Categoría: Politica y Actualidad

  • El fetiche de la Constituyente Originaria

    El difunto Carlos Rangel dijo una frase lapidaria, “En América Latina se ha elevado la mentira a nivel constitucional”.  Veámoslo así. Los Estados Unidos en sus 200 años de existencia, sólo han tenido una sola Constitución, con algunas enmiendas. El Reino Unido no tiene constitución escrita, aunque sí tiene actos constitucionales, leyes especiales que la tradición les ha dado mayor jerarquía que otras leyes. Lo mismo pasa con Nueva Zelanda e Israel. En cambio, notaba Rangel, el fetichismo de los abogados y leguleyos latinoamericanos, por el Contrato Social de Rousseau, y las constituciones perfectas como la solución desde arriba de los problemas políticos y sociales han generado muchas Constituciones. Rangel llama esta tendencia, “las Repúblicas de Papel”, y decía que los latinoamericanos no entendían para qué rayos se hace una Constitución.

    En el Reino Unido, la Carta Magna, y el Bill of Rights, eran limitaciones del poder del soberano sobre las vidas y libertades de los gobernados. En América Latina las constituciones son más bien legitimaciones del poder del Estado sobre los ciudadanos. Básicamente las nuevas constituciones surgen más que todo, cuando un nuevo gobernante busca legitimar a nivel constitucional a la coalición de fuerzas que lo llevó al poder. Si fuera por tener constituciones perfectas ya deberíamos haber creado la Constitución Perfecta hace rato. Total, la Constitución latinoamericana más antigua es la de Haití, del 9 de mayo de 1801 (un documento excepcional, porque la isla aún era colonia francesa y reconocía esa dependencia; pero creaba, sin embargo, una república con división de poderes, proclamaba los derechos del hombre y del ciudadano e incluía algo impensable en el continente de aquella época: declaró la libertad de los esclavos, abolió toda servidumbre, proclamó la igualdad social y la de todos ante la ley);Venezuela, del 21 de diciembre de 1811; Quito, del 15 de febrero de 1812; y México (Apatzingán), del 22 de octubre de 1814. Significa que en más de 200 años de vida independiente los países han tenido varias constituciones, en muchos casos más de 10. En los últimos años, Colombia, Brasil, Venezuela, Bolivia, Ecuador han tenido nuevas constituciones. Ninguna región del mundo ha tratado de tener la Constitución perfecta y fracasado tantas veces como en Latinoamérica. Las repúblicas de Papel solo terminan siendo repúblicas de papel, porque la constitución no escrita de la gente que le ponga límites al poder no existe en la región. Constituciones no escritas serían impensables, además el positivismo jurídico imperante y el contractualismo rousseniano lo harían imposible.

    Esto es agravado por la tendencia dominante a las llamadas constituciones sociales, como la mexicana de 1917 y la de Weimar de 1919. Estas marcan una tendencia importante.

    Primero, antes de estas, las constituciones tenían dos asuntos, una carta de derechos individuales que fijaban límites a la acción estatal sobre las personas, y una carta que estructura los poderes del Estado y sus balances y contrapesos. Las constituciones sociales, además, incluyen los llamados derechos sociales y los derechos humanos de tercera generación o derechos difusos. A diferencia de los derechos individuales, que son normas estrictas de no hacer para el estado, los derechos sociales y de tercera generación suelen ser normas más vagas, que imponen o justifican conductas expansivas del Estado sobre la sociedad. Para garantizar educación, salud gratuita y vivienda digna, por ejemplo, el estado debe tomar recursos de unas personas y entregarlas a otras. O imponer coactivamente regulaciones a grupos de personas. Esto ha logrado que las constituciones sociales no sean incompatibles con estados autoritarios. La Constitución Mexicana de 1917 fue la sustentación del régimen del Partido Revolucionario Institucional por 60 años. La Constitución de Weimar llevó poco a poco a los nazis al poder, los cuales nunca cuestionaron sus aspectos sociales, aunque sí eliminaron todas sus garantías individuales. Así que una constitución social no es incompatible con una dictadura. Mas bien la legitimiza, como pasó con la Constitución Panameña de 1972, surgida en medio de una dictatura.

    Por lo tanto, la vía de cambiar regularmente de Constituciones ha fracasado en garantizar tanto el desarrollo como la estabilidad política de Latinoamérica.

    ¿Entonces por qué el fetiche de la constituyente originaria?

    Primero, el contractualismo de Rousseau, que establece que el Estado debe ser producto del contrato social que represente una Voluntad General, donde la Constituyente Originaria debe ser la ilustre ágora, donde todas las tendencias, grupos étnicos, élites, intereses, regiones del país deben estar representadas. Donde mágicamente, producto de una discusión socrática y el diálogo, se van a llegar a consensos que harán que salga un nuevo contrato social que mágicamente sea la piedra angular de una nueva pirámide del Kelsen, que logre refundar el andamiaje político del país, y con el país.

    Segundo, la herencia del positivismo jurídico de Kelsen, quien recordemos que tuvo que exiliarse de Alemania cuando la República de Weimar cayó en manos de los nazis. Para que el sistema jurídico sea perfecto, la Constitución su piedra angular tiene que serlo, y el derecho escrito es el derecho y punto. Nada de normas tradicionales o derechos naturales. Todo es producto de una construcción social. Y la sociedad constituyente no tiene límites. Una constituyente originaria por lo tanto no debe tener límites. Nada de reformar graduales esos son despectivamente llamados “parches”, nada de constituyentes paralelas porque el Estado sigue existiendo y este no puede estar por encima de la Voluntad Popular.

    Una constituyente originaria es literalmente un golpe de estado, pues los poderes existentes del Estado no pueden estar por encima de la Voluntad general del pueblo, lo que deja la interrogante de qué va a pasar en el país los meses o años que duren una constituyente originaria. O sea que por ese período vamos a tener un Estado y una pirámide de Kelsen descabezados con la paralización del país.

    La otra gran interrogante sobre una Constituyente Originaria es que esta representa a la Voluntad General. El problema es que no hay manera de garantizar que los constituyentes representen de hecho la voluntad general. Porque no sabemos cómo los vamos a elegir todavía, las sirenas de constituyente originaria hablan mucho de llegar a la misma, pero curiosamente, dan muy pocos detalles de cómo vamos a elegir a los constituyentes, cómo van a deliberar, por cuánto tiempo, cómo se van a aprobar los resultados, y qué cosas quieren incluir en la nueva constitución. Y eso, curiosamente, huele a estafa, porque cuando te presentan algo como bueno sin mostrarte los detalles o la letra menuda, es porque te quieren estafar.

  • Significantes vacíos, el camino de la Constituyente

    El Populismo adora los significantes vacíos. Un significante vacío es una acción simbólica que se presenta como la resolución de grandes problemas nacionales, que traen grandes esperanzas pero que al final no significa nada. No hay que presentar nada, solo vender ilusión y esperanza. Las reformas constitucionales y peor aún, la Constituyente Originaria, se han venido usando como significantes vacíos. O sea, igual que el Muro de Trump, que crea ilusión de poder lograr que los Estados Unidos blancos anglosajones se desvinculen de los vecinos del sur de piel parda, pero que nunca se hará, sólo se vende la ilusión y la esperanza de que así será si los malos no dejan de impedirlo, o el embargo a Cuba, que vende a los cubanoamericanos la ilusión del fin del comunismo en Cuba, pero que en realidad solo sirve para que el partido Republicano logre sus votos en el estado crucial de Florida, porque si los gringos realmente quisieran acabar con el comunismo en Cuba lo hubieran intentado en los años noventa. Y es más conveniente que los comunistas sigan en Cuba a que se vayan. Todos estos son significantes vacíos. El embargo es para lograr votos en Florida, no para tumbar a l comunismo en Cuba.

    Y el mayor significante vacío que tiene la política panameña es la idea de la Constituyente Originaria.

    La izquierda desde siempre, varios insignes catedráticos de derecho constitucional, y muchos abogados que juran que serán los nuevos padres refundadores de la Patria, están vendiendo desde hace décadas la idea de que parchar, o sea, hacer cambios graduales a una Constitución, es mala; que en realidad, es mejor que Panamá tenga una constitución nueva cada 20 años como otros países latinoamericanos, más y cuando nuestra constitución fue producto de un Contrato Social falso, porque fue impuesta por una dictadura militar. En un principio tienen razón, pero la Constituyente se convierte en un significante falso cuando se empieza a vender como la gran panacea a los problemas nacionales. ¿Mejorar la educación? Constituyente. Mejorar la salud? pues Constituyente Originaria. Que la misma reciba los regalos que quiero en Navidad, ¡Constituyente originaria ya!

    La Constituyente se convierte en un significante falso cuando se presenta como la gran panacea a los problemas nacionales. Cuando se debate que se quiere llegar a la Constituyente originaria porque mágicamente van a salir de allí las respuestas a los grandes problemas nacionales, y no se debate el cómo se va a hacer una constituyente originaria. Tampoco se discute qué se desea poner en una constitución que no pase de cartas al niño Dios y normas programáticas, que hablen mucho de la República de Papel ideal que queremos, y no de la arquitectura del Estado para que funcione bien, especialmente el tema espinoso del balance de poderes. No se dice cómo se va a impedir que la clase política actual, que ya dio muestras en estas reformas de lo que realmente quiere en una constitución, no logre imponer sus clones en una constituyente, y que en lugar de la República de Papel progre que desea la izquierda y los abogados constitucionalistas, terminemos con una constitución que sea un manifiesto a los valores teocráticos conservadores y a un estado abusivo y todopoderoso.

    Porque una constituyente es una ola de grillos y un salto al vació. Todo el mundo espera que salga su constitución soñada, pero resulta que los sueños de unos no son los sueños de otros y la constitución puede terminar siendo el resultado de los sueños de otros. Panamá puede terminar mucho más dividido y paralizado que antes.

    En otras palabras, la Constituyente, para que no sea un significante vacío, debe ser vista como un medio y no un fin en sí. Si queremos refundar el Estado Panameño, entonces es hora de discutir qué estado queremos, no esperar a la Constituyente para iniciar las discusiones. Mientras no sea haga esta discusión, la Constituyente será un significante vacío y quien usa la Constituyente como significante vació es un demagogo. Hay que tener cuidado con lo que se desea porque se puede conseguir.

    Llegar a una Constituyente originaria es fácil, que salga una buena constitución que realmente ayude al país es más difícil. Felices fiestas patrias.

  • Despropósito del licenciamiento

    Uno de los fenómenos poco comprendidos en la vida no sólo es lo difícil de entender lo simple, sino el que aún las cosas más básicas que uno da por aprendidas y sentadas siguen guardando aspectos fundamentales que no se descubren sino a través del tiempo y de nuestro nivel de experiencia e insistencia con la cual regresamos a revisar que uno más uno es igual a 2. Tal es el caso del licenciamiento en general. Y para ilustrar me valgo de una pregunta: ¿Cuál es el propósito de una licencia?: sea esta de conducir, de tener o portar armas, para el expendio de alimentos o para hacer una manicure y mucho más. Pregunte a un amigo a ver si sabe.

    Al investigar el tema de la perniciosa práctica del licenciamiento prostituido, me encuentro con otros colegas del pensamiento crítico que han deambulado por estos laberintos. Uno de ellos, mi tocayo John Hood (nada que ver con Robin), dijo en 1992 que “cuando el gobierno establece los estándares de calidad, dichos estándares están, más que nada, dictados por las presiones políticas”; aunque yo no diría “políticas” sino politiqueras o hasta rastreras.

    Ello me trae a mente, una vez más, el caso de nuestra llamada “Autoridad Marítima” que visitó un día a los clubes náuticos para exigir que quienes conducían embarcaciones de placer tenían que tener licencia para dicho placer. Y, para obtener la licencia tenían que pasar un curso dictado en dos noches. La primera noche un iluminado funcionario se pasó un par de horas explicando las razones del hundimiento del Titanic. Ya ni recuerdo la “clase” de la segunda noche. Lo que sí recuerdo es que el “curso” costó $400.

    O el caso del gas especial para asesinar a las polillas y comejenes en los muebles, que no se vende sin receta y la receta cuesta $500.

    También están las licencias de los doctores, abogados y, en Panamá, hasta las estilistas; que, en el caso de los EE.UU. llegan a más de 1,000 clases de licencias. Como ya señalé, si le preguntas a 100 personas acerca de la razón del licenciamiento, no sería raro que el 99% las ignore. Por ejemplo, cuando pregunto por el propósito del cupo para taxis, la respuesta típica va más o menos así: “Es un ardid para la coima de cocotudos”.

    Pero más allá de todo lo señalado existe otra razón que subyace al licenciamiento, que es la fiscal, lo cual es deleznable; ya que las licencias jamás deben tener un cometido fiscal dado que ello contradice el propósito fundamental que supone el licenciamiento.

    Pero lo absurdo del licenciamiento no parece tener límites. Está el caso de Illinois en los EE.UU., en dónde los requerimientos para lograr una licencia de plomero maestro eran superiores a quienes aplicaban a una de cirujano. O en Oregón, en dónde se aumentaron de 1,500 horas de entrenamiento a 2,500 para obtener una licencia de cosmetología. Y así podemos seguir con más y más ejemplos que elevan la estupidez a grado de sublimemente inverosímil.

    Hay estudios que demuestran que la calidad y seguridad se ven mermadas por el licenciamiento prostituido. Luego, a causa de la elevación de los precios en servicios, los consumidores se ven forzados a buscar a personal no idóneo o se electrocutan intentando hacer de electricistas. Y, como siempre, a fin de cuentas, los más afectados son los menos pudientes.

    Es de suponer que la licencia es un instrumento de la seguridad y la calidad; lo cual, a su vez, supone que los ciudadanos no podemos cuidarnos por cuenta propia. Desafortunadamente poco recapacitamos en que se trata de un esfuerzo compartido o una delegación parcial y no total.

    Curiosamente, en la España histórica se requería licencia para tener y portar cuchillos. Y había que diferenciar entre un cuchillo de mantequilla, uno de carne o vegetales y uno diseñado para matar humanos. Supongo que igual podríamos exigir que todo boxeador profesional debía tener y portar licencia para deambular por las calles con sus puños.

    A ver qué hacemos en un futuro muy próximo cuando portemos anteojos capaces de disparar rayos invisibles… ¿necesitaremos licencia para andar con lentes?

  • Me gusta cuando callas porque estás como ausente. Cómo sabotear las reformas constitucionales.

    Panamá tiene una Constitución creada por una Asamblea de Representantes de Corregimiento, durante una dictadura militar. Es una constitución impuesta por gente que nadie eligió. Aún así, gracias al carácter pragmático del panameño, sobrevivió a la dictadura militar, y es ahora una de las constituciones mas antiguas de América Latina, despúes de la de Mexico, Costa Rica y Uruguay.

    Para el panameño promedio, es un compromiso a la opción de dar el salto al vacío de una Constituyente Originaria, algo que aparementemente solo preocupa a los abogados constitucionalistas que buscan la constitución perfecta para la República de Papel Perfecta y a la extrema izquierda deseosa de refundar el país constitucionalmente.

    Para el resto de los panameños, una constituyente es como destapar una olla de grillos, algo que va a traer mas divisiones que respuestas y prefieren dejar las cosas como están. No hay un clamor social masivo por una Constituyente, no por ahora.

    Eso no quiere decir que los panameños tienen reservas sobre la estructura estatal que heredamos de los militares. En varios puntos ha habido deseos de reformar temas específicos de la Constitución.

    En 1990 el clamor era por eliminar a la Guardia Nacional de la Constitución. Y dar autonomía al Canal de Panamá antes de que revirtiera. Entre 1990 y 1994 el clamor era reformar estos dos artículos.

    Pero la Asamblea dominada por la Democracia Cristiana tenía otras ideas. Pensaron que tenían poder constituyente y no lo tenían. Se embarcaron en un ambicioso programa de reformas, que tocaban prácticamente toda la Constitución. La gente no esperaba eso. Las reformas perdieron legitimidad, y la democracia cristiana también. Las reformas fueron rechazadas en referéndum y la democracia cristiana pasó de tener 28 diputados a tener 2. De allí en adelante, se limitaron a sobrevivir por 5 años, hasta que se extinguieron.

    Ahora, en el 2019, el clamor es contra la arquitecura de los poderes del estado, el Ejecutivo, el Judicial, el Legislativo. El gobierno de Ricardo Martinelli se encargó de desnudar todos los privilegios que tienen, la falta de control mutuo entre éstos, que mas bien tienen un contubernio para abusar del presupuesto, una justicia politizada, lenta, poco efectiva, y corrupta. Así que el clamor por reformas hizo que el candidato ganador, Laurentino Cortizo, incluyera reformas constitucionales sobre estos temas, el Judicial y el legislativo. El problema es que estas reformas tienen que pasar por la Asamblea. Y esto significa que los diputados tienen que reformarse a sí mismos. Es como pedirle a los reos que reformen el Código Penal para ponerse castigos mas duros. Algo muy difícil de que pase.

    Es allí donde comienzan los errores. El carácter conciliador y de tratar de quedar bien siempre traiciona al nuevo presidente. En primer lugar, se le pasó el muerto a la Concertación Nacional, la cual tampoco es un poder constituyente en sí. En lugar de manejarse como un proyecto de estado del ejecutivo, que tenía que buscar apoyos en la oposición y en la sociedad civil. La Concertación empieza a tratar temas que van mas allá de las reformas propuestas en el programa electoral. Y luego se le pasa el muerto a los diputados. Que empiezan a colar cuanta locura, interés particular o grupal o simplemente por figurar, se les ocurra meter en la Constitución.

    El mismo error de la Democracia Cristiana en 1992, con una diferencia. La democracia cristiana quería usar las reformas constitucionales para imponer su visión país. Ahora más bien se trata de meter lo que se quiera por interés personal o por llamar la atención. Algo mucho peor. Lo cual seguramente repetirá la experiencia de 1992, el rechazo popular a las reformas, y deja una ventana abierta para que se cuele el Viento Bolivariano a Panamá. Ante los manejos de los diputados, el gobierno optó por usar la estrategia de Neruda.. “me gustas cuando callas porque estás como ausente”. Y callados y como ausentes estuvieron mientras los diputados de su propio partido ayudan a incendiar el país. Tocar temas como derechos individuales o sociales es definitivamente tema de constituyente. Meter en la Constitución temas de carácter de leyes de menor jerarquía, es jugar con fuego. Y los diputados están jugando con fuego. Porque en ninguno de esos temas hay consenso y legitimidad para reformarlos, o peor, la tendencia es reformarlos de manera contraria a lo que quieren los diputados. Pareciera que tienen la intención expresa de sabotear el programa de reformas, para que no se toque solo lo que se debe tocar, los propios privilegios de los diputados. De esa manera ganan 5 años mas de privilegios y despues de ellos el diluvio.

    Por fin aparece la llegada de la Brisa Bolivariana, donde Diosdado Cabello dice a los mandatarios que critican a Maduro, “preocupense por gobernar, que esa brisa bolivariana se convertirá en huracán”. Nuestro presidente no puede seguir callado y como ausente, y tiene que salir a gobernar en el tema de las reformas, porque si los diputados encienden el país, el huracán de fuego puede llegar a tocarlo a él y a todos nosotros.

    Las reacciones del Ministerio de la Presidencia aunque tardías son correctas. Aunque tardías. Veremos cómo se desarrolla la história.

  • ¿Estado de derecho o derecho de estado?

    Para mejor entendimiento comencemos por definir términos y frases. ¿Qué es un ‘estado de derecho’? En béisbol son las reglas del juego, es decir, que no se puede jugar béisbol sin reglas; y hasta los comunistas entienden eso, ya que juegan fútbol con reglas. Entonces, un estado de derecho existe cuando hay una constitución que se respeta. Pero, el asunto no es tan sencillo, ya que para que se pueda respetar una constitución la misma tiene que ser respetable. Por ejemplo, la constitución no puede decir que es lícito matar a los feos o bonitos pues sería incumplible e imposible de respetar.

    Todo lo anterior va al caso de la nueva constitución que queremos hacer en Panamá. Y ¿por qué queremos una nueva constitución? Porque la que teníamos, que nos la dejaron los militares de la dictadura, no era respetable. La gran pregunta que queda es: ¿Seremos capaces de hacer una nueva respetable? Una constitución que respete los derechos fundamentales de las personas: El derecho a la propiedad, comenzando por la propiedad de nuestros cuerpos, que nos pertenecen y no al estado. Y, porque somos dueños de nuestros cuerpos, también somos dueños de sus facultades: La facultad de pensamiento y expresión. Pero en particular el derecho de libre tránsito que se ha venido violando por las mismas autoridades en retenes vehiculares y peatonales conducidos sin apego al ordenamiento de la ley.

    Si usted, mediante su ingenio y trabajo logra ahorros y decide invertir esos ahorros en una empresa; sea un kiosco o una fábrica y tal, ¿se atrevería invertirlos a sabiendas que el sistema de justicia está viciado y que sus derechos de propiedad no estarían asegurados?

    Los EE.UU. fueron fundados por colonos que huían del totalitarismo monárquico y otros sistemas totalitarios; y ese proceso aún continúa a toda máquina con oleadas de emigrantes. Pero, con mucha tristeza debo decir que ese no fue el caso de nuestros países latinoamericanos; los cuales fueron conquistados por quienes vinieron en busca de oro y tal. Y a pesar de extraordinarios libertadores como Bolívar, en buena medida ha prevalecido el irrespeto por la libertad y la propiedad, mal que nos ha conducido por caminos de pobreza.

    Hoy día vemos un deterioro económico que se expande a lo social, debido a una constitución imposible de aplicar. Y lo más frustrante es que muy pocos leen o entienden nuestra carta magna. Por ejemplo, el Artículo 82 dice que la economía es asunto de los particulares; pero luego dice que el estado, a través de las autoridades de turno, puede intervenir a su antojo en aquello que ya se había declarado corresponder a los particulares. Y todo ello concebido con el propósito de dar a la dictadura militar el derecho constitucional de violar derechos humanos a fin de lograr hegemonía económica.

    Y para quienes alegan que los países nórdicos son socialistas exitosos, les tengo noticias. Esos países están ubicados más a la derecha en la gama ideológica que los supuestos capitalistas tradicionales, dado que guardan más respeto por los derechos de propiedad que todos los demás. Dinamarca, Noruega, Finlandia, Suecia y los Países Bajos encabezan la lista de los países que más respetan la propiedad privada. Al otro lado del espectro están: Afganistán, la Rep. Democrática del Congo, Camboya y Venezuela; y Panamá no va muy bien.

    Lo que debemos hacer en Panamá no es modificar la constitución sino borrón y cuenta nueva; dado que no tiene el menor sentido tratar de remendar algo tan raído. Y, la otra, es ver si somos capaces de reducir a un mínimo las normas, ya que aquello que se puede expresar en poco no tiene sentido expresar en mucho. Lo que debemos proteger, como ya señalé, es la propiedad, comenzando por la de nuestros cuerpos, sus facultades y la libertad de tránsito; ya que sin ello no podremos prosperar.

  • La planilla como botín político

    Panamá no tiene estado de derecho y eso, definitivamente, perjudica nuestra institucionalidad; sin embargo, ello tiene ciertas ventajas, porque es mejor una institucionalidad incierta como la que tenemos que una mala institucionalidad. Tener una planilla de mandarines inamovibles que cobran sin trabajar como en ciertos países o en ciertas instituciones de nuestro país como la Caja del Seguro Social, no es bueno para la sociedad.

    En Panamá la planilla es vista descaradamente como un botín político. Se pagan las campañas nombrado a los activistas de los partidos en el Estado, independientemente de su competencia. Los salarios en el Estado para muchos profesionales son mucho mejores de los que ganarían en la empresa privada, trabajando mucho menos. Eso ha creado toda una clase media aspiracional que vive de ver a quien conocen y a quien se pegan para estar en el gobierno. Y a un gobierno en el cual hay un exceso de funcionarios con salarios muy elevados para sus calificaciones y utilidad real. Esto ha hecho que pese a la supuesta austeridad, la planilla siga y siga aumentando de nuevo gobierno en nuevo gobierno.

    Por otro lado, esta falta de vincular el salario a la capacidad y liberar a las personas de cualquier responsabilidad por su desempeño en el cargo, ya que lo que importa es su desempeño en la campaña, también hace que los funcionarios sean incompetentes en sus cargos o peor, corruptos; y esto afecta a todos los ciudadanos que dependen del buen desempeño de la administración pública.

    Por otro lado, tenemos ciertas ventajas. Una sociedad con una administración pública demasiado estable, con funcionarios nombrados por exámenes de oposiciones, como el la China de los Emperadores con sus mandarines confucianos o países como España o Francia donde se debe superar las oposiciones para entrar en la administración pública o graduarse en las Altas Escuelas, trae también sus problemas. Una sociedad en la cual los trabajos mejores pagados no son los más productivos, sino los trabajos en la administración pública, que se financian de los impuestos y tasas que pagan las personas productivas, no es una sociedad sana. Porque significa que las personas van a dedicar sus mejores esfuerzos no para emprender, no a producir bienes y servicios, sino para colocarse en un puesto donde se vive de lo que otros producen. Y es una mentira que un grupo cada vez más pequeño y sobrecargado de personas que pagan impuestos va a poder mantener una mayoría de funcionarios.

    Sencillamente como notó Bastiat, el Estado es la ficción de que todo el mundo puede vivir de los demás. No sé si todo el mundo puede vivir de los demás, pero los funcionarios, brinden servicios necesarios como la seguridad, justica, salubridad o no, viven de los impuestos que paga la gente productiva. Por lo tanto, su número debe ser limitado.

    En ese aspecto el buen gobierno debería seriamente pensar en revivir el programa de retiro voluntario de funcionarios del gobierno de Guillermo Endara. Porque tras las dos administraciones pasadas, el gasto público y la planilla se ha disparado. En su lugar, parece que primero tiene que seguir la tendencia a seguir nombrando y nombrando, para pagar deudas políticas a un partido que ha estado 10 años fuera de la planilla, con el riesgo de que llegue un momento en que el presupuesto del estado sea solo planilla y las inversiones tengan que financiarse con deuda. La tendencia parece ser ésa, austeridad solo en inversiones y servicios, en planilla no tanto. Esperamos que sea una tendencia pasajera.

  • Adiós Feargal Quinn: Un empresario y Senador defensor de la libre empresa

    En Mayo de este año, a los 82 años de edad, falleció el empresario, político, presentador de TV y autor irlandés, Feargal Quinn, quien no se conformó con lograr ser un empresario multimillonario, sino que se comprometió en la lucha a favor de una empresa menos embarazada por el intervencionismo central, a punto que se lanzó al ruedo de la política limpia.

    Hoy nuestra empresa, Goethals Consulting Corp. quiere recordar la vida y obra de Feargal, quien en el año 2008 tuvo la gentileza de aceptar una invitación para dar una conferencia magistral en Panamá, con el propósito de compartir con los panameños algo sobre el «milagro irlandés», los secretos que conducen a la apertura de nuevos mercados, a la modernización del estado, y a la reducción de los costos y actividades parasitarias que lejos de promover una sana movilidad social y económica las inhibe.

    Cosas como lograr más con menos, que en estos momentos en que sale en los medios que las limitaciones presupuestarias ya afectan el mantenimiento de obras tan importantes como el Metro y su extensión al aeropuerto Tocumen, a Villa Zaita, y otras más. Los casos de países que han llegado al colapso como resultado de gastos desbocados y desatinados hacen imperativo que pongamos atención y tomemos acción. Y de todo ello nos vino a hablar Feargal Quinn en su momento, a punto que va siendo hora de poner más atención.

    En su momento el senador Quinn dejó patente la importancia de dar servicio de calidad, en un contexto de jovialidad que le llevó a ser conocido como el “happy-chappy” o tipo alegre. Como fundador de la cadena de abarroterías Super Quinn, llegó al éxito empresarial a través de enfocarse en la satisfacción del cliente. Luego, en el momento oportuno, vendió a su empresa y movido por un gran interés social, se lanzó a la arena política en dónde, pese a fracasos iniciales, llegó a lograr gran éxito, a pesar de que sus políticas no eran “políticamente correctas”.

    En la década de los 80, Irlanda estaba sumida en un retraso, a punto que muchos irlandeses abandonaban el país en busca de mejores oportunidades. Pero en 1990, con Feargal ya en el senado, y luego de la adopción de políticas más austeras y enfocadas en la realidad, la economía irlandesa despegó a más del 5% anual y ya en el 2000 superaba el 9%. Pero, en particular, ¿a qué se puede atribuir el éxito del “milagro irlandés”? Nada más ni menos que a un juicioso recorte del gasto o malgasto público. Inclusive disminuyeron la cantidad y tamaño de las instituciones gubernamentales, redujeron los impuestos, mejoraron y disminuyeron las layes y reglamentos, dado que una gran parte ni siquiera eran cumplibles y sus efectos eran malísimos. En todo ello, Feargal logró juntar al gobierno con los sindicatos y el sector empresarial para encontrar soluciones reales y duraderas.

    En la visita de Feargal a Panamá me ha quedado su disposición alegre. Ocurrió cuando lo llevaba un día en mi auto. No recuerdo la conversación, pero entre risas se subió la basta del pantalón y dejó descubiertas unas medias de cuadros a colores, que denotaban de manera ostensible su divertida naturaleza.

    Conferencia de prensa junto a Fundación Libertad. Panama, Enero 2008. En la foto: Roberto Brenes, Feargal Quinn, John Bennett Novey

    Pero las anécdotas que más me impactan de Feargal me impresionan por el coraje que le caracterizaba al arremeter contra perversas políticas que se habían arraigado como santificadas en su tierra. Tal fue el caso cuando pidió la abolición del salario mínimo, lo cual le valió cruentos ataques de parte de sindigarcas. Curioso que luego de ello la prosperidad económica llegó a Irlanda. La explicación de Quinn era simple: El salario mínimo, que es control de precios, maniata a la empresa. Las plazas de trabajo no existen a cualquier precio sino al precio del mercado; y los gobiernos y sus políticos no son nada buenos determinando precios y terminan creando desastres sociales y económicos.

    Inclusive la política de reducción de impuestos y menores beneficios a los trabajadores produjo que más personas buscaran trabajo, y de eso trata la economía; es decir, de la creación de más trabajo que crea más riqueza. Los subsidios y regalos no crean riqueza sino que la destruyen. Amar no es consentir. Simplemente dicho, las políticas socialistas no son la solución. Quinn increpó el que se rehusara la instalación de medidores de agua en las residencias, que ofreció hacer la empresa Siemens por €800 millones. No es difícil ver en ello la mano de politicastros en búsqueda de mangos bajos.

    En cuanto al cuidado de salud, Quinn argumentó que ningún cuidado de salud y tal es “gratuito”, pues alguien lo debe pagar. Ello es como el problema del agua y el IDAAN en Panamá, en dónde se malgasta el agua, ya que por un lado no la pagan y por el otro la cobran a un centésimo de centavo por galón. El día que tengan que pagar lo que cuesta purificarla y distribuirla, verán que todo cambia.

    Y termino compartiendo una pieza de filosofía valiosísima de Feargal Quinn: “Puede ser muy fácil ceder ante la tentación de creer que no podrás lograr éxito en el mercado puesto que el mismo es injusto. La realidad es que nos podemos convencer de lo que sea; lo cual es muy seductivo y, a fin de cuentas, destructivo.” El mundo es rudo y de nada sirven malos atajos.

    El gran secreto está en dar el buen ejemplo. ¿Será eso lo que vemos en nuestro patio? El buen empresario no es aquel que cosecha los mangos bajos, ya que subir el palo es engorroso y peligroso. El buen empresario y comerciante, igual que el estadista, es aquel que ve la meta a largo plazo; es aquel que quiere que el cliente o ciudadano vuelva una y otra vez.

    Hoy mismo, leyendo los periódicos veo que el Metro se queda sin presupuesto para su mantenimiento. No me vayan a decir que eso es el resultado de buena gobernanza. O que eso no era predecible, con gobiernos que se jactan del despilfarro. El secreto está en reconocer los errores y adaptar, adaptar, adaptar.

    Saludos a un gran empresario, un gran político, y una extraordinario ser humano, Feargal Quinn.

     

  • Senderos de libertad

    Una realidad perturbadora es que los movimientos liberadores siempre han sido, son y serán movimientos minoritarios. Más siniestro y preocupante es que la ideología democrática, entendida y aplicada llanamente como una mayoría de votos, vienen preñada por el mal de la dictadura de las mayorías. Es así ya que, como dije al inicio, si sólo una minoría logra buena comprensión acerca de las responsabilidades implícitas en un verdadero proceso liberador, una dictadura de mayorías termina usando el sufragio como herramienta para satisfacer apetitos desbocados y subyugar a las minorías.

    Sólo a manera de ejemplo, en Panamá y otros países vemos que las mayorías exigen que sus gobiernos se constituyan en maquinarias de subsidios supuestamente benefactores. Poco o de nada sirve que a través de toda la historia humana semejantes sistemas terminen en monumentales fracasos económicos y sociales. Para ponerlo en un contexto más fácil de asimilar, es como darle a un salón de niños todas las golosinas que pidan, sin contrapesos. Semejante anarquía concedida o permitida a imberbes terminará en desgracia.

    La realidad objetiva del mundo es que el mismo no produce una mayoría de personas dotadas del entendimiento y de la voluntad de estudiar, perseguir y trabajar de manera sostenida en defensa de los derechos fundamentales connaturales del ser humano.

    Parte del problema o de la carencia de mística libertadora tiene que ver con las limitaciones de comunicación humana. Sin embargo, en estos momentos nos encontramos en la antesala de la singularidad; es decir, de un momento de inflexión que nos trasladará a una nueva dimensión de comunicación que, a su vez, se traduce en conocimiento y desarrollos tecnológicos. Como bien lo visualizaban personajes tales como Teilhard de Chardin, la nueva era del conocimiento o “noosfera”; que sucede a la biósfera (etapa biológica), que a su vez sucedió a la etapa de la litosfera (etapa mineral) planetaria. Así, vemos que el ser humano surge de los minerales de la tierra que le permiten la transformación biológica; luego de lo cuan estamos pasando a la nueva etapa del conocimiento o noosfera.

    Una de las características del conocimiento es la de una comunicación más ágil, que permea y permite un entendimiento comúnmente sin intermediaciones. Esta realidad ya emerge en la sociedad, en la cual va produciendo cambios fenomenales que muy pocos advierten. Como bien lo ilustró el presidente del Salvador en su presentación ante el consejo de las UN, quien al inicio se tomó un selfie ante el asombro de todos; luego de lo cual anunció o sentenció que la distribución cibernética del selfie lograría ser visto por una audiencia inmensamente superior a la que vería la filmación de una conferencia de la UN, llevada a cabo con costos alucinantes.

    Pero mucho más allá, la noosfera permitir una evolución liberal o libertadora al dar bypass a las restricciones impuestas por los conmutadores del conocimiento. Me refiero a todos esas instancias de intermediación entre humanos, que tiende a demorar y hasta trastocar las realidades. Son esos diarios de papel que terminan siendo usados como envolturas o elementos de limpieza.

    Sin embargo, la evolución tecnológica de la comunicación, así como todos los descubrimientos tecnológicos en general, van produciendo otros cambios contundentes que igual tienen que ver con el bypass a interruptores. En tal sentido tenemos los monopolios del licenciamiento gubernamental, los cuales perderán todo sentido ante una comunicación que no requiere intermediación. Es el caso de esos diplomas que sólo servirán como adornos en las paredes.

    Y aún más allá, el mismo comercio fluirá entre quienes comercian sin detenerse en estancos aposentos de intermediación política. Y los políticos se irán a pastar junto a las carretas y esos caballos que alguna vez derramaron estiércoles en las vías de comunicación vial.

    La naturaleza que nos fue legada en la Creación es, en su esencia, liberadora. Hemos recibido un don de albedrío que dada nuestra imperfección hemos abusado; pero, sin ello no podríamos viajar a las estrellas y heredar el mismo Universo.

  • China y Occidente o Confucio y Sócrates: entendiendo el origen de sus políticas.

    El occidente de Eurasia, Grecia, de la mano de Sócrates, Platón y Aristóteles, crea la cultura occidental, a la cual se le suma el derecho romano, y, más importante, el cristianismo.

    Mientras Sócrates vivía en Grecia, en el otro extremo de Eurasia, Confucio crea las bases ideológicas de la civilización China. China y el Occidente de Europa evolucionaron ideológicamente en sentidos opuestos. Occidente se fragmentó en reinos pequeños que competían entre si tras la caída del Imperio Romano, y el cristianismo creó una ideología en la cual lo más importante era la relación del individuo ante Dios. Y por lo tanto, Occidente avanzó hacia el individuo, mientras que en China, el Confucianismo, ponía como prioridad la relación del individuo con su familia y con el estado.

    El imperio Han no se fragmentó, mientras que Europa estaba llena de reinos que competían entre ellos. Para la guerra, se tenían que crear estados modernos capaces de cobrar impuestos y de endeudarse, y esos estados tenían que fomentar la competencia, las exploraciones y la innovación; China con su estado meritocrático y centralizado, no necesitaba colonias ni comercio exterior, los comerciantes estaban en lo más bajo de la escala social y no podían acceder a cargos públicos, la innovación se daban por casualidad y no por investigación científica. En parte en China se confió, porque tenían desde el fin de la Grecia hasta la revolución industrial en Europa, los mejores estándares de vida del mundo, y hasta el siglo XIX, la economía más grande del mundo. China se durmió en sus laureles. Mientras europea pasaba del feudalismo al mercantilismo y luego al capitalismo industrial, China se estancaba en un sistema imperial cerrado, que era quizás demasiado estable. Una China proteccionista, que quería exportar, pero que no deseaba importar pero que quería exportar…. suena familiar ¿verdad?

    Los españoles tenían el oro y la plata, que era de las pocas cosas europeas en que los chinos estaban interesados. Pero los europeos no podían tener un comercio unilateral por mucho tiempo. Y los ingleses introdujeron el Opio, y los carteles legales de vendedores de Opio forzaron al gobierno chino a comprar Opio; es como si Pablo Escobar forzara al gobierno Colombiano a hacer la guerra a los Estados Unidos, y ganara… para poder vender la cocaína que quisiera. Para China, esto fue una humillación. Tuvieron que ceder Hong Kong, abrir cinco zonas a los occidentales, y pagar por la guerra. Los franceses y los Estados Unidos pidieron tratados con condiciones similares, e introducir misioneros cristianos.

    El choque entre Occidente y China fue grande. China priorizaba la estabilidad y la armonía versus la centralización, el aislacionismo frente a la exploración y la conquista, el proteccionismo frente al comercio. Un sistema educativo orientado a aprender las ideas de buen comportamiento de Confucio versus uno enfocado en la innovación. China ya no era el país de los hijos del Cielo, y la humillación Europea hizo que el sistema político Chino que había durado 2000 años se tambaleara, y luego pasó lo peor, los japoneses derrotaron a los chinos, demostrando que el sistema era débil. De la misma manera que los británicos abrieron China a Occidente, los norteamericanos abrieron Japón. Pero la sociedad Japonesa era muy parecida a la sociedad occidental feudal, así que Japón se pudo modernizar y adaptar las instituciones occidentales a la cultura japonesa con pasmosa rapidez. Y los japoneses humillaron a los chinos causando el final del sistema imperial Chino en 1911. Y China vivió una época de fragmentación en señores de la guerra. De las protestas anti japonesas surgió el partido comunista chino y Mao Zedong. De la crisis del sistema imperial surge la república nacionalista china. Y pronto se embarcan en una guerra contra los japoneses… y entre ellos mismos. Más humillaciones para China.

    No podemos entender la política China actual y el socialismo con particularidades chinas sin entender que los chinos fueron confucianos desde hace 2000 años, y que sus posturas actuales están motivadas por la inseguridad y el miedo. Para los comunistas chinos, repetir los cien años de humillación de 1848 a 1948 frente a Occidente y Japón, es su mayor temor. Y eso explica su política.

  • Reino Unido y los Estados Unidos avanzan en un tratado que forzaría a Whatsapp a desencriptar mensajes de ciertos sospechosos

    Facebook y su aplicación de mensajería WhatsApp tendrán que dar acceso a la policía del Reino Unido a los mensajes cifrados de los usuarios en virtud de un próximo tratado con los EE. UU., según un informe del sábado de Bloomberg, que cita una fuente confidencial.

    El tratado, que cubre también otras plataformas de redes sociales con sede en Estados Unidos, requeriría que se compartiera información que hoy día viaja cifrada de punta a punta, con respecto a las investigaciones de delitos graves, como el terrorismo y la pedofilia, dijo Bloomberg.

    Según el tratado, programado para finalizar en octubre, Estados Unidos y el Reino Unido no investigarán a los ciudadanos de cada uno, y la información obtenida de las empresas británicas no puede ser utilizada por los Estados Unidos en casos de pena de muerte, informó según pudo saberse.

    Durante algún tiempo, los funcionarios encargados de hacer cumplir la ley en ambos países han argumentado que el encriptado punto a punto proporciona cobertura para los delincuentes. La policía dice que las «puertas traseras», o portales de acceso secreto, deben integrarse en dichos sistemas para que los oficiales de la ley puedan llevar a cabo investigaciones. Sin embargo, los defensores de la privacidad como derecho inalienable al ser humano,  se preocupan por los abusos de vigilancia y dicen que esas puertas traseras también serían descubiertas y utilizadas por piratas informáticos maliciosos y también eventualmente podrían ser abusadas por la misma autoridad bajo cualquier pretexto para perseguir personas.

    En diciembre, Australia aprobó una legislación que obliga a las compañías tecnológicas a ayudar a los organismos de aplicación de la ley a acceder a las comunicaciones encriptadas de presuntos delincuentes, la primera legislación de este tipo del mundo, según la BBC.

    En los EE. UU., los defensores de la privacidad están presionando al gobierno para que libere una decisión judicial secreta en un caso de encriptación que involucra al Departamento de Justicia y Facebook. El fallo de 2018 sostuvo que el FBI no podía obligar a la red social a interceptar llamadas telefónicas cifradas en Facebook Messenger. Los defensores de los derechos fundamentales de vida, de propiedad  y libertad (del cual se deriva la privacidad) sostienen que el fallo tiene implicaciones importantes para casos futuros sobre privacidad y vigilancia del gobierno. En mayo, Apple, Google, Microsoft, WhatsApp y otros rechazaron una propuesta de la agencia de inteligencia del Reino Unido GCHQ que ofrecía una forma para que la policía acceda a mensajes privados sin romper el cifrado. GCHQ sugirió un enfoque (bastante siniestro) en el que los proveedores de servicios «agregarían silenciosamente a un oficial de justicia a una conversación o llamada grupal», sin notificar a los demás participantes. Las compañías tecnológicas dijeron que este enfoque de «clave fantasma» amenaza la seguridad cibernética y los derechos humanos.

    El Departamento de Estado de Estados Unidos no respondió de inmediato a una solicitud de comentarios sobre la historia de Bloomberg sobre el tratado. Facebook proporcionó la siguiente declaración a otros medios como CNET: «Creemos en el derecho de las personas a tener una conversación privada en línea», dijo Facebook. «El cifrado de extremo a extremo ayuda a proteger ese derecho y es fundamental para el valor que brindamos a más de mil millones de personas todos los días. Nos oponemos a los intentos del gobierno de construir “puertas traseras” porque minarían la privacidad y seguridad de nuestros usuarios en todas partes. También respetar el papel que tiene la aplicación de la ley en mantener a las personas seguras. Las políticas gubernamentales como la Ley CLOUD permiten que las empresas brinden información disponible cuando recibimos solicitudes legales válidas y no requieren que las empresas construyan puertas traseras».