Etiqueta: inteligencia artificial

  • Sora: La Revolución en Generación de Vídeos mediante AI

    OpenAI, conocida por sus innovaciones en inteligencia artificial con proyectos como ChatGPT y DALL-E, vuelve a sorprender al mundo con el lanzamiento de Sora. ¿Qué es Sora y qué puede hacer? Exploremos esta nueva frontera de la IA y su impacto en la generación de vídeos.

    ¿Qué es Sora y cómo funciona?

    Sora es un sistema de inteligencia artificial desarrollado por OpenAI, diseñado para generar vídeos a partir de comandos textuales. Similar a cómo ChatGPT genera texto y DALL-E crea imágenes a partir de texto, Sora interpreta los comandos en lenguaje natural y los transforma en secuencias de vídeo.

    La tecnología detrás de esta herramienta se basa en modelos de lenguaje como GPT y en una vasta biblioteca de vídeos para comprender y recrear movimientos, escenarios y detalles descritos en los comandos textuales. Desde simples escenas hasta composiciones complejas con múltiples personajes en entornos detallados,  es capaz de interpretar y generar contenido visual de alta calidad.

    ¿Qué se puede hacer con Sora?

    La versatilidad de esta aplicación permite una amplia gama de aplicaciones. Desde la creación de contenido para entretenimiento hasta la producción de material educativo o publicitario, las posibilidades son prácticamente ilimitadas. Con Sora, es posible visualizar escenarios complejos, diseñar animaciones personalizadas e incluso simular situaciones para propósitos de formación o investigación.

    Un ejemplo concreto de su capacidad se muestra en la creación de una escena de una mujer elegante caminando por las animadas calles de Tokio. Mediante un prompt detallado, la aplicación recrea fielmente la descripción proporcionada, incluyendo la vestimenta, el entorno y los movimientos específicos de la persona. Esta habilidad para capturar detalles y contextos hace que Sora sea una herramienta poderosa para materializar ideas y conceptos de manera visual.

     

    Limitaciones y Desarrollo Futuro

    Actualmente,  se encuentra en una fase temprana de desarrollo y solo está disponible para investigadores de OpenAI. Aunque es capaz de generar vídeos de hasta 60 segundos de duración, todavía enfrenta desafíos en la recreación precisa de ciertos aspectos físicos y en la interpretación de comandos altamente específicos.

    OpenAI planea integrar Sora en su catálogo de productos en el futuro, pero antes se deben abordar preocupaciones sobre la seguridad y la calidad del contenido generado. Esto implica la implementación de medidas para garantizar la integridad y la ética en el uso de esta tecnología.

    Sora representa un avance significativo en la capacidad de la inteligencia artificial para generar contenido visual a partir de texto. Su potencial para transformar la manera en que creamos y consumimos medios visuales es innegable, y su eventual disponibilidad para el público promete abrir nuevas posibilidades en el mundo de la producción de contenido digital.

  • La Era de la Inteligencia Artificial en Davos: Un Cambio Notable

    En los últimos años, el Foro Económico Mundial en Davos ha sido testigo de la prominencia de las empresas de criptomonedas a lo largo de su avenida principal. No obstante, el año 2024 marca un cambio significativo, ya que la inteligencia artificial (IA) en Davos ha asumido el protagonismo. Grandes empresas de todo el mundo están promocionando sus productos y servicios de IA, declarando de manera audaz que «el futuro es la IA».

    Este cambio dramático refleja el rápido aumento de inversiones e interés en inteligencia artificial el año pasado, impulsado en gran medida por la explosión de popularidad de ChatGPT, el chatbot de IA desarrollado por OpenAI y lanzado a finales de 2022.

    En lugar de las empresas de criptomonedas que solían dominar el escenario, gigantes tecnológicos están compitiendo por destacarse en el ámbito de la inteligencia artificial. Desde la firma de semiconductores estadounidense Intel hasta Salesforce, estas empresas han colocado slogans de IA en las propiedades que ocupan en la avenida de Davos. Un ejemplo notable es la «Casa de la IA«, un espacio de eventos auspiciado por empresas, entre las que se incluye la firma suiza de telecomunicaciones Swisscom.

    Este año, la inteligencia artificial ha eclipsado a las empresas de criptomonedas en la avenida de Davos, revirtiendo la tendencia de los últimos años. Aunque en el Foro Económico Mundial de enero de 2022, incluso después del colapso de los precios de las criptomonedas, las empresas aún promocionaban el «Día de la Pizza Bitcoin» y los tokens no fungibles, en 2024 la presencia de la industria cripto es mucho más tenue.

    La dominancia de la inteligencia artificial en Davos se sustenta en hechos concretos. El Indicador de Tecnología Emergente de PitchBook, que rastrea las inversiones en etapas iniciales de las 15 firmas de riesgo más exitosas del mundo, revela que las startups de inteligencia artificial y aprendizaje automático obtuvieron significativamente más inversión en el tercer trimestre del año pasado. Este sector atrajo alrededor de $600 millones en tres meses, en comparación con poco más de $100 millones destinados a empresas de Web3 y finanzas descentralizadas.

    Empresas como Nvidia, que se destacó como el referente de la inteligencia artificial en los mercados públicos, experimentaron un impresionante aumento del 239% en sus acciones durante 2023. Este entusiasmo por la inteligencia artificial no parece disminuir, y las grandes empresas tecnológicas están aprovechando el Foro Global de Davos para exhibir su liderazgo en este campo.

    Este cambio no ha pasado desapercibido para la industria de las criptomonedas, que parece aceptar la transición en Davos. Dante Disparte, director de estrategia de Circle, emisor de la popular stablecoin USDC vinculada al dólar estadounidense, señala que las casas de criptomonedas en la Promenade son ahora pocas, mientras que las dedicadas a la inteligencia artificial son numerosas. Considera esto como un indicativo de que la inteligencia artificial se está convirtiendo en una tecnología de fondo.

    Disparte, que ha trabajado extensamente con legisladores en el Capitolio para aprobar legislación sobre stablecoins, prevé que las empresas cripto y los actores que permanezcan convergerán con la banca, las finanzas y los pagos tradicionales. Compara esta evolución con la transición que tuvo que atravesar Internet durante la burbuja de las punto com, donde la tecnología pasó a manos más duraderas y seguras.

    A pesar de la presencia continua de algunas empresas cripto en Davos, como Circle y CasperLabs, la narrativa en la industria sugiere que ya no es necesario que estas empresas demuestren su valía. La reciente aprobación de un ETF de Bitcoin por parte de la Comisión de Valores y Bolsa de Estados Unidos se interpreta como un hito que consolida la posición de las criptomonedas como una clase de activo legítima.

    En resumen, Davos 2024 marca un cambio palpable hacia la inteligencia artificial, reflejando el crecimiento exponencial de este campo en los últimos años. Las grandes empresas tecnológicas están liderando este cambio, presentando Davos como un escenario para demostrar su destreza en la inteligencia artificial. Mientras tanto, la industria cripto observa y se adapta a una nueva dinámica, quizás indicativa de un cambio de paradigma en el escenario tecnológico global.

  • El Impacto Potencial de la Inteligencia Artificial en la Banca Moderna

    La perpetua amenaza de errores en la banca ha sido motivo de chistes a lo largo de la historia. La banca, por su naturaleza, suele ser percibida como aburrida. Los banqueros, anhelando evadir esa monotonía, asumen riesgos excesivos que, invariablemente, desencadenan crisis financieras. La pregunta «¿Qué podría salir mal?» ha sido una constante. Sin embargo, emerge una perspectiva inédita: la inteligencia artificial (IA) podría transformar la banca al eliminar una parte significativa de su riesgo inherente.

    Aunque las empresas tecnológicas han acaparado la atención en la ola inicial de la IA, los gigantes bancarios han adoptado silenciosamente esta tecnología. JPMorgan Chase, por ejemplo, invirtió cientos de millones en IA y reportó ganancias cercanas a 1.5 mil millones de dólares. Esta tecnología ha mejorado operaciones, detectado fraudes, personalizado servicios y más.

    La llegada de modelos avanzados de lenguaje ha impulsado lo que es posible con la IA. Manuela Veloso, experta en robótica y AI en JPMorgan, señala que la IA ha ayudado a reducir miles de reglas contradictorias dentro de los sistemas bancarios, optimizando procesos.

    La avalancha de datos bancarios (RBC de Canadá maneja 16 petabytes de información de 17 millones de clientes) ha permitido identificar variaciones en el comportamiento del cliente, incluso para detectar posibles fraudes. Además, la IA está siendo empleada para mejorar la relación con los clientes, como en el caso de RBC y su asistente virtual «Nomi», diseñado para ayudar con problemas financieros.

    En términos de crédito, los modelos de IA pueden evaluar un amplio espectro de datos (desde historial de pagos hasta publicaciones en redes sociales), ofreciendo términos personalizados y monitoreando la cartera de préstamos en tiempo real. Sin embargo, surge la preocupación por posibles discriminaciones al ampliar los criterios de calificación.

    El objetivo es simple: lograr que los bancos sean más rentables sin asumir riesgos excesivos. Aunque la IA presenta oportunidades, existen riesgos y desafíos. La falta de transparencia en algunos modelos de IA y la brecha de inversión entre bancos podrían generar desigualdades.

    Reguladores estadounidenses como Elizabeth Warren y Gary Gensler muestran preocupación sobre la concentración de poder y la opacidad en los modelos de IA bancarios. A pesar de esto, la IA en la banca parece ser una realidad, aunque se necesita una mayor comprensión y regulación para gestionar los riesgos inherentes.

    En este contexto, la banca está navegando en un territorio novedoso. La integración de la IA no solo está transformando sus operaciones internas, sino que también está redefiniendo la relación entre los bancos y sus clientes. Aunque existe el temor a un mayor sesgo y a la opacidad en la toma de decisiones, la IA ofrece una oportunidad de optimización sin precedentes en el sector financiero.

    Este resumen de un extenso artículo original de Josh Tyrangiel para el The Washington Post  expone las implicaciones de la inteligencia artificial en la banca, abordando tanto sus beneficios potenciales como las preocupaciones asociadas, en un contexto que sugiere un cambio significativo en el paradigma de la banca moderna.

  • Inteligencia artificial y periodismo: ¿quién gana y quién pierde en las redacciones?

    El periodismo se transforma con la IA: 2023 vio la popularidad del robot ChatGPT de OpenAI, aunque su impacto se remonta a 2014.

    Una figura de aspecto impecable aparece en la pantalla para compartir las noticias de última hora. Todo normal. Solo que estamos ante un avatar generado por inteligencia artificial (IA), con voz propia y capaz de contar la actualidad en distintos idiomas. Entonces irrumpe el asombro y la efervescencia en redes sociales. Lisa, de Odisha TV, en India; Jia Jia, de Xinhua News, en China, Nat, en Grupo Fórmula, de México, o Clara, del Canal 44 de la Universidad de Guadalajara, son algunos ejemplos.

    Nat, la primera presentadora generada por IA en América Latina.

    Y mientras los consumidores de contenidos periodísticos se maravillan, los periodistas se angustian y se preguntan si eventualmente los robots y los software de IA los terminarán desplazando, o incluso, si obstaculizará a los jóvenes periodistas que buscan una oportunidad en los medios de comunicación.

    Como en otras industrias, en los medios también hay temor a las posibles oleadas de despidos. Y la pregunta es natural: ¿quién gana y quién pierde con la IA en las redacciones de los periódicos y los noticiarios?

    Robots periodistas y herramientas de IA

    Aunque la IA ya era común en sotfware o aplicaciones de telefonía celular, aumentó su popularidad en 2023 con la aparición del robot conversacional ChatGPT, desarrollado por la empresa OpenAI.

    En el periodismo, ha ganado terreno desde que en 2014 el periódico Los Angeles Times utilizó el software Quakebot para elaborar historias sobre movimientos sísmicos. Una razón es que permite eficiencia y ahorro de tiempo y costos, gracias a la automatización de actividades rutinarias del proceso de producción de contenidos noticiosos, como la transcripción de audios, redacción de textos breves, resúmenes o envío de boletines, además de incrementar el potencial para la distribución personalizada y el análisis de audiencias.

    Los robots periodistas ya están entre nosotros, como Gabriele, utilizado por la agencia EFE. Y escriben con una sintaxis, coherencia y exposición de ideas que envidiarían algunos redactores experimentados. Otras herramientas, como Tableau, permiten organizar y analizar grandes bases de datos en poco tiempo. Estas fueron muy útiles en reportajes como el de los Papeles de Pandora.

    Sin embargo, estas herramientas tienen costo y están disponibles en plataformas ajenas a las empresas periodísticas. Por ello cada vez son más las agencias o medios que crean sus propias soluciones basadas en IA. Por ejemplo, la publicación automatizada de información cíclica, como pronósticos del clima (Jasper, de CBS, en Estados Unidos), resultados deportivos (Soccerbot, de Yonhap News en Corea o Heliograf en The Washington Post), y datos estadísticos (Ludwig, en Dagens Nyheter de Suecia). Bloomberg, Forbes, Associated Press o la BBC también han incorporado la IA a sus procesos.

    De forma personal, los periodistas ya exploran el uso de ChatGPT, que más bien es un modelo lingüístico. Pero hay que tener cuidado con su uso. El manual de Inteligencia artificial para periodistas, publicado por Prodigioso Volcán, especifica que ChatGPT “no puede comprobar una fuente en tiempo real, dudar de una información, aportar un enfoque interpretativo o hablar con personas que aporten distintas perspectivas”.

    ¿Quiénes deberían preocuparse por las probables olas de despido?

    Desde antes que la IA se popularizara, las empresas periodísticas ya han recurrido a recortes de costos y nóminas ante la crisis que sufren por el cambio de modelos de negocios. La Sociedad Interamericana de Prensa documentó que, en México, medios como TV Azteca, Grupo Expansión, Editorial Travesías, Crónica y Record anunciaron despidos, recortes de salarios o suspensiones temporales de circulación. En Brasil, al menos 21 medios regionales hicieron lo propio.

    Tomando en cuenta el impacto de la IA en el proceso de construcción de contenidos periodísticos, se vislumbra que quienes se desempeñan en eslabones que no otorgan valor agregado serán susceptibles de ser despedidos.

    Camarógrafos, community managers, editores web o personal de cabinas y estudios televisivos, tales como switchers, operadores de audio, floor managers o tituladores, podrían ser sustituidos por herramientas automatizadas.

    ¿Qué sentido tiene cubrir presencialmente una rueda de prensa, si la IA genera el texto a partir de la transmisión? ¿Por qué perder tiempo en transcripciones? ¿Para qué destinar personal a la publicación de resultados deportivos o indicadores financieros, si la IA puede hacerlo por nosotros?

    Incluso reporteros dedicados al diarismo o presentadores de noticias que se limitan a leer en un teleprompter podrían ser prescindibles. Si el periodista se enfoca en maquilar piezas elementales o en información únicamente para la vista o el oído, entonces “puede ser sustituido tanto por los robots como por los periodistas ciudadanos que no han pasado por una universidad y que obedecen a un instinto primario por la noticia”, tal y como lo refiere el Consultorio Ético de la Fundación Gabo.

    En lugar de temor, capacitación

    Aunque el panorama pareciera poco halagador, las herramientas de IA también permitirán a los periodistas de investigación ahorrar tiempo y dedicarlo a cuestiones más complejas para la construcción de contenidos exclusivos.

    Sobrevivirán en esta profesión quienes muestren habilidades para agregar profundidad y agudeza a los contenidos: “El periodismo que interpreta, que analiza y que estimula la participación ciudadana. Este periodismo no lo pueden hacer los robots ni los periodistas ciudadanos”.

    Autores como Juan Luis Manfredi y María José Ufarte son optimistas. Creen que con la transformación laboral propiciada por la IA, se vislumbra la aparición de nuevos géneros periodísticos y puestos que hoy ni siquiera imaginamos. A esto se suma que la participación humana, el olfato periodístico y la mirada inescrutable del editor siempre serán elementos intrínsecos de esta profesión.

    Por ello, es imperiosa la capacitación. Si bien, algunos colectivos han generado guías dirigidas a periodistas, las universidades e instituciones deben construir más y mejor oferta académica que no sólo se enfoque en el renglón técnico de la IA, sino en la reflexión ética sobre su utilización en el periodismo. Por ejemplo, se deben discutir los criterios para la utilización de resúmenes o imágenes generadas con estas herramientas y sus filtros; así como establecer pautas para que las presentadoras de noticias desarrolladas a través de esta tecnología, no reproduzcan estereotipos de género, así como incorporar la IA a los procesos de verificación de datos (consideraciones de las que nos ocuparemos en otros artículos).

    Estamos a tiempo, pues más allá de romanticismos o distopías, todavía desconocemos el máximo potencial de estas herramientas. Aún no hemos asistido a su verdadera explosión.The Conversation

    Julio Alejandro Ríos Gutiérrez, Periodismo, Medios Digitales, Comunicación, Transparencia, Combate a la Corrupción y temas de actualidad., Universidad de Guadalajara

    Este artículo fue publicado originalmente en The Conversation. Lea el original.

  • El auge de la inteligencia artificial en las finanzas

    La incorporación de la tecnología en las finanzas no es un fenómeno nuevo, pero la rapidez con la que avanza la inteligencia artificial (IA) en este campo es algo digno de atención. Desde la evaluación de riesgos hasta la gestión de carteras, las aplicaciones de IA están redefiniendo las reglas del juego. Este nuevo panorama hace que cada vez más personas se pregunten sobre como funciona el trading, cuál es el impacto de la IA en el mercado bursátil y cómo cambiará el mundo de las inversiones.

    Los modelos algorítmicos no son nuevos en el mundo financiero. Desde la década de los 80, las instituciones financieras han adoptado algoritmos para optimizar sus operaciones y tomar decisiones más informadas. Sin embargo, con el advenimiento de tecnologías más avanzadas como el aprendizaje automático y el procesamiento de lenguaje natural, la IA ha ampliado su alcance.

    La ventaja de la IA radica en su capacidad para analizar grandes conjuntos de datos en fracciones de segundo, mucho más rápido que cualquier ser humano. En el ámbito de las finanzas, esto permite a los inversores tomar decisiones basadas en análisis más profundos y, por ende, más precisos. Y aunque siempre existirá el debate sobre si la IA puede reemplazar la intuición humana, no se puede negar que ha elevado el nivel del juego en el campo financiero.

    Hablemos un poco de la ética en este nuevo contexto financiero. A medida que la IA toma decisiones cada vez más críticas, surge la cuestión de quién es responsable cuando las cosas van mal. ¿Podemos confiar plenamente en una máquina para gestionar nuestras inversiones? Algunos argumentan que la inteligencia artificial, sin la supervisión humana, podría tomar decisiones que resulten en pérdidas significativas o incluso en desastres económicos.

    Por otro lado, la IA también tiene el potencial de democratizar el acceso a las inversiones. Las plataformas impulsadas por inteligencia artificial pueden ofrecer servicios a costos más bajos, permitiendo que más personas entren al mundo de las inversiones. Esto podría tener un impacto positivo en la economía en general, a medida que más individuos obtienen los recursos para invertir y aumentar su patrimonio.

    Personalización y Asesoramiento Financiero

    Una de las áreas más impactadas por la IA es el asesoramiento financiero. Gracias a los denominados “robo-advisors” o asesores robóticos, la personalización de las carteras de inversión basadas en el perfil de riesgo y objetivos del inversor es más accesible que nunca. Estas plataformas utilizan algoritmos complejos para ofrecer recomendaciones de inversión, reduciendo las comisiones y permitiendo que incluso aquellos con un capital menor se beneficien de un asesoramiento de calidad.

    Control y Seguridad Financiera

    Además de mejorar la eficiencia en el sector financiero, la IA también está desempeñando un papel crucial en la seguridad y prevención del fraude. Los sistemas de IA pueden detectar patrones de transacciones sospechosas o actividades inusuales con mayor precisión que los sistemas tradicionales, permitiendo a las instituciones actuar rápidamente para prevenir posibles problemas.

    Interacción y Servicio al Cliente

    El mundo de las finanzas también ha visto una revolución en la forma en que las empresas interactúan con sus clientes gracias a la IA. Los chatbots impulsados por inteligencia artificial proporcionan respuestas rápidas y precisas a las consultas de los clientes las 24 horas del día, mejorando la experiencia del usuario y reduciendo costos operativos para las empresas.

    Análisis Predictivo y Toma de Decisiones

    Otra ventaja notable de la IA es su capacidad para realizar análisis predictivos. Mediante el análisis de datos históricos y tendencias actuales, los sistemas de IA pueden prever movimientos futuros en el mercado con una precisión asombrosa, proporcionando a los inversores una ventaja competitiva en sus decisiones.

    Desafíos Regulatorios y el Futuro de la IA

    A medida que la IA sigue avanzando, también surgen desafíos en términos de regulación. Los gobiernos y organismos regulatorios están trabajando para establecer marcos que garanticen que la implementación de la IA en las finanzas se realice de manera ética y transparente. Mirando hacia el futuro, lo que está claro es que la inteligencia artificial seguirá moldeando y transformando el sector financiero, y aquellos que puedan adaptarse y aprovechar sus beneficios serán los líderes del mañana.

    En resumen, la integración de la inteligencia artificial en el mundo financiero es un fenómeno que llegó para quedarse. Si bien hay preguntas legítimas sobre la ética y la responsabilidad, el potencial para mejorar la eficiencia y la accesibilidad es inmenso. Los inversores, tanto nuevos como experimentados, deberán adaptarse a este nuevo entorno, aprendiendo a navegar a través de las oportunidades y desafíos que presenta la era de la IA en las finanzas.

    Es un momento emocionante para estar involucrado en el mundo financiero, y la inteligencia artificial está aquí para hacer que ese viaje sea aún más interesante. Ahora más que nunca, es crucial estar bien informado y preparado para adaptarse a las rápidas transformaciones que estamos presenciando.

    Fuente: Diario Bitcoin

  • ¿Puede la inteligencia artificial ayudarnos a escribir de forma creativa?

    La inteligencia artificial ofrece una variedad de herramientas para la escritura. Conocerlas en profundidad puede resultar beneficioso y ayudarnos a adquirir competencias y usarlas éticamente.

    Actualmente, es posible enseñar a trabajar eficazmente con la IA en la generación de ideas al realizar tareas de escritura, como hemos investigado.

    ¿Cómo escribe la inteligencia artificial?

    El conocido ChatGPT y otros sistemas de IA han sido entrenados para responder preguntas o seguir específicas instrucciones de escritura.

    La IA es capaz de escribir en un tono determinado. Puede parafrasear un texto en tono humorístico, familiar, profesional o ingenioso. También puede escribir a partir de un título o redactar en el estilo de Shakespeare. Es el caso de sistemas de IA como Copy.ai, Rytr, Peppertype, Copysmith, Writesonic, Youchat, ASKtoAI, Dupla, Magic Write…

    Nivel de creatividad

    Hemos analizado diferentes sistemas de IA y su interacción con estudiantes universitarios, aplicando la Prueba de Imaginación Creativa para Adultos (PIC-A) para determinar el nivel de creatividad de unos y otros por separado, y también cuando el alumnado usa la IA. Los indicadores de la creatividad evaluados fueron:

    1. Fluidez: aptitud para producir gran número de ideas y asociaciones ante un estímulo.
    2. Flexibilidad: aptitud para producir respuestas variadas de campos temáticos diversos.
    3. Originalidad narrativa: aptitud para producir ideas poco frecuentes.

    ¿Qué inteligencia es más creativa: la artificial o la humana?

    La IA supera a la inteligencia humana en fluidez y flexibilidad en dos pruebas (juegos 2 y 3) del PIC-A. Esto puede ser debido a que dispone de una gran cantidad de información, superior a la que una persona puede manejar, y tener datos abundantes es esencial en el proceso creativo. Cuanto mayor sea el conocimiento de los detalles de un problema, mayores serán las probabilidades de encontrar una solución.

    Sin embargo, ocurre un aspecto destacable en relación al tercer indicador, que mide la originalidad: mientras la IA presenta mayor creatividad que el alumnado en el juego 2, en el que había que realizar un listado de todas las cosas para las que podría servir un tubo de goma, el alumnado presenta mayor creatividad que la IA en el juego 3, en el que había que indicar qué pasaría si las personas nunca dejasen de crecer.

    Esto se explica debido al tipo de instrucción solicitada en cada juego: en el juego 2 se exploran los posibles usos de un objeto real, pero el enunciado del juego 3 parte de una situación inverosímil y persigue evaluar la fantasía e imaginación. El ser humano es menos rígido que la IA, que no es capaz de distanciarse del enunciado del juego 3. La IA no encuentra respuestas sorprendentes y alejadas de lo evidente, ni es capaz concebir tales posibilidades en ese contexto. Tropieza al realizar este juego.

    ¿Mejora la creatividad el uso de ChatGPT?

    Tras realizar una primera vez las tareas del PIC-A, los participantes volvieron a hacer los juegos 2 y 3 con ayuda de la IA. En esta segunda vuelta, la creatividad humana mejora con la ayuda de ChatGPT. Concretamente, asciende la puntuación en fluidez y flexibilidad. Esto significa que ha mejorado tanto el número de ideas propuestas por los estudiantes como la variedad de estas ideas. ChatGPT ayuda al alumnado y mejora los resultados: la colaboración humano-IA funciona.

    Por otra parte, mientras que la originalidad en la tarea que presentaba un contexto real también mejora, no ocurre así en la tarea con un contexto improbable. ChatGPT no ha sido capaz de imaginar las repercusiones de una situación fantasiosa. La tarea implica penetrar en la experiencia, profundizar en el tema. El uso de ChatGPT no mejora la originalidad del alumnado en esta tarea.

    Una ayuda, pero no un sustituto

    La IA supone una ayuda en tareas de escritura y creatividad verbal. Destaca el potencial de la colaboración humano–IA en el proceso de escritura.

    Sin embargo, la IA no puede reemplazar a la inteligencia y la creatividad humana. ¿Por qué?

    1. La IA es un medio, no un fin.
    2. El ser humano ha participado en la programación, la elección de modelos y el ajuste de la IA.
    3. La creatividad no sucede en una mente aislada, sino en la interacción de la persona con un contexto sociocultural.
    4. Para ser verdaderamente creativas, las máquinas deberán entrar en el mundo.
    5. La IA carece de criterio. El alumnado debe ser capaz de actuar con decisión, criterio y responsabilidad.

    Según esto, se requiere de una inteligencia de colaboración humano-máquina. Además, para proteger el proceso de aprendizaje y no reducir las capacidades cognitivas del alumnado, es importante que la IA sea una herramienta en manos del profesorado, pero nunca podría reemplazarlo.

    ¿Una IA personalizada?

    Finalmente, escribir con ayuda de la IA sugiere un replanteamiento de la escritura y la creatividad en educación. Estamos en una era en la que la reproducción de contenidos ya no tiene sentido. El profesorado debe ir más allá y enseñar a su alumnado a hacer lo que la IA no sabe o no puede, cuando se trabaja con ella. La IA debe servir como punto de partida, pero nunca como resultado final. La información proporcionada por la IA deberá ser revisada mediante el desarrollo del pensamiento crítico. Pero también el modo en el que la IA escribe ha de ser personalizado, contextualizado e integrado en el mundo humano, a través del pensamiento creativo.

    Los pasos acelerados de la IA van a permitir en un futuro no lejano que poseamos una IA personalizada, capaz de adoptar nuestro estilo personal de escritura, resultado de la interacción humano–máquina. Seguiremos entonces aprovechando la tecnología para nuestros fines educativos.The Conversation

    María Isabel de Vicente-Yagüe Jara, Profesora Titular de Didáctica de la Lengua y la Literatura, Universidad de Murcia; Francisco Cuéllar Santiago, Profesor Ayudante Doctor, Universidad Miguel Hernández; Olivia López Martínez, Profesora Titular de Psicología de la Educación, Universidad de Murcia y Verónica Navarro Navarro, Profesora Ayudante doctora, Universidad de Salamanca

    Este artículo fue publicado originalmente en The Conversation. Lea el original.

  • ¿Cómo debe ser un maestro de ciencias en tiempos de ChatGPT?

    Existen algunas cuestiones recurrentes en la didáctica de las ciencias que se mueven entre el mundo disciplinar, el escolar y el cotidiano. ¿Para qué enseñamos ciencia? ¿Qué ciencia debemos enseñar? ¿Qué implicaciones debe tener en la sociedad? ¿Qué valores debe fomentar? A estas cuestiones intemporales se ha añadido recientemente la que plantea la irrupción de la inteligencia artificial. ¿Cómo afrontar la existencia de esta tecnología y cómo garantizar un uso responsable en la enseñanza de las ciencias experimentales y sociales?

    Debate sobre la formación de maestros

    No existe una única forma de enseñar y aprender ciencias, pero la irrupción de tecnologías como ChatGPT abre un importante y necesario debate sobre la formación de maestros y sobre cómo enseñar ciencias sin dar la espalda al desarrollo tecnológico.

    Cuando el docente (o el equipo docente) toma la decisión de introducir alguna tecnología en el proceso de enseñanza y aprendizaje de las ciencias, debe tener conocimientos específicos más allá de los técnicos en cuanto al manejo de la herramienta, incluyendo el conocimiento científico–disciplinar y el conocimiento sobre didáctica (general y específica).

    Por otro lado, podemos atender a una cuarta variable transversal: la ética. Ética en la selección y planteamiento de los contenidos, ética pedagógica sobre la que se sustenta el proceso de enseñanza y aprendizaje, y ética en relación con el uso responsable de la tecnología.

    Diferentes niveles de aceptación

    A la hora de afrontar la introducción de la IA en la formación inicial (y continua) de maestros podemos plantear la siguiente progresión hacia un uso más eficiente y responsable de esta tecnología:

    1. Prohibición del uso de la IA: es la vía más fácil a corto plazo. La IA no es una tecnología pasajera y el rechazo no va a impedir que los maestros en formación o los estudiantes la usen, por lo que el docente, tarde o temprano, deberá hacer frente a esta realidad. Los avances tecnológicos suelen venir acompañados de una mayor brecha digital o de resistencia al cambio, de manera que la reacción social no resulta excepcional. Sin embargo, cabe matizar que, como refleja la Ley de Inteligencia Artificial, la IA no es una tecnología exenta de riesgos.
    2. Uso anecdótico y muy controlado de la IA: supone un primer paso para aquellos profesionales de la educación que son conscientes de la importancia de la IA, pero que aún tienen cierta inseguridad sobre cómo introducirla didácticamente en la enseñanza–aprendizaje de las ciencias. Buscar datos muy concretos, causalidad, etc., son posibles tareas a realizar con la herramienta en esta fase. No obstante, aunque la IA permite agilizar algunas tareas, desde el momento en el que se opta por introducirla en una situación de aprendizaje es fundamental instar al alumnado a que no confíe ciegamente en ella, a que contraste el resultado y lo analice críticamente.
    3. Educar para un uso responsable y crítico de la IA, que incorpore la IA como un recurso didáctico más. La tercera vía es la que requiere un mayor esfuerzo por parte del docente porque implica un cambio metodológico y en el tipo de actividades que se plantea a los estudiantes; sin embargo, también es la que permite aprovechar de forma eficiente las posibilidades de esta tecnología.

    En otras palabras y a modo de ejemplo, pedir un resumen de un texto, sin más, sería una actividad poco recomendable puesto que la puede hacer la IA en segundos. Esta es una realidad que los docentes, independientemente de la etapa educativa, no se pueden permitir ignorar.

    Explicar procesos

    La obtención del dato o el conocimiento de un hecho factual es una parte del proceso, no un fin en sí mismo. Lo que contribuye a una formación competencial y a un uso responsable de la IA es la gestión y uso que se hace de los datos e informaciones, cómo se seleccionan, secuencian, organizan, contrastan, se presentan, se exponen, cómo se explican los procesos o la variedad justificada de los mismos; si todos los estudiantes de un mismo grupo son capaces de explicar un proceso y si comprenden lo que están haciendo y el porqué, si son capaces de cuestionar la información que reciben y de argumentar su posición, si son capaces lo utilizar lo aprendido dentro y fuera del aula, etc.

    Todo esto pone de manifiesto la necesidad de un aprendizaje por competencias frente al aprendizaje mecánico.

    Reformular actividades

    Al tomar conciencia de la existencia de esta tecnología, es necesaria una práctica docente donde se planteen actividades en las que entren en juego cuestiones como la interacción multidireccional, la comunicación oral, la argumentación científica, la interacción con el entorno, la creatividad, el pensamiento crítico y la reflexión. Es necesario reformular algunas actividades de corte más mecánico y reproductivo.

    Las implicaciones del uso de la IA en educación formal van más allá del alumno, alcanzan al docente y al desarrollo de su labor a todos los niveles.

    Se trata de un impacto en la labor docente de gran alcance. Abarca desde las tareas burocráticas, que se reducirían significativamente, hasta el apoyo en la creación y el diseño de situaciones de aprendizaje, pasando por la atención a la diversidad con el desarrollo del DUA (diseño universal para el aprendizaje) y la respuesta a las necesidades educativas especiales, que, como plantea la UNESCO, son valores que deben desarrollarse desde un uso responsable de la IA.


    En la elaboración de este artículo ha colaborado José Antonio Vela Romero, maestro de Pedagogía Terapéutica y coordinador de Transformación Digital Educativa del CEIP Luis Valladares.The Conversation

    Emilio José Delgado-Algarra, Profesor Titular de Didáctica de las Ciencias Sociales. Director del Centro de Investigación COIDESO y Director del Centro Académico y Cultura de Asia Oriental. Miembro del grupo de Investigación DESYM y RED 14, Universidad de Huelva y Antonio Alejandro Lorca Marín, Profesor Titular Área de Didáctica de las Ciencias Experimentales , Universidad de Huelva

    Este artículo fue publicado originalmente en The Conversation. Lea el original.

  • Qué test hacer a una inteligencia artificial para descubrir que no es humana

    Las que sí tienen ética son las personas que programan a las máquinas y a las inteligencias artificiales. Una máquina no es buena o mala. Es efectiva. Hace lo que le ordenan y para lo que fue programada.

    Durante cientos de años, el ser humano ha estudiado y tratado de dilucidar qué es lo que lo separa de los animales. La biología, la sociología, la antropología y hasta la filosofía se nutren de esta pregunta existencial. Incluso el derecho, donde se estableció que cierto grupos de animales y en ciertas circunstancias pueden ser considerados “persona jurídica”.

    ¿Tendrá, entonces, derechos la inteligencia artificial? ¿Tendrá derecho a… la vida?

    A partir del hipersónico desarrollo de la inteligencia artificial, hay un nuevo elemento, quizá el quinto elemento, que no está hecho ni de tierra, ni de fuego, ni de aire, ni de agua. Es la anti-vida, la inteligencia artificial que obliga a la humanidad a confrontarse con un superpoder que ella misma ha creado.

    Las inteligencias artificiales superan la prueba de Turing o test de Turing (la clásica herramienta de evaluación de la capacidad de una máquina para exhibir un comportamiento inteligente), y lo hacen sin pestañear.

    En Blade Runner ya era difícil distinguir humanos de robots. La emoción ha sido casi siempre el factor humano que ha hecho caer a robots y máquinas en la trampa y delatarse –aunque las lágrimas en la lluvia del replicante Roy Batty sean las más emotivas del cine de ciencia ficción de toda la historia–.

    Pero ¿qué pasará a partir de ahora? ¿Qué será humano cuando las inteligencias artificiales lo sean todo? ¿Qué prueba vamos a inventar para detectarlas?

    La generación espontánea

    Uno de los aspectos destacables que nos separan a los humanos de las inteligencias artificiales es la generación espontánea de acciones y de conocimiento. El impulso.

    EL ser humano es un espontáneo creador del todo. Una persona puede despertar un día e imaginar una idea, una historia o un poema, un pensamiento creativo. A partir de la historia personal, el ser humano crea nuevo conocimiento, nuevas historias y nuevas experiencias.

    No hay inteligencia artificial que genere conocimiento o realice acciones espontáneamente.

    En un artículo publicado en la revista Nature), los científicos de la Universidad de Zaragoza Miguel Aguilera y Manuel Bedia concluyeron de que se puede llegar a una inteligencia que genere mecanismos para adaptarse a las circunstancias. Esto podría parecerse a la acción espontánea, pero dista de ser un acto producto de voluntad. Toda acción realizada por una inteligencia artificial es diseñada y programada por una persona.

    Improvisar en una banda de jazz seguirá siendo privilegio humano.

    La regla de la ética

    Esto nos lleva a la segunda gran diferencia: la ética. La inteligencia artificial y las máquinas no tienen ética per se, hay que inculcársela. Ellas sólo siguen parámetros preestablecidos, reglas claras y precisas de lo que deben hacer.

    El ser humano dispone de un reglamento (Constitución, leyes, religión, etc.) de lo que debe hacer, y también tiene claro lo que no debe hacer. Pero la ética es más que un reglamento, va más allá de una guía. La ética es, nada más y nada menos, que el discernimiento entre el bien y el mal. Es tan importante en nuestra especie que se ha encontrado que bebés de cinco meses ya hacen juicios morales y actúan acorde con ellos.

    Las que sí tienen ética son las personas que programan a las máquinas y a las inteligencias artificiales. Una máquina no es buena o mala. Es efectiva. Hace lo que le ordenan y para lo que fue programada. Aunque ciertamente se puede programar ética. El físico José Ignacio Latorre lo explica en su obra Ética para Máquinas. Vaticina Latorre: «La inteligencia artificial se sentará en el Consejo de Ministros»

    Hoy, ChatGPT está programado para no difundir contenido sensible y no da acceso a la web profunda (DeepWeb). Así, uno puede programar en base a unas ideas del ser y del deber ser. Sin embargo, como el tiempo pasa y los parámetros éticos se modifican, éstos deben ser corregidos para que la base normativa de la inteligencia artificial vaya en correlación a la del ser humano.

    La intención solo puede ser humana

    Otro aspecto importante es la intención, y la intención de la acción humana está intrínsecamente relacionada con la moralidad.

    En su libro Intención, la filósofa Elizabeth Anscombe argumenta que la intención no puede reducirse a meros deseos o estados psicológicos internos. Anscombe sostiene que la intención es una característica esencial de la acción y que está intrínsecamente relacionada con la responsabilidad moral. Así que no se puede separar la intención de la acción en sí misma al determinar si un acto es moralmente correcto o incorrecto. Elizabeth Anscombe critica las teorías éticas que se centran únicamente en las consecuencias de una acción y no consideran la intención que las anticipa.

    Al carecer de ética y de moral, la inteligencia artificial carece de intención. La intención sigue circunscrita al programador.

    Cada uno de estos tres aspectos comentados hasta aquí requiere ríos de tinta para poder lograr un entendimiento.

    Sin remordimientos ni problemas psicológicos

    Es casi provocador preguntar cuáles son las diferencias y no cuáles son las similitudes.

    Las diferencias son claras. Las IA no tienen experiencias. No tienen historia. No tienen psicología ni problemas psicológicos. No tienen remordimientos de sus actos (aspecto fundamental del apartado de ética y moral). No aman ni son amadas. No sufren ni sienten dolor. No tienen opinión propia, porque nada le es propio.

    Si ChatGPT pasa de moda (lo dudo) y no es consultado, su existencia es inútil. Sólo existe si al ser humano le es útil. No tiene identidad. Su identidad es una construcción humana.

    La IA también puede ser destructiva. Puede llevar no sólo al fin de millones de trabajos en todo el mundo, sino también a una posición diminuta en el mundo productivo, sin entrar en especulaciones apocalípticas de la ciencia ficción.

    Al fin y al cabo, depende del mismo ser humano. Está en nuestras manos utilizarla como una herramienta constructiva o destructiva.

    Pero, por si en el futuro cercano alguien puede dudar de su naturaleza, incluyamos en su alma sintética una trampa, un guiño que, ante la necesidad, nos recuerde que estamos tratando con un quinto elemento, un no humano.The Conversation

    Agustín Joel Fernandes Cabal, Investigador predoctoral en Filosofía, Universidade de Santiago de Compostela

    Este artículo fue publicado originalmente en The Conversation. Lea el original.

  • Una visita guiada por los datos y la inteligencia artificial

    El recorrido que seguimos cada vez que visitamos un museo, un zoológico, una tienda o una página web no es fruto del azar. Normalmente ha sido planificado para ofrecernos la mejor experiencia de usuario posible (en tiempos de espera, interés o movilidad) en un intento de retenernos y fidelizarnos como clientes. ¿Cómo mejorar ese diseño, superando incluso las expectativas? Utilizando los datos (que el propio cliente genera en cada una de sus visitas) y la inteligencia artificial. Con estas herramientas, las organizaciones pueden modificar el comportamiento del cliente, optimizar su tiempo de visita, reducir la congestión de los espacios (reales o virtuales) y aumentar sus ventas.

    Las lecciones de un museo

    Esa es la conclusión a la que hemos llegado tras probar con éxito nuestro modelo predictivo del comportamiento de usuario en el Museo Van Gogh de Ámsterdam.

    Para ello, usamos los datos registrados por las guías multimedia de la pinacoteca en 2019. En concreto, hicimos una selección aleatoria de las decisiones de los visitantes durante un total de 25 000 recorridos. Alimentado con esos datos, nuestro modelo matemático predijo correctamente el 63 % de los recorridos realizados por los visitantes en los dos meses siguientes.

    Pero nuestro algoritmo no solo fue capaz de predecir la probabilidad de que un visitante fuera a un lugar concreto. Lo más interesante es que nos permitió simular su comportamiento mediante pequeños cambios en el diseño de la experiencia.

    Primero, alteramos el orden de aparición de la obra Boulevard de Clichy en el menú de preferencias de la guía. La pintura seguía en su sitio, pero la guía la destacaba como una visita imprescindible. Este experimento aumentó el visionado del cuadro del 30 % al 80 %.

    A continuación, descartamos tres cuadros situados al final de la primera planta y, en su lugar, destacamos otros tres al principio. Queríamos observar si con este cambio conseguíamos reducir la intensidad y el cansancio acumulados en la parte final de esta planta. Lo logramos y el resultado fue que un 20 % más de usuarios alargaron su visita: al no cansarse en la primera planta, ascendían a las superiores, menos visitadas.

    En suma, el análisis de los datos generados en el museo nos reveló las dinámicas de los visitantes y los puntos débiles de su experiencia. Gracias a nuestras intervenciones, mejoramos significativamente la experiencia de usuario y, con ella, el número de cuadros vistos, contribuyendo así a la misión social del museo.

    Jugar con las variables

    Al igual que hicimos nosotros, empresas e instituciones pueden gestionar activamente la experiencia de usuario con el fin de mejorar su diseño. Se trata de explorar qué intervenciones serían eficaces para sus intereses y los de sus clientes o usuarios.

    Para empezar, hay que tener en cuenta que el recorrido del cliente se ve afectado por una serie de variables específicas de cada espacio. No serán las mismas en unos grandes almacenes que en un museo, un zoo o un aeropuerto, por ejemplo.

    De nuevo, los datos permiten identificar esas variables. En nuestro caso, mostraron que el visitante del Museo Van Gogh elegía sucesivamente qué obras iba a ver valorando:

    1. Su interés.
    2. La distancia entre una y otra.
    3. La duración de la visita.
    4. Las aglomeraciones.

    El paso final es introducir cambios en el diseño de la experiencia, realizar simulaciones, y medir el impacto de esos cambios. Se trataría de usar un gemelo digital que reproduce virtualmente el comportamiento del espacio físico real. Obviamente, los cambios a priorizar varían en función del objetivo de cada organización.

    De lo intuitivo a lo cuantitativo

    El diseño de experiencias no es algo nuevo, pero históricamente se ha venido haciendo de forma intuitiva. Para comprender el impacto real de nuestras decisiones es necesario diseñar y gestionar las experiencias de manera activa, precisa y cuantitativa. Y eso pasa, inevitablemente, por usar los datos.The Conversation

    Victor Martínez de Albéniz, Profesor de IESE en operaciones, información y tecnología, IESE Business School (Universidad de Navarra)

    Este artículo fue publicado originalmente en The Conversation. Lea el original.

  • Mercedes-Benz lleva el control por voz en el automóvil a un nuevo nivel con ChatGPT

    Mercedes-Benz está llevando aún más lejos el uso de la inteligencia artificial e integrándola en el control por voz de sus vehículos. Al agregar ChatGPT, el control por voz a través del asistente de voz MBUX Voice Assistant, conocido como Hey Mercedes, se volverá aún más intuitivo. Un programa beta opcional comenzó el 16 de junio de 2023 en los Estados Unidos, dirigido a más de 900.000 vehículos equipados con el sistema de infoentretenimiento MBUX.

    Los clientes podrán participar en el programa a través de la aplicación Mercedes me o directamente desde el vehículo utilizando el comando de voz «Hey Mercedes, quiero unirme al programa beta». La implementación del programa beta se realizará a través de actualizaciones en línea. Mercedes-Benz está integrando ChatGPT a través del servicio Azure OpenAI de Microsoft, aprovechando las capacidades de grado empresarial de la nube y la plataforma de inteligencia artificial de Microsoft.

    Esta adición para el control por voz a través de Hey Mercedes complementa la ya reconocida operación intuitiva y amplio conjunto de comandos del Asistente de Voz MBUX de Mercedes-Benz. Mientras que la mayoría de los asistentes de voz están limitados a tareas y respuestas predefinidas, ChatGPT utiliza un modelo de lenguaje amplio para mejorar significativamente la comprensión del lenguaje natural y ampliar los temas a los que puede responder.

    Mercedes-Benz combina lo mejor de ambos mundos al mejorar los datos validados del Asistente de Voz MBUX con el formato de diálogo más natural de ChatGPT. Los usuarios experimentarán un asistente de voz que no solo acepta comandos de voz naturales, sino que también puede mantener conversaciones. Pronto, los participantes que le pidan al Asistente de Voz detalles sobre su destino, sugerencias para una nueva receta de cena o respuestas a preguntas complejas, recibirán respuestas más completas, mientras mantienen las manos en el volante y los ojos en la carretera.

    Mercedes-Benz se asegura de la privacidad de los datos

    La colaboración con Microsoft permite la integración de ChatGPT. A través de Azure OpenAI Service, Mercedes-Benz está aprovechando los modelos de IA generativa a gran escala de OpenAI, combinados con las capacidades de seguridad, privacidad y confiabilidad de grado empresarial de Azure. Mercedes-Benz mantiene el control completo sobre los procesos de tecnología de la información en segundo plano. Los datos de los comandos de voz recopilados se almacenan en la Nube Inteligente de Mercedes-Benz, donde se anonimizan y se analizan.

    La protección de datos es una prioridad fundamental para Mercedes-Benz. Los clientes siempre saben qué información se recopila y con qué propósito, y son libres de tomar sus propias decisiones. Mercedes-Benz protege todos los datos de los clientes contra manipulación y mal uso afirman desde la empresa.

    «La integración de ChatGPT con Microsoft en nuestro entorno de nube controlado es un hito en nuestro camino hacia hacer que nuestros autos sean el centro de la vida digital de nuestros clientes. Nuestro programa beta potencia las funciones existentes de Hey Mercedes, como consultas de navegación, solicitudes de clima y otras, con las capacidades de ChatGPT. De esta manera, buscamos apoyar las conversaciones con diálogos naturales y preguntas de seguimiento. Nuestros clientes siempre pueden confiar en nosotros para garantizar la mejor protección posible de su privacidad de datos. Todo está bajo un gran objetivo: redefinir la relación con su Mercedes», afirmó Markus Schäfer, miembro de la Junta Directiva de Mercedes-Benz Group AG y Director de Tecnología, Desarrollo y Adquisiciones.

    Mercedes-Benz brinda a los clientes la oportunidad de probar las últimas tecnologías en sus vehículos como adoptantes tempranos. Se espera que el programa beta se centre en los Estados Unidos y tenga una duración de tres meses. A cambio, los desarrolladores de Mercedes-Benz obtendrán conocimientos útiles sobre solicitudes específicas, lo que les permitirá establecer prioridades precisas en el desarrollo continuo del control por voz. Los hallazgos del programa beta se utilizarán para mejorar aún más el asistente de voz intuitivo y definir la estrategia de implementación de modelos de lenguaje amplio en más mercados e idiomas.

    ChatGPT en línea con los principios de IA de Mercedes-Benz

    GPT significa «Generative Pre-trained Transformer» (Transformador Pre-entrenado Generativo), una familia de modelos de lenguaje amplio que han sido entrenados para crear o resumir textos, responder preguntas, traducir idiomas e incluso generar código de programación. ChatGPT se basa en una red neuronal sofisticada desarrollada por la compañía OpenAI.

    Mercedes-Benz está adoptando un enfoque de integración de ChatGPT que se alinea con los principios de IA de la compañía para hacer que los beneficios de las soluciones de IA innovadoras sean accesibles para los clientes. Mercedes-Benz vigila de cerca los posibles riesgos y el sistema se mejorará continuamente en beneficio de todos los clientes. Un enfoque responsable hacia las soluciones de IA generativas es una prioridad principal en Mercedes-Benz, señalan en un comunicado.

    Con esta nueva integración de ChatGPT, Mercedes-Benz está llevando la experiencia de control por voz en el automóvil a un nivel superior. Los conductores y pasajeros podrán disfrutar de una interacción más intuitiva y natural con su vehículo, aprovechando el potencial de la inteligencia artificial para recibir respuestas más completas y mantenerse conectados mientras se mantienen seguros en la carretera. La combinación de la tecnología de vanguardia de Mercedes-Benz y la colaboración con Microsoft Azure OpenAI Service demuestra el compromiso de la compañía de ofrecer lo mejor en innovación y privacidad de datos a sus clientes. Y que la inteligencia artificial llegó para quedarse.