El banco español BBVA ha realizado en colaboración con Wave el primer piloto que automatiza, gracias a Blockchain, la presentación electrónica de documentos en una operación de importación-exportación entre Europa y Latinoamérica. Gracias a la solución de Wave, que utiliza las tecnologías de DLT (Distributed Ledger Technologies) y Blockchain, BBVA ha conseguido reducir a 2,5 horas el envío, verificación y autorización de una transacción de comercio exterior que normalmente se prolonga entre 7 y 10 días.
El piloto se ha hecho con una operación de compraventa real entre México y España, en la que la empresa Frime, de Barcelona (España), ha comprado más de 25 toneladas de atún congelado a Pinsa Congelados, empresa de Mazatlán (México). La operación se ha realizado a través de una carta de crédito, el sistema de pago más tradicional en las operaciones de comercio internacional, emitida por BBVA España y pagada por BBVA Bancomer.
La gran cantidad de documentación que exige una carta de crédito involucra una serie de procesos que en la mayoría de los casos suponen comprobaciones manuales y envío de documentos físicos, con los consecuentes errores, que prolongan estos procesos hasta cerca de dos semanas.
“El piloto que hemos realizado con Wave supone un salto en la mejora de la eficiencia de las transacciones de comercio exterior. La gestión de la documentación se ha reducido a un proceso de pocas horas en el que además todos los involucrados (bancos, importador y exportador) hemos conocido en todo momento el estado del envío de los documentos”, comenta Patxi Fernández de Trocóniz, responsable de Global Trade & International Banking.
“Además, la operación ha quedado registrada y validada de manera segura al mismo tiempo para todas las partes gracias a los registros distribuidos y la inmutabilidad de Blockchain”, añade Daniel Berenguer responsable de Digital Trade Finance en Client Solutions.
El sistema de Wave ha permitido introducir cambios o correcciones que han ido surgiendo desde el embarco de la mercancía hasta la llegada a destino. Además, el piloto ha incluido la firma electrónica de los documentos, la distribución simultánea de las copias a todas las partes y la recepción de la “propiedad” de la documentación en cada paso de la cadena.
Estas características del sistema de presentación electrónica de documentación de Wave suponen un gran avance en cuanto a ahorros de costos y eficacia, además de aportar transparencia a todo el proceso y reducir el riesgo operacional.
“Esta es la primera operación que realizamos entre Europa y Latinoamérica para simplificar y mejorar los procesos que implican las transacciones de comercio internacional. El piloto ha aportado una complejidad añadida, dado que se ha podido subsanar una discrepancia en los documentos presentados, y el importador ha aceptado digitalmente una salvedad a través de la plataforma. BBVA ha sido un socio imprescindible por su capacidad de entender el poder transformador de una tecnología como la de Wave”, explica Gadi Ruschin de Wave.
Este piloto es una demostración del potencial de la aplicación de ‘blockchain’ a los procesos de importación y exportación. El piloto se ha centrado exclusivamente en la presentación electrónica de documentos, pero se podría aplicar al pago final de la carta de crédito, incluso a los procedimientos previos y a la financiación de las operaciones.
“Aplicar Blockchain a nuestras operaciones de comercio internacional nos permitirá crear un entorno seguro y digital, que será la base de un ‘marketplace’ global para el Comercio Exterior”, concluye Jorge Zebadúa, director de Estrategia y Productos Banca Empresas y Gobierno de BBVA Bancomer.
Este proyecto forma parte de la apuesta de BBVA por digitalizar y hacer más eficiente el ámbito financiero a través del uso de tecnologías emergentes como DLT y Blockchain. Además del piloto con Wave, BBVA ha realizado otras pruebas relacionadas con la conversión de divisas o transferencias internacionales.
Asimismo, BBVA forma parte de los principales consorcios que están trabajando en el desarrollo de plataformas y pruebas de concepto vinculados a ‘blockchain’ como R3, Hyperledger, Enterprise Ethereum Alliance o Alastria.










Axis Bank también anunciaba al mismo tiempo, el comienzo de investigación en las áreas de tecnología Blockchain.
Pero también, en el área de mayor valor para los más humildes, los trabajadores indios que están asentados en los Emiratos, esta solución es única; de acuerdo a los datos de
Incluso, durante foro efectuado en febrero del presente año, expresamente un miembro del público advirtió a un alto funcionario del MEF, sobre dicha violación constitucional y de normas internacionales de derechos humanos, a lo cual el funcionario respondió “¿que querías que hiciéramos?. Teníamos que hacer algo para salir de las listas negras de la OCDE». Esa actitud pusilánime, de aceptar cuanta imposición salga de este organismo (y de los gobiernos de que lo componen), sin importar cuán descabellado o violatoria de normas de derechos humanos sean, no solo causa una autentica estampida de posibles inversionistas en nuestro país, afectando nuestra posibilidades de crecimiento económico, sino que además, constituyen herramientas que pueden ser utilizadas por gobernantes poco escrupulosos y/o con tendencias totalitarias, para perseguir a adversarios políticos o a cualquier persona que no se plegue a las arbitrarias pretensiones del gobierno.
El informe también muestra que aunque los altos ejecutivos quieren que la empresa innove con la tecnología y la mayoría entiende su importancia para el negocio, los departamentos de IT siguen careciendo de fondos. El 85% de los encuestados dice que el CEO comprende la importancia de la tecnología dentro del negocio, pero el 78% se siente frustrado por la falta de inversión en IT: el 31% también dice que los recortes presupuestarios «no los deja dormir» por la noche. Los encuestados basados en el Reino Unido que trabajan para instituciones financieras pequeñas y medianas se frustraron particularmente, y casi todos (97%) estuvieron de acuerdo en que necesitaban más inversión, mientras que solo el 76% de los encuestados del Reino Unido que trabajaban para grandes empresas expresaron las mismas frustraciones.
A pesar de esto,