Categoría: Economia y Finanzas

  • Pésima aplicación de la suma cero

    En última instancia los mayores errores en economía obedecen a una aplicación muy desacertada de lo que en teoría de los juegos se denomina “la suma cero”, esto va desde la parla habitual en muchos medios a representantes de la Iglesia, hasta el keynesianismo y el estatismo en general.

    El argumento central que alimenta el resentimiento y la envidia es la noción de lo que se conoce con lo que Ludwig von Mises bautizó con el nombre de “el dogma Montaigne”, es decir, que la pobreza de los pobres se debe a la riqueza de los ricos. En el siglo XVI, Michel Montaigne -a pesar de buenas contribuciones en otras materias- concluyó en su ensayo número veintidós que “no se saca provecho para uno sin perjuicio para otro” en el contexto de todas las transacciones.

    Éste es el punto de partida de una equivocación garrafal que ha teñido buna parte del discurso que pretende explicar aspectos clave de la economía. Al contrario, en toda transacción libre y voluntaria en el mercado, ambas partes ganan siempre. Para recurrir a la terminología de la teoría de los juegos, en esta situación hay suma positiva. En cambio, cuando tiene lugar la violencia, sea gubernamental directa o indirecta a través de que acepta la intimidación sindical o al otorgarle mercados cautivos a empresarios prebendarios, hay suma cero, es decir, en estos casos inexorablemente lo que gana uno lo pierde otro del mismo modo que ocurre cuando se asalta un banco. Curiosamente los patrocinadores de la suma cero en transacciones libres y voluntarias imponen esa modalidad en lo que defienden, es decir, el estatismo en sus diversas variantes.

    Es muy frecuente que se piense que la pobreza relativa de unos se debe a la riqueza de otros, que si unos tienen “demasiado” no queda para otros. Esto es un completo disparate. La riqueza no es algo estático. Los recursos naturales de hace siglos eran iguales o mayores aun que los actuales y, sin embargo, en la actualidad la gente en general vive mejor respecto de la época de Montaigne en la que la condición natural era las hambrunas, las pestes y la miseria (incluso los reyes morían por una infección de muelas). Esta mejora se debe a marcos institucionales que respetan derechos de propiedad, lo que al destapar la olla de la energía creadora hace que se multiplique y extienda la riqueza y que el obrero de un país civilizado pueda vivir mejor con posibilidades tales como calefacción, automóvil, agua potable y medios de comunicación y, por cierto, más tiempo que un príncipe de la antigüedad.

    En física se ha visto desde la formulación precaria de Lucrecio pasando por Newton, Lavoisier y Einstein que nada se pierde y todo se transforma. La cuantía de la masa de materia, incluyendo la energía es la misma en el universo pero lo relevante para el aumento de la riqueza no es el incremento de lo material sino su valor. Puede ser que artefactos tales como un teléfono antiguo contengan más materia que un celular pero el servicio de este último y su precio son sustancialmente distintos.

    La creación de riqueza es creación de valor en el contexto de un proceso dinámico. En la medida en que el empresario ofrece en el mercado bienes y servicios que la gente acepta, incrementará su patrimonio y en la medida en que no acierte lo disminuirá. Dejando de lado la lotería, solo hay dos maneras de enriquecerse: sirviendo a los demás o robando a los demás. El primer método es el de la sociedad abierta y los mercados libres, el segundo es el de los regímenes socialistas e intervencionistas en los que el favor oficial establece los patrimonios de los allegados y amigos y condena a la miseria al resto.

    No es reclamando que se lesione el derecho de quienes crearon riqueza lícitamente la forma de prosperar, sino contribuyendo a crear el propio patrimonio sirviendo a otros. Hoy, salvo raras excepciones, resulta en verdad tristes los espectáculos que ofrecen candidatos a ocupar la escena política en todas partes del llamado mundo libre: compiten en una carrera desenfrenada de promesas para ver quién saquearía más los bolsillos de los que tienen recursos para entregárselos graciosamente a los que tienen menos patrimonios.

    Resulta triste a la luz de los postulados de los Padres Fundadores quienes consideraban fundamental el derecho de propiedad, de responsabilidad individual y de desconfianza al poder gubernamental. James Madison, el padre de la Constitución estadounidense, escribió en 1792 que “El gobierno ha sido instituido para proteger la propiedad de todo tipo […] Éste es el fin del gobierno, solo un gobierno es justo cuando imparcialmente asegura a todo hombre lo que es suyo”. También en nuestro medio el padre de nuestra Constitución fundadora, Juan Bautista Alberdi, se preguntaba y respondía: “¿Qué exige la riqueza de parte de la ley para producirse y crearse? Lo que Diógenes exigía a Alejandro: que no le haga sombra.”

    ¡Qué lejos estamos de los principios de libertad cuando observamos que de un tiempo a esta parte gobernantes y futuros gobernantes incluso en Estados Unidos, el otrora baluarte del mundo libre, se han dejado seducir por el bochornoso síndrome de la suma cero! Pensemos lo que queda para países con tradiciones menos civilizadas. Es imperioso retornar a las bases sólidas de la sociedad libre a través de una educación más esmerada y cuidadosa respecto de valores fundamentales.

    Por su parte una de las pocas sentencias acertadas de John Maynard Keynes con razón estampó que “Las ideas de los economistas y de los filósofos políticos, tanto cuando están en lo cierto como cuando no lo están, son más poderosas de lo que se supone corrientemente. Verdaderamente, el mundo se gobierna con poco más. Los hombres prácticos, que se creen completamente libres de toda influencia intelectual, son generalmente esclavos de algún economista difunto”.

    El párrafo no puede ser más ajustado a la realidad. Sin embargo Keynes ha tenido y sigue manteniendo la influencia más nefasta de cuantos intelectuales han existido hasta el momento. Mucho más que Marx, quien debido a sus inclinaciones violentas y a su radicalismo frontal ha ahuyentado a más de uno. Keynes, en cambio, patrocinaba la liquidación de la sociedad abierta con recetas que, las más de las veces, resultaban de una mayor sutileza y difíciles de detectar para el incauto debido a su lenguaje alambicado y tortuoso.

    Es del caso repasar los pensamientos de Keynes en este contexto de la suma cero que navega en sus escritos. Los ejes centrales de su obra más difundida (Teoría general de la ocupación, el interés y el dinero) consisten en la alabanza del gasto estatal, el déficit fiscal y el recurrir a políticas monetarias inflacionistas para “reactivar la economía” y asegurar el “pleno empleo” ya que nos dice en ese libro que “La prudencia financiera está expuesta a disminuir la demanda global y, por tanto, a perjudicar el bienestar”.

    Tal vez los trabajos de mayor lucidez sobre Keynes estén consignados en el noveno volumen de las obras completas del premio Nobel en Economía F.A. Hayek (The University of Chicago Press, 1995) y en el meduloso estudio de H.Hazlitt traducido al castellano como Los errores de la nueva ciencia económica (Madrid, Aguilar, 1961). Numerosas universidades incluyen en sus programas las propuestas keynesianas y no como conocimiento histórico de otras corrientes de pensamiento, sino como recomendaciones de la cátedra. Personalmente, en mis dos carreras universitarias y en mis dos doctorados tuve que estudiar una y otra vez las reflexiones keynesianas en el mencionado contexto. Todos los estatistas de nuestro tiempo han adoptado aquellas políticas, unas veces de modo explícito y otras sin conocer su origen. Incluso en Estados Unidos irrumpió el keynesianismo más crudo durante las presidencias de Roosevelt: eso era su “New Deal” que provocó un severo agravamiento de la crisis del treinta, generada por las anticipadas fórmulas de Keynes aplicadas ya en los Acuerdos de Génova y Bruselas donde se abandonó la disciplina monetaria.

    Las terminologías y los neologismos más atrabiliarios son de su factura. No quiero cansar al lector con las incoherencias y los galimatías de Keynes, pero veamos sólo un caso, el que bautizó como “el multiplicador”. Sostiene que si el ingreso fuera de 100, el consumo de 80 y el ahorro 20, habrá un efecto multiplicador que aparece como resultado de dividir 100 por 20, lo cual da 5. Y préstese atención porque aquí viene la magia de la acción estatal: afirma que si el Estado gasta 4 eso se convertirá en 20, puesto que 5 por 4 es 20 (sic). Ni el keynesiano más entusiasta ha explicado jamás como multiplica ese “multiplicador”.

    En definitiva, y aquí es una de las instancias en que se filtra de contrabando la suma cero, Keynes apunta a “la eutanasia del rentista y, por consiguiente, la eutanasia del poder de opresión acumulativo de los capitalistas para explotar el valor de escasez del capital”. Resulta sumamente claro y específico lo que escribió como prólogo a la edición alemana de la obra mencionada, en 1936, en plena época nazi: “La teoría de la producción global, que es la meta del presente libro, puede aplicarse mucho más fácilmente a las condiciones de un Estado totalitario que la producción y distribución de un determinado volumen de bienes obtenido en condiciones de libre concurrencia y un grado considerable de laissez-faire”.

    En resumen, la incoherencia de la suma cero en la cooperación social en libertad está presente en todas las exposiciones estatistas que empobrecen moral y materialmente por más que como queda dicho estén en boca de no pocos sacerdotes muy escasos de conocimientos elementales en ciencias sociales de muy diversa jerarquía eclesiástica y de expositores cacofónicos dignos de una torpeza de dimensiones colosales que alardean de proteger a los más vulnerables con lo que los extienden por doquier.

  • Déficit gubernamental

    Como ya es endémico en mis escritos: un “déficit” es una deficiencia en cantidad o calidad o la inhabilidad o incapacidad de la capacidad funcional o, una desventaja; particularmente en nuestra aptitud de llevar a cabo negocios u operaciones públicas.

    Pero, en esta ocasión me aviento en el pantano de los déficits gubernamentales, por varios motivos: por un lado, porque pocos le prestamos bola, a pesar de ser tema de vital importancia para todos; o, porque apuntan bastante bien hacia lo peor de los gobiernos perdidos en corrupción. Tal vez es más fácil verlo cuando el déficit se da en la casa, la familia y no alcanza para poner la paila. Ya veremos cuando no alcanza para la ruma de subsidios; esos que poco o nada subsidian y sí predisponen al colapso.

    El inmenso problema y peligro de los déficits gubernamentales es variado y enredado, a tal punto que muy pocos lo entienden y mucho menos nos interesamos por estudiar el asunto a más de decir cosas como: “el gobierno jamás quiebra”. Tal vez debemos examinar la definición de “quiebra”. Una simple definición de quiebra o bancarrota es la “insolvencia”; es decir, la incapacidad de pagar las deudas. ¡Jmmm!, ¿por qué estoy pensando en la CSS?

    Uno de los vicios, poco vistos en los déficits gubernamentales es que el gobierno que no puede pagar sus compromisos recurre a la emisión de bonos; es decir, a pedir prestado, endeudarse y a pagar intereses. Y… ¿quiénes compran esos bonos? Entre otros, los inversionistas que en vez de ahorrar e invertir en proyectos productivos se complacen en sacar ganancias de la pervertida administración gubernamental; con lo cual los déficits se hinchan y conducen a una contracción en el crecimiento económico.

    La deuda pública en Panamá, que hace 4 años andaba por un 37% del PIB hoy ya casi alcanza al 60% y, la gran pregunta: ¿ese aumento en el gasto deficitario nos ha traído ventajas o desventajas? Y, ni hablar lo que podría suceder si nos golpea una catástrofe nacional: un tsunami (Panamá es altamente susceptible a ello); también están el Barú, la Yeguada, Tisingal o tal, que podrían “emberracarse”; o que se produce un terremoto debajo del Canal y tal. Precisamente por estos motivos es que conviene un superávit y no un déficit. Claro ¡eso que le va importar a los zorros del momento!

    A todo ello, muy pocos ciudadanos se ponen a cavilar en las consecuencias que se dan en una economía en la cual el déficit central se desboca. En el caso de Panamá, que no emitimos papel moneda (¡gracias a Dios!) la inflación nos llega del norte. Sin embargo y como ya señalé, sí hay aspectos económicos negativos, directamente asociados a los déficits, que nos impactan. Uno de ellos es la merma en el ahorro y la inversión; lo cual produce serios impactos económicos a tío pueblo.

    En fin, y como bien lo señala Richard Rahan del Institute of Global Economic Growth: “No desesperéis. Cuando el gobierno fracasa, los emprendedores privados entrarán a llenar el vacío. La inflación y tal habrán destruido el valor de la deuda pública, permitiendo el surgimiento de un nuevo gobierno sin trapos colgando, tal como hemos podido observar en los antiguos países comunistas.” Y sí, pero mientras todo eso ocurre la gente sufrirá.

    Entonces, a ver cómo le cae todo eso a un pueblo al cual le inculcaron el odio a los “privado” e idealiza el centralismo, primo del comunismo. Es decir, no eligen al comunista pero sí a su cuate el centralista y de pezuña, precarista de lo ajeno. Bien pinta el gasto deficitario al ama oscura del politicastro.

  • Banco de Rusia emitió una garantía bancaria en Yuan chino utilizando tecnología blockchain

    La emisión de garantías bancarias es una práctica común en la industria financiera. Una garantía bancaria es una promesa formal de un banco de cumplir con las obligaciones financieras de su cliente en caso de que el cliente no pueda cumplir con esas obligaciones. Las garantías bancarias son comúnmente utilizadas en transacciones internacionales para asegurar que las partes involucradas cumplan con sus obligaciones.

    La emisión de garantías bancarias tradicionalmente ha sido un proceso manual y tedioso. Sin embargo, la tecnología Blockchain ha permitido automatizar y digitalizar el proceso, lo que reduce el tiempo y los costos involucrados en la emisión de garantías bancarias. Pero ahora a ello se le suma un componente político: evita el bloqueo o sanciones de países terceros ya que se difumina la intermediación financiera. El uso de yuan chino en la transacción comercial indica una mayor cooperación financiera entre Rusia y China, una de las consecuencias de la guerra producida por la invasión de Rusia a Ucrania.

    En una demostración del potencial de la tecnología blockchain en la banca, el Banco de Crédito de Rusia (MKB) ha emitido una garantía bancaria en yuan chino utilizando esta tecnología. La transacción se realizó a través de Masterchain, una plataforma de cadena de bloques nacional creada por el Banco Central de Rusia para transferir activos digitales entre los participantes. El tamaño de la garantía digital fue superior a los 100 millones de yuanes chinos (cerca de USD $144 mil).

    La tecnología blockchain es conocida por su capacidad para mejorar la transparencia, la seguridad y la eficiencia en una variedad de industrias, incluyendo la banca. En este caso, la emisión de una garantía bancaria en yuan chino utilizando blockchain proporciona una mayor seguridad y transparencia en el proceso.

    La garantía bancaria emitida por el banco de Rusia se convierte en un contrato inteligente en la blockchain, lo que significa que todas las partes involucradas tienen acceso a él y pueden verificar su autenticidad. Además, la tecnología blockchain garantiza que la garantía bancaria sea irrevocable y no pueda ser modificada.

    En un comunicado de prensa, el MKB,  explicó que la garantía está denominada en la moneda a la que están vinculados los contratos del importador. En caso de un pago en virtud de él, el proveedor recibirá rublos rusos a un tipo de cambio acordado por las partes.

    La garantía bancaria fue acordada por las tres partes interesadas: el principal, el banco garante y el beneficiario. La ventaja promocionada de usar un documento digital, que aparentemente no se puede falsificar ni perder, es que el beneficiario no necesita esperar la versión en papel o solicitar una confirmación al banco sobre la autenticidad de la garantía.

    ‘Esta es la primera garantía bancaria digital en el mercado, que se emitió en yuanes, a través del sistema Masterchain. La mayoría de los contratos de comercio exterior se atienden en moneda china, y la demanda de pagos en yuanes solo está creciendo’, comentó Natalya Bahova, directora del Departamento de Finanzas Internacionales y Estructuradas de MKB.

    Rusia más cerca que nunca del Yuan

    El yuan se convierte en una alternativa económica cada vez más popular en Rusia, en detrimento del dólar. En medio de las sanciones y la volatilidad del rublo, tanto el gobierno como las empresas y los consumidores minoristas han recurrido cada vez más al yuan, también conocido como renminbi.

    Un informe del Wall Street Journal destaca esta tendencia creciente de adopción de la moneda china. Según el informe, el yuan ha asumido un papel cada vez más importante en el fondo de riqueza soberano de la nación y las exportaciones rusas en yuanes han aumentado un 14%. Además, las empresas locales emiten cada vez más bonos en esta moneda.

    Una de las razones de este aumento en la adopción del yuan es que solicitar préstamos en yuanes es más barato que en rublos. También se destaca que los hogares rusos están recurriendo cada vez más al yuan como alternativa de ahorro, con casi USD $6.000 millones en yuanes depositados en bancos rusos para fines de 2022.

    En un esfuerzo por apartarse del dólar y otras divisas occidentales, los reguladores rusos están explorando el uso de monedas digitales para el pago de acuerdos transfronterizos y están discutiendo esta posibilidad con países aliados como Cuba e Irán. Además, el Banco Central de Rusia está avanzando en los planes de lanzamiento de un rublo digital o CBDC, que comenzará a probarse con los bancos locales en abril de este año.

  • Decálogo fiscal para cualquier país civilizado

    Luego de mencionar los diez puntos que a continuación se exponen, consigno los aspectos que estimo clave al efecto de proceder a una necesaria reforma fiscal que se ejemplifica con reducciones en el gasto público para permitir que se engrosen los bolsillos de la gente.

    Primero, la idea central por la que se cobran impuestos es la de financiar el gasto gubernamental que demanda la estricta y limitada función de proteger los derechos de las personas que habitan el suelo bajo esa jurisdicción estatal, por tanto los tributos no solo deben resultar lo más bajos posibles sino que no deben gravarse objetos imponibles fuera de esa jurisdicción, abandonando entonces el llamado principio de nacionalidad en materia tributaria debido a que el gobierno local no se ocupa de garantizar derechos de quienes están fuera de sus fronteras.

    Segundo, en un sistema republicano los ingresos fruto de los respectivos gravámenes no pueden ser menores a los egresos debido a la política de endeudamiento y financiamiento monetario. En este contexto la deuda pública externa debe estar prohibida ya que está reñida con la democracia pues compromete patrimonios de futuras generaciones que no han participado en el proceso electoral que eligió al gobernante que contrajo la deuda. En esta línea argumental, no es permisible establecer un correlato con lo que ocurre en los ámbitos privados donde tiene sentido la decisión voluntaria y libre de establecer plazos para contraer deudas y reembolsos. En este sentido, debe destacarse que constituye una contradicción en los términos la expresión “inversión pública”, puesto que la inversión es por su naturaleza un acto subjetivo que estima mayor valor en el futuro que en el presente por lo que el sujeto en cuestión se abstiene de consumir para ahorrar cuyo destino es la inversión. Por ende, en el presupuesto nacional los rubros de gastos deben dividirse en corrientes y en activos fijos pero nunca “inversión” que en ningún caso cabe cuando se recurre a la coerción. En esta misma línea argumental, la financiación vía procesos inflacionarios queda descartada puesto que una sociedad libre requiere la eliminación de la banca central y el curso forzoso.

    Tercero, los ratios como la participación de los aparatos estatales en la renta nacional o los tributos sobre el producto nacional bruto no deben apuntar a que crecimientos en la riqueza justifican incrementos en el gasto o en la recaudación. La presión fiscal debe consignarse en valores absolutos y cuando excede lo necesario resulta saludable la rebelión fiscal, tal como ocurrió en el origen de la revolución estadounidense como marca y límite a lo que el gobierno pude succionar de la población. Este enfoque de simplificación y unificación fiscal complementado con los puntos que siguen liberan a los llamados “expertos fiscales” para que se dediquen a actividades útiles.

    Cuarto, la curva Laffer muestra que a mediada que las tasas fiscales se incrementan aumenta la recaudación hasta que en un punto -debido al debilitamiento y fractura de la estructura productiva- la recaudación disminuye a medida que la presión impositiva se eleva. Esto hace aparecer como que hay un punto óptimo fiscal de máxima presión tributaria que permite una máxima recaudación, pero a lo que originalmente apuntaba Arthur Laffer con su curva (ya insinuada por Adam Smith en 1776) es el establecimiento de un punto de mínima presión fiscal necesario para cumplir con la antedicha misión gubernamental en una sociedad abierta.

    Quinto, no hay tal cosa como impuestos al consumo puesto que todos los gravámenes son al patrimonio: cuando se dice que se aplica un tributo al consumo es que se grava una empresa que vende productos clasificados como de consumo pero esa empresa se hace cargo del impuesto con su patrimonio, por tanto todos los impuestos afectan las tasas de inversión y, como consecuencia, reducen salarios e ingresos en términos reales ya que esa es la única causa que permite elevarlos al incrementarse el ritmo de capitalización.

    Sexto, todos los impuestos deberían eliminarse con excepción del impuesto al valor agregado con la máxima base imponible al efecto de aprovechar el sistema de impuestos a cargo e impuestos a favor que permite ese gravamen con lo que se ahorran controles en un contexto donde no deben operar exenciones fiscales que siempre significan que otros deben hacerse cargo de la diferencia con lo que se dejan de lado no solo las dobles imposiciones sino que no se aplican impuestos directos -los que gravan la manifestación directa de la capacidad contributiva- que obligan a preguntas e inquisiciones insolentes sobre el origen y destino de los recursos por parte de los agentes de recaudación.

    Séptimo, el referido impuesto se traducirá en alícuota proporcional ya que todos los progresivos implican regresividad puesto que los contribuyentes de jure contraen sus inversiones con lo que, como queda dicho, reducen salarios e ingresos en términos reales. Este es el motivo por el que las constituciones liberales prohibieron los gravámenes progresivos y también los directos. Además, la progresividad altera las posiciones patrimoniales relativas, es decir, contradice las posiciones patrimoniales que había establecido la gente con sus compras y abstenciones de comprar en el supermercado y afines con lo que hay derroche de capital lo cual agudiza la antes referida baja en los salarios e ingresos de la población. También la progresividad bloquea la indispensable movilidad social en el asenso y descenso en la pirámide patrimonial.

    Octavo, en materia fiscal es indispensable contar con un sistema federal para no solo descentralizar el poder sino para establecer competencia entre las provincias y municipios puesto que en este esquema los gobernadores e intendentes administran sus recaudaciones locales al efecto de que los pobladores no se muden a otra jurisdicción y para atraer inversiones, lo cual tiende a la prudencia en materia del gasto, y la coparticipación al gobierno central debiera ser exclusivamente para atender a la justicia federal, las relaciones exteriores y la defensa.

    Noveno, la denominada redistribución de ingresos llevada a cabo por los aparatos estatales no es función gubernamental puesto que la distribución queda en manos de la gente que pone de relieve con sus preferencias y necesidades en los procesos de mercado lo cual hace que los comerciantes que atienden esas necesidades y preferencias obtienen ganancias y los que yerran en ese objetivo incurren en quebrantos, lo cual excluye toda posibilidad de empresarios prebendarios que se alían con el poder de turno para obtener privilegios que en toda ocasión atentan contra el bienestar de sus semejantes.

    Y décimo, la eliminación de todas las cargas arancelarias y no arancelarias que siempre obligan a desembolsar mayor erogación por unidad de producto con lo que el nivel de vida de los locales empeora, en lugar de liberar recursos humanos y materiales para atender otras necesidades. Esto significa no limitar el comercio libre a zonas de integración regional sino la integración al mundo en un contexto donde se acepte que el monopolio legal constituye una seria amenaza para la población y el dumping destructivo es el realizado compulsivamente con los recursos de terceros, por ejemplo, a través de las “empresas estatales” deficitarias.

    Como anunciamos al comienzo, aquí refiero sumariamente algunos ejemplos de reducción en la dimensión del aparato estatal a los que he dedicado mayores espacios en otras oportunidades, en este caso para poder aplicar el decálogo que antecede.

    En primer lugar, la importancia vital de abrir el proceso educativo a la competencia sin la existencia de ministerios de educación o de cultura que se arroguen la facultad de dictaminar sobre estructuras curriculares y exento de instituciones estatales que inexorablemente perjudican a los más pobres que se hacen cargo de los costos debido a la contracción de inversiones por parte de los contribuyentes de jure.

    Es imperioso eliminar todas las embajadas puesto que a diferencia de lo que tenía lugar en la época de las carretas, las comunicaciones y teleconferencias de la actualidad hacen que resulten del todo superfluas las lujosas mansiones, los pasaportes diplomáticos y los nutridos séquitos del caso.

    Debe contarse con mercados laborales libres sin las concepciones fascistas de representaciones coactivas y “agentes de retención” que echan mano al fruto del trabajo ajeno al efecto de liberar recursos humanos y materiales al introducirse innovaciones tecnológicas que incentivan a los empresarios a sacar partida de nuevos arbitrajes para lo cual requieren capacitaciones en los nuevos destinos.

    No tiene sentido mantener a las mal llamadas “empresas estatales” puesto que en toda circunstancia implica asignar los siempre escasos recursos en áreas que no son prioritarias para la gente y si se constituyen en las que demanda la población resulta superflua la intervención con el consiguiente ahorro en gastos administrativos en un contexto donde no cabe la impostura de jugar al empresario que siempre es arriesgando fondos propios, todo lo cual naturalmente empeora si la “empresa” en cuestión arroja déficit.

    En el Poder Ejecutivo habría que eliminar todos los ministerios y convertirlos en secretarias de relaciones exteriores, defensa, interior y una vinculada a las finanzas públicas, todas trabajando en la casa de gobierno al efecto de poder vender los inmuebles que hasta el momento albergaban esas y otras muchas reparticiones que habría que borrar del organigrama.

    En el ámbito del Poder Legislativo se debería reducir drásticamente la representación en diputados y contar con un senador por jurisdicción provincial, y en ambas cámaras que todos trabajen tiempo parcial con severas limitaciones temporales para legislar lo cual significa restringirse al estudio y promulgación del presupuesto y a la estricta protección a los derechos de las personas.

    Es urgente reformar el mal llamado “sistema de seguridad social” -en verdad sistema de inseguridad antisocial- que para cualquiera que haya explorado algo de análisis actuarial se percata de que el sistema de reparto obligatorio estafa a los pensionados que han aportado durante su vida activa para recibir montos inaceptables. Hay quienes sostienen la insensatez de que si los aparatos estatales no obligan a prever para la vejez el titular no lo hará, sin tener en cuenta los ejemplos de inmigrantes paupérrimos que llegaban a costas desconocidas y ahorraban de sus trabajos para adquirir departamentitos y terrenitos que luego fueron esquilmados por demagogos que instauraron el referido sistema vergonzoso. Por otra parte, si fuera cierta la irresponsabilidad mencionada, habría que destacar una estructura policial para asegurarse que el pensionado no dilapide su ingreso. El fruto del trabajo ajeno es sagrado y cada uno debería darle el destino que considere mejor.

    En la jurisdicción de la Justicia debería fortalecerse el sistema de árbitros privados sin ninguna limitación para generar procesos abiertos y competitivos en el descubrimiento del derecho y no como resultado del diseño y la ingeniería social. En cuanto a las cárceles, deberían privatizarse, en cuyo contexto el delincuente trabaja para resarcir a la víctima y para financiar su alojamiento y no dejar desamparada a las víctimas y además imponer cargas fiscales a toda la sociedad para mantener criminales.

    En lugar de criticar las formas arbitrarias de distribución de la pauta publicitaria por parte de un organismo oficial, habría que cerrarlo y tercerizar lo que el Gobierno considere pertinente anunciar o hacerlo a través de conferencias de prensa.

    Asimismo, las oficinas estatales de construcción de estadísticas habría que sustituirlas por entidades privadas en un contexto de auditorias cruzadas y competitivas para asegurarse la calidad de las mismas según sean los requerimientos de la población.

    Como tantas veces he escrito, es necesario reafirmar que el voto es un derecho y no una obligación en el contexto de la eliminación de las llamadas listas sábanas y equivalentes para sustituir por procedimientos compatibles con el sistema republicano para que resulte claro que el proceso electoral es el aspecto formal de la democracia y su aspecto sustancial es la protección de los derechos individuales.

    Por último en este resumen telegráfico, junto con la arriba mencionada prohibición de contraer deuda pública, es imperioso subrayar la también referida necesidad de liquidar la banca central ya que cualquiera de los tres caminos que elija para operar, sea expandiendo la base monetaria, contrayéndola o dejándola inamovible, en cualquiera de las tres variantes estará necesariamente distorsionando los precios, que son los únicos indicadores para asignar recursos eficientemente con lo que la población se empobrece. Como queda consignado, es indispensable que la gente pueda elegir los activos monetarios que sean de su preferencia sin la imposición del curso forzoso. En la medida en que se vayan adoptando estas políticas pueden irse introduciendo reformas fiscales compatibles con un sistema genuinamente republicano sin interferencias de un Leviatán desbocado que aniquila las libertades individuales tan ponderadas por todos los grandes maestros de la ciencia jurídica y la economía.

  • Los precios y para qué sirven

    El economista austriaco Ludwig von Mises fue uno de los defensores más destacados del libre mercado y de la economía de mercado. En su libro «La acción humana», Mises explicó cómo los precios y el intercambio son fundamentales para el funcionamiento de la economía y cómo los economistas socialistas no comprenden esta relación.

    Mises argumentó que los precios son la forma en que los recursos se asignan en una economía de mercado. Los mismos son determinados por la oferta y la demanda, y reflejan el valor que los consumidores atribuyen a los bienes y servicios. Los precios también sirven como una señal para los productores, indicando cuánto deben producir y cuánto deben cobrar.

    Los economistas socialistas, por otro lado, no entienden el papel crucial que los precios juegan en una economía de mercado. En lugar de dejar que los mismos sean determinados por la oferta y la demanda, los socialistas creen que el Estado debería fijar los precios. Esto significa que los recursos se asignarían según la voluntad del Estado en lugar de según las preferencias de los consumidores.

    La idea de que el Estado pueda determinar los precios y asignar los recursos de manera eficiente es una ilusión. Sin la información que los mismos proporcionan, los planificadores centrales no tienen forma de saber cuánto de un bien o servicio se necesita y cuánto se debe producir. Como resultado, es probable que la producción sea ineficiente, lo que puede conducir a escasez o excedentes de bienes y servicios.

    Además, al fijar los precios, el Estado elimina la señal vital que indica a los productores qué bienes y servicios son más valiosos. Esto significa que los productores pueden producir bienes y servicios que no son necesarios o que no se valoran tanto, en lugar de producir los bienes y servicios que los consumidores realmente quieren.

    En conclusión, Ludwig von Mises entendió la relación crucial entre los precios y el intercambio en una economía de mercado. Los precios son la forma en que los recursos se asignan y los productores reciben señales sobre qué producir. Los economistas socialistas que ignoran esta relación, proponen soluciones ilusorias que en última instancia conducen a una asignación ineficiente de recursos y producciones innecesarias. La economía de mercado, en cambio, permite a los consumidores tomar decisiones informadas y permite que los productores respondan a la demanda del mercado, lo que lleva a una asignación más eficiente de recursos y una mayor prosperidad para todos.

    Fuente:

    Mises, L. (1949). Human Action: A Treatise on Economics. Yale University Press.

  • Tasa impositiva y recaudo impositivo no son lo mismo

    Se ha visto que un impuesto ideal no debe pasar de un 10% y, definitivamente no más allá del 20%; lo cual es mucho más lógico cuando quienes administran la cosa pública son una banda de malhechores; que son tan ignorantes que no se dan cuenta de que podrían robar más con una tasa impositiva menor.

    La ignorancia legislativa es uno de los grandísimos problemas de nuestra sociedad; es decir, legisladores o, si se quiere, diputados, que no entienden de economía. Pero, antes de seguir sería bueno ponernos en sintonía respecto al o a los significados de la palabra “economía”; la cual viene del griego “oikos» o “casa”, término que incluía todo el contenido de la casa. La palabra “oikos» asociada con el vocablo “nemó” o “administrador”, de la casa. Pero la definición mía al término es: “Cómo poner la paila con lo que nos entra”; es decir, con recursos limitados. Luego, vienen definiciones tales como “la riqueza de los recursos de un país, especialmente en términos de la producción y consumo de bienes y servicios.” Pero… realmente ¿acaso en ello está la verdadera riqueza? Y, también hay definiciones como: “el manejo cuidadoso de los recursos disponibles”; lo cual nos debería llevar a la pregunta: ¿Nuestros legisladores y políticos en general, manejan cuidadosamente nuestros recursos?.

    A lo que voy es que, mal andamos cuando no entendemos que los aumentos de las leyes de impuestos no se traducen en mayor recaudo; lo cual debía ser obvio para quienes alguna vez han administrado su propio negocio. Lastimosamente, son pocos los políticos o politicastros que han montado empresas y las han administrado exitosamente; estos, más bien lo que “administran” son los recursos ajenos, y los administran muy mal. Si tienes un negocio y aumentas precios no significa que automáticamente vas a ganar más. Obviamente, disminuirá la clientela; sea que no estén dispuestos a pagar más o que puedan pagar más.

    Más allá, el aumento en impuestos tiende a disminuir los recaudos a más largo plazo. Tal vez en el corto plazo el político de turno aumente su recaudo; hasta que el efecto negativo o dañino de semejante medida socave la producción y actividad del mercado. Nuevamente, en este caso, vemos que se trata de desincentivos, tal como el disminuir los ahorros del productor, los cuales son esenciales para la inversión y el crecimiento. Desgraciadamente los politicastros tienden a torcerles las mentes a la población diciéndoles cosas tales como: “es que los ricos se quieren hacer más ricos.”

    La realidad es que llega el momento en que las personas muy acaudaladas ya no pueden vivir mejor y sus riquezas las usan para efectuar nuevos negocio e inversiones. Esta es la experiencia que me quedó de mi abuelo Novey y de sus hijos y mi padre, quienes crearon docenas de empresas y miles de plazas de trabajo; pero si los conocías en casa, te darías cuenta que no vivían en lujosa extravagancia.

    Está el caso del economista Laffer, quien publicó la hoy famosa “Curva Laffer”, la cual explica de forma obvia lo que ocurre cuando aumentamos los impuestos más allá de lo racional. El problema con la explicación gráfica de Laffer es que es demasiado sencilla, a punto que cualquiera puede entender el mensaje y eso no les gusta a los malos políticos. En efecto, los impuestos tienen consecuencias y a partir de cierto punto dichas consecuencias se tornan negativas; particularmente par los más pobres. Se ha visto que un impuesto ideal no debe pasar de un 10% y, definitivamente no más allá del 20%; lo cual es mucho más lógico cuando quienes administran la cosa pública son una banda de malhechores; que son tan ignorantes que no se dan cuenta de que podrían robar más con una tasa impositiva menor.

    En fin, el secreto de una pujante economía está en motivar o incentivas un emprendimiento que se traduzca en mejores ganancias para todos.

  • Bitcoin podría prosperar en un escenario de recesión sostiene analista de Bloomberg.

    El estratega de Bloomberg, Mike McGlone, es optimista a largo plazo con Bitcoin. Cree que la criptomoneda está en camino a ser menos volátil, pero anticipa más dolor por delante de cara a un escenario macro desafiante.

    Bitcoin se mantiene en territorio bajista después de haber cerrado el 2022 con una caída anual de más de 60%. El mercado de activos digitales ha estado sumido en un prolongado ciclo bajista en medio de un panorama macroeconómico desafiante, caracterizado por la inflación global y los acelerados aumentos de tasas de los bancos centrales.

    La principal criptomoneda perdió a finales del año pasado su nivel crucial de USD $20.000 a medida que la industria sufría los efectos de contagio por el colapso del exchange FTX, una vez uno de los más grandes y reputados del mundo. Bitcoin ha estado luchando para superar la marca de los USD $17.000, que parece establecerse como su nueva zona de resistencia crítica.

    ¿Es posible que el activo digital insigne ya haya tocado mínimos y se esté preparando para un movimiento alcista? El analista y estratega senior de materias primas para Bloomberg, Mike McGlone, compartió algunas perspectivas para Bitcoin este año; analizó con especial atención la posible trayectoria de la criptomoneda de cara a un escenario de recesión económica global.

    Bitcoin podría revisitar los USD $10.000

    En una nota optimista, McGlone estimó que Bitcoin podría potencialmente prosperar en un escenario de recesión, aunque tiene algunas reservas sobre una recuperación en el corto plazo.

    «Las criptomonedas se enfrentan a su primera grave desaceleración económica mundial y a la bajada de la marea, aunque parecen estar preparadas para salir adelante, especialmente Bitcoin», escribió el analista en la edición para enero de 2023 del informe Crypto Outlook, y continuó: «La creciente posibilidad de que se produzca una grave desaceleración económica mundial puede ser uno de los principales factores de rendimiento de las criptomonedas en 2023. Nuestro sesgo es que Bitcoin tiene más probabilidades de salir adelante en la mayoría de los escenarios».

    Sin embargo, según las proyecciones del analista, el crecimiento económico podría disminuir “bruscamente” de cara a este panorama, lo que traería implicaciones para todos los activos, incluidas las criptomonedas. Esto, en última instancia, podría llevar a la moneda digital insigne a reconquistar antiguos niveles cercanos a los USD $10.000; aunque McGlone se mostró optimista a largo plazo:

    «Bitcoin podría volver a encontrar un buen soporte en torno a los 10.000 – 12.000 dólares antes de reanudar su perdurable trayectoria alcista».

    En un sentido amplio, McGlone habló sobre una maduración del mercado de criptomonedas, lo cual podría ser positivo tanto para la adopción como para la evolución de precios a futuro. En su análisis, apunta que Bitcoin está convirtiéndose en un activo del mainstream, motivo por el cual anticipa que su volatilidad podría disminuir a nuevos mínimos durante este año.

    Decisión de la FED es crucial para Bitcoin

    En última instancia, indicó que la decisión de los bancos centrales, principalmente de la Reserva Federal (FED) de EE. UU., será un factor determinante para la evolución de precio de la criptomoneda insigne en 2023.

    La FED ha estado subiendo agresivamente las tasas de interés durante los últimos meses en un intento por controlar la inflación, que llegó a máximos de 40 años durante 2022 y se mantiene sobre el nivel esperado de 2% del banco. La política monetaria estricta redujo notablemente el apetito de los inversores por los activos de riesgo durante 2022, aunque ahora podría haber un ligero cambio, si la FED opta por desacelerar los aumentos en los próximos meses. McGlone señaló al respecto:

    Una diferencia clave con respecto a hace un año es que la Reserva Federal y la mayoría de los bancos centrales podrían verse obligados a empezar a relajar su política monetaria debido a las fuerzas deflacionistas derivadas de la caída de los precios de los activos.

    Los informes preliminares sugieren que la FED no está lista para relajar su política por ahora, lo que continuará ejerciendo presión en los precios de las monedas digitales. El último informe de desempleo en EE. UU., publicado esta semana, cuya tasa llegó a 3,5% para diciembre (por debajo de lo esperado), también dan motivos a la FED para mantener los aumentos de tasas.

    En su nota reciente, McGlone también compartió algunas perspectivas optimistas sobre Ethereum (ETH), cuyo rendimiento en comparación con Bitcoin ha sido prometedor a pesar del pésimo rendimiento de la mayoría de los activos de riesgo en 2022. Según el analista, el crecimiento de Ethereum puede haber llegado a un punto de inflexión después de la transición a la prueba de participación en septiembre  (The merge), lo que significa que puede ganar terreno frente a Bitcoin y al mercado de valores.

    Un período desafiante para cripto

    El popular influencer de criptomonedas, Ben Armstrong, también conocido como BitBoy en las redes sociales, hizo esta semana una predicción de precio similar para Bitcoin, anticipando una caída a mínimos de USD $15.000.

    En medio de una ola de noticias negativas para la industria de monedas digitales, Armstrong anticipó la llegada de un “día de pánico” en el que la principal criptomoneda, y potencialmente todo el mercado, registraría pérdidas. El influencer mencionó el empeoramiento de las expectativas sobre la tasa de desempleo en EE. UU., las dificultades financieras de Genesis y las pérdidas masivas del banco centrado en criptomonedas, Silvergate, como algunos de las señales bajistas.

    Sin duda, ha sido un inicio de año turbulento para el ya aporreado sector de criptomonedas. Después del repentino colapso de FTX en noviembre, no han dejado de aparecer noticias sobre los efectos colaterales y las dificultades económicas que ahora presentan otras empresas antes asociadas al exchange. Varias, incluida BlockFi, se declararon en bancarrota.

    Si bien la predicción bajista de BitBoy no se cumplió esta semana, no es poco habitual que las noticias pesimistas sobre la industria tengan un impacto negativo en los precios. Bitcoin se ha mantenido relativamente estable esta semana dentro del rango de los USD $16.700-USD $16.900.

    Información de Diario Bitcoin

  • Bitcoin cumple años: A 14 años del Bloque 0

    El 3 de Enero, pero de hace 14 años,  se pusieron en circulación las primeras 50 monedas de lo que se considera el mejor dinero jamás creado por el hombre: el Bitcoin. Este hito histórico, aunque pasó desapercibido para la mayoría de la sociedad, fue notado por un pequeño grupo de entusiastas de la criptografía y el movimiento cypherpunk. Satoshi Nakamoto puso en marcha lo que podría ser una organización de individuos propietarios,  libres, y soporte transparente y seguro del sistema financiero, que ha sido dominado por  siglos de forma centralizada, espuria y alimentado por deudas impagables y dinero ilimitado.

    El Bitcoin fue el primer sistema de dinero descentralizado basado en la criptografía, lo que significa que no está controlado por ningún gobierno o entidad financiera central, sino que se basa en una red de nodos que se encargan de validar las transacciones y mantener un registro público de todas ellas. Esto hizo posible que el Bitcoin pudiera ser utilizado como medio de intercambio sin necesidad de confiar en terceros, lo que se considera un acuerdo libre y voluntario.

    Además, el hecho de que el Bitcoin sea descentralizado y no esté controlado por ningún gobierno o entidad financiera, significa que no está sujeto a las mismas regulaciones y restricciones que el sistema financiero tradicional, especialmente respecto a la privacidad. Resiste por tanto a cualquier intento de manipulación o censura desde la autoridad central. Esto hace que cumpla con principios básicos del derecho, como el respeto a la propiedad y libertad,y la presunción de inocencia.

    En general, el lanzamiento del Bitcoin ha sido un hito importante en la historia de la moneda y ha sentado las bases para el desarrollo de muchas otras criptomonedas y sistemas de pago descentralizados. Aunque todavía hay muchos desafíos y obstáculos por superar, el potencial de estos sistemas para transformar la forma en que manejamos el dinero y hacer que los sistemas financieros sean más justos y transparentes es enorme. Ahora depende de nosotros como individuos decidir si permitimos que esto suceda y tenemos el poder de construir una sociedad más justa, libre y próspera. El primer bloque del Bitcoin es un paso en esta dirección y puedes verlo aquí.

    Larga vida al Bitcoin, la libertad prevalecerá.

  • Goldman Sachs busca comprar empresas de criptomonedas a bajo precio tras colapso de FTX

    El banco Goldman Sachs, al parecer, quiere aprovechar la oportunidad de negocio que aún implican las criptomonedas en esta crisis. ¿Cómo? Comprando empresas cripto baratas.

    Según informe publicado por Reuters, el banco planea gastar decenas de millones de dólares para comprar o invertir en empresas de criptomonedas después de que el colapso de la bolsa FTX afectara los precios de las mismas y redujera el interés de los inversores.

    “La implosión de FTX ha aumentado la necesidad de jugadores de criptomonedas regulados y más confiables, y los grandes bancos ven una oportunidad para retomar negocios”, dijo a Reuters Mathew McDermott, jefe de activos digitales de Goldman Sachs.

    En este sentido, según informó a Reuters, el banco está realizando la debida diligencia en varias criptoempresas diferentes, agregó, sin dar detalles de cuáles compañías.

    “Vemos algunas oportunidades realmente interesantes, con un precio mucho más sensato“, dijo McDermott.

    Efectos de la caída de FTX

    Vale señalar que la bancarrota de FTX ha generado temores de contagio y amplificó los llamados a una mayor regulación de las criptomonedas. Después de su caída y precisamente como causa de esta, la empresa BlockFi, que ofrecía servicios financieros en criptomonedas, también se declaró en bancarrota. Y otras parecen seguir el mismo camino.

    «Definitivamente ha retrasado al mercado en términos de sentimiento, no hay absolutamente ninguna duda de eso», dijo McDermott. «FTX fue un ejemplo en muchas partes del ecosistema. Pero para reiterar, la tecnología subyacente continúa funcionando».

    Si bien la cantidad que Goldman puede invertir potencialmente no es grande para el gigante de Wall Street, que ganó USD $21.600 millones el año pasado, su voluntad de seguir invirtiendo en medio de la sacudida del sector muestra que percibe una oportunidad a largo plazo, destaca Reuters.

    Su director ejecutivo, David Solomon, dijo a CNBC el 10 de noviembre, mientras se desarrollaba el drama de FTX, que si bien considera que las criptomonedas son “altamente especulativas”, ve mucho potencial en la tecnología subyacente a medida que su infraestructura se formaliza.

    Goldman ha invertido en 11 empresas de activos digitales que brindan servicios como cumplimiento, datos de criptomonedas y gestión de cadenas de bloques.

    El efecto dominó del colapso de FTX ha impulsado los volúmenes de negociación de Goldman, dijo McDermott, ya que los inversores buscaron negociar con contrapartes reguladas y bien capitalizadas.

    “Lo que ha aumentado es el número de instituciones financieras que quieren comerciar con nosotros”, dijo. “Sospecho que varios de ellos negociaron con FTX, pero no puedo decir eso con certeza absoluta”.

    Oportunidad de contratar personal

    McDermott se unió a Goldman en 2005 y ascendió para administrar su negocio de activos digitales después de desempeñarse como jefe de financiamiento de activos cruzados. Su equipo ha crecido a más de 70 personas, incluida una mesa de negociación de derivados y opciones criptográficas de siete miembros.

    Goldman ve oportunidades de contratación a medida que las empresas de tecnología y cripto despiden personal, dijo McDermott, aunque el banco está contento con el tamaño de su equipo por ahora.

    Con información de DiarioBitcoin, Reuters

  • Caída en el precio de Bitcoin podría estar llegando a su fin, señala PlanB

    Según indica PlanB, la caída vista en el precio de Bitcoin estos últimos días refleja la salida de inversionistas con menos experiencia, por lo que podría venir una fase de acumulación entre compradores y operadores más diestros. Sin embargo, la lectura no va de la mano con el pesimismo vigente en el mercado.

    El popular analista de mercados reconocido por su modelo S2F, PlanB, señaló que las recientes movidas del mercado y el flujo de Bitcoin entre compradores y vendedores podría estar apuntando a una posible recuperación tras los efectos de la caída del exchange FTX.

    ¿Toca fondo la caída de Bitcoin?

    Así lo indica PlanB en un análisis recopilado por el medio Zycrypto.com, en el cual señalan que el desplome visto en los precios de Bitcoin y su llegada a los USD $15.890 por unidad, de la mano con la caída que llevó a Ethereum bajo los USD $1.120 en las últimas horas es un claro indicador de una ola de ventas en el mercado. Sin embargo, para el analista esto no necesariamente representa una mala señal.

    En el caso concreto de Bitcoin, la tesis de PlanB apunta a que esto podría representar que la principal criptomoneda se acerca a lo que define como “tocar fondo”, por lo que la moneda digital podría estar próxima a una gran recuperación tras la salida de inversionistas menos expertos abrumados por la caída en los precios.

    Al respecto, PlanB comenta: La mayoría de los BTC vendidos este mes se comprarán a un nivel más alto… Las manos más débiles históricamente… se han ido, esto es bueno para Bitcoin.

    Lo antes señalado vino acompañado de otra reflexión, en la que el analista señala que los niveles actuales son una buena oportunidad para hodlers y compradores con más experiencia, quienes ahora podrían hacer compras de forma razonable, estableciendo las bases para una próxima corrida alcista en el caso de Bitcoin.

    Según indica el modelo S2F de PlanB, el estado actual plantea una posible desviación para el precio real de Bitcoin, la cual es aún más pronunciada de lo visto en otros momentos de su historia. Esto lleva al analista a pensar que la próxima corrida alcista pueda llevar a BTC por encima de los USD $78.000 en el mejor de los casos.

    Período de mucha incertidumbre en el mercado

    Los comentarios realizados por PlanB contrastan fuertemente con otras lecturas realizadas por diversos analistas, quienes en este momento se inclinan por una lectura mucho más pesimista pensando en el corto plazo.

    Uno de estos es el analista de CryptoQuant, Venture Founder, quien estima que Bitcoin aún tiene más espacio para caer y situarse por debajo de los USD $14.300, esto a razón de que no se percibe una caída en la presión de venta en los momentos actuales: En el ciclo de 2018, Bitcoin tocó fondo con un 30% de descuento sobre el precio realizado. El descuento más cercano en este ciclo ha sido del 16%, un descuento del 30% al precio de ahora podría llevar a BTC a los USD $14.300, y no estamos tan lejos de esa marca.

    Aunque las lecturas siguen divididas, de momento lo que se puede ver es que el precio de Bitcoin se cotiza en unos USD $15.753 por unidad, cifra que representa una caída del 4% en las últimas 24 horas. A la par de esto, el volumen de operaciones comerciales se ha intensificado a lo largo de la jornada, capitalizando un incremento del 88% y moviendo un USD $36.973 millones a través de los principales exchanges.