Categoría: Politica y Actualidad

  • Control de precios hace caer al gobierno sueco.

    Control de precios hace caer al gobierno sueco.

    El control de precios, sobre cualquier tipo de bienes y servicios ofertados en el mercado, nunca ha funcionado en la historia de la humanidad. Más tarde o más temprano, sus efectos negativos y dañinos sobre la sociedad se hacen sentir y con fuerza. Entre ellas, escasez y el surgimiento de mercados negros que sólo contribuyen a que los precios que se quieren controlar se disparen más arriba aún, con el consiguiente empobrecimiento de los que supuestamente estaban destinados a ser beneficiados con el control de precios.

    En estos momentos, y muy lamentablemente, en Suecia, el gobierno socialdemócrata y verde, liderado por el primer ministro Stefan Löfven, acaba de caer, dado que ha propuesto desregularizar las rentas en los edificios de nueva construcción, lo que acabaría con un modelo de negociación colectiva de más de medio siglo.

    El país aplica un estricto control de precios desde el final de la Segunda Guerra Mundial, pero casi ochenta años después, acceder a un piso regulado en el centro de Estocolmo obliga a un tiempo de espera de ¡unos diez años o mucho más!. Según un informe oficial, en 2019, el tiempo de espera medio para un contrato de alquiler de primera mano en Estocolmo era superior a 3.800 días, es decir, diez años. En Gotemburgo era casi de seis años, y en Malmö, de tres. La lista de espera supera las 580.000 personas.

    Precisamente, la escasez es generada debido a que al reducir la rentabilidad futura de los propietarios, se desincentivan inversiones futuras, tanto en los pisos ya existentes como en los aún por construir. ¿Quién querría construir si su renta la define el gobierno? Así que sólo crece la demanda, pero la oferta continúa sin crecer.

    En Estocolmo, la capital, alrededor del 40% de los inquilinos reside en viviendas acogidas al programa de control estatal. Las negociaciones se realizan entre los sindicatos de inquilinos (unos 350.000) y las agencias de representación de las empresas propietarias (unas 5.000). El estado ofrece un catálogo de viviendas públicas destinadas exclusivamente al alquiler (hyresrätt). Los habitantes de estas viviendas, alquileres de «primera mano», están representados por diversos sindicatos de inquilinos, siendo el más numeroso y relevante Hyresgästföreningen, quienes negocian sus términos de uso de las viviendas con los propietarios de forma conjunta.

    Para los pocos propietarios privados, las condiciones de alquiler son muy duras: están supervisadas por el gobierno y los contratos de alquiler no pueden tener más de un año de duración. Y para poder alquilarlo, se deben dar razones y justificaciones permitidas, no se admiten causales como obtención de la renta per sé con ánimo de lucro.

    Hoy 255 de un total de 290 municipios suecos tienen oficialmente un déficit de viviendas. Para aquellas personas en busca de un alquiler, la situación de listas de esperas es dramática. Entonces, otra alternativa ha cobrado fuerza: los bostadsrätt, que son cooperativas de pequeños propietarios de viviendas, de tres o cuatro plantas, donde los pisos se reparten entre los asociados. Pero no es una compra con derechos de propiedad absolutos, sino una especie de participación social cooperativa a cambio de una vivienda para el resto de la vida, bien situada y a buen precio. Se puede ceder y transferir, pero no vender. Esta limitación, al estilo de vivienda en Singapur, lo que hace es que al final, se desincentiva el ánimo de lucro, que es por el cual podría satisfacerse la demanda de forma natural. Ya lo decía Adam Smith, «No es por la benevolencia del carnicero, del cervecero y del panadero que podemos contar con nuestra cena, sino por su propio interés».

    Y para coronar esta serie de regulaciones, construir en Suecia es muy costoso. Hasta un 72% más que en el resto de la Unión Europea. Las regulaciones medioambientales del país de Greta o urbanísticas son extremadamente duras. Entonces, para que sea rentable construir, los precios deben justificar la inversión. La consecuencia es que los precios de las viviendas particulares se disparen tanto que sólo muy pocos puedan acceder a su propia vivienda. Sólo millonarios podría decirse.  Paul Krugman, estimaba que el precio medio de un piso en Suecia ha crecido un 200% durante las últimas décadas.

    Pero como siempre sucede, el mercado, los acuerdos libres y voluntarios, mal llamados “mercado negro”, aparecen para dar solución:  el subarrendamiento de pisos, o el mercado negro del alquiler. Si bien la ley sueca es muy estricta (incluso penalmente) respecto al alquiler en «segunda mano», es decir, para que el inquilino de un hyresrätt subalquile su vivienda a otra persona, la escasez combinada con la desesperación por un techo, hacen que hayan aparecido cientos de intermediarios y caseros (en muchos casos, fraudulentos) que ofrecen habitaciones a precios altísimos, superiores a los 1.000€ , que claramente triplican a los 400€ o 600€ al mes de los bajo control de precios.

    Esta situación de control de precios, genera un sistema que protege a los que llegaron primero, a los que actualmente poseen un alquiler, representados por Hyresgästföreningen y los otros grupos que defienden sus intereses y que presionan por el mantenimiento de los precios regulados.

    Las consecuencias las pagan aquellos suecos que aún no han accedido al alquiler regulado, que están en lista de espera y que no tienen el dinero suficiente para comprar una vivienda nueva. Es decir, los jóvenes, las personas que no alcanzan salarios altos debido a sus calificaciones, y los inmigrantes.

    Lastimosamente, cuando el gobierno toma cartas en el asunto, es cuando las alarmas ya dejan de serlo, para convertirse en una triste realidad, como las listas de espera para un alquiler ya comentadas o como la expuesta por la carta pública de Spotify advirtiendo sobre su hipotética salida de Estocolmo si la situación seguía sin resolverse, ya que les costaba encontrar alojamiento para sus talentos internacionales.

    Los gobernantes y legisladores deberían evitarse toda esta problemática con sólo hojear el libro “4000 años de controles de precios y salarios”, por Butler Eamonn y Robert Schuettinger, donde se demuestra que no existe un solo caso en la historia en el que el control de precios haya detenido la inflación o haya evitado la escasez de bienes y servicios. La imposición del control de precios sobre una comunidad, es una intervención violenta del estado sobre acuerdos libres y voluntarios, lo cuales constituyen la base ética de una sociedad libre. Suecia está pagando un precio muy caro por tal razón. Aprendamos del ejemplo ajeno.

  • Los efectos del virus gubernamental

    Los efectos del virus gubernamental, más dañino que el actual que abrió las puertas del primero, perdurarán por generaciones.

    Los actos de gobierno o gobernanza deben estar basados en la ley vigente e, idealmente, esa ley debe ser sana y no como la prostituída que tenemos en nuestra Constitución estatista; la cual, por ser incumplible, termina siendo no sólo ignorada sino promotora del mal de discrecionalidad que la misma Constitución prohíbe. Pero, más allá, deberíamos estar conscientes de que los actos de gobierno tienen efectos sobre el comportamiento social; y típicamente, esos cambios de comportamiento actúan sobre las tomas de decisión de los actores de mercado en el sector privado.

    En nuestro caso, en Panamá, los cambios de conducta por parte del sector privado emprendedor, han sido, en gran medida, del lado de la perversión a raíz de una gobernanza que pare leyes como el manzanillo sus frutos venenosos. Un caso ilustrativo, aunque no directamente asociado a lo que señalo, lo tenemos en los mandatos de máscara. Anoche veía un reportaje de un médico virólogo hablando de la inmensa cantidad de gérmenes detectados en las máscaras que obligadamente usan los niños en las escuelas y tal. ¿Acaso fue eso parte del propósito de obligar el uso de máscaras sin mayores limitaciones? O ¿es que el verdadero propósito, en buena medida era uno de control?

    En el caso de las coimas para poder conducir negocios, ¿se han puesto a seguirle el rastro a todos los cambios de comportamiento que ello ha producido a través del tiempo? ¡Claro que no!, pero les aseguro que esos cambios de comportamiento no han sido nada sanos. El ciudadano no puede usar máscara porque quiere, sino que es obligado y no hacerlo hará que te detengan y multen o electrocuten. En fin, el comportamiento humano frente a los mandatos gubernamentales es harto complejo y lo importante es no abusar del poder, de manera que se promueva el sano albedrío, de otra forma, el virus gubernamental ya queda inoculado. Y más preocupante cuando salen estudios que indican que el uso de máscaras es poco efectivo en la reducción de la transmisión del virus.

    Otros aspectos de los mandatos covidosos ha girado en torno a las costumbres de movilidad; lo cual ha tenido importantes efectos en el comercio. Ya el tiempo nos dirá si los inconstitucionales mandatos gubernamentales fueron efectivos o, por el contrario, perjudiciales en formas que aún ni imaginamos. Está el caso de una amistad que caminaba por el Causeway con una amiga, un día de poca concurrencia. Iban sin máscaras, lo cual en el Causeway debería ser obvio. Pero, al pasar cerca a un restaurante, el agente allí les gritaba que se pusieran las máscaras. ¡A eso hemos llegado! En un patio del vecindario veo un empleado cortando la grama con máscara puesta.

    A fin de cuentas, los efectos benéficos de la ordenanza del uso de máscaras habrían sido marginales; pero por otro lado los efectos negativos respecto a la auto determinación esencial en una sociedad, salió gravemente afectada. Luego, cuando uno arguye que en sitios como Suecia no fue obligatorio, salen los necios a decir que: “Alla la gente es más culta”. ¡Ajá! ¿Y cómo llegaron a serlo? Por los vientos que soplan por estos lares… ¡jamás!.

  • Voluntarismo rígido: Por qué las vacunas deben ser voluntarias

    Mi evolución de opinión de por qué las drogas deben ser legalizadas y las vacunas deben ser voluntarias.

    Hasta mis 18 años, estaba estrictamente en contra de las drogas. Probé la primera cerveza y hierba de verdad solo cuando llegué a la universidad. Consciente de todas las consecuencias negativas de las drogas, no entendía en absoluto por qué las personas consumen drogas.

    Consideraba que su criminalización era correcta, y pensaba que el estado se tomaba este problema en serio y estaba tratando de erradicar las drogas de nuestra sociedad.

    Al tiempo, comencé a reunirme con diferentes personas que tomaban diversas drogas. A menudo fueron artistas, intelectuales, empresarios exitosos, personalidades bastante sólidas quienes cambiaron el mundo de manera significativa.

    Me dí cuenta de que todas estas personas en mi país correrían el riesgo de ser criminalizadas. Si se encuentran en el lugar equivocado en el momento equivocado con las sustancias equivocadas, pueden encontrarse fácilmente en la cárcel o tener serios problemas con la ley. Conocí a varias personas excelentes que recibieron una penalización del estado por posesión de drogas. Me pareció increíblemente injusto.

    Empecé a darme cuenta de que la solución a este problema podría ser la despenalización. Las personas no pueden ser procesadas por lo que hacen con sus cuerpos y lo que ponen en ellos.

    Comencé a interesarme por varias drogas, sus efectos nocivos y contraindicaciones, y a pensar en qué drogas son peligrosas y deben seguir prohibidas. Por el contrario, en aquellas que no son tan peligrosas y podrían despenalizarse.

    Mientras tanto, obtuve más información sobre la guerra larga y completamente infructuosa contra las drogas en prácticamente todos los estados. Lo cual no solo no se puede ganar, sino que constantemente trae más y nuevas víctimas inocentes.

    Vi un video de Milton Friedman que explica que hay una sociedad mejor en la que la gente sufre una sobredosis voluntariamente que una sociedad en la que una gran cantidad de personas inocentes muere involuntariamente como parte de la guerra por ‘daños colaterales’ contra las drogas y las bandas de narcotraficantes .

    Me di cuenta de que cualquier medicamento, sin que el estado pudiera hacer nada al respecto, podía pedirse en los criptomercados y pagarse mediante criptomonedas. Y como criptoanarquista, sé que técnicamente no es posible prohibirlo.

    Vi el video de Ron Paul, Por qué debería legalizarse la heroína, y me di cuenta de que, dentro del marco de la libertad, debemos respetar cualquier relación comercial bidireccional, incluida la relación entre un traficante de drogas y un consumidor.

    Además de los consumidores, también conocí a algunos traficantes de drogas y me di cuenta de que no son personas menos honestas que los vendedores ordinarios de alcohol o tabaco. Al igual que los vendedores de alcohol o tabaco, solo satisfacen los deseos humanos y sus clientes pagan sus servicios en formas voluntarias acordadas entre sí (lo que no se puede decir, por ejemplo, sobre los servicios que nos brindan los políticos).

    Con la diferencia de que enfrentan hasta varios años de prisión por brindar estos servicios «voluntarios».

    La última fase de mi desarrollo en la percepción de las drogas fue la fase en la que arribé alrededor de mis 30 años, precedida por una fase de aproximadamente dos años de minarquismo y una intensa reflexión sobre cómo podría ser una sociedad justa y libre que respete la libertad de las personas y las opciones voluntarias.

    De repente dejé de pensar en qué medicamentos son muy dañinos, cuáles son menos dañinos, cuáles necesitan ser despenalizados y cuáles solo se pueden autorizar con receta médica. Estas consideraciones empezaron a parecerme completamente absurdas.

    Me di cuenta de que nadie en el mundo tiene derecho a intervenir por la fuerza en los cuerpos de los adultos y decidir qué se pueden poner los adultos en él o no. Si el estado no criminaliza a las personas que se perforan los ojos, ¿por qué debería criminalizar a las personas que se ponen heroína en las venas?

    A pesar de que existe una fuerte adicción a la heroína, aplicar la violencia y criminalizar a las personas que la toman, es como patear a tu propio hijo, que se ha perdido durante unos días y se ha encontrado de nuevo debido a su estupidez.

    Criminalizar a las personas que voluntariamente satisfacen los deseos de otras personas (sexo, drogas, …) y que se amenazan principalmente a sí mismas, es solo una demostración pública y dolorosa de su incompetencia y locura.

    No entiendo por qué el votante promedio, que ha estado inmerso en el alcohol toda su vida, debería de alguna manera decidir sobre la criminalización de personas a menudo mucho más inteligentes (consumidores y distribuidores) que tienen  relaciones comerciales voluntarias.

    Me dijeron que mi visión liberal de las drogas cambiaría drásticamente cuando tuviera hijos.

    Ya tengo dos y nada ha cambiado.

    Así como les explicaré que no tomen alcohol, también les explicaré que no tomen otras drogas. O si alguna vez se encuentran en tal situación, permítales usar su razón y actuar de la manera más responsable posible. Tienen un solo cuerpo y una vida larga con un cuerpo sano es mejor que una corta con uno enfermo.

    Todos mis argumentos hasta ahora sobre por qué las drogas deben ser despenalizadas y legalizadas se han reducido a dos:

    Por qué es necesario despenalizar las drogas:

    Todos tienen pleno derecho a su propio cuerpo y, por lo tanto, tienen la máxima libertad para disponer en él.

    Por qué es necesario legalizar las drogas:

    Se deben respetar todas las relaciones mutuamente voluntarias (comerciales y de otro tipo), siempre que no se violen los derechos de los demás. La guerra estatal contra las drogas nunca ha funcionado históricamente.

    Me he dado cuenta de que el argumento estatista «las drogas no se pueden legalizar, porque quién se hará cargo de todos esos drogadictos y sus sobredosis», y a su vez «el Estado y nuestro servicio sanitario pagarán por ello», es erróneo, porque el error está en el sistema de salud colectivista y en los seguros que no tienen en cuenta si alguien es adicto a los medicamentos o no, y el costo de tratarlos externaliza involuntariamente a todos los demás asegurados o contribuyentes.

    Alguien puede argumentar que las drogas rompen familias y, por lo tanto, debe haber cierta responsabilidad social. Bien, las familias también son aplastadas masivamente por el alcohol, los juegos de azar, la intolerancia religiosa y, lo que es más importante, por el hecho de que las parejas ya no pueden ser satisfechas sexualmente o de otra manera. La cuestión  es de hasta qué punto el Estado debería ser responsable por esto y prohibirnos a todos nosotros hacer todas estas cosas por dinero.

    En el sitio web de Čierna Labuť se publicó una entrevista con Riš Ďuran sobre la vacunación , que cree que la vacunación debería ser un asunto o acuerdo de relaciones voluntarias (en la mitad de los países de la UE, la vacunación no es y nunca ha sido obligatoria y no tienen ningún problema con ella).

    En una página de Facebook  hubo una reacción muy negativa a su artículo. No soy médico, químico ni biólogo. No puedo juzgar en qué casos Rišo se equivocó y en cuáles no. Pero como voluntarista, ni siquiera necesito saberlo.

    Sé que obligar a un adulto bajo amenaza de violencia a hacer algo, es inmoral. Incluso en una situación en la que podría poner en grave peligro su propia vida.

    «¡Pero esto no es una amenaza para la vida adulta! ¡Pero puede poner en peligro la vida de niños inocentes que solo pagarán por la estupidez de sus padres! ¡Hace apenas un mes, un niño de 1,5 años murió de polio en Alemania solo porque no estaba vacunado!» son los variados argumentos.

    Desafortunadamente (y afortunadamente al mismo tiempo) la salud del niño está completamente en manos de los padres. Los padres deciden no solo su vacunación, sino qué tan saludable comerá, cuánto se moverá, qué educación recibirá, lo que puede afectar drásticamente su vida posterior, etc.

    La salud y la vida de un niño posiblemente dependen mucho más de una dieta adecuada que de si está o no vacunado. ¿Obligaremos a los padres a darles a sus hijos únicamente «alimentos saludables» certificados por el estado? ¿Es la «comida sana» realmente saludable para todos los niños? (Esto también es ambiguo respecto a la vacunación).

    Una gran cantidad de niños son víctimas de sus padres, que beben o son violentos, lo que hace sufrir mucho a sus hijos inocentes. ¿Lanzaremos un programa estatal para insultar y espiar a tales padres con el fin de criminalizarlos en la próxima interacción negativa con sus hijos?. ¿Por qué no?.

    ¿Hasta qué punto sigue siendo admisible la intervención estatal en cualquier toma de decisiones por parte de los padres y hasta qué punto ya no lo es?

    «Sin embargo, el hecho de que el estado no pueda obligar a los padres a comer adecuadamente a sus hijos no significa que no deba obligarlos a la vacunación obligatoria. (porque técnicamente es mucho más fácil). ¡Pensamos en nuestros hijos y sabemos cómo protegerlos mejor!», otro común argumento en defensa de la coerción estatal.

    Aquí es necesario enfatizar el efecto puramente psicológico de la vacunación obligatoria (y la coerción estatal), que a menudo se olvida.

    En mi opinión, la propagación de cualquier conspiración contra la vacunación se ve claramente favorecida por el hecho de que es obligatoria e involuntaria, lo que muchas personas perciben en sí mismas como una conspiración estatal. Y sobre esa base, en principio, no permitirán que sus hijos sean vacunados.

    Creo que muchas más madres en el Blue Horse aprobarían las vacunas para sus hijos si fueran voluntarias y se comercializaran como algo que su hijo realmente necesita y que protegerá a su hijo. Si algo ya es obligatorio, entonces ya no necesita ningún marketing positivo. Y crea automáticamente solo espacio innecesario para conspiraciones. En la mitad de los países de la UE donde la vacunación o las jornadas de vacunación son voluntarias, el número de personas vacunadas es igual o mayor que en los países donde es obligatoria. Porque el marketing positivo se utiliza para las vacunas y la gente lo ve como lo correcto para sus hijos. Y los demás tienen una opción para decidir.

    Como voluntarista rígido, creo que la vacunación o las vacunas deberían ser voluntarias. Como todo en nuestras vidas.

    En este caso, estoy de acuerdo con Riš. Soy muy consciente de que una persona que no cambia de opinión se estanca de la misma manera.

    Por lo tanto, me pregunto si alguna vez dejaré de ser un voluntarista rígido y comenzaré a aprobar el uso de la violencia estatal en «ciertas» circunstancias.

    Nota: este paper fue originalmente escrito en Agosto de 2016.

  • El uso de la idea de la emergencia nacional según Aynd Rand

    Para los colectivistas e interventores del Estado, el uso de la idea de emergencia nacional, se convierte en la narrativa oficial que abraza las pasiones humanas, refuerza la idea de un enemigo en común a batir, pero también y muy especialmente un modelo de Estado que atenta contra los derechos individuales, haciendo de la libertad, una palabra vacía, hueca de contenido. Como lo vemos crudamente expuesto ahora, no ya en gobiernos dictatoriales o comunistas declarados, sino en cualquier gobierno presumidamente democrático durante la oficialmente declarada pandemia del Covid 19.

    En la “La Rebelión de Atlas” de Ayn Rand, libro escrito en 1957, la autora adelantaba lo antes señalado, poniendo en boca de uno de sus personajes, Wesley Mouch, caracterizado por ser un mediocre, lo siguiente: «He aquí la situación —dijo Wesley Mouch—. Las condiciones económicas del país eran mejores hace dos años que el pasado, y este último mejores que el presente. Es evidente que no podremos sobrevivir otro año siguiendo un descenso así. En consecuencia, nuestro último objetivo ha de basarse en resistir. Resistir con el fin de volver a nuestro ritmo anterior. Alcanzar la estabilidad total. La libertad ha tenido su momento, pero ha fracasado; en consecuencia, será preciso imponer controles más enérgicos. Teniendo en cuenta que la gente es incapaz, o no quiere solucionar sus problemas voluntariamente, hemos de obligarla a ello. «…Wesley Mouch arrojó una mirada a su hoja de papel y dijo en tono petulante:

    —Si quiere que continúe, tendrá que declarar un estado de emergencia….
    —La principal dificultad estriba en que no estoy seguro de si la ley nos garantiza realmente el poder para poner en vigor ciertas disposiciones de la directriz número 10- 289. Me temo mucho que queden sujetas a posible debate.
    —¡Al diablo! Hemos aprobado tantas leyes de urgencia que, si escarba entre las mismas, encontrará seguramente alguna que le sirva. «…

    La Directriz 10-289, que debe ser hoy mismo objeto de reflexión para comprender los peligros del pensamiento colectivista, era un claro atentado contra el individuo, al despersonalizarlo cuando lo despoja del producto de su esfuerzo y lo priva de sus virtudes, bajo la excusa estatal del estado de emergencia nacional.

    «—En nombre de la riqueza general —leyó Wesley Mouch —y a fin de proteger la seguridad pública y conseguir una total igualdad y absoluta estabilidad, se decreta lo que sigue, para el período de duración del estado de urgencia nacional:

    «Punto primero: Todos los trabajadores, asalariados y empleados de cualquier clase quedarán, a partir de ahora, sujetos a su tarea y no podrán abandonarla, ni ser despedidos, ni cambiar de empleo, bajo pena de prisión. Dicha pena quedará determinada por la Oficina de Unificación. Dicha oficina será nombrada por la Oficina de Planeo Económico y Recursos Nacionales. Toda persona que haya cumplido veintiún años deberá presentarse a la Oficina de Unificación, quien le asignará el lugar donde a su entender sus servicios sirvan mejor los intereses nacionales.

    »Punto segundo: Todos los establecimientos industriales o comerciales, o los negocios de cualquier naturaleza, deberán, a partir de ahora, seguir funcionando y sus propietarios no se retirarán, ni abandonarán, ni cerrarán, venderán o transferirán sus negocios, bajo pena
    de la nacionalización de sus industrias y de sus propiedades…»

    Punto tercero: Todas las patentes y copyrights pertenecientes a aparatos, invenciones, fórmulas, procesos de trabajo y tareas de cualquier otra naturaleza, serán transferidos a la nación como entrega patriótica de urgencia, por medio de certificados de entrega que serán firmados voluntariamente por los propietarios de dichas patentes y copyrights. La Oficina de Unificación expenderá licencias para el uso de tales patentes y copyrights a quienes las soliciten, de manera igual y sin discriminación, con el fin de eliminar prácticas monopolísticas, desechar productos anticuados y poner los mejores al alcance de la nación. No se usarán marcas, sellos ni títulos protegidos por algún copyright. Todos los productos anteriormente patentados serán conocidos por un nuevo nombre y vendidos por todos los fabricantes bajo la misma denominación, designada por la Oficina de Unificación. Todas las marcas de fábrica particulares, sellos y emblemas quedarán abolidos.

    »Punto cuarto: Ningún nuevo aparato, invento, producto o género de cualquier naturaleza que no se halle actualmente en el mercado, será producido, inventado, fabricado o vendido a partir de la fecha de esta directriz. Queda abolida la Oficina de Patentes y Copyrights.

    »Punto quinto: Todo establecimiento, organización, corporación o persona dedicados a la producción de cualquier producto, deberá, a partir de ahora, producir anualmente la misma cantidad de géneros que durante el Año Básico; ni superior ni inferior. El año conocido como Básico o Patrón será el que finalice la fecha de esta directriz. El exceso o el defecto de producción serán objeto de multas que quedarán determinadas por la Oficina de Unificación.

    »Punto sexto: Toda persona, cualquiera que sea su edad, sexo, clase o volumen de ingresos, deberá, a partir de ahora, gastar anualmente en la compra de géneros la misma cantidad de dinero que en el Año Básico; ni superior ni inferior. Un volumen de compras que no se atenga a ello será sancionado de acuerdo con lo que determine la Oficina de Unificación.

    »Punto séptimo: Todos los salarios, precios, dividendos, beneficios, intereses y formas de ingreso de cualquier naturaleza quedarán congelados en sus cifras actuales, es decir, en las de la fecha de esta directriz.

    »Punto octavo: Todos los casos y situaciones no específicamente mencionados en esta directriz, serán solucionados y determinados por la Oficina de Unificación, cuyas decisiones deberán considerarse concluyentes.»

    «Incluso entre los cuatro hombres que habían escuchado todo aquello, seguía existiendo un resto de dignidad humana que les hizo permanecer inmóviles y sentirse enfermos durante unos minutos.». Así iba concluyendo el párrafo de la novela, que pone en evidencia que son las pasiones de los hombres las que moldean a las instituciones, especialmente en tiempos de crisis, reales o imaginarias, apelando a la emregencia nacional que da pie a la mano interventora del Estado, que no sólo despoja al individuo de la libertad de pensar, limitando y normando su imaginación y producción intelectual, sino que bajo una política inquisidora centraliza bajo su poder cualquier acto creador, sin importar sus consecuencias, así estas involucren el pisoteo de los derechos individuales.

    Bien lo dijo Wesley Mouch, cuando Fred Kinnan preguntó ¿Con qué comerán mientras tanto? al hacer referencia a los profesores e ingenieros que se quedarían sin empleo, al cerrar todos los centros de investigación: “Tiene que haber una víctima, en tiempos de emergencia nacional, no podemos evitarlo” fue su respuesta.

    Pero también existe una reserva moral dentro de cada individuo que le dictamina lo que es correcto, independientemente de lo que le diga una ley expelida bajo la excusa de la emergencia nacional. Si los párrafos de la novela de Ayn Rand, se le asemejan mucho a la realidad actual, lo invitamos a que juntos, no seamos parte de ella, no la normalicemos,  distingamos y señalemos a la ley injusta. Jamás una emergencia podrá justificar el atropello de nuestros derechos, nadie tiene el poder de un ente superior para poner a ningún semejante en el altar del sacrificio, eso es lo que marca la diferencia entre la civilización y la barbarie, entre la oscuridad y la luz.

  • Impuesto corporativo, el garrote de los expoliadores globales

    En los últimos años, los cambios económicos relacionados con el impuesto corporativo o de sociedades han mostrado tanto el lado bueno como el peor de los líderes de la Unión Europea, mientras la Comisión Europea lucha con las negociaciones fiscales entre los países miembros de la UE y los agentes de la OCDE.

    Algunos países de la UE han estado reduciendo sus tipos impositivos corporativos en los últimos años. Estas disminuciones son cada vez más atractivas para varios grandes gigantes tecnológicos. Países como Irlanda, Malta, Hungría y Luxemburgo han estado luchando contra los vetos de la Comisión de la UE con sede en Bruselas.

    Si bien estos países siguen siendo firmes con su decisión de mantener bajo el impuesto corporativo, tanto para las corporaciones nacionales como internacionales, la figura de la competencia fiscal es cada vez más atacada; un impulso de Washington, la OCDE y la Comisión de la UE aún puede tardar un tiempo antes de que entre en vigor un promedio universal, pero no podría afirmarse que ésta no será la realidad.

    Los ministros de finanzas del G7 alcanzaron un acuerdo histórico hace dos semanas, sobre el impuesto corporativo,  que tendrá a los siete países respaldando una tasa mínima del 15 por ciento. El acuerdo se produce bajo la presión de los líderes de la «armonización fiscal» después de otro caso de una empresa que paga cero impuestos que planteó serias dudas. Eso involucró a una subsidiaria irlandesa de Microsoft, llamada Microsoft Round Island One, que obtuvo una ganancia  calificada por los partidarios de la tasa global uniforme, como «enorme» de $ 315 mil millones el año pasado, pero no pagó impuestos, ya que era residente en las Bermudas a los efectos fiscales. Esa suma equivale a casi las tres cuartas partes del PIB irlandés y proviene de una empresa que «no tiene sustancia» según los consultores de la OCDE. Estos informes financieros son cada vez más comunes. En mayo de este año, Amazon reportó 44.000 millones de euros en ingresos para el año anterior en Europa, pero según sus presentaciones corporativas en Luxemburgo, su unidad allí registró una pérdida de 1.200 millones de euros y no se pagó ningún impuesto corporativo.

    Tales casos agregaron fuerte presión y urgencia a las negociaciones del G7 y se espera que el acuerdo haga que las empresas paguen una tasa mínima del 15 por ciento, independientemente de dónde se encuentre su sede. También tendrá como objetivo cerrar lagunas y obligar a algunas de las mayores multinacionales y gigantes tecnológicos, como Amazon y Microsoft, a pagar impuestos donde venden sus bienes y servicios, independientemente de si están físicamente presentes en ciertos países. La OCDE estima que las propuestas podrían generar hasta $ 80 mil millones en ingresos fiscales adicionales al año, aunque la cifra final dependerá de los puntos más finos del acuerdo. Lo que no calcula la OCDE es la cantidad de personas en el mundo que no sólo se benefician comprando productos y servicios a buena calidad y mejor precio, sino también que contribuyen a generar empleos genuinos y barren con la pobreza que mantiene a las personas dependientes del yugo estatal.

    El ministro de Finanzas francés, Bruno Le Maire, describió el acuerdo como «un punto de partida» y prometió que «en los próximos meses lucharemos para garantizar que esta tasa mínima del impuesto sobre sociedades sea lo más alta posible». Por lo mismo, trabajan contra reloj para obtener apoyo entre las naciones del G20 que se reunirán en Italia el próximo mes, mientras que las negociaciones más amplias involucrarán a 139 países.

    Teniendo en cuenta las implicaciones para los despectivamente llamados «paraísos fiscales » y las multinacionales, ¿cómo se verán afectadas las tasas de impuestos corporativos en 2022 vs las actuales? ¿qué países de la UE tienen los impuestos corporativos más bajos y cómo mantienen bajos los porcentajes para atraer a las corporaciones internacionales más grandes para que se establezcan? Aquí hay un vistazo a los estados de la UE con el impuesto de sociedades más bajo y que podría cambiar drásticamente, si los planes de los burócratas de los organismos internacionales, logran su cometido.

    Hungría

    Entre los 27 estados miembros, Hungría tiene la tasa impositiva corporativa más baja (9%). Esta es una fuerte disminución de su 19% anterior hace aproximadamente una década. Estos cambios entraron en vigencia a principios de 2017 y se aplican tasas impositivas bajas para las grandes corporaciones, medianas y pequeñas empresas.

    Los informes sobre los bajos tipos impositivos corporativos de Hungría han demostrado ser un gran éxito, especialmente para las empresas nacionales e internacionales que obtienen más de 2 millones de euros en ingresos. Aunque estas atractivas tasas impositivas pueden parecer beneficiosas para la inversión extranjera, Hungría aún tuvo que aumentar algunos otros impuestos en 2010 para garantizar que sigan cumpliendo con las regulaciones de la UE.

    Irlanda

    La República de Irlanda se ha mantenido firme frente a la OCDE y otras naciones de la UE que presionan por una tasa impositiva corporativa promedio mínima. A principios de 2021, Paschal Donohoe, el ministro de Finanzas irlandés, afirmó que si se introduce una tasa impositiva universal promedio para la UE y otras naciones ricas, Irlanda podría perder casi el 20% de sus ingresos fiscales actuales.

    En comparación con el impuesto general del 19% en el Reino Unido, que aumentará al 25%, Irlanda solo tiene un impuesto corporativo del 12,5%. Donohoe está presionando para que el impuesto corporativo se mantenga bajo, ya que estas cifras están ayudando a impulsar la economía a través de inversiones multinacionales. cabe acotar que dentro del contexto global pandémico, Irlanda ha mantenido su crecimiento en positivo.

    Lituania

    La pequeña nación báltica ubicada entre Polonia y Letonia tiene una tasa impositiva corporativa de solo 15%. La República de Lituania ha creado un perfil fiscal completo en los últimos años. El perfil fiscal es una declaración, afirmando que cualquier persona, extranjera o local, pagará un impuesto de sociedades del 15% por los servicios y bienes vendidos y prestados dentro de la República.

    El gobierno lituano también ha introducido tipos impositivos más atractivos para los ingresos personales y las pequeñas empresas. Actualmente, se aplica una tasa impositiva del 0% a las empresas que emplean a menos de 10 miembros del personal, y los ingresos / ganancias no superan los 300 000 € durante el primer año fiscal. A partir de entonces, la tasa impositiva aumentará al 5%. Estos cambios en su sistema tributario han demostrado ser exitosos a largo plazo, invitando a inversionistas extranjeros a impulsar la economía local y crear empleo.

    Suiza

    Suiza sigue siendo un país de maravillas, con su gobierno neutral e infraestructura avanzada, alberga una de las tasas impositivas corporativas más bajas del mundo con un 8,5%. Aunque no forma parte de la Unión Europea ni del Espacio Schengen, Suiza sigue formando parte del Espacio Económico Europeo.

    El gobierno suizo todavía recibe una parte considerable de los impuestos corporativos a través de otros canales. Dependiendo del tamaño fiscal de la empresa y su volumen de negocios anual, los impuestos corporativos aún pueden estar entre el 11,9% y el 21,6%, respectivamente.

    Bajo la Administración Biden, los agentes registrados en los EE. UU. y las corporaciones multinacionales aún se muestran reticentes a si se puede llegar a un acuerdo entre EE. UU., las naciones de la OCDE y la Unión Europea. En Estados Unidos, la tasa impositiva corporativa se redujo del 35 por ciento al 21 por ciento en 2018 bajo la Administración Trump, aunque el presidente Biden sugirió aumentarla al 28 por ciento. Recientemente se ofreció a abandonar esa propuesta a cambio del apoyo republicano para impulsar su acuerdo de infraestructura. Podría ser un beneficiario de estos acuerdos globales.

    Del otro lado del Atlántico, Irlanda resiste y todavía tiene su tasa impositiva corporativa al 12,5 por ciento, lo que ha llevado a Google, Facebook y otros gigantes tecnológicos a establecer su sede europea en Dublín. Claramente, sería uno de los más perjudicados. Puede que aún quede un largo camino por recorrer antes de que esto se pueda poner en práctica, pero por ahora, las empresas y las grandes corporaciones de estas naciones tienen la oportunidad de impulsar las economías locales, en un paraíso fiscal extraterritorial dentro de la Unión Europea.

    Pero si eventualmente, la tasa corporativa global o europea al menos, pasa a ser una realidad, ¿qué acciones está tomando Panamá para ofrecer una alternativa a las cientos de miles corporaciones multinacionales que sencillamente mudarán sus oficinas a jurisdicciones más favorables a la actividad humana libre y voluntaria y no sometidas a la expoliación fiscal de los burócratas de turno?.

  • Planificando lo que no se puede planificar

    Los más dados a planificar la vida ajena son los comunistas, que no toleran la naturaleza del albedrío humano; pero, también está la pervertida política con sus pervertidos politicastros, quienes no están para procurar la independencia de los ciudadanos, ya que son como garrapatas que viven de la sangre des sus víctimas. Y por otro lado está la pasividad de la gran masa que acoge la mentalidad semoviente y clama por sus derechos a heno.

    Lo que une a todos los grupos que favorecen el control social (planificar), es el rechazo a lo que ellos llaman “caos”. Es decir, un pueblo en el cual cada quien resuelve por su  propia cuenta, sin subsidios, es impensable. Hablo de “libre mercado”, el terror del politicastro, ya que en semejante ambiente ellos no podrían “prosperar”.

    En palabras de Eric Molino en conferencia de la APEDE, especialista en riesgo: El intervencionismo no propone ninguna solución, sino más bien “crea ineficiencias de mercado y perjudica a quien pretende ayudar. Y, es que los malos gobernantes poco o nunca se centran en las causas profundas del mal, sino en los síntomas. Y añado yo: Es como tomar laxante para purgar el intestino; pero sin parar el comer desordenado.

    Un ejemplo que da Llewellyn H. Rockwell Jr. es el de tantas innovaciones tecnológicas que nacen gracias a subsidios, sin los cuales las mismas no podrían subsistir; y todo ello bajo la argucia de que se trata una “distribución de riqueza”, que premia al no productivo y castiga al productivo. El «ejemplo ejemplar» sobre planificar lo «implanificable» es el NODUCA, el cual ha distorsionado por completo el mercado educativo. Hoy, en Panamá, como en tantos otros sitios, los vástagos de tío pueblo languidecen en los centros de adoctrinamiento central, en dónde les adiestran en las rutinas del rebaño.

    Ya la creencia imperante es que la economía es cosa del gobierno y no del ciudadano; lo cual es basura de la peor clase que anida en la misma Constitución: “El ejercicio de las actividades económicas corresponde primordialmente a los particulares; pero el Estado las orientará, dirigirá, reglamentará, reemplazará o creará, según las necesidades sociales y dentro de las normas del presente Título, con el fin de acrecentar la riqueza nacional y de asegurar sus beneficios para el mayor número posible de los habitantes del país.

    El Estado planificará el desarrollo económico y social, mediante organismos o departamentos especializados cuya organización y funcionamiento determinará la Ley. ¡Honor a Cantinflas!

    Si algo han hecho los gobiernos a través del tiempo es destruir el libre mercado y la economía; esa que debe fluir de abajo hacia arriba y no al contrario. Y siempre regreso al mismo ejemplo; de ver que la gran mayoría de los negocios en el país están en manos de extranjeros emprendedores, ya que los nacionales no creen o no les gusta lo privado o empresarial. No estiman a la propiedad.

    Creer que, si el gobierno tira más dinero ajeno a la calle, ello va a producir aumento económico real, es infantilismo o peor: es pillaje dirigido. Alegan que el sector privado no ayuda a los pobres y necesitamos la intervención de los zorros del gallinero. Y todo ello presupone que esos zorros saben más de negocios que los empresarios, con todo y que la mayoría jamás manejó un negocio.

    Un ejemplo clásico es la nueva encerrona covidosa del mes de junio en curso, la que obliga a cerrar los negocios, restaurantes y tal a las 9:00 p.m. ¡Absurdo!, si el contagio no se está dando en esos establecimientos. Lo que están propiciando es el colapso de más y más empresas.

  • Criminalizar conductas para generar pseudoproblemas para justificar la burocracia

    Criminalizar conductas que no dañan a terceros, solo generan pseudoproblemas  que contribuyen a mantener al político que luego debe resolverlos.

    En mi diario vagabundear por todo el mundo, me he dado cuenta que los políticos en diferentes países ven diferentes cuestiones como un problema, pero cuál es un problema en un país, en otro no lo es. Y viceversa.

    Este  «problema » fabricado es generalmente sólo una herramienta de la agenda del político, ya sea populista  de izquierda, nacionalista, religiosa o de otra índole. Algo de lo que «protegen» a sus votantes y así resaltan su «importancia e irreemplazabilidad».

    Por lo tanto, me referiré a estos  «problemas » como «pseudo problemas».

    Los verdaderos problemas son aquellos que afectan por igual a todos los ciudadanos de todos los países del mundo como la violencia, los robos, etc.

    En Eslovaquia,  la marihuana «destruye la vida» de los ciudadanos, mientras que en la mitad de los EE. UU. o los Países Bajos, nadie tiene un problema con ello.

    En la India, el gobierno va a prohibir el Bitcoin porque es «muy peligroso y se utiliza para el blanqueo de dinero», pero Salvador acaba de legalizarlo como una moneda más de curso oficial del estado («curso legal «).

    Europa está siendo «amenazada por los inmigrantes», sin embargo en Panamá, casi toda la economía está basada en ellos.

    Los cigarrillos mentolados «son un peligro» para la UE y deben prohibirse, pero se puede comprarlos en todas partes de América Latina.

    Escribo sobre esto porque son estos «pseudo temas» los que crean una gran cantidad de crímenes sin víctimas en un país dado, gracias a los cuales personas inocentes terminan en la cárcel.

    Los políticos van cumpliendo su agenda de «protectores» y nuestra libertad está cada vez más restringida.

    La peor parte es que la mayoría de las personas en un país dado no se pueden dar cuenta lo suficientemente bien  sobre qué es un «pseudo problema», ya que no tienen idea de que hay muchos otros países en los que el «pseudoproblema» no existe. Por eso defienden la existencia de instituciones estatales para luchar contra estos «pseudo problemas» y no tienen ningún problema en cambio con sus conciudadanos por ejercer algún «pseudoproblema», con criminalizarlos y enviarlos a prisión.

    La Polícia Slovenskej republiky es un hermoso ejemplo de institución para luchar contra los pseudoproblemas, criminalizando a personas inocentes, que defienden constantemente el sentido de la existencia con su activismo intenso contra los «pseudoproblemas».

    En definitiva, funciona de la siguiente manera:

    1. Políticos identifican cualquier pseudoproblema en la sociedad (como las drogas, Bitcoin, inmigrantes, cigarrillos mentolados, etc,..) que encaja en su agenda política.

    2. Prohíben este pseudoproblema. Al hacerlo, automáticamente crean una gran cantidad de personas que de repente violan la ley.

    3. Crearán instituciones estatales para luchar contra un determinado  pseudoproblema.

    4. Crearán una peligrosa ilusión social de que este pseudoproblema es un verdadero problema: ¡hay un gran número de personas que demuestran violar la ley!

    5. Comenzarán a amenazar con que este problema será aún más grave cuando dejen de luchar contra él.

    6. Hay muchas personas que violan la ley y eso es una clara evidencia de que las instituciones estatales necesitan un presupuesto más grande para luchar contra el pseudoproblema.

    7. Todavía hay mucha gente que viola la ley, por lo que el presupuesto para luchar contra el pseudo problema ¡necesita aumentar aún más!

    8. El hecho de que tengamos muchas instituciones con un gran presupuesto para luchar contra los pseudo problemas es una evidencia clara de que ¡éste es un problema realmente serio!

    ¿Se imaginan cómo sería la seguridad en nuestros países sin estas instituciones, en la que no debería haber nadie para luchar contra estos «pseudoproblemas ′′?.

  • Índice de libertad económica municipal en las ciudades europeas 2021. Por qué importan

    «Índice de libertad económica local (LEFI) 2021. Ciudades europeas», acaba de ser presentado por la Fundación para el Avance de la Libertad en Madrid. Por qué son importantes para Panamá también.

    La comparación de la libertad económica es una herramienta eficaz en el debate social y político. La Fundación para el Avance de la Libertad, con sede en Madrid, ha desarrollado varios estudios nacionales e internacionales que comparan y clasifican la cantidad de libertad en la economía y otras áreas. Uno de ellos, el Índice de Libertad Económica de las Ciudades de España, que se publica anualmente desde 2018.

    El Índice de Libertad Económica Local (LEFI) es un paso adelante hacia la internacionalización de este tipo de investigación comparada. Su objetivo es evaluar la libertad económica en las comunidades o municipalidades a través de las fronteras, respondiendo así al desafío que plantea la diversidad de funciones y poderes de las autoridades municipales en diferentes países. Este primer LEFI se ha aplicado a un conjunto de treinta grandes ciudades de la Unión Europea, EFTA y Reino Unido, a través de datos proporcionados por fuentes oficiales. LEFI proyecta así un cuadro fijo de la situación de la libertad económica a nivel local en el continente europeo. Si bien la libertad económica todavía depende en gran medida de la formulación de políticas nacionales, las decisiones municipales tienen un impacto cada vez mayor en un mundo que se está volviendo mucho más urbano a un ritmo muy rápido. Cuanta más libertad económica disfruta una ciudad, más prosperidad, empleos y oportunidades generará para sus residentes. Para el caso, por ejemplo, Madrid vs el resto de comunas españolas, ha gozado de mayores libertades durante la pandemia, lo que le ha permitido salir rápidamente de la crisis económica y especialmente la laboral.

    La libertad económica opera como un atractivo de la actividad empresarial, generando así puestos de trabajo y oportunidades para todos los habitantes de una ciudad. Dependiendo del marco legislativo particular de cada país, las autoridades municipales tienen varios niveles de poder de decisión sobre asuntos que afectan su libertad económica local.

    índice libertad

    Los investigadores recomiendan a todos los gobiernos municipales que consideren cómo utilizar su poder de toma de decisiones existente a favor de una economía local más libre, e impulsar una mayor autonomía local de las autoridades regionales o nacionales, de modo que la ciudad pueda desarrollar su propia estrategia para ser más competitiva y atractiva.

    Además, dan especialmente tres tipos de recomendaciones para la libertad económica local, que, de adoptarse, sin duda mejorarían el desempeño de la ciudad no sólo en este particular índice, sino en otros similares: Reducir el gasto y la deuda locales; la austeridad municipal y las cuentas saludables generan prosperidad para todos.

    Es particularmente importante:

    • Pagar la mayor cantidad posible de la deuda existente, con el objetivo de que la deuda sea cero después de no más del período ordinario en el cargo de un ayuntamiento. Establecer mecanismos de contención de la deuda es una política inteligente para perseguir este fin.
    • Reducir sustancialmente el gasto local, particularmente conteniendo o, si es posible, reduciendo la planilla municipal. La subcontratación de servicios, especialmente los de mayor costo, es otra política eficiente. En muchas ciudades, un área de costo particularmente alto es la policía local.
    • Reducir o, idealmente, eliminar todos los subsidios de la ciudad y cualquier servicio que también sea proporcionado por un nivel de administración diferente (por ejemplo, regiones).
    • Reducir la carga fiscal local sobre los residentes de la ciudad. Menos impuestos significa más dinero en la economía real y en los bolsillos de los residentes.

    Es necesario:

    • Reducir los impuestos que recauda directamente la ciudad.
    • Elegir el pago ciudadano por los servicios en lugar de los “servicios gratuitos” pagados con impuestos.
    • Reducir la cantidad de sanciones (por ejemplo, multas de estacionamiento).
    • Impulsar que una mayor parte de los impuestos nacionales / regionales se delegue en las ciudades, con poder suficiente para decidir cuánto recaudar y, por lo tanto, competir mediante la reducción de impuestos.
    • Mejorar los servicios evitando el intervencionismo.
    • Los servicios altamente profesionales solo son posibles a través de la provisión del sector privado.

    Y por último sugieren:

    • Subcontratar los principales servicios e introducir elementos de competencia efectiva en su prestación.
    • Cierre o venta de empresas de la ciudad.
    • Evitar la concesión de licencias, la sobrerregulación local de las empresas y cualquier barrera a la economía colaborativa.
    • Evitar cualquier intervención en el mercado de alquiler residencial.

    Con todos estos parámetros en mente, posiblemente, cuando se realice el próximo índice más global, las ciudades que aparezcan mejores rankeadas, serán las que atraerán mayores inversiones. Panamá no es un estado federal, pero frente a una posible reforma constitucional, sería importante tener en cuenta discutir públicamente la posibilidad de dejar mayor autonomía a sus ciudades. Y es importante aclarar que autonomía no es lo mismo que descentralización.

    En un mundo competitivo, globalizado y con barreras bajas de entrada, estar a la vanguardia en políticas públicas livianas y flexibles, marcará la diferencia entre pertenecer al mundo desarrollado o continuar perpetuando la pobreza.

  • Más sobre la probabilidad de lo improbable

    Todos los grandes acontecimientos de la historia no fueron previstos por los “expertos” y los “futurólogos”. En cada esquina de las calles del futuro nos deparan las más diversas sorpresas

    Hace tiempo apareció el libro titulado El cisne negro cuyo autor, Nassim Nicholas Taleb, nació en Líbano y se doctoró en la Universidad de París-Dauphine. Es del caso volver sobre el asunto debido a la manía de simplemente extrapolar el pasado y encajarlo al futuro.

    De tanto en tanto aparecen libros cuyos autores revelan gran creatividad, que significan verdaderos desafíos para el pensamiento. Son obras que se apartan de los moldes convencionales, se deslizan por avenidas poco exploradas y, por ende, nada tienen que ver con estereotipos y lugares comunes tanto en el fondo como en la forma en que son presentadas las respuestas a los más variados enigmas intelectuales.

    El eje central de la obra de marras gira en torno al problema de la inducción tratado por autores como David Hume y Karl Popper, es decir, la mala costumbre de extrapolar los casos conocidos del pasado al futuro como si la vida fuera algo inexorablemente lineal. Lo que se estima como poco probable -ilustrado en este libro con la figura del cisne negro– improbabilidad que al fin y al cabo ocurre con frecuencia.

    Ilustra la idea con un ejemplo adaptado de Bertrand Russell: los pavos que son generosamente alimentados día tras día. Se acostumbran a esa rutina la que dan por sentada, entran en confianza con la mano que les da de comer hasta que llega el Día de Acción de Gracias en el que los pavos son engullidos y cambia abruptamente la tendencia.

    Taleb nos muestra cómo en cada esquina de las calles del futuro nos deparan las más diversas sorpresas. Nos muestra cómo en realidad todos los grandes acontecimientos de la historia no fueron previstos por los “expertos” y los “futurólogos” (salvo algunos escritores de ciencia ficción). Nos invita a que nos detengamos a mirar “lo que se ve y lo que no se ve” siguiendo la clásica fórmula del decimonónico Frédéric Bastiat. Por ejemplo, nos aconseja liberarnos de la tendencia a encandilarnos con algunas de las cosas que realizan los gobiernos sin considerar lo que se hubiera realizado si no hubiera sido por la intromisión gubernamental que succiona recursos que los titulares les hubieran dado otro destino.

    Uno de los apartados del libro se titula “Seguimos ignorando a Hayek” para aludir a las contribuciones de aquel premio Nobel en economía y destacar que el conocimiento está disperso y que la coordinación social no surge del decreto del aparato estatal sino de millones de arreglos contractuales libres y voluntarios que conforman la organización social espontánea y que las ciencias de la acción humana no pueden recurrir a la misma metodología de las ciencias naturales donde no hay propósito deliberado sino que hay reacción mecánica a determinados estímulos.

    La obra constituye un canto a la humildad y una embestida contra quienes asumen que saben más de lo que conocen (e incluso de lo que es posible conocer), un alegato contra la soberbia gubernamental que pretende manejar vidas y haciendas ajenas en lugar de dejar en paz a la gente y abstenerse de proceder como si fueran los dueños de los países que gobiernan. En un campo más amplio, la obra está dirigida a todos los que la posan de sabios y que alardean de conocimientos preclaros del futuro cuando en verdad no pueden pronosticar a ciencia cierta qué harán ellos mismos al día siguiente puesto que al modificarse las circunstancias naturalmente cambian sus propias conjeturas.

    Pone en evidencia los problemas graves que se suscitan al subestimar la ignorancia y pontificar sobre aquello que no está al alcance de los mortales. Es que como escribe Taleb “la historia no gatea: da saltos” y lo improbable -fruto de contrafácticos y escenarios alternativos- no suele tomarse en cuenta, lo cual produce reiterados y extendidos “cementerios” ocultos tras ostentosos “y aparatosos modelitos matemáticos y campanas de Gauss” que resultan ser fraudes conscientes o inconscientes de diversa magnitud, al tiempo que no permite el desembarazarse del cemento mental que oprime e inflexibiliza la estructura cortical. Precisamente, el autor marca que Henri Poincaré ha dedicado mucho tiempo a refutar las predicciones basadas en la linealidad construidas sobre la base de lo habitual a pesar de que “los sucesos casi siempre son estrafalarios”.

    Explica también el rol de la suerte, incluso en los grandes descubrimientos de la medicina como el de Alexander Fleming en el caso de la penicilina, aunque, como ha apuntado Pasteur, la suerte favorece a los que trabajan con ahínco y están alertas. Después de todo, como también nos recuerda el autor, “lo empírico” proviene de Sextus Empiricus que inauguró, en Roma, doscientos años antes de Cristo una escuela en medicina que no aceptaba teorías y para el tratamiento se basaba únicamente en la experiencia, lo cual, claro está, no abría cauces para lo nuevo.

    Los intereses creados de los pronosticadores dificultan posiciones modestas y razonables y son a veces como aquel agente fúnebre que decía: “Yo no le deseo mal a nadie pero tampoco me quiero quedar sin trabajo”. Este tipo de conclusiones aplicadas a los planificadores de sociedades terminan haciendo que la gente coma igual que lo hacen los caballos de ajedrez (salteado). Estos resultados se repiten machaconamente y, sin embargo, debido a la demagogia, aceptar las advertencias se torna tan difícil como venderle hielo a un esquimal.

    En definitiva, nos explica Taleb que el aprendizaje y los consiguientes andamiajes teóricos se llevan a cabo a través de la prueba y el error y que deben establecerse sistemas que abran las máximas posibilidades para que este proceso tenga lugar. Podemos coincidir o no con todo lo que nos propone el autor, como que después de un tiempo no es infrecuente que también discrepamos con ciertos párrafos que nosotros mismos hemos escrito, pero, en todo caso, el prestar atención al “impacto de lo altamente improbable” resulta de gran fertilidad…al fin y al cabo, tal como concluye Taleb, cada uno de nosotros somos “cisnes negros” debido a la imposibilidad de pronosticar que hayamos aparecido en este mundo con las características únicas e irrepetibles respecto a todos los nacidos en la historia de la humanidad.

    Es comprensible el esfuerzo de tomar en cuenta el pasado al efecto de no repetir errores. Nos manejamos con lo que conocemos pero de ahí hay un salto lógico imperdonable si solo extrapolamos y no damos lugar a la creatividad, a la imaginación y a lo nuevo y distinto. Por eso es que hemos insistido tanto en la necesidad de abandonar las telarañas mentales de los conservadores en el peor sentido de la expresión que rechazan de plano todo lo novedoso que se sale de los paradigmas archiconocidos.

    Así es que en otros planos en nuestro mundo se rechaza la idea de abolir la banca central, el absurdo de reparticiones gubernamentales de cultura y educación como si fuera natural imponer estructuras curriculares, se mantiene a rajatabla la idea de contar con fastuosas embajadas en plena era de las teleconferencias, se insiste en el concepto autoritario de las agencias oficiales de noticias, se machaca con la noción de estadísticas realizadas por los aparatos estatales en lugar de abrir a la competencia con auditorías cruzadas al efecto de contar con la mejor calidad posible, se piensa que es saludable contar con Ministerios de Economía sin percatarse que como su nombre lo indica es para regentear la economía que es precisamente lo que conduce a la hecatombe, se reitera la supuesta necesidad de aplicar coactivamente un expropiatorio sistema jubilatorio que no hace más que asaltar a las personas de mayor edad, se establecen mal llamadas empresas estatales que inexorablemente implican la mal asignación de lo siempre escasos recursos, hay empecinamiento en administrar desde el poder político el fruto del trabajo ajeno con injustas regulaciones del mercado laboral, se persiste en el error de evitar la asignación de derechos de propiedad al espectro electromagnético y así obviar el peligro de la figura de la concesión en manos estatales y así sucesivamente. Acabo de publicar mi libro titulado Vacas sagradas en la mira donde me explayo en estos y otros asuntos equivalentes.

    Milton y Rose Friedman publicaron un jugoso ensayo que tradujimos al castellano cuando era Rector de ESEADE para la revista académica Libertas titulado “Las corrientes en los asuntos de los hombres” donde los autores sostienen que para conjeturar algunos de los sucesos del futuro no basta con mirar en la superficie del agua de lo que viene ocurriendo sino que debe zambullirse en las profundidades de los acontecimientos para detectar corrientes subterráneas en el devenir intelectual en donde, como decimos, la característica central estriba en la apertura mental para, precisamente, abrir cauce a la antes referida creatividad e ingenio que permite sospechar cisnes negros para no estar embretados en la rutina que es el enemigo más potente de la invención y el descubrimiento. En esta línea argumental es que Albert Einstein -al que en el colegio le dijeron que tenía un muy bajo coeficiente intelectual- ha dicho que “la mente es como un paracaídas, solo funciona si se abre”, Jorge Luis Borges no fue al colegio hasta los nueve años pues su padre sospechaba de la intromisión estatal en la materia y el antes aludido Luis Pasteur no era médico y era rechazado por profesionales de la Academia de Ciencias de París.

    Como escribe Luis Alberto Machado en La revolución de la inteligencia “el trabajo de creación siempre será un trabajo en soledad. Y todo innovador tiene que resignarse a la idea de caminar buena parte de su jornada en soledad con la sola compañía de sus pensamientos. El innovador en cualquier campo tiene que saber que con frecuencia será objeto de incomprensión y de burla”. Es como ha consignado John Stuart Mill “todas las buenas ideas pasan por tres etapas: la ridiculización, la discusión y la adopción.”

    Stefan Zweig escribe en la primera línea de Los creadores que “de todos los misterios del mundo, ninguno es más profundo que el de la creación.” Y para que este proceso tenga lugar es indispensable el clima de libertad de expresión al efecto de aprender de otros y poder transmitir las conjeturas propias en un contexto de corroboraciones provisorias sujetas a la refutación como bien subraya una y otra vez Popper.

    Es por lo dicho que Taleb concluye en su obra que “dejemos que los gobiernos predigan (ello hace que los funcionarios se sientan mejor consigo mismos y justifica su existencia) pero no nos creamos nada de lo que dicen […] De hecho, si el libre mercado ha tenido éxito es precisamente porque permite el proceso de ensayo y error que yo llamo ajustes estocásticos por parte de los operadores individuales en competencia”. Es el único modo de percibir y desarrollar lo que es hasta el momento desconocido y rechazado por mediocres.

  • La Constituyente: algunas reflexiones

    La Constituyente y su debate, si originaria o paralela, si conveniente o no su reforma en estos momentos, nos hizo recordar algunas sentencias muy valiosas que consideramos deben ser un punto de partida para reflexionar sobre la discusión pública de estos momentos.

    Juan Bautista Alberdi, conocido como el padre del constitucionalismo latinoamericano, en el capítulo XXXIV de su célebre obra, Las Bases y puntos de partida para la organización política de la República Argentina, nos  advierte sobre los peligros potenciales de los protagonistas: «La mejor política, la más fácil, la más eficaz para conservar la Constitución, es la política de la honradez y de la buena fe; la política clara y simple de los hombres de bien (…). Pero entiéndase que la política de la honradez requerida por la sana política no es la honradez apasionada y rencorosa (…). La sinceridad de los actos no es todo lo que se puede apetecer en política; se requiere además la justicia, en que reside la verdadera probidad.

    Para muchos, no todos, proponentes de la Constituyente,  los integrantes reformadores, saldrían de las bases mismas de los partidos políticos. ¿Sería esa una buena idea?

    «Cuando la Constitución es oscura o indecisa, se debe pedir su comentario a la libertad y al progreso (…).

    «… Para que los pueblos la amen [a la Constitución], es menester que la vean rodeada de prestigio y de esplendor…»

    Asimismo, nos da luces sobre el deber ser, del carácter perpetuo o duradero de una Carta Magna: «El principal medio de afianzar el respeto de la Constitución es evitar en todo lo posible sus reformas. Éstas pueden ser necesarias a veces, pero constituyen siempre una crisis pública, más o menos grave. (…) Deben evitarse todo lo posible, o retardarse lo más. La verdadera sanción de las leyes reside en su duración. Remediemos sus defectos, no por la abrogación, sino por la interpretación.

    «[…] Conservar la Constitución es el secreto de tener Constitución. ¿Tiene defectos, es incompleta? No reemplacéis por otra nueva. La novedad de la ley es una falta que no se compensa por ninguna perfección; porque la novedad excluye el respeto y la costumbre y una ley sin estas bases es un pedazo de papel, un trozo literario.

    «La interpretación, el comentario, la jurisprudencia, es el gran medio de remediar los defectos de las leyes. (…) La ley es un Dios mudo: habla siempre por la boca del magistrado. Éste la hace ser sabia o inocua. De palabras se compone la ley, y de las palabras se ha dicho que no hay ninguna mala, sino mal tomada».

    «… Cread la jurisprudencia, que es el suplemento de la legislación, siempre incompleta, y dejad en reposo las leyes, que de otro modo jamás echarán raíz.

    «Para no tener que retocar o innovar la Constitución, reducidla a las cosas fundamentales, a los hechos más esenciales del orden político. No comprendáis en ella disposiciones por su naturaleza transitorias, como las relativas a elecciones.

    «… Gobernar poco, intervenir lo menos, dejar hacer lo más, no hacer sentir la autoridad, es el mejor medio para hacerla estimable».

    Entonces, tanto legislación como interpretación de la ley, son las características claves para el sostenimiento de la Ley Fundamental, así , la función que la legislación debería tener, en relación con la estabilidad del sistema, sería integradora. Es decir, que la legislación debería interpretar la Constitución y así reglamentar las carencias normativas, no restringiendo los derechos y garantías por ella dictada, sino manteniendo la amplitud que ella otorga.

    De allí la importancia de la interpretación constitucional consiste en «desentrañar el sentido de la descripción efectuada por el autor de la norma».

    Concluyendo, si la legislación va contra el espíritu de la Carta Magna, con jueces interpretando, bastaría para lograr su respeto y desechar todo aquellos que el legislador actuara en contrario. Sin la necesidad de una Constituyente paralela u originaria que posiblemente mejorarían en mucho estos procesos ¿estos mecanismos ya no están establecidos en la actual Constitución?

    Con ello, se lograría ir sobre el aparato administrativo del estado, que es el que deformado y por sobre la Ley, avanza sobre los derechos fundamentales. Y esta diferencia es vital entender, porque ahora mismo, no se está demandando el cese de tal cuestión, sino algo más de una Constitución y para ello, recordar siempre que: “Las sociedades que esperan su felicidad de la mano de los gobiernos esperan una cosa contraria a la naturaleza” y que ”Todo pueblo que come de la limosna del suelo solamente será un pueblo de mendigos toda su vida”.