Categoría: Artes

  • El abandono de la virtud

    El respeto recíproco tan indispensable para convivir civilizadamente a la larga no puede subsistir si no se cuenta con una extendida incorporación de la virtud como valor esencial.

    En uno de mis primeros libros fabriqué una definición de liberalismo que tengo la satisfacción que intelectuales que aprecio mucho la citan con frecuencia. Esta definición dice que el liberalismo es el respeto irrestricto a los proyectos de vida de otros. Se trata del uso de la fuerza solamente cuando hay lesiones de derechos, todo lo demás debe respetarse aunque no compartamos otros proyectos de vida. Más aún, el test definitivo del respeto es cuando no solo no compartimos el proyecto de vida ajeno sino cuando lo consideramos repulsivo. Y no digo tolerancia puesto que estimo es una expresión que revela cierto tufillo inquisitorial, ya que presume que el que tolera perdona los errores ajenos. Esta es la columna vertebral de la sociedad libre donde los derechos se resumen a la vida, la propiedad y la libertad. Este es el modo de facilitar e incentivar la cooperación social y el consiguiente progreso.

    Habiendo dicho esto consigno que ese respeto recíproco tan indispensable para convivir civilizadamente a la larga no subsiste si no se cuenta con una extendida incorporación de la virtud como valor esencial. La declinación de la virtud se transforma en falta de consideración al prójimo y en el deterioro y posterior degradación del antedicho respeto irrestricto y así sucumbe la sociedad libre. En otros términos, el aludido respeto se convierte en falta de respeto con lo que es necesario destacar que esa consideración interpersonal debe ser acompañada por cierta dosis mínima de respeto intrapersonal, es decir autorrespeto que se pone de manifiesto en las conductas. En resumen, el respeto irrestricto hacia terceros es condición necesaria y suficiente pero si no se mantiene y alimenta con el ejercicio de la virtud a la larga se termina enterrando el mismísimo respeto recíproco.

    Veamos el asunto más de cerca. En primer lugar debe subrayarse que la virtud consiste en la conducta recta, en las manifestaciones honestas, en la sinceridad, en el decoro y en el desarrollo de las potencialidades para el bien. Esto puede sonar subjetivo y compatible con el relativismo epistemológico pero además de ser relativo el relativismo pretende darle la espalda a la noción de verdad que consiste en la concordancia entre el juicio y el objeto juzgado, en negar la noción del bien y el mal en nuestro caso de conductas visibles como lo que nutre al autoperfeccionamiento. Es lo que se ha propuesto desde Aristóteles y confirmado por autores como José Ferrater Mora en su Diccionario de filosofía. Es la debida proporción, la prudencia, la perseverancia en el mérito, el coraje de apartarse de lo que dicen y hacen otros, los modales, la privacidad y el sentido de intimidad, el pudor, la cortesía y sobre todo la moral. Ya sabemos que en una sociedad libre nada puede hacerse si no hay lesiones de derechos por más vicios que existan, solo puede procederse vía la educación sea la informal a través de la familia o la formal en el aula. Y educación no es transmitir cualquier cosa en cualquier dirección sino la trasmisión de valores de respeto a terceros y autorrespeto, como se ha dicho desde los estoicos: “Apuntar a la perfección o el fin de cada cosa” concepto desplegado por filósofos como Kant al resaltar “la fortaleza moral en el cumplimiento del deber”.

    Ejemplifiquemos primero con los modales sobre lo que he escrito antes pero es del caso reiterar ya que se refiere a la manifestación externa de lo que ocurre en el interior de la persona y luego vamos a la educación sobre lo que también me he pronunciado. “El hábito no hace al monje” reza un conocido proverbio, a lo que Jacques Perriaux agregaba “pero lo ayuda mucho”. Las formas no necesariamente definen a la persona, pero ayudan al buen comportamiento y hacen la vida más agradable a los demás.

    Hoy en día, en gran medida se ha perdido el sentido del buen hablar. En primer lugar, debido al uso reiterado de expresiones soeces. Las denominadas “malas palabras” remiten a lo grotesco, a lo íntimo, a lo repugnante y a lo escandaloso. Los que no recurrimos a esas expresiones no es por carencia de imaginación (personalmente se me ocurren variantes bastante creativas), es debido a la comprensión del hecho de que si se extiende esa terminología, todo se convierte en un basural, lo cual naturalmente se aleja de la excelencia y las conversaciones bajan al nivel del subsuelo. Por su parte, los términos obscenos empobrecen el lenguaje y como este sirve para pensar y para la comunicación, ambos propósitos se ven encogidos y limitados a un radio estrecho.

    Entonces, aquello de que “el hábito no hace al monje, pero lo ayuda mucho” pone en evidencia una gran verdad y es que las apariencias, los buenos modales y, en general, la estética, tienen una conexión subliminal con la ética. Cuanto más refinados y excelentes sean los comportamientos y más cuidados los ámbitos en los que la gente se desenvuelve, más proclive se estará a lograr buenos resultados en la cooperación social y el indispensable respeto recíproco como su condición central.

    Claro que un asesino serial puede estar encubierto y amurallado tras aparentes buenos modales, pero de todos modos los buenos signos exteriores tienden a reforzar y a abrir cauce al antes mencionado respeto recíproco. Se ha dicho en diversas oportunidades que en la era victoriana había mucho de hipocresía, lo cual es cierto de todas las épocas, pero no cambia el hecho de que en esa etapa de la historia el ocultamiento de lo malo traducía un sentido de vergüenza que luego se perdió bajo el rótulo de una supuesta “apertura mental” que más bien se abrió a la bosta que puso al descubierto las inmoralidades más superlativas con la pretensión de hacerlas pasar por acciones nobles y “modernas”.

    Como queda dicho, las normas morales aluden al autorrespeto y al respeto al prójimo en las respectivas preservaciones de las autonomías individuales basadas en la dignidad y la autoestima. De más está decir que lo dicho nada tiene que ver con el dinero, sino con la conducta, lo que ocurre es que en las sociedades abiertas los que mejor sirven los intereses de los demás son los que prosperan desde el punto de vista crematístico y, por ende, se espera de ellos el ejemplo, lo cual en los contextos contemporáneos ha mutado, puesto que en gran medida esos patrimonios no son fruto del servicio al prójimo, sino de la rapiña lograda con el concurso de gobernantes que se han extralimitado en sus funciones específicas de proteger derechos para, en su lugar, conculcarlos. Mal puede esperarse ejemplos de una banda de asaltantes.

    La literatura, la escultura, la pintura y la música son evidentemente manifestaciones de cultura por antonomasia. Sin embargo, en la actualidad Carlos Grané apunta en «El puño invisible: arte, revolución y un siglo de cambios culturales», que el futurismo, el dadaísmo, el cubismo y similares son manifestaciones de banalidad, nihilismo, vulgaridad, escatología, violencia, ruido, insulto, pornografía y sadismo (en el epígrafe de su libro aparece una frase del fundador del futurismo, Filippo Tommaso Marinetti, que reza así: “El arte, efectivamente, no puede ser más que violencia, crueldad e injusticia”).

    ¿Qué ocurre en ámbitos cada vez más extendidos en aquello que se pasa de contrabando como arte? Es sencillamente otra manifestación adicional de la degradación de las estructuras axiológicas. Es una expresión más de la decadencia de valores. En este sentido, otra vez, se conecta la estética con la ética. No se necesitan descripciones acabadas de lo que se observa cuando a diario se exhiben sin pudor alguno: alarde de fealdad, personas desfiguradas, alteraciones procaces de la naturaleza, embustes de las formas, alaridos ensordecedores, luces que enceguecen, batifondos superlativos, incoherencias múltiples y mensajes disolventes. En el dictamen del jurado del libro mencionado de Grané -que obtuvo el Premio Internacional de Ensayo Isabel Polanco (presidido por Fernando Savater), en Guadalajara- se deja constancia de “los verdaderos escándalos que ha vivido el arte moderno”.

    ¿Qué puede hacerse para revertir semejante espectáculo? Sólo trabajar con paciencia y perseverancia en la educación, es decir, en la trasmisión de principios y valores que dan sustento a todo aquello que puede en rigor denominarse un producto de la humanidad, alejándose de lo subhumano y lo puramente animal, en un proceso competitivo de corroboraciones y refutaciones que apunten a la excelencia y no a burlarse de la gente con apologías de la fealdad y explotar el zócalo del hombre con elogios a la indecencia, la ordinariez y la tropelía.

    Incluso la forma en que nos vestimos transmite nuestra interioridad. La elegancia y la distinción se dan de bruces con lo deliberadamente zaparrastroso en el contexto de modales nauseabundos, ruidos guturales patéticos que sustituyen la fonética elemental. La bondad, lo sublime, lo noble y reconfortante al espíritu naturalmente hacen bien y fortalecen las sanas inclinaciones. El morbo, el sadismo, lo horripilante y tenebroso degrada. Ingleses que transmitían radio en el medio de la nada en África durante la Segunda Guerra Mundial lo hacían vestidos de smoking “to keep standards up”.

    El deterioro en los modales que subestima la calidad de vida al endiosar la grosería y lo chabacano también tiende a anular el sentido de las expresiones ilustrativas que se consideran pasadas de moda. Ya Confucio, quinientos años antes de Cristo, escribió: “Son los buenos modales los que hacen a la excelencia de un buen vecindario. Ninguna persona prudente se instalará donde aquellos no existan” y, en 1797, Edmund Burke sostenía que para la supervivencia de la sociedad civilizada “los modales son más importantes que las leyes”.

    Estimo que antes de las respectivas especializaciones profesionales, debería explorarse el sentido y la dimensión de la vida, para lo cual hay una terna de libros extraordinarios que merecen incorporarse a la biblioteca: The Philosophy of Civilization de Albert Schweitzer, Adventures of Ideas de Alfred N. Whitehead y Human Destiny de Pierre Lecomte du Noüy. Después de esa lectura tan robusta y de gran calado, entre otras muchas cosas, se comprenderá mejor el apoyo logístico que brinda la cobertura de los modales para preservar las autonomías individuales.

    Es de esperar que personas inteligentes y que también hacen aportes en diversos campos abandonen la grosería de sus expresiones al efecto de contribuir a la construcción de una sociedad civilizada y se percaten de que la cloaca verbal se encamina a la cloaca. Reiteramos que nada puede hacerse en una sociedad libre para revertir conductas que no lesionan derechos de terceros, solo a través de la educación, es decir, antes que nada, la trasmisión de valores. Y esto no puede ocurrir allí donde la educación se convierte en adoctrinamiento y politización lo cual es parido desde el momento en que se acepta la existencia de aquella cachetada a la inteligencia cual es el ministerio de educación con la pretensión de imponer estructuras curriculares que constituyen la antítesis del proceso educativo que por definición requiere abrir puertas y ventanas a la competencia y a las auditorías cruzadas. En este contexto la llamada educación privada está privada de toda independencia.

    En esta línea argumental, la “educación pública” es una fachada para ocultar su verdadera naturaleza cual es la educación estatal, una expresión que no se usa porque es tan desagradable como el periodismo estatal o arte estatal. La educación privada es también para el público. El tema para nada consiste en descalificar a profesores que se desempeñan en el área estatal, por el contrario los hay muy esmerados y competentes. El asunto estriba en los incentivos: no es lo mismo la forma en que se toma café y se encienden las luces cuando uno paga las cuentas respecto de cuando se obliga a otros a hacerlo con el fruto de sus trabajos. Por ende, todos los establecimientos educativos estatales deberían entregarse al claustro existente y en la transición a las personas que tienen las condiciones intelectuales pero no cuentan con los ingresos suficientes debería entregárseles vouchers o créditos educativos para que apliquen a la institución privada que prefieran de todas las ofertas disponibles. Esto es financiar la demanda y no la oferta para evitar toda la parafernalia de la administración de activos en manos de la burocracia. Por último en esta materia, cuando resulten necesarias las acreditaciones debieran hacerse como era originalmente en el continente europeo y especialmente el la época colonial estadounidense: academias y entidades privadas también en competencia para acreditar a los efectos de lograr el mayor grado de excelencia posible.

    Ahora se discute acaloradamente en nuestro medio si debe imponerse la educación sexual y el llamado “lenguaje inclusivo” en los colegios, un debate absurdo siempre impuesto desde el vértice del poder en lugar de abrir las posibilidades de competir en instituciones todas privadas y ajenas al ámbito de la fuerza.

    No se trata entonces de limitarse a la queja por la degradación de valores y las amenazas al sine que non de la convivencia civilizada de respeto recíproco, se trata de abandonar la vaca sagrada de nuestro tiempo cual es la llamada educación estatal puesto que las botas, es decir, el monopolio de la vilencia que denominamos gobierno no debiera entrometerse en una función tan privativa de cada cual que por otra parte perjudica especialmente a los más necesitados que se ven obligados a financiar estas politizaciones vía la reducción de sus salarios e ingresos en términos reales. Hay quienes destacan la importancia de la educación -aun sin compartir mi propuesta- pero en simultáneo recurren a lenguaje soez…no saben de qué hablan.

  • ¿Son arte los NFT que se venden como tal?

    Los NFT (token no fungible, por sus siglas en inglés) son obras digitales que pueden ser compradas y vendidas como cualquier otro tipo de propiedad, pero no tienen forma tangible. Una fotografía digital o un vídeo, por ejemplo, son piezas de arte que no existen en el mundo físico.

    Hasta ahora, los artistas que trabajaban con soportes digitales tenían verdaderas dificultades para comercializar su producto porque no podían firmar y seriar su obra como se haría con un grabado o una foto impresa, es decir, era imposible distinguir el original de una copia. Con la inclusión de un NFT se puede confirmar la autenticidad, con el añadido de que se registra la historia de compraventas futuras, lo que supone que el artista puede obtener también los derechos de autoría de cada transacción.

    Tengamos claro que un NFT es un certificado. No es un tipo de obra de arte ni una técnica de creación ni un movimiento artístico. Hasta aquí parece que todo son ventajas para los artistas y los coleccionistas. ¿Dónde está la polémica? En que se están pagando cantidades muy altas por estas obras de arte o por cualquier cosa que sea un NFT.

    El mercado del arte y las criptomonedas

    Las obras de arte digitales tenían muchos problemas a la hora de venderse porque era difícil asegurarle al comprador la posesión de una pieza cuya naturaleza es ser distribuida y accesible a todo el mundo. La creación de Bitcoin en 2009 trajo consigo la tecnología blockchain como registro distribuido e inmutable, un recurso ideal para los artistas digitales que podían, al fin, competir en un mercado, el del arte, que se sustenta en la autenticidad y la escasez.

    Catálogo de los CryptoKitties. CryptoKitties

     

    A partir de 2014 comenzaron a aparecer las primeras plataformas que ofrecían a los artistas el registro de propiedad intelectual en una blockchain y muchos comenzaron a vender sus obras digitales con certificados de autenticidad NFT. En 2017 los tokens no fungibles se crean en Ethereum, comienzan a interesarse los inversores en criptomonedas, y aparecen NFT como los CryptoPunks, retratos de personajes generados por un algoritmo, o los CryptoKitties, un juego de gatos virtuales.

    ¿Pagar por algo que puede tener gratis?

    El rendimiento de las obras artísticas es tremendamente volátil. Los precios dependen de diversas variables, como son las fluctuaciones de la oferta y la demanda en el mercado, el número de intermediarios que haya en el momento de la venta o las situaciones específicas que afecten directamente al currículum del artista como son las exposiciones, las adquisiciones para colecciones de prestigio o los premios.

    En el caso de un NFT, esto funciona igual. O debería, porque lo que debemos valorar es la obra (aunque no exista físicamente), y el NFT sería únicamente un certificado. Puede parecer curioso que alguien esté dispuesto a pagar por una pieza digital que puede disfrutar gratis, pero también podemos leer a Joanne Kathleen Rowling sacando sus libros de la biblioteca, y entenderíamos que alguien pagara una gran suma de dinero por tener una primera edición de Harry Potter y la piedra filosofal firmada por la autora.

    Cualquier archivo MP3, cualquier meme o cualquier JPG se puede retransmitir una y otra vez. Eso significa que todos tenemos la posibilidad de verlo o escucharlo, y de tenerlo descargado en el móvil. Y cuando todo está disponible de manera infinita, deseamos aún más tener algo especial. Es lo que proporcionan los NFT, una prueba de que la versión que tenemos es diferente. Pagamos por el derecho a presumir. O por poseer algo en exclusividad que nos hace diferentes.

    Pero un NFT representa también un valor financiero o un activo digital. Son como fichas de casino que se pueden usar para comprar arte, se crean como las criptomonedas y, a diferencia de otros activos como el Bitcoin, no se pueden dividir ni reemplazar por otro activo. Cuando se compra un NFT, se puede transferir, vender o regalar, pero no se puede copiar ni eliminar. Eso es lo que explica que se esté vendiendo una colección de 10 000 NFT de retratos de monos en The Bored Ape Yacht Club de dudoso valor artístico, el hecho de que se esté utilizando el certificado como una inversión en criptomoneda, evitando las grandes fluctuaciones del mercado.

    Ejemplos de los NFT de Bored Ape Yatch Club. Bored Ape Yatch Club

     

    Así que, por un lado, los NFT utilizados para la autentificación de obras que tienen valor intrínseco son un gran avance para los artistas digitales que pueden, al fin, ver recompensado su trabajo. Muy probablemente se extenderán para autentificar las obras de arte en soportes físicos. Pasado el boom inicial, lo cierto es que las posibilidades de tener un éxito aceptable en este campo siguen siendo muy pocas incluso para los artistas digitales con más trayectoria. Las compraventas se están estabilizando y asemejando a las del coleccionismo tradicional.

    Pero, por otro lado, son una inversión. Al menos de momento. Más pronto que tarde el uso de los NFT se extenderá y se hará habitual más allá del arte, porque serán necesarios para comprar artículos con los que distinguirnos en el metaverso, que, nos dicen, será el espacio habitual de socialización.The Conversation

    Joan Feliu Franch, Profesor de didáctica de las Ciencias Sociales, Universidad Internacional de Valencia

    Este artículo fue publicado originalmente en The Conversation. Lea el original.

  • ‘Feliz Navidad’: el primer mensaje de texto del mundo se vendió como NFT por $121.000.

    Ayer 21 de diciembre, se subastó el primer SMS del mundo, un mensaje de 14 caracteres con un simple «Feliz Navidad» que se ofreció en forma de token digital certificado único, un NFT y cuyas ganancias se destinarán al ACNUR, la Agencia de la ONU para los Refugiados. Vodafone dijo que este será el primer NFT de la compañía.

    Los tokens no fungibles, o NFT, son un tipo de activo digital que ha ganado popularidad este año, y las obras de arte de NFT se venden por millones de dólares. Comercializados desde alrededor de 2017, estos objetos digitales, que abarcan imágenes, videos, música y texto, existen en blockchain.

    El texto de felicitación navideña, fue enviado el 3 de diciembre de 1992 por Neil Papworth. Papworth, que estaba trabajando en el desarrollo de un servicio de mensajes cortos para el gigante móvil Vodafone, creó el SMS desde su base en Newbury, Berkshire. El texto fue recibido con éxito por un director de la compañía, Richard Jarvis, en su teléfono Orbitel 901 de 2 kg (4 libras), similar a un teléfono de escritorio pero inalámbrico y con asa.

    No fue hasta el año siguiente cuando se lanzó el primer teléfono celular capaz de enviar y recibir mensajes de texto con un límite de 160 caracteres, fabricado por Nokia, donde se introdujo una función de SMS con un «bip» distintivo para señalar un mensaje entrante. En 1999, siete años después, los mensajes de texto finalmente pudieron intercambiarse en múltiples redes, lo que los impulsó a alcanzar una popularidad mayor que nunca.

    El comprador, cuya identidad no fue revelada es un canadiense involucrado en el sector tecnológico y pagó 107.000€ por el NFT. El comprador del NFT obtendrá un certificado que garantiza la autenticidad y unicidad del NFT firmado por el CEO de Vodafone Group, Nick Read. Aparte de esto, una réplica detallada del protocolo de comunicación original creado por Vodafone, que documenta el envío / recepción del primer SMS del mundo, junto con la réplica del protocolo de comunicación original como archivos TXT (versiones codificadas / no codificadas) y como archivos PDF (versiones codificadas / no codificadas) también serán proporcionados al comprador por la empresa.

    La subasta en línea se llevó a cabo en París por Aguttes, la primera casa de subastas independiente en Francia. El comprador pagará con la criptomoneda Ether. «La venta de bienes intangibles no es legal en Francia, por lo que la casa de subastas ha empaquetado el mensaje de texto en un marco digital, mostrando el código y el protocolo de comunicación», dijo Maximilien Aguttes, fundador de la casa de subastas.

    Este movimiento de acuñar el primer SMS del mundo es otro ejemplo de la capacidad de NFT para tokenizar y preservar digitalmente la historia. Esta no es la primera vez que este tipo de recopilación digital entra en la memoria digital. Recientemente, un NFT de la primera edición de Wikipedia se vendió en una subasta por $750,000.

    “El primer libro impreso, la primera llamada telefónica, el primer correo electrónico: todos estos inventos han cambiado nuestras vidas y nuestra comunicación en el mundo. Este primer mensaje de texto recibido en 1992 es un testimonio histórico del progreso humano y tecnológico; estamos encantados de poder apoyar la venta de este hito histórico por esta causa» concluyó Aguttes.

  • Zara incursiona en el metaverso lanzando su primera colección digital.

    El metaverso ha llegado para quedarse, y para muchos ya se ha convertido en la próxima gran revolución tecnológica que pretende transformar la economía mundial. Grandes corporaciones como Google, Nvidia o Microsoft ya han mostrado en público sus apuestas por el nuevo mundo digital, aunque la mayor parte del protagonismo se lo lleva Facebook, que se ha tornado un elemento clave para impulsar la idea, incluso decidiendo cambiar el nombre de la compañía a Meta.

    Muchos analistas destacan la industria de la moda digital como el próximo gran negocio dentro del metaverso. Firmas como Tokens.com, han adquirido recientemente 116 lotes de terreno virtual en el distrito Fashion Street Estate de Decentraland (uno de los metaversos más populares en al actualidad) por 2,4 millones de euros, batiendo el récord de compra de la plataforma con el objetivo de organizar desfiles y eventos de moda virtuales.

    En especial la industria de la Haute Couture está siendo un actor clave en esta nueva realidad. Gucci, Balenciaga y Ralph Lauren, ya han experimentado con este entorno creando líneas cápsula y colecciones diseñadas específicamente para sus contrapartes virtuales. Pero no solo jugadores de lujo están saltando a bordo del metaverso, gigantes de la moda rápida también están buscando los mundos virtuales para reforzar su reputación, sobre todo cuando se trata de contentar a sus objetivos número uno: la generación millennial y generación Z.

    El minorista español Zara es el más reciente en hacerlo, en un proyecto de colaboración con la marca de moda Ader Error, una de las marcas de ropa más importantes de Corea del Sur.

    Disponible también en la vida real, el lanzamiento conjunto de la serie AZ Collection estará disponible para comprar a través del metaverso surcoreano Zepeto, que cuenta con numerosas asociaciones con jugadores de moda, belleza y cosmética, incluidos Louboutin, Nars o Dior y con otras muchas celebridades como Selena Gomez y el grupo Blackpink. Se trata de una plataforma similar a Habbo Hotel (que tuvo su apogeo a principios de los 2000) o Second Life, pero con avatares mucho más realistas, en la que los usuarios pueden reunirse en salas, jugar en línea y comprar monedas virtuales para personalizar al máximo su personaje. La plataforma está desarrollada por Naver, un gigante tecnológico conocido como el Google de Corea del Sur, y que tras su última ronda de financiación, está valorada entre 746 millones y 1.491 millones de euros.

    A través de la tienda virtual ADERERRORXZARA alojada en la plataforma, están disponibles todas las piezas de la innovadora colección, marcada por estampados amplios y cómodos que incluye tintes unisex. La propuesta de moda se compone de prendas de invierno con un estilo casual como pantalones, abrigos o sudaderas. Estas piezas, cuyos precios oscilan los 200€, ya están disponibles en la tienda online y en algunas tiendas físicas de España, Corea del Sur, Estados Unidos, Alemania, Dinamarca, Francia, Italia, Holanda, China y Japón.

    «Se trata de un proyecto que reflexiona sobre la capacidad del lenguaje para expresar ideas, dar lugar a otras formas de pensar y crear nuevas culturas”, explicó Zara en una publicación de Instagram. «Los diseños reflejan el estilo de vida de personas cuyas personalidades están moldeadas por sus experiencias simultáneas en el mundo real y el virtual, demostrando la nueva ‘persona’ soñada por ambas marcas”, añadió la compañía.

  • En 40 años Bitcoin será el mecanismo de pago más aceptado según South Park

    Parece que no solo Los Simpsons se aventuran a hacer predicciones osadas sobre el futuro. Según lo ambientó la serie South Park, Bitcoin y las principales criptomonedas serían los medios de pago más aceptados en un futuro lejano, desplazando completamente al dinero fiat.

    La popular serie animada producida por Trey Parker y Matt Stone con ya 24 temporadas al aire, South Park, presentó un escenario futurista en el que hizo mención a Bitcoin y a las principales monedas digitales como los únicos medios de pago admitidos dentro de 40 años.

    La curiosa panorámica vino a lugar en una escena presentada en la película animada South Park: Post Covid, donde se muestra a los principales protagonistas de la serie en un futuro lejano y se presentan algunas proyecciones de lo que será la vida para el año 2061, destacando a Bitcoin como medio de pago preferido en locales y establecimientos.

    La escena en cuestión ocurre en un motel donde uno de los protagonistas, Stan, se registra en un motel donde el empleado le informa sobre los medios de pago aceptados por las reservaciones.

    Al llegar a la recepción y cruzar algunas palabras, el empleado comenta:

    “Ahora, por su puesto, solo aceptamos bitcoins y otras criptomonedas porque, ya sabe, es el futuro. Todos hemos decidido que la banca centralizada está manipulada, por lo que confiamos en más esquemas Ponzi improvisados”.

    Ante estas declaraciones, Stan responde “Si, lo sé” sin mayor sorpresa, mostrando que esto hace parte de la cotidianidad del momento.

    Tengamos presente que el regreso a South Park por parte de los protagonistas tiene lugar cuando les informan que uno de los principales personajes, Kenny McCormick, había fallecido y esta vez era permanente. Stan regresa a su pueblo natal para presentar sus respetos y allí se encuentra con los demás miembros del elenco ya crecidos.

    https://youtu.be/mJCm6yCZKtg

    South Park y la polémica

    Tanto conocedores como nuevos en la franquicia sabrán que South Park es una serie que muchas veces ha estado en el centro de la polémica, ya que el enfoque de la misma gira en torno a visibilizar problemas presentes en la sociedad norteamericana y en el mundo a través de su humor negro, parodiando situaciones en la que los personajes enfrentan conflictos que exceden completamente lo que podría considerarse como “Políticamente correcto”.

    La economía varias veces ha estado en el eje de los temas abordados por South Park. Uno de los más destacables fue el transmitido en 2009 llamado Margaritaville, en el cual se representó de forma satírica los efectos de la recesión económica que afrontaban los personajes. La escena más icónica del episodio fue cuando justamente Stan depositó dinero en el banco, y tras invertirlo en un fondo mutuo del mercado monetario se perdieron los fondos.

    La serie también ha tocado temas sensibles como el racismo, abusos sexuales, prostitución, consumo de drogas, enfermedades terminales, conflictos sociales, e incluso la pandemia por COVID-19 en la temporada más reciente.

    En cuanto a Bitcoin y las principales criptomonedas, a pesar de que tras el Black Friday los precios cayeron notablemente, para muchos este es un momento de especial auge para dichos activos, justamente porque han ganado más notoriedad y cada vez es más frecuente ver a inversionistas institucionales dentro del sector.

    Sin embargo, pensando de cara a los próximos 40 años, todavía es incierto si Bitcoin se volverá ampliamente popular como un mecanismo de pago, o si por el contrario se convertirá en una reserva de valor equivalente a lo que muchos califican como el nuevo oro digital.

    Fuente: Diario Bitcoin.

  • La ciudad de Abu Dhabi lleva a la vida real «El juego del calamar» (eso sí, sin las consecuencias de la serie)

    Desde los filtros de Instagram que permiten a los usuarios jugar Red Light, Green Light, hasta la gran cantidad de videos de TikTok para hacer sus propios videos de «Dalgona Candy «, la exitosa serie de Netflix ‘Squid Game’ o ‘El juego del Calamar’ encendió la racha competitiva de sus fanáticos.

    Creada por Hwang Dong-hyuk, el programa es un drama coreano sobre personas en graves dificultades económicas y que tambíen pone al descubierto la crisis de la deuda personal en la vida real de la clase media y baja de Corea del Sur. La deuda de los hogares en el país ha aumentado exponencialmente debido principalmente al crecimiento del desempleo juvenil y los precios de las propiedades en las grandes ciudades en los últimos años y ahora equivale a más del 100% del PIB, un nivel no visto en otras partes de Asia.

    En la serie, al no ver ninguna salida, 456 jugadores optan por una serie de desafíos inspirados en los juegos de niños coreanos con la esperanza de llevarse a casa una enorme suma de dinero: 456 mil millones de wones (unos $ 38 millones) para ser exactos. Durante nueve episodios, los concursantes luchan fervientemente sobre seis juegos infantiles populares en Corea, donde perder significa una muerte instantánea. A menos de un mes de su estreno, ya es la serie más vista de la historia de Netflix llegando a 111 millones de cuentas a nivel mundial.

    Aprovechando su popularidad, el Centro Cultural Coreano en Abu Dhabi (KCC), será el anfitrión de su propio juego del calamar, el cual se llamará «KCC Squid Game Event», una recreación de la popular serie, donde casi 300 personas se postularon y solo 30 fueron seleccionadas. A partir del martes 12 de octubre, los concursantes prueban suerte en los juegos durante dos días. El Centro Cultural Coreano espera que el evento inspire a las personas a aprender más sobre la cultura coreana.

    Nam Chan-woo, director del Centro Cultural Coreano, dice sobre el evento: “En medio de la popularidad mundial de ‘Squid Game’, hemos preparado este evento para experimentar la cultura del juego coreano con mucha gente en los Emiratos Árabes Unidos. Así como el K-pop ha ganado su popularidad mundial a través de YouTube en la década de 2010, creo que Netflix será un canal para la difusión global de contenido de video coreano, como dramas y películas».

    La página de eventos del centro informó que se jugarán cuatro de los seis juegos vistos en la serie de Netflix. Estos incluyen los desafíos «Red Light, Green Light» y «Dalgona Candy» (juego de caramelo de panal). Los jugadores también podrían probar suerte en los juegos de «Marbles» y «Ddakji » (voltear papel) que se ven en el programa. Se espera que los juegos del centro se lleven a cabo en sesiones de dos horas al estilo de un torneo. Desafortunadamente, la recreación también carece del dinero del premio de la serie, así que todo es por diversión.

    Por supuesto, el vestuario es una gran parte del espectáculo y, por lo tanto, su recreación. Los participantes usarán camisetas con el logotipo del programa, mientras que el personal, también conocido como «guardias», se pondrán los famosos trajes rosados ​​con formas triangulares, circulares y cuadradas. Afortunadamente, para la «eliminación» de los jugadores, en lugar de disparar armas reales, los «guardias» dispararán armas de esponja. Los jugadores eliminados podrán ver el resto de los juegos desde la banca.

    Si el evento termina siendo un éxito, no cabe duda que puede dar lugar a más juegos de calamar en todo el mundo, posiblemente con la promesa de premios en metálico. Y es una divertida forma de promocionar el turismo. Que comience el juego.

  • VISA ingresa al metaverso adquiriendo un NFT a USD150mil

    Es oficial:  de la mano de VISA, los NFT llegan al mainstream financiero.

    Los NFT son tokens únicos que se pueden utilizar para certificar la procedencia, autenticidad y propiedad de un medio digital.

    VISA, la principal compañía de servicios financieros con sede en EE. UU., ingresó al espacio de comercio NFT después de que adquirió un objeto de colección digital llamado CryptoPunk # 7610 por 49.5 ether o alrededor de $ 150,000 la semana pasada.

    Según la compañía, al adquirir el CryptoPunk # 7610, comprenderá de primera mano lo que se necesita para comprar, custodiar e interactuar con un NFT para estar mejor posicionados para ayudar a los clientes a navegar por este ecosistema emergente.

    Los tokens NFT o no fungibles son una forma de representar la propiedad de un bien digital, como una imagen, un video o un fragmento de texto, mientras que metaverso se refiere a una convergencia de realidad física, aumentada y virtual en un espacio compartido en línea.

    Los CryptoPunks son 10,000 personajes coleccionables construidos en la cadena de bloques ethereum. Lanzado por primera vez en junio de 2017 como uno de los primeros NTF en la cadena de bloques ethereum, el proyecto CryptoPunks ha sido desarrollado por el estudio estadounidense Larva Labs.

    “Durante los últimos 60 años, VISA ha creado una colección de artefactos comerciales históricos, desde las primeras tarjetas de crédito en papel hasta la máquina zip-zap. Hoy, al entrar en una nueva era de comercio NFT, Visa da la bienvenida a CryptoPunk # 7610 a nuestra colección «, tuiteó VISA.

    “Si bien VISA puede ser una de las primeras marcas importantes en hacerlo hoy, esperamos que con el tiempo, muchas marcas reconozcan el valor de recopilar NFT para expresar sus identidades de marca, así como para apoyar y conectarse con comunidades apasionadas de creadores y coleccionistas. «, escribió Cuy Sheffield, jefe de criptografía de VISA, en Twitter.

    Esta no es la primera vez que VISA adopta el ecosistema criptográfico. En julio, la compañía había anunciado que ofrecería pagos criptográficos a 70 millones de comerciantes en todo el mundo.

    Según la compañía, los NFT tienen el potencial de convertirse en un poderoso acelerador de la economía de los creativos y reducir la barrera de entrada para que a nivel individual se ganen la vida a través del comercio digital.

    El espacio NFT explotó a principios de este año después de que el artista digital Mike Winkelmann, alias Beeple, vendiera un NFT por $ 69 millones en marzo de 2021.

    Además, CryptoPunks se encuentran entre los NFT más buscados del mundo. Después de ‘Everydays: The first 5000 days’ de Beeple, CryptoPunk # 3100 y CryptoPunk # 7804 son los NFT más caros, que se vendieron por $ 7,58 millones y $ 7,57 millones, respectivamente.

    Los NFT son tokens únicos que se pueden utilizar para certificar la procedencia, autenticidad y propiedad de un medio digital. Al igual que las criptomonedas, los NFT se rastrean e intercambian en una cadena de bloques pública. Pero a diferencia de las criptomonedas, los NFT son únicos. Un bitcoin es idéntico a otro, pero cada NFT es único.

    Hace sesenta años, cuando se fundó VISA, un mundo más allá del efectivo y el cheque parecía inimaginable. Mover dinero de forma instantánea y electrónica era un concepto radical.

    En el avance rápido a los primeros días de Internet, muchos se mostraron escépticos sobre la utilidad de la World Wide Web e ingresar su tarjeta de crédito en un sitio web era un acto de fe. Estas experiencias ahora ocurren de manera tan rutinaria que la mayoría de las personas las dan por sentado.

    Ahora salte al presente. Las criptomonedas y los tokens no fungibles (NFT) están ganando terreno y encabezando los titulares, pero todavía hay muchos rascándose la cabeza sostienen desde VISA. Hablar de metaverso implica que la mayoría de lectores corran ahora a la web a investigar más sobre ello.

    Cuy Sheffield, director de Cryptografía en VISA y entusiasta de los NFT, preguntado sobre la viabilidad y masificación de los NFT, responde: Solo el tiempo lo dirá. Lo cierto es que la curiosidad, la mente abierta y la experimentación activa son el mejor enfoque cuando aparecen nuevas tecnologías y casos de uso. Es emocionante trabajar en este campo en este momento exacto.

  • En la intersección de los NFT y licencias Creative Commons

    Como muchas personas en Internet, aquí en Creative Commons (CC) hemos estado pensando en los NFT y las posibilidades que los activos digitales únicos pueden brindar a los artistas y creadores. (Por cierto, ¿sabía que Beeple , el artista que vendió un NFT por $ 69 millones , ha estado usando licencias CC durante años ?)

    La mayoría de las preguntas que hemos visto aparecer en las redes sociales de CC se relacionan con la intersección entre las licencias CC, que permiten la copia ilimitada (dentro de los límites de lo que permiten los términos de la licencia CC en particular, por supuesto) y los NFT, que están diseñados para crear escasez digital y proporcionar algo único al propietario de NFT.

    En resumen, si una licencia CC permite legalmente crear copias infinitas de una obra, y las NFT están diseñadas específicamente para proporcionar algo que no se puede copiar, ¿es problemático que una obra con licencia CC se acuñe como NFT?

    En nuestra opinión, no hay nada contradictorio en que un creador ofrezca su trabajo al público bajo una licencia CC, además de acuñarlo como una NFT de edición limitada. No nos parece diferente a alguien que publica su trabajo bajo CC y al mismo tiempo vende copias de edición limitada.

    Si bien estamos interesados ​​en ver tanta inventiva en torno a ayudar a los creadores (ya sea que usen licencias CC o no) a monetizar su trabajo, también estamos muy preocupados por el impacto ambiental de las NFT y el arte criptográfico. Tenemos la esperanza de que el entusiasmo en este espacio conduzca a una próxima ola de innovación que se centre tanto en la sostenibilidad como en la valoración del trabajo de los artistas.

    Es importante tener en cuenta que hay muchas preguntas abiertas sobre las NFT y los derechos de autor. Un par de publicaciones en el Blog de derechos de autor de Kluwer hacen un buen trabajo al presentar el panorama general (y señalan varios otros recursos que son útiles para leer). La pregunta principal, en lo que respecta a las licencias CC, se reduce a si alguien necesita poseer o tener una licencia de los derechos de autor de una obra para poder acuñarla como NFT.

    Por un lado, una NFT no es una copia del objeto en sí, sino que, como dicen acertadamente los autores de la publicación de Kluwer: «metadatos que representan y apuntan a dónde reside realmente el objeto digital y cualquier detalle sobre él». Esto podría indicar que la creación de un NFT no implica derechos de autor.

    Por otro lado, muchos argumentan que no es un tema completamente resuelto, y ciertamente no lo es cuando se trata de las expectativas de los artistas sobre los derechos que tienen bajo la ley de derechos de autor. Como dice Katarina Feder, vicepresidenta de Artists Rights Society, en una publicación para Artnet : “La dinámica es la misma para un NFT que para una camiseta: los derechos de autor de una obra de arte recaen en su creador … para hacer un NFT de una obra de arte que no es suya, debe ir a la fuente para obtener permiso «.

    Obviamente, estas son preguntas que nos interesan mucho y esperamos participar en la conversación más amplia en curso sobre las NFT y los derechos de autor. Mientras tanto, quería señalar una situación relacionada con NFT y licencias CC que creo que proporciona un ejercicio de pensamiento útil.

    Recientemente, el podcaster Pete Cogle publicó en Creative Commons Slack (es necesario registrarse) para preguntar si a un artista cuya música incluyó en uno de sus episodios de podcast con licencia CC se le permitió acuñar el episodio como NFT:

    En 2010 creé un podcast donde la obra de arte digital y dos piezas musicales fueron creadas por un artista. Recopilé (seleccioné) 6 piezas musicales más y lo publiqué como un archivo MP3 con una licencia [CC BY-SA].

    No ha habido problemas hasta hoy, cuando el artista incluyó el MP3 como NFT como parte de su trabajo más amplio.

    El artista me preguntó mi opinión sobre venderlo como NFT y le dije que no, en parte porque el podcast contenía otras pistas con licencia CC y porque yo lo creé, no ellos, aunque contenía algunos de sus trabajos derivados. … Me pregunto si alguien sabe más sobre cómo las licencias NFT y CC deberían funcionar juntas.

    Vale la pena leer el intercambio completo entre Cogle y los miembros del equipo CC y la comunidad CC en general en el hilo de respuestas de la publicación (Cogle acordó dejarnos usar su pregunta en este estudio de caso). Si bien no estamos asumiendo que la acuñación de un NFT realmente implica derechos de autor, sentimos que las preocupaciones de Cogle apuntaban a importantes preguntas relacionadas sobre el espíritu de la licencia CC y las expectativas de la gente sobre lo que puede y debe suceder con una obra una vez que se ha ofrecido al público bajo una de las licencias de derechos de autor de CC.

    Nuestros pensamientos, en pocas palabras: debido a que el episodio de podcast de Cogle originalmente estaba disponible bajo la licencia BY-SA de CC, parece que siempre que la persona que acuña el NFT cumpla con los términos de la licencia (por ejemplo, ofrece la atribución adecuada y cumple con todo lo que sería activado por la cláusula SA), están operando de acuerdo con lo que permite la licencia, tanto legal como espiritualmente. Para extender la analogía de las “impresiones de edición limitada” de antes, esto sería un poco como presionar una tirada limitada de discos de vinilo usando audio con licencia CC.

    Nuevamente, hay muchas preguntas sin respuesta sobre estos temas, y estamos entusiasmados de desempeñar un papel activo para ayudar a aclarar todo lo que podamos. También estamos interesados ​​en conocer sus pensamientos, opiniones e ideas sobre la intersección de los NFT, los derechos de autor y las licencias CC. Observaremos Twitter y CC Slack para conocer sus comentarios y preguntas. Además, me imagino que habrá algunas presentaciones y conversaciones realmente interesantes sobre estos temas en la próxima Cumbre Global Creative Commons .

    Autor: Catherine Stihler, directora ejecutiva de Creative Commons.

  • ¿Ministerio de la cultura?

    ¿Por qué pongo en tela de duda al Ministerio de la Cultura? Podría ser porque soy necio. O… puede ser porque Papá Dios me regaló el don de ser crítico y de no aceptar las cosas porque vienen del… ¿Gobierno? ¿Centralismo? ¿De la politiquería? ¿De la ganadería policastrense? Creo que analizar todas las facetas de las cosas es vital. Estos en torno a la metichería cultural salen a partir de un escrito del extraordinario economista francés, Frédérick Bastiat, quien partió de nuestro planeta en diciembre de 1850. Algunos describen a Bastiat como “el economista y periodista más brillante que jamás haya existido”; de manera que, tal vez valga la pena ponerle algo de atención. Voy a sintetizar lo que dijo Bastiat al respecto del estado metido en las artes.

    Ciertamente que las artes juegan un papel fundamental y esencial en la salud de una sociedad y es importantísimo promoverlas; el asunto está en cómo. Dijo Bastiat que: “el arte engrandece, eleva y armoniza el alma de una nación; que la redirige de una excesiva absorción en las ocupaciones materiales; motiva en ella el amor por lo hermoso; y así, actúa favorablemente en su comportamiento, costumbres, morales, y hasta en su industria.

    El asunto está en dónde debe ubicarse la frontera entre el papel gobernante estatal (el Ministerio de Cultura) y la vida económica y social de su gente. Estoy seguro que el lector no querrá que los políticos, y menos los politicastros, entre hasta nuestros retretes a depositar allí sus tortas. Y si es por asegurar la paila al artista, ¿no aplica el mismo criterio a tantas otras actividades? Y tanto que hablan de igualdad.

    Pero en las siguientes reflexiones de Bastiat está el tuétano del asunto: “… el gobierno no debería inmiscuirse en el mantenimiento de las artes dado que dentro de la realidad económica no podría, por la vía de los impuestos, estimular las artes sin meterse con las realidades del lujo, y así interrumpir el curso natural de la civilización.” Y es que, típicamente algunos, por su situación económica, estarán en posición y capacidad de interactuar con las artes, más no así otros que por su condición, necesidades, gustos, trabajo y tal, poco o nada aportan al tema.

    Las necesidades de una población son muchas y muy variadas; y no es la función del estado atenderlas en particular, sino de atender el estado general en el cual estas cosas encuentren mayor expresión. Simplemente, política y are no conjugan. Creer que la cultura en general, o del arte en particular, nos vendrá de arriba es llevase a engaño.

    Estamos hablando de la destrucción de nuestras libertades e independencia. Que los políticos se ocupen de la seguridad… SI. Que se metan con Rembrandt… ¡NO! Igual con la educación, actividad que como todos debíamos saber, anda de mal en peor. Bastiat decía que la confianza debe estar en el pueblo y no en sus legisladores; y más aún si no saben legislar.

    La otra es que cada vez que el estado se mete en algo lo que termina es creando una nueva cueva de ladrones, lo cual queda patente con eso de las botellas.

    En resumen, si vamos a tirar el dinero de los impuestos a la letrina, al menos debíamos demostrar que en ello hay utilidad. Lo terrible llega cuando ya la mayoría cree que el gasto público es más importante que el privado. No hay que olvidar o desconocer que los trabajos en el gobierno se dan políticamente, creando ganadores y perdedores.

  • NFT Mania: aprenda sobre el fenómeno de los tokens no fungibles

    Los tokens no fungibles, o NFT, se están volviendo muy populares entre la nueva generación de artistas e intérpretes. Tanto es así que algunas estrellas olvidadas de años pasados ​​han comenzado a crear y vender sus propias NFT.

    Los tokens no fungibles son activos digitales únicos que no se pueden copiar ni replicar, lo que, a su vez, puede resultar en escasez y mayor valor. Los NFT pueden contener obras de arte, música, algunos elementos de juego u otros datos; básicamente cualquier artículo digital.

    Los precios de NFT se están disparando, y los cripto coleccionables más deseables se venden por cientos de millones de dólares. Los precios de algunos tokens no fungibles aumentaron a más de $ 1.5 millones durante febrero de este año. Más concretamente, las NFT aún no estaban en camino de convertirse en un nombre familiar hasta este mes. Según un informe publicado recientemente por Dapp Radar, los mercados NFT obtuvieron un volumen de operaciones de $ 340 millones en febrero, obteniendo solo $ 12 millones en diciembre del año pasado y suponiendo una cifra superior a todo 2020, con la plataforma de «momentos» negociables «NBA Top Shots» a la cabeza.

    CryptoPunks y Hashmasks siguen siendo los NFT más caros en términos de precios por artículo. De hecho, las mayores ventas fueron para CryptoPunks. Los inversores llegaron a  pagar $ 1.199 millones y $ 1.069 millones por dos de sus obras.

    NBA Top Shots es una serie de coleccionables de NFT basada en la cadena de bloques Flow que contiene varios aspectos destacados de los partidos de baloncesto. Vieron un volumen de operaciones récord de más de $ 237 millones en los últimos 30 días. Durante este período, las ventas de Top Shots han aumentado en más de un 434%, con más de 85.000 usuarios realizando 1,25 millones de transacciones.

    Si bien NBA Top Shots tiene altos volúmenes de negociación, la mayoría de las ventas son por cantidades mucho más bajas. Dependiendo de su exclusividad, una tarjeta se puede comprar en cualquier lugar entre $ 15-20 y cientos de miles de dólares.

    Pero, ¿qué impulsa a los usuarios a gastar literalmente millones de dólares en curiosidades digitales? Para empezar, los NFT son más que arte; en realidad son un método emergente para almacenar y compartir valor, dijo Pedro Febrero, analista del equipo de análisis centrado en criptografía Quantum Economics.

    “En nuestra opinión, las NFT son una forma interesante de recaudar y compartir valor. No solo para piezas y colecciones de arte digital, sino también porque esencialmente puede crear no fungibilidad con activos digitales. Esto permite todo tipo de mecanismos de incentivos donde los proyectos pueden premiar a los contribuyentes con elementos únicos ”, dijo Febrero. Agregó que las NFT son una «tecnología asombrosa» que, cuando se implementa a gran escala, especialmente para elementos del juego, podría cambiar la forma en que se acumula el valor.

    «Esencialmente, el usuario final puede obtener el mayor rendimiento vendiendo o prestando el NFT en un mercado», explicó Febrero, y agregó: «Creemos que una vez que hay una forma más sencilla de agrupar los NFT y venderlos como tokens ERC-20 , la adopción de estos activos se disparará «.