La evolución de la inteligencia artificial avanza hacia un territorio donde la interacción entre humanos y robots se vuelve más segura y colaborativa. Google, a través de su equipo de robótica DeepMind, ha dado pasos significativos en esta dirección. Tres nuevos avances presentados prometen dotar a los robots de la capacidad de tomar decisiones más rápidas, precisas y seguras en entornos dinámicos y cambiantes. Uno incluye un sistema para recopilar datos de entrenamiento con una “Constitución de robots”.
Este avance es el sistema de recopilación de datos AutoRT, respaldado por un modelo de lenguaje visual (VLM) y un modelo de lenguaje extenso (LLM). Este sistema incorpora lo que ha sido denominado la «Constitución de Robots», inspirada por las célebres «Tres Leyes de la Robótica» concebidas por Isaac Asimov. Esta constitución se presenta como un conjunto de directrices centradas en la seguridad, orientando al LLM para evitar tareas que involucren interacciones con humanos, animales, objetos afilados o dispositivos eléctricos, asegurando así una convivencia más segura entre humanos y máquinas.
La implementación de este sistema no solo se queda en la teoría, sino que se ha llevado a la práctica con pruebas intensivas durante siete meses, desplegando 53 robots AutoRT en cuatro edificios de oficinas. Estos robots fueron sometidos a más de 77,000 pruebas, algunas de las cuales fueron controladas remotamente por operadores humanos, mientras que otros actuaron según guiones predefinidos o de forma completamente autónoma a través del modelo de aprendizaje de inteligencia artificial Robotic Transformer (RT-2) de Google.
La apariencia de estos robots no apunta a la espectacularidad, sino a la funcionalidad, compuestos por una cámara, un brazo robótico y una base móvil. Cada uno de ellos utiliza el VLM para entender su entorno y los objetos circundantes, luego el LLM sugiere una lista de tareas creativas que el robot podría llevar a cabo, siendo este último el encargado de seleccionar la tarea más apropiada para ejecutar.
Pero la seguridad no es el único ámbito en el que se han dado avances. DeepMind ha presentado otras innovaciones, como SARA-RT, una arquitectura de red neuronal diseñada para mejorar la precisión y velocidad del Robotic Transformer RT-2, así como RT-Trajectory, que agrega contornos en 2D para ayudar a los robots a ejecutar tareas físicas específicas con mayor eficacia, como limpiar una mesa.
Aunque aún nos encontramos lejos de contar con robots que puedan preparar bebidas o acomodar almohadas de manera autónoma, estos avances representan un paso significativo hacia un futuro donde la colaboración entre humanos y robots se vuelva más segura y eficiente. Los aprendizajes obtenidos de sistemas como AutoRT podrían ser la base para una nueva generación de robots que convivan y trabajen de manera armoniosa con los humanos.
Tefi, el perro robot pensado para invidentes, no ha nacido de la nada. Para su desarrollo, antes ha sido necesario desvelar los muchos secretos que albergan los robots que caminan.
En el año 1989, en el MITLegLaboratory, Marc H. Raibert y otros autores presentaron el informe Dynamically Stable Legged Locomotion. Aquel trabajo fundamental revelaba esos secretos, las bases de la locomoción de los robots con patas. El informe incluía una serie de ecuaciones dinámicas y de control que supusieron el origen de robots como Tefi, los robots cuadrúpedos que caminan.
Desde aquel momento hasta el nacimiento de Tefi, el primer perro robot guía para invidentes, han transcurrido cuatro décadas de avances y conocimiento.
De una pata a subir escaleras
Todo empezó con el control de un robot saltarín de una sola pata, que evolucionó a dos y finalmente a cuatro. Con él, había nacido el perro robot.
El 23 de junio del 2016 Boston Dynamics presentó el robot Spot Mini, el primero a la venta, pero con un precio prohibitivo de 74 500 dólares.
Era una buena noticia, pero su elevado precio solo lo hacía accesible a empresas y a la industria militar.
A partir de 2020, conocidos los secretos básicos para hacer andar a un robot de cuatro patas, la investigación aumentó de tal manera que se optimizaron los diseños y disminuyó el coste de una manera significativa.
Los primeros robots cuadrúpedos de bajo precio los presentó Unitree. Su modelo Go1 se vende por 2 500 dólares. Xiaomi bajó aún más los precios con su perro robot Cyberdog, que puede comprarse por menos de 1 500 euros, de momento solo en China y para desarrolladores.
Hasta el año 2022 la tendencia del uso de estos robots seguía siendo industrial y militar, despertando en este caso, temor en la sociedad, y alimentando el estigma negativo de la robótica.
Más barato que un perro entrenado
Conocedores de las tripas y engranajes de los perros robot, desde el Instituto de Tecnologías Físicas y de la Información (ITEFI) nos planteamos darles un uso social e inclusivo.
Inspirados en los perros guía para invidentes, y pensando en personas dependientes, propusimos desarrollar un robot cuadrúpedo de características similares a un perro, lo que le permite tener una gran movilidad en terrenos complejos, subir escaleras, caminar por superficies accidentadas, etc.
La forma cuadrúpeda de un robot facilita que se mueva en la ciudad, con la diversidad de obstáculos que presenta.
La idea siguió adelante teniendo en cuenta que el precio de un perro guía entrenado supera los 30 mil euros y la persona que lo solicita ha de esperar un tiempo hasta que se lo asignan. Además, un perro requiere cuidados constantes por parte de su dueño y su tiempo de servicio no va más allá de 7 a 10 años. El precio de un perro robótico como Tefi no superaría los 5 000 euros.
Tefi, el perro-robot para guiar a personas dependientes o con discapacidad / ITEFI-CSIC.
El nacimiento de Tefi
Así nació Tefi, un perro robot de color plateado y dotado de inteligencia artificial cuyo nombre hace referencia al instituto en el que nació, el ITEFI.
Tefi está programado para acompañar y guiar a personas dependientes e invidentes. Se ha desarrollado en base a una plataforma robótica comercial a partir de la que se han hecho modificaciones tanto en hardware como en software.
Para mejorar su autonomía e inteligencia, se mejoraron aspectos como cámaras, micrófonos, gps-rtk, altavoces, LIDAR, diversos sensores ambientales y un procesador capaz de soportar tanto el sistema de control como los modelos de inteligencia artificial que se ejecutan en paralelo.
Tefi trabaja con diferentes modelos de inteligencia artificial, entre ellos el reconocimiento de voz, para que la persona pueda interactuar con el robot mediante comandos. Su dueño podrá pedirle lo que quiera que haga sin ningún interfaz, solo con la voz. También cuenta con un sistema de navegación automática para guiar a las personas tanto en el interior de un local como en el ambiente dinámico de las calles.
“Tefi, llévame a la oficina”
Tefi realiza un mapa preciso de los lugares que frecuenta. Una vez que ha ubicado en su mapa la casa, la oficina o la cafetería habitual, la persona solo tiene que darle un orden: “Tefi llévame a la oficina”, y el perro guía llevará a su dueño a la oficina, creando la ruta óptima y esquivando los obstáculos.
En el exterior puede hacer uso de Google Maps para encontrar la ruta a destinos que no estén recogidos en su mapa.
Mapa generado por TEFI.
Otros aspecto que consideramos de importancia vital es que Tefi pudiera hacer llamadas o enviar mensajes a amigos, familiares e incluso a hospitales si se trata de una emergencia. El pequeño perro robot también cumple funciones sanitarias: sus sensores le permiten evaluar en tiempo real la acumulación de dióxido de carbono, temperatura ambiente, incluso la presión arterial de su dueño.
Esto es un coche y no una zapatilla
Entre los muchos modelos de inteligencia artificial integrados en Tefi, destaca el que le permite reconocer objetos. Puede identificar coches, mesas, sillas, etc, incluso personas. Así puede informar a su dueño sobre lo que está viendo, acercarle a una silla si es lo que le han pedido, o a las zapatillas.
También queríamos que Tefi captara información del exterior, como los letreros de la calle. Por esto tiene capacidad para leer códigos QR y otros derivados que le permiten recoger información relevante como el cierre de un local, cambio de ruta en los autobuses, el corte de calles por obras, etc.
Visión artificial de TEFI.
Tefi aún tiene mucho desarrollo por delante, pero antes de salir a la calle ya anuncia el prometedor uso de la robótica en la sociedad, y que muy pronto Tefi y los suyos formarán parte de nuestra vida cotidiana.
El lenguaje resulta esencial para pensar y para comunicar pensamientos, por lo que su uso inapropiado conduce a conclusiones erradas y en su caso peligrosas. No solo el tema se aplica a la mal llamada “inteligencia artificial”, sino también a la “memoria” de la “computadora”. Pues ni lo uno ni lo otro.
Sin duda la tecnología ha prestado, presta y prestará inmensos beneficios a la humanidad. Desde las herramientas rudimentarias de nuestros ancestros de las cuevas referidas al simple garrote y el arco y la flecha, pasando por el taladro, la licuadora y la cortadora de césped, hasta la informática y la robotización.
En todos los casos se libera trabajo para atender nuevas necesidades, ya que, como es sabido, los recursos son escasos y las necesidades son ilimitadas, y el recurso por excelencia es el trabajo indispensable para concebir la producción de bienes y la prestación de servicios. El empresario deseoso de obtener ganancias está muy especialmente interesado en sacar partida del arbitraje correspondiente, para lo cual se ve obligado a capacitar al efecto de lograr su cometido.
Todos los cambios tecnológicos introducen cambios laborales, que van desde la desaparición del hombre de la barra de hielo al aparecer la heladera; los fogoneros de las locomotoras al irrumpir los motores diésel; la disminución de los carteros cuando se generalizó el mail; los trabajos de cableados, cuando se comenzó a recurrir al teléfono inalámbrico, y así sucesivamente. Este es el progreso, que, naturalmente, implica cambio, por lo que progresar y mantenerse estancado en lo mismo constituye una contradicción en los términos. Por supuesto que se ponen palos en la rueda si legislaciones laborales no permiten la adecuada asignación de personas y recursos, con lo que se perjudica muy especialmente a los más vulnerables.
El decimonónico Frédéric Bastiat, en el capítulo 20 de su célebre Sofismas económicos, ya había ridiculizado la absurda sugerencia de destruir maquinarias y herramientas “para defender el trabajo” y establecía un correlato con las restricciones impuestas al comercio exterior por parte de mal llamados empresarios, que son explotadores, puesto que obligan a comprar más caro y de peor calidad “al efecto de proteger fuentes de trabajo”, lo cual empobrece al forzar a que se desembolsen mayores montos por unidad de producto, lo que necesariamente conduce a que haya menos productos.
Pero una cosa es celebrar con entusiasmo el progreso tecnológico que beneficia a todos y otra bien distinta es distorsionar conceptos claves. Inteligencia proviene de inter-legum, es decir, leer adentro, captar esencias y capacidad para decisiones autónomas, en otros términos, libre albedrío, lo cual contrasta con la peregrina idea de que los humanos somos solo kilos de protoplasma, en cuyo caso estaríamos determinados por los nexos causales inherentes a la materia. En ese caso no habría tal cosa como ideas autogeneradas, no tendría sentido la responsabilidad individual, ni la moral ni la misma libertad, que sería mera ficción. Entre otros muchos textos, este es el sentido del libro en coautoría del filósofo de la ciencia Karl Popper y el premio Nobel en Neurofisiología John Eccles, que lleva el sugestivo título de El yo y su cerebro para distinguir la mente, los estados de conciencia o la psique del cerebro, de neurotransmisores y de la sinapsis.
La inmensa gratitud por las maravillas de la tecnología y las extraordinarias contribuciones de algoritmos que resuelven problemas intrincados a velocidades notables, incluidos autocorrectores, no nos debe hacen caer irresponsablemente en lo que C. S. Lewis estampó como un alarido de alarma en el título de su célebre obra La abolición del hombre.
El lenguaje resulta esencial para pensar y para comunicar pensamientos, por lo que su uso inapropiado conduce a conclusiones erradas y en su caso peligrosas. No solo el tema se aplica a la mal llamada “inteligencia artificial”, sino también a la “memoria” de la “computadora”. Pues ni lo uno ni lo otro. Cuando nuestros bisabuelos hacían un nudo en el pañuelo para recordar algo, a nadie en su sano juicio se le ocurría referirse a la gran memoria del pañuelo. De modo semejante es pertinente subrayar que es el ser humano el que computa, la máquina opera sobre la base de impulsos eléctricos.
En otra ocasión me referí al experimento del conocido matemático Alan Turing en el que colocaba a una persona en una habitación en la que se ubicaban dos terminales de computadoras, una conectada en otra habitación con otra computadora y la otra conexión, a otro ordenador manejado por otra persona. A continuación, Turing solicitaba a la primera persona referida que formulara todas las preguntas que estimara pertinentes por el tiempo que demandara su investigación, a efectos de conocer cuál era cuál. De lo contrario, si no podía establecer la diferencia (distinguir cuál era humano y cuál, el aparato), concluía Turing que era una prueba de que no había diferencia entre el humano y el aparato en cuanto a sus cualidades de decisión.
Por su parte, el filósofo John Searle refutó las conclusiones de ese experimento con otro que denominó “el experimento del cuarto chino”. Este consistía en ubicar también a una persona aislada en una habitación y totalmente ignorante del idioma chino, a quien se le entregaba un cuento escrito en esa lengua y se le daba una serie de cartones con preguntas sobre la narración del caso y otros tantos cartones con respuestas muy variadas y contradictorias a esas preguntas. Simultáneamente, también se le entregaban otros cartones adicionales con códigos claros para que pudiera conectar acertadamente las preguntas con las respuestas correctas.
Explica Searle que de este modo el personaje de marras contestaba todo satisfactoriamente sin que hubiera entendido chino. Lo que prueba este segundo experimento es que el sujeto en cuestión es capaz de seguir las reglas, los códigos y los programas que le fueron entregados, que es la manera en que la máquina opera (desde luego no en cuanto a la capacidad de amar, autoconciencia, decisión independiente y equivalentes). Esto remite a la mera reacción de la computadora sobre la base de programas insertos (agregamos que la persona del ejemplo decidió seguir el programa, cosa que podía haber rechazado, decisión que no puede asumir la máquina). Todo esto para subrayar el rol de la programación.
Es de interés destacar la opinión del premio Nobel de Física Max Planck en el contexto del no determinismo en el ser humano y su libertad. Afirma: “Se trataría de una degradación inconcebible que los seres humanos, incluyendo los casos más elevados de mentalidad y ética, fueran considerados autómatas inanimados en manos de una férrea ley de causalidad […] El papel que la fuerza desempeña en la naturaleza, como causa del movimiento, tiene su contrapartida, en la esfera mental, en el motivo como razón de la conducta”.
Antony Flew precisa la diferencia entre causas y motivos. Escribe: “Cuando hablamos de causas de un evento puramente físico –digamos un eclipse de sol–, empleamos la palabra causa para implicar al mismo tiempo necesidad física e imposibilidad física: lo que ocurrió era físicamente necesario y, dadas las circunstancias, cualquier otra cosa era físicamente imposible. Pero este no es el caso del sentido de causa cuando se alude a la acción humana. Por ejemplo, si le doy a usted una buena causa para celebrar, no convierto el hecho en una celebración inevitable”.
Debemos estar en guardia respecto de nomenclaturas modernas que se han filtrado y que degradan la condición humana, aunque sean del todo inocentes, basadas en las mejores intenciones y propósitos.
En demasiadas circunstancias se vienen reiterado alarmas debido al notable avance tecnológico referido a los robots que se dice que, como cada vez abarcan más áreas, se acentuará el desempleo. Resulta sumamente curioso este razonamiento pues, si fuera cierto, no habría problema puesto que dado que todas las necesidades estarían cubiertas y no habría necesidad de trabajar. Es decir, se supone el paraíso ya que al no requerir trabajo las condiciones de vida se tornan idílicas.
Pero lamentablemente las cosas no son así, las necesidades son ilimitadas y los recursos son escasos y el recurso por excelencia es precisamente el trabajo. No solo por tratarse de humanos sino porque no puede concebirse la producción de ningún bien ni la prestación de ningún servicio sin el concurso del trabajo.
Es menester aclarar que en un mercado libre en materia laboral nunca bajo ningún concepto y circunstancia sobra aquel factor clave que, como queda dicho, es siempre escaso en relación a las permanentes y estiradas necesidades a medida que se progresa. No importa el grado de miseria o de riqueza, nunca sobre ese factor esencial. Incluso en el caso de náufragos que llegan a una isla desierta no dirán que como no hay “fuentes de trabajo” pueden descansar. Al contrario, no le alcanzarán las horas del día y de la noche para sobrevivir. Las remuneraciones en ese caso consistirán en los intercambios: cocos recogidos por animal apresado y así sucesivamente. En la medida en que se ahorre de lo habitualmente consumido se podrá destinar tiempo para fabricar un equipo de capital lo cual permitirá elevar el nivel de vida. Por ejemplo invertir tiempo en fabricar una red de pescar lo cual habilitará recoger mayor cantidad de peces en lugar de hacerlo a los cascotazos. Esa mayor cantidad de peces por unidad de tiempo se traduce en un mejor nivel de vida y así con el resto de las cosas.
Sin duda que si la situación es miserable, serán miserables también los ingresos de cada cual en el caso de la isla retribuciones en especies en el contexto del trueque. En cambio, en lugares de altas tasas de capitalización, es decir, instalaciones, equipos, herramientas, maquinaria y conocimiento relevante, en esa media se incrementa el nivel de vida. La diferencia entre un país rico y uno pobre estriba en las tasas de capitalización y, a su vez, el ritmo de esas tasas depende de marcos institucionales civilizados, o sea respeto a los derechos individuales: la vida, la libertad y la propiedad de cada cual.
Los salarios e ingresos en términos reales no son nunca consecuencia de voluntarismos ni de decretos, son como queda dicho el resultado del volumen de inversión. Los recursos naturales, los climas y las etnias no definen el asunto, solo se trata del monto invertido. Cuando en un país rico se retribuye con seguros de salud, con automotor, con pagos a colegios, con jubilaciones, son vacaciones y con música funcional en las oficinas no es por bondad de los empleadores, por el contrario están obligados a retribuir de ese modo, de lo contrario no encuentran colaboración.
Si los aparatos estatales o grupos apoyados por los gobiernos imponen salarios superiores a los de mercado, es decir, superiores a lo que permiten las aludidas tasas de capitalización, el efecto inexorable es el desempleo involuntario. A saber, ocurre que gente se ofrece para trabajar, pero no hay demanda a ese salario artificial. Por otra parte, el desempleo voluntario no constituye un problema pues se trata de personas que no quieren trabajar dadas las circunstancias imperantes o porque viven de rentas o porque estiman que lo que se ofrece no es suficiente. La tragedia, el drama, el problema grave irrumpe cuando las mal llamadas “conquistas sociales” se imponen pues en esa situación se barren personas del mercado o, de lo contrario, se trabaja en el mercado informal al efecto de salvarse del desempleo.
En este contexto es pertinente subrayar que los sindicatos son de gran utilidad en una sociedad libre siempre que se trate de asociaciones voluntarias que, por ejemplo, informan cuanto se abona en las distintas faenas, se ofrece obras sociales y equivalentes siempre que sean competitivas y abiertas. Los aportes obligatorios, las afiliaciones compulsivas, las representaciones coercitivas y las acciones intimidatorias y violentas son incompatibles con la libertad y el respeto recíproco. Esto desde luego incluye la imperiosa necesidad de abrogar las denominadas retenciones que habitualmente llevan a cabo los empleadores forzados por legislaciones inmorales.
Ahora bien, cuando se introduce un adelanto tecnológico que produce mayor cantidad y mejor calidad, se libera trabajo para dedicarse a otras cosas ya que como apuntamos las necesidades son infinitas y cambiantes, de lo contrario otra vez debemos aludir a Jauja o al paraíso donde no habría necesidad de incurrir en el costo de trabajar puesto que todos estarían satisfechos. Entonces esa liberación se emplea en otros sectores y los empresarios y comerciantes siempre deseosos de incrementar ganancias fruto de arbitrajes son los principales interesados en capacitar al efecto de sacar partida de la situación. Es el caso del hombre de la barra de hielo antes que apareciera la heladera o los fogoneros de las locomotoras antes del los motores Diesel, el cartero antes de los mails, los mecanógrafos antes de las computadoras o los cableados antes del celular inalámbrico.
Por eso es que las referencias a los acuerdos entre el capital y el trabajo son impropias: se trata de formas distintas de trabajo, el capital está formado por aparatos que no negocian. De allí que sea una sandez mayúscula aludir a “la clase trabajadora” como si hubiera una clase que trabaja y otra que la explota. Cuando un pintor de brocha gorda se muda de La Paz Bolivia a Huston en Estados Unidos se observa que el candidato en cuestión eleva exponencialmente su salario. No es porque el estadounidense sea más generoso que el boliviano, es porque en el primer caso está obligado a pagar más para lograr el trabajo.
A veces se ha dicho que no es justo permitir que contrate un millonario con una persona que no le alcanza el sustento para llegar a fin de mes, a fin de semana o a fin del día puesto que se continúa diciendo hay una “evidente desigualdad en el poder de contratación”. Pues no hay tal cosa, el asunto está a todos luces mal analizado. Es irrelevante cuanto tenga cada uno en cuenta corriente, el nivel del salario va por otro andarivel. Como hemos visto, depende exclusivamente de las tasas de capitalización. Ilustremos esto con el ejemplo de una billonario que en cierto pueblo pregunta cuanto cuesta pintar su mansión. Supongamos que le dicen mil, entonces ese rico concluye que como su cuenta corriente está rebosante y su patrimonio es colosal pagará quinientos, el resultado indefectible es que no pintará su casa. Es del todo inatingente a cuanto asciende su riqueza, si en el mercado laboral la cifra es mil no hay salida, el que ofrece menos se queda sin el servicio y si se pretende pagar más esa persona tendrá sus días contados como comerciante y consumirá su patrimonio.
Entonces nada hay que preocuparse por la generalización de robots y similares, solo hay que celebrar puesto que el nivel de vida necesariamente se eleva a medida que se libera nuevo trabajo para llevar a cabo nuevas tareas que dan lugar a nuevos bienes y servicios. Para no decir las muy fascinantes tareas que han desempeñado robots durante el pico de la pandemia para distribuir medicamentos sin peligro de contagios.
El principio del robot es exactamente el mismo que el de la máquina en general, antiguamente también muchos distraídos y mal informados objetaron la aparición de maquinaria como enemigo del trabajo, en realidad el verdadero enemigo del trabajo reside en las ideas atrabiliarias de regulaciones y controles ejecutadas por politicastros ignorantes del sentido elemental de la economía. El decimonónico Frédéric Bastiat en el capítulo 20 de su célebre Sofismas económicos ya había ridiculizado la absurda sugerencia de destruir maquinarias y herramientas “para defender el trabajo” y establecía un correlato con las restricciones al comercio exterior que obligan a comprar más caro y de peor calidad “al efecto de proteger fuentes de trabajo” lo cual empobrece al forzar a desembolsar más por unidad de producto que necesariamente conduce a que hayan menos productos.
Y respecto a la maquinaria no hay necesidad de circunscribirla a sofisticadas para uso industrial, la idea, como decimos asimilable al robot, va del uso cotidiano desde la máquina de coser, la licuadora, la cortadora de pasto y el taladro. Si destruimos la maquinaria y consecuentemente el robot cae precipitadamente el nivel de vida y nos retrotraemos a la cueva y al taparrabos, ni siquiera al garrote pues se trata de una herramienta. Además de todo lo expuesto debe agregarse el trabajo que demanda la fabricación de robots, maquinaria y herramientas.
Por supuesto que con robots o sin robots si se pacta una remuneración y llegado el momento se paga otra menor esto es un fraude, un engaño, una trampa que debe ser castigada con todo el peso de la ley puesto que se trata de la lesión al derecho y nada tiene que ver con mercados abiertos y competitivos donde el que sirve a sus semejantes obtiene ganancias y el que yerra incurre en quebrantos. En esta línea argumental también debe insistirse que los llamados empresarios prebendarios son la antítesis del comportamiento decente ya que esos sujetos explotan a sus semejantes vía privilegios atados a inaceptables alianzas con el poder político de turno.
Lo dicho no autoriza a recurrir a expresiones equivocadas como “inteligencia artificial” puesto que inteligencia inter-legum es decir leer adentro, captar esencias es propio de lo humano y del consiguiente libre albedrío y no de un aparato sujeto a programación y por ende determinado. Como hemos consignado antes, esto es similar a cuando se pondera alegremente la “memoria” de la “computadora”. Pues ni lo uno ni lo otro, cuando algunos de nuestros ancestros hacía un nudo en el pañuelo para recordar algo no alabábamos “la memoria del pañuelo”. Del mismo modo son los humanos los que en verdad computan, el aparato es fruto de impulsos eléctricos. Una cosa es mostrar las inmensas ventajas del progreso tecnológico y otra bien diferente es distorsionar significados y conceptos cruciales.
Por último, en el plano de la desocupación señalo que en los casos de severos defectos físicos las consiguientes tareas filantrópicas se llevan a cabo en la medida de la libertad que tenga lugar, por eso, para ilustrar el punto si se quieren localizar obras de caridad debe mirarse a países como Estados Unidos y no a la isla-cárcel cubana.
En cuatro experimentos con tejidos de cerdo, el robot se desempeñó en la sutura de dos extremos del intestino, una de las tareas más complejas y delicadas de la cirugía abdominal.
El robot autónomo de tejido inteligente, ‘STAR‘ (por sus siglas en inglés), diseñado por un equipo de investigadores de la Universidad Johns Hopkins en EE.UU., ha realizado una cirugía laparoscópica (operación que se realiza en el abdomen o pelvis mediante pequeñas incisiones con la ayuda de una cámara) en el tejido blando de un cerdo sin la mano guía de un ser humano, un paso significativo hacia la cirugía íntegramente automatizada en humanos. Su iteración actual avanza un modelo de 2016 que reparó los intestinos de un cerdo con precisión, pero requirió una gran incisión para acceder al intestino y más orientación de los humanos.
El robot, desarrollado por Jin Kang, profesor de ingeniería eléctrica e informática de Johns Hopkins, y su equipo. incluye herramientas de sutura especializadas y sistemas de imágenes de última generación que brindan visualizaciones más precisas del campo quirúrgico. La máquina también está equipada con una combinación de cámaras e infrarrojos para reconstruir una imagen tridimensional. «Creemos que un sistema avanzado de visión artificial tridimensional es esencial para hacer que los robots quirúrgicos inteligentes sean más inteligentes y seguros», dijo Kang.
‘STAR’ se destacó en la anastomosis intestinal, un procedimiento que requiere un alto nivel de precisión y movimiento repetitivo. Podría decirse que conectar dos extremos de un intestino es el paso más desafiante en la cirugía gastrointestinal, y requiere que un cirujano suture con alta precisión y consistencia. Incluso el más mínimo temblor en la mano o el punto mal colocado pueden provocar una fuga que podría tener complicaciones catastróficas para el paciente.
«Nuestros hallazgos muestran que podemos automatizar una de las tareas más complejas y delicadas de la cirugía: la reconexión de dos extremos de un intestino. El STAR realizó el procedimiento en cuatro animales y produjo resultados significativamente mejores que los humanos que realizaron el mismo procedimiento». dijo el autor principal Axel Krieger, profesor asistente de ingeniería mecánica en Johns Hopkins.
«La cirugía de tejidos blandos es especialmente difícil para los robots debido a su imprevisibilidad, lo que los obliga a adaptarse rápidamente para manejar obstáculos inesperados», dijo Krieger. El ‘STAR’ tiene un novedoso sistema de control que puede ajustar el plan quirúrgico en tiempo real, tal como lo haría un cirujano humano.
«Lo que hace que ‘STAR’ sea especial es que es el primer sistema robótico en planificar, adaptar y ejecutar un plan quirúrgico en tejido blando con una intervención humana mínima», dijo el primer autor Hamed Saeidi, científico investigador visitante de ingeniería mecánica en Johns Hopkins.
«A medida que el campo de la medicina avanza hacia enfoques más laparoscópicos para las cirugías, será importante contar con un sistema robótico automatizado diseñado para ayudar a tales procedimientos», dijo Krieger.
«La anastomosis robótica es una forma de garantizar que las tareas quirúrgicas que requieren alta precisión y repetibilidad se puedan realizar con más exactitud y precisión en cada paciente, independientemente de la habilidad del cirujano», dijo Krieger. «Presumimos que esto dará como resultado un enfoque quirúrgico democratizado para la atención del paciente con resultados más predecibles y consistentes».
Los desarrollos de la inteligencia artificial y la robótica tienen como propósito recrear a los humanos de pies a cabeza. Aunque los prototipos todavía son lentos, sorprende la rapidez con la que avanzan por imitar la realidad. Es el caso de Ameca, el robot humanoide que ha logrado conquistar las redes sociales por sus movimientos y gestos consiguiendo impresionar a tanta gente que se ha convertido en un fenómeno viral.
Su fabricante, Engineered Arts, con sede en Reino Unido, lo describe como «el robot con forma humana más avanzado del mundo que representa la vanguardia de la tecnología robótica humana» y añadió que es «una plataforma para desarrollar IA» y está permitiendo que otros desarrollen los algoritmos de aprendizaje automático necesarios.
La empresa diseña y fabrica robots de entretenimiento con apariencia humana para centros científicos, parques temáticos y empresas. Para ello, han ido creando una serie de robots con expresiones cada vez más realistas. Sus modelos anteriores, Mesmer y RoboThespian, son capaces de demostrar una amplia gama de emociones.
Este androide ha sido diseñado como una plataforma robótica: los clientes que la compran pueden agregar IA y otro software para darle al robot las habilidades deseadas. El software con el que viene está diseñado para crear expresiones realistas.
Si bien, este robot humanoide mantiene una esencia bastante robótica en su estructura corporal además de su cara grisácea, se puede notar la particularidad de su rostro. Los videos que ofrecen un primer vistazo a Ameca muestran al robot que parece despertarse, aflojar sus articulaciones y mirar con asombro el mundo que lo rodea. Las expresiones y gestos son increíblemente naturales. El robot Ameca tiene la piel de color gris, con características deliberadas de género y raza neutrales.
Cada robot está diseñado y construido a partir de escaneos internos en 3D de personas reales. Lo que permite imitar la estructura ósea humana, la textura de la piel y cabello y las expresiones de manera convincente. Parece tener una cabeza, cara, cuello, hombros, brazos y manos completamente articulados, pero Engineered Arts señala que ninguno de sus robots puede caminar, aunque la compañía está estudiando esa capacidad.
Engineered Arts utiliza motores «potentes, silenciosos y de alto par» para impulsar los movimientos del cuerpo y la cabeza, con todo diseñado desde cero para trabajar en conjunto a la perfección. También utiliza sensores como cámaras, sensores de profundidad, LiDAR y micrófonos. Para controlar los movimientos, ha desarrollado un software basado en navegador que funciona con muchas aplicaciones 3D utilizadas para efectos visuales o animación de juegos.
Will Jackson, fundador de Engineered Arts, afirmó que las habilidades de Ameca y los robots anteriores de la compañía son el resultado de más de 15 años de investigación y desarrollo, declarando que el objetivo de la empresa sigue siendo el mismo: desarrollar robots que sean capaces de interactuar de manera similar a los humanos y establecer rápidamente una relación con cualquier persona, cerrando la brecha entre los humanos y el mundo digital. Su precio supera los $ 133,000.
Amazon está utilizando estos robots para lograr alcanzar su objetivo de reducir las lesiones en el lugar de trabajo en un 50% para el 2025.
Amazon anunció el domingo que para combatir las lesiones de los trabajadores en lugares como sus almacenes y centros de entrega, la compañía está probando algunas herramientas robóticas nuevas llamadas «Bert» y «Ernie».
No, Amazon no está aprovechando los personajes de Sesame Street para ayudar a mejorar la seguridad en el lugar de trabajo. Bert y Ernie son los últimos desarrollos del laboratorio de robótica y tecnología avanzada de la empresa en el área de Seattle.
Este laboratorio, junto con otros dos similares en Boston y el norte de Italia, trabaja para desarrollar nuevas herramientas y tecnología para ayudar a los empleados a mover artículos a través de las instalaciones de Amazon de manera más segura y rápida.
Bert, por ejemplo, es uno de los primeros robots móviles autónomos (AMR) de la empresa y actualmente se está probando para navegar de forma independiente a través de las instalaciones. Según un comunicado de Amazon, este tipo de robots son difíciles de usar en áreas donde trabajan máquinas y humanos, lo que hace necesario tener muchos de sus robots confinados en áreas donde el acceso de los trabajadores está restringido.
Bert podría cambiar eso, dice la compañía. Con Bert, los empleados podían convocarlo para transportar artículos, eventualmente productos grandes y pesados a través de los almacenes y centros logísticos, lo que reduciría la tensión de los trabajadores.
Ernie es una nueva estación de trabajo que se está probando en las instalaciones de Amazon y que coloca y saca artículos de los estantes móviles en lugar de que los trabajadores lo hagan ellos mismos y que potencialmente puedan forzar sus cuerpos.
Con un brazo robótico, Ernie puede sacar esos artículos a veces pesados de los estantes móviles y entregárselos a un empleado.
«Somos conocidos por ser apasionados de la innovación hacia los clientes, pero poder innovar con la robótica para nuestros empleados es algo que me da un empujón extra de motivación cada día», dijo Kevin Keck, Director del Departamento de Tecnología Avanzada de Amazon.
Keck admite que una herramienta como Ernie no acelera el flujo de trabajo, pero es de esperar que reduzca la cantidad de incidentes y lesiones en el lugar de trabajo.
El anuncio de que Amazon está probando estos nuevos robots se produce en medio de una nueva iniciativa llamada ‘WorkingWell’, que tiene como objetivo reducir la cantidad de lesiones en el lugar de trabajo en los próximos cuatro años.
La iniciativa fue una respuesta directa a un estudio de septiembre de 2020 que demostró que las tasas de lesiones graves en dos instalaciones de Amazon eran más altas que el promedio nacional. Amazon también recibió una multa de $ 7,000 por parte del Departamento de Trabajo e Industrias del estado de Washington después de descubrir que la compañía estaba exigiendo trabajo demasiado duro a sus empleados.
“La salud y seguridad de nuestros empleados es nuestra prioridad número uno. Al escucharlos, innovar en su nombre e impulsar nuevas tecnologías en nuestras instalaciones durante los próximos meses y años, estoy seguro de que haremos una gran contribución a nuestro objetivo de reducir los incidentes registrables en un 50% para 2025 ”, manifestó Keck.
Cuando se plantea el tema de la robótica y otras tecnologías avanzadas, algunas personas cuestionan su impacto potencialmente negativo en los puestos de trabajo. Pero la realidad para los empleados de Amazon es bastante diferente. Desde que Amazon comenzó a utilizar la robótica en sus instalaciones en 2012,se han agregado más de 1 millón de puestos de trabajo en todo el mundo y, al mismo tiempo, se implementaron 350,000 robots de unidades de transmisión móviles. Además, programas como el de aprendizaje de mecatrónica y robótica y la iniciativa Upskilling 2025 brindan nuevas oportunidades para que los empleados crezcan en sus carreras.
Cuando la energía creativa tiene libertad en el mercado, produce avances que mejoran la calidad de vida de todos sus participantes; a su vez, libera tiempo para que surjan nuevas ideas y productos que agregan valor a la sociedad y estos a su vez, generan nuevos puestos de trabajo. La robótica no quita puestos a nadie, más bien crea permanentemente nuevos puestos y cada vez mejor remunerados.
Los recolectores de frutas no pueden estar en todas partes a la vez. Cuando no hay suficientes recolectores de frutas en los campos, se pueden generar varios problemas para las granjas. La fruta a menudo se pudre cuando se deja desatendida, lo que reduce considerablemente su valor. Incluso durante la temporada alta, si no se recolecta suficiente fruta, no se puede atender la demanda estacional que es de alto valor agregado. Ni nombrar los altos costos de la mano de obra producto de regulaciones respecto a la misma, o cuando es duramente intervenida por los sindicatos. Los agricultores pierden miles de millones de dólares cada año y por ello han buscado avances tecnológicos para resolver este problema.
La empresa israelí especializada en drones agrícolas, Tevel, desarrolló una innovación realmente revolucionaria para la recolección de fruta. Se trata de aerobots, FAR (Flying Autonomous Robots), es decir, robots voladores autónomos que vuelan plantaciones frutícolas y cosechan fruta. Estos drones especiales están diseñados sólo para ser recolectores de frutas. Los FAR pueden eliminar el proceso de trabajo manual, dado que la recolección se puede realizar bajo demanda con el toque de una aplicación. Tevel afirma que se espera que la población humana crezca un 40% en 2050, lo que significa que la producción de frutas se duplique. Con el uso de la tecnología de drones, Tevel brinda a las granjas soluciones para superar el aumento de la producción. Los Flying Autonomous Robots también se pueden utilizar para otros fines, como plantar árboles , transportar semillas y mucho más.
¿Como funciona?
El FAR utiliza inteligencia artificial avanzada a través de análisis de datos y algoritmos. La aplicación de Tevel permite que la granja elija entre manzanas, naranjas y aguacates. Luego, envían un técnico para desplegar los drones. Desde allí, pueden rastrear el progreso de los drones a través de la misma app, por ejemplo, manejar 50 unidades FAR en un plazo de 70 días. También da una estimación de cuánto dinero puede ganar la granja con la recolección de frutas optimizada. Cuando se implementan varios drones, aumenta significativamente la producción de recolección de frutas para la temporada de cosecha.
Los drones utilizan la percepción de la inteligencia artificial para rastrear frutas específicas en el huerto. Pueden averiguar las clasificaciones de la fruta, que incluyen su color, tamaño y madurez. Con la planificación y estabilización de la trayectoria, el dron puede recoger frutos sin problemas. Con la cantidad adecuada de fuerza, no se daña la fruta, dándole una ventaja excepcional frente a la cosecha humana. Las granjas también pueden utilizar la gestión de flotas en función de los datos disponibles para su huerto, ayudando a maximizar las ganancias potenciales de la recolección de frutas.
Beneficios de la tecnología de drones
La mayor mejora que las granjas pueden esperar con los FAR es la mejora en la productividad del trabajo. El empleo es un proceso fácil, después del cual la inteligencia artificial avanzada les permite recoger varias frutas en un corto período de tiempo. Gracias al algoritmo de visualización, permite que los drones recojan solo frutas recién maduradas de los huertos. Cuantas más frutas se recojan, es más probable que aumente la rentabilidad como resultado. También reduce los riesgos de lesiones a los trabajadores, ya que la recolección de frutas puede resultar redundante para sus manos y brazos.
La tecnología de drones permite métodos de recolección más eficientes. Dado que los drones pueden volar a gran distancia, elimina la necesidad de que los humanos desperdicien energía caminando todo el día. Los FAR también reducen significativamente la probabilidad de que las frutas se pudran. Dado que se pueden recoger a un ritmo mucho más rápido, las frutas se pueden vender al valor máximo durante la temporada de cosecha. Beneficia a la población humana con frutas saludables llenas de vitaminas.
La tecnología avanzada de Tevel es una medida rentable para las granjas y sus familias, dado que los drones son de bajo costo y mantienen buenas cosechas durante toda la temporada. De esta forma, las granjas ya no necesitan preocuparse por la falta de recolectores de frutas en el campo o huelgas de los sindicatos o regulaciones laborales especiales.
¿Los drones impactan en el empleo de los agricultores?
Existe preocupación sobre cómo el empleo humano se verá afectado por el uso de drones . Tevel asegura que no buscan reemplazar a los recolectores de frutas humanos, más bien, los drones están destinados a ayudarlos mientras trabajan. La tecnología de vanguardia de FAR garantiza que los recolectores de frutas tengan más facilidad para alcanzar cada manzana, naranja y aguacate. En todo caso, los drones no son particularmente responsables de la falta de recolectores de frutas. Tiene más que ver con un cambio generacional de personas más jóvenes que buscan trabajos urbanos.
La recolección de frutas es un trabajo que pierde trabajadores gradualmente cada generación. Para 2050, se espera que el empleo agrícola se reduzca a la mitad, lo que significa que las granjas pierden cinco millones de recolectores de frutas. La escasez de recolectores de frutas lleva a que el 10% de las frutas no se cosechen. Sin embargo, los FAR se diseñaron con la intención de recolectar la fruta a tiempo para evitar la escasez de las mismas. El despliegue de estos drones puede compensar el menor número de recolectores de frutas proporcionando una mano de obra disponible en forma inmediata. Aquellos que ya trabajan en la industria pueden esperar resultados rentables, ya que se tiende a recolectar más fruta con estos drones.
Serán los FAR el futuro de la recolección de frutas?
La tecnología agrícola se acerca rápidamente a la temporada de cosecha con los mejores resultados. Las granjas pierden miles de millones de dólares cuando la fruta se pudre, simplemente porque no hay suficientes recolectores de fruta. Estos drones pueden ayudar a organizar la difícil tarea de la cosecha y evitar que los agricultores quiebren. Con su alcance lejano, un FAR puede recoger varias frutas en cuestión de días. Su inteligencia artificial (IA) avanzada les permite diferenciar entre frutas maduras e inmaduras. Desde esta perspectiva, el futuro de la recolección de frutas está asegurado con mejores procesos, eficiencia y finalmente el consumidor final podrá obtener las mejores frutas al mejor precio posible.
La gente ahora confía más en los robots que en ellos mismos para administrar sus finanzas a medida que 2020 ha cambiado nuestra relación con el dinero, según un nuevo estudio de Oracle y el experto en finanzas personales Farnoosh Torabi.
El «Money and Machines: 2021 Global Study» realizado a más de 9.000 consumidores y líderes empresariales en 14 países encontró que la pandemia de COVID-19 ha aumentado la ansiedad financiera, la tristeza y el miedo entre las personas de todo el mundo y ha cambiado en quién y en qué confiamos para administrar nuestras finanzas. Además, la gente está reconsiderando el papel y el enfoque de los equipos de finanzas corporativas y los asesores financieros personales.
Según la investigación, la pandemia mundial ha dañado la relación de las personas con el dinero en el hogar y en el trabajo. Entre los líderes empresariales, la ansiedad y el estrés financieros aumentaron en un 186% y la depresión creció en un 116%, mientras que la ansiedad y el estrés financiero de los consumidores se duplicaron.
El 90% de los líderes empresariales se preocupan por el impacto de COVID-19 en su organización, y las preocupaciones más comunes se centran en una lenta recuperación económica o recesión (51%); recortes presupuestarios (38%); y la quiebra (27%).
Además, el 87% de los consumidores están experimentando temores financieros, incluida la pérdida de empleo (39%); perder ahorros (38%); y la imposibilidad de saldar deudas (26%). Hasta un 41% de los consumidores informaron haber perdido el sueño debido a sus finanzas personales.
Para ayudar a lidiar la complejidad financiera, los consumidores y los líderes empresariales confían cada vez más en la tecnología que en las personas para ayudarse.
El estudio dijo que el 67% de los líderes empresariales confían en un robot más que en un ser humano para administrar las finanzas, mientras que otro 73% de los líderes empresariales confían en un robot más que en ellos mismos. El 77% de ellos confía en los robots sobre sus propios equipos financieros. Además, el 89% de los líderes empresariales cree que éstos pueden mejorar su trabajo detectando el fraude (34%); creación de facturas (25%); y realización de análisis de costo / beneficio (23%).
En lo que concierne a los consumidores, el estudio de Oracle encontró que el 53% de ellos confía en un robot más que en ellos mismos para administrar las finanzas, mientras que el 63% confía más en ellos que en asesores financieros personales. El 66% de los consumidores cree que los robots pueden ayudar a detectar el fraude (33%); reducir el gasto (22%); y realizar inversiones en bolsa (15%).
El estudio encontró que el 56% de los líderes empresariales cree que los robots reemplazarán a los profesionales de las finanzas corporativas en los próximos cinco años. Además, el 85% de los líderes empresariales quieren ayuda de robots para tareas financieras, incluidas las aprobaciones financieras (43%); presupuestación y previsión (39%); informes (38%); y cumplimiento y gestión de riesgos (38%). Asimismo, quieren que los profesionales de las finanzas corporativas se centren en comunicarse con los clientes (40%); negociar descuentos (37%); y aprobación de transacciones (31%).
En cuanto a los consumidores, el 42% cree que los robots reemplazarán a los asesores financieros personales en los próximos cinco años. Además, el 76% quiere que los robots les ayuden a administrar sus finanzas liberando tiempo (33%); reduciendo el gasto innecesario (31%); y aumentando los pagos a tiempo (31%). Los consumidores quieren que los asesores financieros personales les brinden orientación sobre las principales decisiones de compra, como comprar una casa (45%); un automóvil (41%); y planificar su jubilación (38%).
Aproximadamente el 60% de los consumidores dice que la pandemia ha cambiado la forma en que compran bienes y servicios, mientras que el 72% de los consumidores dice que los eventos de 2020 han cambiado cómo se sienten sobre el manejo del efectivo, con personas ansiosas (26%); temeroso (23%); y (19%) que se sentirían «sucias». Más de una cuarta parte (29%) de los consumidores ahora dicen que el efectivo solo es un factor decisivo para hacer negocios.
Las empresas han respondido rápidamente, ya que el 69% de los líderes empresariales han invertido en capacidades de pago digital y el 64% ha creado nuevas formas de participación del cliente o ha cambiado sus modelos comerciales en respuesta a COVID-19. Además, el 51% de las organizaciones ya utilizan inteligencia Artificial (IA) para gestionar procesos financieros, en comparación con el 27% de los consumidores.
El 87% de los líderes empresariales dice que las organizaciones que no repiensan los procesos financieros enfrentan riesgos, incluido quedarse atrás de sus competidores (44%); trabajadores más estresados (36%); informes inexactos (36%); y reducción de la productividad de los empleados (35%).
«Los procesos financieros en nuestro mundo personal y profesional se han vuelto cada vez más digitales durante muchos años y los eventos de 2020 han acelerado esa tendencia», dijo Juergen Lindner , vicepresidente senior de marketing global de Oracle. «Lo digital es la nueva normalidad y las tecnologías como la inteligencia artificial y los chatbots juegan un papel vital en la gestión de las finanzas. Nuestra investigación indica que los consumidores confían en estas tecnologías para acelerar su bienestar financiero por encima de los asesores financieros personales; y los líderes empresariales ven que esta tendencia cambia el papel de los profesionales de las finanzas corporativas. Las organizaciones que no adoptan estos cambios corren el riesgo de quedarse atrás de sus pares y competidores, perjudicando la productividad, la moral y el bienestar de los empleados, y la lucha por atraer a la próxima generación de talento financiero potenciado por la IA».
Chile está por delante de otros países de la región en lo que respecta al sector tecnológico. Últimamente, se ha centrado en la inteligencia artificial (IA) para aumentar la productividad, especialmente en el sector laboral. El gobierno está decidido a convertir el país en un líder regional en tecnología para el año 2030 siguiendo el modelo de Silicon Valley. Para ello, han comenzado a establecer la política oficial del país en materia de IA que incluye la creación de un nuevo Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación.
En este contexto, surgió un nuevo emprendimiento pionero a nivel mundial en el campo de la IA aplicada al retail, que ya se gestaba desde 2017 y que ha sido desarrollado por ingenieros de la Universidad Católica de Chile con el apoyo de la Corporación de Fomento de la Producción, la Comisión Nacional de Investigación Científica y Tecnológica y de cadenas locales del retail.
El robot Zippedi, mide 1,70 centímetros, pesa 30 kilos y se recarga automáticamente. Mediante IA, revisa cada noche los precios y el correcto posicionamiento de más de 10.000 productos dispuestos en las góndolas de los locales, detectando así rótulos de precios faltantes o incorrectos, controlando que el stock de productos sea adecuado y posibles artículos mal ubicados, entre otras funciones.
Los robots de Zippedi ya rodaban por los pasillos de 16 supermercados entre Santiago, Rancagua y Viña del Mar, ayudando a los minoristas a gestionar sus existencias cuando llegó la pandemia del coronavirus. Y teniendo en cuenta la facilidad con que el virus puede propagarse en estos lugares, la startup ha acelerado el lanzamiento de nuevas herramientas para ayudar a los proveedores a afrontar la situación.
Esta semana, la compañía reveló que ha agregado una función de mapeo para que las plataformas de terceros, como las nuevas empresas de logística, la utilicen, desarrollado la captura y envío de imágenes para una mejor visualización de inventario y optimización del surtido de productos.
Ariel Schilkrut, cofundador de Zipeddi, indicó que el piloto de la herramienta de mapas fue presentada hace un mes y permite que el robot capture imágenes cuando se mueve y son utilizadas además para construir un plano completo y en tiempo real del supermercado.
“La lista de productos que hace una persona a través de una app nos llega a nuestro sistema y la devolvemos en forma de mapa, una ruta de circulación para el comprador con el orden de cómo tiene que recoger los productos. Hemos hechos simulaciones y vemos que mejora un 30% la productividad”, explicó.
Zippedi actualmente cuenta con presencia en Latinoamérica en Colombia y Chile, con importantes clientes como Jumbo o Tottus, además de trabajar con 7 proveedores del retail como Unilever. Zippedi también ha llegado de forma sigilosa pero constante al mercado estadounidense. La marca pasará de tener presencia en 2 locales a estar en un total de 30 en todo el país, según afirma Schilkrut. Asimismo, planean ingresar al mercado mexicano y cerrar este año con 3 nuevos supermercados y 20 proveedores para contar con 80 robots operativos.
Por ahora, las creaciones robotizadas de nuevas empresas como Zippedi, pueden parecer algo extraño en supermercados, hospitales y áreas públicas en general, pero pronto pueden ser los mejores aliados para una mejor gestión de espacios que permita apoyar aquellas tareas complejas de realizar por los humanos. Para sus creadores además, el robot es un ejemplo de la gran capacidad de la ingeniería nacional para crear tecnologías de clase mundial.