Categoría: Cultura y Sociedad

  • Resurrección digital: ¿es ético, legal y sano hablar con los muertos a través de la IA?

    Un episodio de un programa de televisión suscitó hace unos meses un amplio debate público y profesional. En ese programa, varias personas fueron expuestas a recreaciones digitales de las voces de sus familiares fallecidos generadas mediante inteligencia artificial a partir de audios reales. Estas recreaciones no solo imitaban las voces sino que también formulaban preguntas evocadoras, provocando reacciones emocionales intensas en los participantes. El fenómeno, que podemos denominar “resurrección digital”, implica la recreación de aspectos de individuos fallecidos utilizando tecnologías avanzadas. Aunque pueda ofrecer un consuelo momentáneo, esta práctica abre un debate profundo sobre sus implicaciones éticas, filosóficas y jurídicas.

    El riesgo de crear falsos recuerdos

    ¿Qué significa realmente “ser”? Al recrear la voz o imagen de alguien que ha fallecido, nos preguntamos si estamos extendiendo su existencia de alguna manera o simplemente creando una sombra sin sustancia. La esencia de un ser humano es indudablemente más que un conjunto de respuestas programadas o una imagen proyectada. La singularidad de la experiencia vivida, las emociones, los pensamientos, todo ello parece inalcanzable para la mera simulación digital.

    Y entonces, ¿qué papel juega la memoria en este proceso? La resurrección digital podría considerarse un intento de preservar la memoria, de mantener viva la presencia de aquellos a los que hemos perdido. Pero ¿es ético aferrarse a una representación artificial en lugar de dejar que la memoria evolucione y se transforme con el tiempo?

    La memoria humana no es estática: es selectiva, cambia y se adapta. Al recrear digitalmente a una persona, ¿corremos el riesgo de alterar nuestras propias memorias auténticas de ella?

    La verdadera identidad

    Además, surge la cuestión de la identidad. La identidad de una persona es un tejido complejo de experiencias y relaciones. Cuando tratamos de recrear a alguien, ¿podemos capturar verdaderamente su identidad o simplemente estamos creando una versión idealizada, una que se ajusta a nuestras propias expectativas y deseos?

    Estos avances tecnológicos también nos llevan a preguntarnos sobre el duelo. La muerte es una parte natural de la vida, y el duelo un proceso necesario para aceptar esta pérdida. Al tratar de mantener una conexión con los fallecidos a través de la resurrección digital, ¿estamos interfiriendo con este proceso vital? ¿Podría esto impedirnos avanzar y encontrar paz en la aceptación de la pérdida?

    Finalmente, la resurrección digital despierta interrogantes sobre el consentimiento y la propiedad. ¿Quién tiene derecho a decidir si una persona debe ser recreada digitalmente? ¿Y cómo se gestiona el consentimiento de alguien que ya no puede expresar su voluntad?

    La perspectiva de que se hagan negocios a partir de algo tan profundamente humano y doloroso como la muerte y la pérdida de un ser querido suscita diversos interrogantes desde el ámbito de la filosofía, la ética y la moral.

    Desde un punto de vista ético, esta práctica parece transgredir los principios fundamentales de respeto y dignidad que deberían guiar nuestras interacciones humanas. El duelo es un proceso íntimo y sagrado, un camino hacia la aceptación y la paz interior tras una pérdida significativa. La intrusión comercial en este proceso podría ser vista como una forma de explotación emocional, aprovechándose de aquellos que pasan por un momento especialmente vulnerable.

    ¿Y qué pasa con el proceso natural del duelo?

    Además, este tipo de negocios podría distorsionar el proceso natural del duelo. El dolor y la pérdida son experiencias esenciales de la condición humana, y enfrentarlas es parte de nuestro crecimiento personal. Si la comercialización de la resurrección digital impide que las personas atraviesen estas etapas de manera saludable, ofreciendo una ilusión de presencia en lugar de ayudarles a aceptar la realidad de la ausencia, quizás no les beneficien

    Por otro lado, desde una perspectiva moral, cabe preguntarse sobre la intención y el propósito detrás de estos negocios. En principio parece que se justifica por el objetivo de proporcionar consuelo y una forma de recordar a los seres queridos. Sin embargo, ¿dónde se traza la línea entre proporcionar consuelo y explotar el dolor para obtener beneficios?

    En el corazón de la “resurrección digital” yace una paradoja profunda y perturbadora: la tecnología, en su intento de acercarnos a quienes hemos perdido, nos confronta con la ineludible realidad de su ausencia. Esta paradoja nos lleva a cuestionar no solo la naturaleza de la existencia, sino también la esencia de lo que significa ser humano.

    Estas tecnologías, al intentar suplir una carencia o llenar un vacío dejado por un ser querido, no solo resaltan nuestro deseo de aferrarnos a lo que hemos perdido, sino también nuestra dificultad para enfrentar y procesar el duelo ante la ineludible realidad de la muerte.

    La paradoja se extiende aún más al considerar que, en nuestro esfuerzo por preservar la memoria y la esencia de los seres queridos, recurrimos a simulaciones que, por su naturaleza artificial, nunca podrán capturar completamente la complejidad y profundidad de la experiencia humana real. Así, nos vemos enfrentados a la disyuntiva de abrazar una representación imperfecta y digitalizada que, aunque reconfortante en cierto modo, podría no hacer justicia a la verdadera esencia del ser amado.The Conversation

    Damián Tuset Varela, Investigador en Derecho Internacional Público e IA. Tutor Máster Relaciones Internacionales y Diplomacia UOC, Universidad de Jaén

    Este artículo fue publicado originalmente en The Conversation. Lea el original.

  • Origen del estancamiento económico y la decadencia política

    Habernos acostumbrado al tamaño del mastodonte gubernamental y a lo profundo de su incursión en la vida de la población denota la malignidad de la patología que vive nuestra sociedad. Con sólo considerar el grado de confiscación fiscal existente en correlación con los resultados obtenidos debería ser obvio el problema. Pero así somos los humanos, realidad vertida en la historia bíblica de parte de la población judía que optó por no abandonar la esclavitud en Egipto al considerar las penurias que encontrarían en el desierto. Y en Panamá ciertamente encontraremos penurias muy pronto cuando ya no podamos seguir pagando los supuestos subsidios que muy poco o nada subsidian y son origen del estancamiento económico (y la decadencia política).

    No creo podemos encontrar mejor ejemplo del grado de violación de nuestros derechos fundamentales que los vividos y por vivir en la encerrona del COVID; como si no fuésemos más que una gran masa semoviente. Jamás olvidaré que una vez al entrar en Albrook Mall con un profesor visitante extranjero, un policía en la entrada me increpó que tenía la máscara muy baja, cuando a unos metros de distancia había mesas de comensales de un restaurante sin máscaras; y eso sólo un minúsculo detalle de la locura desatada.

    O, tal vez como cierta Big Tech clausuró nuestra revista electrónica por contenido inapropiado, referido a cosas como las que digo en este escrito. Sin embargo vieron bien las vacunas que poco o nada servían y que hoy admiten tienen efectos secundarios nada buenos. Pero del inmenso daño económico y social que pocos advierten aún está por delante, a raíz de la disrupción del mercado y los derechos humanos.

    Poco conocido y entendido el introito de la Constitución de Panamá que literalmente establece: “Con el fin supremo de fortalecer la Nación, garantizar la libertad…” ¿Cuál libertad? ¿Acaso nuestros gobiernos se dedican a fortalecer la libertad, cuando hacen retenes delictivos, controles de precio, y violan toda clase de derechos?

    ¿Y cómo defender derechos cuando a través del tiempo hemos ido trastocando el sentido de las palabras?; tal como cuando un agente de tránsito viola tu derecho de transitar libremente para ver si dejaste vencer tu licencia, la placa o tal. Es decir, cometen un delito para ver si has cometido una falta.

    Lo que pocos entienden es que nuestros derechos son como la respiración, que si dejas de hacerlo, feneces. Presenciamos casos de esta índole por todas partes y no los advertimos. O está el caso de los llamados “subsidios” que nadie sabe su cantidad y costo. Y lo peor es llamar “subsidio” a lo que no subsidia sino todo lo contrario. Y si buscas el antónimo de subsidio te vas a divertir o frustrar.

    ¿Y qué de los “derechos” espurios que surgen día a día, que más que derechos son cartas a Santa? Llamar “derecho” a lo curvo no tiene sentido; máxime cuando esos falsos derechos terminan siendo la causa de la pobreza, tanto económica como la pobreza de conocimiento. Los verdaderos derechos son cosas que ya posees, tal como la vida, el pensamiento, la palabra, casa, celular, etc.; cosas que nadie tiene la razón o derecho de quitarte, tal como la vida, la palabra, el transitar y las cosas que son de tu propiedad.

    Bien lo señala Fin Andreen citando la primera oración de la Declaración de los Derechos Humanos: “La ignorancia, el olvido o el desprecio por los derechos humanos son las únicas causas del infortunio público y de la corrupción gubernamental.” Pero… cuando hemos delegado al corrupto colectivo político la educación de nuestros hijos; lo necio es pensar que no lo usarán para facilitar el pillaje.

  • «Por qué no soy conservador» nos fundamenta Hayek

    El post scriptum «por qué no soy conservador», extraído de «Los Fundamentos de la Libertad» de 1959 de Friedrich A. Hayek ofrece una profunda reflexión sobre las diferencias entre el conservadurismo y el liberalismo, así como una crítica a la asociación entre los defensores de la libertad y los partidos conservadores.

    El autor comienza señalando que, en tiempos en los que la mayoría de los que se autodenominan progresistas abogan por restricciones a la libertad individual, aquellos que realmente aman la libertad a menudo se ven obligados a aliarse con grupos conservadores en busca de oposición. Sin embargo, advierte sobre los peligros de esta asociación, ya que el conservador carece de un objetivo propio y tiende a ser arrastrado hacia posiciones más radicales.

    El conservadurismo, según el autor, se basa en una oposición legítima al cambio brusco, mientras que el liberalismo, contrario al conservadurismo hasta el auge del socialismo, se centra en la defensa de la libertad individual. En los Estados Unidos, el liberalismo ha sido la base de la vida política, a diferencia de Europa donde el conservadurismo ha desempeñado un papel importante.

    El autor señala que la posición conservadora depende de las tendencias predominantes, y que los conservadores tienden a adoptar ideas socialistas a medida que estas se vuelven populares. Por otro lado, los liberales tienen objetivos específicos y están constantemente buscando mejorar la sociedad.

    Una de las principales diferencias entre liberales y conservadores es su actitud hacia el cambio. Mientras que el conservador teme la mutación y se aferra a lo establecido, los liberales abrazan la transformación y la evolución. Los conservadores tienden a confiar en la autoridad para mantener el orden, mientras que los liberales confían en las fuerzas espontáneas del mercado y la libre evolución.

    El autor critica la falta de principios políticos de los conservadores, quienes tienden a confiar en la autoridad y no comprenden las fuerzas que regulan el mercado. Mientras los conservadores tienden a proteger las posiciones privilegiadas, los liberales abogan por igualdad de oportunidades y la eliminación de privilegios. El autor critica la inconsistencia de los conservadores en materia económica, quienes rechazan el dirigismo en la industria pero son proteccionistas en el sector agrario. Señala que muchos políticos conservadores han contribuido al desacreditamiento de la libre empresa.

    En cuanto a la democracia, el autor defiende sus ventajas, aunque reconoce que el problema radica en el poder ilimitado del gobierno, ya sea democrático o no. Los liberales abogan por limitar el poder estatal, independientemente de quién esté en el poder.

    Una de las principales razones por las que Hayek se distancia del conservadurismo es su oposición a todo nuevo conocimiento y su tendencia al nacionalismo patriotero. Mientras los conservadores suelen resistirse a lo internacional y abogan por el nacionalismo, los liberales reconocen la importancia de las ideas transnacionales y se muestran más abiertos a la cooperación internacional.

    Hayek reflexiona sobre la dificultad de encontrar un nombre adecuado para el partido de la libertad, considerando la historia y las asociaciones actuales del término «liberalismo». Reconoce que el uso del término liberalismo puede generar confusión y propone el término «libertario» como una posible alternativa, aunque personalmente lo encuentra poco atractivo. Destaca la necesidad de encontrar una expresión que refleje el amor del liberal por lo vivo y lo natural, así como su apoyo al desarrollo libre y espontáneo.

    Finalmente, Hayek argumenta que los verdaderos investigadores políticos no pueden ser conservadores debido a la falta de orientación hacia el futuro en la filosofía conservadora. Mientras que el conservadurismo puede ser útil en la práctica, carece de principios generales que guíen hacia el progreso y la libertad. Por lo tanto, Hayek se identifica más con la tradición del «viejo whig», que defendía la libertad individual y la separación de poderes, y aboga por una clara separación entre los modos de pensar conservador y liberal.

    En resumen, Hayek nos ofrece el siguiente mapa conceptual:

    Diferencias entre Conservadurismo y Liberalismo:

    • Actitud hacia el cambio: Hayek señala que el conservadurismo tiende a oponerse al cambio abrupto y drástico, mientras que el liberalismo abraza la transformación y la evolución, siempre y cuando se dirija hacia una dirección deseable.
    • Enfoque hacia el progreso: Mientras que el conservador tiende a reaccionar ante el progreso y a mantener el statu quo, el liberal busca constantemente mejorar la situación presente y eliminar obstáculos para el desarrollo libre y espontáneo.
    • Confianza en las fuerzas del mercado: Hayek destaca la confianza del liberalismo en las fuerzas autorreguladoras del mercado, en contraste con la tendencia conservadora a favorecer la intervención estatal para mantener el orden y la estabilidad económica.

    Relación Triangular de los Partidos

    En esta sección, Hayek propone una visión triangular de la política, donde los conservadores ocupan un vértice, mientras que los socialistas y los liberales ocupan los otros dos. Destaca cómo los conservadores, a lo largo del tiempo, han tendido a asimilar ideas socialistas y han adoptado una postura oportunista en respuesta a las tendencias políticas predominantes.

    Relaciones entre Conservadores, Socialistas y Liberales:

    • Adopción de ideas: Hayek argumenta que los conservadores han tendido a absorber ideas socialistas en lugar de mantener una postura independiente, lo que los lleva a desplazarse hacia el socialismo y alejarse del liberalismo.
    • Oportunismo político: Los conservadores, según Hayek, son propensos a adoptar una posición oportunista, buscando aliarse con el partido político dominante en lugar de mantener una postura firme basada en principios.

    Conclusiones: El texto de Hayek ofrece una crítica detallada del conservadurismo tradicional y destaca las diferencias fundamentales entre conservadurismo y liberalismo en relación con el cambio, el progreso y el papel del Estado en la economía. Además, sugiere que la alianza entre conservadores y defensores de la libertad puede ser problemática debido a la falta de un objetivo común y a la tendencia conservadora hacia el oportunismo político. Esta reflexión proporciona una base sólida para examinar las diferencias entre conservadurismo y liberalismo, así como para considerar la posición del partido de la libertad en el panorama político contemporáneo.

  • ¿Cómo afectan la tecnología digital y las redes sociales al cerebro de niños y adolescentes?

    La digitalización es algo imparable, como también lo es el uso de redes sociales. Según una encuesta realizada por la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) a mediados de 2023, los adolescentes y los jóvenes pasan en promedio entre 3 y 4 horas diarias pendientes de las redes sociales. La duda es ¿qué efecto produce en su cerebro y, por extensión, en su vida mental y social? Actualmente se dispone de una gran cantidad de datos, procedentes de diversos estudios científicos, que permiten ver el alcance que tiene utilizar tecnología digital y redes sociales en exceso. Pero no resulta sencillo sacar conclusiones.

    Se dice que el abuso de tecnología digital en general, y de las redes sociales en particular, durante la preadolescencia y la adolescencia está detrás de la epidemia de salud mental que afecta a los más jóvenes. Sin embargo, los datos que se han obtenido hasta la fecha resultan, en algunas ocasiones, contradictorios.

    Las redes sociales cambian el cerebro… ¿a peor?

    Uno de los trabajos científicos más completos llevados a cabo es una metaanálisis que se publicó a finales de 2023 en la revista Early Education and Development. Los autores concluyen que el uso de tecnología digital durante la infancia y la adolescencia produce cambios en la conectividad de diversas áreas del cerebro.

    Ahora bien, que haya cambios no indica, de entrada, si son perjudiciales o beneficiosos. El cerebro es un órgano plástico y maleable, que va haciendo y rehaciendo sus conexiones neuronales, las sinapsis, en base no sólo a programas genéticos internos sino también, de forma muy especial, en interacción con el exterior, a partir de las experiencias que la persona tiene y los aprendizajes que va realizando. Y también en función de los estados emocionales con los que vive estas experiencias o realiza los aprendizajes.

    Se trata de un sistema fantástico que se asegura de que, por aprendizaje, conseguimos adaptarnos a casi cualquier situación. Ahora bien, estas mismas sinapsis también contribuyen a regular el comportamiento de la persona. Y eso incluye cómo se percibe a sí misma, cómo percibe el entorno y cómo se relaciona en su entorno social.

    Cuando las redes sociales son el eje de las experiencias diarias

    El hecho de que el uso de tecnología digital durante la infancia y la adolescencia modifique las conexiones neuronales no es, de entrada, una mala noticia. El cerebro se adapta al entorno que encuentra, también al digital y al de las redes sociales, y aprende a gestionarlo. Y eso es positivo.

    Pero ¿qué ocurre cuando el uso de tecnología digital en general y de las redes sociales en particular se convierte, durante la infancia y la adolescencia, en el eje central de las experiencias diarias, de los contactos sociales y de los aprendizajes? Se ha demostrado que en ese caso se altera la conectividad en diversas áreas del cerebro, entre las que destacan la corteza prefrontal, la amígdala y el estriado.

    La corteza prefrontal se ocupa de gestionar los comportamientos más complejos, las llamadas funciones ejecutivas. Incluyen la capacidad de reflexionar y de razonar, de planificar, de tomar decisiones basadas en razonamientos previos y de racionalizar y gestionar los estados emocionales, para evitar en lo posible las respuestas meramente impulsivas.

    En cuanto a la amígdala cerebral, se encarga de generar los estados emocionales, especialmente pero no únicamente los vinculados a sensaciones de estrés y amenaza.

    Finalmente, el cuerpo estriado gestiona las sensaciones de recompensa por las actividades que hacemos o los pensamientos que tenemos, y también permite que anticipemos las recompensas futuras tomando de base las experiencias pasadas.

    Más impulsivos pero también más escépticos

    Todo ello propicia que el abuso de tecnología digital durante la infancia y la adolescencia se relacione directamente con retrasos en el desarrollo psicomotriz y con un incremento de la impulsividad, lo que incluye una disminución en lo relativo a la frustración y de la resiliencia. Abusar de la tecnología digital hace que los niños y los adolescentes se pierdan muchas experiencias vitales presenciales que son cruciales para un buen desarrollo físico y mental, entre ellas el juego con otros niños y adolescentes y la socialización vivencial, también con la familia.

    En este sentido, se ha visto que el abuso de redes sociales (y no hacer un uso racional de ellas) cambia la manera de pensar y expresarnos. Además, nos hace comportarnos de forma más impulsiva y se incrementa la confianza hacia personas desconocidas. Paradójicamente, también nos vuelve más escépticos en cuanto a las noticias que recibimos.

    También se ha visto que los adolescentes que miran muy a menudo las redes sociales para estar pendientes de lo que se dice muestran una trayectoria de neurodesarrollo diferente en algunas regiones del cerebro, que comprenden las redes emocionales, motivacionales y de control cognitivo en respuesta a la anticipación de recompensas sociales. Esto sugiere que la verificación habitual de las redes sociales en la adolescencia puede estar asociada con cambios en la sensibilidad neural a la anticipación de recompensas, lo que podría tener implicaciones psicológicas.

    Faltan certezas absolutas

    Decimos “podría”. Y este es el quid de la cuestión: la falta de certezas absolutas nos obliga a usar siempre el condicional.

    ¿Ciertamente el abuso de las redes sociales está recableando de forma extensa el cerebro, y estos cambios son la causa de la epidemia de salud mental que afecta especialmente, pero no únicamente, a adolescentes y jóvenes? No cabe duda de que contribuye, pero hay muchos otros aspectos implicados, como por ejemplo el incremento constante de estrés social y también de sensación de soledad, que al mismo tiempo se combina a menudo con sobreprotección.

    En cualquier caso, tanto los responsables políticos como los educativos, y toda la sociedad en general, deberíamos estar muy pendientes de la salud mental de todos, generando políticas y espacios de convivencia donde los contactos presenciales y la sensación de acompañamiento no sobreprotector fuesen los auténticos protagonistas de la vida de niños, adolescentes y jóvenes.The Conversation

    David Bueno i Torrens, Profesor e investigador de la Sección de Genética Biomédica, Evolutiva y del Desarrollo. Director de la Cátedra de Neuroeducación UB-EDU1st, Universitat de Barcelona

    Este artículo fue publicado originalmente en The Conversation. Lea el original.

  • El gobierno como manantial de pobreza

    ¿Qué entiendes por  “gobierno”? Pregunto ya que pocos parecen saber lo que es el gobierno o gobernar; lo cual nos lleva a dejarnos manipular por pérfidos gobernantes. RAE dice que “gobierno” es: “Acción y efecto de gobernar y gobernar es: “Mandar con autoridad o regir algo; y que “mandar” es ordenar. En fin, mientras más busca más me enredo. ¿Verdaderamente queremos ser mandados, regidos, ordenados; o, ¿tal vez saqueados?, que parece ser mejor definición de lo que hacen nuestros gobiernos y gobernantes.

    En fin, ¿qué rayos es el gobierno, que es gobernar y para que queremos gobiernos y gobernantes?

    El ser humano, que es persona, es, ante todo, un ser social, que vive asociado a otros seres humanos, no sólo con fines reproductivos sino de seguridad y prosperidad. Así, vemos que lo prioritario es la seguridad de nuestras vidas, que son propiamente propiedad nuestra. Pero la vida no se puede mantener sin movilidad y labranza, facultades que nos permiten tomar cosas naturales, tal como aire, agua, alimentos y más, transforándolas para acopiar o lograr mejor función en nuestras vidas. Así, apropiadas las cosas del entorno, sin violar lo propio de otras personas, las cosas pasan a ser de nuestra propiedad; vale decir, nos pertenecen, tal como como la misma vida nos pertenece y tenemos el derecho de defender nuestras vidas y pertenencias de quienes, en vez de obtenerlas por la vía del acuerdo pacífico y voluntario, eligen obtenerlas por la vía violenta y confiscatoria.

    Determinados los derechos a lo que es propio de cada persona, debemos considerar las mejores formas de defender esos derechos, y en ello entramos a considerar al estado y sus gobiernos. Pero relativo a la conducción social no está sólo en juego la propiedad sino los medios que, de una u otra forma, facilitan las actividades de apropiación de bienes y servicios; tales como las leyes, los ejércitos, las carreteras, correo, bomberos, la moneda y más. Es entonces que debemos considerar y deliberar en cuanto a la viabilidad e importancia tanto del estado como de sus gobiernos, considerando sus funciones y el alcance o limitaciones de dichas funciones.

    Y he aquí el momento de aclarar que “estado” y “gobierno” no son sinónimos, no son lo mismo sino cosas muy diferentes. El “estado” es la organización de los medios políticos de una nación y, sin embargo, los gobiernos electos no representan a la mayoría del pueblo y por tanto no son el pueblo. Por su parte, los gobiernos del estado son organizaciones políticas que intentan lograr el monopolio del uso de la fuerza y la violencia, y que lo hace de forma confiscatoria, y coercitiva impositiva. Visto así, es eminente que el estado y sus gobiernos deben ser limitados en constitución y de hecho en acción.

    También debemos ver que los gobiernos del estado no son la única forma o herramienta para lograr los propósitos sociales; y, como ejemplo, podemos considerar que la seguridad policial no corresponde únicamente a los gobiernos sino que pueden ser privadas, tal como de hecho en muchos casos lo son, y con mayor efectividad que los organismos centralizados de policía; los cuales se prestan para monopolizar poderes políticos y tal; vale decir, el monopolio del uso de la violencia de grupos entronizados en el poder central, que ha sido en la historia la mayor de todas las inseguridades sociales.

    Entonces, debía quedar muy claro que en Panamá el poder estatal, vertido en sus gobiernos, ha sido utilizado como herramienta de control, abuso y violación de los derechos generales de propiedad y sociedad.

    Pero, lo que no vemos es que en el mundo que ya se nos viene como avalancha, los mercados están logrando su propia libertad por la vía científica, tecnológica e informativa y quienes no lo adviertan están condenados al sepulcro de la caducidad y el fracaso.

  • En su origen, los cómics no eran cosa de niños, sino una industria cultural

    Hacia 1910, en los Estados Unidos, el suplemento dominical a todo color con viñetas y cómics de temáticas diversas era ya un elemento más de la prensa, al punto de que no tardó en generar sus primeras creaciones de elevado nivel artístico. Tal fue el caso de la primera gran obra maestra del cómic, Little Nemo in Slumberland, del dibujante Winsor McCay (1869-1934), que publicaba el rotativo New York Herald, y que más allá de la incuestionable calidad técnica de sus viñetas, o su elaborada narrativa visual, destacaba por la florida imaginación de su creador.

    El formato suplemento vivió modificaciones con el paso de los años, pues los diarios empezaron a contar con entregas durante la semana en blanco y negro de los cómics más demandados por los lectores. Sería sólo cuestión de tiempo que, a fin de facilitar a los maquetadores su inserción, estas publicaciones esporádicas adoptaran la forma de comic strip –una tira horizontal de viñetas sucesivas–.

    Se atribuye la autoría de este invento al dibujante Bud Fisher (1885-1954), autor de la serie humorística Mutt and Jeff, creación luego inspiradora de una ingente cantidad de parejas cómicas del cómic y el cine, pues parece que fue el primero en adoptarlo en noviembre de 1907.

    Tira cómica.
    Una tira diaria de la serie de cómics de Mutt y Jeff.
    Bud Fisher / Heritage Auctions

    Nacen los syndicates

    No obstante, los pleitos y disputas por la titularidad de los derechos de autor se sucedían, al estar los creadores tiranizados por los editores de prensa. Esto cambió con la consolidación de los llamados syndicates. Tales agrupaciones, germen de la posterior industria del cómic, vinieron a romper con las habituales duplicidades del medio, devenidas de la dictadura que los periódicos establecían sobre los autores y sus productos.

    Se trataba de agencias que, mediante la afiliación de los artistas, que así podían ostentar la titularidad legal de sus producciones, las ofrecían, previo pago de derechos, a todos los diarios por igual. Así, ser titular de un cómic altamente demandado equivalía a fama y fortuna. Fue precisamente a partir de la aparición de estas agencias cuando los artistas empezaron a ganar independencia, protagonismo y prestigio, y el cómic como forma de expresión artística no solo comenzó a profesionalizarse, sino también a atraer creadores procedentes de otros ámbitos más reputados.

    A comienzos de la década de 1920, la sindicación se tornó inexcusable. Los syndicates recibían miles de propuestas de aspirantes de lo más variopinto, seleccionando aquellas que consideraran de interés para la prensa por su contenido y calidad. Del mismo modo, encargaban trabajos, bajo titularidad de la propia agencia, a autores específicos.

    La agrupación pionera fue, al parecer, el McClure Newspaper Syndicate, nacida en fecha tan temprana como 1884. Sin embargo, la sindicación de tiras de cómic se convertiría en un negocio emergente hacia 1905, de la mano del sempiterno Joseph Pulitzer (1847-1911), quien fundó el World Feature Service Inc.

    El francotirador de la competencia, William Randolph Hearst (1863-1951), crearía el suyo, el célebre King Features Syndicate, en 1914. Para entonces ya existían otros como el Associated Newspapers Syndicate (1912) y el Wheeler Syndicate (1913).

    El nacimiento de los álbumes de historietas

    El hecho es que el cómic se convirtió en un elemento de prestigio para los periódicos. Era tan seguido por los lectores que la calidad y el formato de los suplementos no hicieron otra cosa que mejorar. De este modo nacieron los primeros comic books o álbumes de historietas, casi siempre cuadernos recopilatorios, que vieron la luz entre 1900 y 1910. Se hicieron muy comunes como artículos promocionales o como regalos añadidos a la compra de productos, llegando así de manera directa a niños y adolescentes. Baste un detalle para significar su popularidad creciente: fueron un elemento de entretenimiento e intercambio habitual entre los soldados estadounidenses que combatieron en Europa durante la Primera Guerra Mundial (1914-1918).

    Finalizada la década de 1920, el cómic de prensa estaba muy profesionalizado e influido por los éxitos literarios, radiofónicos y cinematográficos, con los que entró en una perfecta simbiosis de contenidos.

    Amazing Stories fue una revista de pulp estadounidense muy popular en los años 20 y 30.
    Frank R. Paul / Wikimedia Commons

    También en este momento se produjo la explosión de las revistas pulp, publicaciones baratas consideradas como de “baja literatura” o “literatura popular”, editadas en rústica con un papel barato que se elaboraba a partir del desecho de la pulpa de madera. La emergente industria de la historieta no tardaría en inspirarse en sus contenidos e incluso en intercambiar simbióticamente con ellas guionistas e ilustradores, comenzado a generarse ya obras de extraordinaria factura.

    Este fue el caso de la adaptación al cómic del Tarzán, de Edgar Rice Burroughs (1875-1950), cuyas primeras aventuras en las tiras de prensa vieron la luz en 1929 de la mano del genial Harold Foster (1892-1982).

    El origen de la edad dorada del cómic

    El éxito entre los lectores de todas las edades de este diversificado cómic de prensa motivó que alguien intuyera las ingentes posibilidades de negocio. Fue una persona completamente ajena al medio, el fundador de la Dell Publishing Company George T. Delacorte Jr. (1894-1991), cuya editorial trabajaba contenidos muy eclécticos, dedicándose a todo tipo de formatos para entretenimiento del público general, especialmente revistas de pasatiempos.

    cómics
    Portada de Famous Funnies número 1 (julio de 1934, Eastern Color Printing), arte de Jon Mayes.
    Wikimedia Commons

    Delacorte entendió que una revista de cómics, aderezada con contenidos atractivos para toda la familia, de mejor calidad editorial y mayor extensión que el formato de prensa, tendría un público potencial. Así, en 1934, comenzó a editar el que es reconocido por propios y extraños como primer comic book original: Famous Funnies.

    Dell Publishing trabajaba con la empresa impresora Eastern Color Printing Company, fundada en 1928 por George G. Janosik (1889-1943). Esta compañía tenía experiencia en la materia, pues imprimía los suplementos dominicales de diversos periódicos de los estados de Nueva York y Nueva Inglaterra.

    El dato en sí no tendría mayor importancia de no ser porque en el departamento de ventas de Eastern trabajaba quien luego sería uno de los grandes popes editoriales del comic book estadounidense: Maxwell Gaines –nacido Ginzberg– (1894-1947). Este, por su ocupación, tenía muchos contactos dentro del mundo de las agencias de sindicación y fue, junto con su compañero Harry I. Wildenberg (1885-1963), el gran artífice del formato final que adquiriría Famous Funnies y que cualquier persona aficionada conoce: el cuadernillo de grapa, de tamaño manejable, de entre 24 y 36 páginas.

    Gaines fue la avanzadilla de un grupo de negociantes que se lanzó a la creación de editoriales dedicadas al comic book infantil y juvenil. Mediada la década de 1930 ya existían empresas como All American Comics, National Allied Publications o la David Mckay Publications. Esta última era una compañía editora fundada en Philadelphia en 1882 que advirtió el potencial existente en el emergente mercado del comic book.

    Mckay, atraída en 1935 por el éxito de Delacorte, había publicado álbumes elaborados a partir de recopilaciones de las tiras de prensa de King Features, como Popeye y Henry, bajo el encabezado de King Comics. En el bienio 1936-1937 se decidió a poner en marcha sus propias revistas con contenidos enteramente nuevos. Así apareció Ace Comics, en cuyas páginas nacería otro de los grandes iconos del cómic: The Phantom, creación de Lee Falk (1911-1999).

    Había llegado la edad dorada del cómic.The Conversation

    Francisco Pérez Fernández, Profesor de Psicología Criminal, Psicología de la Delincuencia, Historia de la Psicología, Perfilación e investigador psicosocial. Experto en historia de la novela gráfica., Universidad Camilo José Cela y Francisco López-Muñoz, Catedrático de Farmacología y Vicerrector de Investigación y Ciencia, Universidad Camilo José Cela

    Este artículo fue publicado originalmente en The Conversation. Lea el original.

  • Hong Kong prohíbe libros y advierte a los profesores sobre opiniones «políticas»

    Las escuelas de Hong Kong han estado prohibiendo libros, advirtiendo a los profesores que no expresen opiniones «políticas», capacitando a los estudiantes sobre cómo izar correctamente la bandera china y proyectando películas patrióticas, según documentos en línea que revelan cómo es el programa de «educación en seguridad nacional» de la ciudad en el propio terreno.

    El gobernante Partido Comunista Chino está tomando medidas para intensificar su programa de » educación patriótica » en escuelas, universidades e instituciones religiosas de todo el país, incluido Hong Kong, donde el programa generalmente se denomina «educación de seguridad nacional».

    Desde el comienzo del actual año académico, los profesores de más de 1.000 escuelas de Hong Kong han tenido que informar a las autoridades sobre «posibles violaciones» de las leyes de seguridad de la ciudad.

    También se espera que presenten informes que detallen sus esfuerzos para imponer una «educación sobre seguridad nacional» al personal y a los estudiantes. Muchos están publicando sus informes en línea, revelando inspecciones y vigilancia en curso y un creciente énfasis en las actividades patrióticas y celebraciones de la cultura tradicional china, alabadas por el presidente Xi Jinping como parte del orgullo y rejuvenecimiento nacional.

    Las autoridades de la escuela secundaria del distrito Heung Yee Kuk Yuen Long de Nuevos Territorios están recordando a los maestros «que no promuevan sus políticas personales, prediquen valores distorsionados o hagan comentarios que inciten [a otros] en los materiales didácticos», según el informe anual de la escuela a la Oficina de Educación en su programa de Educación sobre Seguridad Nacional.

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    Los estudiantes leen libros de texto recién publicados en una escuela primaria el 28 de agosto de 2023 en la ciudad de Zhangye, en la provincia de Gansu. (AFP)

    Se ha advertido a los profesores de la escuela «que no alienten ni consientan, directa o indirectamente, la participación de los estudiantes en ninguna actividad política fuera del campus», según el informe, cuya copia está disponible en el sitio web de la escuela.

    La escuela también comenzó a inspeccionar los libros que se encuentran en su biblioteca y canceló su suscripción a Hyread, una plataforma en línea que ofrece material de lectura en chino e inglés para evitar «violaciones de las leyes de seguridad nacional», según su informe.

    Libros prohibidos

    El Kowloon Technical College también ha estado revisando su biblioteca y ha prohibido siete libros, según su informe del último año académico. «Los días 15 y 16 de marzo de 2023, el subdirector, el director de promoción de la lectura y el director de la biblioteca inspeccionaron la colección de la biblioteca y encontraron un total de siete libros que contenían propaganda política», dice el informe.

    La Christian Alliance Cheng Wing Gee College exige a sus profesores que carguen cualquier material didáctico en la intranet de la escuela para su aprobación antes de utilizarlo en clase, mientras que los profesores se centran en «impulsar el orgullo nacional y étnico» como parte natural del día a día del plan de estudios, según su informe.

    Mientras tanto, los estudiantes de la Escuela Pública Bautista Tai Po han estado asistiendo a ceremonias de izamiento de la bandera nacional china en días designados para establecer «valores correctos y sentimientos patrióticos».

    Varias escuelas dijeron que sus estudiantes se entrenaron y participaron en «concursos de izamiento de banderas» patrióticos, así como en un concurso de redacción de ensayos patrióticos con el tema «Amo a mi patria», según sus informes sobre «Educación en seguridad nacional» para el sitio académico. año 2022-2023 publicado en sus propios sitios web.

    Los informes también revelan un sistema de sanciones y castigos que está surgiendo rápidamente por delitos de expresión en las escuelas de Hong Kong. Los estudiantes que se considere que han violado las leyes de seguridad nacional, que incluyen cláusulas que prohíben las críticas públicas a los gobiernos de Hong Kong y China, o cualquier mención no crítica del movimiento a favor de la democracia, serán asesorados, castigados o llamarán a sus padres. dependiendo de la gravedad del presunto delito, según los informes.

    ‘Mi país, mi gente’

    Alrededor del 40% de las escuelas financiadas con fondos públicos de la ciudad, que el 23 de marzo aprobaron una segunda ley de seguridad nacional, ampliando la actual represión contra la disidencia, han hecho públicos informes similares en sus sitios web hasta la fecha, informó el periódico Ming Pao .

    Según el informe de Educación sobre Seguridad Nacional de la Escuela Primaria del Gobierno de Hennessy Road para 2022-2023, la escuela eligió «estudiantes embajadores» para grabar videos para promover el Día Nacional de China el 1 de octubre y realizó una proyección de la película patriótica china «Mi país, Mi gente.»

    Las escuelas de habla inglesa no son una excepción: la escuela secundaria gubernamental Chiu Lut Sau Memorial en Yuen Long informó que «revisará el contenido de la plataforma política de la asociación de estudiantes y el repertorio del concurso de canto navideño» para filtrar el contenido que pueda entrar en conflicto con leyes de seguridad.

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    Estudiantes de secundaria leen los exámenes antes del Examen Nacional de Ingreso a la Universidad, o NCEE, el 17 de mayo de 2023 en Handan, en la provincia de Hebei, al norte de China. (AFP)

    El artista Wu Chun Him, que enseñó teatro en las escuelas primarias de Hong Kong durante muchos años, dijo que eso significa en la práctica que no se puede permitir ningún contenido negativo sobre el gobierno chino en las escuelas de la ciudad, citando el «daño causado por la Revolución Cultural» en la obra de Mao y China como algo de lo que ya no se hablará más. «Ahora que tienen la mano invisible de la responsabilidad penal en el fondo, ningún profesor querrá enseñar esas cosas y esperar a ver si se mete en problemas», dijo Wu a RFA Cantonese.  «En última instancia, todo lo que pueden hacer es aprender a cantar siguiendo la misma partitura», dijo.

    Protegiéndose

    El ex funcionario de la Autoridad de Exámenes y Evaluación de Hong Kong, Yeung Wing Yu, que ahora dirige la cuenta de Instagram @edulancet donde escribe un blog sobre el sistema educativo de la ciudad, asistió una vez a la escuela primaria de Hennessy Road y dijo que estaba «sorprendido» al leer su informe sobre educación sobre seguridad nacional. .

    «Lo que me sorprendió fue que no sólo están colocando carteles en las actividades de las asociaciones de estudiantes para informar a la gente sobre la salvaguardia de la seguridad nacional… sino que también lo están haciendo en actividades organizadas por ex alumnos y asociaciones de ex alumnos», dijo Yeung.

    Describió el informe de la Escuela Técnica de Kowloon como el más radical. Dijo que es probable que las escuelas publiquen estos informes para protegerse. «Lo más seguro es decirle a todo el mundo lo bien que estás haciendo algo y hacerlo público», dijo Yeung. «Es la mejor forma de protección». «Envía el mensaje de que esta escuela es políticamente segura, por lo que el gobierno no se mete con ella si pasa algo», dijo.

    Dijo que la reciente expansión del Diploma de Educación Secundaria de Hong Kong a escuelas de China continental probablemente tendrá el efecto de repoblar la ciudad con familias llegadas de otras partes de China, atraídas por la promesa de una educación reconocida internacionalmente.

  • Menos gobierno mejores gobiernos

    ¿Cuántos panameños creen que nuestros gobiernos han contribuido a disminuir la pobreza en el país? Algunos pensarán que fueron “beneficiados”, pero si les preguntas: ¿beneficiados, cómo así? La respuesta típica sería algo como: “Bueno, es que me dieron un trabajo en la fábrica de botellas? Pero el asunto va mucho más allá y si hemos puesto algo de atención verán que lo que hacen los gobiernos es más de lo mismo: más engaño, actividad improductiva, más creación de pobreza y dependencia.

    Quien esté verdaderamente interesado en conocer la realidad del mejor camino de salida de la pobreza debe comenzar por entender algo muy básico; que la pobreza es el estado natural del ser humano. Que para llegar a la riqueza hay que usar la inteligencia y trabajar muy duro, sin esperar que Tío Gobierno te tire la toalla; pues, simplemente, eso no es gobernar sino controlar y crear sumisión.

    Hoy día la inmensa mayoría de los que llamamos pobres viven mucho mejor que los reyes de antaño. La extrema pobreza era el estado típico de la inmensa mayoría; y que los ricos de antaño lo eran relativo a la masa. El progreso económico y de vida surgió a partir del mercado, de los intercambios voluntarios entre la gente, bajo sistemas de libertad y respeto a los derechos humanos, con poca intervención normativa.

    En particular, el gran cambio hacia la riqueza comenzó con la Revolución Industrial y la publicación de Adam Smith, Wealth of Nations (la riqueza de las naciones); en dónde expuso la importancia de una especialización, de manera que ello contribuyó al intercambio de bienes y servicios.

    Otro elemento que contribuyó al incremento general de la riqueza, y que pocos conocen, fue el nacimiento de los EE.UU. Que, en especial, exaltó la importancia fundamental de la libertad; del respeto a la vida, la expresión, el tránsito y a la propiedad; lo cual se traduce en simplicidad. Por algo, la primera constitución gringa sólo tuvo 7 artículos y no como la nuestra con más de 300.

    En términos más simples: a menos políticos y menos funcionarios mayor riqueza. Quien se tome el trabajo de examinar las leyes y reglamentos que tenemos, verá que sus propósitos no apuntan a lo sencillo, ya que si es muy fácil no da lugar a la coima.

    Otro aspecto que obviamente no vemos o peor, vemos y nos importa un bledo, es el proteccionismo que no solo no protege sino que crea dependencia y pobreza. Tanto en los EE.UU. como en Panamá, los emigrantes han sido motor del desarrollo y leyes que limitan el trabajo de buenos extranjeros son dañinas, dado que dichas leyes existen no para crear riqueza sino para dar votos a los zorros políticos del gallinero.

    Otra realidad poco conocida es que cuando los gobiernos subsidian, si es que es tal cosa, con ello logran más pobreza. O lo peor, es que muchos politicastros lucran con la pobreza, ya que el desvalido es quien les da más votos. ¿Sabes cuánto de cada dólar cobrado en impuestos llegan al pobre?

    Los impuestos sólo son buenos cuando no son exagerados, ya que cuando son excesivos alimentan la corrupción. Otro gallo cantaría si los panameños pudiésemos ver la realidad de grandes obras, tales como la del Metro, cuyos costos de construcción y luego de operación han sido abominables.

    Ningún político puede sacarlo a uno de la pobreza. Si no puedes salir por esfuerzo propio es mentira que algún funcionario contribuirá; a menos que sea disminuyendo las trabas típicas de la burrocracia.

  • Ross Ulbricht y la Necesidad de un Perdón Presidencial

    En la saga de la lucha por la justicia en Estados Unidos, el caso de Ross Ulbricht resuena como un claro ejemplo de los peligros de la corrupción judicial y la persecución política. Su historia, como fundador del mercado en línea Silk Road, ha generado un debate sobre la libertad individual, el papel del gobierno en el comercio y los límites del poder judicial.

    Desde una perspectiva liberal, es fundamental examinar los eventos que rodearon el juicio y la sentencia de Ulbricht. Silk Road, concebido como un experimento de comercio en línea, pronto se convirtió en un mercado clandestino conocido por la venta de drogas y otros productos ilegales. Aunque controvertido, el sitio ofrecía una plataforma para transacciones pacíficas y anónimas, desafiando las convenciones del comercio tradicional y abriendo un debate sobre la soberanía individual sobre el propio cuerpo y las decisiones de consumo.

    Sin embargo, el surgimiento de Silk Road también atrajo la atención de las autoridades, especialmente en el Distrito Sur de Nueva York, donde Ulbricht fue procesado. El caso se vio empañado por acusaciones de corrupción y parcialidad política, con evidencia de manipulación de pruebas y violaciones de los derechos legales de Ulbricht. La intervención del senador Chuck Schumer y la participación de sus designados en el caso plantean serias preocupaciones sobre la imparcialidad del proceso judicial y la influencia indebida en el sistema de justicia.

    Durante el juicio, surgieron numerosas irregularidades que socavaron la integridad del proceso legal. Desde la alteración del expediente judicial por parte del juez hasta el uso de testimonios coaccionados y la omisión de información relevante para el jurado, el caso contra Ulbricht estuvo marcado por la injusticia y la falta de transparencia. La severa sentencia impuesta a Ulbricht, dos cadenas perpetuas más 40 años, es desproporcionada y refleja un enfoque punitivo que contradice los principios de justicia y rehabilitación.

    En última instancia, la lucha de Ulbricht por la justicia continúa, con la esperanza de un perdón presidencial como último recurso para corregir una grave injusticia. Más allá de su caso individual, la historia de Ulbricht plantea preguntas más amplias sobre el estado de la justicia y la libertad en Estados Unidos. ¿Hasta qué punto el gobierno debe intervenir en el comercio y las decisiones personales? ¿Cómo podemos garantizar la imparcialidad y la integridad en el sistema judicial?

    En un momento en que la confianza en las instituciones públicas está en entredicho, el caso de Ross Ulbricht sirve como un recordatorio de la importancia de defender los principios fundamentales de justicia, libertad y estado de derecho. Su lucha por la justicia no es solo suya, sino de todos aquellos que valoran la libertad individual y la integridad del sistema judicial.

  • Turismo Gay y la Seguridad en el Mundo: El Índice de Viajes Gay de Spartacus

    Desde 2012, Spartacus ha estado publicando el Índice de Viajes Gay, una herramienta vital para aquellos que desean explorar el mundo con seguridad y confianza. Cada año, este índice examina de cerca 202 países y regiones, brindando información crucial sobre la situación de la comunidad LGBTQ+ en cada destino. A pesar de los avances en muchos lugares, todavía existen numerosos países donde el turismo gay debe temer por su felicidad, libertad y seguridad.

    El propósito principal del Índice de Viajes Gay es proporcionar una guía inicial para los viajeros LGBTQ+, ayudándoles a tomar decisiones informadas sobre sus destinos. En un mundo donde las diferencias culturales pueden ser amplias y a veces peligrosas, es fundamental que los turistas se mantengan alerta y respeten las normas locales para garantizar su seguridad y bienestar.

    El índice se actualiza anualmente y evalúa una amplia gama de criterios para reflejar la visibilidad de toda la comunidad queer. Además de los derechos de lesbianas, gays, bisexuales y transgénero, también se consideran los derechos de las personas intersexuales y la presencia de una opción de tercer género.

    Uno de los aspectos destacados del Índice de Viajes Gay de este año es la inclusión de la categoría «Censura», que tiene en cuenta leyes como la prohibición de la exhibición de banderas arcoíris o la distribución de libros con contenido LGBTQ+. Estas evaluaciones ayudan a los viajeros a comprender mejor el entorno en el que se encuentran y tomar decisiones informadas sobre sus viajes.

    En 2024, la clasificación comparó a 213 países y regiones en función de la situación de las personas lesbianas, gays, bisexuales, transexuales, intersexuales y queer en sus territorios.

    Esta edición concluyó que al destino líder de 2023, Malta, se unen España, Canadá, Nueva Zelanda y Portugal, todos con 12 puntos. Le siguen Suiza y Australia inmediatamente después, con 11. De acuerdo con el informe, Estonia dio un gran salto adelante y obtuvo 6 puntos (en contraste con el índice anterior, cuando recibió sólo 2) gracias a la aprobación de la ley en 2023 para legalizar el matrimonio igualitario.

    El primer país de América Latina en aparecer en la clasificación de 2024 es Uruguay, compartiendo la tercera posición junto con Dinamarca, Islandia, Alemania y Noruega, con 10 puntos cada uno.

    Al otro lado del espectro, entre los lugares menos acogedores para estos viajeros se encuentra Rusia, que «una vez más ha endurecido significativamente su legislación contra la población LGBT+ y y compara el movimiento con organizaciones extremistas», como aclara el índice de Spartacus. En las últimas posiciones se encuentran Arabia Saudí, Irán, la República de Chechenia (que forma parte de Rusia) y Afganistán, todos ellos con un resultado de -21 puntos.

    Infografía: Los destinos turísticos más seguros (e inseguros) para las personas LGBT+ | Statista

    Más infografías en Statista

    Además de promover la seguridad de los turistas LGBTQ+, el índice también busca equilibrar los derechos de la comunidad LGBTQ+ local con las necesidades de los viajeros queer. Reconoce que algunos viajeros buscan destinos donde la comunidad LGBTQ+ sea parte integral y aceptada de la sociedad, mientras que otros pueden desear visitar países para involucrarse y apoyar a la comunidad local oprimida.

    El Índice de Viajes Gay de Spartacus ofrece una base sólida para que los viajeros tomen decisiones informadas y respetuosas. Al fomentar el respeto, la tolerancia y la sana convivencia, el liberalismo promueve la idea de que cada individuo tiene derecho a buscar su propia felicidad sin temor a la discriminación o la opresión. Este principio fundamental es esencial no solo para el turismo LGBTQ+, sino para la sociedad en su conjunto.