Etiqueta: intervención de la economía

  • Comisionada de la SEC, en contra de la acción contra Kraken

    La decisión de la SEC de cerrar el programa de staking de Kraken y multar a la plataforma ha sido objeto de controversia, y la comisionada Hester Pierce ha expresado públicamente su desacuerdo con la medida.

    La Comisión de Bolsa y Valores de los Estados Unidos (SEC) tomó una medida de cumplimiento contra el intercambio de criptomonedas Kraken el 9 de febrero, lo que obligó a cerrar su programa de staking y a pagar una multa de 30 millones de dólares por ofrecer «valores no registrados». A pesar de esto, la comisionada de la SEC, Hester Pierce, se ha pronunciado públicamente expresando su desacuerdo con la decisión de su propia agencia.

    El staking es un servicio que permite a los clientes generar ingresos depositando sus criptomonedas en diferentes protocolos basados en prueba de participación (PoS), como Ethereum, Cardano, Avalanche y muchos otros. Los programas de staking son una medida habilitada por ciertas redes blockchain que permiten a los participantes operar como validadores y recibir recompensas por ello. Los intercambios de criptomonedas han visto una oportunidad de ofrecer este servicio a sus clientes y distribuir una parte de las ganancias, pero la SEC argumentó que Kraken no se había registrado debidamente para ofrecer tal servicio, violando así la ley federal de valores.

    Sin embargo, la decisión de la SEC ha generado críticas en el ecosistema de criptomonedas y entre figuras reputadas, y no ha contado con el apoyo unánime de todos los miembros de la agencia. Pierce ha señalado que las exigencias de la SEC son injustas y carentes de coherencia con las normas internas del regulador, lo que pone en cuestión la validez de la medida tomada contra Kraken

    La comisionada de la Comisión de Bolsa y Valores de los Estados Unidos (SEC), Hester Pierce, ha manifestado su desacuerdo con su propia agencia por el cierre del programa de staking del intercambio Kraken.

    El staking como oportunidad única dentro del mundo crypto

    Los programas de staking constituyen una medida habilitada por ciertas redes blockchain para permitir a interesados operar como validadores, lo que otorga a los participantes recompensas por asumir esta labor. Dado que el proceso requiere capital y conocimiento especializado, los exchanges han visto una oportunidad asumiendo esta labor y abriendo espacio para que sus usuarios participen a través de ellos, esto a cambio de distribuir una porción de las ganancias en función de los aportes destinados por los miembros de la plataforma.

    Aunque la actividad es esencial para la validación de transacciones y la seguridad las cadenas de bloque basadas en PoS, la SEC argumentó que Kraken no se había registrado debidamente para ofrecer tal servicio y por lo tanto violaba la ley federal de valores.

    La comisionada no está de acuerdo con la SEC

    “Hoy, la SEC ha cerrado el programa de staking de Kraken y lo ha considerado una victoria para los inversores. No estoy de acuerdo y por lo tanto disiento”, escribió en una declaración colgada en el sitio web de la SEC.

    La funcionaria, mejor conocida como “Crypto Mom” por la comunidad dada su defensa del ecosistema cripto, puso en duda que el manual de la SEC permitiese efectivamente a Kraken registrar su servicio de staking, tal como argumenta el regulador que debió haber hecho, y calificó la medida como una “forma injusta de regular” el  incipiente sector.

    La cuestión más fundamental es si el registro ante la SEC habría sido posible… Una oferta como el servicio de staking en cuestión plantea una serie de cuestiones complicadas, incluyendo si el programa de staking en su conjunto se registraría o si el programa de staking de cada token se registraría por separado, cuáles serían las divulgaciones importantes y cuáles serían las implicaciones contables para Kraken.

    “El uso de acciones de aplicación para decirle a la gente lo que la ley es en una industria emergente no es una manera eficiente o justa de regular”, agregó la comisionada más adelante en la carta.

    Pierce también calificó como “preocupante” que la respuesta de la agencia fuese cerrar por completo el programa para los usuarios estadounidenses sin sopesar otras opciones, como publicar directrices o guiar a las empresas. Solo un regulador “paternalista y perezoso” puede conformarse con una solución como esa en lugar de “iniciar un proceso público para desarrollar un proceso de registro viable que proporcione información valiosa a los inversores“, agregó.

    Armstrong ya había advertido sobre las acciones

    El CEO y cofundador de Coinbase, Brian Armstrong, quien había sonado primero las alarmas sobre las posibles acciones de la SEC, se mostró de acuerdo con los comentarios de Pierce. “Bien dicho. No había manera de registrarse“, escribió en un tweet, haciéndose eco de las opiniones de la comisionada sobre la falta de coherencia del regulador.

    Armstrong ya había acudido a Twitter a inicios de semana para alertar a los usuarios sobre ciertos “rumores“ que había escuchado de que la SEC podría estar buscando prohibir los servicios de staking de activos digitales para clientes minoristas en EE. UU. En ese momento, calificó la posible medida como un “camino terrible” para la industria cripto local.

    Otras figuras de la industria de criptomonedas también han compartido sus opiniones, críticas y preocupaciones sobre el enfoque estricto de los reguladores. Los temores generalizados entre la comunidad, y las acciones de la SEC, tuvieron un impacto negativo en los precios del mercado. Bitcoin cayó por debajo de los USD $22.000 y el mercado de criptos perdió 4% de su valor global.

    No queda claro si los reguladores planean emprender acciones similares contra otras empresas y sus respectivos servicios de staking. La medida, por ahora, parece mandar un claro mensaje sobre el enfoque agresivo de la agencia y una potencial regulación más estricta para los actores de la industria de activos digitales este año.

    Por el momento, otros programas de staking no se han visto afectados, aunque la SEC ya había indicado el año pasado que estaba investigando a otros intercambios, incluido Coinbase y Binance, por su oferta de servicios de esta índole.

    Con información de DiarioBitcoin.

  • Tasa impositiva y recaudo impositivo no son lo mismo

    Se ha visto que un impuesto ideal no debe pasar de un 10% y, definitivamente no más allá del 20%; lo cual es mucho más lógico cuando quienes administran la cosa pública son una banda de malhechores; que son tan ignorantes que no se dan cuenta de que podrían robar más con una tasa impositiva menor.

    La ignorancia legislativa es uno de los grandísimos problemas de nuestra sociedad; es decir, legisladores o, si se quiere, diputados, que no entienden de economía. Pero, antes de seguir sería bueno ponernos en sintonía respecto al o a los significados de la palabra “economía”; la cual viene del griego “oikos» o “casa”, término que incluía todo el contenido de la casa. La palabra “oikos» asociada con el vocablo “nemó” o “administrador”, de la casa. Pero la definición mía al término es: “Cómo poner la paila con lo que nos entra”; es decir, con recursos limitados. Luego, vienen definiciones tales como “la riqueza de los recursos de un país, especialmente en términos de la producción y consumo de bienes y servicios.” Pero… realmente ¿acaso en ello está la verdadera riqueza? Y, también hay definiciones como: “el manejo cuidadoso de los recursos disponibles”; lo cual nos debería llevar a la pregunta: ¿Nuestros legisladores y políticos en general, manejan cuidadosamente nuestros recursos?.

    A lo que voy es que, mal andamos cuando no entendemos que los aumentos de las leyes de impuestos no se traducen en mayor recaudo; lo cual debía ser obvio para quienes alguna vez han administrado su propio negocio. Lastimosamente, son pocos los políticos o politicastros que han montado empresas y las han administrado exitosamente; estos, más bien lo que “administran” son los recursos ajenos, y los administran muy mal. Si tienes un negocio y aumentas precios no significa que automáticamente vas a ganar más. Obviamente, disminuirá la clientela; sea que no estén dispuestos a pagar más o que puedan pagar más.

    Más allá, el aumento en impuestos tiende a disminuir los recaudos a más largo plazo. Tal vez en el corto plazo el político de turno aumente su recaudo; hasta que el efecto negativo o dañino de semejante medida socave la producción y actividad del mercado. Nuevamente, en este caso, vemos que se trata de desincentivos, tal como el disminuir los ahorros del productor, los cuales son esenciales para la inversión y el crecimiento. Desgraciadamente los politicastros tienden a torcerles las mentes a la población diciéndoles cosas tales como: “es que los ricos se quieren hacer más ricos.”

    La realidad es que llega el momento en que las personas muy acaudaladas ya no pueden vivir mejor y sus riquezas las usan para efectuar nuevos negocio e inversiones. Esta es la experiencia que me quedó de mi abuelo Novey y de sus hijos y mi padre, quienes crearon docenas de empresas y miles de plazas de trabajo; pero si los conocías en casa, te darías cuenta que no vivían en lujosa extravagancia.

    Está el caso del economista Laffer, quien publicó la hoy famosa “Curva Laffer”, la cual explica de forma obvia lo que ocurre cuando aumentamos los impuestos más allá de lo racional. El problema con la explicación gráfica de Laffer es que es demasiado sencilla, a punto que cualquiera puede entender el mensaje y eso no les gusta a los malos políticos. En efecto, los impuestos tienen consecuencias y a partir de cierto punto dichas consecuencias se tornan negativas; particularmente par los más pobres. Se ha visto que un impuesto ideal no debe pasar de un 10% y, definitivamente no más allá del 20%; lo cual es mucho más lógico cuando quienes administran la cosa pública son una banda de malhechores; que son tan ignorantes que no se dan cuenta de que podrían robar más con una tasa impositiva menor.

    En fin, el secreto de una pujante economía está en motivar o incentivas un emprendimiento que se traduzca en mejores ganancias para todos.

  • Panamá a la sombra de Panamá la Vieja

    Los seres humanos pasamos nuestras vidas recluidas en el intramuros de la frágil fortaleza de nuestra imaginación; mientras que el país decanta por los vertederos de la corrupción institucionalizada. Así es la sociedad en la cual vemos al mundo a través de los lentes de nuestra ignorancia mientras soñamos con carnavales y favores políticos. Y luego, celebramos los discursos de políticos independientes con la casi certeza de que el rancio centralismo seguirá marcando el compas de los desfiles patrios que auguran la entrada del nuevo partido que será tan viejo como las ruinas de Panamá la Vieja.

    Y no es que vivamos en una realidad estanca. No es que a diario no surgen nuevas realidades… ¡vaya si no las hay!, el problema es que cambiar “los viejos senderos torcidos que el pie, desde la infancia,” sin treguas recorrió, es harto difícil. Panamá esta profundamente dividida entre la sociedad forjada en el centralismo, un sector empresarial que lucha desesperadamente por sortear las riadas burrocráticas y el Panamá cuyo Canal ya no sólo es el marítimo sino uno terrestre entre páramos que arden en llamas y la esperanza de una mejor vida.

    Detrás de todo ello está la realidad de una costumbre gubernamental administrativa insostenible, como insostenible es la Caja del (supuesto) Seguro Social. Todas las sociedades van y vienen como las mareas y la marea en Panamá va de retirada en época de aguaje; en dónde, desde la Avenida Balboa se descubre el extenso lodazal de cieno de nuestra indolencia.

    La novedad que se agita en nuestro medio son los nuevos medios de comunicación en dónde ya los tradicionales diarios y la radio son “los árboles antiguos conocidos que al alma le conversan de un tiempo que pasó.” Y en ese vaivén entre la coima y el precio se va descubriendo el descaro de la corruptela política y en buena parte del alma de la ciudadanía crece la furia del atroz engaño. ¿Cómo no va a ser si cada bache de golpea el transporte nos repite una y otra vez, entre las llantas delanteras y las traseras: “corrupción, corrupción”?

    Y como bien señala un crítico del pensamiento político: “Una vez que la cultura política estrecha el sendero de la obscura triada, el narcisismo, Maquiavelismo, y la sicopatía, el resultado final no es sólo posible, sino inevitable.” B. Duncan Moench.

    El Panamá de ayer fue el Panamá de una rancia clase oligárquica que con el tiempo fue mutando y extendiéndose a la clase media y más allá. Hoy, las mansiones de lujuria no sólo están en los barrios exclusivos sin que brotan en los suburbios periurbanos como rosales en un campo de ortigas.

    El Panamá de hoy no reconoce ni celebra el emprendimiento como camino de prosperidad y bienandar, sino que practica la influencia en el servilismo. Ninguna sociedad puede funcionar desde el Palacio hacia abajo. Son tantos los politicastros que cacareando democracia practican la dedocracia del centralismo. Y todo ello desde las estancas aulas de un MEDUCA que mejor debíamos llamar NODUCA. En las escuelas gubernamentales no se aprende a emprender sino se enseña el servilismo y a decir cosas como “robó, pero dio al pueblo”.

    Ya el país no podrá seguir financiando su grotesco andar entre: estériles subsidios, llaves en manos, una planilla nacida en Cerro Patacón, feudales instituciones, una CSS que de “seguro” sólo tiene el colapso, un código de trabajo que asegura el desempleo, una constitución que no constituye sino pobreza… mejor lo dejo allí que si no me entienden a poco ya entenderán.

  • La pésima situación económica: ¿debido al Covid o a malas decisiones?

    La pregunta del título es análoga a preguntar si la carne chamuscada se debe a la sartén o al cocinero. O, si te diagnostican un cáncer ¿a quién vas a recurrir para la cura, a los políticos o al médico de tu elección? En el caso del COVID no hubo elección sino dictadura. ¿Cómo fue qué todos nos copiamos de China, país en el que encierran a toda su población sin el menor reparo de las consecuencias?

    Y, sí, digamos que el COVID era malísimo, pero… ¿y el encierro no era malísimo y hasta peor? Esas consecuencias ya las estamos viendo en la pésima situación económica actual; lástima que la inmensa mayoría no tenga la capacidad de las “luces largas” de Omar. Vean esto: Uno de los principales estudios de todo esto lo realizó el Instituto John Hopkins en su departamento de Economía Aplicada, bajo el título de: “Literature Review and Meta-analysis of the Effects of Lockdowns on COVID-19 Mortality” (literatura de la revisión y meta-análisis de los efectos del encierro del COVID-19 en la mortalidad), en el cual se halló que en los encierros en Europa y los EE.UU. la reducción de muertes lograda fue de apenas un 0.2%.

    ¿Cuál es la gran diferencia entre quienes rechazamos el centralismo o el izquierdismo, y los que favorecemos la libertad? Y ¡ojo!, que no hablo de libertinaje sino de gobierno limitado a las funciones que son propias de una gobernanza sana. La diferencia está en que quienes creemos en la libertad rechazamos toda ropa de tamaño estándar para todos y toda situación. La lucha contra el COVID no tenía respuestas únicas sin muy variadas; y no me canso de insistir y repetir que la riqueza está en la diversidad.

    Veamos el caso de Mendoza en Argentina, que prácticamente no cerraron ni usaron máscaras y tal; y, sin embargo, tuvieron menos enfermedad y muertes que el resto del país. La Florida es otro caso ilustrativo.

    Y para ver el grado de estupidez a que pueden llegar los gobiernos, sus gobernantes y partidos politiqueros, veamos lo que ocurre hoy día en USA, en dónde su presidente, junto con el partido en el poder, o al revés, están llevándolo al desastre económico y social. O en Colombia en dónde casi la mitad de la población quiere seguir los pasos de Venezuela. Es escuchar a la secretaria del tesoro de EE.UU., Janet Yellen, que hace un año, frente al gasto desmedido del mandatario chocho, declaró: “Creo que la inflación es administrable. No anticipo que la inflación será un problema”. Ahora, el primero de junio, Yellen declara que: “Creo que yo estaba equivocada en lo de la inflación…” Ella “cree” … y todos sufrimos.

    Lo que pocos parecen entender es el grado de complejidad e interacción de los actores en una economía, que al ser intervenida produce toda clase de terribles afectaciones. ¡Por favor! lean la historieta “Yo Lápiz” de Leonard E. Reed, magistral obra que nos abre los ojos a la complejidad de la división del trabajo.

    También está el ‘Efecto Mariposa’ con lo cual Edwar Norton Lorenz, el matemático y meteorólogo estadounidense nos explicaba que aún los pequeños eventos en un sitio pueden tener grandes efectos por otro lado, dada la complejidad de nuestro mundo y del mismo universo. Que el aleteo de una mariposa en el Brasil puede causar un tornado en Tejas; ni hablar lo que un encierro de toda la población puede casuar más adelante.

    En corto, es inaudito e inadmisible que quienes se hace pasar por “autoridades”, que deben ser atendidas y que tienen el supuesto derecho de encerrar al ganado, no entiendan el alcance pernicioso de sus actos. Y, la terrible conclusión es que estas cosas las hacen a propósito y con motivos ulteriores; es decir, para asegurar el encierro de las gallinas en el gallinero.

    Creer que los subsidios y el gasto central desmedido es bueno para el pueblo pinta de cuerpo y alma a los centralistas o zorros del gallinero. Lo que necesitamos a gritos son líderes y autoridades que respeten a su gente; lo cual se traduce en enseñar a pescar y no a regalar pescado podrido.

  • Cuando los impuestos se vuelven asalto

    Nos plegamos al asalto fiscal, ya sea por la fuerza de leyes prostituidas o porque el sistema enseñó a muchos que es posible vivir a las patas de las mesas del banquete de pérfidos gobernantes o, simplemente por que nos acostumbramos al sistema, perdiendo de vista su inmoralidad.

    Los impuestos son, como bien lo define el mismo término, cosas que nos imponen, por vía de la fuerza o compulsión; lo cual, debería llevarnos a preguntar ¿por qué a la fuerza y no voluntariamente? ¿Dirás que mi pregunta es ingenua? ¿Lo es? Anoche veía una serie en Netflix en la cual los recaudadores del rey hacían la recolecta a punta de espada. En fin ¿puedes darme una explicación moral que justifique la imposición forzada?

    Uno de los argumentos o argucias morales mediante la cual se intenta justificar el asalto fiscal jala por el lado de la “integración social”. Es muy entretenido como le cuelgan apéndices al término “social”; la constitución de Panamá está llena de ejemplos, cada uno más bobo que el otro.

    Pero, lo que nos dicen otros es que el verdadero motivo de la recolecta coercitiva o violenta nace desde el momento en que la comunidad percibe que el gobierno anda desbocado, tanto en tamaño como en alcance. Y sí, el asunto es sumamente sencillo y lo triste es que somos todos unos congos. El gobierno es una institución social necesaria o buena, ¡sólo en su medida justa!, a punto tal que pagar los impuestos sería mayormente cosa voluntaria.

    Nos plegamos al asalto fiscal, ya sea por la fuerza de leyes prostituidas o porque el sistema enseñó a muchos que es posible vivir a las patas de las mesas del banquete de pérfidos gobernantes o, simplemente por que nos acostumbramos al sistema, perdiendo de vista su inmoralidad. Tristísimo, ya que robar es robar, y peor cuando apodamos “autoridad” a los ladrones.

    El problema yace más allá del asalto, en las consecuencias de todo ello, que las sufren los que menos tienen; al tiempo que disculpan a los ladrones y acusan a quienes, bien o no tan bien algo producen, dando economía y trabajo.

    Si revisamos la historia humana, veremos que los impuestos tienen su origen en la conquista y en la iniquidad. En el Panamá de la historia, llamada Castilla de Oro, el verdugo mayor y celador de la finca del rey, tenía sus puestos y sistemas de control y recaudo. ¿Qué diferencia podemos ver en los dominios de Al Capone o los capos en México?, que en muchos casos brindan mayor y mejor seguridad de que las mismas autoridades gubernamentales.

    Veamos lo que ocurre hoy en Panamá con los precios del combustible, que ahora, insoportables, muchos se lanzan al paro para exigir controles de precio. Pero… $0.60 de cada galón son impuestos que usa el gobierno para que “el pueblo” pueda comprar el gas licuado a $5, cuando el precio de mercado está cerca a los $20. Podrás vivir a costillas de otros por cierto tiempo, pero, tarde o no tan tarde se acaba el espejismo.

    Por otro lado, pocos conocen o entienden la desproporción entre los costos de producción o distribución y lo que cuesta superar los costos normativos y burrocráticos; sin entrar a lo de las coimas. ¿Qué más prueba requieren que el tamaño de la economía informal? ¿Conocen los costos asociados a la producción de un molde de pan? Tío pueblo pide impuesto a los relojes de oro de los ricos; pero no se dan cuenta que el verdadero costo que paga la sociedad está en esos $0.60 del combustible o el los $0.35 del pasaje del Metro, que les está costando diez veces más que eso; cosa que no sufren porque no lo ven.

    Y no entremos en las marañas de la CSS y otros instituciones públicas o privadas que desde su nacimiento no fueron más que engaño monumental; el cual, por lo visto, aprenderemos a lo rudo.

    ¿Y qué hacer al respecto? La respuesta es simple pero probablemente utópica, al menos hasta que lleguemos al colapso; ese que es la mayor de todas las escuelas. La solución y la señalé en este escrito, que está en disminuir el tamaño e intromisión del gobierno a lo que verdaderamente es su función. Ese día nacería un nuevo Panamá.

  • Sin empresarialismo no hay ni concolón

    Ahora, ¡de pronto!, parecemos despertar a la crítica situación de la antigua Aspinwall y hoy Colón y en ello saltan toda clase de propuestas de “solución”, pero, como siempre, las más fundamentales soluciones ni asoman en el discurso ciudadano y menos en el político. Me refiero a tema del empresarialismo, sin el cual no hay salida de la pobreza y no sólo Colón sino todo Panamá ira perdiendo camino; lo cual es lastimoso ya que tenemos muchas ventajas, pero vivimos sumidos en los arrabales de la lujuria de la corrupción endémica.

    El empresarialismo ser refiere a quienes organizan, administran y se toman el riesgo de montar una empresa, sea esta mínima o grandota. Lástima que, en nuestro país, desde siempre, los politicastros zorros del gallinero se han dado a la tarea de vilipendiar ese elemento sine qua non del desarrollo económico y social; vale decir, el emprendimiento privado o el empresarialismo como lo llamo. En vez, lo que han promovido los zorros de gallinero es la hegemonía del centralismo; ese que vemos en las pancartas de Colón y otros sitios, en los cuales la población clama cosas como: “Exigimos que el gobierno venga a resolver…”

    Imagínense que en el gallinero las gallinas salgan con pancartas pidiendo que vengan los zorros o zorras a poner orden y resolver los problemas. Ciertamente lo harán, el asunto es, ¿los problemas de quién?

    El otro ataque que es común es el de acusar de que los empresarios se quieren hacer ricos. Siíiii… eso no sólo es deseable sino necesario en toda empresa exitosa. El emprendedor que sólo quiere ganar un poquito casi que tiene asegurada la quiebra; ya que uno de los secretos del emprendimiento es el ahorro. Sin ahorro no hay para invertir, mejorar, mantener, y capear los malos tiempos.

    El ejemplo que guardo de mis padres y mis tíos en las empresas Novey, es de las muchas empresas que crearon y miles de plazas de trabajo. Pero jamás vi que ninguno de ellos viviera una vida de grandes lujos. Y hoy día, viendo el caso de Elon Musk, las cosas que está logrando para beneficio de toda la humanidad y, sin embargo, tampoco se dedica a una vida de lujos sino de inversiones y desarrollo.

    Entonces, regresando a Colón y a Panamá en general, ¿acaso vemos en la grotesca sobredimensión gubernamental un serio esfuerzo por promover el emprendimiento? ¿Promovemos el empresarialismo a través del NODUCA?, y del resto de las burrocráticas entidades gubernamentales?

    Ayer vimos llegar a una empresa de esas que quedaron precarias con las locas medidas covidosas, un grupo de funcionarios de salud a multar por faltas de higiene o tal. Lo mismo nos pasó un día cuando recién abrimos impecables nuestras oficinas. Y no, no buscan mejorar la salud sino… bueno, ustedes saben lo que buscan. Para rematar, luego llegó el banco y este sí cerró la empresa, dejando a 16 empleados en la calle. Por los vientos que soplan, pareciera que los bancos se están volviendo empresas inmobiliarias.

    En resumen, el término emprendimiento viene del francés “enterprendere” que significa “hacer algo” o darse a la tarea. Es la aventura de los negocios que depende de los ciudadanos y no de los politicastros. Estos últimos están para ayudar, pero más se la pasan en lo contrario.

    Más aún, el famoso economista Schumpeter hizo énfasis en lo que él llamó la “destrucción creativa”; esa que aprovecha los fracasos para aprender y superar con innovaciones. Eso es lo que puede salvar a Colón o Aspinwall, que es el nombre de quien fundó dicha ciudad. Un personaje de gran visión y arrojo emprendedor, sin el cual no existiría esa hermosa ciudad caribeña.

  • Impuestos a los ricos y subsidios a los pobres?

    Quiera que no, el subsidio es una forma de intervención confiscatoria gubernamental ya que sólo existe por vía de los impuestos. El problema es que no podemos subsidiar a todos para siempre, pues los numeritos no salen.

    ¿Cuán a menudo cuestionamos la eficacia de los subsidios, así como su sostenibilidad en el tiempo? Si lo hiciésemos a conciencia, lo más probable es que caeríamos en cuenta de que no contribuye a la solución de la pobreza sino todo lo contrario.

    El subsidio supone ser una asistencia dada a personas o sectores necesitados que, idealmente, será productiva para quienes reciben la asistencia y no para el dadivoso político. En inglés se usa el término «entitlement» que no tiene vocablo único en el castellano pero que está asociado a la palabra «titular» o documento jurídico en el que se otorga un derecho, pero cuidado que tal derecho podrá ser legal pero no real; es decir, no devienen de los derechos intrínsecos del ser humano, sino inventado por irreales actores políticos.

    Quiera que no, el subsidio es una forma de intervención confiscatoria gubernamental ya que sólo existe por vía de los impuestos. El problema es que no podemos subsidiar a todos para siempre, pues los numeritos no salen. Estas «benevolencias» politiqueras siempre crecen y terminan con aumentos impositivos y con bien se ha dicho: «el Estado es esa entidad ficticia mediante la cual todos quieren vivir a costillas de los demás».

    Debemos tener presente que toda confiscación de la propiedad va por el camino del socialismo del parte y reparte, en dónde siempre los más vivos se quedan con la mejor parte. Desafortunadamente la opinión popular se inclina a creer que el quitarles a ricos mediante los impuestos no les afecta es andar por buen camino. ¡Más equivocados no pueden estar!.

    La dura realidad es que la inmensa mayoría de “ricos” apenas utiliza para su vida y diversión una mínima parte de sus patrimonios; eso, si es que quiere seguir siendo rico; ya que, si no ahorra e invierte, los más probable es que quede pidiendo subsidio junto a los pobres. Pero, a todo ello, ese ahorrar e invertir es el motor de la economía esencial para dar trabajo al resto de la población.

    Y no es que los impuestos sean malos. El mal está en los impuestos exagerados que no sólo confiscan capitales productivos sino los desvían hacia actividades poco o nada productivas. O peor, al despilfarro y hasta el pillaje.

    A los demagogos les fascina decir que «los ricos tienen que pagar». Si se tratase de políticos honestos, deberían decir, «esto nos saldará caro a todos». El secreto del buen gobierno es usar lo menos posible del ahorro ciudadano para cumplir con las funciones esenciales de gobierno. Lo contrario siempre conlleva la disminución de los salarios y la elevación del costo de vida.

    El subsidio, sea eléctrico, gas, viejitos y demás, sólo se justifica como medida provisional de urgencia, pero jamás debería perpetuarse y los ejemplos del por qué no, abundan. Los vemos hoy en el aumento de los precios de todo. Y lo más triste y siniestro es escuchar a tantos despistados que al ver esos aumentos acusan de que el empresario se aprovecha y vuelve más rico. Mis estimados, lo que conviene al rico no es una población de pobres sino una de ricos; y los únicos despistados que no parecen entenderlo o no les importa son los pervertidos politicastros.

  • La intervención económica del gobierno

    El sentido del término “intervención” apunta al hecho de dirigir asuntos que corresponden a otra persona o entidad social. La intervención, como casi todo en la vida, tiene su momento y cantidad, pero hay que ser muy cauto con exagerar; comenzando con meterse en la vida de nuestra pareja, hijos, vecinos y más allá. El caso de los hijos es muy ilustrativo, ya que intervenir en sus vidas más allá de cierto punto puede destrozarlas. Una cosa es darles amor, darles las herramientas para navegar en la vida, y otra, muy diferente y perjudicial es, no dejarles que monten su bicicleta aduciendo que se pueden caer. En mi caso ¡vaya si me di tremendas matadas!

    En lo económico se da el mismo fenómeno, pero con alcances que afectan a toda la sociedad a punto de su destrucción. No hay sistemas más interventor y destructivo que el socio-comunismo en todas sus gamas. Unas destruyen más rápido y otras menos. La de Venezuela es ejemplo de rápido. Y es risible que los comunistas y sus afiliados alegan que el “capitalismo salvaje” es destructivo. Pocos se dan cuenta que lo que llaman “capitalismo” no es tal. Panamá tiene una constitución guacha, que en momentos es tan comunista como el más comunista. Lean el Título X. Lo peor es que muchos que lo leen no advierten las barbaridades que allí pretenden santificar los “honorables”.

    Lo que igualmente pocos advierten es que, en países como Panamá, la intervención no viene tanto por el lado de la ideología de izquierda sino de sistemas plagados de un intervencionismo sinvergüenza. ¿Qué más claro queremos que en nuestra Asamblea? Y lo peor es que se trata de zorros con vestimenta de corderos. Da pena escuchar a quienes nos representan hablando mal de los ricos, cuando más acaudalados que ellos no hay muchos.

    El otro caso que desconcierta es el de los EE.UU., en dónde se han pasado décadas amenazando con guerra a los comunistas y, ahora, supongo que tendrán que declararse la guerra a ellos mismos. Las herramientas que usan estos zorros del patio son las del regalierno de subsidios que no subsidian, de planillas en metástasis, y de la falsificación oficial de su propia moneda; y ni hablar del endeudamiento alocado. Quien lo dijo muy bien es Tho Bishop, editor asistente del Mises Wire: “El único freno al estado viene de parte del ánimo de un público que se lo aguante, y de otros gobiernos que buscan salir adelante en la competencia para atraer inversión financiar y capital humano.”

    Y, por los desórdenes de gobierno que vemos, todo apunta a que la pandemia le vino a pelo a los interventores. Con el cuento de la salud pública nos encerraron en el gallinero, nos enmascararon, dificultaron la respiración, y llegaron hasta el extremo de detener y multar sin sentido. En fin, han destruido la economía, a punto que están dejando tachuelas al miso Cuco.

    Y no dejemos atrás la tergiversación burda del cambio climático; la sobrepoblación, desinformación, y ¿para que seguir? En el fondo se trata de violar y hasta acabar con la propiedad, hasta de nuestras propias vidas; tal como en los EE.UU. que ya una autoridad educativa dijo que los padres de familia no deben meterse con la educación de sus hijos, pues ello corresponde al estado; es decir, a los zorros de gallinero.

  • Salario Mínimo: ¿de verdad no causa desempleo?

    El premio Nobel de Economía  fue este año para los economistas David Card (Canadá, 65 años), Joshua Angrist (EE UU, 61 años) y Guido Imbens (Países Bajos, 58 años) . Pero a contrario de lo que los medios se hicieron eco apresuradamente , lo cierto es que la premiación ha sido por «concluir por análisis de ciertos  datos parciales históricos», que aumentar el salario mínimo “no necesariamente” genera desempleo. Es absolutamente fundamental ese “no necesariamente” , porque cambia en absoluto el postulado que se intenta inducir, principalmente desde los partidarios «del estado presente», que la introducción del mismo es indiferente. Y no, no lo es.

    Lo que sucede es aquello que ya dijo Hazlitt en 1940: tanto los precios máximos como los precios mínimos, pueden ser operativos o indiferentes. Un precio mínimo por debajo del precio de equilibrio del mercado, es indiferente, no genera efecto ninguno. Por ejemplo, fijar hoy un salario mínimo mensual en Panamá, de trescientos dólares mensuales, no necesariamente va a generar desempleo. Va ser un precio mínimo no operativo. Ningun efecto más produce. Es indiferente. Pero si ese salario mínimo se pauta artificialmente por encima del precio de mercado, por ejemplo en mil dólares mensuales, claro que va a generar desempleo. Es casi hasta frustrante tener que explicar esta cuestión, dado que cualquier economista entiende la ley de oferta y demanda y dado que el salario es finalmente un precio que refleja esa interacción voluntaria, si el mismo se fija artificialmente por encima, no va a haber tal interacción. Ergo, habrá puestos, pero no cubiertos.

    Esto es así porque el propósito de una persona es el mantenimiento de su vida y su bienestar, es poco probable que un empresario le pague a un trabajador más que el valor del producto que genera. Si un trabajador genera por hora un valor de $ 10 para el negocio, entonces el empresario no pagará más que esta cantidad.

    Si el salario mínimo se establece en $ 20 por hora mientras que el trabajador solo puede generar un valor de $ 10 por hora, entonces sería ilegal que la empresa le pagara al trabajador menos del salario mínimo de $ 20 por hora. En tal escenario, la empresa se vería obligada a reducir al trabajador, ya que emplear al trabajador por $ 20 la hora va a afectar la rentabilidad de la empresa. 

    Para el caso, el trabajo merecedor del Nobel se basa en el estudio comparando el cambio en el empleo en restaurantes de comida rápida en Nueva Jersey, que aumentó su salario mínimo estatal, con el de la vecina Pensilvania, que no lo hizo, y no encontraron diferencias sustanciales, concluyendo que los salarios mínimos no excluyen del mercado laboral a los trabajadores de baja productividad. Pero fue solo una observación específica para ese caso y no una conclusión que pueda generalizarse globalmente, en todas las circunstancias y en todas las situaciones, especialmente regulatorias. La acción humana no es un conjunto de datos históricos y predecibles modelados en laboratorio. Y por si hace falta aclarar, un salario mínimo en donde no existe un Código Laboral, es fácil de sostener, dado que contratar y despedir es libre y no atado a positivismo alguno.

    El estudio sobre salarios minimos es muy famoso y tiene su historia. Tambien sus problemas. Pero el premio no fue por el «salario minimo» en sí, sino por los nuevos metodos y creatividad de metodos econométricos que hoy son asunto corriente. Y aquí el problema: el desarrollo y predominio de esos métodos «es el resultado de dejar de lado la teoría o, más bien, de una epistemología positivista a la que adhieren la mayoría de los economistas» señala el ilustre economista Nicolás Cachanosky.

    La causalidad en las ciencias sociales es una construcción teórica, no algo que pueda extraerse de los datos sin una comprensión a priori del comportamiento humano y cómo afecta (y se ve afectado por) los fenómenos económicos y sociales. Los métodos experimentales y cuasiexperimentales pueden proporcionar un conocimiento histórico-empírico limitado, pero tienden a carecer de «validez externa», es decir, nunca se sabe si los resultados se mantendrán en otros entornos.

    El tema no es menor, ni para la ciencia, ni para nuestros países y sus inmaduras democracias, dado que el positivismo, desde el ámbito del conocimiento, es su principal enemigo; es muy preocupante escuchar a economistas que dicen: “yo sólo me guío por los datos”, y este solo contexto que le transmiten a los políticos. Todas las instituciones que atentan contra la evolución económica natural son hijas del positivismo, que se adueñó de los claustros universitarios, la mass media y le da sustento a la política más peligrosa.

  • Evergrande, el imperio inmobiliario chino, al borde del colapso dispara el miedo a un ‘efecto contagio’

    Evergrande es el segundo desarrollador inmobiliario más grande de China y en un momento fue parte de la ilustre lista de compañías Fortune 500 publicada por la revista Fortune. La compañía dejó su huella durante el crecimiento impulsado por las infraestructuras de la economía china en la década de 2000 y después de la crisis financiera mundial, expandiéndose a más de 280 ciudades chinas.

    Pero esta semana sonaron las alarmas, con la noticia de que Evergrande, está luchando para pagar los préstamos de sus más de 300.000 millones de dólares en pasivos, una suma aproximadamente equivalente a la deuda pública de Portugal. El martes pasado, la firma, con sede en la ciudad sureña de Shenzhen, dijo que estaba bajo una «tremenda presión» y advirtió que no había garantías de que pudiera «cumplir con sus obligaciones financieras».

    Las acciones de Evergrande cayeron ayer lunes hasta un 19% a su nivel más bajo en más de 11 años, extendiendo las pérdidas a medida que los inversores ven con malos ojos sus perspectivas comerciales con una fecha límite que se acerca rápidamente para las obligaciones de pago esta semana. A mediodía, la acción había tocado 2,06 dólares de Hong Kong (0,26 dólares), el nivel más débil desde mayo de 2010. La unidad de administración de propiedades de la compañía cayó más del 12%, mientras que su unidad de autos eléctricos disminuyó un 8%. La empresa de transmisión de películas Hengten Net, propiedad mayoritaria de Evergrande, se desplomó un 14%.

    Los incumplimientos de la deuda corporativa de China provocan preocupaciones de una crisis más amplia. Evergrande ha estado luchando por recaudar fondos para pagar a sus numerosos prestamistas, proveedores e inversores, y los reguladores advirtieron que sus millones de dólares en pasivos podrían generar riesgos más amplios para el sistema financiero del país si no se estabilizan.

    Uno de los principales prestamistas de Evergrande ha hecho provisiones para pérdidas en una parte de sus préstamos al desarrollador en conflicto, mientras que algunos acreedores planean darle más tiempo para pagar, dijeron cuatro ejecutivos bancarios.

    Ahora, como el incumplimiento parece casi inevitable, abundan los temores de un contagio dentro del mercado inmobiliario chino, y mucho más allá. En una aparente respuesta a los rumores que irritaban a los inversionistas, la compañía prometió el sábado un «castigo severo» para seis gerentes que hubieran canjeado sus productos de inversión antes de las fechas de vencimiento.

    Los analistas están preocupados. «El colapso de Evergrande sería la prueba más grande que ha enfrentado el sistema financiero de China en años», escribió Mark Williams, economista jefe para Asia de Capital Economics. «La raíz de los problemas de Evergrande, y los de otros desarrolladores altamente apalancados, es que la demanda de propiedades residenciales en China está entrando en una era de declive sostenido», escribió. «El colapso en curso de Evergrande ha centrado la atención en el impacto que tendría una ola de incumplimientos de los promotores inmobiliarios en el crecimiento de China».

    Un colapso no solo sería catastrófico para la confianza de los inversores, sino que también se reflejaría en el gobernante del Partido Comunista Chino (PCCh). Bajo el presidente Xi Jinping, el PCCh ha tratado de controlar la riqueza excesiva, reducir los riesgos del mercado y la desigualdad de ingresos a través de una nueva campaña por la «prosperidad común». Pero Evergrande, una de las corporaciones más grandes de China, es un problema que ha empeorado bajo la supervisión de Xi.

    La cuestión candente es si permitirá que Evergrande fracase, lo que podría desencadenar una oleada de turbulencias financieras y más protestas. Como mínimo, «es probable que los problemas financieros en el grupo causen un efecto de contagio en el sector bancario», afirmó Angus Lam, economista senior de IHS Markit. Además, podría provocar una congelación de los préstamos en todo el sistema crediticio de la misma manera que lo hizo el colapso de Lehman Brothers en los EE. UU. o la quiebra de IL&FS en los mercados monetarios indios.