Categoría: Artes

  • Viernes de poemas: Jeanine

    Desde el viernes 26 de Mayo, hemos comenzado a publicar como sección especial semanal, poemas extraídos de libros inéditos aún, del prolífico autor John Bennett, cuya pluma en este campo es realmente admirable. La combinación entre una mirada irónica y aguda de la realidad socio-política y la concatenación de las palabras producen estas pequeñas maravillas que invitamos a disfrutar. Esta semana, los deleitamos con «Jeanine», que pertenece a la obra: El Mundo Mío que es Tuyo, firmada por Juan Alejo, en Panamá 1998 – 2023.

    Retoños tardíos

    Los hermanos Bennett Novey fuimos tres. Jamás supe lo que sería tener una mujer en la familia que no fuera Yvonne, nuestra madre; pero pasó el tiempo y en mi unión con Ely, mi esposa de más de 55 años que hoy, igual que mi padre, ya sólo está en cenizas, trajimos al mundo a John-John, Jorge y a Jeanine, cambiando todo eso. Por años Jeanine nunca supo de este poema. La primera estrofa habla de un ave que pocos citadinos conocen; el conocido, en el interior, como “el gallito de monte”, perdiz de la familia de los tinamous. El gallito es un ave furtiva que al deambular por los suelos de las espesuras de los rastrojos selváticos, pues poco vuela, particularmente al alba y en el ocaso, tiene un trino lúgubre y encantador. Durante el resto del día, el macho y la hembra no caminan juntos pero se mantienen en contacto cuando el macho canta un trino de menos a más y la hembra contesta con otro de más a menos. Curiosamente, yo aprendía a imitar el canto de muchas aves, a tal grado que podría engañar a los gallitos de monte. En otras ocasiones silababa entre amigos y estos buscaban al cantante entre los árboles; hasta que alguno me veía y irrumpían en carcajadas. El asunto es que Jeanine fue la última de los hijos e hijas de los hermanos Bennett que nació años después de sus primas y resentía haberse perdido la compañía de sus primas y primos. Es de ello que nace está poesía dedicada a Jeanine, quien, entre otras, tiene una hermosa voz de canto.

    Jeanine

    Cuando cantó el gallito de monte,

    lanzando su trémulo en ocre atardecer,

    abrió su faz al mundo una taciturna flor,

    llenando con viso ruboroso el paraje,

    réplica profusa de su enojo

    al verse florecer,

    en el crepúsculo anochecer

     

    Añorando el floral vaho

    del adormecido vergel,

    con mirada rápida,

    en vislumbre enojo,

    reflejo tenue de irisado flagrar;

    entornó sus lindos ojos,

    cual refulgente fanal

    y se puso a cantar

  • Viernes de poema: Afán Escondido

    Desde el viernes 26 de Mayo, hemos comenzado a publicar como sección especial semanal, poemas extraídos de libros inéditos aún, del prolífico autor John Bennett, cuya pluma en este campo es realmente admirable. La combinación entre una mirada irónica y aguda de la realidad socio-política y la concatenación de las palabras producen estas pequeñas maravillas que invitamos a disfrutar. Esta semana, los deleitamos con «Afán Escondido», que pertenece a la obra: El Mundo Mío que es Tuyo, firmada por Juan Alejo, en Panamá 1998 – 2023.

    Desde muy joven, en la escuela secundaria, comencé a familiarizarme con poemas clásicos, principalmente de la era del romanticismo. Leía algo sobre la vida de los autores y leía sus poesías, pero poco sobre cómo se inspiraron; es decir, cuál era su situación en el momento de la composición. ¿Será cierto que los poemas deben sustentarse por sí mismos; que en ellos está encerrado un mensaje autosuficiente? En lo particular, no me basta con leer el poema; quisiera saber algo más del autor, de qué lo motivó a la obra.

    Sabemos que a Panamá Viejo la quemaron los piratas, y podemos escuchar mil poemas de sus piedras vetustas que hablan de heroicidad; sin embargo, al leer los relatos de testigos presenciales que vivieron el momento, se acerca uno mucho más a revivir y entender el suceso, o aquello que se contempla y que nos infunde sentimientos profundos, que de una u otra forma afectar nuestras vidas.

    ¿Por qué escribo?

    Es un misterio saber dónde nacen las ideas que expresamos en palabras, ni en qué momento o por qué razón se presentan en nuestra conciencia buscando salida al mundo. Por muchas razones, muchas incomprendidas, no siempre las dejamos salir; y Afán Escondido no es más que una visión de este proceso, en dónde la musa nos motiva. Me encuentro sentado frente a una lámina blanca de papel como queriendo que mis pensamientos vagabundos se posen en la blancura de la lámina de papel. Y… a menudo así nace la inquietud que esparcimos en versos o prosa.

    Afán Escondido

    ¿Hasta dónde puede mi inquietud verterse?

    No lo se.

    Pero preciso derramar el tintero

    En esquivas líneas elocuentes;

    Pues tanta tinta empozada,

    Ansía ser derramada,

    Sobre el blanco algodón laminado;

    En busca de un afán escondido.

     

    Juan Alejo

     

     

  • Viernes de poemas: El tintero

    Desde el viernes 26 de Mayo, hemos comenzado a publicar como sección especial semanal, poemas extraídos de libros inéditos aún, del prolífico autor John Bennett, cuya pluma en este campo es realmente admirable. La combinación entre una mirada irónica y aguda de la realidad socio-política y la concatenación de las palabras producen estas pequeñas maravillas que invitamos a disfrutar. Esta semana, los deleitamos con «El Tintero», que pertenece a la obra: El Mundo Mío que es Tuyo, firmada por Juan Alejo, en Panamá 1998 – 2023.

    De la tinta al teclado

    Bien recuerdo cuando la escuela, en la década de 1950 ir con mi tintero Esterbrook y una pluma fuente. En particular está la memoria del frasco tintero que tenía una pequeña recámara superior dispuesta para retener suficiente tinta para rellenar la pluma; no de ave sino de metal. Y… más viene a mi mente las veces que derramé el tintero en manos, ropa y más. Y ni hablar de las plumas fuente defectuosas que al colocarlas en el bolsillo de la camisa blanca dejaban escapar la azul tinta; hasta que algún compañero te decía: “Tienes manchada la camisa”. Lo cierto es que los tinteros o depósitos de tinta evocan o derraman las ideas, pasiones, y tanto más, que luego eran vertidas en impolutas láminas de papel. Ya la tinta y el papel algodón poco se usan y vertemos nuestro pensamiento poético en un teclado electrónico y en pantallas led. Pero, ¡ha! la pluma, la pulpa y el algodón… ¡Qué combinación!

    El Tintero

    La pluma recoge del negro estanque, el carbón.

    húmeda cual noche sin estrellas,

    viaja cargada de pasiones

    a depositar su fardo de ilusiones

    en la virginal blancura de un papel.

     

    Delineadas ansias

    desbordan del rasgante estilo,

    que absorbe la impoluta lámina,

    como amante apasionada

    el esperma de su amante.

     

    Y luego del derroche

    de tanta pasión,

    sólo queda el claro oscuro,

    de hulla y algodón,

    fardo olvidado en un rincón.

  • Viernes de poemas: Valles y montañas

    Desde el viernes 26 de Mayo, hemos comenzado a publicar como sección especial semanal, poemas extraídos de libros inéditos aún, del prolífico autor John Bennett, cuya pluma en este campo es realmente admirable. La combinación entre una mirada irónica y aguda de la realidad socio-política y la concatenación de las palabras producen estas pequeñas maravillas que invitamos a disfrutar. Esta semana, los deleitamos con «Valles y montañas», que pertenece a la obra: El Mundo Mío que es Tuyo, firmada por Juan Alejo, en Panamá 1998 – 2023.

    Valles y montañas

    El Cerro Gaital, centinela norteño del Valle de Antón, en realidad es un cono volcánico extruido por inmensas presiones de las entrañas del caldero. Pero, para los que allí discurrimos nuestra juventud y casi toda la vida, ese macizo guarda recuerdos inolvidables y evoca pasiones magistrales. Este poema lo escribí sentado en la misma silla en que se sentaba nuestro padre, Irving, a tomar sus copas en plena vista del Gaital, y describe las impresiones de ese momento eterno. Hoy a poca distancia de esa silla, yacen los restos cenizas de Irving e Yvonne, nuestros progenitores. El día de inspiración poética, más allá, en el río, jugaban nuestros hijos y el carillón de sus voces en algarabía me hablaban de nueva vida. Lo otro que pinta este poema es esa característica particular del Valle de Antón, cráter del inmenso volcán dormido, bajo el cual aún yacen temibles calderos. En particular, el Gaital y sus vecinos, el Caracoral y el Pajita, en la estación invernal que en Panamá apodamos “verano”, reciben los vientos alisios y los desvía hacia abajo junto con el bajareque nuboso que nos moja el cuerpo y acaricia el alma.

    Gaital

    En este remanso de paz y vientos esquivos,

    donde antaño rugieron temibles calderos,

    el ocaso enciende mi alma

    fecunda en recuerdos de otrora mustia.

     

    Valle de Antón, tu cima norteña

    cual viejo centinela,

    anida en sus faldas cenizas del alma,

    que al igual que tus fuegos dormidos

    brillaron refulgentes,

    cual capullos encendidos.

    La voz alegre de retoños en juego

    cual carillón sonoro en tardes baldías

    soslayan angustias de cuitas futuras.

     

    Pasarán los días, cual hojas al viento

    y cerrarán los ojos que tu imagen grabaron,

    pero, aun viviremos en recuerdos eternos.

     

    Alegrías y tristezas giran en esta tarde ventisca;

    mañana, debemos ver el camino porvenir,

    donde aniden amores que nunca mueren.

  • Viernes de poema: Noches en vela

    Desde el viernes 26 de Mayo, hemos comenzado a publicar como sección especial semanal, poemas extraídos de libros inéditos aún, del prolífico autor John Bennett, cuya pluma en este campo es realmente admirable. La combinación entre una mirada irónica y aguda de la realidad socio-política y la concatenación de las palabras producen estas pequeñas maravillas que invitamos a disfrutar. Esta semana, los deleitamos con «Noches en vela», que pertenece a la obra: El Mundo Mío que es Tuyo, firmada por Juan Alejo, en Panamá 1998 – 2023.

    Prologo

    Toda mi vida he sentido la inclinación de expresar los sentimientos que despierta en mí las cosas del mundo. No ha sido una obsesión con alguna forma particular de expresión artística, sino un deseo vehemente de expresión a través de la música, la pintura y la poesía. Pero tal como somos, cada cual a su hechura, no he sabido compartir mis manifestaciones; seguramente debido a inseguridades personales.

    Debo agradecer profundamente a ciertas personas que me han dado el ánimo para publicar estas mis obras, pues no es sino a través de la apreciación de los demás que vemos la valía de lo nuestro. Obras que, en lo personal atesoramos, pero que nos aterra dejarlas libres, como quien teme la salida de un hijo en la tenebrosa marejada de la vida. Sin embargo reconozco que esa es la finalidad de nuestra existencia; es decir, la de prepararnos y preparar a nuestros hijos para que salgan al mundo. Y sí, mis obras son como mis hijos: sentimientos profundos que emanan de la interacción con la misma Creación.

    Quiero dar las gracias a personas como mi hermano Tito, que hace mucho me viene empujando. A Albalira Franco de Linares que me invitó a participar en una obra de poesía leída del poeta José Franco. Y a don José Franco por haberme dado el ánimo de no seguir guardando en láminas de papel, escondidas en desvanes cibernéticos, en paredes de aposentos solitarios, y ante audiencias remotas, estas obras mías que ahora son tuyas.

    Noches en vela

    Normalmente duermo bien, pero en ocasiones y sin tener la mínima noción de razón, mi sueño se espanta y quedó envuelto en la oscuridad con mis pensamientos revoloteando como mariposas dentro de un frasco vítreo. En realidad es algo que disfruto, porque es tiempo de meditación trascendental, ya que por alguna razón que no comprendo, la mente se torna más aguda; pero eso sí, es bueno apuntar las ideas, porque estas se espantan al salir el sol. En todo caso, este es un recuento de una de esas noches de insomnio.

    El desvelo

    En esta noche vigilia

    De agudo canto vespertino

    Peregrinos son mis anhelos

    Revoleando entre oscuros aposentos

     

    Y… aun sin comprender

    La razón de tanto afán

    Me lanzo a recorrer

    Laberintos del desván

     

    En esta oscura velada

    Sin pena de amores dolidos

    Abandono la mullida almohada

    Y recorro las teclas dormidas

     

    Me sorprende luz alborada

    Bordada de cantos alados

    Y apresuro la locuaz jornada

    Temeroso del sol ser desterrado

     

    Y aunque es fácil terminar

    Una prosa natural

    Aun vacilo en agotar

    Mi copla nocturnal

     

    Desafío el luminar

    Que abate mi inspiración

    Que es temprano para desayunar

    Y tarde para el Alción

     

    El café ha de esperar

    Y el resto de este clan

    Que solo no vale desayunar

    Y aún no ha llegado el pan

     

    Y menos mal

    Que no es usual

    Es sólo un desvelo anual

    Y no algo preternatural

  • Viernes de poemas: Amanecer cumbreño

    Desde el viernes 26 de Mayo, hemos comenzado a publicar como sección especial semanal, poemas extraídos de libros inéditos aún, del prolífico autor John Bennett, cuya pluma en este campo es realmente admirable. La combinación entre una mirada irónica y aguda de la realidad socio-política y la concatenación de las palabras producen estas pequeñas maravillas que invitamos a disfrutar. Esta semana, los deleitamos con «Amanecer cumbreño», que pertenece a la obra: El Mundo Mío que es Tuyo, firmada por Juan Alejo, en Panamá 1998 – 2023.

    Amanecer cumbreño

    Cantos de Penumbra es el típico despertar en Las Cumbres con sus retazos de bosque en dónde se han refugiados los habitantes de nuestra selva para convivir a como dé lugar. Desde niño me embelesaron las aves y siempre las escucho y las busco en su canto y en sus ramales.

    Cantos de penumbra

    Una alborada de aves

    Rasga el velo de Morfeo

    Y en ese lánguido remanse,

    Mullido entre sábanas y almohada,

    Descubre el nuevo día.

     

    Más allá de la puerta,

    Entre el frío y la niebla matinal,

    Un horizonte de cantos

    Anuncia el final

    Del grillo nocturnal.

     

    ¡Que alegría infunde!

    La desenfrenada algarabía

    De cantantes ataviados

    Con suntuosos plumajes,

    De exagerados colores.

     

    No sé si defienden su espacio

    O claman su pasión,

    Lo cierto es que alegra el corazón

    Semejante prefacio

    A un nuevo día.

     

    Conoced los actores

    De fábulas en albores:

    El del pecho amarillo

    Revienta primero

    Su trino hidalgo.

     

    Le responde el pardo ruiseñor

    Seguido por algún coronel,

    O el ubicuo azulejo,

    Y no hay que extrañar, aun

    El agudo tilín de un picaflor.

     

    Y así van desperezando,

    Entre rubores y cantos,

    En sabanas y llanos

    Y aun en suburbios dormidos,

    Las odas matinales.

     

    ¿Cómo sería una mañana, áfona?

    Una mañana en que,

    Nadie relevara al grillo,

    Y sólo un silencioso bramido

    Anunciará el nuevo día.

     

    Bendigo a Dios

    Por los cantos despertares,

    Y le suplico jamás vivir

    El silencio aterrador

    De una mañana sin alegrías cantarinas.

     

    Pero las aves también claman

    Al final del día.

    Celebran el despunte

    Y celebran el ocaso,

    En acrisolada armonía.

     

    ¡Que hermoso ser como las aves!

    Regresar al mundo cantando,

    Lanzando al viento

    El espíritu arrogante

    Y despedirlo en vespertinas coplas.

     

    Pero hay que ser prudente,

    Pues no es sabido

    Qué vecino desorejado

    Podría también,

    Su emoción desatar.

     

    Mejor será

    Dejar a las aves

    El oficio heraldo,

    Que anuncie la llegada

    De una nueva jornada.

     

    Y al llegar la tarde

    Pregonar el ocaso

    Como lo hace el capacho,

    En su danza de altibajos

    Y gritos contornados.

     

    O quizás el gallito de monte,

    Trémulo en lontananza,

    Lanzando sus ansias,

    Odas al sol moribundo

    En las campiñas ya dormidas.

     

    Más allá, sólo queda la noche,

    Loca de grillos

    Perdida en parajes

    De luna y estrellas

    Y en cantos de búhos.

  • Viernes de poemas: De la vida y las pasiones

    A partir del viernes 26 de Mayo, comenzamos a publicar como sección especial semanal, poemas extraídos de libros inéditos aún, del prolífico autor John Bennett, cuya pluma en este campo es realmente admirable. La combinación entre una mirada irónica y aguda de la realidad socio-política y la concatenación de las palabras producen estas pequeñas maravillas que invitamos a disfrutar. Esta semana, publicamos «De la vida y las pasiones», que pertenece a la obra: El Mundo Mío que es Tuyo, firmada por Juan Alejo, en Panamá 1998 – 2023.

    De la vida y las pasiones

    Al pasar los años, en un buen día de esos que suceden con un ritmo desbocado, nos vamos dando cuenta que las pasiones de lujuria se quedaron trabadas en los espineros del camino, tal como el pañuelo de un vaquero que cabalga en el bosque. De pronto, comenzamos a ver el mundo a través de lentes que perdieron el empaño del lascivo y húmedo aliento del calor de la juventud. Y, nos sorprendemos de esa inocencia que nos derramó en cascadas como las rápidas corrientes de un río de montaña. No queríamos remansos. Queríamos torrentes vestidos de espumas rugientes. Sí, habrá sido un desenfreno fértil, pero el suelo fértil también favorece las malezas de perfidia. Nos entretenemos pensando lo que haríamos si nos diesen otra oportunidad, para corregir tantos desvaríos. Pero… ¿acaso sería lo mismo cuando ya se ha perdido el acicate de hormonas desbordadas en el ardiente torrente sanguíneo? Lo dudo… Pareciera que la vida del joven se viste de inocencia y descaro. Y no dudo de que estas cualidades, aunque sean peligrosas, también dan el impulso animado de la confusa faena de la vida deseosa de sí misma. Ahora, sentado, mis recuerdos se escabullen entre los laberintos del tiempo que se nos escapó, en el cual buscamos afanosamente para entender dónde fue que se extravió nuestra inocencia.

    —————-

    Amor comprometido

    ¿Cómo fue que se rasgó el velo de nuestra inocencia?

    ¿Y a dónde se ha ido a esconder la vergüenza?

    ¿Cómo fue…?

    ¿Acaso fue una noche tormenta?, cuando el orgullo pudo más que la razón.

    O quizás fue una tarde de perfidia, aburrido el corazón…

    No sé cómo fue…

    Ahora, ya apachurrado el tiempo me pregunto: ¿Cómo fue?

    Creo que fueron las fiebres de abril

    O quizás las hojas prendidas del otoño

    Esas que hoy el viento esparce por el suelo de nuestras memorias.

    Ahora…

    Ahora que la lujuria se la ha llevado la corriente del tiempo

    Ahora busco razones en mis tardes de soledad

    Y en el silencio escandaloso de las noches que no terminan.

    ¿Cómo fue que el amor pasó justo a nuestro lado sin darnos cuenta?

    Que la juventud y la arrogancia van tomadas de la mano.

    Que con el pasar de los años el cerebro va subiendo en el cuerpo.

    No, no crean que las pasiones se apaguen como el fuego muerto de hogar

    Pues bajo las blancas cenizas todavía arden los rescoldos del delirio.

    Quizás fueron las ardientes llamaradas de la crepitante hoguera

    Que nos deslumbró en sus calores y colores del alba encendida.

    Hoy, que el viejo calendario de la pared ya se queda sin hojas

    Hoy, me pregunto cómo fue…

    Y con ternura trémula, te veo pasar con pasos lentos

    Y se confunde en mí el sentimiento procaz y la pasión del ocaso encendido

    Luego…

    Siento que asoma al umbral de mis ojos una lágrima

    Porque a mis años, por fin, he aprendido a amar.

  • Viernes de poemas: De la Anarquía

    A partir del viernes 26 de Mayo, comenzamos a publicar como sección especial semanal, poemas extraídos de libros inéditos aún, del prolífico autor John Bennett, cuya pluma en este campo es realmente admirable. La combinación entre una mirada irónica y aguda de la realidad socio-política y la concatenación de las palabras producen estas pequeñas maravillas que invitamos a disfrutar. Esta semana, publicamos «De la Anarquía», que pertenece a la obra: El Mundo Mío que es Tuyo, firmada por Juan Alejo, en Panamá 1998 – 2023.

    De la anarquía

    El mejor de los caminos es una simple visión de la anarquía del mundo y de pensar que de todo ello ha de surgir la nueva y eterna vida.

    El mejor de los caminos.

    Hay viajeros que andan paso a paso.

    Avanzan incansables, cual ave que emigra.

    Hay otros que van de carrera en carrera,

    Como si temieran que al detenerse

    Se les pasaría la vida.

    Pero, todos siguen igual destino,

    Cada cual según su propio afán.

     

    ¿Cuál es el mejor camino?

    Los dos son el mejor;

    Pues tal es el plan

    Que requiere de todos al andar

    Ir recogiendo semillas a raudal,

    Pues al final de tanto recorrer

    Debemos todos aportar.

     

    Que en las viñas del Señor

    Deben florecer

    Los frutos recogidos al azar,

    Por el bardo y por el vaquero,

    Por el santo y el ladrón;

    En fin, por todos y cada cual,

    Que no se trata sino de un raudal.

     

    Pues de tal copia es que debe florecer,

    El árbol que en el nuevo Edén debe crecer.

    Que su fruto ya no sea tan procaz,

    Que a un mundo entero pueda doblegar;

    Derramando niños estériles

    Y aborígenes desarraigados,

    En pos de un paraíso anhelado.

  • Viernes de poemas: De política y políticos

    A partir del viernes 26 de Mayo, comenzamos a publicar como sección especial semanal, poemas extraídos de libros inéditos aún, del prolífico autor John Bennett, cuya pluma en este campo es realmente admirable. La combinación entre una mirada irónica y aguda de la realidad socio-política y la concatenación de las palabras producen estas pequeñas maravillas que invitamos a disfrutar. Esta semana, publicamos «De política y políticos», que pertenece a la obra: El Mundo Mío que es Tuyo, firmada por Juan Alejo, en Panamá 1998 – 2023.

    De política y políticos

    Sí, he sido rudo con los políticos en general, aunque es malo generalizar. Pero la verdad es que la política no suele atraer a los mejores, porque la misma es la miel del poder y el poder corrompe. Siendo así, es raro el político que no se haya desviado, ya sea antes, durante o luego. Hoy en el 2012*, el mundo entero enfrenta un desorden social que nos está arrastrando a posibles enfrentamientos muy lamentables y es a quienes se han tomado el trabajo de estar al frente de las sociedades a los que les cae más directamente el reflejo de las sociedades que los han prohijado. Me tocó trabajar para el gobierno y dos veces dirigir una entidad gubernamental y, si algo aprendí en todo ello, es que nuestros gobiernos, en general, no sirven sin no se sirven; cada institución enfocada en los “suyo” sin una verdadera coordinación superior que responda a las verdaderas necesidades de la comunidad.

    El Politicastro

    Es de suponer

    Que quien político quiere ser

    A la patria debe servir

    Y a su pueblo engrandecer.

     

    Pero en algún recóndito lugar

    Del ancestro general

    Piratas debió haber

    Polucionando el manantial.

     

    En épocas desvanecidas en el tiempo

    Les solían denominar

    Corsarios de alta mar

    No hay escoria más mordaz.

     

    Mas el necio bucanero

    Tuvo que trocar

    El parche y pata e palo

    Por un curul y no un velero.

     

    Ahora acusa de filibustero

    Al gringo imperialista

    Despojando a todo el pueblo

    El innoble embustero.

     

    Quizás el ingenio de genética

    Podría resolver

    El entuerto proceder

    De gente tan patética.

     

    Mientras tanto no hay más

    Que en prosa descubrir

    Al astuto embaucador

    Ese pillo tan nefas.

     

    Ansioso quiero ver

    Un día porvenir

    En que el pueblo sepa usar

    Su derecho de votar.

    *Actualizado al 2023.

  • Viernes de poemas: La dictadura militar.

    Desde el viernes 26 de Mayo, comenzamos a publicar como sección especial semanal, poemas extraídos de libros inéditos aún, del prolífico autor John Bennett, cuya pluma en este campo es realmente admirable. La combinación entre una mirada irónica y aguda de la realidad socio-política y la concatenación de las palabras producen estas pequeñas maravillas que invitamos a disfrutar. Esta semana, Borrasca, sobre La dictadura militar, que pertenece a la obra: El Mundo Mío que es Tuyo, firmada por Juan Alejo, en Panamá 1998 – 2023.

    La dictadura militar

    Borrasca es un relato que sale de mis impresiones y experiencias vividas durante la Dictadura Militar torrijista y en particular la norieguista que fue la culminación de ese lamentable período de la vida en nuestro país. Hoy, con mirada retrospectiva, contemplo con ambigüedad ese pasado en dónde se debatía la rancia y corrupta política del confisca, parte y reparte para sustraer la mejor parte, frente a un cambio que, bien o mal, daba algún atisbo de anhelado cambio. Y sí, el cambio fue ilusorio; lo cual declaro con conocimiento propio. Hoy, confieso que apoyé a los llamados “militares”. Los primeros vuelos de lo que sería la Fuerza Aérea de Panamá (FAP) los hice yo, volando en la noche sin luces y al despegar o aterrizar en Paitilla, en busca de las estaciones “clandestinas”, aunque, hoy me pregunto quienes eran los clandestinos; creo que fueron ambos. Pero, al paso del tiempo fue obvio que cambiamos un mal por un peor. Y sí, algunas cosas se lograron; pero… ¿a qué precio? Hoy recuerdo en el patio de la comandancia militar en David que unos oficiales pateaban a un “guerrillero” herido de bala que tenían amarrado al sol sin siquiera agua. Lo hacían para demostrar lo valientes que eran.

    Hoy que tantos aún celebran haber sido dictados y conducidos como borregos, no puede un alma sensible más que hacer preguntas como: ¿A ello llaman “democracia”? O ¿será que la democracia no importa o, simplemente, no la entienden? Y sí, muy poco han de entenderla en dónde rara vez o nunca ha sido practicada; igual de la libertad de mercado o el capitalismo. Pero, en todo caso y en esa época, la poesía Borrasca, pinta en letras mi reacción a esos tiempos y esos acontecimientos.

     

    Borrasca

     

    Joven de mi patria,

    Vuelan tierra adentro las gaviotas,

    Los vientos presagian la tormenta

    Sembrada por la generación que te vio nacer.

    Alza tu frente altiva

    Que no hay mañana sin el ayer

    Lleno de recuerdos

    Forjados sobre la mar bravía.

    Tus hermanos están ciegos,

    La bruma de pasiones desenfrenadas

    Lanza su goleta al garete,

    Rugiendo cual Escila espumante.

    Iza tu vela blanca,

    Como faro resplandeciente,

    Que de albor en esta noche

    Al nuevo día.

    No desesperes al embate aterrador

    De marchantes olas marinas,

    Que azuzadas a la fría ventisca

    Quiebran a babor.

    Manda el vigía a proa.

    Que repiquen mil marmitas,

    Presagiando a la resaca,

    El fin de la oscuridad.

    Y en ese nuevo día,

    Vestido multicolor,

    Bordado de algas relucientes,

    En nuevo puerto lucirás.

    Allá, tras vetusta galilea,

    En el fondo del mar,

    Se entrelazan los restos mortales

    De tu amigo… y su adversario.