Categoría: Cultura y Sociedad

  • El héroe de nuestra época: Edward Snowden

    Como tantas veces he consignado, no me gusta la expresión «héroe», porque está manchada de patrioterismo y atribuida generalmente a personas que en realidad han puesto palos en la rueda en las vidas de su prójimo. Por otra parte, Juan Bautista Alberdi escribió en su autobiografía: «La patria es una palabra de guerra, no de libertad», puesto que hay otras formas de expresarse menos pastosas para referirse al terruño de los padres. Fernando Savater también aclara el tema en su libro Contra las patrias.

    El manoseo creciente de las palabras ‘héroe’ y ‘patria’ ha hecho que se desfiguren y trastoquen. La mayor parte de la gente relaciona esas expresiones con políticos y militares que en general han manipulado vidas y haciendas ajenas. La corrección a esta última interpretación proviene de una larga tradición que descubrí que comienza de manera sistemática con el decimonónico Herber Spencer, en su libro titulado El exceso de legislación.

    Los usos reiterados del héroe y la patria afloran en obras que encierran el germen de la destrucción de las libertades individuales como el «superhombre» y «la voluntad de poder» de Friedrich Nietzsche o la noción totalitaria del héroe en Thomas Carlyle tan bien descrita por Jorge Luis Borges.

    Difícil resulta concebir una visión más cavernaria, de más baja estofa, de mayor renunciamiento a la condición humana y de mayor énfasis y vehemencia para que se aniquile y disuelva la propia personalidad en manos de forajidos, energúmenos y megalómanos que, azuzados por poderes omnímodos, se arrogan la facultad de manejar lo ajeno, siempre en el contexto de cánticos sobre patriotas y héroes.

    Habiendo dicho lo anterior, en esta nota resalto la figura de un verdadero héroe alejado del sentido habitual para, en cambio, referirse al logro de hazañas extraordinarias en pos de la libertad y el respeto a los derechos del hombre. Se trata de Edward Snowden. Ron Paul, el dirigente político estadounidense más liberal en el sentido clásico del término y tres veces candidato a la presidencia, señaló en Fox Business: «Snowden es un héroe» y el juez Andrew Napolitano, en el programa televisivo Studio B, también de Fox, afirmó enfáticamente: «Edward Snowden es un héroe que pone al descubierto la trama infame de espionajes que vulneran nuestros valores y los principios de la Constitución»; y concluyó: «Los gobernantes que permiten semejantes políticas no merecen el cargo».

    He escrito antes sobre este tema a raíz del caso Assange, pero hay otros aspectos a considerar en este nuevo episodio de espionaje puesto al descubierto por Snowden que fue realizado sin orden de juez competente y sin sustento en lugar de ajustarse a las advertencias de la cuarta enmienda de la Carta Magna estadounidense. En primer lugar, lo público no es privado, especialmente en sociedades que se precian de contar con sistemas transparentes y que los actos de gobierno deben estar en conocimiento de los gobernados, quienes se dice que son los mandantes. Lo dicho no significa que en muy específicas circunstancias y de modo transitorio y provisional los gobiernos pueden mantener reserva sobre ciertos acontecimientos (como, por ejemplo, un plan de defensa que no debería divulgarse antes de su ejecución). En todo caso, la reserva mencionada es responsabilidad de quienes estiman que debe mantenerse reservada la información correspondiente. En ningún caso puede imputarse a la función periodística la difusión de datos e informaciones una vez que estas llegan a las redacciones y, en el caso Snowden, tampoco puede imputársele delito cuando la fechoría fue llevada a cabo por el propio gobierno.

    Viene a continuación otro asunto directamente vinculado con lo que analizamos y es el contrato de confidencialidad, sea en el área privada o pública. Si un empleado de una empresa comercial asume el compromiso de no divulgar cierta información, no lo puede hacer. Lo contrario implica lesionar los derechos de la otra parte en el referido convenio. Idéntico razonamiento es del todo aplicable para el sector gubernamental. Cuando en los años cincuenta funcionarios gubernamentales estadounidenses (dicho sea de paso, pertenecientes al Departamento de Estado) se comprometían a ser leales con su país y, simultáneamente, le pasaban información confidencial a los rusos, incumplían con sus deberes elementales.

    ¿Pero el contrato de confidencialidad tendría vigencia si uno se entera de que están por asesinar a su madre? ¿Son válidos los contratos contrarios al derecho? En el caso de Snowden, se trató de divulgar información sobre el ataque sistemático a la privacidad de ciudadanos pacíficos, puesto que el Gran Hermano trasmite inseguridad además de arrancar la libertad y la protección elemental a los derechos individuales.

    Cuando Snowden se comprometió a guardar secreto al ser contratado, no tenía idea de los atropellos brutales a la privacidad de ciudadanos pacíficos que sus jefes perpetrarían en forma sistemática. La Constitución está por encima de toda norma, no puede alegarse derecho contra el derecho. Finalmente privó en la conciencia de Snowden, principios en gran medida influidos por algunas lecturas como autodidacta, por ejemplo, por La rebelión de Atlas, de Ayn Rand, tal como se pone en evidencia en la producción cinematográfica de Oliver Stone al tiempo que allí se expresa que todo el espionaje se debe al ansia de control gubernamental, ya que «el terrorismo es solo la excusa».

    En todo caso, la denuncia de la invasión a la privacidad y la difusión de los documentos expuestos hace más clara aún la sentencia de Hannah Arendt: «Nadie ha puesto en duda que la verdad y la política están más bien en malos términos y nadie, que yo sepa, ha contado la veracidad entre las virtudes políticas». Los llamados «secretos de estado» (y escribo ‘estado’ con minúscula porque de lo contrario debería escribir ‘individuo’ con mayúscula, que es más apropiado) en la inmensa mayoría de los casos son para ocultar las fechorías de gobernantes inescrupulosos, lo cual viene ocurriendo desde Richelieu, Metternich, Talleyrand y Bismarck, prácticas que revirtió categóricamente Estados Unidos pero que, de un tiempo a esta parte, ha retomado costumbres insalubres de otras latitudes.

    La encrucijada en la que se encuentra Edward Snowden es el resultado de la cobardía moral de todos los gobiernos a los que solicitó asilo desde su reducto en Hong Kong, requerimiento que fue denegado una y otra vez por temor a represalias de Estados Unidos o por convencimiento de que es lícito interferir en las comunicaciones telefónicas privadas y en los correos electrónicos también privados sin la expresa orden del juez de la causa. Lo último en lo que insistió antes de su actual paradero fue la posibilidad de exiliarse en Islandia, para lo que un empresario privado había puesto a su disposición su avión para el traslado correspondiente en caso de accederse al pedido de asilo, lo cual, como queda dicho, no ocurrió. Paradójicamente y por la ojeriza del gobierno gangsteril de Vladimir Putin para con Estados Unidos, Rusia finalmente le concedió cobijo.

    Glenn Beck, en su programa de televisión The Blaze, también sostuvo que Edward Snowden «es un héroe» que hay que proteger contra las acciones criminales de energúmenos enquistados en Washington que traicionan los valores expuestos por los padres fundadores y que, por este camino, afirma el conductor, ciertos megalómanos con rostros demócratas terminarán con las libertades individuales.

    En su libro Constitutional Chaos el antes mencionado juez Napolitano concluye que es gravísimo lo que viene ocurriendo en Estados Unidos, donde el gobierno puede confiscar y encarcelar sin el debido proceso, espiar la correspondencia privada y escuchar conversaciones de inocentes sin intervención de la Justicia. Es por esto que Osama Bin Laden ha consignado que el triunfo de su ideología «inexorablemente tendrá lugar merced a la guerra antiterrorista por las restricciones a lo que en Occidente se denomina libertad» (citado por Michael Tanner).

    Algunos trogloditas del Partido Republicano de la línea George W. Bush siempre se mostraron indignados con Snowden, del mismo modo que defienden la emboscada inaceptable y repugnante de Guantánamo y suscriben la «preventiva» invasión militar por doquier. Es de esperar que finalmente prime la cordura y la mejor tradición del american way of life que hizo a esa nación el refugio de la libertad y el respeto recíproco, y se abandonen procedimientos dignos del atropello terrorista.

    Mike Stein entrevistó en KWAM 900 al profesor Mark Thornston sobre el tema que nos ocupa, quien manifestó: «Snowden es un patriota que hizo lo correcto frente a la inmoralidad del espionaje», «esto es un balde de agua fría para la economía, ya que la consiguiente inseguridad hará que muchas empresas, especialmente las tecnológicas, se muden a países más seguros».

    Nick Gillespie, de Reason tv, entrevistó vía teleconferencia a Snowden, quien resaltó su espíritu antiautoritario y subrayó que siempre estará «del lado de la libertad», por lo que criticó a quienes consideran que «le deben lealtad al Estado» y aludió a la nula «dimensión moral» de sus circunstanciales contratantes gubernamentales.

    La encrucijada que presento en esta nota es sobre un prófugo que difundió para bien de la humanidad más de doscientos documentos reservados que ponen al descubierto las tropelías de un Leviatán desbocado, una persona convertida en un paria, puesto que la administración de Obama le canceló el pasaporte a Snowden. Estamos advertidos, no vaya a ser que lo escrito en 1952 por Taylor Caldwell como ficción en su The Devil´s Advocate se convierta en realidad respecto a que el gobierno estadounidense mute en un Estado totalitario.

    Tal como escribe Glenn Greenwald en su libro Snowden. Sin un lugar donde esconderse, se trata de «los peligros de los secretos gubernamentales y la vulneración de las libertades civiles en nombre de la guerra contra el terrorismo» en cuyo contexto cita al propio Snowden: «Fue entonces cuando comencé a ver realmente lo fácil que es separar el poder de la rendición de cuentas, y que cuanto más altos son los niveles de poder, menor es la supervisión y la obligación de asumir responsabilidades».

    Como bien ha declarado Snowden en un célebre reportaje para The New York Magazine, habitualmente reproducido al cierre de la mencionada producción cinematográfica del controvertido Oliver Stone: «Mi vida cambió para bien puesto que puedo ahora decir no lo que voy a hacer en el futuro sino lo que con orgullo hice en el pasado». Somos muchos los que adherimos a esta conclusión con la frente alta por haberse denunciado al gobierno más poderoso del planeta por atropellar valores muy caros a la civilización.

  • Las criptomonedas contribuyen a salvar la selva amazónica

    Ayer 4 de septiembre, una organización con sede en Estados Unidos se acercó a la comunidad cripto y blockchain para apoyar a la lucha contra la deforestación y los incendios forestales iniciados en Brasil. Rainforest Foundation US, con sede en Nueva York, es una ONG sin fines de lucro que opera en América Central y del Sur y se considera el guardián de la selva tropical, sus animales y comunidades.

    Agosto fue un mes crítico para el planeta. El mundo observó cómo los miles de incendios devastadores consumían la selva amazónica, que es responsable de producir el 20% del oxígeno mundial. Los informes sugieren que estos fueron los incendios más intensos en casi una década, tan intensos que la ciudad de São Paulo se sumió en la oscuridad en el medio del día debido al fuerte humo que salía del bosque, que ardía más de 2.700 km de distancia.

    A raíz de este desastre natural, Rainforest Foundation está trabajando para preservar la Amazonía con ‘The Giving Block’, que se compromete a construir una red que unifique a las organizaciones sin fines de lucro con los mejores jugadores de la industria de las criptomonedas. La publicación en el sitio web de la fundación dice:  «Estamos trabajando con The Giving Block para formar una coalición de patrocinadores de cifrado; donantes y socios de medios que ayudarán a detener esta devastación».

    La fundación explicó además que la razón por la que estaban llegando a la comunidad criptográfica es porque son parte de él. En 2014, comenzaron a trabajar en su propia criptomoneda llamada «BitSeeds», que era cripto híbrido PoW/PoS y Bitseeds estaba en un punto listado en Bittrex.

    A pesar de su fracaso, la fundación siguió explorando blockchain y el espacio criptográfico y ahora están en medio de desarrollar un piloto de transparencia de blockchain con Regen Network, que permite a los donantes rastrear el trabajo de la fundación en la selva amazónica y recompensar a las comunidades locales que están protegiendo su bosques con cripto. Rainforest Foundation está aceptando donaciones en varias criptomonedas, incluidas Bitcoin (BTC), Ether (ETH), Litecoin (LTC), Bitcoin Cash (BCH), entre otras.

    La base está en la investigación del uso de contratos inteligentes para parar la tala ilegal, el tráfico de tierras y proteger a los bosques de la extracción de oro. Suzanne Pelletier, directora ejecutiva de Rainforest Foundation, dijo que la terrible situación en la selva tropical brasileña los ha empujado a encontrar soluciones innovadoras, por lo que se están aventurando en la comunidad de cifrado. Ella añadió: «Los negocios como siempre nos han llevado a este punto. La filantropía, como siempre, no nos sacará. Necesitamos soluciones innovadoras, y nadie es más innovador que los usuarios de criptomonedas».

    La caridad en el espacio criptográfico está creciendo significativamente. Uno de los mayores actos de filantropía fue presenciado cuando la majestuosa catedral de Notre Dame en París, se vio envuelta en llamas. Y para reconstruir el monumento medieval, el intercambio de cifrado Binance, inició un exitoso programa de donación.

    Más recientemente, a raíz del huracán Dorian, la empresa de blockchain PO8 con sede en Bahamas, está uniendo a la comunidad de criptomonedas y blockchain para brindar alivio a las víctimas del huracán.

  • El socialismo es impracticable

    Ludwig Von Mises, dijo que el socialismo era la aplicación de los valores militares en la economía y un programa político económico impracticable. Para que un programa socialista funcione, se necesita una mano de obra muy bien motivada y disciplinada, determinación que debe extenderse a toda la sociedad. Una sociedad socialista es una máquina de gente haciendo su trabajo de manera correcta, dentro de su organización, la cual al mismo tiempo tiene que trabajar de manera perfecta con otras organizaciones, todo bajo la dirección de orquesta de un planificador. Que no debe equivocar ninguna nota. Que debe tener la melodía, o plan correcto y verificar que todos sus subalternos cumplan a cabalidad su parte del plan. El problema es que el margen para soportar los errores e inconsistencias del mundo real no existe en el socialismo. La planificación centralizada es demasiado compleja e interdependiente para ser resiliente, necesita información perfecta en tiempo real que no existe, y necesita tener decisiones correctas todo el tiempo, lo cual es imposible de garantizar, porque están tomadas por seres humanos falibles operando con informaciones imperfectas y que no tienen la piel en juego si las cosas salen mal. Un solo error o problema en la cadena y el error se hace sistémico y afecta a toda la cadena porque todo está demasiado interconectado y centralizado. Esto inicia un proceso en cascada que termina destruyendo a todo el sistema como le pasó a la Unión Soviética en los 1980s.

    En una economía capitalista, sobre todo en un capitalismo liberal donde la libre competencia está más o menos garantizada y no se creen oligopolios demasiado grandes para fallar, el sistema está mucho menos descentralizado, existen muchas redundancias más o menos independientes, que garantizan que un fallo o error en el sistema sea localizado, y si una parte el sistema fracasa, otras empresas similares llenen su hueco rápidamente. La anarquía y redundancia del capitalismo, que los socialistas ven como un gasto innecesario de recursos, en realidad es una de sus fortalezas, porque crea redundancias y resiliencias. En un sistema capitalista la propiedad privada garantiza que los actores económicos tengan la piel en juego si las cosas salen mal. En el socialismo hay un solo sistema, el estatal, y por lo tanto, si éste fracasa, fracasa todo el sistema. Si una fábrica de pan en un sistema socialista trabaja mal, la gente se queda sin pan. Si una fábrica de pan en un sistema capitalista trabaja mal, la gente le compra pan a la competencia. En un sistema capitalista el dueño del negocio que quiebra pierde su negocio, es su piel la que está en juego. En un sistema socialista, el burócrata que tomó una decisión mala busca un chivo expiatorio o una excusa ideológica.

    El otro gran problema del socialismo es la motivación. Adam Smith declaró que el interés propio, es el motor de una economía capitalista, los biólogos evolutivos hablan de un gen egoísta, que la principal función de los organismos vivientes es perpetuar y reproducir sus propios genes. Es cierto que en las especies sociales como los humanos, el interés colectivo y la solidaridad tribal hacen contrapeso a los intereses individuales, pero pensar que la propaganda, el adoctrinamiento ideológico y el temor al castigo pueden reemplazar al interés individual y el tener la piel en juego como motivo para la producción económica, es ilusorio. No se puede cambiar la naturaleza evolutiva del ser humano. El interés personal seguirá existiendo, solo que en el socialismo se va a canalizar por medios poco productivos, como la intriga, el arribismo político, la corrupción y el mercado negro. Y la mano de obra y la burocracia disciplinada y motivada del socialismo simplemente desaparece. El sistema se estanca, como le pasó a la URSS durante el período Breznev en los 1970s.

    Por todas estas razones, el socialismo, por lo menos al estilo soviético, resultó un programa político económico inaplicable. Necesita de gente perfectamente motivada, en una burocracia sin motivos de lucro o interés personal, tomando decisiones perfectas con información perfecta, sin la asistencia de un mercado redundante y resiliente, sin arriesgar nada si las cosas salen mal. Algo que es imposible de lograr en el mundo real.

    El mercado puede ser caótico, la mano invisible de Adam Smith es una analogía mala de una época cuando los intelectuales eran deístas. Más bien es como la teoría evolutiva de Darwin, un proceso caótico de prueba y errores, donde la extinción o el cierre de empresas es la prueba de que los genes en el primer caso o los memes en el segundo caso, no eran los correctos para sobrevivir en el ecosistema. Donde a la muerte de una especie o empresa, otra llena su lugar ecológico o la ecología misma cambia. Pero el mercado, esa anarquía de millones de personas comprando y vendiendo, abriendo y cerrando empresas, esa destrucción creativa, es la razón por la cual las economías de mercado liberales son tan resilientes.

    Y la palabra operativa es liberal… economía de mercado liberales o capitalismo liberal. Porque también existe otro tipo de capitalismo. El capitalismo de amigos o mercantilismo. En el cual también existen la propiedad privada, los empresarios y el mercado capitalista, pero el Estado se asegura que existan ganadores y perdedores fuera de las decisiones tomadas dentro del mercado. Como le sucede a los bancos tras la creación de los bancos centrales o a los complejos militares industriales. O en América Latina a casi todas las grandes empresas. Esto sistema implica una especie de planificación por proxy que crea oligopolios “demasiado grandes para fallar” donde la intervención estatal evita que los dueños de estas empresas tengan la piel en juego si las cosas salen mal. Como los rescates bancarios. Estos oligopolios tienen los mismos problemas que las grandes economías estatales, errores o malas planificaciones suelen afectar en cascada grandes partes de la economía y usualmente requieren de transferencias de recursos de sectores productivos de una economía a otros menos productivos pero políticamente más influyentes cuando la piel está en juego. Por eso la palabra operativa es capitalismo, pero capitalismo liberal.

  • Kodak irrumpe en blockchain

    El conocido fabricante de materiales fotográficos, Kodak, como sabemos, pasó de ser la marca número 1 en cámaras, rollos fotográficos y revelado a estar casi en la bancarrota debido, entre otras cosas, a su lenta adaptación a la tecnología. Poco a poco, la compañía ha ido revirtiendo esa tendencia y de hecho hace unos días se presentó el último desarrollo de la empresa: un sistema de gestión de documentos basado en la cadena de bloques. El anuncio se realizó en la Conferencia de Innovación Kodak 2019, que se celebró este 5 de junio en Nueva York.

    Los inicios de Kodak como proveedor de soluciones de información comenzaron ya en 2013 con una declaración de la compañía en la que exponía que se había transformado en una empresa de tecnología enfocada en la creación de imágenes para empresas. Con ese fin, Kodak sirve a clientes con tecnologías disruptivas y soluciones innovadoras para el producto de embalajes de bienes, comunicaciones gráficas e industrias de impresión funcional.

    En cuanto al nuevo proyecto, denominado KODAK Document Management Platform, ha sido lanzada por Kodak Services for Business. La plataforma ha sido diseñada teniendo en cuenta la clientela específica de gobiernos y empresas. Según la compañía, este sistema de administración de documentos ayudará a sus clientes a proteger y administrar sus documentos confidenciales sin complicaciones. El uso de la tecnología blockchain proporcionará el nivel requerido de seguridad y eficiencia a la plataforma. Además de esto, la plataforma también ofrecerá funciones como el archivado y los flujos de trabajo automatizados para que se pueda acceder a la información, el documento y el contenido en tiempo real con total precisión.

    Durante el lanzamiento, Kodak también declaró que esta nueva plataforma ayudaría enormemente a las organizaciones a ahorrar costos hasta en un 40%, gracias a su mayor productividad. Además de la plataforma de gestión de documentos KODAK, la compañía también lanzó KODAK Scan Cloud, una solución especialmente diseñada para que el usuario pueda procesar datos en la nube independientemente de la ubicación.

    Además, cabe señalar que Kodak había revelado su gran interés en el espacio de blockchain y crypto cuando anunció la ejecución de un ICO en 2017. KodakCoin, la criptomoneda de la compañía, se centró en la gestión de derechos de autor de imágenes en la web para pagos de licencias fotográficas para contenido en línea.

    Asimismo, Kodak ha colaborado con una compañía llamada RYDE Holding para desarrollar una plataforma para los derechos de imagen llamada KodakONE que garantiza a los fotógrafos la protección de los derechos de autor. También ayudará a los fotógrafos a monetizar su trabajo. Gracias a este proyecto, se han recaudado más de 1 millón de dólares ya durante la prueba beta de la plataforma a través de reclamos de licencias. RYDE Holding está dando forma a este proyecto con ICOx Innovations.

    ¿Estaremos presenciando el regreso del «momento KODAK»?

  • Educación disruptiva en Perú

    Perú se ubica constantemente en los últimos puestos en las mediciones globales en materia educativa. Al carecer de una fuerza laboral educada, el país corría el riesgo de desperdiciar las oportunidades que brinda su rápido crecimiento económico.

    Pero a Jorge Yzusqui se le ocurrió, en 2011 y con la ayuda de la firma IDEO, diseñar un nuevo sistema educativo; Innova Schools. Colegios privados «low cost» accesibles a una clase media emergente, pero todavía no acomodada, y escalable en todo el país. Quería que los niños de clase media tuvieran una alternativa entre las escuelas privadas caras y las precarias escuelas públicas, ya que actualmente, solo un 15% de los niños peruanos tiene acceso a una educación de calidad. En estos colegios, las familias pagan solo unos $150 al mes en matrícula. El modelo está recibiendo atención internacional, más recientemente como ganador del primer premio en los International Design Excellence Awards.

    Innova Schools ha incorporado el aprendizaje combinado en un modelo blended learning, con un modelo «socioconstructivista» basado en la indagación, que combina los métodos tradicionales en el aula, con el estudio individual e independiente reforzado a través del contenido en línea, para que los niños piensen de manera creativa, flexible y crítica. Este método permite a los estudiantes tener control sobre el ritmo, el tiempo y el lugar de aprendizaje y, por lo tanto, es más adaptable a las necesidades de cada estudiante. Los estudiantes de Innova, pasan una parte de cada día trabajando en un desafío propuesto por su maestro. En grupos pequeños, esbozan soluciones utilizando Internet y folletos físicos.

    Otra parte del día está dedicada al aprendizaje independiente frente a una computadora a medida que los estudiantes participan en lecciones a través de programas como Khan Academy, una plataforma de aprendizaje personalizada. En ambas actividades, el maestro actúa como una guía a través del ejercicio para alentar a los estudiantes, monitorear su ritmo de aprendizaje y ofrecer consejos sobre cómo y dónde buscar más recursos. Este tipo de aprendizaje activo utiliza la tecnología para motivar a los estudiantes a buscar respuestas y desarrollar sus propios conocimientos. Los estudiantes pasan el 30% del tiempo de clase en aprendizaje individual por computadora y el 70% del tiempo de clase en sesiones de aprendizaje colaborativo dirigidas por maestros.

    El aprendizaje combinado a menudo se beneficia de una reorganización del espacio de aprendizaje físico tradicional para proporcionar zonas de aprendizaje habilitadas con tecnología optimizada. Esto se puede ver en los entornos de aprendizaje dinámico en las Escuelas Innova, que incluyen muebles con ruedas, paredes móviles y usos eficientes del espacio para permitir diferentes modos de aprendizaje.

    Actualmente hay 40.000 alumnos distribuidos en los 54 colegios Innova. Todos ellos, salvo uno en México, desplegados en el territorio peruano. Los resultados, que reflejan las pruebas de aprendizaje, respaldan la metodología. El 80% de los estudiantes de segundo grado de Innova se evaluaron como competentes en alfabetización en los exámenes nacionales, en comparación con el promedio nacional del 31%. Los estudiantes de Innova están superando a sus compañeros de escuelas públicas en Perú con dos dígitos en el examen nacional y si se mide con las 10 escuelas más caras de Perú, la comparación es pareja.

    En todo el mundo están surgiendo soluciones innovadoras y nuevas tecnologías, que tendrían el potencial de ayudar a los países de América Latina a superar los desafíos más apremiantes que enfrentan en educación. La región aún no ha capitalizado efectivamente estas nuevas tecnologías para mejorar el aprendizaje. El intercambio de las mejores prácticas permitirá un conocimiento cruzado que llevará a las escuelas latinoamericanas al siglo XXI.

  • Profesionales de blockchain, un empleo en auge

    El crecimiento progresivo de la tecnología blockchain, impulsado por el desarrollo de soluciones de escalabilidad robustas, ha captado, como sabemos, la atención de organizaciones empresariales de todo el mundo.

    Primeramente enfocada en el desarrollo de las criptomonedas, la tecnología de la cadena de bloques está actualmente siendo seriamente considerada por gobiernos, nuevas empresas y grandes corporaciones por igual. Sin embargo, resulta difícil para las empresas de todos los tamaños encontrar personas que posean las habilidades necesarias para crear soluciones de cadena de bloques a nivel empresarial.

    El Informe de Empleos Emergentes de 2018 de LinkedIn enumera al «desarrollador de blockchain» como el trabajo emergente número uno del año pasado, mostrando un crecimiento de 33X en 2018, con importantes organizaciones como IBM, Accenture y CSIRO que buscan científicos de investigación de blockchain, consultores asesores y técnicos.
    Los datos disponibles de la firma de análisis Burning Glass Technologies demuestran un aumento del 316% sobre el número total de ofertas de trabajo que requieren habilidades de blockchain en los mercados de los EE. UU., representando decenas de miles de empleos de blockchain, y el mercado internacional aun es mayor.

    El informe del Índice de Habilidades del UpWork Q2 2018 concluye: «Las compañías de Fortune 500 continúan incorporando blockchain en la infraestructura existente. Blockchain encabezó la lista como la habilidad de más rápido crecimiento en el segundo trimestre de las más de 5,000 en Upwork.com por segundo trimestre consecutivo. Su crecimiento año tras año ha superado el 2,000% en los últimos cuatro trimestres, y experimentó un crecimiento de más del 3,500 % año tras año en el segundo trimestre».

    Asimismo, los datos de las encuestas disponibles en Deloitte revelan que el 74% de los ejecutivos globales encuestados afirman que las principales organizaciones a las que representan ven un «caso de uso convincente» para la tecnología de contabilidad distribuida.

    Por último, un informe de Gartner de 2018 predice que el valor agregado acumulado de negocios ofrecido por la tecnología blockchain superará los $360 mil millones para 2026 y se disparará a más de $3.1 billones para 2030.

    Pero, ¿dónde puede alguien interesado formarse en la materia? La realidad es que solo recientemente, se ha propiciado entorno académico que ha alcanzado un desarrollo práctico. Australia, por ejemplo, cuenta con uno de los entornos de cadena de bloques académicos más avanzados del mundo. En febrero de 2018, RMIT University anunció el lanzamiento del primer curso universitario sobre estrategia de blockchain desarrollado por RMIT Blockchain Innovation Hub, que se centra específicamente en ayudar a los líderes empresariales a desarrollar una comprensión matizada de la tecnología de blockchain. Asimismo, IBM ya empieza a formar a sus futuros trabajadores, invirtiendo en programas de colaboración con universidades de EEUU para desarrollar programas de estudios específicos que permitan a los estudiantes especializarse en blockchain. Estos son solo dos ejemplos de la proliferación de entornos académicos en muchos países desarrollados para la formación en blockchain.

    Por otra parte, los sueldos para las posiciones de cadena de bloques calificados han crecido al ritmo de la demanda de empleo en el último año. Los datos publicados por la firma de empleo con sede en Estados Unidos Hired, revelan que los ingenieros y desarrolladores de blockchain actualmente ganan entre $150,000 y $175,000 al año, una prima significativa sobre el salario promedio de $135,000 USD de un ingeniero de software, lo que hace que el desarrollo de blockchain sea uno de los trabajos tecnológicos mejor pagados actualmente.

    El mercado laboral en sí mismo se está descentralizando: los contratos inteligentes y las criptomonedas han creado un ecosistema de empleo nuevo y creciente en el que los profesionales independientes y los consultores pueden colaborar con organizaciones que buscan talento de blockchain de una manera verdaderamente confiada, lo que hace que el ecosistema de empleo de la cadena de bloques comience a ser ya un mercado muy atractivo.

  • El Día D y la división del mundo en dos bloques

    El 6 de Junio de 1944 los Aliados Occidentales, venciendo los temores de Churchill, heredados del desastre del Galípoli de 1915, lanzaron la invasión el Día D. Tropas de los Estados Unidos, el Reino Unido y Canadá desembarcan en varias playas de la región de Normandía, en Francia, iniciando la campaña del Noroeste de Europa. Esta campaña no decidió la suerte de la Segunda Guerra Mundial en Europa. De hecho, Stalin llegó a arrepentirse de que su insistencia en un segundo frente se había cumplido.

    La razón es sencilla: la Unión Soviética, a costa de enormes bajas, y sacrificios, para mediados de 1944 estaba ganando la guerra a los alemanes. En Stalingrado había logrado echar a los alemanes del Cáucaso y recuperar amplios territorios. A mediados de 1943 había rechazado con éxito la contraofensiva alemana en Kursk, y había iniciado la lenta y larga contraofensiva estratégica que los llevaría dos años después a Berlín. La URSS estaba ganando. Para mediados de 1944 había roto el bloqueo a Leningrado, recuperado la Ucrania, y preparaba un golpe devastador al Grupo de Ejércitos Centro en Belarus. Los alemanes iban a perder la guerra. El gran ganador sería la Unión Soviética. Stalin obtendría ganancias territoriales e ideológicas en Europa. Además no se sabían la magnitud de los daños y pérdidas sufridas por la URSS. Los aliados occidentales pensaban que Stalin y Hitler podían volver a pactar como hicieron en 1939. Y Stalin pensaba que si con un golpe de estado sacaban a Hitler, los alemanes podían pactar con los aliados occidentales.

    El Día D inicia la campaña de Normandía, la cual se convierte, tras el éxito de la Operación Bragation en Belarus en julio de 1944, en una carrera hacia las fronteras alemanas y hacia Berlín.

    Stalin tenía las de ganar, el éxito de la operación Bragation literalmente le otorgó Europa oriental, además se podía dar el lujo de ordenar avances sin tomar en cuenta el número de bajas. En Yalta, los aliados occidentales tuvieron que aceptar el dominio de Stalin de Europa Oriental. En Yalta, la URSS, los Estados Unidos y el Reino Unido se repartieron Europa, sin preguntarles a los pueblos recién liberados si estaban de acuerdo con la repartición. Ese fue el inicio de la guerra fría.

    Porque está claro que había comunistas que deseaban que sus países occidentales se incorporaran al paraíso socialista. Y por supuesto, los polacos y checos, vieron como su sueño de elecciones libres y gobiernos democráticos se esfumaba. Por un poco más de 40 años  tendrían que sufrir el oprobio de gobiernos comunistas, gústeles o no a la gente. El problema principal fue Alemania.

    Alemania quedó ocupada en cuatro zonas. Tres occidentales, manejadas por potencias occidentales y una oriental, ocupada por los soviéticos. Poco a poco, mientras que en occidente se imponía un régimen liberal democrático y capitalista, en la zona soviética se impondría un régimen comunista. La división de Alemania y el posterior Muro de Berlín confirmaban que en Europa, con la cortina de hierro desde el Báltico hasta el Adriático, Occidente había caído. Sin embargo, el sueño de Stalin de eliminar la República Federal Alemana y expulsar a los anglosajones al Canal de la Mancha nunca pudo cumplirse. Tras 40 años el comunismo europeo colapsó.

    Pero todo eso no hubiera sido posible si los norteamericanos, británicos y canadienses no hubieran triunfado en el asalto anfibio más grande de la historia que liberó a Francia, Bélgica, Holanda y la parte occidental de Alemania antes que los soviéticos lo hicieran. Los desafortunados Europeos del Este tuvieron que soportar 40 años de una dictadura un poco más benigna que la nazi fascista con los atrasos políticos y económicos que esto significó, pero eventualmente también se liberaron del comunismo, que no pudo ser hegemónico como soñaba Stalin.

    Por eso el Día D siempre deberá ser recordado, por el mundo libre que hoy gozamos.

  • ¿Igualdad a la fuerza?

    Nada de malo tiene que luchemos por una igualdad entre humanos, salvo… dependiendo qué entendemos por “igualdad”. En sentido sarcástico: ¿Acaso igualdad de estatura, hermosura, inteligencia, coraje, iniciativa, y así? ¿Cree el lector que planteo lo absurdo? Pues sepan que algunos aspirantes a la presidencia de los EE. UU., tal como Kamala Harris, está prometiendo obligar a empresas con más de 100 empleados a divulgar sus planillas y salarios a la Comisión de Igualdad de Oportunidad de Empleo, y quien no pague lo que crea la oficina que sea un salario adecuado será sancionado con multas. Otras autoridades quieren resarcir económicamente a los descendientes de los esclavos, a las víctimas de racismo, sexismo, homofobia y quien sabe qué otra reparación se les ocurra. ¡Por supuesto que no buscan igualdad!, sino votos y algo más… Buscan paliar la envidia que queda expuesta ante las desigualdades del mundo, reales o imaginadas.

    Día a día aumenta la cantidad de personas que piensan que la función de gobierno es la de lograr una igualdad ciudadana; el problema surge cuando no definen bien la clase de igualdad que buscan. Una cosa es igualdad ante la ley; que poco se cumpla es otra cosa. Pero no sólo es igualdad ante cualquier ley, sino una ley buena y justa, dado que a través de la historia mucho se ha prostituido la ley para beneficiar a unos en detrimento de otros.

    Sin embargo, es poco común ver a quienes aspiran a puestos de autoridad prometer que van a defender libertades, tales como las de tránsito, expresión y propiedad; derechos que van en mengua, dado que cada día se pretende usar al estado para imponer falsas igualdades a través de la intervención centralizada. ¿Será que no saben a qué condujo eso en países que adoptaron el totalitarismo? Desafortunadamente,  muy a menudo por encima del saber están la envidia y los odios.

    Y, hasta la malísima constitución panameña da sus primeros pasos estableciendo el derecho a la propiedad. Desgraciadamente luego se contradice y vulnera dichos derechos; tal como ocurre en su Título X cuando dice que el gobierno puede intervenir en toda clase de empresa para que se cumpla en ésta, la “justicia social”. Lástima que por ningún lado se define el concepto, lo cual crea la discrecionalidad autoritaria. No más tenemos que elegir a un socialista exuberante y veremos lo que creen es la “justicia social”. Ilústrense con el Artículo 284.

    ¿Cómo es que tantos catedráticos universitarios resienten el sistema capitalista basado en los derechos de propiedad? La respuesta puede ser tan simple como el resentimiento de ver que otros sin cátedras y con sólo un “Despacito” logren más ingresos y prestigio.

    Otros resienten las responsabilidades que vienen apareadas con la libertad y la necesidad de producir o sufrir. El problema está en ver a nuestro alrededor a personas económicamente exitosas que despiertan envidias. Pero poco ven que el estado no es la manera de migrar hacia la riqueza; sea ésta económica, espiritual o de otra índole. Más aún, delegar estas cosas al estado lo agrava todo.

    Otros denuncian al “capitalismo” como fuente de desigualdad. Pero… ¿acaso lo que tenemos en Panamá es “capitalismo”? Lo que practicamos es un guacho de clientelismo, socialismo, una pizca de capitalismo, corrupción, y otros ismos.

    La realidad es que en el mundo evolutivo de hoy la intermediación estatal a cargo de politicastros termina con más desigualdad; mientras que la criptoanarquía nos deja como único camino la responsabilidad de ser libres.

  • Un documental obligatorio para ver. EL Chavismo, la Peste del Siglo XXI

    Ayer vi “El Chavismo, la Peste del Siglo XXI”, cortesía de la Fundación Libertad que me invitó.

    El documental narra, con la presencia de personajes de la vida venezolana, y comentaristas internacionales cercanos al liberalismo y la socialdemocracia, el ascenso y destrucción del socialismo del SIGLO XXI. Las imbecilidades de la clase política venezolana del punto fijismo, la personalidad destructiva de Hugo Chávez y su entorno, el oportunismo de los cubanos, rusos, y chinos, la ignorancia del venezolano promedio que busca un vínculo emocional con los políticos en lugar de buscar un vínculo racional con sus políticas. El divorcio entre lo que los gobernantes dicen hacer y lo que realmente hacen. Todo se desemboca en un coctel explosivo.

    Chávez se lanzó desde el principio a un proyecto golpista en un país que desde 1830 hasta el punto fijo, solo había sido gobernado directamente o tras bambalinas por militares, y donde había resentimiento institucional porque los militares habían perdido en manos de los políticos civiles el control de la sociedad que habían tenido desde 1830 hasta 1958, donde se inauguró una era de bipartidismo entre socialcristianos, El COPEI y socialdemócratas, los ADECO.

    Durante este período de gobiernos civiles democráticos, se cometieron varios errores garrafales. El Populismo petrolero, que hizo al país creerse que era más rico y democrático de lo que realmente era. El resultado es que entre los empresarios se instauró el rentismo mercantilista, en el pueblo el rentismo clientelista y en los políticos la corrupción. El país se imaginó que el boom petrolero de los sesentas iba a durar para siempre. Y la clase política aparte de esto desarrollaría dos errores garrafales que harían peor las cosas. La primera, la reelección, que impediría relevos generacionales. La segunda el personalismo a ultranza, donde los odios personales les impide tomar medidas por el bien de país. Por ejemplo, tras un sangriento golpe de estado fallido por el cual Hugo Chávez debió haber sido encarcelado con la pena máxima y erradicado de la vida política. En su lugar, Rafael Caldera, por odio a Carlos Andrés Perez, no solo lo liberó, sino que le permitió correr para presidente y ganar las elecciones. El enorme carisma de Chávez no oculta que era una persona obsesionada por el poder, dispuesta a decirles a las personas lo que le convenía y querían oír en el momento, que tenía un menjurje ideológico en el cerebro, mezcla de pindin marxismo, cristianismo, animismo, y todos los resentimientos de la sociedad latinoamericana. EL resultado solo podía ser destrucción.

    Claro que mientras el precio del petróleo fue alto, su socialismo de commodities pareció funcionar. Se hicieron programas sociales, se subsidiaron movimientos afines por todo el mundo, se compraron billones de dólares en armas rusas, mientras se cerraban medios, expropiaban empresas, se erosionaban las libertades democráticas, y el estado de derecho. Luego pasaron tres cosas, los estudiantes se alzaron, y el precio del petróleo empezó a caer, y Chávez se murió de Cáncer, dejando el muerto a Maduro. Y por supuesto, está el narcotráfico.

    Cuando veas a Venezuela arder, pon tus barbas panameñas en remojo.

    No somos inmunes a los males de la Venezuela del período de 40 años entre 1958 y 1998. Háganle al país un favor, aquí les dejamos  el documental en YouTube, mírenlo y compártanlo.

  • Los vicios de la acreditación

    Acreditación puede referirse a aquello que merece crédito, consideración o reconocimiento. En sentido simple, la acreditación no es más que un documento que brinda testimonio de algo; tal como el haber pasado por una universidad, aunque poco haya calado en proceso. Pero, como bien señalan algunos, “como uno de tantos tentáculos gubernamentales, la acreditación no es más que un proceso de colonización y control”. Y, precisamente, una de las conclusiones de un estudio llevado a cabo por Goethals Consulting Corp., y patrocinado por la embajada británica en Panamá, sentenció que el MEDUCA se preocupa mucho más en acreditar los claustros educativos que en lograr resultados acreditables.

    Procurar acreditación no es igual que procurar educación. Si el MEDUCA se dedicara a acreditar los resultados, otro gallo cantaría en los predios educativos y en el país. Y lo mismo ocurre con los educadores, incluso aquellos que estando acreditados no educan. Se paga por la acreditación y no por la capacitación. Según parece, el educar con resultados da pereza; mientras que acreditar es fácil, y terminas con un pergamino que puedes colgar en una pared o que sirve para que el MEDUCA te aumente el salario, sin que tengas que mejora la forma de educar.

    Hoy día, en que la información anda suelta por las redes cibernéticas, la acreditación pierde sentido y surge la necesidad de nuevas formas de dar crédito y confiabilidad. Desafortunadamente los gobiernos aún siguen siendo la principal barrera evolutiva en su trastocado intento y objetivo de acreditar aquello que mucho mejor acredita el mercado. El problema es que los gobiernos o sus gobernantes, esos que “prosperan” en aquello que bien apodó el presidente Trump de los EE. UU. como “the swamp”, que traduce bien a barrizal o estercolero político, poco gustan delegar a la actividad ciudadana o mercado y mucho colocar allí dónde pueden alcanzar.

    Si verdaderamente queremos salir del lodazal de nuestro fatídico sistema educativo gubernamental, y aún el privado, en buena medida viciado por una intervención gubernamental, ya va siendo hora de admitir que no se trata de nuevos parches sino de cambios radicales. Uno de esos cambios radicales es el de tratar la educación como tratamos a otros servicios y productos del mercado que se basan en resultados y no en acreditaciones clientelistas.

    Pero los estereotipos contrarios a la acumulación de riqueza económica bien lograda desatienden la realidad que existe en esos agentes cuya éxito económico y divergencia con el estercolero les permite abrir nuevas trochas de desarrollo. Como bien lo decía Ayn Rand al hablar de la creación de riqueza, que la creación de nuevas sociedades se logra mejor por los caminos descentralizados. Esto no quiere decir que se trata de anarquía, ya que los liberales definitivamente no somos anárquicos; lo que creemos es en aquello de “es buen culantro, pero no tanto…” simplemente reemplacen “culantro” por “gobierno”.

    En fin, no es sólo asunto de acreditación para lograr empleos, sino de la creación de actividades productivas con valor agregado para toda la humanidad. No es asunto de acreditación sino de creación; esa que poco se encuentra en estancos aposentos de gobiernos desmedidos.