Etiqueta: marihuana

  • Colombia a dos debates de legalizar el cannabis

    El proyecto de ley sobre la regulación del cannabis de uso adulto en Colombia, que ha sido aprobado en sexto debate por la Cámara de Representantes, ahora debe pasar por dos debates más en el Senado. Si finalmente es aprobado en su totalidad, se producirá un cambio en el artículo 49 de la Constitución Política de Colombia, que permitiría el porte, consumo, producción, distribución, venta y comercialización de cannabis y sus derivados para uso adulto.

    Esta decisión es un paso importante en la reestructuración de la política de drogas en Colombia, que durante décadas se ha centrado en la prohibición y la lucha contra el narcotráfico, sin tener en cuenta los aspectos de salud pública y los derechos individuales de los consumidores. La regulación del cannabis de uso adulto podría reducir el mercado ilegal y los beneficios obtenidos por los traficantes y jíbaros, y garantizar la libertad y los derechos fundamentales de los ciudadanos.

    “Es solo a través de la regulación como le vamos a hacer frente al problema delincuencial que genera la ilegalidad, solo a través de la regulación vamos a ser capaces de hacerle frente a la máquina de guerra de los jíbaros y de los narcotraficantes. Este proyecto no es un favor para los narcotraficantes, muy por el contrario, el favor es mantener la prohibición, la ganancia está en la ilegalidad del producto que se vende. Ahí es donde está el negocio de la droga”, explicó el representante a la Cámara por el partido Liberal Juan Carlos Losada, que precisó que la determinación demuestra que Colombia desea cambiar una fallida política prohibicionista de drogas a una basada en la prevención y la salud pública.

    Sin embargo, es importante destacar que la regulación del cannabis de uso adulto no significa la legalización de todas las drogas, ni el consumo en menores de edad. De hecho, la regulación generará restricciones en algunos entornos, como los escolares, donde la niñez colombiana puede verse mayormente afectada.

    El proyecto de ley también contempla el desarrollo de una política pública estricta para la prevención y atención del consumo del cannabis, así como la creación de una estrategia comunicativa y educativa nacional e integral en los colegios sobre las consecuencias de su uso. Esto permitiría abordar el consumo de cannabis de manera responsable y reducir los riesgos asociados.

    Además, la regulación del cannabis de uso adulto podría tener un impacto positivo en la economía colombiana, al generar empleo y aumentar los ingresos fiscales. Según un estudio realizado por Fedesarrollo, la legalización del cannabis de uso adulto en Colombia podría generar un mercado de más de 2 mil millones de dólares al año y crear cerca de 30.000 empleos directos.

    En conclusión, la aprobación en sexto debate del proyecto de ley sobre la regulación del cannabis de uso adulto en Colombia es un paso importante en la reestructuración de la política de drogas en el país. Si se aprueba en su totalidad, permitiría el porte, consumo, producción, distribución, venta y comercialización de cannabis y sus derivados para uso adulto, con restricciones en algunos entornos y con medidas de prevención y educación. Esto podría reducir el mercado ilegal y los beneficios obtenidos por los traficantes y jíbaros, garantizar la libertad y los derechos fundamentales de los ciudadanos, y tener un impacto positivo en la economía colombiana. Ahora queda por ver si el proyecto de ley superará los dos debates restantes en el Senado y se convertirá en ley.

  • Tailandia cerca de convertirse en la primera nación en Asia en despenalizar la marihuana

    Dos años después de convertirse en la primera nación en legalizar el uso de la marihuana con fines médicos, Tailandia ha dado un paso más para convertirse en la primera nación del sudeste asiático en despenalizar la droga de facto, luego de que su ministro de salud firmara en febrero de este año una medida que eliminaría oficialmente el cannabis de una lista de drogas controladas.

    La reputación del país como uno de los países más estrictos del mundo en materia de delitos relacionados con las drogas tiene trayectoria. Incluso el cannabis, considerado una «droga menos peligrosa» por la ONU, conllevaba el potencial de una pena de prisión de 15 años.

    Pero Tailandia en 2020 se convirtió en la primera nación asiática en permitir la producción y el uso de cannabis con fines medicinales, bajo estrictos controles. El Partido Bhumjai Thai de Anutin, uno de los principales socios del actual gobierno de coalición, hizo campaña en las elecciones del año anterior a favor de la legalización de la producción de cannabis para ayudar a los agricultores.

    La eliminación de la lista significará que todas las partes del cannabis, incluidas las flores y las semillas, podrán usarse en Tailandia. Sin embargo, el contenido extraído seguirá siendo ilegal si contiene más del 0,2% del ingrediente psicoactivo que produce un «subidón»: tetrahidrocannabinol o THC.

    En una ceremonia de firma, el ministro de Salud Pública, Anutin Charnvirakul, dijo que esperaba establecer una «nueva historia para el cannabis» en Tailandia y eliminar el estigma que lo rodea. «El cannabis en realidad tiene muchos beneficios médicos, no diferentes de otras hierbas, y estamos haciendo todo lo posible para que los tailandeses disfruten tanto de los beneficios médicos como económicos», declaró Anutin.

    La exclusión entrará en vigor 120 días después de su publicación en el Diario Oficial. En el período previo a su entrada en vigencia, el ministerio buscará que el Parlamento apruebe un proyecto de ley sobre el cannabis para aclarar varios puntos legales. La Ley de Cannabis propuesta permitiría que solo los pacientes cuyas enfermedades pueden aliviarse con marihuana, como el cáncer y la depresión, cultiven las plantas en casa. Sin embargo, la producción, venta y posesión de cannabis permanecerán parcialmente reguladas, lo que significa que el uso recreativo de la marihuana aún no es legal. La Ley también permitiría a las personas fumar marihuana con fines medicinales.

    La política declarada del ministerio es promover el uso de cannabis con fines medicinales y construir una industria en torno a los productos derivados. El cambio en la ley ya ha creado un auge en los puntos de venta de alimentos y bebidas con infusión de CBD en Bangkok y otros puntos turísticos.

    El cannabis podría ser el «arma secreta» de Tailandia en la batalla para atraer a los turistas a medida que disminuye la pandemia de Covid19, según un funcionario de salud pública. Anutin afirmó que la posición de Tailandia como el único país de Asia que despenaliza parcialmente la droga le daría una ventaja en la carrera para devolver las cifras de turismo a los niveles previos a la pandemia.

  • Congreso de EE.UU. votará sobre la legalización federal de la marihuana la próxima semana

    La Cámara de Representantes de EE. UU. planea votar sobre un proyecto de ley para la legalización de la marihuana a nivel federal por segunda vez en la historia la próxima semana, confirmó el jueves el liderazgo del Congreso.

    El cuerpo asumirá la Ley de Oportunidad, Reinversión y Eliminación de Marihuana (MORE), un proyecto de ley patrocinado por el presidente del Comité Judicial de la Cámara de Representantes, Jerrold Nadler (D-NY). Una versión anterior de la medida fue aprobada en la última sesión de la cámara, pero luego se estancó en lo que entonces era el Senado controlado por los republicanos. El representante Don Young (R-AK), un raro ejemplo de congresista republicano a favor de la legalización, y uno de los cinco miembros republicanos de la Cámara de Representantes que votaron a favor, murió este viernes pasado.

    Ahora, los líderes de la Cámara han colocado oficialmente la legislación sobre el cannabis en una lista de proyectos de ley que planean abordar en el pleno de la Cámara la próxima semana. El Comité de Reglas asumirá oficialmente la medida en una reunión el lunes por la tarde para prepararla para la acción plenaria, incluso determinando qué enmiendas se permitirán avanzar para su consideración.

    El proyecto de ley, que eliminaría el cannabis de la lista de sustancias controladas por el gobierno federal y las sanciones penales asociadas con la droga, fue aprobado nuevamente por el Comité Judicial en esta sesión, y los activistas han estado presionando para que se lleve a cabo una votación este mes. Si se aprueba, aunque hay posibilidades de que la Cámara y el Senado aprueben el proyecto de ley, existe incertidumbre sobre si el presidente Biden estará a favor de firmarlo.

    La legislación también impondría un impuesto federal sobre las ventas de marihuana para financiar programas para ayudar a las comunidades afectadas negativamente por la guerra contra las drogas. Además de desclasificar la marihuana, la Ley MORE permitiría que estas personas con antecedentes penales eliminen su récord policivo y crearía un impuesto federal sobre el cannabis con los ingresos destinados a apoyar la reinversión comunitaria y otros programas.

    Las acciones de Tilray y Sundial se dispararon casi un 20%, mientras que Canopy Growth subió un 10%. El ETF de ETFMG Alternative Harvest subió más del 6% en las operaciones del jueves.

    Algunos Estados ya se han movido para legalizar la marihuana en alguna forma. Al menos 37 estados, 4 territorios y el Distrito de Columbia permiten productos de cannabis para uso médico. Un número menor, 18 estados, 2 territorios y la capital de la nación, han promulgado medidas para permitir el uso no médico del cannabis. La legalización recreativa de la droga a nivel federal duplicaría con creces el mercado objetivo geográfico para los cultivadores, refinadores y distribuidores de marihuana.

    “Durante mucho tiempo he creído que la criminalización de la marihuana ha sido un error. La aplicación racialmente dispar de las leyes sobre la marihuana solo lo ha empeorado, con graves consecuencias”, dijo Nadler cuando el Comité Judicial de la Cámara de Representantes presentó el proyecto de ley en otoño del pasado año.

  • Los neoyorquinos con condenas por marihuana obtendrán las primeras licencias minoristas.

    El pasado jueves, la gobernadora de New York Kathy Hochul y la Junta de Control de Cannabis anunciaron la medida propuesta como parte de la Iniciativa de oportunidad de siembra, que permitiría que las personas con delitos anteriores sean los primeros en vender marihuana cultivada por agricultores de Nueva York, entre otras disposiciones.

    La política aún enfrenta un período de comentario público, pero los funcionarios estatales creen que las primeras licencias se emitirán para el otoño. La junta de cannabis también aprobó licencias para que los agricultores de Nueva York se conviertan en los primeros proveedores de los nuevos puntos de venta. «Las regulaciones presentadas hoy por la Junta de Control del Cannabis darán prioridad a los agricultores y empresarios locales, creando empleos y oportunidades para las comunidades que han quedado excluidas y rezagadas», dijo Hochul.

    La política es parte de un impulso concertado para evitar los escollos de diversidad de legalización de otros Estados al tiempo que garantiza que el incipiente mercado legalizado incluya personas desproporcionadamente afectadas por la prohibición del cannabis. Las personas con condenas relacionadas con la marihuana se beneficiarán de las primeras 100 a 200 licencias minoristas de cannabis otorgadas por el estado en un esfuerzo por corregir estas desigualdades.

    Algunas licencias se destinarán a organizaciones sin fines de lucro o empresas que tengan un líder vinculado a una condena por marihuana. También se dará prioridad a las personas con un padre, tutor legal, hijo o cónyuge condenado por un delito relacionado con la marihuana.

    Las condenas deben haber ocurrido antes del 31 de marzo de 2021, cuando el exgobernador Andrew Cuomo firmó el proyecto de ley de legalización del estado.

    Los estados donde la marihuana es legal han intentado cada vez más en los últimos años garantizar que haya un lugar en el mercado para las personas que fueron procesadas por una droga ahora permitida. Pero los esfuerzos han sido lentos en muchos estados.

    Nueva York es el estado más grande de EE. UU. después de California en legalizar la marihuana para adultos mayores de 21 años. Otros dieciséis Estados han legalizado la marihuana recreativa, todo en desafío a la ley federal, que aún prohíbe el uso de marihuana.

    El plan de licencias sigue otras iniciativas de Nueva York, como un fondo propuesto de subvenciones y préstamos para empresas emergentes de $200 millones para empresarios de marihuana que son mujeres o minorías, agricultores en apuros, veteranos discapacitados y personas de comunidades que soportaron una fuerte vigilancia policial.

    Nueva York tiene como objetivo proporcionar el 50% de las licencias a dichos solicitantes. “Es realmente alentador ver que Nueva York está tomando las lecciones aprendidas de otros estados”, dijo Melissa Moore, otra líder de la Drug Policy Alliance.

    Las reglamentaciones de Nueva York también establecerán reglas para otros solicitantes de licencias minoristas. Los solicitantes individuales deben demostrar su presencia en Nueva York y que tienen al menos un 10% de participación en la propiedad de una empresa que generó ganancias netas durante dos años.

    La administración de Hochul, ha prometido crear la industria de la marihuana «más diversa e inclusiva» de la nación y brindar oportunidades a las personas que soportaron la peor parte de la guerra estadounidense contra las drogas que duró décadas.

  • San Francisco suspenderá el impuesto al cannabis para combatir el mercado ilegal.

    Los supervisores de San Francisco aprobaron este martes por unanimidad una ordenanza para suspender el Impuesto Comercial de Cannabis de la ciudad hasta fines de 2022.

    Con la legalización de la marihuana recreativa en cada vez más estados de EEUU, los dispensarios legales se han convertido en algo habitual. A pesar de ello, la mayor parte de las ventas siguen teniendo lugar en la clandestinidad. Las estrictas regulaciones provocaron el cierre de tiendas y la huida de los operadores del sector, algunos incluso terminaron vendiendo su producto en el mercado ilegal, que se acerca a los USD 8.000 millones anuales en California, duplicando el número de ventas legales.

    Los votantes de San Francisco aprobaron el impuesto en noviembre de 2018, que imponía un tributo del 1 al 5% en toda la ciudad sobre los ingresos brutos de las empresas de cannabis.

    La oficina del supervisor Rafael Mandelman, autor de la legislación, señaló un informe del 19 de diciembre de la Oficina del Analista Legislativo de California que encontró que el aumento de las tasas de impuestos estatales sobre el cannabis estaba directamente relacionado con las ventas ilegales de cannabis. Además, el aumento de los robos también está creando problemas para los minoristas del sector.

    “Las empresas de cannabis crean buenos empleos para los habitantes de San Francisco y brindan productos seguros y regulados a sus clientes. Lamentablemente, el mercado ilegal está floreciendo al rebajar los precios de los negocios legales, lo cual es malo para nuestra economía, ya que los negocios ilegales no pagan impuestos mientras someten a los trabajadores a condiciones peligrosas ya los consumidores a productos peligrosos”, afirmó Mandelman. “Ahora no es el momento de imponer un nuevo impuesto a las pequeñas empresas que recién se están estableciendo y están tratando de competir con los operadores ilícitos”, agregó.

    «Las empresas de cannabis, junto con muchos otros minoristas en San Francisco, están luchando bajo el peso del robo minorista fuera de control», dijo Mandelman. «San Francisco necesita hacer más para proteger estas empresas, sus empleados y sus clientes antes de que les impongamos un nuevo impuesto».

    Una vez que la legislación entre en vigor, Mandelman dijo que su oficina trabajará en conjunto con la Oficina del Controlador de la Ciudad, la Oficina del Tesorero y Recaudador de Impuestos y la Oficina de Cannabis, entre otras partes interesadas, para analizar datos sobre las ventas comerciales de cannabis en la ciudad.

    «La industria del cannabis no es lo suficientemente madura para soportar cargas fiscales adicionales además de los impuestos estatales increíblemente altos», dijo Ali Jamalian, presidente de Sunset Connect, la primera planta de fabricación de equidad social en San Francisco y presidente de San Francisco Cannabis Oversight Comité.

    “La industria del cannabis requiere un uso intensivo de capital para las empresas emergentes, lo que deja poco espacio para que los operadores de equidad social recién acuñados y los operadores heredados paguen un impuesto sobre los ingresos brutos. Esta legislación nos ayudará a seguir construyendo una base sólida para una industria del cannabis sólida y con todo incluido en San Francisco «.

    El objetivo sería presentar un conjunto de recomendaciones sobre la tasa impositiva y la estructura para los minoristas de cannabis a la Junta de Supervisores e implementar un nuevo plan para 2023.

  • Uber Eats agrega la marihuana a su mercado en Canadá.

    Desde el lunes, ya es oficialmente posible pedir marihuana en Uber Eats en Ontario, Canadá.

    La popular aplicación de entrega está probando algo nuevo y está agregando cannabis a su mercado, lo que también facilita los pedidos de alcohol y comida. Uber Eats ha anunciado una asociación con el minorista de cannabis con sede en Ontario, Tokyo Smoke, propiedad de Canopy Growth.

    El gigante de los viajes compartidos dijo en un comunicado que había firmado una asociación exclusiva con Tokyo Smoke que permite a los clientes realizar pedidos de cannabis y accesorios directamente en su aplicación.

    Después de unos pocos clics y una verificación de identificación para asegurarse de que son mayores de edad para comprar marihuana, los clientes son dirigidos a su tienda Tokyo Smoke más cercana para que la recojan.

    ‘Todos los pedidos se completarán en una hora después de que se realice el pedido, por lo que los consumidores pueden recibir sus artículos rápidamente’, dijo Uber, describiendo el acuerdo como «una primicia mundial para una empresa de redes de entrega». Tokyo Smoke, que es propiedad de Canopy Growth, opera 56 tiendas en Ontario, con planes para seis más pronto.

    El portal en línea del gobierno de Ontario para compras de cannabis ya ofrece entregas por mensajería directamente a las puertas de las personas en unos pocos días, o recogida en los puntos de venta de Canada Post. Varias tiendas de cannabis en la provincia también ofrecen entregas locales el mismo día. Pero Uber viene a simplificar eso con su popular aplicación dominante en el mercado.

    Según los últimos datos del gobierno, casi el 17 por ciento de los canadienses, o 5,1 millones de personas, informaron en 2020 haber consumido cannabis, en comparación con el 15 por ciento antes de la legalización.

    Después de más de tres años de la legalización del consumo recreativo de cannabis en Canadá, el país está tratando de corregir su debilitado mercado de la marihuana, en el que los productores ilegales siguen controlando una gran parte del total de las ventas anuales.

    La asociación ayudará a los adultos canadienses a comprar marihuana segura y legal, ayudando a combatir el mercado ilegal clandestino que todavía representa más del 40% de todas las ventas de cannabis no medicinal a nivel nacional, dijo Uber Eats el lunes.

    Esta es la primera incursión oficial de Uber en el cannabis, aunque el CEO de Uber le dijo a CNBC que considerarían la entrega de marihuana en los EE. UU. una vez que las regulaciones lo permitan. El anuncio especifica que la aplicación no está para entregar (todavía). «En Canadá, tenemos nuestras propias regulaciones que cumplir, por lo que el servicio es solo de recogida», afirman desde Uber.

    Parece que solo los residentes de Ontario podrán utilizar el servicio, al menos por ahora. “Continuaremos observando de cerca las regulaciones y oportunidades mercado por mercado. Y a medida que evolucionen las leyes locales y federales, exploraremos oportunidades con comerciantes que operan en otras regiones ”, dijo el vocero.

    El año pasado, los confinamientos estrictos y otras restricciones a la movilidad personal, provocados por la respuesta del gobierno a la pandemia, estimularon la demanda de productos relacionados con el cannabis por parte de clientes que estaban encerrados en casa con limitadas opciones de entretenimiento.

  • El nuevo Gobierno de Alemania abre la puerta a la legalización del cannabis

    La legalización del cannabis podría reportar a Alemania unos ingresos fiscales anuales y un ahorro de costos de unos 4.700 millones de euros (5.340 millones de dólares), además de crear 27.000 nuevos puestos de trabajo, según una encuesta realizada el martes, mientras políticos discuten las normas para el incipiente sector.

    Olaf Scholz, líder de los socialdemócratas de centro-izquierda (SPD), está en conversaciones con los Verdes, ecologistas y favorables al gasto , y con el Partido Democrático Libre (FDP), libertarios y favorables a las empresas, para construir una coalición a tres bandas que incluya entre algunas políticas comunes, la política que regula el cannabis en Alemania.

    Tras conocerse los resultados de los comicios, la expectativa se disparó al instante. El revuelo ha sido tal que Georg Wurth, presidente de la Asociación Alemana del Cannabis, ha pasado las semanas siguientes a las elecciones recibiendo llamadas telefónicas de forma constante.

    «Todo el mundo está entusiasmado porque podría ocurrir de verdad», dijo Wurth a Euronews. «Alemania podría convertirse en la tercera nación del mundo en legalizar totalmente el cannabis». El paso podría también ser una bendición para las empresas de cannabis de EE.UU., Canadá y Uruguay, así como para una industria alemana naciente que incluye empresas como Cantourage GmbH y Synbiotic SE.

    El primer paso es la despenalización, que elimina las sanciones penales por el consumo y que suele preceder a la legalización total. Es un escenario posible, sostiene Wurth, aunque las partes siguen negociando. Alemania está en línea con gran parte del resto del continente en lo que respecta a la política de cannabis: la marihuana es legal solo para su uso medicinal.

    «En los últimos 20 años, más o menos, se suponía que la despenalización vendría primero, y luego la legalización sería el siguiente paso. Veremos si realmente lo hacemos todo a la vez», señala.

    Los tres partidos hicieron campaña en torno a la reforma de las leyes sobre el cannabis, pidiendo la regulación de la venta y el consumo de la droga y el fin de la prohibición penal. Las actuales conversaciones de la coalición, con una fuerte presión ejercida por las alas juveniles de los tres partidos, determinarán si la reforma se traduce en una despenalización o en una legalización total.

    El estudio realizado por el Instituto de Economía de la Competencia (DICE, por sus siglas en alemán) de la Universidad Heinrich Heine de Düsseldorf, y encargado por la Asociación Alemana del Cáñamo, concluyó que la legalización del cannabis podría generar unos ingresos fiscales adicionales de unos 3.400 millones de euros al año.

    Al mismo tiempo, podría suponer un ahorro de costos en el sistema policial y judicial de 1.300 millones de euros al año, al tiempo que crearía decenas de miles de puestos de trabajo en la economía del cannabis.

    La legalización del cannabis en Alemania daría un impulso a un mercado europeo en expansión que se espera que supere los 3.000 millones de euros de ingresos anuales en 2025, frente a los cerca de 400 millones de euros de este año, según el Informe Europeo sobre el Cannabis de la consultora Prohibition Partners.

    El cannabis es la droga ilegal más popular en Alemania.

    Según el Observatorio Europeo de las Drogas y las Toxicomanías (OEDT), el 19,5 % de los adultos jóvenes de entre 15 y 24 años consumieron marihuana al menos una vez en 2019, lo que supone un ligero aumento respecto a años anteriores.

    Los alemanes no son los únicos tampoco. El OEDT estima que más del 27 % de los europeos han probado el cannabis al menos una vez.

    La posesión se castiga con una multa o, en casos muy raros, con hasta cinco años de prisión. Un gran número de casos de posesión se archivan cuando giran en torno a «una pequeña cantidad» de cannabis, una distinción que puede oscilar entre 6 y 15 gramos según el estado.

    Aun así, según la Oficina Federal de Policía Criminal de Alemania, el cannabis representó el 77 % de los delitos de drogas registrados en 2020. La gran mayoría de estos delitos se centran en los consumidores de drogas, no en los vendedores o productores.

    Hacer cumplir la condición de ilegalidad del cannabis supone destinar cuantiosos fondos públicos a la labor policial, al tiempo que se garantiza que gran parte del dinero gastado por los millones de consumidores alemanes vaya a parar a organizaciones delictivas.

    «Hacemos un esfuerzo increíble para hacer cumplir esta prohibición, sin éxito. El consumo no ha hecho más que aumentar, y nos cuesta millones», dijo Wurth. Concretamente, los costos en el sistema policial y judicial ascienden a 1.300 millones de euros al año.

    Despenalizar el consumo de cannabis reduciría drásticamente los gastos de vigilancia del consumo, algo que, según Wurth, supondría un beneficio para los contribuyentes. Si Alemania adopta la vía de la legalización, que probablemente implicaría la venta regulada de cannabis en tiendas especializadas, también podría haber importantes ingresos fiscales en el horizonte.

    Canadá recaudó 186 millones de dólares canadienses (130 millones de euros) en los seis meses posteriores a la legalización de la marihuana en 2019, según cifras oficiales.

    «Nunca diríamos que el consumo de cannabis no tiene riesgos. Algunas personas tienen problemas con él. Eso no cambiará con la legalización. La legalización del cannabis puede resolver todos los problemas creados por la prohibición, pero no puede resolver todos los problemas propios del cannabis», dijo.

    La Asociación Alemana del Cannabis ha pedido un debate más abierto sobre los ‘pros’ y ‘contras’ del consumo de cannabis, al tiempo que sostiene que los fondos que se gastan en la vigilancia de la venta y el consumo de la droga pueden destinarse ahora a la prevención, la educación y el asesoramiento.

  • Costa Rica legaliza marihuana para uso medicinal

    La Asamblea Legislativa de Costa Rica aprobó el martes la legalización de la marihuana con fines medicinales, a pesar de la oposición del presidente, Carlos Alvarado, y grupos conservadores en el país centroamericano.

    La producción y procesamiento del cannabis fue aprobada con el voto del 58% de los 57 escaños, aunque sigue prohibida para el consumo recreativo, según el texto de la ley, propuesta en 2019 contra el criterio del ministro de Seguridad, Michael Soto.

    «Esta ley marca un hito porque abre un nuevo mercado que beneficiaría al sector agrícola, afectado en los últimos años, pero está muy lejos de significar un portillo para el consumo de drogas. Confío en que el presidente Alvarado lo ha comprendido y no la vete», dijo la diputada independiente Zoila Volio, una de las proponentes de la ley.

    El trámite de la ley tiene pendiente el sello de Alvarado. Si el mandatario la rechaza, obligaría a los diputados a repetir la votación para poner la ley en vigencia pero, esta vez, necesitaría el aval de la mayoría calificada.

    La aprobación de la Asamblea Legislativa también incluye el uso alimentario e industrial del cáñamo, una cepa del cannabis que Alvarado sí apoyó desde 2020 como posible factor de reactivación económica posterior a la pandemia del COVID-19.

    «Es un paso tardío y limitado, pero conveniente y necesario para generar riqueza. Hemos perdido mercado mientras otros países ya llevan camino recorrido«, comentó Volio.

    En años recientes, otros países de la región como Canadá, Colombia, Uruguay y algunos estados de Estados Unidos han legalizado el uso de la marihuana para algunos fines, desde lúdico hasta medicinal, pasando por el científico.

    La producción de cáñamo en Costa Rica será libre, pero la de marihuana medicinal requerirá licencias que emitirá el Ministerio de Salud, el 40% de las cuales deberán quedar en manos de pequeños productores. También podrán producirla para autoconsumo quienes padezcan una enfermedad, con un permiso.

    Los diputados proponentes del proyecto descartaron avanzar en la legalización del consumo abierto de la marihuana, una posibilidad que apoya el 40% de la población, según una encuesta de mayo hecha por la Universidad de Costa Rica.

    Meses atrás el Gobierno costarricense había expresado su apoyo a la industria del cáñamo, pero se oponía a la legalización del cannabis medicinal, pues consideraba que no tiene las herramientas para ejercer un control adecuado de la actividad.

    El diputado del oficialista Partido Acción Ciudadana, Enrique Sánchez, manifestó su apoyo a la iniciativa y celebró su aprobación en primer debate. «Es un importante paso en la dirección correcta, que dará mayor acceso a tratamientos y generará desarrollo económico. Es un gran avance en una discusión que debemos continuar dando como país, ahora en cuanto al uso recreativo de esta planta», dijo.

    A diferencia de Panamá, sobre el otorgamiento de licencias, la ley es clara y al punto: quiere evitar el monopolio de la industria y para ello establece varias categorías con amplia libertad y requisitos accesibles que cualquiera que pueda cumplimentarlos, podrá acceder a la licencia. Lo ideal es un mercado desregulado, pocas regulaciones de cumplimiento estricto. Pero dadas las circunstancias, lo que acaba de aprobar Costa Rica, es muy superior a lo aquí aprobado, creando un monopolio u oligopolio mediante ley en Panamá.

  • Uruguay sube porcentaje THC de marihuana en farmacias y piensa en el turismo

    Uruguay, primer país del mundo en legalizar el cannabis de uso adulto en 2013 bajo el liderazgo del expresidente José Mujica, aumentará el contenido de THC del cannabis vendido en farmacias y considerará permitir que los turistas compren productos de cannabis, según un informe.

    Desde 2017, los adultos uruguayos de 18 años o más han podido ingresar a un registro gubernamental para comprar cannabis recreativo en farmacias con licencia estatal. La ley uruguaya permite a los ciudadanos adultos y residentes extranjeros inscritos en este registro, cultivar su propia marihuana, unirse a clubes de cannabis donde hasta 45 adultos registrados pueden compartir un espacio para cultivar y consumir cannabis, o comprar 40 gramos al mes en farmacias autorizadas. Pero mientras que las farmacias solo han estado distribuyendo productos de cannabis desde 2017, los clubes de cultivo personal y de cannabis, están disponibles desde 2014.

    Sin embargo, casi ocho años después, las pandillas siguen en el negocio, las exportaciones anuales aún no alcanzan los US$10 millones y la competencia se intensifica a medida que más países adoptan el cannabis.

    Actualmente, las farmacias dispensan dos cepas de cannabis llamadas ALFA y BETA que contienen aproximadamente un 9% de THC y un 3% de CBD, respectivamente. El precio actual de venta al público del envase de cannabis recreativo de cinco gramos de flores es de 370 pesos uruguayos (unos 8 dólares).

    Los funcionarios esperan que al aumentar el contenido de THC del cannabis disponible comercialmente, los productos compitan mejor con los cultivados en los clubes de cannabis, que tienen un contenido promedio de THC de alrededor del 20%, según el informe.

    El Gobierno del presidente uruguayo, Luis Lacalle Pou, podría dar a conocer su plan desde este año, en un intento por generar consenso y apoyo político, dijo Daniel Radio, secretario general de la Junta Nacional de Drogas (JND).

    El lunes 30 del pasado mes, Radío afirmó que, aunque no cree que se pueda implementar en la actual temporada turística, se están realizando estudios para modificar las regulaciones para luego permitir el acceso de los turistas al cannabis. El objetivo no es promover a Uruguay como un destino para el turismo del cannabis, sino alejar a los turistas del mercado negro y llevarlos al mercado regulado, en palabras del subsecretario de Turismo, Remo Monzeglio.

    Un decreto presidencial probablemente sería la forma más rápida de abrir las farmacias, y potencialmente también los clubes de cannabis, a los turistas que se registren en la base de datos, dijo Radio. Para renunciar al requisito de la base de datos, el Congreso tendría que aprobar una legislación, dijo.

    Dar a los turistas acceso a cannabis legal aumentaría drásticamente el grupo de clientes potenciales de la industria en el país. Millones de argentinos y brasileños acuden fielmente y en masa a las playas del país durante el verano, que se extiende de diciembre a febrero. Pero la pandemia erosionó estas cifras cuando el país limitó de manera estricta la entrada de extranjeros. Uruguay planea reabrir sus fronteras a todos los completamente vacunados a partir del 1 de noviembre.

    Uruguay puede apoyarse en las nuevas reglas destinadas a acelerar las exportaciones, así como en su reputación como lugar transparente y predecible para hacer negocios, y así mantener su relevancia en la industria del cannabis, dijo Radio. El Ircca (Instituto de Regulación y Control del Cannabis) ha aprobado 56 licencias para actividades que incluyen el cultivo de cannabis medicinal, la investigación y el desarrollo, y la fabricación de productos médicos y de consumo.

    “Están viniendo algunas inversiones vinculadas a procesos de industrialización y de agregado de valor. Y esa tiene que ser nuestra apuesta, porque es la única manera que Uruguay cree condiciones competitivas”, dijo Radio, citando los altos costos laborales y energéticos del país.

  • Legalización del consumo recreacional del cannabis es reconocido vía judicial en México.

    Casi tres años después, la Corte Suprema de México dictaminó que la prohibición del consumo de marihuana en el país es inconstitucional. La Declaratoria General de Inconstitucionalidad (DGI) se votó este lunes para poner fin a la criminalización, dado que los legisladores no aprobaron un proyecto de ley de legalización en un plazo clave vencido a fines de Abril.

    En 2018, el máximo tribunal  de justicia ordenó a la legislatura que promulgara un cambio de política. Pero si bien ambas cámaras del Congreso promovieron la reforma de la legislación en diversas formas, y requirieron múltiples extensiones de plazos para hacerlo, finalmente no pudo cumplir esa obligación a tiempo al final de la sesión más reciente.

    La ministra Norma Lucía Piña Hernández, quien se desempeña en el tribunal superior, presentó una declaración general de inconstitucionalidad a principios de este mes, preparando el escenario para la votación del lunes.

    El Pleno del máximo Tribunal del país votó 8-3 a favor de la Declaratoria General de Inconstitucionalidad (DGI) de los apartados en la ley mexicana que prohíben el uso lúdico y recreativo del cannabis, a veces también llamado “consumo adulto”, con la mayoría de los votos que se necesitaban, ni uno más ni uno menos. El voto de 8-3 significa que la posesión y el cultivo de marihuana para uso personal será legal a nivel nacional. El Ministerio de Salud todavía tendría alguna autoridad reguladora con respecto a permitir el cultivo personal, pero las personas ya no necesitarán presentar solicitudes de protección legal a través de un proceso judicial más complicado.

    Los promotores de la legalización dicen que esta decisión subraya la necesidad de que los legisladores aprueben rápidamente una medida para implementar un sistema integral de ventas legales y reguladas. Quieren asegurarse de que se establezca un mercado que sea equitativo, aborde los daños de la criminalización en ciertas comunidades y promueva la libertad personal.

    Un poco de historia

    Los legisladores estuvieron cerca de lograr ese objetivo durante los últimos tres años, pero no lograron hacer su trabajo expidiendo la ley. El Senado aprobó un proyecto de ley de legalización a fines del año pasado, y luego la Cámara de Diputados hizo las revisiones y lo aprobó en marzo, enviándolo de regreso a la cámara de origen. Luego, un par de comités del Senado tomaron y aprobaron la medida enmendada, pero los líderes rápidamente comenzaron a señalar ciertas revisiones que hicieron que la propuesta no fuera viable. Así se mantuvo la situación durante semanas mientras se acercaba la última fecha límite del 30 de abril señalada por la Corte. Se esperaba que el Senado volviera a pedir al tribunal una prórroga, pero eso no se llevó a cabo. En cambio, los legisladores han comenzado a plantear la idea de realizar una sesión legislativa especial para hacer el trabajo este año.

    Después de que la Cámara de Diputados aprobó el proyecto de ley de legalización aprobado por el Senado, los senadores dijeron que la propuesta revisada tenía un conflicto interno crítico sobre las disposiciones relativas a los límites de posesión legal, la definición de cáñamo y otros temas, y los propios legisladores podrían estar sujetos a responsabilidad penal si  la ley entraba en vigor tal como estaba redactada.

    Pero el líder de la mayoría en el Senado, Ricardo Monreal Ávila, dijo en abril que, si el tribunal hacía una declaración de inconstitucionalidad antes de que se aprobara una medida para regular el cannabis, resultaría en un ‘caos’.

    El principal senador también habló sobre la importancia de que los legisladores se tomaran su tiempo para diseñar una buena política y no se apresuraran en medio del cabildeo de los intereses de la industria farmacéutica y del tabaco.

    “No debemos dejarnos presionar por intereses”, dijo. “El Senado debe actuar con gran prudencia en este asunto”.

    El senador Eduardo Ramírez Aguilar del gobernante partido MORENA dijo en abril que “en este momento, es importante legislar en los términos que se nos presentan” y luego considerar revisiones adicionales a las leyes del cannabis a través de proyectos de ley posteriores.

    Esa es también la posición que adoptaron muchos defensores de la legalización, instando a los legisladores a aprobar un proyecto de ley imperfecto de inmediato y luego trabajar para solucionarlo.

    Según la propuesta, los adultos mayores de 18 años podrán comprar y poseer hasta 28 gramos de marihuana y cultivar hasta seis plantas para uso personal. Los diputados realizaron cambios que conciernen principalmente a la estructura regulatoria, reglas para el mercado comercial y políticas de licencias.

    Uno de los cambios más notables realizados por la Cámara de Diputados fue que el proyecto de ley revisado no establecería un nuevo organismo regulador independiente para supervisar la concesión de licencias y la implementación del programa como fue aprobado por el Senado. En cambio, le daría esa autoridad a una agencia existente, la Comisión Nacional Contra las Adicciones.

    Los diputados también aprobaron revisiones adicionales para aumentar las sanciones por posesión no autorizada de grandes cantidades de cannabis, evitar que las tierras forestales se conviertan en áreas de cultivo de marihuana y exigir a los reguladores que ‘coordinen campañas contra el uso problemático de cannabis y … desarrollen acciones permanentes para disuadir y prevenir su uso’ por menores y grupos vulnerables ”.

    Los defensores de la despenalización esperaban más. A lo largo de este proceso legislativo, han pedido cambios para promover aún más la equidad social y eliminar las sanciones estrictas por violar la ley.

    Si bien el proyecto de ley daría prioridad a las licencias para las comunidades marginadas, a los defensores les preocupaba que no hubiera criterios lo suficientemente estrictos y específicos para garantizar ello. También presionaron para que se hiciera una enmienda para que se reservara un porcentaje específico de licencias para esas comunidades, pero eso no sucedió.

    Monreal Ávila, líder de la mayoría en el Senado, dijo antes de la votación de la Cámara de Diputados que ‘no hay problema si modifican la ley del cannabis, no tenemos ningún problema’. “Ese es nuestro trabajo y nuestra función. Y a la vuelta revisaremos si son adecuados o no ”. “La idea es regular el uso de cannabis y no ignorar un enfoque prohibicionista que ha generado un gran problema social en el país”.

    El presidente Andrés Manuel López Obrador, por su parte, dijo en diciembre que la votación sobre la legislación de legalización se retrasó debido a ‘errores’ menores en la propuesta.

    Los miembros de los Comités de Justicia, Salud y Estudios Legislativos del Senado también aprobaron una versión anterior de la legislación legal sobre el cannabis el año pasado, pero la pandemia retrasó la consideración del tema. El senador Julio Ramón Menchaca Salazar, del partido MORENA, dijo en abril que la legalización del cannabis podría llenar las arcas del tesoro en un momento en que la economía se está recuperando de la crisis sanitaria.

    A medida que los legisladores trabajaban para promover la reforma legislativa, algunos miembros y activistas dieron un impulso más frontal y desenfadado para centrar la atención en el tema. Ese impulso ha consistido principalmente en plantar y regalar marihuana.

    En septiembre, un alto funcionario de la administración en el Senado, recibió una planta de cannabis y dijo que la convertiría en parte de su jardín personal.

    Otro legislador le dio a la secretaria del Ministerio del Interior Olga Sánchez Cordero, un porro de marihuana en el piso de la Cámara de Diputados en 2019.

    El cannabis hizo otra aparición en la legislatura en agosto, cuando la senadora Jesusa Rodríguez del partido MORENA decoró su escritorio con una planta de marihuana.

    Los defensores de la reforma de las políticas de despenalización de las drogas también han estado cultivando cientos de plantas de marihuana frente al Senado, presionando a los legisladores para que cumplan su promesa de avanzar en la legalización.

    Y en ese contexto es que llega la DGI discutida y aprobada este lunes en la Corte. La Corte allanó el camino y dejo expuestos a los legisladores mexicanos; expuso la incapacidad tanto de la Cámara de Diputados como del Senado de llegar a un acuerdo para despenalizar y regular el consumo lúdico de la marihuana luego de la jurisprudencia en el tema que generó la SCJN.

    El Congreso tuvo hasta tres prórrogas (cuatro etapas distintas desde la resolución del máximo Tribunal del país) para reformar la legislación vigente y darle paso a la libertad de consumo, pero no pudo hacerlo en los últimos años a pesar de que desde 2018 ambas Cámaras son controladas por Morena, el partido de López Obrador.

    “Hoy es un día histórico para las libertades. Después de un largo camino, esta Suprema Corte consolida el derecho al libre desarrollo de la personalidad para el uso lúdico de la marihuana”, expresó tras la votación, que él mismo impulsó a favor, el ministro presidente de la SCJN Arturo Zaldívar.

    Ahora, con la DGI aprobada por la Suprema Corte, una serie de artículos que prohibían el consumo lúdico y recreativo de la marihuana serán declarados inconstitucionales y dejarán de surtir efecto, pero su alcance podrá apreciarse recién cuando se publiquen. Ante este “vacío”, el Congreso mexicano podrá solucionar creando, ahora sí, una legislación que regule el consumo lúdico de cannabis. Pero mientras tanto, los consumidores ya cuentan con protección jurisdiccional. Funcionaron los poderes republicanos, ganó la libertad.