Categoría: Economia y Finanzas

  • La represión de la SEC y su impacto en la innovación y los derechos individuales en el mundo de las criptomonedas

    En medio de la creciente represalia de la Comisión de Bolsa y Valores de los Estados Unidos (SEC, por sus siglas en inglés) contra los exchanges de criptomonedas, un exfuncionario de la SEC, John Reed Stark, ha aconsejado a los inversores que abandonen estas plataformas lo más pronto posible. Esta advertencia resalta las preocupaciones sobre cómo las acciones de reguladores como la SEC podrían frenar la innovación, intervenir en los derechos individuales de los ciudadanos y conducir hacia un estado totalitario que se asemeje a una ciudad distópica.

    En un extenso Tweet, este ex funcionario advierte que es una situación aterradora para cualquier cliente de estos servicios:

    La represión de la SEC y su impacto en la innovación:

    El martes, la agencia federal acusó a Coinbase de operar como corredor, una agencia de intercambio y compensación simultáneamente sin registro. Un día antes, la SEC había acusado a Binance y su CEO, Changpeng Zhao (‘CZ’), con 13 cargos, incluidas presunta mezcla de fondos de clientes de manera inapropiada y la falta de controles internos adecuados.

    Ambas empresas han rechazado las acusaciones, criticando a la SEC por las acciones coercitivas y su falta de claridad regulatoria. Asimismo, los directores ejecutivos de ambas también han insinuado que las medidas no hacen sino perjudicar la posición de liderazgo de EE. UU. como centro tecnológico y de innovación a nivel mundial.

    Las acciones no están aisladas. En lo que va de año, la SEC ya ha presentado cargos similares contra un amplio listado de exchanges, incluidos Kraken, Bittrex y Gemini. Los reguladores también han estado persiguiendo e incluso han multado a celebridades como Kim Kardashian por promocionar tokens en redes sociales.

    Las últimas medidas no son más que una renovada señal de la postura estricta de la agencia federal en contra la industria más amplia de monedas digitales, que a parecer de su presidente, Gary Gensler, “opera en base al incumplimiento“.

    Los reguladores alegan que estas plataformas ofrecieron valores sin el debido registro, violando las leyes federales de valores. Estas acciones coercitivas y la falta de claridad regulatoria han llevado a críticas de las propias empresas y de los líderes de la industria, argumentando que perjudican la posición de liderazgo de Estados Unidos como centro tecnológico e innovador a nivel mundial.

    La SEC ha utilizado el cumplimiento del registro como un requisito para garantizar la protección de los inversores y para asegurar que las empresas brinden información adecuada sobre sus políticas y procedimientos. Sin embargo, desde la perspectiva de Stark, las plataformas de criptomonedas quedan fuera por su propia naturaleza de la supervisión de la SEC, lo que limita la capacidad del organismo para detectar y disuadir conductas fraudulentas. “Con las plataformas de comercio de criptomonedas, la SEC carece de cualquier tipo de supervisión y acceso, y tiene escasa capacidad para detectar, investigar y disuadir conductas fraudulentas“, explicó.». Esta falta de supervisión puede ser vista como una restricción a la innovación, ya que impone barreras y limitaciones a las nuevas tecnologías financieras.

    Intervención en los derechos individuales:

    La advertencia de Stark de abandonar los intercambios de criptomonedas resalta una preocupación más amplia sobre la intervención en los derechos individuales de los ciudadanos. Las acciones de la SEC pueden interpretarse como una forma de control gubernamental sobre el uso y comercio de criptomonedas. Al restringir la actividad de los exchanges, se limita la libertad de las personas para gestionar sus propios activos y tomar decisiones financieras independientes.

    Además, las demandas y cargos presentados por la SEC también pueden afectar a los usuarios y clientes de estas plataformas. Si los intercambios no cumplen con las normas regulatorias impuestas por la SEC, podrían ser obligados a cerrar en los Estados Unidos. Aunque esto no implica necesariamente la pérdida de los fondos de los usuarios, genera incertidumbre y dificulta la accesibilidad a los servicios financieros basados en criptomonedas.

    Hacia un estado totalitario de una ciudad distópica:

    La acumulación de acciones represivas por parte de la SEC y otros organismos reguladores en el ámbito de las criptomonedas puede llevar a un escenario distópico en el que el estado ejerce un control totalitario sobre la industria financiera. Si se impone una regulación excesiva y se restringe la innovación y la libertad individual en el uso de criptomonedas, se podría socavar el potencial transformador de esta tecnología. En lugar de fomentar la creatividad y el progreso, se estaría estableciendo un entorno en el que el gobierno tiene el poder de determinar qué tecnologías financieras son permitidas y cuáles no.

    Este escenario distópico plantea preocupaciones fundamentales sobre la privacidad y la autonomía financiera de los individuos. Las criptomonedas, con su capacidad para permitir transacciones rápidas y seguras sin la necesidad de intermediarios centralizados, han brindado a las personas un mayor control sobre sus propios activos. Sin embargo, la intervención regulatoria excesiva amenaza con despojar a los ciudadanos de esta autonomía y someterlos a un sistema financiero centralizado y controlado por el gobierno.

    Es importante reconocer que, si bien la regulación puede ser necesaria para prevenir fraudes y proteger a los inversores, debe aplicarse de manera equilibrada y proporcionada. Una regulación excesiva y restrictiva puede obstaculizar la innovación y el desarrollo de tecnologías financieras disruptivas que podrían beneficiar a millones de personas en todo el mundo. Aunque ellos no favorecen la innovación y más bien utilizan el garrote legal como último recurso para poder mantener bajo control un asunto que ya se les está escapando.

    En lugar de frenar la innovación, los reguladores deberían enfocarse en fomentar un entorno favorable para la adopción de criptomonedas y blockchain, promoviendo la educación y la conciencia sobre los riesgos y beneficios asociados con estas tecnologías. Además, es fundamental establecer un marco regulatorio claro y predecible que permita a las empresas y a los individuos operar dentro de los límites legales y al mismo tiempo fomentar la innovación responsable.

    En conclusión, la represión de la SEC y otras acciones regulatorias en contra de los exchanges de criptomonedas plantean serias preocupaciones sobre la innovación, los derechos individuales y el surgimiento de un estado totalitario en el ámbito financiero. Es fundamental buscar un equilibrio entre la protección de los inversores y la promoción de la innovación, para garantizar que las criptomonedas y la tecnología blockchain puedan desplegar su potencial transformador en beneficio de la sociedad en su conjunto.

  • Planificación estatal vs. proceso de mercado

    Resulta muy relevante percatarse del orden que presenta la libertad y el desorden a que conduce la prepotencia de los megalómanos del aparato estatal. En este contexto antes he citado al periodista John Stossel que ilustra magníficamente la idea con un trozo de carne envuelto en celofán en la góndola de un supermercado. Stossel nos invita a cerrar los ojos e imaginarnos todos los procesos en regresión desde los agrimensores calculando espacios en los campos, los alambrados, los postes, los fertilizantes, los plaguicidas, los tractores, las cosechadoras, los caballos, las riendas y monturas, los peones en medio de cartas de crédito, bancos, transportes y las fábricas para construir esos medios de transporte, etc, etc. Hay cientos de miles de personas cooperando entre sí solo interesadas en lo que hacen en el spot pero vía el mecanismo de precios coordinan sus actividades que a veces como nos dice Michael Polanyi ni siquiera las pueden explicitar puesto que se trata de “conocimiento tácito” y, sin embargo contribuyen a formar un proceso de información dispersa y fraccionada que permite lograr objetivos de producción.

    Pero luego enfatiza Stossel arriban los planificadores de sociedades que dicen que no puede dejarse las cosas a la anarquía del mercado e intervienen con precios controlados y otras sandeces, lo cual conduce a que desaparezca el celofán, el trozo de carne, la góndola y eventualmente el supermercado. Es lo que el premio Nobel en economía Friedrich Hayek ha bautizado como “la arrogancia fatal”. Y tengamos en cuenta que el mercado no es un lugar ni una cosa, el mercado somos todos, el sacerdote cuando compra su sotana, cuanto tomamos un taxi, cuando adquirimos ropa, medicamentos o lectura, el cirujano cuando opera, el verdulero cuando vende, el que opera con un celular y así sucesivamente.

    Es alarmante la ignorancia supina que ponen de manifiesto aquellos que la emprenden contra el mercado sin percatarse que la emprenden contra la gente pues, como queda dicho, de eso se trata. Al vociferar que debe contradecirse el mercado se está diciendo que hay que contradecir las preferencias de la gente en pos de los caprichos de quienes se ubican en el trono del poder político que en lugar de dar paso a información fraccionada y dispersa optan por la concentración de ignorancia con los resultados nefastos y caóticos por todos conocidos.

    Afortunadamente han existido y existen autores notables que enriquecen la tradición de pensamiento liberal, principalmente desde la Roma republicana del derecho, el common law, la Escolástica Tardía o Escuela de Salamanca, Grotius, Richard Hooker, Pufendorf, Sidney y Locke, la Escuela Escocesa, la siempre fértil e inspiradora Escuela Austríaca, la rama del Public Choice y tantos pensadores de fuste que alimentan al liberalismo, constantemente en ebullición y que en toda ocasión tiene presente que el conocimiento es provisorio sujeto a refutación según la valiosa mirada popperiana.

    Nullius in verba -el lema de la Royal Society de Londres que tantas veces cito- puede tomarse como un magnífico resumen de la perspectiva liberal, no hay palabras finales, lo cual no significa adherir al relativismo epistemológico, ni cultural, ni hermenéutico ni ético ya que la verdad -el correlato entre el juicio y lo juzgado- es independiente de las respectivas opiniones, de lo contrario no solo habría la contradicción de que suscribir el relativismo convierte esa misma aseveración en relativa, sino que nada habría que investigar en la ciencia la cual se transformaría en un sinsentido.

    También es de gran relevancia entender que el ser humano no se limita a kilos de protoplasma sino que posee estados de conciencia, mente o psique por lo que tiene sentido la libertad, sin la cual no habría tal cosa como proposiciones verdaderas o falsas, ideas autogeneradas, la posibilidad de revisar los propios juicios, la responsabilidad individual, la racionalidad, la argumentación y la moral.

    Los aportes de liberales, especialmente en el campo de la economía y el derecho han sido notables pero hay un aspecto que podría reconocerse como el corazón mismo del espíritu liberal que consiste en los procesos evolutivos debidos a las faenas de millones de personas que operan cada uno en su minúsculo campo de acción cuyas interacciones producen resultados extraordinarios que no son consecuencia de ninguna acción individual puesto que el conocimiento está fraccionado y es disperso.

    En otros términos, la ilimitada soberbia de planificadores hace que no se percaten de la concentración de ignorancia que generan al intentar controlar y dirigir vidas y haciendas ajenas. Uno de los efectos de esta arrogancia supina deriva de que al distorsionar los precios relativos, afectan los únicos indicadores con que cuenta el mercado para operar y, a su vez, desdibuja la contabilidad y la evaluación de proyectos que inexorablemente se traduce en consumo de capital y, por ende, en la disminución de salarios e ingresos en términos reales. Y como apunta Thomas Sowell, el tema no estriba en contar con ordenadores con gran capacidad de memoria puesto que la información no está disponible ex ante la correspondiente acción.

    Lorenzo Infantino –el célebre profesor de metodología en Roma y muy eficaz difusor de la tradición de la Escuela Austríaca- expone el antedicho corazón del espíritu liberal y lo desmenuza con una pluma excepcional y un provechoso andamiaje conceptual (para beneficio de los hispanoparlantes, con la ayuda de la magistral traducción de Juan Marcos de la Fuente). Las obras más conocidas de Infantino son Ignorancia y libertad, Orden sin plan y la suculenta Individualismo, mercado e historia de las ideas. Libros a la altura de los jugosos escritos del excelente jurista Bruno Leoni que pone de manifiesto que el derecho es un proceso de descubrimiento y no de diseño o ingeniería social y de los trabajos del muy prolífico, original y sofisticado Anthony de Jasay quien, entre otras cosas, se ocupa de contradecir los esquemas inherentes a los bienes públicos, free riders, asimetría de la información y el dilema del prisionero.

    Tiene sus bemoles la pretensión de hacer justicia a un autor en una nota periodística, pero de todos modos transcribo algunos de los pensamientos de Infantino como una telegráfica introducción que a vuelapluma pretende ofrecer un pantallazo de la raíz y del tronco central de la noble tradición liberal.

    Explica de modo sumamente didáctico los errores de apreciación a que conduce el apartarse del individualismo metodológico e insistir en hipóstasis que no permiten ver la conducta de las personas y ocultarlas tras bultos que no tienen vida propia como “la sociedad”, “la gente” y afirmaciones tragicómicas como “la nación quiere” o “el pueblo demanda”.

    Desarrolla la idea de Benjamin Constant de la libertad en los antiguos y en los modernos, al efecto de diferenciar la simple participación de las personas en el acto electoral y similares respecto de la santidad de las autonomías individuales a través de ejemplos históricos de gran relevancia. Infantino se basa y en gran medida desarrolla las intuiciones de Mandeville y Adam Smith en los dos libros mencionados de aquél autor.

    Asimismo, el autor de marras se detiene a explicar los peligros de la razón constructivista (el abuso de la razón) para apoyarse en la razón crítica. Muestra, entre otras, las tremendas falencias y desaciertos de Comte , Hegel y Marx en la construcción de los aparatos estatales totalitarios, al tiempo que alude a la falsificación de la democracia (en verdad, cleptocracia). En este último sentido, dado que el antes referido Hayek sostiene en las primeras doce líneas de la edición original de su Law, Legislation and Liberty que hasta el momento los esfuerzos del liberalismo para ponerle bridas al Leviatán han resultado en un completo fracaso, entonces se hace necesario introducir nuevos límites al poder y no esperar con los brazos cruzados la completa demolición de la libertad y la democracia en una carrera desenfrenada hacia el suicido colectivo.

    En este sentido, como ya he escrito en otras oportunidades, para hacer trabajar las neuronas y salirnos de lo convencional, al efecto de limitar el poder hay que prestarle atención a las sugerencia del propio Hayek para el Legislativo, de Leoni para el Judicial y aplicar la receta de Montesquieu para el Ejecutivo, es decir, que el método del sorteo “está en la índole de la democracia”. Mirado de cerca esto último hace que los incentivos sobre cuya importancia enfatizan Coase, Demsetz y North trabajen en dirección a que se establezcan límites estrictos para proteger las vidas, propiedades y libertades de cada uno ya que cualquiera puede gobernar. Además habría que repasar los argumentos de Randolph y Gerry en la asamblea constituyente estadounidense en favor del Triunvirato.

    Infantino recorre los temas esenciales que giran en torno a los daños que produce la presunción del conocimiento de los megalómanos que arremeten contra los derechos individuales alegando pseudo derechos o aspiraciones de deseos que de contrabando se pretenden aplicar vía la guillotina horizontal bajo la destructiva manía del igualitarismo.

    Lamentablemente, como ha subrayado Hayek, los fenómenos complejos de las ciencias sociales son contraintuitivos, debe escarbarse en distintas direcciones de la historia, la filosofía, la economía y el derecho para llegar a conclusiones acertadas, como decía el decimonónico Bastiat hurgar en “lo que se ve y lo que no se ve”.

    A través de la educación de los fundamentos de los valores y principios de la sociedad abierta se corre el eje del debate para que, en esta instancia del proceso de evolución cultural, los políticos se vean obligados a recurrir a la articulación de discursos distintos, mientras se llevan a cabo debates que apuntan en otras direcciones al efecto de preservar de una mejor manera las aludidas autonomías individuales y escapar de la antiutopía orwelliana del gran hermano y, peor aún, a la de Huxley -sobre todo en la versión revisitada- donde las personas piden ser esclavizadas.

    Tal vez podamos poner en una cápsula el pensamiento de Infantino con una frase de su autoría: “Cuando renunciamos a las instituciones de la libertad y nos entregamos a la presunta omnisciencia de alguien, cubre su totalidad la escala de la degradación y la bestialidad”.

  • Gemini expande su presencia global y elige a Irlanda como su nuevo hogar en Europa

    Gemini, el intercambio de criptomonedas fundado por los hermanos Winklevoss, continúa su expansión global y ha seleccionado a Irlanda como su nueva sede en el viejo continente. Esta decisión se produce en un momento en el que varias empresas del sector de activos digitales buscan establecerse fuera de Estados Unidos debido al incierto panorama regulatorio. En este artículo, exploraremos la importancia de contar con sólidos marcos institucionales para atraer y retener empresas, y cómo la elección de Irlanda como sede de Gemini destaca la visión positiva del país respecto al panorama regulatorio de las criptomonedas.

    Gemini, con sede en Nueva York, ha confirmado que ha elegido Dublín como su base de operaciones para expandirse en el mercado europeo. La empresa considera a Irlanda como el «punto de entrada» al resto de Europa una vez que se implemente por completo la regulación MiCA en toda la Unión Europea. Según Cameron Winklevoss, presidente de Gemini, la reputación sólida del Banco Central de Irlanda y el próspero ecosistema tecnológico del país fueron factores determinantes en esta decisión.

    La elección de Dublín como sede europea de Gemini se basa en la visión positiva del panorama regulatorio irlandés. En 2022, Gemini se convirtió en la primera empresa de criptomonedas en ser aprobada por el Banco Central de Irlanda. Este logro demuestra el compromiso de Irlanda con la innovación y la tecnología financiera, lo que resulta atractivo para las empresas del sector de criptomonedas.

    La reunión entre los cofundadores de Gemini y el primer ministro irlandés, Leo Varadkar, refuerza aún más la importancia de la regulación sensata en el ámbito de las criptomonedas. Tyler Winklevoss elogió los esfuerzos regulatorios de Europa y destacó la Ley de Mercados de Criptoactivos (MiCA) como una regulación de sentido común. La aprobación unánime de MiCA por parte de los 27 estados miembros de la Unión Europea permitirá a las empresas de criptomonedas obtener licencias en un país miembro y operar en todo el bloque. Esta regulación, que entrará en vigor a partir de 2024, se espera que fomente la innovación en el sector en Europa.

    La decisión de Gemini de establecer una sede en Irlanda no es un caso aislado. Otras empresas destacadas del ámbito de las criptomonedas, como Ripple, Kraken y Coinbase, también han registrado su presencia en el país. El enfoque pro mercado y comprensivo de Irlanda hacia la regulación de las criptomonedas ha atraído a estas empresas, lo que a su vez fortalece el ecosistema y la reputación de Irlanda como un destino atractivo para el sector.

    Conclusion:
    La elección de Irlanda como sede europea de Gemini destaca la importancia de contar con marcos institucionales sólidos para retener y atraer empresas. El enfoque regulatorio pro mercado y sensato de Irlanda en el ámbito de las criptomonedas ha generado confianza en las empresas del sector, como Gemini, y ha posicionado a Irlanda como un destino atractivo para establecer sus operaciones.

    La expansión de Gemini hacia Irlanda también resalta la necesidad de las empresas de criptomonedas de buscar alternativas fuera de su país de origen cuando enfrentan un clima regulatorio incierto o adverso. Estados Unidos ha experimentado un aumento en la rigurosidad regulatoria en el ámbito de las criptomonedas, lo que ha llevado a varias empresas a considerar opciones en el extranjero. Si bien Gemini ha dejado claro que no planea abandonar Estados Unidos, la búsqueda de un «plan B» refleja la importancia de contar con un entorno regulatorio favorable para impulsar la innovación y el crecimiento de las empresas del sector.

    La elección de un buen marco institucional es fundamental para el desarrollo de un ecosistema sólido de criptomonedas. La regulación adecuada puede proporcionar claridad y protección a los inversores y usuarios, fomentando la confianza en el mercado y promoviendo la adopción masiva de las criptomonedas. Además, un marco regulatorio favorable puede atraer a empresas internacionales, generando empleo y contribuyendo al crecimiento económico del país anfitrión.

    En el caso de Irlanda, su visión positiva del panorama regulatorio de las criptomonedas ha permitido a Gemini establecerse como la primera empresa de criptomonedas aprobada por el Banco Central de Irlanda. Este respaldo regulatorio brinda seguridad y confianza tanto a Gemini como a sus usuarios, lo que les permite operar en un entorno estable y propicio para el crecimiento.

    En resumen, la elección de Irlanda como sede europea de Gemini destaca la importancia de contar con buenos marcos institucionales para retener y atraer empresas  tanto del sector de criptomonedas como de cualquier otro. El enfoque regulatorio  sensato de Irlanda, así como su sólida reputación en el ámbito financiero, han posicionado al país como un destino atractivo para las empresas de criptomonedas en su búsqueda de un entorno favorable y estable. La capacidad de adaptarse a los cambios regulatorios y ofrecer un marco normativo claro y equilibrado será clave para que los países sigan atrayendo inversiones y fomentando la innovación en el emocionante y en constante evolución mercado de las criptomonedas.

  • Economía del comportamiento: ¿tomamos decisiones racionales?

    Economía del comportamiento: ¿tomamos decisiones racionales?

    ¿Por qué las personas toman decisiones para adquirir bienes o disfrutar de servicios, invertir, ahorrar, vender o reciclar que a veces no pueden ser explicadas por las teorías económicas clásicas? Algunas respuestas a esta pregunta se encuentran en la economía conductual o economía del comportamiento.

    En octubre de 2017, en un sondeo de opinión realizado por la escuela de negocios de la Universidad de Chicago, se presentó a economistas de Estados Unidos y de Europa la siguiente afirmación:

    “Las perspectivas de la psicología sobre el comportamiento individual, ejemplos de los cuales incluyen racionalidad limitada, bajo autocontrol o un gusto por la equidad, predicen varios tipos importantes de resultados observados en el mercado que los modelos económicos totalmente racionales no son capaces de predecir”.

    Según los resultados, el 93 % de los expertos estadounidenses respondió que estaban de acuerdo o muy de acuerdo con dicha afirmación. Un 88 % de sus contrapartes europeas estaba de acuerdo o muy de acuerdo, mientras que el 12 % restante señaló que esa afirmación era incierta.

    Aportes de la psicología a la economía

    La economía del comportamiento es una subdisciplina que aprovecha los hallazgos de la psicología para describir comportamientos que se desvían de teorías prescriptivas de la economía como la teoría de la elección racional del consumidor, la teoría de la utilidad esperada y la hipótesis del mercado eficiente.

    En la teoría de la elección racional del consumidor el homo economicus es una persona racional que sirve a sus propios intereses, es independiente en sus juicios, elige de forma óptima y vive el presente. Esta es una teoría normativa (prescriptiva) que intenta explicar cómo debería ser la conducta del consumidor.

    Herbert Simon, premio Nobel de Economía en 1978, retó esas afirmaciones afirmando que las personas toman decisiones económicas de una manera razonable desde un punto de vista formal y que, de acuerdo al alcance de sus conocimientos y destrezas, eligen una opción satisfactoria y suficiente para lograr sus propósitos. Con esta evidencia y otros hallazgos que criticaron la teoría de la utilidad esperada, se atribuye a Simon el ser uno de los precursores de la economía conductual.

    Los consumidores, entonces, toman decisiones de una manera que sea tanto satisfactoria como suficiente, estableciendo algunas precisiones sobre la teoría de la elección racional del consumidor.

    El efecto de encuadre

    Suponga que lo invito a disfrutar de una noche de hamburguesas. Vamos a adquirir los ingredientes al mercado local, donde hay una variedad de ofertas de paquetes de este producto, pero a usted y a mí nos llaman la atención dos en particular, por su igual precio y empaque. En el envoltorio de la marca A la información señala “20 % de grasa”. En la presentación de la segunda alternativa, la marca B, se puede leer “80 % libre de grasa”. Seguidamente le pido que decida cuál comprar. ¿Por cuál se inclina en nuestra noche de hamburguesas?

    Cuando se formula esta pregunta a los consumidores, la mayoría responderá que opta por la opción B (80 % libre de grasa) y algunos responderán “A” (20 % de grasa). Otros, más meticulosos y menos frecuentes, responderán “me da igual porque tienen la misma cantidad de grasa”. Sólo las personas más meticulosas habrán superado el sesgo cognitivo del encuadre.

    En esta situación de elección entre alternativas, en la que las dos opciones son exactamente iguales en el contenido de grasa, la teoría predice que usted optará por la opción “B”, a menos que tenga una preferencia particular por la grasa.

    A esto se refiere el efecto de encuadre: hacemos una elección con respecto a otra dependiendo de la forma como se presentan las opciones y de la función de valor de ganancias y pérdidas que desarrollaron los psicólogos Daniel Kahneman y Amos Tversky. Esta es una anomalía en la teoría de la elección del consumidor en la que la psicología contribuye con la economía.

    Cuando el grupo influye en la decisión del individuo

    Las finanzas conductuales, una subdisciplina de la economía del comportamiento, también han tomado en cuenta los hallazgos de la psicología y de otras ciencias sociales y del comportamiento.

    En economía, las personas obtienen sus ingresos (renta) a través de su trabajo, alquilando o vendiendo sus propiedades (terrenos o construcciones entre otros) u obteniendo beneficios por invertir su capital en valores, bonos, en el mercado inmobiliario, los mercados tecnológicos o, más recientemente, en criptomonedas.

    La indagación sobre este tema sugiere que las personas no siempre siguen las afirmaciones prescriptivas de la hipótesis del mercado eficiente, que señala que los mercados que reflejan con fidelidad la información que está disponible para los inversores se describen como mercados eficientes.

    Autores como Robert J. Shiller, Nobel de Economía en 2013 por su análisis empírico de los precios de los activos, han encontrado que las personas invierten de acuerdo a las anclas morales que resultan de las narrativas (historias) que leen de otras personas.

    También siguen las decisiones del grupo y estos criterios resultan superiores para tomar su decisión de invertir que las estimaciones cuantitativas del retorno de la inversión. Si usted decide invertir, es bueno que considere estos aspectos antes de tomar su decisión, sobre todo considerando que sea una persona capaz de asumir mucho o poco riesgo.

    Políticas públicas y toma de decisiones

    La economía conductual puede asistir a los gobiernos en políticas públicas que, sin obligar a tomar decisiones individuales, contribuyan con un empujoncito a facilitar el proceso de toma de decisiones y comportamientos en las personas para mejorar su salud, bienestar y felicidad. Algunos países han comenzado a aplicar este enfoque en sus políticas públicas para el bienestar de la sociedad.The Conversation

    Guillermo Enrique Yáber Oltra, Director. Centro de investigación, innovación y Desarrollo Académico, Universidad Católica Andrés Bello

    Este artículo fue publicado originalmente en The Conversation. Lea el original.

  • Granjas de criptomonedas y la inteligencia artificial: Un impulso para el libre mercado

    Las granjas de criptomonedas se han enfrentado a un panorama sombrío en los últimos años debido al «crack» de las criptomonedas y la fusión del Ethereum, lo que ha obligado a muchas de ellas a cerrar. Sin embargo, las empresas Hut 8 y Hive Blockchain han encontrado una solución interesante al problema convirtiendo parte de sus granjas de criptomonedas en centros de inteligencia artificial.

    Esta conversión ha resultado en un aumento de los ingresos para ambas empresas, lo que ha permitido que Hut 8 aumente sus ingresos en un 11% y que Hive Blockchain espere multiplicar por 10 sus ingresos en 2024 y por 20 en 2025. ¿Por qué la inteligencia artificial es una buena alternativa para estas granjas?

    La inteligencia artificial requiere una enorme capacidad de procesamiento, y las granjas de criptomonedas cuentan con cientos de GPUs que funcionan en paralelo, lo que las convierte en el lugar ideal para procesar los datos necesarios para la IA. Aunque el consumo de energía y la contaminación se plantean como un problema tanto para la minería de criptomonedas como para la IA, esta última tiene infinitos usos. Las granjas de criptomonedas han encontrado de esta forma, una alternativa a la bancarrota al convertirse en centros de inteligencia artificial al aprovechar sus capacidades de procesamiento y generar ganancias.

    Es importante destacar que la conversión de una granja de criptomonedas en un centro de IA no es un proceso sencillo. La IA utiliza chips especializados, como los A100 y H100 de NVIDIA, y no las GPUs gaming que se usan en la minería de criptomonedas. Además, la instalación del software y la presencia de personal de mantenimiento son necesarias para el buen funcionamiento del servidor de IA.

    En un mercado intervenido o protegido, es posible que el gobierno hubiera optado por brindar subsidios o protección a las granjas de minería de criptomonedas que se encontraban en riesgo de cierre. Esto se podría haber justificado argumentando la importancia del mantenimiento de empleos y la protección de la economía local.

    El razonamiento detrás de estas acciones sería que el cierre de las granjas de minería resultaría en la pérdida de empleos y tendría un impacto negativo en la comunidad. En un escenario intervenido, el gobierno podría considerar que es su responsabilidad intervenir y proporcionar apoyo financiero para ayudar a las empresas a superar la difícil situación.

    Sin embargo, en una situación de libre mercado, las empresas están sujetas a las fuerzas de la oferta y la demanda, y deben encontrar formas de adaptarse y sobrevivir por sí mismas. Las empresas más capaces y preparadas tendrán una mayor probabilidad de adelantarse y prever los cambios del mercado, lo que les permitirá tomar medidas proactivas para evitar la bancarrota.

    El libre mercado fomenta la competencia y la innovación, ya que las empresas deben esforzarse por ser más eficientes y ofrecer productos o servicios de mayor calidad para mantenerse competitivas. Aquellas empresas que se quedan estancadas en el status quo y no logran adaptarse a los cambios del mercado enfrentan el riesgo de quiebra.

    Esta ley del mercado, donde las empresas más capaces y preparadas sobreviven y prosperan mientras que las menos eficientes o adaptativas enfrentan dificultades, es un aspecto fundamental del libre mercado. Las empresas deben asumir la responsabilidad de su propio éxito o fracaso y enfrentar las consecuencias de sus decisiones y acciones.

    En resumen, podemos decir que el ejemplo de las granjas de criptomonedas que se han convertido en centros de inteligencia artificial es un claro ejemplo de cómo el libre mercado permite a las empresas adaptarse y encontrar nuevas oportunidades de negocio. A pesar del «crack» de las criptomonedas en 2022 y la fusión del Ethereum, que ha dejado de usar la minería de criptomonedas, algunas empresas como Hut 8 y Hive Blockchain han logrado sobrevivir y multiplicar sus ingresos gracias a su capacidad de innovación y adaptación.

    Este ejemplo también nos muestra que la tecnología puede ser utilizada de múltiples maneras y que las empresas deben estar preparadas para anticipar y responder a los cambios en el mercado. En este caso, la inteligencia artificial ha demostrado ser una alternativa rentable y sostenible para las granjas de criptomonedas que han logrado sobrevivir gracias a su capacidad de inversión y adaptación.

    El libre mercado permite a las empresas encontrar nuevas oportunidades de negocio y adaptarse a los cambios en el mercado, pero solo aquellas que están dispuestas a innovar y adaptarse pueden sobrevivir. La innovación es la clave para el éxito en un mercado libre, y este ejemplo de las granjas de criptomonedas que se han convertido en centros de inteligencia artificial es un claro ejemplo de ello.

  • Esquemas Ponzi con criptomonedas: cómo identificar y evitarlos

    Los esquemas Ponzi han existido durante décadas y continúan siendo una estafa común que afecta a muchas personas. Estos esquemas se basan en la promesa de rendimientos extraordinarios y rápidos, pero en realidad, utilizan el dinero de los nuevos inversores para pagar a los antiguos. Aunque este tipo de estafa se encuentra en diversos sectores, el mundo de las criptomonedas no ha sido inmune a ella. En este artículo, basado en una recomendación del exchange Binance en su blog del mes pasado,  te mostraremos cómo identificar y evitar los esquemas Ponzi de criptomonedas, así como las medidas que puedes tomar si te has convertido en víctima de uno.

    ¿Qué es un esquema Ponzi de criptomonedas?

    Un esquema Ponzi de criptomonedas se caracteriza por ofrecer a los inversores la posibilidad de obtener ganancias significativas en poco tiempo y con un riesgo mínimo. Estos esquemas se basan en reclutar a nuevos inversores y utilizar su dinero para pagar a los inversores anteriores. A medida que más personas se unen al esquema, se crea una apariencia de rentabilidad, pero en realidad no hay un modelo de negocio sostenible detrás.

    Cómo funcionan los esquemas Ponzi:

    En la mayoría de los casos, los esquemas Ponzi no tienen una inversión real y el dinero de los nuevos inversores se utiliza para pagar a los antiguos. Este ciclo continúa mientras haya suficientes personas ingresando al esquema. Sin embargo, una vez que la afluencia de nuevos inversores disminuye o se detiene, el esquema colapsa y los inversores finales pierden su dinero.

    La progresión típica de un esquema Ponzi se puede resumir en tres pasos:

    Paso 1: Crear una estafa atractiva:
    Los estafadores promocionan la oportunidad de obtener altos rendimientos en poco tiempo. Utilizan tácticas convincentes para atraer a los primeros inversores y hacerles creer que están obteniendo beneficios reales.

    Paso 2: Recompensar a los primeros inversores:
    Los primeros inversores reciben pagos y rendimientos para generar confianza en el esquema. A menudo, se ofrecen bonificaciones adicionales a aquellos que recluten a nuevos inversores, lo que ayuda a expandir el esquema y mantenerlo en funcionamiento.

    Paso 3: El colapso:
    En última instancia, el esquema Ponzi se derrumba cuando ya no hay suficientes nuevos inversores para pagar a los antiguos. Los estafadores pueden desaparecer con las ganancias acumuladas, dejando a la mayoría de los inversores sin nada.

    Cómo identificar y protegerse de los esquemas Ponzi de criptomonedas:

    Identificar un esquema Ponzi puede resultar difícil, pero hay algunas señales de advertencia que pueden ayudarte a protegerte. Aquí hay algunos consejos para evitar convertirte en víctima de una estafa:

    1. Desconfía de ofertas de criptomonedas de alto rendimiento: Si una inversión promete retornos exorbitantes en poco tiempo, es probable que sea sospechosa. Investiga a fondo antes de tomar cualquier decisión de inversión.

    2. Sé cauteloso con los planes de inversión en criptomonedas: Si te invitan a unirte a un exclusivo «plan de inversión en criptomonedas» con promesas poco realistas de ganancias, mantén la guardia alta. Recuerda que cualquier inversión que prometa altos rendimientos con garantías del 100% es sospechosa.

    3. Investiga y solicita documentación oficial: Antes de invertir en cualquier esquema de criptomonedas, solicita documentación oficial que respalde su plan de inversión. Si la estrategia es confidencial o demasiado compleja para explicarla, es probable que sea una estafa.

    4. Comprende cómo generan rendimientos: Pregunta y comprende cómo se generan los rendimientos en el esquema de inversión. Si el método utilizado es desconocido o poco convencional, es una señal de advertencia.

    5. Denuncia cualquier estafa: Si te das cuenta de que has sido víctima de un esquema Ponzi de criptomonedas, toma medidas inmediatas. Cambia tus contraseñas y congela tus cuentas financieras afectadas. Denuncia el incidente a las autoridades locales y al equipo de atención al cliente del exchange que utilices, en este caso, Binance.

    6. Ten cuidado con los «servicios de recuperación»: Al buscar ayuda para recuperar tus fondos, ten precaución con los servicios de recuperación. Algunos pueden ofrecer asistencia legítima, pero otros pueden ser estafadores que intentan aprovecharse de tu situación vulnerable.

    Conclusión:

    Los esquemas Ponzi de criptomonedas continúan siendo una amenaza para los inversores desprevenidos. La clave para protegerte es estar atento a las señales de advertencia, desconfiar de las promesas poco realistas de altos rendimientos y realizar investigaciones exhaustivas antes de invertir. Si te encuentras atrapado en un esquema Ponzi, actúa rápidamente para mitigar los daños y denuncia el incidente a las autoridades competentes y al equipo de atención al cliente de tu exchange. Estar informado y consciente de los riesgos te ayudará a evitar caer en este tipo de estafas y proteger tus activos financieros.

  • El papel de los bancos centrales y los tipos de interés explicado de manera sencilla

    La estabilidad en los precios es comúnmente aceptada como un elemento primordial para el funcionamiento adecuado de la economía. Por ello, el principal objetivo de la política monetaria es alcanzar dicha estabilidad. De eso se encargan los bancos centrales a través de la acción o inacción deliberada de determinadas operaciones que les permiten modificar la cantidad, la disponibilidad o el coste del dinero en la economía, que no es otro que el tipo de interés.

    Instrumentación y transmisión de la política monetaria

    Los bancos centrales instrumentan su política monetaria influyendo en el tipo de interés (generalmente a corto plazo) y la liquidez del sistema. Para ello disponen de diferentes instrumentos, entre los que destaca la oferta de créditos y depósitos al sector bancario.

    Por un lado, conceden a los bancos créditos (o financiación) a muy corto plazo, cobrándoles un determinado tipo de interés. A su vez, les ofrecen también depósitos en los que invertir sus excedentes, remunerando estos a una tasa determinada.

    Cuando la intención del banco central sea inyectar liquidez en el sistema financiero, buscará incrementar el volumen de créditos concedidos a la banca, para lo que reducirá el tipo de interés cobrado (es decir, abaratará el coste del crédito o del dinero).

    Por el contrario, cuando su intención sea drenar liquidez del sistema financiero, buscará aumentar el volumen de depósitos de los bancos en el banco central, elevando la tasa de interés con la que los remunera, para así reducir el excedente de liquidez del sistema bancario y evitar que este se traslade a la sociedad.

    El objetivo de los bancos centrales no es obtener beneficios en sus operaciones sino conseguir la estabilidad de los precios y, en última instancia, de la economía y del sistema financiero. Al igual que los bancos comerciales, los bancos centrales ofrecen a los depósitos que remuneran un tipo de interés diferente (más bajo) al que cobran por los créditos que dan.

    Por ejemplo, el 22 de marzo de 2023, los tipos oficiales del Banco Central Europeo (BCE) se fijaron como sigue:

    • Para financiación (crédito) a una semana en el 3,50 % (este es el tipo que mayormente se conoce como tipo oficial del dinero).
    • Para financiación a un día, en el 3,75 %.
    • Para depósitos a un día en el 3,00 %.

    Estos tipos de interés contrastan enormemente con los que el BCE fijó hace tan solo diez meses (el 27 de julio de 2022) en el 0,50 % y 0,75 % para financiación a una semana y un día respectivamente, y en el 0 % para el depósito diario. Y si nos vamos más atrás en el tiempo (septiembre de 2019), el tipo oficial de los depósitos diarios en el BCE llegó a estar incluso en negativo: -0,50 %.

    Estos tipos de interés, fijados por el BCE en sus operaciones de crédito y depósito y denominados tipos de interés oficiales, son muy relevantes en la economía porque, a partir de ellos, se forman los restantes tipos de interés.

    El euríbor, que es el interés al que se prestan dinero a corto plazo los bancos entre ellos mismos, suele situarse muy cerca de los tipos de interés oficiales.

    A su vez, los tipos de interés que cobran los bancos a sus clientes por los créditos están con frecuencia referenciados al euríbor.

    En función del riesgo que el banco perciba que tiene el cliente, sea este un hogar o una empresa, establecerá un diferencial mayor o menor sobre el euríbor (es lo que se llama prima de riesgo, que es uno de los componentes del tipo de interés).

    También a mayor plazo de vencimiento del crédito, mayor diferencial impondrá el banco, ya que, debido a la incertidumbre sobre el futuro, mayor riesgo de impago hay.

    Por el lado contrario, si el crédito tiene asociado un activo colateral que lo garantice (sería el caso de las hipotecas), menor será el diferencial por riesgo, pues en caso de impago el banco podrá cubrir este a través de la venta del activo colateral.

    La financiación de las empresas

    Las empresas, especialmente a partir de cierto tamaño, tienen una alternativa para financiarse –más allá de la solicitud de un crédito bancario– que los hogares no tienen y es la posibilidad de emitir deuda en los mercados (pagarés, bonos, etc.).

    Pero, como los bancos, el tipo de interés que necesitan ofrecer (en función de su nivel de riesgo) para conseguir inversores que adquieran los títulos de deuda que emitan, debe tener relación con los restantes tipos de interés vigentes en ese momento en la economía. Por ello se habla de primas de riesgo con relación a la deuda soberana de referencia.

    Por ejemplo, si una empresa tiene un riesgo elevado, debido al sector en el que opera o el nivel que ya tiene de deuda, y quiere emitir un bono a 10 años, deberá ofrecer un interés superior al que ofrecen los bonos del Estado de referencia a dicho plazo, ya que, de no ser así, los inversores preferirán adquirir estos últimos.

    ¿Cómo se establecen los tipos de interés de los bonos del Estado?

    Como en cualquier mercado, su precio es, en gran parte, el resultado de la oferta y la demanda. Si un Estado necesita emitir deuda pero tiene un déficit elevado que financiar o un riesgo político alto, habrá poco interés en adquirirla, debido al riesgo percibido. Por tanto, dicho Estado deberá emitir su deuda a un tipo de interés más alto para atraer a los inversores.

    Por el contrario, si el riesgo de un país se considera bajo porque su déficit está controlado y disfruta de una gran seguridad jurídica, podrá ofrecer una tasa de interés inferior al emitir su deuda. Este razonamiento, basado en el riesgo percibido, explica las diferentes tasas de interés que observamos en la deuda soberana emitida por distintos países, así como en la deuda corporativa.

    Los bancos centrales también pueden ejercer influencia en los tipos de interés de la deuda publica a través de uno de los instrumentos de política monetaria de los que disponen: la compraventa de deuda pública en los mercados. Cuando quieren reducir las tasas de interés de la deuda emitida por los países, compran deuda de estos. Al contribuir a incrementar la demanda, no es necesaria una remuneración tan alta y el tipo de interés cae.

    En cambio, cuando quieren elevar las tasas de interés de la deuda, la venden. La oferta de un mayor volumen de deuda en el mercado hace que deba hacerse a un tipo de interés más elevado para acaparar el interés de un mayor numero de inversores.

    Como puede observarse, el impacto de las variaciones de la demanda y la oferta de deuda sobre el tipo de interés es inverso. Si la demanda de deuda aumenta, su tipo de interés se reduce al haber más interés por adquirirla; si la oferta de deuda se incrementa, su tipo de interés bajará para atraer más compradores.

    Así pues, a través de los dos mecanismos comentados, operaciones de crédito o depósito a corto plazo y compraventa de deuda pública, se produce la transmisión de la política monetaria orquestada por los bancos centrales al conjunto de los mercados, influyendo en el nivel de las tasas de interés.

    ¿Cómo influye el tipo de interés en la inflación?

    La inflación, o nivel general de precios, es consecuencia del equilibrio entre la oferta y la demanda de bienes y servicios. Si la demanda crece y la oferta permanece invariable, los precios suben. Si la oferta se ve reducida por cualquier razón y la demanda permanece constante, los precios suben también.

    Cuando los tipos de interés están bajos se potencia el crédito y, por tanto, la demanda de consumo, a la vez que el ahorro resulta menos interesante porque no se remunera. Por el contrario, cuando los tipos de interés están en niveles elevados, el crédito sale más caro, lo que desincentiva la demanda e incentiva el ahorro, al estar mejor remunerado. Este es el mecanismo a través del que los tipos de interés impactan en los precios, influyendo en la demanda de bienes y servicios.

    Es cierto que la inflación que se está experimentando en Europa desde finales de 2021 es, en gran parte, una inflación ocasionada por restricciones en la oferta provocadas por la política china de covid 0, que ha paralizado su producción, y la invasión rusa a Ucrania, que está generando una guerra geoestratégica con repercusiones en la oferta y en los precios de las materias primas y energéticas.

    Pero también es cierto que entre 2009 y 2021 los tipos de interés se situaron en torno al 1 %, llegando a ser incluso negativos en el periodo 2016-2021, como consecuencia de una política monetaria expansiva que buscaba fomentar el consumo para paliar los efectos de la crisis financiera primero y de la pandemia –de efectos económicos descomunales– después.

    Las altas tasas de inflación registradas en la eurozona en 2021 y 2022 (5 % y 9,2 % respectivamente, medidas por el IPCA o IPC armonizado), y que continúan en 2023, hicieron saltar las alarmas. Inició entonces un cambio radical en la política monetaria del BCE, que trata ahora de al menos no alimentar los procesos inflacionistas por el lado de la demanda.

    Los efectos de la subida de tipos

    La subida de la tasa de interés oficial del dinero (que a través de los mecanismos ya discutidos se traslada al mercado) frenará la inversión de las empresas en activos productivos debido al encarecimiento de los créditos. Esto, a su vez, generará una disminución en la demanda de materias primas y energéticas, ayudando a la contención de sus precios.

    Ciertamente, esta menor inversión tendrá repercusiones en la generación de puestos de trabajo, lo que reducirá el consumo de las familias, que también se verá desincentivado por el incremento del coste de los créditos. Todo ello, en conjunto, contribuirá a frenar la escalada de precios, a costa de ralentizar el crecimiento económico y la creación de empleo.

    Y los tipos de interés, ¿volverán a bajar o seguirán subiendo?

    Parece razonable esperar variaciones en los tipos de interés oficiales dependiendo del contexto económico. No obstante, también resulta coherente que estos se muevan en torno a cierto rango y que solo ante coyunturas muy adversas, y de forma temporal, se salgan de él. Esto es así porque, en última instancia, los tipos de interés oficiales, establecidos por las autoridades monetarias, suponen una intervención en el funcionamiento del libre mercado regulado por la oferta y la demanda. Por supuesto, dicha intervención está justificada para corregir los fallos del mercado y conseguir un equilibrio más eficiente que maximice el bienestar social.

    Para delimitar ese rango adecuado, debemos pensar que el tipo de interés es el precio de equilibrio entre la demanda y la oferta de dinero. Un préstamo de dinero debe tener un precio (el interés que el prestamista recibe) que debe compensarle por tres conceptos:

    1. El coste de oportunidad por prestar ese dinero, ya que mientras lo presta no puede usarlo.
    2. El coste de la inflación, ya que esperará que la capacidad adquisitiva de ese dinero, cuando se lo devuelvan, sea al menos la misma que cuando lo presta.
    3. El coste por el riesgo asumido, pues el hecho de prestarlo hace que pueda que no se lo devuelvan. Por ello, a mayor riesgo percibido en el prestatario, mayor prima de riesgo en el tipo de interés.

    En un mercado donde se intercambia un bien con un valor, el precio de dicho bien rara vez será cero. Y esto es lo que ha pasado en el mercado del dinero en la última década: el precio del dinero ha sido cero, o incluso negativo, debido (en parte) al contexto de baja inflación del que ha disfrutado Europa, pero también a la política monetaria expansiva, que hizo que el precio del dinero estuviera por debajo de su equilibrio natural. Esto puede justificarse en un periodo corto y bajo unas circunstancias extremadamente adversas, pero no durante un periodo tan largo.

    Por tanto, no parece probable que el tipo de interés vuelva a los niveles de la última década sino más bien que siga elevándose progresivamente o que, en el mejor de los casos (si se produce una reducción drástica de la inflación, algo que parece poco probable) se estabilice en torno a su nivel actual. Debemos por tanto incorporar a nuestras expectativas, unas tasas de interés normalizadas más elevadas.The Conversation

    Laura Núñez, Directora del Observatorio del Ahorro Familiar de Fundación IE y Fundación Mutualidad Abogacía y Profesora de Finanzas, IE University

    Este artículo fue publicado originalmente en The Conversation. Lea el original.

  • Una política fiscal más estricta

    Leo que un tal Nigel Chalk del FMI aboga por una política fiscal más estricta. La clase de respuesta que semejante desquicio suscita en mí, no lo debo verter en este artículo. Antes que nada ¿qué es una “política fiscal más estricta? El artículo de marras da un ejemplo: aumentar lo que les roban a los ricos, llamado impuestos. ¿Qué es un “rico”. ¿Será una persona con buen sabor, delicioso y tal? Y, en todo caso, ¿a quienes más van a desplumar, acaso a los que no tienen plumas? ¿Dónde colocas el límite entre rico y no rico? Ello es puramente especulativo y disparatado.

    Luego Chalk nos “ilumina con aquello de “contener la inflación y quietar así más peso a los bancos centrales en su política monetaria”. Dementes económicos como este nos han encauzado en la antesala de una recesión que bien podría llegar a ser la madre de todas las recesiones. Política fiscal es una bribonada gubernamental para robar más a unos para luego gastar más, disque para incentivar una economía Titanic.

    Por otro lado está la política monetaria, en dónde los bancos centrales (no Panamá) cambian la cantidad de papelitos falsificados (dólares o tal) y efectúan ajustes a las tasas de intereses bancarios; luego de lo cual se voltean y venden o compran lo que, hipócritamente llaman, “seguridades del tesoro”, para lograr un supuesto “control” inflacionario”. Curioso que eso hacen en muchos países aunque a fin de cuentas no funciona.

    Semejante demencia nos lleva a situaciones tan absurdas y ridículas como las del “Efecto Cantillon” que en 1755 Richard Cantillon sugirió que el dinero no es tan neutral nada. Que la inyección de dinero, papel o lo que sea, bien puede no tener efecto alguno a más largo plazo, y lo que sí hace es afectar de diversas maneras a diversos grupos económicos; tal como ciertos programas de “asistencia a los necesitados” que a fin de cuentas no ayudan sino todo lo contrario. Creer que la clase política típica va a asistir a los pobres es idiotez.

    Por ejemplo, cuando una banca central falsifica más papelitos y se los entrega a los bancos, esos $ van, antes que nada, a sectores más poderosos que los usan antes que la gente se de cuenta del efecto inflacionario. A medida que el dinero circula y ocurre la inflación, disminuyendo el valor de los papelitos falsificados, los menos cocotudos serán los más afectados.

    Los impuestos afectan aspectos económicos, sociales y políticos en nuestras vidas que ni siquiera vemos o entendemos. Tomemos el ejemplo de una familia que invierte en reubicar su restaurante y ello le da buenos resultados; pero con los “buenos resultados” vienen los impuestos aumentados, los cuales afecta el ahorro y la factibilidad de montar una sucursal. Y ni entremos a ver la inmensa variedad de impuestos y como producen recaudos repetidamente a través de la cadena transaccional. Te cobran cuando importas, cuando vendes, cuando declaras dividendos, cuando haces trasferencias y más. Pocos llegan a ver y entender los efectos de todo ello. Y ni entremos a ver aquello de las prestaciones, los salarios mínimos, controles de precio, vacaciones, etc.; en la formalidad, lo cual no aplica a la informalidad, que crece día a día.

    Pocos legisladores entienden o les importa lo económico, lo cual explica la cantidad de consecuencias no previstas que se generan. En muchos casos los impuestos a los ricos terminan aumentando brechas, ya que los más ricos tienen los medios para jugar la pacheca, pero no los pobres; y a todo ello los politicastros deambulan en tinieblas.

  • Caminos deprimentes

    Disculpen el escrito desalentador pero mejor que pongamos atención a los caminos que tomamos, a ver si evitamos la devastación. Me refiero a la actuación política demagógica y delictiva que ha permeado a la actividad bancaria y bursátil, predisponiendo a la misma población planetaria a una depresión económica sin igual. Todo el drama de crisis económica actual fue sembrado hace más de un siglo con la ideología de un supuesto progresismo que en realidad era y es regresismo; veamos.

    Desde el 2020 la reserva federal de los EE.UU. que había bajado los requerimientos de las reservas bancarias a cero por ciento; lo cual quería decir que los bancos dejaron de tener límite en cuanto a las reservas para hacer frente para apagar conatos de incendio económico y no dar lugar a conflagraciones mayores. El lado oscuro de semejante medida, cuya justificación la apodaron de incentivo a la inversión, es que con ello se da un gran aumento en la emisión de papel moneda; a tal grado que entre el 2020 y el 2021 dicho suministro aumentó en un 35%.

    Según parece, ya ni a los gobiernos ni a buena parte de la comunidad parece importarle el endeudamiento; pero… ¡vaya! si chillan con el aumento de los precios o, mejor dicho, la disminución del valor del dinero que mal llaman “inflación”. Los efectos de semejante estupidez colectiva son inimaginables y escapan a la gran mayoría; para muestra un diminuto botón: En casa ya no compramos posturas de gallina sino cosechamos las que nos dan las cuatro gallinitas que tenemos en el patio. Y ya no queremos las posturas del súper dado que no se comparan en sabor con las de casa. Moraleja: ¿qué creen que pasará con la industria avícola si esta tendencia sique en aumento?

    ¡Ah sí!, y como ñapa ya en nuestro patio no hay alacranes, culebras, cucarachas y otras sabandijas pues las hemos engullido. Es decir, nuestras gallinitas las convirtieron en deliciosas posturas.

    La crasa estupidez de la Fed fue la adopción de la política de ‘relajamiento cuantitativo’, o como me gusta apodarle, “relajo cuantitativo”, que consiste en, entre otras, crear dinero de la nada para, disque, incentivar y rescatar a los negocios malos o como les apodaban: “too big to fail”, que traduce a “muy grandes para dejar que quiebren”. ¡Qué lindo!, salvan a los grandotes y al rayo con los medianos y chiquitos. Las nubes tormentosas que ya acechan son el resultado directo de toda esta política demencial y corrupta.

    Quizá la mejor forma de entender lo que ocurre hoy es estudiando a la Gran Depresión estadounidense ocurrida entre 1929 y 1939, la cual tuvo efectos por todo el mundo. Si así fue entonces, imaginen como sería hoy día. Y es que las depresiones económicas siempre salen luego de un boom económico insostenible; en el caso presente, insostenible dado que fue artificial o artificioso. Existe una íntima relación entre las tasas de intereses y los ahorros, esos que son vitales. En períodos de sana actividad económica la gente ahorra y consume: restaurantes, ropa, viajes, etc.

    El chiste con el putrefacto intervencionismo central se da cuando el gobierno hace andar las imprentas del dólar y luego dan a ciertos bancos facilitando que estos presten a bajos intereses. Así, la gente siente que la economía y el país va viento en popa ya toda vela, cuando, en realidad lo que ocurre es que se están sembrando tempestades; tal como las sembró en Panamá Martinelli.

    En síntesis, los desastres económicos los siembra el intervencionismo central politiquero. Simplemente no entendemos que los gobiernos no están para que les demos las riendas del dinero.

  • Por qué deberías usar todas las vías legales para evitar pagar impuestos

    Me inspiré para escribir este artículo en una reunión de nómadas de todo el mundo en Bali, donde resido actualmente. Me sorprendió saber que a pesar de que muchos de ellos viajan a tiempo completo y no viven en ningún lugar más de 183 días al año y no tienen un centro de vida en ningún lugar, todavía están empleados «a tiempo completo» en su país de origen o tienen un negocio allí y tienen una carga total de impuestos y gravámenes increíble (más del 50%). Esto significa que incluso si no tienen que hacerlo legalmente (pueden tener residencia fiscal en Paraguay y hacer negocios a través de una sociedad de responsabilidad limitada de los EE. UU.), todavía están (en este caso voluntariamente) bajo los grilletes de su maestro fiscal.

    Si no vives en la Union Europea (UE) la mayor parte del tiempo, normalmente no tiene sentido económico seguir siendo víctima de este infierno fiscal: seguir trabajando allí como empresario individual o en una relación laboral regular.

    Ha sido interesante ver cómo los nómadas difieren en sus puntos de vista sobre el estado, especialmente sobre el pago de impuestos:

    Los nómadas de Europa occidental a menudo creen que reciben servicios adecuados por sus impuestos. Aún así, si tuvieran la opción de no pagarlos, por supuesto, no los pagarían – muchas veces observé una aparente disonancia cognitiva en ellos – nos gusta pagar impuestos porque el estado nos brinda atención médica de calidad, educación y caminos a cambio. Cuando respondí, entonces por qué no los tienes voluntarios, la respuesta fue que nadie pagaría impuestos (pero si no, les “gusta” pagarlos).

    Los nómadas de Europa central perciben que “los que pagan impuestos apoyan la corrupción”. Y lógicamente, si no apoyas la corrupción, no puedes pagar impuestos.

    Los nómadas de Europa del Este fueron aún más lejos: consideraban al estado una organización criminal y extorsionadora que no solo roba todo el dinero sino que comete el mal: encarcela y criminaliza a las personas, inicia guerras, etc.

    Todos los nómadas estuvieron de acuerdo en que si los impuestos fueran voluntarios, nadie los pagaría (ni siquiera los ciudadanos de Europa Occidental a quienes “les gusta pagar”).

    Debo señalar que en esta comunidad nómada, yo era el único libertario obstinado (lo cual era un poco extraño para mí).

    Pasamos de la pregunta de si no pagar impuestos es inmoral (la explicación lógica y ética más simple la puedes encontrar en este video , y a menos que estés convencido y creas en un “contrato social” invisible, el video “ You can always going ” tiene una explicación más detallada) a la pregunta de si, por otro lado, pagar impuestos es moral.

    ¿Por qué pagar impuestos es inmoral?

    Porque pagando impuestos, además de aportar dinero a servicios estatales ineficientes y disfuncionales que distorsionan el mercado al introducir monopolios (educación, salud, etc.) y matar a la competencia potencial (reduciendo así la calidad y aumentando el precio para todos los ciudadanos) , estás contribuyendo a cosas explícitamente inmorales, incluso a crímenes de lesa humanidad.

    Si eres ciudadano de un país que libra guerras invasivas, estás contribuyendo a todo el complejo militarista (por ejemplo, mi amigo apátrida Mike Gogulski revocó su ciudadanía estadounidense solo por esto, para no tener que contribuir a ello con sus impuestos).

    Si eres ciudadano de Eslovaquia, tus impuestos respaldan la criminalización de personas inocentes cuyas vidas han sido completamente arruinadas por el estado (por ejemplo, Jozef Sipos recibió 20 años por cultivar marihuana, más la confiscación de la casa de su familia ). Y hay muchos casos de este tipo en Eslovaquia. Además, está contribuyendo a la censura general que tenemos en Eslovaquia o al totalitarismo digital en constante evolución. Por último, pero no menos importante, usted apoya un sistema judicial disfuncional que deja en libertad a los asesinos agresivos después de tres años ( Juraj Hossa, que mató a golpes a un filipino en el centro de Bratislava, queda en libertad ).

    Si paga impuestos, está haciendo una contribución real a toda esta inmoralidad.

    Y no hagas la vista gorda. Sé que es difícil de leer y aún más difícil de escuchar.

    No es necesario ser un libertario o un anarquista que rechaza los impuestos por principio como una relación unilateral impuesta bajo la amenaza de la violencia para darse cuenta de este simple hecho.

    Te dices a ti mismo, “pero el estado hace muchas cosas buenas; no puedes simplemente mirarlo en blanco y negro de esa manera”. La pregunta es, por tanto: ¿Apoyarías a alguna otra organización que cometa crímenes similares?
    Imagina cualquier otra organización benéfica que dona el 99 % de su presupuesto a una noble causa benéfica pero utiliza el 1 % para abusar de niños pequeños (la similitud con una organización religiosa existente en Eslovaquia es pura coincidencia). ¿Apoyarías a esta organización?

    Si ves al estado en términos puramente utilitarios, la mayoría de las cosas que hace son beneficiosas, por lo que pagar impuestos está bien, aunque cometa atrocidades aquí y allá. Entonces deberías ver esta organización benéfica de la misma manera utilitaria: pueden abusar de niños pequeños aquí y allá, pero la mayor parte de su presupuesto se destina a una buena causa, por lo que es correcto apoyarlos.

    Del mismo modo, así como es irrelevante si nuestra organización benéfica imaginaria utiliza el 1%, el 0,1% o el 0,01% de su presupuesto para abusar de niños pequeños, es vehementemente inmoral apoyarla, así que es igualmente inmoral apoyar con impuestos a un estado que es también haciendo muchas «cosas buenas» mientras comete todo tipo de otras atrocidades (como encarcelar a personas inocentes durante 20 años por delitos sin víctimas).

    El argumento de que podemos influir en el comportamiento y la conducta del estado, a diferencia de las organizaciones benéficas antes mencionadas, con nuestra voz democrática y hacer todo lo posible para garantizar que las personas no vayan a la cárcel durante 20 años por marihuana es débil, ingenuo en el extremo, y también irrelevante.

    Si se nos ofreciera la oportunidad de elegir la gestión de nuestra organización benéfica, que abusa de los niños pequeños, por un voto de uno en un millón, como una excusa para decir que si no nos gusta el hecho de que se abusa de los niños pequeños, tenemos la oportunidad de cambiarlo con nuestro voto, también lo encontraríamos increíblemente ridículo e ingenuo.

    Puede leer el original aquí: