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  • De planes de trabajo, eslóganes y compromisos

    Hay un problema en los planes de trabajo. Por un lado está bueno para saber qué es lo aceptable e inaceptable en un candidato. Por ejemplo, el que lee el plan de trabajo del FAD sabe que éstos están muy cómodos con los controles de precios y salarios para todos y con los exprópiese, o sea, la imitación de Maduro. Y quienes han leído el plan de gobierno de Nito Cortizo saben que es un sensible plan centrista, tal vez demasiado predecible, reflejo de una candidatura que ha sido descrita por The Economist como bland and sensible (“sensata pero aburrida”).

    Blandón, como buen panameñista, presenta un buen plan de gastos, perdón, de gobierno, aunque no dice cómo lo va a financiar. Rómulo Roux tiene un programa de computadora europeo que permite identificar carencias y deseos por región electoral y segmento de población. Y presenta propuestas más o menos populistas de acuerdo con sus necesidades. “Es la economía estúpido” dijo James Carville. Y Rómulo Roux, aunque de una manera vaga y populista, es el único candidato que parece seguir esta máxima buscando la nostalgia de la bonanza de gasto y deuda del gobierno de Ricardo Martinelli con su eslogan “lo bueno vuelve”.

    Nito Cortizo, con “el buen gobierno”, apela a la experiencia del PRD para contrarrestar la mala imagen de sus diputados, pero no se centra en cómo el buen gobierno va a mejorar la situación económica de la gente; más bien garantiza que por lo menos no se va a seguir empeorando como ahora. Blandón, con su “cambio profundo” refleja la disyuntiva del Partido Panameñista, que sabe que han tenido un pésimo gobierno, así que prometen cambio, algo duro de creer cuando se es el candidato oficialista, y mucho más si va a ser profundo.

    Los independientes tienen un problema que los partidistas no; los candidatos de los partidos oficialistas pueden armar equipos de trabajo de la maquinaria de sus partidos para organizar sus campañas y armar planes de trabajo, que son como una especie de “camello”. Un camello es un caballo hecho por una comisión dice el refrán. Pero por lo menos sabemos mediante los planes de trabajo qué es lo que desearían los candidatos al llegar a gobernar y qué consideran inaceptable (o sea que no dicen).  Aunque todos sabemos que estos planes de trabajo, sobre todo mientras más largos sean nunca se cumplen. Son más bien trámites.

    Ricardo Lombana con su “otro camino” apela a los que están hastiados de la clase política actual, sobre todo la clase media educada. Y el que sea deliberadamente vago con sus planes de gobierno puede ser una estrategia. Busca como Boris Yeltsin y Donald Trump debilitar un sistema existente, más que suplantarlo por otro sistema. De esa manera permite que personas disímiles puedan proyectarse en su candidatura con comodidad, porque éstos quieren otro camino, aunque no saben cuál sea.

    Ana Matilde Gómez con su “un Panamá diferente” busca la misma clientela electoral que Lombana, con un plan de trabajo más detallado, producto de su mayor experiencia, pero a su vez más contraproducente porque permite que la gente disienta en más puntos concretos. Con Marco Ameglio el eslogan “la revolución independiente” falló un poco. Porque si bien resalta la rebeldía independiente al sistema de partidos, también es cierto que el candidato tiene una larga trayectoria partidista y no dice cuál es objetivo de esta revolución.

    Las políticas sobre eslóganes de campaña y sobre planes de trabajo tienen mucho que ver con el mercado electoral y estrategias de marketing de los candidatos. No es algo casual como se quiere ver.

    Ahora se inicia la veda, la otra semana veremos cuál fue el más acertado. Si una confirmación del sistema actual, aunque bajo amenaza de tener que hacer reformas con Nito Cortizo; una deriva populista de derecha con Rómulo Roux, o la victoria de un independiente que busca la ruptura del sistema como Ricardo Lombana. Y por supuesto, no podemos descontar la maquinaria del Panameñismo todavía, que puede lograr un tercer lugar con sus peores resultados desde el 2004.

    En un par de días lo sabremos.

     

  • España de nuevo invertebrada. Una oportunidad para Panamá

    Pasaron las elecciones y la coalición tácita de socialdemócratas del Partido Socialista Español, de los postcomunistas de Podemos y los partidos independentistas catalanes que dió el voto de censura a Rajoy, se mantiene. La derecha española sigue dividida entre cortejar al centro con Ciudadanos, o irse a los extremos de Vox. Esto ha hecho que la derecha española tradicional del Partido Popular colapse, hundida por un mar de corrupción y la falta de una ideología clara. Lo único que une a la derecha española ahora mismo es la cuestión catalana. O más bien, su negativa a reformar la constitución para que una región autónoma pueda hacer referendos unilaterales para declarar su independencia, ya que la derecha española sostiene que un divorcio es cosa de dos y un referéndum pro autonomía tiene que hacerse en todo el país y ganarse en todo el país. Es como si para separar a Panamá de Colombia hubiera que hacer y ganar un referéndum en Panamá y Colombia a la vez. O si para que Estonia se separe de la URSS hubiera de hacer un referéndum en toda la Unión Soviética. En otras palabras, un requisito imposible. ¿Se imagina a John Adams tratando de convencer al parlamento británico que apruebe la declaración de independencia de los Estados Unidos? La autodeterminación de los pueblos no funciona así, funciona cuando hay suficientes personas que piensan de una manera específica y deciden que son una nación que se merece un estado aparte y otras naciones los reconocen así.

    Una de las cosas que la derecha española no parece entender, ni los moderados de Ciudadanos, ni los radicales de Vox, es que el separatismo español puede tomar medidas radicales e incluso violentas como las de ETA por una sencilla razón: no tienen la piel en juego, saben que en el fondo no exponen a las sociedades a las que claman representar, las consecuencias reales de sus políticas separatistas. Como el tener a partidos burgueses moderados como el Partido Nacionalista Vasco o los herederos de Convergencia i Unió em Cataluña compartiendo país con izquierdas marxistas radicales, y quedando fuera de la Unión Europea, la OTAN y las estructuras atlánticas, porque dudamos que España y Francia estén muy felices con el divorcio. Una derecha española que se equivoca en el tema catalán y peor aún, una derecha española que se equivoca en su mejor carta de presentación, el tema económico.

    Porque los super keynesianos del PSOE y los neo marxistas de Podemos prometen una serie de exabruptos económicos que probablemente sometan a una España que apenas se recupera de la recesión económica, en el caos y el estancamiento perpetuo. Ante esto, las propuestas económicas de Ciudadanos, del Partido Popular y sorprendentemente de Vox, son las más sensatas. Pero como la sensatez no está de moda, partidos como Vox apuestan a combatir las estupideces económicas de la izquierda española con las estupideces sociales de un partido orgulloso de buscar cualquier causa políticamente incorrecta y clericalista, como su oposición radical a los derechos de las mujeres, gays,  el querer combatir las incoherencias fiscales del régimen de autonomía Español con un centralismo trasnochado. “Es la economía, estúpido”, dijo el gran James Carville; no se trata de probar quién es más estúpido.  El resultado es la victoria minoritaria del PSOE de Pedro Sánchez, que recuerda bastante a Zapatero en su estilo e ideas, la alternativa de o unirse a Ciudadanos en una coalición centrista, o irse con Podemos en una demencial coalición de izquierdas duras.

    Los empresarios españoles parecen querer una Coalición PSOE más Ciudadanos, pero ojo, Ciudadanos no lo desea, por un lado está el tema de las reformas a la Constitución para tocar el tema del separatismo catalán vía referéndum y por otro lado, está que Ciudadanos apuesta por el hundimiento del PSOE o una coalición PSOE-Podemos más los independentistas, para atrapar el centro político. El problema es que si ocurre algo malo durante el gobierno del PSOE, la maniobra está demasiado clara y es posible que la opinión pública le eche la culpa a Ciudadanos también.

    El PP se sigue hundiendo, y Vox, que tiene propuestas interesantes en lo económico, seguirá aislado en un extremo del espectro político mientras deje que sus propuestas antiinmigrantes, machistas, homofóbicas y centralistas ahoguen lo bueno que tengan que decir en el área económica.

    ¿Cómo nos influye esto a los panameños? Por un lado el PSOE es fiel creyente en el gravar para gastar y en las políticas fiscales de la OCDE, así que España en algún momento se podría sumar a las presiones contra Panamá, en lugar de ser moderada como durante los gobiernos del PP. Por otro lado las subidas de impuestos que una posible coalición PSOE-Podemos puede tratar, y la debilidad de los derechos de propiedad en España frente a las okupaciones e invasiones de viviendas, podría servir para que el gobierno Panameño entrante, atraiga inversiones españolas a Panamá, sobre todo de los emprendedores que huyen de un posible infierno fiscal español. Hay que estar pendientes.

  • Cómo repensar las off-shore y los start up… el ejemplo de Estonia.

    Panamá tiene una crisis, y el espectro del final de los off-shore y el negocio de sociedades y fundaciones está a la vista. Sin embargo hay una manera de salvarlo, que requiere que el gobierno entrante, porque ya no podemos esperar nada del saliente, se enfoque en tomar medidas, que literalmente reorganicen el negocio offshore en Panamá. Estas medidas deben estar sujetas a varios principios.

    Primero, Panamá no es un paraíso fiscal, las sociedades panameñas están sujetas a las mismas normas fiscales que las sociedades extranjeras. La competitividad fiscal ya no se puede basar solo en la privacidad debido a los acuerdos de intercambio de información automáticos sino a la sencillez y territorialidad de nuestro sistema fiscal. Por lo tanto, implantar una simplificación de los impuestos corporativos, de ser posible un Flat Tax bajo, menor al 15%, debe ser uno de los requisitos previos para que el sistema funcione, así como simplificar el pago de impuestos en la DGI para hacerlo fácil, rápido y vía electrónica. La principal razón para tener una sociedad panameña deberán ser los impuestos bajos y fáciles de entender y no por razones de privacidad que están bajo el ataque constante de la OCDE y de la Unión Europea. La idea fundamental es la de simplificar papeleo, permitiendo que se puedan hacer todos los trámites legales para abrir una compañía, incluyendo los fiscales de una sola vez. Los trámites deben ser los suficientemente sencillos para que cualquier persona los pueda hacer sin ayuda de un abogado o contador.

    Segundo. Salvar el sistema offshore implica repensar nuestras normas migratorias y laborales. Porque implícito a un sistema offshore al estilo de Estonia, está la idea de la residencia virtual y de la ciudadanía virtual. Estonia permite ser un residente virtual de Estonia y permite sacar una ciudadanía virtual con derecho a una carnet electrónico que es entregado en las embajadas, que tiene un chip criptográfico, que permite al usuario usar los servicios públicos y privados de Estonia y actúa como firma digital. Es la manera de identificarse ante toda la infraestructura informática de Estonia. El carnet permite operar una sociedad de Estonia a control remoto desde cualquier lugar del mundo. El mercado de Estonia está pensado para start ups, freelancers y nómadas. La idea es que la única vez que se requiera una presencia física de la persona es cuando se quiera sacar un estatus migratorio de residente permanente o abrir una cuenta bancaria, y esto último en ciertos casos. El trámite de residente permanente debe poder hacerse vía virtual mediante un formulario que se llena en un portal y que actúa de ventanilla única migratoria, policial y laboral antes de emitir el documento. Tras completada la solicitud y siendo investigado por la policía local, se debe indicar en qué Embajada se va a buscar el carnet con el chip.

    Tercero: Está claro que las empresas de residentes virtuales offshore van a pagar impuestos, cumplir con igualdad de condiciones en temas fiscales, migratorios, laborales que las empresas locales. La era de un enclave especial para las empresas extranjeras se tiene que terminar. La residencia virtual y el E Government permiten vender al país como un lugar donde simplificar trámites, más que un lugar desde donde eludir impuestos. Eso sí, Estonia por ejemplo solo cobra impuestos en Europa, y se está libre de pagar impuestos si se los reinvierte en su negocio. La idea es fomentar start up y capitalizarlos en Estonia.

    Esto es algo que Panamá debe ir pensando, en lugar de ser un lugar de tránsito de capitales convertirse en un lugar de destino permanente de capitales, un lugar donde la inversión extranjera directa sea para más cosas que logística o apalancar deudas.

  • La Asamblea que se nos viene

    Mientras miramos las carreras de caballos entre Nito, Rómulo, Lombana, Blandón, Ana Matilde, Saúl y Marco, y discutimos la veracidad de las encuestas o los 100 y uno simulacros de votación, o mientras el Tribunal Electoral decide si un detenido preventivamente puede correr para alcalde, nadie se fija en por quién vamos a votar en la Asamblea. Bueno, sí nos fijamos: en la última maleantería de los seguidores de Yaribel Abrego, quien estuvo a punto de ser vicepresidenta en la nómina de su partido, o en el cinismo de Benicio y otros de los diputados del PRD que hacen que la gente que pensaba votar por Nito los vea y se le pase, o en la telenovela de la Levy, entre otros; pero no pasa mucho más de la indignación en las redes sociales. La campaña del “no a la Reelección” se mantiene, pero no sabemos cuánto va a calar en un electorado panameño que detesta el clientelismo de otro, pero adora el clientelismo de su propio diputado. Puede ser que tengamos una Asamblea renovada, o puede ser que tengamos la misma Asamblea con pocas caras nuevas. Y nada nos garantiza de los diputados nuevos que no quieran seguir los corruptos y clientelistas pasos de los diputados anteriores. Total, si el sistema es corrupto, las personas van a tender a corromperse.

    Yo ni siquiera sé por quién voy a votar para diputado. Dos meses de campaña son muy pocos para aprender a conocer a los candidatos a presidente, pese a su exposición nacional. Son muchos menos para aprender a conocer a los candidatos a diputado. Decir “no a la reelección” es fácil. Total, ya se sabe por quién NO se va a votar, pero ¿qué pasa cuando se está en la mesa de votación y se tiene que decidir por cuál se va a votar’. Y lo peor, por ahora casi todos las promesas de campaña son de diputados y diputadas prometiendo que van a pasar leyes donde se gasta el dinero de otros, o sea, de los contribuyentes. Pero todos parecen ignorar el elefante en la sala…… ¿Qué van a hacer estos renovados aspirantes a diputados con la Asamblea si son electos? Porque éste es el verdadero problema.

    Por ahora pocos o ninguno han dicho que de ser electos promoverán reformas constitucionales y legales para reformar la actual Asamblea de Diputados. Pocos o ninguno. Y si estas reformas no se hacen, la corrupción en la Asamblea seguirá, solo que con nuevas caras.

    Ideas como acortar el período de los diputados permitiendo las elecciones de medio término cada dos años y medio en una asamblea monocameral o en la cámara baja en una bicameral. Cosas como establecer una Asamblea Bicameral, con la cámara superior formada por diputados nacionales, que se elija un tercio cada 4 años, para que no coincida con ninguna elección presidencial. La prohibición de partidas circuitales, la eliminación de los suplentes, las restricciones a la cantidad de personas que los diputados puedan nombrar tanto en monto como en los salarios. La eliminación de los privilegios fiscales. Es una inmoralidad que quienes deciden sobre establecer impuestos y cómo gastarlos, puedan eximirse de tener que pagarlos. Que quienes establecen delitos y penas por ley, hacen más difícil que se les investigue por estos delitos.

    Por ahora solo tres candidatos a presidente hablan de constituyente. Por ahora casi todos los candidatos a presidente hablan de reformas a la constitución. Por ahora se habla mucho del cómo reformar la Constitución, pero se habla poco de lo que queremos reformar. Y lo más lamentable es que de ese “no a la reelección”, los nuevos aspirantes a diputados, los llamados a sanear el sistema, tampoco hablan del tema. Lástima.

     

  • Un tema de momentos

    Dicen que en la política el panameño apuesta a ganador, como en una carrera de caballos. Quizás porque las diferencias ideológicas entre los partidos políticos que no sean los comunistas mesiánicos y sectarios del FAD son tan pequeñas, que los partidos y los candidatos son prácticamente intercambiables, y la única diferencia es la capacidad del candidato de pagarte cosas gratis en campaña o en darte algún puesto público en el Estado si gana. En otras palabras es una apuesta económica real, no un voto por convicciones, donde no es fácil distinguir quién tiene convicciones o no, y se vota al menos malo o al que me resuelva.

    Lo bueno es que parece que en esta elección el menos malo pero bien clientelista de los partidos políticos principales va ganando. Esto permite a los pocos panameños que detestamos el clientelismo pero al mismo tiempo estamos cansados de votar en contra de la permanencia en el poder del partido que nos ha robado los últimos cinco años, o sea de votar a favor de la alternancia en el poder, poder votar libremente por el candidato de nuestra elección aunque no vaya a ganar. Porque sabemos que por ahora el gobierno actual tiene pocas oportunidades de permanecer el poder aunque literalmente vendan a sus madres por un puñado de votos. Así que por primera vez se puede votar pensando no en esta elección sino en el futuro.

    Sorprendentemente hay un fenómeno similar al de la elección de 1994, cuando la candidatura de Rubén Blades galvanizó a la juventud. En esa instancia, los partidos tradicionales ganaron. El PRD que tiene el piso electoral más grande ganó en esa ocasión y es favorito para ganar de nuevo.  Papa Egoró no quedó en una posición comparable a los candidatos de los partidos tradicionales, pero quedó cercano a éste. Entonces Rubén Blades cometió el error de irse del país. Y su momento político se perdió para siempre.

    En esta elección puede pasar lo mismo. Que un candidato independiente quede en un respetable cuarto lugar o inclusive más arriba. El resultado será que tendrá que tomar una decisión, puede darse por satisfecho y una este resultado para pedir un puesto en el próximo gobierno, o bien puede aprovechar este momento político para tratar de consolidar a los votantes que depositaron sus esperanzas en él y formar un movimiento político que eventualmente se convierta en un partido político. Para esto requiere la toma de decisiones inmediatas porque la vida política como la vida en general se compone de momentos que no vuelven. Y para esto se requiere de tener alguna ideología que le dé algo de identidad.

    En un país donde todos los candidatos de partidos principales, con excepción del FAD y casi todos los candidatos independientes hablan casi lo mismo, y los candidatos han demostrado un temor a las autoridades eclesiásticas firmando casi todos el pacto por la familia, un pacto hecho expresamente para discriminar a las minorías sexuales, solo el candidato que logre tener una marca que lo diferencie, podrá lograr que su partido subsista; o si es independiente, lograr convertir los votos que saque en un caudal de votos para la próxima elección.

    Muy pronto veremos quién es el que tiene el momento político.

  • Brexit: qué pasará con el sector financiero y qué puede hacer Panamá

    Londres y Bruselas acaban de acordar una prórroga de tres meses con la que se pretende retrasar la fecha definitiva del Brexit. La salida de Reino Unido de la Unión Europea tendrá un impacto notable en la industria financiera del Viejo Continente. La City se convirtió en la capital bancaria e inversora de Europa gracias al big bang que experimentó en los años 80, pero buena parte de su ventaja competitiva se va a esfumar ante el divorcio entre las islas y el continente.

    Andrea Enria, encargado de la agencia de supervisión del Banco Central Europeo, ha reconocido que los planes de contingencia del sector financiero incluyen la transferencia de entre 1 y 1,5 billones de dólares a otras jurisdicciones. Dichos caudales volarían principalmente a otras capitales europeas como Frankfurt y Dublín. También se espera que aumente la actividad financiera en París, Milán o Madrid.

    El cálculo del BCE se mueve dentro de las estimaciones que también maneja la City e incluye activos financieros y efectivo de clientes que han depositado sus ahorros en las islas británicas, así como el traslado de la operativa de compra-venta de activos. En comparación con las cifras que se manejaban hace un trimestre, el monto de activos que va camino de salir a otros destinos ha crecido un 20%, de modo que la percepción de riesgo va en aumento, sobre todo a raíz de los continuos desacuerdos que se están produciendo en el Parlamento londinense.

    Con el Brexit no solo se producirá el traslado del capital financiero, sino que también se producirá una intensa salida de capital humano. Para ser precisos, se espera que 7.000 trabajadores del sector hagan las maletas y se trasladen a otras latitudes. A esta cifra hay que sumarle la salida de otros 3.000 financieros que ya se ha detectado en los últimos años. Hablamos, por tanto, de al menos 10.000 salidas.

    Como es evidente, esta pérdida de estos trabajadores acarrea una importante pérdida en términos de experiencia, visión estratégica, contactos, etc. El resultado es, por tanto, una clara pérdida de atractivo para la industria financiera de Londres. En adelante, hacer negocios o invertir en Europa implicará mirar a otras plazas, principalmente a Alemania e Irlanda, pero también a Francia, Italia o España.

    Citigroup ya opera a pleno rendimiento en Frankfurt, Bank of America ha invertido 400 millones de dólares en trasladar sus oficinas a París y Dublín, Barclays ha transferido 200.000 millones de dólares a su nueva división irlandesa, JP Morgan ya ha anunciado su intención de llevar trabajos de back office a Madrid… Se estima que el 40% de las 200 empresas más grandes de la City van a trasladar su actividad a otras latitudes europeas.

    La salida de estas entidades supone una merma notable para las arcas públicas, puesto que un trabajador medio de la City aporta anualmente 110.000 dólares a Hacienda, mediante impuestos directos e indirectos. El agujero en los presupuestos británicos rondaría los 1.000 millones de dólares solamente por las contribuciones individuales de estos trabajadores. A este monto habría que sumarle la caída de ingresos obtenidos por la operativa de las empresas financieras que han optado por recortar su actividad en Londres.

    Lo que está ocurriendo en las islas británicas pone de manifiesto distintas cuestiones que deben invitar a la reflexión a las autoridades de Panamá.

    – La seguridad jurídica es fundamental para establecer un centro financiero internacional de alto valor añadido. En cuanto Londres ha perdido la cobertura de Bruselas, las firmas del sector se han visto obligadas a reaccionar.

    – La entrada o salida de capital en Europa se va a diversificar. Lo mismo ocurrirá con su gestión. Por tanto, los centros financieros internacionales tienen que estar preparados para trabajar con un número creciente de socios preferentes, entre los que destacan Frankfurt y Dublín.

    – Las Islas del Canal ya han movido ficha para no quedarse fuera del mercado de capitales europeo. Firmando el protocolo AIFMD, estos pequeños centros financieros internacionales han conseguido cobertura regulatoria para seguir operando con la UE.

    – La caída de liquidez en los mercados de la City y la necesidad de recuperar el atractivo perdido invitarán a Londres a buscar alianzas estratégicas en otros mercados. Nueva York cubrirá el flanco norteamericano, Singapur y Hong Kong complementarán la vía asiática… y Panamá debería ser el complemento idóneo para el intercambio de capitales con América Latina.

    – Las relaciones comerciales son el complemento económico que acompaña los lazos financieros. Por tanto, un acuerdo que liberalice la compra-venta de bienes y servicios entre Reino Unido y Panamá puede generar un nuevo espacio de crecimiento una vez se produzca la materialización del Brexit.

  • Saltó la Liebre

    Nuestra Canciller ahora opina que Panamá debe seguir los ejemplos de Colombia, Chile y Costa Rica que se han incorporado a la OCDE. Según la canciller, estar en la OCDE mejoraría nuestra institucionalidad, como sin duda ha mejorado la de México, miembro fundador de la OCDE.

    La OCDE aparentemente tiene estándares institucionales y mediciones muy robustos, y que esto le serviría a Panamá, que se está quedando atrás en institucionalidad, pero que a alguna gente no le va a gustar, dice la canciller.

    Y tiene razón, yo soy uno de aquellos a los que no les gusta esa idea. Y como buen lobo tengo mis motivos. La idea que la OCDE está dando prioridad en sus actuaciones internacionales a la “competencia fiscal perjudicial”, sobre temas como la educación, o la justicia y otros temas institucionales, deja en claro una cosa. La OCDE es más o menos lo mismo que la Unión Europea post Euro. Dicen las malas lenguas que la Unión Europea es un club alemán. O sea que el manejo de la política monetaria y fiscal de la Unión Europea tiene como objeto defender más que nada los intereses alemanes. El Euro evita que los estados usen la moneda propia con fines proteccionistas y hace barato comprar productos alemanes para quien tiene Euros. La política fiscal y regulatoria de la Unión Europea tiene como función principal defender el Estado del Bienestar Alemán asegurándose que no puedan surgir competidores de las industrias alemanas que sostienen el estado del bienestar con sus impuestos en otros países. La Unión Europea busca ahora estos start ups en el este o sur de Europa en la cuna.

    La OCDE actúa de manera similar, pero a nivel internacional. Mantiene la división del trabajo como está. Los países ricos acaparan las inversiones y los países pobres solo seguirán exportando materias primas. Cuando hablamos de competencia fiscal perjudicial, estamos hablando de evitar que los inversionistas de países desarrollados con impuestos altos no puedan escapar a países subdesarrollados con impuestos bajos. Al final, tras el discurso bonito y lindo de anticorrupción e institucionalidad, queda sólo esto. Sino pregúntenles a los mejicanos, fundadores de la OCDE, qué tan institucionales y libres de corrupción se encuentran. Pero que están cogidos por la burocracia, están.

    Otro argumento para que Panamá entre en la OCDE es que al final siempre nos aplican las regulaciones aunque no seamos miembros; por lo menos si estamos sentados a la mesa de la OCDE, podemos discutir las regulaciones antes que nos las apliquen, al estilo de la membresía del Reino Unido en la Unión Europea, según Yes Prime Minister. Que el Reino Unido se unió a la Unión Europea para luchar desde adentro contra ésta. Bueno, ya sabemos que al final no les funcionó y se han tenido que ir como sea de la misma. Panamá en la OCDE sería un disidente entre un mar de creyentes. Además, ser disidentes requeriría un gobierno de Panamá que tenga ideas claras sobre qué quiere hacer para el país y pueda disentir con las propuestas de los demás miembros de la OCDE de manera  firme y sustentada, algo que Panamá no ha hecho, por lo menos durante la actual Cancillería.

    Y no es la única manera de hacer sentir nuestra voz. Otro método es asociarse con los países no miembros de la OCDE a los cuales les han querido aplicar normas de la OCDE sin ser miembros. Y plantear una estrategia diplomática común que debe incluir usar los instrumentos de derecho internacional, sobre todo cuando buscan aplicarle a países miembros normas que los propios países miembros no se aplican a sí mismos en una jugada proteccionista. Eso es algo que el actual gobierno nunca quiso hacer. Bajarse los pantalones con la OCDE y, de ser posible, ser miembro putativo de la organización, parece que siempre fue la política no manifiesta del actual gobierno. Me alegro que al final lo digan.

    Y me alegro que ya no les quede tiempo para meternos en la OCDE.

  • ¿Entienden los periodistas qué es un debate?

    El formato de “debate” ya cansa. Digo, seamos honestos, no son debates, son paneles donde se le da a cada candidato un tiempo para criticar sus ideas. Y meter el clásico comercial “vota por mí” o “fulano no hizo nada cuando tuvo la oportunidad”. Punto, no es nada mas que esto. Por favor, no lo llamemos debate.

    Los periodistas que hacen las preguntas simplemente no están a la altura para hacer preguntas profundas. Y el formato no se presta para que los candidatos discutan las ideas o propuestas de los otros candidatos. Un debate debe ser una modo no solo de exponer ideas distintas entre dos o mas personas. Pero el formato varía. Por ejemplo en el caso de un debate tipo Karl Popper las personas podrían exponer sus argumentos sobre el tema sin interrupción, luego exponen sus contra argumentos a los que luego permiten que varios interlocutores distintos al moderador, hagan preguntas, y que los participantes puedan hacerse preguntas y contra argumentaciones al respecto. Este es el mejor tipo de debate sobre temas políticos.

    El moderador modera, y solo hace la primera pregunta para organizar los temas del debate, las demás preguntas las hacen otras personas y quienes debaten. Un buen debate no sólo nos permite conocer las ideas de quienes debaten, sino su personalidad, capacidades intelectuales, y madurez emocional.

    El debate actual ya ha demostrado ciertas cosas. La primera es que Maribel Gordón demuestra que los intelectuales de izquierda tienen todavía la capacidad de dominar el discurso político, porque la mayoría de sus opositores no tienen la capacidad intelectual ni valor moral para rebatirlo. Que Blandón efectivamente parece avergonzado de ser el candidato panameñista y Rómulo Roux el del Cambio Democrático. Que Nito juega a no perder más que a ganar y que la cautela parece ser el rasgo dominante de su personalidad. Que Ana Matilde, Lombana y Ameglio demuestran el problema de las candidaturas independientes para presidente, la ausencia de un staff con experiencia en atender los problemas del país fuera del argumento de “no somos los corruptos de siempre”. Que Saul Mendez seguirá con el mismo librito ideológico de siempre, o sea, ser Maduro volumen dos.

    Si hubieran seguido el consejo de hacer un Bingo, bueno el bingo se hubiera llenado. Digo, controlar las importaciones, cerrar AUPSA, revisar los Tratados de Libre Comercio (con el Donald de presidente de los USA, cómo no!), dar estatus constitucional al proteccionismo (adiós OMC), eliminar monopolios y oligopolios, sin dar pistas de cómo la ley proteccionista que ellos defienden, de hecho los fortalecería, igual que los controles de precios que algunos defienden. Ameglio prometió mas BDA y Banco Nacional.. o sea préstamos políticos.

    El tema es que ni los que preguntan, ni los que responden ven el gran elefante en el salón. El consumidor. Porque pareciera que elegimos políticos para que apoyen a los productores agropecuarios. No para que los consumidores panameños tengan comida sana y barata que no es lo mismo ni se escribe igual. Estas son las preguntas que ayer no se hicieron correctamente.

    Porque hay dos países donde se ha pasado, por las buenas o por las malas, a un modelo agrario exportador tras haber visto cómo el modelo anterior, de substitución de importaciones a modelos de exportación competitivo que añaden valor a la economía nacional. Por las malas fue el Chile del dictador Augusto Pinochet. Por las buenas fue la Nueva Zelanda en dos gobiernos distintos de partidos opuestos, usando el método de consensos y políticas de Estado.

    Sueño que algún día en el tema del agro, Panamá pueda ser Nueva Zelanda. Pero para eso necesitamos intelectuales y académicos, que a diferencia de Maribel Gordón, no tengan como benchmarking la Venezuela de Nicolás Maduro, o políticos que no tengan como norte la España de Felipe II. Personas que se atrevan a poner las ideas en el debate y políticos que se atrevan construir consensos para llevarlos a cabo. Y por favor, periodistas que se atrevan a hacer las preguntas correctas y fomentar el debate en serio. Todo esto ha faltado en los debates de esta semana.

  • El Bingo electoral

    Ayer fue el debate/panel de los vicepresidentes y salvo la ausencia del candidato Casis, no hay nada nuevo sobre el sol. O sobre las luces LED.  Los candidatos dijeron y repitieron lugares comunes, evadieron e hicieron campaña.

    Para el próximo debate propongo hacer un Bingo y juego de borrachos. Por cada lugar común que diga un candidato se tomará un trago y se pondrá una ficha en el Bingo. El primero que llena el Bingo se gana una Botella de agua. Para que los evangélicos puedan participar.

    En el Bingo propongo una serie de palabras y expresiones. Estos serán los campos:

    • Yo apoyo a la familia tradicional
    • Auto sostenible
    • Fomentar las exportaciones.
    • Consumir el producto nacional
    • Apostar por la juventud
    • Apostar por la educación
    • Parar las importaciones
    • En mi gobierno X será gratis (o subsidiado por el Estado)
    • Hay una mala distribución de la riqueza
    • Hay que eliminar AUPSA
    • Tecnificar el agro
    • Tienen al productor abandonado
    • En mi gobierno la cosa será diferente
    • No voy a privatizar X cosa
    • El matrimonio es entre un hombre y una mujer
    • Yo voy a parar la corrupción
    • El presupuesto alcanzaría de no ser por la corrupción
    • Para salvar la Caja del Seguro Social voy a hacer que todos paguen sus cuotas a tiempo

    Por cada vez que un candidato diga algo así, se pone una ficha en el bingo y se toma un trago.

    Creo que es la única manera de hacer unas elecciones, que pueden ser cruciales para el futuro de país, entretenidas. Porque por ahora, salvo predeciblemente los candidatos del FAD, los demás candidatos parecen decir lo mismo. Solo a Nito Cortizo y a Carrizo se lo justifico porque son los que van a la delantera y tienen que cuidar su ventaja, así que tienen que cuidarse de no cometer errores. Lo que no se entiende es cómo los demás candidatos, los cuales deben ver como ganan votos, son tan conservadores y aburridos que solo compiten por decir los mismos lugares comunes. Todo como si el país pudiera darse el lujo de esperar.

    Por lo menos con el bingo que propongo nos podemos librar del aburrimiento en estas elecciones.

  • Los Panama Papers y el bloqueo económico

    Después de la infame filtración de los Panama Papers, ha sido mucho más difícil para las compañías panameñas llevar a cabo negocios internacionales. Mi visión de este problema es desde el punto de vista de alguien que hace negocios en todo el mundo habiendo comenzado mis primeras empresas en Eslovaquia (parte de la Unión Europea).

    Esta burocracia económica y bloqueo no comenzó en Panamá, sino en Suiza. El Servicio de Impuestos Internos de los Estados Unidos se dio cuenta de que una gran cantidad de dinero terminaba en cuentas en bancos suizos. Después de algunas presiones, introdujeron el FATCA, que es una regulación extraterritorial, que se propaga como un virus a través del efecto de red de los bancos.  Así es como funciona: si usted es una institución financiera estadounidense, debe cumplirla, porque es una ley. Si usted como institución coopera con otra institución bancaria (por ejemplo, a través de una relación bancaria con un banco intermediario), esta otra institución bancaria también tiene que cumplirla. Por lo tanto, si quieres estar en la red, tienes que cumplir (o la alternativa sería una deducción fija del 30% de todas las transferencias de los bancos que no cumplan).

    Lo que es interesante acerca de FATCA es no solo cuán proactivos son los reguladores estadounidenses y cómo son capaces de utilizar los efectos de la red para regular el sistema financiero de todo el mundo, sino también la facilidad con la que transfirieron toda la responsabilidad de su recaudación de impuestos a las instituciones financieras. Con FATCA, todo el secreto bancario ha desaparecido, todos los bancos quieren ahora conocer a los propietarios, a los beneficiarios finales, no hay cuentas numeradas.

    Inspirados en el FATCA, otros países inventaron algo similar, llamado CRS de la OCDE. Que no haya confusión, casi todos los países importantes firmaron el CRS, con la notable excepción de los Estados Unidos. Ahora todos los países obtienen reportes de información financiera privada de sus residentes fiscales.

    Lamentablemente, FATCA y CRS no son las únicas normas. Estar en la red no significa que las transferencias deban funcionar. Para que ello ocurra, hay otra alerta que cumplir: el lavado de dinero. FATCA y CRS, se aseguran de que las víctimas de los infiernos fiscales no tengan dinero anónimo en los llamados paraísos fiscales. Pero, ¿qué pasa con los malvados carteles de la droga que limpian el dinero usando varios esquemas? Pues bien, la mayoría de ellos reciben ayuda de bancos, pero no de bancos en paraísos fiscales, sino de bancos como Deutsche Bank o el Citi.

    Mientras tanto, hacer negocios internacionales en Panamá se está volviendo cada vez más difícil. Abrir una cuenta bancaria para un individuo o una empresa es un proceso difícil y burocrático, enviar dinero al extranjero es aún más difícil. Ha habido casos de envío de menos de $1000 al extranjero que han sido bloqueados debido a la sospecha de lavado de dinero. ¿En serio? ¿1000 dólares es blanqueo de dinero? Aparentemente, sí.

    Hablando con un amigo, que es director ejecutivo de una institución financiera europea, me dijo que cuando decidió solicitar ese trabajo, no tenía idea de que » iba a dirigir una estación de policía». Mi banquero, en el banco donde tengo mi dinero, dijo que tienen cinco veces más gerentes de cumplimiento que personas que realmente hacen lo que el banco debería hacer: ayudar a mi dinero a trabajar para mí y crear ingresos.

    Uno de los acontecimientos recientes es que la UE quiere añadir a Panamá a la lista negra de países con ‘dinero sucio’. Todo ello a pesar de que la UE considera a Panamá un país cooperante y de que Panamá ha firmado todos los tratados de la OCDE contra la evasión fiscal. Lo que esto significa: que todo el mundo considera a Panamá como una jurisdicción amigable, pero el dinero que toca el sistema bancario panameño es etiquetado, investigado y bloqueado como si fuera enviado directamente desde los cárteles de la droga.

    ¿Ayudará? Por supuesto que no. Los bancos del mundo estarán encantados de lavar dinero por una cuota, lo han estado haciendo durante años. Sólo se tiene que pagar a los bancos adecuados en los países adecuados una comisión porcentual por este servicio. En serio, sólo busque en Google los casos de lavado de dinero en el mundo, y verá que no son los bancos panameños los que ayudan a las empresas a lavar dinero. Los dueños de algo que la OCDE llama ‘dinero sucio’ estarían locos si utilizaran los bancos panameños, cuando incluso una transacción de $1000 desde Panamá es considerada sospechosa y merece una larga investigación.

    También tenemos el tema de las criptomonedas, al cual me referiré en el próximo artículo.