Categoría: Cultura y Sociedad

  • ¿Qué dice la filosofía sobre dar limosna?

    A veces, alguien nos pide una limosna. Y en ese instante, la duda aparece: ¿es realmente una ayuda o solo una manera de perpetuar el problema?

    En ocasiones nos encontramos con personas que nos piden una ayuda. En la calle o en algún lugar público solicitan educadamente, o incluso exigen, una contribución. Es posible que en estos casos nos surja la duda, con independencia del tono con el que se hace la petición o de quién procede, de si estamos haciendo lo correcto.

    ¿Empleará esta persona el dinero que le voy a dar para comer o para financiar el abuso de alcohol y otras sustancias? ¿Sería eso algo necesariamente malo? ¿Es posible que esta persona lleve en el bolsillo un teléfono de última generación que yo no me puedo permitir? ¿Me parece todo esto bien? ¿No sería mejor canalizar esta ayuda a través de una ONG especializada?

    Estos interrogantes remiten a una cuestión abordada por el pensamiento filosófico a lo largo de la historia. La filosofía no resuelve la cuestión (no es su función hacerlo), pero nos da pistas y razones para reflexionar críticamente sobre nuestro posicionamiento de cara a luchar contra las injusticias y las desigualdades sociales.

    La limosna en la Antigüedad

    En la República de Platón, título que denomina el estado ideal que propone el filósofo, no hay espacio para la mendicidad. Es un estado organizado y orientado a la eficacia donde quien pide limosna lo hace de una forma ilegítima:

    “Que no haya mendigos en nuestro Estado. Si alguno le ocurriese el mendigar y el procurarse con qué vivir a fuerza de limosnas, que los agoránomos le arrojen de la plaza pública, los astínomos de la ciudad, y los agrónomos de todo el territorio, a fin de que el país se vea completamente libre de esta especie de animales”.

    Tanto Platón como su discípulo Aristóteles pretenden organizar el estado mediante leyes que “den a cada cual lo que le corresponde”. Pero no debemos entender esto como una forma de redistribución de la riqueza, ni como una reivindicación de los derechos humanos tal y como hoy los entendemos. Es más bien una expresión de la idea conforme a la cual cada rol en la sociedad está marcado (normalmente desde el nacimiento hasta la muerte) de una forma rígida y, según el lugar que se ocupa en la sociedad, se tienen unos u otros privilegios.

    En el pensamiento estoico, hoy en día tan de moda, se abandona esa mirada hacia el exterior, hacia la ciudad, y se vuelve hacia el interior de la persona. No se pone el énfasis tanto en la organización de la polis como en la virtud individual, la razón autónoma y, por supuesto, el estoicismo (el mantenerse imperturbable frente a las adversidades). Esto articula el pensamiento de Marco Aurelio o Séneca, por otro lado dos de las personas más ricas y poderosas del Imperio romano.

    Pero incluso Epícteto, que había sufrido la condición de esclavo, plantea la pobreza y las adversidades en términos de búsqueda de la dignidad y la serenidad de forma autónoma. Quizá por esto hoy en día el estoicismo esté siendo planteado como una filosofía acorde a nuestros tiempos y defendida por posicionamientos filosóficos y políticas económicas cercanas al individualismo más radical. Ambos piden que las personas acepten su condición sin tomar demasiado en consideración los factores sociales que condicionan la situación de pobreza.

    La mendicidad según el cristianismo

    Con la aparición del cristianismo se dignifica la pobreza, al menos desde el punto de vista formal. Jesús nace pobre y reivindica esa condición para él y sus seguidores. La caridad se convierte en uno de los pilares de la sociedad, y las personas que mendigan se transforman en objetos de caridad sobre los que se puede practicar la virtud de la limosna.

    La caridad en la Edad Media estaba institucionalizada y asociada a prácticas cristianas. Las personas que no podían trabajar debido a discapacidades, enfermedades o vejez tenían derecho a mendigar, y esta práctica era vista como un mecanismo legítimo. Hasta tal punto es así que en el siglo XIII aparecen las órdenes mendicantes que pretenden renovar a la Iglesia a través de la limosna.

    Un anciano sostiene a una niña y ambos piden ante una mujer que les da limosna.
    Belisario pidiendo limosna, de Jacques-Louis David, en el que retrata al antiguo héroe del Imperio bizantino mendigando.
    Wikimedia Commons

    Francisco de Asís o Domingo de Guzmán fundarán órdenes basadas en el servicio a los pobres, que se mantienen con su trabajo y practicando la mendicidad. El enfrentamiento entre los teólogos que defendían la pobreza de Cristo (principalmente el franciscano Guillermo de Ockam) frente a los del papa Juan XXII, que sostenían que tanto Jesús como los apóstoles habían tenido posesiones legítimamente, creará un conflicto que Umberto Eco reflejará magistralmente en la novela El nombre de la rosa.

    En la Edad Media también aparecen cofradías que organizaban la mendicidad, especialmente para personas ciegas o con otras discapacidades. Estas corporaciones gestionaban las limosnas de forma colectiva para asegurar una distribución justa entre sus miembros.

    Por su parte, el islam establece como uno de sus cinco pilares el zakat, que se considera un deber religioso obligatorio para quienes poseen bienes suficientes. Tiene como objetivo purificar la riqueza del creyente y garantizar que una parte de ella beneficie a los necesitados, promoviendo así lo que llamaríamos hoy la equidad social. No hay que confundir esta obligación con la “limosna” voluntaria, la sadaqa, que puede darse de forma independiente.

    Más allá del Medievo

    En el siglo XVI, Juan Luis Vives es el primer pensador en escribir un tratado sobre la pobreza (De subventione pauperum). Propone sistemas de socorro y “seguridad” social ligados fundamentalmente a la atención a las personas que han tenido la desgracia (que equipara a una enfermedad) de caer en la pobreza. En definitiva, considera que la solución consiste en facilitar trabajo, actividad y también recursos económicos a las personas necesitadas.

    Y en el siglo XIX, dos pensadores abordarán el tema desde diferentes perspectivas pero alcanzando la misma conclusión.

    De acuerdo con Max Weber, la ética protestante es uno de los principales motores del surgimiento del capitalismo. Según esa doctrina, la riqueza se convertirá en un signo de que se es una persona llamada a la salvación. Así, la pobreza y la mendicidad se estigmatizan y pasan a ser planteadas como un problema social a resolver por la modernidad. Las leyes regulaban que solo podían pedir limosna quienes demostraran ser incapaces de trabajar.

    La propia Contrarreforma católica del siglo XVII había reducido el prestigio de la pobreza como ideal y prohibido la mendicidad a quienes no fueran “inválidos, viejos o enfermos”.

    Por otro lado, Karl Marx opina que los mendigos pertenecen al “lumpen” (lumpenproletariat), no tienen conciencia de clase obrera y muchas veces actúan como aliados involuntarios del estado burgués. En el planteamiento de estado marxista no hay espacio para una clase subproletaria. El estado es responsable de la organización del trabajo y de la redistribución de la riqueza, por lo que la mendicidad no debería existir.

    Una mujer le da dinero a un niño pequeño que pide.
    La limosna, de Joaquín Sorolla.
    Red Digital de Colecciones de museos de España (Museo Sorolla)

    Su contemporáneo, Stuart Mill, una cara amable de la filosofía utilitarista, considera positivo en su obra Principios de economía política diseñar políticas sociales que generen oportunidades para todo el mundo. Cree que la pobreza engendra pobreza y que las ayudas son útiles para fomentar la prosperidad de la sociedad en general.

    En definitiva, la filosofía aborda la cuestión planteada desde muy diversos puntos de vista. No está en condiciones de ofrecer una solución definitiva, pero propone enfoques y argumentos con los que construir una visión crítica y argumentada, abierta al diálogo racional. Esto último es muy necesario cuando se abordan cuestiones políticas difíciles y controvertidas, que muchas veces requieren de soluciones complejas para problemas multidimensionales.The Conversation

    Manuel García Ortiz, Licenciado en Filosofía. Doctorando en Derecho. Especializado en Bioética y Derecho de la Discapacidad, Universidad de Castilla-La Mancha

    Este artículo fue publicado originalmente en The Conversation. Lea el original.

  • Katharine Birbalsingh revoluciona la educación en Londres

    En el corazón de un barrio desfavorecido de Wembley, al norte de Londres, se alza un viejo edificio junto a las vías del tren que, a primera vista, poco promete: sin zonas verdes y con trampas para ratas en el patio. Sin embargo, dentro de sus muros inmaculados, la Escuela Comunitaria Michaela ha logrado convertirse en uno de los centros educativos más exitosos de Reino Unido, desmintiendo la narrativa de que el contexto socioeconómico determina el éxito académico. Según revela un reciente reportaje de ABC publicado el 31 de marzo de 2025, este centro educativo fundado en 2014 por Katharine Birbalsingh, conocida como «la directora más estricta del Reino Unido», ha implementado un sistema educativo que desafía las tendencias pedagógicas contemporáneas y genera resultados sorprendentes en un entorno donde más del 40% de los alumnos son musulmanes y la mayoría proviene de contextos socioeconómicos vulnerables.

    Un modelo basado en tres pilares

    El sistema educativo de Michaela se articula en torno a tres pilares fundamentales: disciplina, enseñanza y valores, como explica Birbalsingh durante la entrevista con ABC. «Ser estricta es educar con amor», afirma sin ambages la directora. «Muchos no lo entienden. Piensan que ser estricta es ser cruel. Pero no, es amar a los niños y niñas lo suficiente como para mantener altos estándares y altas expectativas sobre ellos».

    La disciplina en Michaela no tiene nada que ver con castigos físicos ni intimidación. Se basa en el respeto mutuo, donde «los profesores son la autoridad, pero los niños no les temen, les respetan». Esta estructura proporciona seguridad a los estudiantes, creando el entorno necesario para su desarrollo intelectual y emocional.

    Una rutina meticulosamente orquestada

    El reportaje de ABC describe con detalle la experiencia de visitar el centro: clases en silencio absoluto, alumnos con la espalda recta prestando atención, y una sincronización casi militar en actividades tan simples como abrir un libro. Durante el almuerzo, los estudiantes recitan poemas en voz alta y participan en debates guiados por preguntas diseñadas para fomentar el pensamiento crítico.

    Parte del éxito del modelo radica en la eliminación de distracciones: prohibición absoluta de móviles, recreos cortos y supervisados, y un enfoque en la prevención del acoso escolar. «Somos un colegio libre de acoso escolar», afirma orgullosa Birbalsingh, algo que muchos considerarían imposible en un centro de estas características.

    Un enfoque revolucionario sobre la enseñanza

    El segundo pilar, la enseñanza, rechaza las tendencias educativas actuales que minimizan la transmisión de conocimientos. «Hoy en día, la palabra ‘enseñar’ es malinterpretada. ‘Tienen que aprender a pensar por sí mismos’, te dicen, pero es que si no tienes nada en la cabeza sobre lo qué pensar, no puedes generar tus propias ideas», explica la directora.

    El tercer pilar son los valores, que Katharine Birbalsingh considera universales aunque hoy sean etiquetados como conservadores: «Hablamos de responsabilidad personal, del deber hacia los demás,  del trabajo duro, de ser amables». Según la directora, «la izquierda ha abrazado el victimismo» buscando excusas para los niños en vez de empoderarlos.

    Un enfoque práctico ante la adversidad

    El enfoque de Michaela hacia el bienestar emocional difiere radicalmente de otros centros. Mientras en otras escuelas se podría eximir a un estudiante estresado de sus responsabilidades, en Michaela se le anima a superar ese obstáculo: «Le decimos: ‘Vale, entiendo cómo te sientes, pero encuentra la fuerza dentro de ti. Puedes hacerlo’» sostiene Katharine Birbalsingh.

    Esta filosofía se refleja incluso en detalles como el lenguaje corporal: los estudiantes de Michaela caminan «con mirada alta, paso rápido y luciendo con orgullo su uniforme», rechazando los estereotipos asociados a los jóvenes de barrios marginales.

    A pesar de las críticas recibidas por sindicalistas y defensores de pedagogías alternativas, que califican el sistema como «demasiado militar», los resultados hablan por sí mismos, y los propios estudiantes, cuando se les pregunta si son felices, responden con un rotundo «sí».

    El mensaje central de Michaela es claro: rechazar el determinismo socioeconómico y cultural, y asumir la responsabilidad del propio éxito. Como concluye Birbalsingh: «Puedes ser amigo de tus hijos cuando son niños o cuando son adultos, pero no puedes ser ambas cosas. Tienes que elegir».

  • Speaker’s Corner: El Santuario del Discurso Libre en Londres

    En el corazón de Hyde Park, Londres, existe un rincón que es mucho más que un simple espacio público. Speaker’s Corner es un verdadero símbolo de la libertad de expresión, un territorio sagrado donde la palabra se convierte en el arma más poderosa de la democracia.

    Desde mediados del siglo XIX, este lugar ha sido testigo de momentos históricos que marcaron la defensa del derecho a opinar libremente. Aquí, cualquier ciudadano se puede subir a un pequeño podio o una escalera y expresar sus ideas sin temor a represalias, sin importar lo controversial que pueda parecer su discurso.

    Oradores Legendarios

    Por este rincón han pasado voces que transformaron el pensamiento social y político. Karl Marx utilizó Speaker’s Corner para desarrollar ideas que luego influencerían movimientos revolucionarios mundiales. Vladimir Lenin, antes de liderar la Revolución Rusa, practicaba sus discursos en este espacio. Líderes del movimiento sufragista británico, como Sylvia Pankhurst, también encontraron aquí su tribuna para defender los derechos de las mujeres.

    Los domingos, especialmente, el lugar se convierte en un hervidero de ideas. Oradores improvisados debaten sobre política, religión, filosofía, con un público que escucha, cuestiona e interrumpe. La tolerancia es la única regla: puedes no estar de acuerdo, pero jamás silenciar. Tradicionalmente, había leyes que prohibían hacer declaraciones sediciosas o difamatorias contra la Corona. Sin embargo, en la práctica moderna, estas restricciones se han flexibilizado considerablemente. Hoy en día, el espacio mantiene su espíritu de libertad de expresión, pero aún existen límites legales generales que aplican en todo el Reino Unido, como: No se puede incitar al odio; No se pueden hacer llamados a la violencia; No se puede difamar gravemente.

    La Paradoja Contemporánea

    Sin embargo, la realidad actual presenta una ironía demoledora. Mientras el verdadero espíritu de Speaker’s Corner radica en la capacidad de escuchar voces diferentes, incómodas, disruptivas, fomentando la crítica y discusión pública ciudadana, los políticos que deberían ser los primeros defensores de esta libertad parecen ser sus mayores enemigos. Donald Trump, Javier Milei, Pedro Sánchez – por mencionar algunos – han protagonizado ataques sistemáticos contra periodistas y medios que no siguen su narrativa.

    La democracia no se construye eliminando voces críticas, sino permitiendo que todas encuentren su espacio.

    Un Territorio Sagrado

    Lo fascinante de Speaker’s Corner es su carácter universal. No discrimina por origen, clase social, ideología. Aquí, un jubilado puede debatir con un estudiante, un predicador religioso puede compartir espacio con un activista político. La única condición es el respeto por el derecho del otro a expresarse.

    En tiempos de polarización global, donde los gobernantes parecen más interesados en controlar el relato que en escuchar, este pequeño rincón de Londres se convierte en un recordatorio necesario: la libertad de expresión no es un privilegio, es un derecho fundamental.

    El mundo necesita más «Speaker’s Corners»: espacios donde la palabra sea libre, donde el diálogo sea más importante que tener la razón, donde la diversidad de pensamiento sea celebrada y no temida.

    Información para el Viajero

    Si visitas Londres, Speaker’s Corner es una parada imperdible para los amantes de la historia y la libertad de expresión. Ubicado en el lado noreste de Hyde Park, es más fácil de acceder por las estaciones de metro de Marble Arch o Lancaster Gate. Los domingos por la mañana es cuando encontrarás más actividad, con oradores improvisados que dan vida al espacio.

    Consejo práctico: llega temprano, lleva una chaqueta ligera (el clima de Londres puede ser impredecible), y mantén una mente abierta. No solo observarás un espacio histórico, sino que experimentarás una tradición única de debate público que resume la esencia de la libertad democrática.

    La democracia no se declama, se practica. Y en ese ejercicio, cada voz cuenta.

  • Kit de supervivencia europea: Entre la Previsión y la Prudencia

    La Unión Europea ha dado un paso significativo con su nueva Estrategia de Preparación para Situaciones de Crisis, una iniciativa que refleja la compleja realidad geopolítica actual. Más allá del alarmismo, el documento representa un ejercicio de responsabilidad colectiva frente a un panorama internacional marcado por crecientes tensiones. Pero atención también: los políticos suelen acudir a estos escenarios para justificar un gasto público que parece no tener techo. Analizaremos el lanzamiento de hoy del «kit de supervivencia».

    El Kit de Supervivencia: Más Allá del Miedo

    La recomendación de mantener un kit de supervivencia para 72 horas no es un llamado al pánico, sino una medida pragmática inspirada en el modelo sueco. Los elementos sugeridos – agua, alimentos en conserva, medicamentos, documentos de identidad, una radio de onda larga – representan una aproximación racional a la preparación ciudadana.

    La comisaria Hadja Lahbib ha enfatizado aspectos prácticos que van más allá de lo puramente militar: un cargador de teléfono, batería externa, dinero en efectivo. Su comentario sobre tener «lo necesario para cocinar unos espaguetis a la puttanesca» añade un toque de humanidad a una estrategia que podría parecer intimidante.

    Contexto Geopolítico: Un Análisis Crítico

    El trasfondo de esta estrategia es innegablemente la tensión con Rusia, aunque oficialmente se presenta como una preparación multifacética. La referencia a Ucrania es particularmente reveladora. El país ha desarrollado soluciones innovadoras como aplicaciones que identifican amenazas aéreas, demostrando resiliencia ante la adversidad.

    Desde una perspectiva liberal, es crucial mantener un equilibrio entre preparación y prevención de la histeria colectiva. La estrategia europea reconoce amenazas complejas: agresiones armadas, ataques híbridos, interferencias cibernéticas, sin convertirse en un manifiesto belicista.

    El Desafío de la Inversión Pública

    El verdadero test será la asignación de recursos. La preparación no puede convertirse en una excusa para un gasto público y especialmente militar desmedido. Cada euro destinado a defensa debe ser escrutado con rigor, manteniendo un compromiso inquebrantable con la prudencia en las finanzas públicas. ¿Están estos recursos realmente justificados? ¿O representan una oportunidad para que los aparatos estatales expandan su influencia bajo el pretexto de la seguridad nacional?

    La inversión en defensa no debe convertirse en un cheque en blanco. Cada partida presupuestaria debe ser escrutada con rigor y transparencia ante la ciudadanía.  La comunicación oficial es tajante: existe una «posibilidad realista» de que la resiliencia europea sea puesta a prueba. Sin embargo, esto no debe interpretarse como una rendición ante el militarismo, sino como un llamado a la preparación inteligente.

    Diplomacia y Resiliencia

    Un enfoque verdaderamente liberal debe seguir priorizando el diálogo internacional. El rearme no puede ser la primera línea de respuesta, sino el último recurso. Las inversiones en diálogo internacional, en comprensión mutua y en mecanismos de resolución pacífica de conflictos son tan cruciales como cualquier preparación militar. La preparación no es sinónimo de confrontación, sino de responsabilidad ciudadana. Las herramientas más poderosas son la información, la coordinación y la capacidad de adaptación ciudadana.

    Previsión sin Paranoia

    La estrategia europea representa un equilibrio delicado. No se trata de alimentar el miedo, sino de empoderar a la ciudadanía.La preparación es necesaria, pero no debe confundirse con la militarización. Cada ciudadano tiene el derecho y la responsabilidad de mantenerse informado, ser crítico y exigir transparencia en las decisiones que comprometen recursos públicos y potencialmente, vidas humanas.   La historia nos ha enseñado que la imprevisión puede ser tan peligrosa como el militarismo exacerbado. La preparación de la población civil ante posibles escenarios de conflicto no debe interpretarse como un llamado al pánico, sino como un ejercicio de responsabilidad colectiva. Por ahora, el kit de emergencia representa una medida sensata de precaución, no un presagio de guerra inminente.

    El rearme no debe ser un fin en sí mismo, sino una herramienta de última instancia en un contexto de diálogo y cooperación internacional. La verdadera seguridad no se construye con tanques y misiles, sino con instituciones sólidas, educación, comprensión mutua y un compromiso firme con la resolución pacífica de conflictos.

  • «El populismo mata, el liberalismo salva» según Guy Sorman

    En su artículo «El populismo mata, el liberalismo salva», Guy Sorman realiza un análisis contundente y despierta la polémica, sobre todo porque proviene de un liberal, sobre las implicaciones del populismo en la crisis sanitaria global provocada por la pandemia del COVID-19, y contrapone este fenómeno con los principios del liberalismo. El autor no solo reflexiona sobre los efectos inmediatos de las teorías conspirativas en la gestión de la pandemia, sino que también alerta sobre las consecuencias mortales que pueden derivarse de la adopción de ideologías populistas que niegan la ciencia y la razón.

    El artículo comienza contextualizando el impacto del COVID-19 en la humanidad. Sorman subraya que, aunque el virus provocó millones de muertes y dejó secuelas psicológicas y de salud duraderas, la ciencia, específicamente a través de las medidas de contención y la vacunación, permitió que las consecuencias no fueran tan catastróficas como las de la «gripe española» de 1918. Para el autor, la respuesta a la pandemia fue clara y efectiva: la ciencia, aunque imperfecta, salvó vidas.

    Sin embargo, Sorman destaca que, desde el comienzo de la crisis sanitaria, emergió un fuerte movimiento populista que se oponía a las medidas de contención y a las vacunas. Este movimiento no solo estaba alimentado por la ignorancia y el odio al sistema capitalista, sino también por una profunda desconfianza en las instituciones democráticas y científicas. Para los populistas, las medidas de contención eran una maniobra política para restringir la libertad, mientras que las vacunas eran percibidas como parte de una conspiración orquestada por los intereses capitalistas. A través de las redes sociales, estas teorías conspirativas encontraron una amplia audiencia, alimentada por el aislamiento social y la falta de acceso a fuentes confiables de información.

    Lo más crítico que señala Sorman es que, a pesar de que la evidencia científica ha demostrado que las medidas adoptadas fueron correctas, los populistas y teóricos de la conspiración nunca han mostrado remordimiento por haber incitado al rechazo de las soluciones sanitarias. Al contrario, algunos de estos personajes han alcanzado posiciones de poder, como es el caso de Robert Kennedy Jr., quien fue nombrado Secretario de Salud en Estados Unidos por Donald Trump. Kennedy, conocido por promover teorías pseudocientíficas sobre la vacunación, continúa fomentando su agenda, ignorando las consecuencias fatales de su desinformación.

    Este es el núcleo de la crítica de Sorman: el populismo, según él, no solo empobrece a las personas que lo siguen intelectualmente, sino que también pone en riesgo sus vidas. Al rechazar la ciencia y la razón, el populismo alimenta un ciclo de ignorancia que, en muchos casos, se traduce en mayor mortalidad. Sorman se opone a esta ideología señalando que, a diferencia del populismo, el liberalismo tiene una postura más pragmática y realista frente a los desafíos. El liberalismo no se basa en utopías ni en conspiraciones, sino que se nutre de la experiencia y de los logros prácticos de las naciones que lo adoptan. Para Sorman, la verdadera diferencia entre los populistas y los liberales es la capacidad de los segundos para reconocer y corregir sus errores, un atributo que falta en aquellos que defienden las teorías conspirativas.

    El autor también resalta que, si bien los liberales no son infalibles y los sistemas democráticos y capitalistas pueden sufrir crisis y generar caos, la gran diferencia es que los liberales están dispuestos a aprender de sus errores y a rectificar. En contraste, los populistas no solo se niegan a aceptar sus fallos, sino que, al enfrentarse a las consecuencias de sus acciones, suelen cometer aún más errores.

    Un aspecto clave del artículo es la reflexión sobre la psicología humana. Sorman sugiere que, aunque los liberales suelen tener razón, les falta la pasión que caracteriza a los populistas. Los populistas, por su parte, son apasionados y logran conectar emocionalmente con las personas, pero carecen de la razón que guíe sus acciones. Esta falta de balance entre pasión y razón es lo que, para Sorman, dificulta la convivencia y la construcción de una sociedad estable y racional. Por eso, concluye con una pregunta provocadora: ¿preferirías morir de COVID o del próximo virus que surja? Si prefieres escapar de futuras pandemias, el autor te invita a optar por el liberalismo.

    Sorman concluye con una crítica al populismo, que para él no solo es un obstáculo para el progreso, sino una amenaza directa a la salud pública y al bienestar colectivo. La ideología populista, al negar la ciencia y promover teorías conspirativas, perpetúa un ciclo de muerte y sufrimiento, mientras que el liberalismo, aunque imperfecto, ofrece las herramientas necesarias para enfrentar los retos del futuro.

    Este artículo de Guy Sorman sirve como un llamado a la reflexión sobre el papel de la ideología en tiempos de crisis. En un momento en que las fake news y las teorías conspirativas tienen un impacto significativo en las decisiones políticas y sociales, el texto resalta la importancia de la ciencia, la razón y la autocrítica, cualidades esenciales del liberalismo, frente a la seducción del populismo, que alimenta el miedo y la ignorancia. La polémica está servida, bienvenido el debate.

    Fuente original: Guy Sorman, «El populismo mata, el liberalismo salva,» ABC, 24 de marzo de 2025.

  • ¿Por qué a menudo suenan igual todos los políticos?

    Si nos preguntan qué diferencia al ser humano del animal, creemos que casi todos responderíamos lo mismo: la racionalidad. Sin embargo, esa racionalidad no se emplea en muchas decisiones que tomamos, pues en multitud de ocasiones nos guiamos por emociones o sentimientos. Podríamos decir que el ser humano vive una pugna constante entre el yo que piensa y el yo que siente. Y esto lo trasladamos al caso de las decisiones políticas, donde a menudo intervienen muchos aspectos nada racionales a la hora de dar nuestro apoyo a un político o a otro. Los expertos en comunicación política saben que la imagen que proyectan los políticos resulta determinante para que los ciudadanos depositen su confianza en ellos. Y en esa imagen, el estilo de comunicación posee un peso fundamental.

    Comunicación verbal, no verbal y paraverbal

    La capacidad de comunicar del ser humano trasciende el uso de las palabras. Sin necesidad de hablar, estamos comunicando a través de la expresión facial, los gestos, los movimientos e incluso nuestra indumentaria y nuestro peinado revelan mucha información de nosotros mismos. Es más, comunicamos hasta cuando no queremos comunicar, porque el hecho de que una persona no conteste a un mensaje ya nos está transmitiendo información.

    La comunicación tiene tres componentes: los no verbales (gestos, postura, expresión, facial, vestimenta y hasta el espacio en que está), los paraverbales (todo lo que se transmite a través de la voz: volumen, entonación, velocidad, vocalización o pausas) y los verbales (las palabras que pronunciamos).

    Gestos, actitudes e imagen

    Los manuales de oratoria han prestado mucha atención a las palabras (lo que se conoce como comunicación verbal), si bien en las últimas décadas somos más conscientes de que las cualidades paraverbales y no verbales son determinantes en la transmisión de un mensaje oral.

    La comunicación paraverbal posee una importancia enorme en la imagen que proyecta el hablante, ya que influye poderosamente para que entendamos a la perfección las palabras emitidas y nos anima a seguir escuchando o a empatizar con el otro.

    Por ejemplo, un hablante que pronuncie con una vocalización muy deficiente o con un volumen muy bajo enseguida pierde la atención de su oyente, o incluso el uso constante de muletillas o retardatarios innecesarios influye de manera negativa en la imagen que emite.

    Con respecto a la comunicación no verbal, es la que tiene que ver con los gestos, los movimientos, la expresión de la cara, la mirada y la vestimenta. También en el proceso de comunicación adquiere gran protagonismo el espacio, con elementos como la decoración, la temperatura o el ruido.

    Cómo transmiten la información los políticos

    En la esfera política se escenifican las estrategias propias de la oratoria. Una utilizada muy frecuentemente es la creación de binomios (lo propio es bueno y lo perteneciente a la oposición malo) y se sirven de recursos intensificadores o atenuantes (también denominados enmascaradores o mitigadores). Entre los primeros, podemos destacar:

    1. Repeticiones léxicas. Ejemplo: “Siempre hemos obrado desde el respeto, porque mostramos respeto a la nación, igual que respetamos a los ciudadanos y, por supuesto, siempre hemos respetado a esta institución”.
    2. Series enumerativas, que consiste en estructuras sintácticas paralelas que embellecen el lenguaje. Ejemplo: “Confío profundamente en nuestra capacidad de resolución de problemas, confío profundamente en el equipo del que formo parte y confío profundamente en que al final todos los ciudadanos conocerán la verdad”.
    3. Interrogaciones retóricas, destinadas a hacer reflexionar al oyente sin que este responda a tal pregunta; en dicha intervención se deja muy claro el posicionamiento del hablante al formularla y no se incluye ningún elemento de duda. Ejemplo: “¿Por qué su partido propone un modelo nuevo de relaciones laborales?”
    4. Ironía, que consiste en una forma muy descortés de desprestigiar al adversario sin utilizar, en muchas ocasiones, ni un discurso comprometido ni palabras malsonantes. Determinados políticos la utilizan como una seña de identidad. Ejemplo: “¡Qué bien vivimos desde que ustedes están al frente del Gobierno!”
    5. Concesión como mecanismo de refuerzo argumentativo. Ejemplo: “Es normal que usted desconfíe ante esta propuesta, pero nosotros no vamos a utilizar una doble vara de medir como han hecho ustedes”.
    6. Contraste, que refuerza las diferencias. Ejemplo: “Cuando ustedes gobernaban todo eran problemas, con nosotros todo son soluciones; con ustedes había déficit económico, con nosotros hay superávit”.

    Y entre los mecanismos atenuantes o enmascaradores, que se usan para disimular determinadas cuestiones comprometidas, podemos distinguir tres tipos:

    1. Eufemismos. En la última etapa de Gobierno de Rodríguez Zapatero, su partido político no hablaba de “crisis” sino de “ajuste”, “escenario de crecimiento debilitado”, “desaceleración”, “coyuntura económica adversa” o “debilidad de crecimiento económico”.
    2. Lenguaje vago, como son las expresiones de cantidades no precisas (“demasiado”, “mucho” o “poco”), adjetivos con significado no preciso (“importante” o “interesante”), adverbios de duda (“probablemente”, “quizá(s)” o “tal vez”) o sustantivos genéricos (“cosa”, “asunto” o “tema”).
    3. Lenguaje redundante, donde hay muchas palabras y poco contenido. La redundancia se cifra a través de repeticiones léxicas, de incluir palabras de más que no aportan apenas significado y también puede poseer carácter semántico (“patria común” o “logros alcanzados”).

    Estas estrategias lingüísticas pueden resultar obvias para el lector avezado y, sin embargo, siguen teniendo un efecto en nuestra percepción de los discursos que las usan. Nuestro yo que piensa intenta aislarlas, pero nuestro yo que siente sigue siendo susceptible a ellas.The Conversation

    Susana Ridao Rodrigo, Profesora catedrática en el Área de Lengua Española (UAL), Universidad de Almería y José Torres Álvarez, Profesor en la Facultad de Educación, UNIR – Universidad Internacional de La Rioja

    Este artículo fue publicado originalmente en The Conversation. Lea el original.

  • Ejército norcoreano en crisis: soldados buscan colillas de cigarrillos

    El Ejército norcoreano (Popular de Corea del Norte) enfrenta una crisis interna que revela el deterioro de sus condiciones de vida. Un reciente informe de Radio Free Asia (RFA) expuso que los soldados del ejército norcoreano han comenzado a buscar colillas de cigarrillos en las calles para poder fumar, ya que sus raciones de tabaco han sido reducidas y en muchos casos son acaparadas por los oficiales de alto rango. Esta práctica ha sido considerada una «falta de disciplina» por las autoridades militares, quienes han anunciado sanciones severas para quienes sean sorprendidos en esta actividad.

    Según la investigación de RFA, esta problemática fue abordada el pasado 14 de marzo en una videoconferencia de la Oficina General de Política del Ejército. En esta reunión, se discutió sobre «la laxitud en la disciplina de los comandantes y soldados», abordando temas como el aumento de deserciones, robos y, ahora, la recolección de colillas de cigarrillos. Como resultado, se estableció que cualquier soldado sorprendido recogiendo colillas en la calle será castigado con «trabajo revolucionario» durante al menos tres meses, lo que implica la asignación a las tareas más duras dentro del ejército.

    Raciones de Cigarrillos: De la Promesa al Despojo

    El ejército norcoreano tiene estipulado proveer a cada soldado con 15 paquetes de cigarrillos al mes. Sin embargo, según fuentes militares citadas por RFA, los comandantes se apropian de una parte significativa de estas raciones, dejando a los soldados con pocas o ninguna unidad para su consumo. Esta situación ha forzado a los soldados a recurrir a la recolección de colillas en las calles, una imagen que pone en jaque la propaganda estatal sobre la fortaleza y la autosuficiencia del ejército norcoreano.

    El problema no solo afecta a la infantería general, sino también a unidades de élite como la guardia fronteriza, que históricamente ha estado mejor abastecida. En el pasado, estos soldados recibían 15 paquetes de cigarrillos de la marca Baekseung al mes. No obstante, desde el otoño pasado, la cantidad fue reducida a 10 paquetes, y tras la apropiación de los comandantes, los soldados solo reciben 7 paquetes en promedio.

    El Impacto en Soldados Hombres y Mujeres

    El informe de RFA también destaca una particularidad: no solo los soldados varones buscan colillas de cigarrillos, sino que también se ha visto a mujeres soldados recogiendo los filtros de los cigarrillos. Mientras que los hombres buscan restos de tabaco para fumar, las mujeres utilizan los filtros para obtener algodón, un recurso que luego es utilizado en la confección de ropa o mantas ceremoniales para bodas, una tradición en Corea del Norte. Muchas de estas mujeres intercambian el tabaco recolectado con sus compañeros por los filtros, y luego venden el algodón obtenido para comprar alimentos, evidenciando una crisis de abastecimiento mucho más profunda.

    Una Crisis que Supera las Amenazas

    El hecho de que los soldados recurran a la recolección de colillas y que incluso vendan estos restos para comprar comida deja en evidencia un problema mayor: el deterioro de la logística de abastecimiento militar y las precarias condiciones en las que viven los soldados del régimen de Kim Jong-un. Más allá de las amenazas de trabajo forzado como castigo, la realidad sugiere que las necesidades básicas de los soldados no están siendo cubiertas. La situación refleja un ejército donde la jerarquía no solo controla la disciplina, sino también los bienes esenciales para la supervivencia.

    El gobierno de Corea del Norte se ha esforzado en proyectar una imagen de poder militar inquebrantable, pero hechos como estos revelan fisuras en la estructura que sostiene a uno de los ejércitos más grandes del mundo en número de efectivos. Con soldados que dependen de colillas de cigarrillos para sobrevivir, la retórica de fortaleza del régimen queda más expuesta que nunca.

    Fuente: Radio Free Asia (Moon Sung Whui, 2025)

  • ¿Qué es “ser un buen padre”, biológicamente hablando?

    Ser un buen padre no es algo fácil de definir. De hecho, nuestra imagen de “buen padre” no sólo está condicionada por la especie a la que pertenecemos sino que, incluso dentro de los Homo sapiens, las circunstancias culturales han hecho que un padre ideal en el siglo XXI no tenga absolutamente nada que ver con esa misma consideración para un hombre de la Persia imperial.

    Esta diversidad sociocultural se multiplica exponencialmente si la comparamos con la diversidad biológica del mundo animal. Tenemos todas las opciones imaginables (y también las inimaginables) en las conductas desplegadas por los padres (los progenitores masculinos) hacia sus hijos.

    No obstante, y desde un punto de vista estrictamente biológico, sí que sería posible encontrar una definición perfecta del buen padre si recurrimos a argumentos evolutivos. Desde esta perspectiva, sería aquel que procura la supervivencia de su descendencia, al menos hasta que ésta adquiere la madurez sexual. Así, todo comportamiento parental que aumente las posibilidades de reproducción de los hijos sería considerado un carácter adaptativo, aumentaría la eficacia biológica de la especie y, consecuentemente, sería favorecido por la selección natural.

    Los cuidados parentales, por lo tanto, son ventajosos. Sin embargo, y por extraño que parezca, también son extraordinariamente escasos. ¿Por qué?

    Padres que ni están ni se les espera

    La primera razón estaría relacionada con nuestra costumbre de discernir si la criatura neonatal se parece más a mamá o a papá.

    De entrada, en la mayoría de las especies (que poseen fases larvarias), la discusión sería irrelevante, porque “la criaturita” no se parece, ni remotamente, a ningún progenitor. Su aspecto es radical y asombrosamente diferente. Tanto es así que, cuando el conocimiento biológico era más limitado, diferentes fases vitales de muchas especies frecuentemente han sido consideradas no sólo especies diferentes, sino grupos (filos) radicalmente distintos. De hecho, estas divergencias entre padres e hijos no sólo son anatómicas y fisiológicas, sino también ecológicas. Eso significa que los descendientes, en sus primeras fases vitales, no comparten hábitats con sus padres y viven en “universos” diferentes.

    Pongamos un ejemplo conocido por todos: los mosquitos. Sus larvas son “gusanitos” que viven, comen, respiran y se desarrollan en el agua, mientras sus padres viven en “otra galaxia”: el medio aéreo. En estas circunstancias, la interacción es prácticamente nula, la convivencia no existe y los cuidados parentales no son factibles.

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    Larvas de mosquito Culex en el agua.

    Por contraposición, podríamos pensar que, cuando no existen larvas, los padres se interesarán por el destino de sus criaturas presuponiendo que cuidamos “lo que se nos parece”. Pues descartemos nuestra bonita y tierna hipótesis: en la mayoría de las especies, los padres se desentienden de su progenie una vez que han eclosionado los huevos.

    ¿De qué depende que los padres cuiden a sus hijos?

    Son varios los factores que parecen estar implicados, y para entenderlos hay que tener en cuenta, primeramente, una obviedad: para cuidar a la descendencia hay que estar vivo. Desde esta perspectiva, no “podrían” ser buenos padres todos aquellos a los que el esfuerzo reproductor les supone la muerte. Aunque quisieran, los salmones no podrían cuidar de sus hijos porque, tras remontar el río donde nacieron, mueren al desovar.

    Otro elemento a considerar sería el número de descendientes generados en un proceso reproductor. Es evidente que es complicado prepararles el desayuno a los 20 000 hijos que acabas de tener de una tacada (cuando, además, se confunden con los 20 000 de cada uno de tus vecinos, como podría ocurrir en muchísimas especies marinas con fecundación externa). Así eliminamos la posibilidad de cuidados parentales en todas las especies que apuestan más por la cantidad a la hora de conseguir la supervivencia de alguno de sus descendientes que por la calidad de los cuidados que se les otorguen a un número reducido de crías.

    Un tercer factor imprescindible para cuidar los hijos es la posibilidad de tener un lugar seguro donde los pequeños puedan sobrevivir mientras los padres buscan alimento. La existencia de este “nido-hogar” es una característica que comparten mamíferos y aves con insectos sociales como las abejas o las hormigas.

    También influye la dureza del entorno físico en el que se desarrolla la prole, tornándose imprescindibles los cuidados parentales para lograr su supervivencia. Así, las hembras del arácnido telifónido Mastigoproctus giganteus transportan a las pequeñas preninfas en una cámara incubadora abdominal, garantizándoles la humedad imprescindible para sobrevivir en ambientes de extrema aridez.

    Aún más curioso es cómo influye, en el caso de algunas especies depredadoras, su propia naturaleza. Un ejemplo muy llamativo es el de muchos grandes escualos, que presentan las llamadas nursery grounds. Estas zonas son, básicamente, “guarderías” submarinas donde las feroces “madres tiburonas” orbitan nadando alrededor de sus crías y evitando el ataque de los propios machos de su especie

    buen padre
    Todas las especies de mamíferos y buena parte de las aves nacen con un alto nivel de indefensión y necesitan cuidados.
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    Pero quizás lo que condiciona más la existencia de los cuidados parentales es el nivel de altricidad de los hijos, es decir, su grado de indefensión por no tener capacidad de alimentarse y subsistir por sí mismos. Aquí incluimos a todas las especies de mamíferos (que dependen durante su primera fase de vida de la lactancia materna) pero también a la mayoría de las aves que necesitan cuidados después del nacimiento antes de poder desenvolverse autónomamente.

    Si aunamos todos los requisitos, los cuidados se han desarrollado principalmente en especies que no mueren al reproducirse, que tienen desarrollo directo (sin larvas), que tienen pocos descendientes por evento reproductor, que no contemplan a sus propias crías como posibles alimentos y, lo que es más importante, cuyas crías necesitan de sus padres para su propia supervivencia. En ese reducidísimo grupo de especies estarían, fundamentalmente, insectos sociales, aves modernas y mamíferos eutremas.

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    Padres involucrados

    Los vertebrados nos ofrecen un amplio muestrario de posibilidades en los cuidados de los hijos y parece haber una cierta prevalencia de cada modalidad de cuidados en los linajes evolutivos de cada grupo.

    En los pocos peces óseos que se ocupan de las crías, lo hacen frecuentemente los machos. En el conocido ejemplo de los hipocampos, es el caballito de mar “papá” el que transporta a la prole hasta que los juveniles pueden nadar libremente. Aquí la hembra se limita a poner los huevos fecundados en la bolsa ventral de su pareja, que es el que luce “preñado”. Los machos cíclidos, por su parte, segregan una especie de leche-moco a través de la piel de la que se alimentan las crías, aunque esta tarea la comparten con las madres.

    No obstante, el caso más conocido de padres involucrados en el cuidado de la prole es el de las aves, donde masivamente el cuidado es biparental. Este comportamiento es consecuencia del desarrollo homeotermo de sus embriones, esto es, los huevos hay que empollarlos para que estén calentitos. Si se enfrían, el desarrollo embrionario aborta. En esta absorbente y continua actividad la selección natural ha permitido el relevo y favorecido la monogamia social. En el 95 % de las aves, las parejas se mantienen durante la temporada de cría y ambos padres empollan los huevos.

    El vínculo madre-hijo de los mamíferos

    En el caso de los mamíferos, los cuidados “parentales” son clara y masivamente “maternales”. Los mamíferos tenemos la suerte de que nuestros embriones no son depredados, pisoteados, llevados por la corriente o mil circunstancias más que afectan a las especies ovíparas. Por el contrario, ubicamos nuestro desarrollo embrionario y fetal dentro de un calentito, seguro y mullido útero materno. Este vínculo madre-hijo se continúa durante la lactancia (que también corre a cargo de las hembras).

    Todo ello supone un aumento enorme de la tasa de supervivencia de las crías. En el caso de los primates (y especialmente en el de los humanos), además, las potencialidades de la especie se multiplican con las posibilidades de dedicar mucho tiempo a “enseñar”, desarrollándose una herencia doble (la genética y la cultural) que no tiene parangón en el mundo vivo.

    Este hecho merece una interesante reflexión: la gran ventaja que para los mamíferos que ha supuesto la viviparidad, la pagan casi exclusivamente las hembras (en nuestro caso, las mujeres).

    El “buen padre humano”, ya que no puede serlo biológicamente, tiene la fascinante posibilidad de hacerlo culturalmente y compensar esta injusta balanza a base de amor, tiempo y enseñanza a sus hijos. Afortunadamente, cada vez son más los que descubren este impagable privilegio.The Conversation

    A. Victoria de Andrés Fernández, Profesora Titular en el Departamento de Biología Animal, Universidad de Málaga

    Este artículo fue publicado originalmente en The Conversation. Lea el original.

  • El Economista Tomás de Aquino

    En este mundo “moderno” del 2025 sobran las personas que ven a un fraile de 1274 como una persona con poca cultura y conocimiento… ¡craso error! Tomás de Aquino fue un extraordinario teólogo, filósofo y jurista católico a quien se le atribuye el origen del escolasticismo; movimiento que hoy persiste en la Escuela de Salamanca en España y en la Universidad de Salamanca . Y no paremos allí, ya que en materia de metafísica sus obras hoy día representan una de las fuentes más citadas del siglo XIII . Estoy convencido de que en muchos sentidos los humanos hemos sufrido ciertas regresiones en materia cultural, económica y lo que es “justo”.

    La profundidad de pensamiento de Aquino es sorprendente, lo cual se desprende que aún hoy día hay tantos que encuentran verdades que hemos extraviado en el transcurrir del tiempo; nos cuenta Federico Silva, un académico interdisciplinario en la ley y la ingeniería informática. Pero, en particular, Silva nos retrotrae a la teoría subjetiva del valor; una realidad que, según parece, muchos que se arropan con el título de “economistas” no dominan la materia o peor, evaden el tema porque no conjuga con su trabajar gubernamental.

    También nos advierte Silva que en la época de Tomás de Aquino la economía aún no era una disciplina científica sino que era vista como una ‘teoría de justicia’. Las pesquisas de Aquino en estos campos las siguieron otros clérigos católicos, tal como Anselmo de Canterbury, padre de la escolástica y otros más,  En resumen, estaban abordando lo que es correcto o el bienandar en materia económica y no el malandar que hoy parece ser la norma en la gobernanza alrededor del mundo.

    Carl Menger, quien fue jurista y no matemático, destacó el papel de la ética en la acción humana económica; algo que no fue respetado en la constitución de Panamá; cuando esta dice que “la economía corresponde primordialmente a los particulares…” y luego de un punto y coma agrega un “pero” y dice que el “Estado”, es decir, los gobiernos o gobernantes, pueden hacer lo que les venga en ganas con la economía ciudadana, tal como nombrar cerros de botellas y dictar leyes que violan nuestras libertades.

    Más allá, algo que se nos extravió es el que la ley no hace el derecho o lo correcto, sino que lo debe descubrir o; tal vez deba decir “destapar”. Triste que con gran frecuencia en nuestro medio la ley lo que hacer es tapar o cubrir el derecho, aquello que no es curvo o torcido. Y en ello, Silva vuelve y destaca que lo correcto o derecho es sinónimo de “justo” o aquello que cabe “justito” o apretadito.

    Por ejemplo, las intervenciones legales en materia de controles de precio; sean estos en salarios, productos, descuentos y tal, violan el principio fundamental de la satisfacción de una de las dos partes en cualquier transacción, y otras cosas más. Dar descuentos a jubilados porque unos legisladores quieren ganar simpatía y votos no es justicia. Se alcanza la justicia cuando ambas partes llega a un acuerdo y satisfacción.

    La cantidad de intercambios comerciales en Panamá, por dar ejemplo, jamás podrán ser previstos en justicia ni en sentido económico por leyes politiqueras. Si en un restaurante el 80% de los que entran un día son jubilados, el restaurante pierde; los diputados jamás aceptarán su culpa y menos si el negocio entra en quiebra. No es el gobierno quien determina precios sino el mercado.

    Bien dijo Aquino que sin acuerdo y satisfacción jamás habrá justicia. Triste que aún no lo veamos.

  • El Fin de las Radios de la Libertad: ¿Un Adiós Necesario o un Regalo para los Tiranos?

    Desde el final de la Segunda Guerra Mundial, Estados Unidos ha utilizado diversos organismos de comunicación para contrarrestar la propaganda de regímenes totalitarios y promover valores democráticos en el mundo. Radio Free Europe/Radio Liberty (RFE/RL), Radio Free Asia (RFA) y Voice of America (VOA) fueron creados con ese objetivo, funcionando como herramientas clave en la lucha de la Guerra Fría contra la Unión Soviética y otros regímenes opresivos. Se las conoce como radios de la libertad. Sin embargo, una reciente orden ejecutiva de la administración Trump ha cortado el financiamiento estatal a estos medios, poniendo fin a su operación tal como la conocemos.

    La decisión genera preguntas fundamentales sobre el papel de estos medios en la actualidad: ¿Siguen siendo necesarios en un mundo donde las redes sociales permiten un flujo de información sin precedentes? O, por el contrario, ¿su desaparición beneficiará a los regímenes autoritarios que siguen intentando controlar la narrativa informativa en sus países?

    Un Breve Recorrido Histórico

    Radio Free Europe nació en 1950 con el respaldo de la CIA, como una herramienta de diseminación de información en países de Europa del Este bajo dominio soviético. Su objetivo era claro: proveer noticias veraces y combatir la censura impuesta por el Kremlin. A finales de los años 70, se fusionó con Radio Liberty, que transmitía información a la propia Unión Soviética.

    Por su parte, Voice of America (VOA) había sido creado en 1942 como una respuesta propagandística contra la Alemania nazi, pero se consolidó como una fuente de noticias internacional financiada por el gobierno de EE.UU. En los años 90, con la caída del bloque soviético, su rol evolucionó hacia una diplomacia pública con transmisiones en diversos idiomas.

    Radio Free Asia (RFA) surgió en 1996 con la misión de ofrecer información independiente a los ciudadanos de China, Vietnam, Corea del Norte y otros países con regímenes de censura.

    En conjunto, estas radios han sido consideradas una de las herramientas más efectivas en la lucha por la libertad de expresión y la diseminación de información en sociedades cerradas. De hecho, esta plataforma GCCViews es usuaria de estas tres redes, como han podido comprobar a lo largo de estos años.

    El Contexto Actual: ¿Siguen Siendo Necesarias?

    El principal argumento a favor del cierre es que vivimos en una era dominada por las redes sociales, donde plataformas como X (antes Twitter), Facebook o Telegram han permitido a ciudadanos de países autoritarios compartir información de manera descentralizada y fuera del control estatal. En ese sentido, los medios gubernamentales de EE.UU. parecen redundantes.

    Sin embargo, esta postura ignora dos cuestiones clave. En primer lugar, los regímenes autocráticos han aprendido a manipular y censurar las redes sociales de forma eficiente. China ha desarrollado el Gran Cortafuegos para bloquear plataformas extranjeras y promover su propia versión de la información. Rusia ha convertido Telegram en un campo de batalla de propaganda. En este escenario, los medios independientes financiados por Estados Unidos siguen siendo una fuente confiable para audiencias atrapadas en entornos de censura.

    En segundo lugar, hay una paradoja inquietante en el hecho de que la principal red social donde la disidencia y la libertad de expresión se han refugiado, X, esté bajo el control de Elon Musk, quien a su vez dirige el Departamento de Eficiencia Gubernamental (DOGE), la entidad encargada de ejecutar los recortes a estos medios. Esto plantea una cuestión fundamental: ¿puede una sola persona, con intereses políticos y empresariales propios, garantizar la imparcialidad de una red que ha reemplazado a las radios de la libertad financiadas por el Estado?

    Las Consecuencias del Cierre

    Organizaciones defensoras de la libertad de prensa han condenado la medida, advirtiendo que el cierre de estos medios deja un vacío que será llenado por la propaganda de regímenes autoritarios. En países como Irán, China o Rusia, donde las opciones de información objetiva son limitadas, la desaparición de RFE/RL, RFA y VOA representa una pérdida significativa para los ciudadanos que buscan alternativas a los medios estatales.

    Por otro lado, quienes defienden el recorte argumentan que en una era de restricciones presupuestarias, el gobierno estadounidense no debería gastar miles de millones en medios que pueden ser reemplazados por iniciativas privadas y redes descentralizadas. Sin embargo, esta visión también minimiza el impacto de la influencia digital de China y Rusia, que han invertido millones en desinformación a través de plataformas como TikTok y RT.

    ¿Un Paso Adelante o un Retroceso?

    El cierre de estos medios plantea un dilema profundo. Por un lado, podría interpretarse como un ajuste necesario en una era donde la información fluye a través de nuevas plataformas digitales. Por otro, deja en evidencia una preocupante paradoja: mientras se argumenta que la información ya no necesita tutela estatal, la plataforma que ahora lidera la batalla informativa, X, está controlada por el mismo hombre que está desmantelando los medios públicos.

    En este juego de ajedrez global, la pregunta clave es: ¿será suficiente la información descentralizada para contrarrestar a los regímenes totalitarios, o estamos cediendo terreno en la lucha por la verdad? El tiempo dará la respuesta, pero lo cierto es que los autócratas de Pekín, Moscú y Teherán están celebrando. Y eso, por sí solo, debería encender alarmas.