Categoría: Politica y Actualidad

  • Estrategia de Salida

    La pandemia nos ha agarrado desprevenidos y ahora no nos queda otra que emprender el camino hacia la cuarentena absoluta. Por 15 días, prorrogables. O sea, sin plan B si el plan A, la cuarentena, no funciona. Porque la cuarentena tiene sus problemas, por ejemplo en Italia, parece que esta semana, la infección debe llegar a su pico, pero luego viene la recaída si no se suspenden todas las medidas.

    China pudo imponer una cuarentena estricta por dos meses porque fue sólo una región de China. El resto de China tomo medidas más leves y subsidió a la economía de Wuhan y Hubei. Eso no va a pasar con Panamá, nadie nos va a subsidiar. Por lo tanto, una vez frenemos la velocidad de expansión de la pandemia, toca encontrar alguna estrategia de salida, aún sin haber terminado los contagios y sin haber terminado la epidemia, o sea, poner a andar la economía con la epidemia aún sin haber sido extinguida. Una estrategia de salida.

    No somos un país confuciano, con gente inteligente, dispuesta a cumplir su misión. Una población homogénea trabajando con un equipo, el juega vivo, el que poco me importa, ahora nos pasarán la factura. Sin embargo hay maneras de mantener la economía andando en medio de una pandemia, y es el camino tomado por los vecinos de China, Corea del Sur, Taiwán, Singapur, Hong Kong, Japón. Sí, no somos asiáticos confucianos, pero tenemos que aprender o morir, sea de COVID 19 o de hambre, a ser un poco como ellos.

    Una estrategia de salida debe pasar por fomentar el trabajo en casa, y las ventas a domicilio, disminuir el tamaño del estado, mandando para su casa a los empleados públicos no esenciales aún con sueldos suspendidos. El Estado está en modo de guerra y solo los funcionarios esenciales para luchar contra la epidemia, los de seguridad, salubridad, quizás los maestros, pero no es posible que se hable de sacrificios y que la gente se quede en sus casas sin sueldo de sus empresas privadas o sin sus ganancias del día a día de sus negocios informales, mientras los empleados públicos se gastan los impuestos que ya no van a ingresar, trabajando medio día con salarios completos. ¡Con qué moral pueden los diputados exigir que los bancos, o sea los ahorristas, absorban las pérdidas de los pagos a préstamos que no van a recibir, si los propios diputados no están dispuesto a bajarse su salario!. Ni eliminar sin sueldo a las decenas de asesores.

    Panamá tiene un estado sobredimensionado y caro que ahora es un lujo; es el momento de entrar en economía de guerra y enfocar el gasto en sus funciones esenciales: seguridad, salubridad, relaciones exteriores. En lo que nos saque de la pandemia. Cortar subsidios, que ahora son un lujo, y ver qué se hace con la Asamblea Nacional, un Órgano más caro que por ahora es un estorbo, con diputados que de hecho están más para crear corridas bancarias y conatos de saqueos, que otra cosa.

    Los puntos claves para una estrategia de salida es hacer que la empresa privada vuelva a funcionar cuanto antes.

    Para eso se necesita, aparte de una ayuda fiscal, que la gente pueda salir a trabajar.

    Por lo tanto, mientras dure la cuarentena debemos apuntar a ser como Corea del Sur.

    1. Abrir empresas privadas.
    2. Testeo masivo de la población. Sin excepciones, tenemos que saber quién puede ir a trabajar y quién no.
    3. Política de información clara, tipo SMS masivos para saber quién esta contagiado, a quién quieren interrogar los investigadores del MINSA; quién no y qué medidas ha tomado el gobierno, no poniendo toques de queda por sorpresa. La información es vital.
    4. Vigilancia electrónica de los infectados, instalar cámaras termales con inteligencia artificial en el metro, paradas de buses, aeropuertos y puertos. Brazaletes con GPS a los infectados, vigilancia de sus teléfonos móviles, cuentas bancarias, y tarjetas de crédito y débito. Uso de drones en casos extremos.
    5. Mascarillas, mascarillas, mascarillas. Por ahora dejen las N 95 para los médicos y personal de salud o seguridad, eventualmente para todo el mundo. La gente tiene que salir a trabajar, pero tiene que dejar sus fluidos respiratorios apartados. El distanciamiento social funciona así, pero permite que las oficinas puedan funcionar. No se puede hacer distanciamiento social en el metro o en autobús, o en un taxi. En Asia los asiáticos prefirieron mascarillas para todo el mundo, y que la gente salga a trabajar, los europeos prefirieron no recomendar el uso de mascarillas, por razones más culturales que científicas, y bueno ahora tienen a todo el mundo en casa. Encerrados sin trabajar ni producir.

    ¿Quién tiene razón? ¿Quiénes van a salir mejor librados de esta crisis? Panamá debe ir pensando en un plan B. En una estrategia de salida.

  • Exigiendo cuentas

    Cuando pase todo, muchos gobiernos tendrán que rendirles cuentas a sus ciudadanos. De la manera como afrontaron la crisis, de la manera como están estructurados los sistemas de salud, de la necesitad de ver a la salubridad como una función esencial del estado, igual que la defensa nacional, pues las dos mayores amenazas para un estado moderno son la guerra y las pandemias.

    Dos grandes perdedores se perfilan, la Unión Europea y la Globalización y su mayor beneficiario, China. Y posiblemente podemos sumar a Donald Trump.

    Los italianos están hartos, aunque los alemanes dicen que no, los italianos sienten que la Unión Europea no ofreció nada más que palabras de aliento, pero nada de médicos, nada de equipos como respiradores, mascarillas, sábanas de hospital. Todos los países de Europa están velando por sus propias existencias, la solidaridad con sus socios de la Unión Europea ya no existe. Y por lo tanto, es muy probable que en Italia, tras el fin de la crisis, exista una seria discusión sobre el Italexit. Ahora ven más problemas que beneficios de estar en Europa, esto solo dependerá de lo que haga la Unión Europea durante la recuperación económica.

    Si la crisis del 2008 desnudó al Euro, una moneda común para un montón de economías dispares, ahora el COVID 19 demuestra que Bruselas es muy buena para mandar en tiempos de paz pero en tiempos de crisis es un cero a la izquierda. Y tras la crisis habrá reclamos y rendiciones de cuentas.

    Trump y los Estados Unidos tendrán otros problemas. Los Estados Unidos tienen un buen sistema médico secundario u hospitalario privado. Pero un pobre sistema estatal. Y el sistema secundario depende exclusivamente de seguros privados que no cubren a toda la población y de copagos elevados.

    Por mucho tiempo se han opuesto a un seguro médico universal estatal con cobertura para todos. Lo más cerca que tienen es el Obamacare. El sistema público o Medicaid es relativamente débil. Los gremios médicos nunca han dejado usar el libre mercado, limitando la disponibilidad de médicos per cápita, y un casi inexistente sistema primario preventivo que se refleja en la crisis de obesidad y en el mal manejo de los enfermos mentales violentos. Ahora los polvos se convertirán en lodos.

    Como no tienen un buen sistema primario, no tienen una estructura de tamizado de la población para saber quién está infectado. Ni de seguimiento de los que están enfermos. No pueden ser Corea del Sur si nunca se prepararon para eso.  No les va a ir bien. Y el debate en noviembre va a girar en torno a la salud pública, porque el desastre económico ya se da por sentado. ¿Qué sistema quieren, Obamacare para todos como Francia y Alemania, o Medicare para todos como Italia y España?

    Creo que la cantidad de fatalidades del COVID 19 parecen indicar lo primero.

    China, tiene ahora todo su aparato de propaganda tratando de lavar su imagen, tras aparentemente haber derrotado al virus en Wuhan y ahora van por Hubei. Y como la epidemia está cada vez más controlada, ahora China puede mandar ayuda en forma de mascarillas, equipos médicos y know how a otros países. Pero no van a poder lavar el hecho de que su falta de transparencia, su control de la información y sus peculiares hábitos gastronómicos e higiénicos, han hecho a China el foco periódico de enfermedades respiratorias severas.

    Los expertos de los países se preguntan si es buena idea haber dejado en nombre del libre comercio y el principio de especialización, dejar que las manufacturas de equipos médicos, y medicamentos del mundo estén en China, porque se demostró que durante una pandemia, probablemente originada en China, estas manufacturas se van a detener, y China probablemente usará estos medicamentos para resolver su problema primero. Por ejemplo, sé de un importador de mascarillas médicas a Panamá, que sus suplidores Chinos intentaron comprarle sus pedidos de vuelta, y que no podrían hacer nuevos pedidos de mascarillas. Ahora los países se van a concentrar en la “Seguridad Medica” o sea en políticas industriales proteccionistas para asegurar sus existencias de medicamentos esenciales durante una crisis, así como las de equipos médicos. La gente se pregunta ahora si poner todos los huevos manufactureros en China, un país que no cumple con los estándares higiénicos, laborales, ambientales, y de transparencia que tienen otros países, fue una buena idea. Y van a exigirles cuentas a China.

  • El cuatrimestre en el que el mundo se detuvo

    El mundo está paralizado y las discusiones arrecian sobre las medidas tomadas; pero en el fondo, hay dos conceptos en disputa y  es momento para explicar las diferencias entre un evento conocido como de riesgo sistémico y otro conocido como «black swan». Comencemos.

    Una enfermedad globalizada

    Tras pasar lo peor en Enero y Febrero, China y Corea del Sur han logrado entrar en la fase descendente de la curva. China, donde se originó el COVID 19, optó por una estrategia de distanciamiento social radical, mientas que Corea del Sur, en cambio, optó por una estrategia más moderada, siendo un país a donde el virus se importó y llegó a superar en casos conocidos a China, gracias a un distanciamiento social moderado y un tamizado agresivo de pruebas.

    El epicentro de la enfermedad ahora parece ser el sur de Europa, aunque Italia al tomar de manera tardía medidas de aislamiento social radical, parece están empezando a lograr estar en el tope de la curva, con igual cantidad de casos nuevos en varios días, y pronto veremos si entra en la fase descendente. España, ahora, parece ser el país más enfermo de Europa, con 36% más de casos en la misma etapa de la epidemia que los que tuvo Italia en su momento.

    Fronteras cerradas, puertos, aeropuertos y fábricas cerradas, la globalización liberal parece haberse parado en seco. Ahora todos somos keynesianos, el estado aumenta su rol en la economía, interviniendo contratos de financiamiento y servicios públicos, distribuyendo alimentos, interviniendo la sanidades privadas, ordenando confinamientos, haciendo compras millonarias, subsidiado vacunas e investigación médica.

    Hay quienes hablan del fin de la globalización neoliberal, hasta que cuando pase lo peor se den cuenta que están demasiado endeudados, que no van tener industrias andando para cargar sobre ellas más impuestos, y que imprimir moneda va a ser un problema serio que va a causar inflación y con esto una seria caída de los salarios reales. Tras el gasto público forzado por este Cisne Negro llamado COVID 19 va a venir un serio debate sobre la austeridad, los sistemas públicos de salud, la sanidad privada y sus méritos; pero también va a venir el tener que tomar medidas para poner las industrias a andar y lograr una recuperación económica seria. Y no serán fáciles. Así que las noticas de la muerte de la “globalización neoliberal” son un poco exageradas; después de la guerra, la pandemia de gripe española y el hambre de 1918, vinieron los años locos de los 1920s. Tras la Peste Negra vino el fin del orden feudal, y el nacimiento del capitalismo, precisamente en el Norte de Italia, más asolado por la crisis, igual que hoy. Tras una crisis así, la gente quiere bailar en las calles como la mamá de Jojo Rabbit, no construir el paraíso. Las noticias de la muerte del liberalismo son prematuras.

    Lo cierto es que se ha demostrado que la humanidad ahora por primera vez, es una población global. Que una epidemia letal como la Peste Negra, que asoló China, Irán, Siria y luego toda Europa, ya no va a quedar localizada en Eurasia siguiendo rutas comerciales terrestres y marítimas en barcos de vela. La peste negra sigue con nosotros, tras el brote durante el impero Romano. Que la gran epidemia de viruela, que mató al 90% de la población de pueblos originarios del Nuevo Mundo, no va a quedar confinada al nuevo mundo.

    En 1918 la gripe porcina saltó de especies, de un cerdo a un granjero de Kansas, que había sido reclutado para pelear en la Primera Guerra Mundial, quien enfermó a sus compañeros de barracas; el virus viajó en el barco hacia Europa y desembarcó en Francia, donde creó una epidemia, cruzó las trincheras (si un virus de gripe puede cruzar la tierra de nadie, puede cruzar cualquier frontera por más cerrada que esté; cerrar fronteras sin tomar otras medidas solo gana tiempo), e infectó a Alemania. Como la censura estatal de guerra ocultaba a los enemigos la existencia de un virus, sólo los diarios españoles se dieron cuenta de la epidemia de gripe que mató a millones de españoles, y enfermó hasta el propio Rey quien sobrevivió. De allí su nombre de Gripe Española. El virus viajó en barco a todo el mundo, y regresó habiendo mutado de manera más virulenta a los Estados Unidos. La gripe española fue la primera gran pandemia mundial que mató gente en todos los continentes. Y no será la última.

    Un mundo globalizado requiere de respuestas globalizadas. Para que una epidemia se detenga tienen que pasar varias cosas, no solo evitar que tú te contagies. Se tiene que evitar que el vecino se contagie. Lo mismo pasa con los países; de nada sirve que el virus ya haya pasado por un país, sea que enfermó a todos los que tenía que matar o que con políticas de sanidad pública frenaran la epidemia, para que país vecino sea un foco de contagio a futuro. Así que no nos extrañe que veamos que los estados acuerden con la Organización Mundial de la Salud protocolos conjuntos para afrontar esta epidemia a futuro. En eso el orden global va a salir fortalecido, con el perdón de nativistas y nacionalistas. Los virus no respetan fronteras, religiones, nacionalidades e ideologías. Igual que el hombre liberal de Justo Arosemena, su hábitat es el mundo, y para ellos no existe la palabra extranjero.

    Contrario a lo que se piensa, el capitalismo no gusta ni de las guerras ni de las pandemias. Ambas son hostiles al libre comercio. Los únicos comerciantes que se benefician de las guerras son los fabricantes de armas y los que manejan industrias extractivas como la petrolera que buscan ventajas territoriales.

    ¿Una simple gripe? Riesgos sistémicos versus cisnes negros.

    En una escena de la película de Christopher Nolan, El Caballero de la Noche, el Guasón habla con un desfigurado Harvey Dent, en su cama del hospital. El Guasón le dice a Dent: “Saben que he notado, nadie entra en pánico cuando las cosas van de acuerdo con el plan, aunque el plan sea horripilante. Si mañana le digo a los medios que unos pandilleros fueron abaleados, o un camión lleno de soldado fue volado en pedazos, nadie entra en pánico, porque esto era parte del plan; en cambio sí le digo a la gene que un pequeño alcalde va a morir, todo el mundo pierde la cabeza, porque no era parte del plan.”

    Esa es la diferencia entre un riesgo sistémico, que ha sido conocido, estudiado por el sistema e integrado en el diseño de los sistemas de salud pública, o en los cálculos actuariales de las aseguradoras, o en el sistema inmunológico de nuestros cuerpos, en los tratamientos de los médicos, o los productos de las farmacéuticas. Un riesgo que ya conocemos, lo hemos normalizado y sabemos vivir con él, porque es parte ahora del plan, a un riesgo desconocido, que no sabemos a dónde nos puede llevar, y contra el cual no nos preparamos. Si calculas que x cantidad de personas va a morir al año de gripe, es parte del plan. Pero si ese número se dispara, la gente entra en pánico y ningún político que no sea un suicida político va a decir, “es un simple refriado, dejemos que la biología haga su trabajo, que la enfermedad mate a quien tenga que matar y luego se extinga porque los sobrevivientes tienen inmunidad colectiva” sin suicidarse políticamente. Sino miren como reculó Boris Johnson.

    Nassin Taleb, dice que un Cisne Negro es el impacto inesperado de lo altamente improbable. Los virus de la gripe y el resfriado mutan constantemente al adaptarse a su huésped, por lo tanto tienden a hacerse más benignos con el tiempo. A un virus no le conviene matar a su huésped rápido, porque entonces carece de cédulas en las cuales parasitar su ADN/ARN y no va a tener tiempo de contagiar a otro huésped. Un virus que mate a una persona rápido se extinguiría porque no tiene tiempo de saltar de huésped. Por eso las cepas más virulentas de gripe y resfriado tienden a extinguirse y las más débiles a florecer y es seguro que eso pasará a largo plazo con el COVID 19. Pero la evolución es al azar y nada impide que un virus mute para hacerse más letal. El caso de la gripe española está claro, en los campamentos militares norteamericanos era letal, pero en Europa se volvió más letal, y barrió el mundo hasta que la cepa más letal creo inmunidad colectiva y se quedó sin huéspedes que matar. Ningún político o médico responsable se la va a jugar con la pequeña posibilidad de que el virus mute hacia una variante más letal, un auténtico cisne negro. De nuevo su carrera pende de un hilo.

    ¿Pero es un simple resfriado?

    Para empezar, los resfriados u gripes estacionales no son una sola enfermedad sino muchas causadas por coronavirus, rinovirus, adenovirus y otros. No es correcto comparar la fatalidad de una sola enfermedad con varias bajo el título de gripe o resfriado. Si fuéramos consecuentes, entonces tendríamos que sumar las muertes de COVID 19 a la de otros resfriados y gripes y veríamos como se disparan este año.

    Muchas personas comparan la mortalidad del Coronavirus con la de la gripe estacional y se preguntan por qué no dejar que este se maneje de manera igual. Citan en ejemplo del H1N1 o gripe porcina del 2009. Tas detectarse un brote en los hospitales de la Ciudad de México, Felipe Calderón tomó medidas sumamente duras; el presidente Barak Obama, recién estrenado, declaró estado de emergencia aunque todavía no había muerto nadie en los Estados Unidos, pero al final no tomaron medidas radicales para parar la economía, solo sanitarias. La gripe mató 12000 personas, y 600 en Argentina, Hay que aclarar que el H1N1 no es un coronavirus sino un ortomixovirus del grupo de la influenza A. El brote del 2009, mató a 18,000 personas mundialmente, y sigue estando allí, recurriendo por estaciones. Es otra influenza estacional más. Pero no siempre fue así. En 1918/1919, una cepa realmente virulenta de este virus, en tres oleadas infectó a 500 millones de personas, el 27% de la población mundial de aquel entonces, y mató entre 17 a 50 millones de personas. El brote del 2009, 91 años después, fue más benigno porque gran parte de la población actual tenía inmunidad porque sus abuelos y bisabuelos sobrevivieron en 1918. La Influenza A, tipo H1N1 es ahora un riesgo sistémico, ha sido normalizada por nuestros sistemas inmunológicos y por los sistemas de salud públicos y por las aseguradoras privadas; el COVID 19 en cambio es un cisne negro el día de hoy, no sabemos qué tan inmunes seamos, o que tan letal pueda ser, o como va a mutar, y no lo calculamos en nuestros organismos o en nuestros sistemas de salud. Hoy el H1N1 es un riesgo normalizado, pero en 1918 fue un cisne negro que tomó al mundo por sorpresa. Como el COVID 19 hoy. Así que no comparemos manzanas con peras.

    Además los virus suelen tener sexo viral; la gripe aviar puede combinarse con la porcina o con la humana sin problemas al infectar dos virus la misma célula. Lo cual da lugar a variedades más letales. ¿Qué tan letal es el COVID 19? Comparado con la gripe normal, la mortalidad de la gripe estacional normal es del 0.1% según la OMS, el SARS 1, otro coronavirus, es mortal al 15% pero no era muy contagioso entre humanos, el H1N1 en el 2009 fue 0.02% mortal, pero en el 1918 era 2% mortal. Ambos altamente contagiosos.

    Bueno, el COVID 19 es 3% mortal según la OMS. Más mortal que la gripe española. Bueno, me dirán que casi todos los muertos de COVID son ancianos con precondiciones mientras que la gripe española mataba a los jóvenes y saludables, pero es que casi todos los muertos de enfermedades respiratorias, como el SARS, el resfriado común, o de influenza A, como las gripes aviar o porcina, tienen precondiciones y mueren por complicaciones como infecciones bacteriales. Los virus respiratorios suelen matar a niños con sistemas inmunológicos que no están formados, o a ancianos o enfermos que los tienen debilitados, nada nuevo aquí. Virus que maten mayoritariamente personas entre los 20 y 40 años como la Gripe Española de 1918 son rarísimos. Así que negar la letalidad del COVID 19 vs otras enfermedades respiratorias aduciendo el tema de las complicaciones es absurdo. Los datos médicos dicen que es más letal. Además la letalidad puede subir. Porque esa cifra global de la OMS incluye a los países donde el sistema de salud pudo controlar la epidemia sin colapsar. En Italia, la mortalidad ya pasa el 6% y en Madrid el 4%. Un virus que manda al 40% de los enfermos al hospital, y a un 15% de los enfermos a cuidados intensivos puede hacer colapsar los sistemas de salud públicos y privados de un Estado. Y hacer que el sistema de cuidados intensivos del país entero colapse. Lo que dispara la mortalidad de otras enfermedades y accidentes en lo ancho del espectro. Después de la Gripe Española de 1918 pasó lo mismo, el hambre por el colapso de actividades económicas, y la muerte de muchos médicos y enfermeros, causaron que otras enfermedades se dispararan. Este es un riesgo real ahora mismo.

    El COVID 19 nunca contagiará a muchos, la gripe española le dio al 27% de la población mundial, y en el peor escenario de COVID 19, los barcos de cruceros, atiborrados de jubilados y parejas maduras, el contagio ha sido del 20%. De los contagiados que den positivo, muchos serán asintomáticos, darán positivo en las pruebas, pero nunca presentarán síntomas. Otros como el actor Tom Hanks y su esposa Rita Wilson tendrán síntomas leves, como resfriado o alergia. El problema es aquellos que necesiten hospitalización o cuidados intensivos que son estadísticamente muchos más que en una gripe estacional o un resfriado, que de hecho van a seguir infectando gente mientras dure la pandemia de COVID 19, y eso puede colapsar un sistema de salud. En Madrid 40% de los contagiados requieren de atención médica, ¿qué pasa si son desbordados? La mortalidad puede acercarse al 10%. Una enfermedad que mata a 10% de los diagnosticados no es relajo.

    No es un simple resfriado. Pero hay razones para el optimismo. En la siguiente entrega voy a analizar las medidas tomadas, por qué se tomaron, los riesgos y consecuencias políticas. Los ganadores y perdedores.

  • Forzado por el COVID-19, el Teletrabajo se recibió con grandes aplausos por todos los panameños

    El presidente de la República, Laurentino Cortizo Cohen, sancionó el pasado 14 de febrero, la Ley 76 que regula el teletrabajo en Panamá.

    A través de la norma se establece y regula el teletrabajo en el territorio nacional con el objetivo de generar un mayor número de plazas de empleos, y poner a Panamá acorde con los avances tecnológicos.

    La nueva legislación señala que los empleados podrán usar la tecnología para trabajar a distancia durante algunos días o jornadas específicas, amparados por reglas claras. Esta modalidad de trabajo busca que los trabajadores produzcan más y en menos tiempo.

    La ley establece que el trabajador tendrá todos los derechos y obligaciones inherentes al trabajador establecidos en el Código de Trabajo, así como también derecho al reconocimiento por la Caja de Seguro Social de los riesgos profesionales ocurridos durante la prestación del servicio en modalidad del teletrabajo, siempre que el teletrabajador sufra alguna enfermedad a causa del trabajo realizado para el empleador durante la vigencia de la relación laboral.

    En lo particular y como panameño me sonrío al escribir este artículo y la razón es que por primera vez veo que nuestros gobernantes están un paso adelante aprobando e impulsando leyes con una visión clara del  porvenir tecnológico.  La ley 81 de Protección de los Datos Personales, sobre la cual ya hemos escrito varios artículos  es otra visión clara hacia dónde vamos.  Al parecer la visión 2020 está dando resultado  en este primer trimestre y esperemos que siga así a lo largo del año.

    Para que exista La Transformación Digital se requiere de leyes que la apoyen.

    Ahora compartiré con ustedes un pequeño resumen de lo que deben tener en cuenta para la implementación eficaz del teletrabajo, pero antes quiero decirles que esta modalidad de trabajo está siendo cada día más utilizada en muchos países por sus beneficios en productividad, rentabilidad y calidad de vida de las personas. Y ahora con el CORONAVIRUS cae como anillo al dedo.  ¿Está su Organización preparada para implementar esta modalidad de trabajo?

    A continuación algunos puntos clave que se deben tener en cuenta:

    TECNOLOGÍA:

    • Calidad de los Enlaces, es decir, un buen ancho de banda que garantice la buena conexión de cada empleado con las aplicaciones corporativas.
    • Conexión segura, en ningún momento se puede sacrificar la seguridad por eso se recomienda un VPN.
    • Múltiples servicios como Telefonía IP, Videoconferencia, Trabajo colaborativo y los servicios o aplicaciones Corporativas que usan habitualmente.

    GOBIERNO Y GESTIÓN:

    • La gobernanza corporativa: Se basa en el sistema de control interno implementado. El reto aquí consiste en ágilmente ajustarlo a la realidad del teletrabajo.
    • La gestión del Negocio: Está basada en las reglas del negocio incluidas en los procesos de negocio implementados. El teletrabajo trae nuevos riesgos que deben ser rápidamente analizados y atendidos.
    • La gestión de los servicios digitales, requiere de ajustes importantes en el manejo de:
      1. La disponibilidad de los servicios.
      2. La capacidad de los servicios.
      3. Los incidentes de seguridad.
      4. El monitoreo de los servicios.

    CULTURA:

     El 85%  de éxito de esta forma de trabajo está en los siguientes tres elementos:

    • Actitud personal:  La cual se expresa a través de la disposición que muestran las personas a realizar el trabajo, sea en su rol de trabajador o líder de un equipo de trabajo.
    • Hábitos de trabajo: Ha llegado el momento de desaprende para poder aprender, hacer las cosas de manera diferente y esto no solo incluye al empleado sino también al empleador.
    • Estilo Gerencial: Es la forma particular que el equipo gerencial toma decisiones, evalúa los resultados, genera y mantiene las relaciones internas y con el entorno, asigna prioridades, premia y castiga.

    Y para concluir les doy los tres factores importante para el éxito:

    • Que las personas crean que la Organización se ha movido hacia algo nuevo que le conviene a todos.
    • Que se sientan en todo momento acompañadas.
    • Que hay aperturas a cambios importantes como puede ser el tratar de manera diferente el error y la negligencia.

    Todo lo anterior va a elevar el nivel de confianza reinante en la cultura y va a mejorar también el clima organizacional.

    Si tienen algún comentario me gustaría que lo compartan y con gusto podemos ampliar cualquier detalle.

  • Soluciones blockchain para contener la crisis de salud mundial

    Como sabemos, el coronavirus COVID-19 está impactando en países, comunidades e individuos de innumerables maneras, desde cierres de escuelas hasta problemas en los sistemas de salud. A medida que los gobiernos se esfuerzan por abordar estos contratiempos, han surgido diferentes soluciones basadas en tecnología blockchain para ayudar a enfrentar la crisis de salud mundial.

    La naturaleza digital y descentralizada de la industria, como sabemos, significa que el espacio blockchain y criptográfico no es un caldo de cultivo inherente para los virus. Muchos proyectos dentro de la industria funcionan de forma remota, o al menos con un potencial remoto, lo que permite a los trabajadores evitar la propagación de gérmenes. Esto permite que muchas empresas de Blockchain continúen contribuyendo a la economía de una manera que los trabajadores de otros sectores no pueden.

    Además, las empresas tecnológicas y las nuevas empresas de la industria han comenzado a construir una serie de soluciones de blockchain con el objetivo de rastrear las cadenas de suministro de medicamentos, suministros médicos, gestionar datos médicos, asesorar a los ciudadanos e identificar síntomas de infección; áreas con enormes deficiencias.

    En esta línea, Alipay junto con la Comisión Provincial de Salud de Zhejiang y el Departamento de Economía y Tecnología de la Información, ha lanzado una plataforma basada en blockchain que permite a los usuarios rastrear la demanda y las cadenas de suministro de suministros médicos. Esto incluye el registro y seguimiento de materiales de prevención de epidemias, como máscaras, guantes y otros equipos de protección.

    Asimismo, la plataforma de reclamos de seguros en línea de Ant Financial Xiang Hu Bao basada en blockchain con más de 104 millones de usuarios, ha desarrollado una nueva función para procesar las reclamaciones de coronavirus a través de la plataforma, lo que ayuda a la empresa a reducir el papeleo y la necesidad de entrega de documentos de ida y vuelta a las clínicas. El sitio web de la plataforma afirma que ha logrado procesar más de 25,000 reclamos.

    Por otra parte, el proveedor de tecnología educativa basada en blockchain, Odem, ha anunciado que proporcionará acceso gratuito a su plataforma de educación y credencialización de blockchain a instituciones educativas que han cerrado sus puertas debido al coronavirus. La plataforma de Odem, que está diseñada para adaptarse a los sistemas y planes de estudio de gestión de aprendizaje existentes, permite a los educadores «emitir certificados digitales de finalización y logro» mientras imparten clases en línea. «Podemos rastrear la actividad de los estudiantes trabajando de forma remota para que cuando los estudiantes regresen a la escuela, las instituciones puedan rastrear lo que han logrado y registrar eso en la cadena de bloques e incluso traerlo de vuelta a sus sistemas de acreditación tradicionales» afirmó directora de operaciones, Johanna Maaghul. Hasta la fecha, las instituciones en Italia, Irlanda, Alemania y Egipto han comunicado su interés en la plataforma.

    China ya ha informado que inició una cuarentena de sus billetes usados ​​para tratar de detener la propagación del virus. Toda medida es poca para tratar de contener esta pandemia lo antes posible, y blockchain puede ser un aliado clave para conseguirlo.

  • El CORONAVIRUS (Covid-19) ya tiene su versión digital (igual de dañino)

    Los cibercriminales no se detendrán ante nada para explotar cada oportunidad de aprovecharse de los usuarios de Internet. Incluso la propagación desastrosa de SARS-COV-II (el virus), que causa COVID-19 (la enfermedad), se está convirtiendo en una oportunidad para que ellos también propaguen malware o inicien ataques cibernéticos.

    La Seguridad Cibernética lanzó recientemente un informe de análisis de amenazas que detalla un nuevo ataque que aprovecha el creciente deseo de los usuarios de Internet de obtener información sobre el nuevo coronavirus que está causando estragos en todo el mundo.

    El ataque de malware apunta específicamente a aquellos que buscan presentaciones cartográficas de la propagación de COVID-19 en Internet, y los engaña para que descarguen y ejecuten una aplicación maliciosa que, en su front-end, muestra un mapa cargado desde un archivo legítimo fuente en línea, pero en el fondo compromete la computadora.

    Abro un paréntesis en este punto para recordarte la definición de algunos conceptos, los cuáles me ayudará a ilustrar mejor en dónde estamos y las decisiones que debemos tomar:

    Una CRISIS se puede convertir en una OPORTUNIDAD o en un DESASTRE, todo dependerá del ángulo de visión que tengas.

    CRISIS: Es una coyuntura de cambios en cualquier aspecto de una realidad organizada pero inestable, sujeta a evolución.

    OPORTUNIDAD: Las oportunidades, son los instantes o plazos que resultan propicios para realizar una acción. Las oportunidades no se pierden, otros las aprovechan.

    DESASTRE: Un desastre es un hecho natural o provocado por el ser humano que afecta negativamente a la vida, al sustento o a la industria y desemboca con frecuencia en cambios permanentes en las sociedades humanas.

    Es una realidad que el instinto más primitivo del ser humano es luchar para sobrevivir y dependiendo de las circunstancias, este instinto puede llegar a ser tan bajo como el instinto animal.

    El Covid-19 pasó de ser Epidemia  a ser una Pandemia, lo que ha disparado de forma colectiva el TEMOR de los ciudadanos.

    TEMOR: Es una pasión del ánimo que lleva a un sujeto a tratar de escapar de aquello que considera arriesgado, peligroso o dañoso para su persona. El temor, por lo tanto, es una presunción, una sospecha o el recelo de un daño futuro.

    El temor se puede convertir en nuestro aliado o en nuestro enemigo, todo dependerá de la capacidad que se tenga para enfrentarlo.

    Una de las grandes habilidades de los CIBERDELINCUENTES es que aprovechan las OPORTUNIDADES que surgen de los momentos de CRISIS y utilizan el TEMOR de los individuos como la golosina para que caigan ingenuos en su trampa.

    Como hemos dicho en varios artículos, el eslabón más frágil en la cadena de la protección de los DATOS es el individuo.

    Ya los CIBERDELINCUENTES han convertido esta CRISIS en una gran OPORTUNIDAD para ellos.

    La última amenaza, diseñada para robar información de víctimas involuntarias, fue descubierta por primera vez por MalwareHunterTeam la semana pasada y ahora ha sido analizada por Shai Alfasi, investigadora de seguridad cibernética en Reason Labs.

    Coronavirus-hacking

    Se trata de un malware identificado como AZORult, un software malicioso que roba información, descubierto en 2016. El malware AZORult recopila información almacenada en navegadores web, particularmente cookies, historiales de navegación, ID de usuario, contraseñas e incluso claves de criptomonedas. Con estos datos extraídos de los navegadores, los ciberdelincuentes pueden robar números de tarjetas de crédito, credenciales de inicio de sesión y otra información confidencial.

    Alfasi proporciona detalles técnicos sobre el estudio del malware, que está incrustado en el archivo, generalmente denominado Corona-virus-Map.com.exe. Es un pequeño archivo Win32 EXE con un tamaño de carga útil de solo alrededor de 3,26 MB.

    Al hacer doble clic en el archivo, se abre una ventana que muestra diversa información sobre la propagación de COVID-19. La pieza central es un «mapa de infecciones» similar al que alberga la Universidad Johns Hopkins, una fuente legítima en línea para visualizar y rastrear los casos de coronavirus informados en tiempo real.

    El número de casos confirmados en diferentes países se presenta en el lado izquierdo, mientras que las estadísticas sobre muertes y recuperaciones están a la derecha. La ventana parece ser interactiva, con pestañas para otra información relacionada y enlaces a fuentes. Presenta una GUI convincente que no muchos sospecharían que es dañina. La información presentada es información real de COVID-19 agrupada del sitio web de Johns Hopkins.

    Cabe señalar que el mapa original de coronavirus alojado en línea por la Universidad Johns Hopkins o ArcGIS no está infectado  y es seguro visitarlo.

    El software malicioso utiliza algunas capas de empaque junto con una técnica de subproceso múltiple infundida para que sea difícil de detectar y analizar para los investigadores. Además, emplea un programador de tareas para que pueda seguir funcionando.

    La clave para eliminar y detener el malware oportunista «mapa de coronavirus» es tener el sistema de protección contra malware adecuado. Será difícil detectarlo y mucho menos eliminar la infección sin la herramienta de software adecuada.

    Puede que no sea suficiente ser cauteloso al descargar y ejecutar archivos de Internet, ya que muchos tienden a mostrarse demasiado ansiosos por acceder a la información sobre el nuevo coronavirus en la actualidad, por lo que recomendamos, si desean ver el Mapa de las Infecciones, ir directamente al sitio de la Universidad Johns Hopkins, donde hacen referencia al mapa, aquí les comparto el link: https://www.arcgis.com/apps/opsdashboard/index.html#/bda7594740fd40299423467b48e9ecf6

    ¿Qué sacaremos nosotros de esta CRISIS?

    Me gustaría saber sus opiniones, de repente desde sus perspectivas me ayudan a tener una visión más amplia de la realidad, por lo que les agradezco me dejen sus comentarios, mientras les comparto lo que yo saqué de esta CRISIS y me refiero a la crisis de la gran proliferación de los ciberdelincuentes:

    • Compartir mi experiencia vivida, ya que fui víctima de los ciberdelincuentes y si puedo con mi experiencia ayudar a que ustedes no  sean una víctima más, para mí será un gran logro.
    • Reinventarme, pude descubrir en mi transformación que todos tenemos la capacidad de empezar de nuevo, a veces lo tenemos que hacer desde cero, otras veces lo hacemos desde la cima de las experiencias acumuladas en el pasado lo que nos da mayor credibilidad e idoneidad del tema a tratar.
    • Convertir el fracaso en una EXPERIENCIA y seguir adelante.

    Muchas gracias por leer mi artículo, sean extremadamente cautelosos a la hora de abrir «mapas de coronavirus» en el mundo, actualicen su antivirus, sean celosos de su seguridad y como siempre, espero ansiosamente sus comentarios.

  • ¿Es malo aumentar precios durante una emergencia?

    A juzgar por las reacciones del personal gubernamental en las conferencias del Ministerio de Salud el día de ayer, que amenazaban con establecer controles de precios en la venta de productos bactericidas ante la amenaza del Corona, uno diría que sí, que aumentar precios es perverso. Pero, y los peros suelen ser interesantes, el blanco y negro puro no suelen ser típicos en la naturaleza sino las infinitas gamas de grises. En tal sentido ¿qué tal si les digo que el aumento de precios de los germicidas en tiempos de Corona tiene su lado positivo?

    Y es que las leyes que imponen irreflexivamente controles de precios durante eventos extremos tienen efectos imprevistos, e indeseables. Pero son muchas las autoridades que fácilmente se van por la ruta de lo políticamente correcto que luego resulta ser incorrecto. Las advertencias en torno a todo ello han sido dadas hace mucho tiempo, pero lastimosamente poco esmero ponemos en el estudio de la historia.

    En el caso de corona virus, lo primero que aflora son las pasiones emotivas y hasta una especie de deleite morboso ante el evento catastrófico. Yo le llamo el efecto carnaval. Sumidos en el frenesí del sensacionalismo y espanto, saltan muchos a criticar a los comerciantes que aumentan los precios de productos asediados; y a éstos les tildan de especuladores codiciosos, y hasta de crueles. Pero, lamentablemente lo típico es la reacción intestinal y no la del cerebro. Las normas económicas de libre mercado nos advierten, con sus buenas razones, que los precios en un mercado desembarazado de frágiles politicastros ofrecen información invaluable relativas a la demanda y la oferta.

    Lo que sí es cruel es que los primeros que lleguen a la tienda se lleven todo el jabón bactericida; cosa que es mucho más improbable si el precio de ese momento refleja la realidad de la demanda y la oferta. ¿Tienes idea de las complicaciones de satisfacer demandas desmedidas en momentos de crisis? Si en ese momento congelas los precios, los comerciantes no tendrán mayores incentivos para salir a reabastecer esos productos.

    Durante un huracán que deja árboles regados por calles y encima de casas ¿cómo hacen las empresas que cortan árboles para dar el servicio? Sí… tienen que salir intempestivamente a contratar más personal e invertir en más maquinaria y tal.

    La cruda realidad es que los dictámenes gubernamentales no pueden cambiar las leyes de la naturaleza, incluyendo las económicas. Una persona conocida se jactaba de haber comprado toda la existencia de productos germicidas en un súper. Consumismo frívolo o de pánico irracional.

    La única garantía de oferta de algún producto esencial depende del precio que permita la reposición en tiempos de crisis. En ese momento los precios elevados son muy éticos. Y en tal sentido exagero para ilustrar. Supongamos que el gobierno dicta una disminución de precios del jabón germicida. Simplemente los comercios no tendrán incentivo alguno por satisfacer la demanda. ¿Crees que vender cerveza durante un juego de futbol o beisbol cuesta igual que venderla en la cantina?

    Los precios controlados van a incentivar un mercado negro y muchas otras respuestas imprevistas por los burrócratas, como la escasez. Lástima me da ver a organismos empresariales respaldando semejantes medidas; ya que dan claras evidencias de no entender la economía. Eso sí es muy triste.

  • El Coronavirus ya está aquí. ¿Y ahora qué hacemos?

    Nada fortalece el poder del estado después de las guerras que una epidemia. Una epidemia usualmente implica restricciones al derecho de libertad de movimiento, al derecho de reunión, al derecho a la intimidad, ya que tu historial medio y con quien te reúnes se torna un tema de políticas públicas, y hasta de seguridad nacional. El Estado, cuya misión básica es dar seguridad a todos los ciudadanos, ahora tiene todas las excusas para acrecentar su poder. También hay restricciones al derecho de propiedad. Por ejemplo es común que los países pongan controles de precios para acabar con la especulación, y lo único que logran es fomentar las compras de pánico y las compras especulativas de acaparadores para su reventa a mayor precio. Hay que estar muy atentos a estos peligros. Por ahora el gobierno parece tomar las cosas con su calma característica. Lo que no sabemos es que si es por sangre fría o incapacidad oculta.

    Porque el corona virus trae dos problemas grandes. El primero, es el médico, que no pienso tocar acá porque no soy médico, el segundo es el impacto económico sobre Panamá del coronavirus.

    Panamá tiene una economía de servicios con varios pilares. Y el coronavirus puede hacer entrar en crisis a todos.

    El colapso del offshore y la construcción. El pilar planteado por la plataforma financiera de Panamá se encuentra bajo asedio de la OCDE y el GAFI, con sus estándares internacionales, algunos realmente planteados para combatir el financiamiento de actividades ilícitas y la evasión fiscal, pero también con claros propósitos proteccionistas de evitar que la gente vote con los pies hacia jurisdicciones más cómodas y evitar la competencia fiscal perjudicial. El sector construcción también ha tomado duro, y hay ahora mismo hay un exceso de inventario, con apartamentos y locales comerciales vacíos. Los obreros de la construcción se han reducido a la mitad. Y por lo tanto, las cuotas sindicales que financiaban al SUNTRACS, FENADESO y al FAD.

    Ahora el coronavirus va a atacar otros dos pilares de la economía panameña que ya venían estando golpeados.

    El Canal de Panamá. La ACP no ha dicho nada, pero ahora a las restricciones de calado por la falta de agua se va a sumar el colapso del comercio desde China y Corea del Sur y la caída de los precios del petróleo. La actividad comercial en los puertos de la costa oeste de los Estados Unidos que comercian principalmente con Asia, ha caído un 25% y los puertos de la costa este, que usan el Canal de Panamá para comerciar con Asia, esperan una caída del 15% el primer cuatrimestre de este año, principalmente gracias a la caída del comercio con China. Comercio que pasa por el Canal de Panamá. Y que sumado a las restricciones de dragado por la sequía, va a hacer que el tránsito por el Canal de Panamá disminuya, y por consiguiente los ingresos en forma de peajes y los aportes del Canal al presupuesto de Panamá, que desde Martinelli usa estos ingresos para sufragar gastos fijos y no inversiones. Sume a esto que la crisis deflacionaria del Coronavirus ha provocado una caída brutal en las importaciones de materias primas a China, entre ellas el petróleo, que ha caído a un mínimo, lo que hace la ruta por Suez más competitiva que la Panameña con sus restricciones de calado y tiempos de espera. El Canal de Panamá, los puertos y la industria logística van a tomar duro. Y con esto los ingresos del Estado Panameño.

    El Sector Turismo. Los hoteles ya habían despedido a más de 30 mil personas antes del coronavirus, ahora va a ser devastador. Las aerolíneas han tenido que cancelar vuelos, dejar pasajeros en tierra, la industria cinematográfica ha tenido que atrasar estrenos como Mulan y la última de James Bond. La Liga de Fútbol Italiana está cancelada. Los restaurantes operan con horarios restringidos. En Francia todas las aglomeraciones de más de mil personas han sido canceladas. Si las aerolíneas, hoteles, restaurantes y cines tenían problemas antes del coronavirus, ahora el efecto puede ser devastador.

    ¿Qué hacer? Emmanuel Rahn tiene una frase famosa, “no dejar que ninguna crisis se desperdicie”.  Las crisis también son épocas de oportunidades. Y las oportunidades son varias.

    El problema con poner todos los huevos en una sola canasta. Los empresarios norteamericanos se estaban dando cuenta con la guerra comercial entre los Estados Unidos y China, antes del coronavirus, que no había sido sabio poner todos sus huevos manufactureros en la misma canasta China. Ahora con más razón, teniendo en cuenta el riesgo de los gustos gastronómicos y hábitos higiénicos de los Chinos, la posible aparición de cisnes negros en forma de pandemias en China, van a asustar más a los inversionistas que van a buscar un “desacoplamiento” de la economía China y la norteamericana diversificando su producción en otros países. Un economista norteamericano nos dijo la semana pasada que México y Centroamérica deberían poder aprovechar la coyuntura para atraer inversiones manufactureras. Panamá, que ha puesto todos sus huevos en un sector servicios que ahora va a tomar duro con la crisis, debería prepararse para aprovechar esta oportunidad. Pero para ello debemos hacer modificaciones en la legislación vigente, sobre todo en el Código de Trabajo.

    El aumento de desempleo y el colapso de la industria de la construcción van a hacer que el poder de los sindicatos sea mucho menor para oponerse a las reformas, y si persiste la situación de Coronavirus, no van a poder hacer grandes y violentas manifestaciones contra las mismas. Es una oportunidad que no debería desperdiciarse.

    El problema del sistema de salud público panameño. La atención médica primaria, que es la que evita que la gente no se enferme en primer lugar y la atención médica terciaria, para los cuidados catastróficos que la atención medica privada es incapaz de asumir, como lo demuestra la conducta de las aseguradoras, pueden ser mejores. Está claro que la salubridad pública tiene un rol que cumplir y puede ser mejor. Es una discusión que hay que tener. Fuera de la histeria de que “quieren privatizar la CSS” cuando en efecto se trata de unificar el sistema estatal de salud. Se trata acá de crear un sistema estatal de seguros primarios que funcione, un seguro de salud estatal que cubra las carencias de los seguros privados y un sistema de salud estatal terciario para los eventos catastróficos, como lo puede ser la infestación del coronavirus.

    Son todas oportunidades que se presentan en una crisis. Pero por ahora parece que el gobierno sólo puede atender un problema a la vez, y éste es contener el coronavirus. En lugar de mirar los efectos que la crisis va a tener sobre nuestra economía y ver qué oportunidades saldrán al final de la crisis.

  • ¿Cómo afectará el Coronavirus al Canal de Panamá?

    Es cuestión de tiempo para que el coronavirus aparezca en Panamá, y ya en los Aeropuertos se toman medidas de seguridad. Esperemos que también los hospitales, escuelas y asilos estén preparados para la crisis.

    Por alguna razón, uno de los temas por donde pasa desapercibido es en el Canal de Panamá. Recordemos que China es el segundo mayor cliente del Canal de Panamá, y que si bien los buques pasan por éste usualmente rápido, no podemos evitar que los pilotos y pasacables tengan que abordar estos barcos. No sabemos qué medidas tomarán las Autoridades Sanitarias (MINSA), la Autoridad Marítima y la Autoridad del Canal de Panamá en caso de que un buque en tránsito tenga personas a bordo con el coronavirus y qué pasará con los pilotos y pasacables panameños. Lo cierto es que el Coronavirus tendrá un efecto sobre el Canal de Panamá, aunque solo sea disminuyendo el número de buques que pasen por él debido a la restricción global del comercio y el turismo, por lo menos de manera temporal.

    El coronavirus ataca a todos los seres humanos, aunque su letalidad aumenta con la edad, la obesidad o las alergias. Por ser de transmisión aérea, es muy difícil evitar no ser contagiado, es como una gripe en ese aspecto. Medidas similares, como cubrirse la boca al estornudar, lavarse las manos regularmente, no llevarse las manos sin lavar a los ojos, boca o nariz, mantenerse en casa si se está enfermo, y cubrirse la boca y nariz si se sale a la calle enfermo, limitan su contagio.

    El período de incubación dura entre los 2 y los 14 días, y el virus puede contagiarse durante este período, aunque sea menos probable. Una persona que ha sido expuesta al coronavirus y no desarrolla síntomas en 14 días no tiene la enfermedad.

    Lo que nos lleva a nuestra preocupación inicial. ¿Qué efectos tendría el Covide 19 sobre el Canal de Panamá? y lo dividiremos en dos preguntas. Primero, el efecto sobre los tripulantes de los barcos, pilotos y pasacables, y dos, el efecto sobre el tránsito en sí por el canal de Panamá (y por ende, a la economía).

    Asumiendo que el período de incubación de coronavirus es de un máximo de 14 días, un buque relativamente rápido que navegue a 20 nudos en velocidad de crucero, se demoraría 18 días en llegar de un puerto del Sur de China hasta el Canal de Panamá. En ese tiempo cualquier persona con Coronavirus ya lo debería haber desarrollado, y la persona debería estar aislada en un camarote o lugar específico. La Autoridad del Canal de Panamá está dispuesta a tomar medidas para evitar el contagio de pilotos y pasacables, y aislar a los marineros expuestos en su buque. La ACP anunció un protocolo, para enfrentar el posible paso de buques expuestos al Coronavirus a inicios de Febrero. Pero estas serían medidas menores. Nuestra segunda preocupación es el principal problema del Coronavirus: el enorme golpe que le ha dado a la producción de bienes y servicios en China, y como China es el taller del mundo, ha trastocado las cadenas de producción a nivel global;  la oferta de bienes manufacturados está cayendo y con esto el comercio internacional. ¿Podrá esta situación afectar al Canal?

    Se calcula que 51,000 firmas en todo el mundo usan productos suplidos de manera directa de la región de Wuhan, y 5 millones de empresas tienen suplidores en segundo grado y tercer grado que usan productos de esa región. Estamos hablando de que estas empresas ahora no van a poder conseguir sus productos, que los necesitan para poder producir otros productos. Todas las cadenas de producción están bajo presión y con interrupciones.

    Microsoft y Apple por ejemplo, han anunciado pérdidas debido a la interrupción de la cadena de suplidores. Las bolsas mundiales están en caída. A largo plazo muchas empresas se van a tener que preguntar si vale la pena tener la producción tan lejos de casa. Donald Trump, que es proteccionista, hace esa pregunta.

    ¿Qué efectos tendrá esto a corto y mediano plazo en el comercio marítimo internacional?

    Por ahora es temprano decirlo, parece que en China la epidemia está llegando a su pico. Pero en el resto del mundo todavía no se sabe qué tan mala será. Pero ya empezamos a tener indicadores. El Baltic Dry index, indicador de carga de buques a granel indica una caída de un tercio de los precios de carga a granel de los buques más grandes tipo Capesize, que son los que llevan granos y minerales a China. El bajón más grande en 20 años. El BIMCO reporta pocos pedidos de carbón, petróleo y hierro. Los armadores griegos reportan una caída del 20% en los embarques de petróleo hacia China. Al Jazeerra reporta una caída del 80% en el costo de los precios de flete del petróleo hacia China.

    Ese bajón en la importación de materias primas de China eventualmente significará que habrá una baja en la cantidad de productos que salgan de China. También están las demoras por cuarentenas. Fed Ex reporta que sus pedidos se demoran en promedio de dos a tres días más en salir de China debido a las medidas de cuarentena. Luego está la caída en las cadenas de producción causadas por la epidemia en sí. China es hogar de 7 de los diez puertos de contenedores más grandes del mundo. Hyundai ya ha tenido que suspender su producción en Korea del Sur, otro lugar donde el coronavirus esta difundiéndose rápido. La causa es que los trabajadores no están llegando a los puertos y tampoco los camioneros y ferroviarios que llevan la mercancía de la fábrica al puerto; esto crea más atrasos en los embarques, añadido a las medidas de cuarentena. Los barcos tienen que salir vacíos de China, y la práctica de intercambiar tripulaciones en China se suspendió. O sea, no se produce, y las mercancías que se producen no llegan a sus clientes ni pasan por el Canal.

    El efecto por ahora es más fuerte en los embarques de materias primas que China importa, y se ha sentido en febrero; en marzo veremos el efecto en los productos manufacturados que China exporta. La ONU calcula una caída del 2 % anual de las exportaciones Chinas en enero y febrero. Esto está causando pérdidas en China, Taiwán, los Estados Unidos, Japón y Corea del Sur por 50 mil millones dólares al romperse las cadenas de producción. China es la quinta parte del comercio mundial, una caída del 2 % de las exportaciones anuales en un mes es significativa. El canal de Panamá es ruta del 6% del comercio mundial, y las exportaciones de China a la Costa Este de los Estados Unidos pasan por allí. Los Puertos de la costa este de los USA se están preparando; la caída de contenedores fue del 5.9 % en Enero, y se esperan caídas más fuertes entre Febrero y Abril del orden del 11% en Virginia; en Charlestón North Carolina, pronostican caídas más fuertes, del 15%. En la costa oeste, que no usa el Canal de Panamá, las caídas han sido más duras, 25% en Febrero y pronostican un bajón promedio de 15% el primer cuatrimestre del 2020.

    El 36% del tránsito del Canal de Panamá está relacionado con China, de la costa este de los USA a China, del Caribe u Centroamérica a China, y del Norte de Sudamérica China. Si las predicciones de los puertos norteamericanos se cumplen, tendremos un bajón del 11 al 15% el primer cuatrimestre de este año. Esto significa menos ingresos para la ACP y menos ingresos para el gobierno nacional que no ha contenido el gasto. Y tampoco el Canal ha disminuido sus gastos, más bien han ido en aumento.

    En todo caso el impacto sobre el canal de Panamá se va a sentir en Marzo y Abril en adelante. Al que hay que añadir las restricciones de calado por la falta de agua que han escondido en parte la crisis China. Pronto veremos qué tan grave o malo será. Y qué efecto tendrá sobre las recaudaciones del Canal de Panamá y la economía del Estado Panameño.

  • Resolvamos la educación cerrando el NODUCA

    Suena drástico el título del escrito, ¿no?. Pero, ¿acaso no es mucho más drástico o pérfido el fracaso del NODUCA? Dicho lo anterior, de inmediato surgen interrogantes, tal como el inmenso jaleo de cerrar el NODUCA. ¡Por supuesto!, si es que nos propusiésemos a hacerlo a raja tabla, lo cual no es la idea. La idea sería dar a las familias el sagrado derecho a elegir y que ellas decidan a qué escuelas y currículos se arriman. Si la mayoría escoge enviarlos a escuelas privadas, ¿cuál sería el problema? ¿Acaso debemos oponernos a las preferencias de cada quién?

    El tema de fondo gira en torno a si la educación debe o puede ser gratuita y obligatoria. El otro tema que va de la mano con ello es el problema económico que se les presenta a los pobres; el cual no debe ser problema, ya que la educación privada sería mucho más económica que el desastre del NODUCA. Nos han lavado el cerebro con la creencia de que, si no metemos a nuestros hijos en las mazmorras del NODUCA, no hay solución, lo cual es completamente falso. Es como el zorro que dice a las gallinas que el mejor gallinero es la guarida del zorro.

    Y el asunto va mucho más allá, ya que día a día vamos encontrando nuevas formas de educar, que no implican encerrar a los jóvenes en prisiones con educadores que son funcionarios públicos. Improbable que un funcionario gubernamental enseñe comercio, economía y empresarialismo.

    Pero, el tema de fondo va por otro lado, y tiene que ver con el balance de poder que debe existir entre el pueblo y el gobierno; es decir, que el gobierno jamás debía quedar por encima del pueblo. A través de la mayor parte de la historia humana el poder sobre los hijos estuvo en la familia, en la iglesia, organizaciones fraternales, caritativas, la educación privada, el deporte, la música y tal. Hoy día que los gobiernos se quieren tomar los centros de cultura y tal, deberíamos estar horrorizados, ya que el estado no sirve para nada de eso.

    ¿Acaso es sano que el aparato gubernamental se tome la educación, salud, agua, los días de fiestas, y quien sabe qué más? ¿No es ello totalitarismo y camino de servidumbre? Pegamos el grito al cielo cuando una empresa se toma buena parte del mercado, pero no cuando es el estado que lo hace. ¿Qué sentido tiene eso? ¿Por qué cree usted que cada día son más los que buscan que el estado los mantenga?

    ¿Sabes lo que es el ‘cálculo económico’?. Es la pretensión de ceder al estado nuestra planificación económica. Algo así como lo que hicieron los países comunistas, lo cual les llevó y lleva al colapso económico. A quien corresponde la economía es a los particulares y no al estado. Hasta nuestra mala constitución lo dice, aunque luego se contradice.

    Cuando quien se equivoca en lo económico es el estado, todos salimos lastimados, lo cual no es así cuando es la comunidad la que maneja sus propias finanzas; en cual caso algunos se equivocarán, pero no todos.

    Por su parte, las escuelas o negocios privados educativos deben operar en términos de una satisfacción del cliente; no sólo en cuanto al costo sino también al producto. Pero ese no es el caso con el NODUCA, que les importa poco si malgastan sin educar. Las decisiones del NODUCA son políticas y no económicas, lo cual no les duele a los funcionarios y a las autoridades, cuyos intereses suelen andar por otros caminos.

    Si las actividades del pueblo no son voluntarias y privadas, ¿entonces qué son? Son coercitivas y politiqueras. En tal sistema no hay preferencias del consumidor sino del politiquero y quedamos ante un monopolio central en dónde el bravo de la película es el funcionario que rinde pleitesía ante los gamonales del sindicalismo magisterial.