Categoría: Politica y Actualidad

  • La Obediencia del Rebaño

    La obsesión de los malos gobiernos se denota en su afán de poder. El grave problema del control central que busca una igualdad ilusa es que lleva a disminuir la racionalidad; ésa que lleva al ser racional a leer estas cosas que escribo y a objetar el intervencionismo central irrazonable. Y otro problema con la intromisión central en la educación es que no sólo se busca controlar al ciudadano de mañana sino a sus padres de hoy; esos que andan convencidos de que el MEDUCA educa y, peor, que realmente es “gratuito”. ¿Crees que podrías ponerle cifra $ al daño que produce MEDUCA en nuestros hijos y en el país?

    Por otro lado, el estudiante aventajado no conviene a los gobiernos de la Cosa Nostra, que afanadamente buscan la equidad dónde esta no anda; vale decir, en la igualdad de la sopa aguada. Y, por supuesto que todo ese control central y adoctrinamiento tienen que ser los más disimulados posible, ya que no son tantos que comulgan con semejante barbaridad. Y, hablando de dignidad, vean que hasta nuestra Constitución habla de ello en su Preámbulo cuando dice “exaltar la dignidad humana”; lo cual trae la pregunta de cómo hemos de lograr eso, ¿acaso a través del adoctrinamiento y el intervencionismo gubernamental en cosas que no son gobernar?; tal como vender electricidad, agua, comida, transporte, educación, y hasta perdón de infracciones por un precio. Pero esto último lo hacen los agentes de la ATTT… ¡Aja!, ¿y sus jefes ni se enteran y menos actúan?.

    Tengamos claro que la función gubernamental no consiste en dirigir las acciones del pueblo más allá de inhibir las faltas y los delitos. Así, bien podemos decir que una gran cantidad de actividades que han asumido los gobiernos en Panamá o las que se han apropiado, no son gobierno sino propias de la comunidad a través del mercado. Tomemos la educación, como ejemplo: ¿cómo es que los gobiernos no han podido acabar con las escuelas privadas, Y ¡vaya si no ha tratado!, incluyendo las brujas y las rancho? El que la respuesta no sea obvia lo dice todo.

    La función propia y productiva de los gobiernos del estado es la de evitar que algunos malandrines agredan a quienes están en lo suyo creando prosperidad propia y generalizada. Pero… ¿qué hacer cuando el gobierno con su MEDUCA, IDAAN, etc., es el violador? ¿De verdad crees que la solución está en la ACODECO? O sea, que el gobierno se preocupara de castigar al gobierno… ¡qué lindo!, e iluso.

    La enseñanza y educación no es interventora sino promotora de la función propia autodidacta. ¿Pero como hacer cuando el propio MEDUCA es intervención y fracaso? ¿Acaso no están enterados de que mientras más invertimos en el MEDUCA peores resultados tenemos? No sólo en Panamá, en Gringolandia pasa igual. En contraposición, la función parental de la familia en la educación de sus hijos depende de que sean los padres quienes estén al frente ya que, de lo contrario, ocurrirá lo que vemos; que sean tantos los padres que le dejen el asunto al MEDUCA mientras ellos andan en otras cosas.

    La intervención gubernamental con el MEDUCA es, en sí, una agresión en contra no sólo de la familia y de sus hijos sino en contra del futuro del país; ya que, entre otras, no deja claro ni promueve la independencia del pueblo sino el servilismo en los caminos vacunos de la mente. Si los padres se equivocan en la educación de sus hijos, ello no justifica y da lugar a la entrada del MEDUCA. Algunos padres se equivocarán, pero mientas más deleguen lo indelegable a los gobiernos del estado las cosas irán de mal en peor. 

  • La Doctrina de la Obediencia

    Un MEDUCA (Ministerio de Educación) no puede más que vender doctrina de obediencia a los gobiernos del estado; y vemos que cada gobierno tiende a imponer sus intereses más que los de la comunidad. Pero la tiranía no conjuga con el verdadero espíritu humano, ese que crece y florece en libertad, tal como dice nuestra Constitución en el mero principio de su Preámbulo. En los gobiernos de la Cosa Nostra es natural la emergencia del despotismo y vaya que si se tiene la herramienta ideal para adoctrinar no la van a usar.

    En el MEDUCA será raro encontrar espontaneidad, diversidad, y personas independientes, el producto de la educación centralizada son caminos de servidumbre semejantes a los rebaños de semovientes. Aún, históricamente, las manifestaciones estudiantiles han sido más instrumentos de la Cosa Nostra, en dónde sus clanes se baten furiosamente por ganarse el Palacio de las Garzas.

    ¿Crees que el estatista o el estatismo no va a procurar el servilismo? Las opciones están entre el control parental o estatal. Y si creen que exagero, sólo tienen que fijase en nuestro Panamá en dónde el estado, a través de sus gobiernos los tenemos metido hasta en el agua de nuestros retretes.

    La educación no siempre la manejaron los gobiernos del estado. Y en esto vale hacer un alto y distinguir entre “estado y gobierno”. El estado es la población, mientras que los gobiernos son los organismos que crea el estado para arbitrar el partido de la nación. Y perdonen que lo diga, pero hasta para robar. El asunto es que con la centralización educativa no se logró mejorar ni la educación ni los educados. En los EE.UU. lo que si se logró en los primeros 5 años luego de la centralización fue un aumento de 750% en los salarios de los funcionarios encargados del adoctrinamiento; con el perdón de los verdaderos educadores que sé los hay pero como dice el refrán: “La excepción confirma la regla”.

    La otra fue la educación compulsoria, en dónde o vas al MEDUCA o a las escuelas privadas que son tuteladas por el MEDUCA. Al comienzo de la centralización la educación en casa era muy mal vista o hasta prohibida. Recuerdo el caso de una familia alemana que se mudó a los EE.UU. para educar en casa a sus hijos. Un día entró el SWAT derribando pureta y armados hasta los dientes, y se llevaron esposados a los padres, frente a sus hijos; porque habían recibido una orden de captura por INTERPOL.

    Y, con el centralismo viene apareado el síndrome de la igualdad o equidad; lo cual es absurdo dado que si algo caracteriza este mundo es la desigualdad. ¿Se imaginan un mundo en dónde todos son iguales en la ignorancia? En el aula lo peor es la uniformidad en la enseñanza, ya que el aprendizaje no es parejo. Yo fui uno de los alumnos más retrasados en mi primaria y parte de la secundaria y, sin embargo, miren que no escribo tan mal.

    La igualdad en el salón hace que los aventajados se aburran y los retrasados se frustren. Cada niño aprende a su ritmo y en virtud de la emoción. ¿Crees que en un partido de futbol hay igualdad? Aún, la tendencia de una educación centralizada e igualitaria es tornarse represiva, lo cual destruye el proceso educativo. La igualdad no puede ser obligada; lo cual ha llevado a aguar la sopa para que todos sean igualmente ignorantes.

  • La Familia o la Cosa Nostra

    La Cosa Nostra o Mafia Siciliana tienen bastante en común con algunos gobiernos que se constituyen no a través de un voto democrático limpio y transparente sino una votación prostituida mediante variados mecanismos de engaño y adoctrinamiento. Y no, “prostituido” no sólo se refiere al mercado sexual sino a lo que se corrompe o rebaja.

    A través de la historia humana el poder gubernamental ha sido como la miel, que atrae moscas; lo cual digo en plural. Moscas que se congregan en familias o agrupaciones que se toman el poder a través del poder, el chantaje, violencia, la ley prostituida y el oscurantismo engañoso. Y una de las herramientas favoritas la tenemos en el adoctrinamiento; tal como cuando los gobiernos se toman para sí la educación, esa que nos es una legítima función gubernamental, pero que sirve de maravillas para la Cosa Nostra, tal como el MEDUCA y vayamos a eso.

    ¿A quién corresponde la educación de los hijos, a la familia a la Cosa Nostra? Ni siquiera cuando no es Cosa Nostra un gobierno debe crear MEDUCAs. Y veamos que si tantos gobiernos que hemos conocido en nuestro patio pocos han sabido gobernar. ¿por qué piensas que sabrán educar? De hecho, el MEDUCA no sirve para educar, pero sí para adoctrinamiento de pobreza. El elemento o fin central de la educación es ayudar al niño en su camino hacia la independencia; la cual se da al sexto grado o los 12 o 13 años, cuando los niños y niñas ya son adultos… ¿o es que crees que un ser humano que ya puede reproducirse no es un adulto?

    Si luego de esa edad los tratamos como niñitos, seguirán siendo niñitos; y así lo consideran los hebreos que celebran el “Bar Mitzvá”. Así, lo lógico y sensato es que sean los padres que estén encargados en la educación de sus hijos y, si van a buscar ayuda para ese fin, no debemos inducirlos y menos obligarlos a que sea un MEDUCA; que es un ente político o peor, un ente de la Cosa Nostra.

    En algunos países que por diversas razones no han logrado buen desarrollo social; la evidencia apunta hacia los porcentajes natalidad fuera de la familia nuclear, fuera del matrimonio. Aún en estos casos el o los MEDUCA no son la solución, pues en ello no hay atajos. Lo esencial es respetar el ‘derecho paterno a escoger’, pues sin ello no sólo los niños no maduran sino tampoco los padres.

    Es iluso o ingenuo pensar que los gobiernos del estado por intermedio de MEDUCA se preocuparán por la personalidad independiente de sus víctimas… eee alumnos. ¿De verás crees que el MEDUCA sirve para crear emprendimiento; cuando sus “educadores” no son sino funcionarios sindicalizados que se afanan más en cierres de calles?

    Sin libertad no se puede desarrollar la persona. De hecho, sin emoción no hay educación y aprendizaje y vaya usted a ver si en el MEDUCA hay emoción. Busquen la canción de Pink Floyd intitulada “We are not Brick on a Wall” -no somos ladrillos en una pared. Más aún, la educación y la violencia no conjugan; pero… vayan a ver que los gobiernos son entes de violencia y compulsión. No más con la palabra “impuestos” deberíamos ver esto.

    Y, ni hablar que los gobiernos del estado imponen uniformes o uniformidad y no personalidad libre que rechaza a la Cosa Nostra. Este es el caso del colectivismo socialista que no gusta de la libertad. De hecho, ello ocurre con los currículos que típicamente tienden a la uniformidad; y vaya usted a ver si la riqueza la encontraremos uniformemente distribuida en el mundo.

  • Rebelión en la granja a 80 años: las advertencias de Orwell frente al autoritarismo populista

    En 1945 George Orwell publicó Rebelión en la granja, una fábula política que, bajo la apariencia de un cuento sobre animales, encierra una de las críticas más lúcidas y mordaces contra el totalitarismo. Han pasado 80 años desde entonces y, sin embargo, las advertencias que plantea el autor inglés no solo no han perdido vigencia, sino que parecen cobrar nueva fuerza en un mundo donde los populismos autoritarios resurgen, apelando a las emociones más básicas de la gente: el miedo, la desconfianza hacia un enemigo común y la promesa de seguridad a cambio de libertad.

    El relato es conocido: los animales de una granja se rebelan contra los humanos opresores en nombre de la igualdad y la justicia, pero pronto la revolución es secuestrada por una élite —los cerdos— que va imponiendo su dominio con métodos cada vez más despóticos. Lo que comenzó como una utopía emancipadora termina convertido en una tiranía más brutal que la anterior. “Todos los animales son iguales, pero algunos animales son más iguales que otros”, reza la célebre máxima que resume la traición al ideal original.

    Desde una perspectiva del liberalismo clásico, Rebelión en la granja es una advertencia clara sobre los riesgos de concentrar el poder, incluso en nombre de causas justas. Orwell muestra cómo la promesa de igualdad y justicia degeneran en una maquinaria de control absoluto, donde la libertad individual se sacrifica en aras de un supuesto bien colectivo. El problema no es solo el tirano que asciende, sino la ingenuidad de quienes, con la esperanza de un futuro mejor, ceden sus derechos a un poder que pronto se vuelve incuestionable.

    La clave de la manipulación, nos recuerda Orwell, está en el manejo del discurso. Los cerdos, encabezados por Napoleón, reinterpretan los principios de la revolución según sus propios intereses. Cada vez que los animales dudan, el propagandista Squealer (el “Chillón”) está ahí para convencerlos de que recuerdan mal, de que lo que se hace es por su bien. Es imposible no ver en este personaje un antecedente de lo que hoy llamamos “posverdad”: la manipulación emocional de los hechos hasta que la gente duda de su propia memoria y percepción.

    En la política contemporánea, los populistas autoritarios emplean estrategias similares. Necesitan fabricar enemigos permanentes: “el extranjero”, “el rico explotador”, “la élite globalista”, “los traidores internos”. Así logran movilizar al pueblo detrás de una narrativa de lucha constante, en la que el líder se erige como el único protector. El enemigo externo cumple la misma función que el mítico “Snowball” (Bola de Nieve) en la novela: una figura convenientemente culpable de todos los males, aun cuando esté ausente. “Siempre que algo salía mal, se le echaba la culpa a Bola de Nieve”, se nos dice en la fábula, un recurso que no dista de lo que vemos en líderes actuales que justifican sus fracasos atacando a adversarios imaginarios.

    La tradición liberal clásica ha insistido en que el poder debe estar limitado, controlado y disperso. Friedrich Hayek advertía que “la concentración del poder es siempre peligrosa, sin importar las intenciones de quienes lo ejercen”. En este sentido, Orwell y los liberales comparten una intuición común: el peligro no está solo en quién gobierna, sino en el hecho mismo de que alguien pueda gobernar sin contrapesos reales.

    En la actualidad, el fenómeno no se limita a regímenes explícitamente totalitarios. Gobiernos democráticos también adoptan lógicas populistas: restringen libertades, amplían el control estatal, y todo ello bajo el argumento de que “el pueblo” exige protección. La pandemia, las crisis económicas y las tensiones geopolíticas han servido de excusa para que algunos líderes impongan medidas extraordinarias que luego se normalizan. El ciudadano, cansado y temeroso, acepta la pérdida de derechos a cambio de seguridad, repitiendo el ciclo que Orwell tan bien ilustró.

    La lección más incómoda de Rebelión en la granja es que la servidumbre no siempre es impuesta a la fuerza: a menudo es aceptada. Los animales, agotados y confundidos, terminan justificando su opresión. En un pasaje, Orwell nos muestra cómo el caballo Boxer, símbolo del trabajador obediente, repite incansablemente: “Yo trabajaré más fuerte” y “Napoleón siempre tiene razón”. En esas frases se refleja el drama de quienes, por fe ciega o resignación, terminan sosteniendo al sistema que los explota.

    A 80 años de su publicación, Rebelión en la granja nos advierte que la libertad no se pierde de golpe, sino gradualmente, disfrazada de justicia, seguridad o igualdad. Los liberales encuentran aquí una confirmación de su advertencia: ningún poder absoluto es benigno, y ningún líder que pida confianza ilimitada merece recibirla. Como en la novela, el precio de la ingenuidad política es ver cómo un día, al mirar a los nuevos amos, “era imposible distinguir a los cerdos de los hombres”.

    Orwell no escribió un manual de política, sino una parábola sobre la naturaleza humana y el poder. Pero su mensaje sigue siendo urgente: la libertad requiere vigilancia constante, desconfianza hacia todo poder concentrado y el valor de resistir a quienes, en nombre del pueblo, buscan convertirnos en súbditos.

  • Sharifeh Mohammadi: libertad, disidencia y el espejismo de los “derechos positivos”

    La historia de Sharifeh Mohammadi, ingeniera, sindicalista y activista, es un espejo donde vemos con nitidez el conflicto entre el individuo y el Estado. Arrestada en diciembre de 2023, fue condenada a muerte en julio de 2024 por “baghi” (rebelión armada), pese a que su “delito” real fue apoyar la autoorganización obrera y derechos de mujeres y trabajadores. La condena fue anulada por la Corte Suprema en octubre de 2024 por “defectos” del proceso; sin embargo, en febrero de 2025 un tribunal revolucionario volvió a imponer la pena capital, y el 16 de agosto de 2025 la propia Corte Suprema la ratificó, dejando su vida en manos del capricho estatal.

    Desde una perspectiva libertaria, el caso es paradigmático: el Estado se arroga la potestad de definir qué asociaciones son “peligrosas” y qué ideas merecen castigo. La coacción jurídica se disfraza de “seguridad” para legitimar la censura y el control social. Para colmo, los cargos se apoyan en afiliaciones pasadas a organizaciones legales de trabajadores o en actividades de difusión, desde artículos hasta grupos de mensajería, lo que convierte la libertad de asociación y de expresión en papel mojado. Varias organizaciones de derechos humanos han subrayado el carácter político de la causa y las violaciones de debido proceso: confesiones bajo coacción, ambigüedades probatorias, juicios de excepción.

    Este choque evidencia una confusión frecuente en el discurso contemporáneo: creer que la libertad se deriva de “derechos positivos”, prestaciones, favores, cuotas administrados por la burocracia. El feminismo libertario recuerda lo contrario: mujeres, hombres y personas trans o no binarias  o de cualquier opción de género escogida, poseen derechos por el hecho de ser individuos. Esos derechos naturales —vida, propiedad, libertad ( dentro de las cuales se dan la asociación o expresión) no “se conceden” desde el estado; se reconocen y se protegen, ante todo, limitando el poder coercitivo estatal. Cuando el Estado se erige en tutor, convierte a los ciudadanos en súbditos: primero condiciona, luego selecciona, y al final decide quién merece hablar, reunirse, protestar o, como en el caso de Mohammadi, quién merece vivir.

    Lejos de la retórica de despacho, hay experiencias que encarnan un feminismo de base, centrado en la agencia personal y la autodefensa comunitaria. Las mujeres de Rojava (noreste de Siria) han construido estructuras horizontales —consejos paritarios, casas de mujeres (Mala Jin), justicia comunitaria— y milicias de autodefensa como las YPJ, que fueron clave contra ISIS. Su ideario, conocido como jineolojî, pone la libertad femenina y la autonomía local en el centro, sin esperar permisos de ningún ministerio. No es un “falso feminismo” de privilegios concedidos desde arriba, sino un ejercicio directo de libertad y responsabilidad compartida.

    En esta clave, el caso de Sharifeh no es una excepción trágica, sino el recordatorio de que la emancipación no se negocia con el poder: se ejerce. Quien defiende un feminismo libertario no pide trato preferencial ni nuevas cadenas “bienintencionadas”, pide que el Estado quite las manos de la garganta: que no criminalice la asociación, que no castigue la crítica, que no convierta tribunales en patíbulos. El pluralismo —mujer, hombre, trans, gay, o como cada quien se defina— se defiende protegiendo al individuo concreto, no creando castas jurídicas.

    ¿Qué hacer? Primero, claridad moral: condenar sin matices la pena de muerte y la criminalización de la disidencia. Segundo, solidaridad práctica con los presos de conciencia y con las redes que documentan abusos y ofrecen defensa legal. Tercero, coherencia intelectual: el feminismo que delega su fuerza en “derechos positivos” administrados desde arriba termina rehén de la misma maquinaria que hoy ejecuta a las disidentes. La alternativa libertaria es más austera y más exigente: límites estrictos al poder, garantías procesales reales, y un principio indeclinable de no agresión.

    Sharifeh Mohammadi nos interpela desde el lugar exacto donde la libertad deja de ser eslogan: cuando cuesta. Su vida pende de una resolución dictada por jueces que responden a la razón de Estado. La nuestra, en cambio, puede responder a la razón de la libertad: defender a cada individuo, sin apellidos ideológicos ni prebendas, porque ahí —y sólo ahí— empieza la justicia.

  • ¿Qué es el Estatismo?

    La palabra “estado” viene del latín “status”, de estar o situación, sitio. Cuando alguien te pregunta: ¿cómo estás?, la respuesta típica es, “muy bien”; aunque yo suelo contestar: “parado o sentado”. Entonces; ¿cómo es que esta palabra adquirió un significado político? ¡Ah, sí!, “político se refiere a la “polis”, que es la ciudad, como metrópolis. El vocablo, “política” se refiere a la organización y administración de la ciudad y hoy día, a todo el país. Mi entronque con el término “estado” y “estatismo” viene de la distorsión que le hemos dado al vocablo “estado”, llevándolo a significar “gobierno”, lo cual no es. Ok, Bennett, ¿y qué rayos es el estado y el estatismo?

    El término “estado” se refiera a la población que se organiza políticamente para lograr una conducción ordenada y libre en su territorio.

    El gobierno es la organización o entidad a la cual el estado le asigna la función de cumplir los mandatos vertidos en constitución; es el árbitro del partido. Ya les cuento que es el estatismo.

    Definiciones de John A. Bennett N.

    Gobierno”, como tantas palabras, tiene muchas acepciones, entre las cuales la RAE nos ofrece: “La conducción arbitraria del timón del barco”. ¿El gobierno en Panamá se conduce arbitrariamente? Sí, ya que la constitución es tan mala que es imposible de cumplir con ella y abre el camino a la discrecionalidad. Además, quien maneja el timón de un barco, auto y tal, definitivamente debe usar su arbitrio para evitar los baches y los locos al volante. Pero una cosa es evitar un bache y otra el destino que le fue ordenado en constitución.

    A ver si aterrizo… Yo creo que el estado es la organización del pueblo que busca la mejor forma de sociedad o asociación pacífica y fértil. Y es que me he visto forzado a definirlo así ya que lo que sale en los diccionarios, incluyendo la AI, es un guacho, que en Panamá significa “arroz asopado”.

    Entonces, si aún están conmigo, vamos más allá; sin perder de vista que le seguimos la pista a lo que es el “estatismo”. Lastimosamente el asunto no está nada claro y típicamente anda chueco. Aunque el término “estatismo” tiene su origen en el Siglo 17, el mismo ha sufrido mutaciones y en el Siglo 20 se refiere al: sistema político en el cual el poder estatal, por diversas razones o motivos, se desboca violando las órdenes constitucionales que, en el caso de la constitución panameña su preámbulo comienza diciendo: “Con el fin supremo de fortalecer la Nación, garantizar la libertad…”

    ¿Crees que los controles de precio en salarios mínimos, descuentos a jubilados y toda la cantidad de actividades del mercado en que se involucran los gobiernos garantizan la libertad y nos fortalecen? El estatismo es la veneración del poder político y, vayan a ver sus propósitos. En una época el poder lo compartían la iglesia y los gobiernos del estado; con lo cual le daba poder divino a sus diabluras. Entonces y ahora, la intención de la politiquería está en liquidar la distinción entre el estado, la sociedad y el gobierno, haciendo ver que son lo mismo; y ello conduce a que una buena parte de la sociedad llame a los gobernantes a solucionar sus necesidades, lo cual es triste ya que para eso no son ni sirven ser los gobiernos.

    ¡Qué difícil! le resulta al pueblo ver y entender que los intereses de las instituciones gubernamentales no coinciden con las necesidades del pueblo debido a la distorsión de lo que es el gobierno. Así, la libertad se ha convertido en magnanimidad del gobernante y el vocablo “democracia” la llave del engaño y la servidumbre. 

  • Samourai Wallet: sus fundadores cambian su defensa y se declaran culpables ante EE. UU.

    En un giro significativo en el caso legal, Keonne Rodriguez y William Lonergan Hill, cofundadores de Samourai Wallet, han anunciado que cambiarán su declaración de «no culpables» y se declararán culpables ante cargos presentados por el gobierno de EE. UU..

    De la acusación a la declaración de culpabilidad

    En abril de 2024, ambos fueron formalmente acusados de conspiración para cometer lavado de dinero y de operar un negocio de transmisión monetaria sin licencia. Las autoridades federales afirman que la plataforma mezcló más de 2.000 millones de dólares en transacciones ilícitas, y que se lavaron más de 100 millones procedentes del mercado negro en línea.

    Inicialmente, Rodriguez y Hill se declararon inocentes; sin embargo, según documentos judiciales presentados en tribunales de Manhattan, han decidido cambiar su estrategia legal y admitir culpabilidad, posiblemente reduciendo su exposición máxima a condenas conjuntas de hasta 25 años de prisión.

    Implicaciones legales y precedentes

    Este cambio surge en un contexto más amplio de acciones regulatorias en EE. UU. contra mezcladores de criptomonedas. Casos como el de Tornado Cash, cuyo cofundador Roman Storm se encuentra en juicio y enfrenta hasta 45 años de prisión, están generando gran atención en la industria.

    Expertos legales advierten que esta declaración de culpabilidad podría ser interpretada como un aviso sobre la posición firme del Departamento de Justicia (DOJ) frente a herramientas que se considere facilitan el lavado de dinero, incluso si son de código abierto y están destinadas a proteger la privacidad.

    El impacto sobre el software de privacidad y el criptoecosistema

    Samourai Wallet era valorado entre defensores de la privacidad por permitir transacciones anónimas mediante CoinJoin y otras técnicas de mezcla. Críticos del enjuiciamiento lo han descrito como un ataque jurídico contra tecnologías de privacidad financiera. La defensa también alegó que las autoridades no informaron al equipo fundador que el servicio probablemente no requería licencia como transmisor monetario, lo cual generó tensiones con FinCEN.

    Ahora, con la admisión de culpa, el caso Samourai podría tener un efecto paralizante sobre futuros desarrollos de software open source enfocado en privacidad, especialmente en entornos regulatorios estrictos.

    Qué sigue para los cofundadores

    Los próximos pasos incluyen la lectura de pliegos judiciales en una audiencia prevista en la mañana del miércoles ante la jueza Denise L. Cote en el Distrito Sur de Nueva York. Se espera que, a cambio de la declaración, el DOJ retire el cargo más grave de lavado de dinero (con pena máxima de 20 años), manteniendo solo el cargo de operar sin licencia (5 años).

    Aunque los desarrolladores se enfrentan ahora a un panorama legal más favorable que en caso de juicio completo, la sentencia final dependerá del tribunal, considerando factores como cooperación, arrepentimiento o argumentos de defensa.


    Este caso marca un punto de inflexión en el debate sobre privacidad versus regulación en el criptoespacio y puede redefinir los límites legales y amenazas ante el ejercicio de la libertad que enfrentan los desarrolladores de herramientas de mezcla en el futuro cercano.

  • Acuerdo US-UE 2025: una victoria para Trump y un costo histórico para Europa

    El 27 de julio de 2025, el presidente estadounidense Donald Trump y la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, firmaron un acuerdo comercial US-UE histórico que marca un giro profundo en las relaciones transatlánticas. El pacto establece un arancel fijo del 15 % sobre aproximadamente el 70 % de las exportaciones de la Unión Europea (UE) hacia Estados Unidos, evitando así la entrada en vigor de tarifas del 30 % o 50 % que amenazaban con desatar una guerra comercial abierta.

    Aunque la medida aporta cierta estabilidad y previsibilidad, supone un aumento drástico respecto al promedio arancelario previo, de apenas 1‑2 %. A cambio, la UE se comprometió a comprar 750.000 millones de dólares en productos energéticos estadounidenses y realizar 600.000 millones en inversiones en EE. UU. antes de 2028, además de incorporar adquisiciones masivas de armamento, sin cifras oficiales.


    Ganadores y perdedores

    Para Estados Unidos, el acuerdo es una victoria clara: el arancel del 15 % refuerza la industria local, reduce el déficit comercial y asegura ingresos energéticos e inversión extranjera. Además, las empresas norteamericanas obtienen acceso preferente a un mercado europeo de más de 500 millones de consumidores.

    En cambio, para Europa el pacto se percibe como desfavorable. Según analistas europeos, el acuerdo generará un sobrecosto neto de 10.433 millones de euros para la UE y 367 millones para España en especial, afectando a sectores estratégicos:

    • Farmacéutico: el nuevo 15 % añade 13.613 M€ para la UE y 342 M€ para España, rompiendo la exención previa.
    • Agrícola: el mismo 15 % supone 2.265 M€ y 263 M€, afectando vinos, aceite y frutas.
    • Automoción: único respiro, con una rebaja del 27,5 % al 15 %, que ahorra 7.260 M€ a la UE y 285 M€ a España.

    El balance sigue siendo negativo, ya que el alza de costos en farmacéuticos y agroalimentarios supera con creces el alivio automotriz.


    Concesiones desproporcionadas y riesgo político

    Para evitar la escalada arancelaria, Bruselas aceptó compromisos económicos y estratégicos masivos, mientras Washington mantiene aranceles asimétricos, como el 50 % sobre el acero. Esta falta de reciprocidad ha generado fuertes críticas internas: el primer ministro francés François Bayrou habló de “un día negro para Europa”, mientras que la CEOE española expresó su “máxima preocupación” por el golpe a la competitividad.

    El pacto también abre un frente político: deberá ser ratificado por los 27 Estados miembros y el Parlamento Europeo, lo que podría exacerbar las divisiones internas, especialmente en naciones exportadoras como España, Francia o Alemania.


    ¿Una cesión estratégica irreversible?

    Más allá de los números, el acuerdo refleja una cesión estratégica que cuestiona la capacidad de la UE para defender sus intereses. Los compromisos financieros, energéticos y militares refuerzan la dependencia europea frente a EE. UU. y podrían minar la cohesión interna.

    Como advierten analistas, este pacto “pone en jaque la soberanía y la unidad de la UE”, y si no redefine su estrategia comercial con mayor firmeza, Europa corre el riesgo de dar otro paso hacia la irrelevancia global.


    What if: la estrategia alternativa que Europa no eligió

    Cabe preguntarse si existía otra vía. ¿Qué habría ocurrido si la UE hubiera optado por no ceder, limitándose a no aplicar medidas retaliatorias, comunicando de forma clara su compromiso con el libre comercio y dejando que el propio mercado estadounidense ajustara los precios de los productos europeos por efecto de los aranceles?

    En ese escenario, los consumidores y empresas de EE. UU. habrían asumido el costo político de los precios más altos, mientras que la narrativa de Trump como defensor del “trabajador americano” podría haberse debilitado ante su propia base electoral. Una respuesta firme, serena y bien comunicada, habría ridiculizado la ofensiva proteccionista, colocando a Washington como el agresor en el debate global sobre comercio.

    Sin embargo, Bruselas optó por la vía rápida de la negociación asimétrica, sacrificando margen económico y soberanía estratégica para evitar una confrontación inmediata. Además de seguir la ruta del proteccionismo negociado frente a la alternativa del libre comercio.


    Opinión final

    El acuerdo UE‑EE. UU. de 2025 será recordado como un pacto desigual, fruto de la presión y la urgencia, más que de una visión estratégica europea. Evitar una guerra comercial inmediata es un objetivo legítimo, pero el precio ha sido ceder poder económico, político y simbólico. La alternativa —defender el libre comercio y exponer el costo político de los aranceles ante la opinión pública estadounidense— no se intentó.

    Europa no solo firmó un acuerdo costoso; firmó también un reconocimiento implícito de su falta de confianza en sí misma.

  • El misterio de la economía

    Si en Panamá o en EE.UU. hay problemas económicos que afectan a muchos, particularmente a los que menos entienden de economía o de gobierno, de leyes, emprendimiento, etc., en buenísima medida se lo debemos a los que supuestamente sí deberían dominar estos temas pero que por diversas razones o no los dominan o que por razones pervertidas optan por seguir los caminos vacunos o lemúridos de la mente. Para ilustrar lo que señalo les voy a trasladar a una realidad que se está dando actualmente en Gringolandia con dos legisladores que “legislan” en partidos diferentes, Republicano y Demócrata. El caso lo presenta Tyler Turman, del Instituto Acton, quien se especializa en estudios de ciencia política y economía.

    Resulta que los dos legisladores de partidos-partidos dejaron de estar partidos para proponer una ley que aumentaría el salario mínimo de $7.25 la hora a $15 la hora, conjuntamente con aumentos futuros atendiendo efectos inflacionarios. El argumento central de estos legisconfusos gira en torno a los problemas inflacionarios, tema que lleva el asunto por otros recovecos que no voy a seguir ahora; sólo para señalar que la inflación es uno de los mayores o el mayor relajo de pervertidos legisladores y políticos. En resumen, la propuesta legislativa es alocada y destructiva; pero como suele ocurrir con la economía, está lo que se ve, que es muy poco, y lo que no se ve, que es muchísimo.

    A cantidad de familias les cuesta poner la paila, educar a los hijos y tal; y el gran reto es entender el problema y conocer cómo mejor enfrentarlo. En cortito, lo fácil de ver es que entrar el salario, pero, lastimosamente pocos se fijan más allá de ello. En cortito, los jaleos económicos cada día tienen más que ver con desgobiernos que dificultan el emprendimiento formal; ¿o es que no se han dado cuenta que el informal se ha disparado? Quienes sí lo advierten algo mejor son los del sector de emprendimiento formal que deben lidiar con la burrocracia. No más miren a los trabajadores de Bocas que se presentan a la “empresa” a seguir trabajando… ¿cuál empresa? Pensarán que “la empresa” serán los bananos y los edificios.

    Tanto en EE.UU. como en Panamá la mayoría ha apostado a más gobierno como vía de solución de sus problemas; lo cual es patético ya que el desorden fue creado por los gobiernos, si es que podemos llamarles tal. Frente a ello la propuesta de aumentar el salario mínimo colisiona con una realidad económica fundamental; y es que a mayor precio menor consumo. ¿Cuántos no dirán: “no había pensado en eso”?. El problema está en la inmensa ignorancia o peor, la deshonestidad de haber creado salarios mínimos; esos que, por un tiempo, aventajan a los más dotado y condenan al desempleo a los menos aventajados. Son leyes que prohíben trabajar a los menos dotados… ¡absurdo!

    Esos jóvenes que al salir de las mazmorras MEDUCA sin saber leer, escribir, sumar o restar, les estará prohibido trabajar. Es la receta perfecta para el aumento de la informalidad. Y para los más dotados el asunto tampoco se pinta bien, pues los robots vienen y para ellos no hay salario mínimo. Y más allá están los consumidores que tendrán que pagar más por lo mismo, lo cual los llevará a consumir menos.

    En resumen, el aumento de salario mínimo sólo nos conduce al desastre económico; y ni hablar, más gobierno tipo MEDUCA. Lo que sí nos puede ayudar a sacar el fango económico es que los gobiernos se dediquen a ser gobiernos y no mafias metidas en los gallineros hartando posturas y gallinas.

  • Hong Kong: de faro de libertad a altavoz único de Beijing

    La reciente disolución de la League of Social Democrats —el último partido pro‑democracia que aún celebraba protestas callejeras— marca un hito sombrío en la historia de Hong Kong. Bajo la coacción del régimen, este partido decidió disolverse ante la imposibilidad de operar bajo una vigilancia omnipresente y un peligro legal constante.

    Este desmantelamiento no ocurre en el vacío: es la culminación de un proceso sistemático de absorción política y cultural por parte de China. Desde que entró en vigor la Ley de Seguridad Nacional en 2020, Beijing ha actuado para eliminar cualquier forma de oposición institucional .

    Una gradual clausura de derechos políticos

    Según Freedom House, Hong Kong pasó de un estatus de “parcialmente libre” (scoring ~40/100) a una realidad de silencio y miedo (freedomhouse.org). Antes un laboratorio de libertades —con pluralismo político, prensa vibrante, y espacio para la crítica— ahora es una ciudad con una sola voz: la del partido único. Lo que otrora era autonomía garantizada por el principio “un país, dos sistemas”, se ha reducido a una mascarada jurídica detrás de uniformidad autoritaria.

    Las reformas electorales de 2021 y la promulgación del artículo 23 han reforzado este proceso, imponiendo filtros de lealtad que excluyen toda disidencia . Así, el sistema que antes permitía cierto disenso hoy está deliberadamente construido para excluirlo.

    La disolución de organizaciones y la persecución sistemática

    La más reciente disolución de la League of Social Democrats se suma a un largo registro: el Civic Party desapareció en 2023, la Democratic Party inició su proceso de disolución en abril de 2025 , y decenas de ONG, medios y sindicatos fueron clausurados o intimidados .

    Combinado con arrestos masivos —más de 300 bajo la NSL, 85% de ellos por expresiones legítimas según Amnesty International— surge un ambiente de autocensura y miedo, donde cualquier voz crítica es considerada «subversiva».

     ¿Qué se pierde cuando desaparece la disidencia?

    1. Pluralidad de ideas: sin oposición formal, la deliberación pública se empobrece gravemente.
    2. Controles democráticos: sin partidos adversarios, no hay rendición de cuentas real.
    3. Espacio civil: con medios, sindicatos y sociedades civiles destruidos, el sistema se queda sin contrapesos.
    4. Seguridad jurídica fracturada: la discrecionalidad reemplaza la previsibilidad.

    Hong Kong se convierte así en un modelo de cómo una entidad que alguna vez fue libre puede ser absorbida casi sin disparar un tiro, solo a través del silencio, la ley y la presión institucional.

     Comparativas globales

    La dinámica que hoy vive Hong Kong ya se observa en otros lugares. En Hungría, la izquierda recurrió a controles en medios; en Rusia, a leyes restrictivas; en Turquía, a detenciones por opinión. Lo común es el mismo mecanismo: legalidad formal para justificar autoritarismo real.

    Pero lo que hace a Hong Kong único es su transformación en apenas cinco años —de un polo de libertad a una región “cerrada” — según el CIVICUS Monitor.

    Reflexiones clave para democracias en riesgo

    • La legalidad no es legitimidad: lo que está permitido por ley puede seguir siendo profundamente injusto y opresivo.
    • Un solo partido, cero libertad: cuando solo una voz es escuchada, la democracia muere.
    • Silencio visible: la autocensura suele ser el peor síntoma de un régimen represivo.
    • El control sofisticado es más eficiente: el poder actual opera sin tanques, con corrupción legal y presión silenciosa.

    Rumbo irreversible

    Lo que antes fue Hong Kong, modelo de competencia política y prensa abierta, hoy es una ciudad muerta políticamente, absorbida por Beijing poco a poco, sin bombas, sin invasiones, pero con leyes, presión económica y jurídica.

    La disolución de la League of Social Democrats solo es la confirmación de un rumbo irreversible.

    Para quienes valoramos la libertad, queda una pregunta urgente: ¿Estamos atentos al silenciamiento de nuestra propia sociedad, sutil o legal a través de códigos, filtros o leyes? Porque lo que comienza en otro lado puede replicarse acá, si no actuamos con convicción.