Etiqueta: Panama

  • ¿Entienden los periodistas qué es un debate?

    El formato de “debate” ya cansa. Digo, seamos honestos, no son debates, son paneles donde se le da a cada candidato un tiempo para criticar sus ideas. Y meter el clásico comercial “vota por mí” o “fulano no hizo nada cuando tuvo la oportunidad”. Punto, no es nada mas que esto. Por favor, no lo llamemos debate.

    Los periodistas que hacen las preguntas simplemente no están a la altura para hacer preguntas profundas. Y el formato no se presta para que los candidatos discutan las ideas o propuestas de los otros candidatos. Un debate debe ser una modo no solo de exponer ideas distintas entre dos o mas personas. Pero el formato varía. Por ejemplo en el caso de un debate tipo Karl Popper las personas podrían exponer sus argumentos sobre el tema sin interrupción, luego exponen sus contra argumentos a los que luego permiten que varios interlocutores distintos al moderador, hagan preguntas, y que los participantes puedan hacerse preguntas y contra argumentaciones al respecto. Este es el mejor tipo de debate sobre temas políticos.

    El moderador modera, y solo hace la primera pregunta para organizar los temas del debate, las demás preguntas las hacen otras personas y quienes debaten. Un buen debate no sólo nos permite conocer las ideas de quienes debaten, sino su personalidad, capacidades intelectuales, y madurez emocional.

    El debate actual ya ha demostrado ciertas cosas. La primera es que Maribel Gordón demuestra que los intelectuales de izquierda tienen todavía la capacidad de dominar el discurso político, porque la mayoría de sus opositores no tienen la capacidad intelectual ni valor moral para rebatirlo. Que Blandón efectivamente parece avergonzado de ser el candidato panameñista y Rómulo Roux el del Cambio Democrático. Que Nito juega a no perder más que a ganar y que la cautela parece ser el rasgo dominante de su personalidad. Que Ana Matilde, Lombana y Ameglio demuestran el problema de las candidaturas independientes para presidente, la ausencia de un staff con experiencia en atender los problemas del país fuera del argumento de “no somos los corruptos de siempre”. Que Saul Mendez seguirá con el mismo librito ideológico de siempre, o sea, ser Maduro volumen dos.

    Si hubieran seguido el consejo de hacer un Bingo, bueno el bingo se hubiera llenado. Digo, controlar las importaciones, cerrar AUPSA, revisar los Tratados de Libre Comercio (con el Donald de presidente de los USA, cómo no!), dar estatus constitucional al proteccionismo (adiós OMC), eliminar monopolios y oligopolios, sin dar pistas de cómo la ley proteccionista que ellos defienden, de hecho los fortalecería, igual que los controles de precios que algunos defienden. Ameglio prometió mas BDA y Banco Nacional.. o sea préstamos políticos.

    El tema es que ni los que preguntan, ni los que responden ven el gran elefante en el salón. El consumidor. Porque pareciera que elegimos políticos para que apoyen a los productores agropecuarios. No para que los consumidores panameños tengan comida sana y barata que no es lo mismo ni se escribe igual. Estas son las preguntas que ayer no se hicieron correctamente.

    Porque hay dos países donde se ha pasado, por las buenas o por las malas, a un modelo agrario exportador tras haber visto cómo el modelo anterior, de substitución de importaciones a modelos de exportación competitivo que añaden valor a la economía nacional. Por las malas fue el Chile del dictador Augusto Pinochet. Por las buenas fue la Nueva Zelanda en dos gobiernos distintos de partidos opuestos, usando el método de consensos y políticas de Estado.

    Sueño que algún día en el tema del agro, Panamá pueda ser Nueva Zelanda. Pero para eso necesitamos intelectuales y académicos, que a diferencia de Maribel Gordón, no tengan como benchmarking la Venezuela de Nicolás Maduro, o políticos que no tengan como norte la España de Felipe II. Personas que se atrevan a poner las ideas en el debate y políticos que se atrevan construir consensos para llevarlos a cabo. Y por favor, periodistas que se atrevan a hacer las preguntas correctas y fomentar el debate en serio. Todo esto ha faltado en los debates de esta semana.

  • El Bingo electoral

    Ayer fue el debate/panel de los vicepresidentes y salvo la ausencia del candidato Casis, no hay nada nuevo sobre el sol. O sobre las luces LED.  Los candidatos dijeron y repitieron lugares comunes, evadieron e hicieron campaña.

    Para el próximo debate propongo hacer un Bingo y juego de borrachos. Por cada lugar común que diga un candidato se tomará un trago y se pondrá una ficha en el Bingo. El primero que llena el Bingo se gana una Botella de agua. Para que los evangélicos puedan participar.

    En el Bingo propongo una serie de palabras y expresiones. Estos serán los campos:

    • Yo apoyo a la familia tradicional
    • Auto sostenible
    • Fomentar las exportaciones.
    • Consumir el producto nacional
    • Apostar por la juventud
    • Apostar por la educación
    • Parar las importaciones
    • En mi gobierno X será gratis (o subsidiado por el Estado)
    • Hay una mala distribución de la riqueza
    • Hay que eliminar AUPSA
    • Tecnificar el agro
    • Tienen al productor abandonado
    • En mi gobierno la cosa será diferente
    • No voy a privatizar X cosa
    • El matrimonio es entre un hombre y una mujer
    • Yo voy a parar la corrupción
    • El presupuesto alcanzaría de no ser por la corrupción
    • Para salvar la Caja del Seguro Social voy a hacer que todos paguen sus cuotas a tiempo

    Por cada vez que un candidato diga algo así, se pone una ficha en el bingo y se toma un trago.

    Creo que es la única manera de hacer unas elecciones, que pueden ser cruciales para el futuro de país, entretenidas. Porque por ahora, salvo predeciblemente los candidatos del FAD, los demás candidatos parecen decir lo mismo. Solo a Nito Cortizo y a Carrizo se lo justifico porque son los que van a la delantera y tienen que cuidar su ventaja, así que tienen que cuidarse de no cometer errores. Lo que no se entiende es cómo los demás candidatos, los cuales deben ver como ganan votos, son tan conservadores y aburridos que solo compiten por decir los mismos lugares comunes. Todo como si el país pudiera darse el lujo de esperar.

    Por lo menos con el bingo que propongo nos podemos librar del aburrimiento en estas elecciones.

  • Los Panama Papers y el bloqueo económico

    Después de la infame filtración de los Panama Papers, ha sido mucho más difícil para las compañías panameñas llevar a cabo negocios internacionales. Mi visión de este problema es desde el punto de vista de alguien que hace negocios en todo el mundo habiendo comenzado mis primeras empresas en Eslovaquia (parte de la Unión Europea).

    Esta burocracia económica y bloqueo no comenzó en Panamá, sino en Suiza. El Servicio de Impuestos Internos de los Estados Unidos se dio cuenta de que una gran cantidad de dinero terminaba en cuentas en bancos suizos. Después de algunas presiones, introdujeron el FATCA, que es una regulación extraterritorial, que se propaga como un virus a través del efecto de red de los bancos.  Así es como funciona: si usted es una institución financiera estadounidense, debe cumplirla, porque es una ley. Si usted como institución coopera con otra institución bancaria (por ejemplo, a través de una relación bancaria con un banco intermediario), esta otra institución bancaria también tiene que cumplirla. Por lo tanto, si quieres estar en la red, tienes que cumplir (o la alternativa sería una deducción fija del 30% de todas las transferencias de los bancos que no cumplan).

    Lo que es interesante acerca de FATCA es no solo cuán proactivos son los reguladores estadounidenses y cómo son capaces de utilizar los efectos de la red para regular el sistema financiero de todo el mundo, sino también la facilidad con la que transfirieron toda la responsabilidad de su recaudación de impuestos a las instituciones financieras. Con FATCA, todo el secreto bancario ha desaparecido, todos los bancos quieren ahora conocer a los propietarios, a los beneficiarios finales, no hay cuentas numeradas.

    Inspirados en el FATCA, otros países inventaron algo similar, llamado CRS de la OCDE. Que no haya confusión, casi todos los países importantes firmaron el CRS, con la notable excepción de los Estados Unidos. Ahora todos los países obtienen reportes de información financiera privada de sus residentes fiscales.

    Lamentablemente, FATCA y CRS no son las únicas normas. Estar en la red no significa que las transferencias deban funcionar. Para que ello ocurra, hay otra alerta que cumplir: el lavado de dinero. FATCA y CRS, se aseguran de que las víctimas de los infiernos fiscales no tengan dinero anónimo en los llamados paraísos fiscales. Pero, ¿qué pasa con los malvados carteles de la droga que limpian el dinero usando varios esquemas? Pues bien, la mayoría de ellos reciben ayuda de bancos, pero no de bancos en paraísos fiscales, sino de bancos como Deutsche Bank o el Citi.

    Mientras tanto, hacer negocios internacionales en Panamá se está volviendo cada vez más difícil. Abrir una cuenta bancaria para un individuo o una empresa es un proceso difícil y burocrático, enviar dinero al extranjero es aún más difícil. Ha habido casos de envío de menos de $1000 al extranjero que han sido bloqueados debido a la sospecha de lavado de dinero. ¿En serio? ¿1000 dólares es blanqueo de dinero? Aparentemente, sí.

    Hablando con un amigo, que es director ejecutivo de una institución financiera europea, me dijo que cuando decidió solicitar ese trabajo, no tenía idea de que » iba a dirigir una estación de policía». Mi banquero, en el banco donde tengo mi dinero, dijo que tienen cinco veces más gerentes de cumplimiento que personas que realmente hacen lo que el banco debería hacer: ayudar a mi dinero a trabajar para mí y crear ingresos.

    Uno de los acontecimientos recientes es que la UE quiere añadir a Panamá a la lista negra de países con ‘dinero sucio’. Todo ello a pesar de que la UE considera a Panamá un país cooperante y de que Panamá ha firmado todos los tratados de la OCDE contra la evasión fiscal. Lo que esto significa: que todo el mundo considera a Panamá como una jurisdicción amigable, pero el dinero que toca el sistema bancario panameño es etiquetado, investigado y bloqueado como si fuera enviado directamente desde los cárteles de la droga.

    ¿Ayudará? Por supuesto que no. Los bancos del mundo estarán encantados de lavar dinero por una cuota, lo han estado haciendo durante años. Sólo se tiene que pagar a los bancos adecuados en los países adecuados una comisión porcentual por este servicio. En serio, sólo busque en Google los casos de lavado de dinero en el mundo, y verá que no son los bancos panameños los que ayudan a las empresas a lavar dinero. Los dueños de algo que la OCDE llama ‘dinero sucio’ estarían locos si utilizaran los bancos panameños, cuando incluso una transacción de $1000 desde Panamá es considerada sospechosa y merece una larga investigación.

    También tenemos el tema de las criptomonedas, al cual me referiré en el próximo artículo.

  • Preguntas que los periodistas (y el público) deberían hacerles a los políticos.

    Ya que el panel, porque no fue un debate verdadero, no hizo ciertas preguntas deberíamos proponer las nuestras. En varios ejes. Preguntas que eviten que los políticos, que no sean del FAD, den las mismas respuestas de cajón. Porque estas elecciones se ven soporíferas.

    Vemos los ejes y empecemos con las funciones esenciales de un Estado que se precie de serlo, seguridad y justicia.

    1. ¿Qué piensa hacer con la seguridad ciudadana aparte de prometer que va a aumentar el pie de fuerza de la policía o comprar nuevos equipos, que son las promesas cajoneras?
    2. ¿Qué medidas va a tomar para asegurar que el Ministerio de Seguridad sea la cadena de mando entre un presidente democráticamente electo y la fuerza pública y no el vocero de la fuerza pública en el gabinete?
    3. ¿Qué medida va a tomar para evitar que los altos mandos de la policía no se metan en asuntos más allá del tema de la seguridad?
    4. ¿Qué medidas va a tomar para incrementar la participación ciudadana en el tema de la seguridad?
    5. Qué va a hacer respecto a la veda total a la importación de armas para deporte, defensa personal o caza a Panamá que se implantó en el 2011?
    6. ¿Qué se piensa hacer con respecto a las pandillas? ¿Seguirá el programa barrios seguros?
    7. ¿Qué opina de cómo está funcionando el sistema penal acusatorio?
    8. ¿Qué piensa hacer respecto al presupuesto del Órgano Judicial y el Ministerio Público, seguirán siendo comparativamente inferiores al del Ministerio de la Presidencia o la Asamblea Nacional?
    9. ¿Tiene pensado proponer alguna reforma constitucional a la manera de cómo son electos los magistrados de la Corte Suprema de Justicia?
    10. ¿Opina que la actual procuradora está haciendo un buen papel o si pudiera propondría una persona distinta para el cargo?

    Economía Nacional. «Es la economía, estúpido» es la frase de James Carville. La economía se ha venido desacelerando, sin menos crecimiento hay menos dinero para pagar impuestos y cuotas del Seguro Social. La OCDE ha impulsado una serie de reformas que han afectado la competitividad de nuestra plataforma de servicios; ante esto qué piensa hacer para:

    1. ¿Reactivar la economía sin aumentar la deuda pública?
    2. ¿Recortar la deuda pública?
    3. ¿Enfrentar las presiones de la OCDE más allá el mero cumplimiento, que va a hacer? ¿Piensa usted tomar medidas para compensar los negocios perdidos para Panamá? ¿Tiene alguna estrategia de negociación común con otros países en nuestra misma situación?
    4. ¿Qué piensa hacer con la enorme planilla pública?
    5. ¿Qué piensa hacer con los subsidios?
    6. ¿Qué piensa hacer con los impuestos ahora que otros países los están bajando para ser más competitivos?
    7. ¿Cree que la corrupción es una causa de los problemas económicos de Panamá o un síntoma?
    8. ¿Qué piensa hacer para controlar la corrupción?
    9. ¿Qué piensa del actual Código de Trabajo, cree que son necesarias reformas al mismo?
    10. ¿Qué va a hacer con el déficit actuarial de la Caja del Seguro Social?
    11. ¿Qué piensa hacer con el control de precios?

    Nótese que no hemos hablado del agro, ni del sistema de salud ni la educación. Estos temas importan pero son temas de políticas públicas que no se pueden llevar bien a cabo si no hay seguridad y si la economía no marcha bien. Porque para mejorar el agro o reformar el sistema de salud o el sistema educativo, se necesita dinero, y el dinero lo produce una economía sana con seguridad física y jurídica.

    Mejorar el agro, la educación y la salud requiere de políticas públicas a largo plazo, que suelen ser políticas de estado, desgraciadamente, salvo en tener una buena infraestructura vial, no pareciera que existen los consensos a largo plazo para tener políticas de salud, educativas y agropecuarias que no cambien cada 5 años con cada gobierno. Y por ahora nadie parece prometer al agro nada más que más subsidios y más protecciones, o nadie habla de cambios profundos en el tema de salud o educación que no sean tirarle más dinero a lo que existe con la intención de que este cambie radicalmente. Así que curiosamente en las preguntas que planteo no incluyo estos temas, porque salvo el FAD que no teme ser demencial en sus propuestas, existe en los demás candidatos el consenso de responder a lo seguro hablando mucho y sin decir nada nuevo.

    Por lo que vemos, vamos hacia una campaña aburrida, donde ni siquiera los que están detrás de las encuestas quieren arriesgar algo. Así que hagámosles preguntas más duras, en lo económico y en el tema de la seguridad y la justicia, a ver si por lo menos arriesgan algo o van a seguir hablando como si estuvieran en una sustentación de tesis las semanas que nos quedan.

    Panamá ha tenido desde los 2010 dos gobiernos funestos, uno que hacía que todo se moviera a punta deuda pública sin importarle la institucionalidad, y otro que se dedicó a entregar letrinas, cortar cintas y firmar todo lo que le pusieran enfrente aunque entregara al país. No podemos permitirnos que el país pierda 5 años más.

    Necesitamos candidatos que den respuestas sinceras a las preguntas que aquí formulamos. Por ahora no las tenemos.

  • Panamá después de Maduro


    Unos turistas me preguntaban por qué las prostitutas en Panamá son colombianas, venezolanas y cubanas. La respuesta es sencilla. Son países con mujeres atractivas que han cometido serios errores históricos en su economía. Y Panamá ha sabido aprovecharse de ello, y no solo en el mundo de la prostitución. Los errores de las dirigencias de Colombia y Venezuela han sido la ganancia de Panamá. Maduro puede que se vaya, en un mes, en un año, o en 10 pero tarde o temprano se va. Y no sabemos el escenario que puede ser una Venezuela post maduro. Puede ser tipo Rumania, donde el Chavismo y los militares controlan el Estado, aunque dejando que la oposición pueda compartir el poder; puede ser como Irak, el gobierno totalmente en manos de la oposición y los remanentes del chavismo en la guerrilla. O peor, tipo Libia, en la cual el país queda en manos de facciones armadas por un buen rato.

    El problema es que aunque no nos guste y lo neguemos, Panamá se ha beneficiado enormemente de los errores del chavismo tardío y del madurismo.

    Dependiendo qué pase en la Venezuela post Maduro y cuánto dure el período de transición, en algún momento la comunidad venezolana que vive en Panamá va a querer regresar a su país. Algunos lo harán inmediatamente, otros de manera gradual, dependiendo de cómo sea la Venezuela post Maduro. Muchas personas piensan que los venezolanos son inmigrantes y que no van a regresar, pero ellos son más bien exiliados y refugiados, eso explica sus problemas de adaptación, y es muy probable que solo aquellos que tengan negocios muy prósperos en Panamá no quieran regresar a su tierra.

    Este regreso gradual de los venezolanos a su tierra va a tener un efecto en la economía panameña. Los panameños nos hemos creado una reputación de xenofóbicos y legalmente a los venezolanos que tienen hijos en Panamá, se les cierran muchas puertas en las carreras profesionales, muchos de ellos ya están en edad universitaria, sus opciones son nacionalizarse o irse a un tercer país. Probablemente muchos decidan regresar a su país. Otros profesionales venezolanos están subempleados, odontólogas trabajando de vendedoras, abogados manejando restaurantes, contadoras de meseras y el proteccionismo laboral del panameño, del que el gobierno Panameñista es fiel defensor, hace duro que esos profesionales puedan desempeñar las carreras para las cuales se prepararon, así que la opción va a ser nacionalizarse o regresar a su país tarde o temprano. Si esta opción está abierta lo van a hacer.

    Hasta los empresarios venezolanos exitosos saben que Venezuela tiene un mercado potencial mucho más grande que el panameño. Así que muchos regresarán a su país o vivirán a caballo entre Panamá y Venezuela.

    Ahora bien, ¿qué efecto puede tener esto con respecto a la economía Panameña? Veamos.

    1. El mercado inmobiliario se va a deprimir más.

    La sobre oferta de los últimos años, la subida de las tasas de intereses hipotecarios, de por sí hacen que los precios de las viviendas caigan, y se vendan menos. Los precios de las viviendas deben bajar. Si muchos venezolanos quieren regresar a su país, probablemente vendan sus viviendas con pérdidas pero que igual les permiten comprar bienes en la deprimida Venezuela a bajo costo. Esto va a poner muchas viviendas a bajo costo en el mercado. Quien posea a ahorros se va beneficiar enormemente, pero está claro que la sobre oferta de viviendas va a hacer que los precios caigan y va a bajar la industria de la construcción de nuevas viviendas destinadas a grupos altos o medios. Lo mismo le va a suceder a los alquileres de habitaciones o cuartos o de locales comerciales.

    1. Las escuelas privadas van a sufrir.

    Muchas escuelas y universidades privadas estaban en rojo, y la emigración venezolana permitió que sus hijos sacaran del rojo a estas escuelas y universidades, las cuales poco a poco pueden volver al rojo si no encuentran nuevos clientes.

    1. Los depósitos se van a retirar.

    Poco a poco el dinero de muchos depósitos bancarios regresará a Venezuela. El bolívar siempre ha sido inestable; inclusive antes de Chávez, la inflación promedio era del 30% anual lo que hacía necesario tener depósitos en divisas en el extranjero si se quería ahorrar a largo plazo, así que los depósitos no regresarán a Venezuela en masa, pero el estado de depresión de la economía venezolana será tal que quien tenga ahorros en el extranjero podrá usarlos para adquirir bienes raíces baratos en Venezuela. Así que los depósitos pueden bajar de todas maneras.

    En general, todo el sector privado se beneficia de la inmigración venezolana. Es cierto que aumentan la competencia por trabajos o negocios, pero por otro lado un inmigrante necesita alimentar a sus hijos, educarlos, pagar hospedaje o comprar casa, comprar ropa, alimentos, muebles; en otras palabras, probablemente ocupe un puesto de trabajo pero crea muchos más en otros lugares.

    Ahora el regreso de estas personas y sus dineros hacia sus países va a tener un efecto negativo en la economía nacional si no buscamos una fuente de ingresos alternativa. Y por lo que veo eso queda para el próximo gobierno.

  • ¿Cuál debate?

    El Panel de los candidatos, mal llamado debate porque más bien fue una entrevista colectiva donde los candidatos no debatieron propuestas sino que presentaron sus respuestas a preguntas concretas hechas por los periodistas. Pero no debatieron las propuestas entre ellos. Era un panel y no un debate.

    Este es el formato blando del Tribunal Electoral Actual, que en su afán de eliminar las campañas sucias que ofenden a los ciudadanos, ahora las campañas son tan limpias que aburren al ciudadano. El debate lo gana no el virtuoso, sino Juan Jované los ganaría todos, sino el que no mete la pata y da seguridad. El que juega para no perder. Los que necesitan debatir para ganar votos no ganan nada con ese formato de “debates”. Pero a otros candidatos los ayuda bastante.

    Los políticos juegan para no perder, no para ganar. Y eso se vio en el debate de ayer. Todos, con las probables excepciones de Lombana y Genaro López, jugaron a lo seguro.

    El resultado es más o menos el mismo. No habrá cambios significativos en Salud, Educación, en la Caja de Seguro Social y en la política agraria. Será más de lo mismo; se le va a tirar más dinero al sistema sin cambiarlo, “solo que esta vez sí funcionará”. Más regulaciones de precios, más burocracia. ¿Qué puede salir mal?

    Y en el agro, mejor ir para atrás, a la substitución de importaciones, a la autarquía. Porque eso sí va a resolver el problema de los productores panameños aunque no el problema de los consumidores o el de la fábrica de pobres que es el trabajo agrario. Yo pensaba que los políticos trabajan para los consumidores y no para los productores, pero me equivoco. Los consumidores votan, pero los productores hacen donaciones de campaña y trancan calles. Claro que “la culpa es de los intermediarios y de AUPSA”. Dar un giro de 180 grados a la política agraria y tratar de imitar a Nueva Zelanda, ver temas como derechos de propiedad sobre la tierra están totalmente fuera del radar. Sólo Nito trató el tema de la OCDE y la Unión Europea. Para los demás este tema no existe. Y Genaro era de esperarse, trataría de imponer una Ley de Precios Justos a la venezolana, ¿qué rayos puede salir mal?

    En otras palabras, parece que gane quien gane en el 2019, el país va a seguir en la misma línea de Martinelli y Varela, de tirarle dinero de deuda a los problemas a ver si se resuelven solos, de volver a las protecciones agrarias y controles de precios para que en el agro todo siga como está.

    El problema es que cada vez hay menos dinero que tirarle a los problemas. Como descubre Varela, las recaudaciones de ingresos caen. Cuando la economía está bien, se pagan impuestos con los ingresos, pero si estos ingresos bajan, los ingresos fiscales caen también. Pero casi todos los políticos ayer parecen no darse cuenta de esto. Prefieren mantener la fachada de que Panamá es un país rico por magia y que siempre van a tener dinero que tirarle a los problemas. Y si realmente creen esto, nos vamos a estrellar y duro.

    El aburrimiento me mata. Porque en este caso el aburrimiento es resultado de evitar tratar de decir las cosas por su nombre, y eso nos va a matar a todos.

     

  • Llega el Año del Hidalgo

    En México hay un dicho que se puede aplicar al final de gobierno de cada período en toda Latino América, “este es el Año del Hidalgo, bien pendejo es quien deje algo”. El Año del Hidalgo es una institución política en México y también en Panamá. Es el último año de un período de gobierno, donde los funcionarios descubren, como en la canción de Wilfrido Vargas, el poco tiempo que les queda como funcionarios y comienzan “coge aquí, coge allá, coge allá, coge aquí, coge aquí, coge allá”.

    Ese es el año del Hidalgo en pocas palabras. Como nuestras sociedades de herencia colonial ven el servicio público como una manera de avanzar socialmente, servirse personalmente del servicio público es perfectamente aceptable. Y por supuesto, la tolerancia social hacia esto, se traduce en un Ministerio Público poco propenso a investigar y a un Órgano Judicial poco propenso a sancionar. Al no haber incentivos para no ser corrupto, muchos eligen serlo. Uno de los detalles que los estatistas de izquierda y derecha suelen olvidarse es que los servidores públicos son seres humanos con sus propias motivaciones personales más allá del servicio público, sólo que éstas, como ha demostrado la economía del “Public Choice”, canalizan sus motivos de manera distinta que los ciudadanos particulares en la empresa privada.

    Una de las tentaciones de todo servidor público es la de perpetuarse en el cargo; los panameños sabiamente la hemos limitado en el Ejecutivo mediante la figura de la no reelección presidencial. Esto limita esta tentación no sólo en el Presidente de la República, sino en muchos funcionarios con mando y jurisdicción que saben que no van seguir gozando de las mieles del poder después de 5 años.

    El problema es que esto si bien evita el mal mayor, nos deja el mal menor. El Año del Hidalgo o sea saber que te vas, así que no vas a dejar ni el papel higiénico de los baños al siguiente gobierno. Y tratar de rebuscarse como sea y donde sea. Si tienes que entregar la economía del país al FMI para lograr préstamos de último minuto que te puedas gastar antes de las elecciones tratando de no hacer lo que no hiciste en cinco años, lo vas a hacer. Si te tienes que pelear con los gringos mirando al otro lado en los movimientos raros en la frontera, lo vas a hacer. Si vas a tratar de gastarte todo el presupuesto del estado antes de Julio para no dejarle nada al siguiente gobierno, lo vas a hacer. Lo que importa es que los tuyos coman antes de las elecciones. Y como el pez se pudre por la cabeza, los funcionarios menores, que saben que sus puestos van a estar en juego la segunda mitad del año porque el partido que viene va a querer nombrar a su gente, a coger aquí y allá o a pedir coimas y a hacer favores. Porque saben que fuera de la planilla hace más frío y tienen que guardar para el invierno.

    Los diputados son otra historia. No hay límites a la reelección de los mismos, y estos han sabido vender sus votos a los ejecutivos de turno a cambio de tener suficiente grasa clientelista con las cuales mantener sus maquinarias electoreras andando. Hay un movimiento de bases por la no reelección de los diputados. Simpatizo con el mismo. Los malos diputados no deben ser premiados con la reelección; sin embargo, la cultura del clientelismo es demasiado fuerte. Para el votante promedio, un buen diputado es el que trae gasto clientelista a sus comunidades, aunque su papel para el común de la nación sea funesto. Una de las medidas propuestas sería reformar la Constitución para limitar la no-reelección de los diputados. No es mala idea, hay diputados que prácticamente han vivido toda su vida de la planilla. Lo malo es que limitarla a un solo período como sucede en el ejecutivo, trasladaría el efecto del Año del Hidalgo a la Asamblea de Honorables Diputados. Si negocian todo ahora mismo, se pueden imaginar lo que llegarían a negociar si saben que tienen que ir de todas maneras y los votantes no los pueden castigar con la no-reelección o premiarlos con la reelección. De hecho, el debate sobre la penalización de la evasión fiscal dejó claro que los diputados con menos oportunidad de reelegirse eran los más dispuestos a aceptar los argumentos del gobierno. El Año del Hidalgo es una realidad.

  • China es la llave para Venezuela

    Con el perdón de mis amigos chavistas, Hugo Chávez y Nicolás Maduro van a pasar a la historia como dos de los gobernantes más irresponsables en toda la historia latinoamericana, tras haber malgastado el boom económico más importante de la historia de Venezuela, han dejado un país en hiperinflación, súper endeudado, al borde de una guerra civil y que pronto va a ver cómo sus recursos naturales más preciados, como el petróleo y el oro, quedan en manos de potencias extranjeras.

    Porque ese boom, lejos de usarlo para modernizar la economía venezolana, lo usaron para sufragar gastos sociales de manera clientelista e insostenible. En lugar de modernizar la sobreprotegida y mercantilista industria venezolana, se dedicaron a ahogarla con controles de precios y salarios y regulaciones, así que es poco lo que pueden recaudar en impuestos del sector privado. Hugo Chávez puso todos sus huevos en el sector estatal financiado por el petróleo. Y se gastó todos sus ingresos en gastos sociales, no se ahorró, no se reinvirtió ni siquiera en la empresa petrolera estatal venezolana, PDVSA, lo que hace el petróleo venezolano cada vez más difícil de extraer y refinar.

    Hugo Chávez es el resultado final del primer gobierno de Carlos Andrés Pérez y el madurismo es el corolario del Chavismo. Venezuela es un país que imaginó su riqueza. Y ahora esa riqueza extractiva imaginaria puede quedar en manos extranjeras. Lo cual irónicamente puede ser una bendición para Venezuela a largo plazo. Porque haber tenido una economía extractiva basada en petróleo, y en menor medida en otros minerales le hizo mucho daño a la democracia venezolana. Simplemente dieron al estado, a los políticos y a sus socios en la empresa privada, un peso desproporcionado en la economía venezolana en perjuicio del contribuyente ordinario. Permiten a los gobiernos llevar a cabo políticas antieconómicas en perjuicio del desarrollo del resto de la economía y permiten imaginarse que siguen siendo ricos sólo porque los precios de la commodities están altos.

    Aún durante los booms económicos venezolanos, todos los gobiernos de Venezuela, los adecos, los copeyanos, los chavistas, mantuvieron gastos económicos deficitarios, o sea que nunca lograron que el estado venezolano gastara lo que recibía en ingresos y siempre mantuvieron déficits que tapaban con deuda externa e imprimiendo dinero. El gran pecado del chavismo fue básicamente exagerar esta tendencia durante el boom económico y mantenerla luego que el boom terminó, lo que ha provocado dos cosas. La primera es una hiperinflación, producto de tratar de cubrir déficits fiscales a punta de imprimir dinero y la segunda, un aumento de la deuda externa con bancos de inversión de alto riesgo como Goldman Sachs que ha comprado bonos venezolanos y con países como China y Rusia cuyos bancos estatales hacen préstamos políticos que saben que el deudor irresponsable es muy probable que no pueda pagarles la deuda en el futuro, pero que no importa realmente, porque en realidad lo que les interesa es ejecutar la garantía o esclavizar al deudor.

    Goldman Sachs por ejemplo, sabe que es dudoso que pueda cobrar todos los préstamos de alto riesgo que le ha hecho a Venezuela, país que los ha usado más que todo para pagar gastos corrientes y no para hacer inversiones, pero eso realmente no es lo que les importa. Goldman Sachs calcula que con las elevadas tasas de interés de los bonos venezolanos que son de alto riesgo puede tener ganancias en unos tres años aunque la deuda no se pague, y por supuesto puede irse contra las refinerías que cuenta PDVSA en los Estados Unidos y el Caribe como garantía. Los rusos que vendieron cuantiosas armas a crédito como semiobsoletos tanques T 72B1 y modernos cazas Sujoi 30, obuses 2S19, misiles S 300 y vehículos blindados de transporte de tropas. Además se gestionó la fabricación bajo licencia del AK 103 en Venezuela. O sea que se usó la deuda rusa para comprar equipo militar a Rusia, con garantía en el oro venezolano, tanto las reservas del Banco Central como las posibles explotaciones mineras futuras. Una deuda que Rusia no piensa condonar.

    Con China básicamente se ha contraído una deuda todavía más grande que muchos calculan en 50 mil millones de dólares. Los chinos básicamente están sufragando el costo de mantener el gobierno venezolano funcionando. Crucialmente permiten que los militares y funcionarios de seguridad del estado reciban su cheque y sus alimentos a tiempo. Pero todo el que ha lidiado con chinos sabe dos cosas, la primera es que a los chinos no les gusta dar fiado. Así que van a pedir alguna garantía. La segunda es que los chinos suelen usar la servidumbre personal como pago de deudas. Es una de las maneras como las mafias chinas financian el tráfico de personas. Te hacen el favor de financiarte, pero a cambio de eso vas a tener que trabajar para ellos para pagar la deuda. Y más o menos eso es lo que van a hacer los chinos con Venezuela. Van por el petróleo. Esa es la garantía de sus préstamos. Para crecer la economía china necesita recursos, y el petróleo es el más importante por ahora. China quiere petróleo de todos lados porque a diferencia de Rusia y los Estados Unidos no tienen petróleo propio así que lo van a conseguir como puedan. Y Venezuela de una manera u otra ha comprometido la producción futura de petróleo con China así como los yacimientos sin explotar.

    Es poco lo que la oposición venezolana puede hacer. Fuera de Venezuela la gente ve el conflicto venezolano como una pelea entre la izquierda y la derecha cuando en realidad es una pelea entre socialdemócratas keynesianos versus el populismo marxista del chavismo. Ninguno de los dos grupos cuestiona los fundamentos extractivos de la economía venezolana. Solo cuestionan su distribución y los métodos. Por ejemplo, los políticos opositores al chavismo se oponen en su mayoría a la dolarización y a la eliminación del Banco Central de Venezuela (BCV) pese a que éste nunca controló la inflación ni antes ni después de Chávez. Pero el pueblo venezolano está dolarizando de facto porque no le queda otra. Y el hecho de que el oro del BCV y otras reservas terminen en manos de Rusia y demás acreedores, hace que el BCV sea muy débil en el futuro. Lo mismo pasará con el modelo extractivo financiando una política de substitución de importaciones. Con el petróleo comprometido con China y con la oposición necesitando el apoyo de China, que es la única que tiene el poder suave de echar a Maduro y sus secuaces del poder, es probable que la oposición venezolana o el chavismo, terminen aceptando el control de facto de China sobre el petróleo venezolano. Así que Venezuela debe dejar hacer que su economía dependa solo del petróleo por fin. Sólo los chinos tienen la habilidad para decidir si el gobierno de Maduro puede o no pagar su planilla. Los chinos son los que tienen que decidir si Maduro se va o se queda. Sin el apoyo de los Chinos, Maduro cae.

    Está claro que el petróleo es la clave del juego en Venezuela para China. Y a diferencia de Putin, que no tiene poder suave en Venezuela, y está demasiado lejos para ejercer el poder militar, o de Trump que tiene el poder militar y poder suave pero está limitado políticamente para ejercerlo, los Chinos no tienen poder militar, están demasiado lejos, pero tienen poder suave para hacer que Maduro se vaya o por lo menos, para decidir si queda un rato más.

    ¿Y eso cómo afecta a Panamá? Pues de una manera muy sencilla, ese petróleo venezolano que los chinos ambicionan tiene que pasar por el Canal de Panamá. La pregunta es si los chinos quieren jugar a respetar la democracia y el dominio norteamericano de facto en la región o bien quieren desafiar militarmente a los Estados Unidos y tener gobiernos títeres manejados por deudas como el de Maduro. Es algo que los panameños tenemos que empezar a pensar mientras nuestra Cancillería duerme y establece relaciones diplomáticas con un país que se rehúsa a firmar el Tratado de Neutralidad del Canal, les ofrece una embajada a orillas del Canal cuya neutralidad no han garantizado y parecen muy deseosos de caer en la trampa de la deuda china con un proyecto de tren que económicamente no es sustentable, que va a tener que ser subsidiado eternamente y que lo más probable que a cambio del préstamo, Panamá vaya a tener que comprar un tren chino, que será construido por empresas chinas con empleados chinos y que Panamá va a pagar capital más intereses a China por eso. Ojo con los nuevos Phillipe Buneau Varilla, que a diferencia del coronel francés, éstos son panameños.

  • Mastercard revela los principales destinos para cenar y hacer compras en América Latina

    Quizás nuestro hogar sea el lugar donde está nuestro corazón, pero viajar nos abre las puertas a dos de los más grandes placeres en la vida: cenar e ir de compras. El «Índice de Ciudades Destino Global: Indulgencias» 2018 investiga a profundidad en qué lugares los visitantes gastan más dinero en estas dos categorías en América Latina y el Caribe (LAC). El monto es significativo, más de 1,5 mil millones de dólares -provenientes de visitantes internacionales- ingresan en la economía de Cancún solamente en estas dos categorías. Es importante el impacto que tienen los dólares gastados en estos rubros en las economías locales de las ciudades y en los bolsillos de los viajeros que las visitan.

    Las listas son una extensión del Índice de Ciudades Destino Global de Mastercard que categoriza a 162 ciudades en términos del total de visitantes internacionales que pernoctan y la cantidad de dinero que gastan en el destino.

    PRINCIPALES CIUDADES PARA CENAR (COMIDAS Y BEBIDAS)

    Desde mangú en Punta Cana, tacos y margaritas en Cancún o la Riviera Maya, hasta disfrutar de unas empanadas en Santiago, las personas están gastando en alimentos y bebidas en estas cuatro ciudades como en ninguna otra. Otros destinos como Ciudad de México y Ciudad Panamá también están entre las 10 primeras en cuanto a gastos generales, pero cabe destacar que los viajeros gastan un porcentaje menor de sus presupuestos de viaje en comida en esas ciudades, con 20,5 % y 13,2 %, respectivamente.

     

    PRINCIPALES CIUDADES PARA HACER COMPRAS

    GDCI: Indulgencias revela que los viajeros también están gastando en grandes ciudades como Ciudad Panamá y Santiago a la hora de comprar, tratándose de ropa, souvenirs o de otros artículos. Los visitantes a estas ciudades en particular deberían considerar traer maletas más grandes. Estas ciudades no solo ocupan los primeros lugares en cuanto a dólares destinados a las compras, sino también en cuanto al porcentaje de todos los gastos que se destina a las compras.

    “Ya sea en el país de uno o en el extranjero, nada une tanto a las personas como la comida. Comer es una experiencia incomparable, que les permite a las personas ponerse en contacto con la cultura, la historia y los sabores exclusivos de cada uno de los lugares que visitan”, afirma Mónica Biagiotti, vicepresidente ejecutiva de mercadeo y patrocinios de Mastercard.

    El Índice de Ciudades Destino Global de Mastercard clasifica las ciudades en términos del total de llegadas de viajeros internacionales que pernoctan y los gastos al cruzar la frontera de esos mismos visitantes en las ciudades de destino en el 2017, y ofrece una previsión del aumento de viajeros internacionales que pernoctarán para el 2018.

    Se usan datos públicos para obtener la cantidad de llegadas de visitantes internacionales que pernoctan y sus gastos al cruzar la frontera en cada una de las 162 ciudades de destino.

    Las previsiones se basan en el promedio ponderado de las previsiones de turismo a nivel nacional y los datos mensuales reales del 2018 a nivel de destino, que están disponibles hasta el último mes antes de la publicación.

  • No, la JMJ no atraerá inversión extranjera a Panamá: los datos que lo demuestran

    La celebración de la Jornada Mundial de la Juventud en Panamá es una buena noticia para los católicos del istmo. Sería absurdo negar la trascendencia religiosa, cultural, mediática y social de un acontecimiento así. No obstante, es un error que el gobierno panameño pretenda asociar la visita del Papa Francisco con un supuesto boom inversor que poco o nada tiene que ver con este tipo de reunión.

    Echemos un vistazo a los datos. En el año 2008, Australia acogió la Jornada Mundial de la Juventud. Sin embargo, como refleja el siguiente gráfico, la entrada de inversión extranjera directa no se comportó de modo distinto tras la celebración de la reunión católica.

    España celebró la edición 2011 de la JMJ, con idéntico resultado. Tal y como pone de manifiesto el siguiente gráfico, el volumen de inversión extranjera no muestra cambio alguno tras la celebración del evento.

    Un par de años después, en 2013, la JMJ llegó a Brasil. Una vez más, la curva de inversión extranjera se mantuvo indiferente, sin cambios entre la situación previa y el escenario posterior a la visita del entonces Pontífice, Benedicto XVI.

     

    Polonia es el último país que ha organizado una Jornada Mundial de la Juventud. Según el informe de Inversión Mundial que elabora la ONU, el flujo de inversión extranjera directa hacia el país del Este de Europa se redujo en 2017, año siguiente a la celebración del evento. Durante dicho ejercicio, la inversión foránea cayó de 14.000 a 6.500 millones.

    Parece evidente, por tanto, que la relevancia de la JMJ se circunscribe al plano religioso, cultural, mediática o social, pero no se extiende al terreno económico. De hecho, no hay que olvidar que estos eventos implican ciertos costes para el sector productivo: cierre temporal de oficinas, vacaciones forzosas de trabajadores ocupados en zonas cortadas por motivos de seguridad, aumento del gasto público, etc.

    Pero, entonces, ¿qué puede hacer Panamá para aumentar su competitividad en el ámbito de la inversión internacional? Y, mejor aún, ¿qué recetas pueden ayudar a mejorar la captación de capital foráneo y crear, al mismo tiempo, un entorno más atractivo para quienes ya operan dentro del istmo? Quizá la mejor respuesta a esta pregunta es la que nos ofrece el Foro Económico Mundial en su Índice de Competitividad.

    De acuerdo con la encuesta de ejecutivos incluida en dicha publicación, el 18% de los empresarios menciona la ineficiencia burocrática de las Administraciones Públicas como el primer factor que les impide hacer negocios e invertir con facilidad en Panamá. Un 15% cita la corrupción, un 14% lamenta la falta de conexión entre educación y mercado de trabajo y un 10% se queja de regulaciones laborales excesivamente restrictivas.