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  • La propiedad privada es la clave de la civilización

    Nada más importante que el respeto a la institución de la propiedad privada que invariablemente se traduce en el respeto recíproco que es el alma del liberalismo y la consecuente prosperidad moral y material.

    Abro este análisis con citas de una obra magnífica del célebre historiador de la Universidad de Harvard Niall Ferguson titulada Civilization. The West and the Rest en donde comienza por aclarar que “Civilización es una palabra de origen francés originalmente utilizada por el economista Turgot en 1752 y primero publicada por Mirabeau”, luego escribe que “el debate actual entre los patrocinadores del mercado libre y los que suscriben la intervención estatal […], entre los que siguen a Adam Smith y los que comparten los postulados de John Maynard Keynes y Karl Marx”. Enfatiza que la civilización remite a instituciones que protegen derechos: “El punto crítico de la diferencia entre Occidente y el resto es institucional […] Occidente es mucho más que un lugar geográfico. Es un conjunto de normas”.

    Nos dice que “América latina ha estado atrás de Estados Unidos. ¿Por qué ocurre esto? Se podrá pensar que es porque la tierra en el Norte es más fértil o porque tiene más oro y petróleo, o por su clima mejor o debido a que los ríos están mejor localizados o como consecuencia de la cercanía de Europa. Pero nada de esto tiene que ver con el éxito estadounidense […] Se trata de una idea que hizo toda la diferencia entre unos y otros que es el modo en que se gobiernan. Algunos incurren en el error de identificar esa idea con la democracia e imaginando que cualquier país la puede adoptar simplemente con llamar a elecciones. En realidad la democracia es el resultado de un edificio que tiene por sustento el Estado de Derecho para preservar la santidad de las libertades individuales y la santidad de los derechos de propiedad privada segurados por un gobierno representativo y constitucional”. En esta línea argumental, sostiene que “no hay término que se use más livianamente que civilización” en cuyo contexto refiere a John Locke quien consigna que “el fin medular que permite la comunidad ordenada es la preservación de la propiedad” y concluye Ferguson que “en la raíz todo se subsume en la propiedad”.

    La propiedad privada resulta indispensable e insustituible para asignar los siempre escasos factores de producción a los fines más apetecidos por la gente. Como las cosas no crecen en los árboles y no hay de todo para todos todo el tiempo se torna inexorable el establecimiento de prioridades. Y el único modo de encauzarlas es a través del sistema de precios que son precisamente expresiones de intercambios de derechos de propiedad en el contexto de ese sistema de señales que marcan que es más urgente y que secundario. Las ganancias y las pérdidas muestran el acierto o el desacierto de la utilización de los escasos bienes disponibles. El empresario que da en la tecla con las necesidades de su prójimo obtiene ganancias y el que yerra incurre en quebrantos. De este modo se le da el mejor uso a los recursos disponibles siempre según en criterio de la gente que con sus votos en el plebiscito diario en el supermercado y afines va dirigiendo el proceso. El comerciante que no atiende debidamente a sus clientes tiene sus días contados en el ramo.

    Lo dicho debe distinguirse nítidamente del barón feudal, cazadores de privilegios o ladrones de guante blanco que explotan a sus semejantes a través de privilegios y mercados cautivos de diversa índole obtenidos en una cópula hedionda con el poder político de turno. Cuando hablamos de sociedad libre nos referimos a empresarios en competencia abiertos a procesos innovadores de cualquier procedencia. Y al referirnos a la competencia no nos estamos pronunciando por la cantidad de oferentes ya que puede no haber ninguno en cierto reglón, uno o varios lo relevante en que el mercado esté abierto para que cualquiera que estime puede hacer algo mejor que proceda en consecuencia y si no cuenta con el capital suficiente puede vender su idea a socios locales o extranjeros que si nadie se la compra significa que la idea es antieconómica o que aun no le ha llegado el turno de ejecutarse siempre según las preferencias de los miembros de la sociedad en cuestión.

    Como es sabido Marx y Engles en el Manifiesto Comunista de 1848 escriben que toda su propuesta puede centrarse en la abolición de la propiedad privada. Ahora bien como se ha señalado, si no hay propiedad no hay precios que como dijimos es su correlato indefectible por lo que en esa situación no hay posibilidad de evaluar proyectos ni contabilidad ni cálculo económico alguno. Tal como he ilustrado antes, si no hay propiedad no se sabe si conviene construir caminos con oro o con asfalto y si alguien considera que con el metal aurífero es un derroche es porque recordó los precios relativos antes de abolir la propiedad. Además de los inmensos costos de vidas humanas y de miseria generalizada, esto que comentamos fue la causa del derrumbe del Muro de la Vergüenza.

    Sin llegar al extremo de eliminar de cuajo la propiedad privada, en la medida en que se la ataque por medio de controles de precios, empresas estatales, reformas agrarias, peso impositivo más allá de lo indispensable para garantizar derechos, inflación, deuda estatal, legislaciones laborales contra el trabajo, cerrazón del comercio internacional junto con manipulaciones en el tipo de cambio y demás intervenciones estatales, en esa media se desdibujan los precios y consecuentemente se desperdician y despilfarran recursos lo cual necesariamente repercute negativamente en ingresos y salarios en términos reales de todos pero muy especialmente de los más vulnerables que son los principales afectados por niveles inferiores de inversiones.

    La institución fundamentalísima de la propiedad privada es inseparable del derecho a la vida y a la misma libertad puesto que significa usar y disponer de lo propio, sea su cuerpo o lo adquirido legítimamente. Y téngase en cuenta que carece de sentido hacer referencia al “abuso del derecho” ya que un mismo acto no puede ser conforme y contrario al derecho. Todo derecho tiene como contrapartida una obligación. Si alguien gana mil en el mercado, todos tiene la obligación de respetar ese ingreso pero si la persona que obtiene mil pretende dos mil aunque no reciba en el mercado pero el gobierno otorga este último monto quiere decir que otro u otros serán despojados del fruto de su trabajo para entregar sea suma dineraria lo cual convierte el acto en un pseudoderecho, una situación de la que están plagadas muchas economías modernas regenteadas por demagogos.

    En este sentido las Constituciones son para establecer límites al poder de los gobiernos en resguardo de las libertades individuales, sin embargo en gran medida en la actualidad esos documentos fundacionales aparecen como cheques en blanco a favor de déspotas que reemplazan gobiernos civilizados en el sentido mencionado por Niall Ferguson, más aun el positivismo legal ha hecho tantos estragos que quedan desdibujados los mojones y puntos de referencia extramuros de la legislación vigente fruto de mayorías circunstanciales que aplastan libertades en el contexto de lo que el decimonónico Frederic Bastiat denominó con justeza “robo legal”.

    Adam Smith en La teoría de los sentimientos morales, en La riqueza de las naciones y en Lecciones de jurisprudencia de diferentes maneras enfatiza en esa triada inseparable -la moral, la economía y el derecho- la trascendencia de la propiedad privada que permite que cada uno persiguiendo su interés personal en mejorar su situación se ve obligado a ofrecer bienes y servicios que sus congéneres requieren lo cual crea un proceso notable de cooperación social y división de trabajo. Esto puede ejemplificarse con solo mirar lo que tiene lugar en cualquier comercio donde luego de realizada la transacción ambas partes se agradecen recíprocamente.

    En este plano es pertinente remarcar que la mencionada cooperación social y división del trabajo quedan amputadas cuando los aparatos estatales imponen la guillotina horizontal con el tan cacareado igualitarismo pues en una sociedad de seres iguales no hay interés ni beneficio en interactuar, incluso la propia conversación se tornaría en un tedio espantoso ya que sería lo mismo que la parla con el espejo. En esa situación a todos nos gustaría ser médicos y no habría panaderos, a todos los hombres nos gustaría la misma mujer y así sucesivamente, circunstancia que convierte la vida social en insoportable. Las diferentes vocaciones, inclinaciones, preferencias, fuerzas físicas, talentos etc. hacen de las relaciones interpersonales un atractivo permanente.

    También desde Adam Smith se ha demostrado los males del mercantilismo y sus imitadores que provocan la autarquía y los aranceles, tarifas y cupos en las relaciones internacionales. Se puso en evidencia que esas vallas demandan mayor gasto por unidad de producto que significa menor cantidad de productos para el país receptor cosa que es otra forma de aludir a una reducción en el nivel de vida de sus habitantes. Asimismo se refutó que es más provechoso para un país exportar que importar puesto que el objeto del comercio internacional es importar lo más que se pueda, igual que con nosotros individualmente nuestro objeto final es comprar, no tenemos más remedio que vender servicios profesionales o bienes para poder adquirir lo que deseamos. Lo ideal para cada uno de nosotros sería comprar sin límite pero no podemos, no tenemos más remedio que vender (trabajar) para poder comprar. Idéntico fenómeno tiene lugar en el plano internacional, el costo de la importación es la exportación una situación que en el mercado libre de cambios hace que el balance de pagos siempre resulte equilibrado. Si un país fuera inepto para todo no hay de que preocuparse en esta materia puesto que el que no vende o no recibe capitales no puede adquirir nada en el exterior. Pero si por ventura esos ineptos pueden fabricar y vender algo que es apreciado por otros en el extranjeros no se cometa el crimen de encajarle aranceles a lo único que puede importar. La sandez de “vivir con lo nuestro” ha hecho estragos en diversos lares.

    La propiedad privada está íntimamente vinculada al cuarto poder, es decir, a la imprescindible libertad de expresión como aprendizaje recíproco y para contribuir con el derecho transformado el ley para encajar estrictos límites al poder en un proceso democrático en el que tiene prioridad el respeto a las libertades individuales.

    El premio Nobel en economía Friedrich Hayek concluye que la propiedad privada “es la única solución que descubrieron los hombres para el problema de reconciliar la libertad individual con la ausencia de conflicto. El derecho, la libertad y la propiedad constituyen una trinidad inseparable […] y ciertamente todo lo que denominamos civilización ha crecido sobre la base del orden espontáneo de las acciones que son posibles debido a la protección del dominio de los individuos” (Law, Legislation and Liberty, tomo I, pags. 107/8). Lo mismo enfatizaron antes autores clásicos de envergadura en la filosofía, el derecho, la historia y la economía, luego ampliados por destacados contemporáneos en idénticas ramas del conocimiento.

    Es importante consignar que el llamado “ambientalismo” pretende proteger la propiedad del planeta liquidando la propiedad privada vía las figuras de “derechos difusos” y “subjetividad plural” con lo que se encajan en lo que en ciencia política se denomina la tragedia de los comunes, es decir, lo que es de todos no es de nadie. En este sentido, es de mucho interés consultar en YouTube exposiciones que muestran las falsedades en que se basa ese movimiento sobre las que, entre otros, se refiere el premio Nobel en física Ivar Giaever, el fundador y primer CEO de Weather Channel, John Coleman y el ex presidente de Greenpeace de Canadá Patrick Moore. También son muy ilustrativos en esa línea argumental los libros de T. R. Anderson y D. R. Leal Ambientalismo de mercado libre, de D. L. Ray y L. Guzzo Trasching the Plantet, el doceavo capítulo de M. N. Rothbard Para una nueva libertad, de J. Simon y H. Kahan The Resourceful Earth, de M. Shellenberger Apocalypse Never y de catorce autores compilados por R. Bailey bajo el título de The State of the Planet. En este tema, además del generalmente mal estudiado calentamiento global y la lluvia ácida, se destaca la extinción de la riqueza marina por no asignar derechos de propiedad en el mar y se explica como la extinción de animales como el elefante se resolvió con la asignación de derechos de propiedad de la manada, del mismo modo que antiguamente se resolvió el encaminarse a la extinción del ganado vacuno en nuestro continente con la revolución tecnológica de la época: la marca y el alambrado.

    Entonces nada más importante que el respeto a la institución de la propiedad privada que invariablemente se traduce en el respeto recíproco que es el alma del liberalismo y la consecuente prosperidad moral y material. En este plano es muy pertinente recordar lo escrito por Juan Bautista Alberdi en cuanto a que “arrebatad la propiedad, es decir, el derecho exclusivo que cada hombre tiene de usar y disponer ampliamente de su trabajo, de su capital y de sus tierras para producir lo conveniente a sus necesidades y con ello no haceis más que arrebatar a la producción sus instrumentos, es decir, paralizarla en sus funciones fecundas, hacer imposible la riqueza” (Obras Completas, tomo IV, pag. 165). En lo que se refiere también a nuestro país, es sumamente pertinente que tengamos a la vista que Domingo Faustino Sarmiento apuntó en 1850 que “Las palabras ignorante y argentino tienen las mismas letras. Luchemos para que no se conviertan en sinónimos” (Nuevo Prólogo a Método de lectura gradual).

  • ¿Podemos delegar al Estado la educación de nuestros hijos?

    La pregunta fundamental que nos debemos plantear en la materia política siempre será: ¿para qué queremos al Estado?; es decir, ¿cuáles son sus funciones? Otra forma de ver el tema sería: ¿Para que sirve o son buenos los gobiernos del estado y para que no.

    Casi todos podemos hallar suelo común en que al Estado corresponde la función de seguridad y en particular la de defender la nación en caso de invasión. Pero, aquí ya debemos hacer un alto y diferenciar en el tema de la “seguridad” ciudadana, pues jamás podríamos delegar toda nuestra seguridad personal, lo cual ni siquiera debía requerir explicación; ya que el estado carece de la facultad de la omnipresencia y; más aún, ni debíamos querer delegar semejante función a los gobiernos, aunque, tristemente, muchos así parecen desearlo. La seguridad comienza en lo personal, en la casa, en el barrio y así hasta llegar al estado. Visto desde otro enfoque, todos somos policías y delegamos esa función en la medida de lo posible y conveniente.

    Dicho lo anterior, podemos extender los conceptos vertidos a la educación y entender que al Estado corresponden algunas funciones sociales pero no todas y no del todo, y se hace vital trazar la frontera entre el Estado, la persona y familia. Con ánimo didáctico mordaz, igualmente señalo que el Estado no puede comer o beber agua por nosotros, y vale la pena señalar esto porque como van las cosas pareciera que algunos hasta la ida al retrete desean delegar. Todo esto nos lleva a la pregunta fundamental formulada en el título de este ensayo; es decir, ¿hasta dónde podemos delegar al estado la educación de nuestros hijos? El problema comienza en artículo 56 de nuestra Constitución cuando dice: “…el Estado… garantiza a los padres de familia el derecho de participar en el proceso educativo de sus hijos.” Magnánima la Constitución que permite a los padres “participar”; y he aquí que asoma el problema.

    Lo malo es que no queremos ver lo que está frente a nuestras narices, tal como vemos con el desorden vial en Panamá, y emana o responde a un grupo de legisladores en la Comisión de Transporte de la Asamblea que ven y usan a la ATTT como su feudo personal. En tal situación, muy lejos quedan los propósitos de seguridad y efectividad del transporte. ¿Acaso no vemos la ilegalidad tantos retenes de tránsito? Tal vez la mayoría no lo ve, y he allí la fuente de anarquía. ¿Acaso no vemos que muchos de los agentes de tránsito no salen a ordenar sino a asaltar a mano armada? ¿No vemos que retienen ilegalmente con la finalidad de mejorar sus ingresos personales y hasta partir y repartir hacia arriba?

    Algo análogo ocurre con el sistema que llamamos “educativo” el cual no educa, porque responde a los bastardos intereses de grupos enquistados en al Apparatchik estatal; cuyas prioridades no compaginan con sus funciones y responsabilidades, y luego, para lograr permanencia, derraman ventajas en gremios sindicales y tal; al tiempo que cacarean de igualdad y equidad.

  • Organizaciones Cripto Rechazan Sanciones de OFAC a Tornado Cash

    Dos importantes organizaciones cripto, la Blockchain Association y DeFi Education Fund, han presentado un informe en el cual cuestionan y rechazan las sanciones impuestas por el Departamento del Tesoro de los Estados Unidos contra Tornado Cash. Estas medidas han sido calificadas como «ilegales y sin precedente», y se argumenta que carecen de fundamentos legales sólidos. Además, se respalda la demanda presentada por Coinbase contra el Departamento del Tesoro, alegando un exceso de autoridad en las acciones tomadas contra Tornado Cash.

    El informe de las organizaciones cripto:

    El informe elaborado por la Blockchain Association, con sede en Washington, y respaldado por DeFi Education Fund, destaca que las sanciones contra Tornado Cash son injustas y carecen de legalidad. Según Kristin Smith, CEO de la Blockchain Association, Tornado Cash es simplemente una herramienta que puede ser utilizada por cualquier persona, incluyendo los malos actores. Dirigir sanciones hacia este servicio atenta contra los valores en los que se fundó Estados Unidos. El enfoque debería estar dirigido a sancionar a aquellos que abusan de estas herramientas, en lugar de penalizar la innovación en sí.

    Las sanciones impuestas por el Departamento del Tesoro:

    En agosto del año pasado, la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) del Departamento del Tesoro de los Estados Unidos agregó a Tornado Cash a su lista negra. Esta medida prohíbe a los ciudadanos y empresas estadounidenses utilizar la plataforma y realizar actividades relacionadas con las direcciones sancionadas asociadas al servicio. La razón detrás de estas sanciones es el presunto uso de Tornado Cash por parte de hackers norcoreanos para evadir la vigilancia de las autoridades e investigadores en relación con fondos robados.

    El respaldo a la demanda de Coinbase y las críticas recibidas:

    Además de respaldar la demanda presentada por Coinbase, la Blockchain Association ha recibido y expuesto las críticas tanto del exchange Coinbase como de la comunidad en general contra las sanciones impuestas. Coinbase respalda las acciones legales impulsadas por la comunidad contra el Departamento del Tesoro. La detención del principal desarrollador de Tornado Cash, Alexey Pertsev, en Países Bajos también ha generado críticas. Un tribunal local le concedió libertad bajo estricta vigilancia para que pueda enfrentar el proceso legal fuera de la cárcel.

    La importancia de Tornado Cash y las implicaciones del caso:

    El informe destaca la importancia de Tornado Cash como una herramienta para proteger la privacidad de los usuarios de activos digitales. Se argumenta que cada vez más estadounidenses utilizan activos digitales y que herramientas como Tornado Cash se utilizan principalmente con fines legítimos y socialmente valiosos. Se afirma que las sanciones exceden la autoridad estatutaria de la OFAC y son el resultado de una toma de decisiones arbitraria y caprichosa. Este caso plantea preguntas regulatorias y constitucionales importantes que pueden tener efectos de gran alcance en el ecosistema de blockchain y la economía de activos digitales.

    Conclusión:
    Las sanciones impuestas por el Departamento del Tesoro de los Estados Unidos contra Tornado Cash han generado un fuerte rechazo por parte de importantes organizaciones cripto y Blockchain. La Blockchain Association y DeFi Education Fund han presentado un informe en el que califican estas medidas como «ilegales y sin precedente», argumentando que carecen de fundamentos legales sólidos y que van en contra de los valores en los que se basa Estados Unidos.

    Este caso tiene implicaciones más allá de Tornado Cash, ya que podría sentar un precedente importante en la forma en que los gobiernos regulan la tecnología Blockchain y las finanzas descentralizadas. Es crucial que el tribunal considere plenamente los argumentos presentados en el informe de la Blockchain Association y DeFi Education Fund.

    La protección de la privacidad de los usuarios de activos digitales es fundamental, y herramientas como Tornado Cash desempeñan un papel importante en este sentido. Es necesario encontrar un equilibrio entre la seguridad y la innovación, evitando que medidas excesivas y mal fundamentadas obstaculicen el desarrollo y la adopción de estas tecnologías disruptivas.

  • Los Orígenes de la Educación Gubernamental

    » El advenimiento e intrusión de la influencia gubernamental en la industria o servicio educativo también puede ser analizada o vista como el intento por “empresas” ineficaces de limitar la competitividad, cosa que es típica de todo poder central».

    Les dan a tragar a los niños información conscientemente concebida para producir servilismo al statu quo.

    *Es raro encontrar quienes sustenten que las escuelas gubernamentales son muy imperfectas; tal como se puede atestiguar a través de los resultados en exámenes, en la violencia que va en aumento y en la poca acogida que tienen los graduados en las plazas de trabajo. Y mientras tanto los mismos personajes de siempre siguen con la gastada excusa que es por falta de recursos, o que falta equiparar a los niños pobres con las ventajas que tienen los más afluentes. Otros que ya van aceptando la realidad del fracaso inherente del sistema central, comienzan a emigrar hacia peldaños intermedios, tales como los sistemas de vales dirigidos – “vouchers” – o las escuelas chárter, como medio de acabar con el monopolio político estatal. La realidad va por otro lado y tiene que ver con las equivocadas razones por las cuales la educación particular fue remplazada por la estatal, con todas las consecuencias no previstas de todo ello. Lástima que hoy día, frente a una abrumadora evidencia, todavía la mayoría no lo ve, o simplemente es asunto de inercia.

    El historiador Michael Kats relata como en los EE.UU., en dónde el padre del monopolio académico fue Horace Mann y John Dewey, el asunto jamás fue tan lindo como lo han pintado; ya que el propósito central del movimiento estaba orientado hacia un sistema de control social más efectivo, y su principal legado era el logro de una comunidad más sumisa a los edictos gubernamentales. Jamás fue un asunto ni de calidad ni mayor alfabetización como se ha querido hacer ver.

    La educación particular desplazada

    Antes de 1830 la educación era mayormente informal y asunto comunitario, en dónde las escuelas católicas y protestantes competían por los alumnos.¹ Era común que los gobiernos locales diesen una modesta ayuda a las escuelas, aunque la misma no fuese sistemática. Pero lo cierto es que no existía la concepción de una escuela gubernamental – hoy mal llamada “pública,” ya que la particular también está disponible al público igual que todo servicio o producto privado – ni en los EE.UU. ni en ninguna otra parte de mundo Occidental. La distinción entre escuela particular y gubernamental no comenzó a plasmarse sino hasta las “guerras escolares”² de los 1840s, cuando se dejaron de utilizar fondos públicos para las escuelas católicas.³

    ¿Qué fue lo que produjo el desplazamiento de la actividad académica particular al sistema central? Para quien estudia el período es imposible dejar de notar que la razón medular del cambio se debió al gran influjo de inmigrantes pobres protestantes. Entre 1821 y 1850 emigraron a los EE.UU. unos 2.5 millones de europeos, de los cuales un millón eran católicos irlandeses. Esto provocó movimientos “nativistas,”⁴ también conocidos en los EE.UU. como “Know Nothing,” que traduce literalmente a “No sabe nada.”⁵ Esto llevó a la quema de escuelas católicas así como otras formas de intolerancia.⁶ Muchos veían a los católicos como leales al Papa, lo cual llevó a un editor a escribir que “de las minorías romanista, entrenada por curas y monjas… salían la mayoría de los criminales.

    Claro está que el aumento de emigrantes católicos produjo un aumento en las escuelas católicas y muchos protestantes sintieron la necesidad de tomar acción para detener la prevalencia de este falso credo. No cabe duda que muchas de estos locales estarían predispuestos a respaldar la formación de escuelas gubernamentales de orientación protestante. El pripio Horace Mann se lamentaba de que “nunca había existido un gobierno cristiano en el mundo.”⁷ Afortunadamente el respeto hacia la tolerancia religiosa prevaleció sobre semejante movimiento que resultó políticamente inviable. Por ello fue que el control religioso fue astutamente disfrazado e instituido a través del sistema de educación estatal; y así fue que la educación centralizada llegó a constituirse en un importante institución socializante que remplazo a la iglesia americana nacional, tal como lo expuso Susan Rose.⁸

    La educación “no religiosa,” que fue elocuentemente descrita por Horace Mann, era una farsa, ya que en las escuelas se cantaban himnos protestantes, así como rezos, y se utilizaba la Biblia del Rey James. Así fue que en 1874 se formó el sistema parroquial católico como respuesta a la falta de neutralidad.

    Tal como ocurre con todo el que llega a depender del gobierno, los protestantes llegarían a lamentarse de la impía alianza entre el estado y la escuela; y así fue que a medida de que los estadounidense fueron aumentando su secularización, igual ocurrió con la educación gubernamental. Como reacción es ello los protestantes se sintieron compelidos a formar sus propias escuelas particulares para proteger a sus hijos de una educación humanista y agnóstica que comenzaron a recibir a manos del estado,⁹cuando sus antepasados no llegaron a ver los peligros inherentes a toda coerción democrática. No se dieron cuenta que llegaría el día en que la cómoda mayoría se encontrase dentro de la minoría oprimida.

    La escuela y el proteccionismo

    Aunque en el fondo la razón de la consolidación central de las escuelas tuvo un origen religioso, el advenimiento e intrusión de la influencia gubernamental en la industria o servicio educativo también puede ser analizada o vista como el intento por “empresas” ineficaces de limitar la competitividad, cosa que es típica de todo poder central. Tal llegó a ser que en Oregon la educación particular fue prohibida hasta que un fallo de la Corte Suprema en 1927 declaró que dicha prohibición era inconstitucional.¹⁰ El objetivo escondido en la estandarización curricular, así como la dotación económica centralizada, estaba impulsada por quienes prosperarían financieramente de ello. En particular eran los gremios sindicales, cuyos miembros se veían favorecidos con la exclusión de muchos jóvenes del mercado laboral, así como la clase media superior cuyos hijos podrían asistir a esas escuelas “gratuitas,” lo cual no era el caso de los hijos de familias pobres que tenían que poner la comida en la mesa. Así fue que las familias más humildes llegaron a subsidiar a las más pudientes; cosa que sigue igual hoy día en todas partes, y más aun en universidades estatales como la UP.

    Hoy día, pasados más de cien años de todo esto, pocos recuerdan como se inició todo y aunque se quejan amargamente de las deficiencias del sistema central, se oponen con furia a lo que llaman “privatización.” Esto es algo que debíamos estudiar, porque no tiene mayor base que la ignorancia y la envidia. En septiembre de este año – 2012 – vimos en Chicago a los sindicatos magisteriales en huelga exigiendo aumentos salariales en una municipalidad en banca rota; a pesar que el promedio salarial de estos “educadores” es de unos $75,000 al año, que está por encima de lo que reciben educadores en el sistema particular que los supera en rendimiento.

    Una de las mayores y peores consecuencias ha sido el alargamiento de la cadena de rendición de cuentas; ya que en el sistema particular es directo, mientras que en el estatal es sumamente indirecto y quinquenal, si acaso. Y digo que “si acaso” ya que a pesar de los cambios de liderazgo el problema sigue empeorando.

    ¿Qué es una conspiración?

    ¿Sería posible que las escuelas gubernamentales no se prestaran a ser instrumentos de adoctrinamiento? Por supuesto que se prestan ya que para llegar al contenido educativo se tiene que hacer a través de una decisión y escogencia consiente, en donde la neutralidad no es opción. Bajo semejante esquema, ¿cómo sería posible que la élite reinante no llegase a utilizar semejante instrumento como vehículo de sus valores? En el sistema educativo particular la oferta es naturalmente variada, más no así en el sistema estatal. ¿Qué ocurriría en una escuela estatal si un educador critica el sistema democrático o niega la primacía del tamborito sobre la danza indígena como cultura nacional? Y peor sería de un profesor que “tergiversa” la santificada historia de las relaciones entre EE.UU. y Panamá, por más que dicho profesor se mantuviese apegado a la realidad histórica; tal como ocurre con el Incidente de la Tajada de Sandía.

    El sistema educativo central también resultó como la herramienta perfecta para formar los trabajadores a la medida de las necesidades fabriles de la industria. El gran propósito no era el de formar personas con criterio propio, sino de conformarles con las necesidades del statu quo. Aun hoy día vemos a mucho que sostienen que la escuela existe para preparar a los alumnos para trabajar en el comercio y tal. En mi caso, llegué a entrevistar a un gran número de ingenieros agrónomos para una posición en nuestra empresa particular y cuando les preguntaba por qué no habían logrado empleo, todos me contestaban que era porque “no los habían contratado en el gobierno.” ¿Casualidad?

    Jamás debemos perder de vista que quienes controlan el monopolio educativo central, controla la orientación de las próximas generaciones.

    1. Anthony S. Bryk, Catholic Schools and the Common Good (Cambridge, Mass.: Harvard University Press, 1993), p. 18

    2 Guerras escolares: Conatos de violencia por sentimiento anti-católico en la época de 1850 en los EE.UU., como resultado de la gran emigración de católicos germanos e irlandeses.

    3 Ibid., p.23.

    4 Nativismo: Una posición política que demanda un estatus favorable para ciertos habitantes establecidos en una nación en comparación con los reclamos de los advenedizos o emigrantes. Es la tendencia de disminuir el estatus legal de ciertos grupos étnicos culturales por considerarlos hostiles o alienígenas a la cultura local, como resultado de su falta de asimilación a la cultura local. El nativismo está asociado a la xenofobia.

    5 Know Nothing: Movimiento nativista estadounidense o facción política de los 1850, caracterizado por la xenofobia política, y el sentimiento anti-católico, que provocó trifulcas conocidas como “Las Guerras Escolares.”

    6 Mary A. Grant and Thomas C. Hunt, Catholic School Education in the United States (New York: Garland Publishing, Inc., 1992), p. 43

    7 Louis Filler, Horace Mann sobre la Crisis Educativa – Yellow Springs, Ohio: Antioch Press, 1965 – p. 29.

    8 Susan D. Rose, Keeping Them Out of the Hands of Satan (New York: Rousledge, Champion, and Hall, Inc., 1988), p. 29

    9 Ibid., p. 39

    10 See Btyk, p. 28

    *ADAPTACIÓN DE ESTUDIO EFECTUADO POR ROBERT P. MURPHY, ACADÉMICO DEL INSTITUTO LUDWIG VON MISES. MURPHY TAMBIÉN ES AUTOR DEL LIBRO “THE POLITICALLY INCORRECT GUIDE TO THE GREAT DEPRESSION.”

     

  • Los arquitectos del futuro de los niños

    Como más que bien lo señala Nicole Doyle, presidente del Dekalb Christian Home Educators (hogar de los educadores cristianos – DCHE), les zumba a los padres de familia que ellos pueden contratar los servicios NODUCA y privados que quieran pero el desarrollo mental, espiritual y académico de sus hijos recae en sus padres; quienes, si no se involucran, hacen inmenso daño a los niños.

    Es tentador y fácil delegar más de lo aconsejable la educación de los niños; pero no es sano. No sólo es vital mantenerse al tanto de lo que enseñan a tus hijos sino cómo se les enseña. Y, aún más vital es descubrir las pasiones de nuestros vástagos y ayudarlos a desarrollarlas y no como es tan común de padres que le dicen a sus hijos que quieren que estos sean médicos y tal. Como bien señaló Khalil Gibran en su obra El Profeta:

    “Tus hijos no son tus hijos. Ello son los hijos e hijas del deseo de la vida por sí misma. Vienen a través de ti pero no de ti, y aunque estén contigo no te pertenecen. Les podrás dar tu amor pero no tus pensamientos; pues ellos tienen sus propios pensamientos. Podrás dar albergue a sus cuerpos pero no a sus almas, pues sus almas habitan en la casa del mañana, que tú no podrás visitar ni siquiera en tus sueños. Podrás desear ser como ellos, pero no intentes que ellos sean como tú, pues la vida avanza y no se detiene en el ayer…”

    Si es error delegar en demasía la educación de los niños a las escuelas privadas, el error se vuelve garrafal cuando la delegamos al monopolio estatal del NODUCA. No olvido y repito la anécdota de la visita de la ministra del NODUCA a la APEDE. La misma se dedicó a regañar a los empresarios de no “colaborar” con las escuelas “publicas”. Nos dijo que no las visitábamos y no ofrecíamos nuestra ayuda en charlas y tal. Sin embargo, llevo años ofreciendo a escuelas NODUCA visitas y ¡nada! Más aún, una vez que me invitaron a presentar mi libro sobre la educación en una universidad la directora me informó, con gran preocupación, que le habían llamado de la UP para amenazar que si me permitían hablar cerrarían dicha universidad.

    Lo bueno es que la desquiciada y malévola encerrona covidosa en EE.UU. le está reventando en la cara al monopolio estatal supuestamente educativo; a tal punto que más de 1.2 millones de estudiantes han abandonado las escuelas gubernamentales como resultado. En Panamá el asunto va por otro chorrillo como resultado de los encierros covidosos que llevaron a la quiebra a miles de pequeñas y medianas empresas, dejando a dueños, empleados y a toda la cadena de mercado varada. ¡Por supuesto!, ahora el NODUCA no tiene la capacidad de atender a todos los refugiados de la insensatez.

    Lo que poco o nada entienden los del NODUCA y el resto de los zorros del gallinero gubernamental, o simplemente no les importa, es que el futuro que explota ante nosotros requiere alternativas de educación que jamás saldrán de la miasma central. En sitios tales como en Corea del Sur, la respuesta se fue por la ruta de los tutores académicos que ayudan a las familias con el diseño y ruta de la educación de sus hijos.

    El inmenso “secreto” que no logran entender los socialistas y demás centralistas, es lo imprescindible de dar con la veta aurífera de la diversidad, esa que se encuentra diseminada a través de toda la población y no enclaustrada en las mazmorras del NODUCA.

  • Ripple contraataca ante la SEC

    La batalla legal entre Ripple y la Comisión de Bolsa y Valores de EE. UU. (SEC) continúa en los tribunales de Estados Unidos y podría tener importantes repercusiones en la industria de las criptomonedas en el país y en todo el mundo.

    Ripple, una compañía de tecnología Blockchain de San Francisco, continúa luchando judicialmente contra la SEC.  En un último desarrollo de eventos sobre el caso, los reguladores enviaron una carta a Ripple, a la que la empresa respondió con sus propios argumentos.

    La SEC y Ripple han estado involucradas en una prolongada batalla legal desde 2020 por una supuesta violación de la ley federal de valores. La agencia acusa a Ripple y a dos de sus ejecutivos, Brad Garlinghouse y Chris Larsen, de haber recaudado más de mil millones de dólares en una venta de tokens XRP, que la SEC califica como valores no registrados.

    La última disputa se centra en si Ripple recibió suficiente información de la SEC sobre lo que debían hacer con su token y si tenía suficiente información para identificarlo como valor. La SEC argumentó que el precedente que condujo al desarrollo de la prueba de Howey proporciona a Ripple Labs un aviso adecuado sobre lo que constituye un valor y que su caso contra Commonwealth otorga autoridad adicional para desestimar la defensa de notificación justa de Ripple.

    Sin embargo, el equipo legal de Ripple respondió rápidamente la semana pasada, argumentando que el caso citado no afecta su defensa de notificación justa. En su respuesta, el equipo legal de la compañía destacó las diferencias entre los dos casos y enfatizó la falta de evidencia contemporánea en el caso de la Commonwealth. La defensa de Ripple también argumentó que la confianza de la SEC en la prueba Howey como fuente de notificación justa es insuficiente en este caso.

    La pelea legal entre Ripple y los reguladores estadounidenses podría ser crucial para el futuro de la industria de criptomonedas en el país. Si Ripple gana el caso, podría sentar un precedente importante para otras empresas de criptomonedas que enfrentan desafíos regulatorios similares. Si la SEC gana, podría significar un mayor escrutinio y regulación de la industria de criptomonedas en Estados Unidos.

    Además, la batalla legal también podría tener un impacto en los mercados de activos digitales. Si la empresa pierde el caso, el precio del token XRP podría verse afectado negativamente, ya que podría ser clasificado como un valor y estar sujeto a regulaciones más estrictas. Por otro lado, si Ripple gana el caso, el precio del token XRP podría subir debido a una mayor confianza en la industria de criptomonedas en general.

    En resumen, la batalla legal entre Ripple y la SEC es un tema importante para la industria de criptomonedas y podría tener importantes repercusiones en el futuro. El resultado del caso podría tener un impacto significativo en los mercados de activos digitales y en cómo se regula la industria de criptomonedas en Estados Unidos y en todo el mundo.

  • ¿Cuál es la cura para el estatismo?

    Dicho lo más simple posible, la cura al estatismo son las instituciones que no son estatales, tal como la familia y ascendiendo sin llegar a los gobiernos. Y sí, los gobiernos tienen una función, pero limitadas a aquello que es propio de la gobernanza. No es buena gobernanza cuando una entidad de orden superior apachurra a una inferior; tal como los padres a sus hijos. No es nada fácil trazar el límite de los padres con sus hijos pero, al menos, hay que saber que existen límites que al ser transgredidos dañan. Y… ¡ojo!, que el gobierno no es padre de los ciudadanos; sólo vale como analogía.

    En gran reto está en identificar y diferenciar entre aquello que es propio de gobiernos y lo que no. Por ejemplo, la Caja del Seguro Social de Panamá (CSS) no es propia de gobiernos. Más aún la CSS, en esencia, es una institución o empresa privada; que ha sido secuestrada por los zorros de gallinero (el zorrismo).

    Dato sobre la CSS: Su director lo nombra el zorro gubernamental mayor, y su nombrado no responde ante la junta directiva de la CSS. Imagínense, una junta directiva que no dirige. ¿Acaso no tiene límites lo tarado?

    El secreto o la forma para evitar la acumulación del poder centralizado está en diseminarlo entre diversos organismos sociales cuyas funciones sean, no sólo propias, sino limitadas. Y, más allá, que cada institución tenga facultades suficientes para ser policía de las demás; lo cual implica descentralización económica o presupuestaria. En casos como los de Cuba, Corea del Norte, Venezuela, Nicaragua y tal, ¿qué otro poder, más allá del que tiene el zorro mayor, decide hasta lo menor?

    Si escudriñamos en la historia, veremos que las instituciones descentralizadas, desde la misma familia, fueron vistas y tratadas como enemigas del poder central; ese que odiaba la Carta Magna. La misma iglesia católica, que fue perdiendo su poder, en parte bien y otra mal, fue delegando al “rey” cosas que no eran del rey; tal como la economía, ciencia que ya no se escucha desde los púlpitos. En síntesis, los sistemas gubernamentales policéntricos son para el estatismo como la cruz para el vampirismo.

    El adjetivo “policéntrico” califica aquello que surge o se expresa en o desde diferentes centros; tal como los ministerios son parte del organismo policéntrico estatal; salvo que todos responden al zorro mayor… ¿o no? Otra cosa se tiene en jurisdicciones y sistemas jurídicos superpuestos que compiten entre sí y que son de naturaleza privada. Algunos lo apodan de “anarcocapitalismo”; y, me pregunto si quienes así lo ven saben lo que es el capitalismo. Lo otra cara de la moneda la tenemos en la legislación monopólica estatal.

    Hoy día ¿cuántas personas entienden y pueden explicar detalladamente como es que funciona la verdadera solidaridad cuyo manantial nace en las instituciones humanas básicas? Pocos entienden que los gobiernos no son agentes solidarios; es más, no pueden serlo. Su función es la de velar por la libertad, la propiedad y la seguridad. Desafortunadamente lo que vemos surgir es el regalierno; es decir, el gobierno regalón y que hacer ver que regala, cuando en realidad lo que hacen es obsequiar pobreza.

    Y también, hoy día, hasta los organismos supuestamente sociales, tal como sindicatos y otros, han sido puestos a servicio del zorrismo. Peor aún es que inclusive muchas asociaciones civiles se hayan convertido en ecos del zorrismo. En algunos casos es porque sus líderes aspiran admisión en los gallineros; mientras que por otro lado simplemente languidecen en las corrientes del status quo.

    ¿Qué hacer frente a todo ello? Antes que nada, tomar conciencia y quedar atento al momento en que la fruta de la libertad madure y está lista para la cosecha. Ese momento está más cercano de lo imaginado.

  • Revueltas varias: la clave es la educación

    Hemos observado episodios bochornosos de presidentes que avanzan al Parlamento con fuerzas militares para clausurarlo o amedrentarlo cuando no les gustan sus legislaciones. En ningún caso el asunto es agarrárselas con los legisladores ni con el Poder Judicial que las más de las veces quien encarna el Ejecutivo tiene inclinaciones peores que las que critica de los otros poderes. Incluso quienes con razón señalan las barrabasadas del Legislativo por promulgar normas incompatibles con el derecho, siempre el asunto estriba en comprender cabalmente que aquellos surgen directamente del sufragio popular y la Justicia indirectamente puesto que son propuestos por el Ejecutivo con aprobación parlamentaria. Si esto es así debemos centrar la atención en las causas del problema y no en sus consecuencias, por lo que la cuestión de fondo reside en lo que les ocurre en la cabeza a los ciudadanos, por tanto el tema de fondo reside en la educación.

    Este tema de la educación se pone de manifiesto en las urnas, luego no tiene sentido quejarse. Para tomar el toro por las astas es imperioso revisar toda la noción que habitualmente se tiene del proceso educativo, de lo contrario seguiremos apuntando a lados equivocados. Cuando se publican libros tipo El ocaso de la democracia de Anne Appelbaum y equivalentes en realidad no es el ocaso de la democracia sino su palmario incumplimiento para internarse el los caminos de la cleptocracia, es decir, en lugar de priorizar el aspecto medular de la democracia tal como apuntan los Giovanni Sartori de nuestra época en cuanto al respeto y la garantía de los derechos individuales se opta por borrar este valor esencial para reemplazarlo por el aspecto secundario, mecánico y accesorio de la democracia cual es el recuento de votos. Esta idea degradada conduciría a pensar que, por ejemplo, el asesino serial de Hitler era demócrata porque ganó con la primera minoría de los votos y así sucesivamente con otros dictadores que se mantienen en el poder asfixiando a los gobernados en sus derechos.

    El tema medular entonces es de educación. Días pasados expuse en el evento organizado por Atlas Network y el Centro de Estudios para el Desarrollo donde resumí el tema educativo en diez puntos. Primero, la educación está inserta en un proceso de prueba y error en un contexto evolutivo puesto que el conocimiento se traduce en corroboraciones provisorias sujetas a refutación. El conocimiento no es un puerto sino una navegación permanente ilustrada magníficamente por el lema de la Royal Society de Londres: nullius in verba, esto es, no hay palabras finales.

    Segundo, esto exige sistemas abiertos y competitivos en un clima contestatario y de espíritu crítico. Tercero, por lo dicho resulta una bofetada a la inteligencia el establecimiento de ministerios de Educación y Cultura que pretenden imponer estructuras curriculares. Cuarto, debemos dejar de lado la hipocresía de hablar de “educación pública” puesto que la privada es también para el público, ergo se trata de educación estatal, una palabreja que se intenta ocultar ya que es tan chocante como literatura estatal o periodismo estatal. Quinto, no se trata de sostener que todos los profesores de instituciones estatales se desempeñan mal, más aún los hay de gran dedicación y esmero (personalmente estaría escupiendo al cielo si dijera lo contrario puesto que fui profesor titular en cinco carreras de la Universidad de Buenos Aires: Ciencias Económicas, Derecho, Ingeniería, Sociología y en Filosofía y Letras y fui Director del Doctorado en la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad Nacional de La Plata). El tema es de incentivos como nos han enseñado autores como Douglass North, Ronald Coase y Harold Demsetz. En otros términos la forma en que tomamos café y encendemos las luces no es la misma cuando pagamos las cuentas respecto a cuando obligamos a otros a hacerlo con el fruto de sus trabajos. La manera de administrar activos fijos y gastos corrientes es sustancialmente distinta en uno y otro caso.

    Sexto, por lo dicho es necesario vender todas las instituciones estatales de educación preferentemente al mismo claustro que las administran o incluso en un rapto de urgencias regalárselas, pero al momento siguiente todos los incentivos operarán en sentido distinto para la administración, la limpieza de los edificios, la sindicalización, el adoctrinamiento y demás asuntos.

    Séptimo, a los candidatos que tienen las condiciones para aplicar a las ofertas educativas existentes pero no cuentan con los ingresos suficientes como una medida de transición se les entregará vouchers para que apliquen de todas las privadas la que le resulte mejor. Esto quiere decir que se financia la demanda pero no la oferta con los problemas señalados. No se diga entonces que los de menores ingresos serán excluidos puesto que no es para nada el caso. Si se insistiera en mantener la educación en el área de las botas y la consiguiente politización es debido a otros intereses non sanctos. Es de interés prestar atención a los estudios que revelan el costo por año por graduado en instituciones estatales y las pruebas de rendimientos si estuvieran bien evaluadas y dieran bien es equivalente a zanahorias estatales de gran calidad evaluadas por verduleros experimentados, el asunto es percatarse que haría la gente libremente con el fruto de su trabajo, si es lo mismo no tiene sentido recurrir a la fuerza estatal para imponerlo.

    Octavo, debe resultar claro que la llamada igualdad de oportunidades es del todo incompatible con la igualdad ante la ley. Si juego al tenis con un profesional, para que me den igualdad de oportunidades habrá que encadenarle una pierna al contrincante con lo que se habrá afectado la igualdad ante la ley. La igualdad es ante la ley no mediante ella. En una sociedad libre todos tienen más oportunidades pero no iguales.

    Noveno, la educación no es un bien público puesto que no calza en los principios de no rivalidad y no exclusión. Además debe subrayarse que en los mal llamados sistemas “gratuitos” son los más pobres los que financian vía la contracción en sus salarios en términos reales debido a las disminuciones en las inversiones por parte de los contribuyentes de jure. Y décimo, las instituciones estatales de educación incurren en los mismos problemas de las mal llamadas “empresas estatales” ya que una empresa arriesga recursos propios y no a la fuerza con los de otros y dicho sea de paso en la actualidad las expresiones geográficas de “derecha” e “izquierda” son tan confusas y anodinas como aludir a lo que está arriba, abajo, atrás o adelante, sugiero se utilicen los términos más claros y precisos de estatista o liberal en distintos grados para definir ideas clave.

    En resumen nada se gana con despotricar contra los efectos si no se encaran las causas. Como he dicho antes por más que un gobierno pueda abrir las puertas para convertir a todos los habitantes en multimillonarios si continúa la politización de algo tan delicado como la educación, harán quienes salgan furiosos en manifestaciones eventualmente con el librito de Mao en la mano.

    No es que no hayan problemas en la educación privada, la perfección no está al alcance de los mortales, de lo que se trata es de abrir de par en par puertas y ventanas para que entre el mayor oxígeno posible y evitar que la capacitación de docentes se lleve a cabo en áreas estatales, todo a los efectos de lograr el mayor nivel de excelencia posible en competencia. Recién entonces dejaremos de endosar los problemas al Parlamento, al Judicial o al Ejecutivo puesto que se habrá sacado la educación del área de la violencia, con lo que los representantes gubernamentales estarán forzados a encaminarse en la dirección al respeto recíproco.

    Por último, el cambio es imperioso entonces es indispensable sacarse de encima las telarañas del espíritu conservador en cuanto a estar anclado en el statu quo y las falacias del ad populum en cuanto a que si todos lo hacen está bien y si nadie lo hace está mal con lo que no hubiéramos salido del taparrabos y el garrote pues todo lo demás era nuevo y hasta el momento no ensayado. El asunto es argumentar y no quedarse estancado en lo que fue en el pasado. Como ha señalado Aldus Huxley no en vano la posición opuesta conculca toda posibilidad de establecer climas que dan principal cabida al desarrollo individual, de allí es que el nacionalsocialismo alemán y el fascismo italiano lo primero que abolieron fue el método individualista de Montessori. El liberalismo es un peligro para los tiranos, como también apunta Huxley “Si la meta es la libertad entonces hay que enseñar el arte de ser libre para que cada cual se gobierne a sí mismo”.

  • Pausar el desarrollo avanzado de Inteligencia Artificial: ¿precaución o exageración?

    Más de mil CEOs y académicos han firmado una carta abierta pidiendo una pausa de seis meses en el desarrollo de sistemas avanzados de inteligencia artificial (IA). La carta detalla los posibles riesgos para la sociedad y la civilización de la circulación de sistemas de IA competitivos entre humanos en forma de interrupciones económicas y políticas. La petición se produce después del lanzamiento de la cuarta versión del programa de inteligencia artificial GPT-4 de OpenAI, respaldado por Microsoft.

    El Future of Life Institute, organización sin fines de lucro, emitió la carta pidiendo una pausa en el desarrollo avanzado de la IA hasta que expertos independientes desarrollaran, implementaran y auditaran protocolos de seguridad compartidos para tales diseños. Los sistemas de IA poderosos solo deben desarrollarse una vez que estemos seguros de que sus efectos serán positivos y sus riesgos manejables, dice la carta.

    La Union Europea (UE) se une al coro de preocupaciones éticas y legales sobre el desarrollo de inteligencia artificial (IA) avanzada como ChatGPT, advirtiendo sobre el posible uso indebido del sistema en intentos de phishing, desinformación y ciberdelincuencia. Mientras tanto, el gobierno del Reino Unido dio a conocer propuestas para un marco regulatorio «adaptable» en torno a la inteligencia artificial. El enfoque del gobierno dividiría la responsabilidad de gobernar la IA entre sus reguladores de derechos humanos, salud y seguridad y competencia, en lugar de crear un nuevo organismo dedicado a la tecnología.

    La IA de ChatGPT de OpenAI ha llevado a los rivales a acelerar el desarrollo de modelos de lenguaje similares y a las empresas a integrar modelos de IA generativa en sus productos. La semana pasada, OpenAI anunció que se había asociado con alrededor de una docena de empresas para incorporar sus servicios en su chatbot, lo que permite a los usuarios de ChatGPT pedir comestibles a través de Instacart o reservar vuelos a través de Expedia.

    Aunque el desarrollo de inteligencia artificial  y sistemas IA han avanzado mucho en los últimos años, todavía hay preocupaciones éticas y legales en torno a su uso y desarrollo sostienen los firmantes de la carta. Del otro lado, desarrolladores que son más escépticos ante lo que puede hacer la regulación, han acusado a los firmantes de la carta de promover la «exageración de la IA». Ha argumentado que las afirmaciones sobre el potencial actual de la tecnología han sido muy exageradas. La carta destaca la necesidad de trabajar con legisladores y autoridades reguladoras para garantizar que la IA se desarrolle de manera responsable y ética. Es destacable que Sam Altman, director ejecutivo de OpenAI, no ha firmado la carta, dijo a Reuters un portavoz de Future of Life.

    Este debate sobre la necesidad de algún tipo de regulación al desarrollo de la inteligencia artificial recién comienza e indica una creciente preocupación en torno a su uso y desarrollo. Aunque hay preocupaciones éticas y legales en torno a la IA, también hay un gran potencial para la tecnología y el progreso humano. Por lo tanto, es importante estar alertas ante legisladores y autoridades reguladoras para garantizar que la IA se desarrolle de manera autónoma, libre, responsable y ética, lejos de los políticos, para que podamos aprovechar al máximo sus beneficios mientras minimizamos sus riesgos como sociedad adulta.

    La carta completa, que puede ser encontrada en original aquí:

    «Los sistemas de Inteligencia Artificial (IA) con inteligencia humana-competitiva pueden plantear riesgos profundos para la sociedad y la humanidad, como lo demuestra una extensa investigación y es reconocido por los principales laboratorios de IA. Como se establece en los Principios de IA de Asilomar, ampliamente respaldados, la IA avanzada podría representar un cambio profundo en la historia de la vida en la Tierra, lo cual debe planificarse y administrarse con el cuidado y los recursos correspondientes. Desafortunadamente, este nivel de planificación y gestión no está ocurriendo, a pesar de que en los últimos meses los laboratorios de IA han entrado en una carrera fuera de control para desarrollar e implementar mentes digitales cada vez más poderosas que nadie, ni siquiera sus creadores, pueden entender, predecir o controlar de forma fiable.

    Los sistemas de IA contemporáneos ahora se están volviendo competitivos para los humanos en tareas generales y debemos preguntarnos: ¿Deberíamos dejar que las máquinas inunden nuestros canales de información con propaganda y falsedad? ¿Deberíamos automatizar todos los trabajos, incluidos los que nos placen? ¿Deberíamos desarrollar mentes no humanas que eventualmente podrían superarnos en número, ser más inteligentes y reemplazarnos? ¿Deberíamos arriesgarnos a perder el control de nuestra civilización? Tales decisiones no deben delegarse en líderes tecnológicos no elegidos. Los sistemas potentes de IA deben desarrollarse solo una vez que estemos seguros de que sus efectos serán positivos y sus riesgos serán manejables. Esta confianza debe estar bien justificada y aumentar con la magnitud de los efectos potenciales de un sistema. La declaración reciente de la empresa OpenAI con respecto a la inteligencia artificial en general, establece que: “En algún momento, puede ser importante obtener una revisión independiente antes de comenzar a entrenar sistemas futuros, y los esfuerzos más avanzados para acordar limitar la tasa de crecimiento de la computación utilizada para crear nuevos modelos”. Estamos de acuerdo. Ese punto es ahora.

    Por lo tanto, hacemos un llamado a todos los laboratorios de IA para que pausen de inmediato durante al menos 6 meses el entrenamiento de los sistemas de IA más potentes como GPT-4. Esta pausa debe ser pública y verificable, e incluir a todos los actores clave. Si tal pausa no se puede promulgar rápidamente, los gobiernos deberían intervenir e instituir una moratoria.

    Los laboratorios de IA y los expertos independientes deberían aprovechar esta pausa para desarrollar e implementar mancomunadamente un conjunto de protocolos de seguridad compartidos para el diseño y desarrollo avanzados de IA que son rigurosamente auditados y supervisados por expertos externos independientes. Estos protocolos deben garantizar que los sistemas que se adhieren a ellos sean seguros más allá de toda duda razonable. Esto no significa una pausa en el desarrollo de la IA en general, simplemente un paso atrás de la carrera peligrosa hacia modelos de caja negra impredecibles cada vez más grandes con capacidades emergentes.

    La investigación y el desarrollo de IA deben reenfocarse en hacer que los sistemas potentes y de última generación de hoy en día sean más precisos, seguros, interpretables, transparentes, robustos, alineados, confiables y leales.

    Paralelamente, los desarrolladores de IA deben trabajar con los legisladores para acelerar drásticamente el desarrollo de sistemas sólidos de gobierno de IA. Estos deben incluir como mínimo: autoridades reguladoras nuevas y capaces dedicadas a la IA; supervisión y seguimiento de sistemas de IA de alta capacidad y grandes conjuntos de capacidad computacional; sistemas de procedencia y marcas de agua para ayudar a distinguir las fugas reales de las sintéticas y rastrear modelos; un sólido ecosistema de auditoría y certificación; responsabilidad por daños causados por IA; financiación pública sólida para la investigación técnica de seguridad de la IA; e instituciones bien dotadas para hacer frente a las dramáticas perturbaciones económicas y políticas (especialmente en la democracia) que provocará la IA.

    La humanidad puede disfrutar de un futuro floreciente con la IA. Habiendo tenido éxito en la creación de poderosos sistemas de IA, ahora podemos disfrutar de un “verano de IA” en el que cosechamos las recompensas, diseñamos estos sistemas para el claro beneficio de todos y le damos a la sociedad la oportunidad de adaptarse. La sociedad ha hecho una pausa en otras tecnologías con efectos potencialmente catastróficos en la sociedad. Podemos hacerlo aquí. Disfrutemos de un largo verano de IA, no nos apresuremos a caer sin estar preparados.»

  • Pésima aplicación de la suma cero

    En última instancia los mayores errores en economía obedecen a una aplicación muy desacertada de lo que en teoría de los juegos se denomina “la suma cero”, esto va desde la parla habitual en muchos medios a representantes de la Iglesia, hasta el keynesianismo y el estatismo en general.

    El argumento central que alimenta el resentimiento y la envidia es la noción de lo que se conoce con lo que Ludwig von Mises bautizó con el nombre de “el dogma Montaigne”, es decir, que la pobreza de los pobres se debe a la riqueza de los ricos. En el siglo XVI, Michel Montaigne -a pesar de buenas contribuciones en otras materias- concluyó en su ensayo número veintidós que “no se saca provecho para uno sin perjuicio para otro” en el contexto de todas las transacciones.

    Éste es el punto de partida de una equivocación garrafal que ha teñido buna parte del discurso que pretende explicar aspectos clave de la economía. Al contrario, en toda transacción libre y voluntaria en el mercado, ambas partes ganan siempre. Para recurrir a la terminología de la teoría de los juegos, en esta situación hay suma positiva. En cambio, cuando tiene lugar la violencia, sea gubernamental directa o indirecta a través de que acepta la intimidación sindical o al otorgarle mercados cautivos a empresarios prebendarios, hay suma cero, es decir, en estos casos inexorablemente lo que gana uno lo pierde otro del mismo modo que ocurre cuando se asalta un banco. Curiosamente los patrocinadores de la suma cero en transacciones libres y voluntarias imponen esa modalidad en lo que defienden, es decir, el estatismo en sus diversas variantes.

    Es muy frecuente que se piense que la pobreza relativa de unos se debe a la riqueza de otros, que si unos tienen “demasiado” no queda para otros. Esto es un completo disparate. La riqueza no es algo estático. Los recursos naturales de hace siglos eran iguales o mayores aun que los actuales y, sin embargo, en la actualidad la gente en general vive mejor respecto de la época de Montaigne en la que la condición natural era las hambrunas, las pestes y la miseria (incluso los reyes morían por una infección de muelas). Esta mejora se debe a marcos institucionales que respetan derechos de propiedad, lo que al destapar la olla de la energía creadora hace que se multiplique y extienda la riqueza y que el obrero de un país civilizado pueda vivir mejor con posibilidades tales como calefacción, automóvil, agua potable y medios de comunicación y, por cierto, más tiempo que un príncipe de la antigüedad.

    En física se ha visto desde la formulación precaria de Lucrecio pasando por Newton, Lavoisier y Einstein que nada se pierde y todo se transforma. La cuantía de la masa de materia, incluyendo la energía es la misma en el universo pero lo relevante para el aumento de la riqueza no es el incremento de lo material sino su valor. Puede ser que artefactos tales como un teléfono antiguo contengan más materia que un celular pero el servicio de este último y su precio son sustancialmente distintos.

    La creación de riqueza es creación de valor en el contexto de un proceso dinámico. En la medida en que el empresario ofrece en el mercado bienes y servicios que la gente acepta, incrementará su patrimonio y en la medida en que no acierte lo disminuirá. Dejando de lado la lotería, solo hay dos maneras de enriquecerse: sirviendo a los demás o robando a los demás. El primer método es el de la sociedad abierta y los mercados libres, el segundo es el de los regímenes socialistas e intervencionistas en los que el favor oficial establece los patrimonios de los allegados y amigos y condena a la miseria al resto.

    No es reclamando que se lesione el derecho de quienes crearon riqueza lícitamente la forma de prosperar, sino contribuyendo a crear el propio patrimonio sirviendo a otros. Hoy, salvo raras excepciones, resulta en verdad tristes los espectáculos que ofrecen candidatos a ocupar la escena política en todas partes del llamado mundo libre: compiten en una carrera desenfrenada de promesas para ver quién saquearía más los bolsillos de los que tienen recursos para entregárselos graciosamente a los que tienen menos patrimonios.

    Resulta triste a la luz de los postulados de los Padres Fundadores quienes consideraban fundamental el derecho de propiedad, de responsabilidad individual y de desconfianza al poder gubernamental. James Madison, el padre de la Constitución estadounidense, escribió en 1792 que “El gobierno ha sido instituido para proteger la propiedad de todo tipo […] Éste es el fin del gobierno, solo un gobierno es justo cuando imparcialmente asegura a todo hombre lo que es suyo”. También en nuestro medio el padre de nuestra Constitución fundadora, Juan Bautista Alberdi, se preguntaba y respondía: “¿Qué exige la riqueza de parte de la ley para producirse y crearse? Lo que Diógenes exigía a Alejandro: que no le haga sombra.”

    ¡Qué lejos estamos de los principios de libertad cuando observamos que de un tiempo a esta parte gobernantes y futuros gobernantes incluso en Estados Unidos, el otrora baluarte del mundo libre, se han dejado seducir por el bochornoso síndrome de la suma cero! Pensemos lo que queda para países con tradiciones menos civilizadas. Es imperioso retornar a las bases sólidas de la sociedad libre a través de una educación más esmerada y cuidadosa respecto de valores fundamentales.

    Por su parte una de las pocas sentencias acertadas de John Maynard Keynes con razón estampó que “Las ideas de los economistas y de los filósofos políticos, tanto cuando están en lo cierto como cuando no lo están, son más poderosas de lo que se supone corrientemente. Verdaderamente, el mundo se gobierna con poco más. Los hombres prácticos, que se creen completamente libres de toda influencia intelectual, son generalmente esclavos de algún economista difunto”.

    El párrafo no puede ser más ajustado a la realidad. Sin embargo Keynes ha tenido y sigue manteniendo la influencia más nefasta de cuantos intelectuales han existido hasta el momento. Mucho más que Marx, quien debido a sus inclinaciones violentas y a su radicalismo frontal ha ahuyentado a más de uno. Keynes, en cambio, patrocinaba la liquidación de la sociedad abierta con recetas que, las más de las veces, resultaban de una mayor sutileza y difíciles de detectar para el incauto debido a su lenguaje alambicado y tortuoso.

    Es del caso repasar los pensamientos de Keynes en este contexto de la suma cero que navega en sus escritos. Los ejes centrales de su obra más difundida (Teoría general de la ocupación, el interés y el dinero) consisten en la alabanza del gasto estatal, el déficit fiscal y el recurrir a políticas monetarias inflacionistas para “reactivar la economía” y asegurar el “pleno empleo” ya que nos dice en ese libro que “La prudencia financiera está expuesta a disminuir la demanda global y, por tanto, a perjudicar el bienestar”.

    Tal vez los trabajos de mayor lucidez sobre Keynes estén consignados en el noveno volumen de las obras completas del premio Nobel en Economía F.A. Hayek (The University of Chicago Press, 1995) y en el meduloso estudio de H.Hazlitt traducido al castellano como Los errores de la nueva ciencia económica (Madrid, Aguilar, 1961). Numerosas universidades incluyen en sus programas las propuestas keynesianas y no como conocimiento histórico de otras corrientes de pensamiento, sino como recomendaciones de la cátedra. Personalmente, en mis dos carreras universitarias y en mis dos doctorados tuve que estudiar una y otra vez las reflexiones keynesianas en el mencionado contexto. Todos los estatistas de nuestro tiempo han adoptado aquellas políticas, unas veces de modo explícito y otras sin conocer su origen. Incluso en Estados Unidos irrumpió el keynesianismo más crudo durante las presidencias de Roosevelt: eso era su “New Deal” que provocó un severo agravamiento de la crisis del treinta, generada por las anticipadas fórmulas de Keynes aplicadas ya en los Acuerdos de Génova y Bruselas donde se abandonó la disciplina monetaria.

    Las terminologías y los neologismos más atrabiliarios son de su factura. No quiero cansar al lector con las incoherencias y los galimatías de Keynes, pero veamos sólo un caso, el que bautizó como “el multiplicador”. Sostiene que si el ingreso fuera de 100, el consumo de 80 y el ahorro 20, habrá un efecto multiplicador que aparece como resultado de dividir 100 por 20, lo cual da 5. Y préstese atención porque aquí viene la magia de la acción estatal: afirma que si el Estado gasta 4 eso se convertirá en 20, puesto que 5 por 4 es 20 (sic). Ni el keynesiano más entusiasta ha explicado jamás como multiplica ese “multiplicador”.

    En definitiva, y aquí es una de las instancias en que se filtra de contrabando la suma cero, Keynes apunta a “la eutanasia del rentista y, por consiguiente, la eutanasia del poder de opresión acumulativo de los capitalistas para explotar el valor de escasez del capital”. Resulta sumamente claro y específico lo que escribió como prólogo a la edición alemana de la obra mencionada, en 1936, en plena época nazi: “La teoría de la producción global, que es la meta del presente libro, puede aplicarse mucho más fácilmente a las condiciones de un Estado totalitario que la producción y distribución de un determinado volumen de bienes obtenido en condiciones de libre concurrencia y un grado considerable de laissez-faire”.

    En resumen, la incoherencia de la suma cero en la cooperación social en libertad está presente en todas las exposiciones estatistas que empobrecen moral y materialmente por más que como queda dicho estén en boca de no pocos sacerdotes muy escasos de conocimientos elementales en ciencias sociales de muy diversa jerarquía eclesiástica y de expositores cacofónicos dignos de una torpeza de dimensiones colosales que alardean de proteger a los más vulnerables con lo que los extienden por doquier.