Categoría: Cultura y Sociedad

  • Carlos Alberto Montaner, el héroe de la libertad

    Una de las veces que tuve el gusto de presentarlo ante una nutrida audiencia en Buenos Aires, recordé que mi querido Carlos Alberto un tiempo antes en una conferencia en Miami fue interrumpido a poco de comenzar por una oyente que le preguntó cuándo iba a cantar confundiéndolo con Ricardo Montaner. Cuenta mi amigo con el sentido del humor que lo caracteriza que se levantaron “unos doscientos espectadores desilusionados”.

    Cuando leí la despedida de Carlos Alberto anunciado que no publicaría más sus columnas semanales debido a una enfermedad cerebral, se me partió el alma. Sus textos distribuidos en diversos medios en todo el mundo constituyen un recopilado de enseñanzas notables escritas con una pluma privilegiada y siempre en defensa de la libertad.

    Nació en Cuba en 1943, al principio apoyó a Castro en su derrocamiento de Batista pero a poco andar se percató del peligro y la catástrofe del régimen comunista. Lo detuvieron en 1960 a los 17 años de edad y fue condenado a veinte años de prisión. Pudo escapar y refugiarse en la embajada de Honduras y luego se exilió a Estados Unidos donde estudió literatura en la Universidad de Miami que luego completó en la Universidad Complutense de Madrid.

    Escribió veinticinco libros, tal vez los más conocidos sean Libertad: el camino al progreso y Viaje al corazón de Cuba pero el más renombrado ha sido su obra en inglés que lleva por título Latin Americans and the West que me envió con una muy afectuosa dedicatoria y donde tengo el privilegio que me cita. Allí desarrolla con magistral enjundia la historia latinoamericana, sus errores y aciertos junto a las recetas clave para el adelantamiento moral y material que básicamente se resumen en el respeto recíproco, desafortunadamente tan abandonado por muchos gobiernos que actúan como megalómanos con la pretensión de dirigir vidas y haciendas ajenas que indefectiblemente desembocan en fracasos estrepitosos. Todo a contramano de lo que hacen las naciones libres cuyos éxitos irrumpen en la medida en que incorporan políticas liberales de limitación al poder político.

    Ha cosechado reconocimientos, premios y galardones por doquier por una labor extraordinaria. No soy afecto a la utilización de la expresión “héroe” pero en este caso se aplica con justicia como a ninguna otra persona. Sus faenas son de un valor imposible de catalogar pero apreciadas por todos los partidarios de la sociedad libre. Una máquina de producir piezas memorables.

    Tuvo la generosidad de escribir recientemente para un libro en mi homenaje que me emocionó vivamente, en especial la referencia a mi padre a quien le debo ser liberal pues a pesar de haber completado dos doctorados nunca escuché desde la cátedra algo razonable sobre esa tradición de pensamiento. Su perseverancia por mostrarme otros lados de la biblioteca lo cual junto con sus trabajos de difusión e invitación de profesores liberales me permitió zafar del estatismo reinante.

    Al efecto de ilustrar lo dicho sobre Carlos Alberto con quien he tenido la inmensa satisfacción de haber compartido eventos en distintos países, transcribo unos poquísimos pasajes de algunas de sus miles de columnas publicadas durante décadas como una muestra infinitesimal para que el lector no adentrado en sus textos pueda espiar los quilates de este formidable escritor. La mejor manera de homenajearlo es leerlo.

    -”En Cuba no se elige entre diversas opciones, sino se ratifica, se reitera, a la espera de que una vez la chispa encienda la pradera. Los técnicos del Partido Comunista son expertos en buscar excusas a las crisis que les inflige el sistema, pero no son magos imaginando soluciones. Queda la de largarse de la isla, pero eso es útil siempre que se corrijan las causas de la espantada”.

    – “Se llama Nayib Bukele -nombre palestino- ha hecho algo antes de cumplir los 41 años que para sus numerosos partidarios es un acierto, pero para sus adversarios es la confirmación de sus peores pesadillas. Inauguró una cárcel que albergará 40.000 pandilleros presos. La llaman CECOT: “Centro de Confinamiento de Terroristas”. No importa que no sean exactamente terroristas. Estamos en la lucha por apropiarnos de las palabras. A los efectos del Estado de Derecho producen los mismos daños que el terrorismo […] Hay que dormir sobre el concreto. Cero visitas conyugales. Ni hay la posibilidad de redención o cambio. Hay sólo dos inodoros y una ducha por 100 de los posibles reos. La cárcel está a prueba de fugas. En torno a la cárcel existe una red de alambre de púas electrificada con una carga de 15,000 voltios. Basta un paso en falso para presentir el calor y el olor del cadáver quemado […] Me imagino que el señor Bukele sabe que el más despiadado de los mareros tiene derechos, y ello incluye ciertas prestaciones obligatorias en cuanto a personas por baños, y el acceso a visitas conyugales. Precisamente, el Estado no puede dedicarse a la venganza, ni a torturar, y debe tratar a los delincuentes con un seco respeto. Exactamente el comportamiento que ellos no tuvieron en la comisión de sus delitos […] Bukele posee todos los poderes del Estado. Los tres clásicos: el ejecutivo, el legislativo y el judicial. A lo que habría un cuarto poder: “Internet”, en el que Bukele es un maestro. La capacidad de informar a la opinión pública (o no informar), o informar distorsionadamente mal”. (Por mi parte recuerdo mi nota en este mismo medio titulada “Revueltas varias: la clave es la educación” donde subrayo que cualquiera sea el país, el asunto no es agarrárselas con los poderes constituidos sino trabajar en lo que forma las cabezas de los votantes, lo contrario es ocuparse de los efectos pero no de las causas del problema).

    -”Vladimir Putin se ha encontrado la horma de sus zapatos en la resistencia casi suicida que halló en Ucrania. Cada muerto civil o militar ucranio se ha sacrificado por su país de origen y por Europa. Putin quisiera que su zona de influencia incluyera a Polonia y los países bálticos. A Hungría, a Bulgaria y a Rumanía, a los checos y a los eslovacos. No así en Alemania, donde los rusos han admitido su derrota total, porque se trata de una zona absorbida por una región mayor (la de los aliados, Estados Unidos más Inglaterra y Francia). Pese a que Alemania era el más desarrollado de los países satélites, (más que Moscú). Lo que no era mucho que decir de la economía comunista. Estaba herida de muerte […] Me parece injusto sostener que los ucranios deban pelear con un brazo atado a la espalda. Mientras ellos tengan que limitarse a reñir una guerra defensiva, la Rusia de Putin cuenta con la posibilidad de devastar las ciudades con sus inclementes bombardeos. Además, les puede decir a sus compatriotas cualquier cosa sobre el estado de la guerra […] Putin no se envalentonará y no le declarará la guerra a la OTAN por lo mismo que ocurrió en 1962 durante la Crisis de los Misiles. La perderían irremisiblemente. Si no pudieron derrotar a Ucrania en tres días, como se habían propuesto, y ya llevan más de un año, una acción concertada de los 30 países que forman la OTAN sería inderrotable”.

    – “Lo que quiero decir es que se trata de un despropósito siquiera enunciar que se puede solucionar el hecho de que muchos son pobres porque hay unos ricos que no desean pagar impuestos. Eso, sencillamente, no es verdad. Es preferible que exista la propiedad privada, aunque ciertas personas alcancen unas fortunas enormes, a lo contrario: Estados donde se prohíbe la existencia de propiedad privada. ¿Cómo se puede asegurar una cosa tan potencialmente dañina? Porque del año 1917, en que se realizó la revolución bolchevique, a la década de los noventa, hubo un Estado que fracasó totalmente experimentando la no existencia de la propiedad privada. No se trata de la libertad en abstracto, sino de las trabas que ponen los Estados al sueño de los emprendedores. Pocos Estados hay más libres que Inglaterra e Israel. Pero hasta que la señora Margaret Thatcher y el señor Menájem Beguín no comenzaron la liberación del mercado, seguían vigentes las ideas de Clement Atlee y sus sospechas de las actividades privadas. En el caso del señor Beguín no parece haber un permanente debate sobre las condiciones del mercado -como sí fue una constante en la señora Thatcher- sino una coincidencia en el tiempo. La población israelí se dio cuenta de que era una rémora el presupuesto ideológico de las cooperativas, y hoy son menos del 2% de las propiedades. El caso de Suecia es todavía más claro en la involución de los impuestos. Ingmar Bergman, el director de cine y teatro, se vio obligado a pagar el 109% de sus ingresos para continuar subsidiando el “Estado de Bienestar”. Ello ocurrió en 1976 cuando se cumplían 40 años de la ascensión al poder del Partido Socialdemócrata Sueco. Ese mismo año sucedió lo que no podía ocurrir. Carl Bildt derrotó a los socialdemócratas con su partido “Moderado” y le arrebató el poder a quienes lo habían ejercido durante varias décadas. No creo que el ejemplo de Bergman sea ajeno a este fenómeno. Fue muy sonado en Suecia. En especial, el hecho de que Bergman cuenta en sus memorias de cómo los dos agentes lo obligaron a dejar la puerta entreabierta del cuarto de baño (por miedo a la fuga), mientras él se aliviaba de un retortijón estomacal generado por la propia visita de la policía fiscal. En todo caso, se ha visto en España con especial antipatía el ataque de Ione Belarra, Ministra de Podemos -comunista- al valenciano Juan Roig, propietario de los supermercados Mercadona, una empresa modelo en el competitivo mundillo de los alimentos (la sexta empresa de España, de acuerdo con el ranking que ha establecido la Advice Strategic Consultant). La señora Belarra quiere formular un tope para los precios de los alimentos y ha llamado al mejor empresario de España “capitalista despiadado”, sin percatarse de que el aumento de los precios es producto de la guerra que ha desatado Rusia contra Ucrania. Por otra parte, desde Adam Smith se sabe que el mercado, con su mano invisible, donde existe una fuerte competencia es mucho más eficaz que las policías fiscales para bajar los precios. Ergo la señora Belarra, si quisiera, realmente, bajar los precios, debería fomentar la propiedad privada en la distribución de alimentos. Pero eso contradice sus ideas comunistas. Es pedirle peras al olmo”.

    Estos párrafos telegráficos tomados al azar y a vuelo de pájaro permiten saborear la pluma de Montaner, el héroe de nuestra historia cuyos testimonios quedarán grabados en el firmamento liberal.

  • El desafío de la democracia liberal y el endeudamiento público en Panamá

    La democracia liberal en Panamá se enfrenta a desafíos significativos, especialmente en lo que respecta al endeudamiento público. Desde la transición democrática posterior a la invasión, el país ha experimentado un crecimiento económico notable, pero también ha acumulado una deuda considerable. En este artículo, analizaremos la interrelación entre la democracia liberal, el peligro populista y el endeudamiento público en Panamá, examinando datos desde la democracia post invasión hasta la situación actual en el contexto de la post-pandemia.

    El auge del populismo y su impacto en el endeudamiento público en Panamá

    En los últimos años, se ha observado un aumento del populismo en Panamá, con líderes políticos que han prometido soluciones rápidas y sencillas a los desafíos del país. Estas políticas populistas, aunque atractivas para muchos,  han llevado a un aumento en el endeudamiento público. Enfrentar estas políticas irresponsables y garantizar una gestión financiera responsable se vuelve fundamental para la estabilidad económica y el futuro del país.

    El endeudamiento público en Panamá: de la democracia post invasión al estado actual post pandemia

    Desde la transición democrática en 1990, Panamá ha experimentado un crecimiento económico constante, pero también un incremento en el endeudamiento público. Antes de la pandemia, el país ya enfrentaba una deuda significativa, con un porcentaje de deuda sobre el PIB que se encontraba en niveles preocupantes. Sin embargo, la crisis sanitaria y sus consecuencias económicas han generado un aumento adicional en el endeudamiento, exacerbando los desafíos financieros a los que se enfrenta el país.

    El desafío de la sostenibilidad de la deuda

    El endeudamiento público descontrolado puede tener consecuencias negativas para la economía panameña. Un alto nivel de deuda dificulta la inversión en infraestructura y programas esenciales a cargo del gobierno como seguridad, justicia, educación o salud, limitando el desarrollo económico y la calidad de vida de los ciudadanos. Además, la dependencia excesiva de los mercados financieros internacionales puede aumentar la vulnerabilidad del país a las crisis económicas externas. Es crucial abordar el endeudamiento de manera responsable y buscar soluciones sostenibles para garantizar la estabilidad y el crecimiento a largo plazo.

    Preservando la democracia liberal y abordando el endeudamiento público en Panamá

    Para preservar la democracia liberal y abordar el endeudamiento público, es esencial fortalecer las instituciones democráticas, fomentar la transparencia y la rendición de cuentas, y promover una gestión fiscal responsable. Panamá debe buscar políticas que impulsen el crecimiento económico sostenible y diversificado, reduzcan la dependencia de la deuda y fomenten la inversión en sectores clave decididos por la propia ciudadanía. La participación ciudadana informada y el compromiso político son fundamentales para abordar estos desafíos y construir un futuro próspero para el país. Pero de ello no se desprende que para financiar el despilfarro se persiga a los ciudadanos con herramientas oficiales de recaudación impositiva y lograr el «equilibrio fiscal». Si la ciudadanía no logra abordar el pago de los impuestos es porque no puede porque sus ingresos han mermado o son demasiado altos para su rentabilidad empresarial. La clave está en que sus candidatos políticos no continúen irresponsablemente gastando a cuenta de futuros pagadores de la fiesta. Y en la ciudadanía en saber elegir.

    Conclusión:

    Panamá enfrenta el desafío de sostener la democracia liberal, evitar el populismo y disminuir el endeudamiento público. La gestión responsable de la deuda y la promoción de políticas económicas austeras y responsables son cruciales para garantizar un desarrollo económico equitativo y duradero. Al fortalecer las instituciones democráticas y fomentar una cultura de responsabilidad fiscal, Panamá puede superar estos desafíos y sentar las bases para un futuro próspero y estable. La participación ciudadana activa y el liderazgo político comprometido son clave para lograrlo. Y decirle al político en busca de votos, que la ciudadanía sabe que no hay tal cosa como un almuerzo gratis.

  • Alas de niño

    Pensé que este sólo sería una colección de poesías comentadas, pero… ¿Por qué? Al incluir la poesía Alas de Niño, recordé que este lamento de tiempos extraordinarios que me fueron concedidos, me motivó a otras expresiones del aire y los años de fantásticas aventuras que desde muy niño fueron mías. Así, a continuación no sólo les dejo la poesía Alas de Niño, sino también un escrito intitulado “Aviones de Papel y una canción: El Avión de Papel.”

    Alas de niño

    Un día soñé volar,

    Y romper las ligaduras

    Del terruño mortal,

    Remontando valles y llanuras.

     

    Aquel sueño juvenil

    Se hizo realidad

    Y en un día de abril

    Derramé mi ansiedad.

     

    Hoy mis alas raídas

    Ya no surcan los cielos dorados

    En tardes heridas

    De fuegos encarnados.

     

    Donde se ha ido

    Ese sueño de infancia.

    ¿Acaso lo he perdido

    y moriré con esta ansia?

     

    ¿Viviré este anhelo

    Añorando libertades

    De rasgar los velos

    De las nubes otoñales?

     

    Aquellas mañanas cristalinas

    Que dejaban ver dos mares.

    Uno con ondas perlinas,

    El otro sereno en andares.

     

    Quizás no vuelva jamás

    Mis ansias en alas surcar,

    Dejando parajes detrás

    Buscando destinos lograr.

     

    Más… nunca dejaré de soñar

    Entre cúmulos heridos de albor,

    Aventuras que no he de olvidar

    Bruñidas del ruido motor.

     

    A lo lejos, ya puedo avisar

    La pista en que no podré despegar

    Y ahora no más, alzo al cielo el mirar

    A ver los aviones pasar.

    Juan Alejo.

  • Estudio revela que el cannabis medicinal puede aliviar de forma segura el dolor oncológico

    El cannabis medicinal ha surgido como una opción prometedora en el tratamiento del dolor oncológico. Un estudio reciente publicado en la revista científica ‘BMJ Supportive & Palliative Care‘ revela que esta planta puede aliviar el dolor asociado al cáncer de manera segura y reducir la dependencia de medicamentos y opioides. Los investigadores de la Universidad McGill, en Canadá, descubrieron que los productos con un equilibrio entre los principios activos THC y CBD eran especialmente efectivos. Estos hallazgos brindan nuevas perspectivas y ofrecen esperanza a los pacientes que buscan alivio del dolor y una mejor calidad de vida durante el tratamiento del cáncer.

    El dolor es una complicación común en pacientes que luchan contra el cáncer. A menudo, se recurre a poderosos opioides y otros medicamentos para combatirlo. Sin embargo, aproximadamente uno de cada tres pacientes sigue experimentando dolor a pesar de estos tratamientos, y los efectos secundarios asociados con los opioides pueden ser debilitantes. Ante este desafío, los investigadores se propusieron explorar el potencial del cannabis medicinal como una opción alternativa.

    El estudio realizado por la Universidad McGill involucró a 358 adultos con cáncer y se llevó a cabo durante un período de 3,5 años. Los participantes recibieron productos de cannabis medicinal con diferentes proporciones de THC y CBD. Los resultados fueron alentadores, mostrando que el cannabis medicinal puede proporcionar alivio seguro y efectivo del dolor oncológico.

    Los investigadores descubrieron que los productos con un equilibrio equitativo de THC y CBD, en lugar de un predominio de uno de ellos, parecían ser especialmente eficaces en el alivio del dolor. Esta combinación óptima de principios activos en el cannabis medicinal permitió a los pacientes experimentar una mejora significativa en la intensidad del dolor y en la interferencia que este ocasionaba en su vida diaria.

    Además del alivio del dolor, otro hallazgo importante fue la reducción en el número total de medicamentos consumidos por los pacientes. Tradicionalmente, se recetan opioides y otros medicamentos junto con antiinflamatorios y anticonvulsivantes para controlar el dolor oncológico. Sin embargo, el cannabis medicinal demostró ser una alternativa efectiva que permitió reducir la dependencia de estos medicamentos, brindando una opción más segura y con menos efectos secundarios.

    El estudio también destacó el perfil de seguridad del cannabis medicinal. Los investigadores observaron que los efectos secundarios fueron mínimos y bien tolerados. Solo se reportaron 15 efectos secundarios moderados a graves, de los cuales la mayoría se consideraron leves. Los efectos secundarios más comunes fueron somnolencia y fatiga, y solo un pequeño número de pacientes suspendió el uso del cannabis medicinal debido a los efectos secundarios.

    Conclusiones:
    Este estudio respalda el papel del cannabis medicinal como una opción de tratamiento segura y complementaria para el dolor oncológico en pacientes que no encuentran un alivio adecuado con los analgésicos convencionales.

  • Planificación estatal vs. proceso de mercado

    Resulta muy relevante percatarse del orden que presenta la libertad y el desorden a que conduce la prepotencia de los megalómanos del aparato estatal. En este contexto antes he citado al periodista John Stossel que ilustra magníficamente la idea con un trozo de carne envuelto en celofán en la góndola de un supermercado. Stossel nos invita a cerrar los ojos e imaginarnos todos los procesos en regresión desde los agrimensores calculando espacios en los campos, los alambrados, los postes, los fertilizantes, los plaguicidas, los tractores, las cosechadoras, los caballos, las riendas y monturas, los peones en medio de cartas de crédito, bancos, transportes y las fábricas para construir esos medios de transporte, etc, etc. Hay cientos de miles de personas cooperando entre sí solo interesadas en lo que hacen en el spot pero vía el mecanismo de precios coordinan sus actividades que a veces como nos dice Michael Polanyi ni siquiera las pueden explicitar puesto que se trata de “conocimiento tácito” y, sin embargo contribuyen a formar un proceso de información dispersa y fraccionada que permite lograr objetivos de producción.

    Pero luego enfatiza Stossel arriban los planificadores de sociedades que dicen que no puede dejarse las cosas a la anarquía del mercado e intervienen con precios controlados y otras sandeces, lo cual conduce a que desaparezca el celofán, el trozo de carne, la góndola y eventualmente el supermercado. Es lo que el premio Nobel en economía Friedrich Hayek ha bautizado como “la arrogancia fatal”. Y tengamos en cuenta que el mercado no es un lugar ni una cosa, el mercado somos todos, el sacerdote cuando compra su sotana, cuanto tomamos un taxi, cuando adquirimos ropa, medicamentos o lectura, el cirujano cuando opera, el verdulero cuando vende, el que opera con un celular y así sucesivamente.

    Es alarmante la ignorancia supina que ponen de manifiesto aquellos que la emprenden contra el mercado sin percatarse que la emprenden contra la gente pues, como queda dicho, de eso se trata. Al vociferar que debe contradecirse el mercado se está diciendo que hay que contradecir las preferencias de la gente en pos de los caprichos de quienes se ubican en el trono del poder político que en lugar de dar paso a información fraccionada y dispersa optan por la concentración de ignorancia con los resultados nefastos y caóticos por todos conocidos.

    Afortunadamente han existido y existen autores notables que enriquecen la tradición de pensamiento liberal, principalmente desde la Roma republicana del derecho, el common law, la Escolástica Tardía o Escuela de Salamanca, Grotius, Richard Hooker, Pufendorf, Sidney y Locke, la Escuela Escocesa, la siempre fértil e inspiradora Escuela Austríaca, la rama del Public Choice y tantos pensadores de fuste que alimentan al liberalismo, constantemente en ebullición y que en toda ocasión tiene presente que el conocimiento es provisorio sujeto a refutación según la valiosa mirada popperiana.

    Nullius in verba -el lema de la Royal Society de Londres que tantas veces cito- puede tomarse como un magnífico resumen de la perspectiva liberal, no hay palabras finales, lo cual no significa adherir al relativismo epistemológico, ni cultural, ni hermenéutico ni ético ya que la verdad -el correlato entre el juicio y lo juzgado- es independiente de las respectivas opiniones, de lo contrario no solo habría la contradicción de que suscribir el relativismo convierte esa misma aseveración en relativa, sino que nada habría que investigar en la ciencia la cual se transformaría en un sinsentido.

    También es de gran relevancia entender que el ser humano no se limita a kilos de protoplasma sino que posee estados de conciencia, mente o psique por lo que tiene sentido la libertad, sin la cual no habría tal cosa como proposiciones verdaderas o falsas, ideas autogeneradas, la posibilidad de revisar los propios juicios, la responsabilidad individual, la racionalidad, la argumentación y la moral.

    Los aportes de liberales, especialmente en el campo de la economía y el derecho han sido notables pero hay un aspecto que podría reconocerse como el corazón mismo del espíritu liberal que consiste en los procesos evolutivos debidos a las faenas de millones de personas que operan cada uno en su minúsculo campo de acción cuyas interacciones producen resultados extraordinarios que no son consecuencia de ninguna acción individual puesto que el conocimiento está fraccionado y es disperso.

    En otros términos, la ilimitada soberbia de planificadores hace que no se percaten de la concentración de ignorancia que generan al intentar controlar y dirigir vidas y haciendas ajenas. Uno de los efectos de esta arrogancia supina deriva de que al distorsionar los precios relativos, afectan los únicos indicadores con que cuenta el mercado para operar y, a su vez, desdibuja la contabilidad y la evaluación de proyectos que inexorablemente se traduce en consumo de capital y, por ende, en la disminución de salarios e ingresos en términos reales. Y como apunta Thomas Sowell, el tema no estriba en contar con ordenadores con gran capacidad de memoria puesto que la información no está disponible ex ante la correspondiente acción.

    Lorenzo Infantino –el célebre profesor de metodología en Roma y muy eficaz difusor de la tradición de la Escuela Austríaca- expone el antedicho corazón del espíritu liberal y lo desmenuza con una pluma excepcional y un provechoso andamiaje conceptual (para beneficio de los hispanoparlantes, con la ayuda de la magistral traducción de Juan Marcos de la Fuente). Las obras más conocidas de Infantino son Ignorancia y libertad, Orden sin plan y la suculenta Individualismo, mercado e historia de las ideas. Libros a la altura de los jugosos escritos del excelente jurista Bruno Leoni que pone de manifiesto que el derecho es un proceso de descubrimiento y no de diseño o ingeniería social y de los trabajos del muy prolífico, original y sofisticado Anthony de Jasay quien, entre otras cosas, se ocupa de contradecir los esquemas inherentes a los bienes públicos, free riders, asimetría de la información y el dilema del prisionero.

    Tiene sus bemoles la pretensión de hacer justicia a un autor en una nota periodística, pero de todos modos transcribo algunos de los pensamientos de Infantino como una telegráfica introducción que a vuelapluma pretende ofrecer un pantallazo de la raíz y del tronco central de la noble tradición liberal.

    Explica de modo sumamente didáctico los errores de apreciación a que conduce el apartarse del individualismo metodológico e insistir en hipóstasis que no permiten ver la conducta de las personas y ocultarlas tras bultos que no tienen vida propia como “la sociedad”, “la gente” y afirmaciones tragicómicas como “la nación quiere” o “el pueblo demanda”.

    Desarrolla la idea de Benjamin Constant de la libertad en los antiguos y en los modernos, al efecto de diferenciar la simple participación de las personas en el acto electoral y similares respecto de la santidad de las autonomías individuales a través de ejemplos históricos de gran relevancia. Infantino se basa y en gran medida desarrolla las intuiciones de Mandeville y Adam Smith en los dos libros mencionados de aquél autor.

    Asimismo, el autor de marras se detiene a explicar los peligros de la razón constructivista (el abuso de la razón) para apoyarse en la razón crítica. Muestra, entre otras, las tremendas falencias y desaciertos de Comte , Hegel y Marx en la construcción de los aparatos estatales totalitarios, al tiempo que alude a la falsificación de la democracia (en verdad, cleptocracia). En este último sentido, dado que el antes referido Hayek sostiene en las primeras doce líneas de la edición original de su Law, Legislation and Liberty que hasta el momento los esfuerzos del liberalismo para ponerle bridas al Leviatán han resultado en un completo fracaso, entonces se hace necesario introducir nuevos límites al poder y no esperar con los brazos cruzados la completa demolición de la libertad y la democracia en una carrera desenfrenada hacia el suicido colectivo.

    En este sentido, como ya he escrito en otras oportunidades, para hacer trabajar las neuronas y salirnos de lo convencional, al efecto de limitar el poder hay que prestarle atención a las sugerencia del propio Hayek para el Legislativo, de Leoni para el Judicial y aplicar la receta de Montesquieu para el Ejecutivo, es decir, que el método del sorteo “está en la índole de la democracia”. Mirado de cerca esto último hace que los incentivos sobre cuya importancia enfatizan Coase, Demsetz y North trabajen en dirección a que se establezcan límites estrictos para proteger las vidas, propiedades y libertades de cada uno ya que cualquiera puede gobernar. Además habría que repasar los argumentos de Randolph y Gerry en la asamblea constituyente estadounidense en favor del Triunvirato.

    Infantino recorre los temas esenciales que giran en torno a los daños que produce la presunción del conocimiento de los megalómanos que arremeten contra los derechos individuales alegando pseudo derechos o aspiraciones de deseos que de contrabando se pretenden aplicar vía la guillotina horizontal bajo la destructiva manía del igualitarismo.

    Lamentablemente, como ha subrayado Hayek, los fenómenos complejos de las ciencias sociales son contraintuitivos, debe escarbarse en distintas direcciones de la historia, la filosofía, la economía y el derecho para llegar a conclusiones acertadas, como decía el decimonónico Bastiat hurgar en “lo que se ve y lo que no se ve”.

    A través de la educación de los fundamentos de los valores y principios de la sociedad abierta se corre el eje del debate para que, en esta instancia del proceso de evolución cultural, los políticos se vean obligados a recurrir a la articulación de discursos distintos, mientras se llevan a cabo debates que apuntan en otras direcciones al efecto de preservar de una mejor manera las aludidas autonomías individuales y escapar de la antiutopía orwelliana del gran hermano y, peor aún, a la de Huxley -sobre todo en la versión revisitada- donde las personas piden ser esclavizadas.

    Tal vez podamos poner en una cápsula el pensamiento de Infantino con una frase de su autoría: “Cuando renunciamos a las instituciones de la libertad y nos entregamos a la presunta omnisciencia de alguien, cubre su totalidad la escala de la degradación y la bestialidad”.

  • ¿Podemos delegar al Estado la educación de nuestros hijos?

    La pregunta fundamental que nos debemos plantear en la materia política siempre será: ¿para qué queremos al Estado?; es decir, ¿cuáles son sus funciones? Otra forma de ver el tema sería: ¿Para que sirve o son buenos los gobiernos del estado y para que no.

    Casi todos podemos hallar suelo común en que al Estado corresponde la función de seguridad y en particular la de defender la nación en caso de invasión. Pero, aquí ya debemos hacer un alto y diferenciar en el tema de la “seguridad” ciudadana, pues jamás podríamos delegar toda nuestra seguridad personal, lo cual ni siquiera debía requerir explicación; ya que el estado carece de la facultad de la omnipresencia y; más aún, ni debíamos querer delegar semejante función a los gobiernos, aunque, tristemente, muchos así parecen desearlo. La seguridad comienza en lo personal, en la casa, en el barrio y así hasta llegar al estado. Visto desde otro enfoque, todos somos policías y delegamos esa función en la medida de lo posible y conveniente.

    Dicho lo anterior, podemos extender los conceptos vertidos a la educación y entender que al Estado corresponden algunas funciones sociales pero no todas y no del todo, y se hace vital trazar la frontera entre el Estado, la persona y familia. Con ánimo didáctico mordaz, igualmente señalo que el Estado no puede comer o beber agua por nosotros, y vale la pena señalar esto porque como van las cosas pareciera que algunos hasta la ida al retrete desean delegar. Todo esto nos lleva a la pregunta fundamental formulada en el título de este ensayo; es decir, ¿hasta dónde podemos delegar al estado la educación de nuestros hijos? El problema comienza en artículo 56 de nuestra Constitución cuando dice: “…el Estado… garantiza a los padres de familia el derecho de participar en el proceso educativo de sus hijos.” Magnánima la Constitución que permite a los padres “participar”; y he aquí que asoma el problema.

    Lo malo es que no queremos ver lo que está frente a nuestras narices, tal como vemos con el desorden vial en Panamá, y emana o responde a un grupo de legisladores en la Comisión de Transporte de la Asamblea que ven y usan a la ATTT como su feudo personal. En tal situación, muy lejos quedan los propósitos de seguridad y efectividad del transporte. ¿Acaso no vemos la ilegalidad tantos retenes de tránsito? Tal vez la mayoría no lo ve, y he allí la fuente de anarquía. ¿Acaso no vemos que muchos de los agentes de tránsito no salen a ordenar sino a asaltar a mano armada? ¿No vemos que retienen ilegalmente con la finalidad de mejorar sus ingresos personales y hasta partir y repartir hacia arriba?

    Algo análogo ocurre con el sistema que llamamos “educativo” el cual no educa, porque responde a los bastardos intereses de grupos enquistados en al Apparatchik estatal; cuyas prioridades no compaginan con sus funciones y responsabilidades, y luego, para lograr permanencia, derraman ventajas en gremios sindicales y tal; al tiempo que cacarean de igualdad y equidad.

  • La quinta columna de la Teología de la Liberación

    Como es de público conocimiento, la expresión quinta columnista tiene su origen en el campo militar primero utilizado durante la Guerra Civil española para aludir a cuatro columnas que avanzaban en una dirección mientras que había una quinta con infiltrados que operaba con los objetivos opuestos. Esta terminología también se empleó durante la Segunda Guerra Mundial para hacer referencia a franceses que en su propio territorio estaban camuflados de patriotas pero ayudaban a los nazis para el atropello de derechos, del mismo modo ocurrió en Holanda y Noruega con el apoyo a la invasión del totalitarismo alemán. Todos generalmente con apariencia de suscribirse a un bando pero adherían a las fuerzas contrarias.

    Antes de eso Quinto Fabio Máximo utilizó la estrategia de infiltrarse en las filas enemigas de Aníbal en las Guerras Púnicas, lo cual fue imitado por la Sociedad Fabiana en Inglaterra con el mismo propósito de adentrarse en las mentes con su socialismo tal como había sugerido Antonio Gramsci y que fue aplicado por personajes como Eudocio Ravienes cuando trabajaba para el Kremlin para penetrar la Iglesia española y la chilena.

    En otras ocasiones me he referido a lo que va a continuación pero debido a la persistencia de lo que estimamos es un peligro, vuelvo sobre el asunto. Es lo que sucede en una medida en la Iglesia católica de la actualidad: el disfraz de los valores tradicionales pero en la práctica se actúa en sentido contrario. En este sentido es de mucho interés la obra del sacerdote polaco que en otra oportunidad he citado: Miquel Poradowski -doctor en teología, doctor en derecho y doctor en sociología- en uno de sus libros titulado El marxismo en la Iglesia consigna que “No todos se dan cuenta hasta dónde llega hoy la nefasta influencia del marxismo en la Iglesia. Muchos, cuando escuchan algún sacerdote que predica en el templo, ingenuamente piensan que se trata de algún malentendido. Desgraciadamente no es así. Hay que tomar conciencia de estos hechos porque si vamos a seguir cerrando los ojos a esta realidad, pensando ingenuamente que hoy día, como era ayer, todos los sacerdotes reciben la misma formación tradicional y que se les enseña la misma auténtica doctrina de Cristo, tarde o temprano vamos a encontrarnos en una Iglesia ya marxistizada, es decir, en una anti-Iglesia”.

    En una oportunidad conversando sobre estos temas, mi amigo RP y abogado Manuel Montes señaló que en momentos de declive de valores muchos eran influidos por ese clima a lo cual no están exentos los sacerdotes, especialmente en los seminarios de iniciación si se los expone a visiones opuestas a los Mandamientos de no robar y no codiciar los bienes ajenos.

    En este contexto no puedo eludir tres citas que siguen que han sido muy difundidas pero en este caso se hace necesario reiterar. En la Encíclica Rerum Novarum se lee el siguiente pasaje: “Quede, pues, sentado que cuando se busca el modo de aliviar a los pueblos, lo que principalmente, y como fundamento de todo se ha de tener es esto: que se ha de guardar intacta la propiedad privada. Sea, pues, el primer principio y como base de todo que no hay más remedio que acomodarse a la condición humana; que en la sociedad civil no pueden todos ser iguales, los altos y los bajos. Afánense en verdad, los socialistas; pero vano es este afán, y contra la naturaleza misma de las cosas. Porque ha puesto en los hombres la naturaleza misma, grandísimas y muchísimas desigualdades. No son iguales los talentos de todos, ni igual el ingenio, ni la salud ni la fuerza; y a la necesaria desigualdad de estas cosas le sigue espontáneamente la desigualdad en la fortuna, lo cual es por cierto conveniente a la utilidad, así de los particulares como de la comunidad; porque necesitan para su gobierno la vida común de facultades diversas y oficios diversos; y lo que a ejercitar otros oficios diversos principalmente mueve a los hombres, es la diversidad de la fortuna de cada uno”.

    Pio XI ha señalado en Quadragesimo Anno que “Socialismo religioso y socialismo cristiano son términos contradictorios; nadie puede al mismo tiempo ser buen católico y socialista verdadero” y Juan Pablo II ha aclarado bien el significado del capitalismo especialmente en la sección 42 de Centesimus Annus. En otras oportunidades me he referido en detalle a documentos emitidos por el actual Papa y a sus declaraciones en Cuba, Paraguay, Perú, Brasil y Chile pero en esta ocasión me circunscribo a dos manifestaciones. En entrevista de Eugenio Scalfari –director de La Reppublica– al Papa Francisco, publicada el 11 de noviembre de 2016 en el mencionado diario el periodista le preguntó qué opinaba que en muchas ocasiones se le acuse de comunista o marxista por lo que respondió: “Mi respuesta siempre ha sido que en todo caso son los comunistas los que piensan como los cristianos”.

    En su mensaje a la OIT -reproducido en YouTube desde el Vaticano- el Papa Francisco afirmó que “Siempre junto al derecho de propiedad privada está el más importante anterior principio de la subordinación de toda propiedad privada al destino universal de los bienes de la tierra y por tanto el derecho de todos a su uso. Al hablar de propiedad privada olvidamos que es un derecho secundario que depende de ese derecho primario que es el destino universal de los bienes.” A nadie se le escapa que con este peculiar silogismo la propiedad privada queda sin efecto e irrumpe lo que en ciencia política se conoce como la tragedia de los comunes, es decir, lo que es de todos no es de nadie, lo cual perjudica muy especialmente a los más vulnerables debido a la extensión de la pobreza que significa el derroche de los siempre escasos recursos.

    En este cuadro de situación es de interés tener presente lo estipulado por la Comisión Teológica Internacional de la Santa Sede que consignó el 30 de junio de 1977 en su Declaración sobre la promoción humana y la salvación cristiana que “El teólogo no está habilitado para resolver con sus propias luces los debates fundamentales en materia social […] Las teorías sociológicas se reducen de hecho a simples conjeturas y no es raro que contengan elementos ideológicos, explícitos o implícitos, fundados sobre presupuestos filosóficos discutibles o sobre una errónea concepción antropológica. Tal es el caso, por ejemplo, de una notable parte de los análisis inspirados por el marxismo y leninismo […] Si se recurre a análisis de este género, ellos no adquieren suplemento alguno de certeza por el hecho de que una teología los inserte en la trama de sus enunciados”.

    Es que la libertad y el consiguiente respeto recíproco resultan esenciales para el bienestar moral y material de todos, muy especialmente de los más vulnerables. Los más necesitados para mejorar en sus condiciones de vida necesitan que se incrementen las inversiones producto de ahorro anterior puesto que constituye la única causa de incrementos en salarios e ingresos en términos reales. Este proceso ocurre cuando se protegen derechos y quienes producen para progresar deben llevar a cabo sus producciones para atender los requerimientos del prójimo. Quienes aciertan obtienen ganancias y quienes yerran incurren en quebrantos. En esto consiste el mercado libre que demanda protección a la propiedad privada puesto que es lo que permite no solo lo dicho sino la trasmisión de precios que son irremplazables indicadores de la mejor utilización de los siempre escasos recursos. Lo contrario induce al derroche y por ende al empobrecimiento. Esta es la diferencia entre países que progresan porque cuentan con marcos institucionales civilizados y los que se estancan o retroceden debido a estatismos que condenan a la miseria.

    El trabajo más conocido del Padre Gustavo Gutiérrez es Teología de la Liberación, libro publicado en 1971 inmediatamente después de la reunión fundacional de la novel “teología de la liberación” ocurrida en Chimbote (Perú), en 1968, que influyó notablemente en las reuniones de Obispos y sacerdotes en Medellín primero y Puebla después. El libro de referencia cuenta con doce ediciones en castellano, obra traducida al inglés, francés, italiano, alemán, portugués, holandés, vietnamita, coreano, japonés y polaco. Una de los primeros actos del actual Papa cuando asumió fue concelebrar en San Pedro con el Padre Gutiérrez.

    El eje central del libro consiste en señalar que la teología tradicional (“lírica” dice el autor) no se ha comprometido con las políticas concretas de este mundo y que las mismas son capitalistas, lo cual estima significan la explotación a los relativamente más pobres. Respecto a esto último, no menciona el hecho que hoy día no existen prácticamente vestigios de capitalismo puesto que los entrometimientos del Leviatán con las vidas y haciendas ajenas es permanente y creciente a través de alianzas con mal llamados empresarios (que son en verdad ladrones de guantes blancos) que viven del privilegio con el apoyo de instituciones internacionales nefastas como el FMI, a través de gastos estatales elefantiásicos, deudas públicas descomunales que comprometen el patrimonio de futuras generaciones que ni siquiera han participado en la elección del gobernante que contrajo la deuda, a través de impuestos insoportables y de regulaciones absurdas y asfixiantes que, entre otras muchas cosas, generan un desempleo colosal.

    Todos provenimos de la caverna, cuando no del mono, la forma de progresar es contar con marcos institucionales que resguarden el respeto recíproco, lo cual significa el derecho a la vida, a la libertad y a la propiedad. Como hemos apuntado, esta última institución resulta indispensable puesto que los bienes son escasos en relación a las necesidades, por lo que la asignación y reasignación se lleva a cabo vía las compras y abstenciones de comprar que premian a quienes han dado en la tecla con las preferencias del prójimo y los que no aciertan acumulan pérdidas. Así es como los factores de producción se van adaptando a los requerimientos de la gente. Si se opta por los bienes en común sucede “la tragedia de los comunes” (lo que es de todos no es de nadie y los incentivos se pervierten) y no hay manera de conocer cuales son las cambiantes prioridades de la gente para asignar recursos.

    Vamos ahora resumidamente a lo que aconseja el Padre Gutiérrez en su afamado libro. En este sentido, escribe que “Marx irá construyendo un conocimiento científico de la realidad histórica. Analizando la sociedad capitalista en la que se dan en concreto la explotación de unos seres humanos por otros, de una clase social por otra y señalando las vías de salida hacía una etapa histórica en la que la persona humana pueda vivir como tal […] Iniciativa que debe asegurar el paso del modo de producción capitalista al modo de producción socialista […] creadas las condiciones de una producción socializada de la riqueza, suprimida la apropiación privada de la plusvalía, establecido el socialismo, las personas puedan comenzar a vivir libre y humanamente”, para lo cual recomienda “una revolución social” y “una radicalización política” y que “la revolución cubana ha cumplido un papel acelerador” e insiste en los beneficios del “foquismo guerrillero” y “nuevas formas de lucha armada” y que “ello supone y facilita, por otra parte, un diálogo doctrinal con el marxismo” ya que “un sector importante del clero latinoamericano pide” que no hay que “confundir violencia injusta de los opresores que sostienen este ´nefasto sistema´ con la justa violencia de los oprimidos que se ven obligados a ella para lograr su liberación”.

    Al fin y al cabo la liberación del pueblo judío de Egipto y que Jesús haya nacido y muerto en manos del poder político no se trataba para nada de salir de una esclavitud para ir a otra y el conflicto con el poder político no es para imponer un sistema totalitario sino de respeto a los derechos inalienables de cada cual que son superiores y anteriores al gobierno.

    En otro momento hemos citado algunos pasajes bíblicos al efecto de subrayar la importancia de la pobreza de espíritu. Ahora lo hacemos nuevamente como la antesala del fin de esta nota periodística: en Deuteronomio (viii-18) “acuérdate que Javeh tu Dios, es quien te da fuerza para que te proveas de riqueza”. En 1 Timoteo (v-8) “si alguno no provee para los que son suyos, y especialmente para los que son miembros de su casa, ha repudiado la fe y es peor que una persona sin fe”. En Mateo (v-3) “bienaventurados los pobres de espíritu porque de ellos es el reino de los cielos” fustigando al que anteponga lo material al amor a Dios (amor a la Perfección), en otras palabras al que “no es rico a los ojos de Dios” (Lucas xii-21), lo cual aclara la Enciclopedia de la Biblia (con la dirección técnica de R. P. Sebastián Bartina y R. P. Alejandro Díaz Macho bajo la supervisión del Arzobispo de Barcelona): “fuerzan a interpretar las bienaventuranzas de los pobres de espíritu, en sentido moral de renuncia y desprendimiento” y que » la clara fórmula de Mateo -bienaventurados los pobres de espíritu- da a entender que ricos o pobres, lo que han de hacer es despojarse interiormente de toda riqueza” (tomo vi, págs. 240/241). En Proverbios (11-18) “quien confía en su riqueza, ese caerá”. En Salmos (62-11) “a las riquezas, cuando aumenten, no apeguéis el corazón”. Este es también el sentido de la parábola del joven rico (Marcos x, 24-25) ya que “nadie puede servir a dos señores” (Mateo vi-24).

  • El salvaje oeste, no tan salvaje

    «El salvaje oeste, no tan salvaje» es un artículo que fue escrito mientras Terry Anderson era un Fellow Nacional en la Institución Hoover, durante 1977-78.

    El texto analiza el crecimiento del gobierno y el creciente interés en la anarquía como una forma de limitar el crecimiento del mismo. Menciona varios trabajos y académicos en la literatura de elección pública (public choice) que exploran la teoría de la anarquía. El documento tiene como objetivo pasar de las discusiones teóricas de la anarquía a un estudio de caso de su aplicación al examinar el oeste americano durante su asentamiento temprano. Los autores proponen estudiar los derechos de propiedad y la protección bajo organizaciones voluntarias en ausencia de un estado formal. Contrariamente a la percepción del caos, la investigación sugiere que se protegieron los derechos de propiedad, prevaleció el orden civil y las agencias privadas desempeñaron un papel importante en el mantenimiento de una sociedad ordenada. El estudio argumenta en contra de caracterizar el oeste americano como caótico.

    El texto explora el concepto de anarquía y sus posibles resultados, particularmente en el contexto del desmantelamiento del gobierno en los Estados Unidos. Discute dos escuelas de pensamiento: la escuela ‘constitucionalista’ o ‘social contractualista’, que enfatiza el surgimiento de derechos a través de la acción colectiva y el establecimiento de una constitución, y la escuela ‘anarcocapitalista’ o ‘anarquista de propiedad privada’, que defiende para la sustitución de funciones gubernamentales por transacciones voluntarias de mercado.

    La escuela constitucionalista sugiere que si los derechos están bien definidos, el papel del gobierno se limitaría a proteger esos derechos. Sin embargo, si los derechos no están claramente definidos, es posible que el gobierno deba desempeñar un papel más productivo. La perspectiva anarcocapitalista argumenta que la competencia de mercado puede reemplazar funciones gubernamentales, como los servicios de protección, y garantizar la justicia a un costo menor.

    El texto destaca las diferencias entre las dos escuelas, incluida la cuestión empírica de si la competencia puede proporcionar efectivamente servicios de protección. También analiza el punto de partida para determinar los derechos, con los constitucionalistas enfatizando un proceso contractual y los anarcocapitalistas confiando en arreglos similares al mercado.

    Luego, el enfoque cambia a examinar la eficacia de los arreglos similares al mercado para el mantenimiento de la paz en el contexto histórico del oeste estadounidense entre 1830 y 1900. El texto reconoce la presencia de agencias gubernamentales en segundo plano durante ese período, pero explora la aplicación privada de derechos. El autor manifiesta que usaron The Machinery of Freedom de David Friedman como base para la formulación de hipótesis sobre el funcionamiento del anarcocapitalismo, porque es decididamente no utópico y establece, en una forma bastante específica, los mecanismos reales bajo los cuales un sistema de agencias protectoras no gubernamentales operaría.

    El texto concluye con la afirmación de que el anarcocapitalismo no es sinónimo de caos y que los derechos de propiedad pueden protegerse bajo tal sistema. Sugiere que las agencias privadas proporcionarían las funciones necesarias para mantener una sociedad ordenada y que la competencia entre estas agencias conduciría a la resolución eficiente de disputas. También reconoce la posibilidad de variar las reglas y preferencias en diferentes sociedades bajo el anarcocapitalismo y destaca el papel del juicio del consumidor en la evaluación de las agencias de protección en ausencia del gobierno.

    El texto comienza abordando la percepción del ‘salvaje y salvaje oeste’ como caótico y sin ley, a menudo retratado en el entretenimiento y la literatura. Sin embargo, exámenes recientes desafían esta percepción y sugieren que la frontera occidental era en realidad más civilizada, pacífica y segura que la sociedad estadounidense contemporánea. Los datos históricos de las principales ciudades ganaderas como Abilene, Ellsworth, Wichita, Dodge City y Caldwell revelan bajas tasas de homicidio, con un promedio de 1,5 homicidios por temporada de comercio de ganado.

    La existencia de comités de vigilancia en los pueblos mineros ilustra aún más el conflicto entre las costumbres comunitarias y la ley formal. Estos comités surgieron cuando el gobierno civil era ineficaz o estaba controlado por delincuentes, utilizando la competencia como medio para restablecer el orden. En particular, la violencia no era la norma y la presencia de comités de vigilancia a menudo resultó en una disminución de los asesinatos.

    Luego, el texto pasa a discutir cuatro estudios de caso en el oeste estadounidense que ejemplifican las instituciones anarcocapitalistas: clubes de reclamos de tierras, asociaciones de ganaderos, campamentos mineros y caravanas de carretas. Estos ejemplos respaldan las hipótesis planteadas anteriormente, demostrando que los derechos privados se hicieron cumplir y el caos no prevaleció en estos entornos.

    En general, el texto desafía la percepción del ‘salvaje y salvaje oeste’ como un lugar anárquico y caótico, proporcionando evidencia de que la aplicación privada de los derechos y las asociaciones voluntarias desempeñaron un papel importante en el mantenimiento del orden y la resolución de disputas.

    Clubes de tierras o reclamos.

    El texto se centra en los clubes de tierras o asociaciones de reclamos que surgieron entre los colonos pioneros en el oeste americano que enfrentaron desafíos para definir y hacer cumplir los derechos de propiedad sobre la tierra que reclamaban. Estos colonos estaban fuera del alcance del gobierno constitucional y carecían de protección legal para sus reclamos. Como resultado, formaron organizaciones extralegales para la protección y la justicia.

    Estos clubes de tierras adoptaron sus propias constituciones y estatutos, eligieron funcionarios y establecieron reglas para resolver disputas y registrar y proteger reclamos. La constitución de la Claim Association of Johnson County, Iowa, sirve como ejemplo y describe el papel de los jueces electos, los alguaciles y el procedimiento para adjudicar disputas. Los clubes también utilizaron cargos de usuario para cubrir los gastos de arbitraje.

    Si bien la violencia era una sanción potencial, el texto sugiere que también se emplearon medios menos violentos. Los clubes se comprometieron a no asociarse ni apoyar a personas que hicieran caso omiso de los reclamos de los colonos, enfatizando la importancia del respeto mutuo y la cooperación dentro de la comunidad.

    Los diferentes clubes de tierras tenían constituciones, estatutos y resoluciones diferentes, lo que indica que las preferencias entre los ocupantes ilegales diferían y que había formas alternativas de protección y justicia disponibles. Las justificaciones de estos clubes incluían proteger los reclamos de los colonos, oponerse a los saltadores de reclamos, garantizar la seguridad contra la agresión y contrarrestar a los especuladores de tierras. Los clubes operaban de manera voluntaria y extralegal, brindando protección y justicia sin recurrir a la violencia y adaptando sus reglas a las preferencias y objetivos de los participantes.

    Asociación de ganaderos

    El texto habla de las asociaciones de ganaderos que surgieron en la frontera ganadera a medida que la tierra escaseaba y surgían conflictos de propiedad. Estas asociaciones se formaron para proteger los derechos de los propietarios de ganado y hacer cumplir los derechos de propiedad privada. Fueron vistos como una respuesta del mercado a la demanda de cumplimiento de los derechos en ausencia de una intervención gubernamental efectiva.

    Al igual que los clubes de la tierra, las asociaciones de ganaderos establecieron reglas y reglamentos formales para sus miembros. Sin embargo, los medios para hacer cumplir los derechos privados por parte de estas asociaciones a menudo implicaban violencia, y se contrataba a expertos pistoleros y asesinos profesionales para defender los derechos de propiedad. Estos mercenarios se alinearon con el bando que ofrecía la mejor compensación, destacando la naturaleza de sus servicios impulsada por el mercado.

    Contrariamente a las preocupaciones sobre la efectividad y el abuso potencial de las agencias privadas de ejecución, el texto argumenta que tales preocupaciones no fueron respaldadas por la experiencia del oeste americano. Los organismos encargados de hacer cumplir la ley en la frontera de los ganaderos operaban de forma independiente y no como meras extensiones de la fuerza policial del gobierno. Si bien hubo casos de personas que se desviaron hacia actividades delictivas y formaron asociaciones delictivas informales, estos no fueron alentados por los mecanismos de mantenimiento de la paz basados ​​en el mercado. Las asociaciones de protección de la propiedad privada trataron con rapidez y severidad a tales asociaciones delictivas.

    Aunque había algunas grandes organizaciones privadas de cumplimiento como la Agencia Pinkerton y Wells Fargo, trabajaron principalmente junto con el gobierno para hacer cumplir las leyes estatales y nacionales. Otras asociaciones a gran escala sirvieron como proveedores de información y servicios de coordinación en lugar de hacer cumplir directamente las reglas privadas sobre el terreno. El texto sugiere que las economías de escala en la aplicación y el crimen no fueron factores significativos en el oeste americano durante este período.

    Campamentos mineros

    El texto analiza los campamentos mineros durante la expansión hacia el oeste de los Estados Unidos, particularmente en respuesta al descubrimiento de oro en California en 1848. Con la afluencia de orientales en busca de fortuna, la ausencia de un gobierno formal condujo al surgimiento de reglas y contratos voluntarios dentro de grupos de mineros. Estas reglas, similares a los estatutos de las empresas, especificaban el financiamiento, las relaciones, la conducta y los mecanismos de resolución de disputas dentro de las empresas mineras.

    A medida que aumentaba el número de mineros, surgió el tema de la propiedad de los derechos mineros y se llevaron a cabo reuniones masivas para redactar leyes y establecer soberanías locales. Los campamentos mineros mantuvieron un nivel de autonomía de las estructuras gubernamentales establecidas y las autoridades externas no ejercían autoridad sobre ellos. Los abogados capacitados a menudo no eran bien recibidos en los campamentos, y los mineros dependían de su propio sistema de justicia, como los tribunales de mineros, para resolver las disputas. Los tribunales de mineros estaban compuestos por ciudadanos que elegían un presidente y un jurado de entre ellos, y sus fallos eran generalmente aceptados.

    El texto sugiere que los campamentos mineros desarrollaron sus propios sistemas de justicia y gobernabilidad sin la coerción de las autoridades estadounidenses. Cuando se impusieron leyes externas en los campamentos, a veces resultó en un aumento de la delincuencia. La competencia entre tribunales por negocios en Colorado brindó una garantía adicional de justicia, ya que los errores podían corregirse mediante apelaciones y sentencias aceptadas por diferentes tribunales.

    Esta evidencia se alinea con la hipótesis de Friedman de que la competencia entre los tribunales conduce a la rendición de cuentas y decisiones más justas, ya que los tribunales se esfuerzan por repetir los negocios. La experiencia de los campamentos mineros refleja una forma de anarcocapitalismo, con contratos voluntarios, reglas negociadas y gobernanza descentralizada basada en las necesidades y preferencias de las comunidades mineras.

    Caravanas de vagones.

    Durante la expansión hacia el oeste en el oeste americano, las caravanas de vagones que se movían a través de las llanuras en busca de oro de California ejemplificaban el anarquismo de la propiedad privada. A medida que se aventuraron más allá de la jurisdicción de las leyes estadounidenses, los pioneros reconocieron la necesidad de sus propias leyes y mecanismos de aplicación para mantener el orden durante el arduo viaje. A menudo establecieron constituciones parecidas a las de los Estados Unidos, delineando reglas y eligiendo funcionarios responsables de hacerlas cumplir.

    Las constituciones de los trenes de vagones variaban, pero generalmente abordaban la elegibilidad para votar, los procesos de enmienda, el destierro de personas, la disolución de la empresa y leyes específicas que rigen actividades como la violación del sábado, los juegos de azar y la intoxicación. Estas constituciones también preveían la organización de juicios con jurado y el mantenimiento de bienes públicos como carreteras y puentes.

    El respeto por los derechos de propiedad fue crucial entre los pioneros, incluso en ausencia de menciones explícitas en las constituciones. A pesar de enfrentar la escasez y el hambre potencial, los casos de violencia o robo fueron raros. Las disputas que surgieron se resolvieron a través del sistema judicial especificado en los contratos, a menudo empleando métodos de arbitraje.

    Los pioneros también enfrentaron el desafío de resolver disputas contractuales con fines comerciales. Formaron ‘mess’ (una especie de «caos organizado) y sociedades anónimas para aunar recursos para la producción y protección conjuntas. En los mess, la propiedad privada seguía siendo de propiedad individual, lo que facilitaba la división y disolución si surgían conflictos. Las sociedades anónimas involucraban propiedad concurrente, lo que requería procesos más complejos para la renegociación y división de la propiedad.

    En general, los pioneros del tren de vagones participaron en negociaciones y contratos voluntarios, estableciendo sus propios sistemas legales y de organización social sin depender de la coerción del gobierno. Los derechos de propiedad desempeñaron un papel importante en el mantenimiento del orden y la resolución de disputas, mientras que los mecanismos del mercado facilitaron los arreglos contractuales para la producción y la protección durante el viaje hacia el oeste.

    El pasaje describe ejemplos de anarcocapitalismo en el trabajo en el oeste americano, centrándose específicamente en la disolución de la Compañía del Condado de Boone y la organización de caravanas en los senderos terrestres. Enfatiza que estos casos ocurrieron sin coerción o la necesidad de una intervención formal del gobierno.

    En el caso de la Compañía del Condado de Boone, cuando los miembros se dividieron en facciones rivales, se llevaron a cabo negociaciones y la propiedad se dividió sin recurrir a la fuerza. Las disputas se resolvieron mediante arbitraje privado, e incluso un reclamo de compensación se resolvió a través de un tribunal privado compuesto por tres personas desinteresadas.

    El autor argumenta que las caravanas en los caminos terrestres funcionaron bajo el anarcocapitalismo, brindando protección y justicia sin el monopolio de la coerción. La naturaleza transitoria de estas comunidades y su falta de demanda de bienes públicos significaba que no era necesario un gobierno formal. La naturaleza a corto plazo de su organización impidió la formación de grupos coercitivos duraderos.

    El artículo concluye que la competencia en lugar de la coerción aseguraba la justicia, y se expresaban diferentes estándares de justicia a través del mercado. Las agencias de mercado proporcionaron alternativas eficientes a los monopolios gubernamentales sobre la coerción. Además, incluso cuando las agencias de mercado se volvieron dominantes y tenían un monopolio virtual sobre la coerción, su pequeño tamaño permitió controlar su comportamiento, ya que los clientes podían irse o establecer sus propias agencias de protección.

    Sin embargo, el autor reconoce que hubo casos de desorden civil en el oeste americano, como la disputa entre los reguladores y los moderadores en la República de Texas y la guerra del condado de Johnson en Wyoming. Estos casos sugieren que la dependencia de las formas de organización no gubernamentales no siempre tuvo éxito y surgieron conflictos debido a las luchas de poder.

    En resumen, concluyen los autores, » parece que en ausencia de un gobierno formal, la frontera occidental no era tan salvaje como la leyenda nos haría creer. El mercado proporcionó agencias de protección y arbitraje que funcionaron de manera muy efectiva, ya sea como un reemplazo completo del gobierno formal o como un complemento de ese gobierno. Sin embargo, el mismo deseo de poder que crea problemas en el gobierno también pareció crear dificultades a veces en Occidente. No todo fue pacífico. Especialmente cuando faltaban los puntos de Schelling, se producía el desorden y el caos, lo que respaldaba la afirmación de Buchanan de que el acuerdo sobre los derechos iniciales es importante para el anarcocapitalismo. Cuando existió este acuerdo, sin embargo, hemos presentado evidencia de que el anarcocapitalismo era viable en la frontera.».

    La lectura completa de este artículo pueden encontrarla aquí.

  • Los Orígenes de la Educación Gubernamental

    » El advenimiento e intrusión de la influencia gubernamental en la industria o servicio educativo también puede ser analizada o vista como el intento por “empresas” ineficaces de limitar la competitividad, cosa que es típica de todo poder central».

    Les dan a tragar a los niños información conscientemente concebida para producir servilismo al statu quo.

    *Es raro encontrar quienes sustenten que las escuelas gubernamentales son muy imperfectas; tal como se puede atestiguar a través de los resultados en exámenes, en la violencia que va en aumento y en la poca acogida que tienen los graduados en las plazas de trabajo. Y mientras tanto los mismos personajes de siempre siguen con la gastada excusa que es por falta de recursos, o que falta equiparar a los niños pobres con las ventajas que tienen los más afluentes. Otros que ya van aceptando la realidad del fracaso inherente del sistema central, comienzan a emigrar hacia peldaños intermedios, tales como los sistemas de vales dirigidos – “vouchers” – o las escuelas chárter, como medio de acabar con el monopolio político estatal. La realidad va por otro lado y tiene que ver con las equivocadas razones por las cuales la educación particular fue remplazada por la estatal, con todas las consecuencias no previstas de todo ello. Lástima que hoy día, frente a una abrumadora evidencia, todavía la mayoría no lo ve, o simplemente es asunto de inercia.

    El historiador Michael Kats relata como en los EE.UU., en dónde el padre del monopolio académico fue Horace Mann y John Dewey, el asunto jamás fue tan lindo como lo han pintado; ya que el propósito central del movimiento estaba orientado hacia un sistema de control social más efectivo, y su principal legado era el logro de una comunidad más sumisa a los edictos gubernamentales. Jamás fue un asunto ni de calidad ni mayor alfabetización como se ha querido hacer ver.

    La educación particular desplazada

    Antes de 1830 la educación era mayormente informal y asunto comunitario, en dónde las escuelas católicas y protestantes competían por los alumnos.¹ Era común que los gobiernos locales diesen una modesta ayuda a las escuelas, aunque la misma no fuese sistemática. Pero lo cierto es que no existía la concepción de una escuela gubernamental – hoy mal llamada “pública,” ya que la particular también está disponible al público igual que todo servicio o producto privado – ni en los EE.UU. ni en ninguna otra parte de mundo Occidental. La distinción entre escuela particular y gubernamental no comenzó a plasmarse sino hasta las “guerras escolares”² de los 1840s, cuando se dejaron de utilizar fondos públicos para las escuelas católicas.³

    ¿Qué fue lo que produjo el desplazamiento de la actividad académica particular al sistema central? Para quien estudia el período es imposible dejar de notar que la razón medular del cambio se debió al gran influjo de inmigrantes pobres protestantes. Entre 1821 y 1850 emigraron a los EE.UU. unos 2.5 millones de europeos, de los cuales un millón eran católicos irlandeses. Esto provocó movimientos “nativistas,”⁴ también conocidos en los EE.UU. como “Know Nothing,” que traduce literalmente a “No sabe nada.”⁵ Esto llevó a la quema de escuelas católicas así como otras formas de intolerancia.⁶ Muchos veían a los católicos como leales al Papa, lo cual llevó a un editor a escribir que “de las minorías romanista, entrenada por curas y monjas… salían la mayoría de los criminales.

    Claro está que el aumento de emigrantes católicos produjo un aumento en las escuelas católicas y muchos protestantes sintieron la necesidad de tomar acción para detener la prevalencia de este falso credo. No cabe duda que muchas de estos locales estarían predispuestos a respaldar la formación de escuelas gubernamentales de orientación protestante. El pripio Horace Mann se lamentaba de que “nunca había existido un gobierno cristiano en el mundo.”⁷ Afortunadamente el respeto hacia la tolerancia religiosa prevaleció sobre semejante movimiento que resultó políticamente inviable. Por ello fue que el control religioso fue astutamente disfrazado e instituido a través del sistema de educación estatal; y así fue que la educación centralizada llegó a constituirse en un importante institución socializante que remplazo a la iglesia americana nacional, tal como lo expuso Susan Rose.⁸

    La educación “no religiosa,” que fue elocuentemente descrita por Horace Mann, era una farsa, ya que en las escuelas se cantaban himnos protestantes, así como rezos, y se utilizaba la Biblia del Rey James. Así fue que en 1874 se formó el sistema parroquial católico como respuesta a la falta de neutralidad.

    Tal como ocurre con todo el que llega a depender del gobierno, los protestantes llegarían a lamentarse de la impía alianza entre el estado y la escuela; y así fue que a medida de que los estadounidense fueron aumentando su secularización, igual ocurrió con la educación gubernamental. Como reacción es ello los protestantes se sintieron compelidos a formar sus propias escuelas particulares para proteger a sus hijos de una educación humanista y agnóstica que comenzaron a recibir a manos del estado,⁹cuando sus antepasados no llegaron a ver los peligros inherentes a toda coerción democrática. No se dieron cuenta que llegaría el día en que la cómoda mayoría se encontrase dentro de la minoría oprimida.

    La escuela y el proteccionismo

    Aunque en el fondo la razón de la consolidación central de las escuelas tuvo un origen religioso, el advenimiento e intrusión de la influencia gubernamental en la industria o servicio educativo también puede ser analizada o vista como el intento por “empresas” ineficaces de limitar la competitividad, cosa que es típica de todo poder central. Tal llegó a ser que en Oregon la educación particular fue prohibida hasta que un fallo de la Corte Suprema en 1927 declaró que dicha prohibición era inconstitucional.¹⁰ El objetivo escondido en la estandarización curricular, así como la dotación económica centralizada, estaba impulsada por quienes prosperarían financieramente de ello. En particular eran los gremios sindicales, cuyos miembros se veían favorecidos con la exclusión de muchos jóvenes del mercado laboral, así como la clase media superior cuyos hijos podrían asistir a esas escuelas “gratuitas,” lo cual no era el caso de los hijos de familias pobres que tenían que poner la comida en la mesa. Así fue que las familias más humildes llegaron a subsidiar a las más pudientes; cosa que sigue igual hoy día en todas partes, y más aun en universidades estatales como la UP.

    Hoy día, pasados más de cien años de todo esto, pocos recuerdan como se inició todo y aunque se quejan amargamente de las deficiencias del sistema central, se oponen con furia a lo que llaman “privatización.” Esto es algo que debíamos estudiar, porque no tiene mayor base que la ignorancia y la envidia. En septiembre de este año – 2012 – vimos en Chicago a los sindicatos magisteriales en huelga exigiendo aumentos salariales en una municipalidad en banca rota; a pesar que el promedio salarial de estos “educadores” es de unos $75,000 al año, que está por encima de lo que reciben educadores en el sistema particular que los supera en rendimiento.

    Una de las mayores y peores consecuencias ha sido el alargamiento de la cadena de rendición de cuentas; ya que en el sistema particular es directo, mientras que en el estatal es sumamente indirecto y quinquenal, si acaso. Y digo que “si acaso” ya que a pesar de los cambios de liderazgo el problema sigue empeorando.

    ¿Qué es una conspiración?

    ¿Sería posible que las escuelas gubernamentales no se prestaran a ser instrumentos de adoctrinamiento? Por supuesto que se prestan ya que para llegar al contenido educativo se tiene que hacer a través de una decisión y escogencia consiente, en donde la neutralidad no es opción. Bajo semejante esquema, ¿cómo sería posible que la élite reinante no llegase a utilizar semejante instrumento como vehículo de sus valores? En el sistema educativo particular la oferta es naturalmente variada, más no así en el sistema estatal. ¿Qué ocurriría en una escuela estatal si un educador critica el sistema democrático o niega la primacía del tamborito sobre la danza indígena como cultura nacional? Y peor sería de un profesor que “tergiversa” la santificada historia de las relaciones entre EE.UU. y Panamá, por más que dicho profesor se mantuviese apegado a la realidad histórica; tal como ocurre con el Incidente de la Tajada de Sandía.

    El sistema educativo central también resultó como la herramienta perfecta para formar los trabajadores a la medida de las necesidades fabriles de la industria. El gran propósito no era el de formar personas con criterio propio, sino de conformarles con las necesidades del statu quo. Aun hoy día vemos a mucho que sostienen que la escuela existe para preparar a los alumnos para trabajar en el comercio y tal. En mi caso, llegué a entrevistar a un gran número de ingenieros agrónomos para una posición en nuestra empresa particular y cuando les preguntaba por qué no habían logrado empleo, todos me contestaban que era porque “no los habían contratado en el gobierno.” ¿Casualidad?

    Jamás debemos perder de vista que quienes controlan el monopolio educativo central, controla la orientación de las próximas generaciones.

    1. Anthony S. Bryk, Catholic Schools and the Common Good (Cambridge, Mass.: Harvard University Press, 1993), p. 18

    2 Guerras escolares: Conatos de violencia por sentimiento anti-católico en la época de 1850 en los EE.UU., como resultado de la gran emigración de católicos germanos e irlandeses.

    3 Ibid., p.23.

    4 Nativismo: Una posición política que demanda un estatus favorable para ciertos habitantes establecidos en una nación en comparación con los reclamos de los advenedizos o emigrantes. Es la tendencia de disminuir el estatus legal de ciertos grupos étnicos culturales por considerarlos hostiles o alienígenas a la cultura local, como resultado de su falta de asimilación a la cultura local. El nativismo está asociado a la xenofobia.

    5 Know Nothing: Movimiento nativista estadounidense o facción política de los 1850, caracterizado por la xenofobia política, y el sentimiento anti-católico, que provocó trifulcas conocidas como “Las Guerras Escolares.”

    6 Mary A. Grant and Thomas C. Hunt, Catholic School Education in the United States (New York: Garland Publishing, Inc., 1992), p. 43

    7 Louis Filler, Horace Mann sobre la Crisis Educativa – Yellow Springs, Ohio: Antioch Press, 1965 – p. 29.

    8 Susan D. Rose, Keeping Them Out of the Hands of Satan (New York: Rousledge, Champion, and Hall, Inc., 1988), p. 29

    9 Ibid., p. 39

    10 See Btyk, p. 28

    *ADAPTACIÓN DE ESTUDIO EFECTUADO POR ROBERT P. MURPHY, ACADÉMICO DEL INSTITUTO LUDWIG VON MISES. MURPHY TAMBIÉN ES AUTOR DEL LIBRO “THE POLITICALLY INCORRECT GUIDE TO THE GREAT DEPRESSION.”

     

  • Mediocridad, política y Ortega y Gasset.

    Frente a la mediocridad que nos golpea desde los partidos políticos, sus internas y sus miserias, nada mejor que recordar hoy a Ortega y Gasset en «La rebelión de las masas»: ¡Sorprendente condición la de nuestra vida! Vivir es sentirse fatalmente forzado a ejercitar la libertad, a decidir lo que vamos a ser en este mundo. Ni un solo instante se deja descansar a nuestra actividad de decisión.

    Inclusive cuando desesperados nos abandonamos a lo que quiera venir, hemos decidido no decidir. Es, pues, falso decir que en la vida “deciden las circunstancias”. Al contrario: las circunstancias son el dilema, siempre nuevo, ante el cual tenemos que decidirnos. Pero el que decide es nuestro carácter.

    En un mundo inundado de mediocridad y conformismo, es fundamental recordar nuestra capacidad de decisión y la importancia de nuestro carácter. No podemos permitirnos ser arrastrados por las circunstancias, sino que debemos enfrentarlas con valentía y determinación. Cada decisión que tomamos, por pequeña que sea, moldea nuestra identidad y define el rumbo de nuestras vidas.

    La libertad de elección es un derecho y una responsabilidad. No podemos dejar que otros decidan por nosotros, ni permitirnos caer en la pasividad y la indecisión. Somos seres autónomos capaces de tomar decisiones conscientes y construir nuestro propio destino.

    En esta era de masas conformistas, debemos alzar la voz y defender la importancia de la individualidad, la reflexión y la acción deliberada. No permitamos que la mediocridad nos defina, sino que seamos protagonistas de nuestras vidas y agentes de cambio en nuestro entorno.

    Luchemos por decidir y ser protagonistas de nuestras vidas. Rompamos las cadenas de la mediocridad y construyamos un futuro grandioso.

    La historia nos llama a elevarnos por encima de la mediocridad y forjar un destino que honre nuestra libertad y potencial. Unámonos en la búsqueda de la excelencia y el significado. Juntos, pero manteniendo nuestra individualidad,  podemos desafiar la mediocridad y dejar una huella duradera.

    Cada elección, por pequeña que sea, cuenta. Tomemos decisiones conscientes y construyamos desde nuestro único e irrepetible ser, un mundo donde la mediocridad sea superada.

    Recordemos las palabras de Ortega y Gasset y despertemos la rebeldía en nuestras almas. La grandeza reside en la capacidad de decisión y en la firmeza de nuestro carácter. No dejemos que la pasividad nos consuma, sino que abracemos nuestra libertad y construyamos un futuro digno de nuestras aspiraciones.