Categoría: Politica y Actualidad

  • Cinco materias primas esenciales que serán afectadas por la invasión de Putin a Ucrania

    La guerra en Ucrania amenaza con perturbar aún más las ya de por sí tensas cadenas de suministro. Puede que Ucrania y Rusia sólo representen una pequeña parte de las importaciones de las principales naciones manufactureras como Alemania y Estados Unidos, pero son proveedores esenciales de materias primas y energía para muchas cadenas de suministro cruciales.

    Aunque las consecuencias económicas de una guerra que amenaza la vida y el sustento de muchos ucranianos serán siempre secundarias frente a la crisis humanitaria que se avecina, he aquí cinco áreas que probablemente tendrán problemas en el futuro:

    1. Energía

    Muchos países europeos son muy dependientes de la energía rusa, en particular del gas a través de varios gasoductos vitales, y esto puede haber influido en su enfoque de la crisis. Se ha sugerido que la dependencia del gas ruso es la razón por la que Europa se ha resistido a retirar a Rusia del sistema de pagos internacional SWIFT, por ejemplo, aunque cabe señalar que los alemanes han suspendido indefinidamente el nuevo gasoducto báltico Nord Stream 2.

    Aunque una suspensión completa de los flujos de gas ruso es poco probable por el momento, incluso las pequeñas interrupciones tendrán un impacto significativo. Las reservas mundiales de gas son escasas debido a la pandemia y los precios de la energía ya están aumentando considerablemente, impactando en los consumidores y en la industria.

    Precio del gas natural (datos del Reino Unido, peniques por unidad térmica de energía calorífica)

    Gráfico del precio del gas natural
    Trading Economics

    Dado que el gas es un recurso esencial para muchas cadenas de suministro, las interrupciones de un suministro tan fundamental tendrán amplias consecuencias económicas. Cuando los precios del gas subieron por primera vez en otoño de 2021, por ejemplo, las plantas de fertilizantes en el Reino Unido cerraron porque el alto coste de la energía hizo insostenible la producción. Esto provocó escasez de dióxido de carbono, que es esencial para todo, desde procedimientos médicos hasta la conservación de los alimentos. Es probable que estas consecuencias se agraven con el aumento de los precios del petróleo y el gas.

    2. Alimentos

    Los precios mundiales de los alimentos ya aumentaron fuertemente durante 2021 debido a múltiples causas, desde el aumento del coste de la energía hasta el cambio climático. Es probable que los productores de alimentos se vean sometidos a una mayor presión a medida que los precios de los recursos clave sigan aumentando.

    Rusia y Ucrania representan conjuntamente más de una cuarta parte de las exportaciones mundiales de trigo, mientras que Ucrania por sí sola representa casi la mitad de las exportaciones de aceite de girasol. Ambas son materias primas clave utilizadas en muchos productos alimentarios. Si la cosecha y el procesamiento se ven obstaculizados en una Ucrania desgarrada por la guerra, o si se bloquean las exportaciones, los importadores tendrán que luchar para reemplazar los suministros.

    Algunos países dependen especialmente del grano procedente de Rusia y Ucrania. Por ejemplo, Turquía y Egipto dependen de ellos para casi el 70 % de sus importaciones de trigo. Ucrania es también el principal proveedor de maíz de China.

    Precios del trigo (US$/bushel)

    Gráfico del precio del trigo
    Basado en los precios futuros del trigo.
    Trading View

    El aumento de la producción en otras partes del mundo podría contribuir a reducir el impacto de las interrupciones del suministro de alimentos. Sin embargo, Rusia es también uno de los principales proveedores de ingredientes esenciales para los fertilizantes, por lo que las sanciones comerciales podrían afectar a la producción en otros lugares. Mientras tanto, también podemos esperar desviaciones en los flujos comerciales: China ya ha dicho que empezará a importar trigo ruso, por ejemplo.

    3. Transporte

    Dado que el transporte mundial ha quedado gravemente alterado tras la pandemia, una guerra podría crear más problemas. Los medios que probablemente se vean afectados son el transporte marítimo y el ferroviario.

    Desde 2011, se han establecido enlaces regulares de transporte de mercancías por ferrocarril entre China y Europa. Recientemente, se produjo el viaje del tren número 50 000. Aunque el ferrocarril solo mueve una pequeña proporción del total de la carga entre Asia y Europa, ha desempeñado un papel vital durante las recientes interrupciones del transporte y está en constante crecimiento.

    Los trenes están siendo desviados fuera de Ucrania, y los expertos en transporte de mercancías por ferrocarril son actualmente optimistas de que las interrupciones se mantendrán bajo mínimos. Sin embargo, países como Lituania esperan ver su tráfico ferroviario gravemente afectado por las sanciones contra Rusia.

    Incluso antes de la invasión, los armadores empezaron a evitar las rutas marítimas del Mar Negro y las aseguradoras exigieron que se les notificara cualquier viaje de este tipo. Aunque el transporte de contenedores en el Mar Negro es un mercado relativamente nicho a escala mundial, una de las mayores terminales de contenedores se encuentra en Odesa. Si las fuerzas rusas la cortan, los efectos sobre las importaciones y exportaciones ucranianas podrían ser considerables, con consecuencias humanitarias potencialmente drásticas.

    El aumento de los precios del petróleo debido a la guerra es una preocupación para el transporte marítimo más general. Las tarifas de flete ya son extremadamente altas y podrían aumentar aún más.

    También existe la preocupación de que los ciberataques se dirijan a las cadenas de suministro mundiales. Como el comercio depende en gran medida del intercambio de información en línea, esto podría tener consecuencias de gran alcance si las líneas de transporte o las infraestructuras clave son atacadas. El efecto dominó de un ciberataque a la cadena de suministro puede ser enorme.

    4. Metales

    Rusia y Ucrania lideran la producción mundial de metales como el níquel, el cobre y el hierro. También participan en gran medida en la exportación y fabricación de otras materias primas esenciales como el neón, el paladio y el platino.

    El temor a las sanciones a Rusia ha aumentado el precio de estos metales. En el caso del paladio, por ejemplo, el precio actual de negociación es de casi 2 700 dólares por onza, con una subida de más del 80 % desde mediados de diciembre. El paladio se utiliza para todo, desde los sistemas de escape de los automóviles o los teléfonos móviles hasta los empastes dentales. Los precios del níquel y el cobre, que se utilizan en la fabricación y la construcción respectivamente, también se han disparado.

    Las industrias aeroespaciales de Estados Unidos, Europa y Gran Bretaña también dependen del suministro de titanio de Rusia. Boeing y Airbus ya han recurrido a proveedores alternativos. Sin embargo, la cuota de mercado y la base de producción del principal proveedor ruso, VSMPO-AVISMA, hacen imposible una diversificación total, ya que algunos fabricantes aeroespaciales han firmado contratos de suministro a largo plazo hasta 2028.

    Para todos estos materiales, podemos esperar interrupciones y escasez potencial, lo que amenaza con provocar un aumento de los precios de muchos productos y servicios.

    5. Microchips

    La escasez de microchips fue un problema importante a lo largo de 2021. Algunos analistas habían pronosticado que este problema amainaría en 2022, pero los últimos acontecimientos podrían frenar ese optimismo.

    Como parte de las sanciones, Estados Unidos ha amenazado con cortar el suministro de microchips a Rusia. Pero suena a farol, teniendo en cuenta que Rusia y Ucrania son exportadores clave de neón, paladio y platino, todos ellos materiales críticos para la producción de microchips.

    Alrededor del 90 % del neón, que se utiliza para la litografía de los chips, procede de Rusia, y el 60 % es purificado por una empresa de Odesa. Las fuentes alternativas requerirán inversiones a largo plazo antes de poder abastecer el mercado mundial.

    Los fabricantes de chips tienen actualmente un exceso de existencias de dos a cuatro semanas adicionales, pero cualquier interrupción prolongada del suministro causada por la acción militar en Ucrania afectará gravemente a la producción de semiconductores y a los productos que dependen de ellos, incluidos los automóviles.The Conversation

    Sarah Schiffling, Senior Lecturer in Supply Chain Management, Liverpool John Moores University y Nikolaos Valantasis Kanellos, Lecturer in Logistics, Technological University Dublin

    Este artículo fue publicado originalmente en The Conversation. Lea el original.

  • Gasto público panameño: su evolución en los últimos 20 años

    Una de las herramientas con que cuenta el estado para ejecutar sus planes de gobierno, es el gasto. Los recursos que sostienen el gasto provienen básicamente de dos fuentes de fondos; los aportes de los ciudadanos, recaudados a través del cobro de impuestos y tasas, y la toma de créditos, tanto internos como externos, los cuales se encuentran condicionados por la capacidad productiva.

    Este artículo presenta y relaciona el comportamiento histórico del gasto neto del sector público y la capacidad de producción total de bienes y servicios, medido en el PIB de Panamá, durante los últimos 23 años, destacando los respectivos períodos presidenciales.

    gasto

    Desde el año 1999 al 2021 el gasto (Gráfico 1.a) se ha venido incrementado año tras año, a excepción del 2001 y 2005, acumulando una diferencia de B/.22,214 millones, a un ritmo más o menos acelerado, dependiendo de las características de la gestión de gobierno realizada en cada periodo presidencial (Grafico 1.b).

    gasto

    Considerando períodos completos de presidencias, se puede clasificar como la gestión con menor gasto a la de M. Moscoso, que inició (1999) con B/.4,585 millones y terminó (2004) con B/.7,022 millones, dando como resultado un incremento de B/.2,437 millones.

    Le sigue, en segundo lugar, la gestión de M. Torrijos (2004-2009) con un aumento del gasto de B/.3,254 millones, representando una diferencia porcentual con la anterior de 33.5%.

    En tercer lugar, se encuentra la gestión de J.C. Varela (2014-2019) con un incremento de B/.4,935 millones, en donde se produjo el aumento más acelerado con una diferencia porcentual de 51.7%.

    Finalmente, R. Martinelli concluyó su periodo presidencial con un incremento de B/.6,466 millones, siendo su diferencia porcentual de 31.1%, representando un ritmo menor con la anterior de 2.4%.

    Teniendo en cuenta que a la gestión actual del presidente Cortizo le falta el cierre de tres períodos anuales (2022-2024), se observa que inició (2019) con un gasto de B/.21,677 millones, cifra que aumentó a B/.26,799 al cierre preliminar del año 2021, representando un incremento diferencial de B/.5,122 millones. Si se proyecta, en un escenario optimista, su gasto a futuro (2024), podría sufrir un incremento diferencial cercano al doble del actual, al alcanzar un gasto de B/.30,000 millones.

    En lo que respecta al producto interno bruto (Grafico 2.a), se incrementó en B./47,268 a un ritmo mas o menos acelerado, dependiendo de las características de la gestión de gobierno realizada en cada período presidencial (Grafico 2.b).

    El crecimiento fue interrumpido en el 2020, en donde se sufrió una abrupta caída del 19.26%, atribuible a las medidas tomadas para combatir la pandemia, las cuales condujeron a un importante cierre de la economía productiva privada del país. En el 2021 se retoma el crecimiento para llegar a los B/.59.224 millones, valor que retrocede a lo generado a fines del 2017. Dicho de otra forma, se han perdido más de 4 años de productividad.

    Haciendo un ejercicio de futurología proyectando valores, a mediados del 2023 se alcanzaría al PIB del 2019, para recién en el año 2027 alcanzar un valor semejante al que se hubiera logrado si no se hubiera sufrido el retroceso del 2020.

    gasto

    Al clasificar las gestiones presidenciales bajo este indicador, se ubica a la de R. Martinelli (2009-2014) con el mayor incremento, que ascendió a B/.22,805 millones.

    Seguido por la gestión de J.C. Varela (2014-2019) con un aumento de B/.16,879 millones, la de M. Torrijos (2004-2009) con B/.12,105 millones y la de M. Moscoso (1999-2004) con B/.3,057 millones.

    Durante la gestión actual, se observa que inició su periodo (2019) con B/.66,801 millones para descender a un valor preliminar de B/.59,224 millones en el año 2021, representando una caída de B./7,577 millones, quedándole tres cierres anuales para remontar este valor.

    Teniendo en vista los datos expuestos, hasta aquí, se puede afirmar que Panamá se encuentra inmersa en una profunda crisis económica, que repercute en lo social, al sufrir un importante aumento del gasto del gobierno central y una abrupta caída de la productividad expresada por el PIB.

    En el Gráfico 3.a se puede observar la relación porcentual, desde el año 1999 hasta el 2021, del gasto efectuado por el gobierno versus la productividad del país (PIB) y en el Grafico 3.b se presenta el porcentaje diferencial acumulado en cada período presidencial.

    gasto

    gasto

    Este último gráfico supone un resumen del comportamiento del gasto y su peso sobre el PIB en los últimos 23 años, que nos lleva a la siguiente conclusión: en manejo de gasto, hay algunos períodos que salen mejor parados y otros no tanto. Eso es independientemente de la opinión sobre el gasto que cada uno pueda sostener. Y tampoco dice mucho sobre la calidad del gasto, que no es lo analizado en este caso.

    Por el lado de los que lograron bajar la relación gasto/PIB, o el peso del gasto sobre la productividad del país, claramente el primer lugar es la gestión de M. Torrijos (2004-2009).

    En su gestión, se logró disminuirla en un 8.9%, manteniendo los valores anuales de esa relación (gasto/PIB) en el orden del 35%, como resultado de haber controlado el nivel del gasto, principalmente en sus tres primeros años de gobierno. Al mantener sostenido el crecimiento del PIB, el cual se ubicó por encima del 10% en el 2005, 2006 y 2007, se absorbió el incremento del gasto.

    Le sigue la gestión de R. Martinelli (2009-2014) con una disminución del 4.4%, manteniendo la relación alrededor del 37%. Ello se debió porque a pesar de que realizó un fuerte aumento del gasto éste mismo fue acompañado en igual medida por el PIB.

    Luego la gestión de J. C. Varela (2014-2019) disminuyó el 1.1%, debido a un crecimiento proporcional del gasto en relación al PIB.

    Por el lado de quienes salen mal respecto a la gestión del gasto, aumentando el peso sobre el PIB, está la administración de M. Moscoso (1999-2004), que registró un incremento de 8.4%, debido a un ritmo lento de crecimiento del PIB, acompañado de un gasto más acelerado.

    Finalmente, en la gestión actual (2019-2021), la relación entre el gasto y el PIB presenta un fuerte aumento en el 2020, pasando de 32,4% al 44.5%, debido a la fuerte caída del PIB (19.3%) y aumento del gasto. Esta relación porcentual se logró contener en el 2021 al cerrar con una incidencia de 45%; sin embargo, a pesar de haberse logrado aumentar el PIB (9.8%) el fuerte crecimiento del gasto (11.5%) no logró mejorar esa relación.

    Curiosamente, el período mejor puntuado y el peor, van de la mano del mismo ministro de Economía, y si bien la pandemia del Covid es un hecho que no puede desconocerse, también cabe recordar que en el 2008 también hubo otra crisis financiera global, la más grave post 1929.

    En el siguiente cuadro se resume el posicionamiento de las gestiones presidenciales realizada según cada indicador:

    Lamentablemente estos resultados confirman la afirmación de que se necesita revisar y controlar el gasto público si no se quiere empeorar la situación. Quedan por delante años muy duros y todo depende del rumbo que tome el gobierno en sus tres poderes (ejecutivo, legislativo y judicial) para suavizarlos y queda en evidencia que no sólo es controlar el gasto, sino también crear un ambiente favorable para la producción. Estos dos son factores claves, entre otros, para lograr un crecimiento sostenible.

  • El gobierno no existe para gobernar ni menos economizar, sino controlar

    En Panamá, lo mismo que muchos otros países, los gobiernos no existen para gobernar y mucho menos para economizar; es decir, ahorrar, sino para controlar el gallinero y así poder merendar huevos y comer gallinas. Desafortunadamente muchos desconocen la importancia del ahorro y lo dañino del despilfarro.

    La función propia y esencial de gobierno es ser: ¿arbitro y no jugador? Cuando el gobernante pasa de se árbitro y también patea la bola se pone en marcha una marejada decadente; tal como lo que estamos viendo en nuestro patio hoy día. E, igual que no hay peor pedófilo que el cura, no hay peor maleante que la autoridad política prostituida.

    En la finca del rey de España, conocida como Castilla de Oro, el “gobernador” no era sino el mayordomo de su majestad; ordenado a ser vehículo de recolección y envío de riquezas al monarca. Y quien cobra, parte y reparte, se queda con la mejor parte.

    Desde entonces, muy poco ha cambiado, y más bien se fue perfeccionando el sistema de pillaje y rapiña. Hoy día, con los adelantos en las comunicaciones, que todo sale a la luz, lo único que ha cambiado es que los mayordomos del rey han perdido la vergüenza y han convertido la ley en instrumento del pillaje y a la justicia en injusticia.

    ¿Cuál es el remedio, y cómo podemos economizar y lograr convertir a la población en creadores de riqueza y no en consumidores de pobreza? Lo primero, es tener claro que la pobreza es la condición natural de la persona humana, esa que llega al mundo desnuda de toda capacidad productiva; lo cual no cambia sino gracias a la relación social de la familia sana, del barrio y así hasta llegar al arbitraje gubernamental. Pero, si el pueblo no entiende que la autoridad no es jugador sino árbitro, no hay cura.

    En tal orden de cosas, la función de la familia está en tener sumo cuidado de no limitar el desarrollo de sus hijos, igual que el gobierno no debe limitar el desarrollo del pueblo soberano para disponer de uno servil. El ciudadano no es súbdito al cual hay que poner máscaras y clavar vacunas y tal; ya que cuando hemos llegado a tal grado de cosas estamos perdidos.

    Para freír un huevo no se requieren cien cocineras; y, para gobernar a Panamá no se requieren 360,000 funcionarios, pues con unos 5,000 basta y sobra. ¿No lo crees? Eso es economizar y es trágico que para entender ésto tengamos que esperar la destrucción del país.

    Más del 90% de lo que hoy hace el gobierno no le corresponde. Cosas como la salud, educación, el MOP, IDAAN, etc. Bien haríamos en privatizar cosas como las carreteras, el sistema de justicia y la policía; o, al menos, volverla municipal; para economizar, pero también despejar la posibilidad de otra dictadura militar. ¡Ha!, y antes que se me olvide, no necesitamos más diputados que el número de provincias que tenemos. ¿Se imaginan el ahorro, no sólo en dinero sino en chifladuras y pillaje?

    En fin, si el pueblo no puede reunirse libremente en la plaza, a interactuar, vender, comprar, platicar, bailar o lo que sea, no habrá prosperidad. En la realidad actual, el pueblo se siente cómodo en su condición sumisa y servil; una realidad que está inscrita en el Génesis. Una población que se siente cómoda en los subsidios, en los retenes, cateos, o peor, en el “robó, pero dio al pueblo”, no tiene futuro. Es una realidad ilustrada en el Rey de los Anillos, de Frodo y los suyos que se sentían protegidos en su pueblo, cuando el mundo entero se estaba despedazando.

    ¿Por qué creen que tantos en Latinoamérica escapan hacia el odiado monstruo colonizador de los EE.UU.? Emigran en busca de libertad y oportunidad. Escapan de Venezuela, Nicaragua, Cuba y otros sistemas opresores. Escapan porque buscan ser dueños de sus vidas.

    Y, en Panamá se promueve una falaz economía redistributiva; ya que en el confisca, parte y reparte el corrupto se lleva la mejor parte. A fin de cuentas, el gobierno compite con la empresa privada, con la ventaja que, si administra mal y no satisface a sus clientes, no quiebran sino el pueblo.

  • En torno a una persona extraordinaria: Sophie Scholl

    Sophie Scholl fundó junto a su hermano  el movimiento estudiantil de resistencia al nazismo conocido como Rosa Blanca.

    Hay personajes en la historia de la humanidad que merecen recordarse todos los días. En buena parte de las ciudades se descubren múltiples estatuas con generales blandiendo espadas en actitudes nada conciliadoras. Como he dicho antes, a mi gusto, incluso en París, por ejemplo, hay demasiado Napoleón y muy poco Voltaire (para no decir nada de las figuras ecuestres que aparecen por doquier en las plazas latinoamericanas). Paul Johnson, en su obra titulada Napoleón, afirma que buena parte de las ideas estrafalarias de los megalómanos del siglo veinte provienen del bonapartismo y Tolstoi, en el magnífico segundo epílogo de La guerra y la paz, ridiculiza y condena al personaje de marras.

    En todo caso, no sería mal sustituir a muchos de los guerreros que inundan los lugares públicos de distintos lares por personas extraordinarias que son en verdad los genuinos héroes de la humanidad. Uno de los casos es el de la maravillosa y ejemplar Sophie Scholl sobre la que vuelvo a escribir y que se batió en soledad contra la comparsa criminal de los secuaces y sicarios del hediondo sistema nacional-socialista de Hitler.

    Fundó junto con su hermano Hans el movimiento estudiantil de resistencia denominado Rosa Blanca a través del cual debatían las diversas maneras de deshacerse del régimen nazi y publicaban artículos y panfletos para ser distribuidos con valentía y perseverancia en diversos medios estudiantiles y no estudiantiles.

    Una fantochada que hacía de tribunal de justicia presidida por el prototipo de lo antijurídico y el fanatismo mas brutal, de nombre Ronald Freisler, entre otros, condenó a los célebres hermanos a la guillotina, lo cual fue ejecutado el mismo día de la parodia de sentencia judicial, el 22 de febrero de 1943 al efecto de no dar lugar a defensas.

    Es cierto que la plaza frente a la Universidad de Munich lleva el nombre de Scholl (donde estudiaban esos corajudos hermanos), también hay una calle en Hamburgo (donde operaba una importante filial de la Rosa Blanca) y un colegio en Tübingen con ese glorioso recuerdo. Pero no resulta suficiente. En momentos que surgen indicios y primeros pasos totalitarios de Hitler en distintos países debe tenerse presente más que nunca las luchas y la integridad moral de personas como Sophie Scholl que ponen de manifiesto que no están dispuestas a claudicar ni a negociar los principios de libertad.

    Hay una producción cinematográfica dirigida por Marc Rothemund, que lleva por título el nombre de esta chica en la que aparecen jugosos diálogos que uno de los forajidos-captores mantiene con ella y, sobre todo, estremece al más curtido cuando Sophie le comenta a su compañera en la celda un sueño que tuvo. En ese sueño estaba con un niño de blanco que ella lograba salvar de diversas peripecias. Ella sucumbía en el sueño y caía al precipicio que se abría en la tierra pero el niño de blanco -los principios que defendía- prevalecían. Una metáfora encantadora que se hizo realidad después de la caída del sistema tan bien ilustrado y resumido por el canalla de Hermann Göring en el Parlamento alemán el 3 de marzo de 1933: “No quiero hacer justicia, quiero eliminar y aniquilar, nada más”.

    Por más estatuas que se fabriquen para conmemorar las proezas de Sophie Scholl, nunca será suficiente la gratitud que todos las personas de bien le profesan a esa adolescente con la fuerza de un titán. Vayan estas líneas como una muestra de emocionado reconocimiento y tributo a una persona que sacrificó su vida en aras de los principios nobles en los cuales creía y fue ejecutada miserablemente, también con la íntima satisfacción que, tal como anticipó su padre aún destruido por la injusticia, estaba orgulloso de la conducta recta e inclaudicable de sus dos hijos.

    Las hordas nazis fueron diezmadas en Stalingrado pero como suele ocurrir con los megalómanos esto los enfureció aun más y reprimieron con mayor bestialidad a los disidentes. Joseph Goebbels se prendió del micrófono para vociferar que “La guerra total es la exigencia de la hora. La patria debe permanecer pura e intacta en su totalidad. Nada puede perturbar la situación. Todos deben aprender a prestar atención a la moral de la guerra y atender las justas demandas del pueblo trabajador y combativo. No somos aguafiestas, pero tampoco toleraremos a aquellos que impidan nuestros esfuerzos.”

    En El idiota moral, La banalidad del mal en el siglo XX Norbert Bilbeny resume el idiotismo moral de los nazis especialmente referido a Hitler, a Himmler (el fundador de las SS y jefe de policía, el que subrayaba » yo no tengo conciencia, Hitler es mi conciencia”), Hess (el secretario de Hilter), Heydrich (quien planeaba los exterminios), el antes mencionado Goebbels (ministro de propaganda, autor del libro La lucha por el poder), Clauberg (ginecólogo obsesionado por los experimentos macabros), Kramer (“la bestia de Belsen”), Krebsbach (el que ordenaba inyectar gasolina en el corazón de deportados), Eichmann (el asesino de “la solución final”) y Mengele (“el ángel de la muerte”) en cuyo contexto Bilbeny destaca en toda su crudeza el patético “gusto por la tortura” y concluye que la responsabilidad es siempre individual por más que pretenda ocultarse en la multitud: “La apatía moral es siempre del individuo, aunque se multiplique por cien mil y adquiera la forma de decreto” y nos informa que “en las cocinas de Auschwitz había un letrero que decía hay un camino hacia la libertad, sus hitos se llaman obediencia, laboriosidad, limpieza y amor a la patria” y también nos dice que el lema de la SS era “mi honor es mi lealtad”…lealtad a la barbarie, no lealtad a valores morales anteriores y superiores a la existencia del gobierno.

    Por mi parte formulo la siguiente crítica al libro de Bilbeny, algo que resulta desafortunadamente común. Cuando se está frente a monstruos, a “la banalidad del mal” como diría Hanna Arendt, hay a veces la tendencia de calificar a estos sujetos como “enfermos mentales” pero como nos enseña Thomas Szasz en El mito de la enfermedad mental, desde el punto de vista de la patología una enfermedad se concreta en problemas en los tejidos, en las células y en cuerpos pero las ideas no están enfermas. Pueden desde luego estar equivocadas o contradecir la lógica pero no pueden enfermar en el sentido médico de la expresión. Pueden sufrir trastornos en la sinapsis y en los neurotransmisores, problemas químicos en el cerebro todo físico pero no mental, no enfermedad del pensamiento.

    En este sentido resulta también de provecho la lectura de una de las obras del doctor en medicina Stanton E. Samenow titulada Inside the criminal mind donde explica que su entrenamiento fue en la línea freudiana en cuyo contexto el que hace daño es un enfermo y no un delincuente. Escribe: “Cuando comencé mis trabajos creía que el comportamiento era un síntoma de conflictos enterrados resultado de traumas anteriores. Pensaba que las personas que cometían actos criminales eran víctimas de un desorden psicológico, de un ámbito social opresivo o ambas cosas. Concluía de mi trabajo que el crimen era normal, si no una reacción excusable de desesperación y pobreza que pervertían vidas”.

    Pero escribe Samenow que todo lo tuvo que rever y volver a estudiar cuando tuvo acceso a otros profesores y a una visión radicalmente distinta cuyo aspecto medular reside en la naturaleza del ser humano despojada de visiones que la opacan y degradan. Dice siempre en el libro mencionado que la esencia de esta nueva y valiosa perspectiva “consiste en que el criminal elige cometer crímenes. El crimen reside en la persona en cuestión y es causado por el modo en que piensa, no forzado por su medio ambiente. Los criminales piensan de un modo distinto a como lo hacen las personas responsables. Lo que debe ser cambiado es el modo en el que ofende se ve a sí mismo y al mundo que lo rodea. Enfocar en otros aspectos es equivocado. Encontré que el enfoque convencional psicológico y sociológico sobre el crimen y sus causas es erróneo y contraproductivo porque solo ofrece excusas. De considerar al criminal como víctima pasé a considerarlo victimario que libremente decide su modo de vida […] el tema central es uno de valores.” Sostiene que los criminales aprenden a engañar a sus detractores y a enfatizar en sus desgracias como disfraz para sus fechorías en vista de la percepción absurda y contraproducente que comentamos, a lo que se agrega en algunos medios el “abolicionismo” en materia penal pues se mantiene que el delincuente no es responsable de sus actos debido al determinismo presente en ese razonamiento, en lugar de apuntar al libre albedrío y a los valores de la sociedad libre.

    Como se ha apuntado, el determinismo considera que los humanos somos solo kilos de protoplasma y por ende encerrados en los nexos causales inherentes a la materia donde no hay libertad. El premio Nobel en medicina Roger Sperry ilustra el desatino del determinismo al consignar que la pretensión de descifrar el código cognitivo por la biología equivale a intentar la interpretación de un mensaje escrito analizando la composición química de la tinta.

    Por otra parte, en relación con lo anterior, es en verdad un insulto a nuestros ancestros el sostener que la pobreza extrema genera delincuentes pues todos provenimos de las cuevas y la miseria más espeluznante de lo cual no se desprende que descendemos de criminales. Por otra parte, no hay más que ver a barones de la droga o empresarios prebendarios con cuantiosas fortunas que son delincuentes que muchas veces incluso operan con apoyo y estímulo gubernamental.

    En otros términos, la responsabilidad de cada cual es ineludible por lo que destacamos actitudes de inmenso coraje moral como el de Sophie Scholl y condenamos enfáticamente a los criminales que operan bajo la protección del aparato estatal y en un plano más general a todos los que comenten crímenes, es decir los que atacan los principios medulares de una sociedad civilizada: la vida, la libertad y la propiedad, cualquiera sea su procedencia. Ese es el sentido de la definición de liberalismo que fabriqué hace tiempo y que me halaga sea repetida: “El liberalismo es el respeto irrestricto a los proyectos de vida de otros”, toda lesión al derecho se aparta del respeto irrestricto e invade las autonomías individuales.

  • Tiempos de incertidumbre y escasez global crítica

    Dos casos de escasez amenazan con complicar severamente a la economía mundial, más allá de la inflación: la de fertilizantes y la de chips.

    Los mercados viven semanas de alta volatilidad y los analistas, en general, destacan el “desconcierto” que muestran muchos inversores en relación al futuro escenario macroeconómico. Para empezar, como consecuencia de que no terminan de levantarse todas las restricciones con excusa de la “pandemia”, las economías globales, después del rebote de 2021, siguen flojas como se ve en el siguiente cuadro:

    Mientras la Fed “descansa”, Christine Lagarde, presidenta del Banco Central Europeo (BCE), acaba de señalar que el ajuste en la política monetaria irá acorde a los datos económicos y, en todo caso, será gradual, manteniendo el tono cauto en cuanto a una subida de tasas de interés en 2022 sin cerrar las puertas a que se produzca. Así las cosas, los mercados ya descuentan una potencial subida para finales de 2022.

    Y todo ligado a la “inflación” -la suba del IPC, en rigor- que, como se ve en el siguiente cuadro, suelen estimar muy mal -como buenos burócratas estatales- los bancos centrales (en blanco la suba real, en colores las estimaciones del BCE en distintos momentos):

    “El cambio radical de postura ante la inflación que han experimentado los bancos centrales en un corto espacio de tiempo, pasando de considerar ésta como transitoria a más permanente y ‘peligrosa’, lo que los ha llevado a modificar de forma radical su hoja de ruta en materia de política monetaria, mantiene a muchos inversores, tanto en los mercados de bonos como en los de renta variable, bastante despistados”, explican en Link Securities. Por cierto, la ridiculez de decir -mientras emitían dinero en astronómicas cifras- que la “inflación” era solo transitoria, dio lugar a muchos memes.

    Los analistas de Link Securities observan que, en las bolsas, durante “las últimas sesiones, se ha podido apreciar una ligera preferencia por los valores/sectores que mejor se comportan en un escenario de crecimiento económico, alta inflación y tasas de interés al alza, destacando especialmente el sector financiero, concretamente los bancos y las aseguradoras”, por cierto, atadas a la “patria financiera” esto es, socios de los bancos centrales en sus negocios donde siempre pierde el ciudadano común, como cuando en Argentina, con el “corralito”, se quedaron con el dinero ajeno, por nombrar un caso ejemplar.

    Robert Almeida, de MFS Investment Management, resalta que “los inversores son conscientes de que el tamaño de los balances de los bancos centrales se ha disparado… (y esto) refleja la escala de la represión financiera de los últimos años (el mantenimiento de las tasas de interés por debajo de la suba del IPC y el consecuente abaratamiento del costo de la deuda pública) y las distorsiones resultantes”.

    Aunque la Fed aún no ha subido las tasas -pero se esperan cinco subidas en 2022- , la tendencia mundial ha cambiado de forma decisiva, de hecho, se produjeron más de 100 aumentos de tasas a nivel mundial durante el 2021 y, en 2022, se está anualizando al doble. Ben Laidler, de eToro, advierte de que “las tasas de interés más altas y los crecientes riesgos de desaceleración económica también perjudican a las valoraciones. Se trata de un nuevo régimen de inversión global de rentabilidades más bajas, pero aún positivas, y más volatilidad, que impulsa nuestro enfoque en sectores más baratos y mercados extranjeros… La historia muestra que los mercados a menudo reaccionan con alivio cuando comienzan las subidas de tasas, ya que el ciclo alcista ya está descontado. Faltan 36 días para la primera subida de la Fed”.

    Entretanto, dos casos de escasez amenazan con complicar severamente a la economía mundial, como señala Michael Snyder. Además de la caída de la economía global -con el aumento de la pobreza y el hambre para cientos de millones- como consecuencia de la represión a los mercados y las personas, con excusa de “la pandemia”, se han producido dos carencias mundiales clave que hay que vigilar muy de cerca.

    Uno de ellos es la creciente escasez de fertilizantes. Hace unos días, el Wall Street Journal advirtió que “los altos precios de los fertilizantes están afectando a los agricultores de todo el mundo en desarrollo”. Desde las plantaciones de aguacate, maíz y café de América del Sur hasta las plantaciones de cocos y palmas aceiteras del sudeste asiático, los altos precios de los fertilizantes pesan sobre los agricultores lo que hace que sea mucho más costoso cultivar y obliga a muchos a reducir la producción.

    Obviamente, eso se traduce en que los precios globales de los alimentos podrían aumentar aún más en 2022, luego de un año en el que subieron a máximos de una década. Repunte que exacerbaría el hambre, que ya es agudo en algunas partes del mundo debido a la pérdida de empleos relacionada con “la pandemia”, y aceleraría la suba del IPC (la “inflación”, según los burócratas).

    De acuerdo con el Centro Internacional de Desarrollo de Fertilizantes, los precios excesivamente altos podrían resultar en una reducción de la producción agrícola, solo en África, “equivalente a las necesidades alimentarias de 100 M de personas”. En la primera potencia, EE.UU., los precios de los fertilizantes a base de fósforo y potasio (potasa) se han más que duplicado, en tanto que los basados en nitrógeno se han cuadruplicado. Estos precios harán imposible que muchos agricultores de EE. UU. siembren de manera rentable este año.

    La otra gran escasez que ya viene siendo noticia hace bastantes meses, es la de chips de computadora. Según el Departamento de Comercio de EE.UU., los inventarios de chips se han reducido peligrosamente: el inventario medio en poder de los consumidores de chips (incluidos los fabricantes de automóviles y los de dispositivos médicos) se redujo de 40 días en 2019 a menos de 5 días en 2021. La secretaria de Comercio de EE.UU. asegura que la falta de chips resultó en “USD 210.000 M en ingresos perdidos” para los fabricantes de automóviles en 2021 que produjeron 8M menos de vehículos provocando un aumento en los precios impactando en el IPC.

    Los consumidores de chips encuestados por el Departamento de Comercio estimaron que la escasez no desaparecería en los próximos seis meses, y algunos sugirieron que podría tomar hasta 2023. Por cierto, Taiwán produce el 63% de la producción global de chips. La mayoría de las fábricas se encuentran en Asia que alberga alrededor del 87% de la cuota de mercado de las fábricas de semiconductores. Así, el clima político en la región y las tensiones entre Taiwán y China son definitorias, ya que la escasez ha expuesto cuánto depende la industria estadounidense de estas fuentes.

  • Maquiavelo describe la raíz del poder político

    El pensador florentino Maquiavelo fue el precursor del pensamiento político moderno. Durante siglos fue colocado del lado de los villanos, aunque el contenido de su obra refleja otra cosa.

    Hace tiempo escribí sobre este personaje pero debido a que se vuelve sobre el asunto estimo pertinente recordar lo dicho con algunas variantes. Hay quienes juzgan que este autor revelaba su perversidad en sus dos obras más conocidas, es decir, El Príncipe y Discursos sobre la primera década de Tito Livio, lo cual se configura como “maquiavelismo”, pero lo que hizo en estas obras -especialmente en la primera- es simplemente una descripción del poder y de los politicastros que pululan por doquier, lo cual es señalado, entre otros, por autores como James Burnham, George Sabine o Maurizio Vitroli en sus archiconocidos trabajos sobre la materia.

    “Podría citar mil ejemplos modernos y demostrar que muchos tratados de paz, muchas promesas han sido nulas e inútiles por la infidelidad de los Príncipes, de los cuales, el que más ha salido ganando es el que ha logrado imitar mejor a la zorra. Pero es menester respetar bien ese papel; hace falta gran industria para fingir y disimular, porque los hombres son tan sencillos y tan acostumbrados a obedecer las circunstancias, que el que quiera engañar siempre hallará a quien hacerlo”. Este es uno de los pasajes de El Príncipe de Maquiavelo en el que resume su tesis central.

    En esa obra célebre se encuentra el verdadero rostro del poder cuando se lee que el gobernante “debe parecer clemente, fiel, humano, religioso e íntegro; más ha de ser muy dueño de sí para que pueda y sepa ser todo lo contrario […] dada la necesidad de conservar el Estado, suele tener que obrar contra la fe, la caridad, la humanidad y la religión […], los medios que emplee para conseguirlo siempre parecerán honrados y laudables, porque el vulgo juzga siempre por las apariencias”. Incluso hay quienes ingenuamente interpretan el uso maquiavélico de virtú como si se tratara de virtud cuando en verdad esa expresión en El Príncipe alude a la voluntad de poder que solo se obtiene por el uso de la fuerza. Más aún, escribe Maquiavelo que “El Príncipe que quiera conservar a sus súbditos unidos y con fe, no debe preocuparse de que le tachen de cruel […] es más seguro ser temido que amado […] Los hombres temen menos ofender al que se hace amar que el que se hace temer […] solo han llevado a cabo grandes empresas los que hicieron poco caso de su palabra, que se dieron maña para engañar a los demás”.

    Por su parte, en el contexto de los poderes papales, en el otro libro referido Maquiavelo señala que en relación a los abusos del caso “el primer servicio que debemos los italianos a la sede papal es haber llegado a ser irreligiosos y malos” y concluye en un plano más amplio que “Jamás hubo ni habrá un país unido y próspero sin no se somete todo a la obediencia de un gobierno.” Recordemos en otro orden de cosas que de los veinte Concilios hasta el momento -de 325 a 1965- a la mitad de ellos asistió el gobernante político del momento.

    Se trata entonces de una muy ajustada observación de lo que en líneas generales significa quién se instala en el trono del monopolio de la fuerza que denominamos gobierno, pero resulta sumamente curiosa la renovada confianza, no solo de los consabidos adulones que sin vestigio alguno de dignidad están en todas partes y anidan en todos los tiempos, sino de gente de apariencia normal que es engañada y saqueada una y otra vez, a pesar de lo cual insiste en la experiencia cuando el próximo candidato promete “cambio, combatir la corrupción y establecer justicia” y otras cantinelas equivalentes.

    Produce asombro y verdadera perplejidad que se suela considerar como normal que el político mienta en campaña para engatusar a la incauta clientela, incluso livianamente se lo justifica y perdona al candidato diciendo que “es político”. Es que como ha escrito Hannah Arendt, “nadie ha puesto en duda que la verdad y la política están más bien en malos términos y nadie, que yo sepa, ha contado a la veracidad entre las virtudes políticas”. Por ello es que Alfred Whitehead ha enfatizado que “el intercambio entre individuos y entre grupos sociales es de una de dos formas, la fuerza o la persuasión. El comercio es el gran ejemplo del intercambio a la manera de la persuasión. La guerra, la esclavitud y la compulsión gubernamental es el reino de la fuerza”. Por su lado Ortega y Gasset ha escrito: “La política se apoderó de mí y he tenido que dedicar más de dos años de mi vida al analfabetismo (la política es analfabetismo)”. Como nos ha enseñado Gaetano Mosca, la historia no debe interpretarse con lentes monistas o unidireccionales, pero en el caso que nos ocupa se juega nada menos que la libertad que es lo que precisamente permite abrir ríos que se bifurcan en muy distintas direcciones y que permiten naves de diverso calado y volumen.

    Después de tantas matanzas, guerras, torturas y estropicios mayúsculos patrocinados por los aparatos estatales de todas las latitudes, es menester derribar telarañas mentales y explorar otras avenidas fértiles. Para los que quieren ver la realidad del poder hay por lo menos dos etapas que, a su debido tiempo, es aconsejable se transiten. Si lo que se presenta a continuación no es aceptado hay que pensar en otros procedimientos pero no quedarse inmóvil esperando las próximas elecciones pues de este modo se corre el riesgo de convertir al planeta tierra en un inmenso Gulag en nombre de una democracia degradada.

    Debe percatarse que la democracia como ha sido concebida en una manifestación de igualdad ante la ley y la protección de los derechos de las minorías, no ha funcionado debido a los incentivos perversos que se desatan muy a disgusto de los Giovanni Sartori de todos los tiempos. En el camino el sistema ha mutado en cleptocracia, a saber, el gobierno de los ladrones de libertades, propiedades y sueños de vida de cada uno de los que llevan a cabo actividades que no lesionan derechos de terceros.

    En una primera etapa, por ejemplo, debería contemplarse el establecimiento de tres pilares aplicables a los tres poderes. Un triunvirato para el Ejecutivo al efecto de diluir la idea del líder y similares tal como se propuso en los debates constitucionales estadounidenses y, agregamos, elegido por sorteo tal como lo propuso Montesquieu en el segundo capítulo del Segundo Libro de El espíritu de las leyes y tal como ocurrió en las repúblicas de Florencia y Venecia, situación en la que las personas dejan de contarse anécdotas más o menos irrelevantes sobre candidatos para concentrarse en los límites al poder, esto es en la fortaleza de marcos institucionales puesto que cualquiera podría acceder. En el Judicial, Bruno Leoni sugiere que debería permitirse que en los conflictos que surjan en las relaciones contractuales, las partes deberían establecer quienes han de oficiar de árbitros en todas las instancias que se estipulen sin regulación de ninguna naturaleza, con lo que se volverá a lo ocurrido durante el primer tramo del common law y durante la República romana. Por último, debería adoptarse lo que Hayek bautizó como “demarquía” en el tercer tomo de su Law, Legislation and Liberty al efecto de introducir reformas al Legislativo.

    En la segunda etapa, que es en la que ahora nos detendremos a resumir pero con la brevedad que exige una nota periodística, debería prestarse atención a lo que han venido sugiriendo autores tales como Anthony de Jasay, Bruce Benson, Randy Barnett, David Friedman, Murray Rothbard, Jan Narvenson, Gustave de Molinari, Leslie Green, Walter Block, Morris y Linda Tanehill y tantos otros (sistema que he bautizado como “autogobierno”, que a falta de una definición lexicográfica hago una estipulativa en mi libro y en mis tres ensayos académicos sobre la materia publicados respectivamente en Buenos Aires, Londres, Madrid y Santiago de Chile). Debates sobre estos temas están demorados y poco explorados debido a que estamos inundados de medidas infantiles que atrasan y demoran toda posibilidad de progreso como la machacona y absurda idea del control de precios, la inflación monetaria, el embrollo de impuestos astronómicos, deudas siderales, legislaciones contrarias a los derechos más elementales, cerrazón al comercio internacional y normas en el ámbito laboral que perjudican enormemente a quienes desean trabajar.

    Es del caso destacar que una de las obras del referido de Jasay titulada Against Politics donde se objeta el monopolio de la fuerza y se explica la manera evolutiva de producir normas en libertad, el premio Nobel en economía James Buchanan escribe sobre ese trabajo que “Aquí se encuentra la filosofía política como debiera ser: temas serios discutidos con verba, agudeza, coraje y genuino entendimiento”. Lo peor son los conservadores en el peor sentido de la expresión, esto es, no los que pretenden conservar la vida, la libertad y la propiedad, sino los que no pueden zafar de las tinieblas mentales y son incapaces de discutir otros paradigmas dentro de la tradición liberal que como es sabido no es un puerto sino una travesía permanente en un contexto evolutivo. Por ello la sabiduría del lema de la Royal Society de Londres: nullius in verba, a saber, no hay palabras finales.

    No me quiero poner demasiado técnico en esta columna periodística pero el debate por el momento se centra y gira en torno a la asimetría de la información, las externalidades, el dilema del prisionero, el teorema Kaldor-Hicks y el llamado equilibrio Nash.

    Es de interés tener en cuenta los casos en los que las sociedades que operaron sin el monopolio de la fuerza como el de Islandia desde el año 900 al 1200 de nuestra era al que se refiere David Friedman en “Private Creation and Enforcement of Law: A Historical Case” y David Miller en su libro Bloodtaking and Peacemaking. Feud, Law and Society in Saga Island, el de Irlanda desde principios del siglo VI a mediados del XVII, caso al que alude Joseph E. Penden en “Stateless Societies: Ancient Ireland” y el caso de los hebreos, tal como lo relata la Biblia antes del período de los Jueces (Samuel, II, 8), mencionado sucintamente por Lord Acton en su Essays on Freedom and Power.

    Nada de lo dicho puede adoptarse a la manera de un tajo abrupto en la historia, es indispensable el debate en un proceso de discusiones paulatinas en el que exista la debida comprensión de las ventajas de un sistema abierto sin monopolios impuestos. El antes aludido Barnett en Restoring The Lost Constitution nos dice que en nuestro sistemas políticos resulta curioso la insistencia que están consentidos por los ciudadanos cuando no hay manera de expresar el no-consentimiento en cuyo contexto se interpreta como que el aparato estatal fuera el dueño del lugar donde uno vive: “Cara, usted consiente, seca también consciente, no tira la moneda ¿adivine que? Usted también consiente. Esto simplemente no es consentir”. Por último, resulta atingente recordar que Joseph Schumpeter ha señalado en Capitalismo, socialismo y democracia que “La teoría que asimila los impuestos a cuotas de club o a la adquisición de los servicios, por ejemplo, de un médico, solamente prueba lo alejada que está esta parte de las ciencias sociales la aplicación de métodos científicos”.

    No es posible vaticinar cuánto tiempo demandará el antedicho debate ni siquiera si se concretará a niveles suficientes, pero en todo caso es absolutamente necesario ponerle bridas al abuso del poder si queremos vivir una vida digna. Es cierto que ha habido y hay políticos con los mejores propósitos y deseos de libertad, pero el tema es revisar con atención y el debido tiempo los incentivos y las consecuencias implícitas en el monopolio de la fuerza.

    En línea con lo dicho en esta nota, es pertinente concluir con un pronóstico de Jorge Luis Borges. En el libro titulado El otro Borges en el que Fernando Mateo recopila dieciséis entrevistas de diversos medios al célebre escritor, se reproduce una en la que Borges reitera lo que ha dicho y escrito en muchas otras oportunidades, a saber, que la meta debiera ser la abolición de los aparatos estatales en línea con lo estipulado por el decimonónico Herbert Spencer, ocasión en la que el periodista inquiere: “¿Piensa seriamente que tal estado es factible?” A lo que el entrevistado responde: “Por supuesto. Eso sí, es cuestión de esperar doscientos o trescientos años”. A continuación, como última pregunta, el entrevistador formula el siguiente interrogante: “¿Y mientras tanto?” A lo que Borges contesta: “Mientras tanto, jodernos”.

    Agrego un pensamiento de Chesterton antes de un final con un par de pensamientos brutales: “Toda ciencia incluso la ciencia divina es una sublime novela policial. Solo que no está destinada a descubrir por qué ha muerto un hombre, sino el más oscuro secreto de por qué está vivo.” Así es, resulta clave preguntarnos para qué vivimos, no simplemente transcurrir. Y los dos pensamientos brutales llevan al extremo lo consignado por Maquiavelo, uno es el disfraz de politicastros que resumió Trotsky en su discurso en el Parque Sokolniki el 6 de junio de 1918 donde vocifera que “Nos proponemos construir un paraíso terrenal”, el otro mucho más sincero y que pone al descubierto la tentación de los aparatos estatales sin límites pertenece a Stalin en el Catorceavo Congreso del Partido el 18 de diciembre de 1921 en el sentido de sostener que “Quien se oponga a nuestra causa con actos, palabras o pensamientos -si, bastan los pensamientos- será totalmente aniquilado”…lo cual mandó hacer con el propio Trotsky.

  • Camioneros activistas en Canadá migran a Bitcoin

    Los camioneros activistas en Canadá migran a la criptoplataforma de recaudación de fondos Tallycoin tras la prohibición de seguir recaudando en GoFundMe. Bitcoin, resistente a la censura, interviene donde GoFundMe se desmorona, demostrando su utilidad en tiempos de crisis.

    Los camioneros que protestan por las medidas restrictivas dictaminadas por el gobierno canadiense y amparadas en el COVID-19,  decidieron cambiarse a la plataforma de financiación colectiva basada en Bitcoin Tallycoin, luego de la creciente presión política que culminó con GoFundMe eliminando su “Freedom Convoy Campaing” (campaña de la caravana de la libertad).

    Desde la llegada del convoy, los principales medios de comunicación han estado informado de incidentes de odio y violencia por parte de los manifestantes. Un reclamo denominado “gaslighting authoritarianism” por el autor liberal James Melville.

    Con base en estos informes y a instancias de las fuerzas del orden locales, GoFundMe congeló los fondos de la campaña de los camioneros que ascendían a la suma de USD $ 9 millones en donaciones.  Según se afirmó desde GoFundMe, los activistas rompieron sus términos del servicio. La plataforma fue más allá aún. En una decisión absolutamente arbitraria y rayando en el delito, tomó la decisión de que en lugar de enviar esos fondos a los solicitantes, repartiría esos fondos a otras organizaciones.

    Luego de una oleada de críticas, y atendiendo la posible comisión de un delito, la plataforma informó que reembolsaría automáticamente los fondos a los donantes. A su vez, ello generó una campaña de los furiosos donantes que comenzaron a difundir sobre cómo utilizar otra de las formas de solicitar el reembolso para castigar a la empresa financieramente: realizar un pedido de disputa ante la tarjeta de crédito, que implicaría un cargo de unos 15 dólares de penalización a GoFundMe por cada transacción. Esta historia aún está en proceso, dado que el Fiscal General de Texas, Ken Paxton, dijo a través de las redes sociales que había reunido a un equipo para investigar a Gofundme sobre los cargos de fraude y engaño.

    No obstante, el daño a la reputación de Gofundme ya se ha hecho, y una vez más, se muestra la susceptibilidad de las plataformas centralizadas a la presión política.

    Cabe señalar que poco antes de que se eliminara la campaña Freedom Convoy, desde la misma plataformaba se informaba que se había convertido en la quinta más exitosa en la historia de GoFundMe.

    Plan B: Recurrir a las criptomonedas

    Luego de que GoFundMe eliminara definitivamente la campaña, los camioneros de la libertad (que tienen un gran número de adeptos en aumento, por cierto) se movieron al mundo de las criptomonedas. Recurrieron a Tallycoin, una plataforma de financiación colectiva construida sobre la cadena de bloques de Bitcoin (BTC).

    En la web de Tallycoin, los solicitantes justifican la elección de la plataforma de criptomonedas, como sustituto del anterior método de recaudación:

    A la comunidad canadiense de Bitcoin le gustaría tener un segundo punto de acceso financiero para #FreedomConvoy2022. La infraestructura financiera heredada a veces se puede politizar y reprimir, mientras que Bitcoin es un método de comunicación de valor verdaderamente resistente a la censura. No permita que sus voces sean silenciadas, y no permita que su soberanía financiera sea pisoteada.

    Y han tenido respuestas, aunque no en el volumen que probablemente esperaban. Aún. A las 7:00 am hora de Nueva York, el total de recaudado por la plataforma es de 8,8 bitcoins, equivalentes a USD $375.619,9, según la calculadora de Criptomercados. Hasta el momento, el monto es mucho menor al monto que se había logrado por GoFundMe, que eran USD $9 millones, lo cual es esperable debido a que existe un enorme desconocimiento aún por esta tecnología. Aún es temprano para evaluar, pero gracias a más de 4.000 donantes, ya la convierte en la campaña número uno de la plataforma Tallycoin y llegando a su meta inicial.

    La plataforma ha informado que no toma comisiones de las donaciones y  las campañas reciben todas las donaciones directamente a su propio nodo dedicado. Al eliminar al intermediario, a favor de las transacciones peer-to-peer, tanto en cadena como a través de Lightning Network, los camioneros pueden acceder a la financiación sin temor a que las autoridades intervengan.

    Esto no será la primera vez que los manifestantes recurren a la criptografía después de que las autoridades censuran los métodos de donación centralizada. Por ejemplo, en 2020, los nigerianos que protestaban contra la brutalidad policial comenzaron a aceptar donaciones criptográficas después de que los bancos congelaran sus cuentas. En Myanmar, el gobierno en la sombras del país usa ahora el USDT como su moneda oficial.

    Estas movidas, como la que acaba de ocurrir, demuestran la vulnerabilidad y dependencia al criterio político de turno de las plataformas centralizadas como GoFundMe o incluso los bancos tradicionales, y vistas desde el lado positivo, continúan haciendo más favorable las opiniones y la adopción para las criptomonedas.

    Según la activista de Bitcoin, Marty Bent, la decisión de GoFundMe es un respaldo para Bitcoin en la búsqueda de la libertad. Esto muestra además que la centralización seguirá siendo propensa a la censura, sin importar cuán imparcial ellos se vendan inicialmente.

  • Deuda nacional de EE. UU. supera los 30 billones de dólares por primera vez en la historia

    Los 30 billones de dólares en deuda pendiente se deben a una amplia variedad de acreedores, incluido el propio gobierno federal.

    El Departamento del Tesoro informó la semana pasada que la deuda nacional total de Estados Unidos superó los 30 billones de dólares por primera vez en la historia, una cantidad equivalente a casi el 130 % de la producción económica anual de Estados Unidos, conocida como producto interno bruto. La cifra convierte a Estados Unidos en una de las naciones más endeudadas del mundo.

    La deuda federal ha sido alta y en aumento durante décadas, pero la respuesta del gobierno federal a la pandemia de coronavirus, que implicó inyecciones masivas de efectivo en la economía de EE. UU., aceleró en gran medida su crecimiento.

    A finales de 2019, antes de la pandemia, la deuda nacional era de 22,7 billones de dólares. Un año después, había aumentado 5 billones de dólares adicionales, a 27,7 billones de dólares. Desde entonces, la nación ha agregado más de 2 billones de dólares en deuda adicional.

    Un recordatorio sombrío

    Si bien la cifra de 30 billones de dólares, por sí sola, no tiene un significado significativo, puede servir para centrar la atención en lo que algunos ven como una preocupación importante para la salud futura del país.

    «Alcanzar la marca de 30 billones es un recordatorio de cuán alta es nuestra deuda y cuánto hemos estado pidiendo prestado», dijo Marc Goldwein, vicepresidente senior y director de políticas senior del Comité para un Presupuesto Federal Responsable.

    “La deuda del público, que es la medida que preferimos usar, es casi tan grande como la economía”, dijo Goldwein a VOA. «En una década, será más grande que en cualquier otro momento desde la Segunda Guerra Mundial. Mientras tanto, tenemos la tasa de inflación más alta que hemos tenido en 40 años, y no parece haber ninguna señal de que los préstamos vayan a disminuir».

    Diferentes deudores

    Los 30 billones de dólares en deuda pendiente se deben a una amplia variedad de acreedores, incluido el propio gobierno federal.

    Según el Departamento del Tesoro, al 31 de enero, 6,5 billones de dólares de la deuda nacional se clasificaron como «tenencias intragubernamentales». Esto incluye valores del Tesoro en poder de varias agencias del gobierno federal, principalmente la Administración del Seguro Social, que mantiene un fondo fiduciario para proporcionar ingresos a las personas mayores.

    La porción mucho más grande de la deuda se clasifica como deuda en poder del público, que asciende a 23,5 billones de dólares. El término «público» puede ser algo engañoso porque la categoría incluye no solo los instrumentos de deuda en poder de inversores individuales, sino también las deudas en poder de la Reserva Federal, los grandes fondos de inversión y los gobiernos extranjeros.

    Según el Departamento del Tesoro, los gobiernos extranjeros tienen alrededor de 7,7 billones de dólares en deuda estadounidense, aunque ningún país tiene más del 5% del total. A finales de noviembre, según los datos más recientes disponibles, Japón era el mayor tenedor extranjero de deuda estadounidense, con 1,3 billones de dólares. China fue el segundo mayor tenedor de deuda estadounidense, con 1,1 billones de dólares, mientras que el Reino Unido ocupó un distante tercer lugar, con 622.000 millones de dólares.

    El costo de la deuda

    El costo del servicio de la deuda pendiente del país se ha convertido en una parte importante del presupuesto federal a medida que ha crecido la deuda pendiente. En 2021, el gobierno realizó 562.000 millones de dólares en pagos de intereses sobre la deuda pendiente. Eso es más que el presupuesto anual de cada agencia federal individual, excepto el Tesoro, el Departamento de Salud y Servicios Humanos (que administra los programas gubernamentales de seguro de salud de Medicare y Medicaid) y el Departamento de Defensa.

    Sorprendentemente, durante la primera parte de la pandemia, los pagos de intereses del gobierno federal cayeron incluso cuando la deuda aumentó, debido a una amplia disminución de las tasas de interés.

    Sin embargo, con la Reserva Federal a punto de comenzar a aumentar las tasas de interés en un intento por evitar el aumento de la inflación, la tasa que el Tesoro tiene que pagar por la deuda recién emitida probablemente aumentará, lo que significa que el costo total del servicio de la deuda federal probablemente aumentará en un futuro relativamente cercano.

    Comparación con otros países

    La relación deuda/PIB de Estados Unidos, la medida más utilizada para medir el nivel de endeudamiento de un país, lo ubica entre los países más endeudados del mundo.

    Según los datos recopilados por el Banco Mundial en octubre, el país con la relación deuda/PIB más alta del mundo es Japón, que tiene una deuda equivalente al 257% de su producción económica. Otras economías desarrolladas con relaciones deuda/PIB muy altas son Grecia, con un 207 %, e Italia, con un 155 %.

    Con una proporción del 133%, EE. UU. es el duodécimo país más endeudado en general y el cuarto más endeudado entre las economías desarrolladas que conforman la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos. El promedio de la OCDE es una relación deuda-PIB del 80%.

    Ambos partidos aumentaron la deuda

    La deuda nacional es el total acumulado de los déficits federales anuales. Estados Unidos ha visto superávits federales en solo cuatro de los últimos 50 años, de 1998 a 2001, que abarcan los últimos tres años de la administración de Bill Clinton, demócrata, y el primer año de la administración de George W. Bush, republicano.

    En las últimas décadas, tanto los demócratas como los republicanos han contribuido al aumento de los niveles de endeudamiento federal, con un aumento regular de la deuda, independientemente del partido que controle el Congreso y la Casa Blanca.

    Es un hecho que hace que algunos miembros del Congreso expresen frustración con sus colegas por una aparente falta de preocupación por el problema.

    “Treinta billones de dólares en deuda es una cifra obscena, pero lo que es aún más deprimente es el hecho de que a la mayoría de los políticos de ambos partidos realmente no les importa”, dijo el senador Ben Sasse, republicano de Nebraska, en un comunicado. «Alguien tendrá que pagar ese dinero cuando estos políticos se hayan ido y no lo pagarán ellos, sino nuestros hijos».

  • Abierto de Australia: una victoria con asterisco para Nadal

    No podemos decir “como nunca antes”, pero convengamos que, por muchos años, un evento deportivo con un asombroso triunfo en una final para el infarto, no generaba tanta controversia. El Abierto de Australia con el victorioso Nadal está generando discusiones que van más allá de lo deportivo. Es una discusión que no debería haber existido. Claro, si no fuera por el elemento político que arruina una vez más, la sana competencia deportiva.

    Lastimosamente, no aprendemos de la historia y ésta vuelve y repite, como diría Marx, «La historia ocurre dos veces: la primera vez como una gran tragedia y la segunda como una miserable farsa».

    Uno de los eventos más trágicos de la historia, donde el deporte fue intervenido, contaminado y finalmente utilizado como propaganda política fueron los Juegos Olímpicos de Berlín, en la Alemania nazi de 1936.  Los nazis querían utilizar el deporte para lavar sus cada vez más oscuras intenciones. Fue Goebbels quien le hizo ver a Hitler la inigualable ocasión propagandística que un acontecimiento de esa trascendencia podía suponer para el Tercer Reich.

    Para ese momento, Daniel Prenn tenista judío alemán estaba en la cima de su juego, ocupando el puesto número uno en Alemania durante cuatro años consecutivos, desde 1928 hasta 1932, cuando se le prohibió competir en 1933 cuando los nazis llegaron al poder. A pesar de su gran éxito en la cancha, la Federación Alemana de Tenis aprobó estas resoluciones (en parte) en abril de 1933: “1. Ningún judío puede ser seleccionado para un equipo nacional o la Copa Davis. 2. Ningún club o asociación judía o marxista puede estar afiliado a la Federación Alemana de Tenis. 3. Ningún judío podrá ocupar un cargo oficial en la Federación.” Y, agregaron, con nombre propio: “El jugador Dr. Prenn (judío) no será seleccionado para el equipo de la Copa Davis en 1933”.

    En abril de 1933, se instituyó una política de “Sólo arios” en todas las organizaciones deportivas alemanas. Los atletas “no arios” eran sistemáticamente excluidos de las instalaciones y asociaciones deportivas alemanas. Se prohibía el acceso a las instalaciones a perros y judíos citaban los carteles.

    Como uno podría concluir que sucede ahora, ante estas medidas discriminatorias, que nada tenían que ver con el deporte, existían partidarios de participar de los juegos y otros que no. Del lado de los partidarios del boicot, uno de los más activos era Jeremiah Mahoney, presidente de la Federación Estadounidense de Atletismo. Mahoney sostenía que Alemania había quebrado el espíritu Olímpico al imponer discriminaciones raciales y religiosas; participar, según él, implicaba apoyar a Hitler. Las llamadas al boicot de Mahoney fueron particularmente escuchadas por la comunidad católica de Estados Unidos. Ernst Lee Jahncke, otro de los activistas favorables al boicot fue expulsado de Comité Olímpico Internacional por manifestarse en contra de la participación de Estados Unidos en los juegos.

    Las propuestas de boicot fueron enérgicamente discutidas en otros países, especialmente en el Reino Unido, Francia, España, Suecia, Checoslovaquia y en Holanda. Los alemanes exiliados por motivos políticos también se manifestaron a favor del boicot. Sin embargo, con la excepción de España, todos estos países terminarían por participar, pese a que atletas, tanto judíos como no judíos, de varias delegaciones se negaran a asistir, o fueran excluídos, como Marty Glickman y Sam Stoller.

    Aunque Alemania argumentaba que el desempeño atlético era el único argumento a la hora de realizar la selección del equipo deportivo olímpico, el Comité Olímpico Internacional (COI) mantenía la preocupación, posiblemente más estética que ética, sobre la total ausencia de atletas judíos en el equipo alemán. Finalmente, el gobierno de Hitler tuvo que ceder y pactó con el COI la inclusión de una cuota judía simbólica en el equipo. La elegida fue Helene Mayer, una esgrimista alemana judía en el exilio que aceptó regresar al país que la había despreciado por judía, para defender la bandera nazi. El hecho es que Mayer llegó a Berlín, compitió y ganó la medalla de plata.  Después vino la ceremonia del podio, el brazo en alto haciendo el saludo nazi y una imagen que aún hoy resulta perturbadora.

    El régimen hitleriano explotó las Olimpíadas para impresionar a miles de espectadores y periodistas extranjeros presentando la imagen lavada de una Alemania pacífica y tolerante. Y les funcionó.

    La mayoría de las fuentes de información se hicieron eco de un artículo publicado por el New York Times que señalaba que las Olimpíadas habían devuelto a Alemania a «la comunidad mundial» y le habían restituido su «humanidad». Sólo unos pocos periodistas, entre ellos William Shirer, pensaban que el brillo alemán era una fachada que ocultaba un régimen racista y opresivamente violento.  Los esfuerzos y la máquina propagandística se extendieron mucho más allá de las Olimpíadas con el lanzamiento mundial, en 1938, de “Olympia”, el controvertido documental sobre las Olimpíadas dirigido por la cineasta alemana y seguidora nazi Leni Riefenstahl. El régimen nazi la escogió para realizar esta película sobre las Olimpíadas de Verano de 1936.

    Alemania invadió Polonia el 1 de septiembre de 1939. A tan sólo tres años de las Olimpíadas, el «hospitalario» y «pacífico» anfitrión de los Juegos Olímpicos desató la Segunda Guerra Mundial, un conflicto que causó una de las mayores pérdidas de vidas humanas de la historia y una destrucción edilicia y sobre todo ética y moral incalculable.

    No puede soslayarse ni negarse. El triunfo de Nadal es impresionante. La remontada del juego ante Medvedev es épica. Este encuentro entrará en la historia al ser la primera remontada en una final del Abierto de Australia en la era Open, en la que el ganador del título remonta en la final dos sets a cero. Quienes disfrutan del deporte, quienes son aficionados al tenis, no pueden evitar la emoción de semejante partido.

    Sin embargo, lo que empaña este triunfo en el Abierto de Australia , es que no se sabrá nunca cómo se hubiera desarrollado el torneo con un jugador como Djokovic disputando la competencia. Es una victoria amarga, siempre quedará la duda sobre el curso del torneo; y por lo mismo debería leerse con una marca, un asterisco que a pie de página explique que por motivos puramente políticos y no por condiciones deportivas se privó a un competidor jugar y disputar un título.

    Quizá la final hubiera sido otra. Quizás el ganador hubiera sido otro. O quizá no…por eso, esa duda que invade la gesta deportiva del Abierto de Australia lo afea. Esa duda de que el deporte sirve y es usado, una vez más, como vehículo para propagar una narrativa política que lastimosamente no podemos decir “como nunca antes había ocurrido”.

  • Educación estatal, la vaca sagrada de nuestro tiempo

    No resulta posible enseñar libertad sobre la base de la compulsión. Entonces no solo no tienen sentido los llamados ministerios de educación y de cultura, sino que la educación estatal resulta un contrasentido igual que literatura estatal, periodismo estatal, arte estatal y demás dislates. Y no digo «educación pública» puesto que se trata de un disfraz ya que la educación privada es también para el público.

    Hay justificadas quejas por la politización y el consiguiente adoctrinamiento en instituciones de enseñanza y, sin embargo, se acepta que los aparatos estatales impongan criterios curriculares en esos centros, sean estatales o privados, que en este último caso están privados de independencia.

    La característica medular de la educación estriba en un proceso de prueba y error en un contexto evolutivo. Nadie debiera tener la facultad de imponer estructuras curriculares puesto que de ese modo se cierran las puertas y ventanas de un sistema que requiere el máximo oxígeno en un proceso competitivo en el que se establecen auditorías cruzadas para lograr los mayores niveles de excelencia. Uno de los pilares de cualquier educación que se precie de tal consiste en fomentar el pensamiento independiente y en la capacidad de cuestionar el statu quo y despejar telarañas mentales, lo cual pretendemos hacer en esta nota periodística. Los aparatos de la fuerza debieran ser ajenos a la educación. No resulta posible enseñar libertad sobre la base de la compulsión.

    Entonces no solo no tienen sentido los llamados ministerios de educación y de cultura, sino que la educación estatal resulta un contrasentido igual que literatura estatal, periodismo estatal, arte estatal y demás dislates. Y no digo «educación pública» puesto que se trata de un disfraz ya que la educación privada es también para el público.

    No se trata de sostener en modo alguno que en las instituciones estatales no hay excelentes profesores y profesoras. Por otra parte, no sería consistente con mi propia trayectoria fuera de ámbitos universitarios privados si pensara que toda la enseñanza estatal es deficiente ya que también me he desempeñado en universidades estatales. No se trata de refutar el hecho de lo mucho y bueno aprendido en entidades gubernamentales de enseñanza merced a las esforzadas y meritorias tareas de maestras y maestros. Salvando las distancias, tampoco es el caso de discutir en nuestro medio la faena formidable de Sarmiento en un territorio virgen, aun con las críticas por haber desplazado la enseñanza privada debido a la «gratuidad» de su propuesta (recordemos al pasar que nada es gratis).

    A esta altura de los acontecimientos, se trata de revisar el fondo del asunto y no para circunscribirlo al caso argentino, sino para formular un análisis global que cabe a todas las instituciones estatales de educación en todas las latitudes. No es un asunto de mala voluntad, sino de independencia y de incentivos puesto que no es lo mismo cuando uno paga las cuentas que cuando fuerza a otros a pagarlas.

    Las acreditaciones, en los casos en que se requieren, serían realizadas, tal como sucedía originalmente, a través de academias e instituciones privadas que, en el proceso, además, sirven también de auditorías cruzadas y en competencia por la calidad de los programas.

    Por otra parte, es menester contemplar las características únicas de cada uno de los que aplican para la educación formal, que incluso lo son de un modo multidimensional en la misma persona, por lo que se requiere un proceso dinámico y cambiante.

    Debe comprenderse que todos pagamos impuestos, especialmente los más pobres, que pueden no haber visto nunca un formulario fiscal. Esto es así porque aquellos que son contribuyentes de jure reducen sus inversiones, lo cual, a su turno, disminuye salarios e ingresos en términos reales, una secuencia que tiene lugar debido a que las tasas de capitalización constituyen la única explicación por la que se eleva el nivel de vida.

    Más aún, si tomamos en cuenta el concepto de utilidad marginal resulta claro que una unidad monetaria –a pesar de que no son posibles las comparaciones intersubjetivas de utilidad ni tampoco pueden referirse a números cardinales– en general no es lo mismo para una persona pobre que para una persona rica. En el primer caso, manteniendo los demás factores constantes, el efecto negativo del tributo será mayor, lo cual hace que el impacto impositivo recaiga en definitiva con mayor peso en los más pobres como consecuencia de la antedicha contracción en las inversiones.

    Desde otra perspectiva, los costos por estudiante en las entidades estatales de educación son habitualmente más elevados que en instituciones privadas, por la misma razón que opera «la tragedia de los comunes» en cuanto a incentivos que hacen que las mal llamadas «empresas estatales» sean ineficientes. Por ende, debieran venderse las instituciones estatales de enseñanza, por ejemplo, a los mismos encargados de los respectivos claustros con todas las facilidades del caso. Y en la transición, para financiar a los que no cuentan con ingresos suficientes, pero tienen condiciones para aplicar a las ofertas educativas existentes, se ha sugerido el sistema de vouchers en repetidas ocasiones. Este sistema exhibe un non sequitr: esto significa que de la premisa de que otras personas debieran ser forzadas a financiar la educación de terceros no se sigue que deban existir instituciones estatales de educación, ya que el voucher (subsidios a la demanda) permite que el candidato en cuestión elija la entidad privada que prefiera.

    Se ha dicho repetidamente que la educación es un bien público, pero esta afirmación no resiste un análisis técnico ya que no calza en los principios de no rivalidad y no exclusión propios de los bienes públicos.

    También se ha dicho una y otra vez que la educación estatal debe incorporarse porque le da sustento a la idea de la «igualdad de oportunidades». Esta figura, prima facie parece atractiva pero es del todo incompatible y mutuamente excluyente con la igualdad ante la ley. El liberalismo y la sociedad abierta promueven que la gente disponga de mayores oportunidades, no iguales, debido a que las personas son distintas. La igualdad es ante la ley, no mediante ella.

    Se argumenta que los niños debieran contar con un minimum de enseñanza tal como el aprendizaje de la lectura y la escritura, pero si los padres de familia consideran que eso es importante, es eso a lo que se le otorgará prioridad tal como ha ocurrido a través de la historia por medio de pagos directos o por medio de becas. Es muy cierto que la educación es fundamental, pero más importante aún es el estar bien alimentado y ninguna persona de sentido común, a esta altura, propondrá que la producción de alimentos esté en manos del Estado, porque la hambruna es segura.

    Si prestamos atención a los escritos de historiadores, comprobaremos que, comenzando con Atenas, la Roma de la República antes del Imperio, el mundo árabe en España y en el comienzo de las colonias estadounidenses no había interferencia estatal en materia educativa. Cualquiera podía instalar un colegio y competir para atraer alumnos a muy diferentes precios y condiciones, lo cual produjo como resultado la mejor educación del mundo de entonces. Debido a que el control gubernamental poco a poco se fue apropiando de la educación, desde el siglo XVII se instaló el primer sistema estatal en Alemania y en Francia. Ya en el siglo XVIII la mayor parte de Europa estuvo bajo la influencia de este sistema (excepto Bélgica, que lo impuso en 1920).

    Por último, destaco que, en una sociedad abierta, cuando se estima que padres lesionan derechos de sus hijos sea en materia educativa, alimentaria o física, quienes detectan esas conductas pueden actuar como subrogantes ante la Justicia.