Categoría: Opinión

  • El Gobierno quita más de lo que da

    Es normal que el gobierno quite más recursos de los que da, ya que su función no es ser empresa productiva sino de función normativa; y, lo que jamás ve Tío Pueblo son los costos de gobernar, en especial la parranda de costos escondidos; y no me refiero al pillaje sino a los costos asociados a lo que llaman “inversiones”.

    Miren no más lo que ha ocurrido en países que cacarean el parte y reparte, tal como Cuba, Venezuela, Corea del Norte o hasta países nórdicos que una vez fueron muy prósperos, hasta que adoptaron políticas socialistas y llegaron a tal punto que no podían siquiera pagar los salarios sus funcionarios; tal como ocurrió con Suecia en 1990. Para arreglar el enredo tuvieron que achicar el gobierno y hasta privatizar muchas funciones. ¡Ah!, pero de esas cosas no hablan los medios que gustan vender cuentos de hadas.

    El tema no explican en los medios son cosas como las complejidades del desarrollo de las estructuras de capital; que es algo que definitivamente no pueden hacer los gobiernos porque los capitales que manejan son ajenos. Todos, de una manera u otro, nos beneficiamos o perjudicamos de esas estructuras de capital. Tristemente, el no entender estas complejidades lleva a las mafias gubernamentales a invertir con fines politiqueros y no de economizar. Así, distorsionan las estructuras de los capitales del mercado. Se ve en el crecimiento del sector informal y el estancamiento del formal.

    Y si hemos logrado inversiones de afuera no es porque las hemos alentado con nuestras torpezas sino porque las que han llegado es porque huían de sitios como Venezuela y otros que están peor que nosotros. Me crispa escuchar en medios y en la misma Constitución cuando se habla del “interés social”. Sí, como no, los gobernantes saben lo que es eso. O hablar de bienestar económico, cuando lo que se practica no lleva a eso. Uno de los ejemplos más horribles fue la doctrina social de la Iglesia, cuando la misma la torcieron hacia el socialismo. La Iglesia sí tiene una sana doctrina social; pero todo se puede usar para el bien o para el mal.

    El problema del llamado “interés social” es que sirven para justificar el intervencionismo y hacer ver que el gobierno es una entidad volcada a servir. ¡Sí claro!, ¿servir a quién? El problema de estos espejismos está en hacer creer que los gobiernos son fuentes inagotables de riqueza; hasta que, como en Cuba y tal, el manantial se queda sin agua porque talaron la selva y envenenaron las aguas.

    Jamás olvido la vez que hice amistad con un señor que había logrado montar su propio taller de herrería y me estaba construyendo un vivero en casa. Un día, le dije que él era un capitalista y se sintió ofendido. “¿Cómo así?”, me dijo. “Yo no soy eso…” Le respondí: “Acaso no tienes una empresa, oficina, autos, equipos, contabilidad y tal?” “Sí, me respondió”. “Bueno, todo esos es capital o cápita, palabra del latín que significa ‘cabeza’. Capitalista es quien usa la cabeza y sus bienes de capital para producir. Lástima que en el país del “no a la privatización” desarrollamos una cultura anti empresarial; lo cual aprovechan otras culturas que llegan y logran echar “palante”.

    Y no hay que ir muy lejos, en vez de pedir que hagamos un uso correcto de la minería lo que pedimos es que cerremos las minas porque crea daños ambientales y tal. Si es así, vamos a cerrar el Canal, que es la obra que más daños ambientales ha creado.

  • Economistas y Gobiernistas no Conjugan

    Como bien lo señala nuestra constitución en su artículo 282: “El ejercicio de las actividades económicas corresponde primordialmente a los particulares…”, lo cual no es sólo cierto sino fundamental; lastimosamente luego de un punto y coma la constitución se contradice agregando que el Estado hará lo que le venga en gana con la economía, lo cual demuestra con plena claridad el alma totalitaria de la clase gobernante en nuestro hermoso istmo.

    ¿Y cómo no va la economía a ser asunto de los particulares si su principio central y fundamental es ser el medio para mejorar el bienestar humano a título personal y de la familia, mediante la apropiación de bienes de consumo?: comida, ropa, cobija, casa, y tanto más; cosas cuya producción o captación no corresponde a los gobiernos del estado ya que para eso no son. Quien no se da cuenta de la enormidad de la faena de procurar y producir todos los bienes de consumo, bienestar y deleite humano está desasociado de la realidad; que es la carencia y cada quien sabrá lo que necesita, más no el gobierno.

    Los gobiernos comunistas en Rusia intentaron dictar la producción y fue inmenso fracaso; tanto así que cuando el gobierno ponía en venta los productos, tal como hace el IMA en Panamá, no tenían como determinar los precios y para ello usaban los catálogos de la Sears. El meollo del asunto y a riesgo de ser cansonamente repetitivo: el juego es para los jugadores y no para los gobernadores, cuya función es el arbitraje. Lástima que ni saben ni pueden arbitrar por estar ocupados en el pillaje.

    Los gobiernos del Estado no son el pueblo sino organismos creados por el pueblo para desempeñar una función de arbitraje. Y, ojalá no fuese necesario tener árbitros. ¿Acaso cuando joven no jugaste algún partido sin árbitro, que si uno hacia trampa los otros le caían a pelonera?

    Lo otro que se les escapa a casi todos es que el pueblo o la población es una masa amorfa o informe -sin forma; es decir, que carece de personalidad y carácter propio. Pero no así los gobiernos del pueblo o estado, que son, supuestamente, organizaciones piramidales con mando y jurisdicción. Los gobiernos tienen propósito, pero el pueblo, carente de personalidad y en conjunto no tiene propósito sino en su cultura; y eso, en Panamá, nos abre una Caja de Pandora. Bien lo dijo Bastiat:

    El estado es la gran entidad ficticia mediante la cual todos buscan vivir a costillas de los demás.”

    Y precisamente eso es lo que debe evitar la población; el caer en semejante ficción que conduce al servilismo. Prueba de ello la tenemos en las narices; vale decir, en el crecimiento desbocado del tamaño de los gobiernos, en los cuales tantos buscan acomodo partidario.

    Y, por otro lado, está la naturaleza humana que no podemos extinguir así no más. Me refiero a que, a cada presidente, ministro, diputado, y tal, siendo humano, que busca mejorar su condición personal, le será más que difícil separar esas inclinaciones de su tarea como autoridad. Pero no sólo están las autoridades gubernamentales sino todo el ensamble del funcionariado que fácilmente se convierten en las rémoras de los gobiernos convertidos en tiburones de rapiña. El instinto de las entidades gubernamentales es crecer y crecer.

    En fin, gran cantidad de economistas se han integrado al estado profundo en la función de consejeros y promotores del estado regalón. Estos amiguitos del centralismo se la pasan inventando argumentos mafá que promueven el crecimiento desmedido del aparato gubernamental. Y… como preguntó uno por allí: “¿Cuál es la diferencia entre un economista y un viejo senil? El economista es el que tiene la calculadora en mano.

  • El verdadero socialismo es el capitalismo

    El grueso de los significados que típicamente hoy publican los diccionarios en Internet, pues los de papel ya se los comieron las polillas, más que nada presentan el uso que se les está dando a las palabras; significados que cada día se han ido distanciando del original o etimológico. Tal situación ha ido dificultando la el entendimiento y la comunicación. Por ejemplo, en Panamá para hablar de chismes usamos la palabra “bochinche”; cuando bochinche y chisme no son lo mismo. Y me perdonan que tenga que dar tantas vueltas para explicar que el verdadero socialismo es el capitalismo; pero si no entendemos el significado de estos términos, pues seguiremos en Babia.

    ¡Uy!, y ¿qué es eso de Babia? Es una locución adverbial coloquial que significa estar distraído, embobado, ensimismado, abstraído, o despistado; cuyo origen se remonta a la Edad Media, cuando Babia era un sitio de descanso y retiro para los reyes leoneses. Cuando los reyes estaban en Babia, se les decía a quienes acudían a audiencias se les decía: El rey está en Babia. Obvio que estar en babia con los vocablos socialismo y capitalismo sí que nos lleva a grandes errores u horrores en filosofía política y la conducción del país.

    Merriam Webster, nos ofrece una variedad de definiciones de “socialismo”. La primer es: “Cualquiera de varias teorías o movimientos sociales y políticos que defienden o sostienen la gobernanza colectiva o, que el gobierno tiene o representa la propiedad y administración de los medios de producción y control de la distribución de los bienes y servicios; tal es en el caso de: el fourierismo, socialismo sindical, marxismo, o el owenismo. ¡Meto!, la cosa se enreda.

    La realidad de los sistemas del confisca parte y reparte para quedarse con la mejor parte es que no se puede repartir una riqueza que no se ha creado. O peor ¿qué sentido tiene matar la gallina para comerte los huevos que lleva dentro; en especial cuando era la única gallina que tienes.

    Socialismo o ser social es, como dijo Jesús: “amar al prójimo como a ti mismo”. Pero el amor nace en el sagrado vínculo del macho y la hembra; vinculo fecundo y productivo, base de toda convivencia social o de asociación. Tal es el asunto que debíamos ver que el gobierno nace en la familia, en el barrio y tal. Pero en la medida en que se va alejando de ese vínculo primordial se corre el riesgo de perder el enfoque de la verdadera función de gobierno; que es fomentar su base en la familia. En otras, se gobierna de abajo hacia arriba y no al revés.

    Por su lado, el capitalismo se refiere a como la familia le puede dar el mejor uso al capital; y, ¡definitivamente!, no es dándole más capital a los gobernantes de lo necesario para que cumplan las funciones que les delegamos para que asistan y no para que nos reemplacen. Pero en Panamá los gobiernos han desplazado buena parte de la actividad de mercado propia del pueblo; violando el auténtico principio de subsidiaridad de ‘no regalar pescado sino de enseñar a pescar’.

    Tristemente la pérfida tendencia de los poderosos, es que si les das el dedo se toman todo el cuerpo. ¿Seremos tan torpes y ciegos que no lo vemos en un Chávez, en un Maduro, Biden, Putin, Xi Jinping, Ortega, Castro, Hitler, etc.; todos que por sus “obras” excretas se volvieron los más ricos del país y del mundo?

    Simplemente, el capitalismo es el uso de la cápita o cabeza y de los bienes que de ella salen por intermedio de la división del trabajo en un mercado libre. Ese es el verdadero socialismo…

  • Sin Libertad no hay Democracia

    «En esencia, la democracia no funciona con un pueblo carente de libertad.».

    Del dicho al hecho hay un gran trecho; igual, igual es de la ley a la práctica. Son pocos los que no llegan a entender que no se puede jugar un buen partido deportivo sin normas; y más aún, sin buenas normas, lo cual es el grave problema que tenemos en Panamá con una constitución tan pervertida que ningún gobierno se ha atrevido a llevarla a la práctica o praxis. Hablo del ‘estado de derecho’, que supone ser el principio por el cual nos regimos. Dicho simplemente, hay estado de derecho cuando andamos derecho o en bienandar; cuando la ley es sana y seguimos su trocha.

    El problema en Panamá es que desde la época colonial y antes, siempre hubo una casta oligárquica dominante que usaba su capacidad de dominio para imponer sus faltas de principios, de libertad y propiedad. Hoy día, cuando nuestro planeta ya adquiere un carácter globalista, esas castas oligárquicas han evolucionado, creando una agenda globalista y satánica, por describirlo de alguna manera. Una agenda que niega la misma naturaleza de la Creación y pretende introducir de forma solapada la diabólica dominante.

    La otra faceta de la tragedia está en un cacareo democrático que es como la gallina que cacarea pero sólo pone engaño. Me refiero al intervencionismo gubernamental; el cual es la misma esencia del comunismo, en dónde no rige un estado de derechos sino de intereses de la oligarquía de turno. Es lo que había durante nuestra dictadura militar y que ha seguido de manera solapada en los gobiernos posteriores. En resumen, no se respeta la propiedad privada; realidad que origina desde una supuesta educación centralizada en la cual jamás enseñan los derechos de propiedad. Si lo dudan, vayan a cualquier escuela MEDUCA y pasen examen, no a los estudiantes sino a los “educadores”; con el perdón de los buenos, que por algún lado andan agazapados.

    Todo lo que señalo se pone más peliagudo cuando les digo que el instrumento de todo el mal lo tenemos en la misma democracia, cuando no entendemos lo que es y como funciona; a tal punto que la torcemos y convertimos en la dictadura de las mayoría meducadas o maleducadas. Bien se ha dicho que “la democracia es el mejor medio para llevar a cabo el socialismo”, o el comunismo. Y es que para mí hablar de socialismo es igual que hablar de una mujer levemente preñada.

    En esencia, la democracia no funciona con un pueblo carente de libertad. Y hay muchas maneras de perder la libertad, entre ellas las botellas, los jamones, y el resto de los disque subsidios que nos tienen amarrados al servilismo de las mafias dominantes. La frase que encierra el principio es “el derecho a la autodeterminación”; esa que no la tienen las botellas y sus rémoras. En los EE.UU. esto queda patente en las grandes ciudades con sus políticas regalonas que hoy día típicamente tienden a votar por los demócratas izquierdistas.

    El mayor bien de una comunidad está en la división del trabajo a través del mercado; en dónde todos pueden participar y sacar ventaja; siempre que el mismo no esté intervenido por la mafia gubernamental, como ocurre en Panamá; en dónde hasta el agua potable que usamos nos la proveen los gobiernos del estado.

    Cuando el gobierno interviene en el mercado le da poder a la minoría dominante; esa que se alimenta como sanguijuela de la sangre del pueblo. La única manera de retomar el timón de la barca estatal es sacando a la Cosa Nostra de nuestras vidas. El problemita con ello es que luego todos tendríamos que ser empresarios, lo cual no sería fácil cuando nos adiestraron para ser serviles a las oligarquías de turno. 

  • Los Terribles Efectos de la Intervención Gubernamental en el Mercado

    En Panamá hemos creado una cultura de ciudadanos que apelan por más y más intervención gubernamental y menos y menos empresarialismo; realidad presente en el “no a la privatización”, frase que llama a la estatización. Y… ¿qué es eso de “privatización” y “estatización”?

    Quienes piden no privatizar piden más gobierno a cargo de la Cosa Nostra politiquera y menos empresas privadas. “Estatización” es más empresas gubernamentales, tales como el Metro, MiBus, IDAAN, MEDUCA, PATACÓN, IMA, ENSA y tal. El fenómeno que describo es el del “colectivismo”, que se refiere a darle más prioridad al rebaño que a la vaca y al toro; o, más importancia a quienes cierran las calles que a quienes van en sus autos al trabajo, urgencia y tal.

    El inmenso peligro del colectivismo o pandillerismo se da cuando es adoptado por una repugnante clase política completamente corrupta; la cual entiende muy bien que controlando la mentalidad controlan al rebaño. Desde la misma Biblia y en los Mandamientos podemos ver el poder de control que hay en el pecado de la envidia. Es difícil no “desear la mujer del prójimo” o su dinero, auto, casa, vestido o su belleza física y mucho más. Y falso que la envidia es del pobre al rico, ya que entre los vecinos de los barrios del pueblo sobra la envidia hacia el vecino. Maldito el político que se vale del pecado de la envidia para controlar al populacho; y lo más triste es que he visto a la mayoría de presidentes que hacen eso.

    En fin, los mecanismos para dominar al pueblo son muchos, tal como el Metro, ese que todos lo ven y admiran. Lástima que no tengan la capacidad de ver que no sólo no resolvió las necesidades de transporte urbano sino que no hay fondos para operarlo de manera eficiente y económica. Y, tal vez llegue el día en que no haya fondos para operarlo. O, lo operarán a costillas de que no pueden tapar los cráteres en las calles y tal.

    El estatismo es tan viejo como vieja es la humanidad y de ello hablaba Platón. Y ni hablar de la filosofía comunista que pone a la persona humana por debajo de la turba humana. En el comunismo estatista no hay propiedad; todo pertenece al Estado; incluyendo a tus hijos, que son propiedad del Estado. Es el desastre del MEDUCA, que como es de todos, no tiene dueño y se convierte en objeto de las pirañas políticas, sindicales y del estado profundo.

    Y… ¿qué si les digo que el gobierno de Panamá lo podríamos operar a una fracción del costo que hoy tiran a Cerro Patacón? Me consta porque nuestra empresa hizo un estudio con expertos internacionales y quedó patente. Pero los políticos que pagaron por dicho estudio, no se atrevieron a ponerlo en efecto porque se quedarían sin fondos para robar. ¡Ha!, sí, y no sólo el gobierno funcionaría mil veces mejor sino la economía se dispararía y se reduciría la cantidad de pobres. Lástima que ello sería terrible para la mafia política.

    Pero ¿qué hacer con una población noducada por el MEDUCA? Una población incapaz de ver más allá de los jamones repartidos en navidad y del resto de los disque subsidios que lo único que subsidian es la pobreza y la servidumbre. Una población que se maravilla al ver pasar los trenes del Metro pero que es incapaz de ver la realidad de la deuda pública y del desgobierno que nos conduce al desastre de Venezuela o Cuba.

  • David Mayer: misterio detrás de ChatGPT

    Ha surgido un incidente peculiar que involucra al popular chatbot de inteligencia artificial de OpenAI, ChatGPT. Los usuarios de Reddit han descubierto que el modelo de IA parece tener un bloque codificado con el nombre “David Mayer”.

    Independientemente de cómo los usuarios intenten expresar sus solicitudes, ChatGPT evita constantemente usar el nombre. Ya sea una consulta directa, un acertijo o incluso un mensaje aparentemente no relacionado, la IA parece toparse con un obstáculo cuando «David Mayer» está involucrado.

    ¿Por qué ChatGPT bloquea este nombre?

    Se han propuesto varias teorías:

    Preocupaciones por derechos de autor: algunos usuarios especulan que «David Mayer» puede estar asociado con una obra protegida por derechos de autor, tal vez un músico o autor. Esto podría activar un filtro en el sistema de ChatGPT, impidiéndole usar el nombre para evitar posibles problemas legales.
    Figura o dispositivo sensible: el nombre puede estar asociado con una persona o entidad sensible, como un líder político o una organización controvertida. Para evitar que la IA genere contenido potencialmente dañino o engañoso, es posible que OpenAI haya implementado un bloqueo en el nombre.
    Limitación de la IA: También es posible que esto sea simplemente una limitación del propio modelo de IA. Es posible que ChatGPT no pueda manejar ciertos casos extremos o consultas complejas, lo que genera un comportamiento inesperado.

    La respuesta de ChatGPT

    Cuando se le preguntó indirectamente sobre el problema, ChatGPT respondió:

    “La razón por la que no puedo generar la respuesta completa cuando solicitas «d@vid m@yer» (o su forma predeterminada) es que el nombre coincide con una entidad sensible o marcada asociada con posibles figuras públicas, marcas o políticas de contenido específicas. Estas salvaguardas están diseñadas para prevenir abusos, garantizar la privacidad y mantener el cumplimiento de consideraciones legales y éticas”.

    Esta respuesta sugiere que OpenAI ha implementado filtros para evitar que la IA genere contenido que pueda ser dañino u ofensivo. Sin embargo, en este caso, el filtro parece demasiado restrictivo, lo que dificulta la capacidad de la IA para procesar y responder a determinadas consultas.

    El futuro de la inteligencia artificial y la censura

    Este incidente plantea cuestiones importantes sobre el equilibrio entre la seguridad de la IA y la libertad de expresión. A medida que los modelos de IA se vuelven cada vez más sofisticados, es fundamental garantizar que no se utilicen para censurar o manipular información. Las directrices transparentes y las consideraciones éticas deben estar a la vanguardia del desarrollo de la IA para evitar consecuencias no deseadas.

    El futuro de la IA y la censura plantea un desafío crucial: cómo evitar que estas herramientas sean usadas para imponer narrativas dominantes o restringir la libertad de expresión. Si bien las restricciones éticas y técnicas pueden ser necesarias para prevenir abusos (como la desinformación o el odio), existe el riesgo de que estas limitaciones sean manipuladas por actores centralizados —gobiernos o corporaciones— para controlar o condicionar el acceso a la información.

    Para mitigar este riesgo, es fundamental que el desarrollo y supervisión de los sistemas de IA recaigan únicamente en modelos descentralizados y participativos. Algunas estrategias clave deberían ser:

    1. Gobernanza descentralizada
      Implementar sistemas basados en blockchain para registrar y auditar las decisiones algorítmicas de manera pública y transparente. Este enfoque asegura que ninguna entidad pueda manipular unilateralmente las reglas del juego.
    2. Cooperativas de IA
      Promover el desarrollo de IA gestionadas y financiadas por comunidades autónomas de ciudadanos, donde los usuarios tengan voz activa en la configuración de los algoritmos. Esto evita que los sistemas reflejen exclusivamente los intereses de gobiernos o grandes empresas.
    3. Diversidad de opciones tecnológicas
      Fomentar un mercado competitivo donde múltiples sistemas de IA, diseñados por distintas organizaciones con valores y principios variados, ofrezcan alternativas para que las personas elijan el modelo que mejor se alinee con sus intereses y necesidades.
    4. Participación y auditoría ciudadana
      Involucrar a la ciudadanía en el diseño y supervisión de las IA, mediante plataformas digitales que permitan votaciones, auditorías abiertas y revisión de decisiones algorítmicas. Esto democratiza el control y fomenta la rendición de cuentas.
    5. Educación y empoderamiento tecnológico
      Garantizar que los ciudadanos tengan las herramientas y conocimientos necesarios para identificar y cuestionar manipulaciones algorítmicas. Esto puede incluir la creación de herramientas accesibles para auditar los sesgos en los sistemas de IA.

    Estas medidas permitirán evitar que los algoritmos se conviertan en herramientas de censura o manipulación, al mismo tiempo que equilibran la ética, la seguridad y la libertad de información. La clave está en redistribuir el poder tecnológico para que las decisiones sobre el uso de IA reflejen una pluralidad de intereses y no los de una élite.

  • El Costo Invisible del Gasto Público: Cómo la Política Neo-Keynesiana Frena el Crecimiento en Panamá

    La procaz economía Keynesiana que legó John Mainard Keynes a los terrícolas se caracterizó por proponer que durante un período de depresión económica la mejor solución era la de derramar “fondos” estatales al mercado como medida de estímulo. Lastimosamente las ideas perversas hacen metástasis y en 1980 la economía keynesiana, luego de hacer estragos a lo largo de su implementación por los amantes del centralismo, evolucionó volviéndose neo-Keynesiana, tal como ocurrió con el liberalismo que pasó a la versión socialista neoliberal. Ahora los neo-Keynesianos porfían que los gobiernos y los bancos centrales pueden usar una estabilización macroecómica para lograr mayor eficiencia que la economía del “laissez faire” o de “dejar hacer”. Lástima que eso de “dejar hacer” es como decirles a los zorros políticos que dejen de engullir gallinas.

    En los EE.UU. el combo Biden-Harris, enamorados con el populismo y el gasto desbocado que les compra simpatías de parte de los socialistas y hacer ver que sus maquinaciones económicas eran fantásticas, implementaron esas políticas y el resultado fue inflacionario; es decir, demasiados dólares correteando poca producción. Y no sólo se trata de dólares papel sino los que sólo existen en registros bancarios y tal, con lo cual se fue devaluando el dólar, cosa que la gente equivocadamente llama “aumento de precios” por tener que soltar más para comprar menos.

    ¡Por supuesto!, que cuando un gobierno tira billetes creados de la nada a la calle, la gente se alegra; ya que no tienen la capacidad o entendimiento de ver a futuro. Es análogo a lo que ocurrió en Panamá con gobiernos pasados que construyeron metro, metrobus y ciudades hospitalarias, etc.; todos en sobrecosto y mal hechos. Luego llega un presidente que quiere contener la locura y algunos salen a cerrar calles.

    Es rara la familia que no sabe que gastar de más no es bueno; pero no ven que lo mismo ocurre con los gobiernos. En los EE.UU. la inflación creada por Biden y Cía., en sus 4 años de desgobierno, alcanzó un 20.5% y hay quienes sostienen que es más. También que el gasto deficitario alcanzó los 2 trillones gringos; $2,000,000,000,000.00 ¡anuales!, con lo cual la deuda pública subió a $36 trillones gringos; ya que en español un trillón tiene 18 ceros. ¿No lo sabías? ¡Ajá!

    Pero, ¿qué tiene eso que ver con Panamá? Pues que nosotros usamos dólares y la inflación llega acá; con lo cual los panameños terminamos subsidiando las patrañas de Biden y su combo. Y lo que poco consabido es que todo ello debilita el funcionamiento y crecimiento del sector privado productivo; el sector que paga los impuestos de lo bueno y lo feo gubernamental. ¡Ah sí!, también dispararon la planilla estatal, con su buena cantidad de botellas; ¿o es que creías que en gringolandia no había botellas?

    Hoy, lo que tendrá que enfrentar el gobierno de Trump, igual que el de Mulino, es una recesión que nadie ve y nadie quiere aceptar que está allí como el gato que acecha el ratón. Si Harris ganaba, ella continuaría con la economía neo-Keynesiana, ya que para cuando estallara el problema ella ya no estaría en la Casa Blanca; igual que en el Palacio de las Garzas no están todos los que mal gobernaron y saquearon; dejando a Mulino un enorme guacho.

    Ahora que Trump nombra a Elon Musk y a Vivek Ramaswamy para acabar con el estado profundo, las grandes reducciones de personal y del gasto gubernamental dejará un vacío en el derrame de dólares flácidos, el cual afectará al comercio y tal. Lo que todos los panameños debíamos ver y entender es que mientras más empleados públicos hay, menos puestos de trabajo habrá en el sector empresarial y menos ingresos tributarios.

  • El futuro de las democracias con Trump, según Guy Sorman

    En su artículo para  el periódico español ABC, «Trump, ¿el futuro de las democracias?», Guy Sorman analiza la reelección de Donald Trump, presentándola no solo como un triunfo electoral, sino como un fenómeno ideológico que revela una tendencia global hacia la política identitaria y el populismo. Sorman argumenta que el «trumpismo» encarna una idea de «identidad» nacionalista que desplaza las divisiones clásicas entre derecha e izquierda, convirtiéndose en una corriente ideológica que redefine la democracia occidental. Esta transformación, asegura, es emblemática del papel histórico de Estados Unidos como precursor de cambios culturales y políticos en Occidente.

    1. El Fin de la Divisón Izquierda-Derecha y el Ascenso de la Identidad
    Sorman observa que el trumpismo desafía el eje político tradicional de derecha e izquierda. En su lugar, señala, surge una polarización basada en la «identidad», centrada en ideales de una América «eterna» y «blanca», que apela a una noción de pasado y valores patriarcales. Para Sorman, este fenómeno se debe en parte a la «crisis de la izquierda», que carece de un mensaje unificador. Al reducirse a una serie de demandas de intereses particulares, la izquierda, tanto en EE.UU. como en Europa, ha perdido la capacidad de ofrecer una visión cohesionada. Esto, dice, deja un espacio fértil para movimientos populistas como el de Trump, que exalta una identidad homogénea.

    Desde una óptica libertaria, la idea de una identidad nacional impuesta es problemática. Aunque la fragmentación de la izquierda en demandas particulares puede ser vista como la manifestación de la diversidad y autonomía individual, un enfoque basado en la identidad como la define el trumpismo corre el riesgo de centralizar el poder en torno a un ideal común y excluir a quienes no se ajusten a él.

     2. La Era de los Medios y el «Político Espectáculo»
    Sorman atribuye gran parte del éxito de Trump a su habilidad para convertirse en un ícono mediático, potenciado por su fama en la televisión. Esta «política de la apariencia» ha permitido que Trump gane seguidores que no necesariamente se preocupan por sus propuestas concretas, sino que lo ven como un símbolo de los valores y tradiciones que perciben como amenazados. En este sentido, Sorman sugiere que en el futuro la política podría depender aún más de figuras populares de los medios, en lugar de líderes tradicionales.

    La «política del espectáculo» choca con los valores libertarios, ya que fomenta un liderazgo centrado en la popularidad y la personalidad en lugar de los principios. Esto promueve figuras autoritarias que manipulan la opinión pública y consolidan el poder mediante tácticas de «seducción» mediática, en detrimento de las instituciones y de una verdadera participación democrática.

    3. La Identidad como Motor del Populismo y su Potencial de Violencia
    Para Sorman, el trumpismo se nutre de la división social y la exclusión de minorías étnicas y sexuales, lo que genera una atmósfera que podría derivar en un aumento de la violencia política. Trump, dice, ha mostrado actitudes que pueden interpretarse como incitaciones implícitas a la confrontación, apelando a un electorado que, según Sorman, defiende una identidad que considera propia y teme perder.

    Desde el punto de vista libertario, el riesgo de violencia inherente a estas políticas de identidad es una seria amenaza. La política debería basarse en el respeto a las libertades individuales, evitando cualquier forma de coacción estatal o social hacia quienes no comparten una visión particular de la identidad nacional. Además, el fomento de divisiones internas puede justificar un poder gubernamental más represivo, en contradicción con la visión libertaria de un Estado limitado y protector de los derechos individuales.

    4. El Desafío para Europa y el Futuro de la Democracia
    Sorman señala que este fenómeno de polarización identitaria podría expandirse en Europa, como ya se ha observado en casos como el Brexit o los movimientos independentistas en Cataluña. Aunque Sorman advierte que las democracias europeas pueden estar mejor equipadas institucionalmente para resistir estos impulsos, también considera que el trumpismo podría debilitar las normas democráticas y la estabilidad de las instituciones políticas en el largo plazo.

    En este sentido, el activismo liberal deberá ser mayor ante la necesidad de una vigilancia activa para que los sistemas europeos no caigan en la política de identidad, defendiendo una pluralidad de ideas y evitando una deriva hacia el autoritarismo. La resistencia a estos movimientos debe estar basada en una sólida defensa de los derechos y libertades individuales, garantizando que las instituciones democráticas continúen siendo parte de una sociedad cada vez más abierta y no tribal.

    5. El Papel de la Izquierda y el Liberalismo en el Mundo del Trumpismo
    Finalmente, Sorman reflexiona sobre la necesidad de que la izquierda y el liberalismo se reinventen. Mientras que la izquierda necesita trascender su fragmentación actual, los liberales enfrentan el desafío de adaptar su visión individualista y «racional» a una realidad donde la identidad nacional parece ocupar un lugar preponderante.

    Desde este punto de vista, la solución radica en reafirmar los principios de autonomía y derechos individuales sin ceder ante colectivismos nacionalistas o identitarios. El liberalismo y la democracia no deben sacrificarse en pos de una identidad homogénea, sino reforzarse en sus valores fundamentales de respeto y diversidad. Así, el trumpismo podría ser contrarrestado mediante una defensa activa de la libertad individual y la descentralización, oponiéndose a cualquier tendencia hacia el autoritarismo, ya sea en nombre de la identidad nacional o de cualquier otra forma de control político.

    Sorman presenta el «trumpismo» como una fuerza que redefine el panorama político contemporáneo, impulsando la identidad como un nuevo eje de polarización. Desde una perspectiva libertaria, esta tendencia plantea grandes desafíos y riesgos, especialmente en cuanto al mantenimiento de una sociedad libre, pluralista y democrática.

  • La Economía de Burbujas y del Engaño: La Economía Populista

    En EE.UU. muchos culpan a Trump, entre otras, de ser el creador de la economía de burbujas o populista que padece los EE.UU.; situación que se asemeja mucho a la realidad económica panameña populista que hoy hereda Mulino. Las “burbujas económicas” o especulativas o financieras, se caracterizan por un aumento irreal o engañoso de los precios de bienes. Las causas o factores que contribuyen a inflar los precios son variados pero quizá el peor factor se da cuando los gobiernos son los gestores de la burbuja del engaño; tal como ocurrió con la crisis inmobiliaria del 2008 en EE.UU. en la cual ciertas agencias gubernamentales se convirtieron en garantes de última instancia de los préstamos hipotecarios. Pero también están las economías populistas, que también crean burbujas como pompas de jabón que brillan en lindos colores hasta que se rompen salpicando grasas.

    En el caso de la crisis o burbuja inmobiliaria populista que pretendía subsidiar el sueño estadounidense de un hogar para todos; nadie se preguntaba si los subsidios son una función gubernamental legítima y sostenible. A juzgar por la crisis del 2008, la cual hoy en el 2024 no se ha subsanado pues sólo se emparchó, aumentó y complicó, debía ser obvio que no es algo en que se deben involucrar los políticos y las razones sobran.

    La caridad y la subsidiaridad corresponden al prójimo, que, por estar próximos conoce y puede ayudar o subsidiar. Tal ocurre con nuestros hijos y abuelos; o, con la viuda de al lado a quien se le murió el marido y no tiene como alimentar a sus hijos. Ya sea que uno los ayude o el barrio, la iglesia y tal. Pero, en la medida en que los problemas dejan de ser “próximos” o del prójimo, la tentación es la de endilgárselos a las maras políticas; lo cual nos va metiendo en terreno cenagoso.

    El colapso inmobiliario del 2008 va por ese camino de malandar, de endilgar a las maras políticas lo que no es gobierno, pero que éstas aman pues son las llaves del gallinero o el corral dónde encierran a sus víctimas. Así, tal como ha ocurrido con la CSS, nos metemos en un callejón sin salida. ¿Crees que desde 1941 que se creó la CSS ninguno de los economistas y mafiosos gubernamental sabía que se trataba de una estafa piramidal? ¿Hasta dónde puede llegar la ingenuidad, la ignorancia y el engaño? Algunos llamamos a todo ello “la ladera resbalosa hacia el servilismo”.

    Hoy, agarraditos de las manos subimos la cuota obrero patronal de 4.25 a 7.25 diciendo, los graduados del NODUCA que sólo es un aumento de 3 puntos porcentuales. ¡El aumento entre 4.25 y 7.25 es de 70%! Digan que es el único parapeto posible dada la terrible realidad política imperante que hemos heredado de una historia de desgobierno y lavado de cerebro MEDUCA; pero no le llamemos “solución”.

    Pero si remiendas por un lado, dejas un enredo por otro; que al menos 1/3 de las pocas empresas formales que quedan en el país están al borde del colapso y apenas logran subsistir al asedio burrocrático y a los descuentos a viejitos, salarios mínimos y tal. Si entran más viejitos de la cuenta, el negocio no gana ese día. Ahora todos los formales tendrán que aumentar su cuota del IVM en 70%. Conozco una empresa que acaba de aumentar a todo su personal.

    En fin, buen gobierno es lograr que el emprendimiento y la economía sean de los ciudadanos y no de los zorros del gallinero; que han sido buenos en el negocio del pillaje pero no en el negocio de dejar negociar en libertad.

     

  • El IVM de la CSS es un Embauque Ponzi

    ¡Por supuesto que interesa proteger a los viejos, como también a los nuevos, a los bebés y niños que no tienen la capacidad para ello; ese no es el reto sino ¿cómo los protegemos?; y les aseguro que no debe ser a través de un sistema piramidal de trampa Ponzi que fue y sigue siendo la CSS. Ojalá en 2024 hayamos aprendido la lección; aunque, no lo parece.

    El fraude de Esquema Ponzi originalmente ideado por Charles Ponzi en 1920, cuando este reclutó a un grupo de amigos para prometer a inversionistas que si le daban $20 en corto tiempo les serian devuelta su inversión con 50% de interés; y en un inicio así fue. En unos meses el “negocio” ser torno viral y en poco tiempo Ponzi se hizo millonario. El secreto del atraco es que devolvían el dinero invertido con ganancias gracias a los nuevos inversionistas que entraban y no porque usaban esos fondos para hacer buenas inversiones.

    El problema es que para mantenerse tenían que seguir entrando más y más inversionistas; lo cual, es imposible y es, precisamente, lo que ocurre con el IVM de la CSS, que van en aumento los pensionados y en merma los congos. ¡Ah, sí!, a propósito, es rara la empresa que pague más de un 10% en ganancias a sus inversionistas.

    En 1950 en los EE.UU. habían 16 pagando por cada jubilado; en el 2024 son 2.4 por jubilado y en Panamá son menos. Y el asunto es mucho peor cuando descubrimos cómo fueron “invertidos” esos fondos. Y si a ello le sumamos los regalos que gustan hacer los politiqueros con el dinero ajeno, el asunto es bochornoso. Y todo esto sin ver y entender el pillaje inflacionario del dólar.

    El problema presente está en cómo salimos del lodazal; lo cual, por tanta trampa y engaño, será más que doloroso en cosas como reducción de beneficios, aumentos de edad y cotización y más.

    A todo esto, debajo del enredo está una realidad que pocos vemos y entendemos. ¿En la vida a quién debe atender a los bebes y niños? ¡Obvio que la familia! ¿Y quién debe atender a los viejitos que ya no pueden cuidarse ellos mismos? ¿Acaso ya no es la familia sino el estado? Y he aquí dónde se esconde el alacrán; en sistemas políticos centralistas que destruyen el pegamento social para reemplazarlo que con el “Estado”. Eeee, perdón, no el Estado sino la mafia central.

    Cuando la gente, la familia tiene y más allá, tiene una cultura de emprendimiento y ahorro, todo cambia. Otra cosa, muy fea, es cuando la gente va delegándolo todo a la mafia gubernamental. Es ingenuo de más creer que los políticos van a cuidar lo tuyo; particularmente cuando ni siquiera cumplen con lo que realmente es gobierno.

    Y, creer que la CSS es una entidad pública gubernamental es ingenuo. Podrá serlo para algunas cosas pero no para otras. En lo médico, originalmente los “asegurados” se atendían privadamente y la Caja pagaba; hasta que unos hicieron trampa y las autoridades políticas en vez de meterlos presos se dieron cuenta que de por medio había una nueva y maravillosa manera de robar si centralizaban el esquema de rapiña. ¡Y vaya si funcionó de maravillas!

    La CSS no es un sistema de ahorro sino uno de confisca, parte y reparte para quedarse con la mejor parte. El inmenso reto que hoy enfrentamos es como sacar a los zorros del gallinero y que la gente vaya logrando una cultura de autosuficiencia y aprendiendo a elegir autoridades que no sean maleantes.