Etiqueta: legalización drogas

  • Colombia a dos debates de legalizar el cannabis

    El proyecto de ley sobre la regulación del cannabis de uso adulto en Colombia, que ha sido aprobado en sexto debate por la Cámara de Representantes, ahora debe pasar por dos debates más en el Senado. Si finalmente es aprobado en su totalidad, se producirá un cambio en el artículo 49 de la Constitución Política de Colombia, que permitiría el porte, consumo, producción, distribución, venta y comercialización de cannabis y sus derivados para uso adulto.

    Esta decisión es un paso importante en la reestructuración de la política de drogas en Colombia, que durante décadas se ha centrado en la prohibición y la lucha contra el narcotráfico, sin tener en cuenta los aspectos de salud pública y los derechos individuales de los consumidores. La regulación del cannabis de uso adulto podría reducir el mercado ilegal y los beneficios obtenidos por los traficantes y jíbaros, y garantizar la libertad y los derechos fundamentales de los ciudadanos.

    “Es solo a través de la regulación como le vamos a hacer frente al problema delincuencial que genera la ilegalidad, solo a través de la regulación vamos a ser capaces de hacerle frente a la máquina de guerra de los jíbaros y de los narcotraficantes. Este proyecto no es un favor para los narcotraficantes, muy por el contrario, el favor es mantener la prohibición, la ganancia está en la ilegalidad del producto que se vende. Ahí es donde está el negocio de la droga”, explicó el representante a la Cámara por el partido Liberal Juan Carlos Losada, que precisó que la determinación demuestra que Colombia desea cambiar una fallida política prohibicionista de drogas a una basada en la prevención y la salud pública.

    Sin embargo, es importante destacar que la regulación del cannabis de uso adulto no significa la legalización de todas las drogas, ni el consumo en menores de edad. De hecho, la regulación generará restricciones en algunos entornos, como los escolares, donde la niñez colombiana puede verse mayormente afectada.

    El proyecto de ley también contempla el desarrollo de una política pública estricta para la prevención y atención del consumo del cannabis, así como la creación de una estrategia comunicativa y educativa nacional e integral en los colegios sobre las consecuencias de su uso. Esto permitiría abordar el consumo de cannabis de manera responsable y reducir los riesgos asociados.

    Además, la regulación del cannabis de uso adulto podría tener un impacto positivo en la economía colombiana, al generar empleo y aumentar los ingresos fiscales. Según un estudio realizado por Fedesarrollo, la legalización del cannabis de uso adulto en Colombia podría generar un mercado de más de 2 mil millones de dólares al año y crear cerca de 30.000 empleos directos.

    En conclusión, la aprobación en sexto debate del proyecto de ley sobre la regulación del cannabis de uso adulto en Colombia es un paso importante en la reestructuración de la política de drogas en el país. Si se aprueba en su totalidad, permitiría el porte, consumo, producción, distribución, venta y comercialización de cannabis y sus derivados para uso adulto, con restricciones en algunos entornos y con medidas de prevención y educación. Esto podría reducir el mercado ilegal y los beneficios obtenidos por los traficantes y jíbaros, garantizar la libertad y los derechos fundamentales de los ciudadanos, y tener un impacto positivo en la economía colombiana. Ahora queda por ver si el proyecto de ley superará los dos debates restantes en el Senado y se convertirá en ley.

  • Paraguay se está instalando como potencia en materia de cannabis

    En el marco de la Expo Negocios Paraguay-Brasil, el pasado 18 de noviembre, se presentó oficialmente la alianza entre Healthy Grains SA (Paraguay) y The Green Hub (Brasil), que tiene como fin impulsar a inversores o empresas del Brasil utilizando la estructura del Hemp Guaraní, apuntando a la producción e industrialización de productos a base de cannabis industrial para abastecer y exportar a cada rincón del mundo.

    Esta alianza es la más importante del rubro de toda Latinoamérica y se presentó a través del panel debate «Cannabis Industrial: Alianza Paraguayo-Brasileña se convierte en la más relevante de toda Latinoamérica», en el que participaron el Dr. Marcelo Demp, Presidente de la Cámara de Cáñamo/Cannabis Industrial, Alex Lucena, Director de The Green Hub, Pedro Mancuello, Viceministro de industria y Comercio, Estefanía Laterza, viceministra de Inversiones y Exportaciones.

    Según ha manifestado Marcelo Demp, esta alianza de cannabis es la más importante de Latinoamérica, en la que podrán invertir start ups de todo Brasil , dado que podrán acudir hasta el Paraguay y desde allí elaborar, generar valor y exportar a todo elmundo.

    Ello debido a que en Brasil  la industria aún no ha sido legalizada, cuestión que sí lo ha hecho Paraguay. Y no sólo ello, sino que la estructura exportadora de cannabis está muy desarrollada, lo cual hace de Paraguay un lugar muy atractivo para la inversión.

    Actualmente, según datos proporcionados por medios locales como El Nacional, Paraguay es líder regional en el desarrollo industrial del cannabis no psicoactivo, elaborando más de 200 productos terminados con participación de mano de obra de tipo agrícola familiar campesina e indígenas en 14 de los 17 departamentos del país. Estos productos actualmente se exportan a Costa Rica, Estados Unidos, Reino Unido y Europa del Este entre los principales mercados.

    En forma casi paralela, en vista de que el cannabis tiene un uso cada vez más extendido a nivel medicinal, el Frente Guasu y referentes de la sociedad civil paraguaya, presentaron ante el Congreso Nacional un proyecto de ley que busca que el uso y cultivo de la marihuana deje de ser considerado un crimen. El Frente Guasu y las organizaciones de la sociedad civil reivindican que el uso y cultivo de cannabis deje de ser un crimen en Paraguay.

    El jueves último fue presentado el proyecto de ley que tiene como objetivo descriminalizar el uso y cultivo de cannabis. El proyecto de ley es resultado de la primera Conferencia Internacional sobre Cannabis, realizada el 26 de julio último; la conferencia fue convocada por la presidencia del Parlamento.

    Los puntos más importantes del proyecto se ciernen sobre: 1. Descriminalizar la planta de cannabis, sus derivados, usos y usuarios, bajo un enfoque de derechos humanos garantizados en la Constitución Nacional. 2. Declara al rubro de interés nacional . 3. Crea el Instituto Nacional de Cannabis (Incanna) como órgano estatal de carácter público con participación de la sociedad civil. 4. Autoriza el autocultivo en el domicilio privado y la conformación de asociaciones de cultivo destinado al uso adulto y medicinal de la planta y sus derivados, así como la portación limitada de los mismos.

  • Los neoyorquinos con condenas por marihuana obtendrán las primeras licencias minoristas.

    El pasado jueves, la gobernadora de New York Kathy Hochul y la Junta de Control de Cannabis anunciaron la medida propuesta como parte de la Iniciativa de oportunidad de siembra, que permitiría que las personas con delitos anteriores sean los primeros en vender marihuana cultivada por agricultores de Nueva York, entre otras disposiciones.

    La política aún enfrenta un período de comentario público, pero los funcionarios estatales creen que las primeras licencias se emitirán para el otoño. La junta de cannabis también aprobó licencias para que los agricultores de Nueva York se conviertan en los primeros proveedores de los nuevos puntos de venta. «Las regulaciones presentadas hoy por la Junta de Control del Cannabis darán prioridad a los agricultores y empresarios locales, creando empleos y oportunidades para las comunidades que han quedado excluidas y rezagadas», dijo Hochul.

    La política es parte de un impulso concertado para evitar los escollos de diversidad de legalización de otros Estados al tiempo que garantiza que el incipiente mercado legalizado incluya personas desproporcionadamente afectadas por la prohibición del cannabis. Las personas con condenas relacionadas con la marihuana se beneficiarán de las primeras 100 a 200 licencias minoristas de cannabis otorgadas por el estado en un esfuerzo por corregir estas desigualdades.

    Algunas licencias se destinarán a organizaciones sin fines de lucro o empresas que tengan un líder vinculado a una condena por marihuana. También se dará prioridad a las personas con un padre, tutor legal, hijo o cónyuge condenado por un delito relacionado con la marihuana.

    Las condenas deben haber ocurrido antes del 31 de marzo de 2021, cuando el exgobernador Andrew Cuomo firmó el proyecto de ley de legalización del estado.

    Los estados donde la marihuana es legal han intentado cada vez más en los últimos años garantizar que haya un lugar en el mercado para las personas que fueron procesadas por una droga ahora permitida. Pero los esfuerzos han sido lentos en muchos estados.

    Nueva York es el estado más grande de EE. UU. después de California en legalizar la marihuana para adultos mayores de 21 años. Otros dieciséis Estados han legalizado la marihuana recreativa, todo en desafío a la ley federal, que aún prohíbe el uso de marihuana.

    El plan de licencias sigue otras iniciativas de Nueva York, como un fondo propuesto de subvenciones y préstamos para empresas emergentes de $200 millones para empresarios de marihuana que son mujeres o minorías, agricultores en apuros, veteranos discapacitados y personas de comunidades que soportaron una fuerte vigilancia policial.

    Nueva York tiene como objetivo proporcionar el 50% de las licencias a dichos solicitantes. “Es realmente alentador ver que Nueva York está tomando las lecciones aprendidas de otros estados”, dijo Melissa Moore, otra líder de la Drug Policy Alliance.

    Las reglamentaciones de Nueva York también establecerán reglas para otros solicitantes de licencias minoristas. Los solicitantes individuales deben demostrar su presencia en Nueva York y que tienen al menos un 10% de participación en la propiedad de una empresa que generó ganancias netas durante dos años.

    La administración de Hochul, ha prometido crear la industria de la marihuana «más diversa e inclusiva» de la nación y brindar oportunidades a las personas que soportaron la peor parte de la guerra estadounidense contra las drogas que duró décadas.

  • Alemania toma medidas para legalizar el cannabis siguiendo el ejemplo de Malta.

    Alemania se está preparando para legalizar el cannabis para uso recreativo. El gobierno de coalición del país compuesta por los socialdemócratas de centro izquierda (SPD), los Verdes y los liberales Demócratas Libres (FDP) anunció este martes que permitiría «la venta controlada de cannabis a adultos con fines recreativos en tiendas autorizadas».

    Al dar este paso, Alemania se uniría a una ola de iniciativas de reforma del cannabis que se han extendido por todo el mundo. Como sabemos, a nivel europeo, si bien los Países Bajos han sido considerados durante mucho tiempo uno de los pioneros en términos de política liberal sobre drogas, el país se ha ido quedando atrás. Sin embargo, Malta, ya se ha convertido en el primer país de la UE en legalizar el cannabis para uso personal.

    La propuesta de ley se planteó bajo el gobierno de centro izquierda encabezado por Olaf Scholz, quien recientemente reemplazó a la canciller Angela Merkel. El partido Demócrata Cristiano de Merkel se había opuesto a la propuesta durante años.

    La nueva propuesta busca crear un mercado para la venta y el consumo regulados de cannabis como parte de una política de drogas más amplia que gravaría a los dispensarios, monitorearía la calidad de la droga y establecería leyes proactivas que prevengan el uso por parte de menores. Actualmente no hay más detalles ni un cronograma concreto para la legislación.

    “La legalización del cannabis, bloqueada durante mucho tiempo por la Unión, nos permite tener un dispensario regulado y gravado, una calidad controlable y una protección juvenil eficaz a través de la educación”, escribió Lars F. Lindemann en Twitter, un cuadro regional de los Demócratas Libres.

    El plan podría convertirse en un precedente revolucionario para el negocio global de cultivo y venta de marihuana, uno que será seguido de cerca por otros países que recientemente han anunciado su intención de autorizar su consumo, como Luxemburgo o Suiza. Si el proyecto se lleva a cabo, Alemania se uniría a un grupo muy selecto de países que permiten la venta comercial de cannabis recreativo; como Canadá, Uruguay, junto con un puñado de estados de EE. UU. Para la mayoría de las grandes naciones, todavía es un territorio inexplorado.

    «En términos de población, Alemania se convertiría en el país más grande del mundo en permitir la venta de cannabis», dijo Constantin von der Groeben, director gerente de Demecan, un productor local. «Es una gran oportunidad para nosotros».

    Como era de esperar, el anuncio provocó una ola de interés en el sector. Los argumentos fiscales también están latentes. La despenalización podría generar un beneficio neto para el estado de 4.700 millones de euros al año, incluidos 2.800 millones de euros en ingresos fiscales y 1.360 millones de euros en ahorros en costes policiales y legales, según un estudio reciente de la Universidad Heinrich Heine de Düsseldorf.

    Este año, las empresas han podido cultivar cannabis medicinal en Alemania, donde los médicos pueden recetarlo de diversas formas desde 2017. Hasta ahora, sin embargo, solo tres empresas tienen licencia para cultivar: Demecan y las filiales alemanas de Aphria y Aurora, ambos de Canadá.

  • Malta, primer país de la UE en legalizar el cannabis para uso personal

    El parlamento de Malta aprobó este martes y por primera vez en Europa, la legalización del cannabis y su cultivo en el hogar para uso personal, aunque otros países europeos lo toleran en diversos grados.

    Malta es a menudo considerada socialmente conservadora, pero ya había despenalizado la posesión de pequeñas cantidades de cannabis en 2015 y aprobó una legislación que promovía a la isla como un centro potencial para la producción de marihuana medicinal. El principal partido de oposición, el Partido Nacionalista, se opuso al último plan, advirtiendo que «normalizaría y aumentaría el uso indebido de drogas en nuestro país».

    Esta ley permitirá a las personas adultas tener hasta siete gramos de cannabis y cultivar hasta cuatro plantas en casa según la legislación respaldada por el Partido Laborista del primer ministro Robert Abela. La ley, que fue aprobada por 36 votos contra 27, también permite la creación de asociaciones sin fines de lucro reguladas de hasta 500 personas para cultivar la droga para el uso exclusivo de sus miembros.

    La ley también suaviza las sanciones para aquellos que se encuentran con mayores cantidades de cannabis. Los adultos en posesión de entre siete y 28 gramos de cannabis para su propio uso se enfrentan a un tribunal en lugar de a un tribunal, y a una multa máxima de 100 euros. Mientras tanto, los menores capturados en posesión de cannabis serán remitidos a un tribunal que podrá proponer un plan de atención o tratamiento.

    El consumo de cannabis en público, sin embargo, sigue siendo ilegal, sancionable con una multa de 235 euros, mientras que consumir la droga frente a un niño, ya sea en público o en privado, podría conllevar una sanción de entre 300 y 500 euros.

    «Estamos legislando para abordar un problema y adoptando el enfoque de reducción de daños regulando el sector, para que la gente no tenga que recurrir al mercado negro para comprar cannabis», dijo Abela durante un debate parlamentario este mes pasado. También declaró que quería mantener una postura dura sobre los traficantes, pero evitar que los padres sufrieran el «trauma» de que arrestaran a su hijo y lo llevaran a los tribunales por un porro. «Estamos disuadiendo a la gente de fumar cannabis, pero no tratamos como delincuentes a quienes decidan hacerlo. El tráfico de drogas seguirá siendo ilegal», dijo.

    La medida se produce pocas semanas después de que Luxemburgo anunciara propuestas similares para permitir que cada hogar cultive hasta cuatro plantas de cannabis y reducir las multas por consumo público en casos que involucren menos de tres gramos.

    Por su parte el nuevo gobierno de Alemania también planea legalizar el uso recreativo del cannabis. España y Holanda ya toleran, en distintos grados, el consumo y cultivo de cannabis para uso personal. Mientras tanto, tanto Checoslovaquia como Portugal han despenalizado el cannabis para uso personal.

    En España, la falta de un marco legal permite la producción y el consumo privado de cannabis por parte de adultos para su uso personal en un espacio privado, aunque su venta sigue siendo ilegal.

    Mientras tanto, los Países Bajos tolera la venta de pequeñas cantidades de cannabis a los lugareños en coffeeshops y la posesión por parte de individuos de no más de cinco gramos de cannabis o cinco plantas.

    El cannabis es la droga ilícita más consumida en Europa, según el Observatorio Europeo de las Drogas y las Toxicomanías (OEDT). En diciembre pasado, Naciones Unidas lo eliminó de una lista de las drogas más peligrosas, citando sus usos medicinales.

  • Uruguay sube porcentaje THC de marihuana en farmacias y piensa en el turismo

    Uruguay, primer país del mundo en legalizar el cannabis de uso adulto en 2013 bajo el liderazgo del expresidente José Mujica, aumentará el contenido de THC del cannabis vendido en farmacias y considerará permitir que los turistas compren productos de cannabis, según un informe.

    Desde 2017, los adultos uruguayos de 18 años o más han podido ingresar a un registro gubernamental para comprar cannabis recreativo en farmacias con licencia estatal. La ley uruguaya permite a los ciudadanos adultos y residentes extranjeros inscritos en este registro, cultivar su propia marihuana, unirse a clubes de cannabis donde hasta 45 adultos registrados pueden compartir un espacio para cultivar y consumir cannabis, o comprar 40 gramos al mes en farmacias autorizadas. Pero mientras que las farmacias solo han estado distribuyendo productos de cannabis desde 2017, los clubes de cultivo personal y de cannabis, están disponibles desde 2014.

    Sin embargo, casi ocho años después, las pandillas siguen en el negocio, las exportaciones anuales aún no alcanzan los US$10 millones y la competencia se intensifica a medida que más países adoptan el cannabis.

    Actualmente, las farmacias dispensan dos cepas de cannabis llamadas ALFA y BETA que contienen aproximadamente un 9% de THC y un 3% de CBD, respectivamente. El precio actual de venta al público del envase de cannabis recreativo de cinco gramos de flores es de 370 pesos uruguayos (unos 8 dólares).

    Los funcionarios esperan que al aumentar el contenido de THC del cannabis disponible comercialmente, los productos compitan mejor con los cultivados en los clubes de cannabis, que tienen un contenido promedio de THC de alrededor del 20%, según el informe.

    El Gobierno del presidente uruguayo, Luis Lacalle Pou, podría dar a conocer su plan desde este año, en un intento por generar consenso y apoyo político, dijo Daniel Radio, secretario general de la Junta Nacional de Drogas (JND).

    El lunes 30 del pasado mes, Radío afirmó que, aunque no cree que se pueda implementar en la actual temporada turística, se están realizando estudios para modificar las regulaciones para luego permitir el acceso de los turistas al cannabis. El objetivo no es promover a Uruguay como un destino para el turismo del cannabis, sino alejar a los turistas del mercado negro y llevarlos al mercado regulado, en palabras del subsecretario de Turismo, Remo Monzeglio.

    Un decreto presidencial probablemente sería la forma más rápida de abrir las farmacias, y potencialmente también los clubes de cannabis, a los turistas que se registren en la base de datos, dijo Radio. Para renunciar al requisito de la base de datos, el Congreso tendría que aprobar una legislación, dijo.

    Dar a los turistas acceso a cannabis legal aumentaría drásticamente el grupo de clientes potenciales de la industria en el país. Millones de argentinos y brasileños acuden fielmente y en masa a las playas del país durante el verano, que se extiende de diciembre a febrero. Pero la pandemia erosionó estas cifras cuando el país limitó de manera estricta la entrada de extranjeros. Uruguay planea reabrir sus fronteras a todos los completamente vacunados a partir del 1 de noviembre.

    Uruguay puede apoyarse en las nuevas reglas destinadas a acelerar las exportaciones, así como en su reputación como lugar transparente y predecible para hacer negocios, y así mantener su relevancia en la industria del cannabis, dijo Radio. El Ircca (Instituto de Regulación y Control del Cannabis) ha aprobado 56 licencias para actividades que incluyen el cultivo de cannabis medicinal, la investigación y el desarrollo, y la fabricación de productos médicos y de consumo.

    “Están viniendo algunas inversiones vinculadas a procesos de industrialización y de agregado de valor. Y esa tiene que ser nuestra apuesta, porque es la única manera que Uruguay cree condiciones competitivas”, dijo Radio, citando los altos costos laborales y energéticos del país.

  • Cannabis Freedom Alliance publica estudio sobre la regulación federal del cannabis en un entorno legalizado

    El viernes pasado, la Cannabis Freedom Alliance (CFA), una coalición de destacadas organizaciones nacionales de defensa y de negocios que buscan poner fin a la prohibición y la criminalización del cannabis en los Estados Unidos, publicó un «white paper» que proporciona una descripción general y recomendaciones para ayudar a guiar el esfuerzo hacia la legalización federal del cannabis.

    La membresía del Comité Directivo de la Cannabis Freedom Alliance incluye organizaciones de defensa americanas destacadas, como la Americans for Prosperity (AFP), Mission Green / The Weldon Project, la Reason Foundation, la Alianza Global para el Comercio de Cannabis (GACC) y la Law Enforcement Action Partnership (LEAP).

    El «white paper»,  disponible para descargar en el sitio web de la Cannabis Freedom Alliance, proporciona análisis y hace recomendaciones sobre una variedad de temas, desde la reforma de la justicia penal hasta la mecánica del comercio interestatal regulado por el gobierno federal, que ayudarán a garantizar el mercado de cannabis en sentido de un comercio libre, justo, abierto y equitativo. para todos los estadounidenses. En concreto, el objetivo es alcanzar los siguientes objetivos:

    • Establecer un marco regulatorio que promueva la seguridad pública al tiempo que permite que prosperen la innovación, la industria y la investigación.
    • Asegurar que las personas que anteriormente estaban involucradas en el mercado ilícito puedan tener garantizada efectivamente una segunda oportunidad y contribuir al mercado legal.
    • Crear barreras de entrada bajas y licencias ocupacionales y comerciales no restrictivas para que las grandes empresas y los nuevos empresarios puedan competir en igualdad de condiciones.
    • Imponer una carga fiscal total (federal, estatal y local combinada) que no incentiva la continuación de los mercados grises o negros y garantiza una base global competitiva para una industria estadounidense vibrante y novedosa.

    Hay muchas facetas a considerar junto con la posible legalización federal de la marihuana. Estas facetas son de naturaleza técnica, pero el Congreso no debe pasarlas por alto porque el fracaso en abordarlas correctamente podría tener efectos devastadores en el funcionamiento del nuevo mercado en desarrollo.

    La mayoría de los problemas que afectan la seguridad pública y el cumplimiento, – desde la disponibilidad de servicios financieros al tratamiento punitivo de las empresas de marihuana según el código fiscal federal- se resolverían eliminando la marihuana de la clasificación del Anexo I bajo el sector de Ley de Sustancias controladas.

    Sin embargo, el Congreso aún debe anticipar el enfoque regulatorio que adoptará con respecto a la marihuana comercial y qué agencia debe hacerse cargo. Esta agencia deberá facilitar el comercio entre los regímenes regulatorios estatales y trabajar con los reguladores estatales para minimizar las barreras técnicas al comercio entre los estados.

    Sin duda, muchos estados continuarán prohibiendo la marihuana dentro de sus límites y el Congreso debe respetar el derecho de los estados a tomar estas decisiones. Las reformas de la justicia penal contempladas junto con la legalización federal deben reconocer que la mayoría de las condenas relacionadas con la marihuana se hacen en los tribunales estatales y las agencias federales no deben discriminar a las personas basándose únicamente en condenas por marihuana que no violen la ley federal. La investigación sobre los efectos clínicos de la marihuana debe mejorarse y expandirse para que los consumidores estén adecuadamente informados de los posibles riesgos y beneficios del consumo de cannabis.

    El Congreso debería reconocer especialmente que los estados se han esforzado por establecer estructuras reguladoras efectivas que garanticen la seguridad de los productos de marihuana disponibles comercialmente y controlen su distribución. El Congreso no necesita usurpar esta autoridad, pero debería ceder ante los reguladores estatales la gobernanza de los mercados de marihuana dentro de sus propios estados, como se ha hecho con el vino y las bebidas espirituosas.

    La Décima Enmienda a la Constitución de los Estados Unidos reserva a los Estados los poderes no enumerados en ese documento y algunos estados o localidades buscarán continuar con la prohibición de la marihuana. Las autoridades federales tienen el poder de regular el comercio entre los estados y deben limitar su papel a facilitar estas transacciones solo para garantizar un mercado seguro, eficiente y funcional.

    A diferencia de los Estados Unidos, Panamá es un país de organización institucional unitaria, por lo que estas complejas regulaciones para tratar de armonizar el sistema federal con el estadual, no existen. Y aún así, en un entorno sin complejidades, ni siquiera se ha avanzado a tener una regulación que clarifique si el cannabis, especialmente el medicinal, debe estar o no bajo el régimen de sustancias controladas. Sólo esa acción, implicaría un enorme avance no sólo a nivel comercial, sino compasivo hacia aquellos pacientes que quieren elegir qué terapias asumir. Y por supuesto, un respeto profundo a la idea de la libertad, que es el motor de la vida y el progreso de la gente.

  • Cannabis medicinal en UK está dejando de ganar $ 2.8 mil millones por la burocracia del gobierno, según un estudio

    Un nuevo artículo de investigación está arrojando luz sobre las leyes y regulaciones obsoletas que actualmente obstaculizan las industrias del CBD y el cannabis medicinal del Reino Unido.

    Escrito por la firma líder mundial en estrategia de cannabis medicinal Maple Tree Consulting y el bufete de abogados Mackrell Solicitors, el documento está respaldado por 16 pesos pesados ​​de la industria, incluidos Prohibition Partners y Primary Care Cannabis Network. Sus hallazgos se refieren a distintas áreas de la industria del cannabis, incluido el CBD, el cáñamo y el cannabis medicinal.

    Este informe, publicado el día 20 del pasado mes, recomendó una serie de cambios a las leyes de drogas del Reino Unido que, según el mismo, podrían ayudar a crear 97,000 empleos por un valor de 2.000 millones de libras esterlinas y mejorar el acceso de los pacientes al medicamento.

    La aparición de un sector de cannabis nacional no solo ayudaría a estimular la economía del Reino Unido después de la pandemia, argumenta el documento, sino que también transformaría el acceso para los 1,4 millones de personas que se estima que actualmente obtienen cannabis medicinal de forma ilegal. En noviembre de 2018, el gobierno anunció que médicos especializados podrían recetar cannabis medicinal a los pacientes, pero hasta ahora solo se han emitido 3 recetas del NHS y 6.000 recetas privadas.

    A pesar de ser uno de los mayores exportadores de cannabis medicinal del mundo, el Reino Unido importa actualmente el 100% de su propia medicina de cannabis y la mayoría de sus productos de CBD. Esto se debe a la legislación contradictoria del cannabis medicinal y a los complicados procesos regulatorios y de licencias requeridos para las empresas que buscan ingresar al espacio.

    El profesor Mike Barnes, cofundador de Maple Tree Consultancy, afirmó: “El Reino Unido es un líder mundial con reputación mundial en productos farmacéuticos, por lo que existe un fuerte argumento de que si pudiéramos desarrollar y exportar más medicamentos a base de cannabis, podríamos seguir siendo un peso pesado mundial y aumentar nuestra participación de mercado incluso más lejos ”, dijo Barnes.

    “La situación actual ha dado lugar a pacientes desesperados, que incluso después de tener la suerte de recibir una receta de cannabis medicinal, enfrentan altos costos y largos tiempos de espera. Esto, a su vez, está llevando a empresas frustradas, que están desesperadas por suministrar a estos pacientes domésticos».

    El informe destacó que la mayoría de los pacientes de cannabis medicinal de UK requieren productos de espectro completo que no se pueden producir en el país debido a la dificultad de obtener una licencia de cultivo con alto contenido de tetrahidrocannabinol (THC) del Ministerio del Interior, con solo 19 de estas licencias actualmente concedidas en Gran Bretaña, muchas de ellas son propiedad de GW Pharmaceuticals.

    “Este es un número pobre, considerando que las solicitudes al Ministerio del Interior para cultivar cannabis con fines médicos han estado abiertas durante varios años”, dijo el informe, y agregó que con base en el mapeo financiero de otras regiones donde está legalizado, lo que permite el establecimiento de una industria del cannabis medicinal del Reino Unido podría generar más de 360 ​​millones de libras esterlinas en ingresos fiscales por año.

    “La política y las licencias de cannabis en el país involucran a muchos departamentos gubernamentales diferentes y es un poco complicado. No existe un enfoque coordinado. Podríamos poner en marcha una industria del cannabis en el Reino Unido muy rápidamente. La infraestructura está ahí, pero el gobierno del Reino Unido realmente no está impulsando eso”, agregó.

    Una de las propuestas incluidas en el informe es que el país aumente el límite legal de THC permitido en el cannabis cultivado al 1% desde el nivel actual de 0,2%, poniéndolo en línea con la competencia internacional. Otras recomendaciones incluyen la reforma del sistema actual de licencias de drogas, así como las reglas sobre el cultivo de cannabis con alto contenido de THC.

    El informe también sugirió permitir el cultivo de la flor de cáñamo para extraer CBD bajo una licencia de cáñamo industrial, ya que según la ley actual del Reino Unido, los tallos de la planta de cáñamo se pueden usar para textiles y las semillas para productos alimenticios, pero sus flores y hojas, donde reside la mayor parte del CBD, debe ser destruidas.

    El estudio estimó que permitir que se cosechen las flores y las hojas podría aumentar los rendimientos de los cultivos de cáñamo a alrededor de £ 10,000 por acre desde el nivel actual de £ 400, permitiendo que los 900 acres de tierras de cultivo de cáñamo del Reino Unido generen más de £ 22 millones por año en ingresos.

    Mientras tanto, los autores del informe destacaron que no es solo la legislación del Reino Unido la que necesita reformarse, sino también el enfoque de la aplicación de las normas del cannabis por parte de los funcionarios públicos.

    Ricardo Geada, socio y responsable del equipo cannábico y regulatorio de Mackrell afirmó: “El panorama regulatorio actual para el cannabis medicinal está plagado de problemas. El mercado podría valer miles de millones de libras y tiene el potencial de revolucionar la atención al paciente y acelerar la economía del Reino Unido después del COVID. Esperamos que el Gobierno tome nota de los hallazgos de nuestro informe y abra la discusión sobre los detalles necesarios que se encuentran detrás de las recomendaciones que hemos presentado”.

  • Cannabis recreacional listo para legalizarse en Las Vegas

    El cannabis recreacional en Las Vegas prepara su lanzamiento bajo una verdadera disrupción legal.

    Cuando los nevadenses compran marihuana en los dispensarios locales, deben consumirla en casa. Los turistas por su parte, no pueden hacerlo en público, la mayoría de los hoteles lo prohíben y no se puede usar en el dispensario donde se compra. Hasta ahora.

    Para acabar con esta problemática, se han presentado dos nuevos proyectos de ley que legalizarían el consumo social en lugares públicos.

    El Proyecto de Ley 341 de la Asamblea, presentado por el Representante Steve Yeager, allanaría el camino para la apertura de un número ilimitado de salones en todo el estado, en condados donde los gobiernos locales permiten que operen las empresas de cannabis. Eso incluye en Sin City, donde más de 40 millones de turistas lo visitaban cada año antes de la pandemia de COVID-19. Además, AB322 permitiría la venta y el consumo de cannabis en eventos en vivo.

    La legislación sobre uso social crearía dos nuevas categorías para los salones de consumo de cannabis: minoristas (adjuntos a dispensarios existentes) o independientes. Los minoristas existentes podrían permitir que las personas compren sus productos y los consuman en el lugar. Los salones independientes, lugares en los que no se permite vender cannabis por su cuenta, como peluquerías o salones de manicura, podrían recibir productos de marihuana o la gente podría traerlos por su cuenta.

    Los salones de consumo legal también podrían ayudar a frenar la avalancha de turistas que fuman al aire libre en el Strip y en Fremont Street. Como no pueden fumar en los hoteles, no tienen más remedio que fumar afuera. «Recibo quejas todo el tiempo, sobre el humo de la marihuana en el Strip», dice Tick Segerblom, del comisionado del condado de Clark, cuyo distrito contiene ese corredor turístico. “La verdad es que los hoteles realmente lo fuerzan, porque prohibieron los salones en la última sesión”.

    El dispensario de cannabis Oasis, cerca del centro de Las Vegas, recibe una media de 1000 clientes al día. «Hemos podido vender cannabis legalmente durante un par de años, pero no hemos podido ofrecer un lugar seguro y legal para que las personas consuman cannabis, por lo que para nosotros esto es un cambio de juego», dijo la gerente general Lissa Lawatsch. Desde el día en que abrió el dispensario, han estado preparados para expandir el alquiler de espacios contiguos en caso de que las salas de consumo se vuelvan legales. “Tenemos un montón de turistas que siempre nos preguntan, ‘¿Dónde podemos consumir?’ y tenemos que explicarles que consumir en público es ilegal”, dijo Lawatsch.

    «Esto realmente abriría las compuertas para algo que los consumidores de marihuana han deseado durante mucho tiempo», dijo el asambleísta Steve Yeager. «Y hay una parte de equidad social en la que no estamos restringiendo esto solo a los propietarios de dispensarios con licencia».

    Yeager observó cómo la incipiente industria ofrecía todo su botín a un pequeño grupo de empresarios ungidos, la mayoría de los cuales eran abogados, médicos, operadores de casinos, cabilderos y ex funcionarios públicos.

    cannabis

    Menos de 100 grupos controlan casi toda la industria, ya que el estado limitó las licencias de dispensarios desde el inicio del programa para adultos en 2017. Muchas de las empresas también están integradas verticalmente, lo que significa que los propietarios de dispensarios también tienen la mayor parte de los permisos de producción y cultivo. Las mujeres y las minorías raciales han quedado desproporcionadamente excluidas, el último grupo de los cuales fue el más perjudicado por la prohibición del cannabis. El nuevo proyecto de ley es contrario a los años del estado de restringir meticulosamente las licencias y seleccionar a los operadores.

    A’esha Goins, fundadora de Cannabis Equity and Inclusion Community, dijo que cuando se abrieron los dispensarios en Nevada, las personas de comunidades marginadas no se convirtieron en propietarios. Ahora está presionando a los legisladores para que se aseguren de que eso no suceda con los salones de consumo. “Uno de los mayores obstáculos del proyecto de ley de las salas de consumo son sus finanzas. La barrera de entrada siempre será una gran cantidad de financiación”, dijo Goins. Se ha agregado una pieza de equidad social al proyecto de ley para dar preferencia a las licencias a las personas afectadas negativamente por las leyes anteriores sobre el cannabis. La Junta de Cumplimiento de Cannabis de Nevada sería responsable de regular los salones de consumo.

    Independientemente de su modelo comercial, estas licencias estarán altamente reguladas y deberán seguir pautas estrictas para sus operaciones, incluida la seguridad, la salud y la seguridad de los empleados, el manejo seguro de los productos de cannabis y la seguridad del cliente a través de la educación. Todos los empleados y gerentes deberán recibir una amplia capacitación en técnicas de servicio inteligente, incluidos los efectos del cannabis y el consumo responsable, con especial atención a identificar el consumo excesivo y mitigar los riesgos que conlleva.

    La regulación del consumo social de cannabis es una idea cuyo momento ha llegado, y que podria convertir a Nevada en la capital mundial de la marihuana.

  • Por qué el mercado negro del cannabis de Canadá sigue prosperando a pesar de su legalidad

    Tras la legalización exitosa del cannabis para uso médico en 1999, Canadá implementó una legislación en 2018 que permite el uso recreativo de la planta y sus derivados. Pero cuando el consumo de cannabis recreativo se volvió legal, Health Canada tardó un tiempo en procesar las licencias de los nuevos dispensarios legales sin cita previa; y hubo un período de tiempo en el que muchos de los dispensarios ilegales, muchos de los cuales proporcionaban productos a los pacientes con fines médicos y para uso recreativo, fueron cerrados pero sus contrapartes legales aún no habían sido aprobados.

    Los cambios regulatorios ahora han reducido las restricciones sobre los tipos de productos que los productores médicos autorizados pueden vender, pero algunos productos que los pacientes encontraron útiles todavía no están disponibles. Además, algunos pacientes estaban acostumbrados a tomar productos que no estaban disponibles en la vía médica legal, por ejemplo comestibles (galletas, caramelos, etc.) o supositorios.

    Los canadienses compraron más de $ 2.6 mil millones en productos legales de cannabis recreativo en 2020, más del doble de la cantidad comprada el año anterior, según las cifras de ventas minoristas canadienses de fin de año de Statistics Canada.

    StatsCan mostró que el mercado recreativo de Canadá se situó en 2.620 millones de dólares el año pasado, un 120% más que en 2019. El año terminó con aproximadamente 1.400 tiendas de cannabis con licencia operando en Canadá, frente a las 760 tiendas a fines de 2019. Los productores estadounidenses vendieron por valor de 18.300 millones de dólares productos de cannabis el año pasado, un aumento del 71% con respecto a 2019, según Leafly.

    Las ganancias en las ventas se producen en medio de un año turbulento en el sector del cannabis de Canadá en el que COVID-19 pesó mucho en los minoristas, con un control policial centrado en tiendas minoristas sin licencia y un estricto monopolio provincial para pedidos y entregas legales en línea. Siguieron abriéndose nuevas tiendas en todo el país, con los nuevos formatos de productos bajo el lema «Cannabis 2.0», como comestibles y extractos, que ayudaron a atraer nuevos consumidores al mercado.

    Un mosaico de leyes provinciales también ha dificultado la entrega de productos a los consumidores. Si bien es fácil comprar cannabis en algunos lugares, en otros las tiendas físicas no abundan y están distantes entre sí. Solo había cinco tiendas minoristas abiertas en Toronto en 2019, y todas estaban concentradas en el centro de la ciudad, lo que significaba que muchas personas tenían que conducir millas si querían comprar marihuana legal. El cannabis legal también es mucho más caro. Lo mismo pasó en Ontario, la provincia más poblada de Canadá, la burocracia y un límite en el número de puntos de venta de cannabis han hecho que el despliegue sea lento. Ademas, las recientes redadas policiales en el sur de Ontario han resultado en la incautación de miles de plantas por encima de los permisos federales. En declaraciones públicas, la policía dice que las organizaciones criminales están desviando el exceso de producción al mercado negro.

    Ontario continuó liderando el país con $ 727.5 millones en ventas el año pasado, seguido de Alberta con $ 573 millones de productos de cannabis vendidos, mostraron los datos de StatsCan. La mayoría de los observadores del mercado esperan que las ventas minoristas de cannabis de Canadá alcancen entre $ 5 mil millones y $ 8 mil millones al finalizar el año.

    En un intento de tomar medidas enérgicas contra el mercado ilícito, Health Canada ha publicado recientemente un plan para endurecer las restricciones sobre el cultivo de cannabis medicinal. El regulador citó una discrepancia percibida en la cantidad de cannabis medicinal cultivado, junto con las infracciones de licencias y los sitios utilizados para la «producción ilegal a gran escala».

    Aunque las ventas legales de cannabis superaron a las transacciones ilegales a fines de 2020, el enfoque del gobierno federal también sigue siendo regular la industria heredada. Ha acusado a algunos cultivadores médicos de abastecer al mercado gris, cuyo valor se estima en 2.900 millones de dólares anuales, y ahora quiere un poder extendido para eliminar sus licencias. En un documento de orientación para delinear las propuestas, el gobierno señaló un aumento constante en la cantidad de cannabis medicinal cultivado, mientras que la cantidad obtenida de los productores con licencia se mantuvo igual.

    Muchos denuncian que un minoría de productores médicos están explotando el sistema y que esas personas requieren investigación, en lugar de reformas industriales generalizadas. Llamar la atención sobre incidentes aislados y denunciar delitos con armas podría hacer que el público acepte las propuestas sin tener una visión completa del panorama. Existe el temor de que estas medidas se utilicen ampliamente para reducir sustancialmente la cantidad de cannabis medicinal disponible y su accesibilidad. Con la salud de cientos de miles en juego, la capacidad de obtener cannabis medicinal de una variedad de fuentes de manera conveniente es esencial para fortalecer la cadena de suministro y mitigar las deficiencias. Esto incluye el suministro de materias primas de alta calidad, como semillas y esquejes, que inspiran a los pacientes a cultivar en casa y reducen su dependencia de proveedores externos.

    Luego de las cifras analizadas, se puede concluir que la legalización sin desregulación o mejor dicho,  con excesiva burocracia, tampoco funciona. Como ha quedado demostrado, la excesiva regulación hace que la demanda no pueda ser satisfecha por la oferta, que se vuelca al mercado negro para proveerla, pero allí es cuando la legalización puede dar una imagen equivocada que favorece mercados negros, precios altos y evasión de impuestos. No es así, sino al contrario, porque la excesiva regulación favorece a unos pocos, se produce un embudo, un creciente oligopolio donde pocas empresas se reparten el mercado, se genera colusión de precios y al final, el consumidor se redirige al mercado negro para poder obtener el producto y a precios adecuados. El peligro de ello es que pueden utilizarse productos de baja calidad, peligrosos para la salud y hasta el mismo estado se perjudica al quedarse sin poder cobrar sus impuestos.

    Se necesita no solo legalización en Panamá, sino una amplia desregulación, dejar al mercado libre y abierto en competencia para que ella misma produzca las mejores ofertas, tanto en precio como en calidad. Sino, el problema actual de Canada se replicará de la misma forma, excepto que las instituciones locales, por ahora, no son las canadienses.

    Artículo redactado en colaboración por Ainara Gomez e Irene Giménez