La gripe mató 12000 personas, y 600 en Argentina, Hay que aclarar que el H1N1 no es un coronavirus sino un ortomixovirus del grupo de la influenza A. El brote del 2009, mató a 18,000 personas mundialmente, y sigue estando allí, recurriendo por estaciones. Es otra influenza estacional más. Pero no siempre fue así. En 1918/1919, una cepa realmente virulenta de este virus, en tres oleadas infectó a 500 millones de personas, el 27% de la población mundial de aquel entonces, y mató entre 17 a 50 millones de personas. El brote del 2009, 91 años después, fue más benigno porque gran parte de la población actual tenía inmunidad porque sus abuelos y bisabuelos sobrevivieron en 1918. La Influenza A, tipo H1N1 es ahora un riesgo sistémico, ha sido normalizada por nuestros sistemas inmunológicos y por los sistemas de salud públicos y por las aseguradoras privadas; el COVID 19 en cambio es un cisne negro el día de hoy, no sabemos qué tan inmunes seamos, o que tan letal pueda ser, o como va a mutar, y no lo calculamos en nuestros organismos o en nuestros sistemas de salud. Hoy el H1N1 es un riesgo normalizado, pero en 1918 fue un cisne negro que tomó al mundo por sorpresa. Como el COVID 19 hoy. Así que no comparemos manzanas con peras.

    Además los virus suelen tener sexo viral; la gripe aviar puede combinarse con la porcina o con la humana sin problemas al infectar dos virus la misma célula. Lo cual da lugar a variedades más letales. ¿Qué tan letal es el COVID 19? Comparado con la gripe normal, la mortalidad de la gripe estacional normal es del 0.1% según la OMS, el SARS 1, otro coronavirus, es mortal al 15% pero no era muy contagioso entre humanos, el H1N1 en el 2009 fue 0.02% mortal, pero en el 1918 era 2% mortal. Ambos altamente contagiosos.

    Bueno, el COVID 19 es 3% mortal según la OMS. Más mortal que la gripe española. Bueno, me dirán que casi todos los muertos de COVID son ancianos con precondiciones mientras que la gripe española mataba a los jóvenes y saludables, pero es que casi todos los muertos de enfermedades respiratorias, como el SARS, el resfriado común, o de influenza A, como las gripes aviar o porcina, tienen precondiciones y mueren por complicaciones como infecciones bacteriales. Los virus respiratorios suelen matar a niños con sistemas inmunológicos que no están formados, o a ancianos o enfermos que los tienen debilitados, nada nuevo aquí. Virus que maten mayoritariamente personas entre los 20 y 40 años como la Gripe Española de 1918 son rarísimos. Así que negar la letalidad del COVID 19 vs otras enfermedades respiratorias aduciendo el tema de las complicaciones es absurdo. Los datos médicos dicen que es más letal. Además la letalidad puede subir. Porque esa cifra global de la OMS incluye a los países donde el sistema de salud pudo controlar la epidemia sin colapsar. En Italia, la mortalidad ya pasa el 6% y en Madrid el 4%. Un virus que manda al 40% de los enfermos al hospital, y a un 15% de los enfermos a cuidados intensivos puede hacer colapsar los sistemas de salud públicos y privados de un Estado. Y hacer que el sistema de cuidados intensivos del país entero colapse. Lo que dispara la mortalidad de otras enfermedades y accidentes en lo ancho del espectro. Después de la Gripe Española de 1918 pasó lo mismo, el hambre por el colapso de actividades económicas, y la muerte de muchos médicos y enfermeros, causaron que otras enfermedades se dispararan. Este es un riesgo real ahora mismo.

    El COVID 19 nunca contagiará a muchos, la gripe española le dio al 27% de la población mundial, y en el peor escenario de COVID 19, los barcos de cruceros, atiborrados de jubilados y parejas maduras, el contagio ha sido del 20%. De los contagiados que den positivo, muchos serán asintomáticos, darán positivo en las pruebas, pero nunca presentarán síntomas. Otros como el actor Tom Hanks y su esposa Rita Wilson tendrán síntomas leves, como resfriado o alergia. El problema es aquellos que necesiten hospitalización o cuidados intensivos que son estadísticamente muchos más que en una gripe estacional o un resfriado, que de hecho van a seguir infectando gente mientras dure la pandemia de COVID 19, y eso puede colapsar un sistema de salud. En Madrid 40% de los contagiados requieren de atención médica, ¿qué pasa si son desbordados? La mortalidad puede acercarse al 10%. Una enfermedad que mata a 10% de los diagnosticados no es relajo.

    No es un simple resfriado. Pero hay razones para el optimismo. En la siguiente entrega voy a analizar las medidas tomadas, por qué se tomaron, los riesgos y consecuencias políticas. Los ganadores y perdedores.

  • Forzado por el COVID-19, el Teletrabajo se recibió con grandes aplausos por todos los panameños

    El presidente de la República, Laurentino Cortizo Cohen, sancionó el pasado 14 de febrero, la Ley 76 que regula el teletrabajo en Panamá.

    A través de la norma se establece y regula el teletrabajo en el territorio nacional con el objetivo de generar un mayor número de plazas de empleos, y poner a Panamá acorde con los avances tecnológicos.

    La nueva legislación señala que los empleados podrán usar la tecnología para trabajar a distancia durante algunos días o jornadas específicas, amparados por reglas claras. Esta modalidad de trabajo busca que los trabajadores produzcan más y en menos tiempo.

    La ley establece que el trabajador tendrá todos los derechos y obligaciones inherentes al trabajador establecidos en el Código de Trabajo, así como también derecho al reconocimiento por la Caja de Seguro Social de los riesgos profesionales ocurridos durante la prestación del servicio en modalidad del teletrabajo, siempre que el teletrabajador sufra alguna enfermedad a causa del trabajo realizado para el empleador durante la vigencia de la relación laboral.

    En lo particular y como panameño me sonrío al escribir este artículo y la razón es que por primera vez veo que nuestros gobernantes están un paso adelante aprobando e impulsando leyes con una visión clara del  porvenir tecnológico.  La ley 81 de Protección de los Datos Personales, sobre la cual ya hemos escrito varios artículos  es otra visión clara hacia dónde vamos.  Al parecer la visión 2020 está dando resultado  en este primer trimestre y esperemos que siga así a lo largo del año.

    Para que exista La Transformación Digital se requiere de leyes que la apoyen.

    Ahora compartiré con ustedes un pequeño resumen de lo que deben tener en cuenta para la implementación eficaz del teletrabajo, pero antes quiero decirles que esta modalidad de trabajo está siendo cada día más utilizada en muchos países por sus beneficios en productividad, rentabilidad y calidad de vida de las personas. Y ahora con el CORONAVIRUS cae como anillo al dedo.  ¿Está su Organización preparada para implementar esta modalidad de trabajo?

    A continuación algunos puntos clave que se deben tener en cuenta:

    TECNOLOGÍA:

    • Calidad de los Enlaces, es decir, un buen ancho de banda que garantice la buena conexión de cada empleado con las aplicaciones corporativas.
    • Conexión segura, en ningún momento se puede sacrificar la seguridad por eso se recomienda un VPN.
    • Múltiples servicios como Telefonía IP, Videoconferencia, Trabajo colaborativo y los servicios o aplicaciones Corporativas que usan habitualmente.

    GOBIERNO Y GESTIÓN:

    • La gobernanza corporativa: Se basa en el sistema de control interno implementado. El reto aquí consiste en ágilmente ajustarlo a la realidad del teletrabajo.
    • La gestión del Negocio: Está basada en las reglas del negocio incluidas en los procesos de negocio implementados. El teletrabajo trae nuevos riesgos que deben ser rápidamente analizados y atendidos.
    • La gestión de los servicios digitales, requiere de ajustes importantes en el manejo de:
      1. La disponibilidad de los servicios.
      2. La capacidad de los servicios.
      3. Los incidentes de seguridad.
      4. El monitoreo de los servicios.

    CULTURA:

     El 85%  de éxito de esta forma de trabajo está en los siguientes tres elementos:

    • Actitud personal:  La cual se expresa a través de la disposición que muestran las personas a realizar el trabajo, sea en su rol de trabajador o líder de un equipo de trabajo.
    • Hábitos de trabajo: Ha llegado el momento de desaprende para poder aprender, hacer las cosas de manera diferente y esto no solo incluye al empleado sino también al empleador.
    • Estilo Gerencial: Es la forma particular que el equipo gerencial toma decisiones, evalúa los resultados, genera y mantiene las relaciones internas y con el entorno, asigna prioridades, premia y castiga.

    Y para concluir les doy los tres factores importante para el éxito:

    • Que las personas crean que la Organización se ha movido hacia algo nuevo que le conviene a todos.
    • Que se sientan en todo momento acompañadas.
    • Que hay aperturas a cambios importantes como puede ser el tratar de manera diferente el error y la negligencia.

    Todo lo anterior va a elevar el nivel de confianza reinante en la cultura y va a mejorar también el clima organizacional.

    Si tienen algún comentario me gustaría que lo compartan y con gusto podemos ampliar cualquier detalle.

  • Soluciones blockchain para contener la crisis de salud mundial

    Como sabemos, el coronavirus COVID-19 está impactando en países, comunidades e individuos de innumerables maneras, desde cierres de escuelas hasta problemas en los sistemas de salud. A medida que los gobiernos se esfuerzan por abordar estos contratiempos, han surgido diferentes soluciones basadas en tecnología blockchain para ayudar a enfrentar la crisis de salud mundial.

    La naturaleza digital y descentralizada de la industria, como sabemos, significa que el espacio blockchain y criptográfico no es un caldo de cultivo inherente para los virus. Muchos proyectos dentro de la industria funcionan de forma remota, o al menos con un potencial remoto, lo que permite a los trabajadores evitar la propagación de gérmenes. Esto permite que muchas empresas de Blockchain continúen contribuyendo a la economía de una manera que los trabajadores de otros sectores no pueden.

    Además, las empresas tecnológicas y las nuevas empresas de la industria han comenzado a construir una serie de soluciones de blockchain con el objetivo de rastrear las cadenas de suministro de medicamentos, suministros médicos, gestionar datos médicos, asesorar a los ciudadanos e identificar síntomas de infección; áreas con enormes deficiencias.

    En esta línea, Alipay junto con la Comisión Provincial de Salud de Zhejiang y el Departamento de Economía y Tecnología de la Información, ha lanzado una plataforma basada en blockchain que permite a los usuarios rastrear la demanda y las cadenas de suministro de suministros médicos. Esto incluye el registro y seguimiento de materiales de prevención de epidemias, como máscaras, guantes y otros equipos de protección.

    Asimismo, la plataforma de reclamos de seguros en línea de Ant Financial Xiang Hu Bao basada en blockchain con más de 104 millones de usuarios, ha desarrollado una nueva función para procesar las reclamaciones de coronavirus a través de la plataforma, lo que ayuda a la empresa a reducir el papeleo y la necesidad de entrega de documentos de ida y vuelta a las clínicas. El sitio web de la plataforma afirma que ha logrado procesar más de 25,000 reclamos.

    Por otra parte, el proveedor de tecnología educativa basada en blockchain, Odem, ha anunciado que proporcionará acceso gratuito a su plataforma de educación y credencialización de blockchain a instituciones educativas que han cerrado sus puertas debido al coronavirus. La plataforma de Odem, que está diseñada para adaptarse a los sistemas y planes de estudio de gestión de aprendizaje existentes, permite a los educadores «emitir certificados digitales de finalización y logro» mientras imparten clases en línea. «Podemos rastrear la actividad de los estudiantes trabajando de forma remota para que cuando los estudiantes regresen a la escuela, las instituciones puedan rastrear lo que han logrado y registrar eso en la cadena de bloques e incluso traerlo de vuelta a sus sistemas de acreditación tradicionales» afirmó directora de operaciones, Johanna Maaghul. Hasta la fecha, las instituciones en Italia, Irlanda, Alemania y Egipto han comunicado su interés en la plataforma.

    China ya ha informado que inició una cuarentena de sus billetes usados ​​para tratar de detener la propagación del virus. Toda medida es poca para tratar de contener esta pandemia lo antes posible, y blockchain puede ser un aliado clave para conseguirlo.