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  • La tónica de los 100 primeros días

    El nuevo presidente de Panamá es un político relativamente veterano, lo cual es bueno porque uno sabe que no se va a salir con locuras o improvisaciones, pero también se sabe que viene con el equipaje de la política tradicional. O sea con los compromisos y consensos con los demás miembros de su partido, que incluyen diputados cuestionables y políticos de todos los signos, porque el PRD tiene desde liberales hasta excomunistas y chavistas, y se jacta de ser socialdemócrata. Así que el presidente tendrá que hacer un equilibrio. Esto no siempre es malo, porque Ricardo Martinelli no tenía que buscar compromisos con nadie, y sabemos cómo terminó la historia, y Juan Carlos Varela solo buscaba compromisos cuando estos significaban problemas para él aunque no para el país.

    A pesar de que The Economist define a Nito Cortizo como “the bland and sensible choice” o sea aburrido y sensato, su discurso fue corto y entretenido, buscando demostrar una pasión que sus críticos dicen que no tiene. Para empezar, a un PRD que por mucho tiempo tuvo el nacionalismo canalero de la quinta frontera como su norte, que pareció haber perdido debido a que el tema canalero ya se arregló y el canal tiene 20 años de ser panameño, trata de crear un nuevo foco político, que es la lucha contra la pobreza y la desigualdad, la sexta frontera. Somos el sexto país más desigual del mundo, y necesitamos oportunidades para todos, ley y orden. Que Panamá perdió una década en desarrollo institucional, lo cual es cierto, y de hecho se retrocedió una década en el manejo de las finanzas públicas. En eso Laurentizo Cortizo tiene razón, aunque sería bueno saber si entiende la profundidad del daño realizado. La evidencia empírica demuestra que las economías dirigidas no son las mejores para fomentar la igualdad, ya que suelen transferir recursos hacia los grupos poderosos, y por lo contrario, las economías inclusivas son las que tienen más igualdad al tener un estado de Derecho que garantice la igualdad ante la Ley, la igualdad de oportunidades, la inclusión institucional, y se pase de una economía extractiva a una inclusiva según la definición de Douglas North.

    Nito Cortizo habla de cinco Panamás, el moderno que más bien podemos llamar el internacional, el que está insertado de lleno en la economía global. El de los barrios y la clase media, cuya inserción en la economía global es solo a medias, el rural que es todavía menos insertado en el mundo globalizado y el de las comarcas que por razones culturales y legales vive en un mundo aparte, congelado y que es una fábrica de pobres. Integrar estos cinco Panamás va a ser un reto importante. Sobre todo cuando el clientelismo y la xenofobia parecen tener influencia en los barrios y la clase media, y el aislamiento y el proteccionismo en el mundo rural y las comarcas.

    En su discurso dejó claro que el Estado de derecho, la competitividad, la educación serán puntos importantes así como el más vago combate a la pobreza. Y dejó claro que el clientelismo y la erosión de la separación de poderes, fueron parte del legado de los últimos 10 años. E hizo un llamado a que el Ministerio Público y el Órgano Judicial hagan su parte; la pregunta que nos podemos hacer es, ¿la harán? ¿Qué pasa si estos se niegan a cumplir su parte?

    En los primeros 100 días, pretende presentar un proyecto de Reformas Constitucionales, ¿qué tan serias serán? Reformas a la ley de Contratación Pública. Hacer los pagos a los proveedores atrasados, ¿habrá el dinero?  Poner en marcha un plan de Obras Públicas, ¿habrá el dinero?  Rebajas de impuestos para reactivar la construcción y una ley de Leasing inmobiliario lo cual está bien y extender la cobertura de la ley de interés preferencial, esta última es una transferencia de recursos de la clase media a la Capac en nuestra opinión. Promover las inversiones extranjeras mediante PRO PANAMA y mediante la Unidad de Competitividad de los Servicios Internacionales. Todo esto está muy bien y es algo que hace tiempo había que hacer. También se busca crear el Banco de Oportunidades; en lo personal somos un poco escépticos sobre las bancas estatales, que terminan siendo focos de corrupción y clientelismo, AMPYME por ejemplo empezó bien y termino en clientelismo puro y duro. Y crear el Ministerio de Cultura, lo cual significa que el INAC se sentará en el gabinete como en muchos países.

    Así, entre medidas sensatas para aumentar la competitividad y medidas entre keynesianas y ofertistas para estimular a la construcción, prometemos pasar los primeros 100 días.

    Se le quedaron en el tintero algunas cosas, como si cree en derechos de propiedad, economía de libre mercado para todos o qué se va a hacer con la burocracia más allá de una austeridad moderada que si se prometió. En los próximos meses lo sabremos.

  • Panamá, Unión Europea y GAFI

    El anuncio de la inclusión, nuevamente de Panamá en la lista gris del Grupo de Acción Financiera Internacional (GAFI) de países que presentan deficiencias estratégicas en la lucha contra el blanqueo de capitales y el financiamiento del terrorismo ha sido recogido por la prensa europea.

    El GAFI, con sede en Paris y presidido actualmente por E.E.U.U. tiene 36 miembros (34 países y dos organizaciones regionales, Comisión Europea y Consejo de cooperación del Golfo).

    La presencia de Panamá en la lista de gris de GAFI no es un hecho aislado de lo acontecido el 13 de febrero pasado, cuando la CE propuso una lista negra de 23 países o territorios de “alto riesgo” de blanqueo de capitales y financiación del terrorismo. Entre los siete nuevos nombres, figuraban Panamá, Arabia Saudita y cuatro territorios estadounidenses.

    Días después, los gobiernos de la Unión Europea (UE) tumbaron formalmente la lista negra elaborada por Bruselas, aduciendo que el proceso utilizado no incentiva «activamente a los países afectados a adoptar medidas decisivas» y además no respeta el derecho de éstos a «ser escuchados», según un comunicado. El gobierno panameño rechazó la medida y llamó al embajador a consultas.

    Pero en realidad, lo que propició la eliminación de la lista negra de la CE fueron las duras criticas que despertó tanto de Washington como de Riad, denunciando “una decisión políticamente motivada”. “Pienso que es bochornoso la manera como este asunto ha sido tratado “, declaró Gordon Sondland, embajador norteamericano ante la UE.

    El Departamento del Tesoro de EE.UU. cuestionó la eficacia de la metodología empleada, indicando a los bancos de EE.UU. que no tienen que tomar la lista en consideración ni realizar cambios generales en los protocolos de calificación interna y monitoreo. “Más allá de nuestras preocupaciones con la metodología de listado, el Departamento del Tesoro rechaza la inclusión de Samoa de EE.UU., Guam, Puerto Rico y las Islas Vírgenes de EE.UU. en la lista”.

    Por otro lado, en Bruselas se da por seguro un fuerte ejercicio de presión diplomática a los Estados miembros durante la cumbre con la Liga Árabe en Egipto el 24 y 25 de febrero, incluida una carta firmada por el rey Salman y entregada a las delegaciones europeas en la que criticaba la «sorprendente» inclusión del reino y advertía sobre las consecuencias financieras “en el comercio y los flujos de inversiones entre el Reino y la Unión Europea», informó el Financial Times.

    La iniciativa de la CE de incluir a Arabia Saudita en su lista se dio en un contexto de fuertes tensiones entre Bruselas y Riad a raíz del presunto asesinato del periodista disidente saudí Jamal Khashogg en el consulado del país en Turquía. Pero Francia, Reino Unido y Alemania bloquearon dicha iniciativa, la cual fue interpretado como la voluntad de estos países de no poner en riesgo sus millonarios contratos de ventas de armas. Arabia Saudita es un importante socio comercial de Francia. Según el diario francés Le Monde, que se basa en un informe del Parlamento 2018 sobre las exportaciones de armamento, «Esto es más de 11 mil millones de euros de pedidos saudíes que se han validado en nueve años, un promedio de 1,2 mil millones de euros por año».

    Merece especial atención, que el Grupo de Acción Financiera (GAFI), en cuyos trabajos se basó Bruselas para elaborar su listado complementado por criterios muy estrictos fijados en la Quinta Directiva anti-blanqueo de la UE y fuentes como Europol, se dijo «muy preocupado» por la lista negra de Bruselas. El presidente de GAFI, el norteamericano Marshall Billingslea indicó que “los temas de listas negras y grises hay que tratarlos con mucha precaución”. En ese entonces, ni Panamá, ni los otros países de la lista de la Comisión de la UE figuraban en la lista de GAFI.

    Sin embargo, en el espacio de pocos meses, pese a los esfuerzos y compromisos asumidos con OCDE y GAFI, Panamá es la única jurisdicción  incluida en una corta lista oscura, lo cual podría reducir los flujos financieros, de inversión y comerciales internacionales hacia y desde el país.

    Es claro entonces, que la Comisión Europea y Francia en particular, ambos miembros de GAFI y presionados por sus poblaciones y medios de comunicación social, persisten en estigmatizarnos. Tal como lo expresó un periodista en un canal informativo de televisión francesa: “Panamá está en la mira de la comunidad internacional desde el escándalo de los Papeles de Panamá en 2016”. Esto, pese a que otros países de la región, Argentina, Venezuela y México se vieron salpicados por el escándalo pero no son listados.

    Es pues, preciso ganar espacios que permitan defender los intereses nacionales, así como lanzar campañas e información pública efectiva a través de los medios internacionales  tendientes a proyectar una imagen positiva del país. Esto exige un ejercicio de reflexión e introspección acerca dónde nos encontramos actualmente con respecto al panorama mundial y qué queremos proyectar al exterior.

    El establecimiento de políticas, procedimientos y sistemas de anti-lavado de activos en concordancia con los estándares internacionales debe ir acompañado de una identificación y comprensión de los actores relevantes “mapeo de actores”, organismos internacionales,  ONGs, países amigos y países “saboteadores”, que le permitan a Panamá posicionarse estratégicamente en la comunidad internacional y escapar de las listas. Comprender de primera mano la narrativa histórica de la crisis, la forma en que los eventos han sucedido y el contexto geopolítico presente.

  • ¿Para qué  sirven los Índices de Competitividad Mundial?

    El Centro de Investigación International Institute for Management Development (IMD)  publicó la 31ª edición de su informe anual de competitividad a finales de mayo: el Anuario de Competitividad Mundial. La publicación anual del IMD ha ganado reputación a nivel mundial por ser elaborada por una renombrada escuela suiza de negocios conocida por su fiabilidad e imparcialidad. Para el académico Stéphane Garellii, el ranking de competitividad permite a los gobiernos comparar sus políticas con las de otros países y aprender de las historias de éxito de otras naciones. El  índice de competitividad de un país equivale a un sistema GPS para un automóvil, añade.

    En esta nueva edición, se analiza a fondo el perfil económico de 63 países clasificados a través de 235 indicadores. El ranking tiene en cuenta un amplio conjunto de estadísticas «duras» como el desempleo, el PIB y el gasto gubernamental en salud y educación, así como datos «blandos» de una encuesta de opinión de ejecutivos internacionales que abordan temas como la cohesión social, globalización, eficiencia de las autoridades públicas, entorno empresarial  y la corrupción.

    Singapur resultó ganador este año por primera vez desde 2010, destronando a los Estados Unidos, el cual cayó a la tercera posición. La infraestructura tecnológica avanzada, la disponibilidad de mano de obra calificada, las leyes de inmigración favorables y las formas eficientes de crear nuevos negocios fueron los factores que permitieron colocar a Singapur en la cima del ranking. Hong Kong ocupa el segundo lugar, ayudado por su entorno de política fiscal y comercial y el acceso a la financiación empresarial.

    Según el ranking 2019, el impulso inicial de confianza de la primera ola de políticas fiscales del presidente Donald Trump parece haberse desvanecido en los Estados Unidos. Mientras sigue marcando el ritmo a nivel mundial para los niveles de infraestructura y rendimiento económico, la competitividad de la economía más grande del mundo se vio afectada por la subida de los precios del combustible, la debilidad de las exportaciones de alta tecnología y las fluctuaciones en el valor del dólar.

    En Europa, la economía se encuentra en situación de incertidumbre debido a las turbulencias en los mercados bursátiles, salida del Reino Unido de la Unión Europea y guerras comerciales.

    A pesar de los ataques dirigidos a Suiza por su pasado secreto bancario, investigaciones y escándalos, este país se destaca por ser el más competitivo de Europa y el número 4 en el mundo. Asciende un rango en comparación con 2018, gracias en particular a la alta calidad de sus infraestructuras y la estabilidad del franco. Además de su robusto crecimiento económico y estabilidad, Suiza sobresale por su excelencia en formación y educación, su capacidad para atraer y retener mano de obra altamente calificada, sus servicios de salud y la calidad de vida en general, sostiene el informe.

    Los países latinoamericanos, continuando la tendencia de las últimas ediciones, tienden a empeorar. Aunque Chile sigue siendo el país mayormente competitivo de  la región, fue el que más descendió en la lista global para quedar en el lugar 42 (-7). El informe revela que la caída vertiginosa de Chile se debe a la opinión predominante de que hubo un descenso en el desempeño económico, en la eficiencia gubernamental y en la infraestructura del país. La eficiencia en los negocios y la falta de herramientas tecnológicas en todos los niveles fueron también cuestionadas.

    El patrón de declive se observa también en Argentina 61 (-5)  y Venezuela 63, a la cola del ranking, afectado por la inflación, el acceso deficiente al crédito y una economía débil, indica el informe.

    Hasta ahora, Panamá no ha sido tomado en cuenta para ser objeto del estudio anual del IMD, pero en la publicación del Foro Económico Mundial, conocida como Global Competitiveness Index (GCI) de 2018, que mide cómo utiliza un país sus recursos y capacidad para proveer a sus habitantes de un alto nivel de prosperidad, Panamá sufrió un preocupante descenso al puesto 64 del ranking, respecto al 2017 que se encontraba en el puesto 50 de 140 países analizados. Lo ideal es escalar puestos y no retroceder.

    Analizar y comparar los resultados de las mediciones de competitividad contribuye altamente a entender qué  es la competitividad mundial? Como está Panamá en términos de la competitividad internacional (fortalezas y debilidades)? Cuales son las principales limitaciones de Panamá para ser un país competitivo? Cuáles son los principales factores de mayor relevancia en los cuales tendrá que estar enfocado el sector privado y el gobierno para mejorar la competitividad internacional?

    Los organismos regionales encargados de promover la inversión extranjera consideran que los Índices de Competitividad Mundial son herramientas útiles para la toma de decisiones por cuanto que contribuyen a evaluar los esfuerzos nacionales e identificar algunos de los principales obstáculos para el crecimiento económico.

    «En un año de gran incertidumbre en los mercados globales debida a los rápidos cambios en el panorama político internacional así como a las relaciones comerciales, la calidad de las instituciones parece ser un elemento unificador para aumentar la prosperidad. Un marco institucional sólido proporciona a las empresas la estabilidad para invertir e innovar, garantizando una mejor calidad de vida para los ciudadanos», afirmó Arturo Bris, Profesor y Director del IMD World Competitiveness Center.

  • Principales objeciones al proyecto de reformas constitucionales de La Concertación

    ¿Por qué no gusta el proyecto de reformas propuesto? Porque el tema es que mientras estamos ocupados tratando de solucionar dos problemas importantes a escala constitucional, la Concertación va mucho más allá;  y quiere colarnos asuntos de carácter programático en la Constitución que definen el papel y propósito del Estado mucho más allá del tema de los honorables diputados y magistrados. Las reformas constitucionales propuestas por la Concertación contienen cambios substanciales a la idea del Estado Panameño.

    Por ejemplo, se plantea cambiar el artículo 1 de la Constitución para definirlo como una nación pluricultural y étnica, organizada en un Estado Social de Derecho. Además propone un artículo nuevo, larguísimo artículo, donde establece que sus funciones son las de promover los derechos humanos, la participación en paridad, la convivencia y demás buenas intenciones, pero nunca en ningún momento declara que todo este respeto a los Derechos Humanos, la participación y la convivencia tiene como objeto asegurar la vida, la libertad, la prosperidad y la búsqueda de la felicidad de los asociados. Se pinta un mundo idílico como un propósito en sí mismo. Cuando la finalidad de todo esquema constitucional es asegurar el desarrollo de las personas individuales. La sociedad al final es un conjunto de individuos. No hay en los cambios programáticos ninguna mención a esto.

    Hay un dicho, que quien parte y reparte, se lleva la mejor parte. La Concertación propone un artículo nuevo, en el cual se convierte en sí misma en “la instancia nacional de participación ciudadana, en materia de diálogo social, construcción de consensos, consulta, verificación, recomendación y propuestas sobre la formulación y ejecución de las políticas públicas y compromisos de Estado.” Francamente esto es terrible. Básicamente un organismo se quiere abrogar y centralizar en sí, temas que son parte de la sociedad civil, los partidos políticos, los medios de comunicación y los poderes ejecutivo y legislativo del Estado. Esto es corporativismo. Y es inaceptable en un estado democrático moderno.

    Se propone también modificar el artículo 35 de la Constitución, eliminando las menciones a la moral cristiana y a la Iglesia Católica como la de la mayoría de los panameños. Estamos de acuerdo. Sin embargo no se menciona por ningún lado la idea de separación de la Iglesia y el Estado y la prohibición de una religión de Estado. Creo que tras la presidencia de Juan Carlos Varela, Panamá no puede esperar más. El documento de la Concertación se queda corto. Muy corto. Es un artículo que por ser de carácter normativo, puede ser modificado con urgencia.

    La Concertación para el Desarrollo de nuevo vuelve a proponer un artículo nuevo programático, o sea tipo carta al Niño Dios sobre el tema ecológico.  El problema es que si un grupo de presión logra colar en las reformas su tema mascota, otros grupos de presión van a buscar lo mismo. Esta es una de las razones por las cuales las reformas constitucionales, si quieren tener éxito, deben limitarse a temas normativos que afectan la arquitectura del Estado. Debemos dejar de tratar de decir en la Constitución que país queremos. Más bien debemos tratar de evitar tener un país que no queremos.

    De nuevo, en los derechos políticos establece que el art 137 debe mandar que las postulaciones para cargos de elección popular deban ser en paridad, solo para añadir en la propuesta de cambios al artículo 139 que no habrá discriminación por sexo, raza, religión o que tiendan a destruir la forma democrática de gobierno. Lo sentimos mucho;  la Concertación Nacional para el Desarrollo debe tener bien en claro algo: por el principio de no contradicción, es imposible que A sea B y no sea B. O hay paridad, o hay “no discriminación” y democracia. Pero no pueden coexistir ambas cosas. Porque para forzar la paridad, se tiene que discriminar por cuotas basadas en sexo o raza y se tiene que ignorar la voluntad de los votantes en los partidos que llevan a cabo elecciones primarias internas. No se puede establecer dos normas constitucionales dispuestas a contradecirse entre sí.

    El problema actual es el balance de los poderes del Estado y las reformas que la Concertación propone: normas programáticas idílicas. Queda por ver si lo que proponen para el tema que nos importa, es realmente efectivo, o no.

  • Las Reformas de la Concertación

    Ganó Nito, y con él, la necesidad de reformar la Constitución. Sin embargo, hay algo de apuro; en menos de un mes se quiere que la actual Asamblea apruebe reformas constitucionales, como ya sugirió Balbina Herrera hace diez años, usando como base las reformas constitucionales propuestas por la Concertación para el Desarrollo. El principal problema es que se presentan como consensuadas una reformas que no lo han sido. Son una propuesta de ciertos grupos, pero no el objeto de un debate profundo. Y son propuestas que datan de hace diez años, cuando mucho de los problemas que causan hastío en la ciudadanía vienen más bien de hechos más recientes. Por ejemplo,  dudamos que las propuestas de la Concertación sobre la Asamblea Nacional tengan la misma aceptación entre los ciudadanos o limiten realmente los abusos que los ciudadanos detestan. Es más, ni siquiera tocan el tema realmente.

    Dudamos también que las reformas de la Concertación resuelvan los problemas del  Órgano Judicial; es más,  con la creación de un Tribunal Constitucional,  es muy posible que los agraven.

    Otro hecho preocupante es la intención de la propia Concertación Nacional para el Desarrollo en erguirse en una especie de organismo deliberante en sí,  ignorando que precisamente para ésto existe o debe existir el Poder Legislativo.

    El apuro trae cansancio. Es claro que la Concertación tiene razón en concentrarse en el tema de la arquitectura estatal, o sea,  en los poderes del Estado, que son los pocos temas en los cuales existe algún consenso en que tienen que cambiar;  aunque no se ha consensuado realmente en el cómo tienen que cambiar.

    Las reformas de la Concertación proponen cambios en temas como la definición del Estado panameño y los derechos individuales y sociales sobre los cuales NO EXISTE CONSENSO y cambiar estos temas deben ser tema de una Constituyente.  No de Reformas Constitucionales.

    Los asuntos donde existe consenso de que debe haber cambios, son el Poder Legislativo, el Poder Judicial y la manera cómo el Estado determina los presupuestos. Las reformas de la Concertación tocan estos temas, pero a nuestro juicio los llevan por caminos equivocados.

    En el Poder Legislativo los cambios son más que todo cosméticos, no van más allá ni aluden a los temas que se deben discutir, como por ejemplo si la Asamblea debe ser bicameral o si deben haber elecciones de medio período.  En el Órgano Judicial por ejemplo se propone la idea del Tribunal Constitucional, idea a la cual podemos hacer fuertes objeciones.  Y finalmente trata apenas algo de municipios y corregimientos.

    Si Nito Cortizo comete el error de forzar estas reformas, los temas que la ciudadanía ve como problemáticos en los poderes Legislativos y Judiciales continuará. La falta de rendición de cuentas a los ciudadanos en ambos poderes seguirá igual o se agravará.

    Este hastío podría empañar la gestión de Nito Cortizo y dirigir al país aún más hacia el salto al vacío de la Constituyente.

    Uno de los problemas de la Concertación Nacional para el Desarrollo es que por su naturaleza es una entidad corporativista, y como entidad corporativista busca consensos en lugar de mayorías representativas.  Y el voto representativo de los ciudadanos está reemplazado por las gestiones de lobbies y grupos de presión. El dialogo en la Concertación no debe reemplazar nunca el diálogo de la democracia representativa. Porque se termina la República, justamente lo que queremos salvar.

  • Al trabajo sin más dilación..

    No importa quien haya ganado.  Cualquiera de los candidatos hizo su campaña, prometiendo o comprometiendo, mejores días para  la ciudadanía. Mejores días en términos de educación, salud, justicia, ética y civismo, economía y seguridad. Lo interesante es que casi no han discutido sobre cómo llevar a cabo todos estos compromisos/promesas. Y ello no deja de ser una buena noticia, porque quizás tengamos un líder escondido que esté dispuesto a que esas  promesas/compromisos se hagan realidad tomando las medidas correctas;  caminar sobre el agua, como decía Mart Laar, el estoniano que colocó al país en la senda del éxito y el progreso.  Y es  imperante que se comience ya mismo, desde hoy, porque si no se traza una línea de acción en forma inmediata dentro de los primeros 6 meses, la implementación será fagocitada por el día a día de la burocracia.

    Albert Einstein sentenció un día, que pretender resultados diferentes haciendo siempre lo mismo, era el significado de la locura. Y ya todos en Panamá  experimentamos la locura y no fue agradable;  no hay logros aplaudibles en materia de educación, salud y ética y civismo. Por el contrario, mejor calidad en la educación, salud accesible para todos y baja o ausencia de corrupción han sido las promesas más repetidas desde hace años, sin  haber obtenido  cambios en los resultados  prometidos. Entonces, es hora, es la hora, de intentar algo diferente para que esta vez sí, los resultados sean diferentes. Ya no hay más tiempo. La tecnología alrededor del globo no da tregua, y si no se hace ahora, ya no es cuándo la pregunta, sino qué haremos con una generación desperdiciada  y un futuro que no aguarda.

    Entonces, sólo queda intentar lo diferente, observar a los mejores y a trabajar sin más dilación. ¿Qué debe hacer la nueva Administración surgida ayer de las urnas? Ante todo, deben dar señales que el camino será el respeto a las Instituciones, esto es, que  se garantizarán los derechos individuales de cualquier persona viviendo en suelo panameño y ello va desde la garantía de una justicia efectiva, a la seguridad de transitar tranquilo por las calles y hasta la seguridad de que las cargas, regulaciones e impuestos no afectarán la propiedad de personas y empresas. Luego de las primeras señales, vienen las acciones concretas:

    Reforma de la política: Afianzar la seguridad y justicia. Poner al Estado en su lugar, a cargo de las funciones de seguridad y administración de justicia, en consecuencia, limitar sus poderes y su presupuesto a las atribuciones y recursos estrictamente necesarios al cumplimiento de tales funciones.

    Esto implica  combatir la inseguridad, la violencia y el crimen, como primera prioridad en la agenda estatal. Panamá no tiene hipótesis de conflicto, por lo que destinar cuantiosos recursos para prevención del terrorismo, o asuntos de cooperación internacional deberían pasar a un segundo plano cuando la inseguridad acecha los parques y paseos del país.

    Fomentar, fomentar y fomentar  la práctica de los árbitros y amigables componedores para agilizar la correcta aplicación de justicia en los casos donde las personas se sienten más afectadas. Los grandes ya proponen en sus contratos la cláusula de arbitraje.

    Asamblea: se debe quitar a la misma de la tarea reguladora  respecto de actividades que son privadas por naturaleza. Pertenecen al campo privado o de los particulares las relaciones sexuales, matrimoniales, familiares, laborales, comerciales, educativas, cívicas, culturales, artísticas, religiosas, médicas, científicas y técnicas, previsionales y de beneficencia, etc., y tienen que realizarse conforme la voluntad de los participantes e involucrados expresada en contratos; no de normativas dictadas por la Asamblea bajo forma de leyes especiales, ni por el Ejecutivo bajo forma de decretos, ni por la ONU, la OEA u otros organismos interestatales bajo forma de tratados o “convenios internacionales”. Todo ello implica una profunda revisión y reforma desregulatoria. Algunas de ellas serán más fáciles que otras, que seguramente no podrán hacerse ahora, pero debe dejarse el camino pavimentado para la próxima vez. Si tienes diez mil regulaciones, destruyes el respeto por la ley dijo una vez Churchill.

    Se debe poner a la Asamblea  en su lugar y en su función más importante: a vigilar que el Ejecutivo no se salga de sus límites, vigilancia que se ejerce sobre todo mediante el control de su Presupuesto Fiscal, alimentado sólo de los impuestos y no de deudas. Implica además poner a los partidos políticos en su lugar: como asociaciones privadas, sin dependencia alguna con los recursos del  Estado, a fin de que puedan ser los vasos comunicantes y la voz de la ciudadanía. Así de fácil se reduce a su mínima expresión la corrupción, porque no es otra que la burocracia y la absurda regulación  la que destruye la moral de  las personas.

    Reforma de la economía: Dejar que las actividades económicas las ejecuten los trabajadores, los emprendedores, y los inversionistas. Se debe sacar a los políticos, funcionarios y burócratas de su función favorita, de generar negociados y poner en planilla estatal a manzanillos y empresarios prebendarios. Para ello deben ser privatizadas (mejor dicho, regresar a su cauce natural) o concesionadas  las empresas que aún quedan en manos del estado y desreglamentadas estas actividades, para que sean sensibles a las necesidades, deseos, exigencias y preferencias de los consumidores, del lado de la demanda, y de los productores, del lado de la oferta, y así crear y distribuir la riqueza por su canal natural: el mercado. El IDAAN debe ser, guste o no, el primero en la lista; luego las participaciones estatales en empresas como la telefonía y al fin,  la eliminación total de organizaciones que sólo están para otorgar subsidios disimulados a falsos empresarios que no se animan al riesgo.

    La plataforma de servicios internacionales debe ser protegida contra los embates de organizaciones extranjeras; ello se hace unificando los impuestos en todo el país, unificando  los niveles de presión impositiva que poseen las empresas multinacionales en zonas especiales , a la baja;  eliminando así la distorsión y disminuyendo la presión,  la inversión se hace aún más apetecible, sin diferencias entre locales y extranjeros o zonas dentro del mismo país.

    La ley laboral del siglo pasado debe derogarse en forma inmediata. Ni los trabajos, ni las personas son los mismos de antaño ni las demandas y exigencias actuales pueden satisfacerse con este Código. Directamente debe desregularse y fomentarse la libre contratación; si ello no es posible, al menos debe derogarse la regulación sobre salario mínimo como prioridad antes que nos atrape otro año.

    La actividad regulatoria esencial del estado debe realizarse bajo modernas y seguras tecnologías. La tecnología no debe usarse contra el ciudadano, sino a favor de él. Blockchain e Inteligencia Artificial deben ser utilizados para cuando la actividad privada necesita su apoyo para transaccionar a nivel internacional, no para espiar a los rivales o empresas.  Proyectos como la Factura Electrónica no deben implementarse.

    Reforma de la Educación: Del lado de la demanda, es poner la educación en manos de los educadores y no del Estado, para que los niños y los padres en la enseñanza de sus hijos, puedan escoger con entera libertad el centro docente de su preferencia, con el tipo de educación, y el contenido, los planes, los programas y el sistema o método que prefieran. Con bonos y subsidios para quienes no puedan pagar. Y del lado de la oferta, que todos los maestros, profesores, docentes y capacitadores puedan competir, tanto en calidad, como en variedad y precios.

    ¿Y los pobres? los más pobres tienen que ser asistidos por el Estado con vouchers o cupones, para pagar por sus matrículas y gastos en las agencias y centros docentes de su elección, los cuales serán reembolsables en dinero por el Estado, a todos aquellos institutos que los usuarios hayan escogido para su educación.

    Reforma de la salud: Al igual que en la educación, se trata de poner la medicina en manos de los médicos y auxiliares de la medicina, no del Estado, para que los enfermos, discapacitados y accidentados puedan escoger libremente el centro médico, hospital o clínica de su preferencia, con la atención de su elección, del lado de la demanda de servicios médicos. Y para que los médicos, enfermeras, e involucrados en la profesión médica en general puedan competir, tanto en calidad y variedad como en precio, del lado de la oferta de medicina.

    Al igual que con la educación, en este caso los enfermos, discapacitados y accidentados pobres sin cobertura, deben ser asistidos por el Estado con vouchers, para pagar por sus gastos en los centros médicos de su elección, los cuales serán reembolsables por el Estado, a los institutos de salud que estos usuarios hayan escogido para sus tratamientos.

    Reforma de las Jubilaciones y Pensiones: En base al mismo esquema de la educación y la salud, es poner la CSS en manos de los administradores de fondos y no del Estado, para que futuros  jubilados y pensionados puedan escoger con entera libertad la Caja o Fondo Previsional de su preferencia, con el tipo de Plan, Póliza o contrato de su elección, del lado de la demanda. Y del lado de la oferta, para que las compañías administradoras puedan competir, en calidad, variedad y precios.

    En la transición, los actuales jubilados deberán ser pagados por los remanentes y seguramente, sí, impuestos especiales que deberán pagarse al efecto y cesarán una vez terminados los últimos beneficiarios del antiguo sistema. La rama de la salud deberá ser ejecutada en forma separada de acuerdo al punto anterior.

    Muy probablemente, la ejecución de estas medidas  implican para el país tener que denunciar ciertos Convenios y Organismos internacionales. Está bien, tendremos que prescindir de sus consejos y “misiones técnicas”; y vivir con la responsabilidad de tomar nuestras propias decisiones, lo cual será una gran bendición para las futuras generaciones. Sólo hay que hacerlo; otra vez, como diría Churchill, No es suficiente con hacer lo mejor que podamos. A veces, debemos hacer lo que se requiere.

    Nota: esta redacción fue hecha antes de conocerse los resultados electorales.

  • De planes de trabajo, eslóganes y compromisos

    Hay un problema en los planes de trabajo. Por un lado está bueno para saber qué es lo aceptable e inaceptable en un candidato. Por ejemplo, el que lee el plan de trabajo del FAD sabe que éstos están muy cómodos con los controles de precios y salarios para todos y con los exprópiese, o sea, la imitación de Maduro. Y quienes han leído el plan de gobierno de Nito Cortizo saben que es un sensible plan centrista, tal vez demasiado predecible, reflejo de una candidatura que ha sido descrita por The Economist como bland and sensible (“sensata pero aburrida”).

    Blandón, como buen panameñista, presenta un buen plan de gastos, perdón, de gobierno, aunque no dice cómo lo va a financiar. Rómulo Roux tiene un programa de computadora europeo que permite identificar carencias y deseos por región electoral y segmento de población. Y presenta propuestas más o menos populistas de acuerdo con sus necesidades. “Es la economía estúpido” dijo James Carville. Y Rómulo Roux, aunque de una manera vaga y populista, es el único candidato que parece seguir esta máxima buscando la nostalgia de la bonanza de gasto y deuda del gobierno de Ricardo Martinelli con su eslogan “lo bueno vuelve”.

    Nito Cortizo, con “el buen gobierno”, apela a la experiencia del PRD para contrarrestar la mala imagen de sus diputados, pero no se centra en cómo el buen gobierno va a mejorar la situación económica de la gente; más bien garantiza que por lo menos no se va a seguir empeorando como ahora. Blandón, con su “cambio profundo” refleja la disyuntiva del Partido Panameñista, que sabe que han tenido un pésimo gobierno, así que prometen cambio, algo duro de creer cuando se es el candidato oficialista, y mucho más si va a ser profundo.

    Los independientes tienen un problema que los partidistas no; los candidatos de los partidos oficialistas pueden armar equipos de trabajo de la maquinaria de sus partidos para organizar sus campañas y armar planes de trabajo, que son como una especie de “camello”. Un camello es un caballo hecho por una comisión dice el refrán. Pero por lo menos sabemos mediante los planes de trabajo qué es lo que desearían los candidatos al llegar a gobernar y qué consideran inaceptable (o sea que no dicen).  Aunque todos sabemos que estos planes de trabajo, sobre todo mientras más largos sean nunca se cumplen. Son más bien trámites.

    Ricardo Lombana con su “otro camino” apela a los que están hastiados de la clase política actual, sobre todo la clase media educada. Y el que sea deliberadamente vago con sus planes de gobierno puede ser una estrategia. Busca como Boris Yeltsin y Donald Trump debilitar un sistema existente, más que suplantarlo por otro sistema. De esa manera permite que personas disímiles puedan proyectarse en su candidatura con comodidad, porque éstos quieren otro camino, aunque no saben cuál sea.

    Ana Matilde Gómez con su “un Panamá diferente” busca la misma clientela electoral que Lombana, con un plan de trabajo más detallado, producto de su mayor experiencia, pero a su vez más contraproducente porque permite que la gente disienta en más puntos concretos. Con Marco Ameglio el eslogan “la revolución independiente” falló un poco. Porque si bien resalta la rebeldía independiente al sistema de partidos, también es cierto que el candidato tiene una larga trayectoria partidista y no dice cuál es objetivo de esta revolución.

    Las políticas sobre eslóganes de campaña y sobre planes de trabajo tienen mucho que ver con el mercado electoral y estrategias de marketing de los candidatos. No es algo casual como se quiere ver.

    Ahora se inicia la veda, la otra semana veremos cuál fue el más acertado. Si una confirmación del sistema actual, aunque bajo amenaza de tener que hacer reformas con Nito Cortizo; una deriva populista de derecha con Rómulo Roux, o la victoria de un independiente que busca la ruptura del sistema como Ricardo Lombana. Y por supuesto, no podemos descontar la maquinaria del Panameñismo todavía, que puede lograr un tercer lugar con sus peores resultados desde el 2004.

    En un par de días lo sabremos.

     

  • España de nuevo invertebrada. Una oportunidad para Panamá

    Pasaron las elecciones y la coalición tácita de socialdemócratas del Partido Socialista Español, de los postcomunistas de Podemos y los partidos independentistas catalanes que dió el voto de censura a Rajoy, se mantiene. La derecha española sigue dividida entre cortejar al centro con Ciudadanos, o irse a los extremos de Vox. Esto ha hecho que la derecha española tradicional del Partido Popular colapse, hundida por un mar de corrupción y la falta de una ideología clara. Lo único que une a la derecha española ahora mismo es la cuestión catalana. O más bien, su negativa a reformar la constitución para que una región autónoma pueda hacer referendos unilaterales para declarar su independencia, ya que la derecha española sostiene que un divorcio es cosa de dos y un referéndum pro autonomía tiene que hacerse en todo el país y ganarse en todo el país. Es como si para separar a Panamá de Colombia hubiera que hacer y ganar un referéndum en Panamá y Colombia a la vez. O si para que Estonia se separe de la URSS hubiera de hacer un referéndum en toda la Unión Soviética. En otras palabras, un requisito imposible. ¿Se imagina a John Adams tratando de convencer al parlamento británico que apruebe la declaración de independencia de los Estados Unidos? La autodeterminación de los pueblos no funciona así, funciona cuando hay suficientes personas que piensan de una manera específica y deciden que son una nación que se merece un estado aparte y otras naciones los reconocen así.

    Una de las cosas que la derecha española no parece entender, ni los moderados de Ciudadanos, ni los radicales de Vox, es que el separatismo español puede tomar medidas radicales e incluso violentas como las de ETA por una sencilla razón: no tienen la piel en juego, saben que en el fondo no exponen a las sociedades a las que claman representar, las consecuencias reales de sus políticas separatistas. Como el tener a partidos burgueses moderados como el Partido Nacionalista Vasco o los herederos de Convergencia i Unió em Cataluña compartiendo país con izquierdas marxistas radicales, y quedando fuera de la Unión Europea, la OTAN y las estructuras atlánticas, porque dudamos que España y Francia estén muy felices con el divorcio. Una derecha española que se equivoca en el tema catalán y peor aún, una derecha española que se equivoca en su mejor carta de presentación, el tema económico.

    Porque los super keynesianos del PSOE y los neo marxistas de Podemos prometen una serie de exabruptos económicos que probablemente sometan a una España que apenas se recupera de la recesión económica, en el caos y el estancamiento perpetuo. Ante esto, las propuestas económicas de Ciudadanos, del Partido Popular y sorprendentemente de Vox, son las más sensatas. Pero como la sensatez no está de moda, partidos como Vox apuestan a combatir las estupideces económicas de la izquierda española con las estupideces sociales de un partido orgulloso de buscar cualquier causa políticamente incorrecta y clericalista, como su oposición radical a los derechos de las mujeres, gays,  el querer combatir las incoherencias fiscales del régimen de autonomía Español con un centralismo trasnochado. “Es la economía, estúpido”, dijo el gran James Carville; no se trata de probar quién es más estúpido.  El resultado es la victoria minoritaria del PSOE de Pedro Sánchez, que recuerda bastante a Zapatero en su estilo e ideas, la alternativa de o unirse a Ciudadanos en una coalición centrista, o irse con Podemos en una demencial coalición de izquierdas duras.

    Los empresarios españoles parecen querer una Coalición PSOE más Ciudadanos, pero ojo, Ciudadanos no lo desea, por un lado está el tema de las reformas a la Constitución para tocar el tema del separatismo catalán vía referéndum y por otro lado, está que Ciudadanos apuesta por el hundimiento del PSOE o una coalición PSOE-Podemos más los independentistas, para atrapar el centro político. El problema es que si ocurre algo malo durante el gobierno del PSOE, la maniobra está demasiado clara y es posible que la opinión pública le eche la culpa a Ciudadanos también.

    El PP se sigue hundiendo, y Vox, que tiene propuestas interesantes en lo económico, seguirá aislado en un extremo del espectro político mientras deje que sus propuestas antiinmigrantes, machistas, homofóbicas y centralistas ahoguen lo bueno que tengan que decir en el área económica.

    ¿Cómo nos influye esto a los panameños? Por un lado el PSOE es fiel creyente en el gravar para gastar y en las políticas fiscales de la OCDE, así que España en algún momento se podría sumar a las presiones contra Panamá, en lugar de ser moderada como durante los gobiernos del PP. Por otro lado las subidas de impuestos que una posible coalición PSOE-Podemos puede tratar, y la debilidad de los derechos de propiedad en España frente a las okupaciones e invasiones de viviendas, podría servir para que el gobierno Panameño entrante, atraiga inversiones españolas a Panamá, sobre todo de los emprendedores que huyen de un posible infierno fiscal español. Hay que estar pendientes.

  • Cómo repensar las off-shore y los start up… el ejemplo de Estonia.

    Panamá tiene una crisis, y el espectro del final de los off-shore y el negocio de sociedades y fundaciones está a la vista. Sin embargo hay una manera de salvarlo, que requiere que el gobierno entrante, porque ya no podemos esperar nada del saliente, se enfoque en tomar medidas, que literalmente reorganicen el negocio offshore en Panamá. Estas medidas deben estar sujetas a varios principios.

    Primero, Panamá no es un paraíso fiscal, las sociedades panameñas están sujetas a las mismas normas fiscales que las sociedades extranjeras. La competitividad fiscal ya no se puede basar solo en la privacidad debido a los acuerdos de intercambio de información automáticos sino a la sencillez y territorialidad de nuestro sistema fiscal. Por lo tanto, implantar una simplificación de los impuestos corporativos, de ser posible un Flat Tax bajo, menor al 15%, debe ser uno de los requisitos previos para que el sistema funcione, así como simplificar el pago de impuestos en la DGI para hacerlo fácil, rápido y vía electrónica. La principal razón para tener una sociedad panameña deberán ser los impuestos bajos y fáciles de entender y no por razones de privacidad que están bajo el ataque constante de la OCDE y de la Unión Europea. La idea fundamental es la de simplificar papeleo, permitiendo que se puedan hacer todos los trámites legales para abrir una compañía, incluyendo los fiscales de una sola vez. Los trámites deben ser los suficientemente sencillos para que cualquier persona los pueda hacer sin ayuda de un abogado o contador.

    Segundo. Salvar el sistema offshore implica repensar nuestras normas migratorias y laborales. Porque implícito a un sistema offshore al estilo de Estonia, está la idea de la residencia virtual y de la ciudadanía virtual. Estonia permite ser un residente virtual de Estonia y permite sacar una ciudadanía virtual con derecho a una carnet electrónico que es entregado en las embajadas, que tiene un chip criptográfico, que permite al usuario usar los servicios públicos y privados de Estonia y actúa como firma digital. Es la manera de identificarse ante toda la infraestructura informática de Estonia. El carnet permite operar una sociedad de Estonia a control remoto desde cualquier lugar del mundo. El mercado de Estonia está pensado para start ups, freelancers y nómadas. La idea es que la única vez que se requiera una presencia física de la persona es cuando se quiera sacar un estatus migratorio de residente permanente o abrir una cuenta bancaria, y esto último en ciertos casos. El trámite de residente permanente debe poder hacerse vía virtual mediante un formulario que se llena en un portal y que actúa de ventanilla única migratoria, policial y laboral antes de emitir el documento. Tras completada la solicitud y siendo investigado por la policía local, se debe indicar en qué Embajada se va a buscar el carnet con el chip.

    Tercero: Está claro que las empresas de residentes virtuales offshore van a pagar impuestos, cumplir con igualdad de condiciones en temas fiscales, migratorios, laborales que las empresas locales. La era de un enclave especial para las empresas extranjeras se tiene que terminar. La residencia virtual y el E Government permiten vender al país como un lugar donde simplificar trámites, más que un lugar desde donde eludir impuestos. Eso sí, Estonia por ejemplo solo cobra impuestos en Europa, y se está libre de pagar impuestos si se los reinvierte en su negocio. La idea es fomentar start up y capitalizarlos en Estonia.

    Esto es algo que Panamá debe ir pensando, en lugar de ser un lugar de tránsito de capitales convertirse en un lugar de destino permanente de capitales, un lugar donde la inversión extranjera directa sea para más cosas que logística o apalancar deudas.

  • La Asamblea que se nos viene

    Mientras miramos las carreras de caballos entre Nito, Rómulo, Lombana, Blandón, Ana Matilde, Saúl y Marco, y discutimos la veracidad de las encuestas o los 100 y uno simulacros de votación, o mientras el Tribunal Electoral decide si un detenido preventivamente puede correr para alcalde, nadie se fija en por quién vamos a votar en la Asamblea. Bueno, sí nos fijamos: en la última maleantería de los seguidores de Yaribel Abrego, quien estuvo a punto de ser vicepresidenta en la nómina de su partido, o en el cinismo de Benicio y otros de los diputados del PRD que hacen que la gente que pensaba votar por Nito los vea y se le pase, o en la telenovela de la Levy, entre otros; pero no pasa mucho más de la indignación en las redes sociales. La campaña del “no a la Reelección” se mantiene, pero no sabemos cuánto va a calar en un electorado panameño que detesta el clientelismo de otro, pero adora el clientelismo de su propio diputado. Puede ser que tengamos una Asamblea renovada, o puede ser que tengamos la misma Asamblea con pocas caras nuevas. Y nada nos garantiza de los diputados nuevos que no quieran seguir los corruptos y clientelistas pasos de los diputados anteriores. Total, si el sistema es corrupto, las personas van a tender a corromperse.

    Yo ni siquiera sé por quién voy a votar para diputado. Dos meses de campaña son muy pocos para aprender a conocer a los candidatos a presidente, pese a su exposición nacional. Son muchos menos para aprender a conocer a los candidatos a diputado. Decir “no a la reelección” es fácil. Total, ya se sabe por quién NO se va a votar, pero ¿qué pasa cuando se está en la mesa de votación y se tiene que decidir por cuál se va a votar’. Y lo peor, por ahora casi todos las promesas de campaña son de diputados y diputadas prometiendo que van a pasar leyes donde se gasta el dinero de otros, o sea, de los contribuyentes. Pero todos parecen ignorar el elefante en la sala…… ¿Qué van a hacer estos renovados aspirantes a diputados con la Asamblea si son electos? Porque éste es el verdadero problema.

    Por ahora pocos o ninguno han dicho que de ser electos promoverán reformas constitucionales y legales para reformar la actual Asamblea de Diputados. Pocos o ninguno. Y si estas reformas no se hacen, la corrupción en la Asamblea seguirá, solo que con nuevas caras.

    Ideas como acortar el período de los diputados permitiendo las elecciones de medio término cada dos años y medio en una asamblea monocameral o en la cámara baja en una bicameral. Cosas como establecer una Asamblea Bicameral, con la cámara superior formada por diputados nacionales, que se elija un tercio cada 4 años, para que no coincida con ninguna elección presidencial. La prohibición de partidas circuitales, la eliminación de los suplentes, las restricciones a la cantidad de personas que los diputados puedan nombrar tanto en monto como en los salarios. La eliminación de los privilegios fiscales. Es una inmoralidad que quienes deciden sobre establecer impuestos y cómo gastarlos, puedan eximirse de tener que pagarlos. Que quienes establecen delitos y penas por ley, hacen más difícil que se les investigue por estos delitos.

    Por ahora solo tres candidatos a presidente hablan de constituyente. Por ahora casi todos los candidatos a presidente hablan de reformas a la constitución. Por ahora se habla mucho del cómo reformar la Constitución, pero se habla poco de lo que queremos reformar. Y lo más lamentable es que de ese “no a la reelección”, los nuevos aspirantes a diputados, los llamados a sanear el sistema, tampoco hablan del tema. Lástima.