Categoría: Politica y Actualidad

  • El Estado y el Mercado

    Nuevamente y a riesgo de ser cansón, a fin de explicarme con mayor claridad, les reitero que el “estado” somos todos los que vivimos en una república supuestamente democrática. Hago énfasis en ello ya que lo común es ver la cantidad de personas a todos los niveles que hablan y escriben del “estado” para referirse al gobierno. ¡No!, el gobierno no es el estado y el estado no es el gobierno. Por lo señalado es que suelo hablar de “los gobiernos del estado”; para dar a entender que el pueblo en constitución ha creado los organismos gubernamentales a los cuales delega la función de cumplir con lo dispuesto en constitución; es decir, aquello que nos constituye; que, lastimosamente, en Panamá no tenemos ya que lo que tenemos y llamamos “constitución” no es tal cosa, ya que lo que constituye en la corrupción.

    El estado y el mercado somos todos o, más bien dicho, el mercado es lo que hacemos todos cuando intercambiamos bienes y servicios en comunión de supervivencia. Mi nieto compraba pastillas en el súper y las revendía en la escuela a una pequeña ganancia; eso es mercado, igual que todo el resto de la actividad mercantil; incluyendo la parte que los gobiernos han invadido.

    Pero son muchos los que vilipendian al mercado. ¿Qué hay detrás de ello? Detrás de ello hay una variedad de razones tétricas; comenzando por el hecho de que quienes controlan los gobiernos del estado buscan acaparar la mayor cantidad de poder y fortuna posible, y, a tal fin, inculcan de maneras trapicheras en la población la errada creencia de que lo que hacen favorece el pueblo. ¡Qué ingenuidad! Y obvio que el pueblo necesitado se lo traga. Me refiero al ‘estado profundo’; es decir, el monstruo en que se convierten los gobiernos cuando la comunidad no los mantiene encadenados a una sana constitución; que como dije, no tenemos. Más aún, bien podemos decir que en Panamá no hay constitución sino prostitución.

    El mercado, por su naturaleza, sólo crece, florece y fructifica en una sociedad que goza de libertad; libertad para poder salir adelante en un mundo de carencias. No existe gobierno que pueda coordinar tamaña y compleja actividad, pero eso es exactamente lo que tantos intentan hacer; pero no como su objetivo primordial sino luego de que se llenan los bolsillos, lo cual es como la pedofilia, que el padre o el cura usa su posición y poder para satisfacer sus más bajos instintos, aunque en ello prostituya a sus dependientes.

    Los pederastas gubernamentales que viven ebrios de poder los vimos en su gloria durante el COVID, nombrando “expertos” que desde sus púlpitos de grandeza recomendaron encerrar a toda la jauría pueblerina disque para salvarnos. También hasta para puyarnos con agujas hasta por la viña de los ojos. Detrás de todo ello estaba y está el estado profundo que se alimenta de la población; en su afán rechaza la libertad.

    En resumen, hablo de la hiper centralización gubernamental; que en Panamá desde la misma constitución se entromete en nuestras vidas y el mercado cuando en artículos como el 284 dice que el estado puede intervenir en toda empresa en función de un interés social que por ningún lado queda definido.

    Pero, tristemente, el proceso centralista o socialista, contrario al mercado, es destructivo de la sociedad productiva al quitar a unos y luego entregar miserias a otros. Vean no más el caso de la hija de Hugo Chávez cuya fortuna se calcula en $4,197,000,000 -cuatro mil, ciento noventa y siete millones, mientras gran parte del pueblo se dio a la fuga y el resto yace en la miseria.

  • Economistas y Gobiernistas no Conjugan

    Como bien lo señala nuestra constitución en su artículo 282: “El ejercicio de las actividades económicas corresponde primordialmente a los particulares…”, lo cual no es sólo cierto sino fundamental; lastimosamente luego de un punto y coma la constitución se contradice agregando que el Estado hará lo que le venga en gana con la economía, lo cual demuestra con plena claridad el alma totalitaria de la clase gobernante en nuestro hermoso istmo.

    ¿Y cómo no va la economía a ser asunto de los particulares si su principio central y fundamental es ser el medio para mejorar el bienestar humano a título personal y de la familia, mediante la apropiación de bienes de consumo?: comida, ropa, cobija, casa, y tanto más; cosas cuya producción o captación no corresponde a los gobiernos del estado ya que para eso no son. Quien no se da cuenta de la enormidad de la faena de procurar y producir todos los bienes de consumo, bienestar y deleite humano está desasociado de la realidad; que es la carencia y cada quien sabrá lo que necesita, más no el gobierno.

    Los gobiernos comunistas en Rusia intentaron dictar la producción y fue inmenso fracaso; tanto así que cuando el gobierno ponía en venta los productos, tal como hace el IMA en Panamá, no tenían como determinar los precios y para ello usaban los catálogos de la Sears. El meollo del asunto y a riesgo de ser cansonamente repetitivo: el juego es para los jugadores y no para los gobernadores, cuya función es el arbitraje. Lástima que ni saben ni pueden arbitrar por estar ocupados en el pillaje.

    Los gobiernos del Estado no son el pueblo sino organismos creados por el pueblo para desempeñar una función de arbitraje. Y, ojalá no fuese necesario tener árbitros. ¿Acaso cuando joven no jugaste algún partido sin árbitro, que si uno hacia trampa los otros le caían a pelonera?

    Lo otro que se les escapa a casi todos es que el pueblo o la población es una masa amorfa o informe -sin forma; es decir, que carece de personalidad y carácter propio. Pero no así los gobiernos del pueblo o estado, que son, supuestamente, organizaciones piramidales con mando y jurisdicción. Los gobiernos tienen propósito, pero el pueblo, carente de personalidad y en conjunto no tiene propósito sino en su cultura; y eso, en Panamá, nos abre una Caja de Pandora. Bien lo dijo Bastiat:

    El estado es la gran entidad ficticia mediante la cual todos buscan vivir a costillas de los demás.”

    Y precisamente eso es lo que debe evitar la población; el caer en semejante ficción que conduce al servilismo. Prueba de ello la tenemos en las narices; vale decir, en el crecimiento desbocado del tamaño de los gobiernos, en los cuales tantos buscan acomodo partidario.

    Y, por otro lado, está la naturaleza humana que no podemos extinguir así no más. Me refiero a que, a cada presidente, ministro, diputado, y tal, siendo humano, que busca mejorar su condición personal, le será más que difícil separar esas inclinaciones de su tarea como autoridad. Pero no sólo están las autoridades gubernamentales sino todo el ensamble del funcionariado que fácilmente se convierten en las rémoras de los gobiernos convertidos en tiburones de rapiña. El instinto de las entidades gubernamentales es crecer y crecer.

    En fin, gran cantidad de economistas se han integrado al estado profundo en la función de consejeros y promotores del estado regalón. Estos amiguitos del centralismo se la pasan inventando argumentos mafá que promueven el crecimiento desmedido del aparato gubernamental. Y… como preguntó uno por allí: “¿Cuál es la diferencia entre un economista y un viejo senil? El economista es el que tiene la calculadora en mano.

  • El verdadero socialismo es el capitalismo

    El grueso de los significados que típicamente hoy publican los diccionarios en Internet, pues los de papel ya se los comieron las polillas, más que nada presentan el uso que se les está dando a las palabras; significados que cada día se han ido distanciando del original o etimológico. Tal situación ha ido dificultando la el entendimiento y la comunicación. Por ejemplo, en Panamá para hablar de chismes usamos la palabra “bochinche”; cuando bochinche y chisme no son lo mismo. Y me perdonan que tenga que dar tantas vueltas para explicar que el verdadero socialismo es el capitalismo; pero si no entendemos el significado de estos términos, pues seguiremos en Babia.

    ¡Uy!, y ¿qué es eso de Babia? Es una locución adverbial coloquial que significa estar distraído, embobado, ensimismado, abstraído, o despistado; cuyo origen se remonta a la Edad Media, cuando Babia era un sitio de descanso y retiro para los reyes leoneses. Cuando los reyes estaban en Babia, se les decía a quienes acudían a audiencias se les decía: El rey está en Babia. Obvio que estar en babia con los vocablos socialismo y capitalismo sí que nos lleva a grandes errores u horrores en filosofía política y la conducción del país.

    Merriam Webster, nos ofrece una variedad de definiciones de “socialismo”. La primer es: “Cualquiera de varias teorías o movimientos sociales y políticos que defienden o sostienen la gobernanza colectiva o, que el gobierno tiene o representa la propiedad y administración de los medios de producción y control de la distribución de los bienes y servicios; tal es en el caso de: el fourierismo, socialismo sindical, marxismo, o el owenismo. ¡Meto!, la cosa se enreda.

    La realidad de los sistemas del confisca parte y reparte para quedarse con la mejor parte es que no se puede repartir una riqueza que no se ha creado. O peor ¿qué sentido tiene matar la gallina para comerte los huevos que lleva dentro; en especial cuando era la única gallina que tienes.

    Socialismo o ser social es, como dijo Jesús: “amar al prójimo como a ti mismo”. Pero el amor nace en el sagrado vínculo del macho y la hembra; vinculo fecundo y productivo, base de toda convivencia social o de asociación. Tal es el asunto que debíamos ver que el gobierno nace en la familia, en el barrio y tal. Pero en la medida en que se va alejando de ese vínculo primordial se corre el riesgo de perder el enfoque de la verdadera función de gobierno; que es fomentar su base en la familia. En otras, se gobierna de abajo hacia arriba y no al revés.

    Por su lado, el capitalismo se refiere a como la familia le puede dar el mejor uso al capital; y, ¡definitivamente!, no es dándole más capital a los gobernantes de lo necesario para que cumplan las funciones que les delegamos para que asistan y no para que nos reemplacen. Pero en Panamá los gobiernos han desplazado buena parte de la actividad de mercado propia del pueblo; violando el auténtico principio de subsidiaridad de ‘no regalar pescado sino de enseñar a pescar’.

    Tristemente la pérfida tendencia de los poderosos, es que si les das el dedo se toman todo el cuerpo. ¿Seremos tan torpes y ciegos que no lo vemos en un Chávez, en un Maduro, Biden, Putin, Xi Jinping, Ortega, Castro, Hitler, etc.; todos que por sus “obras” excretas se volvieron los más ricos del país y del mundo?

    Simplemente, el capitalismo es el uso de la cápita o cabeza y de los bienes que de ella salen por intermedio de la división del trabajo en un mercado libre. Ese es el verdadero socialismo…

  • Sin Libertad no hay Democracia

    «En esencia, la democracia no funciona con un pueblo carente de libertad.».

    Del dicho al hecho hay un gran trecho; igual, igual es de la ley a la práctica. Son pocos los que no llegan a entender que no se puede jugar un buen partido deportivo sin normas; y más aún, sin buenas normas, lo cual es el grave problema que tenemos en Panamá con una constitución tan pervertida que ningún gobierno se ha atrevido a llevarla a la práctica o praxis. Hablo del ‘estado de derecho’, que supone ser el principio por el cual nos regimos. Dicho simplemente, hay estado de derecho cuando andamos derecho o en bienandar; cuando la ley es sana y seguimos su trocha.

    El problema en Panamá es que desde la época colonial y antes, siempre hubo una casta oligárquica dominante que usaba su capacidad de dominio para imponer sus faltas de principios, de libertad y propiedad. Hoy día, cuando nuestro planeta ya adquiere un carácter globalista, esas castas oligárquicas han evolucionado, creando una agenda globalista y satánica, por describirlo de alguna manera. Una agenda que niega la misma naturaleza de la Creación y pretende introducir de forma solapada la diabólica dominante.

    La otra faceta de la tragedia está en un cacareo democrático que es como la gallina que cacarea pero sólo pone engaño. Me refiero al intervencionismo gubernamental; el cual es la misma esencia del comunismo, en dónde no rige un estado de derechos sino de intereses de la oligarquía de turno. Es lo que había durante nuestra dictadura militar y que ha seguido de manera solapada en los gobiernos posteriores. En resumen, no se respeta la propiedad privada; realidad que origina desde una supuesta educación centralizada en la cual jamás enseñan los derechos de propiedad. Si lo dudan, vayan a cualquier escuela MEDUCA y pasen examen, no a los estudiantes sino a los “educadores”; con el perdón de los buenos, que por algún lado andan agazapados.

    Todo lo que señalo se pone más peliagudo cuando les digo que el instrumento de todo el mal lo tenemos en la misma democracia, cuando no entendemos lo que es y como funciona; a tal punto que la torcemos y convertimos en la dictadura de las mayoría meducadas o maleducadas. Bien se ha dicho que “la democracia es el mejor medio para llevar a cabo el socialismo”, o el comunismo. Y es que para mí hablar de socialismo es igual que hablar de una mujer levemente preñada.

    En esencia, la democracia no funciona con un pueblo carente de libertad. Y hay muchas maneras de perder la libertad, entre ellas las botellas, los jamones, y el resto de los disque subsidios que nos tienen amarrados al servilismo de las mafias dominantes. La frase que encierra el principio es “el derecho a la autodeterminación”; esa que no la tienen las botellas y sus rémoras. En los EE.UU. esto queda patente en las grandes ciudades con sus políticas regalonas que hoy día típicamente tienden a votar por los demócratas izquierdistas.

    El mayor bien de una comunidad está en la división del trabajo a través del mercado; en dónde todos pueden participar y sacar ventaja; siempre que el mismo no esté intervenido por la mafia gubernamental, como ocurre en Panamá; en dónde hasta el agua potable que usamos nos la proveen los gobiernos del estado.

    Cuando el gobierno interviene en el mercado le da poder a la minoría dominante; esa que se alimenta como sanguijuela de la sangre del pueblo. La única manera de retomar el timón de la barca estatal es sacando a la Cosa Nostra de nuestras vidas. El problemita con ello es que luego todos tendríamos que ser empresarios, lo cual no sería fácil cuando nos adiestraron para ser serviles a las oligarquías de turno. 

  • Gross Output: Una visión liberal de la economía

    El Gross Output (GO), o Producción Bruta, es una métrica económica diseñada para ofrecer una visión más amplia y precisa de la actividad económica. Desarrollado y popularizado por el economista libertario Mark Skousen, el GO se presenta como una alternativa y complemento al tradicional Producto Interno Bruto (PIB). Mientras que este último se centra exclusivamente en los bienes y servicios finales, el GO incluye todas las etapas de producción, iluminando la actividad en la base de la economía, donde se crean los insumos necesarios para la producción final.

    El PIB y sus limitaciones históricas

    El PIB fue concebido durante la Gran Depresión y formalizado en la década de 1940 por el economista británico John Maynard Keynes, junto con el estadístico estadounidense Simon Kuznets, para medir el desempeño de la economía de Estados Unidos. En su concepción original, el PIB estaba diseñado para calcular el valor de mercado de todos los bienes y servicios finales producidos en una economía durante un período específico.

    Si bien esta métrica resultó útil para monitorear la recuperación económica y planificar políticas públicas, tiene importantes limitaciones. El PIB excluye toda actividad económica relacionada con los insumos intermedios (materias primas, componentes y servicios necesarios para la producción final), lo que deja de lado una parte esencial del proceso productivo.

    Mark Skousen sostiene que este enfoque limitado crea una «economía de un solo piso», ya que ignora las complejas interacciones entre las distintas etapas de la producción. Según él, esto lleva a una visión incompleta y sesgada de la economía, lo que a menudo favorece políticas keynesianas y estatistas, centradas en el consumo y el gasto público como motores principales del crecimiento.

    El enfoque del Gross Output

    El GO, en cambio, propone una «economía de dos pisos», que abarca tanto la producción final como los insumos intermedios. Según Skousen, esta métrica refleja de manera más fiel la dinámica económica, destacando la importancia de la inversión y la producción en el desarrollo económico. El GO mide todas las transacciones económicas involucradas en la producción de bienes y servicios nuevos, lo que lo convierte en una herramienta más inclusiva y precisa para analizar la economía.

    Un ejemplo práctico es el siguiente: si un automóvil tiene un valor final de $20,000, el PIB solo considera ese monto, mientras que el GO incluiría también los costos de las materias primas (acero, plásticos, caucho) y los procesos intermedios (fabricación de componentes, ensamblaje). Esto no solo duplica, sino que puede triplicar el tamaño de la economía medida bajo el enfoque GO.

    Las implicancias ideológicas del GO

    El GO no es simplemente una métrica técnica, sino que representa un enfoque económico más alineado con los principios del liberalismo económico. Skousen critica que el PIB, al enfocarse únicamente en el consumo y el gasto público, refleja un sesgo hacia las políticas intervencionistas, en las que el gobierno desempeña un papel central como motor económico. En cambio, el GO subraya la relevancia de la inversión privada y la producción, enfatizando que la economía depende del dinamismo de las empresas y los mercados, no de las intervenciones estatales.

    Este enfoque liberal busca restaurar el equilibrio en la interpretación de los datos económicos, mostrando cómo los sectores productivos son los verdaderos pilares del crecimiento. Además, el GO puede ser una herramienta útil para anticipar ciclos económicos, ya que incluye señales tempranas provenientes de los sectores industriales que no son visibles en el PIB.

    ¿Por qué es relevante adoptar el GO?

    El GO es especialmente relevante en economías modernas donde la cadena de valor está profundamente entrelazada. Al medir todas las etapas de producción, proporciona una imagen más clara de la economía real, ayudando a los responsables políticos y analistas a tomar decisiones más informadas.

    Además, su adopción puede contrarrestar el uso político del PIB como herramienta de propaganda. Al incluir tanto la producción intermedia como la final, el GO desincentiva la creación de relatos simplistas que ignoran las contribuciones fundamentales de la inversión y la producción en el crecimiento económico.

    PIB o GO ?

    El Gross Output es más que una métrica; es un cambio de paradigma en la forma de entender la economía. Promovido por Mark Skousen, este indicador desafía la narrativa tradicional impuesta por el PIB, poniendo en el centro del análisis a los sectores productivos y a las fuerzas del mercado. Desde una perspectiva liberal, el GO permite valorar de manera más precisa cómo se crea la riqueza y, al mismo tiempo, subraya los riesgos de depender excesivamente de políticas estatistas basadas en el consumo y el gasto público.

    Adoptar el GO no solo amplía nuestra comprensión de la economía, sino que también fomenta políticas más coherentes con la libertad económica y el dinamismo del mercado. Para los países que aspiran a un desarrollo sostenible y auténtico, esta métrica se presenta como una herramienta indispensable.

  • Vancouver Explora Bitcoin como Estrategia Financiera

    La ciudad de Vancouver, Canadá, ha dado un paso significativo hacia la adopción de Bitcoin al aprobar una moción para explorar su uso en la estrategia financiera municipal. Esta decisión posiciona a Vancouver como una potencial líder en la integración de criptomonedas a nivel gubernamental, destacando tanto oportunidades como desafíos inherentes a este enfoque innovador.

    Propuesta del Alcalde y Alcance de la Iniciativa

    La iniciativa fue presentada por el alcalde Ken Sim, quien argumentó que Bitcoin podría actuar como una herramienta para diversificar las reservas financieras de la ciudad y como una protección frente a la inflación. Según la moción aprobada, se analizará la viabilidad de:

    • Incluir Bitcoin en la tesorería municipal.
    • Permitir el uso de Bitcoin para el pago de impuestos y tarifas locales.

    El alcalde destacó que estas medidas podrían mejorar la estabilidad financiera de la ciudad, beneficiar a los contribuyentes y proteger el poder adquisitivo de los fondos municipales. La propuesta incluye un análisis exhaustivo de los riesgos y beneficios, con un informe esperado para el primer trimestre de 2025.

    El Contexto Global: Bitcoin como Activo de Tesorería

    La idea de adoptar Bitcoin como activo de reserva ha ganado tracción en diversas jurisdicciones. Estados Unidos ha discutido iniciativas similares, con propuestas de la legisladora Cynthia Lummis y comentarios del presidente electo Donald Trump a favor de crear una reserva nacional de Bitcoin. En Brasil y Rusia, también se han presentado proyectos legislativos que buscan explorar la adopción de Bitcoin en contextos estatales.

    Vancouver, sin embargo, no sería la primera ciudad en incorporar Bitcoin. Ciudades como Lugano en Suiza y Miami en Estados Unidos ya aceptan Bitcoin para ciertos pagos municipales, promoviendo su uso como parte de estrategias más amplias para atraer inversión y fomentar la innovación tecnológica.

    Beneficios Potenciales

    Adoptar Bitcoin podría posicionar a Vancouver como un centro tecnológico y financiero líder. Entre los posibles beneficios destacan:

    1. Atracción de Inversiones: Convertirse en una ciudad amigable con Bitcoin podría atraer a empresas tecnológicas y de criptomonedas.
    2. Protección Contra la Inflación: Bitcoin ha sido percibido como una alternativa viable frente a la depreciación de monedas tradicionales.
    3. Modernización del Sistema de Pagos: Permitir pagos en Bitcoin podría mejorar la eficiencia y la accesibilidad para los residentes.

    Desafíos y Críticas

    No obstante, la medida no está exenta de desafíos. Bitcoin es conocido por su volatilidad, lo que podría generar riesgos significativos para las finanzas municipales. Además, la adopción de Bitcoin como reserva podría enfrentar críticas por cuestiones ambientales relacionadas con su minería y por su potencial uso en actividades ilícitas.

    Vancouver: Historia de Innovación en Criptomonedas

    La relación de Vancouver con Bitcoin no es nueva. En 2013, la ciudad fue la primera en el mundo en instalar un cajero automático de Bitcoin, consolidándose como un punto de referencia en la adopción temprana de criptomonedas. Aunque el intercambio QuadrigaCX, fundado en Vancouver, estuvo envuelto en escándalos, la ciudad ha mantenido un papel destacado en el ecosistema cripto.

    La decisión de Vancouver de explorar Bitcoin refleja un cambio hacia modelos financieros más diversificados e innovadores. Aunque todavía es temprano para predecir el impacto a largo plazo, esta iniciativa subraya el interés creciente en las criptomonedas como herramientas viables en la administración pública. Si bien los riesgos son evidentes, el potencial de posicionar a Vancouver como una ciudad líder en el ámbito de la tecnología y las finanzas es innegable.

    Este movimiento podría marcar un precedente para otras ciudades que buscan modernizar sus sistemas financieros mientras exploran los límites de la tecnología blockchain.

  • Por qué es poco probable que la caída de El Asad lleve la paz a Siria

    La reciente toma de la mayor ciudad del país, Alepo, por parte de la oposición siria cogió por sorpresa a gran parte de la comunidad internacional. Tras la implicación de Rusia, Irán y Hezbolá en la prolongada guerra civil siria, muchos observadores asumieron que las fuerzas de Bachar El Asad habían ganado el conflicto.

    Sin embargo, en la guerra nada es estático.

    Después de Alepo, las fuerzas de la oposición continuaron su avance contra el gobierno sirio, culminando en la toma de la capital de Damasco, que ha obligado a El Asad a huir del país hacia Rusia.

    Los sirios celebran la caída de un dictador que les hizo pasar por una prolongada guerra civil y el fin del férreo control de su familia sobre el país durante medio siglo.

    Pero las fuerzas de la oposición que lo derrocaron en 2024 no son las que apoyaron Estados Unidos y sus aliados en 2013. Los grupos fundamentalistas, frente a las organizaciones moderadas preferidas por los estadounidenses, dominan ahora la oposición.

    Es más, es poco probable que la caída de El Asad devuelva la paz al país a corto plazo.

    La guerra civil siria

    La guerra civil siria ha sido uno de los conflictos en curso más prolongados del mundo. En 2011, como parte de la Primavera Árabe, las fuerzas de la oposición intentaron derrocar a El Asad. Al principio, los países occidentales apoyaron a las fuerzas de la oposición. Las tácticas brutales del régimen de El Asad, que provocaron el desplazamiento de más de la mitad de la población del país, concitaron una gran simpatía internacional.

    Sin embargo, este efecto movilizador duró poco. La escasa atención mundial y la aparición del ISIS hicieron que los gobiernos occidentales dieran prioridad a esta amenaza terrorista sobre la guerra. Esto permitió a El Asad recabar el apoyo de otras entidades para apuntalar su régimen.

    Inicialmente triunfante

    Muchos analistas sostenían que El Asad había ganado la guerra civil siria en 2018, y Estados Unidos bajo Donald Trump retiró sustancialmente su apoyo a los rebeldes sirios.

    El gobierno de El Asad, mientras tanto, conservó un apoyo considerable de Rusia, Irán y del grupo armado libanés Hezbolá.

    Pero aunque las fuerzas de El Asad mantuvieron el control de gran parte del país y de sus infraestructuras clave, se mostraron incapaces de derrotar permanentemente a las fuerzas rebeldes sirias. Además, el apoyo al régimen empezó a disminuir entre sus aliados por diversas razones.

    Rusia se vio inmersa en un prolongado conflicto en Ucrania. Israel puso de manifiesto las vulnerabilidades iraníes en una serie de represalias a lo largo del año pasado. Y lo que es aún más significativo, Israel mató a varios dirigentes de Hezbolá en los últimos meses, comprometiendo gravemente su poder militar.

    El régimen de El Asad no poseía una base de apoyo lo suficientemente amplia entre su propio pueblo como para sustituir a sus aliados externos.

    Simultáneamente, sin embargo, las fuerzas rebeldes sirias también experimentaron una transformación.

    La naturaleza cambiante de los rebeldes

    Las fuerzas de la oposición siria han experimentado una marcada evolución tras años de lucha.

    Es importante señalar que estas fuerzas dispares nunca estuvieron totalmente unidas. Al contrario, la oposición siria abarcaba desde elementos liberales y moderados hasta fuerzas fundamentalistas islámicas. Lo único que realmente las unía era la oposición a la tiranía de El Asad.

    La retirada del apoyo por parte de Estados Unidos y muchos de sus aliados socavó la posición de los elementos más moderados de la oposición. Además, las Fuerzas de Autodefensa de Siria sufrieron pérdidas significativas contra Turquía en 2018 y aún no han recuperado su fuerza anterior.

    La pérdida de aliados occidentales y el carácter duradero de la propia guerra civil siria dieron lugar a voces cada vez más radicalizadas. La más destacada de ellas es Hayat Tahrir al-Sham. Se formó en 2017 a partir de la fusión de varios elementos fundamentalistas entre las fuerzas rebeldes sirias.

    Una plétora de países ha designado a Hayat Tahrir al-Sham organización terrorista vinculada a otras organizaciones radicales de la región. Es el grupo armado más poderoso entre las fuerzas rebeldes sirias.

    Aunque Hayat Tahrir al-Sham ha afirmado que ha progresado desde sus orígenes extremistas, eso sigue sin estar claro.

    Panorama de la posguerra

    La cuestión inmediata tras la caída de El Asad es en qué derivará la Siria de la posguerra. El país ha ocupado una importante posición estratégica en los asuntos mundiales desde la Guerra Fría.

    Esa importancia, de hecho, ha aumentado desde el comienzo de la guerra civil a medida que el mundo se ha vuelto cada vez más multipolar en lugar de estar dominado por Estados Unidos y sus aliados.

    Donald Trump ya ha anunciado que Estados Unidos no intervendrá en Siria bajo su mandato. Esto concuerda con su política anterior de retirar las fuerzas estadounidenses de Siria y su postura aislacionista más amplia en términos de política exterior.

    Con Estados Unidos poco dispuesto a actuar y los aliados tradicionales de El Asad incapaces de intervenir, se ha creado un vacío que tiene dos resultados probables.

    La implicación turca

    El primero, y más obvio, es que la oposición siria tome el poder. Hayat Tahrir al-Sham desempeñará un papel importante. Dicho esto, con la destitución de El Asad y la desaparición del único factor unificador entre todos los grupos de la oposición, es probable que se produzcan conflictos internos.

    La segunda posibilidad es que Turquía se implique más en Siria, posiblemente junto con Hayat Tahrir al-Sham.

    Turquía, como varios otros países, ha declarado Hayat Tahrir al-Sham una organización terrorista. Esta designación, sin embargo, no ha impedido a Turquía trabajar con el grupo en el pasado.

    Sin embargo, Turquía considera a las fuerzas kurdas sirias una amenaza mayor que los grupos islamistas. Esto se debe a la importante población kurda que vive en el norte de Siria. Turquía se opone vehementemente al nacionalismo kurdo en todas sus formas debido a la también considerable población kurda que habita su propio territorio.

    No es probable que ninguno de estos acontecimientos devuelva la estabilidad a Siria. Por el contrario, es probable que provoquen el desplazamiento y el sufrimiento continuos del pueblo sirio.The Conversation

    James Horncastle, Assistant Professor and Edward and Emily McWhinney Professor in International Relations, Simon Fraser University

    Este artículo fue publicado originalmente en The Conversation. Lea el original.

  • Los Terribles Efectos de la Intervención Gubernamental en el Mercado

    En Panamá hemos creado una cultura de ciudadanos que apelan por más y más intervención gubernamental y menos y menos empresarialismo; realidad presente en el “no a la privatización”, frase que llama a la estatización. Y… ¿qué es eso de “privatización” y “estatización”?

    Quienes piden no privatizar piden más gobierno a cargo de la Cosa Nostra politiquera y menos empresas privadas. “Estatización” es más empresas gubernamentales, tales como el Metro, MiBus, IDAAN, MEDUCA, PATACÓN, IMA, ENSA y tal. El fenómeno que describo es el del “colectivismo”, que se refiere a darle más prioridad al rebaño que a la vaca y al toro; o, más importancia a quienes cierran las calles que a quienes van en sus autos al trabajo, urgencia y tal.

    El inmenso peligro del colectivismo o pandillerismo se da cuando es adoptado por una repugnante clase política completamente corrupta; la cual entiende muy bien que controlando la mentalidad controlan al rebaño. Desde la misma Biblia y en los Mandamientos podemos ver el poder de control que hay en el pecado de la envidia. Es difícil no “desear la mujer del prójimo” o su dinero, auto, casa, vestido o su belleza física y mucho más. Y falso que la envidia es del pobre al rico, ya que entre los vecinos de los barrios del pueblo sobra la envidia hacia el vecino. Maldito el político que se vale del pecado de la envidia para controlar al populacho; y lo más triste es que he visto a la mayoría de presidentes que hacen eso.

    En fin, los mecanismos para dominar al pueblo son muchos, tal como el Metro, ese que todos lo ven y admiran. Lástima que no tengan la capacidad de ver que no sólo no resolvió las necesidades de transporte urbano sino que no hay fondos para operarlo de manera eficiente y económica. Y, tal vez llegue el día en que no haya fondos para operarlo. O, lo operarán a costillas de que no pueden tapar los cráteres en las calles y tal.

    El estatismo es tan viejo como vieja es la humanidad y de ello hablaba Platón. Y ni hablar de la filosofía comunista que pone a la persona humana por debajo de la turba humana. En el comunismo estatista no hay propiedad; todo pertenece al Estado; incluyendo a tus hijos, que son propiedad del Estado. Es el desastre del MEDUCA, que como es de todos, no tiene dueño y se convierte en objeto de las pirañas políticas, sindicales y del estado profundo.

    Y… ¿qué si les digo que el gobierno de Panamá lo podríamos operar a una fracción del costo que hoy tiran a Cerro Patacón? Me consta porque nuestra empresa hizo un estudio con expertos internacionales y quedó patente. Pero los políticos que pagaron por dicho estudio, no se atrevieron a ponerlo en efecto porque se quedarían sin fondos para robar. ¡Ha!, sí, y no sólo el gobierno funcionaría mil veces mejor sino la economía se dispararía y se reduciría la cantidad de pobres. Lástima que ello sería terrible para la mafia política.

    Pero ¿qué hacer con una población noducada por el MEDUCA? Una población incapaz de ver más allá de los jamones repartidos en navidad y del resto de los disque subsidios que lo único que subsidian es la pobreza y la servidumbre. Una población que se maravilla al ver pasar los trenes del Metro pero que es incapaz de ver la realidad de la deuda pública y del desgobierno que nos conduce al desastre de Venezuela o Cuba.

  • El caso de Roger Ver: Justicia o herramienta de control?

    La detención en España del empresario Roger Ver, conocido como «Bitcoin Jesus», ha generado controversia no solo por las acusaciones en su contra, sino también por lo que representa en términos de justicia, poder estatal y libertad individual. Ver, quien enfrenta una posible extradición a Estados Unidos y una condena de hasta 109 años de prisión, es un símbolo de la resistencia al sistema financiero tradicional y un férreo defensor del derecho de las personas a decidir cómo manejar su dinero, lejos de la intervención gubernamental.

    Los cargos contra Ver: más allá de los impuestos

    Las acusaciones contra Roger Ver, según diversas fuentes, están relacionadas con una supuesta evasión fiscal y otras irregularidades financieras. Sin embargo, el trasfondo parece ir más allá de lo estrictamente legal: el caso tiene tintes de ser un ejemplo del «garrote legal» utilizado para enviar un mensaje a quienes desafían las estructuras tradicionales. ¿Es proporcional perseguir con tanta dureza a alguien cuyo «crimen» es cuestionar la hegemonía estatal en cuestiones de dinero y fiscalidad?

    Los 109 años de condena que podría enfrentar no solo son desmesurados, sino que rozan lo absurdo. Este castigo desproporcionado parece diseñado no solo para sancionar, sino para disuadir a otros de seguir su camino, algo que va en contra de los principios básicos de justicia y proporcionalidad. La paradoja es evidente: los sistemas que deberían proteger a los ciudadanos son utilizados como herramientas de represión y disciplina.

    Un ataque a la libertad financiera

    Roger Ver ha sido una figura controvertida, pero también fundamental en la adopción de Bitcoin y otras criptomonedas. Su postura, que aboga por un mundo donde las personas tengan mayor control sobre su dinero y se reduzca el rol de los intermediarios tradicionales, ha chocado frontalmente con gobiernos acostumbrados a tener el monopolio del dinero.

    Este caso también pone de manifiesto cómo los sistemas tributarios se convierten en un arma para perpetuar el poder centralizado. La fiscalidad, más allá de su función redistributiva, se utiliza en demasiadas ocasiones para sofocar movimientos que buscan empoderar a los ciudadanos y disminuir la dependencia estatal.

    España como aliado en el control global

    La colaboración de España en la detención de Ver y su posible extradición a Estados Unidos plantea preguntas sobre la soberanía y la independencia judicial. ¿Hasta qué punto los estados actúan como extensiones de los intereses de las grandes potencias, especialmente cuando se trata de figuras que desafían el status quo global? España, con su historial de cuestionamientos a la extradición, no está exenta de críticas por actuar, aparentemente, como un simple intermediario en este caso.

    Un llamado a la reflexión

    El caso de Roger Ver va más allá de su persona. Es un llamado a reflexionar sobre los límites del poder estatal, la proporcionalidad de las penas y el derecho de los individuos a desafiar sistemas centralizados. Si permitimos que figuras como Ver sean aplastadas por la maquinaria estatal sin cuestionarlo, ¿quién será el próximo?

    La lucha de Ver por la libertad financiera no es solo suya; es una lucha que define cómo queremos que se estructure la relación entre los ciudadanos y el Estado en el siglo XXI. La pregunta es si estamos dispuestos a defenderla o si permitiremos que se sigan utilizando las leyes como herramientas de control y no como instrumentos de justicia.

    Para más detalles sobre el caso y posibles acciones, puedes visitar la página oficial de la campaña Free Roger Now

  • El impacto de los aranceles de Trump

    En un reciente discurso, Donald Trump anunció su intención de imponer aranceles del 25% a las importaciones de México y Canadá, y del 10% a las de China. Esta política, que revive su enfoque proteccionista, busca abordar el déficit comercial estadounidense y presionar a México para detener la migración ilegal. Aunque resuena con su base electoral, esta propuesta tiene profundas implicancias económicas y políticas.

    Efectos económicos inmediatos

    Imponer aranceles generalizados impactará negativamente a las cadenas de suministro integradas de Norteamérica. México y Canadá, socios del T-MEC, comparten sectores clave como el automotriz y el agroindustrial, que dependen de la fluidez comercial. Si bien los aranceles suelen ser presentados como herramientas para equilibrar las relaciones comerciales, en la práctica tienden a generar costos significativos para los consumidores. Los aranceles del 25% encarecerían los productos importados, impactando directamente en los precios al consumidor en Estados Unidos. Además, muchos economistas han advertido que estas medidas podrían elevar la inflación y reducir la competitividad global de las empresas estadounidenses, al alterar cadenas de suministro establecidas desde hace décadas.

    Para México, las consecuencias podrían ser igualmente serias. Estados Unidos es el principal socio comercial de México, y medidas de este tipo amenazan con desestabilizar sectores clave como el automotriz y el agroindustrial. Además, podrían aumentar la volatilidad económica, afectando la inversión extranjera y el empleo.

    En el caso de China, los aranceles agravarían una relación comercial ya tensa, repercutiendo en el acceso a bienes tecnológicos y en insumos críticos para la producción estadounidense.

    Impacto en las relaciones diplomáticas

    La propuesta desafía principios fundamentales del T-MEC, que busca promover el libre comercio en la región. Medidas unilaterales como estas erosionan la confianza entre socios comerciales, debilitan la cooperación regional y podrían motivar disputas legales. Además, utilizar el comercio como herramienta para abordar la migración genera tensiones políticas innecesarias, en lugar de incentivar el diálogo para soluciones multilaterales.

    La retórica política detrás de los aranceles

    Trump asocia esta medida a la defensa de los empleos y la seguridad estadounidense. Sin embargo, los expertos coinciden en que los aranceles no garantizan el retorno de la industria a EE.UU., ya que las empresas buscan costos laborales competitivos y estabilidad regulatoria. Su discurso responde más a una estrategia política para movilizar votantes, que a un plan económico sostenible.

    Alternativas a los aranceles

    Un enfoque más equilibrado incluiría fortalecer el T-MEC mediante mejoras en infraestructura fronteriza, incentivos para inversiones conjuntas y políticas migratorias más coordinadas. Estas medidas fomentarían la competitividad sin sacrificar relaciones comerciales ni perjudicar a consumidores.

    La propuesta de los aranceles de Trump revive un proteccionismo que ignora la interdependencia económica y el costo para los consumidores. Si bien refuerza su narrativa política, plantea riesgos significativos para la economía y diplomacia global. En un mundo interconectado, soluciones cooperativas y estratégicas son esenciales para enfrentar desafíos como el comercio y la migración.

    Para ver más sobre las declaraciones de Trump, puedes consultar el video aquí.